AGUSTÍN DE HIPONA: ¿ORTODOXO O HETERODOXO?

Agustín de Hipona 

Compendiado por Ing° Mario A Olcese (Apologista)  

Agustín de Hipona , el más prestigioso Padre Latino del Catolicismo Romano, fue convertido en el 386 DC en Milán. Después que pasó seis meses cerca de Milán recibiendo instrucción Cristiana, él fue bautizado por Ambrosio con su hijo bastardo, nacido de una concubina, con la que vivió quince años. Su bautismo fue por inmersión, la cual continuó siendo la forma usual de bautismo. Después del bautismo, Agustín renunció a su profesión y regresó a África, donde fue bautizado otra vez por Valerio, obispo de Hippo. El rebautizo de Agustín es interesante, porque éste fue debido a la influencia y aprobación de Agustín que un edicto fue publicado y declarado que la persona rebautizada, y las personas rebautizadas deberán ser castigadas con la muerte.  Agustín fue ordenado presbítero en el año 391 DC en Hippo, volviéndose un obispo en el año 396 DC, en cuya oficina permaneció hasta la muerte. Así como Calvino, él fue un escritor prolífico, comprometido en disputas con los maniqueos, donatistas y pelagianos. El también interactuó en controversias en cuanto a la Trinidad y el bautismo. Pero es por su doctrina que nosotros debemos ver al verdadero Agustín.

Los Calvinistas no son los únicos que están atraídos a Agustín por su sistema de teología, como sir Robert Anderson dice: “Casi todos los errores prevalecientes en el Romanismo pueden ser atribuidos a Agustín.”  Agustín fue el primer y más eminente Católico Romano. Zanchio se refiere a él (Agustín) como una de las cuatro patas que soporta la silla papal. Schaff lo llama “el principal creador teológico del sistema Católico-Latino como distinción del Catolicismo Griego por un lado y del protestantismo evangélico por el otro. Lo que significa, así como otro escritor dijo: “El primer Católico Romano verdadero.” Agustín se convirtió en “el sirviente y teólogo representativo de la iglesia Católica en el norte de África.” Warfield hizo una admisión que fue probablemente no intencionada cuando él dijo acerca de Agustín que “en él se encuentra la semilla de la cual sale el árbol que nosotros conocemos como Iglesia Católica Romana.” Compara esta afirmación con la monstruosidad demoniaca religiosa visualizada en Mateo 13:

31 Otra parábola les refirió diciendo, el reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomo y sembró en su campo; 32 el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas. Mat. 13:31-32

Fue en Milán en el año 384 DC, dos años antes de su conversión, que Agustín se puso bajo la influencia de la filosofía Neo-platónica. Agustín fue un gran admirador de Platón e hizo cada intento para reconciliar la filosofía con la Cristiandad. En él, el filósofo y el Cristiano son fusionados en todas partes. Es sabido que el Agustinianismo como filosofía frecuentemente utilizaba términos platónicos para dar a exponer conceptos Cristianos. Compara la iglesia Católica Romana en Sudamérica de hoy en día con esta práctica, solo substituye gentiles por  platónicos. Incluso el Calvinista Warfield consiente que la filosofía Cristiana que Agustín busco para edificar, fue “construida grandemente por material platónico.”

Ahora un filosofo es plenamente un “amante de la sabiduría.” Los griegos buscan sabiduría (1 Cor. 1:22) pero no la sabiduría que Salomón tuvo 600 años antes (1 Reyes 3:28). Hay dos tipos de sabiduría en la Biblia: la sabiduría del mundo (1 Cor. 2:6) y la sabiduría de Dios (1 Cor. 2:7). Se dice que la sabiduría del mundo es sensual, animal y terrenal (Santiago 3:15); la sabiduría de Dios es pura, pacífica, amable, benigna y sin hipocresía (Santiago 3:17). La actitud de Dios hacia la sabiduría del mundo, que el mundo no conoció (1 Cor. 1:21), ha sido guardada:

Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, y desechare el entendimiento de los entendidos. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo? (1 Cor. 1:19-20).   

Agustín puede ser perdonado por su filosofía Neo-platónica antes de su conversión, pero su intento por sintetizar la Cristiandad y la filosofía es un rechazo directo de la palabra de Dios:

“Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo” (Col. 2:8).

Platón (724-347), junto con Sócrates y Aristóteles, es uno de los tres filósofos que influencian más en la historia. Cuando era joven, Platón se volvió discípulo de Sócrates, que nunca trabajo un día en su vida y que dejó a su esposa para tener sexo con hombres jóvenes. En el año 387 D.C., Platón fundó la Academia en Atenas, donde Aristóteles estudió antes de que cometiera suicidio como Sócrates. Platón, así como Calvino y Agustín, escribió extensivamente, lo cual explica su notoriedad. Su obra más famosa es la Republica, un tratado político. Del valor verdadero de sus obras, se dice: “una masa confusa de teorías políticas y sociales que nunca han funcionado y nunca se les ha intentado utilizar para algún gobierno en la faz de la tierra.” Platón fue un politeísta y evolucionista que se suscribió a la trasmigración y reencarnación de las almas. ¿Cuál deberá ser la actitud del Cristiano hacia Platón y su filosofía? “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías…” (Col. 2:8).

La influencia de Platón continuaba siendo difundida incluso después de su muerte. El Neo-Platonismo es una designación dada para el grupo de pensadores especulativos quiénes buscaron desarrollar y sintetizar las ideas metafísicas de Platón. En otras palabras: los seguidores de Platón. El Neo-platonismo empezó en Alejandría en el tercer siglo D.C. Clemente y otros miembros de la escuela Alejandrina, llamaban a Platón el “Moisés de África.” El fundador del Neo-Platonismo fue el filosofo Alejandrino, Ammonio Saccas. El más grande proponente del Neo-Platonismo fue el filosofo Romano, Plotino, quien llevó la doctrina a Roma, donde sus elementos ascéticos alcanzaron a Agustín en Milán.

No solamente se pueden rastrear todos los errores del Romanismo a  Agustín, sino que también al protestantismo, para la reforma, como Warfield declaro, “fue solo el último triunfo de la doctrina de gracia de Agustín sobre la doctrina de Agustín de la iglesia.” La reforma tomo sus errores sobre la elección y los Católicos Romanos sus otras herejías, aunque los de la reforma también tienen algunos de sus errores romanos. Es por eso que Warfield aceptó ambas cosas acerca de Agustín que era “fundador del Catolicismo Romano y el autor de aquella doctrina de gracia que ha sido constantemente perseguida por los esfuerzos del Catolicismo romano para neutralizarla.” Entonces no es sólo el hecho de que Agustín fue un Calvinista filosófico que lo hizo hereje: los horrendos errores mantenidos por Agustín que encarna a las peores herejías Católicas y Protestantes de la peor especie.”

Esta es la otra cara de Agustín que examinaremos más adelante. Agustín fue el primer teólogo que mantuvo un lugar para el bautismo de los infantes en la teología Cristiana. El también fue el primero en aventurarse a atacar al bautismo de los creyentes con una ley civil. Cualquier hombre que se opusiera al bautismo de infantes era condenado, especialmente cualquiera que negara que los niños pequeños por medio del bautismo son liberados de la perdición y salvados eternamente. Ahora lógicamente sigue, que si los infantes son salvados por el bautismo, y por lo tanto sin éste son condenados. Y esto es precisamente lo que Agustín enseñó. Los infantes que mueren sin bautizarse son consignados al Limbos Infantum. Aquí, en las afueras del infierno, Agustín creía que ellos recibían la luz del castigo. Agustín pensaba que los muertos debían ser salvados por agua en este mundo o por fuego en el próximo. El caso del ladrón en la cruz lo puso perplejo, pero no hubo ningún archivo o indicio acerca del bautismo del ladrón, Agustín encontró algo de problemas en el pensamiento que nadie sabía que él no había sido bautizado de antemano. Para el pecado cometido después del bautismo, él desarrolló la doctrina del purgatorio. Boettner admite que Agustín fue el único que dio a la doctrina del purgatorio su primera forma definida.

Agustín no solamente mataría a cualquiera que rebautizara a adultos convertidos, él defendía usar la fuerza contra las sollamadas herejías en general, incluso apelando a las palabras de nuestro Señor en Lucas 14:23: “y fuérzalos a entrar,” como prueba por sus actos barbáricos. La iglesia católica era solamente el cuerpo de Cristo y “fuera de este cuerpo el Espíritu Santo no da vida a ninguno.” Siendo anti-católico, ninguno era perseguido por Agustín como lo fueron los Donatistas. Después el Consejo de Cartago, que fue llamado debido a la influencia de Agustín, mucha persecución tomo lugar, Gibbon describe los odiosos resultados:

300 obispos, con muchos miles del clero inferior, fueron atormentados desde sus iglesias, a quienes se les quitó sus posesiones eclesiásticas, desterrados a las islas, y proscritos por las leyes, si ellos presumen ocultarse en cualquiera de las provincias de África. Sus numerosas congregaciones fueron privadas de los derechos ciudadanos y del ejercicio de adoración religiosa. Por estas severidades, las cuales obtuvieron la aprobación más cálida de San Agustín, grandes números de Donatistas fueron resignados a la iglesia Católica.

Agustín se mantuvo al método alegórico de la interpretación de las Escrituras. Siguiendo a Orígenes y a la escuela Alejandrina. La obligación de Satanás tomó lugar durante el ministerio del Señor. La primera resurrección es el nuevo nacimiento del creyente, por el cual enseñando Himeneo y Fileto socavaron la fe de algunos (2 Tim. 2:17-18). La  memoria a la cena del Señor se volvió en la presencia espiritual del cuerpo y sangre de Cristo, y fue Agustín quien definió los sollamados sacramentos como consecuencia de la gracia. Como cualquier Romano Católico pagano, Agustín promocionó la adoración de María. El gran pecado que yace detrás de la miseria humana existente fue identificado en la opinión de Agustín por la relación sexual que tuvieron Adán y Eva. El sexo fue siempre vergonzoso y pecaminoso a excepción de concebir niños. Esta herejía fue recogida por Calvino, quien equiparo el control natal con el aborto y asesinato y en los tiempos modernos, por Arthur W. Pink, quien no habiendo tenido hijos, proclamo: “nosotros no creemos en lo que se denomina ‘control natal’, pero anticipo la urgencia de un autocontrol.” Con respecto al Milenio, Agustín fue correctamente un amilenialista, no aceptando un reinado literal de mil años de Cristo, pero enseñando que el milenio era la era entre el primer y segundo advenimientos. El, sin embargo, se inclina hacia el postmilenialismo, sosteniendo que la presente era fue un conflicto entre la ciudad de Dios y la ciudad de Satán, consumándose en el Segundo advenimiento de Cristo. Sin embargo, Agustín, en ciertos momentos parecía aceptar una visión literal de Apocalipsis veinte.

El punto principal de la doctrina de Agustín escogido por Calvino, y los otros reformistas, fue su enseñanza acerca de la predestinación. Agustín se sostuvo a los cinco puntos comúnmente aceptados del Calvinismo, y Constancio incluso insiste que ellos fueron “formulados implícitamente por Agustín.” El al principio se sostuvo al libre albedrío pero lo abandonó luego y promovieron la depravación hacia la incapacidad, la cual todos los reformistas adoptaron en su negación al libre albedrío. Agustín declaró, “la voluntad humana no obtiene la gracia por la libertad, sino que obtiene la libertad por gracia.” Las declaraciones de Agustín acerca del libre albedrío son aun extraídas por ambos Bautistas y Reformistas, en su búsqueda para probar la Total depravación del sistema TULIPAN.

Agustín también enseñó la Elección Incondicional así como cada Calvinista de hoy en día. Los padres Pre-Agustinos estuvieron en desacuerdo con él acerca de la predestinación, estando de acuerdo con Pelagio en fundar la predestinación sobre un conocimiento previo. La fe fue un regalo dado para los pecadores incapaces de arrepentirse. Sin embargo, Agustín admitió que si tú predicabas la elección verdadera eras un tonto. La elección verdadera para él era decirle a la gente: “si no crees, la razón es que tú has sido divinamente predestinado para la destrucción.” ¿Pero no es esto lo que el Calvinista enseña? Entonces ¿Por qué no lo predican? Agustín puede ser apropiadamente clasificado como un Infra lapsariano, aunque un instinto lógico algunas veces lo lleva a él al borde del supra lapsarianismo. Donde él habla de la predestinación hacia la perdición, él sostiene que esto es en consecuencia del pecado, no para pecar. La razón de que él algunas veces está equivocado por ser un Supra lapsariano es porque él hace esencial la existencia y castigo del mal para la armonía del esquema divino. Correspondientemente, Agustín enseñó que la voluntad de Dios era la causa de todas las cosas. Es por esta razón que Calvino deduce que Agustín enseñó una reprobación de la voluntad de Dios de los “no-elegidos”, y da esta evidencia desde las escrituras de Agustín:

El Señor ha creado a aquellos quienes él incuestionablemente sabía de antemano irían a ser destruidos. Esto ha sucedido porque él lo ha deseado. Pero si él lo ha deseado no es nuestra razón para preguntar acerca de eso porque no lo podemos comprender.

Realmente, Agustín fue inconsecuente, porque si Dios ha deseado todas las cosas, entonces la condenación del malvado está incluida, así como la razón para su condenación. A pesar de su enseñanza sobre el bautismo, Agustín pensó que Dios puede “elegir” a los incrédulos que podrían ser salvos sin el evangelio. Con respecto a la expiación, Agustín restringió el propósito de redención hacia un círculo definido de los electos quienes constituirían la minoría de la raza.  El explico que todos los hombres  descritos en 1 Tim. 2:4 así como toda clase de hombres quienes Dios hubiera salvado o todos los que son salvos solamente por la voluntad de Dios.

En su enseñanza acerca de la Gracia Irresistible, Agustín estaba en línea con todos los Calvinistas, enseñando que un hombre debe ser regenerado antes de que él pueda arrepentirse y creer. El dice en un estilo típico Calvinista: “el Señor utiliza a los hombres por sus propias voluntades, las voluntades que el mismo ha forjado.” Esta enseñanza de la Gracia Irresistible es hecha sostenible mediante la realización de dos tipos de gracia o llamados. El tipo irresistible es la gracia que verdaderamente regenera: un poder moral que hace a los hombres de buena voluntad.

Con respecto al último punto del sistema TULIPAN, Agustín sostuvo la Perseverancia de los Santos; sin embargo, él pensó que una persona salva podría perder su salvación si él no perseveraba, pero que ninguna persona elegida podría morir en un estado no regenerado. Esto significa, que una vez salva una persona, esta podría perder su salvación, pero siempre podría recuperarla antes de su muerte. Naturalmente, si un Cristiano profesado estaba viviendo en una vida de pecado, entonces él no era salvo, aunque no podrías decir por seguro hasta la muerte. Como Agustín dijo “aquellos que cayeron, a pesar de que han sido bautizados y regenerados, muestran así, que ellos nunca han pertenecido al número de los elegidos.” Pero esto destruye la doctrina de la promesa. Agustín dice otra vez:

Nos llamamos a nosotros mismos elegidos, o hijos de Dios, porque nosotros también llamamos a todos aquellos que vemos regenerarse, llevando visiblemente una vida santa. Pero solamente en verdad él recibe esa denominación si únicamente persevera. Por lo tanto a más vive un hombre, nosotros no podemos formar un cierto juicio con respeto a él.

Es impresionante, como los bautistas pueden ser influenciados por un hereje tal como Agustín.  A pesar de todos sus errores, Agustín ha sido llamado “uno de las mentes teólogas y filosóficas  más grandes que Dios jamás ha dado a Su Iglesia.” El también ha sido designado “el hombre más grande que jamás haya escrito latín.” Otros lo han catalogado como: “el más grande psicólogo y pensador político desde Aristóteles.” Constancio los llama “el más grande de los padres Latinos.” Hay una idea ridícula en la mente de algunos Calvinistas que Agustín tiene algo similar al apóstol Pablo. Esto ha sido referido como una “obstinación con Pablo.”

www.yeshuahamashiaj.org

www.elevangeliodelreino.org

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