¿QUIÉNES SON LOS 144,000 DE APOCALIPSIS 7:4 Y 14:1?

 ¡La Verdad Jamás Contada!

 

Por Ing°. Mario A Olcese

 

 

 

En Apocalipsis 7:4 y 14:1 aparecen 144,000 personas frente a Dios y del Cordero. Pero: ¿Quiénes son estos 144,000 individuos?¿Acaso 144,000 “T.J” del siglo XXI? Veamos la verdad del asunto a continuación. En Apocalipsis 7:4 leemos sobre estos 144,000 de este modo: “Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de TODAS LAS TRIBUS DE ISRAEL.En Apocalipsis 14:4 se nos dice además que estos 144,000 que son PRIMICIAS para Dios y el Cordero.” Los 144,000 son personas provenientes de las tribus de Israel y son primicias para Dios y el Cordero. Esto quiere decir que son 144,000 israelitas o judíos. ¿Acaso son todos los 144,000 “T.J” de raza Hebrea? No, por cierto. Por tanto, los “T.J” están en un problema muy serio, pues la mayoría de los componentes de su iglesia no son Judíos. No obstante, para salir del problema, ellos sostienen que no se debe tomar literalmente el origen israelita de los 144,000 pues son israelitas “espirituales“. Pero si esto es cierto, entonces debemos concluir que tampoco el mismo número 144,000 es literal sino simbólico, indicando un número grande de miembros y no necesariamente 144,000 miembros exactos y precisos. Ni más ni menos.    

 

       Ahora bien, notemos que dice “primicias para Dios y el Cordero“. Santiago les escribió a las doce tribus que estaban en la dispersión lo siguiente: “Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a LAS DOCE TRIBUS QUE ESTÁN EN LA DISPERSIÓN: SALUD… Él (Dios), de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos PRIMICIAS DE SUS CRIATURAS.” (Santiago 1:1,18). Aquí Santiago aclara más el punto y habla a los israelitas de la DISPERSIÓN como PRIMICIAS DE DIOS. Obviamente estos israelitas no eran “espirituales” sino naturales, los cuales habían sufrido la dispersión. El Nuevo Auxiliar Bíblico” de G.T. Manley, CLIE, l987, pág 488 dice: “Como la epístola va dirigida a “Las doce tribus que están esparcidas”, parece que Santiago se sintió movido a escribir a sus compatriotas israelitas que habían creído, muchos de los cuales visitarían Jerusalén para las fiestas…” En buena cuenta, las primicias eran los primeros convertidos por la predicación apostólica. Y recordemos que la instrucción de Cristo a sus discípulos fue: “…no vayan entre los no judíos ni entren a ningún pueblo de los samaritanos, VAYAN MÁS BIEN A LAS OVEJAS DESCARRIADAS DE ISRAEL,” (Mateo 10:5,6). El N.T está lleno de historias de la conversión judía. Recordemos que todos los apóstoles eran Israelitas. En Hechos 2:38,41,47 leemos que Pedro llevó a 3,000 Judíos a Cristo y los hizo miembros de su iglesia. Este es sólo un ejemplo de entre varios casos más en la Biblia de la conversión de judíos al cristianismo.

 

       Por otro lado, es interesante observar que en el texto de Apocalipsis 7:9 hay una GRAN MULTITUD de personas de entre los pueblos, naciones, tribus y lenguas que alaban a Dios y a Cristo. Estos son los convertidos gentiles que siguieron a la conversión de las primicias Judías. Dios no hace acepción de personas, por eso El llamó a los gentiles también para ocupar el espacio dejado por los Judíos no convertidos. Aquí vemos claramente que los 144,000 y la GRAN MULTITUD tienen diferentes orígenes. Los primeros son Judíos, y los segundos, no judíos o gentiles. Pero los “T.J” se equivocan al sostener que ambos grupos son iguales en su origen. Es que los “T.J” no creen hoy, como sí lo creía su fundador y Líder Charles Taze Russell, que los israelitas son el pueblo escogido de Dios.

        

       Los “T.J” no son consecuentes interpretando la Biblia. Aquí hay un claro ejemplo de la arbitrariedad en la interpretación del texto de Apocalipsis 7:4-8. Toman simbólicamente las tribus de Israel pero literalmente el número 144,000. O se toman ambos literalmente, o  ambos simbólicamente, pero no a medias.

 

       Otro detalle: Los “T.J” sostienen que la GRAN MULTITUD (”las otras ovejas“) tienen un destino terrenal, en tanto que los 144,000 tienen un destino celestial (Ver “Esto Significa Vida Eterna”, págs.237 y 238). Pero la Biblia es clara cuando dice que ambos grupos están FRENTE AL TRONO Y FRENTE AL CORDERO (Apocalipsis 7:9-15 y Apocalipsis 14:1-5). Pero los “T.J” sostienen que estar frente a Dios y frente al Cordero puede tener una connotación simbólica de “aprobación” en el caso de la GRAN MULTITUD, y no necesariamente que estén literalmente frente a Dios como si sucede con los 144,000.  Pero si esto es verdad, ¿por qué los ancianos preguntan por la GRAN MULTITUD diciendo: “…Y de DÓNDE HAN VENIDO?”. Esto sugiere que también esta gran multitud ha salido de entre los hombres de la tierra. Han salido de un sitio y han venido a otro lugar, obviamente. Esta lógica nuestra está apoyada en las Escrituras, pues claramente Pablo dice que hay UNA SOLA ESPERANZA DE  NUESTRA VOCACIÓN (Efesios 4:4). Y notemos que Pablo está escribiéndoles como israelita a los gentiles de Éfeso. Él como israelita, y ellos como gentiles, ¡tienen la misma vocación y la misma esperanza!              

           

       Finalmente, “las otras ovejas que no son de este redil” de Juan 10:16 no tienen que ver con una supuesta clase terrestre de “T.J”. Más bien tienen que ver con los convertidos gentiles que no son del redil Judío (o “manada pequeña“) que vendrían a la fe por la predicación de Pablo y de otros creyentes del pueblo hebreo. Recordemos que Cristo vino primero a los suyos (”una manada pequeña“)(Juan 1:11), y luego comisionaría a sus seguidores a predicar su evangelio a todas las naciones (”una gran multitud gentil”)(Mateo 28:19,20).   

 

       He aquí ahora una interrogante oportuna y necesaria: ¿Cómo sabe un “T.J” que es un miembro de los 144,000 y no de la “GRAN MULTITUD” y viceversa? Bueno, aquí aparece el subjetivismo puro. Yo, como ex-”T.J”, me hacía la misma pregunta. Una vez le pregunté a uno de la clase de la Iglesia o de los 144,000, lo siguiente: ¿cómo sabe usted que es de la clase ungida?,  y me contestó: “Yo siento un llamado celestial” o “Mi corazón me dice que mi paradero final y eterno está en el cielo y no en la tierra”. ¡Punto final! Caramba  dije: ¡qué fácil es saber si uno es miembro de la iglesia! Como si nuestro destino final dependiera de lo que a uno le guste o le parezca. Los más de los “T.J” dicen no sentir el deseo de vivir en el cielo sino en la tierra. A éstos les corresponde vivir en la tierra, pues así lo han decidido ellos en su corazón. ¡Qué tontería! ¿Acaso se han olvidado los “T.J” que engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; y quién lo conocerá?” (Jeremías 17:9). ¿Acaso no recordamos que el Diablo suele usar “el corazón” de los hombres para engañarlos? (Ver Juan 13:2). Por tanto, debemos basarnos en lo que realmente dice la Biblia sobre algún asunto, y no en nuestras propias elucubraciones.

 

www.elevangeliodelreino.org

 

Un comentario

  1. Publicado el Abril 10, 2009 a las 3:50 pm | Permalink

    Liana, no tiene nada que agradecerme. Es lo que enseña la Biblia y punto.
    Apologista


Escribe un comentario

Tu email nunca será publicado o compartido. Los campos requeridos están marcados con *

*
*