MATEO 24:3: ¿SE CUMPLIÓ EN EL PRIMER SIGLO, O ESTÁ AÚN POR CUMPLIRSE?

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Estimado señor Olcese:

 

Mi nombre es Emmanuel Herrera Flores, debo decirle que siempre leo sus artículos que publica en internet ya que me interesa saber puntos de vista distintos para ir descubriendo la sana doctrina que tanto hace falta en el cristianismo y creo que su página es una de las que tiene bastante de lo anterior por no decir todo.

 

He leído su artículo sobre “La señal clave del regreso de Cristo a la tierra que los Preteristas han pasado por Alto” y con respecto al ella tengo una duda.  Tomando la lectura de este pasaje (Mateo 24) y todo su contexto yo entiendo que Jesús está hablando de la destrucción del templo de Jerusalén y no de su segunda venida.

 

En base al contexto del libro entiendo que el fin del siglo a que se refiere es el fin de la dinastía de los sacerdotes y de la ley judaica en general.  Es un hecho indudable, según yo, que después de la destrucción del templo de Israel estos quedaron atados de manos ya que se perdió todo elemento físico y humano (como el arca del pacto y clase sacerdotal) con el cual era posible realizar sacrificios y todo lo que la ley de Moisés mandaba.

 

No entiendo en verdad porque se toma este texto para hablar del fin del mundo y de la segunda venida de Cristo, ya que tampoco comprendo el porqué los apóstoles preguntarían sobre la destrucción del templo de Israel y también sobre la segunda venida, o sea, eso sería como hacer una pregunta doble apuntando a 2 hechos muy distanciados y diferentes es por eso que concluyo que: o la pregunta apunta directamente a la destrucción del templo o apunta directamente a la segunda venida de Jesús, pero en ningún caso a los dos hechos juntos, y según el contexto del libro, es evidente que la pregunta es dirigida a la destrucción del templo.

 

No es que sea de alguna clase de secta o como usted escribió, Preterista (que no sé quienes puedan ser). Sólo me dedico a escuchar y hacer, en la medida en que puedo,  como Cristo manda en su palabra con la esperanza de ver con mis propios ojos su segunda venida.

 

Muchas bendiciones y espero su respuesta.

 

Atte,

 

Emmanuel Herrera Flores.

Iquique – Chile.

 

Respuesta:

 

Estimado Emmanuel, me parece que su pregunta es muy interesante y a la vez profunda y controversial. Así que examinemos lo que Jesús dice Mateo 24:1-34: Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo.2 Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada.3 Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? 4 Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. 5 Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. 6 Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.7 Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares.8 Y todo esto será principio de dolores. 9 Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre.10 Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. 11 Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; 12 y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. 13 Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.14 Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin. 15 Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), 16 entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. 17 El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; 18 y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa.19 Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! 20 Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo; 21 porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. 22 Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados. 23 Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. 24 Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos. 25 Ya os lo he dicho antes. 26 Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o mirad, está en los aposentos, no lo creáis. 27 Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre.28 Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas.29 E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. 30 Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. 31 Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro. 32 De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. 33 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. 34 De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca

 

Pues bien, por mucho tiempo los teólogos se han preguntado lo mismo que usted si es que en Mateo 24:3 Jesús respondió a una pregunta compuesta, o a dos o tres preguntas distintas. En este verso 3 los discípulos le preguntan claramente a Jesús: ¿cuándo serán estas cosas (la destrucción del templo), y qué señal (singular) habrá de tu venida, y del fin del siglo? . Aquí hay evidente tres preguntas: Una es sobre el tiempo de la destrucción del templo; otra, sobre su venida; y otra, sobre el fin de la era o siglo. Ahora bien, para muchos estudiantes de la profecía, la destrucción del templo estaría ligada a la venida de Cristo y al fin de la era, ¿pero es esto   necesariamente así? Note que los discípulos aquí no le preguntan a Jesús “Y qué señal habrá de la destrucción del templo, de tu venida, y del fin del siglo, sino y qué señal habrá de tu venida y del fin del siglo”. Pareciera que ellos no le estaban pidiendo a Jesús una señal para la destrucción del templo, pero sí para su venida y para el fin de la era o siglo! Así que, a mi entender, la señal solicitada por sus discípulos era para conocer su venida en gloria, y el tiempo del fin de la era, o del presente siglo malo de Satanás, y no para la destrucción del templo mismo. Esto me sugiere que ellos veían la destrucción del templo, y su venida y el fin de la era como eventos distintos y separados por el tiempo.

Ahora bien, en los versículos 4 al 34 de Mateo 24, Jesús anuncia una serie de eventos que serían precursores de su cercanía, más no de su venida misma. Jesús nunca dijo que los sucesos bélicos, las hambrunas, las pestes, los falsos cristos, los falsos maestros, la tribulación, la predicación mundial del evangelio, serían señales de que él ya ha regresado y que está entre nosotros, sino más bien de su inminente regreso. El los comparó como los dolores de parto que anuncian la “llegada al mundo del hijo esperado”, y éstos serían más intensos y dolorosos en la medida que el bebé estuviese listo para aparecer en el mundo. Esto lo entiende muy bien cualquier mujer que ha estado embarazada y ha dado a luz a un bebé. Los dolores de la mujer encinta aumentan en la medida que se acerca el nacimiento, y esto es precisamente lo que ha venido sucediendo en nuestro mundo en los últimos dos milenios.

La humanidad efectivamente ha experimentado en estos últimos dos mil años que todos esos dolores han ido creciendo y aumentando en frecuencia e intensidad con el avance de la ciencia.  Hoy más que nunca la humanidad está al borde del “geocidio”. Por las razones arriba expuestas es que yo creo que el preterismo se equivoca cuando sostiene que las señales de Mateo 24 se cumplieron en el siglo primero y que ellas son evidencia de que Cristo efectivamente regresó en el año 70 DC. Me parece que los preteristas aún no entienden que las señales de Mateo 24 sólo nos indican u orientan sobre cuán cerca está nuestro Señor, pero de ninguna manera no nos dicen que él ya llegó. Este mismo error lo cometen los “Testigos de Jehová” desafortunadamente.

Ahora bien, tome nota de esto: La única señal que nos indicará su verdadera llegada la encontramos en Mateo 24:30, y que es la respuesta directa y sin rodeos de Jesús a sus discípulos cuando le requirieron por esa la señal singular. Sí, a Jesús le pidieron una señal en particular, y Jesús se las dio sin rodeos…¡y sólo una! El verso 30 dice así: “Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Así que por fin aquí Jesús les da la señal de su venida, es decir, su aparición en el cielo como el Hijo del Hombre, viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Esta es la única señal que tenemos de Jesús de su verdadera llegada o venida a este mundo. Su aparición personal, visible, y poderosa, desde los cielos a las nubes celestiales y el consiguiente arrebatamiento de sus seguidores para conducirlos a su reino milenario (Mateo 25:31,34). ¡Esto definitivamente no ocurrió en el siglo I!

Es por todo esto que creo que Mateo 24:3 no se cumplió en el año 70 DC, ya que en ese año Jesús no sólo no llegó de la manera cómo la SEÑAL lo indicaba, sino que tampoco nuestro Señor inauguró su reino milenario junto con todos sus santos, tanto los muertos que resucitaron, como con los que quedaron vivos de la gran tribulación.

Finalmente, creo que efectivamente la destrucción del templo se cumplió tal como Jesús lo indicó en Mateo 24:2, aunque se podría decir que aún podría haber un tercer y futuro cumplimiento de destrucción de un nuevo templo Judío para antes la parusía del Señor en gloria. Los hechos indican que los Judíos ortodoxos están hace mucho tiempo  planificando la construcción de un templo en el mismo lugar donde estuvo el templo de los tiempos de Jesús.

Espero que mi respuesta le haya servido de información y aclaración.

Atentamente,

Mario Olcese (Apologista)

Más información sobre este tema en:

www.elevangeliodelreino.org

www.yeshuahamashiaj.org (Inglés y Español)

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