
1.- Hay un Dios, el Padre, siempre Viviente, Omnipresente, Omnisciente, Todopoderoso, Hacedor del cielo y de la tierra, y un Mediador entre Dios y el hombre, el hombre Cristo Jesús.
2.- El Padre es el Dios invisible a quien ningún ojo ha visto o puede ver. Todos los otros seres son, a veces, visibles.
3.- El Padre posee vida en sí mismo y le ha concedido al Hijo poseer vida en sí mismo.
4.- El Padre es Omnisciente y posee todo conocimiento originalmente en su propio seno, y comunica conocimiento de cosas futuras al Cristo Jesús y nadie en el cielo o en la tierra o bajo la tierra es digno de recibir conocimiento de cosas futuras inmediatamente del padre excepto el Cordero. Y por consiguiente, el testimonio de Jesús es el Espíritu de Profecía y Jesús es la Palabra o el Profeta de Dios.
5.- El padre es Inmutable, ningún lugar es capaz de llegar a estar más vacío o más lleno de Él de lo que lo está por la necesidad eterna de la naturaleza. Todos los otros seres pueden moverse de un lugar a otro.
6.- Todo culto (fuera oración, alabanza o agradecimiento) que se debiera al Padre antes de la llegada del Cristo se le debe todavía. Cristo no vino para disminuir el culto de su Padre.
7.- Las oraciones más eficaces son las dirigidas al Padre en el nombre del Hijo.
8.- Debemos rendir gracias al Padre solo por crearnos y darnos comida y vestido y otras bendiciones de esta vida y cualquier cosa que sea lo que le agradezcamos, o deseemos que Él haga por nosotros, se lo pedimos inmediatamente en el nombre del Cristo.
9.- No necesitamos orar al Cristo para que interceda por nosotros. Si oramos al Padre correctamente Él intercederá.
10.- No es necesario para la salvación dirigir nuestras oraciones a nadie más que al Padre en el nombre del Hijo.
11.- Dar el nombre de Dios a Ángeles o Reyes no va contra el primer mandamiento. Rendir el culto del Dios de los Judíos a Ángeles o Reyes va contra Él. El significado del mandamiento es: Tú no adorarás a otros Dioses excepto a mí.
12.- Mas para nosotros hay un solo Dios el Padre del que proceden todas las cosas y nosotros, y un Señor Cristo Jesús por el que todas las cosas son y nosotros por Él. Es decir, debemos adorar al Padre solo como Dios Todopoderoso y a Jesús solo como al Señor el Mesías, el gran Rey, el Cordero de Dios que fue muerto y nos ha redimido con su sangre y nos ha hecho reyes y Sacerdotes.
The Newton Project Canada
Keynes MS 8, King’s College
c. 1710-1720, Cambridge.
