
La Opinión de un Sabatario
En Romiyim (Romanos) 10:4 podemos leer: «Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.» (RV60)
Muchos usan este versículo para tratar de hacer creer que la Ley se acabo con el Mesías. Sin embargo la Ley es nuestra guía, y enseña que es lo bueno y que lo malo. ¿Qué haríamos sin ella? Pero según este versículo, tal vez pudiera parecerle a algunos que la Ley llego a su fin. ¿Y será esto es así? ¿Todos los mandamientos de la Torá conocidos como ley, se acabaron? ¿Dejó la ley de existir después de la muerte del Mesías? ¿Ya no opera la ley como nuestro guía para mostrarnos lo bueno y lo malo? ¿Podemos maldecir a nuestros padres ó asesinar a alguien y aún así creer que somos justos?
Casi cualquiera con un poco de equilibrio y razonamiento puede entender que no podemos hacer ninguna de esas cosas y seguir disfrutando el favor de YAHWEH. O sea, que la ley estuvo, esta, y estará, ya que ella es la guía primera que nuestro Padre Yahweh nos ha dejado. Y el Mesías lo único que ha hecho es NO desecharla, sino aplicarla, en su justa medida, no según los hombres, sino como realmente Yahweh quiere que sea aplicada.
¿Pero entonces, cuál es el significado de Romanos 10:4?
La clave para entender esto es la palabra «fin». En español puede significar meta, objetivo, propósito, resultado, así como término. Y viene de la palabra griega «télos» la cual tiene casi los mismos significados. Veamos esta misma palabra usada en otros casos en las escrituras:
· «Pero ahora, habiendo sido libertados del pecado y hechos siervos de Elohim, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como resultado la vida eterna.» (Rom 6:22 LBLA). Habiendo sido liberados del pecado, nuestra meta, nuestro propósito, es la vida eterna
· «Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de un corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida. (1Ti 1:5 RV60). Nuevamente vemos que el significado es «el propósito del mandamiento» es mantener un amor no fingido. (Este es uno de los pocos versículos donde la RV60 traduce correctamente este término).
· «Obteniendo, como resultado de vuestra fe, la salvación de vuestras almas. (1Pe 1:9 LBLA). La Versión Revisada Estándar dice, «Como consecuencia de vuestra fe ustedes obtienen la salvación de vuestras almas».
· «Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin de YAhweh; que Yahweh es muy piadoso, y de tierna misericordia» (Santiago 5:11) ¿Qué es esto? ¿Acaso el Ser Supremo dejó de existir? Hemos visto la meta o el propósito del Ser Supremo al traer muchas almas, incluyendo la de Job, a la salvación. La Versión Revisada Estándar dice, «Han oído de la firmeza de Job, y han visto el propósito de Yahweh…»
Los yehudím (judíos) en los días de Shaul (Pablo) tenían la ley que les definía el pecado, y por ende, el camino a la justicia. Y ahí está el problema. La ley sólo define el pecado. No lo hace, no lo crea, ni induce a Él, ni puede quitar el pecado.
Veamos, Galatyah (Galatas): La ley es nuestro tutor que nos conduce al Mesías para que podamos ser justificados; no por la ley, sino mediante la fe (Gal 3:24).
Entonces vemos que dice bien claro al final que no somos justificados ante Yahweh por medio de la Ley sino por la Fe. Eso es evidente y nadie lo discute.
Pero también dice muy claramente en la primera parte que la función de la ley es el ser Tutor. Es decir, ser el guía ó maestro que nos indica lo bueno y lo malo, y cuál es el mejor camino a seguir.
Por lo tanto no hay conclusión para la ley sino que hay propósito, resultado, objetivo, o meta. Ella es quien nos mantiene en el buen camino, en el camino del Mesías, el cual conduce a Yahweh. [Eso es lo que muestran las escrituras y no las malas traducciones o interpretaciones tendenciosas, que quieren hacer creer, lo que a ellos les parece.]
COMENTARIO FINAL
Diez puntos importantes:
1º – La Ley no pretende justificar a nadie. Pero los justos la viven.
2º – La Ley no salva a nadie. Pero ayuda a asegurar la salvación.
3º – La Ley nos muestra lo bueno y lo malo. Pero no hace, crea, o induce al pecado.
4º – La Ley no quita el pecado. Pero nos guía hacia el Mesías que lo hace.
5º – La Ley y Torá son similares. Pero no son lo mismo.
6º – La Ley, son sólo mandamientos escritos. Pero son la voluntad de Yahweh.
7º – La Ley no es el camino. Pero solo ella nos enseña quien sí lo es.
8º – La Ley tuvo un comienzo. Pero es eterna.
9º – La Ley está escrita en rollos. Pero también está escrita en el corazón.
10º- La Ley, fue dada a Israel. Pero, solo es de Yahweh.
YOEL.