PREGUNTAS DE LOS LECTORES Y SUS RESPECTIVAS RESPUESTAS
¿Quién eres tú, Apologista?
Soy un humilde creyente en el Señor que anda estudiando las Escrituras para descubrir la verdad que Dios ha revelado a los hombres, y para guiar mi vida a la luz de ella. Fui por más de una década un “Testigo de Jehová” bautizado, hasta que me expulsaron por “apostasía” a mediados de los setenta, cuando tenía 26 años de edad aproximadamente. Me di cuenta que estaba militando en una verdadera secta peligrosa y abusadora que daña el alma, y divide a los seres humanos. Ahora soy un hombre verdaderamente libre en Cristo sin los dictados de hombres o líderes de cultos que lo único que buscan es enseñorearse de las sinceras ovejas de Cristo para explotarlas a su antojo bajo amenazas de excomunión y condenación.
¿Qué Pretendes demostrar en tu Blog?
Lo que pretendo es que más personas despierten de su letargo espiritual y perciban los falsos evangelios que son promovidos por evangelistas fraudulentos que buscan enriquecerse de los incautos que los siguen. Además, lo que busca mi blog es difundir el evangelio original o prístino de Jesucristo tal como aparece en las Sagradas Escrituras, ni más, ni menos. Busca que la gente conozca el otro lado de la moneda y hacerlos razonar con la verdad que emana de ellas.
¿Pero no es Dios quien debe juzgar a los falsos maestros y no tú o cualquiera?
Exponer los engaños y las artimañas de los falsos líderes religiosos no es juzgar. Yo sólo presento los hechos tal como son para que cualquier lector sensato saque sus propias conclusiones y juzgue por sí mismo si los “acusados” son culpables o inocentes de todo cargo. En ninguna parte se nos dice que juzgar es malo. Lo que Jesús enseña es que juzguemos con justo juicio (Juan 7:24), y lo más importante, sin hipocresía. Esto quiere decir que no podemos acusar a otros de hechos dolosos que nosotros mismos cometemos y que pueden ser más graves todavía que las de ellos.
¿Pero cómo pueden ser impíos los evangelistas que hacen milagros?
El hecho de efectuar milagros no garantiza que tales siervos milagreros son de Dios. ¿Se cura el enfermo por la fe del Pastor o por su fe? Hay personas que sin ser líderes cristianos propiamente dicho pueden espantar a los demonios con solo pronunciar el nombre de Jesús (Marcos 9:38-40). Lo cierto es que Jesús dijo: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.” (Mateo 7:21-23). Aquí vemos que aunque muchos evangelistas reclamarán al Señor diciendo que hicieron milagros y expulsaron demonios en su nombre, ellos serán rechazados por ser hacedores de maldad. En realidad a estos falsos milagreros y exorcistas, ¡el Señor Jesús nunca los conoció!… ¡Y lo dice el Señor mismo!
¿No será que tienes envidia de los ricos evangelistas por su gran prosperidad?
En realidad no envidio nada la riqueza de estos falsos evangelistas de la prosperidad y su dinero mal habido. Pero si fuera su riqueza ganada con su esfuerzo, yo me sentiría orgulloso de ellos por su talento y habilidad para obtenerla sin perjudicar a nadie. Yo, desde joven, viví en la prosperidad, y nada me faltó o me falta. Sé lo que es tener de todo, y sé lo que el dinero genera o provoca en las personas que lo tienen en abundancia, y créame, es muy peligroso cuando se tiene en exceso. La Biblia dice: “No tengas envidia de los hombres malos, Ni desees estar con ellos; Porque su corazón piensa en robar…” (Prov. 24:1). “No te afanes por hacerte rico; Sé prudente, y desiste. ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas?” (Prov. 23:4,5).
¿Tienes tu sitio web pagado?
Sí, tengo dos sitios web pagado:
(www.yeshuahamashiaj.org y www.elevangeliodelreino.org)
En estos dos predico básicamente al Único Dios verdadero y a Su Hijo Unigénito, y el mensaje salvador que trajo nuestro Señor Jesucristo al mundo que es el evangelio del reino de Dios. Enseño básicamente que el evangelio verdadero y completo es el Reino de Dios y la muerte vicaria de Jesucristo y su gloriosa resurrección a favor de los pecadores. También predicó sobre lo que significa ser un cristiano, y sobre la conducta ética que debe vivir todo creyente verdadero.
Apologista, ¿Acaso en 3 Juan 2 no dice “amado yo deseo que seas prosperado en todas las cosas, así como prospera tu alma”? ¿No significa esto que si renuevas tu mente con la palaba de Dios todo te va a ir bien? ¿Acaso Dios no le prometió la prosperidad material a Josué cuando le dijo: “Nunca se apartara de tu boca ese libro de la ley, sino que de día y de noche meditaras en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”? (Josué 1:8).
Hermano, el deseo de Juan por Gayo era que fuese prosperado en todas las cosas, así como prosperaba su alma. Nótese que la parte espiritual de Gayo prosperaba, pero no la material, de lo contrario Juan no le hubiese deseado que fuese prosperado en todo lo material. Gayo era pobre en riquezas materiales, ¡pero prosperado en lo espiritual! La prosperidad material, entonces, no siempre va de la mano con la prosperidad espiritual. Además, el deseo de Juan pudo no ser el deseo de Dios. Yo puedo desearle a alguien que sea rico en cosas materiales, pero es Dios quien tiene la última palabra para que mi deseo se haga realidad. Tal vez el Padre celestial no desea que seamos todos ricos materialmente porque también los excesos son nocivos y ahogan la Palabra. Salomón, el rey sabio, pidió a Dios sabiduría en vez de riquezas, y también le pidió a Dios que no le diera mucho como para que se olvidara de Él, ni poco como para que renegase de Él.
En Santiago 2:5 se nos dice que “Dios escogió a los pobres de este mundo para que sean ricos en fe y herederos del reino…”. Nótese que Santiago no dice que Dios escogió a los pobres de este mundo para hacerlos ricos materialmente, sino en lo espiritual. Por otro lado, Jesús dijo que “Siempre tendréis pobres entre vosotros”. Es decir, Jesús no profetizó la desaparición de los pobres cristianos. Si todos los cristianos llegaran a ser ricos, ¿cómo podrían mostrar caridad y solidaridad entre ellos si todos tienen en abundancia?
Y en cuanto al pasaje de Josué 1:8, le digo que si usted toma esas promesas de prosperidad para todos los creyentes, entonces debo concluir que estamos obligados a guardar toda la ley de Moisés para ser bendecidos con riquezas materiales. Los predicadores evangélicos, tan opuestos a la guarda de la ley de Moisés, no podrían entonces alegar haber recibido la bendición material por su pretendida obediencia y lealtad a las leyes de Dios.
Pero hermano “Apologista”, mi familia y yo hemos sido muy bendecidos con el mensaje de estos predicadores del “evangelio de la prosperidad”. Incluso mi negocio ha crecido, y mis hijos tienen más comodidades, y estudian en buenos colegios. ¿No es esto suficiente para demostrarle que tales predicadores son de Cristo y ungidos con el Espíritu Santo?
Hermano mío, los predicadores del evangelio de la prosperidad” no tienen el Espíritu Santo, sino otro Espíritu, “el Espíritu Tanto me das, tanto serás bendecido”. El hecho de que seas más feliz en tu matrimonio se debe a que has abrazado una forma de doctrina que te parece de Dios porque se predica en el nombre de Cristo. Igual ocurre con muchas familias de muchas denominaciones que creen sentirse dichosas dentro de sus iglesia, y de hecho, han mejorado sus relaciones familiares y han prosperado materialmente porque han enderezado sus vidas para vivir ordenadamente y de acuerdo a Cristo. De este manera ellos pueden destinar sus dineros a cosas útiles, y no estar derrochándolos en tonterías, carros lujosos, mujeres, vicios, joyas costosas, y mil vanidades y pecados más. Pero, ¿prueba esto que tales familias están en el camino correcto? Los predicadores de “la prosperidad ahora” te enseñan verdades y mentiras juntas. Te enseñan a amar a Cristo pero a la vez te manipulan para que les des a ellos parte de tu prosperidad. Usan la Palabra para darte una esperanza que es falsa, la esperanza de ser rico ahora… ¡y en abundancia! Y claro, has prosperado porque Dios así lo ha querido, y porque te dio seguramente el don o talento para prosperar en tu capacidad y formación profesional. Pero ese dinero ganado es también para el servicio de los demás, para los verdaderos necesitados, comenzando con tu casa, y terminando con los pobres de la calle. Sin embargo, no todos los creyentes serán prosperados de la misma forma. Dios conoce los corazones y debilidades de Sus hijos, y Él sabe quiénes pueden mantenerse fieles a pesar de las riquezas y quiénes no. No todos pueden recibir lo mismo de Dios. Además, Jesús dijo que siempre tendríamos pobres entre nosotros…incluso dentro de las iglesias. En 3 Juan 2 Juan le dice a Gayo que desea que él “sea prosperado en todo, así como prospera tu alma”. Es decir, Gayo prosperaba espiritualmente, aunque no a la par con lo material. Parecía que aún este hermano (Gayo) era un hombre modesto y de recursos limitados…¡pero Dios lo bendecía con la prosperidad espiritual!
Hermano Apologista, se ve que estás metido en tu blog a tiempo completo, pues escribes y escribes temas mañana, tarde, y noche. ¿De qué vives tú?¿Acaso predicas por “amor al arte”? ¿Cómo te sostienes? ¿Quién está detrás tuyo? Todos buscan ganar algo con su trabajo, y el dinero es necesario para todo. Así que, ¿dinos de qué vives para que lo sepamos todos? Umm.
Mi querido hermano, yo soy ingeniero de profesión, y tengo una carrera para defenderme en la vida. Hasta ahora me mantengo soltero, y no tengo hijos que sostener, de modo que mis necesidades son relativamente mínimas comparadas con las de los casados. En mi familia tengo el apoyo de un hermano carnal que aprecia mi trabajo evangelístico y esporádicamente me prepara con su computadora algunos trabajitos complicados para mi sitio web privado, y si hay algún gasto extra que hacer en equipos, él me presta el dinero y luego yo se lo pago. Jamás he predicado un evangelio de “la prosperidad ahora”, y jamás actuaré como esos sátrapas que trasquilan a sus ovejitas para sacarles toda su lana.
He terminado de escribir un libro sobre el Reino de Dios titulado “El Evangelio Prístino del Cristianismo Primitivo” de 150 páginas, el cual ofreceré gratis a los que no tienen dinero para comprarlo, y por una suma simbólica para aquellos que deseen apoyar la obra de difusión del evangelio del Reino que me permita dedicar más tiempo a esta misión que tanto creo y amo.
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