
http://www.indubiblia.com/Biblia&Ciencia.htm#El%20ADN
En 1953 James Watson y Francis Crick lograron lo que parecía imposible: descubrieron la estructura genética que está en lo más profundo del núcleo de nuestras células. A este material genético se le llama ADN, una abreviación de ácido desoxirribonucleico.
El descubrimiento de la estructura de doble hélice de la molécula del ADN abrió las puertas para que los científicos examinaran el código que está en él. Actualmente, más de medio siglo después del descubrimiento inicial, el código del ADN ha sido descifrado, aunque hay varios de sus elementos que todavía no es comprenden bien.
Estos hallazgos tienen profundas implicaciones para la evolución darviniana, la teoría que se enseña en las escuelas del mundo entero y que afirma que el mundo y todos los seres vivos han evolucionado por procesos naturales mediante la mutación y la selección natural.
Sorprendente revelaciones del ADN
A medida que los científicos empezaron a decodificar la molécula de ADN humano, encontraron algo sorprendente: un exquisito lenguaje compuesto de 3.000 millones de letras genéticas. Según el Dr. Stephen Meyer, director del Centro de Ciencia y Cultura del Instituto Discovery, en Seattle, Washington, “uno de los descubrimientos más extraordinarios del siglo XX fue que el ADN almacena información – instrucciones detalladas para la producción de proteínas – en forma de un código digital de cuatro caracteres” (citado por Lee Strobel, The Case for a Creador [“EL caso del creador”], 2004, p. 224).
Es difícil de comprender. Pero la cantidad de información que se encuentra en el ADN humano equivaldría a 12 juegos de la Enciclopedia Británica, un número total de 384 volúmenes, ¡con una información detallada que llenaría 15 metros de estantes de libros!
Sin embargo, en su tamaño real – que es tan sólo de dos millonésimas de un milímetro de grosor – de acuerdo con el biólogo molecular Michael Denton, una cucharadita de ADN puede contener toda la información necesaria para sintetizar las proteínas para todas las especies de organismos que alguna vez hayan vivido en la tierra, y “todavía quedaría espacio suficiente para toda la información de todos los libros que se hayan escrito” (Evolution: A Theory in Crisis [“La Evolución: Una teoría en crisis”], 1996, p. 334).
¿Qué o quién podría miniaturizar semejante información y colocar este inmenso número de “letras” en la secuencia adecuada como un manual de instrucción genética? ¿Podría la evolución desarrollar un sistema semejante a éste?
El ADN contiene un lenguaje genético
Consideremos primero algunas de las características de este “lenguaje” genético. Para que correctamente sea llamado lenguaje, debe contener los siguientes elementos: un alfabeto o sistema de codificación, ortografía correcta, sintaxis (orden correcto de las palabras), significado (semántica) y un propósito especifico.
Los científicos han descubierto que el código genético tiene todos los elementos fundaménteles. Como explica el Dr. Stephen Meyer, “Las regiones de codificación del ADN tienen exactamente las mismas propiedades fundamentales de un código o lenguaje de computador” (citado por Strobel, p.237, énfasis en el original)
Todos los demás códigos que se consideran lenguajes reales son de origen humano. Aunque sabemos que los perros ladran cuando perciben el peligro, las abejas danzan para llevar a otras abejas a una fuente de néctar, y las abejas emiten sonidos, esto para citar tan solo unos pocos ejemplos de comunicación de otras especies, ninguno de éstos tiene la composición de un lenguaje. Se consideran únicamente señales de comunicación a un nivel elemental.
Las únicas formas de comunicación que se consideran de alto nivel son los lenguajes humanos, los lenguajes artificiales tales como los códigos de computadoras y de Morse, y el código genético. No se ha encontrado ningún otro sistema de comunicación de un lenguaje.
Bill Gates, fundador de la empresa Microsoft, comentó que “el ADN es como un programa de computadora, sólo que es mucho más complejo de lo que nosotros hemos inventado”.
¿Podemos acaso imaginarnos que algo mucho más complejo que el programa que maneja un supercomputador sea producto de un accidente, por medio de la evolución, sin importar cuánto tiempo, cuántas mutaciones y cuánta selección natural hayan podido ocurrir?