
SEÑOR APOLOGISTA:
SALOMÓN ERA EL HOMBRE MÁS MILLONARIO QUE EL MUNDO HAYA CONOCIDO, AUN HASTA NUESTROS DIAS. Y LA ÚNICA VERDAD ES QUE TODAS LAS PERSONAS, SEAN CRISTIANAS O NO, SI APLICAN LAS LEYES ESCRITAS POR SALOMÓN EN PROVERBIOS, VAN A VIVIR HOY CON RIQUEZAS EN ABUNDANCIA. Y NO SÓLO ESO, SINO QUE VAN A TENER SABIDURÍA, INTELIGENCIA, Y MUUUUUUUUUCHAS OTRAS BENDICIONES QUE NUESTRO SEÑOR PADRE NOS QUIERA DAR.
Vengadora
Mire, señora “vengadora anónima”, lo que usted dice puede ser muy cierto, siempre y cuando seamos también reyes como Salomón, y pidamos sólo la sabiduría y nunca las riquezas y la gloria personal.
Salomón era un rey en plenas funciones en el reino de Yahweh (1 Cró. 28:5) y las razones por las cuales Yahweh le dio riquezas a Salomón fue 1).- porque precisamente NO buscó ni pidió las riquezas. Mire lo que dijo Yahweh al respecto: “Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria (1 Rey 3:13ª), y 2).- Para que “entre los reyes ninguno haya como tú en todos tus días” (1 Reyes 3:13b). Así que Dios quiso darle a Salomón lo que nunca pidió (riquezas y gloria) para que él y su reino fuesen los más estupendos de todos los reinados existentes. El tenía que ser un digno rey del Dios vivo ante los demás reyes y reinos de su tiempo, exhibiendo el máximo de su esplendor y gloria. Debía ser una manifestación (tipo) de la futura gloria del reino del Mesías Yahshúa (antitipo).
Nosotros, como iglesia, hemos sido también llamados a ser reyes y sacerdotes del reino venidero de justicia, el reino de Yahweh que restaurará Jesucristo en su parusía. Para ese entonces, los cristianos que han trabajo y sido fieles en este siglo o edad, serán recompensados con la gloria y con las riquezas de las naciones (Mat. 25:31,34; Zac. 14:14), y será entonces, y sólo entonces, cuando seremos realmente tan ricos como Salomón. Mientras tanto, debemos sólo pedir y esperar que Dios nos llene de la sabiduría y el conocimiento de Jesucristo. Dice Santiago: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela á Dios, el cual da á todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada” (1:5). Pero jamás usted encontrará un pasaje que diga: “Y si alguno de vosotros tiene falta de RIQUEZAS, demándela á Dios, el cual da á todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada”.
Ahora le pregunto: ¿Pero qué escuchamos hoy en las campañas de evangelización de los predicadores del evangelio de la prosperidad? ¿Acaso los predicadores y sus seguidores no están constantemente clamando a Dios por la prosperidad o las ricas bendiciones materiales para esta vida en lugar de estar pidiendo por la sabiduría? Sólo dele un vistazo a “Enlace TV” y verá que todo gira alrededor de la prosperidad material. Todo lo que se predica gira alrededor de la búsqueda de las riquezas y la prosperidad para la vida presente, y nunca se anima a nadie a buscar sólo la sabiduría. En realidad nunca deberían mencionarse las riquezas en nuestras peticiones, y menos, pensar en ellas, tal como Salomón nunca tuvo en mente solicitarlas a Yahweh.
