
La Gran Tribulación afectará a todo el mundo. La Biblia dice, “Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación. Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo” (Apo. 13:7,8).
“Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente” (Apo. 13:16). La Iglesia, sin embargo, será afectada primordialmente por la persecución. Ella “guardará los mandamientos de Dios, y la fe de Jesús ” y rehusará adorar al hombre de pecado y su imagen, y recibir su marca o el número de su nombre, 666 (Apo. 14:9–12; 15:2; 20:4). La bestia hará la guerra a los santos (Apo. 13:7), y todas las naciones los odiarán (Mat. 24:9).