¿SERÁ CIERTO QUE DIOS LIMPIÓ TODA CARNE IMPURA PARA SER CONSUMIDA CON CONFIANZA?

 Por Ingº. Mario A Olcese (Apologista)

 

ecoliUna de las cosas principales que la Biblia nos advierte a todos nosotros, y que usted muy probablemente ha escuchado frecuentemente en su vida, es que no debemos comer grasa animal. Para entender cómo Dios estableció sus normas dietéticas que asegurarían la salud de su pueblo, Él dividió a los animales  en dos categorías: Los “limpios” y los “impuros” .

Estas categorías dietéticas no son típicamente observadas por los cristianos hoy, sino más bien por los judíos practicantes que dependen del Antiguo Testamento como su guía primaria para todo, incluyendo las comidas. No obstante, cuando se trata de seguir las restricciones dietéticas establecidas en el libro de Levítico (capítulos 3 y 7), encontramos que no importa cuál sea nuestra fe, la comida limpia vs. la impura realmente elimina cantidades dañinas de grasa que de otra manera consumiríamos.

La comida considerada “limpia” incluye la vaca, el cordero, el salmón, el pollo, y el pavo. Notablemente estas mismas carnes están en alineación con muchos regímenes de moda pasajera hoy y continúan resultando ser beneficiosas para el cuerpo humano en cantidades moderadas.

Las comidas “impuras” como la carne de cerdo, el cangrejo, las almejas, y el pato son todas conocidas hoy por la ciencia moderna como engordadoras y fuera de la esfera de lo que nuestro cuerpo necesita para permanecer sano y funcional.

Esta clase de régimen es probado en el libro de Daniel que describe la experiencia del profeta cuando él evita comidas “impuras” y alimenta su organismo con carne “limpia” y una miríada de verduras. ¡Este régimen mantuvo a Daniel y a sus compañeros viéndose y sintiéndose mejor que el mismo Rey de Israel!

Siguiendo este viejo régimen judío le puede brindar a usted una nueva perspectiva de vida, completa de salud, elasticidad, y menos riesgos de cáncer y otros males relacionados con el peso.

Creo que es necesario que retomemos las palabras registradas en Hechos 10:13,14 bajo una perspectiva realista y de acuerdo con la ciencia moderna. ¿No será que a Pedro sólo se le mandó a no despreciar a los gentiles bajo la figura de “matar  y comer” todo tipo de carnes de animales inmundos que aparecían dentro del lienzo? ¿Será cierto, por ejemplo, que ya no existe la triquina o la cisticercosis en los cerdos porque Dios todo lo “limpió”? La Realidad ha demostrado reiteradas veces que todavía existen las amenazas de contraer enfermedades peligrosas debido al consumo de alimentos contaminados y mal cocidos.

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