Archive for marzo, 2009


 

 santisima-trinidad-11

  Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD) 

«Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente» (Dn. 7:9).  

«Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido» (Dn. 7:13-14). 

La razón de este estudio es descartar la idea de que Cristo, el Hijo de Dios,  y el «anciano de días», el Padre, son la misma persona. Lo haremos fácilmente entendible porque asombrosamente existe la  creencia muy generalizada de que el «anciano de días» y Cristo sean la misma persona, cosa que no es verdad.   

Esta visión del profeta Daniel, traspasa los límites y fronteras de la primera venida de Jesucristo al mundo para redimirlo del pecado en su sacrificio vicario y para la proclamación el Reino de Dios venidero. La visión del profeta Daniel muestra, en primer lugar, en Dn 7:9, un «anciano de días»  vestido con «ropa blanca como la nieve», que tenía el «pelo de su cabeza como la lana limpia», y se deduce, que es «blanca», como su vestimenta. En esta visión simbólica, el «anciano  de días, representa el Dios mismo, el Padre, y su naturaleza eterna. El «vestido blanco» representa la «pureza y santidad de Dios», la «cabeza con el pelo blanco, como lana limpia», la sabiduría también sempiterna de él, su pureza absoluta. El texto a estudiar muestra que el «anciano de días», el Dios del cielo, se sienta, y ha de suponerse, en su trono, que es excelso y glorioso, como «llama de fuego, de ruedas de fuego ardiente» y que representa el  juicio ineludible de Dios y su reinado inacabable. En los textos siguientes, en el 13-14, aparece otro personaje diferente, «uno como un hijo de hombre», que fue llevado (acercado) al «anciano de días», nuevamente aquí, el Padre y Dios. A éste «como un hijo de hombre», habla el texto,  «le fue dado dominio eterno, para que los pueblos y naciones le sirvieran, y que su reino nunca sería destruido».     

Cristo enseñó en su primera venida, en una de sus parábolas, hablando de sí mismo, que él iría a un país  lejano a recibir un reino: 

« Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver» (Lc.19:12).  

El cielo que Cristo ascendió es alegorizado en la parábola como el «país lejano» donde legalmente recibiría del Padre, por su realeza y linaje (un hombre noble, es decir, del linaje de David su padre, véase Mt. 1:1), el oficio real y la facultad para regir el mundo, restituido en tal caso, en su futura segunda venida: «…y volver». Daniel observa en su visión «uno como hijo de hombre que le fue dado dominio eterno, que no pasará, un reino indestructible». Este personaje «como un hijo de hombre» es sin la menor duda el Cristo glorificado en su resurrección, habitando en el tercer cielo y a quien le es entregado del Padre el gobierno terrenal porque dice que «las naciones y pueblos le servirán», concordando con las palabras del Señor en Lc.19:12.  

La visión de Daniel encaja con la descripción novo testamentaria de la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo: 

 El Hijo del Hombre volverá en las nubes del cielo en gloria y poder (véase por favor: Mt. 24:30; Mr.13:26; Lc. 21:27; Ap. 1:7; 14:14). 

Cristo, el Hijo del Hombre, se sentará en su trono de gloria para reinar con sus súbditos las naciones de la tierra (véase por favor: Mt. 25: 31, 34; Ap. 2:26-27; 3:21; 19:15; 20: 4, 6).   

«Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas» (Ap.1:12-15). 

Es cierto que Cristo aparece en el visión de Juan con «cabellos blancos como la blanca lana», pero esto es un simbolismo representativo de los atributos personales de Dios a través de Cristo, una semejanza del «anciano de días» que es el Dios Altísimo por medio de Cristo (compárese con la visión del Dn. 7:9).  

Para no dejarlo a la deriva  (la insistencia, es necesaria y sumamente importante), debemos tener siempre en mente, que un personaje, específicamente, es el «anciano de días» y el otro, es Cristo, que aparece como «uno como un hijo de hombre». No hay nada que indique para hacernos considerar que Cristo, el Hijo del Hombre, sea el «anciano de días». Sería ridículo y poco sensato creerlo de tal modo. La separación entre uno y otro, como individuos, es abismal.   

Cristo, como la imagen perfecta del Dios viviente hecha hombre, refleja en la alegoría de Ap. 1:12-5: la pureza y la sabiduría eterna de Dios (cabeza con cabello blanco, como blanca lana, como nieve); a Dios como el juez justo (ojos como llama de fuego); a Dios como Rey inconmovible (sus pies semejantes al bronce bruñido); la infinita autoridad de Dios (voz como estruendo de muchas aguas).  

Espero, de todo corazón, que este estudio sea de bendición para aquellas personas de mentes abiertas que anhelan conocer este aspecto importante de la célica verdad.  

Amén. 

HAY MUERTE EN LA OLLA

 

Tomado del Blog de Luis Rodas – Veronica Vilugron

http://cristianismoficcion.blogspot.com/search?updated-min=2009-01-01T00%3A00%3A00-08%3A00&updated-max=2010-01-01T00%3A00%3A00-08%3A00&max-results=50

Quisiera hacer una aclaración:

Cuando hablamos de Todd Bentley y su amante, del ecumenismo de los Hillsong o el pastor de Hillsong estafando y siendo adicto a la pornografía, del video de Benny Hinn entregandole una pipa de opio a uno de sus músicos, de las herejías de gente como Cash Luna, Bernardo y Alejandra Stamateas, Marcos Witt y otros, o cuando hablamos del comercio del evangelio que muchos están haciendo con sus discos, libros y demás, o de la Iglesia Emergente, NO ESTAMOS DICIENDO A QUIENES QUEMAR.

Lo que decimos es muy simple, y lo decimos a través de todo el blog: HAY MUERTE EN LA OLLA.

La olla de Eliseo

En los días del profeta Eliseo alguien puso calabazas silvestres en una olla para que todos coman, el “pequeño detalle” es que estas calabazas eran venenosas.  Cuando algunos probaron ese guisado hecho en esa olla enseguida gritaron: “¡Varón de Dios, hay muerte en esa olla” (2 Reyes 4:38-41).

Nuestro grito

De la misma manera nosotros gritamos: HAY MUERTE EN ESA OLLA.

Todo el blog está denunciando que el diablo ha “introducido encubiertamente herejías destructoras”, como dice en 2 Pedro 2:1, en la Iglesia. Veneno de “super fe”, pactos de prosperidad, ídolos musicales, predicadores al gusto del cliente, un mercado de la fe, libertinaje, abandono de la Palabra, codicia encubierta, humanismo, psicología, falsas profecías, milagros inventados, un “evangelio” que no tiene nada que ver con el evangelio, autoayuda, ver a la Iglesia como una empresa de mercadeo, ecumenismo, etc, etc, etc…

Como escribimos en el artículo “Advertencia ¡Urgente!”: “Toda la codicia, egocentrismo, vanagloria, manipulación, depravación y ese enfermo deseo por el reconocimiento y la fama ha creado un evangelio paralelo que está matando a sus mismos predicadores y promotores.”

Este veneno está destruyendo a sus mismos predicadores y promotores tanto como a los oyentes y admiradores. Todos juntos están comiendo de este guiso mortal. Y el fruto lo vamos viendo de a poco. Sus caídas publicas no son por casualidad. El veneno da su fruto, sí o sí.

Come lo que quieras

Ahora, si a ti te gusta el veneno ya es problema tuyo. Nosotros por amor cumplimos en decírtelo. No podemos obligarte a no comer ni quitarte el plato. Cada uno tiene sus gustos.

A los demás les volvemos a decir: “CUIDADO. CUIDADO. ASEGURATE QUE LO QUE ESTAS CREYENDO ES LA BIBLIA Y NO LAS MENTIRAS DE GENTE QUE TE VE COMO UN MEDIO PARA LLEGAR A VER CUMPLIDO SU GRAN SUEÑO DEL MINISTERIO MÁS FAMOSO DE LA HISTORIA”. (“Advertencia ¡Urgente!”).

“VARÓN DE DIOS. HAY MUERTE EN ESA OLLA”.

 

 

jesusr1Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis” (2 Cor. 11:3,4)

“Otro Jesús”?  ¿Puede ser esto aun posible?  Por supuesto que sólo puede haber un solo “Jesús verdadero”, porque un hombre llamado Jesús realmente vivió y caminó en la Tierra 2,000 años atrás.  No obstante, no todo el mundo cree en este “Verdadero Jesús”,   el Jesús que ha sido revelado a nosotros por Dios en Su libro, la Biblia.  En lugar de eso, muchas personas creen en “otro Jesús” aparte de este “Verdadero Jesús” que está en el Cielo ahora mismo.  Este mismo Jesús Verdadero que está en el Cielo regresará a la Tierra muy pronto para Juzgar al mundo y establecer Su Reino en la Tierra.

Un ejemplo de “otro Jesús” es la idea mantenida por muchos de que Jesús es igual en poder y autoridad como el Padre Eterno y hasta el mismo Padre Eterno.  Aquellos que proclaman esta idea tienen, por consiguiente, a “otro Jesús”.  Algunos piensan que Jesús pecó.  Tienen a “otro Jesús”.  Algunas personas piensan acerca de una imagen de Jesús como las que han sido presentadas en las películas blasfemas de  “La última Tentación de Cristo” y “La Pasión de Cristo” del antisemítico Mel Gibson. Estos son todos “otro Jesús”.

¿Quién es su Jesús?  ¿Es su Jesús un Jesús diminuto o pequeño que vive dentro de su corazón mientras bombea su sangre?  ¿Es su Jesús un espíritu que flota sobre usted? ¿O tal vez su Jesús es un ser que se convirtió en medio Dios y medio hombre como Hércules? ¿Es su Jesús un extraterrestre de otro planeta o de otra galaxia, o un espíritu superior de otra dimensión? ¿Es tal vez su Jesús un mero hombre como cualquiera de nosotros, que intentó vivir en santidad y que buscaba la verdad y la perfección a través de meditaciones y ejercicios espirituales?  ¿Y qué acerca de usted?  ¿Quién es su Jesús?

Si usted cree en “otro Jesús”, entonces este Jesús fraudulento es un serio problema para usted.  Es un problema serio porque esto quiere decir que usted no ha encontrado al verdadero Jesús que salva. ¡Usted está perdido!  Sólo el Jesús Verdadero puede salvarlo de sus pecados.  Sólo el Jesús Verdadero derramó su sangre en la Cruz 2,000 años atrás.  Sólo el Jesús Verdadero está con Dios ahora mismo.  Sólo el Jesús verdadero volverá para salvarlo y llevarlo a su reino eterno. Usted necesita confiar en el Jesús Verdadero que está por ahora en Cielo para que usted pueda recibir el perdón de sus pecados.  Si usted no confía en el Jesús Verdadero, y en lugar de eso confía en “otro Jesús”, entonces usted se condenará.  Arrepiéntase y confíe en el Jesús presentado en la Biblia. Es decir, confíe en el Jesús que predicó las Buenas noticias del reino de Dios…¡el evangelio salvador que usted debe creer de todo corazón! (Rom. 1:16).

 

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Un nuevo informe publicado por la Confederación Sindical Internacional predice un empeoramiento de la ya grave crisis alimentaria mundial a menos que los gobiernos y agencias internacionales tomen medidas urgentes. El número de personas que no tienen suficiente para comer se ha incrementado en 150 millones durante 2008, y es probable que la crisis económica mundial suponga que 200 millones de personas más se hundan en la pobreza absoluta.
…Siga leyendo, haciendo click en el título…

El informe “Una receta para el hambre: el deterioro alimentario del mundo” apunta como causas principales a la especulación financiera y a la toma de beneficios masiva por parte de un puñado de multinacionales, junto con el fracaso de políticas implementadas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. También pone de relieve las repercusiones de las reglas comerciales que reducen la seguridad alimentaria y el impacto del cambio climático. Otro factor importante, mientras gobiernos y empresas buscan alternativas a los combustibles fósiles, es el incremento de la producción de biocombustibles a costa de la producción de alimentos.

“Los gobiernos están gastándose cientos de miles de millones de dólares en apuntalar bancos y organismos financieros fallidos, al tiempo que el Programa Mundial de Alimentos afirma que todos los niños hambrientos del mundo podrían ser alimentados con la sola cantidad de US$3.000 millones. La situación podría cambiarse por completo con tan sólo US$30.000 millones al año”, dijo Guy Ryder, Secretario General de la CSI. “La atención pública está, con toda razón, enfocada en la enorme escala de la crisis económica mundial, pero esto no debería restarle valor al hecho de que el número total de personas sin comida suficiente es probable que supere tranquilamente los 1.000 millones de personas en un futuro cercano”, añadió.

Los precios mundiales de los alimentos han bajado un poco desde el máximo histórico alcanzado a mediados de 2008, pero siguen siendo superiores a los de principios del año pasado, y el precio global de los cereales sigue siendo un 71% más alto que en 2005. Según la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) de la ONU, la crisis alimentaria persiste en 32 países del mundo.

A pesar de que los precios mundiales se han estabilizado o descendido con respecto a los máximos recientes, esto no se ha reflejado en demasiadas personas de los países en desarrollo, donde el estancamiento de los ingresos y la falta de protección social significan la doble carga de un bajo poder adquisitivo frente a unos precios elevados. Según Ron Oswald, Secretario General de la Federación Sindical Mundial, la UITA, dado que el 75% de los más pobres del mundo viven en zonas rurales, muchas de las personas que en realidad alimentan el mundo son a menudo incapaces de obtener una dieta nutritiva para ellos mismos y sus familias. “El grueso del hambre se encuentra en las zonas rurales, y los trabajadores agrícolas se encuentran entre los más inseguros desde el punto de vista alimentario. Están hambrientos porque son pobres, y son pobres porque sus derechos básicos, incluidos sus derechos completos como trabajadores, son violados a diario. La agricultura hoy en día mata, mutila, envenena y contamina los cuerpos y el entorno domestico y laboral de las personas que producen nuestra comida. Progresar en la lucha contra el hambre significa progresar en el trabajo decente en la agricultura.”

Oswald añadió: “El hecho de que la semana pasada el índice global de materias primas saltara a un 6% superior en un sólo día demuestra que los más pobres y vulnerables del mundo siguen siendo prisioneros de las corrientes de capital volátil. Detener esta especulación en las vidas humanas mediante la regulación de la economía mundial y la canalización de estas enormes sumas en inversiones productivas, incluida la agricultura, debe ser una de las máximas prioridades del programa del G20.”

El nuevo informe proporciona un análisis detallado sobre cómo las políticas del FMI y el Banco Mundial y las reglas de la OMC han empujado a los países en desarrollo a una producción agrícola orientada a la exportación a costa de la seguridad alimentaria nacional propia, y cómo la diversidad de agencias internacionales con poder para abordar este problema no han logrado garantizar la seguridad alimentaria. La especulación en los precios de la comida ha conducido a beneficios enormes para un reducido número de empresas comerciales de materias primas, sumamente poderosas, a costa de los países más pobres en particular, y el cambio precipitado a la producción de biocombustibles, cuando se proporcionaba sólo el 1,5% del suministro mundial de combustible líquido, justifica casi la mitad del incremento en el uso de importantes cultivos para alimentos en 2006-07.

“Las presiones relacionadas al cambio climático, como inundaciones, sequías, escasez de agua y cosechas pobres, contribuyen al empeoramiento de la crisis. Está claro que las medidas con respecto al cambio climático son clave para la futura seguridad alimentaria mundial, pero las principales causas de esta crisis son debidas al desacreditado modelo de la globalización que sitúa el mercado por delante de los derechos e intereses de las personas corrientes. La Cumbre del G20 de Londres tiene que proporcionar la plataforma de lanzamiento para una transformación completa de este sistema fallido”, dijo Ryder.

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EL LUCIFERISMO CATÓLICO

mary_on_crecent_moon_2La luna creciente y el lucero de la mañana son símbolos de Satanás, que él propagó con la primera religión falsa del mundo fundado en Babilonia, la madre de las rameras.

Esa religión falsa es el culto disimulado de Satanás a través del dios Baal.

Un estudio rápido del carácter de Satanás se sabe que él es atrevido y que él quiere que todo el mundo sepa quién es él, pero él es también el gran engañador, así es que él no sale directamente afuera y dice “ Oye, heme aquí!”

El símbolo de Lucifer es su nombre y su nombre es la luna creciente y el lucero de la mañana, Heylel Ben Shachar. Siendo el mayor ego narcisista, Satanás quiere que su nombre sea conocido y visto por todo el mundo a todo lo largo de las edades.

Juan en Apocalipsis 17:5 nos dice que Babilonia es el lugar de nacimiento de todas las religiones falsas, falsos ideales y filosofías falsas.  Ella es la madre de las rameras y todo ello comenzó allá en Babilonia.

Su Nombre está en todo lugar

Miremos alrededor, el símbolo de Lucifer está en todo lugar.

En este artículo veremos más cerca cómo ha abrazado la Iglesia Católica el culto de Baal.

Se sabe bien que Jesús y María en la Iglesia Católica Romana son una representación del culto de Baal y Astarot. Han sido redefinidos y “convertidos al cristianismo” para hacer al paganismo respetable, y vendible en el oeste.

En la mayoría de las religiones hay una “Reina del Cielo” y su Dios / hombre/hijo encontrado son encontrados en distintas representaciones.  Asociado con esta reina del Cielo, usted a menudo encontrará la luna creciente y las estrellas.

La Iglesia Católica y su culto con las muchas Catedrales tienen los símbolos de estrellas y la luna solar en todas partes y son adoradas.

¿Alguno de ustedes podría decir, “ Pero hermano … ¿por qué el sol?”

Lo que muchos a menudo olvidan es que el astro rey mismo es una estrella.

“…Un culto de la estrella, un culto solar, vino a ser (en el tercer siglo DC) el credo oficial dominante, pavimentando el camino para el triunfo último del monoteísmo judeocristiano. Tan fuerte fue la creencia en el Sol Invencible (el Sol Invictus) que por ejemplo Constantino I  (337 DC) mismo al principio un creyente del culto solar, lo encontró perfectamente compatible con sus simpatías procristianas como para autorizar su propio retrato como Helios….”

Al considerar muchas de las religiones falsas, lo que encontramos es que el astro rey fue uno de los símbolos usados para representar a Baal. Baal, (aka Helios) el dios babilónico, fue adorado.

En Ezequiel 8:16, recibimos un ejemplo de Israel dándole la espalda al Señor y adorando a los dioses de sus enemigos. Otra vez el culto Baal/ solar entró en las tropas de los Israelitas.

Eze 8:16 (KJV)   Y me llevó al atrio de adentro de la casa de Jehová; y he aquí junto a la entrada del templo de Jehová, entre la entrada y el altar, como veinticinco varones, sus espaldas vueltas al templo de Jehová y sus rostros hacia el oriente, y adoraban al sol, postrándose hacia el oriente.  En lugares diversos el culto de Baal se supeditó a muchos nombres diferentes, Adremelec, bel, Kemos, Helios, Hércules, Júpiter, Moloc, Zeus, etc.

Cada localidad tuvo a su “Baal” que fue adorado en templos semitas con terrible licenciosidad, no sólo fue esto aprobado, sino formó parte del culto que incluyó auto-tortura y el sacrificio humano. Sabemos de hecho que los propios hijos de los habitantes fueron martirizados por padres para Baal. Hicieron así para poder recibir bendiciones en sus cultivos, rebaños y promover la salud en sus familias. 

Continuamos nuestra mirada en Lucifer también conocido como Heylel Ben Shachar.

La Francmasonería y el Luciferismo estuvieron conectados juntos bajo la luna creciente y la estrella.

Veamos cómo la Iglesia Católica es una denominación Luciferina que no adora al Dios de la Biblia, sino que adora a otros dioses, y cuyas tradiciones y ceremonias se originan en el culto de la primera religión falsa del mundo fundada en Babilonia, la madre de las rameras.

Esa religión falsa es el culto disimulado de Satanás a través del dios Baal.

Su símbolo de su nombre Lucifer, hijo de la mañana, es la luna creciente y el lucero de la mañana.

Vean las siguientes fotos:

 

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fp29bEstimados amigos que visitan mi blog regularmente y que se sienten identificados con nuestro mensaje del único Dios verdadero y del reino venidero en la tierra en la persona de Su Hijo:

El hermano William  M. Wachtel vendrá este sábado 3 de Abril al Perú acompañado del Hermano David Krogh y su esposa para dar unas charlas bíblicas en nuestro local de reuniones en Lima y para bautizar a cuatro hermanos que han aceptado el evangelio del reino y al único Dios verdadero, que es el Padre de nuestro Señor Jesucristo.  Así que yo deseo aprovechar la visita de estos evangelistas para invitarlos a todos ustedes a asistir a nuestras reuniones, y eventualmente para ser bautizados tal como nuestro Señor lo ordenó en Mateo 28 y Marcos 16. Recuerden que el evangelista Felipe bautizaba a todos aquellos que habían creído en el evangelio del reino y en el nombre de Jesús, sin una mayor exigencia como ocurre en las iglesias organizadas, las cuales exigen primero un previo entrenamiento intensivo o prolongado que puede durar meses o años (Hechos 8:12).

Los hermanos se hospedarán en el Hotel San Agustín (ex Hotel Riviera) de la Avenida Wilson en el centro de Lima por espacio de una semana, recibiendo las visitas de todos aquellos que deseen una entrevista personal con ellos para intercambiar ideas o hacer consultas bíblicas.

Esta es, pues, una magnífica oportunidad para todos aquellos que residen en Perú y en los países vecinos para que puedan ser bautizados y cuenten al mismo tiempo con evangelistas capacitados para que los instruyan en la prístina verdad del Señor Jesucristo.

Me pueden escribir para mayor información:

molceses@hotmail.com

 

 

 

 apologista34Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

 

Una de las verdades fundamentales que muchos “cristianos”  ignoran es que ellos han sido llamados para ser Cristos e Hijos de Dios. Y es que la mayoría supone que Cristo es un nombre y no un título de majestad real. Un Cristo o Ungido en el Antiguo Testamento podía ser un rey, un sacerdote, y un profeta. Así, David fue ungido para ser rey de Israel, y Samuel lo fue para ser profeta de Dios.

La Enciclopedia Wikepedia nos dice sobre los ungidos, así:

En la Biblia Hebraica, el Sumo Sacerdote y el rey eran a veces llamados «el ungido». Los profetas también eran ungidos. Ungir a un rey era equivalente a coronarlo: de hecho, en Israel no se exigía la corona De esta forma, David fue ungido rey por el profeta Samuel.

Samuel tomó el cuerno del aceite y lo ungió en medio de sus hermanos. A partir de aquel día vino sobre David el espíritu de Jehová. Se levantó luego Samuel y regresó a Ramá.

La palabra “Cristo” que se usa actualmente como si fuese un apellido es en realidad un título procedente del Christos, (Gr. Χριστός)  que significa aproximadamente ‘ungido’. Otra palabra equivalente a “Cristo” es “Mesías”, esta última es de origen hebreo.

Jesús, el Cristo

La Biblia nos presenta a Jesús como el Cristo de Dios, el ungido para ser el rey de Israel. Su ungimiento se produjo cuando fue bautizado por Juan en el Jordán, y el Espíritu Santo bajó sobre él (representado en el AT por el aceite del ungimiento) nombrándolo el Hijo amado de Dios (Mateo 3:16,17).

Al ser ungido por Dios, Jesús comenzó a predicar el evangelio del reino de Dios. Su misión como ungido en la tierra era proclamar las buenas noticias o evangelio del reino. Dice Lucas, así:

Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha UNGIDO para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor. Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros. Lucas 4:17-21.

En Marcos 1:1,14,15 vemos que Jesucristo efectivamente predicaba esas buenas noticias del Reino: Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: “El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio”.

Ciertamente Jesús fue enviado por Dios para predicar el evangelio, que fue la razón para la cual fue ungido; pero tenía una misión importante que era el morir por nosotros. Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado (Luc. 4:43).

Los otros Cristos

La Biblia nos dice que los cristianos, los que hemos sido bautizados para el perdón de los pecados, hemos sido automáticamente ungidos por Dios para ser ‘Cristos’, y por lo tanto, coherederos con él del reino de Dios. En 2 Corintios 1:21, Pablo les dice a la hermandad corintia, lo siguiente: “Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió (Gr.Χρισ), es Dios”. Así que si bien se nos amonesta contra los falsos cristos, también los hay de los genuinos, de aquellos que viven como Cristo vivió, soportando penurias y aflicciones por causa de Jesucristo y el evangelio del reino. Los falsos cristos no solamente viven del evangelio como reyes coronados, sino que predican un evangelio trucado, diabólico, y por lo tanto, engañoso.

También en 1 Juan 2:20,27, leemos: “vosotros TENÉIS la UNCIÓN del Santo”… “la UNCIÓN que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros“. En el capítulo 3:2 se nos revela que se los está diciendo a todos los que somos “hijos de Dios”, los que seremos semejantes al Señor. Aquí aclara en el capítulo 3:2 que se lo está diciendo a todos los que “ahora somos hijos de Dios”, a los que seremos semejantes a él.

Ahora bien, “Ungidos con el Espíritu Santo” resalta otras bendiciones colaterales que Dios nos añade cuando nos entrega el Espíritu Santo. Todos los cristianos fuimos ciertamente ungidos por Dios”, pues sin este ungimiento no podríamos ser cristianos (Rom. 8:9). Y al tener el Espíritu Santo nos constituimos en hijos y herederos de Dios, así como coherederos con Jesús (Rom 8:17).

En 1 Cor. 12:13 dice: “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a TODOS se nos dio a beber de un mismo Espíritu”. En este pasaje el bautismo con el Espíritu Santo tiene relación directa con nuestro ingreso al cuerpo de Cristo, el cual es su iglesia. Cada uno de nosotros pasamos a ser miembros con diferentes funciones, pero el cuerpo y la cabeza no se desunen, de lo contrario moriríamos todos. La cabeza es la que dirige, y el cuerpo obedece las órdenes. Por lo tanto, el Cristo completo es cabeza y cuerpo, y cuando Cristo se siente en su trono, se sentará él con su cuerpo completo. La cabeza y el cuerpo estarán juntos, y donde quiera que vaya la cabeza, allí estará su cuerpo. De modo que ambos: cabeza y cuerpo disfrutarán de todas las bendiciones de Dios Padre. Es por eso que Jesús promete a su iglesia participar de su propio trono, para que se sienten con él como sus cristos menores (Apo. 3:21). El desea que su cuerpo sea tan ungido como él lo es a través del Espíritu  Santo. La cabeza no puede ser ungida con un cuerpo carente de ungimiento, pues el Espíritu es lo que da vida al cuerpo entero (Gál. 5.25). Tanto cabeza y cuerpo son santos y puros, y deben trabajar armoniosamente hacia una misma meta, pues respondemos al mismo llamamiento del cielo (Heb. 3:1). En consecuencia, debe existir una comunión total, la unidad que Cristo pidió al Padre para su iglesia (Juan 17:21). Los llamados preteristas extremos, y los amilenialistas en general, sostienen que Cristo empezó a reinar en el primer siglo al poco tiempo que se fue al cielo. Pero esto no es del todo cierto, ya que Cristo no puede reinar sin sus otros cristos menores que se van uniendo a su cuerpo progresivamente. Jesús prometió que nos sentaríamos con él en su trono, y que juntos con él reinaríamos el mundo (Apo. 2:26,27; 3:21; 20:4,5, Isa. 32:1).

Los Testigos de Jehová sostienen que la iglesia está compuesta únicamente por Cristo y 144,000 personas de su organización. El resto de sus miembros son las “otras ovejas”, o una “grande muchedumbre” sujeta a Cristo y su iglesia. Ellos enseñan que Cristo y su minúscula iglesia de 144,000 personas vivirán en el cielo, en tanto que el resto de los conversos de su culto se quedarán en la tierra.  Esta es una blasfemia y una vulgar distorsión de la verdad bíblica. Jesucristo estará con sus seguidores a donde quiera que él vaya. Sus seguidores (los miembros) no pueden estar separados de la cabeza, pues eso los aniquilaría por completo. Desgraciadamente millones de Testigos de Jehová permanecen decapitados, ya que  se les ha enseñado que no tienen ninguna posibilidad de pertenecer al cuerpo del Señor.

 

LOS CRISTOS SON HIJOS DE DIOS

 

Cuando Jesús preguntó qué pensaban los hombres de él, Pedro le respondió correctamente, y dijo: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.” (Mateo 16:16). Y  en otra oportunidad Pedro le dice a Jesús: “Y  nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente (Juan 6:69). Por tanto, se hace evidente que tanto los títulos “Cristo” e “Hijo de Dios” van de la mano. Ser Hijo de Dios es ser un Cristo.

 

Ahora bien, el propósito de Dios es tener una familia grande, y para ello Él adoptó más hijos para llevarlos a su gloria, gloria que recibió Jesucristo primeramente de parte de Dios y luego nosotros. En Hebreos 2:10 leemos: “Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que HABIENDO DE LLEVAR A MUCHOS HIJOS A LA GLORIA, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos.” Entonces se hace muy claro que Dios tuvo en mente llevar a más hijos a su gloria por su medio de la adopción. Dice Pablo: “Porque todos los que sois guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el Espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de ADOPCIÓN, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!” (Rom. 8:14,15). Esto significa que al convertirnos en hijos de Dios (cristos), nos hacemos acreedores de los bienes del Padre, los cuales Jesús compartirá con nosotros. Dice Pablo nuevamente: “Y si hijos (cristos), también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, PARA QUE JUNTAMENTE CON ÉL SEAMOS GLORIFICADOS (Rom. 8:17). Tome nota que juntamente con Jesús seremos glorificados, es decir que ambos: cabeza y cuerpo recibiremos una gloria semejante. Por eso también Jesús dijo: “La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno” (Juan 17:22,23). Por tanto, es claro que los cristianos están llamados a ser como el Cristo Mayor, el Señor Jesucristo. Dios desea tener más cristos-hijos dentro de Su familia a fin de que ellos hereden el mundo venidero (Romanos 4:13).

                                                                                         

LOS CRISTOS SON LOS ELEGIDOS DE DIOS

 

En Lucas 23:35 leemos: “…a otros salvó; sálvese a sí mismo, si éste es el Cristo, EL ESCOGIDO de Dios”. De modo que el Cristo era reconocido como alguien que era escogido de Dios. No obstante, las Escrituras nos dicen que Dios también escogió o otros hombres para que fueran sus ungidos o cristos menores al servicio del Cristo Mayor, Jesucristo. Dice Pablo en Efesios 1:4,5,11-13, así: “Según NOS ESCOGIÓ en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser ADOPTADOS hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad…en él asimismo tuvimos HERENCIA, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, FUISTEIS SELLADOS CON EL ESPÍRITU SANTO DE LA PROMESA.”  Por su parte el apóstol Pedro dice sobre los escogidos lo siguiente: “Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo…mas vosotros sois linaje ESCOGIDO, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios…” (1 Pedro 2:4,5,9). ¿nos damos cuenta que Jesucristo y nosotros somos “piedras vivas”, y linaje escogido, para ser parte de la casa o templo espiritual de Dios, para ofrecer sacrificios de alabanza? Entonces es evidente que tanto Jesucristo, el escogido de Dios, y nosotros, los otros escogidos deL Padre, somos cristos de Dios para participar dentro de la familia divina. Por eso Pablo tiene razón cuando escribió en 2 Tes. 2:13,14, lo siguiente: “Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que os haya ESCOGIDO desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar LA GLORIA de nuestro Señor Jesucristo”.

 

LOS CRISTOS SON REYES Y SACERDOTES

 

En Lucas 23:2 la muchedumbre acusa a Jesús de estar propagando la idea de que él era el Cristo, un rey. Dice el pasaje, así: “Y comenzaron a acusarle, diciendo: A éste hemos hallado que pervierte a la nación, y que prohíbe dar tributo a César, diciendo que él mismo es el Cristo, un rey”. Esto es interesante, pues aquí vemos que hay una asociación del título ‘Cristo’ con el cargo de ‘un Rey’. De igual modo, los Cristianos, o los otros cristos, están llamados a ser reyes asociados con el Rey mayor, Jesucristo.  Dice Apo 5:10: “y nos has hecho para nuestro Dios REYES y SACERDOTES, y reinaremos sobre la tierra”. Como vemos, Jesucristo nos ha hecho reyes para Dios a través de su sacrificio expiatorio, al redimirnos de la condenación y la muerte eternas. Estamos llamados a ser como Su Hijo Unigénito, y coparticipar con él de sus riquezas como parte de Su familia. Esta era dorada fue vislumbrada por los profetas del Antiguo Testamento. Por ejemplo, Isaías dice: “He aquí que para justicia reinará un rey, y príncipes presidirán en juicio” (Isa. 32:1). “Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra” (Isa. 2:4). El profeta Daniel escribe sobre esa era del reino de Cristo y de sus santos, diciendo: “Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un Hijo de Hombre, que vino hasta el Anciano de Días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido…y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán” (Daniel 7:13,14,27). De modo que todos los cristos tendrán dominio y gloria en el reino milenario de Dios. 

 

LOS CRISTOS TIENEN SUS  TRONOS

 

San Juan dice: “Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad para juzgar…y vivieron y reinaron con Cristo mil años.” (Apo. 20:4). Y en el Salmo 122:3-5 dice: “Jerusalén, que se ha edificado como una ciudad que está bien unida entre sí. Y allá subieron las tribus, las tribus de Yah, conforme al testimonio dado a Israel, para alabar el nombre de Jehová. Porque allá están las sillas del juicio, los tronos de la casa de David.” No es sorpresa,  entonces, que Jesucristo les haya ofrecido a sus apóstoles tronos para que se sienten sobre ellos para que sean co-gobernantes con él en su reino venidero. Pero esos tronos serán ocupados cuando Jesucristo regrese en toda su gloria divina, pues así lo dijo el Señor en Mateo 25:31,34. Por tanto, ningún cristiano está reinando en estos momentos sobre las naciones (Apo. 2:26). Los que dicen que ya están reinando en el reino de Cristo están errados porque ignoran las dispensaciones de Dios.  Recordemos que Pablo les había escrito irónicamente a los creyentes de Corinto para burlarse de sus creencias erradas sobre un supuesto “reinado” ya consumado sobre la tierra (1 Cor. 4:8). 

 

LOS CRISTOS (UNGIDOS) TIENEN LA MISIÓN DE SALVAR A OTROS

 

El Señor Jesús es nuestro Salvador, ya que con su sangre nos redimió de la condenación eterna, y nos introdujo en su familia a fin de participar de los bienes de Su Padre. Es por eso que él es nuestro querido Salvador, porque nos dio vida estando muertos; nos abrió el camino para ser hijos y herederos de Su Padre, y coherederos con él del mundo de la era venidera (Romanos 8:17). Estamos llamados, pues, a recibir todo lo que Jesucristo recibió en su resurrección, sin excepción alguna. La gloria que Cristo recibió la recibimos nosotros también por la fe. Por eso Jesús pidió al Padre para que los suyos estuviesen con él en el mismo lugar en dónde él iba a estar. Sus palabras son como siguen: “Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde la fundación del mundo” (Juan 17:24). Y en Apocalipsis 3:21 Jesús dice: “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono”.

 

De igual modo, todos los Cristianos deben hacer su parte como administradores de esa salvación, llevando el evangelio salvador a todo el mundo habitado. En buena cuenta, el Cristiano está llamado a salvar a otros con el evangelio de Cristo. Dice Judas 23 dice: “A otros salvad, arrebatándolos del fuego…” Y Pablo dice: “Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos” (1 Cor. 9:22). A Timoteo le dice: “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren ( 1 Tim. 4:16). De modo que los Cristianos salvan a otros a través de la administración del evangelio de Cristo, poniendo sus vidas al servicio y en sacrificio de los que son predestinados para la salvación. Por tanto, no es de extrañarse que Pablo dijera: “…fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio…” (1 Tes. 2:4)–¿y cuál es la razón para esto? Pues Jesús “sacó a la luz la vida y la inmortalidad por el evangelio” (2 Tim. 1:10).

 

TESTIMONIO DE AGUSTÍN DE HIPONA

 

Es muy interesante la explicación que nos ofrece San Agustín del Salmo 26. Escribe así: «David fué ungido rey. En aquel tiempo, se ungía sólo al rey y al sacerdote. En estas dos personas se encontraba prefigurado el futuro único rey y sacerdote, Cristo (y por esto “Cristo” viene de “crisma”). Pero no sólo ha sido ungida nuestra Cabeza, sino que también hemos sido ungidos nosotros, su Cuerpo (…). Por ello, la unción es propia de todos los cristianos; mientras que en el tiempo del Antiguo Testamento pertenecía sólo a dos personas. Está claro que somos el Cuerpo de Cristo, ya que todos hemos sido ungidos, y en Él somos cristos y Cristo, porque en cierta manera la cabeza y el cuerpo forman el Cristo en su integridad».

 

  

apologista33

Mateo 1:23: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es Dios con nosotros”

 

Los Trinitarios como el Señor Pablo Santomauro suelen citar este pasaje de arriba para “demostrar” que Cristo es el mismo Dios Eterno hecho carne simplemente porque su nombre, Emanuel, significa “Dios con nosotros”. ¿Pero no dice el mismísimo Dios en Éxodo 33:20 que nadie puede verlo y vivir?¿Cómo fue entonces que miles de personas pudieron ver al Dios Jesús y no morir instantáneamente?

El nombre Emanuel  puede ser traducido como “Dios con nosotros” o “Dios está con nosotros”. Sabemos que Dios estaba con el pueblo en Jesucristo, y Jesucristo mismo dijo que si alguien lo había visto a él, él había visto al Padre. Esta declaración de Jesús no lo convierte por supuesto a él en el Padre como sostienen los herejes modalistas de hoy. Razonar así sería trastocar radicalmente los miles de otros textos bíblicos que señalan que el Padre y Su Hijo son dos personas distintas que coexisten juntas.

El significado del nombre es simbólico. Dios estaba con nosotros, no literalmente, sino en Su Hijo, como 2 Corintios 5:19 indica: “Que Dios estaba en Cristo, reconciliando el mundo consigo mismo”. Es importante leer exactamente lo que está escrito: Dios estaba en Cristo, no que Dios era Cristo. Los simbolismos en los nombres pueden ser vistos a través de la Biblia. No es único para Jesucristo. A muchos individuos les fue dado nombres que causarían gran problema si se tomaran al pie de la letra. ¿Deberíamos creer que Elías es el “Dios Yahweh” o que Bitia, una hija de Faraón, fue la hermana de Jesús porque su nombre significa “hija de Yahweh”? ¿Debemos creer que Dibri, no Jesús, era “la promesa de Yahweh” porque esto es lo que significa exactamente este nombre o que Eliab fue el verdadero Mesías puesto que su nombre significa “Mi Dios (es mi) Padre?”. Por supuesto que no!

Siempre recuerdo cuando mi madre le decía a mi hermano mayor: “Cuando te veo me parece estar viendo a mi padre, pues tienes su mismo carácter y su misma personalidad”… ¡Realmente me parece estar viéndolo de nuevo en tu persona! Pero obviamente mi hermano mayor no es mi abuelo ya fallecido muchos años antes de que naciéramos nosotros. Y esto es en cierta medida lo que Jesús reflejó en sus contemporáneos. Su presencia entre los hombres como el Hijo de Dios reflejó exactamente el carácter y personalidad de Su Padre celestial. El ciertamente no era el Padre, porque así lo declaró él mismo en Juan 6:46, aunque sí era como Él en la UNIDAD de voluntad y de carácter.  

Debemos concluir entonces que Cristo, el Hijo de Dios, reflejó la imagen de Su Padre. Verlo a él era como ver al Padre mismo, porque él vino a mostrar la voluntad del Padre y a enseñar Sus verdades eternas. El dijo: “Sea hecha tu voluntad, y no la mía”. Además, Jesús dijo que sus palabras no eran suyas sino de su Padre, quien le decía lo que debía decir y enseñar (Juan 14:24).  

Libro consultado: One God, One Lord de Graeser, Lynn, Schoenheit, pág. 452

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israel       I.            Preliminary considerations. Consideraciones preliminares.

                            A.            Scripture: 2Sam.7:12-16; cp. Escritura: 2Sam.7:12-16, cp. Ps.89:3,4,19-37. Sal.89:3,4,19-37.

                             B.            Historical background. Antecedentes históricos.

                                                      1.            David had established his authority over his enemies (2Sam.7:1). David había establecido su autoridad sobre sus enemigos (2Sam.7: 1).

                                                      2.            He lived in a house of cedar and desired to build God a house (2Sam.7:2). Vivió en una casa de cedro y el deseo de construir una casa de Dios (2Sam.7: 2).

                                                      3.            David was not permitted to build this house, but was promised a “house” that would endure forever (2Sam.7:11). David no se le permitió construir esta casa, pero se le prometió una “casa” que duraría para siempre (2Sam.7: 11).

                                                      4.            The prophet Nathan was informed of the details by a vision 2Sam.7:4; Ps.89:19). El profeta Natán fue informado de los detalles de una visión 2Sam.7: 4; Sal.89: 19).

                            C.            Key terms defined. Definición  de términos clave.

                                                      1.            “House” refers to the Davidic royal dynasty (2Sam.7:11,16). “Casa” se refiere a la dinastía real de David (2Sam.7: 11,16).

                                                      2.            “Seed”, or “descendant”, refers to the male heirs, beginning with Solomon and ending with Jesus Christ (2Sam.7:12; Ps.89:4a,29a,36a).”Covenant” refers to the binding contract between God and His servant, David (Ps.89:3a,28b,34a). “Simientes”, o “descendientes”, se refiere a los herederos de sexo masculino, a partir de Salomón y termina en Jesucristo (2Sam.7: 12, Sal.89: 4 bis, 29 bis, 36 bis). “Pacto” se refiere al contrato vinculante entre Dios y Su siervo, David (Sal.89: 3 bis, 28 ter, 34 bis).

                                                      3.            “Throne” refers to the right to rule over the kingdom defined by the land grant of the Abrahamic Covenant (2Sam.7:13,16; Ps.89:4b,29b,36b). “Trono” se refiere a la facultad de gobernar sobre el reino definido por la concesión de la tierra del pacto con Abraham (2Sam.7: 13,16; Sal.89: 4 bis, 29 ter, 36 ter).

                            D.            The Abrahamic Covenant is centered in “land” and “seed”. El Pacto de Abraham se centra en “la tierra” y “simiente”.

                             E.            What the Covenant requires for fulfillment: it demands that a biological descendant of David occupy his throne forever. Lo que el Pacto exige para el cumplimiento: exige que un descendiente de David biológico ocupe su trono para siempre.

    II.            Reasons why David was selected. Razones por las cuales David fue seleccionado.

                            A.            He was a member of the chosen people (Ps.89:19c) and of the tribe destined for royalty in Israel (Ps.78:68; cp. Gen.49:8-10; Pss.60:7; 76:1; 108:8). Fue miembro del pueblo elegido (Sal.89: 19c) y de las regalías destinadas a la tribu de Israel (Sal.78: 68, cp. Gén.49:8-10; Sal.60: 7; 76:1 ; 108:8).

                             B.            He was in the line of Christ (Rom.1:3). Estuvo en la línea de Cristo (Rom.1: 3).

                            C.            He was anointed king by the prophet Samuel to replace the renegade Saul (1Sam.16:13; Ps.89:20). Él fue ungido rey por el profeta Samuel para sustituir al renegado Saúl (1Sam.16: 13; Sal.89: 20).

                            D.            He was spiritually qualified to inherit such Ph2 blessing (2Sam.7:8,9; Ps.89:26). Fue calificado espiritualmente para heredar tales bendiciones (2Sam.7: 8,9; Sal.89: 26).

                             E.            And he was physically endowed to be a warrior-king (Pss.89:19b; 18:32-34). Y fue dotado físicamente para ser un guerrero-rey (Sal.89: 19 ter; 18:32-34).

 III.            Promises associated with the Covenant fulfilled in David’s lifetime. Promesas relacionadas con el Pacto cumplido en la vida de David. David was promised: David le fue prometido:

                            A.            An heir who would succeed him and who would build the Temple (2Sam.7:12,13). Un heredero que le sucedería y que construiría el Templo (2Sam.7: 12,13).

                             B.            Continued success over his enemies (Ps.89:21-23).Éxito continuo sobre sus enemigos (Sal.89:21-23).

                            C.            A great name among the peoples of the earth (2Sam.7:9). Un gran nombre entre los pueblos de la tierra (2Sam.7: 9).

                            D.            An expanded kingdom according to the Abrahamic mandate (Ps.89:25; Ex.23:31; Deut.1:7,8; 11:24; 1Kgs.4:21,24). Un reino extendido de acuerdo con el mandato de Abraham (Sal.89: 25; Ex.23: 31; Deut.1: 7,8; 11:24; 1Rey.4: 21,24).

                             E.            Elevation to the highest rank of kings (Ps.89:27; cp. 2Sam.7:14). La elevación al rango más alto de los reyes (Sal.89: 27, cp. 2Sam.7: 14).

 IV.            The eternal provisions of the Covenant are centered in two spheres: ” seed/descendants ” and ” throne ” (Ps.89:3,4,28,29,35-37). Las eternas disposiciones del Pacto se centran en dos ámbitos: “la simiente / descendientes” y “trono” (Sal.89:3,4,28,29,35-37).

                            A.            There is the promise that there will always be a Davidic descendant (Ps.89:4a; 2Sam.7:16). Existe la promesa de que siempre habrá un descendiente de David (Sal.89: 4 bis; 2Sam.7: 16).

                             B.            There is the promise that the throne of David would last forever (Ps.89:4b; 2Sam.7:13). Existe la promesa de que el trono de David iba a durar para siempre (Sal. 89: 4b; 2Sam.7: 13).

    V.            The problem associated with the interrupted rule of the house of David. El problema asociado con el gobierno interrumpido de la casa de David.

                            A.            The problem stated. El problema planteado.

                                                      1.            An uninterrupted succession of kings ruled over the house of David between 1010BC and 586BC. Una ininterrumpida sucesión de los reyes gobernaron sobre la casa de David entre 1010BC y 586BC.

                                                      2.            But with the fall of the Southern Kingdom, the throne of David has remained unoccupied to this present day. Pero con la caída del Reino del Sur, el trono de David ha permanecido desocupado hasta el día de hoy.

                                                      3.            Furthermore, God placed a curse upon the line of descent through Solomon during the reign of Jehoiakin/Jeconiah/Coniah (Jer.22:30). Además, Dios puso una maldición sobre la línea de descendencia a través de Salomón, durante el reinado de Joaquín / Jeconías / Conías (Jer.22: 30).

                                                      4.            This curse means that no man in the David/Solomon line of descent could ever prosper as ruler over Israel, no matter how great he was spiritually. Esto significa que ningún hombre de la línea de descendencia de David / Salomón podría prosperar como gobernante sobre Israel, no importa cuán grande fuera espiritualmente.

                                                      5.            Yet the promise to David was that the throne of his son Solomon would remain forever (2Sam.7:13,16). Sin embargo, la promesa a David fue que el trono de su hijo Salomón seguirá siendo para siempre (2Sam.7: 13,16).

                                                      6.            Clearly, the promise does not require an uninterrupted succession of rulers, but it does require the throne to be established forever. Es evidente que la promesa no requiere de una ininterrumpida sucesión de gobernantes, pero sí requiere que el trono que se establezca para siempre.

                             B.            The solution. La solución.

                                                      1.            The line of unbroken male descendants continued from the time of the Babylonian captivity to the birth of Christ (cp. Mt.1:12ff). La línea de descendientes varones ininterrumpida de la época de la cautividad babilónica al nacimiento de Cristo (cp. Mt.1: 12ff).

                                                      2.            Because of the “Jeconiah curse”, the individuals of this line could never occupy the throne of David. Debido a la “maldición de Jeconías”, los individuos de esta línea no pueden ocupar el trono de David.

                                                      3.            So God established another unbroken line of descent from David through his son Nathan; this line links Jesus to David biologically; this line is Mary’s genealogy (Lk.3:23ff). Por lo tanto, Dios estableció una línea continua de descendencia de David a través de su hijo Natán, esta línea enlaza a Jesús y a David biológicamente, lo que es la genealogía de María (Luc.3: 23ff).

                                                      4.            The virgin birth enabled Jesus to side-step the Coniah curse and still retain the legal right to the throne since Joseph was His legal link to the throne, while Mary was His biological link to David. El nacimiento virginal de Jesús permitió eludir la maldición de Conías y conservar el derecho legal al trono ya que José era su vínculo jurídico para el trono, mientras que María era su vínculo biológico a David.

                                                      5.            Jesus Christ is, in every way, the legal heir to the throne of David. Jesucristo es, en todos los sentidos, el heredero legal al trono de David.

                                                      6.            He will re-establish David’s throne in connection with His Second Coming (Act.15:16). Él volverá a establecer el trono de David en relación con su Segunda Venida (Hech.15: 16).

                            C.            Conclusion: The Covenant did not guarantee uninterrupted rule by David’s descendants, but did require that the right to rule would always remain with David’s dynasty. Conclusión: El Pacto no garantiza el gobierno ininterrumpido por los descendientes de David, pero exige que el derecho de reinar permanezca para siempre con la dinastía de David.

 VI.            In the person of Jesus Christ, God established the Covenant. En la persona de Jesucristo, Dios estableció el Pacto.

                            A.            The virgin birth enabled Jesus to be the physical descendant of David and not come under the “Jeconiah curse”. El nacimiento virginal de Jesús permitió ser el descendiente físico de David y no entrar en la “maldición de Jeconías”.

                             B.            The resurrection of Christ eliminated the need for a continuation of the genealogy (since Jesus died childless), and provided the Covenant with an indestructible heir. La resurrección de Cristo eliminó la necesidad de una continuación de la genealogía (puesto que Jesús murió sin hijos), y proveyó al Pacto con un indestructible heredero.

                            C.            The doctrine of the Second Advent establishes the promise of an eternal throne for David occupied by his greater son, Jesus Christ (Lk.1:32,33). La doctrina del segundo advenimiento, establece la promesa de una eterno trono de David ocupado por su hijo mayor, Jesucristo (Luc.1: 32,33).

VII.            The security of the Covenant. La seguridad del Pacto.

                            A.            It was not affected by the sins of the Davidic kings (2Sam.7:14,15; Ps.89:30-37). Que no se vio afectada por los pecados de los reyes Davídicos (2Sam.7: 14,15; Sal.89 :30-37).

                             B.            It is seen in the repeated use of the term ” forever ” or its equivalent (Ps.89:4,28,29,36). Es visto en el uso repetido del término “para siempre” o su equivalente (Sal.89: 4,28,29,36).

                            C.            It was confirmed by a divine oath, thus giving the strongest possible assurance to its fulfillment (Pss.89:3,4,33; 132:11; 2Sam.7:13,16). Que fue confirmado por un juramento divino, dando garantía de la mayor firmeza posible para su cumplimiento (Sal.89: 3,4,33; 132:11; 2Sam.7: 13,16).

VIII.            The Covenant demands literal fulfillment. El Pacto exige el cumplimiento literal.

                            A.            Portions of the Covenant fulfilled literally. Porciones del Pacto cumplido literalmente.

                                                      1.            David had a son, who built the Temple, and who was disciplined for his sins (2Sam.7:12-15). David tuvo un hijo, quien construyó el Templo y que fue disciplinado por sus pecados (2Sam.7:12-15).

                                                      2.            There is an unbroken line of descendants from David to Christ, thus fulfilling the “seed” promise (Matthew 1 and Luke 3). Hay una línea ininterrumpida de los descendientes de David a Cristo, cumpliendo así la promesa de la “simiente” (Mateo 1 y Lucas 3).

                                                      3.            Jesus Christ is a descendant of David according to the flesh (Act.2:29,30; Rom.1:3; 2Tim.2:8). Jesucristo es un descendiente de David según la carne (Hech.2: 29,30; Rom.1: 3; 2Tim.2: 8).

                             B.            The Jews of Jesus’ day expected literal fulfillment (cp. Mk.11:10; Jn.7:42). Los Judíos de los días de Jesús esperaron el cumplimiento literal (cp. Mar.11: 10; Jn.7: 42).

                            C.            David so understood that the Covenant was being fulfilled literally (2Sam.23:5). David entendió igualmente que el Pacto se estaba siendo cumplido literalmente (2Sam.23: 5).

                            D.            Solomon, likewise, held this conviction (2Chr.6:14-17). Salomón, igualmente, abrazó esta convicción (2Cr.6:14-17).

                             E.            The unfulfilled portion has to do with the ” throne ” promise (2Sam.7:16). La porción incumplida tiene que ver con la promesa del “trono” (2Sam.7: 16).

                                                      1.            Amillennialism (denial of the doctrine of the literal 1,000-year reign of Christ on earth) teaches that the throne in heaven is David’s throne. Amilenialismo (negación de la doctrina del literal reinado de 1000 años de Cristo en la tierra) enseña que el trono en el cielo es el trono de David.

                                                      2.            It is true that Jesus Christ is seated on His Father’s throne in heaven in session (Heb.12:2); however, the throne of God in heaven and the throne of David are not one and the same. Es cierto que Jesucristo está sentado en el trono del Padre en el cielo en el período de sesiones (Heb.12: 2); sin embargo, el trono de Dios en el cielo y el trono de David no es el mismo.

                                                      3.            God has promised through the prophets that the throne (political rule) of David would be restored after long centuries of non-existence at the Second coming of Christ (Lk.1:31-33; Act.15:14-17; cp. LXX of Amos.9:11,12). Dios ha prometido a través de los profetas que el trono (político), de David iba a ser restaurado después de largos siglos de no existencia en la segunda venida de Cristo (Luc.1:31-33; Hech.15:14-17, cp. LXX de Amós.9: 11,12).

                                                      4.            The centuries since the fall of the kingdom of Judah and the dispersions of Israel have not rendered the promise void, even though it may appear to be the case (cp. Ps.89:38-49). De los siglos desde la caída del reino de Judá y las dispersiones de Israel no han hecho anular la promesa, aunque pueda parecer que ese sea el caso (cp. Sal.89:38-49).

                                                      5.            Whatever the changing form, temporary interruptions, or chastisements, the line of David will always retain the right to rule over Israel and will, in fact, exercise this privilege. Cualquiera que sea la forma del cambio, de las interrupciones temporales, la línea de David siempre conservará el derecho de regir sobre Israel y va, de hecho, a ejercer este privilegio.

                                                      6.            The right to rule will never be transferred to another family, and the Covenant’s blessings are designed for eternal perpetuity (cp. Ps.89:34-36 ” My covenant I will not violate, Nor will I alter the utterance of My lips. Once I have sworn by My holiness /integrity ; I will not lie to David. His descendants shall endure forever, and his throne as the sun before Me “). El derecho a regir no será transferido a otra familia, y el Pacto de bendiciones están diseñados para perpetuidad eterna (Sal. Ps.89:34-36 “Mi alianza no voy a violar, no voy a modificar el enunciado de Mis labios. Una vez He jurado por mi santidad e integridad, no voy a mentir a David. Su descendencia durará eternamente, y su trono como el sol delante de mí “).

                                                      7.            It is confirmed in such passages as Isa.9:6,7; Jer.23:5,6; 30:8,9; 33:14-17,20,21; Ezek.37:24,25; Dan.7:13,14; Hos.3:4,5; Amos.9:11; Zech.14:4-9. Se confirma en tales pasajes como Isa.9: 6,7; Jer.23: 5,6; 30:8,9; 33:14-17,20,21; Eze.37: 24,25; Dan.7 : 13,14; Ose.3: 4,5; Amós.9: 11; Zac.14 :4-9.

                                                      8.            David’s throne was temporarily vacated due to the disobedience of his descendants, but the promise to rule forever stands because of the faithfulness of his greater Son, Jesus Christ. Trono de David fue anulado temporalmente debido a la desobediencia de sus descendientes, pero la promesa de reinar para siempre permanece debido a la fidelidad de su Hijo, Jesucristo.

                                                      9.            Again, the only necessary feature of the Covenant is that the lineage is unbroken, not that the throne be occupiedcontinuously . Una vez más, la única característica necesaria del Pacto es que el linaje no está quebrado, no que el trono esté ocupado  continuamente.

                                                 10.            The kingdom on earth to be established by Christ be an eternal kingdom, since the “throne/house/kingdom” were all promised to David in perpetuity. El reino en la tierra que será establecido por Cristo será un reino eterno, puesto que el “trono / casa / reino” fueron todos prometidos a David a perpetuidad.

                                                 11.            According to the established rules of interpretation (hermenuetics), the unfulfilled “throne” promise must be fulfilled literally, as were the fulfilled portions (as is the case with the “seed” promise).De acuerdo con las normas de interpretación (hermenéutica), la promesa incumplida del “trono” debe ser cumplida literalmente, como fueron las porciones cumplidas (como es el caso de la “simiente” promesa).

Isa.55:3 ” Incline your ear and come to Me . Listen, that you may live; and I will make an everlasting covenant (New Covenant with Israel) with you , According to the faithful mercies shown to David. Isa.55: 3 “Inclinen su oído y vengan a mí. Escucha, para que puedan vivir, y voy a hacer un pacto eterno (Nueva Alianza con Israel) con ustedes, según las fieles misericordias mostradas a David.”

Rev.3:7 ” And to the angel of the church in Philadelphia write: He who is holy, who is true, who has the key of David, who opens and no one will shut, and who shuts and no one opens, says this:” Rev.3: 7 “Y al ángel de la iglesia de Filadelfia escribe: El que es santo, que es verdadero, que tiene la llave de David, que abre y nadie cierra, y que se cierra y nadie abre, dice esto: “

Rev.22:16 “I, Jesus, have sent My angel to testify to you these things for the churches. I am the root and the offspring of David, the bright and morning star. Rev.22: 16 “Yo, Jesús, ha enviado mi ángel para dar testimonio de estas cosas para las iglesias. Yo soy la raíz y la descendencia de David, la estrella brillante de la mañana”.

© Copyright 1998, Maranatha Church, Inc. © Copyright 1998, Iglesia Maranatha, Inc.

 

CRISTO, EL HOMBRE PERFECTO

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Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

 

 El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él (Col.1:15-16). 

 

Cristo es la sabiduría completa de Dios hecha carne, la plenitud de Dios manifestada en su Humanidad intachable y perfecta, «por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud» (Col. 1:19). Cristo no fue jamás un ser preexistente que tomó la forma de hombre para obtener dos naturalezas, una  deífica y otra humana (hipóstasis), y por ende, dos personalidades, como los que padecen dos personalidades múltiples y enfermizas, originadas por un severo disturbio mental. 

 

«A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer (Jn.1:18)

 

El texto de arriba devela que Cristo no es Dios como el Padre (1 Co. 8:4-6), sino la «imagen» (eikön, gr.) del Dios invisible, es decir, Uno que refleja su santidad, su amor, su justicia y pureza. Cristo es la máxima reflexión del carácter santo de Dios. El hombre fue hecho «a imagen y semejanza de Dios», porque tienen atributos trasmitidos de la Deidad como son el amor, la bondad, y la justicia, a pesar de su naturaleza “defectuosa” y pecadora (Gn. 1:26; Ro. 7:24; 1 Jn. 1:8-10).

  

Por otra parte, a Dios nadie lo ha podido ver nunca; no existe persona conocida, antes y después, que lo haya visto literalmente en un momento dado (1J. 4:12). Esta importante y categórica declaración libra o exime a Cristo como tal, como parte de una Deidad mitificada, porque él fue visto por sus contemporáneos: por sus seguidores y enemigos, por sus propios discípulos. El apóstol Pedro escribe su testimonio al respecto en 2 P. 1:16:

 

«Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad».

 

 Y en otra parte, en 1 de Jn. 1:1-3, el apóstol amado dice además:

 

«Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos  visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó ); lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo».

 

 Las pruebas que Juan presenta con relación a Cristo como Hombre y no como Dios demuestran que pudo ser visto, oído y palpado. La humanidad de Cristo fue confirmada por el hecho que Juan lo pudo ver y tocar, incluso, «se había recostado sobre su pecho» (Jn. 21:20). Dios dijo a Moisés: «…No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá» (Ex.  33:20), por lo tanto, ¿es debido seguir pensando qué Cristo es Dios?

 

Como primogénito (prötotokos, gr.) de toda creación (päsës ktiseös, gr.), Jesús es el Hijo del Dios verdadero por excelencia «porque él le ha hecho Señor y Cristo» (Hech. 2:36). Por este razón Jesucristo tiene preeminencia o privilegio sobre los seres creados, celestiales y terrenales, ya que el Padre «le ha dado un nombre que es sobre todo nombre, exaltándolo a lo sumo» (Fil. 2:9). Jesús mismo declaró que «toda potestad le fue dada en el cielo y en la tierra» (Mt.28:18). Cristo es «el primogénito de toda creación», de la «nueva», la que regirá en el futuro como el legítimo Rey del trono davídico, según la promesa divina estipulada en el Antiguo Testamento y reiterada en el Nuevo (Sal. 2; Lc. 1:32), no de la actual y vieja creación que está caída, la maldecida por Dios a causa del pecado del primer hombre (Gn. 3:17), y que gime por experimentar su glorioso cambio (Ro. 8: 18-23).

 

Se tendrá en cuenta, que Cristo no fue un ser creado, sino engendrado. Para la creación del hombre terreno que pertenece a la humanidad natural y fallida se requiere de dos células muy diferentes entre sí, una femenina y la otra masculina. Estas células ya unidas darán la formación de una célula especial y única que se desarrollará más tarde en un individuo humano con sus bien definidas y sabidas características imperfectas. En Cristo no fue de ese modo. Podríamos decir que una parte de Dios fue puesta en el óvulo femenino de María por medio del poder del Espíritu Santo dando el engendramiento de Cristo. El principio de la existencia de Cristo está en su engendramiento porque «el santo Ser que nacerá, será  llamado Hijo de Dios» (el ángel no dice: «nacerá el que es Hijo de Dios», como si existiese siempre. Lc.1:35). Aún antes del nacimiento de Cristo, Isaías tampoco lo insinúa como un ser existente o eterno, sino como una persona que sería después:

 

«…y se llamará su nombre Admirable, Consejero, «Dios Fuerte» (como poderoso representante de Dios en la tierra, como fue constituido Moisés ante faraón, véase Ex. 1:7), «Padre Eterno» (como Jefe o Cabeza de la nueva creación milenaria), Príncipe de Paz» (Is. 9:6).

 

La preexistencia de Cristo se fundamentó en el gnosticismo que se desarrolló con plenitud en el siglo II a. C. y sigue hoy arraigada con sus gruesas, antañosas y retorcidas raíces en las iglesias de estandarte cristiano- protestante. Los gnósticos concebían a Cristo como un ser emitido del Dios supremo, como un “aeón”, como un espectro. Cristo, como «el principio de la creación de Dios» (hei archèi teîs ktíseôs toû tehoû, gr.) no es la primera criatura creada como Arrio y sus seguidores creían, ni como ahora creen los Mormones y los Testigos de Jehová, indiscutiblemente, los nuevos arrianos. Cristo como este «principio», es el heredero del mundo escatológico, la Cabeza de la Iglesia la cual guiará en su segunda venida, el Rey Mesiánico victorioso que se sentará en el trono de David su Padre y cuya gloria será mayor que la de los gobernantes y príncipes de la tierra, que la del mismo rey Salomón.  

 

«Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él» (1 Col. 1:16).

 

Realmente, significa, que estas cosas fueron creadas «en» Jesús, «por medio» de él y «para él».  (A. Buzzard comenta que las preposiciones de Col. 1:16, requieren ser traducidas con exactitud, por  tan divulgado malentendido). No significa que Cristo haya sido el autor de la creación presente y antigua. Significa, que, Cristo, como el Hijo de Dios nacido,  es el heredero cósmico destinado en un principio por Dios. Cristo es la razón suficiente  para que la creación exista y cuya causa u origen es el único Dios: el Padre. Cristo es el jefe del nuevo orden universal (hablo en prolepsis). Después de que Cristo descienda en gloria, en su Parusía, tomará el mando de este orden ya regenerado antes. Cristo fue revelado en el mundo como el Mesías de Dios, como «el primogénito de los muertos» (Ap. 1:5) y que a través de su resurrección «hemos sido hechos partícipes de la naturaleza divina», para «reinar juntamente con él» en el tiempo que se manifieste ante los hombres, cuando sea visto en gloria (2 P. 1:4; Ap. 1:7; 20:4, 6), como «el soberano de los reyes de la tierra» (Ap. 1:5), «porque él es Rey de reyes, y Señor de señores» (Ap. 19:16).

 

Amén.

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21cao2ty7scazru0a9ca6cal09ca7epbn9ca8e3xrkca8zz6j9cajdv2wccafgwkxqca7lft8ucajhf06ocapdgmitcah1jpkvca88tusbcaqvt6s3cae0j840ca32ggptPor Ingº Mario A Olcese (Apologista)

Algunos expositores bíblicos Trinitarios sostienen que Cristo está reinando ahora desde los cielos a la diestra del Padre como Hijo de Dios, pero que como Hijo de Hombre él reinará en la tierra de manera personal y visible cuando regrese por segunda vez. Ellos quieren mantener la supuesta divinidad del Hijo en su condición de Hijo de Dios, pero su humanidad en la condición de Hijo de Hombre. Así, ellos afirman que lo que fue exaltado de Jesús hasta lo Sumo fue Su humanidad, pero no su deidad, pues él ya estaba exaltado hasta lo Sumo en su supuesta vida preexistente como la Segunda Persona de la Trinidad.

¿Pero es verdad lo que sostienen los trinitarios sobre la distinción que hacen ellos entre el Hijo de Dios y el Hijo del Hombre? Pues, no!

En una ocasión Jesús les pregunta a sus discípulos “¿Quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos” (Mateo 16:15-17).  ¿Qué notan ustedes en la confesión acertada de Pedro? Pues que Pedro llama a Jesús: “el Cristo (o Mesías) EL HIJO DEL DIOS ALTÍSIMO!” Esto demuestra contundentemente que el Mesías, el Hijo del Hombre, es al mismo tiempo el Hijo del Dios Altísimo. Y por cierto, Jesús no corrige al apóstol diciéndole que él es ahora el ‘Hijo del Hombre’ pero no el ‘Hijo de Dios’. Pedro claramente iguala un cargo (Mesías) que corresponde a un humano insigne con el título ‘Hijo de Dios’. Es decir, ser Mesías es ser un Hijo de Dios, y ser Hijo de Dios es ser Mesías. No se puede ser Mesías (Hijo de Hombre) sin ser Hijo de Dios.

Por otro lado, Esteban, el Mártir, ve al Hijo del Hombre a la diestra de Dios en el cielo (Hechos 7:56), lo que demuestra que la tesis Trinitaria que diferencia al Hijo de Dios (en el cielo) con el Hijo del Hombre (en la tierra) está errada. El Hijo del hombre está en el cielo ahora al lado de su Padre, y lo estará también en la tierra uando comience su reinado personal y visible desde Jerusalén. Y también El Hijo de Dios está ahora en el cielo, y lo estará también en la tierra cuando él reine personalmente y visiblemente como el Mesías esperado.

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jesus28teaching¿Pero qué significa el término “reino de los cielos”? ¿Es acaso equivalente a la frase “reino de Dios”? He oído una buena cantidad de teorías, pero cuando usted compara el evangelio de Mateo con los muchos pasajes paralelos en los otros Sinópticos, Marcos y Lucas, usted se encuentra con que donde Mateo dice “reino de los cielos,” Marcos y Lucas dicen “reino de Dios”. La explicación es ésta: Mateo escribía especialmente pues una audiencia judía que se cuidó de no pronunciar el nombre de Dios en vano, no sea que sea culpable de quebrantar el Tercer Mandamiento, “No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano” (Éxodo 20:7). Oímos personas haciendo lo propio hoy. ¡”Santo cielo!” Alguno exclamará. Ellos se han adiestrado a hablar de ese modo para no deshonrar a Dios  diciendo “Santo Dios”.

Cuando usted ve “reino de los cielos” en Mateo, quiere decir exactamente igual como “reino de Dios” en los otros evangelios. Se refiere al Reinado de Dios que proclamó Jesucristo en su ministerio terrestre y que culminará en su venida y en su reinado en tierra, el tiempo esperado con anticipación en el padrenuestro: “Venga Tu reino, hágase tu voluntad en tierra así como se hace en el cielo” (Mateo 6:10).

JESÚS Y LA LLAVE DE DAVID

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Estimados Fans y detractores:

Jesús dice que él tiene “la llave de David” (Rev. 3:7), y Jehová (Yahweh) dice de él por Isaías, “la llave de la casa de David descansará sobre Su hombro” (Isa 22:22). La palabra llave significa autoridad o gobierno; Esto es evidente de lo que leemos en Isa. 9:6,7: Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. Compare este pasaje con Rev. 3:7 y le será muy evidente que Jesús es el que trae la llave de David, y quien ejercitará la autoridad que imparte. Y Jesús declaró antes de su ascensión que “todo poder le es dado a él en cielo y en la tierra”, y Pablo dice, Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre(Fil. 2:9-11). Otra vez él dice, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,  y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia” (Efe. 1:17-22).

El apóstol Pedro también enseña la gloria y la exaltación de Jesús: A éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados(Hechos 5:31). Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo(Hechos 2:36). Y esta exaltación para la mano derecha de su Padre es sólo para un tiempo determinado: Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies (Hechos 2:35). Esta consumación gloriosa tendrá lugar en los tiempos de la restitución de todas las cosas, cuando Dios enviará a Jesucristo a bendecir a Israel y a las naciones.

Sin perseguir la investigación de este tema más allá, llegamos a una conclusión diciendo que el testimonio de los profetas y los apóstoles están de acuerdo en declarar a Jesús como el heredero para el trono de David, y que, habiendo recibido la realeza de su Padre, Dios, él En aquel día yo levantaré el tabernáculo caído de David, y cerraré sus portillos y levantaré sus ruinas, y lo edificaré como en el tiempo pasado(Amos 9:11; Hechos 15:16); Que él restaurará el reino otra vez para Israel (Hechos 1:6); y pondré a la coja como remanente, y a la descarriada como nación robusta; y Jehová reinará sobre ellos en el monte de Sion desde ahora y para siempre (Miqueas 4:7); establezca “Jerusalén Como el trono del Señor” (Jer. 3:17); Y como “el Gobernante en Israel” (Miq. 5:2) y “príncipe de los reyes de la tierra” (Apo. 1:5). Y él estará, y apacentará con poder de Jehová, con grandeza del nombre de Jehová su Dios; y morarán seguros, porque ahora será engrandecido hasta los fines de la tierra. Estará parado y dominará en la fuerza del Señor, en la majestad del nombre del Señor su Dios, y él será genial en el cabo del mundo” (Miqueas 5:4).

 

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millinium011Por. Ingº Mario A olcese (Apologista)

¿Cuántas veces hemos escuchado decir al ministro en los sermones y misas de difuntos algo así como: “nuestro hermano Juan Pérez está ya en la gloria eterna con Jesús y Dios”, como queriendo decir que éste está vivo en la presencia del Señor y gozando de las inefables y sublimes bienaventuranzas celestiales?

Pero la Biblia no asocia la gloria con una estadía eterna del redimido en los cielos a través de su alma inmortal. En ningún sitio en las Escrituras usted podrá encontrar que la gloria prometida por Dios y Su Hijo tenga algo que ver con nuestra supuesta partida y morada en los cielos como seres desencarnados inmediatamente después de morir.

En Búsqueda de la Gloria

 

El apóstol Pablo solía referirse a la gloria como la meta del Cristiano, el OBJETIVO para mirar con perseverancia. En su carta a los Romanos, el apóstol les dice: “El cual pagará a cada uno conforme a sus obras, vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad.” (Rom. 2:6,7). De modo que todo Cristiano debe mirar y buscar la gloria futura (nótese el paralelo con la frase “buscad primeramente el Reino” de Mateo 6:33), que le será otorgada al creyente después de que su cuerpo mortal se vista de inmortalidad por la resurrección del día postrero, en la parusía de nuestro Señor Jesucristo. Estas son las palabras de Pablo: “Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.” (Col. 3:4). De modo que nadie aún posee la gloria que se nos ha ofrecido a través de las páginas de la Biblia. Y nuevamente el apóstol Pablo les dice a los romanos creyentes sobre esta gloria escatológica, lo siguiente: “Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse” (Rom. 8:18). Aquí Pablo dice que debemos sufrir tribulaciones antes de recibir la gloria, lo cual concuerda con otra de sus declaraciones que dice:”Si sufrimos, también reinaremos con él” (2 Tim. 2:12). Acá el sufrimiento trae como recompensa la gloria, gloria que significa nuestro REINADO con Cristo.

 

Es un hecho que la gloria está íntimamente ligada al reino futuro de Cristo. No se puede estar en la gloria, sin estar en el Reino y viceversa. En 1 Tes. 2:12 Pablo hace claro que el Reino y la gloria van de la mano como gemelos envueltos por una sola placenta. El escribe a los creyentes de Tesalónica lo que sigue: “Y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, quien os llamó a su REINO y GLORIA”. Sin embargo, reitero lo mismo: tanto el Reino y la gloria son presentados por Pablo como asuntos futuros, para cuando aparezca el Rey de gloria (Col. 3:4).

 

La Gloria en el Antiguo Testamento

 

El rey David, el cantor de Salmos hermosos de alabanza, dice en el capítulo 145:11-13 de este modo: La gloria de tu reino digan, Y hablen de tu poder, Para hacer saber a los hijos de los hombres sus poderosos hechos, Y la gloria de la magnificencia de su reino. Tu reino es reino de todos los siglos, Y tu señorío en todas las generaciones”.  David predice que los hombres reconocerán al reino de Dios como algo glorioso y magnificente. Además, el Reino del rey David, y sus descendientes, era el mismísimo reino de Yahweh. En 1 Crón. 28:5 se lee: “Y de entre todos mis hijos (porque Jehová me ha dado muchos hijos), eligió a mi hijo Salomón para que se siente en el trono del Reino de Jehová sobre Israel”.  Salomón, el sucesor de David, se sentó en el mismo trono del reino de Jehová en Israel. ¡Y este reino que heredó Salomón era un reino glorioso a la vista de todos! El dominio o gobierno de Dios sobre su pueblo a través de Sus reyes ungidos era el glorioso reino de Dios en la tierra. Ese reino fue establecido para durar muchísimas generaciones (Sal. 145:13) y ejercer autoridad divina sobre las naciones de la tierra en el largo plazo (Sal. 72:8). Dios había jurado a David que no faltaría varón que se sentase en su trono (2 Sam 7:16, 1 Rey. 9:5), y también prometió que algún día un último rey restauraría el trono de David (Eze. 21:25-27). La gloria del Reino sería algún día reestablecido en la tierra con un rey Judío de la línea de David.  Y Daniel habló de ese reino-gloria como una herencia que sería poseída por los santos de Dios en el futuro. Son de destacar los versos 18 y 27 que dicen: “Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre. y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán”. ¡Esta es la gloria que recibirán los santos del Altísimo! 

 

En Ezequiel 39:21 se lee lo siguiente: Y pondré mi gloria entre las naciones, y todas las naciones verán mi juicio que habré hecho, y mi mano que sobre ellos puse”. Aquí Dios habla de poner su gloria entre las naciones, aquella gloria que tiene que ver con Su tabernáculo, el lugar de su santa morada (Apo. 21:1-3). Dios mismo pondrá su santuario entre los hombres. Su presencia y su dominio como Rey de reyes en el mundo serán absolutos. El reinará en su reino como el Rey soberano, y todas las naciones le servirán. En ese entonces el mundo gozará de la paz y la justicia nunca antes vista por humano alguno, cuando el diablo y sus secuaces sean exterminados de la tierra para siempre.

 

Una Gloria ya Presente por la Fe, pero Aún no Consumada

 

Es cierto que hoy podemos adueñarnos de la gloria, la salvación,  la vida eterna, y del Reino por la fe. Cada creyente está ya en el libro de la vida a la vista de Dios, y en cierto modo ya posee esa gloria e inmortalidad escatológicas en el presente por la fe (“…que por la fe y la paciencia heredan las promesas”, Heb. 6:12). Pero recordemos que debemos perseverar en esa fe para conseguir la total realización de nuestra salvación integral (Ver Heb. 9:28; 1 Ped. 1:5). Jesús ya nos “dio” la gloria por la fe (Jn. 17:22), así como Cristo la tuvo mientras estuvo en la tierra, aunque la recibió después de su victoria sobre la muerte, en su resurrección (Heb. 2:9). Del mismo modo, Cristo nos llevará a la gloria cuando seamos resucitados, habiendo sido igualmente perfeccionados por las tribulaciones presentes (Heb. 2:10).

 

El Evangelio de la Gloria de Cristo (2 Cor. 4:4)

 

Dice Pablo en 2 Corintios 4:4: “En los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.”  Acá Pablo revela que la gloria de Cristo —que es la misma gloria que se nos ha dado—es el evangelio (el evangelio que Pablo mismo llamó después “el Reino de Dios” –Hech. 28:23,30, 31) De modo que TODO lo relacionado con la gloria de Cristo es el Evangelio verdadero, pues esta gloria es un sinónimo del Evangelio del Reino de Cristo (Mat. 24:14). Ya hemos visto que Reino y gloria vienen juntos. De modo que toda vez que se nos promete la gloria, se nos está prometiendo el Reino. En resumen, hablar del evangelio de la gloria de Cristo es hablar del evangelio del reino de Cristo. La gloria es el Reino, y el Reino es la gloria que obtendremos completamente en la Parusía. A esa gloria monárquica estamos siendo conducidos todos los creyentes por la fe (Heb.2:10).

 

Pedro Participaba de la Gloria Venidera (1 Pedro 5:1)

 

Dice el apóstol Pedro así: “…que soy también participante (o copartícipe) de la gloria que será revelada.” Con estas palabras el apóstol Pedro reconocía que ya coparticipa con los otros creyentes, de la gloria que aún no había sido manifestada. Esa participación de la gloria era, para Pedro, la participación de la “naturaleza divina” (ver 2 Ped. 1:4), con la cual se podía obtener “una amplia y generosa entrada en el Reino eterno de Jesucristo” (Ver 2 Ped. 1:11). Esto concuerda con lo dicho por Pablo cuando afirmó a los creyentes de Corinto que: “La carne y sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción” (1 Cor. 15:50). ¡Se requiere radicalmente obtener la naturaleza divina! Además, para Pablo, esta participación de la gloria del Reino era equivalente a la “participación de la GRACIA” (Fil. 1:7), el verdadero evangelio de la Gracia de Dios, que es el Evangelio de la gloria de Cristo, o el evangelio del Reino de Dios en la tierra (Busque en Google mis artículos: “¿Es el Evangelio de la Gracia el Nuevo Evangelio de Pablo? Y “La Parte no es el Todo: ¡Un Estudio del Evangelio Completo!)”

 

San Juan También Era Copartícipe del Reino

 

San Juan, al igual que Pedro y Pablo, era copartícipe de la gloria a la cual él llamó “el Reino”. En Apocalipsis 1:9 él dice: “Yo Juan, vuestro hermano, y COPARTICIPE (con los creyentes, incluyendo a los demás Apóstoles) vuestro en la tribulación, EN EL REINO y en la paciencia de Jesucristo…”. ¿Se da cuenta, estimado lector, que la coparticipación en el Reino para Juan era la coparticipación de la gloria para Pedro, y a su vez era la coparticipación de la Gracia para Pablo? Es decir, ¿Comprende ahora que los 3  términos (gloria, reino, y gracia) son intercambiables? Es evidente que Juan coparticipaba del reino, o lo que es lo mismo decir, de la gloria que aún no se había manifestado. Y si la gloria no se había manifestado, entonces tampoco el Reino de Cristo. El Reino de Cristo era todavía para Juan, un asunto del futuro, pues finaliza su libro pidiendo por la venida del Rey del reino (Apo. 22:20).

 

Lo que Revela la Petición de Santiago y Juan

 

Es interesante comparar Mat. 20:20-21 con Mar. 10:35-37, donde descubriremos claramente lo que era para los discípulos la gloria. Estos versículos de Mateo y Marcos han sido pasados por alto por muchos estudiantes de la Biblia, y sin embargo, son claves para entender lo que es la gloria prometida por Cristo. Desgraciadamente muchos creen que la gloria es estar en el cielo como angelitos blancos y alados tocando un arpa o una lira dorada por toda una eternidad.

 

Comparemos  en seguida ambos pasajes:

 

Mat. 20:20,21: “Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante él y pidiéndole algo. Ella le dijo: Ordena que en tu REINO se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda”.

 

Mar. 10: 35-37: “Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se le acercaron, diciendo: Maestro querríamos que nos hagas lo que te pidiéramos. El les dijo: ¿Qué queréis que os haga? Ellos le dijeron: Concédenos que en tu GLORIA nos sentemos el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda”.

 

Si comparamos ambas citas que se refieren al mismo asunto, pero bajo distintas perspectivas, veremos que Mateo dice que los hijos de Zebedeo (Jacobo y Juan) le solicitaron a Jesús una posición de privilegio en su REINO. En cambio, Marcos escribe que lo que Jacobo y Juan le pidieron a Jesús fue por un lugar de privilegio en Su GLORIA. ¿Por qué esta diferencia entre ambos evangelistas? Pues la única explicación posible es que no había ninguna diferencia, dado que era obvio para los primeros cristianos que la Gloria era un sinónimo del Reino y viceversa. Con esto queda una vez más demostrado que el evangelio de la gloria de Cristo (2 Cor. 4:4) es lo mismo que “el evangelio del Reino de Cristo” (Mat. 24:14). Los predicadores de hoy debieran comprender este asunto, y no especular con interpretaciones que se alejan de la verdad prístina de las Escrituras. Definitivamente el evangelio de la gracia, el evangelio del Reino, el evangelio de la gloria, el evangelio de la paz, el evangelio de salvación, el evangelio de Cristo, el evangelio de aquella promesa, etc, son todos y cada uno de ellos el mismo y único evangelio bíblico (Gál. 1:6-9).

 

La Gloria que vieron los Tres Testigos: Pedro, Santiago y Juan

 

Es sumamente interesante lo que escribió el apóstol Pedro en su segunda epístola que lleva su nombre, capítulo uno, y versículos 16-18: “Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos (a) su majestad. Pues cuando él RECIBIÓ de Dios Padre honra y GLORIA (esto nos recuerda lo que dijo Jesús en la Parábola de la Diez Minas sobre “el hombre noble que se fue a un país lejano [el cielo] para ”RECIBIR un REINO” y volver”, según lo leemos Luc. 19:12)…cuando nosotros estábamos en el monte santo [de la transfiguración]”. De modo que Jesús fue al cielo para recibir la gloria y honra (2 Ped. 1:17), o lo que es lo mismo decir, para recibir un reino (Luc. 19:12).

 

Ahora presten atención a esto: En Lucas 9:32 se nos dice que los 3 discípulos elegidos “vieron LA GLORIA de Jesús”, aunque en unos pocos versículos antes, en Lucas 9:27, Jesús prometió que aquellos elegidos verían SU REINO. También en Marcos 9:1 Jesús anuncia que sería su REINO el que vendría y que sería visto sólo por algunos de los suyos en su TRANSFIGURACION que se produciría 6 días después. Realmente ellos vieron la majestad o GLORIA del Rey Mesiánico o Su REINO, anticipadamente, como una especie de bocado para que fueran testigos de su Señor glorificado (Heb.6:5).

                                                                                                                                                                                                                                                                  

Coronados para recibir la Gloria

 

El apóstol Pedro dice que existe una corona de gloria en 1 Ped. 5:4 “Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona de gloria. Esto significa que seremos coronados como reyes del Reino como lo fue Jesucristo en su resurrección (Heb. 2:9, Apo. 5:10, Apo. 3:21), y esto significará nuestra glorificación. Nuevamente nuestra glorificación tiene que ver con nuestra coronación como autoridades reales o reyes del Reino de Cristo. Sólo los coronados son los nombrados para ser los ejecutivos del Reino mesiánico, y esto lo vislumbró claramente el profeta Daniel para los vencedores (Dan.  7:18,27). Esta era la gloria que tenía Dios—y Su Hijo, el Cristo—para ofrecer a todos los otros cristos o ungidos.

 

Los Tronos de la Gloria

 

En Mateo 19:28 leemos: Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel”. Nótese claramente que la gloria de Cristo tiene TRONOS, y ¿dónde más puede haber tronos sino en un reino? En este caso descubrimos que en la gloria de Cristo (su reino) existen tronos para El  y para los suyos. Esos tronos son los tronos del Reino Mesiánico. De manera que LA GLORIA nuevamente se relaciona con EL REINO del Mesías en la tierra. Por otro lado, fíjense en el Salmo 122:3-5, en donde se nos dan más detalles sobre los tronos y su localización geográfica:Jerusalén, que se ha edificado Como una ciudad que está bien unida entre sí. Y allá subieron las tribus, las tribus de JAH, Conforme al testimonio dado a Israel, Para alabar el nombre de Jehová. Porque allá están las sillas del juicio, Los tronos de la casa de David”.

 

Así que está muy claro que la gloria no tiene que ver con una estadía de los justos en el cielo como angelitos alados, sino con la morada de los santos en sus puestos de autoridad en el Reino milenario de Cristo en la tierra prometida. Esa tierra prometida no es el cielo, sino Jerusalén, la sede del gobierno de Cristo y  de sus seguidores sobre las doce tribus de Israel. En aquel entonces el Reino de Cristo será glorioso. Dice el Sal. 72:7-20: “Florecerá en sus días justicia, Y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna. Dominará de mar a mar, Y desde el río hasta los confines de la tierra. Ante él se postrarán los moradores del desierto, Y sus enemigos lamerán el polvo.  Los reyes de Tarsis y de las costas traerán presentes; Los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dones. Todos los reyes se postrarán delante de él; Todas las naciones le servirán. Porque él librará al menesteroso que clamare, Y al afligido que no tuviere quien le socorra. Tendrá misericordia del pobre y del menesteroso, Y salvará la vida de los pobres.  De engaño y de violencia redimirá sus almas, Y la sangre de ellos será preciosa ante sus ojos.  Vivirá, y se le dará del oro de Sabá, Y se orará por él continuamente; Todo el día se le bendecirá. Será echado un puñado de grano en la tierra, en las cumbres de los montes; Su fruto hará ruido como el Líbano, Y los de la ciudad florecerán como la hierba de la tierra. Será su nombre para siempre, Se perpetuará su nombre mientras dure el sol. Benditas serán en él todas las naciones; Lo llamarán bienaventurado. Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel, El único que hace maravillas. Bendito su nombre glorioso para siempre, Y toda la tierra sea llena de su gloria. Amén y Amén.  Aquí terminan las oraciones de David, hijo de Isaí.”

 

Pero es igualmente necesario recalcar que nuestro Señor Jesucristo aún no se ha sentado en su trono de gloria, o en el trono de su reino, a pesar de que algunos teólogos han propagado lo contrario. Vean ustedes lo que dice Jesús mismo acerca del tiempo de su entronización en su reino o gloria: “Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos con él, entonces se sentará en su TRONO de gloria.” (Mateo 25:31). Así que Jesucristo ya recibió el reino cuando retorno al Padre (Luc. 19:12; Dan. 7:13,14), pero aún no se ha sentado en SU trono, sino en el trono de Su Padre. El dice: “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono (Apo. 3:21). 

 

La Gloria y el Poder

 

En Apocalipsis 5:13 leemos: “Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, LA GLORIA  y EL PODER, por los siglos de los siglos”. Y en Apoc. 19:1 leemos: “Después de esto oí una gran voz de gran multitud en el cielo, que decía: ¡Aleluya! Salvación y honra y gloria y poder son del Señor Dios nuestro”.  De modo que también la gloria tiene que ver con el poder que tendrán Cristo y sus cristos en su Reino sobre el mundo entero.

 

El Poder, La Autoridad y el Reino

 

En Apocalipsis 12:10, hablando del reino futuro de nuestro Señor Jesucristo y sus santos, dice: “Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche”. Así que nuevamente, el poder, la gloria, y la autoridad están íntimamente vinculados con el Reino de Cristo. Los santos tendrán el poder en la gloria, o lo que es lo mismo decir: Autoridad en el reino de Cristo. En la parábola de las Diez Minas de Lucas 19, Jesús explica que los fieles recibirán autoridad sobre ciudades enteras, y autoridad significa el poder ejercido sobre grupos humanos (v.17). También Apo. 2:26 “Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones”.

 

Satanás ha obscurecido el Evangelio de Cristo

 

Hemos visto que Satanás ha cegado los ojos de los incrédulos para que no perciban o entiendan el mensaje del Evangelio del Reino, que es el evangelio de la gracia, o el evangelio de la gloria venidera de Cristo. El no desea que los potenciales creyentes acepten este mensaje del cielo porque significa su propia ruina, y la de su reino en este mundo (Ver. Mar. 4:15) El ha trocado el evangelio de la gloria de Cristo por un evangelio espiritual en el “corazón del creyente”, o en la iglesia. El obstruye la razón de los seres humanos haciéndoles creer que el Reino de Dios no tiene nada que ver con un reinado personal del Mesías en la nueva tierra. El ha logrado convencer a millones de incautos de que el pacto davídico y el pacto Abrahámico, los cuales aseguran para Cristo y su iglesia un enclave y un reino en este planeta, fueron condicionados a la obediencia de sus potenciales beneficiarios. Tales predicadores sostienen que esos pactos caducaron radicalmente por la infidelidad del pueblo prístino de Dios, y que éstos ahora han pasado a ser herencia de un nuevo pueblo (la iglesia) pero con un significado puramente “espiritual”. Agustín de Hipona fue uno de los mayores responsables por esta crasa mutación del pacto original. Para Agustín, el Reino Mesiánico se convirtió en un reino eclesiástico, y el trono de David se transfirió, de la Jerusalén terrenal, a la Jerusalén celestial. Este grave error fue propagado sutilmente por el romanismo por siglos, opacando y haciendo casi desaparecer el verdadero Reino terrenal, como está desplegado en las Escrituras de tapa a tapa.

 

Resumen

 

1.- Buscar la gloria (Rom. 2:6,7) es buscar el Reino (Mat. 6:33).

2.- Las aflicciones preceden a la gloria (Rom. 8:18) y preceden también al Reino (2 Tim. 2:12). Por tanto la gloria y le reino son equivalentes.

 

3.- El Evangelio de la gloria de Cristo (2 Cor. 4:4) es el Evangelio del Reino de Cristo (Mat. 24:14), y es el evangelio de la gracia (Hechos 20:24).

 

4.- Ser co-participante de la gloria (2 Ped. 1:4) es ser co-participante del Reino (Apo. 1:9).

 

5.- Recibir la gloria (2 Ped. 1:16-18) es recibir el Reino (Luc. 19:12).

 

6.- Ver la gloria (Luc. 9:32) es ver el Reino (Luc. 9:27).

 

7.- Cristo está sentado ahora en el trono de Su Padre, no en el suyo (Apo. 3:21).

 

8.- La Gloria está asociado con el Poder, y el poder con el reino, y el reino con la Autoridad (Apo. 5:13; 19:1; 12:10).

 

Más sobre el Reino en:

www.elevangeliodelreino.org

 

 

3240d_smPor Ingº Mario A Olcese (Apologista)

 

Muchos no saben que La Biblia es puntual respondiendo la cuestión de la salvación que tanto estamos buscando como cristianos renacidos. El significado de la salvación cristiana está escondida—por decirlo de alguna manera— en el diálogo que tuvo Jesús con el joven rico de Lucas 18:18-30. Los militantes evangélicos y los feligreses católicos ni siquiera se han percatado de la información (“soterologica”) contenida en este interesante diálogo entre Jesús, sus apóstoles y el joven rico. Sí amigos, en este diálogo está revelado el significado de la verdadera salvación ofrecida por el Señor Jesucristo. Sólo aquellos que ESCUDRIÑAN la Biblia con la ayuda del Espíritu Santo pueden descubrirlo. Pero la mayoría de cristianos apáticos no podrán descubrirlo fácilmente, porque sencillamente no se toman la molestia de hacer un rápido y sencillo escudriñamiento de cada palabra contenida en este diálogo. Usted debe abrir su corazón y disponer su mente para meditar, sin prejuicios, todos los versículos donde se narra el diálogo del joven rico con Jesús. Los vamos a escribir a continuación tal como aparecen  en la Biblia (VRV 60): En Lucas 18:18-30 leemos: “Un hombre principal le preguntó, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? 19 Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo Dios. Los mandamientos sabes: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre.21 El dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. 22 Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.23 Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste, porque era muy rico. 24 Al ver Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! 25 Porque es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. 26 Y los que oyeron esto dijeron: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? 27 El les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.28 Entonces Pedro dijo: He aquí, nosotros hemos dejado nuestras posesiones y te hemos seguido. 29 Y él les dijo: De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios, 30 que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna”.

 

Aquí hay cuatro frases ‘clave’ que nos ayudarán a definir claramente lo que es la salvación. Esas son: “LA VIDA ETERNA”, “EL REINO DE DIOS”, “SER SALVO”, “SIGLO VENIDERO”. Estas cuatro frases han sido pasadas por alto por la mayoría de estudiantes de la Biblia— y probablemente por usted también—  privándose así de comprender lo que es la salvación para Jesucristo y sus discípulos. Usted tiene ahora la oportunidad de entender lo que su Pastor u Obispo de su iglesia nunca le reveló porque simplemente no se han dado cuenta.

 

Nótese que el joven rico quería heredar la VIDA ETERNA, pero él no estaba dispuesto a dejarlo todo por Cristo. Jesús se ve precisado a decir que difícilmente entrará un rico en el REINO DE DIOS. Los discípulos le preguntan entonces a Jesús: ¿Quién podrá SALVARSE? Y Jesús entonces reafirma lo que antes había dicho, y añade que aquellos que hayan dejado todo lo acariciado por el Reino de Dios recibirán la vida eterna en el “SIGLO VENIDERO.

 

Le pregunto, entonces: ¿Qué es la salvación, según este diálogo? La respuesta es diáfana como el agua cristalina. Usted deberá disponer su corazón y mente para entender. La fórmula es ésta: ¡Sólo tiene que acomodar las CUATRO FRASES CLAVE! (‘vida Eterna’, ‘Reino de Dios’, ‘Ser salvo’, ‘siglo venidero’ que aparecen en los versos 18, 24, 26 y 30).

 

Una vez acomodadas las frases obtenemos que la Salvación es —y grábeselo bien porque esto no lo escuchará por ningún lado— “ganar la vida eterna en el reino de Dios del siglo venidero”. Esta sencilla explicación no es conocida por millones de cristianos. La mayoría de cristianos cree que salvación es estar con Dios en el cielo. Pero esto no es lo que dice Jesús. Aquí se habla de un reino y de una salvación futuros que vendrán con la segunda venida de Cristo (Mat.25:31,34; Luc 18:30, Hech. 9:28). Entonces se cumplirá lo dicho en Apocalipsis 12:10: “Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo.” Nótese que la salvación está asociada con el reino y la autoridad de Cristo— ¡Realmente salvación y reino van de la mano! Ah, y los difuntos de la fe tampoco han heredado el reino, pero serán resucitados para entrar en él.

 

Así que el que busca el reino de Dios y su justicia está buscando ganar la salvación. Y buscar la vida eterna es buscar la salvación en el reino de Dios.

alabando190 

 

Por Ing° Mario Olcese (Apologista)

  

Muchos confunden el Reino de Dios con la Iglesia y creen que el reino de Dios comenzó en el 33 DC en Pentecostés… ¡Pero esta creencia es falsa! ¿Cómo lo sabemos? Simplemente sustituyendo la palabra ‘reino’ por ‘iglesia’ de los textos bíblicos más importantes donde aparece el vocablo reino.

 

Si reino e iglesia son equivalentes o sinónimos como sostienen muchos, no tendría porqué cambiar el sentido de los textos bíblicos que nos hablan del reino. Veamos algunos ejemplos:

 

 Lucas 19:11:

 

Texto original: Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano para recibir UN REINO y volver.

 

Texto cambiado:“Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano para recibir UNA IGLESIA y volver.

 

Comentario:

 Notemos que al cambiar la palabra ‘reino’ por ‘iglesia’ en este pasaje, obtenemos un absurdo. ¿Recibió Cristo una iglesia en el cielo? o ¿Se instituyó la iglesia en el cielo? ¿Hemos bajado del cielo como  “la iglesia de Cristo”?

 

Lucas 12:32:

Texto original: “No temáis manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros EL REINO”.

 

Texto cambiado: “No temáis manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros LA IGLESIA”.

 

Comentario:

Aquí hemos sustituido la palabra ‘reino’ por ‘iglesia’ y hemos obtenido algo absurdo. En primer lugar, Jesús se dirige a sus apóstoles—¡a los cuales se les DA EL REINO! Aquí Jesús NO les dice a sus seguidores que al Padre le ha placido “HACEROS EL REINO”, sino “DAROS EL REINO”. El sentido es diferente. Si la iglesia es el reino, y ella está compuesta por los apóstoles y demás discípulos, ¿cómo podrían SER ellos “el reino de Cristo” y RECIBIR al mismo tiempo el reino? ¿Cómo podían los apóstoles recibir un reino y ser parte de él al mismo tiempo? Si la iglesia es verdaderamente el reino, entonces Jesús debió decirles a sus apóstoles que al Padre “le ha placido HACEROS el reino o iglesia”. Pero no fue así, sino que dijo: “Le ha placido DAROS EL REINO”!

 

Mateo 6:10:

Texto Original: “Venga tu REINO, hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”

 

Texto cambiado: “Venga tu IGLESIA, hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”

 

 Comentario:

Los que creen que la iglesia es el reino tendrán que mutilar esta parte del “Padre Nuestro”, pues si el reino ya vino en el 33.d.C, ¿para qué seguir pidiéndolo? Pero lo cierto es que esta parte de la oración está tan vigente como el resto de las peticiones en dicho “Padre Nuestro”. Así, pedir por la venida del reino es tan importante como pedir el perdón por nuestras ofensas, o por el pan diario.

 

Por otro lado, si reemplazamos ‘reino’ por ‘iglesia’ tendríamos: “Venga tu iglesia, hágase tu voluntad…” Sí, “Venga tu iglesia”—¿De dónde?¿Cómo?  ¿Por qué tendría que pedir la iglesia por la venida de la iglesia? ¡No tiene mucho sentido que digamos!

 

Mateo 25:31,34:

 

 Texto original: Cuando el Hijo del Hombre venga…entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre HEREDAD EL REINO preparado para vosotros desde la fundación del mundo.”

 

 Texto cambiado: “Cuando el Hijo del Hombre venga…entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre HEREDAD LA IGLESIA preparada para vosotros desde la fundación del mundo.”

 

Comentario:

Aquí hemos reemplazado ‘reino’ por ‘iglesia’ y encontramos algo muy extraño. Es un asunto muy importante que no podemos pasar por alto, y es que hay un reino (iglesia para los amilenialistas) que se preparó desde la fundación del mundo, y que será heredado por la iglesia en la ‘parusía’ o Segunda Venida de Cristo. ¿UNA IGLESIA que hereda UNA IGLESIA?¿Cómo es posible esto? Por eso creemos que la iglesia y el reino son dos cosas muy diferentes.

 

Juan 3:3:

Texto Original: “Respondiendo Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo no puede ver EL REINO de Dios.”

 

Texto cambiado: “Respondiendo Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo no puede ver LA IGLESIA de Dios.”

 

 

Comentario:

En este pasaje también hemos sustituido ‘reino’ por ‘iglesia’ y hemos obtenido un absurdo total. ¿Cuál es ése? Si el reino es la iglesia, y ésta sólo puede ser vista por hombres “renacidos”, ¿cómo es posible que cualquier hombre mundano o no convertido pueda ver e incluso entrar en la iglesia de Cristo? Muchos NO renacidos pueden ver con sus ojos y también entrar con sus pies en la iglesia de Cristo sin dificultad. Esto me lleva a la conclusión de que el reino e iglesia NO son sinónimos. Hay un reino futuro en el cual los impíos ni verán ni entrarán sino sólo los renacidos.

 

Hechos 14:22:

 

Texto original: “…es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en EL REINO de Dios.”

 

Texto cambiado: “…es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en LA IGLESIA de Dios.”

 

Comentario:

Aquí en este pasaje hemos sustituido la palabra ‘reino’ por ‘iglesia’ y hemos obtenido algo interesante. Notemos que Pablo se dirige a creyentes de Listra, Iconio y Antioquia. A estos hermanos de las iglesias de Cristo en esas ciudades les exhorta a que permanezcan fieles a pesar de las tribulaciones a fin de que puedan “ganar su entrada a la iglesia de Dios. Esto es muy extraño, pues Pablo se dirige a iglesias cristianas ya constituidas. ¿Cómo entrarían las iglesias de Iconio, Listra y Antioquia a la iglesia misma?¡No lo entendemos! Aquí se vuelve a demostrar que el reino de Dios es diferente que la iglesia de Cristo.

 

1 Corintios 15:50:

 

Texto original: “Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar EL REINO de Dios, ni la corrupción hereda a incorrupción.”

 

Texto cambiado: “Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar LA IGLESIA de Dios, ni la corrupción hereda a incorrupción.”

 

 Comentario:

Aquí, al reemplazar la palabra ‘reino’ por ‘iglesia’ nos hallamos con un serio problema. Y es que si a la iglesia no se  puede pertenecer en la carne y en la sangre, ¿por qué aún están en la carne y la sangre los miembros de la iglesia de Cristo? Obviamente algo no anda bien con la interpretación ‘amilenialista’ del reino.

 

Hechos 1:6:

 

Texto original: “Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor restaurarás EL REINO a Israel en este tiempo?”

 

Texto cambiado: “Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor restaurarás LA IGLESIA a Israel en este tiempo?”

 

 

Comentario:

Aquí resulta una extrañeza al reemplazar reino por ‘iglesia’. ¿Cómo puede la iglesia será restaurada a Israel? Es obvio que reino e iglesia son dos cosas diferentes. El reino fue antes que la iglesia.

 

Los ‘amilenialistas’ se encuentran en serios apuros cuando tienen que responder a toda esta argumentación bíblica consistente. El amilenialismo prácticamente ha anulado muchísimas profecías bíblicas del futuro. Para ellos casi todas las profecías bíblicas ya se han cumplido, y han dejado de comprender los acontecimientos mundiales del presente. Prácticamente está el medio del mar sin mapa ni brújula… ¡y están a la deriva!

 

Continuará…

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¡Caracoles, a mi me habían enseñado que las Tres Personas de la Trinidad son eternas!…¿no debería al menos el Hijo aparecer tan anciano como su Padre en estas iconografías?

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¡Vaya…al menos aquí hay una iconografía que representa a las 3 Personas de la llamada Santísima Trinidad con una misma apariencia …¿pero dónde está el Anciano de días?¿No debieron ser más bien 3 Ancianos de días? 

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Ajá…¡Por fin aquí hay una iconografía de la Santísima Trinidad con 3 Ancianos de días!…¿Pero presenta la Biblia una Deidad compuesta de 3 Ancianos de días? (Daniel 7:13 sólo nos muestra a un Anciano de días que es el Padre!)…Uhm…

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