
Por Anthony F. Buzzard
La palabra Adonay [Gen 24.9; 39.19; 40.1] en la Biblia hebrea SIEMPRE es utilizado con respecto a Dios, más bien la palabra adoni [“mi señor”, 1Sam 29.8] SIEMPRE es utilizado solo en referencia a seres humanos [líderes, jueces, reyes etc.].
“En el Hebreo Adonai denota exclusivamente al Dios de Israel, un hecho atestiguado cerca de 450 veces en el Antiguo Testamento…adoni es dirigido a seres humanos (Gen 44:7; Núm. 32:25; 2 Reyes 2:19, etc.). Tenemos que asumir que la palabra Adonai recibió su forma especial para distinguirlo del uso secular de adon [el singular de “señor”]. La razón por qué Dios es dirigido como Adonai [con vocal largo] en vez del adon normal, adoni o adonai [vocal corto] puede haber sido para distinguir a YHWH de otros Dioses y de señores humanos.” Diccionario de Demonios y Deidades
El primer ejemplo interesante concierne el tiempo cuando Abigail le ruega a David por misericordia por la estupidez de su marido Nabal en 1 Sam. 25:23-31. Mas bien, el texto original en el hebreo usa el nombre divino para el Dios de Israel, YHWH, cual es traducido como que fuera Adonai por algunas versiones bíblicas cual lo interpretan en mayúsculas, “el SEÑOR” [LBLA, NVI]. El señor humano (en este caso el hombre David) parece en minúsculas como “mi señor” [adoni]:
1 Samuel 25:23-31 (Reina-Valera 1960)
23 Y cuando Abigail vio a David, se bajó prontamente del asno, y postrándose sobre su rostro delante de David, se inclinó a tierra;
24 y se echó a sus pies, y dijo: señor mío [adoni], sobre mí sea el pecado; mas te ruego que permitas que tu sierva hable a tus oídos, y escucha las palabras de tu sierva.
25 No haga caso ahora mi señor [adoni] de ese hombre perverso, de Nabal…
26 Ahora pues, señor mío [adoni], vive Jehová [YHWH], y vive tu alma, que Jehová [YHWH] te ha impedido el venir a derramar sangre y vengarte por tu propia mano. Sean, pues, como Nabal tus enemigos, y todos los que procuran mal contra mi señor [adoni].
27 Y ahora este presente que tu sierva ha traído a mi señor [adoni], sea dado a los hombres que siguen a mi señor [adoni].
28 Y yo te ruego que perdones a tu sierva esta ofensa; pues Jehová [YHWH] de cierto hará casa estable a mi señor [adoni], por cuanto mi señor [adoni] pelea las batallas de Jehová [YHWH], y mal no se ha hallado en ti en tus días.
29 Aunque alguien se haya levantado para perseguirte y atentar contra tu vida, con todo, la vida de mi señor [adoni] será ligada en el haz de los que viven delante de Jehová [YHWH] tu Dios…
30 Y acontecerá que cuando Jehová [YHWH] haga con mi señor [adoni] conforme a todo el bien que ha hablado de ti…
31 entonces, señor mío [adoni], no tendrás motivo de pena ni remordimientos por haber derramado sangre sin causa, o por haberte vengado por ti mismo. Guárdese, pues, mi señor [adoni], y cuando Jehová [YHWH] haga bien a mi señor [adoni], acuérdate de tu sierva.
Como puede ver, en el idioma original del AT, YHWH siempre es claramente distinguido entre seres humanos. El último ejemplo que damos es en relación al versículo más citado en todo el Nuevo Testamento, Sal 110.1. Los escritores del NT, siendo Judíos-Cristianos, en este versículo miran la clara distinción entre el “único, verdadero Dios” y Su unigénito Hijo cual Él envió, Jesús de Nazaret [Juan 17.3]: “Jehová [YHWH] dijo a mi señor [adoni]…”
Gracias y Paz del Dios y padre de nuestro señor Jesucristo.
