¿PODRÍA SER EL DIOS DE ISAÍAS 43:10 EL SEÑOR JESÚS?

Hermano Apologista,

Hola y muchas más bendiciones para usted y los suyos!

Hace un momento encontré un estudio bíblico  sumamente interesante sobre los “Testigos de Yahweh” que deseo compartir con usted, pues el escritor me parece que demuestra con elocuencia y erudición que Cristo efectivamente preeexistió (aunque admite que fue formado) antes de nacer como hombre y que estuvo en el Sinaí con los Hebreos que salieron de Egipto. El escritor afirma, además, que el Dios que habló con los israelitas no era otro que Jesús mismo, y luego añade que los apóstoles fueron testigos de ese mismo Dios que habló en el Sinaí, y así dieron cumplimiento al mandato de Isaías 43:10.

Así que me permito adjuntarle el estudio en cuestión para que lo publique  y así pueda aclararnos este asunto importantísimo, a los que aún creemos en la preexistencia de Cristo, aunque no neceasariamente como la Segunda Persona de la Deidad de los Trinitarios.

Muchas Gracias.

A.P.R 

LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ NO PUEDEN SER LOS AUTÉNTICOS TESTIGOS DEL SEÑOR

La Clase de Testigos que son los Testigos de Jehová

Un testigo, en el diccionario, es definido como:

El que Ve, escucha, o sabe algo o alguien por la percepción y presencia personal

Esta definición encaja con la definición bíblica de un testigo.

(Hechos 10:38-41)

“cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén; a quien mataron colgándole en un madero. A éste levantó Dios al tercer día, e hizo que se manifestase; no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos.”

La Biblia separa el oficio de los apóstoles de otros dones divinos como evangelistas, maestros, profetas, etc – como está registrado en el libro de Efesios 4:11-12.

“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo”.

Aunque un profeta predica como lo hace un maestro, no pueden ambos ser clasificados como apóstoles, los cuales también predican la misma cosa que los dos primeros. Un apóstol debe ser un testigo ocular del ministerio del Señor Jesucristo.

 “Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección”. (Hechos 1:21-22).

Lo que el apóstol Mateo ha escrito fue a la misma cosa que fue escrita por Lucas el evangelista; pero él no fue nunca llamado en la Biblia como un apóstol porque él no fue un testigo ocular para el ministerio del Señor Jesucristo, sino que sólo ha escuchado y ha sabido lo que sucedió durante el ministerio de Señor de los testigos oculares mismos.

(Lucas 1:1-3) “Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo”

Para que Lucas diga que él es un testigo sería un nombre inapropiado – pues estaría haciendo caso omiso de una verdad vital en la Biblia. ¡Éste es el mismo caso con los Testigos de Jehová!

Su pretensión o su enseñanza de que son testigos para Jehová no sólo constituye adjudicarse un nombre inapropiado, sino un engaño, una falacia o un bulo. Se llaman ellos mismos “testigos” porque creen que son testigos para la verdad de Jehová – su ‘Dios’. Aparentemente, ellos están usando versos que prueban que desconocen completamente lo que reclaman, es decir,  de ser testigos de Jehová. Éste es el verso que están usando:

1.- El Dios que fue formado

(Isa. 43:10) “Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí.”

En el verso, el Señor habla. Ese es el Señor Dios: El Señor Dios que fue ‘formado’. ¿Se imaginan ustedes quién podría ser este “Dios formado”?

Es un conocimiento fundamental que puede ser aprendido de las páginas de la Biblia entera que el único Señor Dios Todopoderoso no fue ‘formado’ por alguien. Pero este ser que aparece dice que fue “formado”, que tuvo un comienzo, un principio.

(Salmo 90:2) “Antes que naciesen los montes Y formases la tierra y el mundo,
Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.”

En este verso, El único Dios verdadero es el que forma o causa la existencia de todo. La palabra hebrea usada “yaw-tsar”, significa “amoldarse en una forma” (especialmente como un alfarero). Y el Señor Dios Todopoderoso es el alfarero, el que formó a este singular Dios de Isaías 43.

(Rom. 9:20-21) “Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?  Él verdadero y único Dios no fue formado. Él existió desde la eternidad. ¡Ninguna mente humana puede comprender la eternidad! Pero aquí hay un “Dios” que afirma haber sido formado, ¡el único “Dios formado”!

El Señor en Isaías 43:10 fue formado. No hubo Dios formado antes de él; Ni tampoco habrá después de él. Él es el que habla a los testigos proféticos que él había escogido. Recitemos Isaías 43:10:

“Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí.”

La profecía habla de dos entidades bien definidas: El orador, llamado el Señor o el “Dios” que fue formado y Sus testigos que él había escogido. Este verso específicamente no puede encajar en ninguno excepto la persona de Jesucristo y Sus apóstoles.

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho” (Juan 1:1-3). 

Él fue formado o él dio lugar a que Dios le de existencia en Su mismo pecho.

(Juan 1:18) “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer”

Fue Dios el Padre Todopoderoso que le trajo a la vida o que le ha engendrado.

(Heb 5:5) “Así tampoco Cristo se glorificó a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que le dijo: Tú eres mi Hijo, Yo te he engendrado hoy.”

2.- Jesucristo es la personificación de la Sabiduría de Dios.

(1 Cor. 1:24) “mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios.”

Según Lucas, fue esta Sabiduría la que envió a los apóstoles y profetas al mundo.

(Lucas 11:49) “Por eso la sabiduría de Dios también dijo: Les enviaré profetas y apóstoles; y de ellos, a unos matarán y a otros perseguirán”

Ésta es la misma sabiduría que habla en el libro de Prov. 8:22-31 y dijo:

“Jehová me poseía en el principio, Ya de antiguo, antes de sus obras. Eternamente tuve el principado, desde el principio, Antes de la tierra. Antes de los abismos fui engendrada; Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas. Antes que los montes fuesen formados, Antes de los collados, ya había sido yo engendrada;  No había aún hecho la tierra, ni los campos, Ni el principio del polvo del mundo. Cuando formaba los cielos, allí estaba yo; Cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo; Cuando afirmaba los cielos arriba, Cuando afirmaba las fuentes del abismo; Cuando ponía al mar su estatuto, Para que las aguas no traspasasen su mandamiento; Cuando establecía los fundamentos de la tierra, Con él estaba yo ordenándolo todo, Y era su delicia de día en día, Teniendo solaz delante de él en todo tiempo. Me regocijo en la parte habitable de su tierra; Y mis delicias son con los hijos de los hombres”. 

Por consiguiente, los testigos que son mencionados en Isaías 43:10 no son los Testigos de Jehová, sino los Apóstoles, proféticamente hablando; Y el “dios” para quien ellos son testigos es el Señor Jesucristo – el dios que fue ‘formado’.

En el libro de Hechos 10:38-41 leemos:

“cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén; a quien mataron colgándole en un madero. A éste levantó Dios al tercer día, e hizo que se manifestase; no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos”. 

Es muy claro en los versos precedentes que los testigos escogidos por Dios y Jesucristo son los Apóstoles, para quiénes Dios reveló la persona de Su Hijo que comió y bebió con ellos después de que él fue resucitado de la tumba; Y el testimonio de los Apóstoles se extiende hasta la parte lejanas de la tierra.

Hechos 1:8

“pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”.

 Los Apóstoles son testigos capaces y verdaderos.

¿Por consiguiente, qué clase de testigos son los Testigos de Jehová?

 Respuesta de Apologista:

Hermano A.P.R: hola!

Interesante el estudio que me mandó, pero yo creo que el autor de este artículo mezcla verdades y errores en su exposición. Una de esas verdades es que sólo los apóstoles del Siglo I pueden ser considerados los verdaderos “Testigos de Jesús” y nadie más. Creo que los textos que él presenta para sustentar esto son poderosísimos. El Error, sin embargo, está en que el autor cree que Jesús es el Yahweh del Sinaí (Isa. 43:10). Y es que un poquito más adelante, en Isaías 44:8, este mismo Dios Jehová, dice: “Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo (¡no, nosotros! Por si acaso, Trinitarios). No hay Fuerte; no conozco ninguno”. Si Jesús era el mismo Jehová Dios del Sinaí, ¿Cómo es posible que Él ignorara que hay otro Dios que es más Fuerte que él  y que es Su Padre? Más bien todo apunta a que este Jehová Dios del Sinaí era el Padre eterno, el único Dios verdadero, el Todopoderoso e inigualable Dios Creador. Sólo el Padre pudo decir: “No hay Dios sino yo (¡no, nosotros!) . No hay Fuerte; no conozco ninguno”.

Creo que así como los israelitas en el Sinaí fueron testigos presenciales del convenio de Dios con Su Pueblo, así también los apóstoles fueron los verdaderos y únicos señalados por Jesús para ser los “Testigos de su resurrección” para el mundo entero.

Su servidor,

Apologista

About these ads

Deja un comentario

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s