Archive for mayo, 2009


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Texto clave:

Génesis 16:7-13 

(7) El ángel de YHWH la halló junto a un pozo de agua en el desierto, el pozo camino a Shur.  (8) Y dijo: “Hagar, sierva de Saray, ¿de dónde vienes y adónde vas?”  Ella dijo: “Estoy huyendo de mi ama Saray.”  (9) El ángel de YHWH le dijo: “vuelve a tu ama y sujétate a ella.”  (10) El ángel de YHWH le dijo también: “Multiplicaré tan grandemente tu simiente no podrá ser contada por su multitud.”  (11) Y el ángel de YHWH le dijo: “Ahora has concebido y tendrás un hijo; lo llamarás Ismael, porque YHWH se ha fijado en tu aflicción.  (12) Él será un asno salvaje de hombre, con su mano contra todos, y la mano de todos contra él; y vivirá en rencilla con toda su parentela.” (13) Así que ella llamó a YHWH quien le hablaba, “Tú eres El-roi”; porque ella dijo: “He visto en realidad a Elohim y he quedado viva después de verlo?” (NRSV

1.  Algunos trinitarios creen que en las Escrituras Hebreas (el llamado “Antiguo Testamento”) “el ángel de YHWH” es el Mesías antes de que supuestamente “encarnara” como humano.  Este punto es disputado por muchos, y con buena razón.  No hay un solo versículo que diga realmente que el Mesías es el ángel de YHWH.  La entera doctrina está edificada sobre una presunción.  ¿Por qué entonces, si la doctrina no se afirma en la Escritura, tantas personas la creen?  La razón es que es muy difícil para los trinitarios creer que Yahoshúa es co-igual y co-eterno con Elohim (Dios) desde el principio del tiempo, y sin embargo nunca aparece en el llamado Antiguo Testamento.  Siendo que uno no puede descartar el rol activo que desempeña Yahoshúa (Jesús) hoy día como Cabeza de la Congregación, ¿es posible que él estuviera presente en tiempos del Antiguo Testamento y que nunca se haya involucrado con la humanidad?  La respuesta de un trinitario a esta pregunta es colocar a Yahoshúa en el Antiguo Testamento por medio de asumir que él debe ser “el ángel de YHWH.”

Sin embargo, nosotros contestamos la pregunta por medio de afirmar que aunque el Mesías existía en el cielo en tiempos del Antiguo Testamento, no se reveló a Israel ni es el ángel de YHWH, sino que permaneció como “el misterio escondido de los siglos” (Efe. 3:4, 5; Colo. 1:6; 4:3) para el plan de salvación del hombre. Creemos que físicamente, como hombre, comenzó a existir cuando Elohim hizo quedar embarazada a Miryam (María) (Mat. 1:18). ¿Exactamente cuáles son las razones por las que los trinitarios dicen que el ángel de YHWH es el Mesías?  Los trinitarios difieren sobre los puntos de evidencia (lo cual puede esperarse cuando se manejan presunciones), pero las razones normales son: que él parece ser superior a los otros ángeles; que es un ser aparte de YHWH; que puede perdonar pecados (Ex. 23:21); que habla con autoridad como si fuera Elohim; que su rostro causaba temor en la gente; que nunca más se vio después del nacimiento de Yahoshúa [lo cual es falso, pues aparece en Mateo 2:19], y, lo más importante, que se refieren a él como Elohim mismo.  Todos estos puntos serán considerados, y comenzaremos por el último, que es el punto más esencial del argumento 

2. Un estudio de las pariciones del ángel de YHWH revela que algunas veces se hace referencia a él como el ángel y algunas veces se hace referencia a él como “YHWH” o “Elohim” (vea Gen. 16:13 y Jueces 6:16).  La ley judía de agencia explica por qué eso es así.  Según el entendimiento hebreo de loq ue es la agencia, el agente era considerado como la persona misma.  Esto se expresa muy bien en The Encyclopedia of the Jewish Religion: 

Agente (Heb. Shalíaj): El punto principal de la ley judía de agencia está expresado en el dictum: “El agente de una persona es considerado como la persona misma” (Nedarim 72b; Kiddushim 41b). Por lo tanto cualquier acto cometido por un agente debidamente nombrado es considerado como cometido por el principal, quien por consiguiente lleva plena responsabilidad por el mismo con la consecuente ausencia completa de responsabilidad por parte del agente. [1][3] 

En los textos en los que el ángel es llamado “Elohim” o “YHWH,” es imperativo notar que siempre es identificado como un ángel.  Este punto es importante porque a Elohim nunca se llama un ángel.  “Dios es Dios”, como dicen.  Así que si a alguien se le llama “Dios,” pero se le identifica claramente como un ángel, debe haber una razón. En el registro del Génesis citado arriba, el ángel es claramente identificado como un ángel cuatro veces separadas.  ¿Por qué entonces se dice que “YHWH” le habló a ella?  Se dice así porque como el agente o mensajero de YHWH, el ángel estaba hablando en representación de Elohim y el mensaje que trajo fue el mensaje de Elohim.  La misma idea básica se expresa cuando se dice que “Elohim visita” a su pueblo, cuando en realidad Él envía alguna forma de bendición (vea las notas sobre Lucas 7:16).  Elohim mismo no se muestra, pero alguien que no esté familiarizado con esa cultura podría concluir eso por la manera en que se dice que Él se mostró.  Además, algunas de las personas a las que se les apareció el ángel, claramente expresaron su creencia de que era un ángel de Elohim.  Gedeón exclamó: “He visto al ángel de YHWH cara a cara!” (Jueces 6:22).    

Hay evidencia bíblica conclusiva de que los mensajeros y representantes de Elohim son llamados “Elohim” (“Dios”) (vea las notas sobre  Hebreos 1:8). Esto es importante porque, si los representantes de Elohim son llamados “Dios,” entonces la manera de distinguir a Elohim de sus representantes es por el contexto.  Ya hemos mostrado que cuando el ángel de YHWH es llamado “Elohim,” el contexto es cuidadoso en dejarle saber al lector que el agente es en realidad un ángel.  

3. Otra pieza de evidencia que revela que el ángel de YHWH es un ángel y no un miembro “co-igual” de la Trinidad es que él está bajo el mando de YHWH.  En un registro, David desobedeció a Elohim y vino una plaga sobre la tierra.  “Elohim envió un ángel a destruir a Jerusalem” (1 Crón. 21:15).  Aprendemos del registro que era el ángel de YHWH el que estaba afligiendo al pueblo, y eventualmente “YHWH se entristeció a causa de la calamidad y le dijo al ángel que estaba afligiendo al pueblo: ‘¡Basta! Retira tu mano.’  El ángel de YHWH estaba en la era de Araunah el yebuseo” (2 Sam. 24:16).  Estos versículos no están escritos como para indicar que este ángel era de algún modo Elohim mismo.  No hay “co-igualdad” aquí.  Esto era simplemente YHWH dándole un mandato a uno de sus ángeles.  

4. Otro ejemplo claro que muestra que el ángel de YHWH no puede ser “Elohim” mismo de ninguna, manera está en Zacarías.  Zacarías estaba hablando con un ángel acerca de una visión que tuvo. La Biblia registra: “Entonces el ángel de YHWH dijo: ‘YHWH Todopoderoso, ¿hasta cuándo privarás de misericordia a Jerusalem y a los pueblos de Judah, con los cuales has estado enojado estos setenta años?’ Así que YHWH habló palabras bondadosas y consoladoras al ángel que hablaba conmigo” (Zac. 1:12 y 13).  El hecho de que el ángel de YHWH le pidió a YHWH información y luego recibió palabras consoladoras indica que él no es co-igual con Elohim en poder ni en conocimiento.  Es impensable que Elohim necesite información o que necesite palabras consoladoras.  Así, cualquier reclamo de que el ángel de YHWH es el Mesías pre-encarnado y que es de todos modos Elohim simplemente no se puede hacer cuadrar con lo que la Biblia dice en realidad. 

5. Es interesante que dos piezas de evidencia que los trinitarios usan para probar que el ángel de YHWH tiene que ser el Mesías pre-encarnado son 1) que la Biblia claramente afirma que él es separado de Elohim y 2) que habla con la autoridad de Elohim.  Nosotros argumentaríamos que las razones por las que él es separado de Elohim son 1) que él es exactamente lo que el texto lo llama, es decir, un ángel, y 2) que él habla con autoridad porque está trayendo un mensaje de parte de Elohim.  Los profetas y otros que hablaron de parte de Elohim hablaron con autoridad, como afirman muchos pasajes.  Además, el ángel de YHWH habla acerca de Elohim en tercera persona. Por ejemplo, en Génesis 16:11 arriba, el ángel dice: “YHWH ha escuchado de tu miseria.”  El ángel no dice: “Yo he escuchado de tu miseria,” como si él fuera YHWH.  En Génesis 22:12, el ángel dijo: “Ahora sé que temes a Elohim,” no dijo: “Ahora sé que me temes.”  En Jueces 13:5, el ángel dice que Samsón será “apartado para Elohim,” no dice: “apartado para mí.” De modo que aunque el texto puede llamar Elohim al ángel, lo cual es apropiado para un representante de Elohim, el ángel nunca dijo que él fuera Elohim y hasta se refirió a Elohim en tercera persona.  

Además, si el Mesías fuera el ángel de YHWH que le habló a Moisés en la zarza ardiente, entonces él no dijo eso en su enseñanza.  Marcos 12:26 registra a Yahoshúa hablando con los saduceos y diciendo: “¿No han leído ustedes en el libro de Moisés, el relato de la zarza, cómo Elohim le dijo:‘Yo soy el Elohim de Abraham, el Elohim de Isaac, y el Elohim de Jacob.’?”  Si Yahoshúa hubiera sido el ángel en la zarza, y se hubiera estado proclamando a sí mismo como “El Elohim pre-existente,” habría aprovechado esta oportunidad para decir: “Yo le dije a Moisés.”  El hecho de que Yahoshúa dijo que fue Elohim quien le habló a Moisés muestra claramente que se estaba diferenciando a sí mismo de Elohim.    

6. Que el ángel de YHWH parece ser superior a los demás ángeles no es razón para asumir que de algún modo es parte de la Trinidad.  Muchos eruditos concuerdan en que los ángeles difieren en poder y autoridad. La Biblia menciona arcángeles en 1 Tesalonicenses 4:16 y en Judas 9, por ejemplo.  No sería insólito que este ángel fuera uno con mayor autoridad.  Tampoco el hecho de que el ángel de YHWH puede perdonar pecados es razón alguna para creer que sea “Dios”.  Los agentes de Elohim pueden perdonar pecados.  Elohim le dio a Yahoshúa la autoridad de perdonar pecados, y luego él a su vez les dio a los apóstoles la autoridad de perdonar pecados (vea las notas sobre Mateo 9:2). 

7. Aunque es cierto que el rostro del ángel de YHWH ocasionalmente causa pavor en las personas, no hay razón para sumir que él sea “Dios”.  Una lectura cuidadosa de los pasajes donde él aparece muestra que algunas veces las personas ni siquiera se dieron cuenta de que estaban hablando con un ángel. Por ejemplo, cuando el ángel de YHWH se le apareció a la madre de Sansón, ella volvió donde su esposo Manoah con este informe: “Un hombre de Elohim vino a mí.  Parecía como un ángel de Elohim, muy temible.  No le pregunté  de dónde venía, y él no me dijo su nombre” (Jueces 13:6).  Note que los ángeles tienen la reputación de poseer un rostro inspirador de temor, y la mujer pensó que este “hombre de Elohim” también lo tenía, pero aún así ella no creía que fuera un ángel.  Cuando Manoah se encontró con el ángel de YHWH y los dos hablaron sobre cómo criar a Samsón, Manoah no descubrió que era un ángel hasta que ascendió al cielo en el humo del sacrificio de Manoah. Por lo tanto, simplemente porque el rostro de alguien sea temible no significa necesariamente que sea “Dios”. 

8. Se argumenta también que el Mesías era probablemente “el ángel de YHWH” porque estas palabras nunca aparecen después de su nacimiento, y sería razonable que este ángel apareciera a través de toda la Biblia.  El hecho es, sin embargo, que el ángel de YHWH ciertamente aparece después de la concepción de Yahoshúa, lo cual parecería inconsistente con la premisa de que el ángel de YHWH es el “Mesías pre-encarnado.”  El registro del nacimiento de Yahoshúa es bien conocido.  Se descubrió que María estaba embarazada con Yahoshúa antes de que ella y José se casaran, y José, quien pudo haberla hecho apedrear hasta morir, decidió divorciarse de ella.  Sin embargo, “el ángel de YHWH” se le pareció en un sueño y le dijo que el niño era de Elohim.  Mateo 1:24 afirma: “Cuando José despertó, hizo lo que le había mandado el ángel de YHWH y tomó a María como su esposa.”  Dos conclusiones pueden sacarse de este registro.  Primero, que Yahoshúa ya estaba en el vientre de María cuando el ángel de YHWH se le apareció a José.  De esto concluimos que “el ángel de YHWH” no puede ser el Mesías porque Yahoshúa estaba en ese momento “en la carne” dentro de María.  Segundo, debe notarse que en el mismo registro este ángel es conocido como “un” ángel de YHWH en unas versiones y como “el” ángel de Yhwh en otras.  Este mismo hecho puede verse en los registros del Antiguo Testamento (1 Reyes 19:5 y 7). 

Hay muchas apariciones de “el” ángel de YHWH en el Nuevo Testamento (Hechos 5:19; 8:26; 12:7 y 23).  De esto podemos concluir que es probable que el mismo ángel que es llamado tanto “el” ángel de YHWH como “un ángel” en el Antiguo Testamento todavía aparece como “un ángel de YHWH” después del nacimiento del Mesías.  Cuando se pesa cuidadosamente toda la evidencia, hay Buena razón para creer que las palabras que describen al “ángel” de YHWH son literales, y que el ser al que se hace referencia es un ángel, tal como lo dice el texto.


gripe1El número de enfermos por la gripe A en el mundo ya ha alcanzado los mil 490, según el último boletín de la OMS. En Guatemala se reportó este mismo día el primer caso y en Estados Unidos ya hay 403, un 40,9 por ciento más que el lunes.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) cifra este martes en mil 490 en número de contagiados en el mundo con el virus AH1N1 en 21 países, y en 30 las muertes, todas en México, excepto la del bebé de 23 meses que falleció en Estados Unidos.

En su reporte de este martes, el director general de la OMS, Keiji Fukuda, detalló que la mayoría de los enfermos son personas jóvenes y que la edad media de los infectados no pasa los treinta años.

Agregó que los científicos de la OMS están investigando el motivo por el que es precisamente este sector social, los jóvenes, los que están siendo vulnerables a la gripe A, y apuntó que uno de los factores que influyen en este hecho es porque “simplemente porque los jóvenes viajan más”.

Según la OMS, los estudios de la cepa estiman que el período de incubación del AH1N1 es de “entre un día y una semana” y no dos semanas como pensaban antes, “lo que significa que se está acercando al periodo de incubación de una gripe normal estacional”.

Más temprano, en horas de la mañana, la misma OMS había dicho en su primer informe que el número de infecciones alcanzaba mil 124 e n 21 países, de los cuales 26 se refieren a personas que han fallecido.

Mientras la OMS daba su balance general, los casos en países de Centroamérica, próximos a México, donde se originó el virus, siguen reportando contagios.

Esta vez le tocó a Guatemala, cuyo ministro de Salud, Celso Cerezo, confirmó este martes que una niña de once años de edad, recién llegada de México, dio positivo en las pruebas de gripe A.

“Se trata de una niña de la capital, que fue detectada por el cordón sanitario ubicado en el aeropuerto (internacional La Aurora), cuando regresaba de un paseo por Veracruz (México)”, precisó el funcionario.

Cerezo aseguró que la menor, que ya se encuentra recluida en un centro asistencial desde el lunes, está recibiendo antivirales y su salud “es estable”.

“De momento es el primer caso que tenemos confirmado. Vamos a implementar todas las medidas que sean necesarias para evitar que se expanda el virus” a nivel nacional, enfatizó.

Guatemala es el tercer país centroamericano en donde se registra la presencia del virus de la gripe A, junto a Costa Rica y El Salvador.

EEUU pasa los 400

Un poco más al norte, en Estados Unidos, sus autoridades han reportado que el número de casos por este nuevo tipo de influenza es de 403 y que se ha extendido a 38 de los 50 estados de la unión, según el Centro para el Control de Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) en su último boletín estadístico.

Los nuevos datos suponen un incremento del 40,9 por ciento con respecto al lunes, cuando el CDC recogía 286 casos confirmados en 36 estados de Estados Unidos.

4ucacuw3qrca0gbmicca0s5mh6caoz6qgwcar354ehca8sv65hcahf3ltqcad31oi5cay6tnfrca6jo6pzcaami972cam6r6bdcappk6xlca93hqeacazkbk1zcascj577Dice Mateo 28:19

Vayan pues y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.  (NIV)

1. Eusebio (c. 260—c. 340) fue el Obispo de Cesarea y es conocido como “el Padre de la Historia de la Iglesia.” Aunque él escribió prolíficamente, su más célebre obra es su Historia Eclesiástica, una historia de la Iglesia desde el periodo apostólico hasta su propio tiempo. Hoy día es todavía la obra principal sobre la historia de la Iglesia en ese tiempo. Eusebio cita muchos versículos en sus escritos, y Mateo 28:19 es uno de ellos.  El nunca lo cita como aparece hoy día en la Biblias modernas, sino que siempre termina el versículo con las palabras “en mi nombre.”  Por ejemplo, en el Libro III de su Historia, Capitulo 5, Sección 2, que trata de la persecución judía de los primeros mesiánicos, leemos:

Pero el resto de los apóstoles, contra quienes se había conspirado incesantemente con miras a su destrucción, y había sido expulsados de la tierra de Judea, fueron a todas las naciones a predicar el Evangelio, confiando en el poder del Mesías, quien les había dicho: “Vayan y hagan discípulos de todas las naciones en mi nombre.”  

De nuevo, en su Oratoria en Alabanza del Emperador Constantino, Capítulo 16, Sección 8, leemos:

¿Cuál rey o príncipe en época alguna del mundo, cuál filósofo, legislador o profeta, en tierras civilizadas o bárbaras, ha logrado un grado tan elevado de excelencia, no digo yo después de la muerte, sino mientras vivía, y lleno de un gran poder, como para llenar los oídos y lenguas de toda la humanidad con la alabanza de su nombre?  Ciertamente nadie aparte de nuestro Salvador ha hecho esto, cuando, tras su Victoria sobre la muerte, habló la palabra a sus seguidores, y la cumplió por el evento, diciéndoles: “Vayan y hagan discípulos de todas las naciones en mi nombre.” 

Eusebio estuvo presente en el concilio de Nicea y estuvo involucrado en los debates acerca de la enseñanza ariana y de si el Mesías era Elohim o una creación de Elohim.  Nos sentimos confiados de que si los manuscritos que él tenía frente a él hubieran dicho “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,” él nunca los habría citado como “en mi nombre.”  Así que, creemos que los más antiguos manuscritos decían “en mi nombre,” y que la frase fue ampliada para que reflejara la posición ortodoxa cuando la influencia trinitaria se propagó. 

2. Si Mateo 28:19 es exacto como está en las versiones modernas, entonces no hay explicación para la aparente desobediencia de los apóstoles, ya que no hay un solo caso en el que ellos bautizaran a alguien según esa fórmula. Todos los registros en el Nuevo Testamento muestran que las personas eran bautizadas en el nombre del Maestro Yahoshúa, tal como decía que se hiciera el texto que citó Eusebio. En otras palabras, el “nombre de Yahoshúa el Mesías”, es decir, todo lo que él representa, es el elemento, o la sustancia, en la cual las personas son figurativamente “bautizadas.”  “Pedro respondió: ‘Arrepiéntanse y bautícense, cada uno de ustedes, en el nombre de Yahoshúa el Mesías  para el perdón de sus pecados“ (Hechos 2:38).  “Ellos solamente habían sido bautizados en el nombre del Maestro Yahoshúa” (hechos 8:16).  “Así que él ordenó que se bautizaran en el nombre de Yahoshúa el Mesías” (Hechos 10:48).  “Al escuchar esto, ellos se bautizaron en el nombre del Maestro Yahoshúa” (hechos 19:5).  No podemos imaginar ninguna razón por la que los Apóstoles y otros en el libro de los Hechos desobedecieran un mandato del Mesías resucitado.  Para nosotros, se ve claro que el Mesías dijo que bautizaran en su nombre, y eso fue lo que hizo la Congregación. 

3.  Aun si el padre y el Hijo y el Espíritu Santo se hubieran mencionado en el texto original de este versículo, eso no probaría la Trinidad.  La doctrina de la Trinidad afirma que el Padre, el Hijo y el “Espíritu Santo” juntos componen “un solo Elohim.”  Este verso se refiere a tres, pero nunca dice que eran “uno solo.”  Las tres cosas a las que se refiere este verso son: Elohim el Padre, el maestro Yahoshúa y el poder del espíritu santo  (Nosotros decimos “espíritu santo” en lugar de “Espíritu Santo” porque creemos que este verso se refiere al don de Elohim del espíritu santo que nace dentro de cada creyente.  Se escribe con letras minúsculas porque se refiere al don de Elohim y no a Elohim. Los textos griegos originales fueron todos escritos en lo que los eruditos llaman “escritura uncial,” que utiliza todas las letras en mayúsculas. Así que, aunque nosotros hoy día hacemos una distinción entre “Espíritu” y “espíritu,” en los originales en cada caso era solamente “ESPÍRITU.”  Si se debe iniciar con mayúscula o no es una decisión del traductor, basada en el contexto del verso.  Para algo más sobre la forma de los textos antiguos, véasela nota sobre Hebreos. 1:8). 

Debería estar claro que tres cosas separadas no componen “un solo Elohim.”  Morgridge escribe:

Ningún pasaje de la Escritura afirma que Elohim es tres.  Si se preguntara qué intento yo significar por el numeral tres, respondería, cualquier cosa que el lector quiera. No hay ningún pasaje que afirme que Elohim sea tres personas, tres agentes, tres seres, tres Dioses, tres espíritus, tres substancias, tres modos, tres dioses, tres atributos, tres divinidades, tres mentes infinitas, tres cualesquiera cosas, tres opuestos, o tres en cualquier sentido. La verdad de esto ha sido admitida por todo trinitario que jamás escribió o predicó sobre el tema.”

4. A veces se afirma que para ser bautizado en algo, ese algo tiene que ser Elohim, pero ese razonamiento es falso, porque la Escritura dice que los israelitas fueron bautizados en Moisés” (1 Cor. 10:2).

5. A veces se afirma que el Padre, el Hijo y el espíritu tienen un solo “nombre,” así que tienen que ser uno. Un postulado básico de la doctrina trinitaria es que no se debe “confundir las personas” (Credo de Atanasio), y ciertamente se confunden las personas cuando se dice que los tres tienen un mismo “nombre”, especialmente cuando el tal “nombre” nunca se da en las Escrituras (“Dios” [o Elohim] no es un nombre).  Si el verso estuviera enseñando doctrina trinitaria y mencionara a tres “personas,” entonces debería usar la palabra “nombres.”   Hay una explicación mucho mejor para la razón por la que se usa “nombre” en singular. 

Un estudio de la cultura y el idioma muestra que la palabra “nombre” representa la “autoridad.”  Los ejemplos son muy numerosos, pero el espacio nos permite sólo una pequeña selección.  Deuteronomio 18:5 y 7 habla de servir en el “nombre” (autoridad) de Yahweh.  Deuteronomio 18:22 habla de profetizar en el “nombre” (autoridad) de Yahweh.  En 1 Samuel 17:45, David atacó a Goliat en el “nombre” (autoridad) de Yahweh, y él bendijo al pueblo en el “nombre” (autoridad) de Yahweh.  En 2 Reyes 2:24, Elishá (Eliseo) maldijo a los burladores en el “nombre” (autoridad) de Yahweh.  Estos pasajes son solo una pequeña muestra, pero son muy claros.  Si las versiones modernas de Mateo 28:19 son correctas (lo cual dudamos, por lo que ya dijimos), entonces aún así no veríamos que estos versículos prueben la Trinidad.  Más bien, estarían mostrando la importancia de los tres: el Padre que es Elohim, el Hijo (a quien Elohim le dio autoridad [Mat. 28:18]) y el espíritu santo, que es el don de Elohim. 

6.  Al leer el libro de Mateo, notamos que no hay una presentación de la doctrina de la Trinidad.  Algunos trinitarios prominentes dudan que los apóstoles tuvieran siquiera conocimiento de esa doctrina hasta después que recibieron el espíritu santo.  Sería extraño ciertamente que el Mesías introdujera la doctrina de la Trinidad aquí en el penúltimo versículo del libro sin haberla mencionado antes.

Morgridge, pp. 13-15, 28, 98-101

Norton, pp. 215-218

Racovian Catechism, pp. 36-39

Snedeker, pp. 109-115

healing_blind_manDice Mateo 4:10

Yahoshúa le dijo: “¡Apártate de mí, Satán!  Pues está escrito: ‘Adora a Yahweh tu Elohim, y sírvele a él solamente.’ “ (NVI)

1. A veces se afirma que como debemos adorar solamente a Elohim, y, como se supone que adoremos a Yahoshúa, por lo tanto él debe ser Elohim.  Ese argumento no es válido porque, aunque hay una adoración especial que se reserve sólo para Elohim, podemos “adorar” a ciertas personas también.  Esto es un asunto del corazón.  No hay en hebreo una palabra especial para “adorar” reservada sólo para Elohim.  La adoración especial que se le debe a Él viene del corazón. De hecho, la entera tentación del Mesías por parte del Satán prueba que Yahoshúa no era Elohim. Elohim no puede ser tentado (Santiago 1:13). Además, si Yahoshúa fuera Elohim, el Satán nunca le habría pedido a Yahoshúa que lo adorara. Fue por desear ser como Elohim (y así ser adorado como Elohim) que el Satán fue arrojado del cielo en primer lugar (Isa. 14:12-15, [si es que se ha de interpretar así este pasaje]), y es irrazonable pensar que el Satán hubiera creído que Elohim podía ahora ser persuadido a adorarlo.

2.  En la cultura bíblica, el acto de adorar no se dirigía solamente a Elohim.  Era muy común adorar (es decir, rendir homenaje) a hombres de un estatus superior.  Esto es difícil de ver en traducciones castellanas de la Biblia.  Los traductores usualmente traducen la misma palabra hebrea o griega como “adorar” cuando involucra a Elohim, pero como alguna otra palabra, como “postrarse ante,” o “rendir homenaje a”, cuando involucra a los hombres.  Sin embargo, la adoración está claramente en los textos hebreos y griegos.  Por ejemplo:

  • Lot “adoró” a los dos extraños que llegaron a Sodoma (Gen. 19:1).

  • Abraham “adoró” a los líderes paganos de la tierra en que vivía (Gen. 23:7).

  • Jacob “adoró” a su hermano mayor cuando se encontraron después de estar separados por años (Gen. 33:3).

  • José tuvo un suelo en el que sus padres y sus hermanos “lo adoraban” (Gen. 37:10).

  • Los hermanos de José lo “adoraron” (Gen. 43:26).   

  • Josué se postró y adoró a un ángel (Josué 5:14).

  • Rut “adoró” a Bóaz (Rut 2:10).

  • David “adoró” a Jonatán (1 Sam. 20:41).

  • Abigail “adoró” a David (1 Sam. 25:41).

La lista anterior es solo una pequeña muestra de todos los ejemplos que pueden sacarse de la Escritura.  Si se cotejan las referencias en la mayoría de las Biblias se confirmará lo que ya hemos afirmado —que los traductores evadieron la palabra “adorar” cuando unos hombres están adorando a otros hombres, pero la usaron en referencia a adorar a Elohim.  Estos pasajes son prueba más que suficientes de que “adorar” era parte de la cultura, y una manera de mostrar respeto o reverencia.  A causa de la posición teológica de que solo Elohim debe ser adorado, los traductores han evadido la palabra española “adorar,” a pesar del hecho de que está claramente en el texto original.  Nosotros afirmamos que no traducir lo que está claramente en el texto crea una falsa impresión en la comunidad cristiana  está muy claro en el texto bíblico que los hombres “adoraban” a otros hombres. 

Hay un sentido, por supuesto, en que se trata de una adoración muy especial (rendir homenaje, prestar fidelidad, amor reverente y devoción) que se le ha de dar solamente a Elohim, pero no hay una palabra única que represente esa adoración especial. Más bien, es una postura del corazón.  Escrituralmente, esto ha de determinarse a partir del contexto.  Aun palabras como proskuneo, que casi siempre se usan para Elohim, se emplean ocasionalmente para mostrar respeto a otros hombres (Hechos 10:25).  Y la palabra “servir” en Mateo 4:10 es latreuo, que algunas veces se traduce adorar, con el sentido de adorar otras cosas al igual que al verdadero Elohim (Hechos 7:42 – KJV), “adoraban a la hueste del cielo” y Romanos 1:25, “servían a cosas creadas”). Así que, cuando el Mesías dijo: “A Yahweh tu Elohim adorarás y a él solo servirás,” estaba hablando de una adoración especial a Elohim que proviene del corazón, no de usar una palabra especial que esté reservada para la adoración de Elohim solamente. 

Entender que en la Biblia tanto Elohim como los hombres son adorados nos fuerza a como lectores a mirar, no a la palabra específica para “adorar,” sino más bien al corazón del que realiza la adoración. Esto explica por qué Elohim rechaza la adoración de aquellos cuyo corazón no está realmente con Él.  También explica por qué hay ocasiones en la Biblia cuando unos hombres rechazaron la adoración de otros hombres.  En Hechos 10:26, Pedro le pide a Cornelio que se ponga de pie.  En Revelación 19:10, un ángel le impide a Juan que no lo adore.  En estos casos no es la adoración, per se, la que era incorrecta, o sería incorrecta en todas las demás ocasiones a través de la Biblia.  En los susodichos relatos, el que estaba a punto de ser adorado vio que era inapropiado o se sintió incómodo en la situación.  En realidad, el ejemplo de Juan en Revelación es otra prueba fuerte de que los hombres adoraban a otros aparte de Elohim.  Si hubiera estado prohibido adorar a alguien aparte de Elohim, el gran apóstol Juan nunca habría tan siquiera intentado adorar a un ángel.  El hecho de que lo hizo en realidad prueba el punto de que a otros aparte de Elohim se les adoraba en la cultura bíblica. 

Está claro por qué unas personas se postraron y adoraron a Yahoshúa cuando caminaba por la tierra y realizaba milagros: la gente lo amaba y lo respetaba grandemente.  Está también claro por qué debemos adorarlo como enviado ahora —él se ha ganado nuestro amor y nuestra más elevada reverencia.  Él murió para liberarnos, y Elohim lo ha honrado por medio de sentarlo a su propia diestra por sobre todos los demás poderes y autoridades.    

Broughton and Southgate, pp. 194 and 195

Dana, p. 21

Morgridge, pp. 46-52

Norton, pp. 447 and 448

Snedeker, pp. 389 and 390

JESÚS: ¿EL PADRE ETERNO?

triY será llamado Maravilloso Consejero, ‘Ël Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz ….”  (NVI)

1.  Los trinitarios deben admitir que este verso está traducido inapropiadamente sólo por el hecho de que Yahoshúa nunca fue llamado el “Padre eterno” en ninguna parte de las Escrituras.  Ciertamente, los trinitarios correctamente niegan que Yahoshúa sea el “Padre Eterno.”  Es una posición básica de la doctrina trinitaria que los cristianos no deben “ni confundir las Personas ni dividir la Sustancia” (Credo de Atanasio).  Así, si este verso se traduce apropiadamente, entonces los cristianos trinitarios tienen un verdadero problema.  Sin embargo, la frase está mal traducida.  La palabra traducida “eterno” es en realidad “era,” y la traducción correcta es que Yahoshúa será llamado “padre de la era [venidera].” 

En la cultura de la Biblia, cualquiera que comienza algo o que ha sido muy importante para algo se le ha llamado “padre.”  Por ejemplo, como Jabal fue el primero que vivió en una carpa y que crió ganado, la Biblia dice: “él fue el padre de los que viven en carpas y crían ganado” (Gen. 4:20).  Además, como Jubal fue el primer inventor de instrumentos musicales, es llamado, “el padre de todos los que tocan arpa y flauta” (Gen. 4:21).  La Escritura no está usando la palabra “padre” en el sentido de un padre o antepasado literal en estos versos, porque ambos de estos hombres fueron descendientes de Caín, y todos sus descendientes murieron en el Diluvio.  “Padre” se usaba con el entendimiento cultural de que se refería o al primero que hizo algo o a alguien que fue importante de alguna manera especial.  Como el Mesías será el que establecerá la era venidera, levantará los muertos en ella, y gobernará sobre ella, se le llama “el padre de la era venidera.” 

2. La frase “Dios Fuerte” [‘Ël guibór] también puede traducirse mejor.  Aunque la palabra “Dios” en la cultura hebrea tiene un margen de aplicabilidad mucho más amplio que en la nuestra, el lector promedio no sabe o no entiende eso.  Los lectores familiarizados con los idiomas semíticos saben que un hombre que actúa con autoridad dada por Elohim puede ser llamado “elohim.” Aunque el castellano hace una distinción clara entre “Dios” y “dios,” el idioma hebreo, que sólo tiene letras mayúsculas, no puede hacerla.  Una mejor traducción para el lector castellano sería “héroe poderoso,” o “héroe divino.”  Tanto Martín Lutero como James Moffatt tradujeron la frase como “héroe divino” en sus Biblias.  (Para más sobre el uso flexible de “elohim,” véase las notas sobre Heb. 1:8.)

3. Un ejemplo claro de que la palabra traducida “Dios” en Isaías 9:6 puede usarse para gobernantes terrenales es Ezekiel 31:11, que se refiere al rey babilónico.  El prejuicio trinitario de la mayoría de las traducciones puede verse claramente al comparar Isaías 9:6  (ël = “Dios”) con Ezekiel 31:11 (ël = “gobernante”).  Si llamar al Mesías ël lo hace “Dios”, entonces el rey babilónico sería “Dios” también.  Isaías está hablando del Mesías de Elohim y lo llama un gobernante poderoso, lo cual por supuesto será.

La frase traducida “Dios Fuerte” en Isaías 9:6 en la NVI es en hebreo, ël gibbor. Esa misma frase, en su forma plural, se usa en Ezekiel 32:21 donde de los “héroes” y hombres fuertes muertos se dice, por la figura de lenguaje de personificación, que hablan a otros. La frase en Ezekiel se traduce “líderes poderosos” en la NVI, y “los fuertes entre los poderosos” en la KJV y la NASB. La frase hebrea, cuando se usa en singular, puede referirse a un “líder poderoso” así como cuando se usa en plural puede referirse a muchos “líderes poderosos.”  

4. El contexto ilumina una gran verdad acerca del pasaje, y también muestra que no hay justificación para creer que se refiere a la Trinidad, sino más bien al gobernante nombrado por Elohim.  El verso de apertura del capítulo predice un tiempo cuando “no habrá más tristeza para los que están en angustia. Toda guerra y muerte cesará, y la cabaña de todo guerrero …será destinada al fuego” (v. 5).  ¿Cómo sucederá eso?  El capítulo prosigue: “porque nos ha nacido un niño, un hijo se nos ha dado” (v. 6).  No hay ningún indicio de que este niño sería “Dios,” y los eruditos trinitarios reputados afirman que los judíos del “Antiguo Testamento” no conocían nada de una “encarnación” de Elohim.  Para ellos, el Mesías iba a ser un hombre ungido por Elohim.  Comenzaría como un niño, lo cual, por supuesto Yahweh, su Elohim eterno, nunca haría.  Y este niño crecería para ser un gran gobernante: “el gobierno estará sobre sus hombros. Y será llamado Maravilloso Consejero, Héroe Poderoso, Padre de la Era venidera, Príncipe de Paz.” Además, “reinará sobre el trono de David (v. 7), Lo cual nunca se diría acerca de Elohim.  Elohim nunca se sentaría en el trono de David.  Pero sí el Mesías de Elohim, “el Hijo de David,” (Mat. 9:27, y sig.).  Así, un estudio del verso en su contexto revela que no se refiere a Elohim en absoluto, sino al Mesías, el hijo de David y el Hijo de Elohim.

Buzzard, pp. 45 and 51

Farley, pp. 47-49

Morgridge, pp. 105 and 106

Snedeker, pp. 397-403

torah1Yahweh dijo a mi amo: “Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos como banquillo para tus pies” (NVI) 

Los comentaristas trinitarios frecuentemente argumentan que “mi amo” en este verso es la palabra hebrea Adonai, otro nombre de Elohim, y que es por lo tanto prueba de la divinidad del Mesías.  Pero no solamente ese es un argumento inválido, sino que este verso en realidad es una de las más grandes pruebas de la completa humanidad del prometido Mesías.  La palabra hebrea traducida “mi amo” es adoní”[5]  en los textos hebreos estándares.  Esta palabra se usa siempre en las Escrituras para describir a amos y señores humanos, pero nunca a Elohim. Desdichadamente, la mayoría de las concordancias y léxicos hebreos dan sólo palabras raíces, no la palabra que ocurre en realidad en el texto hebreo.  Esta es una razón por la que la investigación bíblica realizada por personas que usan sólo herramientas como la Concordancia de Strong a menudo será limitada.[6]   Aunque esto usualmente no afecta la interpretación del texto, algunas veces hace una gran diferencia, como en el Salmo 110:1.   La obra Focus on the Kingdom [Enfoque en el Reino] informa:

La Biblia en el Salmo 110:1 en realidad le da al Mesías el título que nunca describe a Elohim.  La palabra adoní en sus 195 ocurrencias en el Antiguo Testamento significa un superior que es humano (u ocasionalmente angélico), creado y no Dios.  Así que el Salmo 110:1 presenta la más clara evidencia de que el Mesías no es Dios, sino un hombre supremamente exaltado.[7]

La diferencia entre adón (la palabra raíz), adoní (“amo,” usada siempre para hombres o ángeles) y adonái (que se usa para Elohim y algunas veces escrita adonay) es crítica para el entendimiento del Salmo 110:1.  El Léxico Hebreo de Brown, Driver y Briggs (BDB), considerado por muchos como el mejor disponible, hace la distinción entre estas palabras.  Note cómo en ese léxico la palabra adoní se refiere a “amos” que no son Elohim, mientas que la otra palabra, adonai, se refiere a Elohim:[8]

(1) Con referencia  a hombres: mi señor, mi amo:  (adoni)

(a) amo: Ex. 21:5 (el Código de la Alianza) Gen. 24:12+, 44:5 (J, 20t.), 1 Sam. 30:13 y 15; 2 Reyes 5:3, 20 y 22; 6:15;

(b) esposo: Gen. 18:12 (J);

(c) profeta: 1 Reyes 18:7 y 13; 2 Reyes 2:19; 4:16 y 28; 6:5; 8:5;

(d) príncipe: Gen. 42:10 (E), Gen. 23:6,11 y 15 (P), Gen 43:20; 44:18+ ; 47:18, + (J, 12t.); Jueces. 4:18;

(e) rey: 1 Sam. 22:12+ (S&K 75t.);

(f) padre: Gen. 31:5 (E);

(g) Moisés: Ex. 32:22; Num. 11:28; 12:11; 32:26 y 27 (J); Num. 36:2 (2x) (P);

(h) sacerdote: 1 Sam. 1:15 y 26 (2x);

(i) ángel teofánico [un ángel que representa a Elohim]:  Jos. 5:14; Jueces. 6:13;

(j) capitán: 2 Sam. 11:11;

(k) reconocimiento general de superioridad: Gen. 24:18; 32:5+; 33:8+; 44:7+ (J 13t.), Ruth 2:13; 1 Sam. 25:24+ (15t.).

(2) Con referencia a Elohim: [adonai]. Nótese que cuando la palabra se refiere a Elohim, es diferente a cuando se refiere a hombres.  La vocal debajo de la “n” (la segunda letra desde la izquierda) ha cambiado.[9] 

En la definición anterior, adoní y adonái tienen la misma raíz, adón, que la palabra listada en las concordancias y la mayoría de los léxicos.  Sin embargo, las palabras exactas que se usan son diferentes.  Adoní, la palabra que se usa en el Salmo 110:1, nunca se usa para Elohim.  Siempre se la usa para un superior humano o angélico.  El hecho de que el texto hebreo usa la palabra adoní para el Mesías en el Salmo 110 es una prueba muy fuerte de él no es Elohim.  Si el Mesías fuera Elohim, entonces se habría usado la palabra adonái.  Esta distinción entre adoní (un amo) y adonái (el Soberano, Elohim) se mantiene aun cuando Elohim se muestra en forma humana.  En Génesis 18:3, Abraham se dirige a Elohim que estaba “disfrazado” como un humano, pero el texto usa adonái.

Los eruditos reconocen que hay una distinción entre las palabras adoní y adonái, y que estas distinciones son importantes. La International Standard Bible Encyclopedia [Enciclopedia Bíblica Estándar Internacional] anota:

La forma ADONÍ (“mi señor”), un título real (1 Sam. 29:8), debe distinguirse cuidadosamente del titulo divino ADONÁI (“mi Señor”) que se usa para Yahweh.[10]

Hay usos de adonái que se refieren a ángeles o a hombres, dándoles un estatus elevado, pero que no indica que el hablante creía que ellos fueran Elohim.  Esto está en armonía con el idioma en general.  Los estudios de palabras como Elohim muestran que también se usa ocasionalmente para humanos que tienen un estatus elevado. Ejemplos de adonai con referencia a humanos incluyen Génesis 19:18 y 24:9, 39:2.  En contraste con adonai que se usa ocasionalmente para Elohim, no hay ningún momento en que adoni se use para Elohim.  A los hombres se les eleva, pero a Elohim nunca se le rebaja.

Los siguientes 148 versículos contienen 166 usos de la palabra (adoní)[11] y cada uno de ellos se refiere o a un señor o a un ángel. Ninguno de ellos se refiere a Elohim: Gen. 23:6, 11,15; 24:12(2x), 14, 18, 27(3x), 35, 36, 37, 39, 42, 44, 48(2x), 49, 65; 31:35; 33:8, 13, 14(2x), 15; 39:8; 42:10; 43:20; 44:5, 7, 18(2x), 19, 20, 22, 24; 47:18(2x), 25; Exod. 21:5; 32:22; Num. 11:28; 12:11; 32:25, 27; 36:2; Jos. 5:14; 10:1, 3; Juec. 1:5, 6, 7; 4:18; 6:13; Rut 2:13; 1 Sam. 1:15, 26(2x); 22:12; 24:8; 25:24, 25(2x), 26(2x), 27, 28, 29, 31, 41; 26:17, 18,19; 29:8; 30:13, 15; 2 Sam. 1:10; 3:21; 9:11; 11:11; 13:32, 33; 14:9, 12, 15, 17(2x), 18,19(2x), 22; 15:15, 21(2x); 16:4, 9; 18:31, 32; 19:19(2x), 20, 26, 27, 30, 35, 37; 24:3, 21, 22; 1 Reyes 1:13, 17, 18, 20(2x), 21,24, 27(2x), 31, 36, 37(2x); 2:38; 3:17, 26; 18:7, 10; 20:4; 2 Reyes 2:19; 4:16, 28; 5:3, 18, 20, 22; 6:5, 12, 15, 26; 8:5, 12; 10:9; 18:23, 24, 27; 1 Cron. 21:3(2x), 23; 2 Cron. 2:14, 15; Isa. 36:8, 9, 12;  Jer. 37:20; 38:9; Dan. 1:10; 10:16, 17(2x), 19; 12:8; Zac. 1:9; 4:4, 5, 13; 6:4.

Los siguientes 24 usos pueden hallarse bajo [l’adoní], “a mi amo.” Mientras nosotros en castellano separamos la preposición del sustantivo o del verbo que le sigue, en hebreo la preposición va adjunta directamente a la palabra.  Gen. 24:3,54,56; 32:5,6,19; 44:9,16,33; 1 Sam. 24:7; 25:27,28,30,31; 2 Sam. 4:8; 19:29; 1 Reyes. 1:2; 18:13; 20:9; 1 Cron. 21:3; Sal. 110:1.  Todos estos se refieren a señores humanos, no a Elohim.

Las siguientes 6 referencias pueden hallarse bajo [v’adoní]: Gen. 18:12; Num. 36:2; 2 Sam. 11:11; 14:20; 19:28; 24:3.

La siguiente referencia puede hallarse bajo [m’adoní]: Gen. 47:18.

Los estudiantes de hebreo saben que el texto original fue escrito sin vocales, es decir, sin los puntos, rayitas y marcas que son ahora las vocales escritas.  Así algunos eruditos pueden señalar que como los puntos vocales del texto hebreo fueron añadidos más tarde, los rabinos pueden haberse equivocado.  Debemos señalar que, sin embargo, las dos palabras hebrea, adonai y adoni, aun cuando se escriben iguales en textos sin vocales suenan diferentes cuando se pronuncian.  Esto no es insólito en un idioma. El ingles  “read” [en pasado] y “read” [en presente] se deletrean iguales, pero una puede pronunciarse “red,” como en “I read the book yesterday,” mientras que la otra se pronuncia “rid,” como en “Please read the book to me.”  La manera correcta de colocar las vocales en el texto  hebreo se ha preservado en la tradición oral por los judíos.  Así cuando el texto fue finalmente puesto por escrito con vocales, fue escrito como siempre se había pronunciado. 

Una evidencia adicional de que los judíos siempre pensaron que la palabra adoní en el Salmo 110:1 se refiere a un Mesías humano y no a Elohim venido a la tierra se da en el texto griego, tanto en la Septuaginta como en citas en el llamado “Nuevo Testamento”.  Es importante recordar que la Septuaginta, la traducción griega del “Antiguo Testamento” hebreo, se hizo alrededor del año 250 A.E.C, mucho antes de que comenzaran los debates trinitarios.  Sin embargo la traducción Septuaginta claramente apoya que el Salmo 110:1 se refiere a un amo humano, no a Elohim.  Ésta traduce adoní como ho kurios mou.

Los traductores de los LXX [la Septuaginta] en el 3er siglo A.E.C. atestiguan una cuidadosa distinción entre las formas de adón usado para referencia divina y humana por medio de traducir adoní como ho kurios mou, “mi señor.”[12]

Cuando el Salmo 110:1 se cita en el “Nuevo Testamento” se preserva la misma verdad sobre el señorío humano del Mesías:

El Nuevo Testamento griego, cuando cita el Salmo 110:1, traduce l’adoní como “a mi señor” (to kurio mou).  Pero traduce adonai ([Salmo 110] v. 5 y muy a menudo en otras partes) como “el Señor” (kurios).  Esto prueba que la diferencia entre adonai y adoní fue reconocida y reportada en el griego mucho antes de que los puntos vocálicos masoréticos fijaran la tradición oral antigua por escrito.[13]   

Es interesante que los eruditos a menudo no hayan prestado atención al texto del Salmo 110 o a lugares donde se cita en el “Nuevo Testamento”, y han afirmado que éste muestra que el Mesías tiene que haber sido Elohim.  El bien conocido Diccionario Bíblico de Smith contiene un artículo sobre “Hijos de Elohim,” escrito por Ezra Abbot.  Dice él:

Por consiguiente encontramos que, después de la ascensión, los Apóstoles laboraron para llevar a los judíos a reconocer que Yahoshúa era no sólo el Mesías, sino que era también una Persona Divina, y hasta el Señor Jehová.  Así, por ejemplo, San. Pedro…[Abbot procede a decir cómo Pedro dijo que Elohim ha hecho a Yahoshúa “tanto Señor como Mesías.”][14]

Nosotros creemos que la conclusión de Abbot es defectuosa porque no prestó atención a las palabras exactas del texto hebreo.  Aun eruditos que contribuyeron al Diccionario de Smith aparentemente no concuerdan, porque hay una nota marginal después de la cita anterior que la corrige.  La nota marginal afirma:

Al adjudicarle a San Pedro la notable proposición de que de que “Dios ha hecho a Jesús JEHOVÁ,” el escritor del artículo parece haber pasado por alto el hecho de que kurion (“Señor”) en Hechos 2:36 se refiere a to kurio mou (“mi Señor”) en el verso 34, citado del Salmo 110:1, donde el hebreo correspondiente no es Jehová sino adón, la palabra común para “señor” o “amo.”  El significado de lo que dijo San Pedro aquí puede ilustrarse por su lenguaje en otras partes; véase hechos 5:31 [donde Pedro llama a Jesús “príncipe,” etc.].[15]

La nota marginal es muy correcta, porque la palabra en el Salmo 110 es la palabra para un “señor” o “amo” y no para Elohim.  Así el Salmo 110:1 nos proporciona clara evidencia de que el esperado Mesías de Elohim no iba a ser Elohim mismo, sino un ser creado. Los judíos que estaban escuchando a Pedro en aquel Día de Pentecostés podían ver claramente la correlación en la enseñanza de Pedro de que Yahoshúa era un “hombre aprobado por Elohim” (v. 22 – RV), y un ser creado, el “mi amo” del Salmo 110:1 el cual Pedro cita justamente poco después (v. 34).  El uso de adoni en el primer versículo de Salmo 110:1 deja muy en claro que los judíos no estaban esperando que su Mesías fuera Elohim, sino que estaban esperando un “amo” humano.”

[5] Adonai se pronuncia con acento en la a.  Adoni se pronuncia con acento en la i.”

[6] Las personas que quieran estudiar esto por sí mismas necesitarán poder trabajar con el texto hebreo mismo y no sólo con las palabras raíces.  Una Buena fuente para este estudio  es el programa de la Biblia para computadora, Bibleworks 5.0 vendido por CES.

[7] (Anthony Buzzard, ed., Focus on the Kingdom, Atlanta Bible College, Morrow, GA, March 2000), p. 3,  el énfasis es suyo.  Nosotros encontramos 198 usos de adoni, pero en una conversación personal con el Sr.. Buzzard él afirmó que su número de 195 pudiera quedar por lo bajo porque no fue el resultado de un estudio exigente.

[8] El hebreo se lee de derecha a izquierda, así que la primera letra de la palabra luce como una X glorificada.

[9] Francis Brown, S. R. Driver y Charles Briggs, The Brown-Driver-Briggs Hebrew and English Lexicon (Hendrickson Publishers, Peabody, MA, reprint 1996), p. 11 (Adon, “Lord”).  Hemos cambiado la puntuación y las abreviaciones de referencias para hacerla consistente con las abreviaciones que empleamos para facilitar la lectura.  Las letras en paréntesis marcan la creencia de ellos en cuanto al escritor exacto o redactor de esa porción de la Escritura, algo con lo cual no concordamos teológicamente.

[10] Geoffrey Bromiley, The International Standard Bible Encyclopedia (Eerdmans, Grand Rapids, MI, 1979), “Lord.”

[11] WTT o BHS Hebrew Old Testament, editado por K. Elliger y W. Rudoph de Deutsche Bibelgesellschoft, Stuttgart, cuarta edición corregida, copyright © 1966, 1977, 1983, 1990 Por la Sociedad Bíblica Alemana.

[12] Anthony Buzzard y Charles Hunting, The Trinity, Mesíasianity’s Self-inflicted Wound (Atlanta Bible College and Restoration Fellowship, Morrow, GA, 1994), p. 28.

[13] Anthony Buzzard, Focus on the Kingdom, “Who is Jesus? God or Unique Man?  (Atlanta Bible College, Morrow, GA, 1998), p. 8.

[14] H. B. Hackett, Dr. William Smith’s Dictionary of the Bible, “Son of God” (Baker Book House, Grand Rapids, MI, reprint 1981), vol. 4, p. 3090.

[15] Ibid. Vol. 4, p. 3090.

creacionismo_090209 ”Dijo Elohim: “Hagamos al hombre, conforme a nuestra semejanza.”  (RV)

1. Elohim y Adonim, palabras hebreas que se han traducido como “Dios”, ocurren en la forma plural.  Si esto significa literalmente una pluralidad de personas, debería traducirse “Dioses.” Pero los hebreos, siendo verdaderamente monoteístas y estando completamente familiarizados con las expresiones idiomáticas de su propia lengua, nunca han entendido que el empleo del plural indique una pluralidad de personas dentro de Elohim único.  Este uso del plural es para amplificación, y se llama un “plural de majestad” o un “plural de énfasis,” y se emplea para intensificación (véase la nota sobre Génesis 1:1).  Muchos eruditos hebreos identifican este uso de “nosotros” como el uso del plural de majestad o el plural de énfasis, y nosotros creemos eso también. 

2. El plural de majestad queda claramente atestiguado en forma escrita por parte de la realeza a través de los siglos.  Hyndman escribe:

La verdadera explicación de este versículo ha de hallarse en la práctica que ha prevalecido en todas las naciones con las que estamos relacionados, de personas que hablan de sí mismas en número plural. “En nuestro lugar,” “Es nuestro placer,” son expresiones comunes de los reyes en sus proclamas (p. 54). 

Morgridge añade:

Es común en todos los idiomas con los que estamos relacionados, y parece que siempre ha sido así, que un individuo, especialmente si es una persona de gran dignidad y poder, al hablar de sí misma solamente, diga nosotros, nuestro, en lugar de Yo, mío.  Así, el rey de Francia dice: “Nosotros, Charles el décimo.”  El rey de España dice: “Nosotros, Fernando el séptimo.”  El Emperador de Rusia dice: “Nosotros, Alexander,” o “Nosotros, Nicolás” (p. 93).

El plural de majestad puede verse en Ezra (Esdras) 4:18.  En Ezra 4:11, los hombres del Trans-Éufrates escribieron: “Al Rey Artajerjes, de tus siervos.” El libro de Ezra continúa, “El rey envió esta respuesta: Saludos.  La carta que ustedes nos enviaron a nosotros ha sido leída y traducida …” Así, aunque las personas le escribieron al rey mismo, el rey usó la palabra “nosotros.”  Es común en tales correspondencias que se use el plural cuando alguien habla de sus intenciones, y el uso del más literal singular se emplea cuando la persona actúa.  Morgridge añade un mayor discernimiento cuando dice:

Es bien conocido que Mohammed fue un determinado opositor de la doctrina de la Trinidad: sin embargo a menudo representa al Todopoderoso como diciendo nosotros, nuestro, cuando habla de sí mismo solo.  Esto muestra que, en su opinión, el uso de tales términos no era indicativo de una pluralidad de personas.  Si nadie infiere, por su uso frecuente en el Korán, que Mohamed fue un trinitario, ciertamente su ocurrencia en unos pocos lugares en la Biblia no debería constituir prueba de la doctrina de la Trinidad (p. 94).

3. Algunos eruditos creen que la razón para el “nosotros” en Génesis 1:26 es que Elohim puede haber estado hablándoles a los ángeles cuando creó al hombre en el principio.  Aunque eso es posible, por cuanto hay muchos pasajes bíblicos que claramente le atribuyen la creación del hombre a Elohim solo, creemos que el plural de énfasis es la explicación preferida.

4. El nombre de Elohim no es la única palabra que se pluraliza para énfasis (aunque cuando el plural no parece ser buena gramática, los traductores generalmente ignoran el plural hebreo y lo traducen como un singular, así que puede ser difícil de detectar en la mayoría de las versiones españolas).

Después que Caín asesinó a Abel, Elohim le dijo a Caín, “la voz de las sangres de tu hermano clama a mí desde el suelo” (Gen. 4:10).  El plural aquí enfatiza el horror del acto.  En Génesis 19:11, los hombres de Sodoma que querían lastimar a Lot fueron azotados con “ceguera.”  El hebreo está en plural, “cegueras,” y eso indica que la ceguera fue total para que Lot fuera protegido.  Levítico le dice a la gente que no coma del fruto de un árbol por tres años, y en el cuarto año el fruto es “una ofrenda de alabanza a YHWH” (Lev. 19:24).  La palabra hebrea para “alabanza” está en plural, enfatizando que habría de haber una gran alabanza.  El Salmo 45:15 habla de personas que son traídas a la presencia del Mesías.  Dice: “Son llevados con gozo y alegría.” El hebreo en realidad dice: “alegrías,” recalcando la gran alegría de la ocasión.  En Ezekiel 25, Elohim está hablando de lo que le ha sucedido a Israel y de lo que él va a hacer acerca de ello.  Concerniente a los filisteos, Él dice: “los filisteos actuaron en venganza… Yo acarrearé gran venganza sobre ellos” (Ezek 25:15 y 17).  En el texto hebreo, la segunda venganza, la venganza de Elohim, está en plural, indicando la completa venganza que YHWH infligirá.  Aunque existen muchos más ejemplos en el texto hebreo, éstos demuestran que no es poco común usar el plural para recalcar algo en las Escrituras. 

Buzzard, p. 13

Farley, pp. 25-27

Hyndman, pp. 53 and 54

Morgridge, pp. 92-96

Snedeker, pp. 363-366

adventista 

¿Estará la Tierra Desolada Durante el Milenio?

Creemos que Cristo y Sus seguidores pasarán el milenio transformando nuestra tierra casi destruida en un paraíso para aquellas personas que supervivieron el Día del Señor. Algunos grupos cristianos no ofrecen ninguna enseñanza acerca de lo que le ocurrirá a la tierra durante los mil años del reinado de Cristo. Otros, como la iglesia Adventista del Séptimo Día afirman que la tierra será un lugar baldío, árido e inhabitado, durante ese tiempo, sirviendo sólo de una prisión para Satanás.

Este artículo explica el principio bíblico básico para nuestras creencias acerca del milenio, y mirar a la base de creencias de la IASD. Le pedimos a usted que investigue las Escrituras para enterarse si estas cosas son así. (Hechos 17:11).

Hemos usado la publicación de la Iglesia Adventista del Séptimo Día “Estos Tiempos — Las Asombrosas Profecías de Daniel y Apocalipsis”, págs 74 y 75 como una referencia para sus creencias. Miraremos todas las Escrituras usadas en la publicación referente a este asunto.

Los Sobrevivientes Humanos

La Biblia claramente enseña que habrá un tiempo de muerte e interrupción masiva que conducirá hasta el Regreso de Cristo y la instalación de Su Reino. Mateo 24:3-31, Zacarías 14:1-16, ¿Pero enseña la Biblia que no habrá sobrevivientes?

Leyendo las Escrituras que los adventistas usan en el contexto que ellas están escritas, muestran definitivamente que habrá humanos sobrevivientes en la Tierra durante el Milenio. Examinaremos estas citas y veremos cómo son usadas.

El artículo de “Estos Tiempos” afirma  que 2 Tesalonicenses 2:8 nos dice que aquellos que se han rebelado en contra de Cristo serán destruidos por el esplendor de su venida. De hecho, esta Escritura sólo nos dice que el hombre del desafuero será destruido así.

Isaías 11:4 es usado para apoyar la idea de una tierra inhabitada. Pero si nos mantenemos leyendo, veremos que la revelación de Dios no se detiene en el verso 4. Los versos 6 al 9 nos dan cuenta de las condiciones maravillosas  bajo las cuales el género humano vivirá después de que Jesús mate a los malvados. Luego Dios nos dice que durante este tiempo Jesús “estará parado como un estandarte para las personas” (vs 10) y que la Gentilidad le buscará. A esta hora el resto de Judá e Israel será otra vez juntados de los últimos confines de la tierra, reunidos y dado dominio sobre las naciones circundantes. El Capítulo 12 continúa con una visión de la gloria que les será dada a Cristo y Su Padre durante el Milenio. No hay una mención en toda esta secuencia de una tierra deshabitada, ni aun por una fracción de segundo. En lugar de la vacuidad, Dios habla de hacer una camino para el resto de Su pueblo para que pueda regresar a Israel (Isaías 11:16). Ésta sería una idea curiosa si la tierra estará deshabitada.

El artículo luego cita a Isaías 63:1-6; 64:1-3 y 66:15-16. Ninguno de estos pasajes dicen que la tierra estará deshabitada. Isaías 66:16 dice que los asesinados de Jehová serán muchos, pero no dice que no habrá sobrevivientes. Leyendo la totalidad de estos últimos tres capítulos de Isaías demuestran que lo contrario es cierto. Por favor tome otro vistazo al capítulo 66, versos 18 al 24. Nos dice otra vez que los Israelitas físicos serán traídos a Israel por la Gentilidad después de esta destrucción. Nos dice que las personas podrán ir y mirar los cadáveres de aquellos que delinquieron en contra de Dios. Esto no puede referirse a un tiempo después del Milenio ya que entonces no habrá más sepulcros, y no más muerte. (Apo. 21:4)

Mire de cerca a Isaías 65:20-25. Se nos dice que durante esta era una persona que tiene cien años de edad cuando muera todavía será considerado como un niño. La era es otra vez el Milenio. Debe significar que la longitud de vida humana será restaurada como lo que fue antes del diluvio. Como la muerte todavía puede ocurrir no puede ser después del Milenio.

El artículo de “Estos Tiempos” también cita Jeremías 25:30-33. Como el verso 33 indica, los asesinados no serán llorados, congregados o enterrados. Pero eso es porque en aquel entonces los sobrevivientes serán tan pocos y tan preocupados acerca de salvar sus propios pellejos que no tendrán el tiempo para pensar acerca de los muertos como se muestra en Jeremías 4 como sigue…

La publicación después cita Jeremías 4:23-26. Muy convincente si uno sólo lee estos cuatro versos. Sin embargo, Dios luego explica lo que vio Jeremías. El verso 27 hace una declaración interesante – “pero no haré un fin completo”. El Verso 29 explica por qué Jeremías no vio hombre: “La ciudad entera escapará….Entrarán en matorrales y subirán en las rocas. Cada ciudad será abandonada, y ningún un hombre morará en ella”. Él no vio a nadie porque todos ellos se escondían.

De regreso a Isaías Esta vez las citas del artículo cita  el capítulo 24, versos 19 al 22. Ciertamente estamos de acuerdo de que habrá una destrucción y muerte masiva en una escala nunca antes vista. ¿Pero dónde dice que la tierra estará inhabitada? El siguiente verso dice que Dios reinará en Jerusalén. Otra vez no hay mención de un lapso de mil años entre estas cosas. ¿Y qué acerca del verso 6? Nos dice que aquellos que moran en la tierra están desolados, no que la tierra está desolada. También nos dice, después de que la destrucción de aquellos días, que pocos hombres quedarán, no que ninguno de los hombres quedan. Jesús dice de esos tiempos: “Si aquellos días no fuesen acortados, ninguna carne se salvaría” (Mateo 24:22). Como Pablo dice en 1 Corintios 15:50, “carne y sangre no pueden heredar el Reino de Dios”. En los versos 44 al 49 del mismo capítulo, Dios explica cómo aquellos en la resurrección ya no tendrán un cuerpo humano de carne – un cuerpo natural – sino que en lugar de eso les serán dados un nuevo cuerpo espiritual. – Así que la carne salvada no son aquellos que son cambiados a espíritus en el tiempo del regreso de Cristo. Manténgase leyendo y averigüe quiénes son ellos.

Israel Durante el Milenio

Creemos que Israel estará restaurado a la gloria durante el Milenio y Jerusalén se convertirá en el capital del Reino mundial de Cristo. Esto sólo puede ocurrir si la tierra está habitada. Otra vez la publicación adventista rechaza esta posición.

Isaías 34:8-12 hace la tierra verse bastante sombría durante el Milenio. Sin embargo, leyendo el resto del capítulo, especialmente los vs. 5 y 6, se hace claro que estas condiciones le aplican específicamente a Edom (conocido como Jordán hoy). El capítulo 35 contrasta esto con las condiciones gloriosas que existirán en Israel. Abdías dice la misma historia. Joel se explaya sobre este tema, lea especialmente 3:11-21. Ezequiel 36:22-36 hace constar que Dios hace esto por el bien de Su santo Nombre, no porque lo merecen. Ezequiel 37:11 al 28 detalla cómo reunificará Dios los reinos de Judá e Israel y los establecerá por siempre. Jeremías 31:31-37 manifiesta que los planes de Dios para la casa de Israel y la casa de Judá deben cumplirse. Aquellos que creen que los Reinos divididos de Judá e Israel fueron reunificados durante el regreso a Jerusalén de Babilonia no encontrarán ningún apoyo para esta idea en ya sea la palabra de Dios o en la historia. En 2 Reyes 17:6 Dios dice que los Israelitas fueron llevados para Asiria. El verso 18 dice que sólo los miembros de la tribu de Judá fueron dejados en el ex Reino de Israel. Más tarde el Reino de Judá, que comprendía las tribus de Judá, Levi y Benjamín fue llevado a Babilonia por su infidelidad. Esdras 1:5 nos cuenta que algunos de los descendientes de estas mismas tres tribus eventualmente regresaron a Jerusalén para reconstruir el templo y la ciudad. Las otras tribus aún no han vuelto hasta el día de hoy. Observe que la Escritura muestra que el moderno Israel (Judá) ciertamente volverá en la cautividad otra vez antes de que Jesús regrese y establezca el Reino de Dios en tierra.

Sin embargo, en Ezequiel 20:33-38 Dios declara que aquellos que continúan rebelándose en contra de él serán destruidos tal como los Israelitas que rehusaron obedecerle después de ser liberados de la esclavitud de Egipto fueron destruidos. El Becerro De Oro (Éxodo 32) y la rebelión de Coré (Números 16) son ejemplos de esto. Zacarías 13:8-9 dice que sólo la tercera parte de ellos sobrevivirán. Esto aplica al comienzo del Milenio ya que la mayor parte de los judíos no han aceptado a Jesús como el Mesías y no son así verdaderamente el pueblo de Dios aún, como Romanos capítulos 9 al 11 lo clarifican (Esp. 9:25-26).

La “fiesta de la batalla” de Ezequiel 39:17-20 es también usada en el artículo de la revista Tiempos para probar que la tierra estará inhabitada durante el milenio. Leer el contexto de estos versos realmente produce algunos dolores de cabeza para los seguidores de la teoría de la tierra vacía. Los versos 1-16 de capítulo 39 nos dan más detalles de la batalla y una narración de cómo los Israelitas pasaron los siguientes siete meses enterrando los cuerpos humanos de aquellos que arremetieron contra Cristo en Jerusalén después de Su Regreso. Los versos 17 al 20 muestran que la limpieza de los Israelitas empieza después de que los animales han terminado su fiesta.

Los veros 21 al 29 otra vez nos dicen que la nación de Israel será traída de nuevo de la cautividad y estará permanentemente restaurada a su tierra y a la Gracia de Dios.

El resto de libro de Ezequiel nos dice sobre las condiciones en Israel durante el Milenio. Recibimos descripciones de cómo será el templo, el Distrito Santo, la ciudad de Jerusalén y cómo estará la tierra dividida entre las diversas tribus. Los no Israelitas serán incluidos en la división de la tierra. (Ezequiel 47:22-23). También se nos dice sobre las aguas sanadoras que fluirán del templo (Ezequiel 47), donde Jesús está (Ezequiel 43:1-7). Éstas son todas las cosas que nunca han existido aún. Ni pueden estas cosas existir de la misma manera después del Milenio, ya que entonces tendremos la Nueva Jerusalén y no habrá templo, porque el Dios Todopoderoso y el Cordero será su templo. (Apocalipsis 21, esp vs 22).

Como Jesús dice: “Vendré otra vez y los recibiré a mí mismo para que dónde yo estoy ustedes puedan estar también ” (Juan 14:3). Él también nos dice que él trae Su recompensa con él (Apocalipsis 22:12). Apocalipsis 6:10 nos dice que reinaremos en la Tierra. Hechos 1:9-11 dice que así como Jesús subió desde el Monte de los Olivos en las nubes, así también él regresará. Zacarías 14 nos dice cómo Jesús vendrá en el nombre de Dios, y estará de pie sobre el Monte de los olivos y peleará contra las naciones.

La prisión de Satanás

Creemos que Satanás estará encarcelado en un “zoológico” especialmente construido donde las personas podrán mirarle a él y preguntarse cómo tuvo él alguna vez una influencia tan enorme. Como mencionados antes, los adventistas enseñan que toda la tierra es su prisión. Afirman que el pozo sin fondo de Apocalipsis 20:1-3 equivale al abismo de Génesis 1:2. Como el abismo cubrió toda la tierra entonces, ellos creen que se deduce que la prisión de Satanás debe ser toda la tierra. Pero esta lógica se basa en la ignorancia. En primer lugar, las palabras originales, como las traducciones, son diferentes. El abismo es traducido del Hebreo, el pozo sin fondo es traducido de Griego. La palabra hebrea “tehhome” quiere decir una profundidad emergente de agua, como es usada en  Éxodo 15:5 y Ezequiel 26:19. El equivalente Griego es “buthos”. Ésta es la palabra que Pablo usa en 2 Cor 11:25. La palabra griega “abussos”, que es la palabra traducida como ‘ el hoyo sin fondo ‘ quiera decir exacto lo opuesto de estas palabras. La única conclusión razonable es que Satanás debe estar recluido en un espacio pequeño (sin fondo).  Que éste es el caso está confirmado por Isaías 14:16-17, donde Dios describe cómo será puesto Lucifer (Satanás) en exhibición durante el Milenio.

Las parábolas de Jesús

Varias de las parábolas de Jesús contienen elementos que sólo pueden cumplirse por la existencia de personas de ‘carne y sangre’ en la tierra durante el Milenio. Una de éstas es la parábola de la Fiesta Matrimonial. (Mateo 22:1-14) Aquí vemos a tres grupos de gente. El primer grupo son los sirvientes de Dios, luego aquellos que están siendo invitados como invitados, (vs 2-3) y luego el resto que no fueron invitados y mató a sus siervos (Vs 6). El tiempo que se da para esto se trasluce en Apocalipsis 19:5-9. El novio (Jesús), ya ha vuelto por Su Novia (los cristianos transformados). Sus sirvientes (los ángeles y las personas que acudieron a Cristo después de la resurrección) llaman a todos el mundo a la fiesta. Aquellos que vienen deben aceptar la purificación de Cristo para entrar correctamente en la fiesta. La Batalla del Valle de Josafat (Joel 3:9-17) ocurre durante este intervalo. En Mateo 22 verso 8, después de que el rey ha destruido a los malvados que acosaron a sus sirvientes, él manda fuera a otros sirvientes para invitar a las personas a su fiesta. Versos 11 y 12 también añaden una característica interesante a esta cuenta. Las prendas de vestir matrimoniales fueron provistas por los anfitriones en los días Bíblicos. La vestimenta de boda a la que se refiere aquí es la rectitud de Cristo que nos ponemos por la fe en él (Gálatas 3:26-27). Así que, ¿cómo puede alguien que no se ha vestido de la justicia de Cristo participar en la fiesta de Bodas si no está en la Tierra y no hay nadie dejado sino los sirvientes de Dios? Es sólo después de esta fiesta que el Reino de Dios es completamente establecido.

La cuenta del Juzgamiento de las Naciones en Mateo 25:31-46 también tiene estos tres grupos; Los hermanos, las ovejas y las cabras. La taza de agua en Mateo 10:40-42 muestra esto claramente.

La cuenta del Trigo y las Arvejeras es también interesante. (Mateo 13:24-30 y vs 36-43) Esto demuestra que las arvejeras son abrasadas y el trigo queda. Note Mateo 5:5 – “Bienaventurado los mansos, porque ellos heredarán la tierra”.

Sólo podemos concluir que seremos transformados cuando Jesús regrese, tomados en las nubes e ir para el Monte de los olivos con Jesús. Allí le veremos proclamar Su autoridad sobre todos los Reinos de esta tierra. En este punto, muchos finalmente se percatarán que los creyentes en el mensaje de la Biblia estuvieron proclamando es verdadero y muchos creerán. Será muy tarde para estar en la Primera Resurrección, pero serán limpiados por Cristo. (Zacarías 12:10 al 13:2). Observaremos a los reinos de la tierra juntar sus ejércitos en un intento para derrocar a Cristo. Le veremos a él aniquilándolos completamente y ayudar a restauran Jerusalén y construir el Distrito Santo del cual administraremos Su reino sobre la tierra. Vea Daniel 2:31-45; Note vs.44-” “en los días de estos reyes el Dios de Cielo establecerá un reino que nunca será destruido. El Reino debe ser establecido en los días de estos reyes.

Para que Dios deje la Tierra un desperdicio árido por mil años es dejar a Satanás cumplir con su meta por al menos ese período de tiempo. De hecho, Dios dice que él formó la tierra para habitarse. (Isaías 45:18). En Lugar de dejar una tierra desperdiciada en las manos de Satanás, Dios tiene la intención de usar esos mil años para hacer de la tierra lo que él quiso que sea antes de que Adam y Eva cayeran. Crecerá en fuerza y belleza por esos mil años como la piedra en Dan 2:35 que crece hasta ser una gran montaña. Luego aquellos que son resucitados al final de los mil años (literalmente la resurrección de juicio, no necesariamente de condenación) podrán comparar al sistema de Dios con el de Satanás y decidir con quién quieren finalmente tomar partido.

Esperamos y oramos que podamos estar en condiciones de servir a Cristo con usted, ambos ahora y en Su reino. Pueda Dios guiarlo a usted y bendecirlo con entendimiento.

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EL PROMETIDO REINO DE CRISTO

jesus-y-discipulosPor el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

« Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar» (Hab. 2:14)  

¿Será posible qué la morada definitiva para los Hijos de Dios sea en el futuro en el cielo? ¿Reinarán los  buenos cristianos después del fin de las eras en ese lugar glorioso? En verdad,  la Biblia no revela tal cosa. El libro de Apocalipsis nos enseña incuestionablemente que el reinado de Cristo se establecerá en la tierra y no en el tercer cielo en que habita Dios con sus esplendorosas y hermosas huestes celestiales (2 Co.12:2). 

Apocalipsis revela que Cristo gobernará los reinos del mundo: 

«El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos» (Ap.11:15). 

  1. Los reinos del mundo vendrán a ser de Cristo, aunque el griego original dice «el reino», y no «los reinos». Esta singularidad  indica la soberanía de Cristo en un solo gobierno, universal, único, un reino como unidad. Esto será cuando la tierra sea restituida por causa del pecado que la corrompió en un principio (Gn. 3:17; Mt. 19:28). Cristo   promete en las Escrituras al fiel vencedor «darle autoridad sobre las naciones juntamente con él», y esta función tendrá lugar específicamente hasta que Cristo retorne al mundo, visible ante los hombres, en gloria y en  poder (Mr.13:26-27, 34-36; Ap.1:7; 2:26-27). Bien dijo Cristo que «los mansos recibirán la tierra por heredad». Esta promesa se encuentra en el Nuevo Testamento  en  Mt.5:5. La mencionada «heredad», no incluye en ningún momento el cielo de Dios, conocido también en el Antiguo Testamento como «La Eternidad» (Is. 57:15).   

Daniel escribe que «el reino, el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo» (Dn. 7:27). Esta es una prueba bíblica  más que sostiene que el reinado teocrático del Hijo de Dios será en la tierra, en el mundo venidero según He. 2:5. Es importante comentar, por otra parte, que la «imagen» multi metálica que el rey Nabucodonosor ve en la visión escatológica, y que representa a las distintas y más importantes naciones del mundo que han surgido durante el transcurso de la historia de la humanidad, es «desmenuzada» por «una piedra no cortada con mano humana». Esta alegoría tiene como significado la obra y el juicio de Dios por medio de  persona de Cristo en su segunda venida, «juicio» que habrá de manifestarse con la destrucción de la última potencia gentil, trayendo como consecuencia la instalación de su gobierno mundial de orden célico (El Reino de Dios).  

  1. El reinado mundial de Cristo o «dominio majestuoso milenario» es apreciado en el libro de Daniel como «la piedra que es hecha un gran monte (en la Biblia, los «montes» representan, además de su significado literal, «reinos» o «reyes», véase Ap. 17:9-10) y que llena toda la tierra» (véase Dn. 2:34-35). Lea los textos, amable lector.         

  2. La Biblia no explica ni detalla que el tercer cielo de Jehová  sea un organismo compuesto de naciones y pueblos. El mundo en el que respiramos y nos movemos hogaño, está dividido en un gran número de naciones, pueblos y etnias, según los lineamientos geopolíticos hasta ahora decretados, «separados cada uno por fronteras y acuerdos impuestos por los que gobiernan en la tierra». En Ap. 2:27 Cristo menciona  que las naciones serán regidas por él mismo «con vara de hierro». «Con vara de hierro», es una referencia al gobierno teocrático futuro del Mesías, que será justo y equitativo, y no abusivo, egoísta ni malévolo como los  gobiernos actuales. Antes del reinado milenario del Señor y de la restitución del mundo (Mt. 19:28), las naciones rebeldes del planeta  que se levantarán contra Dios y su Mesías «serán quebradas como vaso de Alfarero» (Ap. 2:27). Esta profecía aparece anticipadamente en el Sal. 2:9. El Salmo 2 es uno mesiánico en toda su esencia como sentido; su referencia es sin duda terrenal. Vea querido lector como Dios prometa a su Ungido (Cristo) entregarle «como herencia las naciones y los confines de la tierra» (Sal. 2:8). Cuando Cristo “depure” las naciones de la escoria del pecado y de toda iniquidad, entonces, ya sentado en su trono de gloria, reinará con sus escogidos el mundo por mil años literales (Mt. 25:31-34; Ap. 20:4, 6).                

Está profetizado desde el Antiguo Testamento que la tierra será el lugar para el establecimiento del reinado glorioso de Jesucristo. Esto se efectuará a cabo hasta que el último estado político del mundo sea destruido, precisamente, en el conflicto del Armagedón: 

«Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre, de la manera que viste que del monte fue cortada una piedra, no con mano, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir; y el sueño es verdadero, y fiel su interpretación» (Dn.2:44-45). 

«Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso. He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza. Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón» (Ap. 16:13-16).

 

 «Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército. Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre. Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos» (Ap. 19:19-21). 

Las profecías vetero testamentarias vaticinan una época de paz gloriosa dentro del gobierno terrenal del Mesías-Rey (véase Is. 11:1-16; Is. cap. 35). El reinado milenial terrenal de Cristo (cap 20 de Ap.), es el tiempo en que Dios cumplirá las promesas hechas a Abraham y a los patriarcas Isaac, Jacob y David, dentro del margen de la historia de los pueblos  y naciones del mundo (Zac.14:16). Dios promete a  Abraham, «padre de multitudes», una «tierra», una «simiente» y un «reino». Este reino empezará sino antes de la inauguración del reino davídico. Dios aseguró al rey  David bajo promesa, que un descendiente suyo ocuparía el trono en el futuro, que jamás faltaría un hijo suyo para que lo heredase (2 S. 7:12-16). El ángel Gabriel anuncia a la virgen María que ella habrá de ser la madre del heredero humano al trono davídico: Jesús, el Cristo de Dios (Lc. 30-33).  

El nuevo pacto establecido por el Señor Jesucristo antes de su muerte en la cruz (Mt. 26:26-29), es de grande importancia porque se centra en el perdón y la remisión de los pecados por medio de su sangre. Este pacto no solo abarca a los gentiles que han creído en él y que son «partícipes como coherederos  de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio (Jn. 3:16; 3:36; Ef. 3:6), sino también a la nación de Israel, según lo estipulado en el capítulo 31 del libro de Jeremías  (véase la relación que hay entre Jeremías 31:31-33 y Hebreos 10:14-18). Así, qué, tanto la Iglesia de Cristo, la «simiente espiritual» del patriarca  Abraham, como el remanente israelita que habrá puesto su confianza en el Hijo de Dios (Ro.11:5), que lo reconocerá como el Mesías prometido en Antiguo Testamento (Is. 9: 6-7), experimentarán juntos, ya transformados y como Pueblo Único (Ef. 2:14), las bendiciones de este pacto que se cristalizarán en la maravillosa y futura era milenaria (Is. 11, 35, 60-65; Ap. 20: 4, 6).  

Israel: pueblo escogido de Dios. 

«Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín. No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció» (Ro. 11:1-2).

Para los antisemitas ignorantes que han creído que Dios se ha olvidado de su Pueblo escogido Israel (por favor Sr. Tito Martínez: es hora de ser más humilde y empezar por el “sótano”; jamás es tarde, mientras se pueda, estudiar con seriedad los fundamentos de la verdadera teología. Para este buen “empezar”, le recomiendo Sr. Martínez que lea una y otra vez  Ro. 11:1-2, textos que están al pie de estos párrafos, sin dejar de ver con honesta conciencia Ro. 11: 11-29, por favor), podrán quitarse esta errada y absurda creencia si escudriñan adecuadamente su futura restauración nacional en los versos que aparecen abajo. Dicha restauración traerá consigo el cumplimiento de las bendiciones establecidas por Dios para Israel en el reino milenario.

  1. Así de fácil, hermanos y amigos queridos, sin olvidar de mencionar, que nosotros, los gentiles, no somos la excepción.    

Ez. 11:18-21; 20:33-38; 34:11-16; 39:25-29. Os. 1:10-11. Jl.  3:17-21. Am. 9:11-15. Mi. 4: 4-7. Zac. 8:4-8. 

Dios les  bendiga siempre.

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www.yeshuahamashiaj.org

cielo“Desde entonces Jesús comenzó a predicar, “arrepentíos, porque el reino de los cielos está cerca” (Mateo 4:17).

“Después de que Juan fue puesto en prisión, Jesús entró en Galilea, proclamando las buenas noticias de Dios. “Ha llegado la hora,” dijo él. “El reino de Dios está cerca. ¡Arrepiéntase y crean las buenas noticias! (Marcos 1:14,15 – NIV).

 

Reino de Dios y Reino de los cielos

Hay una considerable confusión hoy concerniente a la diferencia entre el cielo y el Reino de Dios. También, algunos sostienen que el Reino de los cielos y el Reino de Dios son dos reinos diferentes.

La idea prevaleciente de que el lugar llamado “cielo” es la meta de la salvación no es sólo antibíblica sino que tiene una influencia negativa en el crecimiento del cristiano.

Antes de que procedamos más allá me gustaría aclarar de una vez por todas la idea errada de que el Reino de los Cielos y el Reino de Dios son dos reinos diferentes. Al meditar en los dos pasajes de arriba podemos ver cuán improbable sería que Jesús predicara “arrepentíos, porque el reino de los cielos está cerca,” y al mismo tiempo predicarles a esas mismas personas “El reino de Dios está cerca. Arrepentíos y creed en las buenas noticias”, como si fueran dos reinos diferentes.

Presiono este punto porque una vez que nos convenzamos de que Jesús usó las expresiones “reino de los cielos” y “reino de Dios” como locuciones equivalentes, el estudio se nos hará más sencillo.

Déjeme dar dos pasajes más:

“Les digo a ustedes que muchos vendrán del este y el oeste, y tomarán sus lugares en la fiesta con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos”. (Mateo 8:11 – NVI)

“Allí será el lloro, y el rechinar de dientes, cuando ustedes ven a Abraham, Isaac y Jacob y todos los profetas en el reino de Dios, pero ustedes serán arrojados. Gentes vendrán de este y oeste y norte, y sur, y tomarán sus lugares en la fiesta en el reino de Dios” (Lucas 13:28,29 – NVI)

¿Una fiesta para el Reino de los Cielos y otra fiesta para el Reino de Dios? ¡Creo que no!

También ustedes pueden advertir que Mateo se refiere a la parábola del sembrador como una parábola de los secretos del Reino de los Cielos, mientras Lucas se refiere a la misma parábola como una parábola de los secretos del Reino de Dios.

Entendamos que el cielo es un lugar. El Reino de Dios, o de los Cielos, es el gobierno de Dios a través de Jesucristo.

El cielo no es nuestro destino final

El cielo nunca está dentro de nosotros, excepto en un sentido poético. El Reino de Dios, mientras tiene una característica exterior, está primero y sobre todo en nosotros como nuestro anhelo ardiente. Es Cristo y su reino en nosotros.

Podemos instantáneamente ver que el cielo es un lugar mientras el Reino de Dios tiene que ver con un cambio en nuestra sociedad a través de un gobierno divino.

Jesús nos dijo que nosotros, ni podríamos ver, ni podríamos entrar, en el Reino de Dios sin renacer. Jesús nunca nos dijo que nosotros, ni podríamos ver, ni podríamos entrar al cielo, sin renacer.

Moisés y Elías estaban en el cielo, aparentemente, cuando hablaban con el Señor Jesús en el Monte de Trasfiguración. Pero sabemos que no renacieron en aquel entonces porque ningún individuo renació en Jesucristo hasta que Cristo resucitase de entre los muertos. El Señor Jesús es el primogénito de la nueva creación, el Reino de Dios.

Se Predica hoy que debemos renacer para entrar en el cielo. Esto es antibíblico, engañoso, y tiene, como mencioné previamente, un efecto negativo en nuestro crecimiento cristiano.

Cuando predicamos que las personas deben renacer para entrar en el cielo, predicamos un error – un error destructivo en lo que a eso se refiere. Lo explicaré en un momento. Primero quiero que usted vea que el Reino de Dios y el lugar llamado cielo no es del todo lo mismo.

El Señor Jesús dijo muchas parábolas. Las parábolas del Señor tienen que ver con el Reino de Dios. Ninguna parábola tiene que ver con el cielo como un lugar o paradero final del creyente.

Los Apóstoles no predicaron acerca de ir al cielo. Ellos predicaron acerca del Reino de Dios, acerca de la importancia de heredar el Reino de Dios. No predicaron acerca de la importancia de ir al cielo. Y tampoco predicaron que nosotros entramos en el Reino de Dios para ir al cielo. Esta idea no es bíblica.

Los pecadores no entran en el Reino

Fíjese cuidadosamente:

Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.  (Gálatas 5:19-21 – NIV)

Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.  (Efesios 5:5 – NIV)

“No heredará el reino de Dios”. “no tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios”.

Ahora mire los dos pasajes de arriba cuidadosamente. ¿Ve usted cualquier cosa en ellos acerca de ir al cielo? Los dos pasajes no son versos esporádicos, son característicos de la predicación de Pablo. ¿Qué quiere decir heredar el Reino de Dios? ¿Lo Sabemos? ¿Cuál es el Reino de Dios? ¿Es ese el lugar llamado cielo?

Pablo dice que el Reino de Dios es cuestión de justicia, paz, y gozo en el Espíritu Santo. El Reino no es un lugar sino es en primer término una condición de nuestro carácter. Es decir, ¡uno debe hacerse como niño para entrar en él!

El peligro de creer que el cielo es la promesa de Cristo

Cuando predicamos que nuestro destino es ir al cielo en lo que se refiere a un lugar, nuestra vida cristiana se convierte primordialmente en una de esperar. Cuando apoyamos la usual enseñanza cristiana  de que aceptar a Cristo es un “boleto” que garantiza nuestra entrada en el cielo cuando morimos, tenemos una filosofía que obra en contra de nuestro crecimiento como un cristiano.

¿Por qué necesitamos crecer? ¿Necesitamos prepararnos para que podamos ser dignos del cielo o del reino? Si seguimos la enseñanza cristiana de que somos dignos por el merecimiento de Cristo, la conclusión lógica es que no hay nada de significado que nosotros en realidad tengamos que hacer para ir al cielo. Nos salvamos por una gracia soberana. Entonces bajaríamos la guardia pensando que nuestra salvación es segura, y que no necesitamos nada más sino esperar el día del rapto.

El concepto de que vamos al cielo sobre la base de los méritos de Cristo es destructivo del programa salvador de Dios, aunque suene muy bíblico y devoto.

Pensemos acerca del Reino de Dios por un momento. Veremos de inmediato la enorme diferencia entre el Evangelio del Reino de Dios y el evangelio de ir al cielo cuando morimos.

No decimos por esto que no hay un lugar llamado cielo, o que Dios, Cristo, los santos, y los santos ángeles  no están allí. Ciertamente existe tal lugar. Este es lugar donde debemos colocar nuestros tesoros. Éste está donde está nuestra ciudadanía, pues nuestra ciudad/patria aún está allá. Pero el lugar llamado cielo no es nuestro destino. Nuestro destino es la nueva tierra de Justicia, la cual el Señor se dispone a renovar  cuando él establezca su Reino aquí. ¡ Entonces la voluntad de Dios se hará en la tierra como se hace en el cielo! (Mat. 6.10).

El evangelio de ir al cielo enseña, como hemos dicho, que recibimos nuestro “boleto” por gracia, de modo que cuando morimos seremos admitidos al cielo sobre la base de los méritos de Cristo. Nada podrá evitarlo…lo tenemos ganado. No podemos perderlo, no hay nada más que hacer. Pero heredar el Reino de Dios es un asunto enteramente diferente.

Tan pronto como comencemos a darnos cuenta de la diferencia entre el cielo como un lugar supramundano, y el Reino de Dios como un cambio que comienza en nosotros y luego en toda la sociedad, muchos versos que antes parecían tener limitada aplicación para nosotros repentinamente tienen sentido.

Por ejemplo:

“Si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador? De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hacen el bien” (1 Ped. 4:18,19). ¿Por qué sería duro para el justo ser salvo si la meta es ir al cielo cuando morimos, y vamos hacia allá por la gracia soberana de Dios aparte de cualquier cambio en nuestra parte? Esto simplemente tiene poco sentido y nos debe decir que algo está seriamente mal con la enseñanza católica/protestante/pagana del cielo.

¿Y qué tiene que hacer el sufrimiento de acuerdo a la voluntad de Dios con entrar en el cielo, si entrar en el cielo es lo que se quiere decir salvarse? Hasta donde yo veo, estas preguntas son imposibles contestar, dada la enseñanza corriente. Pero si miramos la salvación como heredar el Reino de Dios, y si entramos en el Reino de Dios a través de sufrimientos y adversidades, y si el Reino de Dios requiere una transformación radical de lo que somos, entonces estas preguntas son contestadas fácilmente.

Note la relación entre sufrir y el Reino de Dios:

“Fortaleciendo a los discípulos y alentándolos a permanecer verdaderos para la fe. Es necesario experimentar muchas adversidades para entrar en el reino de Dios,” dijeron” (Hechos 14:22 – NIV).

“Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis”  (II Tes. 1:5).

¿Qué precisamente se quiere decir por entrar en el Reino de Dios, y por qué es necesario renacer para tal entrada?

El Reino de Dios en su sentido más puro es el Señor Jesucristo.

Ningún profeta antiguamente, no importa cuán grande haya sido, había renacido. No fue posible que alguien renazca hasta que Cristo apareció y fue crucificado por nuestros pecados, y finalmente resucitado de entre los muertos por la Gloria del Padre.

El nuevo Pacto es finalmente la entrada a Jesucristo y a su reino. El nuevo Pacto no es un cambio de nuestra mente acerca del significado de la vida, aunque tal cambio resulta del nuevo Pacto. El nuevo Pacto, es el Señor Jesucristo su expiación y nuestra entrada al reino milenario (salvación y vida eterna).

Estamos entrando de una edad de oscuridad moral sin paralelo en la historia del género humano. Ha habido muchas instancias en la historia cuando los gobernantes han sido corruptos y rodeados con tribunales corruptos. El gobierno de los Estados Unidos y otras potencias parecen estar encaminados en esta dirección con sus sospechosas prácticas. Las naciones más débiles también padecen de este mal de la corrupción, y las gentes sufren las injusticias.

Pero nunca antes ha habido tanto pecado de parte de las personas. Siempre antes los gobernantes y sus tribunales eran relativamente más justos. Pero las naciones enteras ahora son completamente corruptas. Pienso que las naciones del Oeste son merecedoras del más severo castigo divino, pues conociendo a Dios no le dan la gloria y honra que Él se merece.

Por la corrupción moral la atmósfera espiritual se obscurece y es opresiva. La única palabra, la única verdad que es inamovible, y a la cual podemos aferrarnos, es la Biblia. Y si no nos pegamos estrechamente a la Biblia vamos a tropezar y caer. No sobreviviremos espiritualmente por la abundancia de mal y oscuridad espiritual.

Nosotros los cristianos sostenemos ser fundamentalistas. Pero un fundamentalista es alguien que cree que la Biblia es la Palabra inspirada de Dios. Si enseñamos otra cosa no estamos enseñando la Biblia. Enseñamos nuestras tradiciones, como nuestro destino de ir al cielo para vivir en una mansión celestial rodeados de seres de luz. Esta creencia es una afrenta a Dios, quien siempre quiso que la tierra fuese la morada de sus criaturas humanas y no otro lugar. Sólo el diablo quiere destruir este propósito original de Dios con esperanzas que aniquilan el planeta y lo hacen cenizas. Pero un estudio cuidadoso del catorceavo capítulo del Evangelio de Juan revela que el segundo verso, que supuestamente menciona nuestros aposentos en la casa del Padre, realmente se refiere a vivir con Cristo en la tierra según el verso 3 (Para que donde “yo estoy”—en la tierra— vosotros también estéis”).

¿Por qué entonces es menester para nosotros ser transformados por el Señor?

Somos transformados en cierto sentido hoy para poder tener comunión con el Señor y para prepararnos desde ahora para poder participar de nuestro papel predestinado en el Reino de Dios, el reino que pronto debe alcanzar la tierra después de la transformación total de nuestro cuerpo mortal.

Cuánto tiempo más demoraremos antes de que cambiemos nuestras tradiciones por las palabras de las Escrituras? ¿Quién entre nosotros le importa lo suficiente, o tiene la suficiente integridad como para abandonar aquello que no es bíblico a favor de lo que es ciertamente bíblico?

No se supone que prediquemos el evangelio del Cielo, pues No existe el evangelio del cielo en las Escrituras. El “evangelio del cielo” es hallado en la religión musulmana, en otras religiones del este, y en aquellas de los indios americanos. Pero el Evangelio verdadero de Dios es el Evangelio del Reino, la Buena Nueva de que Dios no ha abandonado la tierra sino que regresará en poder y gloria para establecer la justicia y la rectitud entre las naciones del mundo. Esto es enseñado por ambos el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamentos.

Después de que renacemos, no debemos esperar que partamos a vivir a otro lugar. Por ejemplo, una vez  que un bebé nace no se espera que vaya a vivir a otro lugar fuera de la tierra. El bebé comienza a crecer y a prepararse para poder vivir en esta misma tierra como un ciudadano ejemplar.

Después de que renacemos debemos comenzar a crecer. Si debemos crecer en Cristo debemos orar cada día, leer nuestra Biblia regularmente, volverle la espalda a la maldad que está en el mundo, y asociarnos con creyentes fervientes para edificarnos mutuamente en la fe y en las buenas obras.

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apologista

 

 

FE – 2/5/2009

 

Ginebra.- El número de casos de gripe AH1N1 confirmados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) prácticamente se duplicó en las últimas 24 horas y ascienden a 615, incluidos 17 fallecidos, en quince países.

México ha reportado 397 casos confirmados de infecciones humanas causadas por el nuevo virus gripal, incluidos 16 decesos, indicó la OMS.

El aumento en 241 casos, con respecto a las cifras divulgadas sobre México horas antes, se debe a que se están obteniendo los resultados de muestras que habían sido enviadas a los laboratorios para su análisis, agregó.

Estados Unidos ha informado oficialmente de 141 casos, incluida la muerte de un bebé de 23 meses, que era mexicano y pasaba unas vacaciones en este país.

Siguen, con casos confirmados, pero sin muertes: Austria (1), Canadá (34), China, Hong Kong (1), Dinamarca (1), Francia (1), Alemania (4), Israel (2), Holanda (1), Nueva Zelanda (4), Corea del Sur (1), España (13), Suiza (1) y el Reino Unido (13).

La organización sanitaria reiteró que no recomienda restringir los viajes regulares ni el cierre de fronteras, aunque considera “oportuno que las personas enfermas retrasen viajes internacionales y que aquellos que desarrollen síntomas después de un viaje internacional busquen atención médica”.

Asimismo, la OMS “aseguró que no hay riesgo de infección por comer cerdo bien cocido o productos provenientes de este animal”.

Insistió igualmente en sus consejos para que la gente refuerce las medidas de higiene habitual, particularmente lavarse las manos más frecuentemente con jabón.

Además, pide a las personas que acudan a los servicios médicos si presentan alguno de los síntomas como fiebre superior a 38 grados, tos, dolor de cabeza intenso, dolores musculares y de articulaciones, irritación de los ojos y flujo nasal.  

 

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Sa-”cerdo”-te pedófilo celebrando la misa con dos de sus 300 víctimas amenazadas”…¿Y ahora quién podrá ayudarnos? ¡El Chapulín  Joseph RATA-zinger desde la Vaticueva!

Las dos grandes Iglesias en Alemania tienen siete, o dos sacramentos respectivamente. Para la Iglesia católica son los siguientes: 1. El bautismo / 2. La confirmación / 3. La eucaristía / 4. La confesión / 5. La unción de los enfermos o extremaunción / 6. El orden sacerdotal / 7. El matrimonio – Y para las Iglesias protestantes son estos: 1. El bautismo / 2. La santa cena. Ocasionalmente se agrega como tercer sacramento la “confesión”. Como rituales se designan otras ceremonias, que allí no cuentan como sacramentos (como por ejemplo, la confirmación, el entierro, la consagración de banderas, etc.).

Jesús de Nazaret enseñó a los hombres a vivir según los Diez Mandamientos y su Sermón de la Montaña (Ejemplo, El evangelio de Lucas 10, 25-27 o El evangelio de Mateo 7, 24) y de esta manera desarrollar primero en sí “el Reino de Dios” (ver El evangelio de Lucas 17, 21). Este reino también debería paulatinamente tomar forma como “Reino de Paz” en la sociedad (Ejemplo, El evangelio de Mateo 13, 31-32). Jesús no quería ningún culto ni tampoco estableció ni sacerdotes ni pastores. Tampoco instauró sacramentos, ni rituales.

En la “última cena” con sus discípulos el pan y el vino sirvieron sólo de símbolos de la entrega de su vida. Pero de ello no debía resultar ninguna ceremonia ni tampoco ningún sacramento, sino que sus seguidores debían pensar en él e incluirle en todos sus actos, pensamientos y sentimientos.

La Iglesia, sin embargo, tomó como modelo a los antiguos cultos religiosos paganos con sus muchos “dioses”, o más bien “ídolos”, y estableció un servicio sacerdotal creando determinadas ceremonias, sobre todo los denominados “sacramentos” (literalmente = señales). Habilidosamente adoptó algunas partes de la enseñanza de Jesús y las mezcló con los antiguos cultos a los dioses. Como resultado se formó la Iglesia católica-apostólica-romana y posteriormente su sucursal, la protestante, donde se hacían extractos de la estructura del culto, para conseguir que fuera lo suficientemente aceptable para las personas instruidas.

En relación a la formación de esta edición del “Teólogo”: Desgraciadamente, por razones de tiempo, no fue posible hasta ahora presentar una amplia y completa explicación sobre la enseñaza de los sacramentos de la Iglesia a pesar de que los lectores lo solicitaban una y otra vez. Por otro lado, en muchas ediciones del “Teólogo” y en otras publicaciones se encuentran comentarios sobre los sacramentos y los ritos. Para encontrarlos con mayor facilidad los resumimos aquí algunas de ellos en una edición propia (Nº 32). Además, dada la ocasión esta edición será ampliada aquí y allá.

  1.  Sacramentos y rituales

  2.  Bautismo

  3.  Santa cena, Eucaristía

  4.  Confesión y penitencia

  5.  Primera comunión y confirmación

  6.  Extrema unción

  7.  Ordenación sacerdotal, respectivamente consagración de los pastores

  8.  Matrimonio eclesiástico

  9.  Entierro

10.  Culto mariano y culto a los santos

11.  Fiestas y costumbres eclesiásticas

  1. Sacramentos y Rituales

1.1. – Documentos originales de la Iglesia católica-romana de la obra de Josef Neuner, Heinrich Roos, La fe de la iglesia en los documentos de la anunciación de las enseñanzas, revisadas por Karl Rahner y Karl-Heinz Weger, Regensburg 1971, edición 13 de 1992. Las siguientes tesis Nº 506, 509, y 510 son todas calificadas de “infalibles”:

1.1.1. – Tesis Nº 506: Aquel que diga que los sacramentos de la nueva alianza no fueron todos impuestos por Cristo Jesús, nuestro Señor, o que son más de siete o menos de siete, o sea: bautismo, confirmación, eucaristía, penitencia, extrema unción, orden sacerdotal y matrimonio, o que afirme que alguno de ellos no sea real y verdaderamente un sacramento, que sea excomulgado [Nota: Esto también significa: “posteriormente condenado eternamente en el infierno”].

1.1.2. – Tesis Nº 509: Aquel que afirme … que los hombres puedan sin ellos (los sacramentos) o sin el anhelo del interior que viene de la fe, alcanzar la misericordia de la exculpación sólo de Dios …, que sea excomulgado [Nota].

1.1.3. – Tesis Nº 510: Aquel que afirme, estos sacramentos fueron sólo instituidos para alimentar la fe, que sea excomulgado [Nota].

1.1.2. – Documentos originales de la Iglesia protestante de la obra Die Bekenntnisschriften der evangelisch-lutherischen Kirche, herausgegeben im Gedenkjahr der Augsburgischen Konfession 1930, 9. Auflage, Göttingen 1982 [Las Escrituras de la Profesión de Fe de la Iglesia protestante, editado en el año de conmomeración de la Confesion de Augsburgo 1930, 9a edición, Göttingen 1982]. La siguiente enseñanza de esta obra es fe obligatoria para los feligreses de la Iglesia protestante y cada pastor debe, por ejemplo, jurar sobre esto.

Confessio Augustana, artículo 5 – Para alcanzar esta fe [correcta protestante], Dios ha impuesto el servicio de la prédica, ha dado el evangelio y los sacramentos, mediante los cuales Él da el Espíritu Santo, quién hace surtir el efecto de la fe, donde y cuando quiere, en aquellos que escuchan el evangelio, que enseña que tenemos a un Dios bondadoso, por el mérito de Cristo y no por nuestro mérito, si creemos elloo. Y serán malditos aquellos, que enseñan que alcanzamos al Espíritu Santo sin la palabra encarnada del evangelio, por propia preparación, pensamientos y obras.

Nota: Según esto, también tendrán que ir al infierno, aquel que cree que puede salvarse sin ir a la Iglesia – Y sin los “medios” allí ofrecidos.

1.3. – En general se podría decir: La Iglesia reemplazó la religión interna y la ética del sermón de la montaña que trajo Jesús de Nazaret (El reino de Dios está dentro de vosotros) y su enseñanza sobre la fe activa (Aquel que hace la voluntad de Dios, llegará al reino de Dios) por la realización de cultos exteriorizados. Con esto se ata una supuesta acción de Dios al ritual eclesiástico.  

1.4. – La Iglesia enseña que una determinada creencia y los sacramentos eclesiásticos son necesarios para la “salvación”, y no el actuar correctamente. Esto lo han enfatizado especialmente las Iglesias protestantes y la Iglesia católica, en menor o mayor grado, se ha unido a este concepto (ver La declaración en conjunto de la enseñanza de la justificación de ambas Iglesias). Para la “acogida” de los sacramentos considerados como necesarios se necesita otra vez el culto eclesiástico.

1.5.1. – Qué cosas no ha tratado de hacer uno siendo aún estudiante de teología o más tarde siendo teólogo y pastor para poner en consonancia con la conciencia y la propias convicciones lo encontrado en la Iglesia. Un buen método parecía ser, imputarle a todas las acciones eclesiásticas, por cuestionable que fuesen, un significado simbólico razonable. Naturalmente esto debía estar más o menos en concordancia con las ofertas interpretativas en los libros de enseñanza. Se visitaban conferencias sobre “sacramentos” y sobre “ritos y rituales” y uno posteriormente se inmiscuía con ímpetu. El cirio del altar está por la “luz de Dios en el mundo”; el vino de la santa cena por la sangre de Jesús, “el cual además se comprometió por nosotros hasta la última gota de sangre”; el tirar tierra a la tumba, por lo “perecedero de la existencia”; El anillo de matrimonio, por la fidelidad “completa” (en caso necesario una segunda, tercera o cuarta vez); el agua bautismal para el “lavado interior del renacimiento”; la imposición de manos de parte del pastor, para la “cercanía de Dios” y mucho más que de todos modos se encuentra también de forma parecida en los antiguos romanos; los antiguos griegos; los antiguos egipcios, o en cualquier otra parte. Los símbolos, bajo ciertas condiciones, pueden ser benéficos – como posible impulso para una vida interior. Sin embargo no eran necesarios, y sobre todo no en este realce y en este entorno, y mucho menos todavía – lo cual se afirma de algunos sacramentos – “son necesarios para la salvación”. Pero las ayudas se convirtieron rápidamente en ataduras esclavizantes – lo contrario de lo que  Jesús de Nazaret trajo a los hombres.

1.5.2. – En los tal llamados cultos de misterios, habían, por ejemplo, misas rituales con comunión, con vestiduras especiales, con altar, con agua bendita y monaguillos, con toque de campanas, arrodillarse, y naturalmente también existían templos externos con una determinada pompa. También había santos y devociones a santos, existió la veneración a la gran diosa madre de la cual posteriormente se formó la devoción mariana, así como había reliquias y festividades especiales para los santos o semidioses, había peregrinaciones y lugares a dónde peregruinar, procesiones, había sacramentos como el bautismo o la extremaunción – y todo esto tenía un significado especial en estos cultos, como más tarde también en las Iglesias. ¿Pero, para que todos estos rituales y ceremonias? ¿No es más fácil y directo acercarse a Dios?

1.5.3. – La luz de Dios también ilumina a través de las velas  en mi sala de estar y para traer un poco luz al mundo primero tiene que haberse hecho la luz en mí. Entonces aprendo dejar actuar a Dios a través de mí. ¿Pero qué es lo importante aquí? Por ejemplo, primeramente ordenar la propia vida, por muy sorprendente que pueda sonar esto para algunos en relación a esto, porque el Espíritu de Dios también es el Espíritu de la claridad y de la rectitud. Por eso me preocupo primero de poner más orden en mis pensamientos y en mi hogar. Entonces ya no me distraigo tanto, si no que me concentro y con esto también estoy más alerta para Dios y mi entorno. Me ejercito también en comer y beber más lentamente – solo, en familia o con amigos me hago conciente de cómo Dios nos puede alimentar y dar de beber por medio de la Madre Tierra si la cuidamos y la mantenemos. La hostia y el sorbo del cáliz (sólo para protestantes) me los puedo ahorrar. Las visitas al cementerio tampoco me aportan nada, porque las almas hace tiempo que han abandonado sus cuerpos muertos y siguen su camino en el más allá – ¿Para qué todo este culto en los cementerios por los cuerpos en descomposición? Sólo un culto a la muerte acostumbra una cultura de cementario tal. Y al pastor que estira su mano bendiciéndome le renumeran bien con el impuesto a la Iglesia o incluso le paga el estado, de lo que ya advirtió Miqueas cuando exclamó “sus sacerdotes enseñan por precio” (3, 11). Los buenos amigos nos abrazan gratuitamente y su ayuda no está atada a ningún impuesto religioso. Los matrimonios y las relaciones de pareja no necesitan de la bendición de la Iglesia, si no hombres y mujeres con un carácter fortalezido, si es que quieren tener éxito. Para una fiesta bonita se necesita un poco de fantasía y creatividad, pero no se necesita ninguna Iglesia ni ningún sacerdote que haga de maestro de ceremonias. Aquel que no bautice a su hijo por la Iglesia actúa incluso según la voluntad de Jesús, quien enseña: “Primero enseñad (es decir, “haced discípulos”), “y luego bautizad”. Jesús no habló de una especie de cristianización forzada de lactantes sin su acuerdo. Ni hablar de un rociar con agua a los recién nacidos, de fórmulas de bautismo y eventuales trajes de bautismo.Estas prácticas se conocen, pero de antiguas religiones de misterios paganas, al igual que hoy existen muchos cultos más o menos mantenidos en secreto y ceremonias de los más diversos grupos.

1.5.4. – Es posible acostumbrarse a muchas cosas y los católicos se tienen que acostumbrar a algunas más que los más bien parcos protestantes, a los que sólo les han quedado restos de las antiguas ceremonias paganas: Ahí ya no hay tabernáculos, no hay rosarios; ningún sudario de verónica; no hay primera comunión, calendario de santos, trajes coloridos de sacerdotes (sólo un talar negro), no hay ninguna Mitra – sombrero en forma de cabeza de pescado de los obispos copiado del dios pez babilónico Dagon, – ni ninguna reliquia. Sin embargo, que la hostia se saque del tabernáculo católico o de un armario de la sacristía protestante, que se rece el rosario o se reciten los textos protestantes del catecismo ¿Qué tienen que ver lo uno y lo otro con Dios? Al fin y al cabo todo eso le aleja a uno de Dios. ¿Por qué? Porque se ata a las costumbres y fórmulas verbales de una religión exteriorizada en vez de buscar a  Dios en el templo propio, en su interior, donde Dios quisiera estar más cerca de nosotros. Porque nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo, el templo de Dios. Nosotros entonces nos encontramos constantemente en este templo y allí podemos tomar contacto con Dios en cada momento mediante una oración rezada desde el corazón, y no necesitamos ningún templo exterior como tampoco pisar ninguna Iglesia o arrodillarnos frente a ningún altar, si no únicamente frente al espíritu de Dios que está en toda vida.

1.5.5. – Que en cada altar católico legítimo debe estar incluido una reliquia o una parte de una reliquia, no lo supe durante mucho tiempo siendo pastor protestante, a pesar que como invitado protestante participaba en servicios divinos ecuménicos. Si sólo se dispone de un hueso de “san” Bruno para dos altares, entonces se saca simplemente un pedazo de este hueso. Solución de los problemas a la católica – una historia verdadera del año 2001. La reliquia – también un símbolo del cual se puede sacar un significado que suene bien en cada caso – es en la mayoría de los casos, una parte de un cadáver. Incluso cuatro Iglesias católicas (Charroux, Clulombs, Puy en Francia, San Juan en Roma) afirman, por ejemplo, tener el prepucio del miembro de Jesús, burlándose así del hombre de Nazaret, quién dio su vida por la humanidad – pero no en el sentido de la Iglesia, si no en forma práctica y directa. A uno le pueden dar náuseas al imaginarse estas y otras reliquias y quizás a más de uno se le quiten las ganas de ser un miembro de la Iglesia.

1.6. – El culto a Mitra conocía en total siete sacramentos, que sólo podían tener efecto con su consumación externa – igual, parece ser, que en la Iglesia católica. Bautismo y cena, en el culto a Mitra, eran considerados como sacramentos principales – lo que posteriormente se vuelve a encontrar en la Iglesia protestante, la cual sólo mantuvo esto cultos como sacramentos. Los actos de Jesús, en comparación con esto, no son sacramentos rituales.

  1. Bautismo  

2.1. – Documentos originales de la Iglesia católica romana de la obra de Josef Neuner, Heinrich Roos, Der Glaube der Kirche in den Urkunden der Lehrverkündigung, revisada por Karl Rahner y Karl-Heinz Weger, Regensburg 1971, edición 13, 1992. Las siguientes tesis Nº 356, 544 y 545, son consideradas “infalibles”.

2.1.1. – Tesis Nº 356: Aquel que niegue que los recien nacidos deben ser bautizados, … que sea excomulgado … [Nota: Esto también significa “ser posteriormente condenado eternamente al infierno”] Pues lo que ha dicho el apóstol: “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre y por el pecado entró la muerte, la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron” (Romanos 5, 12), no se debe entender de otra manera de cómo la Iglesia católica, extendida por todo el mundo, lo ha entendido desde siempre. Según la tradición apostólica también los niños que de por si aún no han podido cometer ningún pecado son bautizados para el perdón de los pecados, para que en ellos se purifique mediante el renacimiento lo que se les ha adherido con el engendramiento [Nota = Pecado original].

2.1.2. – Tesis Nº 544: Aquel que afirme, que los niños después de ser bautizados no son considerados como creyentes, porque todavía no creen realmente y por eso, cuando lleguen a la edad de discernimiento, deberían ser bautizados nuevamente, o que sería mejor suprimir el bautismo que bautizarlos sin un acto propio de fe y basado sólo en la fe de la Iglesia, que sea excomulgado” [Nota].

2.1.3. –  Tesis Nº  545: Aquel que afirme que a los niños que son bautizados habría que preguntarles a una edad madura si quieren confirmar lo que los padrinos han prometido durante el bautismo, y que si responden que no lo quieren, que entonces habría que dejarlos a su libre albedrío y que no se les debería por ahora obligar a la vida cristiana sin otro castigo que el de dejarlos alejados de la recepción de la eucaristía y de los otros sacramentos, hasta que reflexionen algo mejor, que sea excomulgado [Nota].

Nota: Queda abierto en esta enseñanza “infalible”, cuál es la alternativa de la Iglesia al punto de vista allí “condenado”. Evidentemente se exige aquí como verdad de fe, que el lactante católico que fue bautizado sin ser consultado, no pueda ser más tarde  liberado de la Iglesia si se ha decidido a abandonarla. Lo que esto podría significar en sus pormenores, lo muestra la historia de la Iglesia, donde los disidentes no sólo fueron excluidos durante siglos de los sacramentos, si no que fueron ejecutados. Al respecto la tesis Nº 382: La Iglesia debe “eliminar y exterminar con escrupuloso esmero lo que está en contra de la fe o lo que eventualmente podría dañar la salvación del alma”. Lo de “exterminar” en este caso se refería también las personas.

2.1.4.   – Al credo de la Iglesia en los documentos de la anunciación de la enseñanza, se añade para la Iglesia católica-romana el obligatorio Codex Iuris Canonici, el código de derecho canónico.

Y ahí dice, por ejemplo, en la 3° edición que autorizó Juan Pablo II (auctoritate Ioannis Pauli PP. II promulgatus), Kevelaer 1989:

Can. 868, § 2: El niño de padres católicos, e incluso de no católicos, que esté en peligro de muerte puede ser lícitamente bautizado, aun en  contra la voluntad de sus padres.

Can. 1366: Los padres, o quienes hacen sus veces, que entregan a sus hijos para que sean bautizados o educados en una religión acatólica [Nota: Por ejemplo, la protestante], deben ser castigados con una humillación u otra pena justa.

2.2. – Documentos originales de la Iglesia protestante del libro Die Bekenntnisschriften der evangelisch-lutherischen Kirche, [Las escrituras de confesión de fe de la Iglesia protestante] publicado en el año de la conmemoración de la Confesión de Augsburgo 1930, 9° edición, Göttingen 1982. Las siguientes enseñanzas de estos escritos son ciencias obligatorias para los fieles de la Iglesia protestante y cada pastor tiene que jurar que las cumple.

2.2.1. – Confessio Augustana, artículo 2: Además, aquí se enseña que después de la caída de Adán todas las personas nacidas naturalmente se conciben y nacen en pecado, esto significa que desde el vientre materno todos están llenos de maldad y que por naturaleza no pueden tener un verdadero temor de Dios ni tampoco creer verdaderamente en Dios, además de que esta epidemia que se tiene desde el nacimiento, que es a su vez pecado original, es un verdadero pecado y por eso todos los que no son renacidos por el bautismo y el Espíritu Santo están condenados por la eterna ira de Dios …

Nota: La Iglesia protestante enseña así pues que el bebé inmediatamente después de nacer está “lleno de maldad” y que por eso, en caso de muerte y si no es bautizado por la Iglesia a tiempo, con lo cual supuestamente se le perdona el pecado original y se le da el Espíritu Santo, debe ir al infierno para siempre. El que no se cree esto según la fe protestante deberá sufrir toda la eternidad crueles castigos infernales.

2.2.2. – Confessio Augustana, Artículo 9: Sobre el bautismo se enseña que es necesario para la salvación y que es ofrecido por gracia; que también hay que bautizar a los niños, que con el bautismo agradan a Dios y están en sus manos, es decir, que son acogidos en la misericordia de Dios. Por eso, los que enseñan que el bautismo de los niños no es correcto serán rechazados [= eternamente condenados].

2.3. – Mediante el rito de consagración del bautismo de los lactantes ya se marca aparentemente con fuego un sello indestructible en los recién nacidos, igual que en las religiones de misterios. Al mismo tiempo los lactantes o los niños son afiliados para siempre a la Iglesia (salir de la Iglesia posteriormente sería posible sólo para liberarse del impuesto eclesiástico, pero no de la feligresía, véanse al respecto las declaraciones de dos lideres de la iglesia). Después del bautismo se enseña a los niños ya entregados a la Iglesia – al contrario que en las indicaciones de Jesús – El rito de iniciación (respectivamente el sacramento de incorporación) proviene de las religiones de misterio helenísticas, y también eran practicados en el culto al dios Mitra, que después del culto eclesiástico era la segunda religión más poderosa en la antigua región mediterránea, en la que por cierto no estaba pensado aún para los lactantes. Este rito finalmente la Iglesia lo ha perfeccionado totalitariamente: Por dentro declarándolo “necesario para la salvación” (Una  palabra de Jesús sobre el bautismo en el espíritu, cuya veracidad es cuestionable (Marcos 16, 16), se falsifica relacionándola con su rito del agua). Y externamente, por ejemplo, con un “bautismo de emergencia” de un niño en contra incluso de la voluntad de sus padres. Aquel que aún no quiere bautizar a su hijo (Si no dejar a la persona decidir posteriormente por sí misma), era anteriormente ejecutado por instigación a las Iglesias católica y protestante. Hoy por parte de ambas grandes Iglesias existe la amenaza de perder el puesto de trabajo. Sobre esto hay ejemplos documentados.

2.4. – Para el bautismo mismo: el traje bautismal, el cirio bautismal, los padrinos y el juramento bautismal, no provienen de Jesús, sino que también fueron tomados de las religiones de los misterios. El “pequeño exorcismo” aquí realizado (la negación de Satanás por parte del padrino en representación del niño, por ejemplo, hoy muchas veces atenuado) proviene de cultos arcaicos del tipo del vudú y tampoco tienen ni la más mínima relación con Jesús.

2.5. – El que es bautizazo deberá ser por ejemplo aceptado por Dios. Él tiene que ser bautizado a “la muerte de Jesús” (nuevamente un ritual mortuorio), para resucitar posteriormente. El “hombre viejo” es “ahogado” incluido el lactante. Prácticamente sobre todo se fomenta la afiliación a la Iglesia, a la cual, según la creencia de la Iglesia, no se puede renunciar ni siquiera retirándose de ella (más en relación a esto aquí). Lo que tiene lugar son además los sentimientos del momento, o sea, lo que uno hace de este acto. Todo lo demás es el “misterio de la Iglesia”.

2.6. – La afiliación a la Iglesia se obtiene mediante el bautismo que normalmente se hace al lactante.. En el bautismo del lactante, si se toma al pie de la letra la profesión de fe protestante, se trata de que se le perdonen los pecados al bebé. Después se continúa afirmando que se le transmitió el Espíritu Santo, que se le perdonó el pecado original, que se le liberó de él, que recibiría la bendición eterna. Sí, Dios mismo es el bautista.  Por lo tanto, no sería un acto humano, si no que nosotros incluimos prácticamente a Dios. Esto vuelve a realizarse durante el entierro, si se vive tal como dice el credo. En este caso se afirma más o menos que “el fallecido está bautizado y ha creído”, o sea, ningún problema en el más allá. Entonces yo dije: “No, esto no puede ser” y se me confirmó cuando pregunté yo mismo a la gente qué es para ellos el bautismo. Para ellos también se trataba de algo muy diferente de lo que realmente debía tratarse. Y entonces siempre nos hemos puesto de acuerdo y hemos hecho juntos lo mejor de esto. Hemos tratado de reformar el bautismo, es decir, de entenderlo en la apreciación como lo entendían Jesús de Nazaret y Juan el Bautista, tal como era entendido en el cristianismo originario, o sea, un bautismo de dar la vuelta. El bautismo del arrepentimiento. El agua es entonces un símbolo de purificación. O sea: El bautismo sería la señal – como lo hemos entendido – para que pidamos perdón a nuestros semejantes, que Dios pueda renovar nuestra vida y nos dé la fuerza y el Espíritu Santo para ello. De esto se trata el bautismo. Pero como he dicho: Todo esto fue un intento de reformación dentro de la Iglesia. No es el estándar de la misma.Explicación: Los párrafos 2.6., 2.7.1. como 5.1.1., 5.1.2. y 5.1.3., son extractos de una conferencia de Dieter Potzel, inmediatamente después de la renuncia a su ministerio y la salida de la Iglesia en 1992. Reflejan la lucha por esta temática dentro de la Iglesia en los años anteriores. Después de 15 años (2007) el redactor puede expresarse con mucha más claridad.

2.7.1. – Sobre el bautismo de los niños: Yo ya no consideré correcto bautizar a los bebés porque es un desprecio al libre albedrío del ser humano. Al fin y al cabo uno tampoco inscribe a los recién nacidos a un partido político, si no que deja que posteriormente tomen su propia decisión de cómo quieren pensar políticamente. Esto se debería hacer también con cosas tan personales como la fe, es decir, dejar al niño que decida más tarde. Uno puede educar a los niños eclesiásticamente y explicarles, mostrarles e introducirles en todo, pero cada uno debe decidir por sí mismo cuando llegue el momento indicado. A esto se añade algo más: El lactante no puede arrepentirse y enmendarse. Por lo tanto el sentido original del bautismo de los bebés está totalmente equivocado. En la enseñanza de la Iglesia se dice que  supuestamente se perdona el pecado original al lactante. Pero como pastor no hice de cada distorsión y falsificación del mensaje originario cristiano un tema y a los padres de los niños les ahorré las explicaciones de la Iglesia. Fundamentalmente no había un cuestionamiento. El bautizo de los bebés tenía que hacerse, nadie se cuestionaba el trasfondo, yo tenía que hacerlo porque era parte del trabajo y lo hice. En tiempos anteriores me hubieran ejecutado si no lo hubiera hecho … (ver arriba).

 

2.7.2. – Los padres no querían que el niño se hiciera socio de la Iglesia ahora para después automáticamente convertirse en alguien que paga los impuestos de la Iglesia. O que le fuera perdonado el aparente pecado original o que se le hiciera una especie de exorcismo, y generalmente la mayoría tampoco creía que el bautismo fuese necesario para una supuesta “salvación” del alma del niño, como lo enseña la Iglesia. Simplemente querían la bendición de Dios para el niño, entendida como una especie de protección contra las desgracias y sufrimientos. Ellos mismo querían aceptar su responsabilidad como padres y los padrinos también lo querían así. Pero esto no era el sentido del bautismo. Expresado de otra manera: Los padres y los padrinos, en realidad, habrían deseado otro ritual que hubiera correspondido a sus deseos comprensibles, pero como esto no se les ofrecía en su entorno yo lo tuve en cuenta dentro del marco de ese bautismo protestante, pero debo dejar aquí bien claro que las ideas individuales que tengan algunos pastores en la Iglesia no son vinculantes, sino lo que dicen las escrituras de las confesiones de fe del siglo 16. Y por esto todos estos ensayos de reforma tampoco tienen un futuro. Al fin y al cabo desgraciadamente se esparce con esto el engaño sobre los verdaderosn contenidos de la enseñanza de la Iglesia (ver arriba).

2.8.1. – Una gran parte de los feligreses ya se han despedido de la institución Iglesia saliéndose de ella, pero la minoría sospechan que allí se reclama un cierto “derecho de propiedad” de sus almas.

· Así, por ejemplo, el ex obispo de la Iglesia protestante en Baviera, Johannes Hanselmann, escribió en el año 1985 en una carta: “Yo quisiera que reflexionen sobre que no se puede salir como si se estuviera en un club de una Iglesia de la cual uno ingresó mediante el santo bautismo [Nota de la redacción: Generalmente de forma involuntaria] porque se haya encontrado en otro lado algo que a uno le guste quizás más. No se puede anular tan fácilmente la alianza que Dios ha hecho con nosotros en el bautismo” (Carta del 6.9.1985). Aquí se trata de acaparar a Dios para la Iglesia. Sin embargo la alianza de la cual habla aquí el obispo no tiene nada que ver con Dios.

. El canciller de la diócesis de Innsbruck, Dr. Hermann Steidl, se marcó todavía un farol más grande con una carta referente al tema, en la que dio la siguiente información: “Una finalización de la pertenencia a la Iglesia católica es por lógica  imposible y tampoco está prevista. En lo que respecta a sus referencias sobre la ´salida de la Iglesia`, ésta es una institución de un estado religiosamente neutral, mediante del cual se hace posible a sus ciudadanos, de acuerdo a la jurisdicción estatal, evadirse de las consecuencias de su pertenencia a la Iglesia. Esta ´salida de la Iglesia estatal` no tiene ninguna efectividad sobre la pertenencia corporativa a la Iglesia católica, es decir, el que se ha salido sigue siendo católico desde el punto de vista de la Iglesia católica. La Iglesia católica evalúa, sin embargo, a este acto como ´abandono formal de la Iglesia católica` y sanciona esta renegación oficial con diferentes restricciones legales … lo que no se perjudican son los sacramentos mencionados por Usted, que siguen siendo válidos … si una vez fueron dispensados de una manera válida, ningún poder del mundo los puede extinguir” (Carta del 14.9.1998).

Naturalmente a los ancianos del Vaticano les gustaría que se pudiera dar alguna importancia a estas teorías en la vida propia. La mayoría de los ex feligreses ya no se dejan intimidar por este ruido de sacramentos y dan por finalizada su anterior afiliación de una vez por todas. Además que pueden sonsiderar con buena conciencia que la arrogancia colosal de seguir siendo considerados católicos por la Iglesia carece de importancia.
 

2.8.2. – Una institución como esta, que según su lógica ni siquiera permite una finalización de la “afiliación corporativa” se desenmascara a si misma, pues lo que aquí  se  insta a los miembros, generalmente reclutados sin ser preguntados mediante el bautismo de bebés, es una violación, y desde el punto de vista del mundo lisa y llanamente inconstitucional. En relación a esto dar un vistazo a las técnicas psicológicas de la Iglesia es revelador. Padres católicos, según el derecho canónico bajo amenaza de castigos eclesiales, están “obligados” a bautizar a sus bebés (Can. 867). Si no ponen en peligro también su eterna salvación. ¿A caso esto no es un intento brutal, de esclavizar espiritualmente al hombre? La afiliación a la Iglesia mediante el bautismo de bebés conlleva el carácter de una moderna cristianización forzada e infringe la libre determinación del individuo, la libertad de decidir a qué organización quiere pertenecer y a cual no. ¿Pero quien está detrás de estas enseñanzas? ¿A caso no es la “antigua serpiente” que logró traer sangre y terror durante siglos a la humanidad? Y que logró ingresar en las democracias con disimulo y a regañadientes, donde trata de imponer sus reivindicaciones, preferentemente con el uso de la violencia espiritual, porque el estado ya no está tan a su disposición como antes.

 

2.8.3. – Incluso los niños aún no nacidos y los “no planificados” son reclamados por la Iglesia. Un católico, por ejemplo, sólo se puede casar a la manera “protestante” si se compromete a que los posibles hijos sean católicos. Y un profesor católico de religión, sin esta promesa, no recibe el permiso de docencia de la Iglesia, sin el cual no puede ejercer por parte del estado (P.D.: Por cierto, las Iglesias dejan que el estado les subvencione 2.500 millones de Euros al año para las clases de religión de sus confesiones).

2.8.4. – Si nace un niño, parece que no hay nada más importante que la actuación rápida de la Iglesia. Así, por ejemplo, la Iglesia inventó el “bautismo de emergencia”, para señalizar que los niños que fallecen sin ser bautizados no podrían ver a Dios eternamente y vivir posiblemente por todos los tiempos en una especie de infierno más benigno. Sólo se libran de los castigos por pecados, ya que en el reducido lapso de su vida no tuvieron oportunidad de revelarse contra los mandamientos de la Iglesia. La Iglesia parte de la primicia de que los bebés están afectados con el “pecado mortal” que es el “pecado original”, y que “todas las almas que abandonen la vida” deben ir según la enseñanza de la Iglesia a la eterna condena.

Al respecto, en el libro oficial de enseñanza de la Iglesia de Neuner-Roos, La fe de la Iglesia, sobre el infierno dice que “Las almas que sólo estuvieron cargadas con el pecado original [O sea, lactantes y niños pequeños] no verán nunca Dios” (Neuner-Roos, La fe de la Iglesia, pág. 530). Literalmente la tesis Nº 926 oficial dice: “Las almas de aquellos que han fallecido en pecado mortal, aunque sea sólo el pecado original, descienden directamente al infierno, pero reciben castigos dispares” (pág. 554; más al respecto a este tema en Der Theologe Nº 18 – La fe de la Iglesia, disponible solo en alemán).

A pesar de comunicados posteriores, que la Iglesia cree en un “camino salvífico” también para estos niños (ver abajo), es casi imposible expresar en palabras, que intimidaciones y que coacción espirituales fueron aquí practicados sobre personas y todavía lo son. Esto puede ser confirmado expresamente por aquellos, que han sufrido con este terrible “envenenamiento divino” (ver el libro “Gottesvergiftung”, Tilmann Moser). Y si a un católico a la fuerza, después de largas cavilaciones espirituales logra escaparse, entonces esto con mayor razón pertenece a los “pecados mortales”, cuya consecuencia sería la eterna condenación (esta vez inclusive los tormentosos castigos). Esto es enseñanza válida de la Iglesia, aún cuando el canciller del obispo de Innsbruck, se cuida, explicar esto en una carta a un contemporáneo crítico.

2.8.5. – Así sucedió, que el papa Pío IX (1792-1878), canonizado por Juan Pablo II el 3 de septiembre del año 2000, hizo secuestrar a un niño de padres judíos de 7 años de la ciudad de Bologna (que oficialmente pertenecía al estado de la Iglesia), trayéndolo al Vaticano. De esto podemos estar seguros ya que, al fin y al cabo,  la versión oficial dice: El papa “sabía” por la policía de la existencia del rapto ¿Qué sucedió?

 

Cuando al lactante Edgardo Mortara (nacido en 1852) parecía tener problemas de salud, la niñera católica-romana le hizo un bautismo de emergencia. Algunos años más tarde, las autoridades eclesiales de Bologna comunicaron este bautismo de emergencia al Vaticano, y los juristas del Vaticano comenzaron a pensar. Mediante el bautismo de emergencia del la niñera, el niño, según el concepto católico-romano, pertenece al “cuerpo” de la Iglesia y sus padres judíos ya no eran adecuados para la educación del niño, según la opinión de los clérigos. Todas las amenazantes verdades de fe indicados en Der Theologe (El Teólogo) N° 18, encontraron aquí su aplicación práctica. La policía les quitó el niño a los desesperados padres y lo llevaron secuestrado al Vaticano. Los padres nunca recibieron de vuelta al niño. En vez de esto fue adoptado por el papa Pio IX, educado estrictamente católico y transformado en un sacerdote obediente y sumiso. ¡Y cuidado, si hubiera vuelto a sus raíces!

 

  1. – Para decirlo nuevamente de forma clara: Las enseñanzas de la Iglesia en relación a este tema son puros disparates y sólo sirven para mantener dependientes a las personas mediante el miedo y el sentimiento de culpa.

 

Mientras tanto cada vez más honrados buscadores de Dios se despiden de la Iglesia y de sus acciones amenazantes y sus dudosos ofrecimientos de salvación, haciéndolo primero por dentro. Lo que les ayuda mucho es la certeza de que Dios es el Dios de la libertad y de ninguna manera una instancia eclesial ligada a los sacramentos de la Iglesia. El paso externo de salir de la Iglesia sería  más tarde o más temprano la consecuencia lógica, pero muchos sopesan si la permanencia aparente en la Iglesia no es lo más conveniente. De todos modos, interiormente se puede creer lo que se quiere y nadie lo puede impedir. El que piensa así, subestima la situación. También una pequeña puerta trasera le da la posibilidad a la Iglesia volver a meterse, y no se deben mirar sólo los sucesos exteriores en el mundo material. Para la Iglesia es importante juntar las almas de los católicos en el más allá y seguir guiándolas según su sentir, no importa lo que esto signifique. En todo caso uno sigue perteneciendo a la misma, sigue siendo una hoja en un árbol genealógico de asesinato y crimen, sin importar las justificaciones que se han concebido para esto. 

 

2.9.1. – Amenaza de castigo a padres jóvenes: Aquel que no bautice eclesiásticamente … Necesidad y miseria siempre fueron un buen caldo de cultivo para la Iglesia, para encontrar oídos a sus ofertas de salvación. Y estos aceptaban, pagaban de por vida impuesto eclesial y se fiaban de las promesas de salvación de la Iglesia. Aquel que cree y esta bautizado será “dichoso”, se dice por ejemplo en la Iglesia protestante, donde, con lo que hace el pastor o el sacerdote, con el bautismo, actúa supuestamente Dios aceptando al niño durante el sacramento. ¿Pero qué clase de dios es el que enseña la Iglesia católica durante siglos, que no acepta a niños no bautizados y que, en caso de fallecimiento, los manda eternamente al  llamado “limbus infantium” (El lugar para niños no bautizados)?  En este “espacio para niños no bautizados” se supone que los niños no sufren castigos por pecados, pero estarían eternamente excluidos de la contemplación de Dios. Eso es para la Iglesia una forma más benevolente del infierno (sobre la revisión católica de este concepto ver más abajo). Con esta malévola intimidación, la Iglesia católica obligó durante siglos a bautizar a los bebés. Tanto como por exigencia de la Iglesia católica, como también de las Iglesias protestantes, muchas personas que no se dejaron intimidar fueron ejecutadas. Así por ejemplo, el reformador Philipp Melanchthon exige en un informe redactado en el año 1536 por encargo de la universidad de Wittenberg, “que los tercos sean también ejecutados”. Este informe fue redactado con el acuerdo de Martín Lutero.

 

2.9.2. – Sin embargo, hoy el estado limita la preterición de derecho de las Iglesias sobre la vida y la muerte, pero el pavor de la tradición muchos aún no lo tienen presente. Para aminorar esto, la misma Iglesia se adecua al espíritu de la época y encomienda entretanto a los niños fallecidos no bautizados a la “misericordia de Dios” (catequismo, Nº 1261). Con esta formulación la Iglesia deja concientemente abierto si su Dios tiene o no un camino de salvación para estos niños. En complementación a esto, la “Comisión Internacional Teológica” del Vaticano, después de tres años de deliberaciones (P.D.: ¿Quién financia esto?) ha llegado a la conclusión algo más avanzada de “que existen bases teológicas y liturgias que hay que tomar en serio, que dan la esperanza de que el lactante que no fue bautizado pueda ser redimido al morir” (Spiegel online, 20.4.2007). La idea que existió hasta ahora de la existencia de una “antesala que sería el lugar” de estancia eterno de esos niños era “demasiado severa”. Sin embargo deja un lugar a la duda diciendo: “Hay buenos motivos para tener esperanza de que también esos niños serán salvados, pero no se puede hablar de ninguna manera de que esto sea seguro” (Netzeitung, 23.4.2007).

 

Además, a los padres que no quieren bautizar al neonato se les sigue infundiendo miedo y terror. Se supone que están “impidiendo” a sus hijos “llegar a Cristo” (Nº 1261).  En el código de la Iglesia católica se lee que “Los padres tienen obligación de hacer que los hijos sean bautizados en las primeras semanas; a ser posible después del nacimiento” Corpus Iuris Canonici (CIC, Can. 867). La argumentación para esto se encuentra nuevamente en el catecismo. También los niños necesitan “el nuevo nacimiento en el Bautismo para ser librados del poder de las tinieblas y ser trasladados al dominio de la libertad de los hijos de Dios … Por tanto, la Iglesia y los padres privarían al niño de la gracia inestimable de ser hijo de Dios si no le administraran el Bautismo poco después de su nacimiento” (Nº 1250). Si los padres ven esto de otra manera serían “herejes”, ya que en el catecismo dice: “Se llama herejía a la negación pertinaz, después de recibido el bautismo, de una verdad que ha de creerse como fe divina y católica, o a la duda pertinaz sobre la misma; apostasía es el rechazo total de la fe cristiana” (Nº 2089), en la que se incluye la necesidad del bautismo de lactantes, para que aquellos logren la salvación total. La consecuencia de esta negación o de esta “pertinaz duda” aparece en Can. 1364 del CIC: “El apóstata de la fe [católica], el hereje o el cismático [que no se subordina al papa] incurren en excomunión latae sententiae.” Y una falta que se castiga con la excomunión es un “pecado capital”. Y esto tiene como consecuencia la condenación eterna (Josef Neuner, Heinrich Roos, Der Glaube der Kirche in den Urkunden und Lehrverkündigungen, revisado por Karl Rahner und Karl-Heinz Weger, edición 12, Regensburg 1971, pág. 410), por loque la Iglesia permite anular el castigo en caso de peligro de muerte (CIC, can. 1335).

 

2.9.3. – ¿Pero qué sucede con un católico que bautiza a su hijo en la Iglesia protestante, porque, por ejemplo, uno de los padres es protestante? Al respecto la Iglesia dice oficialmente: “Los padres o los sustitutos de los mismos que entreguen a sus hijos para que sean bautizados o educados en una religión no católica [por ejemplo la protestante], deben ser castigados con una humillación u otra pena justa” (CIC, can. 1366). Dejando al feligrés sin claridad sobre la magnitud del castigo, lo que provoca miedos adicionales. Una medida coercitiva especialmente dura es la obligación para los católicos de bautizar católicamente a los bebés en peligro de muerte, también sin la autorización de los padres, o sea, el bautismo de emergencia. Literalmente dice: “El niño de padres católicos, e incluso de no católicos, en peligro de muerte, puede lícitamente ser bautizado, aun contra la voluntad de sus padres” (CIC, can. 868 § 2). Esto, por ejemplo, en el siglo 19 llevó a que una niñera católica en Bologna, bautizara católicamente a un infante judío y a que éste le fuera extraído a sus desesperados padres y llevado directamente al vaticano, donde fue educado rigurosamente católico (más al respecto ver aquí). Todos estos contenidos de fe aquí nombrados, en nuestros tiempos son manifestados raras veces en forma directa. Así por ejemplo en el catecismo, no se encuentra la frase en forma literal, que a una excomunión le antecede un “pecado capital”. Pero por supuesto se presupone. Ya que en el código se diferencian sólo dos tipos de pecados. Entre otras cosas, dice literalmente: “La distinción entre pecado mortal y venial, perceptible ya en la Escritura se ha impuesto en la tradición de la Iglesia” (Nº 1854), donde ya, el apartarse del dios de la Iglesia y dirigirse hacia un “bien menor”, es considerado como un pecado mortal (Nº 1855). Antes se ejecutaban a las personas por miles, por esta razón. Pero muchas atrocidades, se prefiere hoy en día considerarlo como “Misterios de Dios”, en vez de nombrarlos directamente por su nombre. Si no, de otra manera muchos más contemporáneos reconocerían como los humanos son mantenidos con miedo y dependencia por la intimidación de la creencia de la Iglesia.

 

2.10. – Extracto de Der Theologe aktuell del 30.04.2007 – Once Iglesias reconocerán en el futuro sus bautizos en forma multilateral – ¿Quién más quiere entrar en el estómago de la Hydra? – En un evento del 29.4.2007 en la catedral de Magdeburg, las Iglesias católicas-romanas de Alemania reconocieron el bautizo de las Iglesias protestantes (EKD) ortodoxas e Iglesias antiguas orientales, como también el de algunas Iglesias libres, en total once Iglesias. Si, por ejemplo, un feligrés de una Iglesia de esta asociación cambia de Iglesia, entonces su bautismo original es reconocido por ésta. La Hydra de la mitología griega, sin embargo, sólo tiene nueve cabezas, pero en sus entrañas aún hay mucho espacio.     

 

Todas las Iglesias participantes practican el bautismo de lactantes, que Jesús no ha enseñó. Él dijo: “Enseñad y luego bautizad” (ver aquí). El bautizo en las Iglesias es siempre un bautismo ritual con agua, que basa en su “necesidad para la salvación” la afiliación a las instituciones correspondientes (eventualmente también un impuesto obligatorio eclesial). Con Jesús y el cristianismo originario no existía la afiliación, ni mucho menos una necesidad de un bautismo con agua para salvarse. La frase atribuida a Jesús en Marcos 16, 16: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo”, es una falsificación. Así también la ciencia teológica de las Iglesias advierte sobre el “falso” y posteriormente adicionado final del evangelio de Marcos (Marcos 16, 9-20). Jesús tampoco enseñó un bautismo con agua para adultos, si no que cuando hablaba del bautismo, normalmente se refería al bautismo en el Espíritu Santo. Así también explica Juan el Bautista: “Yo os bautizo con agua para el arrepentimiento; pero el que viene después de mí es más poderoso que yo; él os bautizará con el Espíritu Santo y con fuego” (Mateo 3, 11 y Lucas 3, 16). El bautismo en el Espíritu de Jesús debería reemplazar posteriormente el bautismo con agua de Juan, que era una señal de cambio y arrepentimiento. Las Iglesias oficiales desconocen sin embargo el bautismo sólo en el espíritu. Tampoco el arrepentimiento tiene un papel importante y eso que era el punto central del bautismo con agua de Juan. Un lactante, por ejemplo, no puede arrepentirse y la mayoría de los bautizados son lactantes.La idea de la penitencia se sembró sólo de forma superficial en los dogmas de la Iglesia, para poder tener una referencia bíblica y enmascarar mejor el origen del sacramento de los antiguos cultos idólatras. De hecho las Iglesias tomaron como modelo los cultos de los antiguos dioses y monarcas y sus ritos de consagración y acogida (los tal llamados “ritos de iniciación”). Ellos institucionalizaron así un bautismo con agua como en los antiguos cultos paganos, haciendo lo contrario que Jesús .A fin de cuentas las once Iglesias que reconocen entre sí sus respectivos bautismos, bautizan en nombre de un supuesto dios de la “trinidad”, que fue elevado a dogma por la Iglesia católica en el concilio de Nicea en el año 325. Nada tiene que ver esta imagen del Dios de la “trinidad” con Jesús de Nazaret y los cristianos originarios. La única referencia bíblica al final del Evangelio de Mateo (28, 19: “Id y bautizad en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”), es comprobadamente una falsificación del siglo 4 y no existe en manuscritos bíblicos anteriores (por ejemplo en manuscritos del padre de la Iglesia Eusebio antes de 325, o en citas de los padres de la Iglesia Justiniano y Aphraates). Tampoco los cristianos originarios bautizaban con agua, y en caso de que fuera así, lo hacían siempre “en el nombre del Señor, Jesús” o “en el nombre de Jesucristo”. Ver, por ejemplo Hechos 8, 15; 10, 44-48; 19, 3-5. Si la imposición del  bautismo “trinitario” en el evangelio de Mateo fuese auténtica, Pedro, los apóstoles y Pablo habrían infringido esta norma, y sólo la Iglesia lo habría hecho bien.

Cristianos originarios “bautistas” que desenmascararon todo este sistema de culto eclesial fraudulento hace ya 500 años, fueron ejecutados por incitación de las Iglesias católica y protestante (ver El Teólogo N° 1 y El Teólogo N° 3).

2.11. – Ver El Bautismo de lactantes 

3.  Santa cena o Eucaristía

3.1. – Documentos originales de la Iglesia católica-romana de la obra de Josef Neuner, Heinrich Roos, Der Glaube der Kirche in den Urkunden der Lehrverkündigung, revisado por Karl Rahner y  Karl-Heinz Weger, Regensburg 1971, edición 13, 1992. Las siguientes tesis 577, 578, 580, 582, 585, 587, 607, 608 son supuestamente “infalibles”:

3.1.1.  – Tesis Nº 577: Aquel que negare que en el sacramento de la santa eucaristía está verdaderamente, realmente y esencialmente el cuerpo y la sangre juntamente con el alma y la divinidad de nuestro Señor Jesucristo y por consiguiente todo el Cristo, y que sostuviera que él está sólo como señal y como símbolo que sea excomulgado [Nota: Esto significa también “posteriormente condenado eternamente al infierno”].

 

3.1.2.  – Tesis Nº 578: Aquel que afirme que en el santísimo sacramento de la eucaristía permanece la sustancia del pan y vino juntamente con el cuerpo y la sangre de nuestro Señor Jesucristo, y aquel que niegue la transformación extraordinaria de toda la sustancia del pan en cuerpo y de toda la sustancia del vino en sangre, donde lo único que queda del pan y del vino son la apariencia – a esta transformación la Iglesia la denomina transustanciación –, que sea excomulgado [Nota].

  1. – Tesis Nº 580: Aquel que afirme que en el maravilloso sacramento de la eucaristía, después de realizada la bendición, no permanecen el cuerpo y la sangre de nuestro Señor Jesucristo, si no que sólo cuando es consumido, pero no antes ni después, y que en las hostias o pedacitos de pan, que después de la comunión son guardados o que sobran, no permanece el verdadero cuerpo del Señor, que sea excomulgado [Nota].
  2. – Tesis Nº 582: Aquel que afirme, … que [a Cristo en la hostia] no se le debería llevar festivamente en procesiones según la loable y generalizada costumbre y uso de la santa Iglesia o no mostrarlo públicamente al pueblo para la adoración …, que sea excomulgado [Nota].

 

3.1.5. – Tesis Nº 585: Aquel que niegue que cada cristiano de ambos sexos que alcance la edad en la que obtiene la capacidad de discernimiento, debe asistir cada año por lo menos para pascua a la comunión, según la prescripción de la santa madre la Iglesia, que sea excomulgado [Nota].

 

3.1.6. – Tesis Nº 587: Aquel que afirme que la sola fe es una preparación suficiente para gozar el sacramento de la santa eucaristía que sea excluido [Nota]. Para que no se disfrute de un sacramento tan elevado en la muerte y la condenación de una forma idigna, esta sagrado concilio eclesiástico determina y explica [Trento 1551], que aquellos, cuya conciencia los inculpa de un pecado capital, por mucho que crean tener el arrepentimiento, deben sin embargo realizar la confesión sacramental, si pueden encontrar a un confesor.

 

3.1.7. – Tesis Nº 607: Aquel que afirme que mediante las palabras “Haced esto en mi memoria” Cristo no ordenó sacerdotes a los apóstoles, o que con esto no había mandado que ellos mismos y los otros sacerdotes sacrificasen su cuerpo y su sangre, que sea excomulgado [Nota].

 

  1. – Tesis Nº 608: Aquel que afirme que el sacrificio de la misa es sólo una declaración de alabanza y de gracia o que es sólo la memoria del sacrificio en la cruz, pero que no es un sacrificio de penitencia, aquel que afirme que sólo le otorga beneficio al que comulga y que no se debería sacrificar para los vivos y los muertos, para pecados, castigos, como expiación y otras necesidades, que sea excomulgado [Nota].

 

3.2. – En relación a la enseñanza de la Iglesia protestante ver por ejemplo, 3.6.1. y 3.7.3., donde la enseñanza católica es comparada con la protestante.

 

  1. – Edificios pomposos de piedra e iglesias ornamentadas con oro, (igual que en antiguos cultos politeístas) son honrados en la Iglesia como casas o catedrales de Dios. La presencia de Dios en todas las formas vivientes es rechazada, ya que para experimentar esta presencia no son necesarios los cultos, ni las ceremonias ni los sacerdotes. Por eso la Iglesia siempre va a rechazar esta creencia,  intentando por el contrario apresar a Dios en una hostia (el supuesto “cuerpo de Cristo”) “transformada” por un sacerdote, y se guarda en un tabernáculo (vitrina), que es el supuesto “recipiente sagrado”, la custodia. Los sacerdotes paganos también realizaban parafernalias comparables.

 

Se honra a la hostia en el custodio. En realidad el espíritu de Dios ya se encuentra en ella antes de la “transformación” católica, ya que es omnipresente.

 

Un espectáculo como ese sería una abominación para Jesús, ya que es un hombre que piensa de forma natural, un hombre del pueblo y no un hombre de la Iglesia.

 

3.4.  –  Una “santa cena” ritual con altar, monaguillos, trajes rituales, hostias, agua bendita, incienso y una “luz eterna” existía en el culto a Mitra y en otros cultos de misterios antiguos. La Iglesia lo adquirió de ellos y lo cambió por lo transmitido por Jesús. Los paganos de aquellos tiempos se comían a su dios en una cena ritual  de manera parecida a como lo hacen posteriormente los católicos, y así se unían mágicamente con él. Esto se conoce de los cultos a Dionisio, Attis y del culto a Mitra. Los seguidores de Osiris, en la “comida sagrada” se comían realmente la “carne” de las víctimas sacrificadas para este dios, costumbre que también fue adquirida por la Iglesia católica. La forma externa de la misa católica fue tomada hasta el último detalle de los antiguos cultos de misterio: Altares, monaguillos, juntar manos, arrodillarse, campanitas, etc. son rituales paganos. Con Jesús no había ninguna de estas ceremonias.

 

3.5. – Con la cena o la eucaristía se “actualiza” casi a diario la ejecución de Jesús. Se interpreta como ofrenda de sangre para la expiación de la culpa de la humanidad, porque el dios enseñado en las Iglesias aparentemente exigía antes sacrificios de animales como expiación de la culpabilidad humana. Esos rituales fueron reemplazos con la cruel muerte de Su Hijo que fue interpretada como un sacrificio de sangre. El pan y el vino se transforman con este ritual en la carne y la sangre de Jesús al pronunciar el sacerdote las palabras de transformación preestablecidas (En el “cuerpo de cristo”, o bien, en la “sangre de Cristo”, los católicos lo llaman “transubstanciación”). Y aquí se presenta la pregunta: ¿No recuerda todo esto a fórmulas mágicas, como las de muchas leyendas y cuentos de hadas? Estos sólo funcionaban cuando el mago pronunciaba exactamente la correcta fórmula mágica. Si por el contrario el hechizo fuera equivocado no sucedería nada. En la eucaristía posiblemente sólo se trate de un abracadabra, o de una engaño, a menos que alguien movilice para ello fuertes fuerzas de pensamientos que eventualmente podrían causar ciertos efectos, como es costumbre en el Vudú o en otros cultos, por ejemplo. El efecto deseado no es la consecuencia de una fórmula mágica, del ritual o del sacramento eclesiástico, si no que es la consecuencia de energías de pensamientos activadas.

 

3.6.1. – En el sacramento de la cena de la Iglesia, la oblea es “transformada” en la carne de Jesús, “el cuerpo de Cristo”, que al final se lo comen los creyentes. Y esta ceremonia no es entendida como un consumo simbólico del “cuerpo de Cristo” (como, por ejemplo, en la Iglesia protestante reformada en Suiza), sino que es considerado una ingesta real de un pedazo del “cuerpo” de Jesús. Esto también es válido para los cristianos protestantes, donde, sin embargo, la magia sólo se mantiene durante el acto de la cena, y para la cual la oblea, a pesar de su nueva función como “cuerpo de Cristo” también mantiene su antigua función como una simple oblea. Por eso para los protestantes la oblea vuelve a ser una simple oblea después de terminar la ceremonia eclesiástica. Para los católicos es diferente: una oblea que haya sido “transformada” una vez por un sacerdote, seguirá siendo por siempre un pedazo del “cuerpo de Cristo”, y un vino “transformado” seguirá siendo por siempre la “sangre de Cristo”. Esto, por ejemplo, resulta práctico a la hora de confesar el alma en las clínicas o en los hospitales. Mientras que el sacerdote católico puede llevar la hostia, presuntamente “convertida” para siempre en el cuerpo de Cristo, de sala en sala, el pastor protestante debe comenzar nuevamente con la ceremonia sala por sala. Este culto en ambas variantes no tiene la más mínima relación con Jesús de Nazaret, cuyo cuerpo sería ingerido en todo caso. Jesús se reunió con sus apóstoles para celebrar una cena y conmemoró Su entrega y la de su vida – al igual que la de la Madre Tierra – incondicionalmente por su semejantes. Y como la vida está en todo – tanto en el hombre como en los frutos de la tierra – una comida juntos puede llegar a ser un símbolo del destino del hombre y de la comunidad. Pero la Iglesia lo transformó en un culto materialista, que le exige en parte al creyente pensamientos absurdos. Así el católico debe creer que “toda la sustancia del pan” se transforma completamente en el cuerpo de Jesús. La que hasta ahora era “sustancia del pan”, hasta ese momento su “esencia”, se estaría perdiendo completamente, mientras que la composición química del objeto del culto permanece invariable (lo que también se puede demostrar en un laboratorio correspondiente). Si el católico no cree esto,  por su incredulidad  llegará a parar aparentemente al infierno eterno (ver, por ejemplo, Neuner-Roos, La fe de la iglesia).

 

3.6.2. – Si al creyente se le mostrara consecuentemente que según su propia creencia se ha comido un pedazo de “carne humana” como si fuera un caníbal, en la mayoría de los casos lo rechazaría porque la idea en sí ya le parecerá siniestra. Sin embargo es lógica, aún cuando los teológos acróbatas de la palabra tratan de construir su propia lógica absurda en las Iglesias (ver arriba). Así, al final sólo queda  la experiencia de cada uno de los creyentes, que tampoco siempre ha experimentado lo que debería. Ejemplo: El cristiano de iglesia Armin Meiwes que se dio a conocer como el “caníbal de Rotenburg”, al comer a su conocido Bern Brandes después de haberlo descuartizado él mismo, se sentía igual que en la “sagrada cena” de la Iglesia que hacía años que tomaba.

 

3.7.1. – Hasta qué punto puede ser la fe de la Iglesia materialista y se relaciona con la muerte, se muestra en que este ritual, o sacramento del “sacrificio eucarístico”, también se le ofrece a los creyentes fallecidos, “que aún no están totalmente limpios”, o sea para las almas católicas-romanas que se encuentran en el tal llamado purgatorio, para que con esto puedan entrar en el “reino de Cristo, en el reino de la luz y de la paz” (catecismo católico, N° 1371). Que un acto de culto católico terrenal sea la llave para abrir el purgatorio del más allá, hacia un reino de paz, es para una persona que utilice su sentido común dicho suavemente una “idea osada” – En una comunidad religiosa menos popular, sería calificado de charlatanería o de timo. En el catecismo católico pone al respecto: “… creemos que será de gran provecho para las almas, por las cuales oramos (N° 1371).

 

3.7.2. – Que una oración pueda traer provecho no se niega aquí, mientras se trate de una oración que provenga del corazón, que concuerde con la vida del que ora. Pero según la enseñanza católica se debe pronunciar exclusivamente durante la eucaristía para conseguir ese “gran provecho”. A lo que puede llegar esto lo muestra, por ejemplo, el “contador de las almas pobres” que existió hasta hace poco en la Baviera católica, aparato que podía manipular el que ora en la misa para el difunto. Este artefacto indica la cantidad de rezos, según el principio de que cuantos más mejor. Esta manera de pensar les abre las puertas a los fanáticos y puede llevar a graves neurosis obsesivas, pues qué creyente se atreve a decir que ha rezado suficiente.

 

3.7.3. –  La Iglesia protestante enseña que la misa de difuntos católica es una “terrible idolatría” (Apología XXIV), “innecesaria y que no sirve de nada”, y que es una “ indecible abominación”, y que “por esta gran indecible herejía los obispos deberán esperar fuertes castigos de Dios” – Palabras fuertes que provienen del siglo 16, pero que hasta ahora son enseñanzas obligatorias de la Iglesia protestante. Sin embargo las autoridades protestantes actuales prefieren callar o negar estas y otras partes de su confesión, para no enojar a su madre la Iglesia católica. En vez de esto se insinúan a la Iglesia católica-romana para ser reconocidos por ésta, por lo menos como “Iglesia” (ver “Der Theologe Nr. 16″). Actualmente [2007] desean ante todo ser invitados por la Iglesia católica justamente a la transformación  completa e irrefutable descrita arriba de la esencia y la sustancia del pan y del vino sin cambiar su composición química, mientras que el padre fundador Martín Lutero rechazaba por razones comprensibles esta “afilada sofisticación” (por ejemplo Schmalkaldische Artikel, III. Teil, Vom Sakrament des Altars).

 

3.8. – Extracto de Der Theologe aktuell del 13 y 25.1.2007 – Porque no introdujo la hostia en la boca: Hombre atacado físicamente por el decano. ¿La “profanación de la hostia”es peor que la profanación de menores? ¿Cuándo dejará el Estado de financiar ese culto idólatra de la Iglesia? – Según una noticia de la dpa del 12.1.2007 el decano Johannes zu Eltz, durante una misa en la Iglesia de Bonifacio en Wiesbaden golpeó a un creyente por no haber introducido de forma católicamente correcta una oblea que previamente fue consagrada por el decano en su boca, si no que solamente la había mordido y luego metido en su bolsillo. A raiz de eso el cura le gritó: ¿Dónde está la oblea, donde está la oblea?”, golpeándole fuertemente al mismo tiempo y provocándole moratones por todo el cuerpo y un tobillo hinchado. Según la declaración del religioso sólo sujetó al creyente en defensa propia, porque el creyente le pateó (Frankfurter Rundschau, 13.1.2007). También otros creyentes le separaron los brazos. Si este “al final se llevó la hostia o se la había comido no lo pudo decir ni la fiscalía ni el obispado” sigue escribiendo dpa.

 

Según la creencia católica-romana, mediante la ceremonia católica la oblea se transforma realmente en la carne del cuerpo de Jesús, lo que para muchos no católicos es una imagen poco apetitosa y caníbal. Para los católicos el acontecimiento de esta denominada “transubstanciación” es supuestamente el verdadero “cuerpo de Cristo” (ver algunas enseñanzas oficiales católicas-romanas en relación a la oblea u hostia). Y, por ejemplo, llevarla en un bolsillo fuera de la Iglesia es considerado un “pecado muy grave”, según el derecho católico. El feligrés dijo al respecto: “Yo sólo quería llevármela a casa para mirarla un poco más de cerca.” Lo que el hombre presumiblemente  no tuvo en cuenta es que “En el derecho católico eso es el acto criminal más grave que se pueda cometer”, aclara Thomas Schüller, jurista eclesial de la diócesis de Limburg. La intervención del decano católico fue necesaria, así como el contacto corporal (Frankfurter Rundschau, 13.1.2007).

 

Pero el visitante de la misa de Wiesbaden  podía hablar de suerte, porque la Iglesia católica presentó una denuncia por “alteración del ejercicio religioso”. (Aquí otra vez se confunde el autor con la víctima). Pero el creyente también se querelló contra las autoridades de la jerarquía católica de la ciudad de Wiesbaden, por “graves lesiones corporales”. Además en Alemania el “delito” al culto – categoría a la que la “profanación de la hostia” pertenece –  ya no está tan castigado como en otros países. En otros tiempos  se acusó a los judíos en Alemania de “profanar la hostia” y por esta razón fueron perseguidos y ejecutados. Persecuciones y castigos duros aún existen en otros países.

 

En la actualidad se pueden ver algunos ejemplos, como por ejemplo en Indonesia:

 

  • Un comerciante musulmán “recibió” la oblea y se la llevó fuera. Sentencia: Siete años sin libertad condicional. Tomando la justicia por su mano, los feligreses católicos asistentes a la misa prendieron fuego a todos los quioscos de comerciantes extranjeros musulmanes (ver Radio vaticano, 12.4.2002).

 

  • A una muchacha católica se le cayó la hostia de la mano en el momento de recibirla. A causa de esto fue físicamente agredida por otros parroquianos asistentes a la misa. Posiblemente hubo una amenaza de linchamiento. Entre los atacantes y defensores de la muchacha se llegó a graves excesos (ver Radio vaticano, 12.4.2002).

 

  • Una mujer se había sacado la oblea de la boca y la puso debajo del asiento. No se dijo por qué: Sentencia: Cuatro años de cárcel sin libertad condicional (Antecedentes ver Radio Vaticano, 29.6.2002).

 

  • Un joven protestante asistió con su amiga católica a una misa. Por razones no definidas, este no metió la hostia es su boca, por lo que los asistentes le atacaron. Su salud y su vida estaban en peligro. Se llamó a la policía y sólo efectuando disparos al aire se pudo liberar al hombre de la agresión de los católicoas. Entonces los católicos asaltaron el cuartel de la policía y el coche patrulla prendiéndoles fuego. Otros dos cuarteles de policía también fueron quemados a continuación por los católicos, hubo cuatro heridos (The Jakarta Post, Sinar Indonesia Baru, 9.2.2005).

 

Esto es sólo una pequeña selección de docenas de sucesos parecidos. Como europeo “de mente abierta” se podría suponer  que esto en Alemania  no sería posible. ¿Pero qué pasa con el decano de la ciudad de Wiesbaden? (ver arriba). El dignatario  “ofreció”  pedir “perdón por esto” (Frankfurter Rundschau, 13.1.2007) ¿Pero de qué son capaces él y sus colegas sacerdotes en su celo religioso? ¿Y cómo enjuician, por ejemplo, los misioneros católicos alemanes en Indonesia las medidas de represión del país que los recibió? Estos no reprobaban el encarcelamiento de siete años del musulmán que quiso llevarse una hostia, por el contrario escribieron en su homepage: “La sentencia avergüenza a varios jueces alemanes, que cargan la denigración de símbolos y valores cristianos a coste del estado” (Fuente original www.steyler.de/content/de/aktuell/nachrichten/02/nachrichten-2002-09-02.php4, ya no disponible).

 

La convicción de los expertos católicos en Alemania es que la justicia debería  tomar claro ejemplo de los jueces indonesios.

 

En el fondo estos sucesos confirman el análisis del conocido filósofo alemán  Karl Jaspers en su obra Der philosophische Glaube (la creencia filosófica): “La reivindicación de la exclusividad bíblicamente fundada” de las Iglesias  se encuentra, antes como ahora, “constantemente a punto de encender nuevamente las hogueras para los herejes” (Edición 9, 1988, pág. 73).

 

Pero esto no les es suficiente. El investigador de la religión procedente de Tübingen, Günter Kehrer, explica con respecto a la noticia de la dpa del 5.2.2006, que el trato equivocado de la hostia no sólo es un acto “criminal gravísimo”según el derecho de la Iglesia (ver arriba), si no que La profanación de la hostia [en el catolicismo] es un pecado que nunca puede ser perdonado, y por cometer este pecado se va al fuego eterno (o sea, al infierno eterno). En comparación el Dios en el Islam es piadoso pues no hay nada que no pueda perdonarse”.

 

 De los hechos aquí documentados y de los documentos de la fe se saca  la conclusión de que para un católico convencido la profanación de la  hostia es peor que la corrupción de menores (P.D.: Mientras tanto miles de sacerdotes católicos han abusado sexualmente de niños, ver,  por ejemplo, http://app.bishop-accountability.org/member/index.jsp y nuestras muchas publicaciones aquí)¿Usted también lo ve así? Entonces siga siendo católico. ¿O no lo ve así 

 

Por eso en este punto queremos indicar una vez más que El culto católico es ciertamente católico, pero con Jesús, el Cristo y con el Dios que Jesús enseñó, no tiene nada que ver (tampoco el protestantismo, que por ejemplo niega la libre voluntad en cosas de fe y que por lo cual, quiere condenar eternamente a los no creyentes). El Dios que enseñó Jesús, por el contrario, es un Dios piadoso, que no envía a ninguno de sus hijos a un fuego o infierno eterno, como lo enseñan por ejemplo los católicos o los protestantes (ver “El Teólogo Nº 19″, No existe una condena eterna). La “magía de la hostia“, que es una especialidad católica, tampoco tiene nada que ver con el Dios de Cristo. Se trata en cambio de un culto idólatra peligroso, cuyos modelos también se pueden encontrar en otros cultos procedentes de creencias politeístas.

 

3.9. – Link: Cena o misa con eucaristía: En vez de  conversión interna un ritual externo

 

 

4.    Confesión o bien penitencia

4.1. – Documentos originales de la Iglesia católica-romana de la obra de Josef Neuner, Heinrich Roos, La fe de la iglesia en los documentos de la anunciación de las tesis, revisadas por Karl Rahner y Karl-Heinz Weger, Regensburg 1971, edición 13, 1992. Las siguientes tesis Nº 668, 669, 674, 688 y 905, son calificadas de “infalibles”. La tesis Nº 898, sin embargo, no es considerada como “infalible”, pero los católicos tienen que creerla igual por la tesis de infabilidad de la Iglesia Nº 85 (“Aquel que no acepte toda la tradición eclesial, la escrita y la no escrita, que sea excomulgado”).

4.1.1. – Tesis Nº 668: Aquel que afirme que la absolución del sacerdote no es un acto judicial, si no un neta prestación de servicio para pronunciar y declarar la eximición de los pecados, en caso de que crea ser absuelto, … que sea excomulgado [Nota: Esto significa también “ser condenado posteriormente y eternamente al infierno”].

 

4.1.2. – Tesis Nº 669: Aquel que afirme que los sacerdotes que están en estado de pecado mortal [Nota: poniendo un ejemplo algo extremo, cuando un sacerdote exime a alguien de pecado después de haber violado a un niño en la sacristía], no tengan el poder para condenar y eximir … que sea excomulgado [Nota].

 

Nota: La Iglesia católica diferencia en principio entre “pecados veniales” por un lado y “pecados graves”, es decir, “pecados mortales” por otro. Según esto un asesinato o un crimen sexual a un menor (algo que desgraciadamente ha sucedido miles de veces y que sigue sucediendo) no es un “pecado mortal”. Ya la negación de una verdad de fe católica (dogma) está entre los “pecados mortales”, ya que el afectado se convierte en un “hereje”. Aquí se ha elegido expresamente un ejemplo drástico para ilustrar mejor este contexto. Añadamos otra pregunta: ¿Qué sucede, cuando justo antes el cura abusó sexualmente del hijo/a del que se confiesa y éste no acepta la absolución de sus pecados que proviene parte del sacerdote? ¿También entonces será “excluido”, es decir condenado eternamente al infierno? Según la enseñanza aquí expuesta es así. El cura, por el contrario, si se deja “absolver” por otro clérigo, podría entrar más tarde al cielo.

 

4.1.3. – Tesis Nº 674: Aquel que afirme que el poder de la llave sólo le fue dado a la Iglesia para desatar, pero no para atar, y que los curas, cuando les imponen castigos al que se confiesa, actúan contra el sentido de la llave y contra la actuación de Cristo, y que sería una presunción, que el castigo temporal estaría ahí para ser purgado después de abolir el eterno castigo con la fuerza del poder de la llave, que sea excomulgado [Nota].

 

4.1.4. – Tesis Nº 688: Ya que Cristo le dio el poder a la Iglesia de dar absoluciones, …[la Iglesia] condena con la exclusión a aquellos [Nota] que las declaran como inútiles, o que le niegan a la Iglesia el poder de dispensarlas. Sin embargo, que el santo cónclave eclesial mantenga ciertos límites con las absoluciones, para que con una excesiva condescendencia no se debilite la disciplina, de acuerdo a la antigua probada costumbre.

 

4.1.5. – Tesis Nº 898 (non “infalibles”; ver aquí): Pero quien muere sin arrepentimiento en pecado mortal [Nota: = pecado grave es diferente al “pecado venial”. Un pecado grave o pecado mortal, se da ya cuando alguien no considera como verdaderas las enseñanzas aquí indicadas], será, sin duda, atormentado por siempre en el fuego del eterno infierno.

 

4.1.6. – Tesis Nº 905: Además determinamos que tal y como Dios ha ordenado en general, las almas de aquellos que fallecieron en pecado mortal descienden directamente al infierno, donde son atormentadas con martirios infernales …

 

4.2. – Documento original de la Iglesia protestante de la obra Die Bekenntnisschriften der evangelisch-lutherischen Kirche, herausgegeben im Gedenkjahr der Augsburgischen Konfession 1930, 9. Auflage, Göttingen 1982 (Los escritos de la confesión de la fe de la Iglesia protestante, publicados en el año de conmemoración de la confesion de Augsburgo 1930, edición 9, Göttingen 1982). La siguiente enseñanza de esta obra son creencias obligatorias para los devotos protestantes y cada pastor debe jurar por esto.

 

Confessio Augustana, artículo 12 – De la penitencia se enseña, que aquellos que después del bautismo han pecado, lograrán el perdón de los pecados siempre que hagan penitencia, y que por parte de la Iglesia no debe negárseles la absolución … Excolmulgados [= eternamente malditos] serán aquellos que no enseñen que no se puede lograr el perdón de los pecados mediante la fe, si no con el desagravio.

 

Nota: Entonces, según la enseñanza protestante, aquel que repara su falta directamente con la persona a la que agravió y no va a la Iglesia o al pastor a confesarse, está condenado eternamente. Para evitar este castigo máximo, necesitaría la fe correcta y la “absolución” de un pastor.

 

4.3. – Jesús enseñaba el perdón de los hombres entre ellos. En el Padre Nuestro dice: “Perdona nuestras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores”. En el sermón de la montaña Jesús advierte con énfasis a la reconciliación, porque si no, debemos pagar por nuestra culpa (Mateo 5, 23-26). Para esto no se necesitan ni sacerdotes ni curas. Igual que en todos los cultos, la Iglesia enseña que sólo el cura o el sacerdote pueden perdonar en nombre de Dios. Para el culto del perdón eclesiástico no es decisivo si las personas se perdonan entre si o no. Perdonar y pedir perdón ya no es, como con Jesús, un asunto entra las personas, si no un suceso de culto entre las personas, los sacerdotes y la divinidad. Mediante el sacramento de la confesión, el sacerdote tiene un instrumento de poder en sus manos frente al creyente, que en la historia de la Iglesia fue aprovechado muchas veces.

 

4.4. – Con las palabras de absolución después de una confesión sería nuevamente Dios el que perdona a través del sacerdote. El que se confiesa en este momento estaría “muerto” para el pecado, como muchas veces se dice. Lo que naturalmente casi nunca funciona, porque las causas, es decir, las raíces del “pecado”, siguen actuando e inducen al hombre a actuar en la próxima ocasión de forma correspondiente o parecida.

4.5.1. – Jesús explicó el sentido de la escuela de la vida de la tierra: “Lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo [aquí se refiere al más allá]” (Mateo 18, 18). Refiriéndose a la libertad interna: Toda culpa y toda carga que sean resueltas en la tierra, por ejemplo, por arrepentimiento, perdón y reparación, no cargará más al alma en el más allá. Está resuelto, y los afectados  son también libres. El hombre estará “atado” en el más allá a lo que aquí le haga dependiente, es decir, que sigue dependiendo de ello. En Mateo 16, 19 Jesús habla de que la aplicación de esta regla espiritual es “la llave del reino celestial”. Según esto la muerte no le da ni le quita nada al hombre. Para el alma en el más allá sigue igual que estaba en su vida en el momento de morir (ver El Teólogo Nº 2, Reencarnación). La Iglesia esconde que con sus palabras en Mateo 18 (ver arriba) Jesús habló a todos los cristianos. Ella sólo destaca la parte paralela en Mateo 16, 19, donde Jesús explica esta legitimidad con el ejemplo de su apóstol Pedro. La Iglesia se hace a sí misma la supuesta “sucesora” de Pedro, y fantasea que con esta frase Jesús le había otorgado a la Iglesia, como sucesora de Pedro, la “posesión de las llaves”. Las llaves sólo las pueden utilizar – como en todos los cultos paganos – de forma exclusiva los sacerdotes en el “sacramento de la confesión”.

 

4.5.2. – De esta manera la Iglesia se confía en que las personas son demasiado tontas como para desenmascarar el armazón de sus mentiras, y que por ignorancia se rinden ante las manipulaciones eclesiales, siendo que ni siquiera es seguro que Pedro estuviera en realidad en Roma. Ya se desenmascaró que la supuesta tumba de Pedro debajo de la Basílica de San Pedro era una leyenda. Pero aunque los huesos de Pedro estuvieran realmente allí eso no aminoraría el engaño.

 

4.6. – ¿Cuáles son las ofertas de salvación de las Iglesias? Dicho simplificadamente, la “correcta” creencia y la participación en los sacramentos, que son actos supuestamente impuestos por Dios y en los que aparentemente actúa Dios. Con esto se refiere, por ejemplo, al perdón de los pecados. Según la creencia eclesial las personas son redimidas de los pecados por pastores o sacerdotes. Pero esto no es posible. Jesús no quiso, que sus sucesores fuesen teólogos, sacerdotes o pastores. ¿Pero qué sucede entonces durante los actos eclesiales? En la Iglesia católica se formula: “Que este mismo Dios perdone a los pecadores a través de mí, pecador”. Ahí se refieren a los sacerdotes. La palabra “pecador” suena humilde ¿pero qué hay detrás de esta expresión? ¿Y qué imagen se da si se incluye la absolución? La absolución vale como la “dispensación de un castigo temporal ante Dios por pecados que en lo relativo a la culpa ya están borrados” (Catecismo de la Iglesia católica, Munich 1993, Nº 1471). Detrás de estas palabras se esconde la teoría de la Iglesia de que una culpa ya puede estar expiada si se ha llevado a cabo el “sacramento de la penitencia”.La siguiente pregunta sería entonces cómo se deberían tratar las posibles repercusiones de la culpa. La Iglesia se atribuye el poder absoluto aparentando que con la frase “Tesoro de la satisfacción de Cristo y de los santos” dispone de poder para eximir total o parcialmente de los “pecados mortales” con “autoridad”. Esto sucede “bajo condiciones determinadas” siendo también posible hacerlo con los fallecidos que se encuentran en el más allá, y cuyo camino de purificación podría ser acortado. Lo que hace la Iglesia en el “sacramento de la penitencia” recibe un refuerzo adicional diciendo que “continúa siendo el único modo ordinario para que los fieles se reconcilien con Dios y la Iglesia, a no ser que una imposibilidad física o moral excuse de este modo de confesión” (Ordo poenitentiae 31, catecismo,  Nº 1484). Con este tema como también con muchos otros, las Iglesias designan a “Dios” y a la “Iglesia” como una sola cosa, lo que es acaparar abusando del nombre de Dios.

 

4.7. – La creación de la Iglesia protestante comenzó en el siglo 16 con la contienda contra las indulgencias de la Iglesia católica. ¿Qué sucedió con este conflicto sobre la “penitencia”? En la Iglesia protestante la tendencia actual es tolerar las indulgencia, lo que se vio, por ejemplo, en las reacciones que se tuvieron en el centenario de las indulgencias católicas en el año 2000. La Iglesia protestante también mantuvo la pretensión del poder total espiritual de los sacerdotes en este ámbito. Repetidas veces en el transcurso de un año he participado como pastor evangélico en una “confesión colectiva”. Allí sucedía lo siguiente:

 

Primero, como pastor, rezaba en voz alta algunas palabras preparatorias, y después hacía la pregunta a los asistentes: “Delante de Dios santo os pregunto a cada uno de vosotros: ¿Confiesas que te hiciste culpable y te arrepientas de tu culpa? ¿Anhelas el perdón de tu culpa en el nombre de Jesucristo? Si también crees que el perdón que te doy es el perdón de Dios, entonces responde: Si.”

Los asistentes responden en voz alta “si” y entonces yo, como pastor, continuaba: “Así como creéis, así se haga a vosotros. Con la fuerza del mandato que el Señor ha dado a su Iglesia, os declaro libres, eximidos y absueltos: Vuestra culpa está perdonada. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.” Los asistentes responden “amén” y el pastor dice. “¡Id en paz!” En las palabras del pastor se habla de un “mandato” que se le dio a la Iglesia para actuar de esta manera. ¿Pero quién le dio esta orden? En las Iglesias se dice que Jesús de Nazaret. Pero no existe ningún mandato de Jesús de Nazaret a una Iglesia para actuar así. A lo que se refieren las Iglesias es el tal llamado “Poder de la llave”, que aparentemente según su enseñanza se lo dio Jesús. Como base para esto sirven las palabras de Jesús a Pedro: “Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos” (Mateo 16, 19). Lo aquí le dijo Jesús especialmente a Pedro es una legitimidad general que cada cual puede aplicar a su vida, así también Pedro, y que Jesús le pudo haber dicho a cualquiera. Por esto dice un poco más adelante en el evangelio de Mateo, de manera general: “… todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo” (18, 18). Aquí no se habla de sacerdotes ni de una Iglesia, tampoco de Pedro, si no que Jesús habla de la ley de siembre y cosecha, y con la palabra “cielo” se refiere al más allá. Las palabras de Jesús explican, que la vida aquí continúa en lo esencial en el más allá: Las personas que se “atan” a algo en la tierra, o sea, que se imponen cargas que los hacen dependientes, seguirán siendo almas dependientes en el más allá. Pero lo que está resuelto en la tierra, o sea purificado, de esto se libera también el alma del hombre. Este es el significado de la palabra de Jesús. La ley de siembre y cosecha no sufre una interrupción con la muerte del hombre. La vida sigue, y eventualmente desemboca en una o muchas reencarnaciones.

 

4.8.1. – Yo, por ejemplo,  he pedido en pensamientos perdón a todas las personas que han participado alguna vez en las “confesiones” de las cuales fui responsable como pastor. Yo no sé cuantas personas sintieron la falsa seguridad de que así se le había perdonado algo que en realidad todavía no le había sido perdonado.

 

4.8.2. – Sobre esto puedo contar un ejemplo: Supongamos que alguien tiene sentimientos de culpabilidad con la pareja de la que se ha divorciado. Ambos van ahora por caminos diferentes, pero muchas cosas del pasado no han sido aclaradas, puede que los reproches al otro le impidan el autoreconocimiento de la propia culpa. Esta persona participa ahora en la “confesión colectiva” con sentimientos diversos. Por ejemplo no se le enseñó que una culpa sólo puede ser perdonada si la otra parte que sufre por esta culpa perdona a la persona en cuestión. Puede que la expareja esté muy lejos aún de esto. En la confesión eclesial el  sacerdote le absuelve, le da por soltero y por libre. Éste quizás cree en esto y considera el asunto zanjado. A los posibles remordimientos posteriores los acalla en su interior, y también a las emociones que pueda tener sobre su parte de la culpa. Él ya fue perdonado por Dios. Posiblemente en una conversación privada con el pastor, éste le podría haber recomendado creer más que está perdonado. Mientras tanto su ex pareja se aparta cada vez más del camino correcto y crea más causas negativas que en su vida tienden a convertirse en efectos. En sus pensamientos y sentimientos hace responsable cada vez más a su ex pareja, cuya culpa ya aparentemente fue perdonada. ¿Puede entonces decir el primero que no tiene nada que ver con la vida actual de su ex pareja ya que se le perdonó, para él el asunto está zanjado? En sermón de la montaña Jesús habla de una situación parecida y dice: “Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda” (Mateo 5, 23-24). Esto significa que si te quieres dirigir a Dios y sientes que en la relación con una persona hay problemas, entonces dirígete a esa persona y pon en orden esa situación.

 

4.8.3. – Lo relacionado con el perdón también se encuentra en el Padre Nuestro rezado en las Iglesias: “Perdona nuestras deudas, así como  nosotros perdonamos a nuestros deudores”. O sea que sólo cuando las personas se hayan perdonado entre si se puede eximir la culpa. Después de un auténtico arrepentimiento Dios nos podría perdonar de inmediato, y Él también siempre está dispuesto a ello. Pero aquí se trata de nuestro prójimo, ya que  Dios ama a todos por igual, y también en nuestro prójimo está Dios ¿Cómo sería, si uno  que le haya causado un daño a propósito a otro después rezara, “Dios perdóname”, y recibiera el perdón total? ¿A pesar de que la víctima por su sufrimiento aún no pueda perdonar y quizás por esto mismo se haya cargado con culpa? causando algún mal, por ejemplo, que no hubiera cometido si no hubiese sufrido el mal que antes le hicieron ¿Sería justo si a este, por ejemplo, por falta de comprensión no se le perdone, pero sí al autor original? Más tarde o más tempranoel destino hará justicia, y la relación sutil que existe entre la siembra y la cosecha no puede disolverse ni con una ceremonia eclesiástica ni con una experiencia religiosa de uno de los partícipes.

 

4.8.4. – El pastor, por ejemplo, se puede preguntar: ¿Qué sucede, cuando en el nombre de Dios se pretende perdonar algo que aún no ha sido perdonado? ¿Alguien  puede creerse realmente que la culpa que exime por ser sacerdote es el “perdón de Dios”? ¿De dónde lo sabe?¿ No hay en ello un paralelismo con la “historia del pecado original” en la cual el hombre es tentado a ser aparentemente como Dios?

 

Algunos pastores dicen que están obligados a actuar así por razones de servicio. Pero su responsabilidad no se la pueden cargar a otros y el cargo tampoco les puede proteger. Ellos mismos eligieron la profesión. Se mide cada parte de responsabilidad que tenga cada sacerdote como persona, cuando las personas son llevadas al error y pierden la gran chance de su vida.

 

4.8.5. – Continuando con el ejemplo arriba mencionado: Más tarde el que fue supuestamente “eximido”, podría quizás aludir en el más allá al pastor en caso de que le vinieran los efectos negativos por su relación son su antigua pareja a pesar de que el pastor ya lo había perdonado en el nombre de Dios.El pastor, por su parte,  ni siquiera se puede acordar de esta persona, pues en una sola “confesión colectiva” se paran y reciben del pastor el “perdón de Dios” más de 100 personas – encontrándose cada uno en una situación de su vida determinada y en la mayoría de los casos desconocida por el pastor. ¿Qué sucedería si algún día se comprobara que la “confesión” y la “absolución” de uno de la pareja era corresponsable de que para ambos se haya logrado una  solución y reconciliación reales? Y esto ahora es sólo un ejemplo. Eventualmente un pastor, como es su obligación profesional, ha confesado a miles de personas. A esto, por ejemplo se le añaden los numerosos sermones. Por cada engaño bajo su responsabilidad debe responder de acuerdo a la ley de siembra y cosecha. Eventualmente durante varias reencarnaciones o en los mundos del más allá, siendo que después de la muerte los pastores y los sacerdotes según su propia creencia entrarían en el cielo.

 

4.8.6. – ¿Pero los teólogos realmente entran al cielo? En algún momento cuando ya no sean teólogos testarudos, si no que se hayan convertido en hijos de Dios y se hayan arrepentido de todo reparandolo todo y habiendo recibido el perdón de sus víctimas. Posibles consecuencias dañinas por el sacramento de la confesión son sólo parte de una culpa pecaminosa inmensa. Se puede pensar también en los innumerables crímenes de los dignatarios eclesiales que aún no han sido expiados, por ejemplo en las ejecuciones de personas que pensaban de forma diferente, en las guerras religiosas, en las cruzadas y en la “quema de brujas”; en la persecución de judíos o en el hecho de que aún hoy se sigue negando que los animales tengan un alma; en que se permiten experimentos con animales y en los asesinatos a los animales, y en mucho más. Todo lo que hoy aún esta escondido es evidente en el reino espiritual. Y los instigadores eclesiásticos ya no se pueden esconder en sus finas bordadas vestimentas, ya que todos los crímenes recaen tarde o temprano sobre el responsable. Estoy convencido también de que el dolor que le hemos causado a los animales también cuenta.

 

4.9. – ¿Es quizás esta una de las razones, por las que en las Iglesias ya no se enseña la ley de siembra y cosecha y el conocimiento original de la reencarnación? La jerarquía eclesiástica también debería enseñar que ellos mismos están dentro de esas leyes y que los numerosos crímenes de la historia de la Iglesia que aun no han sido expiados tienen aún sus consecuencias si todavía no les han llegado los efectos. Dicho en general: Alguien que tenga conocimientos de la ley de siembra y cosecha se comportará de otra manera que aquel que cree poder escapar de los posibles efectos bajo la protección de una gracia que todo lo perdona de inmediato.

 

4.10. – Link: La confesión católica – un invento sofisticado de los sacerdotes

 

  1. Confirmación

 

5.1.1. –  Esta propia libre decisión del menor es tomada en la Iglesia protestante con la confirmación. Sobre esto tenemos la siguiente historia escabrosa … “Si queréis vivir y crecer en la fe con Jesucristo, vuestro Señor, y permanecer en su Iglesia siendo cristianos protestantes, entonces decid sí, con la ayuda de Dios`”. Esa es la pregunta de doble filo al confirmante como antes ya había explicado: “Creer en Cristo” por un lado y “seguir siendo protestante”, por otro lado, son dos cosas distintas. Naturalmente esto no es entendido así por la Iglesia … ¿Y se puede realmente decir con buena conciencia que todos ellos quieren vivir con Cristo, “su Señor”? Lo que yo ya sabía es el lugar donde se iba a realizar la fiesta, pues hacía tiempo que ya estaba organizado de antemano y los parientes ya estaban invitados, etc. (ver explicacion).

 

5.1.2. – Cuando acababa de salir de la Iglesia, un colega lo supo por medio de un comunicado del registro civil a la comunidad eclesial, y su reacción fue: ¿Qué pasa con la promesa que hiciste en la confirmación? ¿Por qué se le ocurrió hacer esa pregunta? Yo, de hecho, no me acuerdo para nada del momento cuando, con trece años, hice la promesa. Yo ni siquiera tuve la oportunidad de decir libremente que no quería. Esto ya estaba todo convenido de antemano. Todo el entorno preparado para la festividad, y las clases de orientación para la confirmación ni si quiera mostraban la posibilidad de dar una negativa. Estaba absolutamente claro que se daría un “sí”. Además los padres se habían esforzado mucho para organizar una hermosa fiesta. Yo me acuerdo que todo fue hecho con mucho cariño y ya desde este punto de vista para mi no era imaginable reventar el asunto. Además para un niño de trece años negarse ya era prácticamente imposible, pues se hubiera tenido que renunciar a los muchos regalos y al dinero. Con esto se podía ahorrar dinero por ejemplo para un ciclomotor, lo que es totalmente comprensible. También  me alegré mucho cuando me pude comprar una moto. Pero todo esto en conjunto no debería ser presentado como una libre decisión propia a favor de Cristo y la confirmación de la promesa del bautismo. Al revés tampoco es honesto imponer el verdadero contenido de la confirmación. Si se actúa honestamente no se puede esperar de los confirmantes, que den una confesión de fe por convicción absoluta y decir: “Yo me decido de por vida por Jesucristo como mi Señor”. Las consecuencias para el niño o el adolescente no son previsibles. Yo tampoco los puedo convencer si ellos mismos no lo quieren por sí mismos. Además  aún están en la edad de desarrollo, donde puede que uno se entusiasme por algo de lo que posteriormente deje de lado. Yo conozco aquí a varios colegas sacerdotes. Ellos aprovechan la oportunidad y coaccionan a los niños para que hagan una confesión de fe por Cristo. Esto tiene poca base y después de algún tiempo se acaba. Se trata al fin y al cabo de una manipulación irresponsable de la Iglesia que lleve la responsabilidad (ver explicacion).

 

5.1.3. – … De alguna manera esto está dentro de un marco muy problemático [lo que aquí ya no está especificado], esto lo tenía claro. Y esto es año tras año lo mismo. Y esto también funcionó únicamente por qué yo [como pastor] había callado muchos lados oscuros de la enseñanza y la Iglesia protestante, como por ejemplo, la enseñanza de la negación de la libre voluntad en asuntos de fe, por cierto una enseñanza básica protestante, lo que casi nadie sabe. Pero ahora cuando profundizo en todo esto, llegaría demasiado lejos. También ´hay otras cosas terribles o extrañas de la creencia protestantes … Y por eso también lo he dejado` (ver explicacion).

 

6.   “La extrema unción”

6.1. – Sacerdotes como mensajeros de la muerte – miedo a la “extrema unción”: Como los otros rituales eclesiásticos o sacramentos, también el acto externo de la “extrema unción” en el moribundo se supone que acciona algo interior. “Que El Señor te perdone lo que has pecado mediante esta santa unción y mediante su benevolente misericordia …”, así suena una de las posibles fórmulas que le dice un sacerdote a un moribundo. Por lo tanto no se efectúa un perdón entre personas – arrepentimiento, petición de perdón, reparación del mal cometido y no repetirlo más –, si no que el perdón tiene lugar aparentemente por el aceite de oliva previamente “bendecido” por el obispo. Cuando un católico cae gravemente enfermo puede recibir la Santa Unción y también cuando, después de haberla recibido, la enfermedad se agrava.” El catecismo (1529) dice que teóricamente esta “unción de enfermos” también podría aportar una curación. En la práctica, la gran mayoría de los católicos aplazan este sacramento hasta los últimos minutos de su vida  y cuando aparece el cura el que está a punto de morir generalmente ya está inconsciente. Por esto en vox populi se dice hasta hoy acertadamente de la “extrema unción” que cuando el cura aparece en la puerta con su frasquito de aceite, “entonces llegó el momento”. Al sacerdote se le ve como al mensajero de la muerte o incluso como a la encarnación del “hombre y la guadaña”. Miedo y desesperación muchas veces se han unido a este sacramento, por parte de los parientes y del agonizante. Y muchos católicos también sospechan que al moribundo no le espera el paraíso en el más allá sino, como ya pasa aquí en parte, le espera la ley de siembra y cosecha. Sin embargo, el catecismo católico escribe: “Esta extrema unción ofrece al término de nuestra vida terrenal un sólido puente levadizo para entrar en la Casa del Padre” y “nos da conformidad ante la muerte y la resurrección de Cristo” (1523), y al llevarse a cabo “el enfermo recibe la fuerza y el don de unirse más íntimamente a la Pasión de Cristo” y el sufrimiento del que está a punto de morir se convierte incluso en “una parte de la obra de salvación de Jesús” (1521).

Que este “sólido puente levadizo” podría ser nada más que un castillo de arena, se puede vislumbrar, incluso comprobar, en el difícil morir de muchos cristianos eclesiásticos. El considerar el sufrimiento del católico como parte de la obra de salvación, independientemente de su comportamiento en vida, es un abuso tremendo de Jesús, el Cristo. E incluso en caso de personas virtuosas se debería tener mucho cuidado a la hora de poner su destino en el mismo plano que el de Jesús. Y para realmente llegar a acercarse a Él, el hombre debería primeramente terminar con la parafernalia y el malabarismo que se hace en Su nombre, y buscarlo sin aceite y sin hostias, buscándolo con un corazón honesto. Si sólo se quiere formar un “sólido puente levadizo” de aceite de oliva y no se forma una unión profunda con Dios, el hombre y la creación de Dios, a la hora de que entre el sacerdote de la muerte con su túnica sacerdotal en la habitación, el miedo crudo seguirá allí, abiertamente o subliminalmente.

7. Consagración de sacerdotes, y/o, ordenación de pastores

7.1. – Jesús advirtió sobre los escribas y teólogos. El exclamó: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia” (Mateo 23, 27). Jesús nunca quiso pastores ni sacerdotes, ni hablar de las excelencias (obispos), eminencias (cardenales) y similares. Según Su enseñanza nadie es superior a otro. En la Iglesia los escribas teólogos y sacerdotes tomaron, sin embargo, el dominio. Ellos crearon la diferenciación entre el clero que impone y el laico obediente. Al igual que en los cultos paganos los sacerdotes se presentan de forma fáctica como intermediarios de Dios (en el culto católico los obispos valen oficialmente como representantes del intermediario “Cristo”) (ver más abajo sobre la aparente mediación de los sacerdotes). En el culto a Mitra, por ejemplo, al guía de la comunidad se la llamaba “Pater”, como posteriormente a los sacerdotes en la cristiandad eclesial. Según la enseñanza de la Iglesia, la subordinación al sacerdote mayor, el papa, es necesaria para la salvación (ver El Teólogo N° 18).

 

7.2.1. – Jesús y sus apóstoles se vestían como el pueblo. Ellos tampoco establecieron fiestas, usos y tradiciones, si no que vivieron de acuerdo al mandamiento del amor al prójimo, independientemente de las prescripciones de los cultos y costumbres. Jesús también advirtió sobre los hipócritas, “que aman el orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres” (Mateo 6, 5). La Iglesia, sin embargo, diferencia a sus dignatarios del pueblo mediante ropajes especiales. Los clérigos llevan una especie de vestiduras femeninas y el papa, para determinados actos, se pone zapatos de color de sangre de buey. Los curas de orden llevan sotanas y capuchas, con lo cual su religiosidad es presentada a todas las personas. También estos disfraces pueden ser vistos como un símbolo de que estas personas tienen algo que ocultar. La Iglesia copió de los sacerdotes de Isis un peinado especial de los mojes, una calva en la parte trasera. Prácticas y usos, como por ejemplo, épocas de ayuno ú otros rituales (por ejemplo, los que tienen lugar en conventos y hermandades religiosas) igualmente provienen de religiones de misterio paganas. En su libro Salz der Erde (München 2004) [La sal de la tierra], el papa Benedicto XVI, escribió sobre su juventud: “Cuando posteriormente vino el cardenal Faulhaber a nuestra zona con su imponente púrpura  me impresionó, de modo que dije, algo así quisiera ser yo” (pág. 56).

 

7.2.2. – Jesús y sus apóstoles no llevaban determinados sombreros o gorros. La Iglesia, por el contrario, ha adoptado determinados sombreros y gorros de cultos paganos. Por ejemplo se usa la Tiara y la Mitra del dios pez Dagon babilónico para el papa, cardenales y obispos.                                           

                                         

Izquierda la tiara del dios pez Dagon y el papa Inocencio III con la tiara. Derecha Dagon con su mitra y al lado el papa Juan Pablo VI con la antigua mitra del antiguo dios-pez Mitra.

 

7.3.1. – Según la enseñanza católica y protestante primero esta Cristo y no un pastor o un sacerdote como “mediador” (Catecismo de la Iglesia católica, 1546; escrituras de confesión de fe protestantes, Apología XXI). Sin embargo: ¿No se comporta alguien como “intermediario” cuando afirma que ciertos actos son “actos de Dios” por poder de su función en la Iglesia?

 

En el catecismo católico dice al respecto. “En el servicio eclesial del ministro ordenado es Cristo mismo quien está presente … la Iglesia expresa que el sacerdote, en virtud del sacramento del Orden, actúa “in persona Christi Capitis” (1548). O: “El sacerdocio ministerial puede representar a la Iglesia porque representa a Cristo” (1553). La consagración de los obispos es reconocida como “plenitud del sacramento de consagración”, por lo cual cada obispo es descrito también como “vicario de Cristo” (1560). Con Cristo esto no tiene nada que ver. Él en su tiempo nunca impuso a un teólogo como su representante.

 

7.3.2. – También en el catecismo protestante dice: “Mientras el representante oficial administra la palabra y el sacramento, Cristo actúa a través de Él. La apología, una confesión de fe luterana de 1531, dice que los pastores evocan la persona de Cristo y no la propia, por la voluntad de la convocatoria de la Iglesia, como confirma Cristo: ´aquel que os escucha, me escucha a mi`. Cuando ofrecen la palabra de Cristo, cuando ofrecen los sacramentos, los ofrecen representando a Cristo`” (Evangelischer Erwachsenenkatechismus, Hannover 1975, 4. Auflage, S. 1164) [Catecismo evangélico para adultos].

 

Al citar esta palabra bíblica, la enseñanza de Jesús de Nazaret es falsificada una vez más, puesto que Jesús nunca habló de pastores y sacerdotes, si no que se refirió a todos sus seguidores. Pero la Iglesia interpreta sus palabras para una enseñanza de ministerio que, por ejemplo, también es empleada en los bautismos, donde dice, Dios bautiza aparentemente por rmedio del pastor – lo que en su contenido es equiparable a la teoría de que Dios estaría perdonando los pecados a través del pastor.

 

7.3.3. –  En esta parte la pregunta base: ¿Actúa Dios por medio del hombre? Sí. Él siempre actúa a través de nosotros cuando cumplimos Su voluntad, pero esto no tiene nada que ver con ningún ministerio eclesiástico.

 

8. Matrimonio eclesiástico

 

8.1. – Link: Para el casamiento, ni la Iglesia ni el sacerdote son necesarios

 

9. Entierro y misa funeraria

 

9.1. –  Jesús enseñó a no mirar a lo corrompible, si no a lo imperecedero, el espíritu. El enseñó a un Dios vivo y no honrar trozos de cadáveres. Como los antiguos cultos idólatras, la Iglesia creó un ostentoso y oneroso culto de sepelio, de muertos y de reliquias, según el ejemplo egipcio entre otros. Allí existían innumerables sepulcros de dioses muertos con algunos miembros, como las piernas, los brazos o las cabezas de los honrados, cuya autenticidad estaba garantizada para que los creyentes los pudieran venerar (ver Alexander Hislop, The Two Babylons, New Jersey 1959, pág. 179). También en el catolicismo se adornan innumerables lugares con partes de cadáveres en putrefacción, o huesos blanqueados envueltos en terciopelo y honrados como reliquias. La Iglesia al igual que los cultos paganos, son orientados al materialismo y también allí se habla de la resurrección de la “carne”. La Iglesia protestante niega incluso la inmortalidad del alma, el conocimiento originario de las grandes religiones mundiales, en cambio sus teólogos representan mayoritariamente la “teoría de la muerte total” que conlleva una resurrección posterior. Pero muchos de estos teólogos no creen realmente en la resurrección después de esta “muerte total”. De manera que ellos, que se tambalean al borde del precipicio de su propia desesperanza, no pueden realmente ayudar a personas desesperadas.

 

9.2. – Link: Ritual funerario eclesiástico – miedos sublimales

 

9.3. – Caricatura: Fakty i Mity / Das Weisse Pferd 19/2009
 

10. Culto mariano y de santos

 

10.1. – Link: ¿Para que se necesitan “santos”?Del culto a Isis a la veneración de María

 

11. Fiestas religiosas y otras costumbres

 

11.1. –  Link: Navidad, pascua y otras Fiestas – paganismo en la Iglesia

 

El texto se puede citar como sigue:

Revista “Der Theologe”, editor Dieter Potzel, edición Nº 32: Los Sacramentos y riutales de la Iglesia, Wertheim 2007, citado según www.theologe.de/los-sacramentos-de-la-iglesia.htm, redacción del 27.5.2008

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“Me voy a tomar mi cafecito que me han preparado con mucho cariño mis asistentes…hasta mañana… ¡si mis acólitos me lo permiten, claro!”

En su bestseller “La santa mafia del papa” Robert Hutchison menciona una serie de misteriosas muertes, que estarían en relación a asuntos financieros o personales con el Vaticano o un grupo cercano. Él se refiere a los siguientes casos fatales:

  • 1975: El senador francés príncipe Jean de Broglie

  • 1977: Charles Bouchard, gerente del banco Leclerc de Ginebra

  • 1978: Padre Giuliano Ferrari

  • 1978: El patriarca ortodoxo Nikodim

  • 1978: Papa Juan Pablo I

  • 1978: Poco después el secretario de estado cardenal Villot

  • 1979: Cardenal Vagnozzi, jefe de la prefectura para asuntos económicos del Vaticano

  • 1981: Francesco Cosentino, logia P2

  • 1982: El banquero milanés Roberto Calvi

  • 1982: El anticuario Giorgio Di Nuncio

  • 1982: El cardenal Benelli de Florencia

  • 1985: El ex ministro de relaciones exteriores de España Gregorio López-Bravo

  • 1985: El banquero Ricardo Tejero

  • 1986: El empresario marítimo José María Aristrain

  • 1986: El mafioso Michele Sindona

  • 1986: Un fallido intento de asesinato del empresario español Ruiz-Mateos

  • 1986: El juez del tribunal constitucional Manuel García Pelayo

  • 1994: El arzobispo salvadoreño Rivera Damas

  • 1998: El director de la filial del banco Vaticano en Nápoles, Aldo Palumbo

  • El sacerdote Giuliano Ferrari fue encontrado muerto en un compartimiento vacío del tren expreso ginebra – Paris. Aparentemente murió a causa de un “fulminante ataque cardíaco”. Ya en 1969 se trató de envenenarlo lentamente con digitalis glucosides. Esta droga produce fallas cardíacas.

  • Ferrari llamó a la iglesia romana “la empresa financiera más grande y sucia del mundo”. Deschner especula, si ni habrá sido una víctima del Vaticano. Según opinión de Ferrari sacerdotes latinoamericanos Camilo Torres y Oscar Romero. Ferrari dijo poco antes de su muerte: “El crimen más reciente del vaticano fue el asesinato de mi amigo, el arzobispo Oscar Romero en San Salvador.“  

  • En la mañana del 18 de Junio de 1982 fue encontrado el banquera milanés Roberto Calvi, colgando bajo un puente del Támesis. El fue encubridor y participante en uno de los grandes escándalos financieros que fue gatillado por el Vaticano. Él le dijo a sua hija poco antes de morir: “Los curas van a ser mi fin.”

  • Su esposa, Clara Calvi, dijo en una entrevista: “Con seguridad fueron los curas del Vaticano. Esto nos dijo Roberto antes. Matar a alguien no es pecado para ellos, así le dijeron. Ellos liberarían sólo un alma de un cuerpo.“ y www.theologe.de/theologe 16.htm

  • Al consejero financiero anterior del Vaticano, Leopold Ledl, le dijo Calvi, días antes de su muerte, en su huida a Londres: “Marcinkus quiere mi cabeza” (se refirió al cardenal Marcinkus).

  • El lunes, 4 de mayo de 1998 fueron asesinados tres personas.

  • La versión oficial: El guardia suizo Cédric Tornay, habría asesinado al teniente Estermann y a su esposa Gladis Meza Romero, para luego dispararse a si mismo. Un grupo pertenecientes al vaticano, clérigos y laicos, que quieren permanecer en el anonimato, lo ve de otra manera. Ellos escribieron un libre, en Italia, sobre este tema con el título: ”Mentiras sangrientas en el Vaticano”. En Alemania apareció este libro con el título: “Ihr habt getötet”. 23)

  • En su libro exponen sus reflexiones, de cómo se pudo haber llegado a este asesinato, quién fue el beneficiario y enumeran muchas incongruencias hasta la falsificada carta de despedida del supuesto asesino.

  • La madre de Céderic afirma, que hay alguien en el Vaticano quien podría aclarar la verdad, pero este habría desaparecido de repente.

  • Ella tiene miedo, porque delegados del vaticano viajaron donde ella, a Suiza, para presionarla y requerir su silencio.

  • Según datos de este grupo colaborador anónimo del Vaticano, que se hacen llamar los “Apóstoles de la verdad”, en el vaticano habría una “sangrienta guerra de sucesión“ desencadenada entre los remanentes de la tristemente famosa logia masónica P2 y el archi conservativo grupo internacionalmente activo. 

  •  Los “apóstoles de la verdad” del Vaticano escriben, que un tenaz  forceo donde  el clan de los masones y este grupo internacional se reparten entre ellos “la gigantesca (político, económico y logístico) poder del Vaticano donde el papa es sólo una imagen para el público.“

  • A la muerte de Juan Pablo I (Albino Luciani) dicen, que él quería terminar con los dudosos negocios financieros, el exagerado lujo  y la corrupción dentro de la  Iglesia oficial. “Pero su pontificado fue notoriamente corto (sólo 33 días), las circunstancias de la muerte fueron misteriosas, y el cadáver de Albino Luciani fue tan rápidamente embalsamado, que fue imposible hacerle una autopsia …”

  • La iglesia apoyo desde un comienzo la esclavitud y la agudizó en muchos aspectos.

  • El papa Nicolás V, legitimó el comercio de esclavos en su bula “Divino amore communiti” (por amor divino a la comunidad) el 18 de Junio de 1452. Por esto el comercio de esclavos fue legal y no causo ningún escrúpulo en los participantes.

  • El papa mantenía esclavos. El papa Gregorio I mantuvo a cientos de esclavos en sus haciendas y consintió  las leyes, que prohibían a los esclavos, casarse con cristianos libres.

  • Un esclavo era considerado como ganado. La iglesia trataba a los esclavos como un “bien de la iglesia” y esto valía como no vendible. Las Iglesia tasaba el valor de los bienes eclesiásticos no según el dinero, sino según los esclavos. 

  • Si, a pesar de todo, se liberaban a esclavos, este debía recompensar a la iglesia con su patrimonio.

  • La iglesia le prohibió a los esclavos hacer testamentos. A la muerte de un esclavo sus ahorros le llegaban a la iglesia.

  • Según santo Tomás de Aquino los esclavos eran “útil de servicio”.

  • La iglesia hizo todo para mantener la esclavitud, y nada para eliminarla.

  • Un obispo sólo podía liberar a un esclavo, si éste ofrecía a dos en su reemplazo.

  • Niños ilegítimos de sacerdotes fueron hechos esclavos eclesiásticos de por vida, esto también valía para niños abandonados. (3. sínodo de Toledo)

  • El “santo” Martín de Tours (hoy representado en muchas iglesias, como reparte su abrigo), por ejemplo mantenía a 20.000 esclavos.

  •  

  • También los conventos tenían esclavos, tanto para el servicio de los conventos como para el servicio de los monjes. Miles de eslavos y sarracenos presos fueron repartidos en los conventos. .La esclavitud perduró en las haciendas y en las propiedades papales hasta el siglo 11.

  •  “Se calcula, que temporalmente por cada esclavo que llegaba vivo hasta lo costa africana, diez morían durante el transporta terrestre y otros diez más fallecían durante el viaje por mar.”

  • El protestantismo siguió desde el comienzo el mismo camino, después que lutero había justificado teológicamente el vasallaje y la esclavitud. Hasta muy avanzado en el siglo 19, naciones evangélicas, bajo el consentimiento teológico de los misioneros, comerciaban con esclavos y salían a la caza de esclavos.“

  • El primer barco de transporte de esclavos inglés se llamaba “Jesús”.

Jesús predicó el amor al prójimo. Esto no es compatible con el hacer de la iglesia. Para aquel, que ahora diría, así fue en ese tiempo, aquí una frase del Corán: “Si un esclavo tuyo desea su certificado de libertad, entonces extiende se lo, si tú lo conoces como bueno, y dale una parte de tus riquezas. Que Dios te ha concedido”.

También en el “Cristianísimo” pudo haber sido de otra manera.

Comercio esclavista con los indios

  • Al comienzo, el obispo Rodríguez de Fosca personalmente fue el mandante detrás de la venta de esclavos indígenas en Sevilla..

  •  Colón le envió varias veces una gran cantidad de indígenas al mercado de esclavos hacia España. Solo en Febrero de 1495, fueron cuatros barcos con 500 indígenas cada uno, entre 12 – 35 años de edad.

  • Colón, como hábil comerciante, estaba bien al tanto con la teología moral de su iglesia, según la cual: “Esclavizar a no cristianos se justificaría con el argumento, que paganos de todos modos estarían destinados a la eterna condenación.”

  • El 18.6.1452 el papa Nicolás V legitimó del comercio de esclavos mediante una bula, autorizando al rey de Portugal, “… conquistar a los países de los no creyentes expulsar a sus habitantes, subyugarlos y obligarlos a la eterna servidumbre.”

Ya que el papa actual (Juan Pablo II) se hace destacar tan maravillosamente con un “Mea culpa” de un tipo especial, echándole toda la culpa de los sangrientos crímenes, no a la iglesia y a sus papas, si no a los “hijos e hijas” de la iglesia, aquí el texto original – que a millones indígenas les trajo una muerte brutal – en latín, para refrescar la memoria al papa: “… invandendi, conquirendi, expugnandi et subjudandi illorumque personas in perpetuum servitutem redigendi …“

barcoPlano de carga de un barco para el transporte de esclavos.
Durante siglos la iglesia fomentó la esclavitud y mantenía esclavos propios.

inquisicion

Hermano Tomás, estamos cumpliendo fielmente el mandato de nuestro Señor de matar a nuestros enemigos…¿pero no era “amar” más bien, hermano Agustín?…¡Bueno, es que los tiempos cambian, hermano Tomás!

La inquisición fue una justicia de robo y linchamiento en el nombre de la “fe” correcta. Los dignatarios eclesiásticos constantemente han recogido dineros sangrientos – en forma tan excesiva, que un refrán decía, el medio más rápido y fácil, para hacerse rico, es la caza de brujas. Base para la tortura y asesinato de miles de mujeres en Europa, fue la aprobación en 1487 del «Malleus maleficarum», o «Martillo de brujas», por parte del papa.  

  • La verdadera cara de la inquisición lo muestran las ordenanzas del papa Inocencio III. El decretó “Confiscar los bienes del hereje, enajenarlos y desheredar a los hijos herejes.” Para que fluyera más rápido el dinero ensangrentado y para obtener “confesiones incriminatorias “, las víctimas fueron torturados brutalmente.

  • Con este dinero ensangrentado, por ejemplo, el papa Juan XXII, en el año 1317, pudo comprar seis nuevos obispados. Ya en el año 380 se amenazaba a los disidentes (herejes) con la expulsión, destierro y confiscación de sus bienes. Se les negó, a los disidentes, el derecho hacerse llamar cristianos, hacer testamentos o heredar, y se tenía preparado la pena de muerte para todos los renegados. 

  • El papa Alejandro III ordenó en el concilio de Tours en 1136, a los príncipes  y gobernantes, encarcelar a los disidentes y confiscarles sus bienes.

  • A penas era citado y arrestado un sospechoso de herejía, fueron incautados sus bienes – antes de que llegase a un proceso. También en esto se puede reconocer la esencia de la inquisición.

folter2Hermano Tomás, lo va a matar? ¡No, hermano Teodosio, le estoy  vaciando sus bolsillos!

Los bienes de los asesinados fueron incautados. Hoy se diría: Robo con asesinato. 

  • Si alguien era acusado por las autoridades de la inquisición y detenido, entonces  llegaban de inmediato los funcionarios a su casa y todos sus bienes fue inventariado. Su familia era echado a la calle – independiente como resultaba al final el proceso – y eventualmente se morían de hambre. Era muy peligros apoyar a estos expulsados, ya que con esto uno mismo podía caer en las redes de la inquisición. La iglesia recibía en Alemania cada vez 1/3 del dinero robado, de las tierras o de las casas, etc. de los asesinados. En otros casos la mitad. Muchas veces las autoridades locales recibían un tercio, un tercio las autoridades de la inquisición (para mantenerla funcionando) y un tercio el obispo.

  • En el estado vaticano, todos los bienes robados, de los disidentes (herejes) asesinados, les llegaba al Vaticano.

  • En el siglo 14, en otras zonas italianas, el vaticano también se embolsó el 100 % de los bienes robados.

  • Con frecuencia la iglesia y el estado se disputaban el botín de los robos, hasta por decenios.

  • Si los participantes de la inquisición, no hubieran obtenido tantos beneficios de los robos con asesinatos a los disidentes, la inquisición se hubiera diluido como el agua en la arena, porque muchas personas, también nobles, sentían en su interior, que el papa había ordenado aquí algo diabólico.

wasserfolterEl papa ha dirigido a la inquisición y autorizado determinados métodos de tortura (Martillo de brujas)

  • Naturalmente se asesinaban preferentemente a disidentes (Herejes) ricos. En España ricos “conversos”, o sea, judíos cristianizados. A veces mediante cifras astronómicas se podían liberar por algún tiempo. Cuando estos conversos ricos se habían extinguidos, porque durante siglos se les cazaba, el derrumbe de los robos con asesinatos, puesto en escena por la iglesia, ya no era posible de parar.    

  • Especialmente perverso: También los muertos  podían ser acusados de herejía. Con esto los bienes del fallecido, podían ser incautados a los herederos, en forma posterior.

  • Así se podía arruinar a personan no gratas: A través de sus fallecidos padres. La iglesia católica no conocía la prescripción hasta 100 años después.

  • De esta manera se enviaban a familias completas en una miseria indescriptible, robándole todo.

  • Con vivientes no existía la prescripción. Así una expresión crítica de un joven, podía llevarlo a la hoguera siendo ya un anciano, según cuán rico era.

walsebsgrossEl monje católico puede estar satisfecho. Recién fueron quemados los últimos cátaros. Los bienes fueron incautados.

      Especialmente perverso y cruel: Cada acción en las brutales torturas y también la alimentación de los torturadores debían pagar las víctimas o sus parientes. Había una lista de precios para cada tortura. Aquí un ejemplo de la Ciudad de Darmstadt: Cuartizar a un vivo  15 kr.

Preparar la hoguera, botar las cenizas del quemado a aguas corrientes 30 kr.

Quemar viva a una bruja 14 kr.

Degollar a una persona con la espada 10 kr

Colgar a una persona 18kr.

Estirar un cuerpo 5 kr.

Cortar nariz  y orejas 5 kr.

Poner a alguien en el potro 8 kr.

Un golpe con varilla 1 kr.

Cordeles para tensar sobre el potro, izar y colgar pesas, colocar torniquetes a las piernas 30 kr.

Expulsar del pueblo 1 kr

El dinero y los bienes robados con asesinatos, especialmente a mujeres, le llegaba directamente o por desvíos, a la iglesia.  Recursos de los robos con muerte de brujas, se usaron por ejemplo en la construcción del palacio de los arzobispos de Mainz o para las iglesias en Goßmannsdorf y Gerbrunn. 

·         También el palacio de Johannisberg en Aschaffenburg fue construido con dinero sangriento.

·        Que no se olvide: Éste dinero ensangrentado quitado mediante robo con asesinato, es aún hoy día parte d la fortuna de las iglesias – incrementada con los intereses y los intereses de estos en miles de millones.

documentos

  • Para aumentar los bienes raíces, mojes y otros hombres de la iglesia falsificaban, no raras veces, documentos.

  • Si un obispo o un abad quería aumentar su propiedad, muchas veces mandaba hacer confeccionar una falsificación, que luego era “encontrada” en el archivo y que demostraba, que este o aquel príncipe, de tiempos anteriores habían legado el terreno correspondiente al convento ¿Qué iban a hacer los campesinos en contra de esto?, ya que la mayoría de las veces no sabían leer ni escribir.

  • Hubo monjes que habían aprendido el arte de falsificar y que recorrían el país de convento en convento, para ejercer su oficio.

  • En su lecho de muerte, el monje Gueron, en su lecho de muerte, reconoció, que había recorrido toda Francia, para confeccionar falsos documentos para monasterios e iglesias.

  • En el sur de Alemania el convento benedictino de Reichenau junto al lago Constanza, se hizo cargo de este trabajo criminal.

Una gran parte de los documentos medioevales son falsificaciones

  • La guinda de la torta de la criminalidad se la adjudicó el papa Esteban II (*757), afirmando, que Constantino la había regalado todos los territorios del occidente. No pocos que consideraban esta “donación de Constantino” como una falsificación, tuvieron que pagar con su vida esta declaración, así por ejemplo, Johannes  Dränsdorf en Heidelberg, aún en el año 1425 y el (“Waldenserführer”) Friedrich Reiser en Strassburgo.

  •  La donación de Constantino se basaba en la siguiente leyenda: El perseguidor de cristianos Constantino, según esto, fue sanado por el papa Silvestre I de la lepra, fue convertido y bautizado y en agradecimiento no sólo le regaló el Lateran, si no todas las provincias de Italia y los países occidentales.

  • Después de que, ya en el siglo 12, los seguidores de Arnold von Brescia, habían reconocido la falsificación, el secretario papal y humanista Laurentuis Valla en 1440, en un escrito lo había aclarado definitivamente. La escritura histórica católica romana, según Deschner, recién en el siglo 19 reconoció la falsificación.

  • Todavía las iglesias son los más grandes terratenientes en Alemania como también en muchos otros estados. ¿Cuántas de estas propiedades habrán sido compradas con dinero ganado honestamente? ¿Y cuanto fue robado, estafado o quitado? 

 

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