Archive for junio, 2009


davidPor. David Macías Isaza

Davidmaciasisaza@gmail.com 

Gracia y paz tengan todos los creyentes dispersos por el mundo, que con hambre y sed de justicia escudriñan la palabra de Dios con diligencia. Hoy escribo con tremenda tristeza, de ver una vez mas que hay tantos hombres que creyendo ser la luz, habitan en las tinieblas más oscuras. Y es que el enemigo de Dios se las ha arreglado para engañar a muchos, incluso a los mismos elegidos de Dios como lo profetizó nuestro Señor Jesucristo, el hijo del Dios viviente:

Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas; y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuese posible, aun a los escogidos. (Mateo 24:24)

hoy en Día existen falsos Cristos y falsos profetas que engañan aún a los elegidos. Pero ¿que significa un falso Cristo? ¿Qué significa la palabra Cristo? En el diccionario nos dicen que la palabra Cristo viene del latin «christus» y éste del griego «jristós», ‘χριστ’. Es una traducción de la palabra hebrea “Mashiaj” que significa literalmente “ungido”. Pero ¿Qué significa ser Ungido? ¿Qué significa la palabra unción?

En la enciclopedia encontramos la siguiente definción:

Se llama unción (del latín ungere, ‘untar’) al proceso de embadurnar con aceite perfumado, grasa animal o mantequilla derretida, presente en los rituales de muchas religiones y razas. Las personas y cosas se ungen para simbolizar la introducción de una influencia sacramental o divina, una emanación, espíritu o poder sagrados. Puede verse como una forma espiritual de librar a personas y cosas de influencias y enfermedades peligrosas, especialmente de los demonios que se cree son o causan dichos males.

Así como lo expresa la enciclopedia, es como nuestro Señor Jesucristo veía también el significado de la palabra unción, miremos:

El Espíritu del Señor está sobre mí: Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres: Me ha enviado para sanar a los quebrantados de corazón: Para predicar libertad a los cautivos: Y a los ciegos vista: Para poner en libertad a los quebrantados. (Lucas 4:18)

Éste conocido pasaje de Lucas fue lo primero que nuestro Señor Jesucristo predicó públicamente en una congregación. Dice el evangelista que Jesús buscó en el libro la parte del profeta Isaías donde decía esto y lo desenrolló para leerlo en público, y aunque los asistentes se maravillaban de la sabiduría con que Jesús hablaba, lo agarraron luego para matarlo porque no les gustó que les dijo que solo Dios se reserva el derecho de elegir a quien quiere sanar y a quien quiere ungir, como puede verse más adelante en el mismo capítulo.

Pero es que ¿acaso es cierto que fue ungido Jesús?

Las escrituras revelan que sí, y nos dan cuenta del momento exacto de su ungimiento:

Y aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió, y descendió el Espíritu Santo sobre Él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado, en ti tengo complacencia. (Lucas 3:21-22)

En las escrituras encontramos que ser ungido es lo mismo que tener la presencia del Espíritu del Señor o Espíritu Santo, y esto también es descrito como nacer del Espíritu, como veremos más adelante. En ésta ocasión Jesús nació del Espíritu.

Pero él pasaje escrito por el profeta Isaías también nos revela que el concepto de la unción es algo mucho más antiguo que la época de Jesucristo, la unción viene desde tiempo atrás. Cuando escudriñamos la Biblia nos damos cuenta por ejemplo que el rey David fue también ungido por Dios, y además nos damos cuenta que su ungimiento tuvo ocasión en un momento del tiempo determinado:

Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió de entre sus hermanos; y desde aquel día en adelante el espíritu del Señor descendió sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá. (1 Samuel 16:13)

El testimonio que se da de David es similar al de Jesucristo, ambos fueron ungidos y el Espíritu de Dios descendió sobre ellos. Esto quiere decir que la presencia de Dios habitaba ahora en ellos, para guiarlos y para obrar maravillas sobrenaturales, una de ellas por ejemplo, es que cuando David tocaba el arpa, traía la manifestación de la presencia de Dios y el demonio dejaba de atormentar a Saúl (1 Samuel 19).

Muchos otros personajes en la Biblia fueron ungidos, todos los hombres de fe de antaño lo fueron, entre ellos Abraham, Isaac y Jacob de quienes se da el testimonio que cuando nacieron del Espíritu Dios les cambió sus nombres. En la época de Moisés por ejemplo, se dice que Dios quería ungirlos a todos, pero no todos lo creyeron, así que no se pudo:

Entonces YHWH descendió en la nube, y le habló; y tomó del espíritu que estaba en él, y lo puso en los setenta varones ancianos; y fue que, cuando posó sobre ellos el espíritu, profetizaron, y no cesaron. (Numeros 11:25)

Y ocurrió que otros que no estaban con moisés fueron también ungidos en este momento y algunos fueron a acusarlos delante de Moisés para que los reprendiera, miremos:

Y habían quedado en el campamento dos varones, uno llamado Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposó el espíritu; estaban éstos entre los escritos, mas no habían salido al tabernáculo; y profetizaron en el campamento. Entonces corrió un joven, y dio aviso a Moisés, y dijo: Eldad y Medad profetizan en el campamento. Entonces respondió Josué hijo de Nun, ministro de Moisés, uno de sus jóvenes, y dijo: Señor mío Moisés, impídelos. (Números 11:26-28)

¿Y qué le respondió Moisés al joven?

Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? Mas quién diese que todo el pueblo del SEÑOR fuese profeta, que el SEÑOR diese su espíritu sobre ellos. (Números 11:29)

La voluntad de Moisés y de Dios era que todos fuesen llenos del Espíritu, y esto puede verificarse por la palabra de los profetas:

Y será que después de esto, derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros viejos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y aun también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. (Joel 2:28-29)

Es de aquí de donde deducimos que la voluntad de Dios es que todos le conozcan y que todos sean ungidos, éste pensamiento también estaba en la mente y en la boca de los apóstoles de Jesús el Cristo, en hechos de los apóstoles, cuando Pedro estaba hablando del suceso del Pentecostés, y también mas adelante cuando se dieron cuenta que Dios también estaba ungiendo a los que no son Judíos de nacimiento:

¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, (el cual está) en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? (1 Cor 6:19)

En ésta carta de Pablo vemos que los no Judíos de nacimiento habían venido a ser judíos por adopción y el mismo espíritu de Dios ahora moraba en ellos, es decir, estaban ungidos. El apóstol Juan lo dice así:

Mas vosotros tenéis la Unción del Santo, y conocéis todas las cosas. (1 Juan 2:20)

Es claro que para Juan, todos los creyentes tenían la unción, es decir, estaban ungidos. Más adelante dirá:

Y la Unción que vosotros habéis recibido de él, mora en vosotros; y no tenéis necesidad que ninguno os enseñe; mas como la Unción misma os enseña de todas cosas, y es verdadera, y no es mentira, así como os ha enseñado, perseverad en él. (1 Juan 2:27)

Para el apóstol Juan nadie tiene nada que enseñarle a un creyente, puesto que está ungido y la unción que está en él le enseña todo, aunque esto no descarta el que los dones que el mismo espíritu reparte en los demás creyentes, edifique y ayude a perfeccionarlo. Pero esto es muy diferente a decir que hay dos clases de creyentes, semejante declaración nunca es encontrada en la Biblia, ya que para Dios, todos sus hijos son ungidos y tienen la unción. Muchas sectas se han levantado con falsos ungidos que proclaman ser los únicos portadores de la verdad, pero sencillamente contradicen lo revelado en la escritura donde se afirma que todos los creyentes somos ungidos (si es que hemos nacido del Espíritu) y no necesitamos que nos enseñen nada, sino que Dios mismo mora en nosotros a través de su Espíritu y nos revela todas las cosas, si esto no fuera así, estaríamos perdidos siguiendo a los hombres, pero la verdad es que Dios nos ha ungido y por esto podemos entender su palabra y por su presencia en nuestra vida podemos hablar y entender lo que otros no entienden ni pueden siquiera imaginar. Me atrevo a afirmar que si una persona se considera creyente pero no tiene al Espíritu, es decir, no está ungido, realmente dicho “creyente” no tiene nada y está perdido en las tinieblas… Jesucristo le declaró ésta misma verdad a un respetado teológo y sacerdote de su época, llamado Nicodemo lo siguiente:

Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y de Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que es nacido de carne, carne es; y lo que es nacido de Espíritu, Espíritu es. (Juan 3:5-6)

Sencillamente quien no sea un ungido o un nacido de nuevo por el Espíritu no podrá ni ver ni entrar en el Reino venidero de Dios.

Ahora ¿será que los que son ungidos, reinan ahora con Jesús? ¡Por supuesto que no! puesto que Jesús aún no ha comenzado a reinar, su segunda venida aún no ha ocurrido y el día que ocurra “todo ojo le verá”. Aparecerá la señal en el cielo y nadie podrá negarlo, pues todos los linajes de la tierra harán lamentación por él, como lo declara Mateo 24 y también Revelación o Apocalipsis 1.

Conclusiones

-Ser ungido es nacer del Espíritu y todos los creyentes y profetas de todos los tiempos fueron nacidos del Espíritu y fueron ungidos, sino no hubieran podido ver el Reino de Dios, y se sabe que lo vieron y murieron esperándolo. (Hebreos 11)

-Los hombres que no son ungidos no podrán entrar en el reino venidero de Dios. (Juan 3:5)

-Los hombres ungidos deberán permanecer hasta el fin para ser salvos y participar del Reino. (Mateo 10:12)

-Existen falsos ungidos que hacen señales o que enseñan errores con el fin de extraviar aún a los elegidos de Dios. (Mateo 24)

-La voluntad de Dios es que todos se arrepientan y sean ungidos. (Joel) (Juan)

-Ser ungido es tener la presencia de Dios habitando en nuestro ser. (1 Corintios 6:9)

Paz.

pulpitoEstimado TESTIGO DE JEHOVÁ,

Usted defiende como un buen escudero la creencia Watchtoweriana de las dos clases de cristianos, una celestial o superior, y una terrenal o inferior, carente ésta de muchos “privilegios” que sí goza la primera. Definitivamente ya no puedo decir otra cosa, salvo que esta enseñanza está “fuera de órbita” y es un engaño satánico sin nombre. Para mí, en lo personal, el Dios de la Biblia NO HACE ACEPCIÓN DE PERSONAS, pero parece que el suyo, sí. En fin, ése es ya un problema suyo que le traerá graves consecuencias. Yo ya he dado mis razones en este blog por las cuales creo que soy un UNGIDO, uno que reinará con Cristo en su reino si persevero hasta el fin. Esta fe me impele a seguir adelante, trabajando para llamar a muchas más personas para que sean parte de la familia de Dios. Ahora, si usted no quiere ser parte de la familia de Dios, sino simplemente un esclavo sin derechos, ese es su problema, pero yo ya me siento un hijo de Dios y un hermano de Cristo…un miembro de su cuerpo místico. Usted se pierde esta magnífica oportunidad y acepta una posición para la cual Jesús nunca le llamó, como el de ser simplemente un súbdito de su reino, sin inmortalidad, sin poder, sin gloria y sin honra.

Alabo al Señor, quien ha hecho de todas las gentes un solo rebaño de creyentes con un solo pastor, el cual nos dará la vida eterna en su reino. Me siento feliz porque sé que los últimos de este mundo serán los primeros en la Era venidera, y los que son los primeros en este siglo serán los postreros en el venidero. Yo sé que recibí el Espíritu Santo desde el momento de mi conversión, y que ya soy parte del cuerpo de Cristo, el cuerpo que Cristo salvó de la condenación eterna con su sangre. Fuera del cuerpo de Cristo que es su iglesia no hay salvación, y si alguno dice no ser parte del cuerpo, lo que está diciendo es que está en el camino que conduce a la condenación eterna. Así pues, 97% de Testigos de Jehová están caminando hacia su destrucción porque se resisten a integrar el cuerpo o la iglesia de Cristo.

Cuando dejé de ser “Testigo de Jehová”, una de las primeras cosas que “mandé al diablo” fue la doctrina de las dos clases de cristianos: la clase celestial y la clase terrenal. Y creo que todo verdadero cristiano debe rechazar semejante blasfemia, pues si no lo hace, pagará muy caro por ello. Es curioso notar que ninguna iglesia enseña semejante barbaridad, salvo los mal llamados “Testigos de Jehová”, su organización. Es por eso que me llama mucho la atención de que usted haya aceptado una doctrina tan blasfema que es una seria gran afrenta a Dios y a su Hijo.

Lamentablemente usted está todavía perdido mientras se resista a ser un hijo de Dios, un hermano de Cristo, y miembro de su cuerpo, el cual él salvó con su sangre.

 

EL ENGAÑO DE LAS RIQUEZAS

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Mensaje para Charly Cash Moon y a todos los predicadores mafiosos idollartras del mundo. 

No tuerzas el derecho; no hagas acepción de personas, ni tomes soborno; porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos. Deuteronomio 16:19

Aunque amontone plata como polvo, Y prepare ropa como lodo; La habrá preparado él, mas el justo se vestirá, Y el inocente repartirá la plata. Job 27:16-17

Ciertamente como una sombra es el hombre; Ciertamente en vano se afana; Amontona riquezas, y no sabe quién las recogerá. Salmos 39:6

Pero ellos a su propia sangre ponen asechanzas, Y a sus almas tienden lazo. Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia, La cual quita la vida de sus poseedores. Proverbios 1:18-19

El bueno dejará herederos a los hijos de sus hijos; Pero la riqueza del pecador está guardada para el justo. Proverbios 13:22

No te afanes por hacerte rico; Sé prudente, y desiste. ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? Porque se harán alas como alas de águila, y volarán al cielo. Proverbios 23:4-5

El que aumenta sus riquezas con usura y crecido interés, para aquel que se compadece de los pobres las aumenta. Proverbios 28:8

Se apresura a ser rico el avaro, Y no sabe que le ha de venir pobreza. Proverbios 28:22

Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; mas al pecador da el trabajo de recoger y amontonar, para darlo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu. Eclesiastés 2:26

El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad. Cuando aumentan los bienes, también aumentan los que los consumen. ¿Qué bien, pues, tendrá su dueño, sino verlos con sus ojos? Eclesiastés 5:10-11

Sus jefes juzgan por cohecho, y sus sacerdotes enseñan por precio, y sus profetas adivinan por dinero; y se apoyan en Jehová, diciendo: ¿No está Jehová entre nosotros? No vendrá mal sobre nosotros. Miqueas 3:11

Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. Mateo 6:24

El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.
Mateo 13:22

Y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios. Lucas 12:19-21

Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. 1 Timoteo 6:9-10

!Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendrán. Vuestras riquezas están podridas, y vuestras ropas están comidas de polilla. Vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado tesoros para los días postreros. Santiago 5:1-3 

Y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme. 2 Pedro 2:3

Raices

Por David Macías Isaza 

Davidmacíasisaza@gmail.com  

El comentario de hoy será breve, y comenzaré diciendo que encuentro en la mayoría de las falsas doctrinas una misma  raíz, que es el error doctrinal más grande de todos, y es creer que Dios ha desechado a los judíos, cuando la verdad es que Dios ha invitado a los no judíos a ser judíos adoptivos. Muchos supuestos “creyentes” de hoy en día no quieren aceptar que por el sacrificio de Jesucristo somos ahora todos considerados “judíos” y Dios ha derribado el muro que nos separaba:

Porque Cristo es nuestra paz: él ha unido a los dos pueblos en uno solo, derribando el muro de enemistad que los separaba. (Efesios 2:14)

Pero para los escritores bíblicos, esto no significa que se creó otro pueblo nuevo, sino que los que no eran por naturaleza o por nacimiento Judíos, han sido invitados a ser parte del pueblo Judío, ya que Dios no ha desechado a su pueblo:

Por lo tanto, pregunto: ¿Acaso rechazó Dios a su pueblo? ¡De ninguna manera! Yo mismo soy israelita, descendiente de Abraham, de la tribu de Benjamín. Dios no rechazó a su pueblo, al que de antemano conoció. (Romanos 11:1)

 El apóstol Pablo repite ésta importante verdad en numerosas oportunidades, pues quiere que les quede claro a todos, incluso en una oportunidad reprende a Pedro por comportarse hipócritamente con los que no siendo judíos de nacimiento, habían sido sellados con la misma presencia de Dios:

Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar? Nosotros, judíos de nacimiento, y no pecadores de entre los gentiles, sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.” (Gálatas 2:14-16)

Las obras de la ley no justificarán al hombre, pero si lo harán las obras de la fe (para profundizar sobre este tema, por favor solicite el estudio: los mandamientos de Dios, la ley de Moisés y la gracia de Jesucristo, o encuéntrelo en google) Pero Dios nunca va a despreciar al pueblo que él mismo eligió para ser el portador de la simiente bendita del salvador Jesucristo:

¿Acaso tropezaron para no volver a levantarse? ¡De ninguna manera! Más bien, gracias a su transgresión ha venido la salvación a los *gentiles, para que Israel sienta celos. Pero si su transgresión ha enriquecido al mundo, es decir, si su fracaso ha enriquecido a los gentiles, ¡cuánto mayor será la riqueza que su plena restauración producirá! (Romanos 11:11-12)

El plan de Dios es restaurar su pueblo, reunirlo todo bajo sus alas. Por esto Jesucristo afirmó:

También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. (Juan 10:16)

Para el mismo Jesucristo, la ecuación estaba clara, el verdadero pueblo judío sería compuesto por no judíos de nacimiento:

Pues si el haberlos rechazado dio como resultado la reconciliación entre Dios y el mundo, ¿no será su restitución una vuelta a la vida? Si se consagra la parte de la masa que se ofrece como *primicias, también se consagra toda la masa; si la raíz es santa, también lo son las ramas. (Romanos 11:15-16)

Para el apóstol Pablo estaba claro que Dio planea restituir a su pueblo, junto con los no judíos que se unen ahora al pueblo de Dios:

Ahora bien, es verdad que algunas de las ramas han sido desgajadas, y que tú, siendo de olivo silvestre, has sido injertado entre las otras ramas. Ahora participas de la savia nutritiva de la raíz del olivo. Sin embargo, no te vayas a creer mejor que las ramas originales. Y si te jactas de ello, ten en cuenta que no eres tú quien nutre a la raíz, sino que es la raíz la que te nutre a ti. (Romanos 11:17-18)

El apóstol Pablo llega al punto de afirmar que de todo Israel habrá salvos:

Hermanos, quiero que entiendan este *misterio para que no se vuelvan presuntuosos. Parte de Israel se ha endurecido, y así permanecerá hasta que haya entrado la totalidad de los *gentiles. De esta manera todo Israel será salvo, como está escrito: «El redentor vendrá de Sión y apartará de Jacob la impiedad. Y éste será mi pacto con ellos cuando perdone sus pecados.» (Romanos 11:25-27)

A la luz de esta revelación bíblica deben verse todas las demás cosas. Por ejemplo, cuando en Revelación o Apocalipsis se habla de los 144.000 de todas las tribus, ¿significa que son solo judíos de nacimiento? ¡Por supuesto que no! Si nos empeñamos en verlo así estaríamos pasando por alto la verdad de que somos ramas injertadas, y si somos injertados en el pueblo de Israel, pues para Dios somos parte del pueblo Judío, herederos de las promesas hechas a los patriarcas:

“Y si sois de Cristo [el Mesías], entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa” (Gálatas 3:29)

Vemos pues que en el pensamiento de Dios, solo hay un pueblo heredero, los descendientes de Abraham, los hombres de fe.

Conclusión

Muchos han malinterpretado la Biblia y consideran que Dios tiene un trato diferente con los Judíos de nacimiento y otro con los no judíos de nacimiento, pero nada más alejado de la verdad que se ve en el pensamiento de los apóstoles y de Apocalipsis.  Éste malentendido ha hecho que los que se autoproclaman cristianos y apostólicos y romanos, hayan ayudado a asesinar a tantos judíos en la historia y que tantas personas no comprendan el Reino venidero del Mesías que será en Jerusalén, como fue profetizado por los hebreos… sin más, la salvación viene de los verdaderos adoradores, los que han sido hecho judíos por la fe:

“Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos.

ungiMúltiples preguntas y dudas han surgido a raíz de este tema, ya que es un tema aparentemente complicado, pero en sí mismo es muy claro y entendible.

Diferentes posiciones se han tomado respecto a esto, algunos dicen que los 144 mil de Apoc. 7:4-8 y 14:1-3 son un grupo diferente a la Gran Multitud que aparece en Apoc. 7:9-17. Otros afirman que los 144 mil es un grupo especial que se diferencia de la gran multitud por ser gente única y diferente (moral y espiritualmente). Otros afirman que los 144 mil son los únicos que serán salvos y nada más. En fin, son muchas las teorías referentes a este tema, las cuales no mencionaremos aquí por cuestión de espacio.

A continuación veremos Bíblicamente lo que realmente son los 144 mil y la gran multitud, ¿serán grupos diferentes y distintos? O ¿los 144 mil y la gran multitud es un solo grupo?

LO QUE JUAN “OYE” NO ES LO MISMO A LO QUE “VE” PERO EL SIGNIFICADO ES EL MISMO

En Apocalipsis 7:1-3, observamos que el apóstol Juan ve en visión a cuatro ángeles que detenían los cuatro vientos de la tierra “para que no soplase viento alguno” sobre nada de la tierra. En el 7:2-3, ocurre algo en “la tierra”, es decir, el ángel de Dios que ve Juan y que tenía el sello del Dios vivo y que clamaba a los cuatro ángeles que detenían los cuatro vientos de la tierra, clamó a gran voz “no dañéis la tierra, ni el mar, ni los arboles, hasta que sellemos en sus frentes a los siervos de Dios”. Este evento sucede en la tierra, ya que todo lo que ocurre lo podemos observar en el texto mismo que la acción se da aquí en la tierra. Y en Apocalipsis 7:9, nos encontramos con la gran multitud “que ninguno podía contar, de toda nación, tribu y lengua”, este hecho sucede en “el Cielo”, porque “estaban ante el trono y en presencia del Cordero, vestidos de ropa blanca y con palmas en las manos”. Esto significa que el sellamiento de los 144 mil sucede en la tierra pero el evento de la gran multitud sucede en el cielo, claro está que son dos eventos pero los protagonistas son los mismos pero en diferente lugar y momento.

Es entonces, cuando Juan escucha “el numero de los sellados” 144 mil de todas las tribus de Israel. Pero al leer los versículos 4-8 del capítulo 7, nos damos cuenta que no están todas las tribus, sino que hace falta una, la tribu de Dan, la cual su lugar lo ocupa la tribu de Manases (el hijo mayor de José), y vemos a la tribu de José recibiendo también cierta cantidad de sellados. Pero notamos algo, que está recibiendo 12 mil la tribu de Manases (el hijo de José) y 12 mil la tribu de José (padre de Manases), la casa de José está recibiendo el doble. ¿Será que había preferencias con la casa de José? Ya que estaba recibiendo el doble. No, lo único que está sucediendo aquí es que Juan escribe con el pensamiento hebreo, porque en los días cuando escribió el apocalipsis las doce tribus de Israel ya no existían, es una figura de lenguaje, para explicar que “de todo el mundo serían llamados o sellados como elegidos por Dios, empezando con las doce tribus de Israel (es decir, el pueblo elegido de Dios en un principio) y claro, la tribu de Manases que nada tenía que hacer ahí (representa todos aquellos que algún día, sin merecer este privilegio serian sellados, a decir, los gentiles, los que no eran Israelitas de nacimiento).

Ahora, Juan tiene una peculiar forma de escribir, porque lo que “oye es diferente a lo que ve”. Podemos observar que en Apoc. 1:10-12, cuando Juan cae en éxtasis en el día del Señor, dice “oí detrás de mí una fuerte voz como de trompeta” (que era Cristo), pero cuando se voltea para ver qué era esa voz como de trompeta V.12, dice “me volví para ver quien hablaba conmigo. Y vuelto vi siete candelabros” (que era Cristo), es decir, Juan escuchó trompetas, y al voltear y ver, eran candelabros, pero a fin de cuentas era Cristo.

Otro ejemplo de esto lo vemos en Apocalipsis 5:4-6. Juan lloraba mucho porque no había alguien digno de abrir el libro, ni siquiera mirarlo. Entonces se le acercó a un anciano, y le dijo: “No llores. El León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos”, y al escuchar esto, Juan en Apoc. 5:6, en medio del trono, y de los cuatro seres vivientes, y de los ancianos “vi de pie a un Cordero como si hubiera sido inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete Espíritus de Dios enviados a toda la tierra”. Entonces que era, ¿un León “de la tribu de Judá”? o ¿un Cordero como “inmolado”?. Juan escuchó del anciano “un León” pero cuando vio, había “un cordero”. Aquí otra vez nos damos cuenta de que “lo que ve y lo que oye no es lo mismo”, pero a fin de cuentas, tanto el León como el Cordero, representaban a Cristo.

Lo mismo sucede en Apoc. 7: 1-17. Juan “oye” 144 mil (claro está que Juan no se puso a contar si habían 144 mil personas ya que era “una figura de dicción”) sellados de las doce tribus (que significa todo el mundo), pero en el 7:9, Juan “ve” que no son 144 mil (porque no los contó, pero significaba “multitud basta grande”) sino que era una gran multitud que “ninguno podía contar”.
En esta primera evidencia bíblica sobre los 144 mil nos podemos dar cuenta de este principio, que “lo que Juan ve y oye no es lo mismo, pero a fin de cuentas significa lo mismo”. Así, de esta manera, bíblicamente entendemos que los 144 mil y la gran multitud es un solo grupo.

Nota: se cuentan con 3 evidencias que afirman que los 144 mil y la gran multitud son lo mismo.

Como ya se vio que los 144 mil y la gran multitud es un solo grupo y no dos como se cree, bajo la evidencia que “lo que Juan Oye y Ve no es lo mismo, pero sí a quien se dirige”. Ahora pasaremos a la segunda evidencia que se encuentra en la Biblia misma, la única regla de fe, nuestra única prueba de discipulado, o como bien Martin Lutero lo llamaba “sola scriptura” (solo la Escritura) y la “tota scriptura” (totalidad de las Escrituras).

La continuidad y similitud de los símbolos.

En apocalipsis 14:1-5, se hace mención por segunda ocasión de los 144 mil, pero debemos prestar mucha atención a la lectura, ya que desde el cap. 13 el apóstol Juan viene manejando muchos símbolos como la descripción de la “bestia que sube del mar”, “el dragón”, “la bestia que sube de la tierra”; etc. Y continúa en el cap. 14, el apóstol Juan vuelve a hablar en símbolos, como “el Cordero” de pie sobre el monte “Sion”, y menciona a los “144 mil” también. Ahora la pregunta es: si Juan estaba hablando en símbolos como la bestia, el dragón, el Cordero, el monte Sion, etc. ¿acaso los 144mil no son un numero simbólico siendo que se menciona dentro de ese contexto? Por supuesto que los 144 mil también es un símbolo que representa al pueblo de Dios (la gran multitud). Veamos algo referente a esto.

En el mismo cap. 14 de Apocalipsis en los versículos del 1-3, se dice que Juan “escucho una voz en el cielo como el estruendo de muchas aguas, como el estampido de un gran trueno. Pero era el sonido de arpistas que tañían sus arpas”. Y “cantaban un cantico nuevo ante el trono de los cuatro seres vivientes y ante los ancianos. Y ninguno podía aprender ese canto sino los 144 mil que fueron redimidos de entre los de la tierra”. Aquí se vuelve a corroborar que los 144 mil y la gran multitud son lo mismo, ya que los 144 mil se encuentra “ante el trono” cantando y alabando, y la gran multitud en Apoc. 7:9, también se encuentra “ante el trono” cantando y alabando a Dios. Los dos se encuentran ante el “trono de Dios”, ¿Qué diferencia entonces existe entre los 144 mil y la gran multitud, siendo que los dos están “ante el trono de Dios”? ninguna diferencia, porque no son dos grupos sino uno solo.

Por otro lado en Apoc. 14 aparecen los 144 mil después de “la gran tribulación” mencionada en Apoc. 13:14-18. ¿Quiénes sobreviven a esta gran tribulación? Solo los 144 mil sellados. Pero observemos lo que dice Apoc. 15:2-3. Aquí se hace mención de “La gran multitud” de nuevo, y Juan ve “un mar de vidrio mezclado con fuego. Y los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia, su imagen, su marca y el número de su nombre, estaban sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios. Cantaban el cántico de Moisés siervo de Dios, y el canto del Cordero, diciendo: “!grandes y maravillosas son tus obras Señor, Dios Todo Poderoso, justos y verdaderos son tus caminos, Rey de las naciones! Lo que aquí observamos es algo muy especial, porque los 144 mil son los que sobreviven a “la gran tribulación” de Apoc 13; pero por otro lado, como dice Apoc. 15, la gran multitud también sobrevive a la “gran tribulación” de Apoc. 13; los 144 mil estaban con “las arpas de Dios“, pero también la gran multitud están “con las arpas de Dios”; los 144 mil “cantaban el canto de Moisés” y el “canto del Cordero” (que ninguno podía aprender), la gran multitud en Apoc. 15 también canta “el canto de Moisés” y el canto “del Cordero” (¿que no solo los 144 mil lo sabían?). Cantaban el cántico de Moisés por ser librados de Faraón y los 144 mil el canto del cordero por ser librados del pecado.

En otras palabras, los dos grupos comparten las mismas cosas y gozan de los mismos privilegios, ¿serán a caso dos grupos diferentes? No, es un solo grupo, por eso existe tanta similitud. Los 144 mil y la gran multitud un solo grupo por las evidencias ya presentadas.

 

ungidazosAquí no hay contradicción alguna entre lo que se dice acerca del número 144,000 y lo que es incalculable, puesto que creemos que el número es simbólico, como lo probamos en un reciente estudio publicado en este blog…  

… Ellos son los que vienen de la gran tribulación y han lavado sus ropas en la sangre del Cordero … (Apoc. 7:14).

Esta es la respuesta a la pregunta de Juan (de dónde vinieron?).

Una comprensión exacta de esta declaración nos ayuda a comprender mejor el valor de 144.000.

¿Qué es este gran tribulación? Tres posiciones son apoyadas por los estudiosos

1) La tribulación de todas las edades, a saber, la lucha individual para la cual cada cristiano está llamado por su testimonio y para superar la propia lujuria … Pablo dijo: Tenemos que entrar en el reino de Dios a través de muchas tribulaciones (Hechos 14:22).Pero la expresión “gran tribulación” en el lenguaje profético no es algo vago y genérico, por el contrario, es muy precisa y se refiere a algo específico. 2) La tribulación durante la Edad Media, un período durante el cual la Iglesia está oprimida con la espada, con la tortura, y en las cárceles. Período en el que la Iglesia debe huir de las zonas habitadas, a fin de escapar del poder temporal y eclesiástico. Aunque esta explicación no es muy sostenible por el hecho de que el grupo de 144.000, la gran muchedumbre, llega poco antes del regreso de Cristo y la Iglesia militante preservará las últimas plagas.3) La tribulación final…. No es de la tribulación ordinaria de la vida humana, incluso los de la Iglesia militante causados por sus enemigos, sino que aquí se refiere a la mencionada por el profeta Daniel en el capítulo 12:1… esta tribulación es la última … sigue siendo futura… Daniel dice que será un momento de angustia, como una que nunca hubo desde que existen las naciones.

Tenemos que insistir sobre el presente del verbo griego erkomenoi, lo que significa “los que vienen” (Apoc. 7:14) y no los que vinieron. Este tiempo, expresa fuertemente que los que hacen su entrada en el cielo dejan la tribulación (apenas terminada) … Este presente “vienen” no significa, como se ha supuesto que ellos continúan, siguen llegando, sino indica que su venir es algo reciente,  ya que la visión nos lleva a la hora en que terminará la tribulación de la que se habla y que es llamada la grande, porque superará si no en duración, en intensidad y en extensión, a todos los anteriores .

http://www.infotdgeova.it/dottrine/unti.php

www.apologista.blogdiario.com

muchedumbre

Traducido por Ingº Mario A Olcese (Apologista) de un estudio más extenso.

Fuente:

 http://www.infotdgeova.it/dottrine/unti.php

“Después de esto miré, y he aquí una gran multitud la cual nadie podía, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas y con palmas en las manos”.

Existe mucha discusión sobre la relación de esta gran multitud con  los 144.000.

Hay tres posiciones:

1) los 144.000 son un grupo distinto de la grande muchedumbre.

2) los 144.000 son la grande muchedumbre.

3) los 144.000 se distinguen de la gran muchedumbre, pero vienen nuevamente indicados en este segundo cuadro en los versículos.

13-17. De esta tercera posición decimos enseguida que “no hay nada en el texto que permite la disociación de los redimidos vestidos con ropas de color blanco del versículo 13 de los elegidos vestidos con ropas blancas de este versículo 9.”

Las razones que nos obligan a identificar los 144.000 con la grande muchedumbre son diversas.

Juan oyó el número de la plenitud de los sellados y cuando vio a los triunfantes con palmas en  las manos, eran una multitud que nadie podía contar. Así se pasa de la audición a la visión, tal como del llano terrestre, (sobre la tierra) se pasa al plano celeste, (en el cielo).

“Es importante ver en la segunda visión otra categoría de fieles separada de la primera.” “Los dos cuadros son distintos y sucesivos, (después de esto). La primera nos pone sobre la tierra y nos enseña la Iglesia militante, tal como está constituida al momento en que empiezan los males de los últimos tiempos. La segunda nos transporta al cielo al final de los tiempos, y nos hace ver la Iglesia triunfante, que es una gran multitud de cada nación compuesta por aquellos que vienen de la gran tribulación”.

Que los 144.000 son la grande muchedumbre se ve confirmada por dos frases en el texto. En primer lugar, mientras que en el capítulo 7 se ha dicho que la multitud viene de todas las “naciones y tribus y pueblos y lenguas” de la tierra, en el cap. 14a Juan expresó el mismo pensamiento diciendo que los 144.000 “fueron redimidos de la tierra.” En segundo lugar, la gran multitud del capítulo 7 como los 144.000 del capítulo 14 “están de pie delante del trono y delante del Cordero” (Apoc. 7:9,15, 14:3). Esta constatación creemos contesta a la pregunta: “¿Quién puede estar de pie?”

Contrariamente a algunos (Testigos de Jehová) que creen que esta gran multitud son los salvos que quedaron  en la tierra, a diferencia de los 144.000 que se encuentran en el Monte Sión en el cielo, este segundo cuadro muestra a la grande multitud en el cielo. Está “delante del trono de Dios.” Esta frase se repite varias veces por Juan en su libro, y siempre indica el lugar de la presencia de Dios en el cielo. (Apoc. 4:2,5,10, 8:3, 14:3, 20:11 (trono de Dios), Apoc. 11:19, 3:12, 15:5, 14:17 (templo de Dios) . Además, en Apocalipsis 19:1, se habla de una gran voz como de una grande muchedumbre en el cielo.

Comentario:

Sin embargo, el hecho de que LOS 144,000 (LA GRANDE MUCHEDUMBRE) están frente a Dios y frente del Cordero, no significa que vivirán literalmente en el tercer cielo por la eternidad, puesto que finalmente es la Nueva Jerusalén celestial la que bajará a la tierra, y Dios estará entonces con los hombres salvos, y Él será Su Dios. La visión es para mostrar que ellos han sido rescatados de entre los hombres y que vivirán en presencia de Dios y el Cordero en la ciudad celestial que descenderá a la nueva tierra (Apo. 21:1-5).

 

144 000“En el lenguaje simbólico los números 7 y 12 muestran la perfección. El número 12 de las 12 tribus de Israel, 12 apóstoles. Representa el pueblo de Dios, el resultado del pacto, tanto del “Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, como resultado de la intervención de Dios en la historia de la humanidad.

Las 12 tribus representan la idea de totalidad y su cuadrado (144) es el número perfecto y absoluto, el coeficiente 1000 marca la idea de la multitud. 144000 es el número perfecto en su multitud.

En cuanto a los números 12.000 y 144.000 es correcto decir que no son ni matemáticos ni estático, sino simbólicos. ¿Cuál es el significado? 12, cifra del Pueblo de Dios, se eleva a su cuadrado 144, y esto se multiplica por el cubo de 10, es decir, 1000. Ahora, siendo 12 el número de la perfección, el número que representa 144.000 personas, en su perfecto cumplimiento.

El carácter simbólico de la cuestión es clara, el cuadrado de la cifra sagrada 12, multiplicado por el coeficiente de multitud de 1.000, significa que a Dios sólo pertenece la enumeración de los suyos a que ella se lleva a cabo en toda su plenitud.

El cuadrado de 12 representa el pueblo de Dios en su plenitud. Multiplicado por1.000 evoca la idea de una multitud. La cifra 12 veces 12.000 o sea un total de 144.000 exhibe que la obra perfecta de Dios se cumple en la debilidad de los hombres. ¿Primera respuesta a la pregunta “quién puede estar en pie?” (Apocalipsis 6:17); “lo que es imposible a los hombres es posible a Dios”; “las puertas de la morada  de los muertos no prevalecerán contra la Iglesia”.

Por otro lado, si tomamos LITERALMENTE las dimensiones de la ciudad santa (ver Apo. 21:16) que bajará a la tierra santa (de Israel, Eze. 40:2), y que Juan dice que es un cubo de 12,000 estadios por lado, esto significaría aproximadamente que cada lado tendría 12,000 estadios x180 metros/estadio=2,160 Km DE LONGUITUD. En buena cuenta, la CIUDAD SANTA tendría unos 2′160,000 metros de altura, lo que equivaldría a un edificio (rascacielos) de 720, 000 pisos. Considerando lo enorme de su altura, ¿Podría alguno, en su sano juicio, tomar estas medidas como literales?  Sólo la base no podría asentarse en la tierra santa, pues la longuitud de la tierra santa son de unos 240 km de largo, mientras que el largo de la ciudad santa celestial es de 2,160 km.

 

“De Israel espiritual Juan oyó el número, pero fue un número no aritmético, sino simbólico, entendido para enseñar que Dios conoce y cuenta a los suyos uno por uno como el pastor a sus ovejas…Podemos afirmar que la cifra 144.000 indica la totalidad viviente del pueblo de Dios listo a la vuelta de su Señor.

 

DUDAS-01

1.-Si los mansos heredarán la tierra (Mat. 5:5), ¿quiere decir esto que los que heredan el cielo no son mansos? 

2.-En Efesios 4:11,12 Pablo dice que el Señor estableció, entre otros, a maestros, a evangelistas y a pastores (ancianos) para el perfeccionamiento de los santos y para la edificación del cuerpo de Cristo (que es la iglesia ungida). Pregunto: ¿Debemos entonces concluir, a la luz de estos versos, que miembros de las “otras ovejas” que ocupan cargos de ancianos y maestros pueden perfeccionar y edificar a miembros de la clase ungida (la iglesia)? ¿Cómo es posible esto? ¿No son los ungidos (miembros de la clase de la iglesia) los llamados a edificar a las otras ovejas, y no al revés?

3.-Según Juan 1:11,12, todos aquellos que reciben a Cristo, y creen en su nombre, son hijos de Dios. ¿Quiere decir esto, entonces, que la clase de las “otras ovejas” (los que no son hijos de Dios), no han recibido a Cristo, ni han creído en su nombre?

4. -Si a usted, como Testigo de Jehová, le invitarán a un memorial en un salón del reino de una localidad donde usted nunca ha visitado, le pregunto: ¿cómo distinguiría usted entre un miembro participante de la clase de las “otras ovejas” de un invitado “mundano” o de algún estudiante aun no bautizado?

5.- Jesús dice que todo aquel que hace la voluntad de Dios, ése es su madre, hermano, etc (Marcos 3:35). Si sólo la clase de la “manada pequeña” de 144,000 Testigos de Jehová son hermanos de Cristo, pregunto: ¿La voluntad de quién están haciendo los de la clase de las “otras ovejas”, es decir, el 97% de Testigos de Jehová? ¿Acaso la del diablo como sucedió con aquellos fariseos de Juan 8:44?

6.- Si sólo los mansos heredarán la tierra, y éstos están compuestos por la clase de las “otras ovejas”, pregunto: ¿Por qué requerirán estas ovejas ser gobernadas con “vara de hierro” si son mansas y humildes como lo que son (ovejas)?

7.- Si sólo la clase ungida, la llamada “manada pequeña”, posee el Espíritu Santo, pregunto: ¿Cómo podrán resucitar de la tumba los miembros de las “otras ovejas” si no tienen el Espíritu santo en ellos? ¿Acaso no dice Pablo que es el Espíritu Santo que está en el creyente  el que lo resucitará de la muerte para vida eterna? (Ver Romanos 8:11).

“Usad vuestros cerebritos, hijos míos…¡usádlos para que no se oxiden!”  (2 Apologista 1:1)

Pastor_ovejasPor Felipe del Rey

A) Los Testigos de Jehová que forman cada uno de esos dos grupos:

1) Según el CG, el grupo de los 144.000, de los cuales se habla en Apocalipsis 7:1-8; 14:1-5, se empezó a formar con los apóstoles, y terminó de completarse en 1931; en esta fecha se empezó a formar el grupo de “las otras ovejas”:

“Los que constituyen el grupo de los 144.000 son israelitas espirituales” (77/115). 

“Pedro y otros apóstoles también les dijeron a sus oyentes acerca de Jesucristo y lo que Dios requería que ellos hicieran para llegar a ser parte de la nación espiritual de Dios, o Israel espiritual.- Hechos 2:14-40. 

“En ese día la nación espiritual comenzó con solidez, porque además de los 120 discípulos que recibieron el espíritu santo primero, 3.000 personas se bautizaron y también recibieron el espíritu santo de Dios.” (65/147-148). 

“El libro de los Hechos relata cómo comenzó la nación espiritual.” (65/151). 

“[…] en 1914 el número cabal que se necesitaba para formar la nación espiritual de Dios todavía no se había completado. Había que recoger a otros. Esto significaba predicar. Correctamente, los que deberían hacer esta predicación tenían que ser testigos de Jehová. Estos testigos tenían que predicar las nuevas del reino celestial por todo el mundo. Por medio de esta predicación los últimos que faltaban para completar el número de miembros de la nación espiritual de Dios serían juntados de entre las naciones.” (65/186). 

“Desde 1931 el Buen Pastor ha estado juntando sus ‘otras ovejas.’ Así que los centenares de miles de personas que ahora se asocian con la sociedad del nuevo mundo (el Jehovismo) son ‘otras ovejas’.” (65/194).

2) Los 144.000 forman la “manada pequeña” que vivirá en el cielo, mientras que las “otras ovejas” vivirán en la tierra, según la doctrina del CG:

“La esperanza de las ‘otras ovejas’ es terrestre; la esperanza de la ‘manada pequeña’ es celestial. No obstante, la sociedad del nuevo mundo no está dividida, puesto que es ‘un solo rebaño’ bajo ‘un solo pastor.’ […] 

“¿Puede cualquier persona ser de las ‘otras ovejas’? El Buen Pastor nos da la respuesta. Mediante un ángel Cristo dio a su apóstol una visión de una grande muchedumbre de ‘otras ovejas.’ (Apocalipsis 7:9, 10) […]” (65/194-195). 

“El reino que las ovejas llegan a poseer, o heredan, no es el reino del cielo. Las ovejas heredan la región terrestre del reino del cielo. Lo que las ovejas consiguen es vida eterna en la tierra.” (65/202).

3) Todos los que pertenecen a los “ungidos” (o 144.000) forman la clase del “esclavo fiel y discreto”, que da el alimento espiritual, por medio de las publicaciones que suministra el CG, cuyos miembros son parte de los 144.000, o “manada pequeña”:

“[…] Cristo está usando una sola organización en la tierra para llevar el alimento espiritual a la gente. Dijo Jesús: ‘¿Quién, pues, es el siervo fiel y prudente (‘esclavo fiel y discreto,’. NM), a quien su señor ha puesto sobre su familia, para darles el alimento a su tiempo? ¡Bienaventurado aquel siervo, a quien su señor cuando viniere le hallare haciendo así! De cierto os digo, que le pondrá sobre todos sus bienes.’ – Mateo 24:45-47.

“En fiel cumplimiento de las palabras de Jesús, Cristo ha nombrado y puesto a los últimos de la nación espiritual de Dios ‘sobre todos sus bienes.’ ¿Quién, pues, es este ‘siervo fiel y prudente’ o ‘esclavo fiel y discreto’? El ‘siervo’ no es cierto hombre. Tampoco es la Sociedad Watch Tower. Es el cuerpo unido de los últimos que han sido recogidos de la nación espiritual de Dios.” (65/192-193). 

“Mientras efectúan su trabajo (de casa en casa) se esfuerzan por utilizar cabalmente las excelentes publicaciones que suministra la clase del ‘esclavo fiel y discreto’ por medio de la Sociedad Watch Tower.” (98/140). 

“De entre los miembros del cuerpo de Cristo ungidos por espíritu algunos sirven como un cuerpo gobernante o junta administrativa visible. […] 

“Para hacer más fácil la ejecución de las instrucciones de Jesús de predicar ‘estas buenas nuevas del reino’ en toda la tierra habitada, la Sociedad Watch Tower Bible and Tract también tiene oficinas sucursales en varios países. Todas éstas están sujetas al cuerpo gobernante visible, pero cada sucursal da su atención a su propio territorio.” (72/40-41).

B) Cómo se salva cada uno de esos dos grupos.

1) Cuando uno de la “manada pequeña” se muere, se va en espíritu al cielo a formar parte de ese gobierno que el CG dice que empezó en 1914, y ya está salvo para siempre; mientras que las “otras ovejas” tienen que pasar por varias etapas para ser salvas: cuando llegue el fin del mundo en el Armagedón, las que estén vivas, no morirán, y las que estén muertas, serán resucitadas en ese momento; a partir de entonces, todas tienen que enseñar sus doctrinas a las personas que no las han conocido mientras vivieron en la Tierra, las cuales irán resucitando por etapas; las que conocieron sus doctrinas y se opusieron a ellas, no resucitarán. En ese nuevo mundo, durante mil años, las “otras ovejas” enseñarán a esas personas con la Biblia jehovista (que, por eso, se llama la versión “del Nuevo Mundo”). Las personas que obedezcan las doctrinas del Jehovismo, se unirán al grupo de las “otras ovejas”; las que no obedezcan, morirán sobre la marcha. Cuando acabe ese período de mil años, estarán vivas en la Tierra todas las personas que habrán llegado a formar parte del grupo de las “otras ovejas”. Entonces, Dios someterá a todas las “otras ovejas” a una prueba final (el Jehovismo no dice en qué consistirá esta prueba); las personas que fracasen en esta prueba, serán exterminadas en el acto; pero a las que superen la prueba, se les aplicará “el valor de la ofrenda (que hizo Jesús) por el pecado”, y vivirán para siempre en la Tierra, gobernadas por los 144.000 desde el cielo, junto con Cristo, que, por eso, forman un grupo de 144.001, según explica el CG en sus siguientes obras (65/202-218), (70/236-238, 391-400), (60/97), (76/51), etc.

2) Ahora bien, mientras que la “manada pequeña” de los 144.000 son hijos de Dios, los llamados “otras ovejas”, que forman “la gran muchedumbre”, no son ni serán nunca hijos de Dios, sólo aspiran a ser “nietos” de Dios, cuando lleguen a superar la mencionada prueba final después de los mil años; esto es así (según el CG) porque, como recibirán vida eterna a través de Jesús (que es hijo de Dios), ellos son hijos de Jesús, y, por tanto, nietos de Dios; aunque al orar, llamen Padre a Dios, en realidad sólo es su abuelo:

“De modo que hay dos grupos: una pequeña manada, que reinará con Cristo en los cielos, y una grande muchedumbre, que vivirá en la tierra […]. Esta grande muchedumbre de otras ovejas no tiene esperanza celestial. Su esperanza es la de vivir a través de la batalla del Armagedón y seguir viviendo en la tierra limpia y permanecer allí. 

“Cristo es el Rey. El y los 144.000 miembros de su nación espiritual gobernarán desde el cielo.” (65/216-218). 

“Un resto de estos hijos todavía está sobre la tierra. Unida a ellos […] está una muchedumbre de personas de buena voluntad que siempre va en aumento. Estas también pueden apropiadamente dirigirse a Jehová como ‘Padre nuestro’, porque durante el reino milenario de Cristo llegarán a ser hijos terrestres del Dador de vida, o sea del mismo Cristo Jesús, y por lo tanto literalmente están en línea para llegar a ser ‘nietos’ de Dios. En las Escrituras a menudo se refiere al abuelo como padre.” (67/160-161).

C) Esta doctrina del Jehovismo destruye la obra de Cristo.

1) Es evidente que Jesús vino la primera vez para poner fin al problema del pecado y dar la salvación, por medio de su muerte, a todos los que crean en él y le acepten como su salvador personal (Daniel 9:24; Hebreos 2:14; 9:23-26; 10:1-10; 1 Juan 2:1-2; 1 Timoteo 1:15; Juan 3:16; 5:24; 10:27-29; 5:28-29; Marcos 16:15-16; etc.).

2) Por tanto, cuando venga Jesús por segunda vez, no vendrá para salvar a nadie de los pecados, sino para dar la salvación a los que lo esperan (Hebreos 9:28; 1 Tesalonicenses 4:13-18).

3) Por consiguiente, cuando el CG dice que las “otras ovejas” se salvan después de la segunda venida de Cristo, y que se salvan por medio de superar una prueba final (sin que sea por la fe en el sacrificio de Cristo), comete un craso error; pues esa enseñanza es totalmente antibíblica; es una doctrina jehovista que destruye la obra salvadora de Cristo; porque no hay otra forma de salvarse que no sea por medio de la fe en Jesús (Efesios 2:8; Romanos 3:21-30; etc.).

D) El Jehovismo tergiversa y destruye la Biblia para mantener su doctrina sobre esos dos grupos.

1) Aunque la Biblia dice que todos los cristianos son “hijos de Dios” (1 Juan 3:2), el Jehovismo considera que, cuando se escribió el Nuevo Testamento, todos los cristianos sí eran hijos de Dios; por tanto, todo lo que la Biblia dice se refiere a los “hijos de Dios”; porque, entonces, todos los creyentes formaban parte de los 144.000, hasta que se completó este número. Por tanto, según el Cuerpo Gobernante, la Biblia es la Palabra de Dios para sus hijos espirituales; es decir, para los 144.000 solamente; por esto, las “otras ovejas” tienen bien gravado en sus mentes que la Biblia es la Palabra de Dios que sirve de alimento espiritual sólo para los 144.000 (70/120-156). Nunca se insistirá bastante en esto; porque esta doctrina jehovista de los dos grupos es fundamental para entender la idiosincrasia del Jehovismo. Las “otras ovejas” usan la Biblia como una especie de ganzúa para hacer su trabajo “de casa en casa”; pero su alimento espiritual no está en la Biblia, sino que les llega por medio de las publicaciones suministradas por el esclavo fiel y discreto, que es a quien Dios a puesto, para dar ese alimento espiritual, como ya hemos visto más arriba (apartado A).

2) No obstante, hay, por lo menos, tres textos en la Biblia, que muestran claramente que los que creen en Cristo desde 1931 también son hijos de Dios. Estos textos son: Juan 1:12; Romanos 8:14 y Gálatas 3:26. Vamos a estudiarlos a continuación:

a) Juan 1:12. Traducimos este texto del Nuevo Testamento griego del Jehovismo, que dice así:

“Pero, a cuantos lo recibieron, les dio poder para llegar a ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre.” (94/418).

*) El CG se ha dado cuenta de que este texto destruye su doctrina discriminatoria entre esos dos grupos: los “hijos de Dios” y los que “están en línea para ser nietos de Dios”. Por tanto, para poder mantener esa doctrina antibíblica de esos dos grupos, ha destruido este texto de Juan 1:12 mediante una traducción fraudulenta, que dice así en su Biblia del Nuevo Mundo:

“No obstante, a cuantos sí lo recibieron, a ellos les dio autoridad de llegar a ser hijos de Dios, porque ejercían fe en su nombre.” (82/1276).

*) En primer lugar, el verbo “creer” (de la última oración gramatical) es, en griego, un participio de presente activo en dativo, y, por tanto, hay que traducirlo por “a los que creen” o “a los creyentes”. Este presente “creen” es un “presente omnitemporal” (99/333); es decir, que abarca todos los tiempos, como si decimos: la Tierra “gira” sobre su eje; el presente “gira” es omnitemporal, no tiene ningún límite en el tiempo, que es lo que sucede con el “participio de presente griego” del que traducimos el “presente de indicativo” en español; ese “participio” griego no tiene ninguna indicación de tiempo (100/179). Por tanto, sólo indica el hecho de creer en cualquier momento que se produzca, y, por esto, lo mismo da que uno empiece a creer antes o después de 1931. Por consiguiente, es igual si nos atenemos a lo que significa el “participio de presente” griego, como a lo que significa el “presente omnitemporal” español. El CG cambia el presente “creen” por el imperfecto “ejercían fe”; de esta manera limita el hecho de “creer” (o “ejercer fe”, según él) a las personas que recibieron a Jesús cuando vino a la Tierra. Así consigue que todos los que se han unido a los TJ después de 1931, crean que no pueden ser hijos espirituales de Dios, y que se salvarán de una forma diferente a los 144.000.

*) En segundo lugar, vemos que no acaba ahí la falsificación de Juan 1:12. En efecto, la oración gramatical que dice: “a los que creen en su nombre” es una “oración coordinada por yuxtaposición”, con la cual se dice: “a los que creen”, para dar a entender que el “poder para llegar a ser hijos de Dios” no se refería sólo a los que lo recibieron entonces, sino que es para todos los creyentes en Jesús en todos los tiempos. Ahora bien, el CG limita otra vez lo que dice esta oración coordinada en aposición cambiándola por una “oración subordinada causal”; para que, por medio de ella, se diga la causa por la cual Jesús dio ese poder a los que lo recibieron entonces, a saber, “porque ejercían fe …”; con lo cual todo queda limitado a los que vivían en la época de Jesús. Como se ve, el CG del Jehovismo se ha ensañado contra la sintaxis de este pasaje de Juan 1:12. Es evidente que esta falsa traducción está hecha por unos consumados falsarios, de los cuales se habla en 2 Corintios 2:17 y Efesios 4:14.

b) Romanos 8:14. En la Biblia del Nuevo Mundo, este texto dice:

“Porque todos los que son conducidos por el espíritu de Dios, estos son hijos de Dios.” (82/1356).

*) Hace más de veinticinco años que explicamos este texto a los TJ (54/322), y ahora vamos a insistir aquí. El CG dice que:

“Cada uno de los testigos de Jehová es ministro del evangelio.” (67/220).

*) Ahora, cada TJ, a quien, el CG, ha hecho creer que él no es “hijo de Dios”, sino que pertenece al grupo de las “otras ovejas”, tiene que darse cuenta que, cuando él va predicando como “ministro del evangelio”, sólo tiene dos posibilidades: o es conducido por “el espíritu de error” (1 Juan 4:6), o es “conducido por el espíritu de Dios” (Romanos 8:14); si cree que es éste su caso, por fuerza tiene que reconocer que él también es un “hijo de Dios”, así como todos los TJ que van predicando como él; por tanto, cuando el CG dice que los “hijos de Dios” son sólo 144.000, eso no sólo es un error, sino que también es un camelo y una tomadura de pelo de los jefes del Jehovismo hacia todos los TJ.

c) Gálatas 3:26. El CG traduce este texto así:

“Todos ustedes, de hecho, son hijos de Dios mediante su fe en Cristo Jesús.” (82/1397).

*) La traducción literal, que hacemos de este texto del NT griego del Jehovismo, dice así:

“Porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.” (94/850).

*) Es evidente que la causa que hacía que los gálatas fueran “hijos de Dios” era “la fe en Cristo Jesús”. Todos los miembros del Jehovismo, que en 1931 tomaron el nombre de “Testigos de Jehová” (67/217), ahora se llaman “Testigos cristianos de Jehová”. Por tanto, por su mismo nombre quieren indicar que creen en Cristo Jesús; si esto es cierto, su fe en Cristo Jesús tiene que producir el mismo resultado que produjo en el caso de los gálatas; a saber, todos los TJ también tienen que ser “hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús”, a pesar de todos los sofismas del CG del Jehovismo para convencerlos de lo contrario.

3) Por otra parte, ya explicamos y probamos ampliamente que los 144.000 de Apocalipsis 7:1-8 no puede ser un número literal, sino que se trata de un número simbólico que representa a los últimos cristianos que serán salvos en el momento antes del fin del mundo (54/325-331).

4) Ahora bien, puesto que el CG se empeña en tomar de forma literal el número 144.000, también tiene que tomar de forma literal lo que se dice de esos 144.000. En Apocalipsis 14:1-5, se vuelve ha hablar de ellos, y, según la Biblia del Jehovismo, se dice:

“Estos son los que no se contaminaron con mujeres; de hecho, son vírgenes.” (82/1480).

5) Es evidente que, si literalmente se trata de 144.000 creyentes, también literalmente solamente son hombres, según dice ese pasaje que se refiere a ellos.

6) En este caso, si (como dice el CG) esos 144.000 son todos los cristianos que hubo desde los apóstoles hasta 1931, resulta que con los apóstoles también había mujeres cristianas, según Hechos 1:14; Romanos 16:1-15, etc. Ahora tiene que aclarar el CG cómo coloca a todas esas mujeres cristianas del siglo I entre los 144.000 de Apocalipsis 14:1-5, ya que en este texto literalmente sólo se trata de hombres.

7) Por todo lo visto hasta aquí en este capítulo, no hay duda de que la doctrina de los “144.000 hijos de Dios” y las “otras ovejas” destruye la obra salvadora de Cristo al asignar a cada grupo una forma diferente de salvación; al mismo tiempo tergiversa y falsifica la Biblia para mantener esta misma doctrina, y hace una discriminación espiritual y religiosa entre los dos grupos de TJ. Por otra parte, desde el punto de vista teológico es una gran herejía que comete el CG del Jehovismo, enseñando doctrinas contrarias a la enseñanza de los apóstoles, por lo que todos los TJ deberían hacer lo que dice el apóstol Pablo en Romanos 16:17-18.

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ccAunque dos megaiglesias de la costa oeste de Estados Hundidos efectúan una transición para nuevos pastores mayores, los congregantes de cada iglesia no tienen que preocuparse por ningún desconocimiento con los líderes entrantes.

En la Catedral de Cristal en el Condado Orange, Calif., El fundador Robert H. Schuller anunció esta semana que él está cambiando de dirección sobre el liderazgo de la mega iglesia de 10,000 miembros para su hija mayor Sheila Schuller Coleman, de 58 años de edad. Coleman, una anterior maestra de escuela, ha estado haciendo las funciones de directora de la iglesia de los ministerios familiares, además de supervisar a sus escuelas y niños y los ministerios de juventud. Aunque la transición salió a la luz el último domingo en la noche se ha hecho efectiva inmediatamente, Coleman dice que ella nunca esperó liderar la iglesia. “Nuestra iglesia aun no comenzó a ordenar a las mujeres hasta 1973,” dijo ella. ” me enorgullezco de mi papá para hacer esto, y espero que pueda servir de un papel modelo para las mujeres menores que quieren lograr cosas en esta iglesia”.

En una carta publicada en el sitio Web del ministerio, Schuller dijo que Dios le habló en las primeras horas de la mañana (aunque no se sabe si fue por teléfono o por internet), y le dijo: ”Da el mensaje – emite mi visión original para este ministerio,”  ” No te preocupes. He llamado a tu hija Sheila, también. Ella está equipada y ella será tus piernas”.

Schuller dijo que él pasará dos años más “emitiendo la visión de Dios” para el ministerio y su hija le pondrá “piernas a la vista”. En 2006, Schuller asignó a su hijo, Robert A. Schuller, 54, para que asuma el control de la iglesia, pero el joven Schuller salió abruptamente el año pasado después de un desacuerdo con su padre. Juan Carlos Ortiz, quien hizo las funciones de pastor interino, quedará como un pastor educativo.

Breve comentario de Apologista:

Me pregunto si Shuller padre sólo tenía en cartera a sus hijos para reemplazarlo y no a algún otro hermano idóneo y capaz de su megaiglesia de 10,000 asistentes. Todo parece indicar que la nombrada no tiene pergaminos suficientes para suplantarlo, y sin duda Schuller padre se olvidó de que las damas no deben liderar la iglesia del Señor, y menos, ser pastoras. En fin, parece que el viejito Schuller sólo tuvo una visión de Shangri-Lá, y no del cielo. Pero a mí, en lo personal, ya nadie me viene con cuentitos de que “Dios me dijo”, “Dios me reveló”, Dios se me presentó…etc.

MARIO EN LURINPor Ingº Mario A Olcese (Apologista)

Una de las preguntas que me hacen mis visitas es la siguiente: ¿Quién es el esclavo fiel y discreto mencionado por Cristo en Mateo 24:45?¿Es acaso una clase o élite de cristianos que domina y dirige a otra clase inferior de cristianos?

Creo que el secreto para una sana interpretación de las Escrituras está en  examinar cada oración, cada frase, cada palabra, cada coma, y cada acento del “texto problema”. En realidad se nos manda a Escudriñar las Escrituras, y no tan sólo leerla sin meditación o reflexión cuidadosa. Eso es lo que vamos hacer con Mateo 24:45-51: “¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?  Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá. Pero si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos, vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes”.

Es interesante observar que aquí hay un siervo a quien se le advierte que puede ser premiado o castigado según sus hechos. Es alguien que sin duda puede fallar, que puede ser infiel, que puede ser indolente. No es pues alguien de quien se puede asegurar al 100% que será fiel y prudente siempre y hasta el fin, y mucho menos, que será infalible. Sin duda es alguien que puede terminar siendo castigado duramente por su maldad o indolencia. No es, pues, alguien escogido por el Señor para que nunca le falle, sino que es alguien que deberá mostrar lealtad hasta la venida del amo, para luego ser puesto sobre todos los bienes del Señor. Pero recuerde, este siervo podría desviarse y ser castigado eternamente por su infidelidad. Esto difícilmente puede referirse a una clase de Cristianos iluminados y guiados por el Espíritu Santo, y de quien se supone dará siempre y lealmente el alimento sano y verdadero de Dios a su grey.

También quiero hacer hincapié de que cuando Jesús habla del siervo fiel y prudente, el se está refiriendo a varios siervos, siervos que atienden en su casa. En Marcos 13:34-37 leemos algo similar, con estas palabras: “Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase. Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad”.

Nótese que en Mateo 24:45 y Marcos 13:34 el Amo dejó su casa en manos de SUS SIERVOS, y siervos que tenían DIFERENTES FUNCIONES, incluso al mismo PORTERO. Todos ellos, SIERVOS del Amo de casa, tenían que cumplir sus funciones, tanto el de más categoría, digamos el Amo de llaves, como el portero. Todos debían velar. Así que aquí vemos que Jesús se estaba refiriendo a sus siervos en general, quienes, según su responsabilidad, debían ser fieles y prudentes. Nótese que el verso 37 dice que estas palabras son dirigidas a todos sus discípulos (“Y lo que a vosotros os digo, A TODOS LO DIGO”) Así que si usted, amigo lector, es un creyente en Jesucristo, y su siervo, entonces usted está llamado a ser un siervo fiel y prudente en su tarea encomendada. Recordemos la parábola de las diez vírgenes que salieron a recibir al novio. Cinco de ellas fueron PRUDENTES, como deben serlo todos los buenos siervos fieles y PRUDENTES que velan hasta la venida del Amor para recibirlo (Mateo 25:1,2). Es decir, todos los cristianos fieles son “siervos fieles y prudentes” y todos los que son infieles o duermen son “esclavos malos”. Así de simple es la cosa.

Ahora bien, el llamado “Cuerpo Gobernante” de los Testigos de Jehová  de manera astuta pero engañosa se apoya en estas declaraciones de Jesucristo para sustentar su creencia de que “el esclavo fiel y discreto” es una clase de cristianos  (es decir, ellos mismos) que tienen la tarea de dar el alimento espiritual a los feligreses, y por tanto, no pueden jamás equivocarse porque son guiados por el E.S de Dios. Estos se consideran ya elegidos, ungidos, y futuros co-gobernantes de Jesucristo en su reino.

¿Pero qué nos dicen los hechos concretos?

Que el cuerpo gobernante de los “Testigos de Jehová” ha estado dando alimento espiritual podrido y maloliente a sus feligreses, revelando fechas para el Armagedón para 1914, 1925, y 1975 que nunca se cumplieron. Además, sus luces que se prenden y apagan a cada rato, y sus marchas y contramarchas que nunca acaban, sólo nos demuestran que ellos tienen de todo menos de siervos fieles y prudentes.

Vean este vídeo graciosísimo:

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WtlogoPocos saben que hubo un éxodo masivo de Russelistas entre 1925 y 1930. El número que salió es desconocido, pero la asistencia al memorial cayó al menos 80 % (e.g. 1925: 90,434; 1926: 89,278; 1927: (No despachado); 1928: 17,380; Vea Sea hecha Tu Voluntad, 1958, p. 337 y el Anuario de 1958, p. 284—en inglés).

Ese fue el génesis de la doctrina del “remanente” de Rutherford acerca de la clase ungida (cf. 15 julio de 1927 la Atalaya, p. 216; 15 septiembre de 1927 la Atalaya, p. 280; 1 de diciembre de 1927 la Atalaya, p. 355; 15 abril de 1931 la Atalaya, p. 119; 15 noviembre de 1930 la Atalaya, p. 342; 1931 el Anuario, p. 57—en inglés). Él tuvo que sacar de entre manos alguna explicación basada en la Biblia por las serias pérdidas de miembros. Luego los números comenzaron a rebotar durante la Gran Depresión en los inicios de 1930s con nuevos conversos siendo atraídos por el movimiento (la asistencia conmemorativa en 1935 fue 32,795, ver Anuario de 1936, p. 53;  La Atalaya del 15 diciembre de 1988, p. 12—en inglés).

Esto presentó una contradicción potencial con su doctrina del  “resto” existente, así que él declaró que estos nuevos conversos pertenecían a una clase nueva (los Jonadabs), que aumentaría y se expandiría con la bendición de Jehová mientras la clase “ungida” continuaría decreciendo.

En 1935, la membresía existente de la clase “ungida” fue de manera impresionante sellada con una tapa, aunque los hechos de historia demuestran que un número pequeño de conversos continuó fluyendo para esta clase supuestamente cerrada.

Hubo también un éxodo entre 1975 y 1980. Aunque fue una proporción mucho más pequeña de la membresía global comparada con la situación en 1925-1930 (o sea una disminución de sólo algunos puntos porcentuales, pero dado que hubo también nuevos conversos, el número que salía fue mayor que la disminución). Puesto que los Testigos de Jehová fueron un movimiento vastamente mayor en los inicios de 1970s comparado a los tempranos años 1920′s, es posible que esta fecha fue un tiempo de mayor éxodo.

Debido a la postura ruda de la Atalaya sobre aquellos que son expulsados y para mantener sus familias intactas, muchos testigos que ya no creen los disparates que la Atalaya enseña, tratan a la organización como un club social. Asisten a algunas reuniones y salen en el servicio del campo por un par de horas al mes, y cumplen con lo mínimo para mantener su buena reputación. Dan una apariencia de ser testigos estables para que no sean rechazados por la familia y amigos, cuando en realidad no son testigos en absoluto.

También no podemos descartar a aquellos “Testigos” que se quedan en la organización para mantener sus puestos de autoridad (de “privilegio” como se les llaman) para así llenar un vacío o  una frustración personal, dado que en el mundo no son nada o no han logrado el éxito que anhelaban. A esta clase de “Testigos” poco o nada les interesa si las enseñanzas son bíblicas o no, lo único que buscan es sentirse poderosos, respetados y hasta temidos por sus correligionarios. Estos, para mí, son totalmente despreciables y dignos de conmiseración.

Diputados del Likud se reunieron con el primer ministro, Biniamín Netanyahu, antes de su previsto discurso para expresar su oposición a la idea de dos Estados.

Netanyahu se comprometió a tomar en cuenta sus opiniones, pero aclaró que “hay consideraciones de las que no son conscientes”.

El primer ministro estaría configurado una política para reconocer un futuro Estado palestino y los miembros del Likud se preguntan si dicha cuestión la enunciará en su primer discurso político que se acerca.

Netanyahu se reunió con varios destacados diputados de el miércoles por la noche, antes de su prevista alocución, en la Universidad Bar Ilan, el próximo domingo.

“El futuro del país se enfrenta a enormes desafíos desde varias direcciones, y tenemos que actuar para garantizar la existencia de Israel como una nación judía para las generaciones venideras. Esto no es sólo mi responsabilidad, es de todos nosotros”, sostuvo Netanyahu en el encuentro, añadiendo que Israel se encuentra en peligro y, por tanto, tendría que “poner las cosas en equilibrio”.

En la reunión participaron Tzipi Hotovely, Danny Danon, Ofir Akonis y Miri Regev. Los miembros de la Knéset le reiteraron que se oponen a la utilización de la expresión “dos Estados para dos pueblos y el establecimiento de un Estado palestino”.

A pesar que expresaron su apoyo al primer ministro, destacaron que el Likud fue elegido sobre una plataforma diferente a la de Kadima.

Los diputados le comentaron al primer ministro que el presidente, Shimon Peres, y el ministro de Defensa, Ehud Barak, hablan en términos de dos Estados y le recordaron que el rechazó su implicación en el tema.

“Hasta ahora sólo hemos dado y recibimos nada a cambio”, explicaron los diputados, citando las diversas concesiones que Israel ha hecho a la Autoridad Palestina.

Netanyahu respondió, advirtiendo que la situación era compleja y les preguntó “¿Cuál es su alternativa?”

El diputado Danon, por su parte, dijo que estaba a favor de otorgar autonomía a la Autoridad Palestina “pero no un Estado”.

Según el presidente egipcio, Hosni Mubarak, Netanyahu podría aceptar la solución de dos Estados.

“Israel está de acuerdo con la solución de dos Estados”, dijo Mubarak, después de una conversación telefónica con el primer ministro.

“Hablé con Netanyahu y le exprese que no había otra opción. En última instancia, la solución será una de dos Estados, el Estado de Israel junto a un Estado árabe”, aclaró Mubarak, agregando que Netanyahu no rechazó su afirmación.

Mientras tanto, el ministro por Likud, Benny Begin, también rechazó la solución de dos Estados diciendo que los palestinos no aceptan a Israel como una nación judía.

“La realidad de los últimos 15 años nos muestra un territorio para el terror, no para la paz”, afirmó el ministro en una conferencia del partido, en Tel Aviv.

Destacó que eso incluyó “territorios cedidos seguidos de acuerdos y retiradas de manera unilateral”.

¿QUÍEN ES REALMENTE UNGIDO/UNGIDA?

HLCASJQ4B6CAVXY47ACAE2S4NFCA7T5NMWCAOMQMAUCAUWO3VVCA8QYM8WCA7SD1Z9CA6DB59ICAQOW1I7CAHVQDH8CA4APZZ9CAPZ5YDCCAUN2PFXCAZLLHKYCA53GX4LEl punto de vista de un ungido de los T.J

Es esta la pregunta más importante que siempre se les hace a los Testigos de Jehová. Soy uno de los pocos Testigos de Jehová (más de 7 millones) activos que es cristiano ungido (Menos de 9.000, según cifras oficiales). ¿Cuál es realmente el gran dilema que se presenta a la hora de responder esta pregunta? Lamentablemente, la Sociedad Watchtower no ha dado una respuesta bíblicamente clara y contundente de lo que realmente significa saber realmente si se es un cristiano ungido o ungida. Por tal razón, a continuación daré base bíblica a lo que realmente significa el ser cristiano ungido, y será la misma Biblia la que dé luz y verdad a cualquier persona sincera, que con todo derecho, merece saber la verdad sobre este asunto, sin tener que conformarse con que alguien le diga que “siento un llamado celestial” o “mi corazón me dice que mi paradero final y eterno está en el cielo y no en la tierra”. 

Antes de responder, le aclaro que desde hace varios años soy cristiano ungido y NUNCA le tuve que preguntar a NADIE (ancianos de congregación, superintendentes viajantes, Sucursal, etc.) para saber si realmente soy ungido. Aclaro esto porque, entre otras cosas, existe la creencia general de que si un cristiano ungido necesita el reconocimiento público oficial de que lo es, como si un Cuerpo de Ancianos, o el Cuerpo Gobernante tuviera el poder de conferir una condición espiritual que SÓLO Jehová Dios puede dar. Comienzo a responder la cuestión, con LA BIBLIA, SIN CITAS COPIADAS y PEGADAS de la WATCHTOWER.

Mateo 11:12 “Pero desde los días de Juan el Bautista hasta ahora el reino de los cielos es la meta hacia la cual se adelantan con ardor los hombres, y los que se adelantan con ardor se asen de él”. Estas palabras de Jesucristo expresadas por él en el año 31 E. C. en Galilea debieron sonar un tanto extrañas a los Apóstoles. ¿La razón? Ellos sabían que Jesucristo era el Mesías predicho en las Escrituras Hebreas. Sabían que Jesús era un Rey nombrado por Jehová y sus milagros y señales mostraban inequívocamente que Jesús era el Enviado de Dios. Pero ciertamente los Apóstoles NO creían, hasta la fecha del 31 E. C., que existiría un Reino de los Cielos en el Cielo. Más bien, creían ellos que Jesucristo en un momento dado, iría a Jerusalén, comenzaría a reinar, y ellos, hombres comunes y corrientes, pasarían a ser ahora reyes de un glorioso nuevo Israel terrenal, con una gloria superior a la que tuvo la nación durante los reinados de David y Salomón. Sabemos esto porque antes de ascender al Cielo Jesucristo, le preguntaron si iba a restaurar el reino de Israel en ese tiempo, como lo indica Hechos de Apóstoles 1:6, y cito: “Pues bien, cuando se hubieron congregado, se pusieron a preguntarle: “Señor, ¿estás restaurando el reino a Israel en este tiempo?” No, los Apóstoles y seguidores de Jesucristo hasta ese punto de la historia NO tenían ninguna idea de ser ungidos, o de recibir el llamamiento celestial. Ahora bien, Jesús SIEMPRE durante su ministerio enseñó sobre el Reino de los Cielos, y cómo entrar en él. A Nicodemo, un miembro del Sanedrín le expresó lo siguiente, según lo muestra Juan 3: 3-8: En respuesta, Jesús le dijo: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca de nuevo, no puede ver el reino de Dios”. 4 Nicodemo le dijo: “¿Cómo puede nacer el hombre cuando es viejo? No puede entrar en la matriz de su madre por segunda vez y nacer, ¿verdad?”. 5 Jesús contestó: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca del agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que ha nacido de la carne, carne es, y lo que ha nacido del espíritu, espíritu es. 7 No te maravilles a causa de que te dije: Ustedes tienen que nacer otra vez. 8 El viento sopla donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del espíritu”. 

Una persona sabe que es cristiano ungido porque tras haber sido bautizado/bautizada, nace del espíritu. Jesucristo expresó que hay que nacer del agua (bautismo cristiano en agua) y del espíritu (derramamiento del espíritu santo), para entonces entrar en el Reino de Dios. La expresión que Jesús usó de “nacer de nuevo”, se traduce en griego γεννηθῇ ἄνωθεν (gennao anothen). ¿Qué significa esta expresión? Gennao significa literalmente engendrar; y nacer en la voz pasiva. Se usa metafóricamente para señalar el acto de gracia o favor de Dios al conferir sobre aquellos que creen la vida espiritual. El verbo está en voz pasiva, lo que significa que es Dios quien actúa y es el que nace de nuevo el receptor de la acción de Dios. Cuando Jesucristo conversó con Nicodemo él personalmente acababa de vivir la experiencia de nacer de nuevo del agua y del espíritu. Es lo que leemos que sucede con él en Mateo 3:13-17: “Entonces Jesús vino de Galilea al Jordán a Juan, para ser bautizado por él (en agua). 14 Pero este trató de impedírselo, diciendo: “Yo soy el que necesito ser bautizado por ti, ¿y vienes tú a mí?”. 15 En respuesta Jesús le dijo: “Deja que sea, esta vez, porque de esa manera nos es apropiado llevar a cabo todo lo que es justo”. Entonces él dejó de impedírselo. 16 Después que Jesús fue bautizado, inmediatamente salió del agua; y, ¡mire!, los cielos se abrieron, y él vio descender como paloma el espíritu de Dios que venía sobre él. 17 ¡Mire! También hubo una voz desde los cielos que decía: “Este es mi Hijo, el amado, a quien he aprobado”. 

Está claro que Jesús, por ser perfecto, era Hijo de Dios. Pero al ser bautizado en agua y en el espíritu de Dios, ahora pasa a ser Hijo espiritual de Dios. Así fue la voluntad de Jehová para con él, y Jesucristo tuvo que nacer de nuevo del agua y del espíritu. Así se convirtió en el precursor de quienes posteriormente entrarían con él en el Reino de Dios, quienes para heredar el Reino de Dios, deben vivir experiencias similares a las que vivió el mismo Jesucristo, como lo indica Romanos 8:29: “porque a los que dio su primer reconocimiento también los predeterminó para que fueran hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que él fuera el primogénito entre muchos hermanos.” Evidentemente, en el caso de los Apóstoles y primeros discípulos de Jesús, ellos habían sido nacidos del agua, por haber sido bautizados en agua, pero no habían sido bautizados en el espíritu santo. De manera tal que sólo Jesucristo iba a bautizar en el espíritu santo, como lo expresó Juan el Bautizante (Mateo 3:11).

Ahora bien, ¿qué prometió Jesús que recibirían los Apóstoles y sus discípulos en Jerusalén? El bautismo en espíritu santo: Hechos 1:4-5 “Y estando reunido con ellos, les dio las órdenes: “No se retiren de Jerusalén, sino sigan esperando lo que el Padre ha prometido, acerca de lo cual oyeron de mí; 5 porque Juan, en verdad, bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en espíritu santo no muchos días después de esto”. Recordaremos entonces lo que sucede el día en que los 120 discípulos reunidos en Jerusalén vivieron como experiencia personal al recibir el bautismo en espíritu santo, lo que ellos vivieron al nacer de nuevo en el espíritu: Hechos 2:1-4 “Ahora bien, mientras estaba en progreso el día [de la fiesta] del Pentecostés, todos se hallaban juntos en el mismo lugar, 2 y de repente ocurrió desde el cielo un ruido exactamente como el de una brisa impetuosa y fuerte, y llenó toda la casa en la cual estaban sentados. 3 Y lenguas como de fuego se les hicieron visibles y fueron distribuidas en derredor, y una se asentó sobre cada uno de ellos, 4 y todos se llenaron de espíritu santo y comenzaron a hablar en lenguas diferentes, así como el espíritu les concedía expresarse.” Analicemos esto en profundidad. En el Siglo I, era fácil saber quién era un nacido de nuevo, debido a que existía el derramamiento de los dones del espíritu. En el caso del Pentecostés, comenzaron a hablar en lenguas. Un repaso de la 1 Corintios 12:4-13 nos permitirá recordar qué efecto tenía en los cristianos ungidos el haber recibido el espíritu santo: “Ahora bien, hay variedades de dones, pero hay el mismo espíritu; 5 y hay variedades de ministerios, y sin embargo hay el mismo Señor; 6 y hay variedades de operaciones, y sin embargo es el mismo Dios quien ejecuta todas las operaciones en todos. 7 Pero la manifestación del espíritu se da a cada uno con un propósito provechoso. 8 Por ejemplo, a uno se le da mediante el espíritu habla de sabiduría, a otro habla de conocimiento según el mismo espíritu, 9 a otro fe por el mismo espíritu, a otro dones de curaciones por ese único espíritu, 10 a otro operaciones de obras poderosas, a otro el profetizar, a otro discernimiento de expresiones inspiradas, a otro lenguas diferentes, y a otro interpretación de lenguas. 11 Pero todas estas operaciones las ejecuta el uno y mismo espíritu, distribuyendo a cada uno respectivamente así como dispone. 12 Porque así como el cuerpo es uno, pero tiene muchos miembros, y todos los miembros de ese cuerpo, aunque son muchos, son un solo cuerpo, así también es el Cristo. 13 Porque, de hecho, por un solo espíritu todos nosotros fuimos bautizados [para formar] un solo cuerpo, seamos judíos o griegos, seamos esclavos o libres, y a todos se nos hizo beber un solo espíritu.”

No tenemos problemas para creer y entender que en el Siglo I existía la manifestación del espíritu santo de una forma sobrenatural, y esto era suficiente para acreditar a cualquier cristiano como nacido de nuevo. Hoy en día, una persona verdaderamente nacida de nuevo del agua y del espíritu santo debe poder manifestar y evidenciar que Jehová Dios la escogió. Debe manifestar que el espíritu santo recibido le dio un “nuevo nacimiento” en la vida (1 Pedro 1:3). La persona que lea esto puede hacer una sencilla prueba de confirmación sobre la veracidad de esta información: haga una oración a Jehová (no importa si quien lee está expulsado, desasociado, inactivo, activo, haga la oración, Jehová le responderá) y pregúntele que le responda con un sí o un no si la información aquí plasmada es cierta o no. La respuesta que usted recibirá le indicará muchas cosas: le dirá que Jehová Dios y Jesucristo están al tanto de todo lo que sucede en Su pueblo. Que no respaldan al autoproclamado “esclavo fiel y discreto”. Que la invitación es a esperar en Jehová, como anima a hacer el Profeta Miqueas en 7:7. A todos aquellos que en este momento se encuentran dentro/fuera de los Testigos de Jehová y sienten en su corazón que las cosas tienen que ser a la manera de Dios y de Su Cristo, les exhorto a tener fe. No fe en la Sociedad Watchtower. Fe en Jehová, en que Él hará que el juicio se haga manifiesto primero en Su casa (1 Pedro 4:17, 18).

No es mi intención decirles qué deben creer o hacer. Les animo a confiar en Jehová con todo su corazón (Pro. 3:5) y no a confiar en hombres (líderes religiosos, políticos, y el realmente apóstata Cuerpo Gobernante).

Un ungido que quiere mostrarles la verdad. Sólo eso. Ustedes decidan. Es su vida.

elrealneo@hotmail.com

 

crown“Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones” (Apo. 3:21).

Por Ingº Mario A Olcese  (Apologista)

 

Una promesa pasada por alto

Una de las promesas que muchos cristianos parecen ignorar es que Jesús prometió que los vencedores, los que guardan sus obras (=los que lo imitan fielmente) hasta el fin, tendrán autoridad sobre las naciones. ¿Se imagina usted eso? ¡Autoridad sobre las naciones! Sí, mis amigos, autoridad, dominio y poder sobre naciones enteras. Pero esto se logrará solamente si el cristiano persevera hasta el fin. No es un dominio para el presente, sino para el futuro, cuando Jesús vuelva y le diga al buen siervo: “… está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades (Lucas 19:17).

Qué maravilloso es saber que Jesús nos ha llamado para ser parte de su gabinete gubernamental, por decirlo de alguna manera. El está llamando a hombres probos, de rectitud absoluta, para que demuestren durante su ausencia, aptitud e idoneidad para los más altos cargos de su gobierno, y así se conviertan en sus co-restauradores de la nueva sociedad que él va a implantar en el mundo cuando regrese por segunda vez.

La Iglesia como partido teocráctico

Estamos llamados a tomar parte del futuro gobierno de Cristo, un gobierno que estará conformado por su cuerpo ejecutivo o iglesia. Es el partido de Cristo, el partido de los príncipes del reino mesiánico, los que se han separado del mundo para integrarse al cuerpo gobernante del reino de Cristo, los que han optado por la santidad de vida, haciendo así la voluntad de Dios. Estos ejecutivos del reino han nacido de nuevo por el bautismo, y han recibido el Espíritu Santo de Dios para convertirse en Hijos de Dios y hermanos de Jesús. Son los que han recibido el ungimiento por el Espíritu, los que viven siguiendo las pisadas y mandamientos del Señor. Estos son los que se sentarán con el Señor en su reino, aquellos que recibirán el reino por heredad (Mateo 25:31,34). Estos príncipes se sentarán en la mesa del banquete mesiánico para celebrar la restauración del reino de Dios en la tierra, y beberán y comerán con Cristo en su reino.    

La Esperanza pospuesta para el Reino mesiánico

Los primeros cristianos esperaban que el mismo Jesús implantara inmediatamente en la tierra su gobierno mesiánico. Esta expectativa se deja notar cuando los apóstoles le preguntaron instantes antes de partir al cielo, lo siguiente: “Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? Y Jesús simplemente les dijo: “No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones que Dios puso en su sola potestad…” (Hechos 1:6,7). Evidentemente el tiempo para tal anhelada restauración sólo lo sabía el Padre, y ninguno más.

Algunos cristianos de Corinto, vehementes por ver el reino en acción creían equivocadamente  que ya eran reyes coronados en plena función autoritativa en el mundo. Esto lo leemos en 1 Corintios 4:8, donde Pablo irónicamente les dice: “Ya estáis saciados, ya estáis ricos, sin nosotros reináis. ¡Y ojalá reinaseis, para que nosotros reinásemos también juntamente con vosotros!”. Básicamente Pablo rechazó cualquier posibilidad de reinar sin Cristo y sin los apóstoles en este mundo impío, por más que se viva hoy saciado, libre, y en riqueza material. El Reino de Cristo no es para esta era en decadencia sino para la venidera de justicia.

Por otro lado, los zelotes, que no eran seguidores de Jesús, y que eran Judíos radicales y revoltosos, buscaron restaurar el reino antiguo de David por las armas pero sin lograrlo. La última revuelta de los zelotes en Masada resultó ser el paradigma del fracaso Judío por restaurar el reino mesiánico por la fuerza y por la voluntad humana.

El cuerpo de Cristo es su iglesia

Hoy, la mayoría de las iglesias, cualquiera sea su denominación, concuerdan que para ser miembros del cuerpo de Cristo es necesario “nacer de nuevo” por el bautismo. No se puede ser parte del cuerpo de Cristo sin este llamado “sacramento”. En Hechos 2:38-47, leemos que los que se bautizaron fueron añadidos a la iglesia de Cristo de manera automática. Ellos eran los nuevos hijos de Dios (adoptivos) que junto con Cristo heredarían las promesas. Los primeros discípulos de Cristo (los apóstoles) esperaban recibir el reino al igual que los demás Judíos que se convirtieron por la predicación de Jesús y sus apóstoles, especialmente de Pedro y Pablo. Jesús les dijo a estos Judíos (apóstoles y demás Judíos creyentes) que “a vuestro Padre os ha placido daros el reino” (Lucas 12:32). Estos, los que recibieron a Cristo, se convirtieron en hijos de Dios, pero aquellos paisanos suyos que lo rechazaron, dejaron de ser los  “hijos del reino” y entonces sus puestos vendrían a ser ocupados por los gentiles fieles de las naciones (Juan 1:11,12). Esta primera manada es comparativamente más pequeña que la gran manada o grande muchedumbre compuesta de millones de salvos que vendrían de las naciones para unirse al primer rebaño y ser así UN solo rebaño con UN solo Pastor. Todos estos salvos que son miembros del cuerpo de Cristo, e hijos adoptivos de Dios, e hijos de Abraham por la fe, serán los ejecutivos del reino, gozando de autoridad, poder y gloria con Cristo sobre las naciones aún no conversas, pero en proceso de reeducación e re instrucción durante el milenio.

El profeta Daniel ve este panorama milenario en Daniel 7:13,14, 18 y 27, y dice: “Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido. Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre. Y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán”. 

Sin  duda estos “santos del Altísimo” son los miembros de la iglesia de Cristo, su cuerpo místico de salvos, pues dice la Escritura de la Iglesia, así: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua (bautismo) por la palabra (el evangelio), a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha” (Efesios 5:25-27)

La Tarea de la iglesia hasta la venida del Rey

Mientras tanto, la iglesia deberá seguir reclutando nuevos miembros para el reino de Cristo, el cual se establecerá en su segunda venida en gloria (Mateo 25:31,349. El evangelio que deberá ser predicado es el Reino de Dios, como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin (Mateo 24:14). Y todos los creyentes deberán pedir y buscar el reino de Dios con insistencia o perseverancia (Mateo 6:10,33). Ninguno que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el reino. Es decir, debemos enfocarnos en el tema del reino, predicarlo, sentirlo y vivirlo, sin mirar atrás, sin retroceder, sin vacilar (Lucas 9:60,62).

El premio: nuestras coronas de gloria

Después de haber cumplido con la gran comisión de manera leal y perseverante, el Señor procederá a darnos nuestras coronas de gloria cuando regrese en  toda su majestad. Dice la Escritura, así: “Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria” (1 Pedro 5:4). 

Hermanos míos, aquí hay una promesa muy clara, y esa es nuestra coronación para tener vida eterna en el reino de Cristo. Es la corona que corresponde a un victorioso, a uno que será rey del reino de Cristo. Y entonces se cumplirá lo dicho por Jesús: “… está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades (Lucas 19:17).

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Ni siquiera el Vaticano se salva de la crisis

La Santa Sede cierra el ejercicio fiscal con un déficit de 9 millones de euros

La crisis económica está afectando a todos los rincones del mundo y a todos los estados. Incluida la sede de la Iglesia católica, el Vaticano. La Santa Sede ha cerrado el último ejercicio fiscal con un déficit de nueve millones de euros y el Papa Benedicto XVI trata ahora de explicarse cuáles son las causas específicas, al margen de la crisis global, para estos malos datos económicos. Parece que los escándalos de pederastia han pasado factura en buena medida a las arcas vaticanas, no solo por las cuantiosas multas que se ha visto la Iglesia a pagar, sobre todo en Estados Unidos, sino también porque los fieles están reduciendo sus donativos y limosnas.

Interesante Informe que explica algunas de las razones para este déficit poco usual.

Ni la Iglesia ha podido librarse de la crisis económica: las arcas del Vaticano han acabado este ejercicio fiscal con un déficit neto de nueve millones de euros, según informa hoy El Mundo. El papa Benedicto XVI y su curia han mostrado ya su preocupación y están centrados en analizar cuáles son las causas de esta situación y las posibles soluciones a esta falta de fondos que está ya empezando a poner en peligro el funcionamiento normal de toda la Iglesia romana.

Reunión con sus fieles

Ratzinger ya se reunió el pasado mes de abril con algunos de sus más fieles cardenales para analizar la delicada situación. Los cardenales Schönborn, Bagnasco, Scola y Ruini, todos ellos con altos cargos entre la curia Italiana y austriaca y amigos personales del Papa debatieron con él en Castelgandolfo los orígenes del derrumbe incipiente de la economía eclesial.

Caída de las inversiones

Entre las causas que barajan está la caída en los ingresos por las inversiones de la Santa Sede, sobre todo en Estados Unidos. La marcha del cardenal americano Casimir Szoka de la pesidencia de la Gobernación vaticana supuso que se vinieran abajo unas finanzas que había dejado hasta 2006 muy saneadas y con inversiones muy productivas.

Escándalos por pederastia

También Estados Unidos se ha llevado últimamente grandes sumas de dinero de las arcas romanas debido a las indemnizaciones millonarias que se ha visto obligada a pagar la Iglesia al ser condenada por delitos de abusos a menores y pederastia. Los numerosos escándalos que en los últimos años se han destapado en este sentido han provocado también un gran rechazo entre muchos de los fieles, que habrían reducidos su donativos y limosnas en buena medida debido a estas polémicas.

Gastos en seguridad

A ello habría que sumar los crecientes gastos corrientes de la Santa Sede, sobre todo en los fondos destinados a la seguridad del Papa y del Vaticano. Además, en estos días ha salido a la luz un libro de Gianluigi Nuzzi sobre el polémico banco vaticano IOR basándose en documentos archivados por el cardenal Dardozzi que ilustraban operaciones poco transparentes.

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