Archive for septiembre, 2009
LA PALABRA EVANGELIO significa buenas nuevas. El ángel que anunció el nacimiento de Jesús a los pastores dijo, “No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.” (Lucas 2:10, 11) Este ángel, al igual que el ángel de nuestro texto arriba, declara que las buenas nuevas son para todo pueblo.
El Apóstol Pablo nos informa que el Evangelio fue predicado de antemano a Abrahán, cuando recibió la promesa de que por medio de su simiente todas las familias de la tierra serían bendecidas. (Gen. 12:3; 22:18) Pablo explica que la “simiente” mencionada en la promesa a Abrahán fue en realidad Cristo. (Gal. 3:8, 16) Así que vemos que hubo una garantía de bendiciones para toda la humanidad en la declaración original del Evangelio hecha a Abrahán. Cuando vino la Simiente, y su nacimiento fue anunciado por el ángel, las buenas nuevas no fueron restringidas de ninguna manera — todavía fueron “buenas nuevas” a “todo pueblo.”
Pablo provee aun más información vital tocante al plan de salvación de Dios que la Biblia describe con el uso de la palabra Evangelio. Él escribió, “Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.” Y añade, “Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.” (Gal. 3:27, 29) Hay testimonio bíblico muy abundante asegurándonos que los seguidores fieles del Maestro se asociarán con él en la gloria de su reino, y en este versículo, Pablo explica que ellos también son parte de la Simiente prometida de Abrahán. Esto significa que la iglesia verdadera, con Jesús como su Cabeza, será el canal de bendición a “todas las familias de la tierra.”
Un rasgo esencial del plan de Dios es la obra redentora de Jesús por medio de la Simiente que bendecirá todas las naciones. Fue necesario que Jesús muriera como el Redentor del hombre, si no, las bendiciones prometidas de vida no podrían alcanzar a la humanidad porque todos estaban bajo la condenación de la muerte por causa de Adán. Puesto que Jesús si murió para redimir al mundo, Pablo pudo escribir, “Así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.” — 1 Cor. 15:22
Ya que los seguidores verdaderos (La Iglesia) de Jesús se asociarán con él como el canal de bendición para todo el mundo, Pedro habla de ellos como los que han hecho firmes su “vocación y elección,” y, por eso, tienen una entrada abundante en el reino de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. — Apoc. 17:14; 2 Ped. 1:10, 11
Los primeros discípulos, al hacerse seguidores de Jesús, lo hicieron con la creencia que él fue el Mesías prometido, el gran rey que vendría para establecer un reino mundial. (Isa. 9:6, 7) Tuvieron razón, pero fueron equivocados al creer que el reino predicho se establecería de inmediato. Jesús corrigió este punto de vista para ellos al relatar una parábola acerca de un hombre noble, que se fue a un “país lejano” para recibir un reino y volver. (Luc. 19:11, 12) De esto, es claro que Cristo no supuso establecer su reino hasta que volviera de ese “país lejano”, es decir, el cielo. Esto, por supuesto, tendría lugar durante su Segundo Advenimiento.
Por eso, debemos esperar un cumplimiento de las promesas de Dios para bendecir a “todas las familias de la tierra” por medio de la Simiente de Abrahán solamente después del regreso de nuestro Señor.
Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)
La Pregunta Crucial:
En Mateo 24:3 los discípulos de Jesús le preguntan al Señor lo siguiente: “Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y que SEÑAL habrá de tu venida, y del fin del siglo?”. Aquí encontramos básicamente dos preguntas: Una, ¿Cuándo serán estas cosas? Es decir, cuando será destruido el templo de Jerusalén (v.1,2), y la otra: ¿Y qué SEÑAL ( nótese el singular) habrá de tu venida y del fin del siglo? Muchos estudiosos de la Biblia no se han detenido a meditar que los discípulos le pidieron a Jesús UNA SEÑAL concreta y específica que les indicara su venida o regreso (y no su proximidad como creen algunos) y del fin del mundo. Sí, los discípulos querían saber UNA SEÑAL—¡Y sólo UNA! Este detalle debe grabárselo bien en su mente, querido lector, pues muchos “estudiantes” de la Biblia lo han pasado por alto.
La “Señal de Jonás” y “la Señal del Hijo del Hombre”
¿Cuál será esa singular señal solicitada por los discípulos a Jesús? Para entender lo que se quiere decir por la señal, veamos primero la llamada “Señal de Jonás” declarada por Jesús en Lucas 11:29-30, y que dice: “Y apiñándose las multitudes, comenzó a decir: Esta generación es mala; DEMANDA SEÑAL, pero señal no le será dada, sino LA SEÑAL. Porque así como Jonás fue señal a los ninivitas, también lo será el Hijo del hombre a esta generación” (nótese que también en Mateo 24:30 Jesús nos expresa una frase similar, pero esta vez como: “LA SEÑAL”) DEL HIJO DEL HOMBRE DE JONÁS. Aquí básicamente “la Señal de Jonás”, es Jonás mismo, pues Jesús dijo que Jonás mismo fue SEÑAL a los ninivitas. Del mismo modo, Jesús mismo serviría de SEÑAL o sería SEÑAL para una generación perversa. De allí que Jesús hable de “la SEÑAL del Hijo del Hombre”. No es una señal extraordinaria o misteriosa como aquella de una cruz en el cielo, o un sonido de alguna trompeta, o alguna luz brillante, o alguna nave espacial, o algún evento meterológico fuera de lo común. ¡La señal del Hijo del hombre, así como la de Jonás, se refiere a la misma persona mencionada! Jesús, como lo fue Jonás, sería SEÑAL. De modo que grábeselo bien en su mente que: ¡Jesús mismo sería LA SEÑAL para Su parusía y el fin del siglo!”. Más adelante veremos cómo Jesús servirá de señal para aquella generación maligna.
Señales De Su Proximidad:
En los versículos 4-6 de Mateo 24 Jesús dice que antes de su regreso, y del fin del mundo, aparecerían falsos cristos u hombres que dirían que ellos son el Cristo esperado, o el cristo encarnado en ellos. Ejemplo de éstos son Jim Jones quien murió en Guyana con su iglesia, y David Koresh, quien murió con 70 de sus seguidores en Waco, Texas. Hoy existen otros falsos líderes que se hacen pasar por Jesucristo, y están engañando a muchos ingenuos (v.5), también Jesús habló de guerras y rumores de guerras (v.6), pero que ¡todavía no sería el fin! (v.6). Hasta este punto Jesús NO nos da una señal singular o específica de su venida y del fin del siglo. En los versículos 7-14 el Señor Jesús profetizó claramente los conflictos internacionales (v.7). Luego Jesús habló de la gran tribulación que vendrá a sus escogidos por causa de su nombre (v.9), y el surgimiento de falsos profetas o maestros fraudulentos ansiosos de poder y dinero (v.11). En el verso 14 Jesús anunció que el evangelio del reino será predicado por todo el mundo como testimonio…y entonces vendrá el fin del mundo. Pero hasta acá tampoco tenemos la SEÑAL única y singular que le fuera solicitada por sus discípulos acerca de su venida y del fin del mundo. Muchos cristianos confunden estas señales sobre la proximidad de su venida con su venida misma. Estar próximo a venir no quiere decir ya se llegó. Otros cristianos creen que la SEÑAL es en verdad un conjunto de señales. ¡Pero esta idea es un error! Los discípulos le están pidiendo a Jesús UNA SEÑAL—¡Y Jesús se las dará inmediatamente sin rodeos!
Pasando al versículo 23, Jesús vuelve a predecir la venida de falsos cristos. El verso 24 repite lo mismo y añade la venida de falsos profetas que harán portentos y engañarán a muchos, si fuera posible, aun a los escogidos de Dios. En el verso 26 Jesús advierte de la venida de falsos cristos y profetas que aparecerán en los desiertos y aposentos (ojo: no desde los cielos), y a los cuales no hay que creerles.
Es en el versículo 27 donde Jesús comienza a desarrollar, por decirlo así, LA SEÑAL (singular) de su verdadera venida o retorno, contrastándolas con aquellas falsas venidas de falsos Mesías o Cristos en los desiertos y aposentos (=salones de conferencias, hoteles, casas, etc) del verso 26, y a los cuales no hay que creerles. En el versículo 29 Jesús revela que DESPUÉS de ocurrir todos los eventos de los versos 4-27, el sol se va a oscurecer, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Estos extraños y escalofriantes eventos que sucederán en el cielo, ANTECEDERÁN o PRECURSARÁN la manifestación de la SEÑAL esperada.
En el versículo 30 encontramos, por fin, la SEÑAL clara y concisa dada por Jesús de su verdadera Parusía o venida. Él dice: “Entonces aparecerá LA SEÑAL (nótese el singular) del Hijo del Hombre EN EL CIELO…Y VERÁN AL HIJO DEL HOMBRE VINIENDO (descendiendo) SOBRE LAS NUBES DEL CIELO, CON PODER Y GRAN GLORIA.”
Como respuesta a la pregunta de los discípulos acerca de UNA SEÑAL clara y singular de su venida y del fin del mundo, Jesús les dice que LA SEÑAL ES ÉL MISMO DESCENDIENDO VISIBLEMENTE DEL CIELO (no de los desiertos y aposentos) CON PODER Y GRAN GLORIA. A diferencia de los falsos cristos que aparecen “horizontalmente”—de entre los hombres—el Cristo verdadero viene “verticalmente”, de arriba hacia abajo, del cielo a la tierra. Si algún Cristo no DESCIENDE VISIBLEMENTE de arriba hacia abajo, del cielo a la tierra, con sus ángeles de su poder y con gran gloria, ¡NO ES EL CRISTO VERDADERO!. Hay hombres que se proclaman “El Mesías”, pero que NO han venido verticalmente del cielo a la tierra, con poder y gran gloria. Además, Ningún hombre ha visto descendiendo del cielo a Cristo aún de la manera bíblica. Pero cuando Cristo regrese del modo exactamente como él lo profetizó, sabremos que él es el Mesías esperado, y por tanto, ya habrá inmediatamente resucitado a los justos (Juan 5:28,29; 1Tesalonicenses 4:16,17). El falso Cristo no podrá descender del cielo, ni tampoco tendrá el poder de resucitar a los cristianos muertos, a fin de que éstos, junto a los cristianos vivos, puedan ser arrebatados por él a las nubes para recibirlo como el Mesías verdadero (vuelva a leer 1 Tesalonicenses 4:16,17—nótese la palabra “recibir” del verso 17).
Adicionalmente a lo dicho anteriormente, en Hechos 1:11 leemos que dos varones vestidos de ropas blancas (ángeles) dan más detalles de la verdadera “Parusía” o venida de Cristo, con estas palabras: “Varones Galileos, ¿Por qué estáis mirando al cielo? ESTE MISMO JESÚS ( Es decir, un judío de unos 33 años aproximadamente, hebreo hablante, glorificado e inmortal), que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como o habéis visto ir al cielo.”
El Jesús que subió al cielo no era un espíritu sino un hombre joven, glorificado e inmortal. Este mismo joven Jesús JUDÍO, glorioso, visible e inmortal, regresará nuevamente del cielo a nuestra atmósfera terrestre para arrebatar a su iglesia y conducirla a su reino (Mateo 25:31,34). Si el hombre que dice ser el Cristo no posee estas características antes mencionadas, no es el Cristo verdadero. Ahora bien, es en el texto de Mateo 24 donde Jesús REVELA POR PRIMERA VEZ CÓMO VOLVERÁ NUEVAMENTE A LA TIERRA. En anteriores ocasiones Jesús sólo les había revelado a sus discípulos que volvería nuevamente a la tierra, pero sin darles los detalles de la forma de su regreso (Ver Juan 14:3,18; Lucas 12:40). Ahora los discípulos sabían que la SEÑAL que indicaría la venida del Hijo de Dios sería SU APARICIÓN VISIBLE Y PERSONAL DESDE EL CIELO A LA TIERRA (2 Tesalonicenses 1:7). Es decir, sus seguidores lo verían a él mismo descender del cielo a la tierra en el Monte de los Olivos (Zacarías 14:4). Si un pretendido “Cristo” no hace esto, es definitivamente un falso Cristo.
Los mal llamados “Testigos de Jehová” rechazan esta verdad de un Cristo resucitado de carne y huesos (Lucas 24:39). Ellos afirman que Jesús fue resucitado en espíritu pero que tomaba la apariencia humana cuando le convenía hacerlo. Sostienen que Cristo regresó al cielo en espíritu, e invisiblemente. Enseñan que su regreso ha sido igualmente espiritual e invisible en 1914. Ellos aseguran que pueden ver su “presencia” con los “ojos del entendimiento”. Otros cultos o sectas modernas afirman que Cristo ya está encarnado entre nosotros como un hombre, o ángel mensajero, como es en el caso de las sectas “Alfa y Omega” Y “la Iglesia de la Piedra Angular”.
No obstante, en Apocalipsis 1:7 se nos dice que Cristo viene con las nubes y todo ojo le verá, y los que le traspasaron. Pero, ¿quiénes son estos hombres que le traspasaron? Obviamente no los cristianos. Luego concluimos que Cristo será visto también por los que le rechazaron y crucificaron en el Primer siglo. Si un pretendido Cristo no viene con las nubes y no es visto por todo ojo, es un falso Cristo. Un Cristo de aposentos o salones de conferencia no es el Cristo verdadero.
Es trágico ver que millones de cristianos no estén esperando el descenso o la segunda venida visible de Cristo desde los cielos. Lo que millones de hombres sí esperan hoy es la aparición o descenso de seres extraterrestres desde el espacio sideral, para que salven y eduquen a la raza humana decadente. La Segunda venida de Cristo desde los cielos ha pasado a ser simplemente un mito arcaico en esta era espacial, y es escasamente creída en los círculos católicos de todo el mundo y en muchas de las sectas modernas de hoy. Sí, muchos cultos peligrosos modernos rechazan, sin base alguna, el descenso desde los cielos de Cristo o llamado también: “la segunda venida personal y visible de Cristo con sus ángeles desde los cielos”. Tales cultos han torcido la esperanza evangélica del descenso personal, visible y celestial de Cristo, inventado doctrinas de demonios que sólo conducen a la perdición (1 Timoteo 4:1,2) Sin embargo, Jesús dijo: “Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, NO LO CREÁIS” (Mateo 24:23).
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Por Jan Markell
22 de septiembre 2009
¿Cómo puede un mundo lleno de humanistas seculares, ateos, y agnósticos estar meditando sobre el fin del mundo? Ellos se adhieren a lo que se encuentra en el místico calendario maya que tiene al mundo terminado para el 21 de diciembre de 2012. Y tienen a los medios de comunicación muy atentos! El History Channel, Fox News, EE.UU. News & World Report, ABC News, USA Today, y otros más están hablando o escribiendo sobre este final. Libros sobre el tema están volando de los estantes.
Cientos de sitios Web discuten el tema. El mundo de los escépticos es cautivado!
El Dr. Mark Hitchcock ha salido con una excelente visión de la historia en su nuevo libro 2012 y el Fin del Mundo.
El 21 de diciembre 2012, marca el final del ciclo de 5000 años del calendario Maya. El antiguo calendario azteca corrobora la fecha de finalización maya y apunta a la misma fecha como el fin del mundo. La súbita desaparición de estas dos civilizaciones sigue siendo un misterio. La teoría más aceptada hoy en día es una especie de colapso ambiental y la consiguiente hambruna. Una cosa es cierta: Fueron cronometradores del tiempo mirando al cielo.
Los mayas estaban obsesionados con la astronomía, y construyeron ciudades enteras que estaban en la alineación con eventos astronómicos. Hay especulaciones en cuanto a cómo alcanzaron un nivel tan avanzado de conocimiento y comprensión, aunque ninguno de ellos se alinea con la Biblia. El mundo no creyente no sabe esto y por lo tanto conectan los puntos indebidamente, ya que creen en la locura del 2012. Enfóquese en Nostradamus y los Códigos de la Biblia y usted tendrá una receta para lo sobrenatural.
Hollywood está a punto de unirse a esto con la película llamada simplemente 2012. Puede que no sea para todo el mundo con sus imágenes de muerte, destrucción, de tierra quemada, y todos en una carnicería de proporciones bíblicas. La escena final de la película muestra una imagen sorprendente de la USS John F. Kennedy atrapados en un lavado de un Tsunami en Washington, DC, y la Casa Blanca.
Establecer plazos apocalípticos no es nada nuevo. En el pasado fueron objeto de burla y con razón los llamaron falsos maestros del Y2K. Entonces, ¿qué diferente puede ser el calendario Mayo del Y2K? La reacción a esto puede hacer que el pánico del Y2K sea pálido en comparación con el del 2012.
Es evidente que algunas personas se hacen preguntas sobre el final de la época como nunca antes. Como Hitchcock dice en su libro, “El rápido aumento de ritmo de la vida, junto con los desastres naturales a día de hoy, las guerras y rumores de guerras, el terrorismo y la incertidumbre financiera ha dado a todo el mundo una sensación de crisis inminente.” La Biblia no sugiere ninguna semejante fecha, sino que la cultura popular de hoy está cautivado con ella! Los cristianos deben aprovechar la oportunidad para compartir el evangelio con muchas personas que están dando cierta credibilidad a términos como Armagedón, Apocalipsis, y el fin del mundo.
El Autor Mark Hitchcock presenta la perspectiva cristiana sobre el final de la edad. Sabemos algunas cosas con seguridad: 1) Estamos viviendo en los últimos días, 2) el calendario de Dios no es nuestro calendario; 3) la venida de Cristo y el establecimiento de su reino está más cerca que nunca, 4) El calendario está en manos de Dios. Ninguno de nosotros sabe cuánto tiempo nos queda.
Jesús dijo que nadie sabe cuando estará llegando el final (Hechos 1:7). Pero eso no significa que los cristianos no puedan aprovechar el momento aquí para hablar sobre estos temas a algunos que se han tragado la mentira de que el 2012 es la fecha indicada y que los mayas tenían el secreto guardado.
No juegue con su destino eterno. El tiempo puede ser muy breve. Realmente hay un mundo nuevo. Podemos estar en el umbral.
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Según la Watchtower de los Testigos de Jehová, “El Esclavo fiel y Discreto” tuvo su comienzo en el año 33 EC con la primera congregación cristiana del primer siglo.
Leemos lo siguiente:
“Los testigos de Jehová entienden que el “esclavo está comprendido por todos los Cristianos ungidos como un grupo en la tierra en cualquier tiempo dado durante los 19 siglos desde el Pentecostés”. La Atalaya de marzo 1, 1981.
Aquí se hace evidente que la sociedad ha instruido dos enseñanzas contradictorias acerca del “esclavo fiel y discreto”. Por un lado afirman que siempre (continuamente) ha funcionado desde el 33 E.C, dispensando el alimento espiritual progresivo a través de los siglos, y por otra parte se contradicen al afirmar que en vez de ser una alimentación permanente de enseñanzas saludables, no fue sino hasta 1914 que el culto verdadero fue restaurado, terminanado así muchos siglos de oscurantismo. Esto, sin embargo, desafía las afirmaciones anteriormente citadas por la Watchtower.
Ver el siguiente vídeo:
Una gran parte de los líderes cristianos de hoy han estado promoviendo teorías no probadas y especulaciones que básicamente proclaman que la Iglesia de Dios, o los cristianos nacidos de nuevo, serán arrebatados en secreto hasta el cielo, entre tres y medio a siete años, antes de que Dios derrame su ira sobre aquellos que no respondieron a su llamado al arrepentimiento de sus malos caminos. Ellos creen que los cristianos escaparán de este llamado tiempo (3 y medio a 7 años) de gran tribulación, y antes de que Dios derrame su ira sobre los no creyentes, que se quedarán atrás a sufrir por no aceptar a Cristo como su Señor y Salvador. Ellos llaman a estas teorías, el rapto, o el escape pre,mitad, o post tribulación al cielo.
Mientras que una multitud de educadores, investigadores y escritores de la profecía en la comunidad cristiana están promoviendo (y haciendo grandes ganancias) estas teorías de los “Dejados Atrás”, dos nuevos libros escritos por el ex locutor de radio y televisión, José Ortiz, presentan pruebas concretas de que un escape pre – tribulación al cielo es una locura, una mera conjetura e inferencia prejuiciada, y que no ha sido demostrada más allá de una sombra de duda. Varios expositores de la Biblia y escritores de la escatología, como Dave MacPherson, Robert Gundrey, George Eldon Ladd y algunos otros, han debatido en contra de estas teorías por más de 35 años. Más recientemente, autores como Steve Wohlberg, Ted Noel, Barbara Rossing, Stephen Sizer, Arnie Suntag y otros, también han llegado a las mismas conclusiones. Al igual que Ortiz, ellos ahora presentan poderosas pruebas bíblicas de que las teorías sobre los ”Dejados Atrás no tienen fundamento alguno en las Escrituras!.
Sus dos libros (que básicamente Ortiz los terminó en 1986), no los había publicado por casi dos décadas para realizar referencias cruzadas y cotejando su evidencia). Finalmente se decidió a hacerlo en 2004 y ponerlos en venta para que el público los examine. El los entregó de forma gratuita a través de su sitio web en Internet desde 2004 hasta 2007, después de lo cual sus amigos y colegas le aconsejaron que debía publicarlos de inmediato. Fue decidido por Joe y sus amigos que el manuscrito original de 800 páginas se publicará en dos libros, para que sea más fácil de digerir y discernir los dos aspectos importantes del libro original: El primer libro desafía todas las teorías del rapto, y el segundo libro revela por qué los cristianos sufrirán la tribulación antes del regreso de Jesucristo.
En 2007, Author House imprimió los dos libros, La Pascua de los Tiempos del fin y Por qué los cristianos sufrirán la Gran Tribulación. Ortiz, quien ha trabajado como periodista y publicista por más de 30 años, y ha emprendido la tarea de promover el libro él mismo después de que Autor House lanzara la promoción inicial de los libros.
Lo que hizo el enfoque de Ortíz único, y que está plasmado en estos dos libros, fue su examen de la Biblia acerca de los problemas de la profecía y la escatología mediante un análisis etimológico de los principales pasajes de la Biblia para demostrar que las interpretaciones modernas de la Biblia han sido, en realidad, invertidas por los teóricos para transmitir un significado diferente al que Dios quería. Además, de una investigación exhaustiva en los textos griegos y hebreos, Ortiz también examinó las Escrituras a través de un análisis de las “figuras de lenguaje (dicción), para obtener mayor significado y énfasis en las palabras clave en la Biblia. Por ejemplo, muchos teóricos pre-tribulacionistas utilizan la escritura en Lucas 17:34-37 para apoyar su teoría de que los cristianos serán “tomados” al cielo y que los no creyentes serán “Dejados” para sufrir la ira de Dios durante la llamada Gran Tribulación.
Sin embargo, si se examina la definición de la palabra “tomado”, usted notará que la palabra griega es “paralambano”, que significa “agarrar y atar”, mientras que la palabra “dejado” en el griego es “aphiemi, “, que significa “perdonar (Pasar por alto, dejados solos, no tocar)”. Como cuestión de hecho, Ortiz señala que la palabra “atrás” no es incluida después de la palabra “Dejado” en el texto original en Lucas 17:34-37. En esencia, la interpretación de los teóricos de esta escritura es una verdadera premisa trastocada y contradictoria para sus teorías y, en realidad, esos versos armonizan más con las escrituras relativas a la separación de la paja del trigo para la quema cuando él regrese.
Este es uno de más de un centenar de ejemplos de estudios bíblicos sobre comparación de palabras bíblicas similares que contiene la Pascua de los Tiempos del fin y Por qué los cristianos sufrirán la Gran Tribulación que refuta un rapto o escape pre-tribulacional al cielo. Estos dos nuevos libros incluyen una prueba irrefutable y bíblica de que los cristianos permanecerán en la Tierra, no sólo durante la llamada “Gran Tribulación”, sino también durante el tiempo en que Dios derrama su gran ira en la tierra. Los libros de Ortiz, sin embargo, dan prueba bíblica de que los cristianos serán protegidos durante el derrame de Su ira en la tierra. Dios ha provisto un programa de rescate de la pascua del Fin de los Tiempos para su pueblo elegido, tal como lo hizo cuando rescató a Israel de la esclavitud egipcia, a Noé del diluvio, a Daniel de la guarida de los leones, y Meschaq, Chadrack y Abed-nego del horno de fuego.
En los libros de Ortiz, verá la prueba bíblica que refuta un rapto al cielo, incluidos los temas: ¿Quién Comprende la Verdadera Iglesia de Dios? Es el rapto un evento especial? ¿Es realmente la iglesia la novia! ¿Quién es la verdadera esposa de Cristo? ¿Quiénes son los invitados a la gran boda? ¿Qué es (y dónde) es la Tierra Prometida, ¿Qué es la Nueva Jerusalén? ¿Qué es la ciudad santa de Dios? ¿Quién Realmente Acompaña al Señor cuando vuelva? ¿Van los cristianos inmediatamente al cielo cuando mueran? ¿Será el Espíritu Santo quitado? La apostasía de la Iglesia! La dualidad de los Milagros de Dios! ¿Qué es la verdadera tentación? ¿Cuándo viene el Señor realmente? ¿Pasarán los cristianos por la tribulación? y ¿pueden los cristianos perder su salvación? Estos temas y más son precisamente y minuciosamente escudriñados para revelar las verdades que muchos maestros de profecía y escritores han perdido … hasta ahora!
Por Dr. Luciano Hironaka M.
De acuerdo con lo señalado por los escritores bíblicos, todo parecería indicar que es posible identificar Tres Eras o Eones en la Historia de los Cielos y de la Tierra:
A. La Primera Era. Este Primer Eón se habría extendido entre la Creación de los cielos y de la tierra (Gn. 1:1) hasta su destrucción (Gn. 1:2) la cual, no habría abarcado la integridad del universo, sino que habría estado circunscrita a la zona de rebelión de Hassatan y sus huestes. Esta Era Se habría extendido por miles, millones o cientos de millones de años.
En relación con el Génesis 1:2, debería agregar, que existen algunas (muy pocas) traducciones fidedignas, que reconocen y verifican la transformación de la tierra en algo caótico y vacío (desprovisto de vida):
“Now, the earth, had become waste and wild, and darkness, was on the face of the roaring deep, – but, the Spirit of God, was brooding on the face of the waters,” J. B. Rotherham Emphasized Bible*
Trad. Ahora bien, la tierra se había vuelto desolada y desértica, y la oscuridad, estaba sobre la faz del rugiente abismo, empero, el Espíritu de Dios incubaba sobre la faz de las aguas.
“and the earth she became chaos and vacant, and darkness on surface of submerged chaos, and spirit of Elohim vibrating over surface of the waters” Concordant Version *
Trad. Y la tierra se volvió un caos y vacía, y la oscuridad estaba sobre el caos sumergido, y el espíritu de Dios vibraba sobre la superficie de las aguas.
“and the earth she became chaos and vacancy and darkness over surfaces of abyss and spirit of Elohim vibrating over surfaces of the waters.” Hebraica Stuttgatensia Interlinear Bible *
Trad. “y la tierra se volvió un caos y vacía y la oscuridad sobre la superficie del abismo y el espíritu de Elohim vibraba sobre las superficies de las aguas.”
“Now the earth was [a] formless and empty, darkness was over the surface of the deep, and the Spirit of God was hovering over the waters.” NIV *
[a] Or possibly became.
*En Internet
A la Primera Era habría hecho referencia Pedro:
II Ped. 3:5 “lanthánei {olvidan} gàr {porque} autoùs {ellos} touto {esto} thélontas {voluntariamente}, hóti {que} ouranoi {cielos} êsan {existieron} ékpalai {en otro tiempo} kai {y} gê {una tierra} ek {fuera de} hüdatos {el agua} kai {y} di’ {en medio de} hüdatos {el agua} sünestôsa {adquiriendo consistencia} tô {por la} tou {de} theou {dios} lógô {palabra}” A. Versión Intercalar Literal Analógica Greco-Castellana.
II Pedro 3:5 “Es que voluntariamente quieren ignorar que en otro tiempo hubo cielos y hubo tierra, salida del agua y en el agua asentada por la palabra de Dios” Nácar Colunga 1959
Pedro hace referencia a unos cielos y una tierra que existieron en el pasado y que ya no están. Para tal efecto emplea la forma verbal griega “êsan” que corresponde a la tercera persona plural, del Imperfecto del Indicativo, del verbo griego ‘eimi:’ (ser, estar, existir, acontecer), cuyo significado es “existieron, ocurrieron, hubo, estuvieron presentes.” Se trataría de un llamado mundo llamado Pre-Adámico por anteceder al de Adán, el que habría existido en el Génesis 1:1 el cual, habría sido destruido durante la rebelión de Hassatan. Mas adelante le daré a conocer algunos de los argumentos que probarían la existencia de este mundo Pre-Adámico, algunos procedentes de la paleontología, los que la ciencia a ignorado sistemáticamente por no adecuarse al Uniformitarismo.
Asimismo, Pedro haría mención a la destrucción de esta Primera Era:
II Pet. 3:6 “through which the world which then was, being flooded by water, perished” Green 2000*
Trad. Mediante la cual, el mundo que entonces estaba (existía), al ser inundado por el agua, pereció”
*En Internet
En el contexto Pedro realiza una descripción del mundo de aquel tiempo (el sustantivo kosmos en este caso tiene la acepción de ‘orden armónico de cosas’ e incluiría a cielos y tierra), haciendo una referencia directa a la primera era de los cielos y de la tierra (II Ped. 3:5; Gn. 1:1) el cual, fue destruido por una hecatombe que habría alcanzado proporciones cósmicas, por cuanto no sólo habría incluido a la tierra, sino que también a los cielos. Se ha de recordar el hecho de que Pedro expresa (3:5) que “existieron cielos y una tierra”, los que diferencia claramente de los existentes en su tiempo, que corresponden a los actuales. Algunos piensan que esta mega-inundación habría correspondido al diluvio de Noé; no obstante, éste estuvo circunscrito y afectó sólo a la tierra.
B. La Segunda Era. Este Segundo Eón se habría iniciado con la re-creación de la tierra y de su entorno (sol, luna); proceso que es narrado desde el Gn. 1:3 en adelante. Esta segunda Era finalizaría con el término del milenio.
A este Segundo Eón también haría mención Pedro:
II Pet. 3:7 ”and the present heavens and the earth, by the same word are treasured, for fire being kept to a day of judgment and destruction of the impious men. Young 2003
Trad. Y los cielos y la tierra actuales, por la misma palabra son preservados cuidadosamente, siendo guardados para el fuego, para un día de juicio y destrucción de los hombre impíos.
Después de haber descrito lo que habría ocurrido con los primeros cielos y la primera tierra (verso 3:6), Pedro se traslada en su relato a los cielos y tierra de SU TIEMPO (que son los mismos actuales), diciendo que estos cielos y tierra por la palabra de Yahveh dios son guardados, siendo reservados para el fuego del día del juicio y perdición de la humanidad inicua. Es importante destacar que si bien los primeros cielos y tierra fueron destruidos por el agua, y que en el diluvio de Noé la tierra también fue destruida por el agua; los actuales cielos y tierra serán purificados mediante el fuego.
C. La Tercera Era. El Tercer Eón se iniciaría con la restauración de los cielos y de la tierra (Apo. 21:1)
En este breve recuento, Pedro haría alusión al último de los Eones, en este caso al Tercero:
II Pet. 3:13 “and for new heavens and a new earth according to His promise we do wait, in which righteousness doth dwell;” Young 2003
Trad. Y esperamos nuevos cielos y una nueva tierra conforme a su promesa, en los cuales more la justicia.
Ahora bien, existen dos vocablos que generalmente son traducidos de manera incorrecta. Estos son el sustantivo hebreo ‘olam y su adjetivo ‘olamith; y el sustantivo griego aiôn y su adjetivo aiônios. Ambos se traducen al castellano como “Eón” y “Eónico” respectivamente, siendo su significado según la RAE ED. 22 “periodo de tiempo indefinido y de larga duración”. Esta acepción circunscrita al sustantivo, sólo fue incorporada en la Ed. 22 del Diccionario de la RAE (En Internet). La existencia del adjetivo no ha sido reconocida oficialmente. Los escritores bíblicos le dan una acepción que va desde un ‘periodo de tiempo relativamente breve’, tal como en el caso del fuego eónico que consumió a Sodoma y Gomorra; hasta un período tal vez extremadamente largo, tal como el espacio de tiempo que habría transcurrido entre la creación de los cielos y de la tierra (Gn. 1:1), y la destrucción de los mismos en el área de la rebelión (Gn. 1:2).
Los sustantivos “ ‘olam y aiôn” son traducidos erradamente como “eterno, sempiterno, edad, siglo etc.”, generándose cierta confusión al decir que la Biblia ofrecería la vida eterna, pues según mi entender el único poseedor de la vida eterna es Yahveh dios, pues eterno es algo que no tiene principio ni fin; todo el resto de la creación habría tenido un origen por lo tanto no sería eterna. Lo que la Biblia nos ofrecería sería la vida eónica, haciendo referencia al Tercer Eón de los cielos y de la tierra, el que se extendería por el tiempo que nosotros mismos determinaremos, de acuerdo a nuestros actos y conducta (Apo. 19:15).
Asimismo, existiría la percepción un tanto errada de que cuando Hassatan fue expulsado del cielo, habría sido lanzado a la tierra, limitando su accionar solo al planeta Tierra. Lo anterior, estaría confirmado por el hecho de que él es calificado como dios de este mundo (II Cor. 4:4). No obstante, al examinar el texto referencial griego, es factible verificar que el vocablo “mundo” no es la traducción de “kosmos”, sino que corresponde a la traducción del vocablo griego “aiônos” cuyo significado y tal como se ha mencionado es “eón”. Por lo tanto, Pablo afirmaría que Hassatan es dios de este Eón o Segunda Era de los Cielos y de la Tierra y como tal, y puesto que éste involucra a los actuales cielos y la tierra, su accionar no estaría restringido al planeta Tierra, sino que a los cielos y tierra en que transcurre este Eón; lo que en la práctica significaría el desplazamiento por toda la parte del universo que se habría rebelado contra Yahvé dios. Admitido lo anterior, cuando la Biblia expresa que fue lanzado a la tierra, daría a entender que fue arrojado a esta parte del universo, como contraposición al cielo donde habita la deidad (cabe señalar que el vocablo griego ‘gêa’, tiene también la acepción de tierra como oposición al cielo). Es muy importante tener este concepto claro para lograr explicar algunos hechos que ocurrirían en el Cielo Estelar.
He de señalar que la alusión a estas Tres Eras de los Cielos y de la Tierra no es exclusiva de Pedro, sino que se halla también en otras partes de la Biblia.
Estimado Hermano el estudio de la Biblia, puede darnos respuesta a muchas preguntas que ni siquiera la ciencia nos podría suministrar. Por ejemplo de acuerdo con la teoría de Laplace, la luna se habría originado de la tierra. No obstante, la recolección de muestra lunares probó que su origen es totalmente diferente al de la tierra, tal como lo afirma la Biblia.
Con respecto a la Preexistencia de Cristo, el pasaje clave que daría fundamento a este hecho (Prólogo de Juan), y tal como hemos visto, hace referencia a la Palabra de Yahvé y no al Verbo (Cristo). No obstante, existen algunos pasajes oscuros que aún no he dilucidado, pues justamente estoy investigando este aspecto importante de la verdad bíblica (el Prologo de Juan tal como lo traduce la Nueva Biblia Española de Schokel y Mateos 1975 [versión católica en Internet], establece explícitamente que Juan hace referencia a la Palabra de Yahveh dios y no al Verbo [Cristo]).
Lo que he logrado concluir hasta el momento es que:
a. Yêshûa el Ungido que estuvo en la tierra fue un hombre integral, siendo su rol la mediación entre Yahvé dios y los hombres, porque así lo declara explícitamente Pablo.
I Tim. 2:5 “eis {un solo} gar {porque} theos {dios}, eis {un solo} kai {también} mesitês {mediador} theou {entre dios} kai {y} anthrôpôn {los hombres}, arthropos {el hombre} jristos {cristo} iêsous {jesús}, A. Versión Intercalar Literal Analógica Hebreo-Castellana.
b. Asimismo, Yêshûa se definió a si mismo como el “Hijo de Dios” y el “Hijo del Hombre”, en un número parecido de oportunidades. No obstante, esta última definición generalmente se omite.
c. Del mismo modo, los escritores bíblicos se refieren a él como el Primogénito y Unigénito de la creación, por cuanto es el primer y único ser de la creación que fue engendrado. Todo el resto fue creado.
d. En el episodio en que el espíritu lo lleva a un monte, si Yêshûa hubiese sido Dios y el creador de todo, no habría tenido sentido la segunda de las tentaciones, en la que el Esplendente {Hêlêl} le ofrece todos los reinos y gloria de este mundo si postrado le adorare.
e. Asimismo, antes de ser aprehendido Yêshûa le pide al Padre en tres oportunidades evitar el beber la copa, haciendo referencia al padecimiento que habría de soportar, pues no tenía la plena seguridad de su triunfo. Si hubiese tenido el carácter divino habría conocido el desenlace.
f. Mateo hace mención a la generación (procreación) de Jesucristo, y no a su nacimiento ni a su genealogía, tal como lo interpretan algunas versiones.
Mateo 1:1 “ biblos {libro} geneseôs {de la generación } iêsou {de jesús} khristou {del cristo} üiou {del hijo} david {de david} üiou {del hijo} abraam {de abrahán}. A. Versión Intercalar Literal Analógica Greco-Castellana.
Versiones confirmativas.
“The book of the generation of Jesus Christ, the son of David, the son of Abraham.” ASV
“The book of the generation of Jesus Christ, the son of David, the son of Abraham.” ERV
“The book of the generation of Jesus Christ, the son of David, the son of Abraham.” KJV (Authorized)
“The book of the generation of Jesus Christ, the son of David, the son of Abraham:” Douay-Rheims
“The Book of the Generation of Jesus Christ, Son of David, Son of Abraham.” Update Bible Version
“The book of the generation of Jesus Christ, the son of David, the son of Abraham.” Wold English Bible
“The book of the generations of Jesus Christ, the son of David, the son of Abraham.” Basic English Bible
“Book of the generation of Jesus Christ, Son of David, Son of Abraham.” Darby Translation
“The book of the generation of Yeshua the Messiah, the son of David, the son of Avraham.” Hebrew Names Version
“The book of the generation of Jesus Christ, the son of David, the son of Abraham.” Webster Bible
“The book of the generation of Jesus Christ, the Son of David, the Son of Abraham.” Wesley`s NT. 1755
“The booke of the generation of Iesus Christ, the sonne of Dauid, the sonne of Abraham.” KJV 1611
“The booke of the generation of Iesvs Christ the sonne of Dauid, the sonne of Abraham.” Geneve Bible
Nota. Todas estas versiones están en Internet.
Mt. 1:18 “tou {de} de {pues} iêsou {jesús} khristou {cristo} hê {la} genesis {generación (procreación)} outôs {de esta manera} ên {fue}. mnêsteütheisês {habiendo sido prometida} tês {la} mêtros {madre} autou {suya} marias {maria} tô {a} iôsêf {josé}, prin {primero} ê {que} sünelthin {al reunirse} autous {ellos mismos} eürethê {se halla} en {en} gastri {el útero} ejousa {teniendo} ek {a causa de} pns {el espíritu} agiou {santo} Codex Sinaiticus * Versión Intercalar Literal Analógica Greco-Castellana. *En Internet.
Versiones Confirmativas.
“Now the generation of Christ was in this wise. When as his mother Mary was espoused to Joseph, before they came together, she was found with child, of the Holy Ghost.” Douay-Rheims
“But the generacioun of Crist was thus. Whanne Marie, the modir of Jhesu, was spousid to Joseph, bifore thei camen togidere, she was foundun hauynge of the Hooli Goost in the wombe” Wycliffe 1395
Christi autem generatio sic erat cum esset desponsata mater eius Maria Ioseph antequam convenirent inventa est in utero habens de Spiritu Sancto. Vulgata 405
De acuerdo con el Merriam- Webster Dictionary Online el vocablo inglés ‘generation’ tiene la acepción aplicable en este caso de ‘acción o proceso de producir descendencia’ (acepción 2a) y proceso de ‘traer, hacer venir un ser’ (acepción 2b).
El vocablo geneseôs es un sustantivo común, que corresponde gramaticalmente al caso genitivo singular del sustantivo genesis {generación, procreación}. Su significado es {DE LA GENERACIÓN}. También es utilizado en los siguientes pasajes:
Gn. 2:4 “autê {este} hê {el} biblos {libro} geneseôs {de la generación} ho {de el} ouranos {cielo} kai {y} gês {la tierra}…” LXX. Versión Intercalar Literal Analógica Greco-Castellana.
Gn. 5:1 “autê {este es} hê {el} biblos {libro} geneseôs {de la generación} anthropôn {de los hombres}…” LXX. Versión Intercalar Literal Analógica Greco-Castellana.
Ha de advertirse que tanto el hombre como los cielos y la tierra, tienen generaciones.
Página Web. Lamentablemente no cuento con una página Web, pero espero contar con una. Asimismo, dispongo de una serie de estudios monográficos los cuales no he concluido aún, pues creo que uno de mis defectos es el perfeccionismo.
Con un saludo cordial y fraterno.
Dr. Luciano Hironaka M.
Por. Dr. Luciano Hironaka M.
DÍA DEL SÁBADO.
Respecto al Sábado los escritores bíblicos afirmarían que:
a. Es el día de reposo y adoración instituido por Yahveh dios en la creación:
Gen. 2:2-3 “Y acabó Dios en el día Séptimo su obra que hizo, y reposó el día Séptimo de toda su obra que había hecho. 3 Y bendijo Dios al día séptimo, y santificólo, porque en él reposó de toda su obra que había criado Dios en perfección. REINA 1569*
* Versión ortográfica.
Las Escrituras demostrarían que el séptimo día fue instituido y consagrado por Yahvé Dios durante la semana de la creación y al término de su obra creadora, mediante los actos solemnes de: A. El “reposo” {shabath}. B. La “bendición” {baraj} y C. La santificación {qadash}. Estos tres actos no habrían sido circunstanciales ni transitorios, sino que habrían tenido una trascendencia y permanencia en el tiempo y el espacio.
b. Su vigencia se habría extendido a lo largo de todo el período Pre-sinaítico:
Éx. 5:1 “Y después de haber entrado Moisés y Aaron, dicen al Faraón, `Así dijo Jehová, Dios de Israel, Dejad id a Mi Pueblo, para que guarden en el desierto una fiesta para mí.” Young 2003
Si se recuerda durante su estadía en Egipto bajo la esclavitud, los Judíos no habían tenido oportunidad de respetar el reposo del Sábado. Es así, que Moisés invoca 15 capítulos antes del Sinaí, y como uno de los motivos para que el faraón les deje abandonar Egipto, la necesidad de observar una fiesta en honor de Yahveh. Una vez libre de las restricciones impuestas por la esclavitud en manos de los egipcios, el Pueblo de Yahveh debería retomar sus obligaciones. Es así, que Moisés comunica al faraón que debería permitir que su pueblo fuese al desierto para guardar una fiesta [weiājoggû] en honor de Él. Ha de advertirse que se hace referencia a una fiesta (singular), hebreo “jag,” la que obviamente correspondería al sábado, puesto que era la única fiesta que había sido instituida desde la creación hasta aquel momento.
Ex. 10:9 “Moisés dice… …porque tenemos una fiesta para Jehová” Young 2003
Moisés anuncia la plaga de las langostas al faraón, los siervos de éste le convencen para que los deje ir, el faraón en una primera instancia accede y pide un detalle de los que irán. Moisés vuelve a señalar el motivo de su ida, i.e. celebrar una fiesta {hag} para Yahveh.
Ahora bien, en el episodio ocurrido en el desierto de Sin y en relación con la recolección del Maná, habría otra alusión al sábado cuatro capítulos antes de la emisión del Decálogo:
Éx. 16: 5 “ Más el sexto día aparejarán lo que han de meter, que será el doble de lo que solían coger cada día” REINA 1569
Éx. 16: 22 “ En el sexto día cogieron doblada comida, dos gomeres para cada uno: y todos los príncipes de la congregación vinieron a Moisés, y se lo hicieron saber” REINA 1569
En Éxodo 16: 5,22, y con respecto a la recolección del Maná, Yahveh da la orden de recoger en el sexto día una doble porción por cuanto el séptimo día era de reposo. El decálogo es dado en Éxodo 20.
Ex. 16:26-28 “26 En los seys dias lo cogereys, y el Septimo dia es Sabbado, en el qual no se hallará. 27 Y aconteció que algunos del pueblo salieron en el Septimo dia à coger, y no hallaron. 28 Y Iehoua dixo à Moysen: Hasta quando no querreys guardar mis mandamientos, y mis leyes? Reina 1569
Las instrucciones que da Yahveh Dios son muy precisas, el Maná debe ser recogido durante los seis días que constituyen la semana, más en el séptimo día, es decir, el Sábado, no deben salir a recogerlo pues el maná no se encontraría, dada la circunstancia que éste es el día de reposo. A pesar de estas instrucciones y de la orden expresa referente al descanso del día Sábado, algunos hebreos salieron a recogerlo con lo cual demostraron de modo explícito y verificable para Yahveh que no cumplían ni caminaban en su LEY vigente desde la creación, ni con las instrucciones impartidas. Esto constituye una clara demostración que el sábado estaba vigente antes del Sinaí.
c. Su vigencia habría sido formalizada en el Sinaí mediante la entrega del Decálogo { Diez Palabras. Deca=diez y logos= palabra. }.
Ex. 20: 8 * Acordarte hás del día del Sabbado, para sanctificarlo. Reina 1569
Ha de advertirse que el 4° mandamiento comienza con la instrucción de “recordar” {tzajar}, es decir, traer a la mente algo que los israelitas habitualmente realizaban, es decir, el recordatorio del reposo, bendición y santificación de este día en obvia referencia al Gén. 2:2, donde Yahveh detuvo toda su obra; hecho que los Judíos conocían perfectamente. El verbo santificar es “qadash,” cuyo significado es poner aparte para un uso especial: consagrar, reverenciar. Aquí este verbo se utiliza en la forma ‘Piel,’ la cual significa acción intensiva o intencional, lo que significa en la práctica que de modo intencional el día Sábado se aparta de los otros días de la semana. El motivo queda expresado en el verso 11: porque Yahveh lo santificó {qadash}.
d. Su vigencia englobaría a toda la humanidad.
Mc. 2:27 “Y les dijo, el Sábado fue hecho para el hombre, y no el hombre para el Sábado”
Algunos afirman que el Sábado habría sido hecho sólo para los judíos; No obstante, en el Nuevo Testamento el texto griego emplea para el “hombre” el vocablo anthropos, el que englobaría a toda la Humanidad (la antropología es el estudio del Hombre como Humanidad). Cabe señalar que el vocablo griego para designar al ser humano según su género es “aner, andros” {hombre} y güné, günaikos {mujer}.
e. Su reposo se inicia y permanecería plenamente vigente durante toda esta Segunda Era de los cielos y de la tierra.
Éx. 31:16 weshāmerû {y guardarán} benēi {los hijos} – yisera’ēl {de Israel} ’eth- hashabbāth {el sábado}, la‘asôth {para hacer} ’eth-hashabbāth {el sábado} ledorothām {por sus generaciones}, berîth {un pacto} ‘ôlām {eónico}” Versión Intercalar Literal Analógica. Hebreo Castellana.
Podría pensarse que el pacto eónico sólo incluiría al pueblo hebreo. No obstante, tras el rechazo de Cristo por los judíos, este pacto en materia del Sábado, se habría hecho extensivo a todo el pueblo de Dios que incluiría también a los no judíos; mediante el Nuevo Pacto que Yêshûa instituyó al anochecer del miércoles 14 de Nisán, en la Cena de Pascua del Nuevo Pacto. De esta circunstancia daría fe Pablo en Hebreos en el que corrobora la vigencia de la observancia del Sábado:
Heb. 4:9 “Ansique queda el sabbatismo para el pueblo de Dios” Reina 1569
Heb. 4:9 “Anſique queda el sabbatiſmo para el pueblo de Dios” Valera 1602
Nota. El vocablo sabatismo de acuerdo con la RAE Ed. 21, tiene el significado de “acción de sabatizar,” teniendo sabatizar el significado de “reposar el sábado.”
Muchos ministros y teólogos han asignado un significado contrario a las palabras de Hebreos 4:9. Ellos habrían dado una interpretación errónea a lo que se expresa en este verso, al enseñar que a los Cristianos ya no se les pediría guardar el sábado como día de reposo, por cuanto Jesucristo les habría dado el “reposo” al “cumplir satisfactoriamente con la ley” por ellos; con lo cual les habría liberado de guardar los mandamientos. Tal razonamiento sería totalmente erróneo. Yêshûa no cumplió los mandamientos de Dios con el propósito de liberarnos de la obligación de guardarlos, sino que para darnos el ejemplo de seguir sus pasos y de actuar tal como él se condujo:
I Pedro 2:21-22 “Porque para esto sois llamados, pues que también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que vosotros sigáis sus pisadas.” NT. Valera 1858
I Juan 3:4 “Cualquiera que hace pecado, traspasa también la ley; y el pecado es trasgresión de la ley.” NT. Valera 1858
La utilización de la palabra Griega ‘sabbatismos’ en Hebreos 4:9, contradiría la enseñanza de que el Cuarto Mandamiento habría sido abolido. Tal como lo demostraría el contexto de este verso, puesto que la observancia del séptimo día como un día de descanso y culto, estaría vinculada al actual Pueblo de Dios, tal como lo estuvo para el antiguo Pueblo de Dios (el Israel antiguo).
La verdadera traducción como “observancia del sábado” no sólo acentuaría la obligación actual, sino que de hecho, nos exhortaría a su observancia en el presente. La observancia actual del sábado sería un prototipo, una sombra, del mundo por venir. Col. 2:17 habla de los Sábados, los cuales “son” {gr. ‘estin’}[NO 'eran'], una sombra de las cosas por venir. La obligación presente de guardar el sábado sería una sombra o prototipo del reposo eónico por venir, sería obligatoria, porque el Sábado sería la única señal Escrita de Separación (Santificación) Ex. 31:13 & 17 y Eze. 20:12 & 20. Recuerde: sin Separación (Santificación) nadie verá al Soberano – Heb. 12:14.
Estimado hermano, creo que en Mateo 5:17-19 se hallan los pasajes, que nos permitirían dilucidar el status actual que tendría el decálogo en general y el Sábado en particular.
En la siguiente Versión Intercalar es posible verificar palabra por palabra el significado dado por Mateo:
Mt. 5:17 – “mê {no} nomisête {penséis} oti {que } èlthon {vine} katalüsai {a abolir} ton {a la} nomon {ley} ê {o} tous {a los} prophêtas {profetas}: ouk {no} êlthon {vine} katalüsai {a abolir} alla {sino} plêrôsai {a cumplir}. 18 “amên {en verdad} gar {porque} legô {digo} ümin {a vosotros}, eôs {hasta que} an {llegado el caso} parelthę { pasen} ho {el} ouranos {cielo} kai {y} ê {la} gê {tierra}, iôta {iota} en {una} ê {o} m…a {una} keraia {tilde} ou {ni} mê {ni siquiera} parelthę {pasen} apo {de} tou {la} nomou {ley} eôs {hasta que} an {llegado el caso} panta {todo} genêtai {se cumpla}. 19 “os {quienquiera} ean {que} oun {entonces} lüsę {anule} mian {uno} tôn {de los} entolôn {mandamientos} toutôn {estos} tôn {de los} elajistôn {mínimos} kai {y} didaxê {enseñe} outôs {así} tous {a los} anthrôpos {hombres}, elajistos {mínimo} klêthêsetai {será llamado} en {en} tę {el} basileia {reino} tôn {de los} ouranôn {cielos}: os {quien} d’ {mas} an {llegado el caso} poiêsę {haga} kai {y} didaxę {enseñe}, outos {esto} megas {grande} klêthêsetai {será llamado} en {en} tę {el} basileis {reino} tôn {de los} ouranôn {cielos}. A. Versión Intercalar Literal Analógica Greco-Castellana.
5:17 “ no penséis que vine a abolir la ley o a los profetas: no vine a abolir sino a cumplir. 18 porque en verdad os digo, hasta que llegado el caso, pasen el cielo y la tierra, ni siquiera una iota o una tilde pasen de la ley, hasta que llegado el caso, todo se cumpla. 19 Entonces quienquiera que anule uno de estos mandamientos, de los mínimos y así enseñe a los hombres, mínimo será llamado en el reino de los cielos: mas quien llegado el caso haga y enseñe esto, grande será llamado en el reino de los cielos. Versión Literal Analógica
Análisis Gramatical Analógico.
a. êlthon (De erjomai = venir). 1 sing., att. Aor. Ind. Su significado es “vine”.
b. katalusai (De katalüô=abolir [en el caso de leyes]). Act. Aor. Inf. Su significado “abolir”.
c. Plêrôsai (De plêroô= ). 3 sing. Act. Aor. Potencial. Su significado es “a cumplir”.
d. Pareltê ( De parerjomai = pasar). 3sing. att. aor. conj.. Su significado es “pasen”.
e. Entolôn (De entolé = mandato, mandamiento). Su significado es “de los mandamientos”.
f. Genêtai (De ginomai= ser cumplido). 3sing. med. aor. Conj. Su significado es “se cumpla”.
g. Lüsê (De lüô= anular derogar, violar [en el caso de leyes, tratados, pactos etc.]) 3sing. act. Aor. Subj.. Su significado es “anule”.
h. Elagistos. Adj. nom., sing., masc., grado superlativo. Su significado es “mínimo”.
i. Klêthêsetai ( de Kaleô=ser llamado). 3 sing. pas. fut. Su significado es “será llamado”.
j. Outos. Pronombre demostrativo nominativo masc., sing.. Su significado es “esto”
Versiones Confirmativas.
17 Do not think that I came to abolish the Law R135 or the Prophets; I did not come to abolish but to fulfill. 18 For truly I say to you, until R136 heaven and earth pass away, not the F65 smallest letter or stroke shall pass from the Law until all is accomplished. 19 “Whoever then annuls one of the least of these commandments, and teaches others F66 to do the same, shall be called least in R137 the kingdom of heaven; but whoever keeps F67 and teaches them, he shall be called great in the kingdom of heaven. NASB
Comentario. La palabra ” cumplir” en el v.17 (gr. pleroô) tiene diferentes significados cuando se la utiliza figuradamente. La Nueva Biblia Inglesa la interpreta como “completar,” y así lo hace también la Traducción de Canisius. El vocablo pleroô no pueden significar aquí en el v. 17 “anular” o “abolir”, porque, Primero, Yêshûa se habría contradicho a sí mismo en el mismo verso. Segundo, la palabra pleroô se utiliza en Mt. 3:15 y Col. 1:25 en donde sería absurdo incluso sugerir un significado de “anular” o “abolir.” La palabra pleroô de Mt. 5:17 puede ser interpretada preferentemente como “cumplir” o “completar.” El The Interpreter’s Dictionary of the Bible, así como otros, sugiere los significados siguientes: completar, confirmar, reunir todos los requisitos, corroborar, establecer, totalizar o incluso: predicar totalmente (la mejor interpretación para Col. 1 :25). Otros han sugerido como la mejor traducción: ejecutar, o vivir en conformidad con, o cumplir con; sobre todo en Mt. 3:15. En Mt. 5:19, la interpretación correcta como ” el quebrantamiento de uno de estos mandamientos – el menor” (ver cualquier Versión Interlineal o la Versión de Rotherham), clarifica la dificultad creada por las traducciones ordinarias y lo pone en armonía con todas las Escrituras.
En este verso Yêshûa es bastante enfático al dar un pleno respaldo al Decálogo. Algunos piensan que en los versos 17 y 18, Yêshûa estaría haciendo referencia a la Torah; no obstante, esto quedaría aclarado en el verso 19 al hacer mención a los mandamientos. Creo, que quedaría lo suficientemente claro, que la integridad del decálogo estaría vigente en la actualidad. Puesto que el verso expresa que ni el más mínimo de los mandamientos ha sido anulado, resulta bastante sorprendente la tesis que postula la derogación completa del decálogo.
En Lucas 16:17 Yêshûa confirmaría la validez permanente de la Ley: “Y es más fácil que el cielo y tierra perezcan que una tilde de la Ley falle.” ¿Nos atreveríamos a recurrir a alguna otra autoridad humana en un intento por evadir la observancia del Decálogo, incluso el Cuarto – el Sábado? No se debe olvidar dar énfasis a la declaración de Yêshûa, “toda autoridad se me ha dado en el cielo y en la tierra,” Mt. 28:18. Él es nuestra única Autoridad Suprema. Él es la única Cabeza (autoridad) de Su Cuerpo, la congregación o asamblea. Lea también 1 Tim. 6:3-4 y 2 Jn. v.9.
f. Relación entre Cristo y el Sábado.
Los evangelios sinópticos señalan de manera muy clara la relación existente entre el sábado y el Hijo del Hombre, i.e., Cristo.
Mt. 12:8 “Porque Señor del Sábado es el Hijo del hombre”
Mc. 2:28 “Porque aún Señor del sábado es el Hijo del Hombre”
Lc. 6:5 “ Y decíales Señor es del sábado el Hijo del hombre”
La expresión griega “kyrios tou sabbatou” i.e. “Señor del Sábado” afirma de modo explícito que Cristo es el Señor del Sábado, hecho que por correspondencia biunívoca significa que el Sábado es el día del Señor, lo que se justifica por cuanto fue el día de su resurrección. Es importante señalar esto, por cuanto en el Antiguo Testamento sólo el día sábado tiene un nombre que le es propio y distintivo; los demás días reciben como nombre un numeral cardinal (día primero, día segundo, día tercero etc.) (Génesis 1 y 2). En el sistema griego y romano estaba en vigencia la semana planetaria, siendo cada día designado por el nombre del dios planetario regente i.e. Lunae dies (luna), Martis dies, Mercurii dies, Jovis dies, Veneris dies, Saturni dies, Solis dies. En ninguna parte de la Palabra de Dios se afirma que el Domingo sea el día del Señor, esta aseveración sólo está sustentada en la Palabra del Hombre, pues fue Silvestre I, obispo de Roma quien en el año 325 DC., poco antes del Concilio de Nicea, quien dio al domingo el nombre de Doménica Dies o Día del Señor (previamente Constantino I, le había dado el nombre de solis dies). Nuevamente tenemos la constancia, tal como en otros múltiples casos, de cómo la Palabra del Hombre contradice e intenta suplantar a la Palabra de Yahveh dios.
g. Vigencia Post-Mesías.
Mt. 24: 20 “Orad para que vuestra huida no sea en invierno ni en sábado”
Cuando el Maestro habló a sus discípulos en el Monte de los Olivos respecto a las señales del fin de Jerusalén les instruye que oren respecto a que el abandono de la ciudad no se produzca en sábado, hecho que reafirmaría su vigencia. Cabe señalar que la caída y destrucción de Jerusalén ocurrió en el año 70 DC., bajo las tropas romanas guiadas por Tito.
Hch. 16:13 Y en el día Sábado nosotros [Pablo y sus compañeros] salimos de la ciudad a la ribera, dónde se hacía habitualmente la oración; y nos sentamos y hablamos a las mujeres que allí se encontraban. VNKJ
La Biblia simplemente hace ver, que Pablo y los otros discípulos de Jesús continuaron guardando el Sábado después de la muerte y resurrección del Mesías. En ninguna parte del Nuevo Testamento se niega la orden de observar el Sábado. En cambio, el Nuevo Testamento hace ver que el Sábado era aún guardado por los primeros Cristianos. Aquellos que se guían únicamente por las Escrituras no hallarán ninguna orden que considere la asignación de otro día de adoración
h. Vigencia en la Tercera Era de los Cielos y de la Tierra.
Isaías 66:22-23 “Porque así como subsistirán ante mí los cielos nuevos y la tierra nueva que voy a crear dice Yahvé, así subsistirá vuestra progenie y vuestro nombre; 23 Y de novilunio en novilunio, de sábado en sábado, vendrá toda carne a prosternarse ante mí, dice Yahvé” Nácar Colunga
Este pasaje es muy importante, por cuanto Isaías especifica con una perfecta claridad que en la Tercera Era de los Cielos y de la Tierra tendrá también vigencia la observancia del Sábado. Por lo tanto, no existiría ninguna razón para que la observancia del Sábado fuese discontinuada durante esta parte de la Segunda Era de los Cielos y de la Tierra
Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)
¡Cuántas veces hemos escuchado a la gente decir: “Divirtámonos y disfrutemos de los placeres del mundo, que la vida es una sola y muy corta”! En lo personal, yo he escuchado este tipo de afirmaciones de labios, incluso, de gente muy bien educada y ambiciosa por conseguir muchos éxitos materiales y un alto nivel en la sociedad.
La humanidad de hoy poco o nada se diferencia de aquella de los tiempos de Jesús, y aunque nuestra ciencia y tecnología son abismalmente enormes comparados con los que hubo en siglos anteriores, el hombre, su carácter, y sus valores, son esencialmente los mismos. Su amor al dinero, su búsqueda de placeres insanos, su ansía por tener poder, y su anhelo desmedido por el reconocimiento y la fama, son los mismos y no han cambiado en nada. Las clases sociales, los poderosos, los homosexuales, las prostitutas, los delincuentes, los enajenados, los traficantes, los evasores de impuestos, etc, siempre existieron, existen, y existirán hasta que venga nuestro Señor. También hubo ateos y agnósticos en los tiempos de Jesús, así como hubo creyentes piadosos que estuvieron dispuestos a dejarlo todo por su fe.
Cuando Jesús nació en este mundo, y se hizo hombre maduro, él mismo se encontró con gente que prefería seguir el rumbo de los paganos y su filosofía hedonista antes que seguirlo a él. En una ocasión, al hablar de la parábola del sembrador, él dijo:
“Estos son los que fueron sembrados entre espinos: los que oyen la palabra, pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa” (Mar. 4:18,19).
En estos tiempos, como en todos los tiempos pasados, lo dicho acá por Jesús se hace patente cuando nosotros predicamos el evangelio y cierta gente nos oye con interés, y hasta se alegran por las buenas noticias que escuchan, pero luego se olvidan de lo que oyeron para ir tras el mundo, sus placeres, sus riquezas, y las codicias por cosas que no perduran para siempre. Estos, finalmente, se pierden en un mundo engañoso que pronto pasará y ellos quedarán en el olvido absoluto.
…y no entendieron…
Otros que nos escuchan no entienden nuestro evangelio salvador, y simplemente nos toman por locos o ilusos fanáticos, y se ríen de nuestra fe, como aquellos en los tiempos de Noé que se rieron de este hombre de fe y de su anuncio de una catástrofe inminente.
Dice Jesús sobre esta gente de los tiempos de Noé, así: “Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre”. Para este tipo de gente se aplica este pasaje de la Escritura: “Porque son gente de perdidos consejos, Y no hay en ellos entendimiento” (Deut. 32:28).
Del mismo modo, cuando Cristo vuelva a este mundo nuevamente para traer juicio sobre los impíos, aquellos que ahora no creen, creerán…pero será demasiado tarde para reconciliarse con el Creador. Simplemente temblarán de espanto y terminarán excluidos para siempre del reino milenario de Cristo, su Hijo.
Pero el rey David era sabio, y él sabía lo importante que es entender las cosas que Dios dice y manda: El dijo: “Justicia eterna son tus testimonios; Dame entendimiento, y viviré” (Sal 119:114). David pidió entendimiento, así como Salomón en su momento le pidió a Dios sabiduría. Ambos, sabiduría y entendimiento van de la mano y llevan al bien y a la salvación de sus poseedores.
Dios dice: “yo también me reiré de vuestra calamidad, Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis” (Prov. 1:26). Aquí es cumple el adagio que dice: “El que ríe último, ríe mejor”. Dios mismo se reirá de aquellos que se rieron de él cuando tuvieron la ocasión de arrepentirse para hacer su voluntad. Su falta de entendimiento de las palabras de Dios les costará a los incrédulos su prometida inmortalidad.
……………..
Por Sir Anthony F. Buzzard (M.Th, erudito unitario)
Quiero hacer este punto cristalinamente claro. Por favor no confunda esta importante frase: “la palabra de Dios.” No es simplemente otra forma de referirse a toda la Biblia. Desafortunadamente en las iglesias y en la radio y la TV, esta frase vital “la palabra de Dios” es todo el tiempo usada como simplemente otra forma de referirse a la Biblia. ¿Por qué es este punto tan importante? Porque dentro de toda la Biblia, que es llamada las Escrituras o las Santas Escrituras, tenemos lo que es llamado “la palabra”, o “la palabra de Dios.” Y ambas locuciones o frases quieren decir el mensaje del evangelio salvador del Reino de Dios que ambos Jesús y los Apóstoles siempre le predicaron al público. ¿Está claro ese punto para usted? Déjeme darle uno de muchos ejemplos: En los Hechos muy a menudo leemos que los predicadores difundieron “la palabra” ¿Qué quiere decir eso? ¿Es esa sólo una declaración general y ambigua sobre predicar en cualquier parte de la Biblia?
No. “La palabra” ” o “la palabra de Dios” es una frase específica del Evangelio acerca del Reino de Dios. Esto vuelve a la propia predicación de Jesús. “Y el sábado siguiente se juntó casi toda la ciudad á oír la palabra de Dios” (Hechos 13:44). “Mas los que fueron esparcidos, iban por todas partes anunciando la palabra” (Hechos 8:4). Ésta no fue una clase general sobre la Biblia. Fue el mismo Evangelio como Jesús lo había predicado. Hechos 8:12 define “la palabra” para nosotros bellamente. “La palabra” es “el corazón” de la Biblia. La Biblia es ciertamente “las palabras de Dios”, pero el corazón de la Biblia es llamado el Evangelio o “la palabra” o “la palabra de Dios” muchas veces en el Nuevo Testamento.
Confundir “la palabra de Dios”, pensando que en el Nuevo Testamento simplemente describe la Biblia, sería como no saber la diferencia entre Londres e Inglaterra. Si alguien dice que ellos van a Londres, no quiere decir simplemente una jornada en alguna parte en Inglaterra.
Entender mal esa locución “la palabra de Dios” es botar una maravillosa llave que sirve para entender la enseñanza de Jesús. Es arrojar una llave que descubre el plan de Dios para la inmortalidad ofrecida para usted.
Jesús fue el primer predicador autorizado del Evangelio salvador. ¡Y es muy falso (de hecho un error desastroso) decir que el Evangelio de Jesús fue pensado sólo para los judíos!2 ¡Es pensado para todo el mundo! Hebreos 2:3 es un versículo que todo el mundo debería aprender de memoria. “La salvación fue primero predicada por el Señor (Jesús).” Si usted está interesado en la salvación, usted por consiguiente debe determinarse a encontrar lo que predicó Jesús. Y el Evangelio acerca del Reino es para todo el mundo. Es el Evangelio Cristiano (La muerte y la resurrección de Jesús son parte del Evangelio pero no todo el Evangelio).
Vamos a ver qué es este Evangelio del Reino (incluyendo por supuesto los hechos acerca de la muerte y la resurrección de Jesús) que todos nosotros debemos asir y entender y tomar en nuestras vidas como comida espiritual vital. Es el Evangelio acerca de la inmortalidad, e insistimos con Hebreos 2:3, y un montón de versículos de la Biblia, que Jesús es el primer predicador modelo de la inmortalidad. Aquí está cómo puso Pablo este concepto fascinante e importante: Pablo le escribió a Timoteo, su estudiante en la fe, diciendo que Jesús trajo “la inmortalidad a la luz a través del Evangelio” (2 Tim. 1:10). ¡Allí está! Deténgase y considere cuidadosamente esa declaración maravillosa. Fue Jesús quien, predicando su Evangelio del Reino, trajo a la luz el secreto de cómo vivir para siempre. Fue en el Mensaje de Jesús, y no en otro, que somos invitados al descubrimiento del secreto asombroso de vivir eventualmente para siempre.
Pero en la iglesia este hecho simple sobre “la palabra” que equivale al Evangelio no está claro. De hecho el Evangelio mismo no está claramente definido. ¡A menudo está definido sin mención del Reino! Muchos en las iglesias tienen ideas vagas acerca de lo que es el Evangelio. En círculos de la iglesia usted casi nunca oirá la locución “el Evangelio del Reino.”
¿Ha estado la voz de Jesús perdida o suprimida? Jesús y Pablo hablaron acerca del Evangelio del Reino de Dios, pero las iglesias no lo hacen. No suenan como a Jesús y Pablo.
Ahora las personas algunas veces hacen lo que sea para conservar sus vidas por algunos años adicionales (muchos mueren demasiado temprano debido a fumar u otras prácticas que arrebatan años de sus vidas). ¡Algunos en California tienen sus cuerpos muertos congelados con la esperanza de que la ciencia encuentre una forma de traerlos de regreso a la vida! Lo que estas personas no entienden es que Jesús ya nos ha dicho cómo podemos tener vida para siempre, vida indestructible. Él dijo que el secreto está ligado con su Mensaje del Evangelio acerca del Reino de Dios. En otro capítulo vamos a ver, y esperanzadoramente a escuchar muy cuidadosamente, a ese Evangelio del Reino que Jesús dijo que era el mismo propósito de toda su predicación y enseñanza. Recuerdo que Pablo dijo que Jesús le había revelado el camino a la inmortalidad en ese Evangelio o “la palabra”.
Probablemente usted esté interesado en vivir para siempre. ¿Atrae su atención la idea de tener la eterna juventud – de hecho encontrar la fuente de la juventud – y no poder morir? ¡A mí me atrae! El secreto de la vida para siempre está afirmada allí mismo en las páginas de la Biblia, pero dudo que haya sido claramente explicado para usted en la iglesia. Si eso suena increíble por favor escúcheme bien. Siga leyendo y vea por usted mismo. (Hay razones históricas del porqué las verdades importantes de la Biblia han estado largamente perdidas para las enormes organizaciones eclesiásticas.)
Le recuerdo que oiga y vea si las iglesias usan el mismo lenguaje acerca del Evangelio como Jesús lo hizo. ¿Hablan acaso constantemente acerca del Evangelio del Reino? Jesús siempre lo hizo. Pablo siempre lo hizo. Ambos “dieron la bienvenida a las personas y empezaron a hablar (o predicar) acerca del Evangelio del Reino”. Ambos Jesús y Pablo fueron predicadores apasionados del Reino. Por favor vea arriba Lucas 9:11 y Hechos 28:30, 31 para este hecho sumamente importante. Considérelo cuidadosamente y compárelo con lo que usted ha oído en la iglesia.
Así que, ¿qué hemos dicho hasta ahora? Ese Dios, a solas el Creador de todas las cosas (Isa. 44:24) y el que nos da cada aliento que respiramos y nos equipa con nuestros cuerpos y mentes asombrosos, tiene un último plan y propósito para cada ser humano nacido. El propósito puede ser descubierto en la Biblia Cristiana, sin embargo, debido a un gran embrollo en las iglesias, usted pudo no haber visto u oído ese Plan claramente explicado. Debería ser posible remediar esa situación.
Además, le hemos señalado Lucas 4:43, un texto que es la declaración de la grandiosa misión de Jesús mismo. Revela todo su propósito. Era predicar las Buenas Nuevas acerca del Reino de Dios y cómo ganar la inmortalidad en ese Reino.
¿Está usted consciente de haber oído sermones en el Evangelio del Reino? Si su respuesta es dudosa o “no”, usted podría preguntarse por qué es esto.3
Puesto que se supone que las iglesias representan a Jesús y su Evangelio, ¿están de hecho cumpliendo con su trabajo si nunca o rara vez hablan del mismo tema que Jesús dijo era el punto de todo el Cristianismo? Déle a esa pregunta algo de meditación seria. Usted aun podría inquirir entre sus amigos si ellos definen el Evangelio tal como Jesús lo hizo. Pregúnteles en una forma poco amenazadora lo que es el Evangelio Cristiano. Si ellos no responden inmediatamente lo que es el Evangelio del Reino, usted podría proseguir preguntándoles por qué su respuesta fue diferente de Lucas 4:43 (y centenares de otros versículos que nosotros aún no hemos tenido tiempo para ver). Usted podría hacerse entender haciendo algo como esto: Usted los podría invitar a ver Mateo 4:17, 23 y 9:35, y Lucas 8:1 así como también Hechos 8:12, 19:8 y 28:23, 31. Usted no necesita habilidades especiales para ver lo que mantuvo a Jesús completamente ocupado. Y hay montones de versículos como éstos.
Estas conversaciones acerca del Evangelio y la inmortalidad pueden ser fascinantes. Mucho más interesante que hablar acerca de fútbol o del clima.
La señora que me cortó el pelo recientemente, quien había ido a la iglesia desde la infancia, estaba asombrada cuando le señalé que ella había estado orando por años, en la oración del Señor, por la venida del Reino. Ella confesó no saber lo que significaba “Venga tu reino”. Aparentemente no se la había ocurrido que su oración era para que Jesús regrese y alivie el sistema mundial presente de sus injusticias y problemas horribles. Y que el Reino es el tema central del Evangelio del Reino como Jesús lo predicó.”
Más sobre el Reino en:
www.elevangeliodelreino.org
www.yeshuahamashiaj.org

Querido Carlos ”cash” Luna:
Está atento á mi sabiduría, Y á mi inteligencia inclina tu oído. Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, y que obtiene la inteligencia; Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, y sus frutos más que el oro fino. Más preciosa es que las piedras preciosas; y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella. Vanidad y palabra mentirosa aparta de ti; di, no me des pobreza ni riquezas; mantenme del pan necesario; no sea que te sacies, y niegues a Dios, y digas: ¿Quién es Jehová? O que siendo tú pobre, hurtes, y blasfemes el nombre de Dios. No te afanes por hacerte rico; sé prudente, y desiste. ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? Porque se harán alas como alas de águila, y volarán al cielo. El hombre de verdad tendrá muchas bendiciones; mas el que se apresura a enriquecerse no será sin culpa. Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada; Y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas. Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado; y adquirir inteligencia vale más que la plata. Mejor es el pobre que camina en su integridad, que el de perversos caminos y rico. El que ama el dinero, no se hartará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad. De más estima es la buena fama que las muchas riquezas; y la buena gracia más que la plata y el oro (Prov. 3:13,14, Prov. 30:8-9, Prov. 23:4,5, Prov. 28:20, Prov. 13:7, Prov. 16:16, Prov. 28:6, Ecl. 5:10, Prov. 22:1).
Una de las doctrinas centrales del cristianismo es la enseñanza de que los creyentes pasarán la eternidad en el cielo. Los numerosos himnos han sido escritos sobre aquellas “calles divinas de oro” por las que andaremos en la vida futura. Junto con el concepto Trinitariano de la Deidad, la doctrina de ir al cielo es una de las creencias fundamentales del cristianismo tradicional.
Sin embargo, no hay ninguna semejante doctrina enseñada en el Antiguo Testamento. Esta enseñanza está basada exclusivamente en pasajes del Nuevo de Testamento. Los Evangelios Sinópticos declaran que nuestro tesoro estará en el cielo:
Mateo 6:19 “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan”.
Mateo 19:21 “Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme”.
Marcos 10:21 “Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz”.
Lucas 18:22 “Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme”.
Otros pasajes hablan de nuestra recompensa que está en el cielo:
Mateo 5:11,12 “Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros”.
Lucas 6:20-23: “Y alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis. Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre. Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres con los profetas”.
A los discípulos se les dijo que sus nombres estaban escritos en el cielo:
Lucas 10:19-20: He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.
Hebreos 12: 22-23 “sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos”.
El apóstol Pablo declare que los creyentes eran ciudadanos del cielo:
Filipenses 3:20,21: “Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas”.
Pablo también, de acuerdo con los Evangelios Sinópticos, escribió que los creyentes tienen “una esperanza en el cielo,” “una posesión duradera” reservada como un tesoro para ellos en el cielo:
Colosenses 1:3-5: “Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor que tenéis a todos los santos, a causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual ya habéis oído por la palabra verdadera del evangelio”
Heb. 10:32-34: “Pero traed a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sostuvisteis gran combate de padecimientos; por una parte, ciertamente, con vituperios y tribulaciones fuisteis hechos espectáculo; y por otra, llegasteis a ser compañeros de los que estaban en una situación semejante. Porque de los presos también os compadecisteis, y el despojo de vuestros bienes sufristeis con gozo, sabiendo que tenéis en vosotros una mejor y perdurable herencia en los cielos”.
1 Timoteo 6:17-19: “A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos; atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eternal”.
El apóstol Pedro, de acuerdo con el autor de Hebreos, muestra que los creyentes tienen “una herencia incorruptible” reservada para ellos en el cielo:
1 Pedro 1:3-5: “Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero”.
Un escrutinio de estas Escrituras muestra que el foco del Nuevo Testamento está principalmente en la RECOMPENSA de los creyentes, que es el TESORO que ellos han reservado para ellos en el cielo. En II Corintios, Pablo habla expresamente de la naturaleza de esta recompensa:
2 Cor. 5:1-4: “Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial; pues así seremos hallados vestidos, y no desnudos. Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida”.
En este pasaje, Pablo habla figuradamente de la vida en este cuerpo carnal (”nuestra casa terrenal”). Él dice a los Corintios que ellos tienen “un edificio de Dios” en el cielo que los espera después de que su cuerpo carnal muera. Él habla ansiosamente de ser vestido con su cuerpo espiritual, aquella “residencia que es del cielo.” Él declara que aquellos creyentes en la carne gimen en el esfuerzo penoso, esperando ponerse su cuerpo espiritual incorruptible en la resurrección. Es este cuerpo espiritual e inmortal que es el tesoro o la recompensa que espera a los creyentes en la resurrección.
En una carta anterior, Pablo les dijo a los Corintios que “carne y sangre” NO pueden heredar el reino de Dios; ni la corrupción hereda la incorrupción”:
1 Cor. 15:50-53: “Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción. He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad”.
La enseñanza de Pablo es clara para aquellos que pueden ver por encima de las tradiciones de los hombres. La recompensa reservada en el cielo para creyentes no es una residencia en el cielo mismo, sino mejor dicho un cuerpo espiritual incorruptible que los creyentes tendrán después de la resurrección.
La Biblia nunca explícitamente declara que los creyentes serán tomados al cielo para pasar la eternidad allí. De hecho, Pablo expresamente nos dice dónde pasarán los creyentes la eternidad en la su primera carta a los Tesalonicenses:
1 Tes. 4:13-17: “Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor”.
Pablo claramente declara que después del regreso del Mesías, cuando los muertos son resucitados, aquellos que están “en Cristo” siempre “estarán con el Señor.” Jesús mismo prometió volver y tomar a los creyentes a donde él estaría:
Juan 14:1-3: “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Sí, en el cielo Dios mora en su santo templo, y ese Santo templo es visto bajar a la tierra en Apocalipsis 21 para que esté entre los hombres. Es decir, la morada de Dios, su tabernáculo estará en medio de los hombres y Dios morará con sus fieles en sus moradas. Nótese que Jesús dice que dónde él está (en Jerusalén) estaremos nosotros también con él.
Una razón por la que los Cristianos han abrazado el cielo como su lugar de morada eterna es porque ellos no estudian el Antiguo Testamento bastante para saber lo que éste enseña sobre el reino próximo de Dios (llamado “el reino de los cielos” por Mateo). Si los creyentes siempre deberán “estar con el Señor” después de su regreso, ¿dónde muestra la Biblia que estará el Mesías entonces? Vamos ahora a dedicar el resto de este estudio para responder esta pregunta.
Empecemos con las propias palabras del Mesías, encontradas en el Sermón al Monte:
Mateo 5:2-9 “Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo: Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación. Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.”
Muchas personas interpretan la frase “reino de los cielos” como un reino que está EN el cielo. Pero esto no es lo que Mateo (el único autor de un Evangelio que usa la locución “el reino de los cielos”) tuvo la intención de comunicar por su uso de la frase.
El Evangelio de Mateo fue escrito a los Judíos. A causa de su deseo de no tomar el nombre de Dios en vano (Exo. 20:7), los Judíos a menudo usaban términos que fueron entendidos como sinónimos de Dios (es decir, “el Poder” – Mateo 26:64; Marcos 14:62; “cielo”-Lucas 15:1 en vez de Su nombre. Por lo tanto, en las escrituras de Mateo, “el reino de Dios” es más a menudo referido como “el reino de los cielos.”
Jesús declaró que el “pobre en espíritu” (Mat. 5:3) y aquellos “perseguidos a causa de la justicia” (Mat. 5) van a recibir “el reino de los cielos.” Sin embargo, los mansos van “a heredar la tierra” (Mat. 5:5). ¿Habrá dos recompensas DIFERENTES por estos grupos de personas? ¿O estos dos son realmente el mismo?
Un poco más tarde en el Sermón al Monte, Jesús enseñó a sus discípulos a cómo orar. El principio de esta oración, que es familiar a casi cada creyente, contiene el entendimiento de nuestro destino eterno:
Mateo 6:9,10: “Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”.
El reino de Dios (”o el reino de los cielos”) estará aquí en la tierra. Jesús enseñó a sus discípulos a orar para que venga este reino, de modo que la voluntad de Dios pudiera ser hecha aquí en la tierra, como se hace ahora en el cielo.
Para mostrar concluyentemente que “el reino de los cielos” y el Mesías estarán en la tierra, debemos examinar las profecías de Antiguo Testamento. Éstas nos dirán claramente dónde los creyentes disfrutarán de su recompensa “divina”. Comencemos con una profecía del libro de Zacarías:
Zacarías 8:2-8: “Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Celé a Sion con gran celo, y con gran ira la celé. Así dice Jehová: Yo he restaurado a Sion, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Aún han de morar ancianos y ancianas en las calles de Jerusalén, cada cual con bordón en su mano por la multitud de los días. Y las calles de la ciudad estarán llenas de muchachos y muchachas que jugarán en ellas. Así dice Jehová de los ejércitos: Si esto parecerá maravilloso a los ojos del remanente de este pueblo en aquellos días, ¿también será maravilloso delante de mis ojos? dice Jehová de los ejércitos. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí, yo salvo a mi pueblo de la tierra del oriente, y de la tierra donde se pone el sol; y los traeré, y habitarán en medio de Jerusalén; y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios en verdad y en justicia”.
Zacarías claramente registra que el Mesías (a quien dieron el nombre de su Padre-Juan 17:11) volverá a Jerusalén y morará allí en medio de Israel. Esto es afirmado repetidas veces en el Tanakh, como muestran las profecías siguientes:
Zacarías 2:4-12: “y le dijo: Corre, habla a este joven, diciendo: Sin muros será habitada Jerusalén, a causa de la multitud de hombres y de ganado en medio de ella. Yo seré para ella, dice Jehová, muro de fuego en derredor, y para gloria estaré en medio de ella. Eh, eh, huid de la tierra del norte, dice Jehová, pues por los cuatro vientos de los cielos os esparcí, dice Jehová. Oh Sion, la que moras con la hija de Babilonia, escápate. Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos: Tras la gloria me enviará él a las naciones que os despojaron; porque el que os toca, toca a la niña de su ojo. Porque he aquí yo alzo mi mano sobre ellos, y serán despojo a sus siervos, y sabréis que Jehová de los ejércitos me envió. Canta y alégrate, hija de Sion; porque he aquí vengo, y moraré en medio de ti, ha dicho Jehová. Y se unirán muchas naciones a Jehová en aquel día, y me serán por pueblo, y moraré en medio de ti; y entonces conocerás que Jehová de los ejércitos me ha enviado a ti. Y Jehová poseerá a Judá su heredad en la tierra santa, y escogerá aún a Jerusalén.
Miqueas 4:1-8: “Acontecerá en los postreros tiempos que el monte de la casa de Jehová será establecido por cabecera de montes, y más alto que los collados, y correrán a él los pueblos. Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Y él juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos; y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra. Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente; porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado. Aunque todos los pueblos anden cada uno en el nombre de su dios, nosotros con todo andaremos en el nombre de Jehová nuestro Dios eternamente y para siempre. En aquel día, dice Jehová, juntaré la que cojea, y recogeré la descarriada, y a la que afligí; y pondré a la coja como remanente, y a la descarriada como nación robusta; y Jehová reinará sobre ellos en el monte de Sion desde ahora y para siempre. Y tú, oh torre del rebaño, fortaleza de la hija de Sion, hasta ti vendrá el señorío primero, el reino de la hija de Jerusalén”.
Joel 3:16-21: “Y Jehová rugirá desde Sion, y dará su voz desde Jerusalén, y temblarán los cielos y la tierra; pero Jehová será la esperanza de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel. Y conoceréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que habito en Sion, mi santo monte; y Jerusalén será santa, y extraños no pasarán más por ella. Sucederá en aquel tiempo, que los montes destilarán mosto, y los collados fluirán leche, y por todos los arroyos de Judá correrán aguas; y saldrá una fuente de la casa de Jehová, y regará el valle de Sitim. Egipto será destruido, y Edom será vuelto en desierto asolado, por la injuria hecha a los hijos de Judá; porque derramaron en su tierra sangre inocente. Pero Judá será habitada para siempre, y Jerusalén por generación y generación. Y limpiaré la sangre de los que no había limpiado; y Jehová morará en Sion”.
Isaías 24:17-23: “Terror, foso y red sobre ti, oh morador de la tierra. Y acontecerá que el que huyere de la voz del terror caerá en el foso; y el que saliere de en medio del foso será preso en la red; porque de lo alto se abrirán ventanas, y temblarán los cimientos de la tierra. Será quebrantada del todo la tierra, enteramente desmenuzada será la tierra, en gran manera será la tierra conmovida. Temblará la tierra como un ebrio, y será removida como una choza; y se agravará sobre ella su pecado, y caerá, y nunca más se levantará. Acontecerá en aquel día, que Jehová castigará al ejército de los cielos en lo alto, y a los reyes de la tierra sobre la tierra. Y serán amontonados como se amontona a los encarcelados en mazmorra, y en prisión quedarán encerrados, y serán castigados después de muchos días. La luna se avergonzará, y el sol se confundirá, cuando Jehová de los ejércitos reine en el monte de Sion y en Jerusalén, y delante de sus ancianos sea glorioso”.
Isaías 21:1-6: “En aquel día dirás: Cantaré a ti, oh Jehová; pues aunque te enojaste contra mí, tu indignación se apartó, y me has consolado. He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, quien ha sido salvación para mí. Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación. Y diréis en aquel día: Cantad a Jehová, aclamad su nombre, haced célebres en los pueblos sus obras, recordad que su nombre es engrandecido. Cantad salmos a Jehová, porque ha hecho cosas magníficas; sea sabido esto por toda la tierra. Regocíjate y canta, oh moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel”.
Salmos 12:1-12 “¿Por qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan cosas vanas? Se levantarán los reyes de la tierra, Y príncipes consultarán unidos Contra Jehová y contra su ungido, diciendo: Rompamos sus ligaduras, Y echemos de nosotros sus cuerdas. El que mora en los cielos se reirá; El Señor se burlará de ellos. Luego hablará a ellos en su furor, Y los turbará con su ira. Pero yo he puesto mi rey Sobre Sion, mi santo monte. Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy. Pídeme, y te daré por herencia las naciones, Y como posesión tuya los confines de la tierra. Los quebrantarás con vara de hierro; Como vasija de alfarero los desmenuzarás. Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes; Admitid amonestación, jueces de la tierra. Servid a Jehová con temor, Y alegraos con temblor. Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino; Pues se inflama de pronto su ira. Bienaventurados todos los que en él confían”.
Una multitud de profecías del Antiguo Testamento hablan de la nueva reunión de los israelitas en la Tierra Santa bajo el reinado del rey Mesías. Está claro que Jesús estará aquí en la tierra gobernando sobre las naciones desde Jerusalén.
Según Pablo, debemos estar para siempre con el Señor cuando él aparezca. Si es así, entonces también estaremos aquí en la tierra, gobernando con él como reyes y sacerdotes (Rev 1:6). Isaías habla de lo que haremos entonces:
Isaías 1:24-27: “Por tanto, dice el Señor, Jehová de los ejércitos, el Fuerte de Israel: Ea, tomaré satisfacción de mis enemigos, me vengaré de mis adversarios; y volveré mi mano contra ti, y limpiaré hasta lo más puro tus escorias, y quitaré toda tu impureza. Restauraré tus jueces como al principio, y tus consejeros como eran antes; entonces te llamarán Ciudad de justicia, Ciudad fiel. Sion será rescatada con juicio, y los convertidos de ella con justicia”.
Isaías 30:18-21: “Por tanto, Jehová esperará para tener piedad de vosotros, y por tanto, será exaltado teniendo de vosotros misericordia; porque Jehová es Dios justo; bienaventurados todos los que confían en él. Ciertamente el pueblo morará en Sion, en Jerusalén; nunca más llorarás; el que tiene misericordia se apiadará de ti; al oír la voz de tu clamor te responderá. Bien que os dará el Señor pan de congoja y agua de angustia, con todo, tus maestros nunca más te serán quitados, sino que tus ojos verán a tus maestros. Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda”.
Los santos resucitados con cuerpos de espíritu incorruptibles servirán como maestros, consejeros, y jueces para aquellos que viven en el reino mesiánico de Dios. Como muestra la parábola de Jesús de las diez minas (Luke 19:12-27), el Mesías recompensará a sus siervos cuando él vuelva con posiciones de autoridad dentro del reino de Dios basado en lo que reprodujeron del Espíritu Santo dado a ellos. Se les dará la responsabilidad de conducir y enseñar, como las palabras de Isaías nos muestran.
No iremos al cielo. Al final del reinado de 1,000 años del Mesías, el cielo vendrá a la tierra:
Apo. 21:1-4: “1 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”.
Un tiempo vendrá, después del reinado del Mesías en la tierra, que Dios mismo bajará del cielo. Él morará entonces en la nueva tierra entre la humanidad. La tierra, la versión corriente y la nueva tierra que vendrá después del Milenio, siempre será la casa de humanidad.
Bryan T. Huie
Autor:
Gabriel (Cristiano Unitario)
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Todos hemos oído predicaciones acerca de la salvación, y muchos grandes evangelistas proclamando la salvación eterna, tras la oración de fe, pero queridos hermanos, vamos a ser realistas y a repasar las Escrituras, para comprobar qué es realmente lo que dicen acerca de nuestra salvación y si ésta es algo que recibimos para siempre y no podemos perder de ninguna manera ó es algo gratuito, pero que debemos cuidar con temor y temblor.
Yo me inclino a creer que es algo más parecido a esto segundo que lo primero, por lo cual aconsejaría que todos sigan manteniéndose firmes en la fe, puestos sus ojos en Jesús y llenos de su palabra y envueltos en su obra hasta que él regrese, o hasta que nuestro tiempo en este planeta acabe y nos toque descansar hasta su regreso. Porque lo que el Señor nos ha prometido es la vida eterna, y esta promesa es la esperanza más grande y maravillosa que nadie jamás pudo soñar, ya que vamos a ser participes de la naturaleza divina y desde que estamos en Cristo tenemos una esperanza, que antes no teníamos, ni remotamente, pero que ahora si tenemos. EFESIOS 2:12, dice: “EN AQUEL TIEMPO, ESTABAIS SIN CRISTO, ALEJADOS DE LA CIUDADANIA DE ISRAEL Y AJENOS A LOS PACTOS DE LA PROMESA, SIN ESPERANZA Y SIN DIOS EN EL MUNDO”. Realmente estábamos vacíos, sin Dios y sin ninguna esperanza, sólo teníamos las mentiras del mundo. Así que en principio la salvación que recibimos es ser participantes de todas las promesas hechas por Dios a Abraham, que son las promesas a Israel, de las cuales estábamos totalmente excluidos, antes de conocer a Cristo y de las cuales ahora podemos aspirar a heredar como miembros de la familia de Dios, y no alguna salvación diferente, made in USA, una vez salvos, salvos para siempre jamás.
Pues gracias a Dios que esa no es la salvación de Cristo, sino que la esperanza (salvación) de Cristo es la esperanza (salvación) de Israel, de la cual ahora somos nosotros partícipes. Nosotros que hemos sido injertados en el buen olivo, participamos en la carrera a la meta que es el Reino, para entrar por la puerta principal y recibir la salvación que nos está reservada, por ahora, en los cielos. Sin embargo, cuando llegue el momento propicio, Cristo nos la manifestará en su parusía, y no antes. Mientras tanto, ahora tenemos en nuestros corazones la más grande esperanza jamás ofrecida a hombre alguno, ¿Amén? Dice 1 Pedro 1:3, así: “BENDITO EL DIOS Y PADRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, QUE SEGÚN SU GRAN MISERICORDIA NOS HIZO RENACER PARA UNA ESPERANZA VIVA, POR LA RESURRECCION DE JESUCRISTO DE LOS MUERTOS”.
Así que lo que hemos recibido a través del nuevo nacimiento, y de la fe en Cristo Jesús, es una esperanza viva de que si permanecemos en Cristo, no seremos avergonzados, y recibiremos este tesoro que está guardado para nosotros en los cielos, porque Dios que no es ningún mentiroso. Él ha preparado esta vida para nosotros y determinado que la recibamos en todo nuestro ser, en el tiempo venidero, para lo cual ahora nos ha dado esta maravillosa esperanza, que antes no teníamos en lo más mínimo, pero que ahora sí nos ha sido predicada, por lo cual hemos pasado a ser miembros de esta gloriosa familia de la esperanza. Dice Tito 1:2-3, así: “EN LA ESPERANZA DE LA VIDA ETERNA, DIOS, QUE NO MIENTE, PROMETIO ESTA VIDA, DESDE ANTES DEL PRINCIPIO DE LOS SIGLOS Y A SU DEBIDO TIEMPO MANIFESTO SU PALABRA POR MEDIO DE LA PREDICACION QUE ME FUE ENCOMENDADA POR MANDATO DE DIOS, NUESTRO SALVADOR”. Por lo que nos queda más que probado, que esta salvación, que incluye según hemos estado explicando con anterioridad: “la vida eterna y la entrada al Reino”, nos será entregada más adelante.
Vemos claramente entonces que el contrato de nuestra salvación ha sido realizado en esperanza y siendo éste el elemento principal a través de la cual hemos adquirido esa promesa divina que se encuentra en el paquete de nuestra salvación, que aunque ahora no la vemos, ya que si la viésemos la tendríamos, y ya no sería esperanza, sino un hecho consumado, seguimos esperando con fe y paciencia, por lo cual Dios sigue produciendo, por medio de la prueba de nuestra fe, el elixir de la paciencia, que no tenemos por naturaleza y necesitamos para no salirnos del camino, debido a la impaciencia de la carne. Dice Romanos 8:24-25, así: “PORQUE EN ESPERANZA FUIMOS SALVOS; PERO LA ESPERANZA QUE SE VE NO ES ESPERANZA, YA QUE LO QUE ALGUNO VE, ¿PARA QUE ESPERARLO? PERO SI ESPERAMOS LO QUE NO VEMOS, CON PACIENCIA LO AGUARDAMOS”.
La esperanza es real para todos aquellos que hemos creído en Cristo y debemos estar tranquilos, porque así como sabemos que nuestro Señor está ahora a la derecha del Padre en el Cielo, así también nuestra esperanza está muy bien guardada en Cristo, y sabemos que cuando él se manifieste, entonces también será manifestada con él nuestra esperanza, y nos será entregada en aquel día, porque sabemos que fiel es el que prometió y sabemos en quién hemos creído. Dice Colosenses 1:5, así: “A CAUSA DE LA ESPERANZA QUE OS ESTA GUARDADA EN LOS CIELOS. DE ESTA ESPERANZA YA HABEIS OIDO POR LA PALABRA VERDADERA DEL EVANGELIO”.
Vemos que cuando Pablo les habla a los romanos acerca de la llegada del tiempo de la salvación, lo hace indicando que esta es posterior al momento en que nos convertimos a Cristo y creímos por primera vez, por lo cual aparece un lapso de tiempo desde el nuevo nacimiento del espíritu, hasta la salvación del alma, que pacientemente espera con el cuerpo, la llegada de aquel glorioso día de la misma forma en que se espera la hora de un parto, el cual nadie puede adelantar, ni retrasar, porque tiene un tiempo perfecto establecido por Dios. Así también nuestra salvación tiene un tiempo que sólo Dios conoce. Dice Romanos 13:11, así: “Y ESTO, CONOCIENDO EL TIEMPO, QUE ES YA HORA DE LEVANTARNOS DEL SUEÑO, PORQUE AHORA ESTA MAS CERCA DE NOSOTROS NUESTRA SALVACION QUE CUANDO CREIMOS”. Es por esto también que cuando hablamos de la segunda venida de Cristo y del establecimiento del Reino, también lo hacemos de la manera que los primeros discípulos se refrían al evento, como el de una “esperanza bienaventurada”, que es la muy bendecida esperanza que alberga todo cristiano en su corazón, sabiendo que somos coherederos juntamente con Cristo, y con Abraham, y con toda la familia de Dios, de la herencia que el Padre ha dispuesto para nosotros. Dice Tito 2:13, así: “MIENTRAS AGUARDAMOS LA ESPERANZA BIENAVENTURADA Y LA MANIFESTACION GLORIOSA DE NUESTRO GRAN DIOS Y SALVADOR JESUCRISTO”.
En la medida que vamos profundizando en la esperanza, vemos que se nos dice que debemos permanecer en la fe y se nos insista en que no nos movamos de esa esperanza, sino que permanezca firmemente cimentada nuestra vida en esta roca de Dios y esperanza de gloria en Cristo. Dice Colosenses 1:23, así: “PERO ES NECESARIO QUE PERMANEZCAIS FUNDADOS Y FIRMES EN LA FE, SIN MOVEROS DE LA ESPERANZA DEL EVANGELIO QUE HABEIS OIDO, EL CUAL SE PREDICA EN TODA LA CREACION QUE ESTA DEBAJO DEL CIELO Y DEL CUAL YO PABLO, FUI HECHO MINISTRO”.
Sabemos que la esperanza es también parte fundamental de la armadura con la cual debemos vestirnos cada día para poder hacer frente a todas las asechanzas del maligno, que tiene propuesto hacernos la vida imposible, para que no mantengamos vivo aquello que nos sostiene y vivifica cada día y fracasemos en la lucha. Dice 1 Tesalonicenses 5:8, así: “PERO NOSOTROS QUE SOMOS DEL DIA, SEAMOS SOBRIOS, HABIENDONOS VESTIDO DE LA CORAZA DE LA FE Y DEL AMOR, Y CON LA ESPERANZA DE SALVACION COMO CASCO”. Por eso más que nunca, ahora debemos guardar este tesoro maravilloso que Dios nos dio, y trabajar con esta esperanza cada día, compartiéndola a otros para que la vida eterna que viene a través suyo, se derrame abundantemente, recordando siempre que son tres los elementos más maravillosos que Dios nos dio para hacer su obra y llegar a la meta; y uno de ellos es la esperanza; Dice 1 Corintios 13:13: “AHORA PERMANECEN LA FE, LA ESPERANZA Y EL AMOR, ESTOS TRES; PERO EL MAYOR DE ELLOS ES EL AMOR”.
Que el Señor los bendiga ricamente!
Si alguno de ustedes reside en España, y desea comunicarse con el hermano Gabriel, pueden hacerlo llamándolo a los teléfonos que aparecen al inicio de este artículo.
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Topic: Further Study Material
On the Errors of The Trinity – By Don Snedeker
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Hay sólo una “forma” para entrar en el Reino y esa es a través de la “puerta”, Yahshúa el Mesías.



Por Mario Rodríguez Bernier
Todo pecador, no importando cual sea su pecado, si se arrepiente y pone su fe en Jesucristo para salvación, tiene cabida en el reino de los cielos. La homosexualidad es un pecado condenado por Dios en las Sagradas Escrituras y como tal, todo homosexual (hombre o mujer) que se arrepiente de ese pecado y recibe a Jesucristo, tiene parte en el reino de los cielos. 
