Archive for septiembre, 2009


EL LADO OSCURO DEL CALVINISMO

calvinoHay muchos cristianos que creen que la doctrina calvinista es un poco extrema pero de todas formas es una buena doctrina bíblica. 

Yo asistí durante años a una iglesia Calvinista, o Reformada, (es lo mismo), sin darme cuenta qué era lo que verdaderamente intentaba inculcar. El motivo de no darme cuenta, es porque los líderes de estas iglesias saben que no pueden hablar claramente de lo que en realidad creen y enseñan, porque si no tienen cuidado se les vacía la iglesia.

Por ejemplo, muchos creen que saben lo que significa la doctrina de la predestinación según los calvinistas, pero en realidad no lo saben.  

 Estas son palabras de Calvino: 

 Por predestinación nos referimos al decreto eterno de Dios por el cual él determina lo que quiere hacer con cada persona. 

No todos los hombres somos creados iguales, sino que unos son predestinados para vida eterna, y otros para condenación eterna; y, por consiguiente, al ser cada uno creado para uno de esos dos fines, decimos que cada uno ha sido predestinado para vida o para muerte. 

A pesar de ser ésta una posición anti bíblica  y radical, contraria a las Escrituras, George Bryson,  demuestra que ésta es la postura que promueven los mayores líderes representantes del Calvinismo hoy día. 

 James White, defensor contemporáneo del Calvinismo dice: 

  Dios elige a personas específicas para sí Mismo, sin ninguna relación con nada que ellas puedan hacer. Esto significa que la elección de Dios de los escogidos está determinada exclusivamente por Él: Su gracia, Su misericordia, Su voluntad. No son las acciones de los hombres, sus obras, ni siquiera el conocimiento previo de su fe, que “atrae”  la elección de Dios. Esta elección es incondicional y final.   

Los distintivos de la Teología Reformada no se pueden reconciliar con lo que conocemos de Dios en su Santa Palabra. 

Las Escrituras me han enseñado a creer en un Dios que es amoroso y totalmente justo. ¿Podría tal Dios permitir que naciera un hombre que no tuviera ninguna posibilidad de salvación? ¿Nos incitaría el Dios de amor de las Escrituras a invitar a hombres no predestinados, a conocer el Evangelio de salvación? 

¿Castigaría eternamente el Dios de toda esperanza a una persona que él mismo había decretado sin posibilidad alguna de salvación? 

 El Dios que nos presenta Calvino parece tan lejano y diferente del Dios que dijo:

 Apocalipsis 22:17 

 “Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.” 

 ¿No le estaría mintiendo al hombre no escogido, si le ofreciera la vida eterna basada en lo que Cristo hizo por él en la cruz? Porque si el Calvinismo es cierto, y yo le digo a un hombre que Jesús le ama y murió por él para salvarlo, solo le estoy ofreciendo una esperanza falsa. 

¿Puedo, con una conciencia limpia, hacer esto en el nombre de un Dios que es Omnisciente, sabiendo sobradamente que puede no ser verdad? 

 ¿Por qué el Dios que odia las mentiras, mandaría a sus siervos a presentar a los perdidos un Evangelio que no puede ofrecerles salvación, en cuyo caso  les estaría mintiendo?  ¿Por qué les instaría Dios a unos hombres, Josué y Eliseo, a escoger a quien iban a servir? Es imposible para los hombres escoger si ya han sido predestinados por Dios para salvarse o condenarse. 

 ¿Puede usted decirle a alguien que Dios es amor si ha destinado a algunos hombres a la condenación eterna? 

 De acuerdo al Calvinismo, es inútil intentar convertir a los perdidos que no están destinados a ser salvos. Posiblemente esto explique por qué muchos Calvinistas emplean tanto tiempo y energía intentando ganar para el Calvinismo a los que ya son salvos. Esto significa que los Calvinistas quieren que otros Cristianos acepten su retorcida teología, la cual cuando se entiende, destruye el evangelio para toda criatura. 

Ref.  The Dark Side of Calvinism,  George Bryson

www.yeshuahamashiaj.org

www.elevangeliodelreino.org

www.retornoalparaiso.blogspot.com

 

LA TASA DE DESEMPLEO EN ESTADOS HUNDIDOS

crisisweb-229x300Atentos, 216.000. Ése número es la cantidad de puestos de trabajo perdidos en la economía de Estados Unidos, solamente durante el mes de agosto a los que se le pueden sumar los 276.000 del mes anterior. Estas cifras hacen que la tasa de paro se eleve llegando al 9,7%, un 0,3 más que en julio, la mayor en los últimos 26 años.

El grande de América ya vio destruidos unos 6.900.000 puestos de empleo desde el comienzo de la recesión económica en diciembre de 2007.

Visto desde los distintos sectores económicos

  • El sector manufacturero tuvo una caída de 63.000 puestos de trabajo, y han perdido un total de dos millones desde el comienzo de la recesión.

  • En la industria de la construcción, en agosto, cayeron 65.000 empleos.

  • El sector servicios tuvo que dejar en la calle a 80.000 empleados en el mes pasado.

  • Las industrias productoras de bienes dieron de baja a 136.000 posiciones.

  • Los servicios de educación y salud, en contra de la tendencia siguieron agregando empleos, incrementando sus nóminas en 52.000 en agosto.

  • Los empleados públicos disminuyeron, solamente, en 18.000.

Época difícil para el pueblo norteamericano que se enfrenta de lleno a una recesión. ¿Va a afectar a la UE este continuo aumento del paro? ¿Será hora de aplicar otro tipo de medidas económicas?, ¿será hora de hacer memoria…?

dolar3Por año son 45.000 las personas muertas por falta de acceso al sistema de salud.

Unos 44.789 estadounidenses mueren cada año por no tener seguro médico, reveló un estudio divulgado ayer por la revista American Journal Public Health. La cifra se traduce en un alarmante día a día: cada 12 minutos alguien muere por no tener cobertura de salud.

La cantidad de muertes es superior al número de estadounidenses que mueren tras sufrir una enfermedad hepática, según la investigación que añade que los que carecen de seguro médico tienen un 40% más de posibilidades de morir, que quienes sí cuentan con ese seguro.

Los resultados del estudio fueron dados a conocer en momentos en que el presidente Barack Obama ha intensificado una campaña para reformar el sistema de salud de EE.UU. Una iniciativa que despertó la furia ideológica de los republicanos y las reacciones mezcladas de la multimillonaria industria de la medicina.

Obama está tratando de aprovechar su fuerte popularidad personal -si no la de su gestión, ya bastante erosionada después de ocho meses en la Casa Blanca- para lograr lo que no pudo Hillary Clinton durante el mandato de su esposo, Bill Clinton, a mediados de los años ’90.

Al igual que entonces, en el centro del asunto se encuentran las claves económicas del seguro: hospitales, los médicos de mayor experiencia, las farmacéuticas, facturan miles de millones de dólares al año gracias a infinitas consultas, intervenciones, cirugías y prescripciones de medicamentos.

Del otro lado están los estadounidenses de clase media, quienes se encuentran siempre al filo de la bancarrota si tienen la mala suerte de toparse con la combinación de una grave enfermedad y un empresa aseguradora buscando la forma de anular el contrato que los debe proteger en esos casos. Si una persona sin seguro debe afrontar una grave enfermedad, su futuro estará marcado por facturas de los proveedores médicos por miles, decenas de miles o hasta cientos de miles de dólares. Se calcula que casi 50 millones de estadounidenses viven sin cobertura de salud. Y la actual crisis económica está provocando que miles por semana pierdan sus puestos de trabajo y, en consecuencia, el seguro médico que pagan muchos empleadores.

“El no tener seguro está vinculado al riesgo de muerte y este es un riesgo elevado”, señaló Andrew Wilper, autor del estudio y profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad de Seattle. La investigación utilizó datos relativos a personas de entre 17 y 64 años extraídos del Tercer Informe Nacional de Salud y Nutrición preparado entre 1988 y 1994.

“Nosotros los médicos tenemos muchas nuevas maneras de prevenir muertes por hipertensión, diabetes y problemas cardíacos, pero solamente si los pacientes se acercan a nuestras oficinas y tienen cómo pagar los medicamentos”, señaló Wilper.

Según fuentes médicas, los resultados de la investigación son similares a un estudio realizado en 1993 por el Instituto de Medicina que señaló que el riesgo de muerte es superior en un 25% para quienes no tienen seguro, en comparación con los que sí cuentan con él. Sin embargo, según el sitio de internet Health Day News, no todos están de acuerdo con los resultados de la investigación encabezada por Wilper.

El Centro Nacional para Análisis de Política, que se opone a la reforma del sistema de salud, manifestó que el estudio tiene muchos puntos débiles. “Las conclusiones de esta investigación se basan en una metodología errada y el riesgo de muerte se exagera de manera considerable”, dijo su presidente John Goodman.

“Las personas fueron entrevistadas una sola vez y el estudio trata de vincular su situación respecto al seguro en aquel momento a su mortalidad una década después y no se sabe si al morir contaba con seguro”, explicó. Pero, por otra parte, Lucien Wulsin, director del Proyecto Asegurar a los no Asegurados, señaló que aunque el estudio no examina la causa de muerte parece corroborar algo que se sabía acerca de la falta de acceso a los servicios médicos.

EL REINO DE DIOS EN EL FUTURO

Abraham_AgarA Abraham se le prometió que por medio de su Simiente será bendecida la gente de todas partes del mundo; Romanos 4:13 indica que además esto significa que toda la tierra será heredada por aquellos que son de la Simiente de Abraham, es decir, de Cristo. La profecía de la imagen de Daniel 2 explica que Cristo regresará como la piedra pequeña, y entonces el reino se extenderá gradualmente por todo el mundo (compárese con Sal. 72:8). Esto significa que el reino de Dios no estará localizado únicamente en Jerusalén o en la tierra de Israel, como sostienen algunos, aunque estas áreas serán ciertamente su centro de gobierno.

Aquellos que siguen a Cristo en esta vida serán “reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra” (Ap. 5:10). Tendrán diferentes grados de responsabilidad (Lc. 19:17). Cristo compartirá su reinado sobre la tierra con ellos (Ap. 2:27; 2 Ti. 2:12). “Para justicia reinará un rey [Jesús], y príncipes [los creyentes] presidirán en juicio” (Is. 32:1; Sal. 45:16).

Cristo ha de reinar en el restablecido trono de David (Lc. 1:32,33), es decir, tendrá el lugar y rango de autoridad de David, que estaba en Jerusalén. Como Cristo reinará desde Jerusalén, ésta será la capital del futuro reino. Es en esta área donde se construirá un templo (Ez. 40:48). Aunque la gente alabará a Dios en diversos lugares en todo el mundo (Mal. 1:11), este templo será el punto céntrico donde el mundo irá a adorar. Las naciones “subirán de año en año para adorar al rey, a Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos” alrededor del templo en Jerusalén (Zac. 14:16).

Este peregrinaje anual a Jerusalén está también profetizado en Isaias 2:2,3 “En lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte [reino –Dn.2:35,44] de la casa de Jehová [el templo] como cabeza de los montes [es decir, el reino y el templo de Dios serán exaltados por sobre los reinos de los hombres]…y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos… Porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová”. Esta parece ser una descripción de los primeros días del reino, cuando la gente transmite a otros el conocimiento del reinado de Cristo, y suben al “monte” del reino de Dios, el cual poco a poco se difundirá a todo el mundo. Aquí tenemos una descripción de verdadero entusiasmo en la adoración religiosa.

Una de las mayores tragedias humanas de nuestros días es que la gente ‘adora’ a Dios por razones políticas, sociales, culturales o sentimentales, más bien que sobre la base de un verdadero entendimiento de Él como su Padre y creador. En el reino habrá entusiasmo a nivel mundial por aprender los caminos de Dios; la gente estará tan motivada por este deseo que viajarán, desde todas las regiones de las tierra, hacia Jerusalén a fin de adquirir más conocimiento acerca de Dios.

En vez de la confusión e injustica creada por los sistemas legales de los hombres y su administración de la justicia, habrá un único código legal universal – “la ley y la palabra de Jehová”, que será promulgado por Cristo desde Jerusalén. “Todas las naciones correrán” a estas sesiones de enseñanza, implicando que este deseo común de obtener el verdadero conocimiento de Dios hará disminuir la fricción natural que hay entre las naciones, así como ocurre entre personas que se dedican a adquirir semejante conocimiento en esta vida.

Esta descripción de todas las naciones corriendo a Jerusalén es similar al relato que se presenta en Isaías 60:5, donde los judíos llegan junto con los gentiles (los no judíos) a adorar a Dios en Jerusalén. Esto se conecta perfectamente con la profecía del reino en Zacarías 8:20-23:

“Aún vendrán pueblos, y habitantes de muchas ciudades; y vendrán los habitantes de una ciudad a otra, y dirán: Vamos a implorar el favor de Jehová [compárese con Zac. 14:16 –"de año en año"], y a buscar a Jehová de los ejércitos. Yo también iré. Y vendrán muchos pueblos y fuertes naciones a buscar a Jehová de los ejércitos en Jerusalén… diez hombres de las naciones de toda lengua tomarán del manto a un judío, diciendo: Iremos con vosotros, por que hemos oído que Dios está con vosotros”.

Esto crea la situación en que el pueblo judío será puesto “por cabeza, y no por cola” de las naciones, debido a su arrepentimiento y obediencia (Dt. 28:13); en aquel tiempo todos reconocerán la base judía del plan divino de salvación. Y así la ignorancia de esto entre el cristianismo contemporáneo llegará a su término abruptamente. Entoces la gente estudiará estas cosas con entusiasmo, de manera que podrán decir a los judíos: “Hemos oído que Dios está con vosotros”. Entonces las conversaciones girarán en torno a cosas espirituales, más bien que las vanidades que llenan el pensamiento actual del mundo.

Debido a este mayor compromiso por la santidad, no es sorprendente que Cristo “juzgará entre las naciones… y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra” (Is. 2:4). La autoridad absoluta de Cristo y la justicia plena de su arbitraje en las controversias permitirá que las naciones gustosamente transformen sus maquinarias militares en equipos agrícolas, y abandonen todo entrenamiento militar. “Florecerá en sus días justicia” (Sal. 72:7) –entonces la espiritualidad será exaltada, y se rendirán honores a aquellos que reflejen las características divinas de amor, misericordia, justicia, etc. Contraste esto con el relieve que se da a los soberbios, jactanciosos y ambiciosos.

La voluntaria transformación de “espadas en rejas de arado” será parte de un cambio agrícola mucho mayor que ha de venir sobre la tierra. Como resultado del pecado de Adán, la tierra fue maldecida por causa de él (Gn. 3:17-19), con el resultado de que ahora se necesita un considerable esfuerzo para que produzca alimento. En el reino “será echado un puñado de grano en la tierra, en las cumbres de los [anteriormente estériles] montes; su fruto hará ruido como [las cosechas de] el Líbano “Sal. 72:16). “El que ara alcanzará al segador, y el pisador de las uvas al que lleve la simiente; y los montes destilarán mosto” (Am. 9:13); así será la mejorada fertilidad de la tierra, y la eliminación de la maldición que se decretó sobre la tierra en el Edén.

Tan inmensa empresa agrícola hará participar a mucha gente. Las profecías acerca del reino dan la impresión de que la gente regresará a un estílo de vida agrícola autosuficiente:

“Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quienes los amedrente” (Miqueas 4:4).

La autosuficiencia terminará con los abusos que son inherentes a cualquier sistema de empleo de mano de obra por un salario. Pasar toda una vida trabajando para que otros se enriquezcan será entonces un asunto del pasado.

“Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas, y comerán el fruto de ellas. No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma… mis escogidos disfrutaran de la obras de sus manos. No trabajarán en vano…” (Is. 65:21-23).

Isaías 35:1-7 contiene una profecía incomparable acerca de como será transformada la tierra estéril, produciendo un aura de gozo y felicidad que casi fluirá de la tierra, debido al modo de vida más fácil y más espiritual de aquellos que la trabajan: “Se alegrarán el desierto… el yermo se gozará y florecerá como la rosa… se alegrará y cantará con júbilo… por que aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad. El lugar seco se convertirá en estanque”. Hasta la natural agresividad entre los animales terminará. “El lobo y el cordero serán apacentados juntos”, y los niños podrán jugar con serpientes (Isaías 65:25; 11:6-8).

De la misma manera en que la maldición que se había decretado sobre la creación natural será reducida considerablemente, así también la que fue decretada sobre el género humano será disminuída. Por eso Apocaliosis 20:2,3 habla en lenguaje simbólico acerca de que el diablo (el pecado y sus efectos) será “atado”, o restringido, durante el milenio. La duración de la vida aumentará, de manera que si alguien muere a los 100 años de edad, será considerado como la edad de un niño (Is. 65:20). Las mujeres experimentarán menos dolor en el parto (Is. 65:23). “Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán. Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo” (Is. 35:5,6). Esto será posible debido a que de nuevo se poseerán los milagrosos dones del espíritu (compárese con He. 6:5).

Nunca se podrá recalcar suficientemente que el reino de Dios no debería ser imaginado como un paraíso en una isla tropical, donde los justos disfrutarían de una manera similar a la que disfrutan los hombres cuando toman baños de sol entre las glorias de la naturaleza. El propósito fundamental del reino de Dios es dar gloria a Dios, hasta que la tierra esté llena de gloria para Él, “como las aguas cubren el mar” (Hab. 2:14). Este es el objetivo final de Dios: “Mas tan ciertamente como vivo yo, y mi gloria [llenará]…toda la tierra” (Nm. 14:21). Dar gloria a Dios significa que los habitantes de la tierra apreciarán, alabarán y copiarán sus justos atributos; y debido a que el mundo estará en este estado, Dios permitirá que la tierra física también refleje esto. De modo que “los mansos heredarán la tierra [en el reino ], y se recrearán con abundancia de paz [espíritual]” (Sal. 37: 11), más bien que disfrutar de la vida fácil. Aquellos “que tienen hambre y sed de justicia… serán saciados” con ella en el reino (Mt. 5:6).

A menudo se usa el deseo de poseer la vida eterna en el reino como una carnada para inducir a la gente a interesarse en el cristianismo. Sin embargo, el solo echo de poseerla será en aquel tiempo casi secundario ante la verdadera razon por la cual estaremos en el reino –la cual es glorificar a Dios. Cuánto tiempo puede faltarnos para esto después de nuestro bautismo, es un apreciación que debería estar en continuo desarrollo. Para el escritor, solo diez años de vivir en el gozo de la perfección absoluta y de la buena conciencia para con Dios compensaría todo el trauma de esta vida. Que este estado glorioso durará para siempre, simplemente hace perder el aliento, llevándonos más allá de los límites de la comprención humana.

Aun cuando se enfoque en términos levemente más físicos, el estar en el reino de Dios debería ser nuestra suprema motivación para desdeñar las ventajas mundanas y el materialismo. En vez de preocuparnos excesivamente por el futuro inmediato, Jesús aconsejó: “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mt. 6:30-34). Todo lo que podamos ahora imaginar o procurar es incomparable con el cumplimiento final de estar en el reino de Dios.

Necesitamos buscar la “justicia [de Dios]“, es decir, tratar de desarrollar un amor por el carácter de Dios, lo que significa que queremos estar en el reino de Dios por que allí la justicia será glorificada, porque queremos ser completa y moralmente perfectos más bien que tan solo por querer en forma personal, escapar de la muerte y llevar una vida fácil por la eternidad.

Con demasiada frecuencia se presenta la esperanza en el evangelio en formas que apelan al egoísmo humano. Obviamente, nuestra motivación para estar en el reino varía tremendamente de día a día. Lo que estamos sugiriendo aquí es un ideal; nuestra máxima prioridad es aprender el evangelio y mostrar nuestro sometimiento a él en el bautismo por un motivo de amorosa obediencia a Dios. Nuestra apreciación de la esperanza que está ofreciendo Dios, y nuestras exactas razones par querer estar en el reino, crecerán y madurarán después de nuestro bautismo.

leyendo-la-biblia …¿Y QUÉ HAY ENTONCES DE LOS TEXTOS BÍBLICOS QUE NOS ”PROBARÍAN” QUE VIVIREMOS EN EL CIELO?

 (Una refutación contundente de los pasajes bíblicos que se citan frecuentemente para “probar” el destino celestial de los salvos)

 Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

Pregunta # 1:

¿Acaso no prometió Jesús a sus seguidores el cielo en Juan 14:1-3? 

Respuesta:

Jesús jamás prometió a sus seguidores darles un lugar en el cielo como morada permanente. Tampoco ninguno de sus apóstoles creyó que iría al cielo para estar con Dios y Jesús. Fue el filósofo Griego Platón el que sentó las bases de un alma inmortal que parte de este mundo después de la muerte. Su filosofía fue mezclada con el pensamiento Hebreo y nació el gnosticismo. Esta secta gnóstica, muy en boga en los tiempos de Jesús, amenazó a la sana doctrina predicada por Jesús y sus apóstoles. Los apóstoles, y en especial Pablo y Juan, advirtieron a las iglesias cristianas en contra de esa secta. Pablo llamó a los gnósticos: “La falsamente llamada ciencia” (“gnosis”)(1 Timoteo 6:20). Los gnósticos decían que la materia era mala y pecaminosa, y que Cristo no era humano sino que tenía apariencia de hombre. Creían que existía un plano superior (el “Pleroma”, especie de cielo gnóstico) donde vivían los AEONES (espíritus puros superiores, entre los cuales estaba Cristo antes de venir al mundo). Los gnósticos creían que ellos tenían el conocimiento verdadero para lograr partir a ese plano o dimensión de los espíritus con el alma inmortal. ¿No se parece esto mucho al pensamiento “cristiano” sobre una existencia en el cielo con Dios, Cristo, y sus ángeles después de esta vida, a través de nuestras “almas inmortales”? Es muy probable que muchísimos cristianos sean realmente cristianos gnósticos en este punto. 

También Pablo advirtió, que después de su “partida”, entrarían en el rebaño del Señor falsos maestros que buscarían ganarse el rebaño con palabras pervertidas (Hechos 20:29,30). Y así fue. Con el correr del tiempo, la iglesia se corrompe con sus propios malos obispos que se levantan con sus herejías destructoras. En el siglo IV aparece el obispo “San Agustín de Hipona”, el Padre y Teólogo del catolicismo. Éste distorsiona radicalmente el verdadero significado del reino bíblico al decir, por vez primera, en su obra “La Ciudad de Dios”, que el reino era la iglesia católica Romana. Parece ser que los “amilenialistas católicos”, y “campbelitas amilenialistas” no han logrado sacudirse del todo de los errores de Agustín de Hipona. 

Algunos dirán: “Bueno, ¿no dice Jesús que “los pobres en espíritu es el reino de los cielos”? (Mateo 5:3). Pero tomemos nota que el Señor NO dice que de los pobres en espíritu es el reino EN (sino “DE”) los cielos”. De modo que lo que Cristo ofreció a los pobres en espíritu era un reino que tiene su origen en Dios, y no en los hombres. Viene de Dios como un don o regalo para los hombres.

Pues bien, regresemos a Juan 14:1-3 de la pregunta. Veamos lo que verdaderamente dijo el Señor Jesucristo: “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy pues a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mi mismo, para que DONDE YO ESTOY, vosotros también estéis.”

Muchos estudiantes de la Biblia no se han puesto a pensar en esta última frase “para que DONDE YO ESTOY (tiempo presente)”. En las más importantes versiones de la Biblia Inglesa se vierte este pasaje como “WHERE I AM” en tiempo siempre presente (“donde yo estoy”). Esta frase es sumamente importante y clave para entender los versos en cuestión. Jesús está ofreciendo un lugar a sus discípulos “en la casa de su Padre”. Luego nos dice que él nos tomará para que estemos con él en el lugar donde ÉL ESTÁ en el momento de pronunciar la promesa. Y, ¿dónde estaba Jesús cuando pronunció esa promesa? ¿En el cielo? ¿En Marte? No! Él estaba aún en LA TIERRA, y más exactamente, EN JERUSALÉN. Recuerde que Jesús todavía no había ascendido al cielo, y aún no había ni siquiera resucitado. Por tanto Jesús estaba ofreciéndoles a sus seguidores volver a la tierra para estar con ellos en el lugar donde proclamó su promesa, es decir: ¡En Jerusalén!

Muchos cristianos creen que Jesús nos “llevará al cielo” para darnos nuestro “lugar” en la casa del Padre. Pero Jesús nunca habló de llevarnos al cielo en Juan 14:1-3. Usted NO leerá, ni siquiera una vez, de que iremos al cielo para recibir nuestro “lugar” una vez que esté preparado por Jesús. Lo que Jesús dijo era que prepararía nuestro lugar en la casa de su Padre y que luego volvería para estar con nosotros. Lo que NO dijo era CUÁNDO Y DÓNDE recibiríamos nuestro lugar en la casa del Padre. Él sólo está ahora ocupado PREPARANDO nuestras moradas, pero NO nos dice cuándo entraremos en ellas. En Apocalipsis 21 se revela que la “ciudad santa” bajará del cielo después del milenio. La ciudad santa de Apocalipsis 21 es descrita por Ezequiel como un edificio (40:2), y como una casa en 2 Corintios 5:1,2. Esta ciudad o casa canta bajará del cielo, y “Dios estará con los hombres” (Apocalipsis 21:3). Sólo los salvos entrarán en ella para tomar sus lugares o moradas (Apocalipsis 21:27). También leer Hebreos 11:9,10 donde se nos dice claramente que Abraham (el padre de la fe) “esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.” Y en Hebreos 13:14 Pablo dice: “Porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos LA PORVENIR.”

 Pregunta #2:

¿No dice Pedro, en 2 Pedro 3:10-13, que esta tierra será destruida por fuego? Si este es el caso: ¿No es lógico concluir que escaparemos al cielo?.

Respuesta:

Es cierto que Pedro habla de la “destrucción de la tierra por fuego”, de la misma manera que Dios dijo de la tierra de la época de Noé. En Génesis 6:13 leemos algo interesante: “Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré CON LA TIERRA.” Nótese que Dios iba a destruir a todo hombre y animal…¡y la tierra misma! Pero: ¿Llegó Dios a destruir a los hombres impíos de entonces junto con el planeta tierra? Por cierto que no. La tierra sigue siendo la misma desde su creación. En realidad es una forma superlativa de hablar de Dios indicando la severidad de su castigo.

En 2 Pedro 3:10-13 leemos: “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán desechos, y LA TIERRA Y LAS OBRAS QUE EN ELLA HAY SERÁN QUEMADAS.” ¿No son semejantes Génesis 6:13 y 2 Pedro 3:10-13? Si la primera tierra PRE-diluviana no fue literalmente destruida, ¿porqué tendría que serla ésta? Es claro que lo dicho por Dios ha de entenderse como la severidad y firmeza de su castigo, la erradicación del mal, de los malos, y de sus obras (casas de juego y de citas, bares, fábricas de cigarrillos y de cerveza, fábricas de armas y bombas, etc). En el verso 13 se habla de “nuevos cielos y nueva tierra” Esta forma de dicción no es rara en la Biblia, pues también encontramos la expresión “nueva criatura” en 2 Corintios 5:17, aunque persistan aún los viejos defectos (miopía, cojera, cicatrices, etc). En Efesios 4:24 encontramos la expresión “nuevo hombre” (pero sólo en lo moral y espiritual). En Romanos 6:4 encontramos la frase “nueva vida” (pero siempre en el sentido moral y espiritual).

Y Para terminar diré que 2 Pedro 3:13 tiene relación con Isaías 65:17 que dice: “Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni vendrá más al pensamiento.” Pero lo interesante del caso es que Dios sigue diciendo en los siguientes versículos (18-25) que: “traigo a Jerusalén alegría…y me alegraré con Jerusalén.” Estas palabras indican que finalmente el planeta no será destruido, pues seguirá existiendo Jerusalén como una ciudad de gozo y alegría, en contraste con la actual Jerusalén agitada y convulsionada por los conflictos internos y externos. 

Pregunta #3:

¿Acaso no dice la Biblia que Cristo vendrá para entregar su reino al Padre según 1 Corintios 15:24?

Respuesta:

Cristo entregará su reino al Padre, pero: ¿Cuándo? Esta es una pregunta importante. Lo que la Biblia sí dice verdaderamente es que Jesús, al volver a la tierra, dará su reino a sus discípulos (no ha Dios)(Mateo 25:31,34; Daniel 7:13-18). Sí, la iglesia, compuesta por judíos y gentiles fieles, recibirá el reino de Cristo al volver él al mundo otra vez. Esta es la verdad bíblica. No obstante, será después que Cristo haya reinado por mil años que él devolverá el reino al Padre; cuando haya puesto a sus enemigos por estrado de sus pies, incluyendo LA MUERTE misma (Salmo 110:1; 1 Corintios 15:25). Y, ¿Cuándo será vencida la muerte?¿En la segunda venida de Cristo? ¡No! Según la Biblia ella será destruida al finalizar el milenio de Cristo. La respuesta está en Apocalipsis 21:4. Esto significa que Cristo no va a devolver el reino al Padre inmediatamente después de volver a la tierra, sino después de los mil años de su reinado. Mientras tanto, Jesucristo estará reinando sobre sus enemigos (Salmo 110:1-5), siendo el último destruido: La muerte. 

Otra de las pruebas bíblicas que señalan claramente que la muerte reinará hasta el final del milenio es que “los otros muertos no llegaron a vivir hasta que se cumplieron los mil años.” (Apocalipsis 20.5). Habrá muertos al final de los mil años del reinado de Cristo. La muerte imperará en la tierra hasta el final de esa fecha memorable que es llamada: “Milenio” (Apocalipsis 20:14). Después del milenio bajará “La Nueva Jerusalén” y acabará el imperio de la muerte (Apocalipsis 21:4; 20:14). También en este periodo el diablo será castigado definitivamente con la muerte. Y además, la muerte y el Hades serán arrojados al lago de fuego junto con el diablo y sus ángeles. Todo esto ocurre al final del milenio o del reino de Cristo. Los hermanos amilenialistas debieran reflexionar mejor sobre este pasaje antes de sacar conclusiones inexactas. Recordemos que “un texto sin el contexto es un pretexto”. Ir más allá de lo que está escrito es peligroso. 

Pregunta #4:

¿No dice Pablo que nuestro destino son “los lugares celestiales” en Efesios 2:6? 

Respuesta:

Tomemos nota que pablo habla de “los lugares celestiales” en Efesios 2:6. Y, ¿dónde están esos “lugares celestiales”? La respuesta, creo, la da Jesús en Juan 14:2,3—¡En la casa de Su Padre! Por tanto, los “lugares celestiales” tienen que ver con las “muchas moradas” de dicha casa, en donde Jesús se ha ido a preparárnoslas. Sin embargo, Pablo NO dice que iremos al cielo para ingresar a nuestras “moradas celestiales”. 

Pongamos un ejemplo un poco fantástico. Si una nave marciana bajara a la tierra, y yo fuera invitado por la tripulación marciana a ingresar a ella para ver su interior, pregunto: ¿No estaría yo en un “lugar marciano” en la misma tierra? Y si viera yo en su interior sus compartimentos, pregunto nuevamente: ¿No serían esos compartimentos “lugares o compartimientos marcianos” en la tierra? 

De igual modo, cuando baje la casa celestial a la tierra, con todas sus moradas o lugares, los que ingresen a ella estarán ingresando a sus lugares o moradas celestiales—¡en la tierra!. Algo celestial o “extraterrestre” se posará en la nueva tierra, y sus interiores o moradas seguirán siendo celestiales aunque estén en la tierra. Sí, en la nueva tierra entraremos a los “lugares celestiales” de la casa de Dios. 

Pregunta #5:

¿No dice claramente San Pedro que tenemos RESERVADA nosotros una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible EN LOS CIELOS? (Ver 1 Pedro 1:4) 

Respuesta:

Nuevamente tampoco Pedro está diciendo que subiremos al cielo para recibir nuestra herencia que está RESERVADA allí. Sencillamente está reservada en los cielos. Si por ejemplo decimos que el dinero del pago de los trabajadores está reservado en la bóveda del banco, ¿significa eso que los trabajadores tendrán que ingresar a la bóveda del banco para que se les pague? No necesariamente. Lo usual es que el cajero retire el dinero de dicha bóveda y proceda a pagar a los trabajadores en la oficina del personal. De igual manera, cuando Jesús vuelva a retribuir a sus siervos, él retirará nuestra herencia de los cielos y la traerá a la tierra. (Leer 1 Pedro 5:4; 2 Timoteo 4:8; Apocalipsis 22:12).

El sabio rey Salomón dijo sobre este asunto, así: “Ciertamente el justo será recompensado en la tierra…” (Proverbios 11:31). En otra parte Salomón dice también: “El justo no será removido jamás (de la tierra)…” (Proverbios 10:30). Estos textos contradicen la enseñanza que dice que los salvos serán retribuidos en el cielo cuando mueran. 

Pregunta #6:

¿No prometió el Señor Jesús que nos arrebataría con él mismo al cielo, en 1 Tesalonicenses 4:17? 

Respuesta:

El apóstol Pablo no está diciendo tampoco en este texto, que seremos arrebatados al tercer cielo, sino EN LAS NUBES. No está hablando de que seremos arrebatados al cielo, sino “EN LAS NUBES PARA RECIBIR AL SEÑOR EN EL AIRE, y así estaremos siempre con el Señor.” Para nada se hace mención del cielo en este versículo, ni se nos promete estar con Cristo en el cielo. Pablo está hablando de que seremos “arrebatados en las nubes” y de “recibir al Señor en el aire”—¿Para qué?¿Acaso para que Jesucristo nos reciba y nos lleve con él al cielo? ¡No! Pablo es claro al decir que nosotros LE RECIBIREMOS A ÉL EN EL AIRE cuando regrese a la tierra (¡no al revés!). ¿Qué importancia tiene este detalle? Veamos el pasaje y analicemos su contenido. 

Si la iglesia recibirá al Señor en el aire es para acompañar a Jesús en su descenso a la tierra, ¡no al revés! Por ejemplo, si el presidente del Perú sale a recibir en palacio al Presidente de los Estados Unidos, ¿se irá el Presidente del Perú con el presidente Estadounidense a la Casa Blanca para la entrevista? Otro ejemplo: Si mi amigo viene a visitarme desde los Estados Unidos, y yo salgo a recibirle en el aeropuerto limeño, pregunto: ¿Me iré con él a su casa en los Estados Unidos, subiendo inmediatamente en el avión que lo trajo a Lima? ¡Claro que no! Si yo lo recibo es para traerlo a mi casa o a un hotel, y disfrutar de su compañía durante su estancia en mi país. Igual ocurrirá con la Segunda Venida de nuestro Señor Jesucristo en las nubes de nuestra atmósfera. Nosotros saldremos a RECIBIRLE en las nubes para acompañarlo en su descenso a nuestro planeta. Entonces Jesús será escoltado por su gloriosa iglesia hasta el lugar donde se localizará su trono de gloria, es decir, JERUSALÉN (Mateo 5.33-35; Jeremías 3:17; Zacarías 14:4). 

Pregunta #7:

En Juan 13:36 Jesús le dice a Pedro que él no le podía seguir al lugar a donde iba, pero que le seguiría después. ¿No le estaba prometiendo Jesús—el tercer cielo—-a Pedro para después de su muerte?. 

Respuesta:

Jesús no le estaba prometiendo a Pedro el cielo para después de su muerte. Lo que verdaderamente Jesús estaba diciendo era que estaba muy próximo su sacrificio en la cruz del Calvario, y que después Pedro le seguiría en su martirio. Lo que Jesús estaba profetizando para Pedro era su muerte en el martirio en un futuro no muy lejano. Según el verso 37, parece que Pedro le entendió perfectamente a Jesús, y le responde: “…Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora? MI VIDA PONDRÉ POR TI.” Precisamente años más tarde Pedro moriría en el martirio, crucificado de cabeza en una cruz. 

Pregunta #8:

¿No dijo el apóstol Pedro que Dios lo preservaría para su reino celestial? ¿No creyó Pablo que había un reino en el cielo (2 Timoteo 4:18)?

 Respuesta:

En este pasaje Pablo NO dice que iría al cielo para entrar en el “reino celestial”. Lo que Pablo creía era que Dios lo preservaría o guardaría para su reino DE los cielos (“celestial”). Él NO dijo que Dios lo preservaría para su reino EN los cielos en ningún momento, sino para un reino de “inspiración celestial”, o de “origen celestial o divino”. 

En Hebreos 11:14-16 Pablo habla de una “patria celestial”, la cual, según el verso 16, es UNA CIUDAD. En Hebreos 11:14 el apóstol sigue diciendo que esta ciudad o “patria celestial” está por venir o por descender según Apocalipsis 21:2,3. Sí, la ciudad o “patria celestial” estará ¡en la tierra!. 

En Lucas 2:8-13 vemos que a los pastores del campo se les aparece un ángel del Señor que les anuncia que ha nacido el Salvador, Cristo el Señor. Y el versículo 13 nos dice que repentinamente apareció con aquel ángel una multitud de las “huestes celestiales” que alaban al Señor, y decían: “Gloria en las alturas…” Aquí vemos nuevamente a “huestes celestiales”—¡en la tierra! 

En conclusión, cuando la Biblia nos dice que heredaremos “el reino celestial”, ello no quiere decir que iremos al cielo para entrar en él. Ya hemos visto como “cosas y seres “celestiales” estuvieron aquí, en la tierra. ¿Acaso no puede bajar “el reino celestial” a la tierra así como lo hicieron  “el pan celestial (Jesucristo)”, y “las huestes celestiales”? ¡Claro que sí! Ah, un ejemplo más. Después de resucitar de la tumba, Jesús recibió  un “cuerpo celestial” (Leer 1 Corintios 15:40,49). Con ese “cuerpo celestial” nuestro Señor estuvo en la tierra por 40 días (Hechos 1:3). 

Pregunta #9:

¿No dijo acaso el apóstol San Pablo que nuestra CIUDADANÍA ESTÁ EN LOS CIELOS (Filipenses 3:20)?¿No significa entonces que viviremos en el cielo? 

Respuesta:

La palabra “CIUDADANÍA” usada por Pablo, se relaciona con la palabra CIUDAD(anía). En la Santa Biblia aparece claramente una “CIUDAD CELESTIAL” (o “PATRIA CELESTIAL”) que estará en la tierra (Apocalipsis 21:2,3). También se nos informa que entraremos a ella, una vez que se establezca en la “nueva tierra”. Pablo sostiene que la ciudad está POR VENIR (Hebreos 13:14). También Pablo sostiene que el fiel Abraham “esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios” (Hebreos 11:8-10).Mientras tanto, “nuestra ciudadanía está en los cielos” hasta que venga a nosotros a la tierra. En tanto que nuestra “ciudad” o “patria” permanezca en los cielos, podremos decir que nuestra ciudadanía seguirá estando en los cielos. 

Pregunta #10:

¿En que parte de la Biblia dice que Cristo va a pisar este mismo planeta nuevamente?

Respuesta:

En Hechos 1:11 los ángeles les dicen a los discípulos, quienes instantes antes habían visto al Señor subir al cielo, lo siguiente: “Varones Galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? ESTE MISMO JESÚS, que ha sido tomado de vosotros al cielo, ASI VENDRÁ COMO LO HABÉIS VISTO IR AL CIELO”. Aquí se profetiza que el mismo Jesús resucitado, que había permanecido con sus discípulos 40 días en la tierra (Hechos 1:3), volverá DE LA MISMA FORMA O MANERA EN QUE SE HABÍA IDO AL CIELO. Esto se explica de este modo. Según el verso 12, Jesús había ascendido al Padre desde el MONTE DE LOS OLIVOS, hasta que una nube lo tapó de la vista de los discípulos (v.9). Ahora bien, Jesús, al volver, descenderá del cielo a las nubes del cielo, y de las nubes del cielo AL MONTE DE LOS OLIVOS (Zacarías 14:4). Si Jesús al volver, sólo se quedara en las nubes, sin descender hasta el Monte de los Olivos, entonces JESÚS NO ESTARÍA EN VERDAD VOLVIENDO DE LA MISMA MANERA COMO ÉL SE FUE, O COMO LO HABÍAN VISTO IRSE SUS DISCÍPULOS. 

Si una persona hubiera podido tomar una película de ese magno suceso de la ascensión de Jesús al cielo, y luego pusiera en reversa o retroceso la película, entendería exactamente cómo será el futuro regreso de Jesús al mundo. No obstante, no precisamos del auxilio de una cámara de video o de una película para entender lo que explicamos. Aceptemos el hecho de que la ascensión de Jesús al cielo NO comenzó en las nubes, sino en EL MONTE DE LOS OLIVOS. ¿No es interesante que el profeta Zacarías diga que sus pies se posarán nuevamente en el Monte de los Olivos y éste se partirá en dos?¡Esto no sucedió en la primera venida de Cristo! (Leer Zacarías 14:4). 

Lo que Jesús dijo en Mateo 5:34,35 nos lleva  la conclusión de que Cristo hará de Jerusalén su ciudad real…¡Su trono!. El profeta Jeremías dice que en aquel tiempo (de la restauración del reino) llamarán a Jerusalén TRONO DE JEHOVÁ (3:17). El Salmo 67:4 dice que Dios pastoreará a las naciones EN (no “DE”) la tierra. En Apocalipsis 5:10 leemos: “Y los has hecho reyes y sacerdotes para nuestro Dios; y reinarán sobre la tierra.” En Apocalipsis 20:4,6 dice que estos reyes y sacerdotes reinarán con Cristo mil años en la tierra. 

En el Salmo 122:3-5 encontramos la información de que los tronos de los “reyes y sacerdotes” estarán en Jerusalén. Por tanto, el trono del “Rey de reyes” estará también allí. Jesús dijo que “Jerusalén es la ciudad del gran Rey” (Mateo 5:34,35). 

En Juan 14:2,3 el Señor Jesús prometió a sus discípulos que ellos estarían con él en la tierra de Israel. Él dijo: “PARA QUE DONDE YO ESTOY (la tierra de Israel) vosotros también estéis”. Y en la profecía de Jeremías 23:5 leemos: “He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia EN LA TIERRA” ( También 33:15). Y en Romanos 4:13 dice que Jesús será “EL HEREDERO DEL MUNDO.” 

Según el Salmo 37:29 “Los justos heredarán la tierra, y vivirán para siempre sobre ella”. Ahora bien: ¿Es Jesucristo el MAYOR JUSTO? ¡Sí! (Leer 1 Juan 2:1). Y si Jesús es también JUSTO, ¿qué heredará él y dónde vivirá? ¡La tierra y en la tierra!. En el Salmo 85:9 se complementa lo anterior diciendo que LA GLORIA HABITARÁ LA TIERRA. Y, ¿cuál GLORIA? ¡La gloria del Señor Jesucristo! (Mateo 16:27; 24:30; Juan 1:14; 17:24; Colosenses 3:4). Por tanto: ¡Jesucristo habitará en la tierra! 

En 2 Samuel 23:3 dice: “El Dios de Israel ha dicho: Habrá un justo que GOBIERNE ENTRE (no “SOBRE”) LOS HOMBRES, que GOBIERNE  en el temor de Dios.” Sí, Jesús será aquel justo varón que gobierne en medio o entre los hombres en este planeta. ¡Eso dice la Biblia! Además, David dice en su Salmo 140:13 que LOS RECTOS morarán o habitarán en la presencia del rey. Pero: ¿Dónde morarán LOS RECTOS en la presencia del rey? No puede ser el cielo porque Salomón escribió en Proverbios 10:30: “EL JUSTO NO SERÁ REMOVIDO JAMÁS; pero los impíos NO HABITARÁN LA TIERRA.” La conclusión lógica y bíblica es que los rectos habitarán la tierra y estarán en la misma presencia del rey en la tierra. Dice Salomón: “LOS RECTOS HABITARÁN LA TIERRA, Y lOS PERFECTOS PERMANECERÁN EN ELLA.” (Proverbios 2:21). ¡Aquí está la evidencia! Y, ¿Quiénes son los PERFECTOS que permanecerán en la tierra? ¡Los cristianos! (Leer 2 Timoteo 3:17; Colosenses 1:28). 

Jesús dice que “los mansos heredarán la tierra” (Mateo 5:5),. Pero más adelante dirá: “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mi, QUE SOY MANSO Y HUMILDE DE CORAZÓN…” (Mateo 11:29). Notemos que Cristo es también el mayor MANSO del mundo. Esto quiere decir que él HEREDARÁ LA TIERRA (comparar con Romanos 4:13). Él fue claro al decir que “los MANSOS heredarán la tierra (¡no el cielo!).” 

Pregunta # 11:

¿Acaso Pablo no les dice a los Colosenses que tienen una “esperanza que está guardada en los cielos?’ (Colosenses 1:5)

Respuesta:

Esta pregunta se asemeja a la del número 5 sin duda. Aquí el apóstol Pablo no está enseñando ninguna esperanza celestial, o una “partida al cielo” para estar con Dios después de la muerte, o antes del reinado milenario de Cristo en la tierra. Esto está bien claro para mí. 

Ahora bien, en el verso 12 de este mismo capítulo en cuestión, Pablo sigue diciendo: “…que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos de luz…” Nótese que acá—como Pedro también lo dijera en su Primera Epístola—los creyentes tendrán participación de una HERENCIA que está guardada— o “reservada en los cielos” —como nuevamente lo dijera Pedro— en 1 Pedro 1:4.

 

 En Hebreos 10:34 Pablo también dice: “Sabiendo que tenéis en vosotros una mejor y perdurable herencia en los cielos”. Pero acá tampoco Pablo está diciendo que iremos al cielo para recibir nuestra herencia, o que el cielo sea nuestra herencia final. Notemos que Pablo habla de una herencia perdurable en el cielo—¿qué podría ser aquello tan perdurable ? 

En Colosenses 3:24 Pablo afirma que: “del Señor recibiréis la recompensa de la herencia”—-¿En dónde? Primero notemos que la herencia es una recompensa, la cual será dada por Jesucristo mismo a los fieles cuando él regrese por segunda vez a este mundo. Dice en Apocalipsis 22:12: “He aquí que vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra”. Entonces queda claro que los creyentes recibirán su herencia en la tierra—¡no en el cielo! 

Pregunta #12:

¿Acaso no dice Pablo que los santos son participantes del “llamamiento celestial?” (Hebreos 3:1). 

Respuesta:

¿Acaso la frase: “Llamamiento celestial” quiere decir: “Llamado para ir al cielo”? No lo creo así necesariamente. Me parece que quiere decir, mas bien, “llamamiento de Dios”— Ver Filipenses 3:14 y Romanos 11:29. El libro a los Hebreos fue escrito para judíos, ya que trata de la relación de Cristo para con el sacerdocio levítico y los sacrificios del templo. Pues bien, como judíos, ¿qué pudieron ellos entender por el “llamamiento celestial”? Seguramente cualquier cosa menos “llamamiento para vivir en el cielo”. Recordemos que Jesús vino a confirmar las promesas hechas a los padres a los Judíos—no a cambiarlas por una promesa de naturaleza cósmica, celestial, fuera de esta tierra. Los judíos en general, y en especial los mesiánicos, esperaron la venida o la restauración del reino de David en Jerusalén (Hechos 1:6). 

Es interesante descubrir que en la Biblia no aparece algo así como: “el llamamiento terrenal” para los judíos, y otro “celestial” para la iglesia. El “llamamiento celestial” es general, para todos los santos (hebreos y gentiles conversos—Hebreos 3:1). Dios nos ha llamado para ser santos, apartados, y consagrados a él con fidelidad. 

Pregunta #13:

¿Pero cómo se explica 1 Pedro 5:10, donde el apóstol Pedro dice que Dios nos “llamó a su gloria eterna”? 

Respuesta:

Nueva nos preguntamos: ¿Es sinónimo de cielo la gloria eterna? No lo creemos. Veamos algunas razones: El apóstol Juan dice en Apocalipsis 12:10, lo siguiente: “Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo…”  Esta es una profecía que anuncia la llegada del reino mesiánico, pero: ¿qué tiene que ver este reino mesiánico con la gloria eterna? Es simple. La gloria eterna está asociada con el reino eterno, pues ambos vienen juntos. Veamos un texto bíblico crucial: 1 Tesalonicenses 2:12. Este pasaje paulino dice muy claramente: “y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria”.  Aquí vemos la estrecha relación entre reino y gloria. Juan dice que “ahora” ha venido …el reino de nuestro Dios”, lo que quiere decir que “ahora ha venido… la gloria de nuestro Dios”. La gloria del reino mesiánico será muy evidente en el reinado milenario de Cristo (ver Ezequiel 39:21; Hageo 1:7; Isaías 66:18; Salmos 145:11). 

Y finalmente, es interesante notar que tanto el reino como la gloria son “eternos” (comparar 1 Pedro 5:10 y 2 Pedro 1:11). Reino y gloria son evidentemente sinónimos. Entrar en la gloria eterna es entrar en el reino eterno y viceversa. Y finalmente, vayamos a los versículos 1 y4 del texto de la pregunta en cuestión: “…que soy también participante de la gloria que será revelada. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria”. Es claro que nuestra gloria la recibiremos cuando Cristo aparezca en su segunda venida a la tierra y no en el cielo. 

Pregunta #14:

El escritor del libro a los hebreos dice— en el capítulo 11 y verso 40— lo siguiente: “Proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros”. ¿no significa esto que la iglesia recibirá un premio celestial, y los hebreos otro terrenal? 

Respuesta:

No parece posible, pues el escritor a los Hebreos (probablemente Pablo) les escribe a judíos y no a gentiles convertidos.  ¿Acaso el escritor está diciendo que los Judíos, al contrario, tendrán un destino celestial y la iglesia uno terrenal? Por qué tendría que ser el cielo cuando se dice:  “alguna cosa mejor”? No hay sustento bíblico para decir que “alguna cosa mejor” sea el cielo— Definitivamente no lo hay! Pero si el escritor se refería al destino celestial cuando hablaba de “alguna cosa mejor”, ¿por qué no lo dijo claramente? Los doctos en la Biblia afirman que “alguna cosa mejor” son las mejores promesas que vienen del nuevo pacto que Dios hizo con los Cristianos a través del sacrificio y resurrección de Jesús.  Pero lo cierto es que el escritor les estaba diciendo a los Judíos que los cristianos tenían un mejor pacto que los perfeccionaba de verdad, y por tanto, no sería justo que los Judíos del Viejo Pacto fueran resucitados  o perfeccionados antes que la iglesia. 

Pregunta #15:

¿No dice Pablo en Colosenses 3:1-3 que “Busquemos y pongamos la mira en las cosas de arriba?” ¿Acaso no quiere decir esto que debemos anhelar el cielo como nuestra futura residencia permanente? 

Respuesta:

Nuevamente no encontramos ninguna razón para concluir que en este texto se nos está enseñando que iremos al cielo, o que miremos al cielo como nuestra residencia permanente. Lo que más bien Pablo dice es que busquemos y miremos las cosas de arriba. Esto querría decir que busquemos las cosas que son del cielo o de Dios y que son permanentes o eternas. 

Todos los estudiantes de la Biblia sabemos que en el cielo también hay cosas gloriosas, como es la ciudad santa, o la casa del Padre (Juan 14:2). También Pablo escribió sobre “el tabernáculo verdadero” construido por Dios y no por los hombres (Hebreos 8:2; 9:11). También se nos habla del santuario celestial, el templo celestial, etc. ¡Pero todos ellos estarán en la tierra! (Apocalipsis 21:2-4). 

También el reino de Dios y su justicia es algo de arriba, de Dios, y que igualmente debemos “buscar” primeramente, o antes que nada (Juan 6:33). ¡Pero este reino vendrá a la tierra igualmente! (Mateo 6:10, 2 Timoteo 4:1). 

Pregunta #16:

¿Pero no dice Pablo que nos hemos acercado al monte de Sión, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, en Hebreos 12:22? 

Respuesta:

Este pasaje tampoco es prueba indiscutible de que iremos al cielo con nuestros cuerpos inmortalizados, después de haber resucitado, o incluso antes, a través de nuestras supuestas “almas inmortales”. Yo creo que Pablo, el supuesto escritor de esta carta, estaba hablando de que Cristo hizo posible que entremos directamente al trono de la gracia por su intermedio, siendo él nuestro único Sumo Sacerdote. Esto lo vemos claramente en los capítulos anteriores (ver especialmente 10:19-22. Este último verso 22 nos dice que AHORA nos podemos “acercar” al lugar santísimo (en el cielo) por los méritos de Jesús. Esto no ha de tomarse literalmente como si realmente voláramos al cielo para entrar al lugar santísimo, sino en un sentido espiritual. Creo que el texto de Hebreos 12:22 debe interpretarse a la luz de Hebreos 10:10-22. 

Pregunta #17:

¿No le ofreció Jesús al “buen ladrón” el paraíso? (Lucas 23:43). Además, ¿No dijo Pablo que fue arrebatado al “tercer cielo” donde vio el paraíso ofrecido al ladrón (2 Corintios 12:2-4)?¿No es lógico concluir que el cielo está el paraíso de los salvos? 

Respuesta:

Si, Pablo habló que vio el paraíso en el tercer cielo estando “fuera del cuerpo”. Ahora bien, Pablo no dijo que el tercer cielo era el paraíso. Podría ser, pero no necesariamente Es cierto que él dijo haber sido arrebatado al tercer cielo y al paraíso como si fueran expresiones sinónimas. Pero como veremos más adelante, en el tercer cielo hay un paraíso que tiene singularidades. Veamos cuáles son: 

1.- San Juan escribe del paraíso, así: “Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios” (Apocalipsis 2:7)- Entonces, en medio del paraíso de Dios hay un árbol de la vida muy singular.

2.- El mismo apóstol Juan escribe además en Apocalipsis 22:2 algo sumamente interesante: “En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos….para la sanidad de las naciones”.  Aquí Juan revela una ciudad, y en medio de ella está el árbol de la vida. No obstante, en el capítulo 2 y verso 7, él había escrito que ese árbol de la vida estaba en medio del paraíso. ¿Qué podemos concluir entonces? Creo que paraíso y ciudad santa son lo mismo. Si el árbol de la vida está en medio del paraíso y en medio de la ciudad santa, es obvio pensar que el paraíso, la ciudad, y probablemente también “el tercer cielo”,  sean sinónimos. 

Ahora bien, ¿acaso la ciudad santa se quedará inamovible en el tercer cielo para que nosotros la ocupemos cuando supuestamente volemos para allá? De ningún modo, pues dice en el mismo libro de Apocalipsis 21:2,3 que la santa ciudad (o paraíso) desciende a la tierra. Claramente dice el pasaje así: “Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido…” Será entonces cuando los creyentes tendrán acceso a ella, pues dicen los versos 14 y 15 así: “Bienaventurados los que lavan sus ropas para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas de la ciudad. Mas los perros estarán afuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira”. 

Si el “tercer cielo” es sinónimo de paraíso y ciudad santa, entonces sería válido decir que nosotros tendremos una esperanza de entrar al “tercer cielo” o simplemente “entrar al cielo”. En cierto modo estaríamos entrando al cielo mismo, puesto que estaremos entrando a “cosas o lugares celestiales” con Cristo— ¡en la tierra!. (Efesios 2:6). 

Pregunta #18:

¿No escribe Juan en Apocalipsis 3:21 que nos sentaremos en el trono de Cristo?¿Acaso no está el trono de Cristo en el cielo?¿Acaso no está ahora sentado en él nuestro Señor Jesucristo, y a la diestra del Padre, según consta en Hebreos 10:12? Si este es el caso,¿no significa que nos sentaremos en el trono de Cristo en el cielo? 

Respuesta:

En el cielo sólo existe un trono para Dios, el Padre. Honestamente no encontramos un segundo trono destinado para Cristo en el cielo. Es cierto que Jesús está sentado a la diestra del Padre, pero eso no significa que él también tenga un trono en el cielo. Tal vez “sentarse en el trono de Dios” quiera decir estar en la presencia de Dios o en su corte, o bien, que Cristo esté sentado en el mismo trono de su Padre, a Su lado derecho (¿tal vez un trono para dos personas?). Aunque aparecen 24 tronos más, éstos no son para 24 dioses, sino para los 24 ancianos. Es raro, pues, que no se mencione un trono para Jesucristo en el cielo fuera del que tiene Su Padre. Los 24 tronos, de los 24 ancianos, rodean al único trono—no a dos tronos—donde se sienta Dios (ver Apocalipsis 4:4). Esto sería raro si es que hubiesen dos tronos principales en la corte celestial. 

Pero lo que si es seguro es que Cristo tendrá su trono propio en la tierra, y ese será el trono de David Su Padre (Lucas :32,33). Además, este trono será ocupado por Cristo sólo cuando él regrese a este mundo por segunda vez (Mateo 25:31,34).

En Salmos 122:4,5 se nos dice, además, que en Jerusalén están los tronos de los hijos de David, lo que significa que el trono de Cristo y de sus santos estarán en la tierra. 

Pregunta #19:

¿Pero acaso Juan no ve en el cielo, frente al trono y frente al Cordero,  a los 144,000 Hebreos y a la gran multitud gentil? (Apocalipsis 7:4-17). 

Respuesta:

La visión de la gran multitud frente al trono y del Cordero de Apocalipsis 7 se refiere a la venida de la Nueva Jerusalén a la tierra después del milenio. Nótese el capítulo 7 y verso 15 que dice: “Dios…extenderá su tabernáculo sobre ellos” y compárese con el capítulo 21:3: “He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres…”. Este capítulo 21 se refiere a la venida de la ciudad santa después del milenio! Una prueba adicional de que Apocalipsis 7:4-17 se refiere a la etapa post milenaria (cuando haya ya bajado la ciudad santa) la encontramos comparando Apocalipsis 7:17 que dice: “y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos” con Apocalipsis 21:4 que dice: “Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos…”. ¡Obviamente la misma promesa!

Pregunta #20:

En Mateo 6:19,20 Jesús dice que no hagamos tesoros en la tierra, sino en el cielo. ¿No es esto prueba suficiente de que viviremos en el cielo?.

Respuesta:

Aquí Jesús no está diciendo o prometiendo el cielo para los que “atesoran tesoros en el cielo”. Lo que más bien dice Jesús es que nuestro corazón debe estar puesto en los intereses de Dios para ganar la eternidad. En el verso 21 Jesús sigue diciendo: “Porque donde está vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón”. Nuestro corazón debe estar en el cielo, en las cosas de Dios. Jesús dio importancia a hacerse rico para con Dios, haciendo buenas obras (Lucas 12:21, 1 Timoteo 6:18). Santiago muestra cómo serán castigados aquellos que acumularon riquezas materiales en la tierra, y que han vivido a espaldas de Dios y de sus semejantes (Santiago 5:3).

Pregunta #21:

¿No dice Pablo que tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos…deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial? (2 Corintios 5:1,2). 

Respuesta:

En este pasaje encontramos que Pablo habla de ser “desnudado” para tomar nuestra habitación celestial. ¿Se estará refiriendo aquí Pablo como la “habitación celestial” al “cuerpo celestial” que obtendrá en la resurrección? (1 Corintios 15:40,44).  ¿O tal vez Pablo está hablando de su supuesta “alma inmortal” que anhela partir al cielo para residir en su habitación celestial con Cristo en la casa el Padre? Veamos los hechos: ¿Estaba deseoso Pablo de morir para estar con Cristo en el cielo, dejando atrás su cuerpo mortal y perecedero? Muchos teólogos piensan que sí. Este es de hecho el único texto complejo que requiere una interpretación  a la luz de otros pasajes paulinos. 

Si creemos que Pablo está hablando del deseo suyo de partir al cielo, abandonando el cuerpo físico, nos encontraremos con algunos problemas: Primero, que los salvos van subiendo al cielo para estar con Dios según vayan  muriendo. Esto significaría que Juan el Bautista—por citar sólo un caso— partió al cielo antes que Jesús, las primicias.  En el caso de Jesús, debemos suponer que él mismo debió ascender al cielo cuando estuvo muerto durante esos 3 días y 3 noches,  pero no fue así. Recordemos que el Jesús resucitado le dijo a María que no lo tocara porque aún no había subido al Padre (Juan 20:17)? Por tanto, si Jesús no subió al Padre inmediatamente después de morir, ¿cómo pudo haber estado Cristo con el “buen ladrón” en el cielo cuando murieron ambos? Y si el fiel Lázaro había partido al cielo para estar con Dios y sus ángeles, ¿Por qué Jesús no consoló a María y a Marta diciéndoles que su hermano Lázaro estaba en una mejor estado de bienaventuranza en el cielo?¿Por qué tanta amargura y desconsuelo por parte de las dos hermanas de Lázaro, si de hecho existía la creencia de que los creyentes cristianos difuntos estaban en un estado de gloria y bienaventuranza en el cielo? 

Si Pablo creía realmente que iría al cielo inmediatamente después de morir, ¿por qué él mismo dijo en otra ocasión: “Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está reservada la corona de la justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mi, sino también a todos los que aman su venida” (2 Timoteo 4:8)?. Aquí Pablo habla que recibirá su corona “en aquel día” (¿el día de su partida o muerte? o más bien ¿en el día de la parusía?). Según el contexto, Pablo hablaba de la manifestación de Cristo (v.1), y lo repite en el verso 8 como venida (parusía). Entonces parece claro que Pablo recibiría su premio o corona, no en el día de su muerte, sino en el día de la venida o manifestación de Cristo al mundo. Esto concuerda con 1 Pedro 5:4, donde Pedro afirma que los creyentes recibirán sus coronas cuando Cristo regrese al mundo para resucitar a sus seguidores leales.  Si pensamos aun que Pablo recibiría su premio en el momento de su muerte, ¿por qué el mismísimo Pablo se expresa de la muerte como un enemigo del hombre y de Cristo en 1 Corintios 15:26? En el caso de él, la muerte debió ser un amigo que lo llevaría al cielo… ¡y no un enemigo! 

Al profeta Daniel— un siervo fiel de Yahweh—le dijo Dios mismo que él descansaría (moriría) y resucitaría al fin de los días para recibir su recompensa o heredad (Daniel 12:13). En ningún momento Dios le había dicho que al morir él iría al cielo para recibir su “heredad celestial” o que su alma moraría en el cielo hasta el día de la resurrección de los fieles. 

Pregunta #22:

En Hebreos 11:13-16 se nos dice que los fieles del Antiguo Testamento eran “extranjeros y peregrinos sobre la tierra”, pues buscaban una “patria celestial”, pues Dios les había preparado una ciudad. ¿No es todo esto prueba suficiente de que los fieles vivirán en el cielo?. 

Respuesta:

Es cierto que los fieles hebreos eran “extranjeros y peregrinos” en la tierra prometida. Nótese el contraste que hace el autor de esta carta cuando dice “aquella tierra donde salieron” con aquella “a la que llegaron”. Ellos eran extranjeros y peregrinos en la tierra prometida—morando en tiendas (v.9)— ¿Por qué? ¡Porque esperaban una ciudad o patria celestial! (ver verso 10). Nótese que no se dice que ellos esperaban ir o subir a la ciudad o patria celestial, sino que esperaban la ciudad o patria celestial.  Esto es muy sugestivo, pues indicaría que ellos esperaban que primero bajara la ciudad celestial a la tierra prometida. Esto no es imposible, pues el mismo escritor de Hebreos añade un poco más adelante: “Porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos LA PORVENIR” (Hebreos 13:14).

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NO CONFORME A CIENCIA

777Uno de los peligros más asombrosos relatados en la Biblia es el que se refiere a la búsqueda de Dios no conforme a ciencia. Se puede buscar un evangelio diferente, un Cristo diferente, un Dios diferente.  Sin embargo, el anuncio de este error puede advertirnos que no cualquier camino me conduce a la verdad, sino que por el contrario muchos son los senderos que se muestran anchos y cómodos en el tránsito hacia la mentira.

Hay caminos que parecen derechos, pero su fin es camino de muerte.  Dentro de la simbología bíblica el camino ancho y espacioso no es el que conduce a la comunión con el Padre.  No obstante, muchos que deambulan en esos senderos ofrecen un nuevo vino, una nueva comunión, en especial con un dios emotivo que se complace en brindar instantes de euforia en rituales de alabanza, que como mantras fluyen del colectivo entusiasmado que pretende agradar al Dios de la Biblia. 

Al contrario, existe un camino angosto, estrecho, que es el que lleva a la vida.  Cristo mismo se erige como ese sendero que conduce al Padre.  Lo angosto o lo amplio del camino parece significar las molestias o el confort que se puede sentir en su tránsito.  El camino ancho ofrece solaz, distracción, senderos internos de paz, bien construidos, donde el deleite es mostrado con facilidad a sus transeúntes. Se puede contemplar allí una gran variedad de religiones, por miles y todas en consenso, pues en ese sendero se respeta la diversidad cultural.  A fin de cuentas es un camino donde sus guías rinden tributo a la inteligencia y en pro de ella buscan acomodo a todo tipo de ideología.  Por ello se esmeran en encontrar los puntos de coincidencia, pues  ¨es más lo que nos une que lo que nos separa¨, argumentan. 

Podríamos hacer un ejercicio simple tratando de presentar dos religiones altamente contradictorias: el cristianismo y el hinduismo. El hinduismo tiene muchos siglos en la tierra, y cerca de 800 millones de seguidores actualmente.  Dentro de ese conglomerado religioso existen teístas (que creen en un dios), deístas (los que derivan de la razón la existencia y la naturaleza de Dios), politeístas, panteístas, agnósticos, ateos, etc.  También podemos encontrar hinduismo partidario tanto del politeísmo como del monoteísmo.  Hay quienes llegan a vislumbrar una participación en la creencia de una trinidad.  Pues bien, en esa religión escogida dentro de miles existentes hoy en día hay una diversidad de proposiciones que permiten confeccionar un camino ancho para sus seguidores. En nuestro ejercicio nos permitimos escoger al cristianismo para contrastar con el hinduismo. Sin embargo, en el proceso denominado ecumenismo pueden transitar tomadas de la mano ambas religiones en el camino ancho que ofrece nuestro mundo. La figura de la virgen María –llevada por concilios romanos a la ascensión a los cielos, convertida también en madre de Dios, reina celestial- podría ser el vínculo común en estas dos aparentemente adversas religiones. Shakti, la Madre Cósmica hindú, ajusta al prototipo de María, vista como madre de Dios (según el catolicismo romano).

Dentro del vasto camino ancho, un movimiento atractivo para las masas: el gran circo pentecostal.

El llamado movimiento carismático contemporáneo, surgido en los inicios del siglo XX en Los Angeles, Estados Unidos de Norteamérica, ha sido fundado en el espíritu de un grupo de personas agrupadas con el interés de dejar un legado ideológico y cultural, en parte como señal de protesta por el evangelio de los blancos, considerado frío, monótono y separatista, en parte pretendiendo resucitar las ideas del grupo montanista de los primeros siglos de nuestra era, condenado y apagado por herético desde la incipiente iglesia.  Si los milagros de sanidad del Nuevo Testamento fueron instantáneos, seguros y permanentes, los milagros pentecostales o carismáticos son burdas imitaciones, más bien simulacros que se intentan validar en una masa hipnotizada, ensimismada, sedienta y aturdida por la gritería y algarabía de sus dirigentes, opacando el más simple uso de razón de la audiencia.

El pentecostalismo sirve de puente inter-iglesias, pues se ha extendido como la mala hierba, dondequiera crece. Ese atributo de fácil propagación le confiere un talante de autoridad (argumento de cantidad) y ya en Roma es bienvenido, pues ellos también tienen sus cohortes llamadas carismáticas. A fin de cuentas, dicen ellos, es un mismo Espíritu.  Un mismo Espíritu el que habla a través de los evangélicos pentecostales, declarando nuevas profecías,  contraviniendo el cierre de las mismas según lo dictaminado en la Biblia.  Un mismo Espíritu el que habla a través de una seguidora de María, profetizando y haciendo llamados al amor. Al final se trata de la misma iglesia.  Pero igualmente un mismo Espíritu el que habla a través de los seguidores de María Lionza (una divinidad venezolana cuyos seguidores sacerdotes también hablan en lenguas, las mismas lenguas de los católicos y la de los evangélicos).   Por cierto, ha habido al menos un estudio serio realizado al respecto, en el cual se grabó a un grupo de carismáticos católicos, pentecostales evangélicos y seguidores de María Lionza, y pudo comprobarse que las tres supuestas lenguas eran la misma lengua, con los mismos signos de balbuceo que suelen intervenir en las llamadas jerigonzas. Así debe suceder en el resto del planeta, un ángel de luz que hace creer que un Dios sobrenatural está hablando nuevamente, declarando nuevas profecías, reescribiendo la Biblia.

Miles de religiones en el planeta tierra, todas ellas en el camino ancho y espacioso.  Todas ellas pueden convivir unas con otras porque no se eluden, sino que se incluyen y se implican.  Salvo excepciones en que una de ellas pretende hegemonía, los conflictos se diluyen bajo el concepto de la diversidad cultural de los pueblos.  Del otro lado del camino hay un sendero estrecho, bastante incómodo y solitario. En ese camino se halla el evangelio de Jesucristo, exclusivista, intransigente, con la sentencia del Mesías diciéndonos que nadie va al Padre sino por Él.  Incluso, desde el camino angosto podemos mirar a lo lejos a muchas religiones cristianas que suelen convivir armoniosamente en la espacialidad del camino ancho.  Ellas han encontrado los puntos de coincidencia con las otras miles de religiones, pues a fin de cuentas todas buscan la idea de un Ser Supremo, todas anhelan un bienestar eterno, y todas sostienen un plano terreno de igualdad sustentado por la miseria espiritual, que no es más que la necesidad de reconocimiento de la ausencia del Padre.  En todas se produce la nostalgia por un hogar especial, añorando la convivencia con el Padre eterno.

Esos cristianos del camino ancho suelen tener muchos nombres, adjetivos tal vez.  A todos los caracteriza su estilo de no sectarios, su cualidad interpretativa y humanista de la Escritura.  A fin de cuentas somos todos de la misma masa y las religiones han causado muchas guerras y malestares, por todo lo cual hay que ponerse de acuerdo de una sola vez para convivir en paz.  En ese camino ancho sigue habiendo espacio para todo cuanto llegue con alguna idea religiosa, pues la diversidad cultural de los pueblos les da la bienvenida.

El camino angosto es bien estrecho.  No sólo estamos distantes de aquellos, no sólo creemos que Cristo es el único camino hacia el Padre, sino que además creemos que nadie puede ir a Cristo si el Padre no lo permite y lo lleva Él mismo.  De manera que estamos en una suerte de tautología teológica: por un lado nadie va al Padre sino es por Cristo, quien es el camino; pero por otro lado nadie va a Cristo si no se es enviado por el Padre.

Esta tautología es resuelta bajo la premisa de la predestinación.  Y esa predestinación estrecha aún más el camino.  El hecho de que se nos diga que no somos libres ni siquiera de elegir el camino es un atropello intelectual y emocional.  Muchos reaccionan y se van al camino ancho, pues allá pueden elegir, elegir incluso iglesias cristianas de muchas denominaciones.  Elegir la manera de adorar conforme a la diversidad cultural de los pueblos.  Los que nos quedamos en el camino angosto entendemos que hay caminos que al hombre parecen rectos, pero su fin es camino de muerte.  Entendemos que muchos que conforman ¨el pueblo¨ de Dios- ¨y son llamados¨-, perecen por falta de entendimiento (Oseas 4).  ¨Muchos son llamados, mas pocos los escogidos¨ (Mateo 20:16).

El camino angosto también ofrece sus ventajas.  Una de ellas es que por haber poca gente en medio de él nos sentimos solos, pero holgados.  La pregunta que le hiciera Jesucristo a los 12 apóstoles (sabiendo que Judas estaba en medio de ellos) sigue actualizada: ¿Queréis vosotros iros también?  La respuesta no puede ser distinta a la que dijera Pedro: ¿A quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.

Esa es la gran diferencia entre los dos caminos.  Sólo es posible permanecer en el camino angosto si se es llamado y elegido para tal fin.  De lo contrario, los puentes hacia el camino ancho están a la vuelta de la esquina, y son de fácil tránsito.

César Paredes

retor7@yahoo.com

redaccLos medios de comunicación en Estados Unidos han perdido 35 mil 885 empleos desde mediados de septiembre de 2008, y lo han hecho a un ritmo casi tres veces superior que el resto de la economía, según un informe divulgado este viernes.

El “Rastreo de Despidos 2009”, de la agrupación Unity, muestra que la industria de las noticias supera notablemente las pérdidas en la economía en general, desde el colapso de Lehman Brothers el 15 de septiembre de 2008, indicó EFE.

El análisis señala que, en promedio, hubo un aumento del 22% en la pérdida de empleos de la industria del periodismo cada mes entre septiembre de 2008 y agosto pasado.

En cambio, la economía en general perdió puestos de trabajo a un ritmo de más del 8% cada mes durante ese mismo período.

“La industria de las noticias ha sufrido una hemorragia de pérdida de empleos desde mucho antes que la crisis económica comenzara el año pasado”, dijo Onica N. Makwakwa, directora ejecutiva de Unity, en un comunicado.

“Estos números confirman que la caída de la economía ha golpeado a la industria de las noticias con gran dureza”, agregó Makwakwa, cuyo grupo ha rastreado la pérdida de un total de 46 mil 599 de empleos del sector del periodismo desde el 1 de enero de 2008.

El informe indicó que los despidos en el sector aumentaron considerablemente en diciembre de 2008, cuando se perdieron 7 mil 398 empleos. Desde enero de 2008, han cerrado 201 medios.

Los datos de Unity muestran un brusco aumento de despidos en períodos en que deben presentarse los informes financieros trimestrales de empresas mediáticas cotizadas en bolsa.

“A medida que la industria de las noticias moldea un nuevo futuro y las compañías afrontan la tormenta financiera, es importante recordar que también se trata de la gente”, dijo Makwakwa.

Unity, que aboga por la inclusión de periodistas pertenecientes a las minorías en los principales medios de comunicación estadounidenses, exhorta a las empresas a redoblar sus esfuerzos de capacitación para que los periodistas puedan hacer la transición al nuevo mundo mediático, dominado por internet y otros medios.

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¿QUIÉNES SON LOS INDOCTOS?

 

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…hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición” (2 Pedro 3:16).

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

El apóstol Pedro en el texto de arriba afirma que hay cosas difíciles de entender de las Escrituras que los indoctos (neófitos o ignorantes) tuercen para su propia perdición. ¡Cuán grave es, entonces, torcer las Escrituras con interpretaciones antojadizas que no se ajustan a la verdad! Y podemos afirmar que hoy, más que nunca, hay falsos doctos bíblicos (indoctos) que están manipulando un buen número de  textos bíblicos difíciles de entender para extraerles doctrinas y enseñanzas que les traerán la perdición a ellos, y a los que los escuchan.

En la Biblia a los indoctos se los asocia con los infieles o incrédulos (1 Corintios 14:23), y con todos aquellos creyentes que son inconstantes (2 Pedro 3:16). Los infieles o incrédulos son los primeros que tuercen las Escrituras más polémicas para desacreditarlas. Allí tenemos a los ateos, a los agnósticos, a los evolucionistas, a los comunistas, y a muchos otros que se creen sabios y muy entendidos. Y también tenemos a los inconstantes que se comportan como indoctos cuando tuercen las Escrituras para justificar doctrinas de demonios, sin importarles si concuerdan o no con otros pasajes de la Biblia  (Efesios 4:14).

Ahora bien,  hay muchos eruditos bíblicos que ostentan el grado académico de  Th.D y Ph.D (doctores en Teología), y aun entre ellos existen rivalidades y diferencias de opinión con relación a un número importante de pasajes difíciles de la Escritura. Tenemos, por ejemplo, la palabra Griega “generación” (genea) de Mateo 24:34 que sigue provocando acalorados debates entre los entendidos. Para los eruditos preteristas como Bray, Mauro, DeMar y muchos otros, este vocablo “generación” se refiere exclusivamente a las personas (Judías) que vivían en los tiempos de Cristo, en el siglo I. Por otro lado, para los eruditos futuristas como H. Lindsey, LaHaye, y muchos otros, el vocablo Griego ”genea” se refiere a la generación final que vería todas las señales de Mateo 24, incluyendo la del restablecimiento del estado Judío en su tierra (que ocurrió en 1948). Todos estos distinguidos eruditos bíblicos (preteristas y futuristas) tienen grados académicos que los respaldan y que dan peso a sus afirmaciones. Desgraciadamente, estas dos corrientes escatológicas son diametralmente opuestas entre sí y sus representantes todavía no se ponen de acuerdo en la interpretación que se le debe dar a este vocablo griego “genea”… ¡y podemos citar muchísimos vocablos más que los eruditos definen de manera distinta, influenciados, quién sabe, por sus creencias o doctrinas particulares!

Entonces nos preguntamos: ¿No serán la mayoría de doctos, indoctos?  ¿Por qué no todos los doctos pueden concordar en sus interpretaciones de ciertas palabras claves de la Biblia?¿Realmente han sido de utilidad los eruditos bíblicos? 

Lo cierto es que cada erudito tiene su forma de ver o interpretar determinados textos bíblicos en función a lo que quieren creer y probar, y son muy sinceros en lo que dicen y enseñan a sus alumnos.

Hoy, para cualquier estudiante corriente de las Escrituras, es difícil determinar cuáles eruditos están en la razón y cuáles no, ya que todos parecen tener algo de verdad.

Ante esta disyuntiva, nos preguntamos, ¿Acaso no habrán aceptado muchos llamados “ortodoxos”  algunas enseñanzas torcidas como verdades absolutas, las cuales los llevarán finalmente a la perdición? ¿Cómo se puede tener la seguridad de que el mensaje aceptado como correcto es el que Dios reveló y desea que creamos,  y no meramente una caprichosa y prejuiciada interpretación de hombres llamados “doctos” o eruditos?

No queda otra cosa que pedirle al Señor que  ilumine a todos los hombres de buena voluntad en el camino correcto, y les dé el convencimiento de que están en la fe prístina la cual fue una vez dada a los santos. Por lo pronto, me queda claro que Dios es uno, el Padre, y que el reino de Dios es parte importante del evangelio salvador de Cristo, junto con su sacrificio vicario y su resurrección al tercer día. Que la fe sin obras está muerta, y que no hay forma de pertenecer a la iglesia que Cristo salvó, sin el bautismo por inmersión. También estamos convencidos de que Cristo volverá personalmente y visiblemente con sus ángeles, y que habrá resurrección de los justos para que hereden el reino milenario de Cristo en la nueva tierra. Además, estamos confiados de que el diablo y sus demonios, junto con todos los impíos, serán quitados de este mundo cuando Jesús inaugure su glorioso reino. Podemos decir más, pero esto es lo central, creo yo.

Recordemos finalmente lo que dice Juan sobre la verdad:

“Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas. No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad” (1 Juan 2: 20-21). El verso 27 que continúa a la cita precedente añade lo siguiente: “Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe (ni los llamados “doctos”); así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él”.

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HAMBRECon menos del 1% del dinero que los gobiernos han dado para salvar el sistema financiero global, se resolvería la tragedia de las víctimas.

Más de mil millones de personas pasan hambre en el mundo, según dio a conocer ayer el Programa Mundial de Alimentos (PMA), que subrayó que se puede poner fin a esa realidad “cuando el mundo se tome el hambre en serio”.

“Este año tenemos más personas hambrientas que nunca”, explicó Josette Sheeran, directora del Programa Mundial de Alimentos, quien hizo hincapié en que “muchas personas se despiertan (en el mundo) y no cuentan ni con una taza de comida”.

La responsable del organismo humanitario de la ONU cifró en 1.020 millones las personas que pasan hambre, realidad que constituye una “receta para el desastre” y resulta “crítica para la paz, seguridad y estabilidad en muchos lugares del mundo”.

La vulnerabilidad de muchas personas, explicó Sheeran, se ha agravado por “dos tormentas que han coincidido y están golpeando”: la crisis financiera internacional y el encarecimiento de los alimentos.

La directora del PMA hizo un “llamamiento urgente” al G-20 para que ataje un problema que requiere algo más que “soluciones a largo plazo”.

“Con la Asamblea General de Naciones Unidas y la cumbre del G-20 en Pittsburgh (Pensilvania, EEUU) en el horizonte, los líderes mundiales tienen una oportunidad ideal para poner el hambre en el mapa”, remarcó.

“Se puede derrotar al hambre”

Sheeran avisó que el Programa Mundial de Alimentos afronta “un grave déficit presupuestario”, pues este año sólo ha recibido 1.779 millones de euros de un total de 4.585 millones necesarios para dar de comer a 108 millones de personas en 74 países.

Sobre el terreno, esa falta de fondos se traduce en el recorte de programas que se están desarrollando en países como Guatemala, Kenia y Bangladesh.

La directora del PMA remarcó que, con “menos del 1%” de las inyecciones económicas que han hecho los gobiernos para salvar al sistema financiero global, se podría resolver la calamidad de millones de personas que son víctimas de la hambruna.

Pese a las adversidades, Josette Sheeran consideró que “se puede derrotar al hambre”, aunque esa victoria sólo se alcanzará “cuando el mundo se tome el hambre en serio”.

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Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

Hace aproximadamente 17 siglos atrás, Agustín de Hipona enseñó que el reino de Dios se hizo realidad con el establecimiento de la iglesia cristiana. Es decir, para él, el reino de Dios es simple y concretamente la iglesia que Cristo fundó, y no un reino davídico por restaurarse en el futuro con la VENIDA DE SU REY en gloria. Es por esto que a millones de católicos y protestantes que han aceptado la tesis de Agustín se les hace difícil entender y aceptar que la iglesia es más bien la heredera del reino, y no el reino mismo (Mateo 25:31,34; Santiago 2:5). Sin duda hay aún muchos protestantes que todavía no hay logrado sacudirse de los errores de los doctores de la iglesia organizada, cuando siguen abrigando la idea de que el reino ya se hizo realidad con la inauguración de la iglesia en el siglo I.

Los Preteristas sostienen que el reino de Dios ya se cristalizó en el primer siglo de la Era Cristiana (en el 70 DC) y que se extendió por un corto periodo de 40 años. Por lo tanto, para estos señores, la esperanza del reino mesiánico nada tiene que ver con una futura monarquía Davídica restaurada en la nueva tierra de justicia, la cual, creemos, será regida durante mil años por un rey glorioso, justo, y perfecto; contando para ello con sus seguidores que serán sus asistentes, e innumerables súbditos y leyes justas que deberán ser acatadas.

Otro grupo de cristianos “románticos” sostienen que el reino de Dios es sencillamente “Cristo reinando en los corazones piadosos”. Es decir, que el reino de Cristo se localiza en el corazón de cada creyente que “ha recibido en su corazón a Jesucristo como su señor y rey”. Todo esto parece muy hermoso y muy espiritual, ¡pero sinceramente nada tiene que ver con el prístino reino bíblico que debemos creer y predicar!

Si estos llamados cristianos insisten en torcer la verdadera esencia del reino bíblico con ideas torcidas y fuera de su contexto bíblico, entonces se verán forzados en cambiar la oración modelo: El Padre Nuestro. Recuérdese que en una de sus partes, dice: “…Venga tu reino. Hágase tu voluntad como en el cielo, así también en la tierra”. Ahora esta parte deberá decir: “Vino tu reino. Se hizo tu voluntad en la tierra como se hace en el cielo”.  Sin embargo, cuando los católicos romanos, seguidores de Agustín, oran el Padre Nuestro, dicen: “Venga tu reino”, olvidándose de que éste supuestamente “ya vino” con el establecimiento de la iglesia católica. ¿Puede alguien entender las incongruencias de los católicos? ¡Yo, no!

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PRUEBAS DE LA VERACIDAD DE LA BIBLIA

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leyenda_osiris2aEs muy frecuente escuchar de los detractores del cristianismo que la religión judeo-cristiana es una copia fiel de la mitología de las religiones paganas, las cuales tuvieron también sus propios salvadores. Pero lo cierto del caso es que aquellos supuestos salvadores del paganismo (como Mitra, Osiris, Krishna, etc) no fueron crucificados ni resucitados en las leyendas originales.

Aquellos dioses, como Osiris, no fueron en absoluto un paralelismo con la resurrección de Jesús, pues Osiris se convirtió en el Señor del Inframundo, mientras que Jesús apareció en la Tierra resucitado a 500 personas a la vez y comió pescados con ellos. Además, los ciclos de muerte y resurrección en el paganismo no tienen nada que ver con la resurrección una vez y para siempre de Jesús. Los supuestos paralelos del “nacimiento virginal” eran en realidad las historias de los dioses preñando mujeres, que eran por lo tanto no vírgenes, por definición. María, por el contrario, se vio ensombrecida por el Espíritu Santo, por lo que no tuvo relaciones sexuales hasta después del nacimiento de Jesús. Véase también la concepción virginal de Cristo.

También estaba la gran diferencia de la crucifixión y resurrección de Jesús, que fue reportada durante la vida de testigos oculares, mientras que los informes de las otras “historias”  fueron hechas muchos siglos después de los hechos alegados.

Algunos de los supuestos paralelos que alegan los ateos en realidad no son en realidad paralelos, pues los registros de los paganos son posteriores a los del cristianismo. Por ejemplo, los “paralelos cristianos” citados por los ateos sobre las similitudes entre Mitra y Cristo, ahora se sabe que los registros de la vida de Mitra son posteriores a los del cristianismo. Del mismo modo, la vida de Krishna también data después de la fecha de la llegada del cristianismo a la India. Es decir, todo préstamo se produjo en la dirección opuesta, del cristianismo al paganismo.

El sitio Tektonics ha documentado que estos llamados “salvadores” como “Beddru de Japón” no se encuentra en ninguna parte en la literatura, por lo que parecen puras invenciones. Véase también la página de Holding, Frente a la tesis Copycat: Un examen Multi-Ensayo, que enlaza a algunos ejemplos concretos.

El alegado paralelo del 25 de diciembre es irrelevante, ya que el cristianismo no depende de esto en lo más mínimo. En cuanto a celebrar el nacimiento de Jesús en ese día, lo que ocurrió es que la primitiva Iglesia pensó que la mejor manera de ganar a los paganos para Cristo era tomar de sus fiestas y reemplazar ciertos elementos paganos con los cristianos.

Oriente Medio (¡cuidado con el asirio o el sirio!)

assadEl presidente sirio, Bashar Al Assad, se reunió con el primer ministro turco, Recep Tayip Erdogan en Estambul

Turquía alentó a Siria a pensar formas para reactivar las conversaciones de paz con Israel, pero el presidente sirio dijo que Israel no parece ser un socio en el proceso.

El presidente sirio, Bashar Al Assad, se sentó con el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan (ambos en la foto)en Estambul, para estudiar la forma de reiniciar las conversaciones.

“Israel ha vuelto a demostrar que no quiere la paz”, dijo Assad después de la Iftar, la comida que rompe el ayuno diario durante el mes santo islámico del Ramadán.

“Israel dinamitó todas las negociaciones de paz hasta ahora, masacró personas en el Líbano, y atacó Gaza”, agregó el jefe del Gobierno sirio.

Dijo que la presencia israelí en la mesa de la paz es sólo “virtual”, haciéndose eco de los comentarios efectuados por su ministro de Relaciones Exteriores, Walid Moallem.
“En el tema de la paz, no creemos que Israel está presente como un socio”, advirtió Moallem. El acusó al Gobierno de mantener la construcción de asentamientos y continuar su agresión contra Gaza.

Turquía, que mediaba indirectamente el las conversaciones sirio-israelíes el año pasado, se ha ofrecido a ayudar a reiniciar las negociaciones de paz después de que se interrumpió luego del operativo militar contra Hamás y la llegada del nuevo Gobierno, encabezado pro Biniamín Netanyahu.

Turquía también ha estado tratando de ayudar a calmar una disputa entre Siria e Irak provocada por las acusaciones iraquíes de que Siria se ha utilizado como plataforma de lanzamiento para la violencia en Bagdad.

Siria se negó a extraditar a los sospechosos acusados de los mortíferos atentados en Bagdad, afirmó el portavoz del Gobierno iraquí, Ali Al-Dabagh.

Mientras tanto, Turquía y Siria, renunciaron a los requisitos de visado en un signo de la mejora de sus relaciones, comentó una fuente turca.

Fuente: Aurora

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El derrumbe de los EE.UU está próximo a suceder. Vea lo que nos están ocultando.

sargon1¿Tiene la Biblia historias copiadas de mitos antiguos del paganismo? Consideremos el caso del nacimiento de Sargón, rey de Akad. La leyenda dice que Sargón fue colocado en un cesto de caña y es envíado a través del río por su madre. Éste es rescatado por Aqqi, quien luego lo adoptó como su propio hijo. ¿Se parece mucho a la historia de Moisés en Éxodo 2, no? Sargón  vivió hace unos 800 años antes del nacimiento de Moisés. Así que la historia del bebé Moisés que fue enviado en un río para ser salvado y posteriormente adoptado pareciera haber sido tomado de Sargón, ¿no es así?

Esto parece razonable, pero lo que se conoce de Sargón viene casi por completo de las leyendas escritas cientos de años después de su muerte. Hay muy pocos registros de la época de la vida de Sargón. La leyenda de la infancia de Sargón, de cómo fue colocado en una canasta y enviado en un río, proviene de dos tablillas cuneiformes de 7mo siglo AC (de la biblioteca del rey asirio Asurbanipal, que reinó desde 668 hasta 627 a. C.), escrito cientos de años después de que el libro del Éxodo fuese escrito. Si alguien quiere sostener que un relato se ha tomado de otro, tendría que ser al revés: la leyenda de Sargón parece haber tomado del relato del Éxodo de Moisés.

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