Archive for junio, 2010


Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

Un evangelio poco conocido hoy
 ¿Sabía usted que el reino de Dios fue el mensaje central de nuestro Señor, y la razón que lo trajo a este mundo hace dos milenios? En Lucas 4:43 Jesús fue claro cuando dijo: “Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios, porque para esto he sido enviado”. Aquí Jesús fue enfático cuando dijo que fue enviado para predicar EL REINO DE DIOS. Este REINO DE DIOS fue llamado por el mismo Señor como “el evangelio”, el único y singular evangelio salvador y que desafortunadamente se encuentra ausente en muchas de las iglesias supuestamente cristianas de hoy.

 Es importantísimo saber que la frase “Reino de Dios” aparece en el evangelio de Marcos 14 veces; en Lucas 32 veces; en Mateo 4 veces, y 32 veces “el reino de los cielos”. Por cierto que también “el reino de Dios” aparece en el evangelio de Juan (6:33).

El teólogo George Eldon Ladd nos dice en su prólogo de su libro “El Reino de Dios”, lo siguiente: “Nuestro Señor Jesús dedicó gran parte de su ministerio público a la enseñanza del reino de los cielos. Este tema es aún hoy día un mensaje importante para el hombre dondequiera que éste se encuentre”.

También G.E. Ladd nos dice en la página 13 del mismo libro, lo siguiente: “El tema de la venida del Reino de Dios fue lo central de la misión de Jesús.”

Entonces es menester preguntarnos: ¿Hemos realmente recibido el evangelio primitivo de Jesús cuando nos convertimos? ¿No será que éste aún permanece perdido o ausente de nuestro montón de conocimientos recibidos de la Iglesia?

Un Reino que ha sido complicado y trucado con elucubraciones innecesarias

Siendo que el reino es un mensaje simple y claro, es sorprendente ver cómo en los sitios web cristianos dónde se trata del tema, se lo presenta de manera confusa y enrevesada que hace imposible que los simples puedan entenderlo, aquellos que son como niños de corazón y de mente. Unos creen que el Reino es una realidad presente, pero otros lo creen futuro; unos creen que el reino es la iglesia, mientras que otros lo creen que será una monarquía restaurada judía en Jerusalén. Unos dicen que el reino está en el corazón del creyente, en tanto que otros creen que es el cielo mismo a donde supuestamente irán los salvos a morar eternamente.

Pero me pregunto, ¿sería posible que el mensaje central y salvador de Jesucristo fuera tan complicado y sujeto a miles de interpretaciones que lo único que haría sería confundir más bien que orientar a los potenciales creyentes?¿Cómo puede uno aceptar el prístino y salvador evangelio del reino si éste es presentado de manera contradictoria y embrollada por las diferentes denominaciones que lo predican?¿Podría ser que el diablo, el gran enemigo del evangelio de la gloria de Cristo, esté detrás de toda esta confusión reinante? Creo que es hora que entendamos el reino de Dios de manera como es presentada en las Escrituras, no a partir del Nuevo Testamento, sino desde el mismo Antiguo Testamento. La llamada Iglesia de Cristo presenta un reino eclesiástico que no se ajusta al Antiguo Testamento, pues recordemos que el reino de Dios no comenzó con Cristo, sino con su ancestro, David. Este insigne rey tuvo un reino literal en la tierra y súbditos a sus órdenes, sabemos que era muy reverenciado y mentado en las memorias o crónicas de Israel. Así que para entender el reino predicado por Jesús debemos estudiar sus antecedentes en el Antiguo Testamento.

La Expectativa de los Judíos del Primer siglo

Es muy interesante lo que se puede extraer de este suceso que relata la entrada de Jesús en Jerusalén, pues nos revela lo que los paisanos de Jesús esperaban con desesperación. Dice así el relato de Marcos: “Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al monte de los Olivos, Jesús envió dos de sus discípulos, y les dijo: Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y luego que entréis en ella, hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo. Y si alguien os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decid que el Señor lo necesita, y que luego lo devolverá Fueron, y hallaron el pollino atado afuera a la puerta, en el recodo del camino, y lo desataron. Y unos de los que estaban allí les dijeron: ¿Qué hacéis desatando el pollino? Ellos entonces les dijeron como Jesús había mandado; y los dejaron. Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él. También muchos tendían sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían por el camino. Y los que iban delante y los que venían detrás daban voces, diciendo: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡BENDITO EL REINO DEL PADRE DAVID QUE VIENE! Y entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce”.

Después de leer este acontecimiento de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, el pueblo se emocionó mucho, pues veían a su rey entrar en la ciudad capital del reino davídico, y ellos pensaron que el reino se manifestaría inmediatamente en Jerusalén. Por eso su exclamación fervorosa: “Bendito el reino del padre David que viene”. Pero, ¿estaban errados los judíos por semejante esperanza? Veamos. En Lucas 19 Jesús precisamente da una parábola (de las Diez Minas) por la misma razón: “…por cuanto estaba CERCA DE JERUSALÉN, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente” (Lucas 19:11). Pero nótese que Jesús no se detiene para reprender o corregir a aquellos hombres por su “supuesta ilusa esperanza” de un reino Davídico restaurado en Jerusalén”, y tampoco les dice algo así como: “Oigan, hijos de Abraham, sepan que yo no voy a reinar en Jerusalén sino desde el cielo y con mi iglesia”. Tampoco les dice que su reino es “en el corazón de mis discípulos” o cosa semejante. El simplemente avala su expectativa mesiánica dando una parábola para que entiendan que el reino davídico será efectivamente restaurado en Jerusalén, pero que AÚN TARDARÍA HASTA SU REGRESO O PARUSÍA EN GLORIA. Este hecho destruye o fulmina todas las otras tesis del reino que aparecen por internet, y que trastocan el verdadero mensaje o esperanza del reino davídico por restaurarse.

Cristo vino a confirmar las promesas hechas a los padres del pueblo Hebreo

Cuando comenzamos a aceptar que el reino está estrechamente ligado a los Judíos, y que Dios hizo pactos muy claros y específicos con Abraham y David, tanto a corto como a largo plazos relativos a una tierra y a un reino, entonces no nos iremos por la tangente con respecto a lo que significa bíblicamente el reino de Yahweh. El problema de las iglesias es que muchas de ellas interpretan alegóricamente el reino obviando su naturaleza terrenal y nacional, tal vez por prejuicios infundados como que los judíos fueron rechazados por Dios porque “mataron a Jesús”. Estos se olvidan de lo que escribió Pablo a los romanos: “Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín. No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció…” (11:1,2). En otra ocasión, Pablo les dice a los mismos romanos que Cristo vino a confirmar lo que Dios les prometió a los padres. Dice el apóstol, así: “Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres” (15:8). Así, pues, si Cristo vino a confirmar las promesas hechas a los padres, esto significa que están vigentes, al día, ¡y por cumplirse! Es necesario entender esto para no irnos por las ramas con relación al reino verdadero que vino a ser confirmado y predicado por Jesucristo, y que luego fue anunciado por sus apóstoles y discípulos verdaderos (Lucas 8:1,2; 9:1,2).

Pablo y el evangelio primitivo

 

 A continuación veremos qué evangelio original predicaba el apóstol de los gentiles:

“Y entrando él dentro de la sinagoga, hablaba libremente por espacio de tres meses, disputando y persuadiendo del reino de Dios” (Hechos 19:8).

“Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, por quien he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro” (Hechos 20:25).

“Y habiéndole señalado un día, vinieron á él muchos á la posada, á los cuales declaraba y testificaba el reino de Dios, persuadiéndoles lo concerniente á Jesús, por la ley de Moisés y por los profetas, desde la mañana hasta la tarde” (Hechos 28:23).

“Predicando el reino de Dios y enseñando lo que es del Señor Jesucristo con toda libertad, sin impedimento” (Hechos 28:31).

“¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No erréis, que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones. Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los robadores, heredarán el reino de Dios” (1 Cor.6:9,10).

“Esto empero digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios; ni la corrupción hereda la incorrupción” (1 Cor. 15:50).

“Envidias, homicidios, borracheras, banqueteos, y cosas semejantes á éstas: de las cuales os denuncio, como ya os he anunciado, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios” (Gál. 5:21).

“Porque sabéis esto, que ningún fornicario, ó inmundo, ó avaro, que es servidor de ídolos, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios” (Efe. 5:5).

“Y os protestábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó á su reino y gloria” (1 Tes. 2:12).

“Una demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis” ( 2 Tes.1:5)

“REQUIERO yo pues delante de Dios, y del Señor Jesucristo, que ha de juzgar á los vivos y los muertos en su manifestación y en su reino” (2 Tim. 4:1).

Otros que creyeron en el evangelio primitivo:

 

.José de Arimatea:

“José de Arimatea, senador noble, que también esperaba el reino de Dios, vino, y osadamente entró á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús”.

Los Apóstoles:

“EN aquel tiempo se llegaron los discípulos á Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?” (Mateo 18:1).

“Entonces los que se habían juntado le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restituirás el reino á Israel en este tiempo?” (Hechos 1:6,7)

La Madre de los hijos de Zebedeo:

“Entonces se llegó á él la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, adorándo le, y pidiéndole algo. Y él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Di que se sienten estos dos hijos míos, el uno á tu mano derecha, y el otro á tu izquierda, en tu reino” (Mateo 20:19,20).

El pueblo Judío:

“Bendito el reino de nuestro padre David que viene: ¡Hosanna en las alturas!” (Marcos 11:10).

Los fariseos:

“Y preguntado por los Fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia” (Lucas 17:20).

El “buen ladrón” de la Cruz:

“Y dijo á Jesús: Acuérdate de mí cuando vinieres a tu reino” (Lucas 23:42).

Jesús llamó a los hombres a predicar el reino

 “Jesús le dijo: ‘Dejen que los muertos entierren a sus propios muertos, y tu ve y predicar el reino de Dios” (Lucas 9:60).

 

Jesús previó la continuación de la Predicación de este evangelio del reino hasta Su Segunda Venida

Marcos 16:15,16: “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio (del reino, Mar. 1:14,15) a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”.

Lucas 9:60: “Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios”.

Lucas 9:1,2: “Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos”.

Mateo 6:33: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”.

Mateo 10:7: “Y yendo, predicad, diciendo: El reino de Dios se ha acercado.”

Mateo 24:14: “Y este evangelio del reino será predicado como testimonio en todas las naciones, y entonces vendrá el fin”.

El ministerio de Felipe: el bautismo y el reino

Es interesante leer sobre el ministerio de Felipe en Hechos 8:12, 13 y que dice: “Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres. También creyó Simón (el mago) mismo, y habiéndose bautizado, estaba siempre con Felipe; y viendo las señales y grandes milagros que se hacían, estaba atónito”. Noten ustedes, hermanos, que aquellos discípulos de Felipe fueron bautizados por él cuando creyeron, ¿en qué? ¡en el anuncio del evangelio del reino de Dios y en el nombre de Jesús! Así que sí los discípulos de Felipe se bautizaron creyendo en Jesús y en su evangelio del reino. Entonces, ¿por qué millones de cristianos se bautizan hoy “creyendo” sólo en Cristo sin creer al mismo tiempo en su reino?¿Por qué se les ha ocultado el reino de Dios? No será que Satanás está detrás de este error?¿No dice Pablo de Satanás que “…el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo (la gloria y reino son sinónimos—comparar Mateo 20:21 y Marcos 10:37) el cual es la imagen de Dios”. Sí, el enemigo obscurece la mente de los incrédulos (ojo: ¡Hay muchos cristianos gentiles incrédulos que suponen que el reino de Dios no es para ellos sino sólo para los Judíos!) para que no entiendan el evangelio del reino de Cristo, y así no se salven.

La Muerte, Sepultura, y Resurrección de Cristo Dentro el Evangelio Salvador

Es justo y crucial señalar que Pablo menciona igualmente la muerte, sepultura y resurrección de Cristo como parte integrante del evangelio salvador, según lo leemos en 1 Corintios 15:1-9. Y es que es imposible heredar el reino de Dios si Cristo no hubiera muerto en la cruz y resucitado de entre los muertos en victoria. Esto lo explica el apóstol Pablo mismo cuando dice que si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe y esperanza de gloria. Así que el evangelio de Cristo, el del reino, se ve fortalecido y garantizado por la buena nueva de que Su Majestad, el rey, resucitó, está glorificado, y presto a volver para darnos nuestra corona de gloria también. Esto debemos creerlo también de todo corazón para ser salvos.

Pregunta Crucial

¿Está su pastor predicando este mismo mensaje bíblico (apostólico) en su iglesia? Usted tiene que definir bien este asunto, porque creer en un evangelio falso no lo salvará, pues sólo hay un evangelio salvador, y no dos o más (Gál. 1:6-9). Ese evangelio primitivo, recuerde, es el reino de Dios y la muerte, sepultura y resurrección de Cristo al tercer día. Este fue el mensaje completo que el Señor espera que prediquemos a los hombres para su salvación (Lucas 4:43, Lucas 9:60; Rom. 1:16; 1 Cor. 15:1-9).

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Por Ing° Mario A Olcese (Apologista)

 

“Porque no me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios para salvación, al judío primeramente y luego al Griego” (Romanos 1:16)

La Predicación del evangelio

Se ha supuesto siempre que la tarea de evangelizar a los “paganos” recae sobre los obispos o pastores ordenados, quienes han recibido un título de los seminarios después de haber estudiado varios años teología y filosofía. En el catolicismo, por ejemplo, la separación entre el clero y los laicos ha hecho suponer a los feligreses de esta denominación que es el clero el que debe difundir la palabra y enseñarla en las iglesias, conventos, seminarios, escuelas, en los congresos y en concilios. Sin embargo, podemos demostrar con toda seguridad que esa división laico-clerical es totalmente anti escrituraria y peligrosa para los intereses del evangelio.

Para entender con claridad el tema que nos ocupa, es importante investigar qué más dicen las Escrituras sobre la tarea de la evangelización ordenada por Cristo en Marcos 16:15,16.

¿Mandó Jesús que solamente los ministros ordenados predicaran el evangelio?

Una de las primeras preguntas que debemos contestarnos es si Cristo ordenó sólo a los llamados ministros ordenados a predicar la Palabra, y no la feligresía en general como suponen muchos. Y esto es importante, porque el evangelio tiene poder para salvar, no sólo al que lo oye y recibe, sino también al que lo difunde. Esto tiene que quedar bien en claro (Romanos 1:16, 1 Cor. 9:16).

Cuando Jesús comenzó su ministerio, él reclutó a doce hombres para que lo siguieran a todas partes. Estos eran hombres de distintas profesiones y de diferentes niveles sociales y educativos. Pablo fue un fariseo y docto en la ley, pero Pedro fue un pescador, por citar dos de los apóstoles del Señor. Seguramente Pedro no era un docto de la ley como su correligionario, el apóstol Pablo, pero aún así el Señor le dijo que lo siguiera para ser “pescador de hombres”. Mientras Pablo había sido educado por Gamaliel, un erudito doctor Judío de las leyes, Pedro simplemente se dedicaba a la pesca sin tener mayor erudición escrituraria. El hecho de que Jesús los haya elegido a ambos que eran abismalmente opuestos en lo que ha educación se refiere, indica que Jesús no exigía ni pretendía que sus potenciales predicadores o seguidores fueran necesariamente teólogos egresados de universidades o de  seminarios bíblicos de renombre.

El joven que quería seguir a Jesús

Cuando el Señor Jesús caminaba en su terruño predicando el mensaje del reino, se le acercó a un joven, y a él le dice: “Sígueme. Él le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios” (Lucas 9:59,60). En esta historia Jesús llama a un joven, de quien nada sabemos de sus antecedentes, para que le siguiera. Seguramente éste no era un docto de la ley siendo aún joven, y menos, un miembro del Sanedrín, pero aún así Jesús lo llama para que lo siga— ¿para qué?— para que anuncie el reino de Dios, que es el evangelio verdadero y único. Nótese, además, que en los versos citados arriba he subrayado tres palabras claves: Sígueme, ve, y anuncia. Esto significa que ser un seguidor de Cristo es anunciar su evangelio, el evangelio del reino de Dios.  Lo curioso del caso es que Jesús llama a este joven para que lo siga, pero vemos que enseguida le ordena a que vaya a predicar el evangelio por otros lugares. Es decir, Jesús no pretendía que el joven literalmente lo siguiera por todo su periplo evangelizador, sino que lo envía a predicar a otros lugares, alejado de su persona.  Así que un seguidor de Cristo en la Biblia no era necesariamente un apóstol de Jesucristo, sino cualquiera que predicase su evangelio cerca o lejos de él.

Lo que el libro de Hechos nos revela

El libro de los Hechos es prácticamente el libro de la historia de la primera iglesia y de sus actividades misioneras apostólicas entre los judíos y gentiles. En Hechos 8:1-4 leeremos sobre la persecución de Saulo contra la iglesia de Jerusalén, lo siguiente: “Y Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles. Y hombres piadosos llevaron a enterrar a Esteban, e hicieron gran llanto sobre él. Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel. Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio”. Observemos que los hermanos que fueron esparcidos a causa de la persecución de Saulo iban por todas partes anunciando el evangelio”. Así que tenemos que los esparcidos iban a todas partes predicando el evangelio, y entre ellos no estaban los apóstoles por cierto (8:1), sino sólo la feligresía que logró escapar, pues un buen número de ellos fueron capturados y llevados a la cárcel (8:3). Así que no encontramos en este relato que los que predicaron el evangelio en el exilio fueron sólo los líderes de las iglesias, o los llamados “religiosos”, sino que se nos habla en forma general, de “los esparcidos”.

El Apóstol Pablo le dijo en una ocasión al joven y novato Timoteo que predicara el evangelio a tiempo y fuera de tiempo. Estas son sus palabras: “que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina… Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio” (2 Tim. 4:2,5). Este Timoteo no era un hombre experto, sino un seguidor novato que podía ser considerado no apto para el ministerio de la predicación debido a su juventud. Esto se desprende de las siguientes palabras de Pablo: “Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza. No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio. Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos. Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren” (1 Timoteo 4:12-16).

Sin duda no todos tenemos los dones para ser maestros, pero todos debemos hablar de nuestra fe a otros como embajadores del reino. Es nuestro deber dar testimonio de nuestra fe a los demás, pues de lo contrario seríamos siervos inútiles que no hacemos nuestra parte correspondiente por la difusión del evangelio.

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Pregunta:

¿Acaso Pablo no dice que ya estamos trasladados al reino en Colosenses 1:13? ¿Por qué enseña usted que el reino es aún un evento futuro?

Respuesta:

El apóstol Pablo dice, en efecto, que Dios NOS HA TRASLADADO (tiempo pasado) al reino de Su amado Hijo. Sí, aparentemente ya estamos ahora en el reino de Cristo, pero: ¿Es del todo cierta esa afirmación del apóstol Pablo?¿Realmente estamos ahora en el reino, literalmente hablando? ¡La Biblia misma nos responderá esta pregunta!

El mismo apóstol Pablo, al escribirles a los creyentes de la ciudad de Efeso, les dice: “Y juntamente con él (Jesús) NOS RESUCITÓ (tiempo pasado), y asimismo NOS HIZO SENTAR (tiempo pasado) en los LUGARES CELESTIALES con Cristo Jesús (Efesios 2:6,7). Aquí Pablo les dice a los efesios que ellos y él ya están “resucitados” y “sentados con Cristo en los lugares celestiales.” Pero, ¿qué entendemos con estas palabras?¿Acaso creeremos que ahora los cristianos—en general—están resucitados y sentados con Cristo en los lugares celestiales? ¡De ningún modo!. Lo que Pablo verdaderamente dice es que—por la  fe—ya estamos resucitados (sin haber aún muerto) y sentados en los lugares celestiales (sin que aún hayamos sido arrebatados). Para Dios, la forma de ver el tiempo es muy diferente a cómo lo vemos nosotros. Para Dios, Sus escogidos ya están “ahora” resucitados y glorificados con Su Hijo desde el mismo momento que se convirtieron a él. ¿Recordamos el “libro de la vida” de Dios?. Allí están ahora escritos nuestros nombres (Apocalipsis 3:5). Esto quiere decir que Dios ya nos considera salvos y que tenemos vida eterna— ¡ahora!. Pero notemos que debemos de vencer, pues de lo contrario Dios borrará nuestros nombres de él— ¡No nos salvará! (leer nuevamente Apocalipsis 3:5). Como vemos, para Dios los creyentes ya están “ahora” resucitados y glorificados con Su Hijo, pero deben de vencer para que esto se haga efectivo. Si no perseveran y vencen, no entrarán en el reino de Su amado Hijo. 

El mismo Pablo les dice a los creyentes de Listra, Iconio, y Antioquia, que para entrar en el reino será preciso pasar por muchas tribulaciones (Leer Hechos 14:22). Notemos, además, que Pablo les hablaba a cristianos convertidos (‘discípulos’), a miembros de la iglesia de Cristo. A éstos les dice que deben sufrir tribulaciones ANTES de entrar al reino. Esto demuestra que la iglesia no es el reino. Nótese que Pablo se dirigió a la Iglesia de Listra, Iconio y Antioquia, y a ellos les dice que si perseveran en las tribulaciones—¡entrarán al reino! El reino es condicional, es decir, requiere que cumplamos ciertas condiciones. Una de ellas es vencer hasta el final de nuestra carrera cristiana, y otra es la “transformación física” en la Segunda Venida de Cristo, pues “carne y sangre no pueden heredar el reino de Dios” (1 Corintios 15:50). Como la iglesia está compuesta por gente de carne y sangre (mortales), todavía no puede heredar el reino. Pero será trasladada al reino cuando ella sea glorificada en la parusía.(Mateo 25:31,34).

Pero regresemos a la pregunta nuevamente. En Romanos 8:30 Pablo dice: “…y a los que justificó, a éstos también GLORIFICÓ (tiempo pasado)”. Pregunto: ¿Están ahora los cristianos, glorificados? No de hecho, pero sí por la fe. En los versos 17-19 Pablo da ha entender que esa glorificación es aún futura.   

Incluso nuestro Señor Jesús habla de herencias presentes que son futuras. Por ejemplo, cuando ora por su iglesia, dice: “La gloria que me diste, YO LES HE DADO, para que sean uno, así como nosotros somos uno.” (Juan 17:22). Pero eso no quiere decir que los cristianos tengan ahora la gloria realmente. Ya vimos que Pablo afirma que la glorificación es futura (Leer Romanos 8:18). También Pablo afirma que estamos a la búsqueda de la gloria (Romanos 2:6,7).

Como vemos, Pablo tiene una forma de escribir muy interesante. Él habla del futuro como algo ya presente. Dice que “estamos trasladados al reino del amado Hijo”, que “estamos resucitados y sentados con Cristo Jesús en los lugares celestiales”, que “estamos ya glorificados”, y así por el estilo. Pero ninguna de estas cosas es una realidad presente en los creyentes sino sólo para Dios. Nosotros vivimos por fe, y por fe ya tenemos todas las promesas de Dios hoy, aunque se cristalicen verdaderamente en el futuro. 

Pregunta #2:

¿No enseña Pablo en Hebreos 12:28 “que estamos recibiendo un reino inconmovible”? ¿Entonces por qué dice usted que lo recibiremos en la parusía?

Respuesta

Este pasaje de Hebreos 12:28 fue escrito probablemente por Pablo, quien suele escribir de cosas futuras como si fuesen presentes. Pues bien, Pablo también dice en Colosenses 2:6 que los que andan en Cristo “han recibido al Señor Jesucristo”. Pero, ¿han recibido literalmente a la persona de Cristo?¿Es que Cristo baja del cielo cada vez que un pecador se convierte a él?¿En qué sentido se “recibe” el reino y en que sentido se “recibe” a Cristo? Recordemos que el recibimiento literal de la persona de Cristo se realizará cuando él regrese al mundo por segunda vez (1 Tesalonicenses 4:17). También es oportuno recordar lo que dice Pablo en 1 Tesalonicenses 2:13. En este pasaje Pablo les dice a los creyentes de Tesalónica: “Recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros”. ¿En qué sentido se “recibe” la Palabra de Dios? Pues, ¡aceptándola o creyéndola! En este caso “recibir” puede significar “creer” o “aceptar”. Por tanto, “recibir un reino inconmovible” quiere decir “creer o aceptar un reino inconmovible”—¡por la fe!          

Finalmente, el mismo apóstol Pablo habla a los corintios del “evangelio…el cual también recibisteis” ( 1 Corintios 15:1). ¿Recibir el evangelio? ¿Qué significa eso? Es CREER en el evangelio (Marcos 16:15,16). Entonces concluimos que “recibiendo un reino inconmovible” no quiere decir necesariamente que dicho reino ya vino y que lo hemos recibido, literalmente hablando. 

Pregunta #3:              

¿Acaso no dijo Juan que era “copartícipe del reino” en Apocalipsis 1:9?¿No enseña este texto que el reino ya estaba presente en la época apostólica, en el Primer Siglo de la era Cristiana? 

Respuesta:

Este texto de Apocalipsis 1:9 no dice que el reino se estableció en el primer siglo de la Era Cristiana. San Juan sólo dijo ser copartícipe del reino, y no, como suponen algunos, que ya estaba en el reino. El apóstol Pedro, por su parte, dice que él también es participante (o sea ‘copartícipe’) de la GLORIA QUE AÚN NO HABÍA SIDO MANIFESTADA. Sus palabras son como siguen: “..que soy también participante(copartícipe) de la gloria QUE SERÁ REVELADA.” (1 Pedro 5:1). Aquí vemos que Pedro participaba también (‘coparticipaba’) de la gloria que aún no se había manifestado. ¿Cómo se explica esto? Muy simple, él lo coparticipaba por la fe y en la esperanza como los otros apóstoles (Romanos 5:2). Él tenía puesta su mira en el reino, y se aferró a esa creencia como algo muy suyo. Juan era copartícipe del reino QUE SERÁ REVELADO cuando Cristo se manifieste nuevamente (2 Timoteo 4:1). Concluimos entonces que coparticipar del reino y de la gloria no significa que ambas cosas hayan sido ya reveladas.  ¡Aún permanecen en el futuro!

Pablo dice con razón al joven Timoteo: “El labrador, para PARTICIPAR de los frutos, debe trabajar primero.” ( 2 Timoteo 2:6). Sí, el apóstol Pablo dijo que uno puede ahora “coparticipar del reino” por la fe. Sin embargo, debemos trabajar primero para cosechar de sus frutos (p.e. “La Vida Eterna en el Reino”, Juan 4:36, Mateo 19:16-25).

Pregunta #4:

¿No dijo Jesús que su reino vendría en pocos días cuando dice: “De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder”? ¿No indican estas palabras que el reino vino en el primer siglo? ¿Entonces por qué usted dice que éste es aún un evento futuro? (Marcos 9:1).

Respuesta:

Este pasaje de Marcos 9:1 tiene su paralelo en Mateo 16:28. El apóstol Mateo registra estas palabras de Jesús así: “De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre venido en su reino.” Aquí Mateo asocia la venida del reino con LA VENIDA de Jesús, la cual era aún la “bendita esperanza” para Pablo (Tito 2.13).

Algunos suponen que el reino se inauguró en Pentecostés (33 E.C), al bajar el Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego sobre los creyentes. No obstante, esta hipótesis es errada, puesto que en Pentecostés MUCHOS (no ‘algunos’) fueron testigos de la venida del Espíritu Santo (no del Jesús glorioso). Recuérdese que Jesús dijo que sólo ‘ALGUNOS’ de los suyos verían el reino venido con poder. Sólo algunos privilegiados. En Pentecostés, en cambio, TODOS los discípulos estaban reunidos en el aposento alto (Hechos 1:12,13; 2:1-4). Es clarísimo que Marcos 9:1 y Mateo 16:28 NADA tienen que ver con Pentecostés del año 33 E.C.

Lo cierto es que esta promesa se cumplió seis días después cuando “Jesús tomó a Pedro, Jacob y Juan, y los llevó aparte a un monte alto, y se TRANSFIGURÓ DELANTE DE ELLOS; y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. Y he aquí se les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.” (Mateo 17:1-3). 

Nótese que aquellos “algunos” fueron Pedro, Jacobo y Juan, quienes vieron la “venida del reino y la gloria del Rey” (2 Pedro 1:16). No obstante, esta fue una visión de una gloria aún mayor que vendrá con Cristo en su segunda venida a la tierra. Para ese entonces Jesús dirá a sus escogidos: “Venid, benditos de mi Padre: Heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo” (Mateo 25:31,34).

En Lucas 19:11-27 Jesús pronuncia la Parábola de las Diez Minas, la cual es muy interesante e informativa. Pero: ¿Por qué Jesús pronunció esta parábola a sus discípulos? La respuesta es sorprendente, y la descubrimos en el versículo 11: “por cuanto estaba (Jesús) cerca de Jerusalén, y ellos pensaban que el reino se manifestaría INMEDIATAMENTE.” ¡Aquí está la razón! Los seguidores de Jesús pensaron erradamente que el glorioso reino de Dios se establecería inmediatamente. Entonces Jesús pasa a decirles que antes que se establezca su reino, él tiene que ir al cielo a recibir un reino y volver (verso 12). Pero Cristo aún no ha vuelto, por tanto el reino no ha sido establecido aún. Además, Jesús dice que ese esperado reino se hará realidad para él y su iglesia sólo en su parusía o segunda venida al mundo (Mateo 25:31,34). Por eso Pablo irónicamente se burla de aquellos cristianos que creían que estaban reinando sin Cristo, diciendo: “Ya estáis saciados, ya estáis ricos, sin nosotros reináis. ¡Y OJALÁ reinaseis, para que nosotros reinásemos también juntamente con vosotros!” (1 Corintios 4:8). ¡Y esto fue escrito por Pablo varias décadas después de Pentecostés!

Pregunta #5:

¿No es la profecía de Daniel 2:44 una prueba definitiva de que el reino de Dios se estableció durante el apogeo del imperio romano?

Respuesta:

El pasaje de Daniel 2:44 dice: “Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre.” Ahora bien, notemos que Daniel señala que “en los días de estos reyes” el reino sería establecido en la tierra. Sí, el reino se establecería cuando DIEZ REYES CORONADOS Y EN SU PODER APARECIERAN EN LA HISTORIA de Roma. No obstante, cuando cierto grupo de cristianos llamados “amilenialistas” nos dice que ello ocurrió en el año 33 E.C, no saben cómo explicar quiénes eran esos 10 reyes en pleno poder y mando en Roma. Simplemente han dicho que eran 10 césares romanos. Pero nótese que nunca hubo 10 emperadores o césares romanos gobernando SIMULTÁNEAMENTE. También nótese nuevamente que dice “en los días de estos reyes”. La profecía es clara. El reino de Dios se establecería cuando aparecieran diez reyes o gobernantes en pleno poder en Europa. No obstante, cuando se produjo el Pentecostés del año 33 E.C, el gobernante o césar romano de turno era TIBERIO. Sus antecesores ya estaban muertos, y sus sucesores estaban todavía  jóvenes o no habían aún nacido. Es claro que sólo hubo un césar romano cuando bajó el Espíritu Santo en Pentecostés—¡No 10!

 Daniel 7:7,8 nos revela, además, que de entre los “diez cuernos” (=diez dedos de Daniel 2:44) salió un undécimo cuerno, delante del cual son arrancados tres cuernos.. ¿Diremos que el césar romano #11 vio cómo derrocaban—-simultáneamente—a otros TRES césares romanos?¿Tenemos acaso alguna información histórica de que esto efectivamente ocurrió durante el apogeo o decadencia del imperio romano?¿Dónde está el documento? Que sepamos, Roma nunca tuvo 3 césares reinando juntos y que fueran derrocados por otro césar usurpador.

Ahora bien, supongamos por un instante que el reino se estableció en el primer siglo, durante el apogeo de Roma. ¿Destruyó ese “reino” (= “iglesia de Cristo”) a 10 reinos y reyes existentes y los consumió? Recordemos que Daniel 2:44 dice que ese “reino celestial” destruye y consume a 10 reinos existentes (representados por los diez dedos de los pies de la imagen colosal que soñó Nabuconodosor). Que sepamos, ningún reino del primer siglo destruyó a otros 10 reinos y sus reyes, y menos, la iglesia de Cristo naciente. Los césares romanos murieron asesinados o de muerte natural, pero ninguno de ellos por acción de la iglesia militante, o  por la intervención de algún nuevo imperio. El imperio romano cayó por su propia decadencia moral y social, unos 400 años después de que se estableciera la iglesia del Señor. Sólo cuando ya no quede ‘rastro alguno’ de estos reinos, la profecía se habrá cumplido (Leer Daniel 2:35). Pero todavía existe Roma y sus ruinas antiguas, así como muchas otras. Que sepamos, no hay registro alguno de la desaparición SIMULTÁNEA de 10 reinos y reyes en el primer siglo, ni en el segundo, ni en el tercero, ni hoy.

Finalmente, si por “reino” ha de entenderse “La Iglesia Cristiana”, entonces los otros 10 reinos destruidos ha de entenderse como “10 iglesias destruidas”. Pero, ¿destruyó la iglesia de Cristo naciente a otras 10 iglesias existentes en el primer siglo? ¡Jamás! Al contrario, la iglesia naciente fue fuertemente perseguida y diezmada por Roma hasta el siglo IV. Recién con el emperador Constantino (Siglo IV) la iglesia pudo respirar aires de libertad y paz.

Pregunta #6:

¿No dijo Jesús en Lucas 17:20,21 que su reino “está entre vosotros”? ¿No prueban estas palabras suyas que el reino estuvo presente en el primer siglo?¿Para qué, entonces, lo espera usted para la parusía de Cristo?

Respuesta:

Lucas 17:20,21 dice así: “El reino no vendrá con advertencia, ni dirán helo aquí, o helo allí, porque he aquí que el reino está entere vosotros.” Si lo que Jesús dijo era que el reino estaba ya establecido en la tierra durante su ministerio, entonces éste no llegó el 33 E.C sino ANTES. Recordemos que Jesús aún estaba cumpliendo su misión redentora entre los suyos, y ni siquiera había mencionado la futura llegada del Espíritu Santo en Pentecostés. ¿Creerán los “amilenialistas” que el reino vino ANTES del Pentecostés del año 33 E.C?

Ahora bien, en Lucas 21:25,31 Jesús afirma que ANTES de la venida del reino habría “señales” en el sol, la luna y las estrellas (Lucas 21:25). Luego Jesús dice: “Cuando veáis que suceden estas cosas (las señales), sabed QUE ESTÁ CERCA EL REINO DE DIOS” (verso 31). Me pregunto: ¿Se contradice nuestro Señor? En el capítulo 17 de Lucas dice que el reino vendrá sin advertencia (sin “señales”) pero en el capítulo 21 dice lo contrario. Sin duda Lucas 17:20,21 no debe ser tomado a la ligera.

Hugh J.Schonfield, en su libro “El Complot de Pascua” dice algunas verdades indiscutibles. En la pagina 147 de su libro comenta este pasaje de Lucas 17:20,21 así: “…dijo a los fariseos que el reino no vendrá permaneciendo ociosos, en espera de signos. El reino de Dios estaba justo a su lado, delante de sus narices, listo para aparecer sólo con que ellos quisieran cumplir las condiciones que lo inaugurarían. Estad vivos, insistía Jesús. El objetivo no se alcanzará mediante una adormilada asociación con él.”

Hans Conzelmann: En su libro “La Teología de San Lucas”, página 147 comenta este pasaje de Lucas 17:20,21 así: “La declaración principal no es que el reino está viniendo, sino que el reino está siendo predicado por Jesús y hecho manifiesto en su ministerio. La “venida” en si misma pertenece al futuro, y está separada por un largo intervalo de su manifestación.” (Pág. 180).

Finalmente podemos decir que Cristo, como Rey del reino de Dios, fue el más importante y esencial de sus partes componentes; y usando un lenguaje llamado SINECDOQUE (el acto de recibir, describe la figura por la que un vocablo recibe de otro algo, por estar asociado con él mediante alguna conexión, como cuando se toma la parte en lugar de todo y viceversa) él pudo muy bien decir que el reino, representado por él mismo, ya estaba verdaderamente entre los fariseos. No obstante, el reino escatológico aún no se establecería en la tierra durante su ministerio en Israel.

Pregunta #7:

¿No dijo Jesús que el reino había llegado cuando expulsaba a los demonios? (Lucas 11:20). ¿Entonces vino o no vino  el reino en el siglo I? 

Respuesta:

En Lucas 11:20 Jesús dice: “Mas si por el dedo de Dios echo yo fuera demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros.” Aquí nuevamente vemos un reino que “ha llegado” antes de Pentecostés. Es un reino que se manifiesta por el hecho de la expulsión de los demonios de los poseídos. Jesús asocia la “venida” del reino con la atadura de los demonios, y con su arrojamiento (Mateo 10:1; 1 Juan 3:8). Pues bien: ¿No es esto lo que exactamente va a hacer nuestro Señor con Satanás y sus demonios justo antes de inaugurar su reino milenario? (Leer Apocalipsis 20:1-3). Por eso, cuando Jesús y sus apóstoles ataban a los demonios, daban a saborear un poco—por así decirlo— la presencia benefactora del reino futuro en su ministerio terrestre. El reino de Cristo significará la liberación humana de las garras satánicas, y el inicio de una nueva existencia en Cristo.

Pregunta # 8:

¿Por qué dice usted que el reino está relacionado con el pueblo judío si éste rechazó a su Mesías?¿No dice Jesús que el reino le sería quitado a Israel y dado a los no judíos, según Mateo 21:43?

Respuesta:

En este texto NO se dice que el reino le sería quitado a Israel para siempre. En Romanos 11:11,12 el apóstol Pablo dice que la transgresión de los judíos trajo la riqueza a los gentiles. No obstante, el apóstol luego pasa a decir que la futura restauración del pueblo judío—y con  él su reino—se traducirá en mayores bendiciones para los no judíos (gentiles).

El apóstol pasa a decir también que “algunas ramas (no todas) fueron desgajadas del buen olivo” las cuales fueron reemplazadas por otras ramas injertadas de un olivo silvestre (Romanos 11:17). Luego Pablo dice que las “ramas silvestres” (gentiles) no deben enorgullecerse de haber sido injertadas dentro del buen olivo, pues no son las ramas (gentiles) las que sostienen al olivo (la nación judía), sino el olivo bueno y su raíz a las ramas injertadas  del olivo silvestre (v.18). Finalmente Pablo dice, en el verso 24, que Dios injertará nuevamente a las ramas naturales del “buen olivo” si se arrepienten. Ahora bien, hubo muchos judíos que permanecieron fieles a Dios, los cuales no fueron desgajados del buen olivo. Por ejemplo: Todos los apóstoles, sus discípulos hebreos en Jerusalén y de la diáspora, etc. Ellos no fueron cortados, pertenecían al pueblo original de Dios. Sólo los infieles fueron cortados para luego ser reemplazados por los gentiles convertidos. Estos gentiles convertidos se unen al pueblo elegido de Dios (“buen olivo”), y se nutren igualmente de su rica savia (las promesas hechas a los padres hebreos). Decir que Dios rechazó totalmente a su pueblo original, significa que las ramas injertadas no tienen la rica savia del buen olivo como fuente de sostenimiento, y esto entonces quiere decir: Desesperanza y la muerte.

Pablo les dice a los gentiles de Efeso lo siguiente: “Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne…estabais sin Cristo, alejados de la CIUDADANÍA DE ISRAEL y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos ( a la ciudadanía de Israel) por la sangre de Cristo.” (Efesios 2:11-13). Aquí Pablo aclara más el asunto. Los gentiles ahora están dentro de la ciudadanía de Israel, el antiguo pueblo Dios, por medio de Cristo. Ahora los gentiles, como los judíos elegidos, tienen la oportunidad de beneficiarse de los pactos de la promesa (“la rica savia del olivo”). Ahora los gentiles injertados a la nación de Israel (el pueblo de Dios) son conciudadanos de esa nación de Dios, y ya son miembros de la familia de Dios, y herederos de Sus promesas. Hay pues un solo Señor, una sola fe, una sola esperanza de nuestra vocación (Efesios 4:4). Decir que la esperanza de los fieles hebreos es distinta a la de los fieles de la Iglesia, es una tesis que no encuentra su apoyo en la Biblia. Pero también es un grave error decir que Dios rechazó para siempre a su pueblo al cual desde mucho antes conoció. Dice Pablo sobre este punto así: “Digo, pues: ¿Ha rechazado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín. NO HA DESECHADO DIOS A SU PUEBLO, AL CUAL DESDE ANTES CONOCIÓ…” (Romanos 11:1,2). Así que aunque los amilenialistas digan que Dios rechazó al pueblo elegido Judío, Pablo dice que NO. Y aunque a algunos les duela, “la salvación viene de los Judíos” (Juan 4:22)—¡Y lo dijo el judío Jesús!

Si el reino del rey David dejó de existir para dar paso a un “reino espiritual y celestial”, ¿por qué los mismos discípulos de Jesús le preguntaron, momentos antes de su ascensión al Padre: “…Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?” (Hechos 1:6). Insistir en un reino monárquico en Israel por parte de los discípulos hubiera sido una testarudez, si es que en verdad Cristo abolió para siempre esa esperanza mesiánica. Pero Jesús no los reprende diciéndoles algo así como: “Me sorprende que me pregunten eso si ya les enseñé que mi reino es espiritual y celestial”. Pero Jesús no les dice eso o algo similar. Lo que les dice es que  “no os toca  saber los tiempos y las sazones, que el padre puso en su sola potestad” (v.7). Lo que preguntaron los discípulos era correcto y válido, y no una tontería como algunos teólogos han sostenido. No creo que todos los discípulos de Jesús hayan sido malos alumnos como para entender mal lo enseñado por él acerca el reino, en esos 40 días que estuvo en privado con ellos, después de su resurrección (Hechos 1:3). Jesús mismo valida la pregunta contestando que sólo Dios sabe el tiempo cuándo será restaurado el reino davídico a los israelitas. La pregunta era correcta, pero el tiempo sólo lo sabe Dios.

Pero los hermanos amilenialistas se olvidan lo que el profeta Ezequiel dijo concerniente al reino monárquico en Israel. En primer término, el último rey que tuvo la dinastía de David fue SEDEQUÍAS, quien fuera derrocado por Nabuconodosor allá por el año 587 A.C. Desde esa fecha hasta hoy la dinastía y el reino de David quedaron suspendidos en el tiempo. Pero nótese que el profeta Ezequiel afirma que la corona y la tiara se le dará a un varón que tiene el derecho a tomarlos (21:25-27). En Hechos 2:29,30 el apóstol San Pedro revelará que Jesucristo es aquel varón que se sentará en el trono del reino de David. El evangelista Lucas dice que Jesucristo recibirá “el trono de David su padre, y reinará sobre la casa (nación) de Jacob (Israel)  para siempre” (Lucas 1:31-33). Los que dicen que el trono de David está el cielo, están mintiendo. Lo cierto es que ni David, ni ninguno de sus sucesores, estuvieron reinando en el cielo sobre el pueblo de Israel. La Biblia es clara cuando nos dice que David reinó 33 años en Jerusalén, y 7 en Hebrón (1 reyes 2:11).

Pregunta #9:

¿Puede usted demostrar que el reino de Dios se establecerá en Jerusalén, y que Cristo tendrá su trono en esa ciudad?

Respuesta:

En primer término, el reino de Dios era el reino de David. En 1 Crónicas 28:5 leemos: “Y de entre todos mis hijos (porque Jehová me ha dado muchos hijos), eligió a mi hijo Salomón PAR QUE SE SIENTE EN EL TRONO DEL REINO DE JEHOVÁ (DIOS) SOBRE ISRAEL.” Aquí está la prueba de que “el trono de David” en Israel era EL REINO DE DIOS. Pero, ¿Dónde reinó David, Salomón, etc? ¡En Jerusalén! Eso lo vimos en la pregunta anterior.

Otro texto interesante que prueba que el “reino de David” era “el reino de Dios” está en 2 Crónicas 13:5,8 que dice: “¿No sabéis vosotros que Jehová Dios de Israel dio el reino a David sobre Israel para siempre, a él, y a sus hijos, bajo pacto de sal? Y Ahora vosotros tratáis de resistir al REINO DE JEHOVÁ en mano de los hijos de David, porque sois muchos…”

No es de extrañar lo que el ángel de Dios le dijo a María en relación al judío Jesús: “…y llamarás su nombre Jesús. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará EL TRONO DE DAVID SU PADRE; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.” (Lucas 1:31-33). Nuevamente se nos dice que Cristo reinará en Israel, y cuya capital es Jerusalén.

En Mateo 5:34,35 Jesús dice algo muy interesante que pocos cristianos han advertido: “Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera, ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por JERUSALÉN PORQUE ES LA CIUDAD DEL GRAN REY.” ¿Quién era el “gran Rey”?¿Herodes? No, sino Jesús mismo. Sí, Jerusalén es la ciudad del gran rey Jesucristo, él la hará su capital en su reino milenario.

Los discípulos sabían perfectamente que el reino de Dios estaba estrechamente ligado con la ciudad de JERUSALÉN ( la sede del reino davídico). En Marcos 11 vemos la historia de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. ¿Qué pensaron inmediatamente los discípulos de esa entrada de Jesús en la ciudad de David? Los versos 10 y 11 nos dicen: “¡Bendito EL REINO de nuestro padre David que viene!¡Hosanna en las alturas! Y ENTRÓ JESÚS EN JERUSALÉN…” Es clarísimo que los primeros cristianos sí esperaban la reanudación o la restauración del reino de David en Jerusalén en la persona del Cristo, su descendiente según la carne. Más adelante los discípulos se verán precisados a preguntarle si ya era el tiempo de la tan esperada restauración (Hechos 1:6,7).

Si el reino es ahora la Iglesia de Cristo, entonces no habrá una futura restauración del reino de David en Israel. Pero esta creencia contradice una infinidad de pasajes que nos hablan de un reino futuro aún no establecido o restaurado. Notemos que el reino verdadero será restaurado. Eso quiere decir que ese reino existió, se suspendió y nuevamente se establecerá como era antes. ¿Pero existió la iglesia antes de Pentecostés, en los tiempos de David?¿Fue el reino de David la misma iglesia de Cristo, el cual fue derrocado por Nabuconodosor en el año 587 AC?¿Derrocó Nabuconodosor a la iglesia de Cristo en los tiempos de Sedequías?¿Restauró Cristo el reino de Dios en el 33 E.C? ¿Fue restaurada, o más bien, inaugurada, la iglesia en Pentecostés? La Biblia habla de que el reino será RESTAURADO como lo fue antes—¡No INAUGURADO! (Hechos 1:6; 3:19-21; Romanos 11:12). Esto es importante. Véase en el diccionario el significado de la palabra “restauración”. Esto es muy importante, pues también significa reposición en el trono de una dinastía caída, depuesta, o derrocada. Esto ocurrirá con la dinastía davídica aún derrocada. Cristo regresará en gloria para RESTAURAR EL REINO DERROCADO DE DAVID! (Mateo 25:31,34).

En Jeremías 3:17 se nos revela que Jerusalén será llamada: “Trono de Jehová”. En Zacarías  8:3 leemos: “Así dice Jehová: Yo he restaurado a Sión, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad.” En Zacarías 1:16 también leemos: “Por tanto, así ha dicho Jehová: Yo me he vuelto a Jerusalén con misericordia; en ella será edificada mi casa…” El siguiente versículo, el 17, dice: “Clama aún, diciendo: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Aún rebosarán mis ciudades con la abundancia del bien, y aún consolará Jehová a Sión, Y ESCOGERÁ TODAVÍA A JERUSALÉN.” “…y Jerusalén será santa, y extraños no pasarán más por ella.” (Joel 3:17).

Y en Lucas 21:24 Jesús dice de Jerusalén, lo siguiente: “…y Jerusalén será hollada por los gentiles, HASTA QUE LOS TIEMPOS DE LOS GENTILES SE CUMPLAN.” Pero muchos llamados cristianos no se han puesto ha meditar en estas palabras proféticas de Jesucristo. Aquí hay un hecho histórico innegable e indiscutible. Jerusalén ha sido pisoteada por las naciones e imperios gentiles (no judíos) durante milenios. Pero Jesucristo afirma que este “hollamiento”(pisoteo)—¡tendrá su fin! (“hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan”). Entonces, cuando los no Judíos o gentiles dejen de pisotear Jerusalén, los Judíos tendrán el dominio y el control absolutos de Jerusalén con el Mesías y su iglesia a la cabeza ( Joel 3:17; Isaías 32:1; Lucas 1:31-33; Mateo 5:34,35). Ya en Junio de 1967 se dio un gran paso, cuando Jerusalén pasó a manos de los Judíos, aunque aún seguirá el pisoteo gentil hasta que Cristo regrese a reinar sobre sus enemigos en Jerusalén (Leer Zacarías 14:1-21).

Pregunta # 10:

¿Acaso no prometió Jesús a sus seguidores el cielo en Juan 14:1-3?

Respuesta:

Jesús jamás prometió a sus seguidores darles un lugar en el cielo como morada permanente. Tampoco ninguno de sus apóstoles creyó que iría al cielo para estar con Dios y Jesús. Fue el filósofo Griego Platón el que sentó las bases de un alma inmortal que parte de este mundo después de la muerte. Su filosofía fue mezclada con el pensamiento Hebreo y nació el gnosticismo. Esta secta gnóstica, muy en boga en los tiempos de Jesús, amenazó a la sana doctrina predicada por Jesús y sus apóstoles. Los apóstoles, y en especial Pablo y Juan, advirtieron a las iglesias cristianas en contra de esa secta. Pablo llamó a los gnósticos: “La falsamente llamada ciencia” (“gnosis”)(1 Timoteo 6:20). Los gnósticos decían que la materia era mala y pecaminosa, y que Cristo no era humano sino que tenía apariencia de hombre. Creían que existía un plano superior (el “Pleroma”, especie de cielo gnóstico) donde vivían los AEONES (espíritus puros superiores, entre los cuales estaba Cristo antes de venir al mundo). Los gnósticos creían que ellos tenían el conocimiento verdadero para lograr partir a ese plano o dimensión de los espíritus con el alma inmortal. ¿No se parece esto mucho al pensamiento “cristiano” sobre una existencia en el cielo con Dios, Cristo, y sus ángeles después de esta vida, a través de nuestras “almas inmortales”? Es muy probable que muchísimos cristianos sean realmente cristianos gnósticos en este punto.

También Pablo advirtió, que después de su “partida”, entrarían en el rebaño del Señor falsos maestros que buscarían ganarse el rebaño con palabras pervertidas (Hechos 20:29,30). Y así fue. Con el correr del tiempo, la iglesia se corrompe con sus propios malos obispos que se levantan con sus herejías destructoras. En el siglo IV aparece el obispo “San Agustín de Hipona”, el Padre y Teólogo del catolicismo. Éste distorsiona radicalmente el verdadero significado del reino bíblico al decir, por vez primera, en su obra “La Ciudad de Dios”, que el reino era la iglesia católica Romana. Parece ser que los “amilenialistas católicos”, y “campbelitas amilenialistas” no han logrado sacudirse del todo de los errores de Agustín de Hipona.

Algunos dirán: “Bueno, ¿no dice Jesús que “los pobres en espíritu es el reino de los cielos”? (Mateo 5:3). Pero tomemos nota que el Señor NO dice que de los pobres en espíritu es el reino EN (sino “DE”) los cielos”. De modo que lo que Cristo ofreció a los pobres en espíritu era un reino que tiene su origen en Dios, y no en los hombres. Viene de Dios como un don o regalo para los hombres.

Pues bien, regresemos a Juan 14:1-3 de la pregunta. Veamos lo que verdaderamente dijo el Señor Jesucristo: “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy pues a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mi mismo, para que DONDE YO ESTOY, vosotros también estéis.”

Muchos estudiantes de la Biblia no se han puesto a pensar en esta última frase “para que DONDE YO ESTOY (tiempo presente)”. En las más importantes versiones de la Biblia Inglesa se vierte este pasaje como “WHERE I AM” en tiempo siempre presente (“donde yo estoy”). Esta frase es sumamente importante y clave para entender los versos en cuestión. Jesús está ofreciendo un lugar a sus discípulos “en la casa de su Padre”. Luego nos dice que él nos tomará para que estemos con él en el lugar donde ÉL ESTÁ en el momento de pronunciar la promesa. Y, ¿dónde estaba Jesús cuando pronunció esa promesa? ¿En el cielo? ¿En Marte? No! Él estaba aún en LA TIERRA, y más exactamente, EN JERUSALÉN. Recuerde que Jesús todavía no había ascendido al cielo, y aún no había ni siquiera resucitado. Por tanto Jesús estaba ofreciéndoles a sus seguidores volver a la tierra para estar con ellos en el lugar donde proclamó su promesa, es decir: ¡En Jerusalén!

Muchos cristianos creen que Jesús nos “llevará al cielo” para darnos nuestro “lugar” en la casa del Padre. Pero Jesús nunca habló de llevarnos al cielo en Juan 14:1-3. Usted NO leerá, ni siquiera una vez, de que iremos al cielo para recibir nuestro “lugar” una vez que esté preparado por Jesús. Lo que Jesús dijo era que prepararía nuestro lugar en la casa de su Padre y que luego volvería para estar con nosotros. Lo que NO dijo era CUÁNDO Y DÓNDE recibiríamos nuestro lugar en la casa del Padre. Él sólo está ahora ocupado PREPARANDO nuestras moradas, pero NO nos dice cuándo entraremos en ellas. En Apocalipsis 21 se revela que la “ciudad santa” bajará del cielo después del milenio. La ciudad santa de Apocalipsis 21 es descrita por Ezequiel como un edificio (40:2), y como una casa en 2 Corintios 5:1,2. Esta ciudad o casa canta bajará del cielo, y “Dios estará con los hombres” (Apocalipsis 21:3). Sólo los salvos entrarán en ella para tomar sus lugares o moradas (Apocalipsis 21:27). También leer Hebreos 11:9,10 donde se nos dice claramente que Abraham (el padre de la fe) “esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.” Y en Hebreos 13:14 Pablo dice: “Porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos LA PORVENIR.”

Pregunta #11:

¿No dice Pedro, en 2 Pedro 3:10-13, que esta tierra será destruida por fuego? Si este es el caso: ¿No es lógico concluir que escaparemos al cielo?.

Respuesta:

Es cierto que Pedro habla de la “destrucción de la tierra por fuego”, de la misma manera que Dios dijo de la tierra de la época de Noé. En Génesis 6:13 leemos algo interesante: “Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré CON LA TIERRA.” Nótese que Dios iba a destruir a todo hombre y animal…¡y la tierra misma! Pero: ¿Llegó Dios a destruir a los hombres impíos de entonces junto con el planeta tierra? Por cierto que no. La tierra sigue siendo la misma desde su creación. En realidad es una forma superlativa de hablar de Dios indicando la severidad de su castigo.

En 2 Pedro 3:10-13 leemos: “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán desechos, y LA TIERRA Y LAS OBRAS QUE EN ELLA HAY SERÁN QUEMADAS.” ¿No son semejantes Génesis 6:13 y 2 Pedro 3:10-13? Si la primera tierra PRE-diluviana no fue literalmente destruida, ¿porqué tendría que serla ésta? Es claro que lo dicho por Dios ha de entenderse como la severidad y firmeza de su castigo, la erradicación del mal, de los malos, y de sus obras (casas de juego y de citas, bares, fábricas de cigarrillos y de cerveza, fábricas de armas y bombas, etc). En el verso 13 se habla de “nuevos cielos y nueva tierra” Esta forma de dicción no es rara en la Biblia, pues también encontramos la expresión “nueva criatura” en 2 Corintios 5:17, aunque persistan aún los viejos defectos (miopía, cojera, cicatrices, etc). En Efesios 4:24 encontramos la expresión “nuevo hombre” (pero sólo en lo moral y espiritual). En Romanos 6:4 encontramos la frase “nueva vida” (pero siempre en el sentido moral y espiritual).

Y Para terminar diré que 2 Pedro 3:13 tiene relación con Isaías 65:17 que dice: “Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni vendrá más al pensamiento.” Pero lo interesante del caso es que Dios sigue diciendo en los siguientes versículos (18-25) que: “traigo a Jerusalén alegría…y me alegraré con Jerusalén.” Estas palabras indican que finalmente el planeta no será destruido, pues seguirá existiendo Jerusalén como una ciudad de gozo y alegría, en contraste con la actual Jerusalén agitada y convulsionada por los conflictos internos y externos.

Pregunta #12:

¿Acaso no dice la Biblia que Cristo vendrá para entregar su reino al Padre según 1 Corintios 15:24?

Respuesta:

Cristo entregará su reino al Padre, pero: ¿Cuándo? Esta es una pregunta importante. Lo que la Biblia sí dice verdaderamente es que Jesús, al volver a la tierra, dará su reino a sus discípulos (no ha Dios)(Mateo 25:31,34; Daniel 7:13-18). Sí, la iglesia, compuesta por judíos y gentiles fieles, recibirá el reino de Cristo al volver él al mundo otra vez. Esta es la verdad bíblica. No obstante, será después que Cristo haya reinado por mil años que él devolverá el reino al Padre; cuando haya puesto a sus enemigos por estrado de sus pies, incluyendo LA MUERTE misma (Salmo 110:1; 1 Corintios 15:25). Y, ¿Cuándo será vencida la muerte?¿En la segunda venida de Cristo? ¡No! Según la Biblia ella será destruida al finalizar el milenio de Cristo. La respuesta está en Apocalipsis 21:4. Esto significa que Cristo no va a devolver el reino al Padre inmediatamente después de volver a la tierra, sino después de los mil años de su reinado. Mientras tanto, Jesucristo estará reinando sobre sus enemigos (Salmo 110:1-5), siendo el último destruido: La muerte.

Otra de las pruebas bíblicas que señalan claramente que la muerte reinará hasta el final del milenio es que “los otros muertos no llegaron a vivir hasta que se cumplieron los mil años.” (Apocalipsis 20.5). Habrá muertos al final de los mil años del reinado de Cristo. La muerte imperará en la tierra hasta el final de esa fecha memorable que es llamada: “Milenio” (Apocalipsis 20:14). Después del milenio bajará “La Nueva Jerusalén” y acabará el imperio de la muerte (Apocalipsis 21:4; 20:14). También en este periodo el diablo será castigado definitivamente con la muerte. Y además, la muerte y el Hades serán arrojados al lago de fuego junto con el diablo y sus ángeles. Todo esto ocurre al final del milenio o del reino de Cristo. Los hermanos amilenialistas debieran reflexionar mejor sobre este pasaje antes de sacar conclusiones inexactas. Recordemos que “un texto sin el contexto es un pretexto”. Ir más allá de lo que está escrito es peligroso.

Pregunta #13:

¿No dice Pablo que nuestro destino son “los lugares celestiales” en Efesios 2:6?

Respuesta:

Tomemos nota que pablo habla de “los lugares celestiales” en Efesios 2:6. Y, ¿dónde están esos “lugares celestiales”? La respuesta, creo, la da Jesús en Juan 14:2,3—¡En la casa de Su Padre! Por tanto, los “lugares celestiales” tienen que ver con las “muchas moradas” de dicha casa, en donde Jesús se ha ido a preparárnoslas. Sin embargo, Pablo NO dice que iremos al cielo para ingresar a nuestras “moradas celestiales”.

Pongamos un ejemplo un poco fantástico. Si una nave marciana bajara a la tierra, y yo fuera invitado por la tripulación marciana a ingresar a ella para ver su interior, pregunto: ¿No estaría yo en un “lugar marciano” en la misma tierra? Y si viera yo en su interior sus compartimentos, pregunto nuevamente: ¿No serían esos compartimentos “lugares o compartimientos marcianos” en la tierra?

De igual modo, cuando baje la casa celestial a la tierra, con todas sus moradas o lugares, los que ingresen a ella estarán ingresando a sus lugares o moradas celestiales—¡en la tierra!. Algo celestial o “extraterrestre” se posará en la nueva tierra, y sus interiores o moradas seguirán siendo celestiales aunque estén en la tierra. Sí, en la nueva tierra entraremos a los “lugares celestiales” de la casa de Dios.

Pregunta #14:

¿No dice claramente San Pedro que tenemos RESERVADA nosotros una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible EN LOS CIELOS? (Ver 1 Pedro 1:4).

Respuesta:

Nuevamente tampoco Pedro está diciendo que subiremos al cielo para recibir nuestra herencia que está RESERVADA allí. Sencillamente está reservada en los cielos. Si por ejemplo decimos que el dinero del pago de los trabajadores está reservado en la bóveda del banco, ¿significa eso que los trabajadores tendrán que ingresar a la bóveda del banco para que se les pague? No necesariamente. Lo usual es que el cajero retire el dinero de dicha bóveda y proceda a pagar a los trabajadores en la oficina del personal. De igual manera, cuando Jesús vuelva a retribuir a sus siervos, él retirará nuestra herencia de los cielos y la traerá a la tierra. (Leer 1 Pedro 5:4; 2 Timoteo 4:8; Apocalipsis 22:12).

El sabio rey Salomón dijo sobre este asunto, así: “Ciertamente el justo será recompensado en la tierra…” (Proverbios 11:31). En otra parte Salomón dice también: “El justo no será removido jamás (de la tierra)…” (Proverbios 10:30). Estos textos contradicen la enseñanza que dice que los salvos serán retribuidos en el cielo cuando mueran.

Pregunta #15:

¿No prometió el Señor Jesús que nos arrebataría con él mismo al cielo, en 1 Tesalonicenses 4:17?

Respuesta:

El apóstol Pablo no está diciendo tampoco en este texto, que seremos arrebatados al tercer cielo, sino EN LAS NUBES. No está hablando de que seremos arrebatados al cielo, sino “EN LAS NUBES PARA RECIBIR AL SEÑOR EN EL AIRE, y así estaremos siempre con el Señor.” Para nada se hace mención del cielo en este versículo, ni se nos promete estar con Cristo en el cielo. Pablo está hablando de que seremos “arrebatados en las nubes” y de “recibir al Señor en el aire”—¿Para qué?¿Acaso para que Jesucristo nos reciba y nos lleve con él al cielo? ¡No! Pablo es claro al decir que nosotros LE RECIBIREMOS A ÉL EN EL AIRE cuando regrese a la tierra (¡no al revés!). ¿Qué importancia tiene este detalle? Veamos el pasaje y analicemos su contenido.

Si la iglesia recibirá al Señor en el aire es para acompañar a Jesús en su descenso a la tierra, ¡no al revés! Por ejemplo, si el presidente del Perú sale a recibir en palacio al Presidente de los Estados Unidos, ¿se irá el Presidente del Perú con el presidente Estadounidense a la Casa Blanca para la entrevista? Otro ejemplo: Si mi amigo viene a visitarme desde los Estados Unidos, y yo salgo a recibirle en el aeropuerto limeño, pregunto: ¿Me iré con él a su casa en los Estados Unidos, subiendo inmediatamente en el avión que lo trajo a Lima? ¡Claro que no! Si yo lo recibo es para traerlo a mi casa o a un hotel, y disfrutar de su compañía durante su estancia en mi país. Igual ocurrirá con la Segunda Venida de nuestro Señor Jesucristo en las nubes de nuestra atmósfera. Nosotros saldremos a RECIBIRLE en las nubes para acompañarlo en su descenso a nuestro planeta. Entonces Jesús será escoltado por su gloriosa iglesia hasta el lugar donde se localizará su trono de gloria, es decir, JERUSALÉN (Mateo 5.33-35; Jeremías 3:17; Zacarías 14:4).

Pregunta #16:

En Juan 13:36 Jesús le dice a Pedro que él no le podía seguir al lugar a donde iba, pero que le seguiría después. ¿No le estaba prometiendo Jesús—el tercer cielo—-a Pedro para después de su muerte?.

Respuesta:

Jesús no le estaba prometiendo a Pedro el cielo para después de su muerte. Lo que verdaderamente Jesús estaba diciendo era que estaba muy próximo su sacrificio en la cruz del Calvario, y que después Pedro le seguiría en su martirio. Lo que Jesús estaba profetizando para Pedro era su muerte en el martirio en un futuro no muy lejano. Según el verso 37, parece que Pedro le entendió perfectamente a Jesús, y le responde: “…Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora? MI VIDA PONDRÉ POR TI.” Precisamente años más tarde Pedro moriría en el martirio, crucificado de cabeza en una cruz.

Pregunta #17:

¿No dijo el apóstol Pedro que Dios lo preservaría para su reino celestial? ¿No creyó Pablo que había un reino en el cielo (2 Timoteo 4:18)?

Respuesta:

En este pasaje Pablo NO dice que iría al cielo para entrar en el “reino celestial”. Lo que Pablo creía era que Dios lo preservaría o guardaría para su reino DE los cielos (“celestial”). Él NO dijo que Dios lo preservaría para su reino EN los cielos en ningún momento, sino para un reino de “inspiración celestial”, o de “origen celestial”.

En Hebreos 11:14-16 Pablo habla de una “patria celestial”, la cual, según el verso 16, es UNA CIUDAD. En Hebreos 11:14 el apóstol sigue diciendo que esta ciudad o “patria celestial” está por venir o por descender según Apocalipsis 21:2,3. Sí, la ciudad o “patria celestial” estará ¡en la tierra!.

En Lucas 2:8-13 vemos que a los pastores del campo se les aparece un ángel del Señor que les anuncia que ha nacido el Salvador, Cristo el Señor. Y el versículo 13 nos dice que repentinamente apareció con aquel ángel una multitud de las “huestes celestiales” que alaban al Señor, y decían: “Gloria en las alturas…” Aquí vemos nuevamente a “huestes celestiales”—¡en la tierra!

En conclusión, cuando la Biblia nos dice que heredaremos “el reino celestial”, ello no quiere decir que iremos al cielo para entrar en él. Ya hemos visto como “cosas y seres “celestiales” estuvieron aquí, en la tierra. ¿Acaso no puede bajar “el reino celestial” a la tierra así como lo hicieron  “el pan celestial (Jesucristo)”, y “las huestes celestiales”? ¡Claro que sí! Ah, un ejemplo más. Después de resucitar de la tumba, Jesús recibió  un “cuerpo celestial” (Leer 1 Corintios 15:40,49). Con ese “cuerpo celestial” nuestro Señor estuvo en la tierra por 40 días (Hechos 1:3).

Pregunta #18:

¿No dijo acaso el apóstol San Pablo que nuestra CIUDADANÍA ESTÁ EN LOS CIELOS (Filipenses 3:20)?¿No significa entonces que viviremos en el cielo?

Respuesta:

La palabra “CIUDADANÍA” usada por Pablo, se relaciona con la palabra CIUDAD(anía). En la Santa Biblia aparece claramente una “CIUDAD CELESTIAL” (o “PATRIA CELESTIAL”) que estará en la tierra (Apocalipsis 21:2,3). También se nos informa que entraremos a ella, una vez que se establezca en la “nueva tierra”. Pablo sostiene que la ciudad está POR VENIR (Hebreos 13:14). También Pablo sostiene que el fiel Abraham “esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios” (Hebreos 11:8-10).Mientras tanto, “nuestra ciudadanía está en los cielos” hasta que venga a nosotros a la tierra. En tanto que nuestra “ciudad” o “patria” permanezca en los cielos, podremos decir que nuestra ciudadanía seguirá estando en los cielos.

Pregunta #19:

¿En que parte de la Biblia dice que Cristo va a pisar este mismo planeta nuevamente?

Respuesta:

En Hechos 1:11 los ángeles les dicen a los discípulos, quienes instantes antes habían visto al Señor subir al cielo, lo siguiente: “Varones Galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? ESTE MISMO JESÚS, que ha sido tomado de vosotros al cielo, ASI VENDRÁ COMO LO HABÉIS VISTO IR AL CIELO”. Aquí se profetiza que el mismo Jesús resucitado, que había permanecido con sus discípulos 40 días en la tierra (Hechos 1:3), volverá DE LA MISMA FORMA O MANERA EN QUE SE HABÍA IDO AL CIELO. Esto se explica de este modo. Según el verso 12, Jesús había ascendido al Padre desde el MONTE DE LOS OLIVOS, hasta que una nube lo tapó de la vista de los discípulos (v.9). Ahora bien, Jesús, al volver, descenderá del cielo a las nubes del cielo, y de las nubes del cielo AL MONTE DE LOS OLIVOS (Zacarías 14:4). Si Jesús al volver, sólo se quedara en las nubes, sin descender hasta el Monte de los Olivos, entonces JESÚS NO ESTARÍA EN VERDAD VOLVIENDO DE LA MISMA MANERA COMO ÉL SE FUE, O COMO LO HABÍAN VISTO IRSE SUS DISCÍPULOS.

Si una persona hubiera podido tomar una película de ese magno suceso de la ascensión d Jesús al cielo, y luego pusiera en reversa o retroceso la película, entendería exactamente cómo será el futuro regreso de Jesús al mundo. No obstante, no precisamos del auxilio de una cámara de video o de una película para entender lo que explicamos. Aceptemos el hecho de que la ascensión de Jesús al cielo NO comenzó en las nubes, sino en EL MONTE DE LOS OLIVOS. ¿No es interesante que el profeta Zacarías diga que sus pies se posarán nuevamente en el Monte de los Olivos y éste se partirá en dos?¡Esto no sucedió en la primera venida de Cristo! (Leer Zacarías 14:4).

Lo que Jesús dijo en Mateo 5:34,35 nos lleva  la conclusión de que Cristo hará de Jerusalén su ciudad real…¡Su trono!. El profeta Jeremías dice que en aquel tiempo (de la restauración del reino) llamarán a Jerusalén TRONO DE JEHOVÁ (3:17). El Salmo 67:4 dice que Dios pastoreará a las naciones EN (no “DE”) la tierra. En Apocalipsis 5:10 leemos: “Y los has hecho reyes y sacerdotes para nuestro Dios; y reinarán sobre la tierra.” En Apocalipsis 20:4,6 dice que estos reyes y sacerdotes reinarán con Cristo mil años en la tierra.

En el Salmo 122:3-5 encontramos la información de que los tronos de los “reyes y sacerdotes” estarán en Jerusalén. Por tanto, el trono del “Rey de reyes” estará también allí. Jesús dijo que “Jerusalén es la ciudad del gran Rey” (Mateo 5:34,35).

En Juan 14:2,3 el Señor Jesús prometió a sus discípulos que ellos estarían con él en la tierra de Israel. Él dijo: “PARA QUE DONDE YO ESTOY (la tierra de Israel) vosotros también estéis”. Y en la profecía de Jeremías 23:5 leemos: “He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia EN LA TIERRA” ( También 33:15). Y en Romanos 4:13 dice que Jesús será “EL HEREDERO DEL MUNDO.”

Según el Salmo 37:29 “Los justos heredarán la tierra, y vivirán para siempre sobre ella”. Ahora bien: ¿Es Jesucristo el MAYOR JUSTO? ¡Sí! (Leer 1 Juan 2:1). Y si Jesús es también JUSTO, ¿qué heredará él y dónde vivirá? ¡La tierra y en la tierra!. En el Salmo 85:9 se complementa lo anterior diciendo que LA GLORIA HABITARÁ LA TIERRA. Y, ¿cuál GLORIA? ¡La gloria del Señor Jesucristo! (Mateo 16:27; 24:30; Juan 1:14; 17:24; Colosenses 3:4). Por tanto: ¡Jesucristo habitará en la tierra!

En 2 Samuel 23:3 dice: “El Dios de Israel ha dicho: Habrá un justo que GOBIERNE ENTRE (no “SOBRE”) LOS HOMBRES, que GOBIERNE  en el temor de Dios.” Sí, Jesús será aquel justo varón que gobierne en medio o entre los hombres en este planeta. ¡Eso dice la Biblia! Además, David dice en su Salmo 140:13 que LOS RECTOS morarán o habitarán en la presencia del rey. Pero: ¿Dónde morarán LOS RECTOS en la presencia del rey? No puede ser el cielo porque Salomón escribió en Proverbios 10:30: “EL JUSTO NO SERÁ REMOVIDO JAMÁS; pero los impíos NO HABITARÁN LA TIERRA.” La conclusión lógica y bíblica es que los rectos habitarán la tierra y estarán en la misma presencia del rey en la tierra. Dice Salomón: “LOS RECTOS HABITARÁN LA TIERRA, Y lOS PERFECTOS PERMANECERÁN EN ELLA.” (Proverbios 2:21). ¡Aquí está la evidencia! Y, ¿Quiénes son los PERFECTOS que permanecerán en la tierra? ¡Los cristianos! (Leer 2 Timoteo 3:17; Colosenses 1:28).

Jesús dice que “los mansos heredarán la tierra” (Mateo 5:5),. Pero más adelante dirá: “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mi, QUE SOY MANSO Y HUMILDE DE CORAZÓN…” (Mateo 11:29). Notemos que Cristo es también el mayor MANSO del mundo. Esto quiere decir que él HEREDARÁ LA TIERRA (comparar con Romanos 4:13). Él fue claro al decir que “los MANSOS heredarán la tierra (¡no el cielo!).”

Pregunta # 20:

¿Qué otra prueba existe de que el reino de Dios NO es la Iglesia de Cristo?.

Respuesta:

Lo más sencillo es sustituir la palabra ‘reino’ por ‘iglesia’ de los textos bíblicos más importantes. Si reino e iglesia son equivalentes, no tendrá porqué cambiar el sentido del texto bíblico que habla de él. Veamos algunos ejemplos:

 Lucas 19:11:

“Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano para recibir UNA IGLESIA y volver.

Comentario:

 Notemos que al cambiar la palabra ‘reino’ por ‘iglesia’ en este pasaje, obtenemos un absurdo. ¿Recibió Cristo una iglesia en el cielo? o ¿Se instituyó la iglesia en el cielo?¿Hemos bajado del cielo como  “la iglesia de Cristo”?

Lucas 12:32:

“No temáis manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido DAROS la iglesia”.

Comentario:

Aquí hemos sustituido la palabra ‘reino’ por ‘iglesia’ y hemos obtenido algo absurdo. En primer lugar, Jesús se dirige a sus apóstoles—¡a los cuales se les DA EL REINO!. No dice  Jesús que al Padre le ha placido “HACEROS EL REINO”, sino “DAROS EL REINO”. El sentido es diferente. Si la iglesia es el reino, y ella está compuesta por los apóstoles y demás discípulos, ¿cómo podrían SER ellos “el reino de Cristo” y RECIBIR al mismo tiempo el reino? ¿Cómo podían los apóstoles recibir un reino y ser parte de él al mismo tiempo? Si la iglesia es verdaderamente el reino, entonces Jesús debió decirles a sus apóstoles que al Padre “le ha placido HACEROS el reino o iglesia”. Pero no fue así, sino que dijo: “Le ha placido DAROS EL REINO”!

Mateo 6:10:

“Venga tu iglesia, hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”

 Comentario:

Los que creen que la iglesia es el reino, tendrán que mutilar esta parte del “Padre Nuestro”; pues si el reino ya vino en el 33.d.C, ¿para qué seguir pidiéndolo? Pero lo cierto es que esta parte de la oración está tan vigente como el resto de las peticiones en el “Padre Nuestro”. Así, pedir por la venida del reino es tan importante como pedir perdón por nuestras ofensas, o por el pan diario.

Por otro lado, si reemplazamos ‘reino’ por ‘iglesia’ tendríamos: “Venga tu iglesia, hágase tu voluntad…” Sí, “Venga tu iglesia”—¿De dónde?¿Cómo? Si los discípulos vendrían a ser la misma iglesia de Cristo: ¿Por qué tendrían que pedir por la venida de una iglesia? ¡No tiene mucho sentido que digamos!

Mateo 25:31,34:

“Cuando el Hijo del Hombre venga…entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre HEREDAD LA IGLESIA preparada para vosotros desde la fundación del mundo.”

Comentario:

Aquí hemos reemplazado ‘reino’ por ‘iglesia’ y encontramos algo muy extraño. Es un asunto muy importante que no podemos pasar por alto, y es que hay una reino (iglesia para los amilenialistas) que se preparó desde la fundación del mundo, y que será heredado por la iglesia en la ‘parusía’ o Segunda Venida de Cristo. ¿UNA IGLESIA que hereda UNA IGLESIA?¿Cómo es posible esto? Por eso creemos que la iglesia y el reino son dos cosas muy diferentes.

Juan 3:3:

“Respondiendo Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo no puede ver la iglesia de Dios.”

Comentario:

En este pasaje también hemos sustituido ‘reino’ por ‘iglesia’ y hemos obtenido un absurdo total. ¿Cuál es ése? Si el reino es la iglesia, y ésta sólo puede ser vista por hombres “renacidos”: ¿Cómo es posible que cualquier hombre mundano o no convertido pueda ver, e incluso entrar, en la iglesia de Cristo? Muchos NO renacidos pueden ver con sus ojos, y entrar con sus pies a la iglesia de Cristo sin dificultad. Esto me lleva a la conclusión de que el reino e iglesia —¡NO son sinónimos!. Hay un reino futuro en el cual los impíos ni verán ni entrarán—¡Sólo los renacidos!

Hechos 14:22:

“…es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en la iglesia de Dios.”

Comentario:

Aquí en este pasaje hemos sustituido la palabra ‘reino’ por ‘iglesia’ y hemos obtenido algo interesante. Notemos que Pablo se dirige a creyentes de Listra, Iconio y Antioquia. A estos hermanos, de las iglesias de Cristo en esas ciudades, les exhorta a que permanezcan fieles a pesar de las tribulaciones, a fin de que puedan “ganar su entrada a la iglesia de Dios”. Esto es muy extraño, pues Pablo se dirige a iglesias cristianas ya constituidas. ¿Cómo entrarían las iglesias de Iconio, Listra y Antioquia a la iglesia misma?¡No lo entendemos! Aquí se vuelve a demostrar que el reino de Dios es diferente a la iglesia de Cristo.

1 Corintios 15:50:

“Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar la iglesia de Dios, ni la corrupción hereda a incorrupción.”

 Comentario:

Aquí, al reemplazar la palabra ‘reino’ por ‘iglesia’ nos hallamos con un serio problema. Y es que si a la iglesia no se  puede pertenecer en la carne y en la sangre, ¿por qué aún están en la carne y la sangre los miembros de la iglesia de Cristo? Obviamente algo no anda bien con la interpretación ‘amilenialista’ del reino.

Hechos 1:6:

“Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor restaurarás la iglesia a Israel en este tiempo?”

Comentario:

Aquí resulta una extrañeza al reemplazar ‘reino’ por ‘iglesia’, pues: ¿Acaso la iglesia tiene que ver con Israel? Cómo es eso que la iglesia será restaurada a Israel? Es obvio que reino e iglesia son dos cosas diferentes. El reino fue antes que la iglesia.

Los ‘amilenialistas’ se encuentran en serios apuros cuando tienen que responder a toda esta argumentación bíblica consistente. El amilenialismo deja sin horizontes y sin entendimiento sobre los sucesos mundiales de hoy. Prácticamente han anulado muchísimas profecías bíblicas del futuro (Leer Proverbios 29:18). Para ellos casi todas las profecías bíblicas ya se han cumplido. Han dejado de comprender los acontecimientos mundiales del presente y del futuro. Prácticamente están el medio del mar sin mapas y brújulas, y…¡están a la deriva!

“Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente” (2 Tim. 2:5) 

Por Ing° Mario A Olcese (Apologista)  

Embajador Plenipotenciario del Reino de Dios

Aptos para el Reino de Dios

En una ocasión nuestro Señor Jesús le dijo a un hombre: “Sígueme. Él le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios. Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa. Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios” (Lucas 9:59-62). ¿Qué concluimos con este relato del ministerio de Jesucristo? ¡Que estamos llamados a seguir a Cristo! ¿Para qué? ¡PARA ANUNCIAR EL REINO DE DIOS! Sin embargo, el hombre que fue llamado por Jesús tenía una prioridad, y esa era el entierro de su padre que había recién muerto. Pero Jesús de manera tajante le dice que sean los mismos “muertos vivientes” que sepulten a su padre, y que él se disponga de inmediato a seguirle para la proclama del Reino de Dios sin mirar atrás. Y aunque esto parezca duro, el entierro de un padre o familiar no es para nada importante comparado con la urgencia de anunciar el reino de Dios. ¡Y es que el reino de Dios es el evangelio salvador, el anuncio o mensaje divino que salva si lo aceptamos por la fe (Marcos 16:15,16).

Aptos para participar de la herencia

Ahora bien, aquí viene lo interesante del tema en cuestión: Pablo usa el mismo vocablo “apto” usado por el Señor cuando el apóstol les dice a los creyentes de Colosas, lo siguiente: “Con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo” (Col. 1:12,13). Noten, mis hermanos, que aquí Pablo dice que Dios nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos. ¿Y cuál es esa herencia de los santos de la cual somos partícipes por nuestra aptitud o idoneidad? ¡Pues el Reino de Dios! Así se lo dio a entender Jesús al hombre que llamó para que le seguiera cuando le dijo que ninguno que mira atrás no es apto para el reino de Dios. Usted debe comparar con cuidado Lucas 9:59-62 y Colosenses 1:12,13 y luego sacar las conclusiones correctas y precisas. ¡Usted debe hacer un estudio inteligente y coherente de las Escrituras para entender al Señor!

Haciéndonos aptos para la herencia de los santos (el Reino)

¿Cómo nos hacemos aptos para la herencia de los santos que es el Reino de Dios? El Apóstol Pedro responde claramente a esta pregunta, de este modo:

“Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados. Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (2 Pedro 1:5-11). 

La Herencia obtenida en la Parusía

El Señor Jesús prometió volver para justamente cumplir sus promesas y darle a los aptos o idóneos su merecida herencia o recompensa. Así está registrado en el evangelio de Mateo: “Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartarálos unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo” (Mateo 25:31-34). 

Así que ya saben que el Reino de Dios es la herencia de los santos, la cual será heredada por los idóneos o los aptos cuando el Señor regrese para inaugurar su teocracia en la tierra.

Vuestro entrenador,

Apologista

El ministro de Finanzas británico, el conservador George Osborne, advirtió que el país “va camino a la ruina”, a menos que el gobierno tome acciones drásticas para reducir el déficit en el presupuesto a anunciarse el martes. 

Osborne declaró a la BBC que la coalición conservadora-liberal democrática heredó “una situación financiera verdaderamente horrible” y agregó que anunciará esta semana un plan a cuatro años para enfrentar el déficit.

Según el jefe del Tesoro, es “inevitable” que el gobierno tome medidas difíciles, aunque sostuvo que el objetivo es proveer “prosperidad para todos”. También confirmó que el ex ministro laborista John Hutton encabezará una comisión independiente sobre el futuro del sistema de pensiones del sector público. 

Aunque Osborne se negó a detallar el plan que anunciará el martes, la BBC indicó que incluirá modificaciones a las contribuciones impositivas para nuevas empresas. 

La prensa británica destacó por su parte que el ministro de Economía anunciará ajustes por 10.000 millones de libras esterlinas para 2010 (unos 14,8 millones de dólares). 

El déficit presupuestario en Gran Bretaña es de 156.000 millones de libras (230.000 millones de dólares), un 11% del PIB británico.

Fuente:

http://www.ansa.it/ansalatina/notizie/fdg/201006201405378689/201006201405378689.html

BUQUES DE GUERRA SE DIRIGEN HACIA EL MAR ROJO

[Esto no lo dicen todavía los medios oficiales.]

 

¿Quiénes lo dicen? Fuentes socialistas o alternativas:

http://www.voltairenet.org/
http://www.rebelion.org/
http://www.infowars.com/

Más de doce buques de guerra de EE.UU. e Israel, incluido un portaaviones, pasó por el Canal de Suez el viernes y se dirigen hacia el Mar Rojo. “Según testigos presenciales, los acorazados de EE.UU. fueron más grandes que cruzaron el Canal de muchos años”, informaba el periódico con sede en Londres al-Quds al-Arabi el sábado.

El periódico israelí Haaretz informó de la oposición egipcia miembros criticaron al gobierno por la cooperación con los EE.UU. y las fuerzas israelíes y permitir el paso de los barcos a través las aguas territoriales egipcias. El Mar Rojo es la ruta más directa hacia el Golfo Pérsico desde el Mediterráneo.

El general egipcio Amin Radi, presidente de la Comisión de Asuntos de seguridad nacional, dijo al diario que “la decisión de declarar la guerra a Irán no es fácil, e Israel, debido a su naturaleza salvaje, se puede iniciar una guerra justa para seguir siendo la única potencia nuclear en la región”, según el diario Yedioth Internet, un sitio de noticias israelí.

El paso de un buque de guerra de la armada por el Canal de Suez que se dirigía hacia el Golfo Pérsico e Irán es, suficientemente importante como para ser comunicado por los medios corporativos en los Estados Unidos.

Egipto rechazó recientemente una solicitud israelí para evitar que los barcos de asistencia de Gaza desde que pasa por el Canal de Suez. Según un informe de al-Jazeera, Israel apeló a los egipcios para pedirles que impidan el paso de barcos iraníes por el Canal de Suez. Los egipcios respondieron que, debido a los acuerdos internacionales sobre el movimiento a través del Canal de Suez, Egipto no puede evitar que los buques que pasa por el canal a menos que un barco pertenece a un estado que está en guerra con Egipto. Irán y Egipto no están en guerra.

Los Estados Unidos e Israel, el único poder con armas nucleares en el Oriente Medio, no han descartado un ataque militar para destruir el programa nuclear de Irán.

Lo que vas a leer, es lo que los científicos en los Estados Unidos no pueden decirte por miedo a la administración Obama.Están bajo amenaza de severas repercusiones. Los científicos confirman que estos descubrimientos y cálculos sobre los que vas a leer no pueden llevar firma por esa razón, pero quieren que sean conocidos por todo el mundo.

Toma un mapa de USA y mide al menos 50 millas (75 Km.) de tierra hacia el interior de destrucción total alrededor del Golfo de México.

La carnicería en los Estados Unidos es tan impresionante, que te dejará sin respiración.

Aunque las estimaciones científicas que vas a leer se acerquen, aunque sea mínimamente a la verdad, toda Florida quedará completamente destruida, así como todo y todos los que viven allí.

Tú decides. Todo el mundo tiene derecho a leer lo que se expone aquí, y que la administración Obama y BP están tratando de acallar y ocultar.

Dr. James P. Wickstrom

Leer más en:

http://www.bibliotecapleyades.net/ciencia/ciencia_industryweapons94.htm

Voy a ver si logro poner en aprietos a mi hijo Jaimito Nerd con este argumento que me han mostrado mis amigos “trinotercos”, y así poderle probar la veracidad de la doctrina de la Trinidad de manera clara y definitiva…Jaimitooooo, hijo querido, ¿puedes venir un momentito, por favor?… (¿otra vez?) Sí, claro. ¿En qué te puedo convencer, perdón, servir, papi?…Ya, ya, Jaimito, ¡no te me hagas el vivo!… bueno, aquí tengo algunos textos que quiero mostrarte que probarían la veracidad de la doctrina de la Trinidad…ajá, ¿y cuáles son, papi?…Fíjate Jaimito que tanto del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo se dice que tienen poder, lo cual es sugerente. En Nahum 1:3, dice: “Jehová es tardo para la ira y grande en PODER”. Nota Jaimito que Jehová Dios (el Padre) es grande en poder”. Ahora bien, en 2 Corintios 12:9, dice: “…Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el PODER de Cristo”aquí, Jaimito, vemos que Cristo tiene PODER…y si vamos a Romanos 15:13, leeremos lo siguiente: “Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el PODER del Espíritu Santo”…así que aquí tenemos a la Trinidad, Padre, Hijo, y Espíritu Santo que tienen en común el PODER, un atributo exclusivo de la Deidad…Caray, muy interesante, viejo, muy interesante…pero fíjate, papi, lo que dice Lucas 1:17: “E irá delante de él con el espíritu y el PODER de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto”. Ahora yo te pregunto esto, viejo, ¿es Elías también Dios porque en la Biblia se dice que Elías tiene PODER?…esteeeeee…¡pues, claro que no!…Ajá, ¡bien contestado, papi! Además, toma nota que las Escrituras nos dicen que el PODER de Cristo no era propio, sino de Su Padre, la fuente de todo poder. Lee Lucas 5:17, que dice: “Aconteció un día, que él estaba enseñando, y estaban sentados los fariseos y doctores de la ley, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalén; y el PODER del Señor estaba con él para sanar”…caracoles, ¡muy interesante, Jaimito, muy interesante de verdad!…bueno, Jaimito, te dejo para reflexionar más sobre el asunto…okey viejo, y ya sabes que me tienes aquí para orientarte cuando lo desees…gracias, hijito, nos vemos luego…¡Espero que no, viejo!¿Qué cosa, Jaimito?… No, no… digo que espero que no tengas más dudas, papi…ah, okey, así pos síah, papi, y no dejes de visitar el blog de mi colega “apologista”…Claro que no dejaré de hacerlo, jaimito! Yo lo visito a diario…¡Bien hecho, viejo!…Nos vemos más tarde, Jaimito. Chao.

LA NASA ADVIERTE TERRIBLE LLUVIA DE METEORITOS EN 2011

La NASA advierte que para octubre del año próximo las Dracónidas, una lluvia de meteoritos que ocurre cada otoño, serán catastróficas para la flota de satélites, sondas y construcciones humanas que orbitan alrededor de la Tierra. Se tiene previsto que serán bombardeadas con tal intensidad que podría afectar seriamente a la mayoría de dispositivos que circulan por el espacio. Será un bonito espectáculo desde nuestra casas pero un peligroso avatar para los satélites, según público Neoteo, en su página web.Para nosotros, el espectáculo de observar una lluvia de meteoritos representa una oportunidad única de admirar la fascinante belleza del espacio exterior. Sin embargo, el año 2011 se convertirá en una época de alto riesgo para todos los artefactos de diseño humano que pululan por la órbita de nuestro planeta. Normalmente, los bólidos no pasan de ser una maravilla visual para aquellos que los admiramos desde la superficie del planeta, pero cada cierto tiempo, la cantidad de meteoritos que sobrevienen hacia nosotros aumenta de modo dramático y pueden ser una incómoda fuente de problemas para los satélites que permanecen expuestos al impacto de estos pequeños misiles interestelares.

El calendario de lluvias de meteoritos nos sitúa en el 8 de octubre del 2011, que será el día que las Dracónidas caigan sobre el planeta como una lluvia de balas incendiarias, muy bonitas desde nuestra perspectiva de observadores, pero muy dañinas desde el punto de vista de los aparatos en órbita. Esta lluvia de meteoritos nos visita cada otoño, pero el año que viene toca una de las gordas, similares a las ocurridas en 1985 y en 1998. La intensidad de esta lluvia se prevé tan fuerte y que podría durar 7 horas. La NASA ya está pensando en reorientar la Estación Espacial Internacional para resistir la brutal acometida que se le viene encima. La plataforma cuenta con un escudo protector para evitar este tipo de bombardeos siderales, pero la potencia de las próximas Dracónidas hace temer que no va a ser suficiente para detener los letales impactos de los bólidos.

William Cooke, del Centro de Vuelo Espacial Marshall de la NASA (Huntsville, Alabama) dijo que los expertos predicen un fortísimo estallido de las Dracónidas, en forma de una gran tormenta y que se espera un pico de varios cientos de “moscardones” espaciales por hora.

Efectos de las Dracónidas

Las Dracónidas normalmente son muy débiles pero en 2011 arrasarán aparte de la estación espacial, telescopios tan frágiles como el Hubble también se podrían ver afectados por la riada de partículas asesinas que se le avecina. Las caminatas espaciales también podrían ser prohibidas hasta que la amenaza desde el río de partículas de roca haya pasado. Para los satélites, incluidas las que proporcionan servicios vitales como las comunicaciones, navegación vía satélite y la televisión, se piensa en cómo capear el temporal. Aparte del peligro físico que puede provocar el bombardeo, las descargas electrostáticas pueden freír sus componentes electrónicos vitales. El caos que provocaría esta lluvia de bólidos puede llegar a ser enorme. Solo hay que imaginar que sucedería si los GPS se quedan sin funcionamiento, los teléfonos sin línea o las televisiones sin emisión. 

ISRAEL ADVIERTE QUE DETENDRÁ LA FLOTILLA DE LÍBANO

Puede estallar una guerra en Medio Oriente

19/06/10 (europapress)

Israel trasladó este viernes una carta enviada al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, y al Consejo de Seguridad de la ONU en la que advierte de que se reserva la utilización de “todos los medios necesarios” para detener a la flotilla humanitaria que tiene previsto salir de Líbano para transportar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, rompiendo el bloqueo israelí sobre el enclave costero palestino.

En la misiva, redactada por la embajadora israelí ante Naciones Unidas, Gabriela Shalev, Israel informa de que una pequeño número de barcos tiene previsto partir desde Líbano y que, aunque los organizadores de esta nueva flotilla solidaria dicen que tan solo quieren transportar ayuda para la población gazací, “la verdadera naturaleza de sus acciones continúa siendo dudosa”.

Los activistas encargados de planificar el nuevo convoy humanitario han dicho que quieren convertirse en “mártires” y existen “posibles vínculos” entre la organización de la protesta y la milicia chií libanesa de Hezbolá, cuyo líder, Hasan Nasralá, ha instado a todos los ciudadanos libaneses a que tomen parte en la flotilla, indicó Shalev en la carta.

“Debido a esta situación, Israel no puede excluir la posibilidad de que terroristas o armas sean portados a bordo de los barcos en cuestión”, añadió la embajadora israelí. Dado el conflicto entre Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), y a las hostilidades entre Líbano y el Estado hebreo, prosiguió Shalev, “Israel se reserva el derecho, bajo las leyes internacionales, a utilizar todos los medios necesarios para prevenir que esos barcos violen el actual bloqueo naval impuesto sobre la Franja de Gaza”.

En la misiva, la embajadora israelí recuerda que hay “mecanismos apropiados” para enviar ayuda humanitaria a Gaza. Además solicita al Gobierno de Líbano que “demuestre su responsabilidad y prevenga que esos navíos salgan en dirección a la Franja de Gaza. Asimismo, insta a la comunidad internacional a que utilice su influencia para evitar la salida de la flotilla y a que impidan que cualquiera de sus ciudadanos formen parte de ella.

Guerras Mt.24:6-7

Mt.24:6 “Y oiréis de guerras y rumores de guerras…”

Una guerra en el Medio Oriente puede estallar si esta flotilla hace caso omiso a la advertencia de Israel.Personas dispuestas a convertirse en mártires abordaran esos barcos; además el líder de Hezbolá insta a los ciudadanos a tomar parte en la flotilla.Israel no permitirá esto.

Fuente: Cristo está a las Puertas

¿DEBEN LOS CRISTIANOS DIEZMAR?

Seré breve para responder la pregunta del título, porque no se requiere mucha explicación para que me entiendan lo que les voy a decir.

A la pregunta: ¿Deben los cristianos diezmar? Respondo:

El sistema del diezmo fue dado a Israel bajo la ley mosaica. En el Antiguo Testamento en realidad había dos diezmos, uno de los productos brutos y otro para mantener las fiestas [Deut 14,22-26].

“En tiempos del NT, los Judíos dieron sus diezmos a los levitas, así como un diezmo para una fiesta.” NLT, ESV Biblias de Estudio

Ciertamente Pablo no enseña a diezmar.

Puesto que dijo a los corintios que él había trabajado para ellos gratis – hacía tiendas de campaña en las noches [Hechos 18.1-3; 1 Cor 9,12-15; 2 Tesalonicenses 3,7-8]. Además, Pablo manda a dar con generosidad según la propia capacidad personal y según el deseo de cada cual [2 Cor 9,7].

La iglesia cristiana no está bajo el sistema del Antiguo Pacto del diezmo. De lo contrario, ¿por qué dice Pablo que “cada uno debe decidir cuánto dar según le dicta su corazón”?

Preguntas que les hago a los bobos “diezmadores”:

• ¿Cómo se explica la opinión de Pablo de dar libremente y la ausencia total del concepto o la palabra diezmo en sus cartas?

• ¿Cómo es que claramente no enseñó Pablo a los corintios a dar el diezmo?
Además, los diezmos en el Antiguo Testamento se les daba a los levitas y los sacerdotes [Num 18,19-21].

• ¿Quiénes son los sacerdotes en el Nuevo Testamento?

De acuerdo al Nuevo Testamento, todos los cristianos son sacerdotes Así que si hay que diezmar, ¡sería el uno para el otro! Es decir, yo te doy a ti mi diezmo, y tú me das a mi tu diezmo. Así todos salimos contentos y satisfechos de que algo nos cayó del cielo.

“En ninguna parte del NT se exige a los cristianos dar el diezmo, salvo en los libros apócrifos de los pastores avaros de tu iglesia.

El vocabulario de Pablo sugiere que el dar es voluntario y no hay ningún porcentaje estipulado para ello.”

El plan del Nuevo Testamento para dar está en 1 Cor 16:1-4, 2 Co 9:7-9. “Fausset Diccionario Bíblico.

Así que usen el cerebrito, bobitos, y lean más la Biblia. No dejen que pillos vestidos de pastores les roben su bien ganada lana con el cuento de la casa propia.

LA TIERRA: ¿ACASO FUE CREADA EN VANO?

La Tierra – ¿Para qué sirve? 
 
Por Jim Kunz

Hace no mucho tiempo atrás, un reconocido personaje de las ciencias nos informó, a mi esposa y mí,  que la Tierra era el resultado de la gran explosión, puramente accidental.

De ello resulta que los habitantes, según él, que han evolucionado en esta esfera, son también el resultado del tiempo y  de la casualidad. La existencia para este Señor es un accidente gigantesco, sin sentido!

Esto me recordó que el mundo secular no trata de explicar para qué existe la tierra. Su hipótesis acerca de los comienzos de la tierra siempre deja las cosas al azar. Esto a su vez convierte la pregunta “¿para qué sirve este planeta?” como algo  irrelevante y sujeta a la discusión. Si es por casualidad, no hay ningún propósito para su existencia. Parecería más bien una forma inteligente de oscurecer la verdad sobre la verdadera razón de su existencia. “Porque desde la creación del mundo sus atributos invisibles, su eterno poder y naturaleza divina, se hacen claramente visibles a través  del entendimiento de las cosas hechas, de modo que ellos no tienen excusa” (Rom.1: 20, NASV). Pero si todo es aleatorio, no hay manera de saber para qué es la tierra. ¿O  si la hay?

La increíble complejidad de la Tierra y sus sistemas, la complejidad aún más impresionante de la vida, hasta sus formas más simples, y aún así sólo en parte, poco conocido, es sin duda el más extraordinario conjunto de accidentes por oportunidad (azar), que haya conocido o registrado la humanidad..

¿Podemos concluir, entonces, que la tierra y la vida en ella son puramente accidentales y sin propósito? De ninguna manera! Nadie tiene pruebas irrefutables de que la Tierra y la vida resultaron por casualidad. Muchos científicos que ven las microscópicas complejidades y las intrincaciones de las “formas simples de la vida”, han concluido que la tierra, y lo que hay en ella, es provocado por el diseño y plan de una mente cósmica. En sus mentes, el azar no tiene ninguna oportunidad. Las probabilidades están totalmente en contra de tal cosa. Está en el reino de lo imposible. Henry Morris en La Base Bíblica para la Ciencia Moderna, dice: “…ahora hay miles de científicos calificados en todo el mundo que creen muy definitivamente en la plena infalibilidad verbal de las Sagradas Escrituras “(p 20).

¿Para qué existe la tierra? Tal vez tendríamos que mirar, más bien, a una mejor fuente de información que la secular para encontrar nuestra respuesta. La mente cósmica de la que hablamos es el impresionante Creador eterno que sí provee la respuesta.

Génesis 1:1: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” Eso no es casual! Salmo 102:25 dice: “En el principio que sentó las bases de la tierra y los cielos son obra de tus manos.” Fue por el plan y el diseño. Por lo tanto, debe tener un propósito, una razón de ser.

Las más grandes denominaciones de la iglesia de hoy creen en Génesis 1:1 y el Salmo 102:25.Aquella que asistí  cuando aún crecía, sin embargo, no dio una razón definitiva para la existencia de la Tierra. El tema ni siquiera fue mencionado. El mensaje del Reino fue ignorado. Se enseñaba que el alma inmortal, después de la muerte, se iba al cielo. La Tierra se convirtió en algo sin importancia. Nuestro futuro era en el cielo. Tal vez, de nuevo, una forma inteligente de ocultar y evitar la razón por la cual la tierra existe y fue creada. Una laica, y una religiosa.

Dios en su infinita sabiduría nos ha dado el conocimiento sobre la creación de la Tierra, ¿pero ha retenido Dios información sobre la razón de la existencia de la tierra? Es poco probable. En realidad, muchos eruditos y estudiantes de la Biblia han visto con claridad su propósito. Es una parte importante de su revelación. Y es la pieza central de las enseñanzas de Cristo.

Un consejo se da en Isaías 45:18: “Porque esto es lo que dice el Señor – Quien ha creado los cielos, Él es Dios, que modeló e hizo la tierra, Él la fundó; Él no la creó para estar vacía, sino que la formó para ser habitada…” (NVI). Fue creada para ser habitada. Pero hay mucho más.

George N.H. Peters en su Reino Teocrático de Nuestro Señor y Salvador Cristo Jesús, Vol. 1, p. 34, cita del Catecismo el rey Enrique VI: “Antes de que el Señor Dios hiciera el cielo y la tierra, tomó la decisión de tener para sí mismo el más bonito reino y una santa mancomunidad.” A esta cita, agrega una por Moll: “En la propia creación del mundo Dios miró con interés e hizo arreglos para el reino inmutable de gloria, la morada eterna, y en la introducción de ese reino propende todas las revelaciones, arreglos y providencias de Dios en la historia del mundo.” Esto muestra una profundidad de entendimiento para lo que es la tierra.

El ministerio de Cristo gira en torno a la enseñanza del Reino de Dios (Mat. 4:17, 23; Marcos 1:14-15). Él envió a sus discípulos con el mismo evangelio del Reino, (Mat.10: 5, 7). En Mateo 25:34 se da una razón clara y concisa para la existencia de la tierra: “Entonces el Rey dirá a los de su derecha, Venid, benditos de mi Padre, tomad posesión del reino preparado para vosotros desde la fundación del el mundo”.

Esta esfera global, por tanto, no es un accidente. Fue diseñada y elaborada para el Reino. Peters dice: “Desde la fundación del mundo” es indicativo de que Dios se propuso esta misma tierra, cuando la fundó, para este reino “(El Reino Teocrático, Vol. 1, p. 35). La Tierra, como fue creada originalmente, verdaderamente fue una joya en el universo antes de que fuera maldita, era la evidencia de la intención de Dios para llevar a cabo su plan para Su Reino. Como muestran las enseñanzas de Cristo, este plan, si bien se retrasó a través de la rebelión de Adán, todavía está en curso. La Tierra todavía existe para la venida del Reino.

Isaías 45:18 nos dice que la Tierra se formó para ser habitada. Como la evidencia indica que el reino era parte del plan antes de la creación de Dios, del mismo modo fueron los habitantes del Reino. En Juan 17:24 Cristo habla que el Padre le ama antes de la fundación del mundo. “Porque él era conocido desde antes de la fundación del mundo, pero ha aparecido en estos últimos tiempos por el bien de vosotros” (I Ped. 1:20, NASV). Los ciudadanos que vayan a habitar el reino fueron también planeados antes de la creación. Cristo era el centro de esa planificación.

“Así como Él nos eligió en Él antes de la fundación del mundo, para que seamos santos y sin mancha delante de Él en el amor, habiéndonos predestinado para ser adoptados como hijos por Jesucristo para sí mismo, según la intención afectuosa de su voluntad” (Ef. 1:4, 5, NASV). Dios pre-planificó el reino, el Mesías, y los que comparten en poblar el reino, sus habitantes. Está claro que la tierra fue diseñada y creada como la ubicación del Reino de Dios. Si usted está interesado en el destino cristiano, consiga un atlas y busque con interés renovado heredar el planeta (Mateo 5:5).

Hemos visto para qué es la tierra. Vamos a hacer otra pregunta. ¿Utilizará Dios la tierra tal como está cuando venga Jesús a establecer su reino en la tierra?

Como seres humanos debemos cambiar y estar preparados para convertirnos en ciudadanos del reino (Ef. 2:19), por lo que la tierra debe ser cambiada. No es la esfera perfecta que fue en la creación, “Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por aquel que la sometió, en la esperanza que la creación misma también será puesta en libertad de la esclavitud a la corrupción en la libertad de la gloria de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime y sufre dolores de parto hasta ahora “(Romanos 8:20-22, NASV). Ha sido maldecida. Ella debe ser restaurada para ser una morada adecuada para el glorioso reino y sus habitantes, “Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová el Señor, sé que tu descendencia y su nombre perdurarán” (Isaías 66:22, NASV).

El presente degenerado y decadente sistema será olvidado y reemplazado por un cielo nuevo y una nueva tierra (Isaías 65:17-18). El apóstol Pedro dice: “Incluso ahora estamos buscando un nuevo cielo y nueva tierra en que habita la justicia” (II Ped. 3:13).

Apocalipsis 21:1 representa a los nuevos cielos y la nueva tierra. El primero ha pasado. La tierra es restaurada a su estado original, con gloria hermosa, radiante, e impresionante, ahora agradable para los nuevos habitantes. Dios mismo, en este entorno opulento, real, vivirá en esta área en toda su gloria (v. 3). Esto es  para lo que la tierra existe y fue creada.

La sociedad Watchtower de los Testigos de Jehová ha estado publicando en sus impresos una serie de artículos relacionados con el trato que deben seguir estrictamente sus acólitos con sus apóstatas expulsados, gente que es considerada muy peligrosa y digna de repudio por parte de la élite gobernante de la secta.

LA BIBLIA EN AUDIO. BÁJALA ACÁ.

SIGUEN LOS RUMORES DE GUERRA EN EL ORIENTE MEDIO

Naves de guerra americanos y israelitas se acercan a Irán

Más de una docena de barcos estadounidenses y al menos uno israelí han cruzado el canal de Suez en dirección al Mar Rojo, según puede leerse en el diario árabe Al-Quds Al-Arabi. Según reza la información miles de soldados egipcios fueron desplegados para proteger el paso de la flota por el canal. Esta flota es una de las más grandes que se han visto por la zona en mucho tiempo, asegura el mismo informe. Algunos rotativos interpretan la noticia como el primer paso hacia la guerra con Irán.

http://www.haaretz.com/news/diplomacy-defense/report-u-s-israeli-warships-cross-suez-canal-toward-red-sea-1.297068?localLinksEnabled=false

EL FENÓMENO DE LOS HOYOS EN LA TIERRA Y LA BIBLIA

Salmos 88:6: Me has puesto en el HOYO profundo,
En tinieblas, en lugares profundos.

Sin duda que en estos tiempos finales estaremos viendo cosas que nos dejaran perplejos de asombro, pero esto sólo es el inicio de muchas señales que estaban profetizadas en la Biblia muchos años atrás, pero quienes los provocan, sin duda algunos son fenómenos naturales, otros debidos a la tecnología que ya todos sabemos, pero otros podrían ser fenómenos paranormales, sí, tal cual como lee.

Los extraños hoyos que están apareciendo en la tierra nos recuerdan a los espíritus impuros y nos advierten del destino de los pecadores que no se arrepienten.

HECHICERÍA ‘ob, «ánima; hechicería, nigromancia; adivinación; hoyo». Este vocablo tiene cognados en sumerio, acádico y ugarítico, donde se encuentran las acepciones «hoyo» y «espíritu de algún difunto». En los casos más antiguos (en sumerio), ‘ob se refiere a un «hoyo o fosa» del que pueden convocarse los espíritus de los muertos. En textos asirios tardíos se usa el vocablo para referirse a un simple agujero en la tierra.Los textos acádicos describen una divinidad que personifica el «hoyo» y a quien se dirigía un rito particular de exorcismo. En hebreo bíblico se constatan 16 ejemplos del vocablo. El término generalmente se relaciona con el espíritu (espíritu o fantasma) atribulado de un muerto. Este significado se encuentra sin lugar a duda en Is 29.4: «Tu voz subirá de la tierra como la de un fantasma; desde el polvo susurrará tu habla». La segunda acepción, «hechicero» (o adivino), se refiere a un profesional que dice poder convocar los espíritus cuando se lo soliciten o le contraten para hacerlo: «No recurráis a los que evocan a los muertos ni busquéis a los adivinos» (Lv 19.31 rva: primer ejemplo del término). Estos «médium» llamaban a sus «guías» de un agujero en la tierra. Saúl solicitó a la «médium» de Endor: «Te ruego que evoques por mí a un espíritu [lit. ‹del hoyo›], y que hagas subir al que yo te diga» (1 S 28.8 lba). Dios le prohibió a Israel buscar información por este medio, común entre los paganos (Lv 19.31; Dt 18.11). Tal vez la creencia pagana de manipular a los dioses para provecho personal explica el relativo silencio del Antiguo Testamento acerca de la vida de ultratumba. (p. ej., Gn 37.35; Is 14.15ss). La hechicería (o adivinación) era tan contraria a la voluntad de Dios que quienes lo practicaban estaban bajo pena de muerte (Dt 13).Las experiencias insólitas de los hechiceros o adivinos no comprueban que ellos realmente tenían poder para convocar a los muertos. Por ejemplo, la médium o pitonisa de Endor no pudo arrebatar a Samuel de las manos de Dios en contra de la voluntad de Él. Aunque en este caso particular, parece que Dios reprendió la apostasía de Saúl, ya sea con un Samuel revivido o mediante una visión de él. Los médium no tienen la potestad de llamar a los espíritus, ya que esto es reprobable ante Dios y contrario a su voluntad.

Hoyos en la Biblia:

1. 2 Samuel 18:17: Tomando después a Absalón, le echaron en un gran HOYO en el bosque, y levantaron sobre él un montón muy grande de piedras; y todo Israel huyó, cada uno a su tienda.

2. Job 6:27: También os arrojáis sobre el huérfano, Y caváis un HOYO para vuestro amigo.

3. Job 9:31: Aún me hundirás en el HOYO, Y mis propios vestidos me abominarán.

4. Salmos 7:15: Pozo ha cavado, y lo ha ahondado;Y en el HOYO que hizo caerá.

5. Salmos 9:15: Se hundieron las naciones en el HOYO que hicieron; En la red que escondieron fue tomado su pie.

6. Salmos 35:7: Porque sin causa escondieron para mí su red en un HOYO; Sin causa cavaron HOYO para mi alma.

7. Salmos 57:6: Red han armado a mis pasos; Se ha abatido mi alma; HOYO han cavado delante de mí; En medio de él han caído ellos mismos. Selah

8. Salmos 88:6: Me has puesto en el HOYO profundo, En tinieblas, en lugares profundos.

9. Salmos 94:13: Para hacerle descansar en los días de aflicción, En tanto que para el impío se cava el HOYO.

10. Salmos 103:4: El que rescata del HOYO tu vida, El que te corona de favores y misericordias;

11. Salmos 119:85: Los soberbios me han cavado HOYOs; Mas no proceden según tu ley.

12. Eclesiastés 10:8: El que hiciere HOYO caerá en él; y al que aportillare vallado, le morderá la serpiente.

13. Isaías 38:17: He aquí, amargura grande me sobrevino en la paz, mas a ti agradó librar mi vida del HOYO de corrupción; porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados.

14. Jeremías 18:20: ¿Se da mal por bien, para que hayan cavado HOYO a mi alma? Acuérdate que me puse delante de ti para hablar bien por ellos, para apartar de ellos tu ira.

15. Jeremías 18:22: Oigase clamor de sus casas, cuando traigas sobre ellos ejército de repente; porque cavaron HOYO para prenderme, y a mis pies han escondido lazos.

16. Jeremías 48:43: Miedo y HOYO y lazo contra ti, oh morador de Moab, dice Jehová.

17. Jeremías 48:44: El que huyere del miedo caerá en el HOYO, y el que saliere del HOYO será preso en el lazo; porque yo traeré sobre él, sobre Moab, el año de su castigo, dice Jehová.

18. Mateo 12:11: El les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si ésta cayere en un HOYO en día de reposo, no le eche mano, y la levante?

19. Mateo 15:14: Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el HOYO.

20. Lucas 6:39: Y les decía una parábola: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el HOYO?

Hoyo más antiguo hasta ahora encontrado…¡y está en todos los paìses!

RUSIA DESEA COORGANIZAR EL NUEVO ORDEN MUNDIAL

Otro presidente más se une a reclamos sobre un nuevo orden mundial

Moscú -18/06/10- (El Financiero)

El presidente de Rusia, Dimitri Medvedev, se pronunció hoy a favor de que su país sea un coorganizador del nuevo orden mundial ante el desafío que plantea el fin de la severa crisis financiera global.

Al participar en el Foro Internacional Económico de San Petersburgo (FIESP), Medvedev sostuvo que “vivimos un tiempo único y debemos utilizarlo para construir un Estado más fuerte, un país que contribuya a organizar el nuevo orden económico mundial y un participante pleno con derechos para plantear políticas de liderazgo colectivas”.

“Durante las próximas décadas, Rusia deberá convertirse en una nación donde los altos estandares de vida y el bienestar provengan no de la explotación masiva de los recursos naturales sino de la innovación tecnológica y el diseño de un liderazgo económico fuerte”.

En este sentido y al referirse a la situación actual de esta nación, el mandatario consideró que el gobierno de Rusia deberá hacer esfuerzos para acelerar el crecimiento de la economía del país que en los primeros cinco meses del presente año registró un cuatro por ciento.

En su discurso el presidente ruso consideró que “este año iniciamos con crecimiento. La tasa de crecimiento no está tan lejos como la habíamos previsto, tenemos cifras decentes”.

Medvedev presidió la sesión de la Comisión para la Modernización y Desarrollo de la Economía de Rusia, un programa prioritario del gobierno ruso encaminado a marcar la estrategia de comercio exterior y el desarrollo y la modernización de su economía, reportó la agencia de noticias RIA Novosti.

Este programa da prioridad a las relaciones de Rusia con la Unión Europea y también a la participación de las principales empresas multinacionales líderes en informática, comunicaciones, industria, y otros sectores clave.

EL Nuevo Orden Mundial (La Bestia) / Ap.13:1-10  

Aliviar la crisis económica será un trampolín para el gobierno mundial del anticristo.Los presidentes anhelan una nueva estructura económica y una institución que regule la economía del mundo entero.Poco a poco se abre el escenario para que el anticristo tome el control.Jesús quiere transformar tu vida y darte una esperanza.

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