Archive for junio, 2010


LOS MODALISTAS Y LA PALABRA GRIEGA “KAI”

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

Los modalistas dicen que la palabra griega “kai”, que ha sido traducida como “y”, también puede ser traducida como “igualmente” o “que es”. De hecho, dicen, así se ha traducido en otros textos. Por ejemplo, “kai” se traduce “igualmente” en 2 Corintios 1:3 de la versión inglesa del Rey Jaime, que dice: “Bendito sea Dios, igualmente Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación”. También Santiago 3:9: “Con ella bendecimos a Dios, igualmente Padre, y con ella maldecimos a los hombres que están hechos a la semejanza de Dios”. Y 1 Tesalonicenses 3:13, dice: “Dios, igualmente nuestro Padre”. También, dicen, debería haber sido traducido “igualmente” en Gálatas 1:4, que menciona “la voluntad de Dios y nuestro Padre”; y también en Colosenses 3:17, que habla de dar “gracias a Dios y el Padre por medio de Él” La intención es significar claramente “Dios y Padre” en lugar de “Dios y el Padre”. ¡Incluso los trinitarios admiten que “Dios” y el “Padre” son una y la misma persona!

Siendo esto así, los modalistas dicen que también es posible traducir “kai” como “igualmente” en lugar de “y” en Romanos 1:7, que quedaría como sigue: “Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre, igualmente Señor Jesucristo” o “Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre, el Señor Jesucristo”. Asimismo quedaría 2 Tesalonicenses 1:2, y así sucesivamente en todas las epístolas. Esta sería, alegan los modalistas, una gran adición al ya considerable arsenal de textos que prueban que Cristo es el Padre. No hay ningún impedimento gramatical o lingüístico para hacer la traducción de esta manera.

Sin embargo, los modalistas se encuentran con un serio impase o problema con un par de textos paulinos.

¿Qué diremos con respecto a Tito 1:4, que dice: A Tito, verdadero hijo en la común fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre Y (kai) del Señor Jesucristo nuestro SALVADOR”? Si cambiamos el vocablo kai (y) por “igualmente” que enlaza a Dios y Jesucristo, tendremos: “A Tito, verdadero hijo en la común fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre, IGUALMENTE del Señor Jesucristo nuestro salvador”. Acá Kai no hace aparecer al Padre como si fuera el mismo Jesucristo, ¿o me equivoco?

Igual ocurriría con 1 Timoteo 1:1, donde Pablo dice: “Apóstol de Jesucristo por mandato de Dios nuestro SALVADOR, y (kai) del Señor Jesucristo nuestra esperanza”. Si reemplazamos el vocablo “Kai” (y) por “igualmente, tendremos: “Apóstol de Jesucristo por mandato de Dios nuestro SALVADOR, IGUALMENTE del Señor Jesucristo nuestra esperanza”. ¿Prueba este pasaje que Cristo es el Padre? No me parece!… ¡Ambos pasajes siguen mostrando a dos personas diferentes (Padre e Hijo) a pesar del cambio de “y” por “igualmente”!

Creo que  la tesis modalista sobre la palabra Griega ’kai’ debe ser revisada cuidadosamente.

¿ENSEÑA LA BIBLIA EL BAUTISMO POR LOS MUERTOS?

Robert M. Bowman, Jr.

Los mormones se bautizan por todos aquellos que han muerto sin ser salvos. Ellos afirman que esta doctrina está tomada de la Biblia y citan 1 Corintios 15:29. ¿Estaba Pablo enseñando el bautismo por los muertos?

Pablo retóricamente pregunta: “¿Qué harán los que se bautizan por los muertos, si en ninguna manera los muertos resucitan? ¿Por qué, pues, se bautizan por los muertos?”. Aunque los eruditos bíblicos dan diferentes interpretaciones en cuanto a este versículo, todos están de acuerdo que los mormones están equivocados en su interpretación. La Biblia claramente dice “que está reservado a los hombres el morir una sola vez, y después el juicio” (Heb. 9:27).

Pablo no mandó a sus oyentes a bautizarse por los muertos. Sencillamente usó la práctica de algunos grupos que se rebautizaban por otros que habían muerto sin bautizarse como una ilustración para aclarar su punto sobre la resurrección de los muertos (de la carne). Esta práctica no se menciona antes ni después de este versículo.

Pregúntele al mormón si esta práctica es necesaria para la salvación y por qué se menciona solamente una vez en la Biblia ¿Por qué Jesús y los apóstoles no dan instrucciones en cuanto a como llevar a cabo esta práctica? ¿Por qué el Libro de Mormón no hace mención de esta doctrina? Al igual que la Biblia, el Libro de Mormón enseña que la salvación es obtenida mientras estamos vivos (Alma 34:31; 2 Nefi 9:38; Mosíah 26:25-27). Al citar estos pasajes del Libro de Mormón, nuestra intención no es aprobar el Libro, sino sólo demostrar las inconsistencias de la doctrina mormona.

La Doctrina Sectaria de los Adventistas del Séptimo Día
de Dale Ratzlaff

 

“Este es un libro serio e inteligente que honra los principios éticos de investigación. Es una exposición analítica y brillante de su contenido. Es un libro necesario para el teólogo, el pastor, el laico que investiga y ama la verdad. Podemos estar de acuerdo o no con sus temas; es nuestro derecho. Pero no leerlo por temor es regresar al oscurantismo. Recomendo altamente su lectura.”

—Paulino Márquez, presidente del Christian Evangelical Fellowship, EE. UU. (El hermano Márquez fue pastor de la Iglesia Adventista del Séptimo Día durante 22 años.)

Para solicitar una copia de este libro, pulse aquí.
(sólo residentes de EEUU—uno por persona nada más, por favor)

Si no funciona el  botón “pulse aquí”, vaya al siguiente link:

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NO A LOS CHIPS Y AL NUEVO ORDEN MUNDIAL

Poco a poco el mundo se dirige hacia su colapso social y económico. Los microchips reemplazarán a los billetes, a las tarjetas de crédito y a nuestros documentos de identidad.

EL ATAQUE NUCLEAR “QUIRÚRGICO” CONTRA IRÁN

El tercer escenario
EEUU y la opción de un ataque nuclear “quirúrgico” contra Irán

 

 

 (IAR Noticias) 14-Abril-2010

Los expertos coinciden: Si un ataque militar del eje sionista EEUU-Israel (al que podrían sumarse Francia, Alemania y Gran Bretaña) no consigue neutralizar y/o debilitar en pocas horas el sistema de defensa iraní (principalmente su capacidad de respuesta aérea) en un “golpe sorpresa”, se expone a un contraataque iraní a bases de EEUU y a  ciudades e instalaciones militares claves en Israel, acompañado de una reacción islámica y antisionista generalizada en Medio Oriente, principalmente en Libano, Irak y Gaza, y de una “guerra asimétrica” contra EEUU e Israel que se extendería desde Irán hacia toda la región. Es aquí donde ingresa un tercer escenario: la “opción nuclear”.

Por Manuel Freytas (*)
manuefreytas@iarnoticias.com

 

Si el primer escenario, con un ataque demoledor sobre las instalaciones militares y nucleares iraníes, no se cumple, podría activarse  un segundo escenario con una guerra irregular (o asimétrica) para la cual Washington y Tel Aviv no están preparados, dado que (y al margen de la supremacía abrumante de su poder aéreo y naval) carecen de capacidad para una ocupación terrestre generalizada en Irán y el Medio Oriente, donde deberían enfrentarse al aparato militar iraní (convencional e irregular) compuesto por dos millones de efectivos movilizados y en capacidad de combate.

La interactividad fluctuante de estos dos escenarios, hace que el éxito o el fracaso del ataque sionista se mida por el “factor tiempo”.

Y es aquí, en el “factor tiempo” (de acuerdo con la lógica militar), donde ingresa la “opción nuclear” (como alternativa a la opción militar convencional) para asegurar un ataque sorpresa demoledor que deje sin capacidad de defensa al mando militar iraní, y desate una crisis política interna lo suficientemente fuerte, que posibilite el derrocamiento del régimen de los ayatolas, el objetivo político de máxima que guía a la operación militar planificada contra Irán.

Ni EEUU ni Israel, pueden poner en peligro el objetivo central de la operación contra Irán: El control militar estratégico del llamado “triángulo petrolero”, que concentra más del 70% de las reservas energéticas mundiales, y va del Mediterráneo oriental vía el Medio Oriente y Asia Central hasta Asia Suroriental.

 

La “opción nuclear”

En abril de 2006, durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, y respondiendo a un periodista que había preguntado si las opciones con Irán incluían la posibilidad de realizar un ataque nuclear, el presidente de EEUU, George W. Bush, afirmó que todas las opciones, incluso el uso de la fuerza atómica, “están sobre la mesa” para impedir que Irán desarrolle armas nucleares.

Era la primera que Bush, ante la pregunta de si EEUU barajaba la posibilidad de un ataque nuclear contra Irán, respondía afirmativamente incluyéndolo tácitamente como parte del “uso de la fuerza”.

Cuatro años después, en la cumbre nuclear celebrada en Washington, Obama y su administración recogen el legado de Bush y ponen al “terrorismo nuclear” en el centro de la amenaza contra EEUUU y Occidente.

“La doctrina nuclear contiene un serio llamamiento dirigido a Irán y Corea del Norte. Estamos haciendo una excepción a los países como Irán y Corea del Norte, que no acatan los principios del Tratado de No Proliferación”, expresó Gates la semana al presentar el documento de la nueva doctrina estratégica nuclear  estadounidense.

“La doctrina nuclear de EEUU de hecho no excluye la posibilidad de asestar un golpe contra Irán y Corea del Norte”, añadió el jefe del Pentágono.

“Como el presidente ha dejado claro, el peligro más inmediato y extremo es el terrorismo nuclear, al-Qaeda y sus aliados extremistas están buscando armas nucleares. Debemos asumir que las usarán si logran obtenerlas”, precisó Gates en la misma línea que Obama y la secretaria de Estado Hillary Clinton.

La postura de la Casa Blanca gerenciada por Obama  coincide con diferentes proyectos presentados en el Congreso de EEUU por demócratas y republicanos, situando al “terrorismo nuclear” como nueva hipótesis de conflicto.

Desde hace cuatro años, la movida “antiterrorista nuclear” en el Congreso estadounidense coincide, con los informes periódicos de la 16 agencias de inteligencia USA que señalan que la red terrorista de Al Qaeda está en capacidad de usar armas “químicas, biológicas y nucleares” en un hipotético ataque contra EEUU.

Los informes de la inteligencia estadounidense se complementan con los realizados  por los servicios británicos, que advierten continuamente que  Al Qaeda y algunas variantes del “terrorismo islámico” ya cuentan -o están en proceso de contar- con armmas nucleares capaces de activar explosiones limitadas, pero de efecto devastador, en ciudades claves de Europa o de EEUU.

En estas hipótesis también coinciden el resto de los servicios de inteligencia de las potencias europeas embarcadas en planes comunes y en programas de intercambio para la “guerra contra el terrorismo”, también ya han adoptado la tesis del “terrorismo nuclear” como nueva hipótesis de conflicto.

Pero, lo más sugestivo, es que todas las hipótesis coinciden en situar una presunta relación Irán-Al Qaeda como la base de despegue internacional del “terrorismo nuclear” a escala internacional.

En la opinión de muchos especialistas militares de EEUU la nueva hipótesis prendió con fuerza entre los funcionarios de primera línea de Washington y del Pentágono, a tal punto, que en las comisiones especiales del Congreso de EEUU  ya se debate la asignación de recursos para las ojivas nucleares de misiles estratégicos.

Nancy Pelosi, líder de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes, vienen señalando que las recomendaciones formuladas por la comisión sobre la prevención del “terrorismo nuclear” son prioritarias para su partido.

En un documento del Pentágono, difundido en el 2007, se señalaba que EEUU se prepara para actuar en dos guerras simultáneas contra el “terrorismo” , y en conflictos irregulares y prolongados como en Irak.

Asimismo se anunciaba un incremento de las fuerzas especiales, y reforzamiento de la CIA y de las fuerzas especiales del Pentágono en operaciones de rastreo y exterminio de “terroristas” en posesión de armamento nuclear.

El documento hablaba de una guerra de cuatro años contra el terrorismo y refleja la visión del Pentágono de que los futuros “desafíos” vendrán más probablemente de adversarios como la “red Al Qaeda” que de naciones armadas de manera convencional.

”Esta guerra requiere que las fuerzas armadas de Estados Unidos adopten enfoques indirectos y no convencionales”, señala la denominada Quadrennial Defense Review difundida en febrero de 2007.

“Mini-bomba nuclear” camuflada

Según advierten expertos militares y medios estadounidenses y europeos, la nueva doctrina militar y los planes del Pentágono contemplan dar golpes demoledores y de extrema precisión al “terrorismo internacional” utilizando armas nucleares tácticas de “baja intensidad” (ataque nuclear “quirúrgico).

Rusia y sus expertos vienen denunciando  una treta para incorporar a los “Trident”, ojivas nucleares de “bajo rendimiento” (“mini-bombas” nucleares), para ser utilizadas, por ejemplo, en objetivos situados en países del “eje del mal” que se encuentren en la mira de invasión de Washington, como es el caso de Irán.

Los informes rusos renovaron  los temores y advertencias de los expertos respecto de planes del Pentágono para efectuar ataques nucleares de “extrema precisión” en blancos caracterizados como búnkeres del “terrorismo nuclear”, un concepto que podría englobar -por ejemplo- a las usinas iraníes.

En 2007, el diario The Washington Post publicó la opinión de dos ex secretarios de Defensa de EEUU, Harold Brown (1977-1981) y James R. Schlesinger (1973-1975) quienes proponian instalar ojivas no nucleares en misiles estratégicos norteamericanos, en primer lugar, en los SLBM lanzados desde submarinos Trident II D5.

Tras el revuelo que causaron esas opiniones, en los círculos militares estadounidenses comenzó a difundirse la idea de que tales ojivas resultan mucho más  eficaces para eliminar “terroristas” que los misiles convencionales de crucero o bombas de aviación en uso.

Según algunos expertos del Pentágono,  basta con obtener datos precisos sobre la ubicación de las bases ”terroristas”, sus coordenadas, para asestar, en cuestión de segundos, golpes demoledores y de extrema precisión contra éstas sin la necesidad de enviar bombarderos, o portaviones con escolta o submarinos.

El Comando Estratégico de Estados Unidos recibió la tarea de crear una sede de fuerzas “antiterroristas” conjuntas ”para la eliminación de armas de destrucción masiva y el comando y control inmediato de fuerzas para ejecutar esas misiones”, señala un informe del Pentágono.

Según información revelada por los ex secretarios de Defensa de EEUU, Harold Brown y James Schlesinger, en cada dos misiles “Trident II D5″ instalados en los submarinos estratégicos se proyecta sustituir las ojivas nucleares por cuatro ojivas no nucleares de guiado individual.

Al explicar en ferebrero de 2007 a los congresistas el motivo de desarrollar misiles intercontinentales no nucleares de alta velocidad, James Cartwright, comandante del Comando Estratégico de Estados Unidos,  dijo: “Se podrá echar a perder en un abrir y cerrar de ojos la oportunidad de golpear el blanco. Por ejemplo, tenemos que aniquilar a los terroristas cuando éstos estén ensamblando sus armas nucleares, porque, de lo contrario, estas armas podrían hacer estragos en Nueva York o en Washington.”

Pero el proyecto, a cuatro años de su revelación, viene levnatando una oleada de críticas, principalmente del lado de Rusia, principal competidora de EEUU en el terreno del armamento táctico y estratégico nuclear.

Para los expertos rusos en temas militares, por ejemplo, ningún radar de aviso sobre el ataque nuclear es capaz de discriminar si las ojivas en vuelo son nucleares o convencionales.

Y en todo caso, señalan, ¿quién garantizaría  qué el Pentágono utilizaría solo ojivas no nucleares contra objetivos “terroristas”  utilizando  misiles balísticos intercontinentales?, además de no estar precisado con claridad cuales serían esos objetivos “terroristas”.

En general, los especialistas militares rusos expresan temor de que el Pentágono utilice el argumento de las ojivas convencionales insertadas en los sistemas balísticos Trident para eludir controles nucleares.

El principal peligro del anuncio de equipamiento de misiles Trident  con ojivas no nucleares -señalan expertos militares rusos citados por la agencia RIA Novosti- es que “EEUU podría anunciar que en una determinada cantidad de sus submarinos atómicos están instalados misiles con ojivas convencionales, sin que sea posible comprobar si es así en realidad”.

Rusia teme que EEUU esconda en misiles decenas o centenares de otras camufladas como “no nucleares”, señalaron expertos citados por la agencia RIA Novosti.

Para el Jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Rusia, general Yuri Baliyevski, el lanzamiento de los renovados “Trident” es algo muy peligroso, ya  que  “podría provocar una reacción irreversible en los países que poseen armamento nuclear porque no conseguirán determinar el tipo de ojiva que lleva el misil balístico lanzado ni el blanco que debe batir”.

 

El ataque nuclear “quirúrgico”

Según una decisión del Senado de EEUU en 2003, la nueva generación de armas nucleares tácticas o “mini-bombas” nucleares de “bajo rendimiento” con una capacidad explosiva de hasta 6 veces la de la bomba de Hiroshima, son consideradas ahora “seguras para civiles” por su precisión “quirúrgica” localizada orientada a impedir “daños colaterales”.

Los manuales militares señalan que esta nueva generación de armas nucleares son “seguras” para el uso en el campo de batalla. Ya no son armas de último recurso. Ya no hay impedimentos u obstáculos políticos para su uso. En este contexto, el fallecido senador Edward Kennedy acusó a la administración Bush de desarrollar “una generación de armas nucleares más utilizables”.

Según el experto estadounidense, Michel Chossudovsky, un plan operativo para realizar “ataques convencionales y nucleares integrados” contra Irán ha estado en un “estado de disponibilidad” desde junio de 2005.

Todas las garantías de la era de la Guerra Fría, que categorizaban a la bomba nuclear como “un arma de último recurso” han sido dejadas de lado, y las acciones militares “ofensivas” utilizando ojivas nucleares son descritas ahora como actos de “autodefensa”, señala Chossudovsky.

En este contexto, las armas nucleares son presentadas como medios para consolidar la paz e impedir “daños colaterales”. El Pentágono ha sugerido, a este respecto, que las “mini-bombas” (con un rendimiento de menos de 5.000 toneladas) son inofensivas para civiles porque las explosiones “tienen lugar bajo tierra”.

Como en el caso de la primera bomba atómica, que en boca del presidente Harry Truman “fue lanzada sobre Hiroshima, una base militar”, hoy se pregona que las “mini-bombas nucleares” son “seguras para la población civil adyacente”, afirma Chossudovsky.

De esta forma, las armas nucleares y convencionales son consideradas como “parte de la caja de herramientas”, de la cual los comandantes militares pueden elegir y escoger los instrumentos que requieran de acuerdo con el “desarrollo de las circunstancias” en el escenario de la guerra.

Ninguna de estas armas en la “caja de herramientas” del Pentágono, incluyendo las bombas convencionales revienta-búnkeres, las bombas racimo, las mini-bombas nucleares, las armas químicas y biológicas son descriptas como “armas de destrucción masiva” cuando son utilizadas por EEUU y sus socios en la coalición, afirma el analista.

La nueva doctrina nuclear de EEUU no sólo niega los devastadores impactos de las armas nucleares, sino que no deja lugar a dudas, que las armas nucleares son “seguras” y que su uso en el campo de batalla asegurará un “mínimo daño colateral y reducirá la probabilidad de escalada”.

En este escenario, nadie garantizar que las “mini-bombas” nucleares de bajo rendimiento, que han sido aprobadas para su “uso en el campo de batalla”, no estén en planes de ser utilizadas en operaciones futuras de exterminio de bases “terroristas” situadas en países comprendidos dentro del “eje del mal”, como es el caso de Irán.

Funcionarios y asesores, tanto de la Casa Blanca como del Pentágono, arguyen constantemente que se necesitan armas nucleares de bajo rendimiento como “disuasivo verosímil” contra estados delincuentes o “protectores de terroristas” (Irán, Corea del Norte).

 

El “Objetivo Irán”

La especulación en torno a un ataque de EE.UU. contra Irán escaló desde que la revista New Yorker y el diario The Washington Post publicaran en el 2006 que Washington estaría considerando usar armas nucleares tácticas para destruir las instalaciones subterráneas iraníes.

Ambas publicaciones indicaban que los ataques “no se realizarían a corto plazo”, pero que la administración Bush “los considera como una opción posible” y prevé usarlos como una amenaza “para convencer a Irán de que esto es algo cada vez más serio”.

Una de las opciones para el ataque -según coincidieron las dos publicaciones- comprende la utilización de armas nucleares tácticas de destrucción de búnker, para destruir la principal planta de producción nuclear iraní situada en Natanz, en el centro de Irán, donde se concentran las actividades para el enriquecimiento de uranio.

Citando fuentes del Pentágono, los diarios británicos Sunday Telegraph yThe Times, vienne advirtiendo  que ya está listo un plan de bombardeo a los centros atómicos con misiles lanzados desde submarinos y apoyados por oleadas de bombardeos aéreos.

El Pentágono ya está elaborando un plan de ataques devastadores como “último recurso” para bloquear los esfuerzos de Teherán de desarrollar una bomba atómica, señalaba  el  británico Sunday Telegraph.

Según el diario británico, que citaba a fuentes del Comando Central y Estratégico del Pentágono, EEUU está identificando blancos de ataque, en su mayoría plantas nucleares en el país persa, “para determinar cuáles serán bombardeados en una eventual operación”.

Otro diario británico, el The Times en distintos informes, viene advirtiendo  que el mando estadounidense “considera activamente el uso de la fuerza militar” para acabar con las actividades atómicas de Irán, pese a que sus autoridades aseguran realizar con fines civiles.

Expertos citados por The Times consideraron que Estados Unidos tiene la capacidad de destruir una docena de instalaciones en Irán, calificadas de sitios nucleares, incluso con la utilización de armamento táctico nuclear en los ataques.

Toda esta masa de información proveniente de expertos militares, divulgada desde hace cuatro años por la prensa europea y estadounidense, coincidió con la movida de demócratas y republicanos en el Congreso de EEUU señalando al “terrorismo nuclear” como nueva hipótesis de conflicto.

De ahí, a señalar a Irán como blanco del próximo ataque nuclear preventivo, hay un solo paso.

Este proceso, de cuatro años, desembocó finalmente  en la cumbre nuclear convocada esta semana por Obama en Washington, que prepara el terreno y la justificación de operaciones militares contra Irán  argumentadas bajo la amenaza del “terrorismo nuclear”.


(*) Manuel Freytas es periodista, investigador, analista de estructuras del poder, especialista en inteligencia y comunicación estratégica. Es uno de los autores más difundidos y referenciados en la Web.

Ver sus trabajos en Google y en IAR Noticias

LA HORA SEÑALADA DEL ATAQUE A IRÁN

El factor del desenlace
El reloj de Tel Aviv: La hora señalada del ataque a Irán
 
 
 (IAR Noticias) 19-Abril-2010

Todo parece estar controlado, las negociaciones contienen el enfrentamiento, pero solo es aparente. El desenlace, la confrontación militar abierta, se retrasa, pero, en opinión de la mayoría de los analistas, es inevitable.  Las causas y los intereses estratégicos determinantes están. No desaparecieron. Solo están desactivados, provisoriamente, a la espera  de un resultante  en el frente político-militar en la ONU. Sólo hay una pregunta: Qué día y a que hora Israel va a atacar a Irán.

Por Manuel Freytas (*)
manuefreytas@iarnoticias.com

 

Juegos, desplazamientos, rumores, señales, estrategias disímiles y convergentes, se cruzan y entrecruzan por estas horas en el escenario  de la “información internacional”. La crisis Irán-EEUU-Israel amenaza a cada rato con salirse de una película de suspenso y pasarse a una de terror.

Paciencia: Todo llega, dicen los guerreros sionistas de Tel Aviv. Los únicos que se toman en serio la ojiva de los ayatolas. La estrella absoluta de una trama que puede convertir al planeta Tierra en un desierto lunar.

Hasta ahora, EEUU, Israel e Irán vienen jugando su estrategia en tres dimensiones:

Una “guerra psicológica” (de amenazas y despliegues militares) como forma de disuasión o de presión para negociar una “salida diplomática” en la ONU retardando un enfrentamiento militar abierto, y un “plan programado” de ataque y contraataque como resolución de un desenlace militar abierto .

EEUU, Israel y el eje sionista europeo, exacerban el conflicto (por ahora mediático) y tiran de la cuerda, para luego aflojar y seguir buscado vías de negociación con Irán.

Y los ayatolas no se quedan atrás: desde Teherán lanzan rayos y centellas contra EEUU e Israel, ensayan armas y operativos militares, y pronostican la desaparición del Estado judío en las llamas del Apocalipsis.

Es un juego diplomático y psicológico que, desde hace más de cuatro años, intenta evitar una verdadera confrontación militar que incendiaría el Golfo y los mercados internacionales y tendría un desenlace incierto en Medio Oriente y en el resto del mundo.

La prensa internacional, descerebrada y sin análisis, se suma al show con titulares y “noticias” que no son nada más que una repetición periódica de la guerra psicológica que vienen protagonizando Irán y el eje USA-Israel para retardar en el tiempo las operacioness militares.

¿Hasta cuando lo podrán hacer?, es la pregunta del millón.

El conflicto existe, las razones estratégicas (supervivencia y conflicto económico) existen, los planes militares existen en ambas trincheras, el proceso de acumulación de tensiones y enfrentamiento existe, y para los expertos, en general, solo queda un interrogante  en cuatro preguntas ¿Cuándo estallará el conflicto militar? ¿Qué modalidad tendrán las acciones y cuanto durará el conflicto? ¿Quién atacará primero y sobre qué objetivos? ¿Qué reacción (y qué consecuencias) provocará en Medio Oriente y en el resto del planeta?.

Hay multitudes de hipótesis sobre los blancos, armamentos y emergentes destructivos de una operación militar contra Irán, que podría en sus primeros momentos desencadenar una guerra generalizada en Medio Oriente.

Hay multitudes de especulaciones sobre el impacto económico que generaría, que van desde una paralización de la industria y el comercio petrolero a escala global, hasta un colapso masivo de los mercados financieros que podría detener la economía mundial.

Se especula, incluso, con ataques islámicos masivos a empresas e instituciones estadounidenses e israelíes (la furia islámica) en Medio Oriente, Asia, África y Europa. 

El Estado judío está convencido de que Teherán esconde bajo siete llaves el secreto del verdadero desarrollo de su proyecto nuclear.

Cuando la logia sionista que gobierna en Tel Aviv alucina con los ayatolas en poder de una ojiva nuclear, pierde el sueño y el apetito. Y sabe Dios que no disimulan. Es en lo único que no disimulan.

La ojiva, en realidad, es lo único que puede desatar un Apocalipsis militar en Medio Oriente, señalan al unísono tanto analistas árabes como judíos.

Pero a esto se agrega otro detonante: En Rusia, la prensa y agencias moscovitas, aseguran que Moscú está a punto de entregarle a Irán el sistema de misiles S-300 que volvería casi invulnerable el espacio aéreo iraní.

Declaraciones de las últimas horas de altos funcionarios y jefes militares rusos van en esa línea.

Con el S-300 en manos iraníes el eje USA-Israel tendría que replantear globalmente su estrategia de ataque habida cuenta de que sus aviones y pilotos podrían caer como moscas sobre el suelo bendito de los ayatolas.

El carácter estratégico (en un escenario de ataque sionista a Irán) que revestiría dicho sistema de defensa en manos iraníes, genera presiones constantes a Moscú por parte de EEUU, Israel y la Unión Europea para evitar que los misiles S-300 neutralicen el accionar de los cazas y bombarderos sionistas en un hipotético raid contra las usinas nucleares y las instalaciones militares de Irán.

La presión diplomática de la administración de Obama o la reciente reunión secreta de Netanyahu con el presidente Medvédev forman parte de ese objetivo, que -según coinciden especialistas en Washinngton y Tel Aviv- no han conseguido ningún resultado positivo para el eje sionista.

El punto es el contraataque iraní: Si en el curso de pocas horas EEUU e Israel no consiguen anular la defensa aérea iraní expondrían las ciudades judías a un contraataque de los misiles convencionales del arsenal iraní que pueden llegar hasta Israel y las bases y tropas USA estacionadas en Irak y en el Golfo .

 

El reloj de Tel Aviv

Pero ¿cuál es el reloj que marca la hora del desenlace militar en el conflicto con Irán?

Hay uno solo: El reloj de la bomba nuclear iraní.

El punto que marca la hora del desenlace militar está señalado por el momento en que Irán esté en capacidad (o lo más cerca posible) de construir su primera cabeza nuclear.

Y aquí  las informaciones son contradictorias: para los servicios israelíes Teherán ya está en el “umbral” de la bomba, para la CIA y las agencias occidentales es un proceso que puede durar entre dos y cinco años más, y para la AIEA el régimen iraní oculta aspectos avanzados de su plan para construir una ojiva nuclear en menos de un año.

También en este aspecto hay infinidad de teorías.

Desde que Irán le compró cabezas nucleares a Corea del Norte, hasta que ya tendría ojivas ocultas producidas por su programa nuclear, las teorías conspirativas no tienen límites.

Pero, más allá de las hipótesis, lo concreto, es que la hora del ataque a Irán está señalada por el reloj de su primera bomba nuclear. 

Israel y su estado mayor militar son claros: Atacar a Irán para desactivar su capacidad de convertirse en potencia nuclear es una cuestión de supervivencia para el Estado judío.

El interrogante no es si Israel y EEUU atacan  o no atacan las usinas de Teherán (los planes están casi reconocidos por el Estado judío), sino el momento que eligen para hacerlo.

El punto preciso, la hora señalada, solo lo conocen los estrategas y los mandos superiores USA-israelíes.

Cuyas decisiones reales (ocultadas y deformadas por la estrategia de la propaganda y la acción psicológica) nunca van salir publicadas en la prensa internacional.

En resumen, la hora señalada del ataque a Irán se ajusta y determina por el  nivel de desarrollo de su proyecto nuclear y por su capacidad para fabricar una ojiva con carga atómica.

Para Israel, el ataque a Irán no es un objetivo militar, es una cuestión de supervivencia.


(*) Manuel Freytas es periodista, investigador, analista de estructuras del poder, especialista en inteligencia y comunicación estratégica. Es uno de los autores más difundidos y referenciados en la Web.

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CAMBIO CLIMÁTICO

Cambio climático
Los océanos se ahogan con CO2 y afrontan cambios mortales
 
 
 (IAR Noticias) 19-Junio-2010

Los océanos del mundo prácticamente se están ahogando con los crecientes gases de efecto de invernadero, que destruyen ecosistemas marinos y rompen la cadena alimenticia, cambios irreversibles que no han sucedido durante varios millones de años, según advirtió un nuevo estudio.

IAR Noticias /
Reuters

Estos cambios podrían tener consecuencias nefastas para cientos de millones de personas en el planeta que dependen de los océanos para su subsistencia.

 

“Es como si la Tierra hubiera estado fumando dos paquetes de cigarrillos al día”, dijo el principal autor del informe, el científico marino australiano Ove Hoegh- Guldberg.

El informe australiano-estadounidense, publicado el viernes en la revista Science, estudió 10 años de investigación marina y descubrió que el cambio climático está causando importantes declives en los ecosistemas marinos.

Los océanos se están calentando y acidificando con rapidez, la circulación del agua está siendo alterada y las zonas muertas en las profundidades oceánicas se están expandiendo, indicó el informe.

También se ha registrado cierto declive en importantes ecosistemas oceánicos, como los bosques de algas y los arrecifes de coral, y la cadena alimenticia marina se está deteriorando, con cada vez menos peces, que son cada vez más pequeños, y enfermedades más frecuentes entre los organismos marinos.

“Si continuamos por esta vía veremos condiciones que no tienen comparación con nada de lo que hayamos experimentado”, dijo Hoegh-Guldberg, director del Global Change Institute en la Universidad de Queensland.

Hoegh-Guldberg señaló que los océanos son el “corazón y los pulmones” de la Tierra, ya que producen la mitad del oxígeno del mundo y absorben un 30 por ciento del dióxido de carbono emitido por el hombre.

“Estamos entrando en un período en el que los mismos servicios del océano de los que depende la humanidad están atravesando un cambio masivo y en algunos casos comenzando a fallar”, dijo Hoegh-Guldberg.

“En términos sencillos, la Tierra no puede funcionar sin sus océanos. Esta es una nueva evidencia de que nos encaminamos hacia el próximo gran acontecimiento de extinción”, agregó.

Más de 3.500 millones de personas dependen de los océanos para su fuente primaria de alimento y en 20 años esta cifra podría duplicarse, dijeron los autores del informe.

El clima del mundo ha permanecido estable durante varios miles de años, pero el cambio climático en los últimos 150 años está forzando ahora a los organismos a cambiar rápidamente, cambios que a través de la evolución tardarían normalmente mucho tiempo, advirtieron.

EL ENTIERRO DEL MASÓN, CHARLES TAZE RUSSELL

Fotos interesante inéditas mostrando el velorio y entierro del fundador de la Watchtower Bible & tract Society de los Testigos de Jehová, el Pastor Charles Taze Russell, fallecido en el 31 de Octubre de 1916.

¿QUÉ PASA CON EL SOL?

Las manchas solares van y vienen, pero desde hace poco se fueron del todo. Durante siglos los astrónomos han registrado la emergencia de estas manchas oscuras en la superficie del Sol, que desaparecen después de unos días, semanas o meses. Gracias a sus esfuerzos, sabemos que las manchas solares fluyen y retroceden en ciclos que duran unos once años.

Sin embargo, durante los últimos dos años las manchas solares han desaparecido. Su ausencia, la más prolongada en casi cien años, ha tomado incluso a los observadores experimentados por sorpresa. “Este es un comportamiento solar que no hemos visto en nuestra vida”, dice David Hathaway, un físico del Marshall Space Flight Center de la NASA en Huntsville, Alabama.

El Sol está bajo escrutinio como nunca antes, gracias a un batallón de telescopios espaciales. Los resultados que aportan están colocando bajo una nueva luz a nuestra estrella más cercana y a su influencia sobre la Tierra. Las manchas solares y otros signos indican que la actividad magnética del Sol está disminuyendo, y que el astro incluso puede estar encogiéndose. En conjunto los resultados indican que algo importante está pasando en el interior del Sol. La gran pregunta es qué.

Las apuestas nunca han sido tan altas. Los grupos de manchas solares avisan sobre las gigantescas tormentas solares que pueden liberar un millón de veces más energía que una bomba atómica. Los temores de que estas grandes erupciones solares puedan provocar el caos en la Tierra y las disputas acerca del papel del Sol en el cambio climático, añaden urgencia a estos estudios. Cuando la NASA y la Agencia Espacial Europea pusieron en marcha el Observatorio Solar y Heliosférico (SOHO) hace 15 años, “entender los ciclos solares no era uno de sus objetivos científicos”, confiesa Bernhard Fleck, científico del proyecto. “Ahora es una de las preguntas clave”.

El Sol se porta mal

Las manchas solares son ventanas al corazón magnético del Sol. Se forman cuando bucles gigantes de magnetismo, generados en la profundidad, irrumpen en la superficie, produciendo una caída localizada de la temperatura que vemos como una mancha oscura. Cualquier cambio en el número de manchas solares refleja cambios dentro del Sol. “Durante esta transición, el Sol nos permite mirar en su interior”, dice Hathaway.

Cuando las manchas solares disminuyen al final de cada período de 11 años, las tormentas solares se apagan y todo se vuelve mucho más calmo. Este “mínimo solar” no dura mucho tiempo. En un año, las manchas y las tormentas comienzan a construir un nuevo crescendo, el próximo “máximo solar”.

Lo que es especial respecto a este último descenso es que el Sol tiene problemas para iniciar el próximo ciclo. Su actividad empezó a disminuir a fines de 2007, por lo que nadie esperaba muchas manchas en 2008. Pero los modelos informáticos predijeron que, cuando las manchas volvieran, lo harían con vigor. Hathaway pensaba que el próximo ciclo solar podía ser extraordinario: más manchas solares, más tormentas solares y más energía lanzada al espacio. Otros predijeron que sería el ciclo solar más activo de la historia. El problema fue que nadie le avisó al Sol.

El primer signo de que la predicción era errónea llegó cuando 2008 resultó ser más tranquilo que lo esperado. Ese año el Sol estuvo libre de manchas durante el 73% del tiempo, un descenso extremo aún para un mínimo solar. Sólo el mínimo de 1913 fue inferior, con un 85% del año en calma.

Cuando llegó 2009, los físicos solares buscaron algo de acción. No la encontraron. El Sol continuó languideciendo hasta mediados de diciembre, cuando apareció el grupo de manchas más grande en años. ¿Finalmente un retorno a lo normal? En realidad, no.

Incluso con el ciclo solar en marcha de nuevo, el número de manchas estuvo muy por debajo de las expectativas. Algo parece haber cambiado en el interior del Sol, algo que los modelos no pudieron predecir. Pero ¿qué?

El flujo de observaciones de los telescopios espaciales y terrestres sugiere que la respuesta se encuentra en el comportamiento de dos grandes cintas transportadoras de gas que reciclan los materiales y el magnetismo a través del interior del Sol y de toda la superficie. En promedio, a la cinta le toma 40 años completar el circuito (ver diagrama).

Cuando el equipo de Hathaway estudió las observaciones para descubrir en qué se habían equivocado los modelos, notaron que el flujo de la cinta transportadora de gas a través del Sol ha estado acelerándose desde 2004.

La circulación profunda dentro del Sol cuenta una historia diferente. Rachel Howe y Frank Hill, del Observatorio Solar Nacional de Tucson, Arizona, usaron observaciones de las perturbaciones de superficie causadas por el equivalente solar de las ondas sísmicas para inferir cuáles son las condiciones en el interior del Sol. Analizando los datos desde 2009 llegaron a la conclusión de que, mientras las corrientes de superficie se habían acelerado, las internas habían disminuido su velocidad hasta casi arrastrarse.

Estos hallazgos produjeron un caos en los mejores modelos informáticos del Sol. “Sin duda, es un reto para nuestras teorías”, dice Hathaway, “pero en cierto modo es bueno”.

No sólo nuestro conocimiento del Sol se beneficia con este trabajo. Hasta qué punto los cambios en la actividad solar pueden afectar nuestro clima es un dato de la mayor importancia. También es un tema muy controvertido. Hay quienes tratan de demostrar que la variabilidad solar es la causa principal del cambio climático, una idea que libraría de culpas a los seres humanos y al efecto invernadero de sus gases. Otros son igualmente evangélicos en sus afirmaciones de que el papel del Sol sobre el cambio climático es minúsculo.

Si este conflicto se pudiera resolver con un experimento, la estrategia obvia sería ver qué pasa al detener una de las causas potenciales de cambio climático, dejando que actúe solamente la otra. El extenso colapso de la actividad solar estos últimos dos años podría ser precisamente ese tipo de prueba, porque ha cambiado significativamente la cantidad de radiación solar que bombardea nuestro planeta. “Como experimento natural, es lo mejor que nos puede pasar”, dice Joanna Haigh, climatóloga del Colegio Imperial de Londres. “Ahora tenemos que ver cómo responde la Tierra”.

El enlace climático

Mike Lockwood, de la Universidad de Reading, Reino Unido, puede haber identificado una respuesta: el invierno europeo inusualmente frío de 2009/2010. Ha estudiado los registros de datos que se remontan hasta 1650 y ha encontrado que los inviernos europeos severos son más probables durante los períodos de baja actividad solar. Esto se ajusta a un cuadro de situación en el que la actividad solar originaría pequeños cambios climáticos globales con grandes efectos regionales.

Otro ejemplo es el mínimo de Maunder, el período entre 1645 y 1715 durante el cual las manchas solares virtualmente desaparecieron y la actividad del Sol se desplomó. Si un hechizo similar de inactividad está empezando a hacer efecto ahora y se extiende hasta el 2100, mitigará 0,3ºC en promedio cualquier aumento de la temperatura producido por el calentamiento global, según los cálculos de Georg Feulner y Stefan Rahmstorf del Potsdam Institute for Climate Impact Research de Alemania. Sin embargo, algo amplificó el impacto del mínimo de Maunder en el norte de Europa, iniciando un período conocido como Pequeña Edad del Hielo, durante el cual prevalecieron los inviernos más fríos y la temperatura promedio de Europa bajó entre 1 y 2 ºC.

Un correspondiente aumento de la temperatura parece asociarse con los picos de emisiones solares. En 2008 Judith Lean, del Laboratorio de Investigación Naval de Washigton DC, publicó un estudio que mostraba que la actividad solar tenía una influencia desproporcionada con aumento de las temperaturas en el norte de Europa.

Entonces ¿por qué la actividad solar produce estos efectos? Los aeromodelistas pueden tener la respuesta. Desde 2003 los instrumentos espaciales han estado midiendo la intensidad de la salida del Sol en varias longitudes de onda y buscando correlaciones con la actividad solar. El resultado apunta a las emisiones de luz ultravioleta. “La luz ultravioleta varía mucho, mucho más de lo que esperábamos”, dice Lockwood.

La luz ultravioleta está fuertemente relacionada con la actividad solar: las erupciones solares brillan intensamente en las longitudes de onda de los rayos ultravioleta, y esto ayuda a transportar su explosiva energía a través del espacio. Podría ser especialmente importante para el clima de la Tierra porque la luz ultravioleta es absorbida por la capa de ozono de la estratosfera, la región de la atmósfera que se sitúa directamente encima de la troposfera que origina el tiempo.

Si llega más luz ultravioleta a la estratosfera aumenta la cantidad de ozono. Y más ozono lleva a la estratosfera a absorber más luz ultravioleta. Así que, en tiempos de gran actividad solar, la estratosfera se calienta y esto influye sobre los vientos de esa capa. “La entrada de calor en la estratosfera es mucho más variable que lo que pensábamos”, dice Lockwood.

El refuerzo de calor de la estratosfera podría estar detrás de los efectos intensificados que sufre Europa por los cambios en la actividad solar. Ya en 1996 Haigh demostró que la temperatura de la estratosfera induce el pasaje de la corriente en chorro, el río de aire que pasa a gran altura de oeste a este a través de Europa.

El último estudio de Lockwood muestra que cuando la actividad solar es baja, la corriente en chorro está obligada a romperse en gigantescos meandros que bloquean los vientos cálidos del oeste y no los dejan llegar a Europa, permitiendo que los vientos del Ártico de Siberia dominen el clima.

La lección para la investigación climática es clara. “Hay tantas estaciones meteorológicas en Europa que, si no tenemos cuidado, estos efectos solares podrían influir sobre nuestros promedios globales”, afirma Lockwood. En otras palabras, nuestra comprensión del cambio climático global podría estar sesgada por no tener en cuenta los efectos de la actividad solar en el clima de Europa.

Así como un misterio empieza a aclararse, otro está llamando la atención. Desde su lanzamiento hace 15 años la nave espacial SOHO ha registrado dos mínimos solares, un ciclo solar completo, y dos ciclos parciales, el que terminó en 1996, y el que está surgiendo ahora. Uno de sus instrumentos, VIRGO, ha estado midiendo la irradiación solar total (TSI), la energía emitida por el Sol. Sus mediciones pueden ser añadidas a los resultados de misiones anteriores para formar un registro de 30 años de la producción de energía solar. Este muestra que durante el último mínimo solar la potencia del Sol fue un 0.015% más baja que durante el mínimo anterior. No parece mucho, pero es un resultado altamente significativo.

Solíamos pensar que la salida del Sol era inquebrantable. Este punto de vista comenzó a cambiar tras el lanzamiento en 1980 de la Misión Solar Maximum de la NASA. Sus observaciones demuestran que la cantidad de energía del Sol varía alrededor del 0.1% en un período de días o semanas a lo largo de un ciclo solar.

El campo magnético del Sol se genera en el límite entre la zona de convección y la zona radiactiva, conocida como tachoclina. Cintas de gas fluyen lentamente desde el ecuador a los polos, barriendo los debilitados campos magnéticos de las manchas solares cuando éstas desaparecen. Esto actúa como semilla para la siguiente generación de manchas, que aparecen donde los rulos en el campo magnético perforan la capa externa del Sol.

La estrella que se encoge

A pesar de esta variación, el TSI había descendido al mismo nivel durante los tres mínimos solares anteriores. No ocurrió lo mismo con este último mínimo alargado. Aunque el descenso observado es pequeño, el hecho de que haya ocurrido no tiene precedentes. “Esta es la primera vez que hemos medido una tendencia a largo plazo en la irradiación solar total”, dice Claus Frölich, el investigador principal del instrumento VIRGO del World Radiation Centre de Davos, Suiza.

Si la energía del Sol está cambiando, su temperatura debe estar fluctuando también. Mientras que las erupciones solares pueden calentar el gas de la superficie, los cambios en el núcleo del Sol tendrían mayor influencia sobre la temperatura, aunque los cálculos muestran que pueden pasar cientos de miles de años hasta que los efectos se infiltren en la superficie. Cualquiera que sea el mecanismo, cuanto más fría es la superficie, menos energía hay para “inflar” al Sol. El resultado de cualquier caída en la potencia del Sol es que éste se reduce también.

Las observaciones sugieren que es así, aunque todavía no debemos temer una catástrofe como la que se muestra en la película Sunshine. Ya en el siglo XVII el astrónomo francés Jean Picard midió el diámetro del Sol. Realizó sus observaciones durante el mínimo de Maunder y obtuvo un resultado mayor que las medidas modernas. ¿Se trata simplemente de un error de Picard o el Sol realmente se ha achicado desde esa época? “Hubo mucha discusión, pero el problema todavía no se ha resuelto”, dice Gérard Thuillier, de la Universidad Pierre y Marie Curie de París, Francia.

Las observaciones con telescopios terrestres no son lo suficientemente precisas como para resolver la cuestión, debido a los efectos distorsionantes de la atmósfera. Así que la Agencia Espacial francesa ha diseñado una misión, llamada acertadamente Picard, para tomar mediciones precisas del diámetro solar y observar los cambios.

De modo frustrante, el lanzamiento del cohete ruso Dnepr está en medio de un desacuerdo político entre Rusia y la vecina Kasajistán. Hasta que se resuelva esta disputa, el cohete debe esperar. Cada día de retraso representa la pérdida de datos valiosos mientras el Sol se encamina, aunque sea con pasos vacilantes, hacia el próximo ciclo de actividad. “Necesitamos ponerlo en marcha ahora”, dice Thuillier.

Lo que va a pasar con el Sol está más allá de nuestra capacidad de predicción. La mayoría de los astrónomos piensa que el ciclo solar seguirá su curso, pero con niveles de actividad significativamente bajos, similares a los que se vieron por última vez en el siglo XIX. Sin embargo, hay evidencias de que el Sol está perdiendo inexorablemente su capacidad de producir manchas solares. Para 2015 podrían haber desaparecido por completo, sumiéndonos en un nuevo mínimo de Maunder, y, quizás, una nueva Pequeña Edad del Hielo.

Por supuesto la actividad solar es sólo una de las fuentes naturales de variabilidad climática. Las erupciones volcánicas, que arrojan gas y polvo a la atmósfera, son otra. No obstante, sigue siendo crucial entender los cambios precisos del Sol y la forma en la que éstos influyen en los distintos patrones regionales climáticos de la Tierra. Los científicos del clima serán capaces de corregir estos efectos, interpretando las mediciones modernas e intentando reconstruir el clima de las centurias pasadas. Sólo haciendo esto podemos llegar a un consenso acerca del verdadero grado de influencia que tiene el Sol sobre la Tierra y su clima.

El pronóstico de las manchas solares

Aunque las manchas solares están haciendo una reaparición tardía después del prolongado mínimo solar, hay signos de que no todo está bien. Durante décadas, William Livingston, del Observatorio Solar Nacional de Tucson, Arizona, ha estado midiendo la fuerza de los campos magnéticos que perforan la superficie del Sol y producen las manchas solares. El año pasado, él y su colega Matt Penn señalaron que el promedio de fuerza de los campos magnéticos de las manchas solares ha ido descendiendo drámaticamente desde 1995.

Si esta tendencia continúa, en tan sólo 5 años el campo habrá caído por debajo del umbral necesario para formar las manchas.

¿Qué probabilidades hay de que esto suceda? Mike Lockwood, de la Universidad de Reading, Reino Unido, ha rastreado los datos históricos para buscar períodos similares de inactividad solar, que aparecen como incrementos en la producción de ciertos isótopos en los núcleos de hielo y en los anillos de los árboles. Encontró 24 casos en los últimos miles de años. En dos de estas ocasiones, las manchas solares desaparecieron durante décadas. Lockwood piensa que la probabilidad de que esto suceda ahora es del 8%.

Sólo en una ocasión el número de manchas hizo un efecto rebote y marcó niveles récord. En la mayoría de los casos, el Sol siguió produciendo manchas a niveles significativamente más bajos. Parece que la época de bonanza de las manchas solares del siglo pasado ha llegado a su fin.

¿PUEDE DIOS TENER FE?

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

La fe de Jesús

Dice Apocalipsis 14:12: “Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y LA FE DE JESÚS”.

Una de las preguntas que se suscita en la mente de cualquier persona pensante es si Dios puede tener fe. Y es que según la doctrina de la Trinidad, el Dios Trino está compuesto por  Tres Personas distintas: El Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo, y la Biblia nos dice, además, que Jesús, la supuestamente segunda Persona de la Trinidad, tenía fe—¡La fe de Jesús!

¿Qué es fe?

El apóstol Pablo nos dice de la fe, lo siguiente: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1). Es decir, la fe es la certeza de que vendrá u ocurrirá lo que se espera (p.e las promesas de Dios), y la convicción de lo que no se ve (p.e: la existencia de Dios y la de sus ángeles, la realidad de los demonios o ángeles caídos).

Dios no puede tener fe

Teniendo en cuenta de que la fe es tener la certeza de lo que se espera, y la convicción de lo que no se ve, sería imposible que Dios pueda tener fe, ya que para Él no puede existir cosa alguna que haya prometido que no se cumpla, ni nada invisible que Él no pueda ver. Definitivamente Dios no puede tener fe. Sin embargo, aquí tenemos al supuesto “Dios Hijo encarnado” que es el paradigma de la fe. ¿Cómo se puede explicar esto? ¿No dicen los Trinitarios que Jesús era Dios-hombre?¿No dicen que Jesús sabía todo? Si Jesús, en su supuesta preexistencia, estaba con Dios el Padre, ¿cómo podía tener fe en la existencia de Dios, y en sus promesas, si él mismo lo había visto personalmente en el cielo, y además, dar las promesas a los fieles humanos como Testigo de Su Padre?  Definitivamente aquí hay algo que no encaja en la supuesta “Deidad” del Hijo.

A partir de 1920 el juez J.F. Rutherford (segundo presidente de la Watchtower) emprendió una campaña de discursos por todo los Estados Unidos y el Canadá, la cual se conoció como “la campaña de los millones”, ya que Rutherford afirmaba que el Armagedón vendría para el año de 1925, y que en ese año resucitarían los antiguos patriarcas, personajes insignes de la pre cristiandad. Estos hombres habitarían la tierra en perfección humana en el nuevo paraíso terrenal. En ese sentido, millones de personas que en ese entonces vivían, y escuchaban sus discursos, y se convertían en Testigos de Jehová, no iban a morir jamás porque pasarían con vida el Armagedón en 1925.

Escuchen parte de ese discurso público donde Rutherford termina anunciando el Armagedón para 1925.

ESTATUA DE “JESÚS” ES FULMINADA POR UN RAYO

Una estatua que “representa a Jesús”, y que perteneció a una iglesia ‘evangélica’ de nombre Roca Sólida en Ohio, fue fulminada por un rayo, que causara que la estatua ardiera en llamas y quedara reducida a cenizas, dejando solamente el esqueleto carbonizado.La escultura ha sido vista por millones de personas, ya que se encontraba ubicada en las orillas de una carretera de transito directo (freeway), y se conocía como la estatua de “Jesús del Touchdown” porque tenía los brazos alzados, como si se tratase de un arbitro señalando una anotación de gol, en un partido de futbol.

La gigantesca estatua fue construida en el año de 2004, y estaba elaborada por espuma de poliuretano y fibra de vidrio, su altura era de 19 metros y su ancho de 12 metros. Los pastores de la iglesia la llamaban “Rey De Reyes”. El precio de la escultura estaba valorizado en 250,000 dólares y tienen planeado reconstruirla nuevamente.

La iglesia en donde estaba ubicada la escultura, cuenta con más de cuatro mil feligreses, y fue creada por el ex comerciante de caballos Lawrence Bishop y su esposa.

Algunos cristianos aseguraron que la estatua fue consumida por el dedo de Dios, ya que solamente era una blasfemia para la comunidad.

¿Sucederá lo mismo con el Cristo del Corcovado de la ciudad de Sao Paulo (Brasil) o de Lisboa (Portugal)?

Fotos por: AP

No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. Exodo 20:4.

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

“ Asimismo se alegró mucho el rey David, y bendijo a Jehová delante de toda la congregación; y dijo David: Bendito seas tú, oh Jehová, Dios de Israel nuestro padre, desde el siglo y hasta el siglo” (1 Cró. 29:10).

A) YAWEH ES EL DIOS Y PADRE DE JESUCRISTO:

1. Romanos 15:6: “Para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al DIOS Y PADRE de nuestro Señor Jesucristo”.

2. 2 Corintios 1:3: “Bendito sea el DIOS Y PADRE de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación”.

3. 2 Corintios 11:31: “El DIOS Y PADRE de nuestro Señor Jesucristo, quien es bendito por los siglos, sabe que no miento”.

4. Efesios 1:3: “Bendito sea el DIOS Y PADRE de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”.

5. 1 Pedro 1:3: “Bendito el DIOS Y PADRE de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos”

B) YAHWEH ES EL DIOS Y PADRE DE LOS CREYENTES:

1. Gálatas 1:4: “El cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro DIOS Y PADRE”.

2. Efesios 4:6: “Un DIOS Y PADRE de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos”.

3. Efesios 5:20: “Dando siempre gracias por todo al DIOS Y PADRE, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo”.

5. Filipenses 4:20: “Al DIOS Y PADRE nuestro sea gloria por los siglos de los siglos. Amén”.

6. 1 Tesalonicenses 1:3: “Acordándonos sin cesar delante del DIOS Y PADRE nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo”.

7. 1 Tesalonicenses 3:11: “Mas el mismo DIOS Y PADRE nuestro, y nuestro Señor Jesucristo, dirija nuestro camino a vosotros”.

8. Santiago 3:9: “Con ella bendecimos al DIOS Y PADRE, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios”.

9. 1 Corintios 15:24: “Luego el fin, cuando entregue el reino al DIOS Y PADRE, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia”.

C) UNO SE CONVIERTE EN HIJO DE DIOS POR LA RECEPCIÓN DE JESUCRISTO

“Mas a todos los que le RECIBIERON, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”. (Ver Juan 1:12).

El apóstol Pablo dijo que estar sin Cristo, es estar sin Dios, y por tanto, sin un Padre celestial. Dice Pablo a los Efesios, lo siguiente:

 Efesios 2:12: “En aquel tiempo ESTÁBAIS SIN CRISTO, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza Y SIN DIOS en el mundo”. (Aquí estar sin Cristo es estar sin Dios, el Padre).

Comentario:

Si decimos que Yahweh es nuestro Dios, automáticamente también estamos diciendo que Él es nuestro Padre. Y si decimos que Yahweh es nuestro Padre, estamos automáticamente afirmando que Él es nuestro Dios. No se puede afirmar que Yahweh es nuestro Dios, sin afirmar, al mismo tiempo, que Él nuestro Padre.

Pues bien, aquí viene lo inaudito: La Watchtower sostiene que Yahweh (Jehová) es el Dios de TODOS los Testigos de Jehová (son alrededor de 7 millones de miembros en todo el mundo a la fecha), pero yerran crasamente al enseñar que sólo 144,00o  de ellos (los llamados “ungidos”) son los únicos hijos de Dios, fuera de Cristo. Esto, por donde se lo mire,  no puede ser posible, ya que si Yahweh es Dios de TODOS los Testigos de Jehová, también es el Padre de TODOS ellos. Recordemos que Yahweh es Dios y Padre a la vez. Así que aquí vemos otra tergiversación de la Palabra del Señor por parte de esta secta clasista y racista. Pero millones de “Testigos de Jehová” no se percatan de este detalle, y siguen en la secta como si fuera la verdadera, la infalible, y la que Dios supuestamente está guiando a la salvación.  ¡Es, sin duda, un gran tragedia!

LA LEY Y LA GRACIA

Por Domingo Fernández Suárez

 

Capitulo 1 – LA LEY Y LA GRACIA

Hay en el hombre la tendencia a confundir los principios de la ley con los de la gracia, de tal suerte, que ni la ley ni la gracia puedan ser bien comprendidas. La ley es despojada de su austera e inflexible majestad, y la gracia de sus divinos atractivos. Las santas exigencias de Dios permanecen sin respuesta, y el sistema anormal creado por los que así mezclan la ley y la gracia, ni llena ni satisface las profundas necesidades del pecador.

La ley es la expresión de lo que el hombre debiera de ser, y la gracia demuestra lo que Dios es. ¿Cómo, pues, pueden formar unidas un solo sistema? ¿Cómo podría salvarse el pecador en parte por la ley y en parte por la gracia? Imposible. Es necesario que sea salvado por la una ó por la otra.

“La ley por Moisés fue dada: más la gracia… por Jesucristo fue hecha”. En la ley no había gracia ni misericordia. “El que menospreciare la ley de Moisés… muere sin ninguna misericordia”. Hebreos 10:28. “Maldito el que no confirmase las palabras de esta ley para cumplirlas”. Deut. 27:26.

El lenguaje de la gracia no es en el monte Sinaí donde se debe buscar. Jehová se manifiesta allí rodeado de una majestad terrible, en medio de tempestad, truenos, relámpagos y fuego, advierte al pueblo que no se acerque, que se mantenga lejos, porque “cualquiera que tocare el monte de seguro morirá”. Aquellas circunstancias no son las que acompañan una dispensación de gracia y de misericordia. En cambio, encajaban perfectamente en una dispensación de verdad y de justicia. La ley no era otra cosa. En la ley Dios declara lo que el hombre debe hacer y lo maldice si no lo hace. ¿Cómo podría obtener la vida por la ley? La verdad es, como Pablo nos enseña, que “la ley entró para que el pecado creciese”. (1) (Romanos 5:20).

La ley era, en cierto sentido, como un espejo perfecto, enviado del cielo a la tierra para revelar al hombre cuanto se había desfigurado moralmente. Pero si tiro una plomada perfectamente justa a lo largo de un tronco tortuoso, el plomo me mostrará las desviaciones del árbol, pero no lo enderezará.

Cuando Dios proclamó la ley, el pacto de las obras desde lo alto de aquel Sinaí, envuelto en fuego, lo hizo en un idioma y dirigiéndose exclusivamente a un pueblo. Pero cuando Cristo resucitó de entre los muertos, envió sus mensajeros de salvación y les dijo: “Id por todo el mundo; predicad el evangelio a toda criatura”. El caudaloso río de la gracia de Dios, cuyo lecho había sido descubierto por la Sangre del Cordero, debía desbordarse por la energía del Espíritu Santo, mucho más allá del estrecho recinto del pueblo de Israel y derramarse en abundancia sobre un mundo manchado por el pecado. Cuando Dios le dio la ley a Moisés, y éste bajó del monte con las tablas, aquel día tres mil israelitas fueron muertos. ¡Que cuadro tan fiel de lo que era el ministerio de la ley tenemos en Exodo 32, cuando Moisés desciende y arroja las tablas al suelo, ante la realidad del pecado del hombre, y las tablas se hacen pedazos, simbolizando la fragilidad de aquel pacto que el hombre no podría cumplir, y seguidamente la muere de los tres mil como bautismo de sangre de aquel ministerio de muerte y de condenación! En cambio, cuando descendió el Espíritu Santo en los días de Pentecostés, tres mil muertos en delitos y pecados fueron salvados.

La ley es como un acreedor que nos asfixia cada día con las cuentas, exigiéndonos que le paguemos hasta el último céntimo de una deuda que aumenta por momentos, mientras que nosotros estamos cada vez en peores condiciones económicas.

Ahora bien, la ley no tiene contemplaciones, ni rebaja la deuda, ni perdona un solo céntimo al deudor. Mientras el pecador no contemple así la ley, como a un cobrador de entraña de “piedra” y sin misericordia, está teniendo un concepto errado de la ley. Cristo, como autor de la gracia, es como un mediador entre dos, digamos deudor y acreedor, que dándose perfecta cuenta de lo implacable del acreedor y de la insolvencia del deudor, se presenta a pagar él la deuda, toda la deuda. ¿Por qué lo hace? Porque es misericordioso. Cuando la ley y la gracia no se ven así, es que no se ven como son.

Muchos, entre los que están los católicos romanos, los adventistas y otros, hacen una mezcla de gracia y ley, de Cristo y obras, que talmente parece que la ley perdona la mitad y el Señor paga la otra mitad. Como si el Señor me salvara un poco y yo tuviera que salvarme otro poco. Tal es la posición del adventismo. Cristo les salva si ellos cumplen la ley, o a lo menos, desde determinado momento.

Esto es despojar a Cristo de su hermosura y a la ley de su ira. La ley y la gracia nunca jamás estarán de acuerdo. Esta diferencia está bien marcada en Hechos 15:10-11: “Ahora pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos yugo (esto es la ley) que ni nosotros ni nuestros padres hemos podido llevar?”

Así que la ley era un yugo imposible de llevar, antes, ahora y siempre. ¿Cuál era, entonces, la esperanza de salvación de los apóstoles? “Antes por la gracia del Señor Jesús creemos que seremos salvos”.

El diccionario define la “ley” como: “Regla obligatoria”, y la “gracia” como: “Favor que hace uno sin estar obligado a ello”. Una corta definición de gracia pudiera ser: “el amor y favor de Dios para con los que no lo merecen”.

Hace días le dije a un profesor adventista: Dígame, ¿ustedes pueden saber antes de morirse si son salvos ó no? Me contestó que como quiera que la salvación era resultado del deber cumplido, él creía que si a la hora de la muerte uno podía mirar atrás y encontrarse satisfecho por haber cumplido con su obligación, ese sería un buen síntoma de que uno moriría siendo salvo.

El que me dijo esto es considerado, por ellos, como una lumbrera. Sin embargo, la respuesta que me dio es oscura, tétrica y altamente desconsoladora, porque si mi salvación depende, como él me quiso insinuar, de cumplir los mandamientos del decálogo, entonces a la hora de la muerte, lo único que veré es que no los he cumplido y que la ley me condena.

Parece increíble que elementos que se jactan de conocer la Biblia al derecho y al revés, no comprendan que la salvación no depende de que uno cumpla ó deje de cumplir, sino que la salvación depende única y exclusivamente de lo que Cristo cumplió e hizo por cada ser humano. De otra forma, Cristo salvó a los pecadores por su muerte de cruz y ahora ofrece la salvación al hombre gratuitamente; no le cuesta nada, nada tiene que hacer, sino reconocerse perdido, arrepentirse y creer, confiando de todo corazón en él como Salvador.

Cristo ofrece la salvación, la vida eterna y el hombre no tarda más en tenerla que lo que tarda en aceptarla por fe. En todo esto las obras del hombre no entran para nada. El hombre es salvo desde que cree ó si no, ¿qué dicen estos versículos de la Palabra de Dios?: “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas pasó de muerte a vida”. (Juan 5:24) “El que oye y cree”, nada de obras. El que oye y cree, “tiene vida eterna”. ¿Cuándo tiene vida eterna? Desde el momento en que oye y cree.

El adventista afirma que la salvación depende de dos cosas: De que el hombre crea en Cristo y cumpla la ley. De esta manera, mientras viva no puedo estar salvado, porque a lo mejor lo está hoy y mañana no. Pero la enseñanza de Cristo es como sigue: “El que oye y cree tiene vida eterna”, la salvación de su alma para siempre. Dijo más Jesús: “Mis ovejas oyen mi voz… y yo les doy vida eterna; y no perecerán para siempre”. (Juan 10:28). El apóstol Juan hablando de esta seguridad dijo: “El que tiene al Hijo tiene la vida”. (1ª Juan 5:12). Pablo también discute ampliamente el problema de la salvación por gracia, sin obras. Dice: “Siendo justificados gratuitamente por su gracia, por la redención que es en Cristo Jesús”. (Romanos 3:24). La salvación del hombre descansa por entero en la redención que Cristo obró a nuestro favor y el hombre la recibe “gratuitamente”, porque la salvación es un don de Dios.

Pablo ilustra esto por medio de Abraham y David en Romanos, capítulo 4. “¿Qué dice la Escritura? Y creyó Abraham a Dios, y le fue atribuido a Justicia. Empero, al que obra no se le cuenta el salario por merced, sino por deuda. Mas al que no obra, pero cree en aquel que justifica al impío, la fe le es contada por justicia”. (Romanos 4:2-5).

En otras palabras, si para salvarme tengo que cumplir la ley, entonces Dios no me regala nada, puesto que si no la cumplo me condena. Si yo le hago un trabajo a un hombre, cuando voy a cobrar y él me paga, no le debo ninguna obligación. Yo trabajé y cobro mi trabajo; él me paga lo que yo merezco y no hizo otra cosa que cumplir con un deber. Si una persona cumple la ley, tiene derecho a ir al cielo sin agradecerle nada a nadie, porque al infierno van los que no la cumplen. De aquí la gran verdad de que la salvación se alcanza por gracia pura, humilla al hombre y ensalza a Dios. Por eso la salvación es para el que no hace obras, “pero cree en aquel que justifica al impío”. ¡¡Gloriosa doctrina!!

¿Qué es lo que hace la ley? Dice Pablo: “La ley obra ira”. (Romanos 4:15). Precisamente la gracia viene en auxilio del que es perseguido por la ira de la ley. Por eso es que la salvación “es por fe, para que sea por gracia”. (Romanos 4:16). ¿Para qué fue puesta la ley? ¿Para que el hombre fuese salvo por ella? No. “La ley empero entró para que el pecado creciese”. Y esto es lo único que hace la ley, aumentar el pecado; pero gracias a Dios que cuando el pecado creció, por el ministerio de la ley, “entonces, sobrepujó la gracia”. (Romanos 5:20). No quiere esto decir que la ley sea pecado ó que sea mala, nada de eso, el pecado donde está es en el hombre, siendo nosotros los malos, ya que la ley en sí es buena. Pero como nosotros no somos buenos, la ley nos condena y la ley no tiene misericordia ni se compadece de nadie. De aquí precisamente la suprema necesidad del antídoto de la ley, la gracia. El que se quiera salvar por cumplir la ley es porque “ignorando la justicia de Dios y procurando establecer la suya propia, no se sujeta a la ley de Dios”. (Romanos 10:3).

Y voy a citar un versículo que dice algo, tanto como que establece la incompatibilidad y lo irreconciliable de que el pecador pueda ser salvo por gracia y por guardar la ley al mismo tiempo. Me refiero a Romanos 11:6: “Y si por gracia, luego no por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra”. Esto demuestra que la salvación no puede ser por gracia y por obras; tiene que ser gracia sola ó por obras solas. Y ¿a qué obras se refiere aquí? ¿Se refiere a la ley? Puede verse comparando el texto citado con Romanos 3:20, donde dice: “Porque por las obras de la ley ninguna carne se justificará delante de él”. Y escribiendo Pablo a los gálatas (2:16) les decía: “Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo”. En Efesios 2:8-10, dice: “Porque por gracia sois salvos por la fe”. Léelo bien lector y grítalo para que suene lejos: “Por gracia sois salvos por la fe; y esto no es de vosotros, pues es don de Dios”. Aun de la fe no se puede gloriar el hombre, porque también es don de Dios. “Por gracia sois salvos por la fe…”, y añade Pablo para que no haya lugar a dudas: “no por obras, para que nadie se gloríe”.

Y aunque ya he citado a Efesios 2:8-10, vuelvo a ese pasaje para hacer referencia a la pretendida contradicción entre Pablo y Santiago en cuanto a la justificación. Dice Pablo: “Creyó Abraham a Dios, y le fue atribuido a justicia… Porque decimos que a Abraham fue contada la fe por justicia”. Y “si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse”, lo cual es contrario a la palabra de Dios, porque ella dice: “Para que nadie se gloríe”. El lector puede leer Romanos, capítulo 4 y Gálatas 3:6-9. Ahora bien, ¿qué dice Santiago?: “Más ¿quieres saber, hombre vano que la fe sin obras es muerta? ¿No fue justificado por las obras Abraham, nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?” Fijémonos que Santiago escribió su epístola para los judíos convertidos, y una de las cosas que parece tuvo presente al escribirla fue combatir los “errores de los antinomianos”, quienes creían que el creyente en Cristo estaba libre para cometer a sabiendas toda clase de pecados.

Pablo en sus cartas afirma que el pecador es justificado y salvo por la fe, y añade, sin obras; y cita en apoyo de su tesis un pasaje de Génesis 15:1-6, donde dice que Dios le hizo ciertas promesas a Abraham y termina así el pasaje de Génesis: “Y creyó (Abraham) a Jehová, y contóselo por justicia”. Pablo afirma enfáticamente que la justificación es por fe, solamente por fe. Pero la fe que alcanza la justificación delante de Dios, es una fe viva, una fe que cree y obra en consecuencia; por eso dice Pablo: “Por gracia sois salvos por la fe… no por obras”.

Pero cuando el creyente ha sido salvo por gracia, mediante la fe y regenerado por el Espíritu Santo, Pablo afirma que el fruto de la justificación por la fe, la salvación por gracia, será una vida de obras abundantes que justifiquen. ¿A quién? ¿Al hombre? No, que justifiquen la fe, que salvó al hombre de fe. Por eso dice: “Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas”.

Esto fue lo que hizo Abraham. Creyó a Dios y fue justificado desde que creyó, según lo encontramos en Génesis 15. Pero 25 años, aproximadamente, después, Dios le dijo: “Ofréceme a tu hijo en holocausto, a tu Isaac, a quien amas”. Abraham, como que creía en Dios y le reconocía como Soberano, fue y le obedeció. De esta manera quedó demostrado que la fe de Abraham era una fe viva y no mera fe intelectual (Génesis 22). Pero en realidad, Abraham había sido salvo 25 años antes de ofrecer a Isaac. (2)

Santiago enseña que la fe que salva es una fe que después obra en consecuencia, y lo demuestra con un pasaje de la vida de Abraham, pero posterior al pasaje citado por Pablo. En una palabra, Pablo habla de la fe que justifica al impío y Santiago habla de las obras que justifican la fe y no al pecador, y dice que si alguno tiene fe en Dios, debe mostrarlo con hechos, porque si dice que tiene fe y vive en vicios y pecados, los hechos demuestran que tal fe es muerta. Esto mismo, desde otro punto de vista, es lo que dice Pablo en Efesios 2:8-10.

Dice Pablo escribiéndole a Tito: “La gracia de Dios que trae salvación a todos los hombres se manifestó”. ¿Qué es lo que trajo la ley a los hombres? La palabra de Dios responde: “La ley entró para que el pecado creciese”. Luego, la ley a pesar de ser “santa, justa y buena”, vino a ser para el hombre, un “ministerio” de pecado, de “ira”, de “condenación” y de “muerte”, y estoy citando palabras textuales de Pablo en Romanos y segunda Corintios. ¡Pero la gracia de Dios trae a los hombres salvación! ¡¡Aleluya!!

Salvación, “no por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó… para que justificados por su gracia, seamos hechos herederos según la esperanza de la vida eterna” (Tito 3:4-7).”Así que concluimos ser el hombre justificado por la fe sin las obras de la ley”. (Romanos 3:28). Y el hombre justificado, por el único medio que puede serlo, por la gracia de Dios, ya “no está bajo la ley sino bajo la gracia” (Romanos 6:14). Esto está claro ó pocas cosas pueden estar claras en el mundo.

Pablo dice: Bajo la ley, no; bajo la gracia, sí. Los adventistas y aun otros más pretenden estar bajo la ley y bajo la gracia al mismo tiempo. ¿Sabes cual es su manera de explicar las cosas? Pues dicen que la gracia nos es concedida para poder cumplir los preceptos de la ley. Quizás esto suene bien a algunos, pero esto es contrario, diametralmente opuesto, a que “la gracia de Dios trae salvación a todos los hombres”. Una cosa es que Dios, por su gracia me salve, me libre de las duras exigencias de la ley, y otra cosa es que Dios me dé una especie de fusil y me deje bajo el dominio de un monstruo terrible, esto es, el pecado. Armado con un arma mortífera, la ley, y Dios me dice: ahí te dejo, defiéndete hasta la hora de tu muerte contra tus enemigos: Pecado y ley, pero nada más puedo hacer por ti.

Pero Dios no hizo las cosas así. Él salva al pecador por su gracia, y le salva del pecado y del dominio del pecado y lo libra de la tutela de la ley. Con razón escribió Juan Bunyan, autor famoso de “El Peregrino”, lo que sigue: “Actualmente el creyente se halla mediante la fe en el Señor Jesucristo, bajo cubierta de tan perfecta y bendita justicia que la ley fulminante del monte Sinaí no puede hallar la menor falta o cortedad en ella. Esta se llama la justicia de Dios sin la ley”.

El creyente, salvado por la gracia, no está ya bajo la ley de Moisés, sino que al ser “hecho participante de la naturaleza divina” (2ª Pedro 1:4) tiene “la mente de Cristo” (1ª Corintios 2:16) y es “guardado por la virtud de Dios, por fe” (1ª Pedro 1:5). De esta manera, viviendo Dios en nosotros, y haciéndonos partícipes de sus principios morales opuestos al mal, es como la ley no tiene nada que ver con nosotros, porque Dios ha derramado en nuestros corazones unos principios, no negativos, como los del Sinaí, sino positivos, que nos apartan del mal y nos impulsan al bien, no por preceptos eternos, sino por potencia interna. Pero entiéndase bien: No es que Dios anula la ley del Sinaí para el cristiano, borrándola de las piedras y grabándola en el corazón, esto sería la misma cosa, solamente cambiándola de lugar.

La ley que Dios graba en nuestros corazones es distinta, es más gloriosa, sublime y elevada que la ley de Moisés. Aquélla fue para antes que viniese la gracia, pero la ley de la gracia, es la ley de Cristo resumida en el amor; es la esencia moral de la Divinidad, como un principio activo, enérgico y poderoso actuando dentro del creyente y no afuera.

Vamos a tratar de ilustrar esto. Ciertos países tienen una ley que tiende a proteger la infancia contra el descuido y el abandono de los padres. Pero todos los países están llenos de madres dichosas que cuidan tiernamente de sus hijos, aunque ignoran la existencia de tal ley. Pero tienen la ley escrita en el corazón. ¿Cuál ley? ¿La que obliga a las madres a cuidar a sus hijos? No, la ley del amor que impulsa a la madre a dar hasta su propia vida en defensa de su hijo. De esta manera la madre obrando por amor hace inútil la ley, que la quiere obligar, y al mismo tiempo establece la ley no como elemento externo que la obliga, sino interno que la impulsa. Esto deja explicado y aclarado el versículo de Romanos 3:31.

El gran teólogo bautista Mullins, tiene en uno de sus libros unos pensamientos contrastando la gracia con la misericordia que voy a copiar aquí: “En el Nuevo Testamento el amor de Dios se llama gracia. La misericordia consiste en apartar el castigo, en perdonar al transgresor. La gracia llega más lejos y confiere todo el bien posible. La misericordia y la gracia son los aspectos negativos y positivos hacia el pecador. La misericordia quita la copa amarga del castigo y pena de la mano del culpable y la vacía fuera de él. En cambio, la gracia llena de bendiciones hasta el borde. La misericordia perdona al objeto; la gracia le reclama para sí misma. La misericordia rescata el peligro, la gracia imparte una nueva naturaleza y confiere un nuevo estado. La misericordia es amor de Dios que idea un modo de escapar. La gracia es el mismo amor ideando modos de transformar a su objeto a la semejanza divina y habilitándolo para participar de la bienaventuranza celestial”. De esta manera, la gracia como principio activo, que obra en el creyente, transformándolo a la semejanza de Dios, hace inútil la ley de Moisés. Por eso es que no estamos bajo la ley sino bajo la gracia. (Romanos 6:14).

Los adventistas toman unos textos de los Salmos, que a veces son Salmos proféticos, que se refieren a Cristo y otras veces, que David habla de la ley como el conjunto de la revelación de Dios, que en sus días era posiblemente “El Pentateuco” y dice: “Cuanto amo yo tu ley” y “tu ley es la verdad”. Pero no olvidemos que David no era más que Cristo, ni supo en sus días tanto como Pablo. Aunque David fue un hombre privilegiado en su tiempo, pero ¿cómo vamos a subordinar lo que dijo Cristo y Pablo, por ejemplo, a lo que escribió David? Imposible. Además, yo acuso a los adventistas de que tratando de volcar la Escritura a su favor, hacen decir a la Palabra de Dios lo que ella no dice, y voy a probarlo.

En Hebreos 10:26 dice: “Porque si pecaremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio por el pecado”. En un tratado (adventista) que se titula “La norma del juicio” y que está garantizado por la “Asociación Occidental de los Adventistas del Séptimo día en Cuba”, citan el mismo versículo, pero falseado en la forma siguiente: “Si persistimos en el pecado voluntario, después de haber tenido conocimiento de la ley, ya no queda sacrificio por el pecado”. Según esto, nadie podría salvarse, porque a mí, por ejemplo, me enseñaron la ley desde que tenía uso de razón. No me enseñaron la gracia porque mis padres no sabían lo que era, ya que los sacerdotes católicos, en parte, como los adventistas, enseñan la ley. Pues bien, yo después de conocer la ley he pecado y estoy convencido de que los adventistas también han pecado, y según su tratadito, si uno peca voluntariamente después de conocer la ley, ya no hay salvación. Verdaderamente son dignos de lástima, por su ofuscación con la ley y en la ley.

Es de suma importancia entender bien los dos principios opuestos: La ley y la gracia. “La ley nos presenta a Dios como quien prohibe y manda”. “La gracia le presenta como quien encarece y ofrece”. “La ley maldice, la gracia redime de maldición”. “La ley mata, la gracia da vida”. La ley establece una distancia entre Dios y el pecador. La gracia abre el camino hacia Dios. La ley dice: “ojo por ojo”, la gracia dice: “No resistáis al mal”. La ley dice: Aborrecerás a tu enemigo, y la gracia: “Amad a vuestros enemigos”.

Voy a dar fin a este capítulo, citando un cuadro vivo, conde la Palabra de Dios nos hace ver de una manera magistral, lo que es la ley de Moisés y la gracia de Cristo, y después decidme debajo de cual queréis estar. Un día estaba Cristo en el Templo de Jerusalén. Era por la mañana. Los escribas y fariseos vinieron a él trayéndole una mujer que había quebrantado la ley de Moisés. ¿Qué dice la ley en aquel caso? ¿Qué se la perdone? No. La ley dice que la mujer debe morir apedreada. ¿Qué dijo la gracia antes aquel hecho consumado? Yo no te condeno mujer: Vete y no peques más. ¿Quisieran ustedes que la gracia hubiese procedido de otro modo? Entonces dejaría de ser gracia.

Y ahora díganme: ¿Cómo puede ser posible hacer una mezcla de ley y de gracia? ¿Cómo puede el pecador ser salvo por los dos principios al mismo tiempo? Si es cuestión de tener que cumplir la ley, ella nos condena siempre. En tal caso, si hemos de ser salvos, ha de serlo por gracia, una gracia abundante que nos quite el yugo de la ley, que nos perdone los pecados cometidos bajo la ley aunque no sea la ley de Moisés, sino la ley natural o de la conciencia, y que transforme nuestros pensamientos y sentimientos, haciéndonos amar a Dios, no por obligación, sino por amor.

Los enemigos de la gracia son la ley, las obras y la suficiencia propia. Por tanto, la salvación “es por fe para que sea por gracia” (Romanos 4:16). Y para cerrar con broche de oro, copio aquí un párrafo que Bunyan pone labios de “Fiel” y “Cristiano”.

Fiel.- Ya había subido hasta la mitad del collado, cuando mirando atrás vi a uno que me seguía más ligero que el viento, y me alcanzó… y me dio tan fuerte golpe, que me arrojó al suelo dejándome por muerto.
Preguntéle la causa de este mal tratamiento y… me dio otro golpe mortal en el pecho que me hizo caer de espaldas, dejándome medio muerto a sus pies.
Cuando volví en mí pedíle misericordia; mas su contestación fue: YO NO SÉ MOSTRAR MISERICORDIA; y de nuevo me arrojó al suelo.

Cristiano.- El hombre que te alcanzó era Moisés; no perdona a nadie, ni sabe compadecerse de los que quebrantan la ley.

Fiel.- Lo sé, y seguramente hubiera acabado conmigo a no haber pasado por allí uno que tenía heridas sus manos y su costado, que le mandó detenerse. (El Peregrino, capítulo once).

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(1) La idea es de tamaño, por lo tanto la palabra “abultase”, o “se hiciese más visible”, son más descriptivas hoy en nuestro vocabulario que la empleada en la traducción empleada.

(2) Sólo unas breves líneas a propósito de esta mención respecto a la fe de Abram. La fe de Abram como la de todos nosotros tuvo un crecimiento progresivo, basado en su relación personal con Dios.

Abram se marchó de su tierra y familia cuando recibió el llamamiento de Dios, a los 75 años, y en su primer caminar tuvo tiempo para cultivar su fe en Dios a través de las relaciones que siguieron a tal decisión, cuando hubo hambre sobre la tierra, cuando fue defendido por Dios ante el faraón, cuando se separó de Lot y se fue a las tierras menos “productivas” a primera vista. Luego recibió una importante promesa de Dios para él y su descendencia, pero su fe todavía no había progresado y él pensó ne “arreglárselas por sí mismo” para tener descendencia de Agar. Todavía necesitó conocer más al Dios Todopoderoso antes de descansar en sus promesas de darle descendencia a través de su anciana esposa que ya carecía de menstruación.

Esto es una simplificación de muchos años de comunión y conocimiento de Dios, y de ver su tremendo poder destruyendo a Sodoma y Gomorra, pero regalándole la liberación de Lot y sus hijas. Cuando la fe de Abrahám llegó a su madurez, él no creyó nunca que ina a sacrificar a Isaac, sino a presenciar un prodigio de parte de Dios. Nunca demanda Dios una fe ciega, fanática e irracional, sino que nos va proporcionando evidencias para creer.
Abrahám creyó plenamente en la promesa de que Dios le daría descendencia en Isaac, y por lo tanto él estaba seguro del poder de Dios para resucitarlo aun cuando lo hubiese ofrecido en el sacrificio. Esta es la revelación que sobre este asunto nos da Hebreos 11:18. Ni por un momento Abrahám pensó en resultar defraudado ahora, después de tantas pruebas de parte de Dios, para perder y regresar sin su hijo, porque ya había adquirido el conocimiento de la fidelidad, del poder, y del cumplimiento absoluto de las promesas de Dios, y sólo descansó en ellas.

No era, pues, un acto sublime, sino un acto natural de quien adquirió una fe firme, no quimérica, ni fantástica, en un Dios que es real. Una fe no puesta en hombres, ni de organizaciones humanas falibles y por cuya experiencia jamás confiaría. Pero en Aquel que es siempre FIEL, ni por un momento pensó en que después de tantas demostraciones de poder y certeza, le pudiera ahora fallar (Rom. 4:21). Tampoco tenía conciencia de cometer asesinato alguno, pues sabía que Isaac recobraría la vida para darle la descendencia comprometida por Dios.

Capitulo II -

LA LEY FUE DADA AL PUEBLO DE ISRAEL Y NUNCA A LOS GENTILES

Apenas será necesario decir que la ley fue dada a Israel en el Sinaí, y a ningún otro pueblo de la tierra. En el libro de Levítico, capítulo 26 y verso 46, dice: “estos son los decretos, derechos y leyes que estableció Jehová entre sí y los hijos de Israel en el monte de Sinaí por mano de Moisés”. Y en 27:34 del mismo libro añade: “Estos son los mandamientos que ordenó Jehová a Moisés, para los hijos de Israel”. ¿A qué mandamientos se refiere aquí el escritor? Pues a todo lo que queda escrito atrás de Levítico 27. En Deuteronomio 5:2-3, dice así: “Jehová nuestro Dios hizo pacto con nosotros en Horeb. No con nuestros padres…, sino con nosotros, los que estamos aquí hoy”.

Pablo afirmó esto mismo cuando hablando de los grandes privilegios de los israelitas como nación, dijo que entre otros privilegios tenían el de que Dios les había dado a ellos la ley. (Romanos 9:4). Pablo mismo en el año 58 de nuestra era, escribiendo a una iglesia de cristianos, procedentes del judaísmo y del gentilismo, dijo estas palabras: “Porque los gentiles no tienen ley”. Quiere decir, ellos no tienen una ley escrita como la tienen los judíos. (Romanos 2:14). Y escribiendo a los corintios, (1ª Cor. 9:20,21) dijo: “Heme hecho a los judíos como judío…; a los que están sujetos a la ley como sujeto a la ley. A los que son sin ley, como si yo fuera sin ley”. Aquí Pablo de una manera clara y terminante, determina que solamente los judíos estaban sujetos a la ley, pero los gentiles “son sin ley”. Y ahora, ¿cuál era la situación de Pablo como judío convertido al cristianismo? Pues muy claramente, Pablo nos dice que él ya no está sujeto a la ley de los judíos, ó sea a la del Sinaí, sino a “la ley de Cristo”, al Nuevo Testamento.

Así, pues, según las Sagradas Escrituras, la ley fue dada única y exclusivamente a un pueblo, el pueblo hebreo y a ningún otro pueblo de la tierra. Yo reto a los adventistas para que muestren un versículo ó más en donde se ordene predicar la ley a los gentiles. La ley fue para un pueblo. El evangelio es para toda criatura. El Señor envió a sus discípulos a predicar el evangelio y no la ley. Cuando los apóstoles, en cumplimiento del mandato de Cristo, predicaron a los gentiles que no tenían ley, su mensaje fue éste: “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo”. (Hechos 10:43 y 16:31).

En los días en que mataron al diácono Esteban, sobrevino una persecución a los cristianos de Jerusalén y algunos llegaron hasta Antioquía de Siria, y se nos dice (Hechos 11:20) que “hablaron a los griegos (gentiles) anunciando el evangelio del Señor Jesús”. “Y la mano del Señor era con ellos: y creyendo, gran número se convirtió al Señor”. De la iglesia que se constituyó allí en Antioquia es que fue Pablo pastor varios años, y fue aquella la primera iglesia compuesta, al menos en gran parte, por gentiles.

Después de unos cuantos años, fueron algunos judíos cristiano de Jerusalén a Antioquía, y al ver que aquellos hermanos no guardaban la ley de Moisés, les empezaron a decir: “Si no os circuncidareis conforme al rito de Moisés no podéis ser salvos”. Pablo y Bernabé y otros obreros de aquella gran iglesia misionera, predicaban que el pecador era salvo por creer en Cristo, pero ahora vienen “algunos de Judea”, que dicen que eso no es así; que hay que creer en Cristo y someterse a le ley de Moisés. Esto alarmó a los cristianos de Antioquia, y suscitó una muy violenta discusión entre Pablo y Bernabé, de una parte, y los judíos procedentes de Jerusalén, de la otra. ¿Estarían Pablo y Bernabé equivocados en cuanto a las doctrinas que predicaban? Como es muy lógico, los miembros de aquella iglesia quisieron aclarar de manera definitiva el asunto, porque no estaban dispuestos a correr el riesgo de creerse salvos y estar perdidos; esperar ir al cielo, según les decían los pastores, pero al fin ir al infierno, según los judaizantes de Jerusalén.

En este difícil problema, la iglesia determinó que Pablo, Bernabé y una comisión de miembros en representación de toda la iglesia, fuesen a Jerusalén y allí en presencia de los Apóstoles, los Ancianos y todos los creyentes determinasen de una vez y para siempre, si los gentiles debían y tenían que someterse a la ley de Moisés ó no. La comisión llegó a Jerusalén y “fueron recibidos por la iglesia, los Apóstoles y Ancianos” y les contaron el motivo por el que venían. (Véase Hechos 15:1-20).

Después que la iglesia oyó el motivo que les traía, dice el verso 5, que “algunos de la secta de los fariseos, que habían creído, (en Cristo) se levantaron, diciendo; Es menester circuncidarlos (¿a quièn?, a los miembros de la iglesia de Antioquia y a todos los gentiles que se convirtieran) y mandarles que guarden la ley de Moisés”. Llamo la atención de mis lectores al hecho muy importante de que el término “la ley de Moisés”, comprende todo lo que Moisés dejó escrito, y no solamente a los diez mandamientos, como pretenderán decir los adventistas.

La primera parte de la reunión en Jerusalén fue tempestuosa, porque los fariseos pretendían que de todos modos los gentiles se sometieran a la ley de Moisés. Dice la Palabra: “Habiendo grande contienda, levantándose Pedro, les dijo: Varones hermanos, vosotros sabéis cómo ya hace algún tiempo que Dios escogió que los gentiles oyesen por mi boca la palabra del evangelio, y creyesen. Y Dios les dio el Espíritu Santo como a vosotros; y ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos, purificando por la fe sus corazones. Ahora pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos yugo, que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? Antes por la gracia del Señor Jesús creemos que seremos salvos, como también ellos”.

Pedro puso las cosas en su lugar. El dijo: Creemos que nosotros, judíos, y ellos, gentiles, todos somos salvos por la gracia del Señor Jesús, mediante la fe y no por llevar hasta la hora de la muerte un yugo pesadísimo e imposible. Y Pedro apeló a la experiencia del pasado. Dios había dado el don del Espíritu Santo, que en un sentido, comprendía todos los demás dones de Dios al hombre, como los sigue comprendiendo; porque desde la convicción de pecado hasta la santificación, todo es fruto del Espíritu Santo, y Dios había dado el Espíritu Santo sin hacer diferencia entre los que seguían la ley y los que no la seguían, dando así a entender que la salvación no dependía de la observación de la ley.

Después que Pedro terminó de hablar, hablaron Pablo y Bernabé para abundar en la misma opinión que Pedro. Finalmente Jacobo, muy posiblemente hermano carnal de Jesús, y presidente de aquella asamblea, hizo el resumen y entre otras cosas dijo: “Por lo cual yo juzgo, que los que de los gentiles se conviertan a Dios no han de ser inquietados. Entonces pareció bien a los apóstoles, a los ancianos, con toda la iglesia, elegir varones de ellos, y enviarlos a Antioquía, con Pablo y Bernabé. Y escribir por mano de ellos; y decirles: Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, os han inquietado con palabras, trastornando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley, a los cuales no mandamos”.

El lector debe fijarse en la fuerza de estas palabras que acaba de leer y debe comprobarlas en su Biblia, en el capítulo 15 de los Hechos. Al fin, Pablo y Bernabé y los gentiles habían ganado la batalla, los fariseos judaizantes quedaron derrotados, desautorizados y calificados como “trastornadores de almas”. La importancia de aquella asamblea celebrada, más ó menos en el año 50 de nuestra era, jamás la podremos comprender bien. Cuándo la doble comisión de hermanos regresó a Antioquia, la iglesia se reunió y al enterarse de la decisión unánime de los Apóstoles sobre aquella embarazosa cuestión, ¿qué pasó?, que “fueron gozosos de la consolación” que recibieron al saber que para ir al cielo no había que someterse a la ley sino recibir a Cristo por fe en el corazón.

¿Qué hubiera sido del cristianismo si en aquella hora, cuando se estaban poniendo los fundamentos, no hubiera habido un Pablo que, como doctor de los gentiles, supiese poner las cosas en su lugar y defender la verdad a todo precio? La respuesta solo Dios la puede dar. En esta asamblea de Jerusalén quedó, de manera definitiva e inequívoca, aclarado para siempre que los gentiles nada tienen que ver con la ley de Moisés. Fue el momento preciso en que el asunto se puso a prueba, y los apóstoles bajo la dirección del Espíritu Santo y la inspiración, de Dios, a ellos otorgada, dejaron bien sentado que “los gentiles no han de ser inquietados”, mandándoles guardar la ley.

El lector que quiera estar sobre lo seguro, debe estudiar bien el mencionado capítulo 15. Los adventistas están haciendo el mismo triste y desdichado trabajo que aquellos judíos que fueron de Jerusalén a Antioquía, y allí sembraron la alarma y la confusión entre los hermanos.

En el capítulo 21 de los Hechos hay otro pasaje terminante y enfático. (Véanse los vers. 17-25) Pablo llega a Jerusalén. Jacobo y los hermanos, después de oírle, le advierten que los ánimos están allí muy excitados en contra suya. ¿Por qué? Porque los judíos de Jerusalén han oído que Pablo está enseñando “a apartarse de la ley de Moisés a todos los judíos”. Le recomiendan que haga una demostración de sometimiento a la ley para que la multitud vea que no es así. Pero ahora viene una salvedad en cuanto a los gentiles (verso 25) que dice así: “Empero en cuanto a los que de los gentiles han creído, nosotros hemos escrito haberse acordado que no guarden nada de esto”. ¿Puede pedirse una cosa más clara que ésta en demostración de que la ley fue dada a los judíos y nunca fue dada ni mandada a los gentiles?

Creo haber demostrado y aclarado este punto para todo el que quiera ver las cosas como son.

Capitulo III -

LA UNIDAD DE LA LEY

Por la unidad de la ley entiendo y voy a demostrar, que la mayor parte de las veces que a través de toda la Biblia se habla del término “la ley de Moisés” o simplemente “La Ley”, se da a entender los cinco libros que escribió Moisés.Bajo la expresión “La Ley de Moisés”, se entiende tanto los mandamientos grabados en piedra, como aquellas ordenanzas, leyes y preceptos de todo orden que Dios dio al pueblo de Israel por medio de Moisés.

Claro que dentro del término general “La Ley”, se habla de: “La Ley del holocausto”; “La ley del presente”; “La ley de la expiación”; “La ley de la plaga”; “La ley del leproso”; “La ley de los celos”; “La ley del nazareno”. ¿Quiére esto decir que sean siete las leyes? No. En el terreno particular son siete leyes que tienen que ver con otros tantos asuntos. Pero estas siete leyes son parte integrante del término general “La ley”.

Los adventistas pretenden hacer una división de la ley en dos partes: “La ley moral” y “la ley ceremonial”. ¿Se encuentra tal división en las Escrituras? No. Los adventistas pretenden que la ley que ellos llaman ceremonial, fue abolida, pero que la ley moral está en pie, en todo su vigor. Pues yo no creo en tal división. ¿Cuáles son los argumentos que ellos aducen en apoyo de su teoría? Se basan especialmente en dos pasajes de las cartas de Pablo, que son: Efesios 2:15, “Dirimiendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos en orden a ritos”. Y Colosenses 2:14, “Rayendo la cédula de los ritos”.

La palabra del original griego en estos pasajes es, “DOGMA”, empleada solo cinco veces en todo el Nuevo Testamento. Las dos antes citadas y el Lucas 2:1, “Salió edicto de parte de Augusto”. Hechos 16:4, “Les daba que guardasen los decretos”. Hechos 17:7, “Hacen contra los decretos del César”. La versión de Felipe Scío de San Miguel tiene en ambos pasajes (Efesios y Colosenses) en vez de “rito”, “decretos”. La versión de Torres Amat tiene “ritos” en el primero y “decretos” en el segundo. La Versión Moderna tiene en Efesios 2:15, “habiendo abolido en su carne (crucificada) la ley de mandamientos en forma de decretos”. Y en Colosenses 2:14, “Borrando de en contra de nosotros, la cédula escrita en forma de decretos”. El Nuevo Pacto tiene la misma traducción que la Versión Moderna.

El famoso comentarista Dr. E. Lund, redactor que fue de “Revista Homilética”, comentando Colosenses 2:14, dice así: “La palabra cédula usada aquí, es voz que ocurre con frecuencia en las leyes romanas y significa billete o nota de promesa bajo la firma manuscrita. Los “ritos”, debe leerse “decretos”, y son los decretos de Dios en toda la ley escrita del Antiguo Testamento. Por eso dice el Apóstol aquí, no “contra vosotros” (gentiles), sino “contra nosotros” (judíos). En estos decretos hallamos nuestra propia firma, porque admitimos que la ley es buena y que nuestro deber es cumplirla, pero resulta un documento muy contrario a nosotros, cédula ó documento de cuentas que no hemos pagado, quedando a deber. Pero Dios al perdonar, cancela el documento, rompe la cédula y nos deja sin deuda. Y esto lo hace mediante Cristo Jesús, que “nos ha rescatado de la maldición de la ley”. Tengo a la vista el “Comentario a los Colosenses” por C. W. Branch, cuya opinión coincide con la de Lund. De todas maneras, el lector debe observar que la palabra “DOGMA”, del original, no podría ser traducida “ritos” en tres pasajes en que aparece, además de los dos a que nos estamos refiriendo, porque sería impropia traducir: “Salió rito de parte de Augusto Cesar”.

Los pasajes de Efesios 2:15 y Colosenses 2:14, encierran la misma idea que Gálatas 3:10-13, donde dice: “Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas que están escritos en el libro de la ley”. Dice aquí el Dr. Lund, comentando este pasaje: “La ley y los profetas” es una expresión bíblica que denota todo el Antiguo Testamento. Cuando se dice “el libro de la ley”, equivale a la primera parte del Antiguo Testamento, que contiene todas las leyes religiosas, morales, administrativas y penales”. Una gran parte de las leyes dadas por Dios a Israel, no podrían catalogarse dentro del término ritual, porque no son ritos, son preceptos morales. El lector puede leer, por ejemplo, Éxodo 21 al 23, y allí encontrará varias leyes que no son de orden ritual, sino moral. Pero cuando dice Pablo: “Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas que están escritas en el libro de la ley para hacerlas”, ¿a qué parte de la ley se refiere? Sería ingenuo el hacer aquí distinción de ley, puesto que, si no permanecían en los preceptos de orden puramente ritual, caían bajo de maldición, y ¿cuánta más maldición les traería la violación de los preceptos morales?

¿Qué dijo el Señor en Mateo 9:13? “Andad pues y aprended qué cosa es: misericordia quiero y no sacrificio”. El sacrificio judío era un rito, la misericordia no. Ahora bien, la lógica y el sentido común nos dicen que le pasaje de Gálatas 3:10, se refiere a toda la ley y de toda esa ley que se vino a convertir en una maldición para el hombre, porque no podía cumplirla; de toda esa ley dada por Moisés, “Cristo nos redimió”. El no nos redimió de unos cuantos preceptos, para dejarnos sometidos al estricto cumplimiento de otros, porque en tal caso estaríamos aún bajo la maldición de una parte de la ley. Cristo nos redimió de la ley, de toda la ley que Dios dio al pueblo de Israel por medio de Moisés, o de cualquier otra forma de ley anterior a Cristo.

Los adventistas afirman que Cristo nos redimió de la ley que ellos llaman ritual. Ahora yo les pregunto: ¿Comer carne de puerco o dejarla de comer, pertenece a la ley moral o ritual? Ellos mismos confiesan que pertenecen a la ritual, y sin embargo, se someten como esclavos a una ley que dicen que no está en vigor, y lo hacen con verdadero fanatismo, pues un adventista recalcitrante en sus doctrinas, ni come carne de puerco, ni nada en que intervenga cualquier sustancia derivada del puerco. En esto son igual que los mahometanos. Cuando uno les presenta esto a ellos, alegan que si lo hacen es por higiene y no por la conciencia, pero en la práctica el adventista es un esclavo de la ley, de toda la ley.

Los cristianos de Galacia habían empezado por creer en Cristo para ser salvos, y después querían someterse a ciertos preceptos de la ley y no a otros, pero Pablo les advirtió que “maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas que están escritas en el libro de la ley”, “y otra vez vuelvo a protestar a todo hombre que se circuncidare, que está obligado a hacer toda la ley”. (Gálatas 5:3). La referencia que Pablo hace a la ley está tomada de Deuteronomio, cap. 27, en donde casi se habla solamente de preceptos morales, y de ellos, de toda la ley nos libró Cristo. Pero el adventista está bajo la maldición de la ley; porque no la cumple toda y quiere cumplir una parte; por lo menos, se siente obligado en conciencia a cumplirla.

Cito a continuación una serie de pasajes donde el lector puede comprobar que para los israelitas la ley era una y no dos. “Estos son los decretos, derechos y leyes que estableció Jehová entre sí y los hijos de Israel en el monte Sinaí”. (Levítico 26:46). En este pasaje los “decretos”, “derechos” y “leyes”, componen en conjunto “la ley”. “Estos son los mandamientos que ordenó Jehová a Moisés”. (Lev. 27:34). “¿Qué gente hay que tenga estatutos y derechos justos como toda esta ley que yo pongo hoy delante de vosotros?” (Deut. 4:8). “Para guardar todas las palabras de aquesta ley y estos estatutos”. (Deut. 17:18,19). “Conforme a toda la ley que Moisés te mandó”. (Josué 24:26). La referencia es a todo cuanto había sido escrito hasta entonces por mandato de Dios, porque si fuese a las tablas solamente, Josué no escribiría sobre ellos otra cosa. “El libro perdido y hallado”. (2ª Reyes 22:8-13). “La ley de Jehová que El prescribió a Israel”. (2ª Crón. 16:40). “Como está escrito en la ley de Moisés”. (2ª Crón. 23:18). “Las cosas que les he mandado, toda ley, estatutos y ordenanzas, por mano de Moisés”. (2ª Crón. 33:8).

En los Salmos está muchas veces la expresión “ley”, pero cualquier lector honrado sabe que se refiere a todo lo escrito hasta tal fecha. Lo mismo que cuando Isaías dice: “A la ley y al testimonio” (8:19), quiere decir a toda la revelación de Dios hasta el presente en que vivía el profeta. En Nehemías 8:1-3 se habla del “libro de la ley” que Esdras leyó “desde el alba hasta el mediodía”. Esto prueba que la ley era una y no dos; esto prueba que el libro de la ley era todo cuanto Moisés había escrito. Malaquías 4:4, dice: “Acordarte has de la ley de Moisés mi siervo… ordenanzas y leyes para todo Israel”. Las “ordenanzas y leyes” componían ¿qué?: “La Ley de Moisés”, expresión que lo encierra todo.

Si del Antiguo Testamento pasamos al Nuevo Testamento, encontramos lo mismo. La ley es una y no dos al hacer referencia a ella, a menos que el texto o el contexto indiquen otra cosa. Por lo menos 160 veces se emplea el término “ley” en el Nuevo Testamento, y siempre se refiere a la ley de Moisés como un todo y no a una parte. Solamente en Romanos hay 49 referencias a la ley, sin que haya una sola en donde se pueda apreciar que Pablo dividía la ley en dos. Vamos a dar algunos ejemplos: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas”. Este pasaje lo toman los adventistas para afirmar que la ley moral está vigente. Dice el gran exegeta Dr. Juan A. Broadus en su comentario acerca de este versículo, lo siguiente: “La ley y los profetas es frase que se emplea para denotar toda la Escritura del Antiguo Testamento, siendo la ley los cinco libros de Moisés (la Torah), y los profetas el resto del mencionado Antiguo Testamento. Véanse pasajes paralelos en: Mateo 11:13; 7:12; 22:40. Lucas 16:16. Juan 1:45. Hechos 13:15; 28:23. Romanos 3:21. En todos estos pasajes “la ley y los profetas” denota todo el Antiguo Testamento. No se puede barrenar el término “ley” para hacer dos, cuando toda la ley está comprendida como una unidad.

En Lucas 2:22-27 tenemos los términos “Ley de Moisés” y “ley del Señor”. Ambos términos comprenden lo mismo: los cinco libros de Moisés, conocidos como “la ley” propiamente dicha. En Lucas 24:44 dice: “Todas las cosas que están escritas de mí en la ley de Moisés, y en los profetas y en los Salmos”. Aquí tenemos otra división del Antiguo Testamento dada por el Señor. “La ley, los profetas y los Salmos”. Para Cristo la ley eran los cinco libros de Moisés. “La ley por Moisés fue dada”. (Juan 1:17). “En la ley Moisés nos mandó apedrear a las tales”. (Juan 8:5). “Nosotros tenemos ley, y según nuestra ley debe morir”. (Juan 19:7). En 1ª Corintios 9:8-9 tenemos: “La ley” y “la ley de Moisés”.

¿Cómo podemos saber nosotros que el término “ley” en estos pasajes no se refiere solamente al capítulo 20 de Exodo? Pues muy fácil y sin lugar a dudas.

1. Lucas 2 se habla de “la ley” en conexión con la purificación de María y la redención del primogénito, cuya referencia es a una costumbre establecida en la ley, de la cual se habla en Éxodo 13:2 y Números 18:15.

2. En Juan 8:5 se habla de “la ley”, pero la referencia está tomada del libro de Levítico 20:10.

3. En Juan 19:7 dice: “Nosotros tenemos ley”, y la referencia está tomada de Levítico 24:16. De esta manera se ve que el término ley se emplea en sentido general y no limitado como pretenden los adventistas. Ellos tienen tal obsesión con esto, que en viendo la palabra “mandamiento” ó “ley”, ya están en Éxodo 20, y no es así, según vemos por la propia Palabra del Señor. (3)

Como bien observa Broadus, en su comentario acerca de Mateo, página 130, lejos de limitarse la expresión “ley” a Éxodo 20, en varios pasajes del Nuevo Testamento el término denota todo el Antiguo Testamento, como se ve por los pasajes siguientes: Juan 10:34: “No está escrito en nuestra ley?” ¿En qué parte estaba escrito? En el Salmo 82:6. En Juan 12:34 dice: “hemos oído de la ley”. La referencia es el Salmo 89:4 y otros varios pasajes de los profetas. En Juan 15:25, dice: “Está escrito en su ley”. La referencia está tomada del Salmo 35:19. En 1ª Corintios 14:21, dice: “En la ley está escrito”. Dice el comentarista A. B. Rudd: “es una cita de Isaías 28:11,12; así es que la palabra “ley” aquí, como en Romanos 3:19, quiere decir no sólo la ley de Moisés, sino el Antiguo Testamento entero”. Lo mismo puede verse en 14:34, “la ley dice”, y la referencia es Génesis 3:16.

Hay muchas personas que quizá de una manera poco inconsciente dividen la ley en ritual y moral. A aquellos que tengan a mano una concordancia, yo los invito para que estudien todos los pasajes en que se habla de la ley en el Nuevo Testamento, y después díganme qué apoyo bíblico tiene tal división. ¿Quiere esto decir que la ley no tiene preceptos morales y rituales? En ninguna manera. Yo estoy afirmando la unidad de la ley de Moisés y nada más.

Voy a terminar este capítulo con una cita del gran teólogo B. H. Carroll, tomada de su comentario de Gálatas, donde dice acerca del verso 21, del capítulo 4, lo que sigue: “¿Decidme, los que deseáis estar bajo la ley, o no oís la ley? Llamo la atención al hecho de que lo que dice la ley aquí, no se halla en Éxodo, Levítico, Números ó Deuteronomio, sino que se encuentra en el Génesis. El punto es este: Que el Nuevo Testamento así como el Antiguo, da a la historia del Pentateuco el nombre de ley, así como la misma legislación. La historia es el fondo de los estatutos, toda ella. La historia y la legislación son llamados la ley. Si entendemos esto claramente, nos guardará de las equivocaciones de los críticos. Sea la historia del Génesis ó la legislación del Monte Sinaí, todo es llamado la ley”.

Y Juan C. Varetto, añade: “Los escritores del Nuevo Testamento no conocen esta división que han hecho algunos teólogos. El decálogo es la parte más importante de la ley, pero no es la ley. Basados en la teoría de las dos leyes, los adventistas pretenden que una fue abolida y la otra no, pero tal teoría no tiene apoyo bíblico y tiene la Biblia en contra.”
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(3) Ellos se ven obligados a justificar la visión “celestial” de la Sra. White, pretendiéndola apoyarse a través de las Escrituras y presentar argumentos que puedan ser aceptados por mentes predispuestas para creer cualquier cosa que les facilite la lectura rápida y no reflexiva sobre la disparatada teología de su líder carismática.

Capitulo IV –

LA LEY ABOLIDA PARA EL CRISTIANO CONVERTIDO

Esto de “la ley abolida” suena muy sospechoso en los oídos aun de muchos que no son adventistas. Sin embargo, esto es el corazón de toda la discusión. Si la ley está en vigor, los adventistas están en lo cierto, y los que los combaten están equivocados, porque “la ley dice…”, y el adventista pretende ó procura hacer, mientras que si la ley dice y el evangélico no hace ó procura hacer nada, ¿cómo será justificado? Si no pudiera demostrar que la ley está abolida para mí, entonces voy a empezar a guardar el sábado y los demás detalles, porque en la ley está mandado que se guarden.

Yo sé que los principios morales de Dios no cambian, ni se abrogan, pero estos principios de la moral Divina, no fueron patrimonio exclusivo del pueblo judío. El privilegio del pueblo judío fue que Dios les dio una ley donde estos principios estaban escritos, pero el resto de los pueblos de la tierra tenían estos elementos de moral grabados en la conciencia, desde la creación. Los gentiles no tenían ley escrita en tablas ó en pergaminos, pero Pablo afirmó que la tenían escrita en sus corazones. (Véase Romanos 2:14,15).

El conocido comentador G. H. Lacy, está en lo cierto cuando dice: “La sustancia de la parte moral de la ley de Dios, ha estado en vigor desde la eternidad, y sus obligaciones siempre pesaban en la vida de los hombres aun cuando no tuviesen todavía la forma de esta ley dada en el Sinaí. El niño tiene obligaciones respecto a sus padres, aun antes de estar instruido en ellas. Así la ley moral dada en el Sinaí, fue instrucción dada a Israel en cuanto a sus obligaciones que siempre habían existido. La ley es susceptible de cambio, modificación ó abolición; pero sólo por el legislador, Dios”. Y más adelante, páginas 70 y 71, añade: “En la muerte de Cristo murió la letra de la ley, siendo cumplida y abolida. La sustancia (moral) de ella se expresó no en tablas de piedra que se podían romper, sino que espiritualmente queda escrita en los corazones de los de la fe. Estas nuevas tablas están para siempre seguras en poder de Cristo”.

“Entonces los que quieren estar debajo de la letra de la ley escrita en tablas de piedra, no están en Cristo, no pueden estarlo”. Esta es la opinión del Dr. Lacy acerca de la ley.

Dice Juan C. Varetto en su libro “Refutación del Adventismo”, página 90: “La ley moral es aquella que Dios ha escrito en el corazón de cada hombre, pero en esta ley no está escrito que se debe descansar la séptima parte del tiempo, ni mucho menos que esa parte tenga que ser necesariamente el sábado”.

“El salvaje que roba o mata siente que su conciencia le acusa de haber hecho mal, aunque nada sabe del Decálogo. ¿Por qué? Simplemente porque el Creador ha grabado en lo más íntimo de su ser los mandamientos que dicen: No matarás, no codiciarás. Son preceptos morales que los conoce por la luz de la conciencia sin que nadie se los haya enseñado. Pero jamás la paz de un salvaje ha sido perturbada por no guardar el sábado. Este asunto no ocasiona conflictos de conciencia sino entre judíos y sabatistas. De ahí se deduce que la ley sabática no es de carácter moral, sino religioso y ceremonial”.

En la página 47, dice Varetto: “Una larga experiencia ha venido a demostrarme que la abolición de la ley es el punto que más debemos conocer si queremos luchar eficazmente contra las especulaciones de los enemigos de la doctrina de la gracia. Este terreno no lo debemos abandonar bajo ningún concepto, pues el éxito final de la discusión estará siempre relacionado con la fuerza desplegada al exponer esta consoladora doctrina. Todo depende de este punto. Allí debe empezar y allí debe terminar. Salir a otro campo es sólo perder el tiempo. Si la ley está en vigencia, los adventistas tienen razón; en cambio, si como sostenemos, el decálogo no forma parte del Nuevo Pacto, los adventistas están vencidos en toda línea. Aparecen como enemigos de la cruz de Cristo y cae sobre ellos el anatema pronunciado sobre los que causan trastornos contra la sana doctrina”.

Estoy plenamente identificado con esta opinión de Varetto y considero que todo aquel que no lo esté, no puede ni debe combatir a los adventistas por el hecho de que guarden el sábado ó no quieran comer determinadas clases de carne. Ahora bien, si es una cuestión de vida ó muerte el sostenerse en el punto que Varetto señala, no menos importante es que para sostenernos allí, empleemos los mismos argumentos que Pablo empleó, en su tiempo, contra los judaizantes. La epístola a los Gálatas, desde el principio al fin, es el razonamiento encaminado a dilucidar y aclarar el principio, la finalidad y el alcance de la ley y su relación con la gracia. Después de Gálatas está Romanos, donde el asunto de la ley y la gracia son tratados ampliamente.

Vamos a entrar ahora en el corazón del argumento. Dios hizo un pacto con Abrahám y el pacto comprendía UNA promesa. ¿Cuál era ésta? Que en la simiente de Abrahám serían benditas (dichosas, felices) todas las naciones de la tierra. ¿Y cómo recibirían esa bendición, por la fe ó por las obras? La respuesta que da Pablo es que sería por la fe. ¿A qué simiente se refería la promesa de Dios?: A CRISTO (Gálatas 3:16) “Y a tu simiente la cual es Cristo”. El estudiante de la Palabra de Dios debe tener en cuenta que ésta era una promesa hecha por Dios, y basada en la soberanía de su infinita misericordia; no había mediador alguno aquí, porque la promesa no encerraba ninguna condición a la cual ambas partes debían sentirse obligados a cumplir. Aquí Dios promete y el hombre, miserable e indigno recibe. Dios le promete bendecirlo en Cristo, y es Dios quien lo promete y quien lo hará.

Pero ahora dice Pablo, y lo basa en el Antiguo Testamento, que 430 años después de esta promesa dada por Dios a Abrahám, Dios dio el pacto de la ley. (Gálatas 3:17). Pero este pacto no descansaba en la gracia soberana de Dios, sino que había aquí dos partes, y dos partes que estaban en desacuerdo, por lo cual fue necesario UN MEDIADOR (un árbitro), (Gálatas 3:19-29) que fue Moisés.

Este pacto estaba condicionado: Dios lo proponía con las bendiciones y maldiciones inherentes y el pueblo se comprometía a cumplirlo, como bien dice Carroll: “Cada día, cada semana, cada mes, cada año y así repetidas veces”. ¿Cuál fue el resultado? Que Dios cumplió con su parte, pero el pueblo no. El pueblo violó y traspasó el pacto de la ley porque no cumplió con su parte. De esta manera demuestra Pablo en su razonamiento lo frágil del pacto de la ley y lo indisoluble del pacto de la gracia, donde propiamente no había sino una parte, “que era Dios quien por gracia promete libremente”.

Y ahora viene esta muy lógica pregunta de Pablo: ¿De qué, pues, sirve la ley? O en otras palabras: ¿Cuál fue entonces el propósito de Dios al dar la ley? ¿Qué relación guardaba el pacto de la ley con el pacto de la gracia? He aquí el quid de la cuestión. Pero el mismo Pablo responde a esto: La ley fue puesta 430 años después de hechas las promesas, “por causa de las rebeliones”. ¿Con carácter temporal ó eterno? Con carácter puramente temporal. ¿Hasta cuando? “Hasta que viniese la simiente” en quien descansaba la promesa. ¿Quién era esta simiente? Cristo.

Luego, la ley tuvo su principio, y fue 430 años después de las promesas hechas a Abrahám, y en los propósitos de Dios estaba que no sería con carácter permanente sino “hasta que Cristo viniese”. Y la causa que motivó que Dios diese el pacto de la ley, fueron las continuas rebeliones del pueblo de Israel. Y aquí hay otro contraste digno de mención. La promesa dada a Abrahám, incluía una bendición para todas las naciones de la tierra. “Mientras que la ley aunque era con las simientes de Abrahám, según la carne, no tenía que ver sino con una nación”. (palabras de Carroll).

Y aquí cito nuevamente a Carroll en su comentario acerca de los Gálatas, que considero inmejorable, el cual dice así: “El pacto de la ley fue temporal; no había de durar, como dice el texto, sino hasta que viniese la semiente prometida. Fue transitorio”. El pacto de la ley, por ser inferior (al de la gracia), fue dado por la disposición de ángeles. (4) Fue subsidiario. Ya que uso la palabra subsidiario, mostraré lo que quiero decir. Nuestro texto dice que el pacto de la ley, 430 años después de la promesa, fue añadido. ¿Qué significa añadido? Pues que fue añadido a “algo” que existía antes. ¿Qué fue lo que antes existió? El pacto de la gracia y la promesa del pacto. El pacto de la ley no vino para anular lo que le precedió, sino que vino para serle subsidiario”, para servir de ayuda, de siervo.

Comentando el mismo versículo (Gálatas 3:19) dice el doctor E. Lund; “Fue puesto por causa de las rebeliones: Mejor, “fue añadido por causa de las transgresiones”. ¿Añadido a qué? Como un apéndice temporal al pacto de la gracia establecido (antes) con Abrahám”. “El objeto de la ley no es el de prevenir el pecado, sino el de descubrir el pecado”. El objeto de la ley es condenar y no el de dar vida. “Si la ley dada pudiera vivificar, la justicia sería verdaderamente por la ley”. Pero la ley no podía dar vida. La ley entonces fue como un paréntesis, en el tiempo entre Abrahám y Cristo. Su verdadera misión fue y es convencer al hombre (5) de que es pecador y que impotente para salvarse por sí. Por eso afirma Pablo: “Antes que viniese la fe, estábamos guardados bajo la ley, encerrados”. (6) Y en Romanos 7:6, dice: “Estábamos detenidos”. Así que la verdadera misión de la ley fue y es convencer al hombre de sus pecados, de la imposibilidad en que se halla de salvarse a sí mismo y guiarlo a Cristo. En cuanto a los creyentes del Antiguo Testamento “ellos eran justificados a base de observar la ley de TIPOS previstos por “la ley” hasta que Cristo viniese”.

“De manera que la ley fue nuestro ayo (7) para llevarnos a Cristo, para que fuésemos justificados por la fe. Mas, venida ya la fe ya no estamos bajo ayo” (Gálatas 3:24,25).

Lector, fíjate bien en esta conclusión: “La ley fue nuestro ayo para llevarnos a Cristo”. La figura está tomada de la costumbre griega. Dice el Dr. Lund: “El ayo, entre los griegos, era el encargado de los menores; un criado u otro de experiencia, llamado paidagogos, de paidos (niños) y gogos (conductor, guiador): Uno que siempre tenía los niños a la vista, vigilándolos, sujetándolos a disciplina y llevándolos a la escuela, donde se los entregaba al maestro”. Pero cuando el niño llegaba al colegio pasaba de la autoridad del ayo a la del maestro, es decir, quedaba sujeto al maestro. La ley fue mi ayo, que me convenció de mis pecados, me guió a Cristo y ahora no estoy bajo la ley, sino bajo la autoridad y gracia de Cristo”.

“La ley fue nuestro ayo para llevarnos a Cristo” y allí terminó la misión a ella encomendada, nada más puede hacer, nada más se le demanda a aquellos que están en Cristo,”Ya no estamos bajo el ayo”. ¿Quiéres algo más claro que esto? Pocas cosas hay en la Escritura más claramente determinadas. “Al venir el objeto de la fe (Cristo), los herederos de la fe, ya no están bajo la ley. No estamos bajo el ayo”. En muchas partes Pablo arguye contra cualquier recaída en el judaísmo. Todo el libro de Hebreos está escrito sobre este asunto. Carroll.

“Un anciano predicador dijo una vez que enviaba a Moisés a traer el pecador, y que cuando Moisés lo hubiese derribado una vez ó dos, estaría pronto para aceptar a Cristo como Salvador”.

Resumiendo el pasaje de Gálatas 3:19-25, diremos:

1. La ley era para antes que viniese la fe y por tanto de carácter temporal.

2. La misión de la ley fue convencer, encerrar bajo convicción de pecado a todos, con el propósito de salvarnos por la fe en Cristo.

3. Que la ley fue para llevarnos a Cristo, pero una vez en Cristo, nada tenemos que ver con la ley.

Con esto concuerdan las palabras de Pablo dadas en Romanos 10:4: “Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree”. Esto como quiera que se mire, dice que la ley termina en Cristo. ¿Dónde termina la ley de Moisés? En Cristo. ¿Qué fin persigue la ley de Moisés? Llevarnos a Cristo, para que creyendo en él seamos justificados. No hoy otra interpretación posible a este pasaje terminante. Léase en conexión con Gálatas 3:19, 24-25, Lucas 16:16 y Mateo 17:1-8.

“CRISTO ES EL FIN DE LA LEY”

Comentando estas palabras dice Varetto: La palabra griega “telos”, en castellano “fin”, tiene en ambos idiomas un sentido doble. Así cuando decimos: el fin que me propongo es bueno, la palabra fin significa “objeto”. Si decimos el fin del mundo, la palabra en este caso significa “término ó conclusión”.

“Comentadores de la talla de San Agustín, Lutero, Meyer, De Wtte, Godet y tantos otros, dan a la palabra, en este caso, no el sentido de “objeto”, sino el de “termino y conclusión”, pues el tema que San Pablo está desarrollando obliga al interprete serio a darle esa significación”. Robinson en su diccionario de griego, dice: “Con Cristo el poder de la ley llegó a su fin”. Juan de Valdés, comentador español del siglo XVI dice: “La ley feneció con Cristo. Si la ley viviera con Cristo, fuera necesario para la salvación, que con la fe estuviera el cumplimiento de la ley (exactamente el punto de vista de los judaizantes y de los adventistas) mas siendo muerta la ley, basta la fe para la justificación, y basta la justificación para la salvación. De manera que sea lo mismo decir el fin de la ley es Cristo, que decir: el fin del hombre es la muerte”.

Ahora volvamos a Gálatas 2:19. Dice allí Pablo: “Porque yo por la ley soy muerto a la ley, para vivir a Dios”. Y “con Cristo estoy juntamente crucificado”.

Hablando un día con un adventista, le cité este pasaje y le dije: ¿Está usted muerto con Cristo ó no? No quería decir nada en concreto, pero le exigí una respuesta y al fin me dijo: “Si, estoy muerto”. Entonces le dije. Si yo tengo un pistola y hago una descarga y mato a un hombre, ¿qué me hace la ley? “La ley lo castiga y según ella usted debe sufrir el castigo”. Muy bien, le dije, pero supongamos que hago la descarga, mato a un hombre, me doy cuenta de lo que me espera y seguidamente vuelvo el arma contra mí, me doy un balazo y me mato. ¿Qué me hace la ley? El hombre no pudo contestar ni tampoco esquivar la fuerza del argumento, basado en la Palabra de Dios.

El razonamiento de Pablo en Romanos 7 es como sigue: “Y hallé que el mandamiento intimado para vida, para mi era mortal: Porque el pecado tomando ocasión, me engañó por el mandamiento, y por el me mato. ¿Por qué fue que el mandamiento que era para vida, vino precisamente, a convertirse en lo contrario para Pablo, en instrumento de muerte? ¡Ah!, el mandamiento era santo y bueno, pero “Pablo era carnal vendido a sujeción del pecado”. Y lo que era dado para vida, vino a obrar la muerte, porque el hombre no lo podía obedecer, aunque quisiera y esto nos lleva otra vez a la misión de la ley, la cual no era salvar, sino lo contrario, descubrir el pecado. “La ley empero entró” ¿Para qué?, ¿para hacer santos a los hombres?, al contrario. “La ley entró para que el pecado creciese”. (Romanos 5:20). Y dice Pablo que “la ley obra ira”. Así que el hombre bajo la ley estaba siempre contemplando la ira que la ley quebrantada atraía sobre su cabeza; los truenos del Sinaí, jamás se dejaban de oír, y el hombre bajo la tutela de aquella ley de fuego era un pobre y miserable esclavo, que no podía gozar de paz de conciencia siempre que creyese en la veracidad de la ley. Por eso Pablo pudo decir: “El pecado no se enseñoreará de vosotros”. ¿Por qué? Porque “no estáis bajo la ley sino bajo la gracia”.

La ley obra ira y obra muerte, pero la gracia perdona, liberta y ayuda, y esto es muy importante que sea bien comprendido. La ley es como un amo déspota y sin misericordia. Aquellas tablas de piedra del Sinaí, no tenían corazón, no tenían lágrimas para verterlas por el pobre pecador perdido y extraviado, no tenían misericordia del caído, no tenían brazos para tenderlos y levantar del fango al pecador; no tenían poder para ayudarle al hombre a vencer la tentación, pero la gracia tiene todo cuanto el hombre necesita para acercarse a Dios y para amarlo. Y lo que digo en cuanto a la ley, no mengua la misericordia de Dios, al contrario, la ayuda y la enaltece, porque Dios no dio la ley para manifestar por ella su amor. La ley manifiesta la santidad de Dios y su odio, hablando en lenguaje humano, al pecado. Dios, mediante la ley, hace que el hombre se humille y reconozca sus pecados, como el Publicano, para que entonces se pueda manifestar el imperio de su amor misericordioso. La ley abate, la gracia ensalza. Pero nos hemos apartado de nuestro asunto.

Volviendo a él decimos: “Yo por la ley soy muerto a la ley” y “con Cristo estoy juntamente crucificado”. Comentando estas palabras dice G. H. Lacy, lo que sigue: “En el caso de Pablo y de todos los cristianos esta sentencia fue cumplida en Cristo cuando él murió. Pablo por la fe se unió a Cristo en esta muerte y así murió por la condenación de la ley y satisfizo todas sus demandas”.

“La ley no puede exigir ninguna cosa más allá de la muerte. De esta manera Pablo cumplió la ley en la muerte de Cristo y salió de su servidumbre en unión de Cristo. En su resurrección espiritual con Cristo se presentó vivo y justificado delante de Dios, como hijo suyo sin el peligro de volver a ser condenado. La ley condena y exige muerte. Por lo tanto el que muere cumple la ley, y en su cumplimiento alcanza la libertad de ella. Pablo murió en Cristo y así logró la libertad de la ley. También en Cristo resucitó, y así él vive para con Dios”.

Teniendo bien en cuenta esta doctrina de que el creyente, mediante la fe, está muerto con Cristo, (Gal. 6:14) porque Cristo murió por todos y así como en Adán, todos hemos pecado, así mismo en Cristo estaba representada la raza humana íntegra, aunque los beneficios de la muerte vicaria de Cristo los recibe sólo el que tiene fe.

Ahora bien, teniendo en cuenta que el creyente está muerto con Cristo veamos otro pasaje importante de las cartas de Pablo (Romanos 7:1-6). Dice el Apóstol: “¿Ignoráis, hermanos, (porque hablo con los que saben la ley) que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que vive”? Ahora Pablo pasa a ilustrarlo tomando como ejemplo el matrimonio. “Porque la mujer que está sujeta a marido, mientras el marido vive está obligada a la ley; más si su marido muriese, es libre de la ley; de tal manera que no será adultera si fuere de otro marido”. Ahora viene la aplicación que Pablo da a su argumento, y ésta es que así como por la muerte del marido la mujer quedó libre de la ley, ¡”así también vosotros, hermanos míos, estáis muertos a la ley por el cuerpo de Cristo”!.

Por la muerte del marido la mujer queda libre de la ley del matrimonio y por la muerte de Cristo en la cruz, el hombre de fe en Cristo queda muerto a la ley, por “con Cristo estoy juntamente crucificado” y ahora “vive Cristo en mí”. Por eso Pablo dice: “Mas ahora estamos libres de la ley, habiendo muerto a aquella en la cual estábamos detenidos”.

Querido lector, si no has comprendido bien estas líneas, vuelve a leer Romanos, capítulo 7 y hazlo tantas veces como necesites hasta que puedas gozarte en esta bendita verdad, de que si has sido crucificado con Cristo, estás libre, libre completamente de la ley, porque has pasado a ser de “otro”. ¿De quién?, del que resucitó de los muertos”.

Con pena vemos a veces que dentro del campo evangélico hay confusión en estos asuntos y muchas dudas al considerar la ley, siendo, sin embargo, un asunto tan claro que está abolida para el cristiano, porque éste está muerto para la ley a todos sus efectos. “¿Estamos libres de la ley?” ¿Es verdad ó es mentira? “Estamos libres de la ley”. Está escrito en Romanos 7:6. Los adventistas cuando les parece, dicen: “Aquí está hablando de la ley moral”, y cuando es al revés dicen: “Aquí es la ley ceremonial”. Vuelvo a decir que espero que se señale el primer versículo donde tal diferencia sea hecha en la palabra de Dios.

Estamos muy acostumbrados a oír y a leer ambos términos: “Ley moral y ley ceremonial”, pero cuando en la Biblia se habla de “la ley” tenemos que ser lógicos, honrados y consecuentes; la ley se entiende, en sentido limitado todo cuanto Dios ordenó a Moisés en el monte Sinaí, de lo cual las dos tablas de piedra eran su cetro y a manera de resumen, y la finalidad de las tablas era que ellas daban testimonio de que las leyes que ellos tenían habían sido dadas por Dios. ¿No se les llama precisamente así, las tablas del testimonio? (Véase Éxodo 31:18, 32:29)

¿Qué quiere decir las tablas del testimonio? (Véase Génesis 21:30 y Josué 22:26-27). Testimonio es algo o alguien que habla a favor de… ¿Qué testimonio daban aquellas dos tablas de piedra escritas por Dios y colocadas en el tabernáculo del testimonio? Ellas hablaban al pueblo de que aquella ley que ellos tenían, había sido dada por el mismo Dios y la prueba de que era así, eran las mismas tablas. Por esa razón se llaman también “Tablas del pacto” (Deuteronomio 9:9). Era que Dios y el pueblo de Israel habían hecho un pacto, del cual Moisés era el mediador, y el pueblo de Israel dijo que haría todo cuanto Jehová había mandado, y como algo que les hablaba a los ojos, tenían las dos tablas.

En un sentido más amplio, y el más empleado en todo la Biblia, el término “ley” comprende los cinco libros de Moisés; y en unos cuantos versículos del Nuevo Testamento el término ley comprende todo el Antiguo Testamento como ya hemos visto anteriormente. Hecha esta advertencia, creemos que Pablo usó el término ley en Romanos, cap. 7, en el sentido de referirse a todo lo que Moisés escribió, sin que estuviese pensando en una sección particular de la ley. Pero en todo caso, el adventista tiene que admitir que lo que él llama ley moral, está incluido en la ley de la cual Pablo viene hablando y de la que dice que estamos libres. Sí, ¡libres! ¿Cómo lo sé? Pues porque Pablo, después de hablar de la ley en general, nos da una cita de la ley es precisamente del llamado “Decálogo”, y corresponde precisamente al último mandamiento: “No codiciarás” (Romanos 7:7). Así que está bien claro que la ley a la que Pablo hace referencia, incluye el decálogo y dice que estamos libres de ella.

En Gálatas 4:4, dice: “Dios envió a su Hijo, hecho de mujer, hecho súbdito a la ley”. ¿De qué ley fue hecho súbdito Cristo? ¿No es lógico admitir que Cristo fue hecho súbdito de toda la ley? Con esto están de acuerdo todos los comentadores que he consultado. ¿Para qué se hizo Cristo súbdito a la ley? La respuesta viene en el verso cinco del pasaje citado: “Para redimir a los que estaban debajo de tal ley”. (8) ¿Debajo de qué ley? De la ley ritual, dice el adventista. Pero, ¿por qué le hemos de dar al término ley un alcance general en el verso cuatro y limitado en el cinco, cuando ambos presentan las mismas características? Hacer otra cosa implicaría una interpretación caprichosa. El término ley tiene el mismo sentido en ambos versículos. Cristo fue obediente y cumplió la ley, pero toda la ley, y él se hizo súbdito a la ley para redimirnos, librarnos de la ley, de toda la ley.

Dice Lacy, comentando este versículo, “al judío de la ley de Moisés y al gentil de la ley escrita en sus conciencias”. (Romanos 2:14). Por esto es que Pablo pudo escribir que él ya no estaba sujeto a la ley (1ª Corintios 9:20). Quiere decir a la ley del Sinaí, pues ahora tenía algo mejor, “la ley de Cristo”.

Vamos ahora a hacer referencia a otro pasaje, uno de los más claros en este sentido; me refiero a 2ª Corintios 3:3-13, donde nos dice que la ley abolida incluye el decálogo y que en este pasaje se tomó el decálogo como resumen representativo de toda la ley, lo cual está de acuerdo con el criterio que vengo sosteniendo, que toda la ley es una ampliación del “decálogo”.

En el verso tres, del pasaje anteriormente citado, tenemos un contraste entre las “tablas de piedra” del Sinaí y los corazones de los hombres, donde la ley de Cristo es ahora grabada. En el verso seis y siguientes, leemos: “El cual asimismo nos hizo ministros suficientes de un nuevo pacto. No de la letra, más del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica. Y si el ministerio de muerte en la letra grabado en piedras, fue con gloria… ¿Cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu? Porque si el ministerio de condenación fue con gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de justicia… Porque si lo que perece tuvo gloria, mucho más será en gloria lo que permanece… para que los hijos de Israel no pusiesen los ojos en el fin de lo que había de ser abolido”. ¿Qué les parece?.

Tengo a la vista un folleto adventista que un amigo me acaba de entregar, titulado: “Diferencia entre la ley Moral y la ley Ceremonial”. Después de leerlo encuentro que no solo no tengo que revisar mis estudios, porque no tienen un solo argumento bíblico que pruebe lo que afirman y dicen creer. Sus mayores argumentos los sacan de una falsa interpretación que dan a ciertos pasajes de los sermones de Juan Wesley. De todas maneras no nos responsabilizamos de ideas particulares. Pero en la página 11 del folleto afirman que la ley de Dios “es eterna”. Veamos el pasaje que estamos tratando para ver si es así. Dejamos sentado que se habla de las tablas de piedra, de esas tablas que tanto cacarean los adventistas que fueron escritas con el “dedo de Dios”, y que no les decimos lo contrario. “Y si el ministerio de muerte en letras grabado en piedras”. Que esto se refiere a las dos tablas de la ley nadie lo puede negar. Solo los diez mandamientos fueron escritos en piedra. El lector comprenderá cómo para la mente de Pablo todo el ministerio de la ley estaba justamente representado en las dos tablas del pacto de la ley escritas por Dios.

¿Cómo le llama Pablo al ministerio de la ley?, “Ministerio de muerte”. “Ministerio de condenación”. ¿Qué había de pasar con este ministerio de muerte y condenación? Había de perecer (verso 11). Había de ser abolido (verso 13). ¿Qué había de ocupar el lugar de ésta ley? “El ministerio del espíritu” y “El ministerio de justicia”.

El adventista que pretende eternizar los mandamientos de las dos tablas de piedra, ¿tiene en cuenta este pasaje? Evidentemente que no, porque aquí se afirma que aquello era temporal, que había de ser “abolido”. Encontramos que los adventistas siguen predicando un “ministerio de muerte y condenación”. A ellos “hasta el día de hoy les queda el mismo velo no descubierto en la lectura del Antiguo Testamento, el cual por Cristo es quitado” (2ª Cor. 3:14).

Dice el comentarista Massie: “La gloria física y decadente en el rostro de Moisés, el ministro, es símbolo de la gloria moral de la dispensación antigua… que fracasó en la transformación de los hombres a ella misma, mientras la gloria permanente de la nueva dispensación transforma a los hombres de gloria en gloria, como por el Espíritu del Señor”.

Y el comentarista A. B. Rudd, dice: “La gloria que iluminaba el rostro de Moisés en esta ocasión, iba desvaneciéndose, indicación de que el ministerio que él representaba no había de ser permanente. No así Pablo; tiene él en contraste con Moisés, la seguridad de que su ministerio era permanente, que la gloria del nuevo pacto jamás se acabaría”. Los que no puedan ver la abolición de toda la ley en este pasaje, como dice Varetto, harán bien en procurar despojarse del velo que se lo oculta.

Un pasaje más y daremos fin a este extenso capítulo. Gálatas 4:21-31. La famosa alegoría de Pablo: “Abrahám tuvo dos hijos, uno de la sierva y otro de la libre”. Uno nació según la carne y otro de la promesa. Pero estas dos mujeres representan dos pactos, el de la promesa, el hijo de la libre, y el de la servidumbre, el hijo de la esclava.

La esclava Agar, simbolizaba la ley del Sinaí. “El pacto de obras, de muerte y condenación con su centro en los diez mandamientos, el que quedó cumplido en la obra expiatoria de Cristo por el cual abrió las puertas de la libertad”. Lacy.

Tu no puedes ser hijo de Sara e hijo de Agar; no puedes ser Isaac e Ismael. Tiene que ser uno ú otro, pero uno solo. No puedes tener un pie en Sinaí y otro en el Calvario. ¿Qué eres? ¿Libre o esclavo?

Creo haber demostrado que la ley está abrogada para el creyente que ha confiado en Cristo y que ha sido regenerado por el Espíritu Santo. Pero al decir que la ley está abrogada quizá no he dicho toda la verdad; porque la verdad es que Cristo, como representante de toda la raza humana cumplió la ley, toda la ley. La ley pedía la muerte de toda criatura y Cristo murió (9), el Justo por los injustos. Cristo al someterse como sustituto a las justas demandas de la ley, vindicó esta y de hecho, por medio de la muerte coloca a los que en él creen, completamente fuera de la jurisdicción de la ley. Por eso dice el Dr. Lund, en su comentario acerca de Gálatas, página 115, lo siguiente: “La ley de Moisés fue cumplida y abolida”.

Ahora bien, el que no sea convertido, regenerado, no puede afirmar ni atenerse a esto. Si es judío sigue bajo los truenos del Sinaí y si no lo es, está bajo las acusaciones de la ley escrita en su conciencia.

Solamente el que ha muerto al pecado y vive en Cristo, es el que está completamente libre de la ley. Al inconverso yo seré el primero en señalarle la ley para mostrarle que está perdido; pero lo que yo no haré es decirle al convertido, guíate por la ley y guarda los mandamientos. Para el convertido la ley está muerta y él muerto para ella, en la muerte de Cristo en la cruz. (Romanos 7:6).
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(4) O de “enviados”, “mensajeros”, porque esta acepción es también es también posible en la traducción de “angelos” .

(5) … al ciudadano del pueblo elegido, de Israel, de la simiente de Abrahám, como una ayuda añadida para ellos, por la misericordia y amor de Dios a Abrahám, a Isaac y a Jacob, ayudando y bendiciendo de una forma especial a su descendencia en la carne, de la cual vendría el Cristo. El resto de la humanidad tenía los mismos principios y valores morales en su conciencia, pero no tuvo la ayuda de la ley, que se estableció en el pacto de Sinaí, para que se diesen cuenta de una forma más ostentosa de su pecado, como una ayuda adicional, al ser enfrentado a la norma de la justicia y la verdad . Esta bendición nacional pretendía no sólo el establecimiento de un gobierno teocrático, y las promesas de bendiciones y prosperidades terrenales como nación, sino que a su tiempo reconociesen al Salvador, prometido en el pacto de la gracia hecho 430 años antes. De la misma manera, la simbología de la revelación del pacto de Sinaí y la revelación hecha a través de los profetas proporcionarían las claves para distinguir al Cristo cuando a su tiempo se manifestase.

Las palabras de Jesús, “Escudriñad las Escrituras, porque … ellas dan testimonio de mí” (Jn. 5:39).

Pablo argumenta en Romanos de la gran bendición de ser descendiente de Abrahám en la carne. ¿Qué pues tiene más el judío? ¿O de qué aprovecha – pertenecer al pueblo de – la circuncisión? Mucho en todas maneras. Lo primero – sobre todo – que la palabra de Dios (la ley, los profetas, la historia y los escritos) le ha sido confiada. (Rom. 3: 1,2).

(6) ¿Quiénes estaban encerrados? Los judíos, la descendencia de Abrahám según la carne.

(7) Cuando Pablo menciona “nuestro ayo”, se refiere al pueblo de Israel, del que en la carne, él como judío era parte integrante. Y cuando los gentiles recibimos con gozo y nos apropiamos de las Sagradas Escrituras del Antiguo Testamento que habían sido confiadas a Israel, tenemos que saber que toda su meditación, análisis, lectura y exégesis está orientada a revelar a Cristo. Verlas de otra manera es perderse y salirse de la perspectiva del plan Divino.

(8) Para redimir de una forma clara, rotunda y simbólica también al Pueblo de Israel, que tenía un “ayo” particular por especial privilegio de Dios. Para redimir a la humanidad sería suficiente el sacrificio expiatorio de Jesucristo en la cruz, pero para poder salvar a los que tenían el pacto de la ley, este mismo mediador tenía que cumplir perfectamente todas las cláusulas y ser súbdito del pacto particular suscrito entre Dios y el pueblo de Israel bajo el arbitraje de Moisés.

(9) Pero antes de morir cumplió toda la ley, tanto de la conciencia como la que de forma expresa la ley de Moisés establecía en todos sus puntos como ayo particular para el Pueblo de Israel, resultando así, santo, sin mancha, y perfecto en toda condición y exigencia, porque únicamente alguien que fuese declarado inocente y justo por la ley podía estar facultado para ser la ofrenda por el pecado, y recibir el acstigo en sustitución por aquellos a los que la ley condena.

Lic. Wolfgang Streich

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“Tres cosas no vuelven para atrás: Una flecha lanzada, una palabra pronunciada y una oportunidad perdida”

EL “SANTO” ROSARIO

Rezo de la Iglesia Católica en que se conmemoran los 15 misterios de la Virgen Santísima. Según la tradición, la Virgen María entregó el Rosario a Santo Domingo de Guzmán como arma espiritual contra la herejía de los albigenses, que a la sazón causaba estragos en Europa. Otra tradición piadosa afirma que el rezo del Rosario ayudó a obtener la victoria de Lepanto, en el año 1571. San Pío V le dio gran impulso en los años posteriores y los papas modernos, a partir de León XIII, lo recomiendan insistentemente y estimulan el desarrollo de iniciativas como la “Cruzada del Rosario en familia”.

En esencia, el Rosario es la meditación de los quince misterios, gozosos, dolorosos y gloriosos de la vida de Jesús y de María, divididos en tres grupos de cinco misterios, que corresponden a diversos días de la semana. Los misterios gozosos, relativos a la infancia de Jesús, se rezan los días lunes y jueves; los dolorosos que recuerdan la Pasión, corresponden a los martes y viernes; los gloriosos, relativos a la vida celestial de Jesús y María, a los miércoles, sábados y domingos. A cada misterio corresponde el rezo de un padrenuestro, diez avemarías y un gloriapatri. Cada serie de cinco misterios se cierra con la Salve o Salutación Angélica y las Letanías de la Virgen. Para facilitar el rezo del Rosario, que combina las características de la oración vocal y mental se hace uso de una sarta de cuentas separadas de diez en diez por otras de distinto tamaño, y terminada en una cruz.

El nombre de rosario alude a guirnalda o corona de rosas. Se ha emitido la hipótesis de que se trata de una transcripción del sánscrito Japamala, que significa tanto guirnalda de rosas, como guirnalda de oraciones, ya que en la India existía este tipo de oraciones litánicas mucho antes que en occidente. Los orígenes del Rosario mariano son oscuros; parece ser que en el siglo XII, en los monasterios cistercienses se introdujo la costumbre de que los monjes legos que no sabían leer los Salmos (150) del oficio divino recitaran 150 avemarías; por eso se le llamó salterio laico. En el siglo XIII la devoción a la virgen recibió gran incremento por la influencia de las órdenes mendicantes. Éstas y en especial los dominicos, propagaron la formula de repetición de avemarías en número variable. 

Parece ser que Santo Domingo de Guzmán (1170-1221) fue el gran apóstol de esta devoción, aunque no pueda atribuírsele su invención. La división en misterios y decenas parece datar del siglo siguiente. En el siglo XV fue aumentándose arbitrariamente el número de los misterios (50, 150, 165, y hasta 200); finalmente quedaron reducidos a quince y el número de avemarías a 150; tal fue el Rosario que propagaron especialmente dominicos y jesuitas, sobre todo después del pontificado de Pío V, y quedó fijado de la forma en que actualmente se recita. Del mismo siglo XV data otra forma de Rosario, vigente en la orden franciscana, llamada “Corona de la Virgen”, que consta de siete decenas.

El Rosario no es un instrumento de origen cristiano sino pagano. Mucho antes de que existiera una Iglesia Católica, el rosario era ya usado comúnmente en casi toda nación pagana.

Se encontró un medallón en Citium (Chipre) que había sido colonizado por los fenicios, el cual tiene un círculo de cuentas que se asemejan al rosario. Este rosario fue usado en el culto a Astarté, la diosa madre, cerca de 800 años antes de Cristo. Este mismo rosario se puede ver en muchas de las monedas encontradas que se usaban en Fenicia.

Los brahmas han usado desde hace mucho tiempo rosarios con cientos de canicas. Los adoradores de Vishnu dan a sus hijos rosarios de 108 canicas. Un rosario similar es usado por millones de budistas en la India y en el Tíbet. Los musulmanes oran constantemente por los noventa y nueve nombres de Alá con su rosario Tasbih de 99 canicas. Los adoradores a Siva tienen un rosario con el cual repiten, si es posible, todos los mil ocho nombres de su dios.

Cuando los misioneros católicos visitaron la India, Japón y México por primera vez, sitios éstos en los cuales el nombre de YHWH jamás se había escuchado, ¡se sorprendieron al encontrar rosarios usados por los paganos! Los adoradores del demonio en el Tíbet y China usan rosarios para sus rituales. Los rosarios son nombrados frecuentemente en los libros sagrados de los hindúes. El rosario era usado en la Grecia asiática y tal es el objeto con canicas visto en las estatuas de la diosa Diana. Escritos de dos y tres siglos antes de Cristo mencionan el uso del rosario dentro de varias religiones paganas. Aparece en una escultura de Nínive nueve siglos antes de Cristo, y por eso lo usaba el rey Malabar, según Marco Polo. Y no solamente estaba el rosario en evidencia en todos estos países y dentro de todas esta religiones que hemos mencionado, sino también era usado en los días del paganismo en Roma, en donde las mujeres se adornaban el cuello, no solamente por razones ornamentarias, sino como recordatorio de oración en sus religiones paganas. La palabra “collar”, Monile, significa “recordatorio”; es decir, medio para recordar.

Nadie puede negar el hecho de que el instrumento del rosario era usado en la época pre-cristiana y por religiones no cristianas. Incluso la misma Enciclopedia Católica, dice: “En casi todos los países nos encontramos con algo similar al rosario para contar las oraciones”.

De todas maneras, ni Yashua, ni los apóstoles enseñaron nunca a orar empleando algún instrumento u objeto para contar las oraciones. El memorizar oraciones y luego repetirlas una y otra vez mientras que contamos las canicas, realmente se convierte en un ejercicio de memoria en vez de una expresión espontánea del corazón. Considerando que su uso no tiene base bíblica y que su origen proviene de tribus aborígenes paganas, el rosario no es más que otro ejemplo de cómo el paganismo fue mezclado con la religión católica.

La oración más frecuentemente repetida y la principal del rosario, es el “Avemaría”, que se dice de la siguiente forma: “Dios te salve, María; llena eres de gracia, el Señor es contigo; béndita tu eres entre todas la mujeres, y bendito sea el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén”.

Recitar el Rosario completo ocupa 15 minutos. Requiere la repetición del Ave María 53 veces, del Padrenuestro 6 veces, 5 misterios, 5 meditaciones de los misterios, 5 glorias y una repetición del llamado “Credo de los Apóstoles”. Bien, notemos en dónde está puesto el énfasis. ¿Cuál es la que se repite más frecuentemente? La oración a María. El caso es que el avemaría se repite 9 veces más que el padrenuestro. Pero preguntamos, ¿es más importante o efectiva una oración compuesta por hombres y dirigida a María 9 veces, que una oración enseñada por Yashua y dirigida a YHWH mismo? Tal énfasis en la “madre” indica claramente la mezcla del paganismo en el sistema de Roma.

El repetir una oración una y otra vez es indicado en la Biblia como una práctica del paganismo. Por ejemplo, oraciones repetidas se ofrecían a Diana en conexión con su culto en Efeso. Estas oraciones consistían de una corta frase religiosa, repetida una y otra vez; tal como podemos ver en Hech. 19: 34. En este pasaje, los idólatras de la diosa- madre “…todos gritaron por casi dos horas: grande es Diana de los Efesios”. Todos gritaban esto una y otra vez, y al igual que estos adoradores de Diana, usaban frases repetidas en su culto, asímismo hoy en día, la misma clase de oración no bíblica continúa en la Iglesia Católica aplicada a María.

Pero Jesucristo se oponían radicalmente a la práctica de repetir oraciones una y otra vez y así lo expresó: “Y cuando ores -dijo-, no uses vanas repeticiones como lo hacen los gentiles, porque ellos se imaginan que han de ser oídos por uso de muchas palabras. No os hagais, pues, semejantes a ellos porque vuestro Padre sabe de que cosas teneis necesidad antes que vosotros pidáis” (Mt. 6: 7-13). En este pasaje nuestro Señor, en términos claros, nos pide no orar repitiendo la misma oración una y otra vez. Jesús declaró enfáticamente que esto era ritualista. Debemos creerle y obedecerle a El.

De todas las oraciones del rosario, la única que es directamente de la Biblia, es el “Padrenuestro”. Pero aún esta oración no debe repetirse una y otra vez, pues es a continuación de habernos dicho que no usáramos repeticiones y muchas palabras como lo hacen los paganos, que dice en el siguiente versículo: “De esta manera debeis orar: Padre nuestro que estás en los cielos…”. Y les dio a los apóstoles esta breve oración como ejemplo. En el mismo párrafo en que les indicó no repetir palabras en vano, el Yashua dio esta oración como algo opuesto al tipo de oraciones de los paganos; sin embargo, en desobediencia directa de las Escrituras, los católicos son enseñados a repetir esta preciosa oración una y otra vez en lugar de imitarla. Y si el Padrenuestro no debe repetirse, cuánto menos debemos repetir la más breve oración hecha por el hombre y dirigida, no a YHWH, sino María, la madre humana de Yashua.Bibliografía:

 

1. La Cruz en Tradición, historia y arte, pág. 21.
2. Enciclopedia de las religiones, tomo 3, pág. 203.
3. Doane, pág. 344.
4. Las dos babilonias, pág. 187.
5. Enciclopedia Larousse, tomo 20.
6. Enciclopedia Cumbre, tomo 12.
7. Las Sagradas Escrituras o la Tradición, padre José Argumedo, pág. 37.
8. Babilonia, misterio religioso, pág. 41-45.

Foto: Dulce y espiritual mirada de un “siervo” del Señor, el abogado que perdió el juicio (¡ante Olin Moyle, claro!), el juez J.F. Rutherford, segundo presidente de la Watchtower.

Recorte periodístico muy interesante comentando sobre el entierro del juez Joseph F Rutherford, segundo presidente de la Sociedad Watchtower de los Testigos de Jehová.

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