Archive for julio, 2010


 

Algunos científicos creen que el derrame de petróleo BP, puede estar creando una acumulación de metano susceptibles de explotar y causar la extinción en masa, ya que la preocupación máxima de los científicos a causado incertidumbre, al percatarse que una burbuja gigante de metano se esta acumulando en el fondo del mar, la cual esta causando alto riesgo de peligrosidad para el planeta, pero sobre todo para las costas del Golfo de México.

Según el científico de Texas el Dr. John Kessler de A & M Unversity, y quien es reconocido por su experiencia en la industria del petróleo, la fuga podría ser de un 40% de volumen mezclado con el agua, lo que indica una gran cantidad de metano. Por si esto fuera poco, los científicos han descubierto una gran abertura, a 10 millas de la fuga de BP, la cual podría añadir más petróleo y metano, a la mezcla.

¿Entonces que ocurriría? Si toda la concentración de metano en el Golfo -que Kesslere y su equipo han dicho y que equivale a “un millón de veces el nivel normal”- llegase a entrar en erupción, esto causaría terribles tsunamis, áreas muertas por la falta de oxigeno, veneno en las lluvias, e inclusive hasta el colapso del piso del mar.

Los temores de una explosión han crecido debido a que BP, ha ordenado que los científicos y reporteros, se mantengan alejados del área del desastre hasta no realizar estudios más profundos.

Por otra parte millones de especies marinas, podrían navegar por última vez en las aguas marinas, ya que ellos serian los primeros en ser afectados, no solo por la contaminación causada por el derrame petrolero BP, si no también por el metano que amenaza las especies.

Fuente: Helium

El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruida. Apocalipsis 8:8-9

Jesús comenzó predicando: “Arrepentíos, porque el reino de Dios se ha acercado” (Mateo 3:2; 4:17; Marcos 1:15). Con esto deducimos que el reino de Dios es lo que debe motivarnos al arrepentimiento, pues éste significa nuestra salvación si lo creemos de todo corazón. En Hechos 3:19-21 también encontramos esta interesante declaración, que dice: “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo”. Aquí nuestro arrepentimiento es para que nuestros pecados sean borrados, y vengan TIEMPOS de refrigerio—¿cuándo?—cuando envíe a Jesucristo—para qué?—para la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo. ¿Y qué cosa principalmente será restaurada, según el capítulo 1 de este libro de Hechos?—¡pues el Reino de Dios a Israel! (Hechos 1:6,7). Así que nuestro arrepentimiento hace posible el regreso de Cristo para que restaure en la tierra el reino de Dios, lo cual significará los ansiados tiempos de verdadero refrigerio para una humanidad doliente y moribunda.

 

Dentro de la esencia de esta palabra su semántica implica una verdad central en la historia de la Revelación de Dios a los hombres. En otras palabras expresa la conversión del pecador a Dios, una necesidad fundamental necesaria para entrar al reino de nuestro creador. Cuando hablamos del arrepentimiento de hombre com tal, este trae consigo una serie de experiencias dentro de la gracia de Dios. Al buscar una respuesta que nos fundamente más y más encontramos dos motivos que nos llevan a una certera visión del arrepentimiento del hombre: la bondad de Dios que guía al arrepentimiento (Romanos 2:4) y el juicio que se avecina.

Esta es la razón por la cual Dios manda a todos los hombres a que se arrepientan (Hechos 17:30-31) , pero es de Su gracia y para su gloria que se abre esta puerta de retorno a El (Hechos 11:18). El allega para sí al hombre en Su gracia en base de que Su justicia ha quedado salvaguardada por la muerte en Cristo. De ahí que el testiminio divino es del arrepentimiento con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo (Hechos 20-21).

Amigo y hermano que lees debes tener bien claro que el arrepentimiento ha sido definido como un cambio de mente hacia Dios que conduce al juicio de uno mismo y de los propios actos. No obstante, esto no seríaa posible si no fuera por el reconocimiento de que Dios es misericordioso. En el Nuevo Testamento podemos leer diferentes versículos que nos reflejan puntos importantes sobre el arrepentimiento.

Mateo 3:8 “Haced, pues frutos dignos de arrepentimiento”

Lucas 5:32 “No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento”

Romanos 2:4 “O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guia al arrepentimiento?

Hechos 5:31 “A este, Dios ha exaltado con su diestra por Principe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados.

Hechos 5:31 “A este, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel el arrepentimiento y perdón de los pecados.

Hechos 26:20 “Si no que anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento.

RESUMEN Y APLICACION

1-A lo que nos entregamos y lo que damos de alimento a nuestra mente, acabará siendo lo más importante para nosotros.

2-Necesitamos arrepentirnos y darle la espalda a nuestras costumbres pecaminosas y egoístas y volvernos a Dios y seguir su camino. El nos ama, nos conoce y sólo quiere lo mejor para nosotros.

3-Necesitamos destronar el yo de nuestra vida y ofrecernos a Dios para ser parte de su propiedad. Dejar que Jesús sea nuestro Señor.

4-Es nustra responsabilidad arrepentirnos, todos hemos pecado y , por tanto todos tenemos la necssidad de aceptar a Jesús como nuestro Señor y Salvador.

5-En la cruz Jesús pagó el precio de nuestros pecados y nos llevó de nuevo a una relación con Dios.

6-Debemos entonces arrepentirnos de nuestros pecados y luego vivir con Jesús como nuestro Señor, Dios no puede hacer nada más, el resto es asunto nuestro.

SABIA USTED………………….?

La palabra griega traducida por “ arrepentimiento” es “ metanoia” que significa tener otra opinión o cambiar de curso después de una mayor comprensión (Mateo 4:17), (Marcos 1:15). Hoy día la palabra “ arrepentimiento” ha llegado a significar sencillamente sentir pena por o que henmos hecho, o lamentar algo, pero como se puede ver, en términos bíblicos tiene un significado más profundo que este, arrepentirse es el primer movimiento del discipulado.

EDWIN VAZQUEZ, ESCRITOR E HISTORIADOR CRISTIANO

LOS CRISTIANOS Y LA GUERRA

 
Algunas perspectivas bíblicas

Los cristianos y la guerra      

Los cristianos, de ninguna manera, están solos en su oposición a la guerra. Muchas personas han visto la devastación causada por la guerra, están preocupados por la influencia de los fabricantes de armas y ya no creen que la guerra sea una manera apropiada de resolver diferencias internacionales.

Esto trae varios cuestionamientos. ¿Con quiénes deberían cooperar los cristianos en su oposición a la guerra y al militarismo? ¿Cómo deberían responder los cristianos a las corporaciones que fabrican armas? ¿Qué clases de actividades anti-bélicas son apropiadas para los cristianos? ¿Cuánta energía deberíamos ocupar en estas actividades?

Las expresiones de protesta necesitan ser examinadas a la luz del ejemplo de Cristo y de los patrones de ética bíblica. Algunas formas de protesta son aceptables, otras debe ser evitadas. Vivir a la manera de Jesús es, en sí, una forma de protesta pública. Ayudar en vez de herir, construir en vez de destruir y amar antes que matar, hecho en el nombre de Jesucristo, comunica tanto nuestra fe bíblica como un compromiso por la paz. Modelando el amor en todos nuestros relacionamientos, los cristianos rechazamos la violencia y la guerra.

En tiempos de guerra, los cristianos…

  • Aman incluso a sus enemigos.
  • Practican la ciudadanía cristiana.
  • Ayudan a las víctimas sin tener en cuenta a qué sector o bando pertenecen.

Ya sea en tiempo de paz o de guerra, un compromiso cristiano de hacer el bien también incluye desafiar al mal en el orden establecido. Esta actividad es hecha a la honrosa manera de Jesús. La ética de amor, paz y justicia que enarbolaba Jesús, implica que no podemos permanecer neutrales ante la maldad personal o institucional.

Los cristianos pueden presentar sus protestas junto con personas que tienen diferentes creencias, siempre y cuando estén de acuerdo en los objetivos y sus métodos. Su postura debe ser trabajada con ellos cuando estos tienen razón y aparte de ellos cuando están errados. En todo momento deberían testificar valientemente de su identificación con la manera de Jesús y el evangelio de salvación a través de Cristo.

La oposición al militarismo y a la guerra, ya sea hablada o escrita, puede ser una poderosa expresión de amor y de interés por todos los seres humanos. El Estado puede, por supuesto, rechazar declaraciones en contra de la guerra e incluso llegar a perseguir a aquellos que las hacen. Algunas personas intensifican sus protestas, incluso hasta el punto de involucrarse en actos destructivos. Estas acciones minan el mensaje cristiano de paz.

Mientras que la enseñanza de Jesús se opone a toda maldad, Él y sus discípulos raramente enfrentaron el mal institucional directamente. Jesús usó la fuerza en la limpieza del templo (Juan 2.15.16), pero fundamentalmente lidió con el mal yendo a su misma fuente, el corazón y la voluntad de las personas. A pesar de que Jesús no pareciera haber desafiado a Zaqueo, un recolector de impuestos corrupto, en forma directa, su arrepentimiento lo llevó a la restitución con una suma de dinero varias veces mayor a la que él había obtenido fraudulentamente (Lucas 19.2-10). Jesús practicó una ética de paz, pero no leemos que les haya dicho a los soldados romanos que dejaran su profesión. Leemos que Él sanó a miembros de sus familias (Mateo 8.5-13; Lucas 3.14). Asimismo, el apóstol Pablo no le dijo a Filemón que abandonara la esclavitud cuando le escribió para que aceptara el retorno del esclavo que había huido, sino que le dijo que aceptara a Onésimo “ya no como a esclavo, sino como algo mejor: como a un hermano querido…” (Filemón 16 – NVI).

Algunas respuestas cristianas a la guerra

1. Ora por paz y por las personas en el gobierno

2. Haz todo el esfuerzo posible para obedecer la ley, sin embargo, no aceptes el servicio militar que envuelve entrenamiento acerca de cómo matar a otros seres humanos que también están hechos a la imagen de Dios.

3. Únete a una organización humanitaria para servir en zonas de guerra; provee asistencia a las víctimas de guerra.

4. No evites asignaciones peligrosas si es para hacer el bien; los cristianos no son cobardes.

5. Incluso en profesiones honorables y en negocios, no explotes la tragedia de la guerra para beneficio personal.

6. Consigue tu sustento produciendo bienes y servicios que sustenten la vida; rechaza trabajos asociados con muerte y destrucción.

7. Disponte a aceptar las penalidades que el Estado podría imponer a aquellos que rehúsan participar en acciones militares.

8. Testifica que los cristianos que tienen la convicción de la enseñanza de Jesús a sus seguidores acerca de no asesinar, no pueden servir como soldados, pero están dispuestos a servir a su país en maneras constructivas.

9. Impulsa la resolución pacífica de todas las disputas, al tiempo de reconocer que los líderes de los países son parte de este sistema mundial y por lo tanto no gobiernan en concordancia con el principio bíblico de paz.

10. Comparte las buenas nuevas de salvación incluso en tiempos de guerra.

Amor, no fuerza letal, es el arma del cristiano

“No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos. Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe” (Gálatas 6.9-10 – NVI)

“Si es posible, y en cuanto depende de ustedes, vivan en paz con todos” (Romanos 12.18 – NVI)

“Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios” (Mateo 5.9 – NVI)

“Mi reino no es de este mundo –contestó Jesús–. Si lo fuera, mis propios guardias pelearían para impedir que los judíos me arrestaran. Pero mi reino no es de este mundo” (Juan 18.36 – NVI)

“No mates” (Éxodo 20.13 – NVI)

“No paguen a nadie mal por mal. Procuren hacer lo bueno delante de todos”. “No tomen venganza, hermanos míos, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque está escrito: ‘Mía es la venganza, yo pagaré’, dice el Señor” (Romanos 12.17, 19 – NVI)

“¡Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres!” (Hechos 5.29a – NVI)

“Ustedes han oído que se dijo: ‘Ojo por ojo y diente por diente’”. “Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen” (Mateo 5.38, 44 – NVI)

Escrito por Henry A. Hubert y John H. Redeko

Por Wolfgang Streich

Ignoro cuántos de los lectores  tienen siquiera una idea somera de lo que unos 20 a 40 millones de cristianos evangélicos de los Estados Unidos —y muchos otros en otras partes del mundo— llaman “el rapto”. Para decirlo brevemente, se trata de una falsa noción surgida de una pésima y ciega interpretación de las Escrituras según la cual, siete años antes de su retorno visible a la tierra, Jesús quitará secretamente de la misma a todos aquellos cristianos cuya fe es aprobada ante Dios. Este “rapto” sería una manera de proteger a los cristianos de la persecución de un tirano global brutal al que se suele llamar el Anticristo. A fuerza de ser absolutamente franco, he de decir —para mi propia vergüenza y para asombro de quienes conocen mínimamente mi capacidad de razón— que yo mismo he padecido durante varios años de suficiente ceguera como para creer en esto, una ceguera de la cual me libró el Señor cuando consideró que era el tiempo de hacerlo. Sin embargo, considero que nunca podría yo haber llegado a ciertos niveles de puerilidad y de estupidez al que, por lo visto, han llegado muchos norteamericanos en los últimos años, siguiendo en esto la tendencia frívola y estúpida del mundo de hoy.

“Al árbol se lo conoce por sus frutos”, dijo en una ocasión Jesús refiriéndose a los hombres, agregando que un árbol bueno no puede dar mal fruto, ni puede dar buen fruto un árbol malo. Esto, desde luego, se ha de aplicar también a las doctrinas, puesto que son hombres los que las profesan y, a veces, las inventan…

En verdad, el fruto horrendo que ha echado esta falsa doctrina, nacida del amor a los bienes de este mundo y de la cobardía de quienes no quieren identificarse con Jesús hasta el final —al punto de padecer por causa de su nombre, si fuere necesario— puede verse y palparse en la siguiente noticia publicada por el magazín online Businessweek bajo el título “Caring for Pets Left Behind by the Rapture” (Cuidando a las mascotas que no son llevadas en el rapto).

Al parecer, un ejecutivo de ventas al por menor jubilado, de nombre Bar Centre y residente en New Hampshire, ha visto la oportunidad de hacer un gran negocio en base a la inaudita necedad de estos “cristianos”. ¿Cómo? Nada más y nada menos que ofreciendo un servicio de rescate y de cuidado para las mascotas de los “salvos” que quedan en la tierra una vez que estos son “raptados” al cielo.

Según el artículo de marras, el servicio cuesta 110 dólares por mascota (y un adicional de 15 dólares por cada mascota que el dueño desee agregar a la póliza) y ya atrajo a más de cien clientes. Concretamente, el servicio consiste en albergar a las mascotas “beneficiadas” en hogares de personas ateas, las cuales ciertamente quedarán en la tierra en un “mundo post rapto”.

“Centre tuvo esta idea mientras trabajaba en su libro The Atheist Camel Chronicles [Crónicas del camello ateo], el cual escribió bajo el seudónimo de Dromedary Hump [Joroba de Dromedario]”, relata el artículo de Businessweek, agregando que, en dicho libro, Centre “dice muchas cosas hirientes sobre los devotos y confiesa que ‘intento figurarme cómo hacer efectivo con esta histeria a fin de complementar mis ingresos’”.

“Sea lo que fuere que motive a Centre —elabora el autor del artículo—, éste ha dado con una fuente de auténtico malestar. Todd Strandberg, fundador de un sitio web sobre profecía bíblica llamado raptureready.com y que atrae 250.000 visitantes por mes, está de acuerdo en que Fido y Mittens están perdidos. ‘Las mascotas no tiene alma, por lo cual se quedarán en la Tierra. No veo la manera en la que uno podría llevárselos’, dice. ‘Un montón de gente está preocupada por sus mascotas, pero yo no sé si deberían confiar necesariamente en los ateos para que las cuiden.”

¿Me olvido de algo? ¡Ah, sí! Los palurdos que se entretienen con tales especulaciones sobre el destino del alma de sus mascotas componen, en su inmensa mayoría, aquella porción del electorado norteamericano que alienta y celebra la carnicería que su nación y el Sionismo inhumano están llevando a cabo desde hace años en el Medio Oriente…

Pero para que esta entrada misma no quede sin fruto, querría darle un cierre con las palabras de advertencia que Jesús dirige a la iglesia de Laodicea a través del apóstol Juan:

Escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: “El Amén, el Testigo fiel y verdadero, el Principio de la creación de Dios, dice esto:

“Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque dices: ‘Soy rico, me he enriquecido y de nada tengo necesidad’; y no sabes que eres un miserable y digno de lástima, y pobre, ciego y desnudo, te aconsejo que de mí compres oro refinado por fuego para que te hagas rico, y vestiduras blancas para que te vistas y no se manifieste la vergüenza de tu desnudez, y colirio para ungir tus ojos para que puedas ver.” (Apocalipsis 3:14-18)

¿ES JESÚS EL ARCÁNGEL MIGUEL?

Algunos alegan que Cristo es el arcángel Miguel y dicen que sólo hay un arcángel, y no más. Ahora bien, es cierto que la palabra ‘arcángel’ nunca aparece en plural, como tampoco ‘diablo’ aparece en plural, aunque sabemos que esta palabra puede aplicarse, tanto a Satanás, como a cualquiera que se oponga a Dios, como ocurrió con Judas, de quien Jesús dijo era “diablo”. Así que una palabra que aparece sólo en singular puede aplicarse a dos o más personas. Tampoco ‘Satanás’ aparece en plural, pero Cristo llamó a Pedro: “Satanás”, porque se volvió un adversario. Así que si bien Miguel es el único que directamente es llamado arcángel, no indica que sea necesariamente el único arcángel, ya que lo puede ser también Gabriel, quien es llamado ángel (un arcángel es un ángel de máximo grado).

 Lo interesante del caso es que Miguel es llamado “uno de los principales príncipes”, lo que indica que hay al menos uno o más arcángeles aparte de él que tienen el mismo rango y función. Entonces si Cristo es un arcángel, y hay otros como él con igual rango y poder, entonces él no sobresale sobre todos los ángeles del cielo, o simplemente no puede ser un arcángel.

Es cierto que Cristo viene con voz de arcángel, pero las Escrituras nos hablan también que los ángeles tienen voces como el rugido del león…¿son entonces leones los ángeles? (ver Apo. 10:3). También se escuchó una voz en el cielo como “estruendo de muchas aguas” (Apo. 14:1,2). ¿Es que existen voces que son mares?¿Extraño, no? Y en Mateo 24:31 se habla de ángeles con voz de trompeta…¿son los ángeles, trompetas?

Hechos que prueban que Cristo no es un arcángel 

Cuando Juan recibió la visión del ángel del Señor, se postró para adorarle, pero éste se lo impidió, diciéndole, no lo hagas, porque soy consiervo tuyo…(Apo. 22:8,9). Si Jesús es un ángel de gran rango (arcángel), ¿por qué Jesús no reaccionó de igual forma como lo hizo el ángel ante la veneración de Juan, cuando a él mismo se le postraban personas para reverenciarle? (Ver Mateo 28:9, 17; Mr. 7:25). 

En Apocalipsis 5:13 si dice que “TODO LO CREADO que está en el cielo, en la tierra, y debajo de la tierra, alaban a Dios y al Cordero”. Si el Cordero es un ser creado, por ser un arcángel, ¿por qué no está él mismo dando alabanzas y loas al Eterno, y más bien las recibe?¿Es qué él no es un ser Creado como el resto de las criaturas?

REPITO: Nótese que dice que TODO LO CREADO, Y SI ÉL ES UNA CRIATURA ARCANGELICAL, EL MISMO DEBIÓ ESTAR ALABANDO Y NO RECIBIENDO LAS ALABANZAS DE OTRAS CRIATURAS. ¿NO INDICA ESTO QUE EL CORDERO NO ES UNA CRIATURA ARCANGELICAL SINO ALGO MÁS??? 

 


¿PRÍNCIPES O SIMPLEMENTE VASALLOS DEL REINO DE DIOS?

Los príncipes: ¿Una clase especial de Cristianos?

Los Testigos de Jehová afirman que Dios tiene dos grupos de seguidores, los que son sus Hijos, y por tanto, Sus príncipes; y los vasallos, que no son parte de su familia, y que serán súbditos de su reino, y servidores de los príncipes. Con esto vemos a un Dios que hace acepción de personas, un Dios que no considera iguales a todos los que vienen a él rendidos y humillados para ser perdonados y limpiados de sus delitos y pecados, y que han optado por seguir a Cristo y obedecerle en todo.

¿Quiénes son los príncipes de Dios?

Isaías 32:1 el profeta pronostica que: “He aquí que para justicia reinará un rey, y príncipes presidirán en juicio”. Aquí se ve que un rey regirá con justicia, y éste obviamente es el Mesías Cristo, el cual estará asistido por príncipes” en el juicio. En Apocalipsis 17:14 se habla de estos príncipes que presidirán en juicio como “los ELEGIDOS”. Dice así: “Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de REYES; y los que están con él son llamados y ELEGIDOS y fieles”. Así que vemos que los príncipes son, además de “llamados” y “fieles…¡ELEGIDOS! En 1 Pedro 1:1,2, Pedro dice: “Apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, ELEGIDOS según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas”. Así que estos fieles fueron llamados y ELEGIDOS para obedecer y ser rociados con la SANGRE DE JESUCRISTO. ¿Es ésta una clase especial de Cristianos que está sobre otra? ¿Acaso no vemos aquí que todos los que somos de Cristo hemos obedecido el llamado de Dios y hemos sido rociados con la sangre de Jesucristo? ¿O será que algunos cristianos no pueden ser rociados con la sangre de Cristo? ¡No lo creo!

Así que si usted, estimado hermano, ha obedecido el llamado del Señor para ser rociado con la sangre del Cordero, y para vivir en santidad, entonces usted se ha constituido en un príncipe que estará con él, rigiendo o juzgando el mundo en su reino milenario. Usted es un ELEGIDO, uno llamado, y rociado con la sangre de Cristo…¿lo cree?

Llamados a tener autoridad sobre ciudades

Dice Jesús en Lucas 19:17: “Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás AUTORIDAD sobre diez ciudades”. ¿Se da cuenta de lo que eso significa, estimado amigo? ¡Usted puede tener autoridad sobre ciudades si es de Cristo, si obedece, si es fiel, y si verdaderamente usted ha sido rociado con la sangre de Cristo. Fíjese en lo que dice el Señor en  Apocalipsis 2:26: “Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré AUTORIDAD sobre las naciones”. Esta autoridad implica que usted va a ser una persona con poder, alguien que será de la plena confianza del Señor, alguien que tendrá dominio sobre grandes poblaciones.

También Daniel, el profeta, escribió: Daniel 7:27: “Y que el REINO, y el dominio y la majestad de los REINOS debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo REINO es REINO eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán.

Los Súbditos son los que serán regidos con vara de hierro

La Biblia dice que los súbditos necesitarán ser regidos con mano dura, con vara de hierro. Dice Apocalipsis 12:5: “Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con VARA DE HIERRO a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono”.  Estos súbditos, sin duda, no son los cristianos,  porque los cristianos son mansos y humildes de corazón. Estos deberían referirse, más bien, a los sobrevivientes no conversos del mundo, los que queden de las naciones después de la gran tribulación, y que se han sometido voluntariamente, o a la fuerza, al reinado de Cristo. Estos aún no son mansos y humildes, ya que no han recibido el espíritu de adopción, y no muestran los frutos que produce el Espíritu de Dios. Por eso, Cristo y los elegidos (los que han obedecido y lavado sus ropas con la sangre de Cristo ante de su parusía) tendrán que regirlos con vara de hierro, y los que desobedezcan no les caerá las bendiciones celestiales sobre ellos y sobre sus campos. Dice Zacarías 14:17-19: “Y todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, a Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos. Y acontecerá que los de las familias de la tierra que no subieren a Jerusalén para adorar al Rey, Jehová de los ejércitos, no vendrá sobre ellos lluvia.Y si la familia de Egipto no subiere y no viniere, sobre ellos no habrá lluvia; vendrá la plaga con que Jehová herirá las naciones que no subieren a celebrar la fiesta de los tabernáculos. Esta será la pena del pecado de Egipto, y del pecado de todas las naciones que no subieren para celebrar la fiesta de los tabernáculos”. También Apocalipsis 1:6; “y nos hizo REYES y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos”. Amén. Y Apocalipsis 5:10: “y nos has hecho para nuestro Dios REYES y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra”.

¿Escogerá usted ser un vasallo y no un príncipe del reino de Cristo? ¡No lo creo!

EL REINO DE DIOS: UN TEMA TABÚ PARA MUCHOS PREDICADORES

Ingº Mario A Olcese (Apologista)

“Y ESTE EVANGELIO DEL REINO SERÁ PREDICADO EN TODO EL MUNDO…” (Mt. 24:14)

Ayer estuve revisando en Google acerca del tema de la predicación y me topé con algunos sitios web que hacían hincapié al anuncio del evangelio en los tiempos finales. Sin embargo, cuando los comentaristas cristianos citaban Mateo 24:14, decían que en este pasaje Jesús profetizó que el evangelio sería predicado a todo el mundo, y luego el fin vendría. Lo que me llama la atención, sin embargo, es la negativa de estos comentaristas para hablar del reino de Dios como el evangelio en Mateo 24:14. ¿O es que acaso el pasaje no dice bien claro: “Y este evangelio DEL REINO será predicado en todo el mundo…”? ¿Por qué no lo dicen completito, tal como está escrito? ¿Qué es lo que les ocurre a estos “cristianos”, que por arte de magia se vuelven ciegos para no leer bien?   

¿Qué evangelio les estamos predicando a los no convertidos?

La Biblia nos advierte en contra de la predicación de “otro Jesús” y “otro evangelio”, que son distintos del original. Por otro lado, la palabra “evangelio” significa simplemente “buenas noticias” o “buenas nuevas”, ¿pero de qué? Nosotros no podemos estar diciendo que Jesús vino a predicar “buenas noticias” sin decir exactamente de qué se tratan esas buenas noticias. Simplemente no sirve de nada. Y eso es precisamente lo que hacen los evangélicos cuando ellos dicen que  predican “el evangelio”, pero no dicen de qué se trata ese evangelio que anuncian. Algunos han llegado a creer que el evangelio es el mismo Cristo, la Biblia, la salvación, el perdón de pecados, nuestra futura resurrección, la gracia, vivir en el cielo, y otros temas más de las Escrituras, pero no se centran en lo que en verdad dicen las Escrituras. Incluso hay predicadores que han inventado evangelios estilizados como el de la prosperidad,  el social, y el de la reconciliación. Toda una gama de evangelios que desvían nuestra visión en dirección contraria del verdadero evangelio, que es el reino de Dios y la obra vicaria de Cristo: su muerte, sepultura y resurrección al tercer día.

¿Pero por qué los cristianos tienen problemas para hablar del reino de Dios?

Algunos cristianos pueden pensar que si hablan del reino de Dios se les confundirá con la secta de los Testigos de Jehová, dado que los russelistas van proclamando por todos lados el reino de Dios. Es decir, suponen que el reino de Dios es un cliché que tipifica una secta en particular, y no quieren ser confundidos con ella. Estos ignoran que el reino de Dios fue una creencia generalizada en el primer siglo, y que siempre hubo congregaciones cristianas que la difundieron de alguna manera en sus ciudades. Incluso antes de que existieran los Testigos de Jehová, los cristadelfianos, y la iglesia de Dios (Fe de Abraham), entre muchas otras denominaciones,  lo han estado predicando.

Pero también hay otros cristianos que suponen que el reino de Dios sabe a judaísmo y a lo terrenal, algo que no incumbe a la iglesia, la cual, suponen, tiene una esperanza de vivir en el “reino en los cielos”, en un plano existencial fuera de este mundo. Hablar del reino de Dios, por tanto, es algo que les incomoda porque restablece una relación perdida con los Judíos, un vínculo íntimo con una nación que muchos aún creen que es maldita y rechazada por Dios.

¿El reino en nuestro corazón?

Otros han llegado a pensar que el reino de Dios NO debe ser tomado literalmente, tal como lo tomaron los Judíos de antaño en el sentido de un reino davídico restaurado en la tierra de Israel, sino como una especie de reinado de Jesús “en el corazón” del creyente, y entonces van proclamando por allí, diciendo: “Amigos, el Señor quiere morar en tu corazón, acéptalo y serás salvo”, y así suponen que ellos van proclamando el verdadero evangelio del reino de Cristo. Pero esta forma de predicar el evangelio del reino es totalmente alienante y engañosa, pues aparta al potencial converso del verdadero evangelio salvador que es el reino de Dios bajo la óptica mesiánica Judía.

Reino e iglesia: ¿Son acaso sinónimos?

Otros creen que el reino de Dios es la iglesia misma, y por tanto suponen que predicar el evangelio del reino es predicar el evangelio de la iglesia. Es decir, estos cristianos creen que Cristo ha venido para anunciar el establecimiento de su iglesia, y que podemos ser salvos si pertenecemos a ella por el bautismo. Esta es otra desviación de la verdad, puesto que si bien es cierto que seremos salvos si somos parte del cuerpo de Cristo, lo puntual es que entramos al cuerpo de Cristo habiendo creído antes en el evangelio verdadero, que es el reino de Dios y en Jesucristo (Hechos 8:12). En ese sentido, el reino de Dios es un mensaje que hace posible que seamos parte del cuerpo de Cristo. De modo que el reino de Dios no puede ser el mismo cuerpo de Cristo. Recordemos que muchos, al inicio del ministerio de Cristo, habían creído en el reino predicado por él y fueron bautizados, pero éstos aún no sabían nada de una iglesia que él fundaría con ellos. Eso sería revelado después en Mateo 16:16-18.

Un Reino que será restaurado

Cuando Jesús está por irse al cielo, y después de haber permanecido con sus más íntimos discípulos hablándoles del reino de Dios, éstos le preguntaron: “Señor, restaurarás el reino en este tiempo”? …y Jesús les respondió que a ellos no les correspondía saber los tiempos o las sazones que Dios puso en su sola potestad” (Ver Hechos 1:3,6,7). Es decir, Jesús interesantemente no corrigió a sus discípulos por tener una esperanza de ver restaurado el reino a Israel como en los tiempos de David. Más bien sólo se limitó a decirles que el tiempo para la tan ansiada restauración sólo le correspondía saberlo Su Padre. 

Pues bien, siendo que Jesús admitió que el reino davídico sería algún día restaurado, debemos suponer que dicho reino debe ser como antaño en el sentido que debe tener un rey del linaje de David, un territorio (Jerusalén como sede), leyes (de Dios), y por supuesto, súbditos. Siendo esto así, es imposible que dicho reino se restaure en el “corazón del creyente”, puesto que el reino de Dios nunca estuvo en el corazón de sus fieles judíos, sino en la tierra escogida y amada por Dios y prometida a Abraham y a su simiente. Cualquier otra ubicación e interpretación del reino será siempre falaz y diabólica, ajena a las Escrituras. La locución “restauración del reino” no admite que este reino sea distinto del original, porque entonces no sería una restauración sino una transformación o deformación.

¿Estamos realmente predicando el evangelio del reino de Dios, es decir, el evangelio de la restauración del reino de David en la tierra de Israel, el cual traerá la paz y la justicia eternas? Usted decide, estimado hermano, si cumple con predicarlo o no. 

Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

El adventismo del séptimo día estableció incorrectamente que Cristo entró en el santuario celestial en el año 1844 d. C. Su precursor, Guillermo Miller, además de la secta anticristiana de los “testigos de Jehová” (¿?), fue un pastor bautista que se allegó con pasional fuerza al estudio de las profecías bíblicas, creyendo que Dn. 8:14 señalaba el tiempo del regreso del Señor con el propósito de “purificar el santuario” en la tierra. Miller pensó que cada uno de los días de los «dos mil trescientos» de Dn. 8:14 representaba un año. Así que “echando pluma”, Miller se persuadió que a partir de la fecha (457 a. C.) del retorno de Esdras y de sus paisanos del exilio babilónico a Jerusalén hasta 1843 d. C. Cristo regresaría a cumplir la encomienda de “purificar el santuario”. En realidad, la verdadera intrerpretación de esta profecía tiene que ver con Antióco Epífanes IV, rey seléucida, descendiente de Seleuco, uno de los cuatro comandantes principales de Alejandro el Magno y que después de su muerte, de intrigas y de disputas sangrientas, tomaron, finalmente, las vastas tierras conquistadas por el hijo de Filipo, rey de Macedonia. Antióco Epífanes IV, octavo de una considerable lista de gobernantes seléucidas, es representado por el cuerno pequeño de Dn. 8:9. No se debe confundir con el cuerno pequeño de Dn. 7:8, que es el Anticristo de los últimos días. Este pequeño cuerno que emerge de los cuatro cuernos de Dn. 8:8 (estos cuatro cuernos representan, cada uno, a los jefes miliares más importantes del Alejandro el Grande, según lo aludido ya antes, y son: Casandro, Lisímaco, Tolomeo y Seleuco), afectó con grande devastación la «tierra gloriosa» que es sin dudas la misma nación de Israel. Antióco Epífanes IV reinó sobre Siria en los años 175 al 163 a. C. Con actitud malévola y homicida, invadió Jerusalén matando a unos cincuenta mil hombres, incluyendo mujeres e infantes, y vendió como esclavos a cuarenta mil judíos el asesino y soberbio “angelito”. Por si fuera esto poco, dedicó el templo judío al dios Júpiter, sacrificando cerdos y todo tipo de animales inmundos en el altar de bronce (véase el libro apócrifo 1 Macabeos 1:46, 47). Hizo del templo un prostíbulo, intrduciendo rameras para el festejo de los saturnales paganos. Antióco prohibió la observancia del sábado y la lectura de las santas escrituras. Las [dos mil trescientas tardes y mañanas] comprenden el tiempo en que este rematado orate y gobernante seléucida seguiría hollando la tierra de Israel (Dn. 8:13, 14). Judas Macabeo purificó el templo en Jerusalén el 25 de diciembre de 165 a. C. El libro de Daniel dice con respecto a esto: «Luego es santuario será restaurado» (Dn. 8:14). Si se proyecta una línea cronológica inversa, hacia atrás, veremos que los «dos mil trescientos días» nos conducen al año 171 a. C., exactamente cuando Antióco empezó a fustigar con indignación a los del pueblo judío.

El capítulo 8 de Daniel es uno de contendio profético-histórico, de pasado cumplimiento. Presenta la transición, un cambio entre dos imperios conocidos: el persa y el griego. Muestra la rotunda victoria de Alejandro el Magno sobre los ejércitos del rey Darío III, en el año 331 a. C., en la batalla decisiva de Gaugamela, lejos del río Tigris, y todo lo que se [deriva] de esta importante transición; no obstante, Antióco Epifanes VI, es un tipo del Anticristo escatólogico (Ap. 13:1, 2).

Lejos de interpretar correctamente esto, Miller aseguró públicamente que el día 21 de marzo de 1843 Cristo regrsaría. Muchos vendieron sus propiedades, pero . . . nada pasó. Cristo no vino y, oh, decepción. Miller pensó que sus cálculos en torno al regreso de Cristo estaban equivocados. Miller rectificó: ahora la fecha precisa para su retorno era el 21 de marzo de 1844, mas la desilusión volvió a mostrar su lánguido y caído rostro, ya que Cristo no descendió jamás. Otro tercer cálculo determinó que Cristo vendría el 22 de octubre de ese mismo año, pero la tercera tampoco “fue la vencida”. Miller, siendo un hombre de palabra y de conciencia moral, aceptó su error en el método de interpretación utilizado, pero degraciadamente algunos de sus seguidores se vincularon para formar una iglesia fundamentada en los puntos de vista equívocos de la venida de Cristo para purificar el santuario. Uno de estos seguidores, Hiram Edson, además discípulo de Miller, dijo que Miller no había errado en la fecha del regreso de Cristo sino del lugar para la purifiación del santuario, según una “revelación divina” que le fue dada. Asintió que Cristo entró en el santuario celestial pero no en el terrenal, en la fecha establecida por Miller. De esa forma, al intrducirse Cristo en el santuario celestial en el año 1844 d. C., [continua . . . ?] desarrollando su obra expiatoria.

No se requiere de mucha viveza para que uno puda percibir que esta teoría trata ni más ni menos de una “expiación incompleta”, qué de bíblica, “ni la menor de las luces tiene”.

La Biblia muestra que el Hijo de Dios, Jesucristo, vino a entrar al santuario celestial cuando ascendió al cielo hace dos mil años (Hech.1:9) y no en el año 1844 d. C., como lo enseñan deformadamente el adventismo del séptimo día. Textos-prueba: al instante:

«La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo,6:20 donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho sumo sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec» (Heb. 6:19, 20).

«Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos, ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre» (Heb. 8:1, 2).

«Fue, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas así; pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que estos. Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios; y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena. De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado» (Heb. 9:23-26).

La expiación que Cristo hizo en la cruz del Calvario para redimir a la humanidad corrompida nunca fue una inconculsa ni continua. La duda se despeja en Heb. 10:10-14. Lea los textos amable lector para que confirme esta verdad escritural. En Heb 10:14 se muestra que el solo sacificio de Cristo, como ofrenda, hizo perfecto para siempre a los santificados. No hay más que hacer, porque ayer [fue consumado] en el madero de la vergüenza (Jn. 19:30). Cristo se ofreció una vez por siempre como un solo sacrificio para el perdón de los pecados (Heb. 10:12). La obra expiatoria de Cristo fue concluida hace casi dos mil años atrás y su efecto es permanente hasta su glorioso y visible retorno; por lo tanto, la doctrina de la expiación continua, no deja de ser únicamente un ardid letal y religioso del adventismo del séptimo día, austeramente legalista. Para Elena White, cada creyente en Cristo tendría que pasar por un detallado exámen, por un juicio de investigación para el perdón de sus pecados, “juicio” que dio inicio, según White, al término de los dos mil trescientos días, en 1844 d. C. El mencionado juicio “divino” concluiría antes del regreso del Señor. Esta inconsistencia de la expiación incompleta de parte del adventismo del séptimo día, nos deja a muchos con la incertidumbre de saber cuándo alguien es en verdad salvo o no. No existe ninguna garantía ofrecida a largo plazo para el creyente en esta clase de expiación porque es absolutamente defectuosa e insuficiente.

Dios perdona y borra los pecados de los hombres en el instante en que creen sincera y correctamente en Cristo. No tendrán que esperar más tiempo para que el Creador lo haga después de que creyeron. Es inconcebible que los cristianos de la antigüedad hayan tenido que aguardar hasta 1844 d. C. para la apertura del perdón de sus pecados en base a un “juicio de investigación” y el cual ha sido elaborado con desacierto por el adventismo. Es una gigantesca fábula que debemos esperar con estos cristianos del lejano antaño hasta la parusía del Señor para que la obra expiatoria sea consumada.

Los siguientes versos que hablan del perdón por medio de Cristo, están en «verbo presente». Echan por tierra la doctrina adventista de la expiación inconclusa e ininterrumpida del perdón de los pecados en los creyentes:

Limpia:

«. . . pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos [limpia] de todo pecado» (1 Jn. 1:7).

Tiene:

«El que cree en el Hijo [tiene] vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él» (Jn. 3:36).

Hay:

«Ahora, pues, ninguna condenación [hay] para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu (Ro.8:1).

Errores como este infestan el corazón del adventismo. El adventismo es uno que ha confiado primeramente en las obras de la ley que en la misma gracia salvadora, en la fe por Jesucristo:

«Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe» (Ef. 2:8 y 9).

Es cierto que la ley lleva al hombre al conocimiento del pecado, le revela la santidad de Dios, y lo guía a Cristo. Pero hoy, ya no estamos «bajo la ley, sino bajo la gracia» (véase Ro. 6:25). La ley no ha sido dada como un medio para que el hombre fuese salvo. No, «Porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley» (Gal. 3:21). Cristo ha venido a ser «el fin de la ley para aquellos que creen» ( Ro. 10:4). Es imposible que al ley otorge vida «por cuanto era débil por la carne» (Ro.8:3).

Si la ley no salva, ¿porqué el adventismo obliga empecinadamente a guardar el sábado, decretado solamente para la nación de Israel (Ez. 20:10-13), poniéndolo como un requisito insustituible, primordial, para que el creyente pueda ser salvo?

La respuesta para esclarecer su tremebundo error, es demasiada obvia.

Es hora de despertar amigos míos del letargo doctrinal.

Que Dios les bendiga siempre.

LA EXCELSA E INIGUALABLE RELIGIÓN DE JESÚS

Muchas veces escuchamos la pregunta, ¿Cuál es la religión verdadera?

Esta es una pregunta complicada. Muchos se apresuran a hablar de que religión es sinónimo de un grupo particular. Otros dicen que no importa que religión tengamos. Para abordar de forma correcta este asunto, definamos lo que es la “Religión”.

Religión viene de una palabra que significa “Re-ligar” (volver a unir). La religión verdadera debe volver a ligar o reunir al hombre con su Hacedor. La religión falsa lo separa y aleja. La verdadera religión involucra una adoración auténtica entre el individuo y Dios. Y escuchadme bien, por esta misma razón la religión verdadera en el pleno sentido de la palabra, es una experiencia personal e intransferible. Nadie puede orar por ti, ni nadie puede dedicarse a Dios por ti, como si fuera tu representante.

Se entiende que cuando un grupo de personas que han hecho esa dedicación personal e intransferible a Dios se agrupan o trabajan con un objetivo, son llamados religión verdadera. Pero esto es solo cierto a nivel colectivo. La religión verdadera siempre será personal en su pleno sentido. Una persona puede ser cristiana, pero dejar mucho que desear como cristiano.

Otro gran problema de la religión colectiva radica en confundir la realidad espiritual de Dios con los valores morales. La moralidad no es religión, pero muchas veces es confundida. Lamentablemente, se insiste demasiado en una reforma exterior de la conducta, pero el corazón no es reformado.

El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón produce lo bueno; pero el hombre inicuo produce lo que es inicuo de su [tesoro] inicuo; porque de la abundancia del corazón habla su boca. (Lucas 6:45)

Hipócritas, aptamente profetizó de ustedes Isaías, cuando dijo: ‘Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está muy alejado de mí (Mateo 15:7,8)

Sin embargo, las cosas que proceden de la boca salen del corazón, y esas cosas contaminan al hombre. Por ejemplo, del corazón salen razonamientos inicuos, asesinatos, adulterios, fornicaciones, hurtos, testimonios falsos, blasfemias. Estas son las cosas que contaminan al hombre; mas el tomar una comida con las manos sin lavar no contamina al hombre”. (Mateo 15:18-20)

Cómo vemos, Jesús condenó una forma exterior de piedad, una reforma externa de la conducta. Los raudales del interior deben ser purificados. Esto el hombre no puede hacerlo por si solo. Debe ser hecho a través de la Obra del Espíritu Santo.

Crea en mí hasta un corazón puro, oh Dios, y pon en mí un espíritu nuevo, uno [que sea] constante. (Salmo 51:10)

El Hijo de Dios no ofreció en su vida norma alguna para rectificar el progreso social. Su misión fue religiosa y la religión (la excelsa e inigualable religión de Jesús) es una experiencia exclusivamente individual. Cuando una comunidad de creyentes asume la tarea de predicar las Buenas Nuevas y organizar a los individuos que se identifican con el Evangelio, se establece una noble labor. No obstante, el “corazón” de la religión de Jesús no debe confundirse con la agrupación colectiva de creyentes. La dedicación a Jehová Dios es personal e intransferible, y dicha salvación por la fe, también será efectuada de un modo personal. Un creyente auténtico debe participar de reunirse con sus hermanos en la fe y trabajar en colectivo, pero no debe olvidar que el cimiento de su fe religiosa, debe estar fundamentado en una relación personal con Dios.

Si muchos cristianos edificaran este punto en primer lugar, se ahorrarían muchas expulsiones y deserciones. Muchos cometen el error de entrar en determinada Iglesia u Organización para evitar la soledad y tener alguna actividad que ocupe su tiempo. Otros ingresan en una entidad para obtener cierto grado de realización personal y trabajar en actividades organizativas. Si estas personas no edifican una íntima relación con Jehová Dios a través de Jesús, tarde o temprano saldrán del rebaño. “Separados de mí, ustedes no pueden hacer nada”, dijo el Maestro.
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A veces, el error consiste en esforzarse solamente por lograr una corrección exterior de la conducta. No obstante, si no se purifica el corazón mediante el Espíritu Santo, tarde o temprano en medio de la prueba o la tentación, saldrá lo qué está en el interior.
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La aventura religiosa —siempre personal— resuelve por sí misma la mayoría de las dificultades humanas, seleccionando, valorando y recogiendo los problemas del hombre. Ciertamente, la religión no suprime las preocupaciones, aunque sí las absorbe e ilumina. La verdadera religión, unifica la personalidad, de forma que pueda adaptarse a las necesidades humanas.

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Para los que hemos conocido la religión de Jesús, esa comprensión progresiva de la realidad que nos rodea sólo equivale al acercamiento a Dios. Y el descubrimiento del Padre sólo es posible a través de esa experiencia espiritual individual. Permitidme que insista. Ésta es la base de la religión crística: toda una aventura personal —siempre en solitario— por los mares bonancibles y tempestuosos de la vida. Hemos sido creados para la búsqueda y exploración permanente de nosotros mismos, que no es otra cosa que la búsqueda del Padre. La religión verdadera no es un compromiso social y colectivo. La verdadera religión interior es siempre, por definición, un hallazgo individual, fruto de mil caídas, errores y éxitos. Y no me refiero a los valores morales, que la religión humana confunde con la espiritualidad, tal como he dicho. La moralidad debe ser fundamentada sobre la adoración verdadera. No debe ser al revés. Si es así, si el corazón no está purificado y transformado, éste se inclinará por el error nuevamente.
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No os acomodéis en la falsa seguridad de las iglesias humanas. Pensad por vosotros mismos, aun a riesgo de que os marginen y aborrezcan. Nada hay más beneficioso para el alma que sus propios hallazgos individuales. Si en verdad os afanáis en la búsqueda de Dios, esa disposición será la prueba de que ya lo habéis encontrado. Aunque parezca increíble, hay hasta personas “dedicadas” que aún no tienen una relación estrecha con Dios, y por lo tanto sienten un vacío que les perturba la paz interior. A ellos, los animo a emprender esa religión interior sin abandonar a su comunidad de hermanos en la fe. Cuando las instituciones fracasen, esta seguridad interior os sostendrá durante las pruebas finales.
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Descubrir la paternidad de Dios y hacerse uno con el don divino que hace que reflejemos las cualidades de Jehová es la señal. Entonces, sólo entonces, emprenderemos la prodigiosa aventura de la verdadera religión interior. Y esa religión final nos colmará porque estaremos ante la más viva y dinámica experiencia de nuestra existencia. La religión no es sólo un sentimiento pasivo de dependencia absoluta y de seguridad en la vida eterna. Es mucho más. La religión de la revelación es un permanente descubrimiento de sí mismo y de los demás. Una carrera febril hacia la felicidad, una acumulación de sabiduría y un continuo sobresalto.
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Nosotros, en esa audaz carrera hacia el alba espiritual, iremos buscando lo mejor de los hombres y lo haremos nuestro. Seréis curiosidad y luz y jamás os llenaréis. La religión de la revelación dará sentido a vuestras vidas terrenales y, más adelante, a las gloriosas experiencias en el Nuevo Mundo y en la eternidad. La religión de la experiencia personal os dará seguridad. Y seréis admirados y respetados por vuestro dominio y templanza, incluso por vuestros enemigos.
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El hombre que practica la religión verdadera interior se identifica con el universo. Su yo espiritual e íntimo es uno con la naturaleza. El aventurero de Dios sabe escuchar los murmullos del oleaje. Sabe interpretar la soledad de la noche. Comprende la grandiosa belleza de la armonía universal. Es uno con el arco iris. Es uno con el dolor y con la felicidad de sus semejantes. Las dudas ajenas son suyas. El jinete del alma no desprecia jamás. Respeta la vida en todas sus formas y circunstancias y sabe que él forma parte de esa vida. Habla de sus sueños y fabrica sus propios sueños. Se levanta con la brisa y es uno más en el cortejo nocturno de las estrellas. El universo es parte de él.
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Sólo existe una religión capaz de salvarnos: la que nos salva de nuestro propio yo y que libera a las criaturas de su aislamiento en el tiempo y en la eternidad. Esa religión de la revelación yace en lo más íntimo de tu espíritu. Se amolda con las enseñanzas Divinas de la Biblia, pero prosigue un camino eterno. Ésa es la religión de Jesús de Nazaret: la religión de los jinetes del alba espiritual; la que libera el yo, haciéndonos uno con el universo y con el Padre Universal: Jehová Dios. Y esta religión es una aventura personal de crecimiento interior que nunca tendrá fin. Es díficil describir con palabras esa relación personal que cada persona debe lograr con el Creador. No obstante, por los frutos exteriores de bondad, humildad y amor, podemos saber quién realmente la practica.
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Lo más importante, es avanzar en esa aventura personal de nuestra relación con el Creador. Esta relación basada en el Amor de corazón a Dios y al prójimo constituye el auténtico “pasaje” para la Vida Eterna.

UN NUEVO SISMO EN CHILE

Washington. Un sismo de magnitud 6.2 remeció hoy domingo el norte de Chile, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos, sin que las autoridades locales reportaran preliminarmente daños o heridos.

El sismo tuvo su epicentro unos 79 kilómetros al este-noreste de la ciudad minera de Calama y se produjo a una profundidad de 99 kilómetros, indicó el USGS (por su sigla en inglés). El temblor ocurrió a las 20.11 hora local.

Hasta el momento, no se reportaron heridos o daños materiales de forma preliminar, dijo un funcionario de la gubernamental Oficina Nacional de Emergencias (Onemi) y sólo se registró una saturación de las líneas telefónicas en Calama.

El Servicio Oceanográfico de la Armada de Chile descartó alerta de tsunami.

Un fuerte terremoto de magnitud 8.8 y posteriores tsunamis sacudieron el centro sur de Chile en febrero, causando la muerte de cientos de personas y provocando graves daños a edificios y viviendas.

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

Hoy quiero reflexionar con ustedes sobre un par de frasecitas que no son poco comunes y pocos frecuentes oír entre personas cultas, y no muy cultas. Me refiero a: “el de arriba” o “al de arriba”.

Resulta que un conocido animador de televisión de mi país, enfermo de cirrosis por tanto beber alcohol, al ser entrevistado, dijo: “Seguramente “el de arriba” me quiere tener a su lado”, aludiendo a su inminente fallecimiento. Igualmente, en otra ocasión, cuando un músico famoso, también de mi país, falleció de problemas cardíacos, uno de sus fans, dijo: “Seguramente el difunto le estará cantando “al de arriba” con todos los ángeles”. Estás expresiones me resultaron, sinceramente, irónicas e irreverentes, porque se está aludiendo al Creador, a nuestro Dios y Padre celestial.  Y es que esta gente cree que a Dios se le puede tratar como a un vecino de arriba, que parece solitario y excéntrico, de pocos amigos, y displicente.

Pero yo me pregunto, ¿por qué estas personas no son valientes, y dicen: “Dios” en lugar de “el de arriba” o “al de arriba”? ¿Es qué acaso creer y confesar a Dios les puede resultar embarazoso e impopular ante los demás? ¡Pues eso es exactamente lo que parece! Desgraciadamente, todavía a muchos les resulta incómodo confesar su creencia en Dios en este siglo XXI, donde la evolución y el ateísmo se han extendido entre las mentes más “lúcidas” e “iluminadas” de nuestra sociedad. Por eso, para no desentonar, prefieren mantener “en privado” su fe en Dios, y de paso, evitarse miradas suspicaces y muecas burlonas.

Si Dios, dice Pablo, no se avergüenza de llamarse “Dios de los fieles” (Heb. 11:16), ¿por qué tendríamos nosotros que avergonzarnos por tener que confesar a Yahweh como nuestro Dios ante la gente, salvo, claro, que seamos unos impíos irreverentes e impenitentes?

Si en verdad somos cristianos, entonces debemos enfrentar nuestros temores y confesar a Dios y a Su Hijo ante los demás. Si no lo hacemos, nosotros mismos seremos desconocidos por Dios, y terminaremos perdidos en una fatal condenación eterna (Apo. 3:5).

 

DESEMPLEO EN ESTADOS UNIDOS CAE HASTA 9.5%

WASHINGTON (Agencias).– La economía norteamericana está marchando en la dirección correcta, pero sigue luchando contra vientos contrarios de la recesión y queda mucho por hacer, aseguró el presidente Barack Obama.

El mandatario presentó los nuevos datos sobre empleo, que apuntan a una pérdida de 125,000 puestos de trabajo en junio y a la creación de 83,000 empleos en el sector privado.

Cifras del Departamento de Trabajo estadounidense señalan que la tasa de desempleo cayó 9.5% en junio, por primera vez este año. El informe muestra, además, que el promedio de semana trabajada cayó levemente a 34.1 horas, desde las 34.2 de mayo.

En tanto, la cifra semanal de solicitudes del subsidio por desempleo aumentó en 13,000 y se ubicó en 472,000. El promedio en cuatro semanas subió en 3,250, el más alto desde comienzos de marzo.

Asimismo, el Departamento de Trabajo calcula que unos 3.3 millones de personas se quedarán sin este subsidio de desempleo a finales de julio, a menos que el Congreso apruebe, lo más pronto posible, una legislación de emergencia.

Cuando Charles Russell se reunió a principios de 1870 con un grupo de jóvenes independientes de las ”iglesias de la cristiandad”, éstos estaban mentalmente sometidos a las enseñanzas del adventismo del Segundo Advenimiento, liderado por Nelson Barbour, quien junto con los adventistas Georgen Storrs, George stetson, moldearon la mente de Russell.

 

Charles Taze Russell dijo que para entender la Biblia, y no quedar en la oscuridad espiritual, se deben estudiar sus 6 tomos de  “Estudios en las Escrituras”…¿pero por qué están ahora fuera de circulación?

UN DESPERTAR MASIVO SE ESTÁ DANDO AHORA

“Y temerán desde el occidente el nombre de Jehová, y desde el nacimiento del sol su gloria; porque vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él” (Isa. 59:19). 


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Otros espectaculares videos de ovnis:

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BOLAS DE FUEGO ALIENÍGENAS VISTAS POR TODO EL MUNDO – METEORITOS DE OVNI

Video espectacular de supuestos alienígenas caminando en una calle:

Fuente: www.pindz.blogspot.com

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