“Amad a vuestros amigos..¡pero mucho más, a vuestros enemigos!” ( Filósofo Italo peruano, “Platonto”)
El limón, eficaz contra el cáncer y gran bactericida
El limón (Citrus limonum Risso, Citrus limon (L.) Burm., Citrus medica), es un producto casi milagroso para matar las células cancerosas. Es 10.000 veces más potente que la quimioterapia. ¿Por qué no estamos enterados de ello? Porque existen organizaciones, en concreto determinadas multinacionales farmacéuticas, interesadas en encontrar una versión sintética, que les permita obtener fabulosos beneficios económicos. ¿Cuántas personas mueren cada año en el mundo mientras este secreto, la efectividad del jugo de limón contra determinados tipos de cáncer, ha estado celosamente guardado para no poner en riesgo las utilidades multimillonarias de grandes corporaciones?
Así que de ahora en adelante, usted puede ayudar a un amigo que lo necesite, haciéndole saber que le conviene beber jugo de limón para prevenir la enfermedad. Su sabor es agradable, a poco que uno se acostumbre al mismo. Y por supuesto no produce los horribles efectos de la quimioterapia. La próxima vez que usted quiera beber un jugo, pídalo de limón natural sin preservantes. Y si tiene la posibilidad de hacerlo, plante un árbol de limón en su patio o jardín. Todas sus partes son útiles.
Como usted bien sabe, el árbol de limón no ocupa mucho espacio. Se le conoce con el nombre de limonero, limón, lima, limoeiro (Galicia), llimoner (Cataluña), limoiaritz (Euskadi), etcétera. La fruta es un cítrico cuya pulpa se puede comer directamente o es empleada normalmente para elaborar bebidas, sorbetes, dulces…
Según el Instituto de Ciencias de la Salud de Baltimore (EE.UU.), gran parte del interés de esta planta se debe a sus fuertes efectos anticancerígenos. Y aunque se le atribuyen muchas más propiedades, especialmente bactericidas y medicinales, lo más interesante de ella es el efecto que produce sobre los quistes y los tumores. Esta planta es un remedio probado para los cánceres de distintos tipos. Hay quienes afirman que es de gran utilidad en todas las variantes del cáncer.
Se la considera además como un agente anti-microbial de amplio espectro contra las infecciones bacterianas y por hongos; es eficaz contra los parásitos internos y los gusanos, regula la tensión arterial alta y es antidepresiva, combate la tensión y los desórdenes nerviosos.
La fuente de esta información es fascinante: procede de uno de los fabricantes de medicinas más grandes del mundo, quien afirma que después de más de 20 pruebas de laboratorio, realizadas a partir de 1970, los resultados revelaron que el limón destruye las células malignas en 12 tipos de cáncer, incluyendo el de colon, de pecho, de próstata, de pulmón y del páncreas.
Los compuestos de este árbol demostraron actuar 10.000 veces mejor retardando el crecimiento de las células de cáncer que el producto Adriamycin, una droga quimioterapéutica normalmente usada en el mundo. Y lo que es todavía más asombroso: este tipo de terapia con el extracto de limón destruye tan sólo las malignas células del cáncer y no afecta las células sanas.
Estudios científicos han demostrado asimismo que aquellas personas que comen habitualmente cítricos tienen más de un 50 % de probabilidades de no contraer cancer de estómago. Se cree que la vitamina C inhibe el crecimiento de células cancerosas . Se ha comprobado como, a pesar de su sabor tan ácido, en realidad el consumo de esta fruta ayuda a prevenir la gastritis que en algunos casos podría ser también responsable del desarrollo de células tumorales en la mucosa gástrica. También se ha comprobado que el consumo de este fruto podría prevenir la formación de tumores en el colon.
Una ” pastilla gigante” de vitamina C
El limón es un fruto muy rico en vitamina C. Esta riqueza le viene dada por su contenido en ácido ascórbico, que representa casi el 5 % de su contenido. Muchos productos farmacéuticos con ácido ascorbico tienen su origen en esta planta, una de las principales fuentes de esta vitamina, junto con la lima (Citrus acida). De hecho, todos los cítricos ( naranjas, limones, pomelos, etc.) contienen cantidades elevadas de este principio.
Tradicionalmente, el limón fue utilizado para prevenir el escorbuto, una enfermedad que se presenta cuando la persona tiene una deficiencia de esta vitamina. El escorbuto era muy habitual entre los navegantes, los cuales se alimentaban fundamentalmente de alimentos secos o salados. La falta de ingestión de alimentos frescos causaba numerosas bajas entre ellos. La ventaja del limón es que, además de la vitamina C, contiene numerosos flavonoides, los cuales protegen esta vitamina e impiden que se degrade. Los limones que los navegantes llevaban en sus bodegas constituían autenticas pastillas naturales gigantes de vitamina C y otros antioxidantes.
En la actualidad el escorbuto sólo aparece muy raramente en poblaciones muy pobres, aunque no por ello deben desecharse las propiedades alimentarias de este fruto cuyos valores van mucho más allá de la prevención de esta antigua plaga. Entre las principales virtudes de este alimento se encuentran sus propiedades antioxidantes, capaces de prevenir la actividad negativa de los radicales libres. El limón contiene casi 30 componentes antioxidantes además de la vitamina C, como, por ejemplo, los flavonoides: rutina, hesperidina, naringenina o luteina; betacarotenos; o los ácidos cafeico, ferúlico o gamma terpineno. Por lo tanto, comer esta fruta en abundancia será muy interesante si queremos mantenernos jóvenes y queremos prevenir la aparición de numerosas enfermedades.
Mejora la piel, la vista, la circulación…
El limón resulta especialmente adecuado en personas que pueden presentar deficiencias o problemas de salud, como es el caso de los que fuman, o que padecen diabetes, alergia, asma, mujeres embarazadas o lactantes o personas que sufren estrés. Comer limón nos ayudará también a tener un aspecto externo más saludable, dado que esta vitamina ayuda a mejorar la salud de la piel, el cabello, o las uñas. Muchas anomalías de esta parte del cuerpo pueden evitarse o mejorarse con el consumo del limón: piel seca o arrugada, cabellos con poca vitalidad, uñas frágiles , etc.
No se debe olvidar tampoco la importancia que esta vitamina tiene en la salud de la vista, al prevenir enfermedades degenerativas tan importantes como la perdida de visión o las cataratas. En el mundo actual, en que muchos de los trabajos que realizamos fuerzan la visión, comer limón nos ayudará a manterner una mejor salud visual.
Igualmente importante resulta la vitamina C, junto con la rutina y la hesperidina, en el mantenimiento de las arterias al conseguir mejorar la elasticidad de las mismas y evitar los derrames que se producen en las venas y capilares. Comer limón o beber jugo de limón ayuda a prevenir la hipertensión, controla la aparición de hemorroides o varices y evita la formación habitual de moretones, o de pequeñas hemorragias en las encías o en la nariz.

Despierta el apetito y mejora la digestión
La riqueza en aromas de este fruto estimula la producción de saliva y el ácido ascórbico contribuye a aumentar los ácidos estomacales y la producción de la hormona pepsina. Así pues, por una parte, despierta el apetito en caso de inapetencia y, por otra parte, ayuda a mejorar la digestión. El mayor aumento de ácido clorídico ayuda a disgregar mejor los alimentos y la pepsina posee propiedades proteolíticas; es decir ayuda a digerir mejor las proteínas. Todo ello favorece la digestión y evita otros problemas secundarios como la sensación de “llenado” o la aparición de gases.
Adecuado en las dietas de adelgazamiento
Es bien conocida la capacidad del limón para ” disolver las grasas”, lo cual se ha venido aprovechando como un buen recurso en las dietas para adelgazar. No debemos olvidar que este fruto es muy rico en componentes con propiedades adelgazantes. Entre estos tenemos su riqueza en cafeína, un estimulante metabólico y su riqueza en fibras, especialmente pectina, que ayuda a disminuir la absorción de grasas. También destaca en este sentido el limoneno o la vitamina C.
Además de estos componentes, hay que mencionar su riqueza en potasio y calcio; ambos poseen propiedades diuréticas, dado que controlan el intercambio de líquidos en la célula y neutralizan el sodio. Ambos componentes, junto con el ácido cafeico y el ácido ascórbico, favorecen la eliminación de líquidos corporales, por lo que resultan de ayuda en las dietas para perder peso.
Eliminar líquidos no sólo es interesante para controlar el peso corporal, sino que resulta de mucha ayuda en el tratamiento de otras enfermedades metabólicas en las que resulta necesario una depuración del organismo: artritis, gota, ácido úrico…. El jugo de limón constituye uno de los mejores remedios depurativos de la sangre al eliminar las toxinas de la misma, por lo que ayuda a combatir las enfermedades de los gotosos y reumáticos, aliviando el dolor y desinflamando las articulaciones afectadas. Incluso se ha utilizado para el proceso de desintoxicación de personas que consumen habitualmente narcóticos.
La famosa cura del limón es utilizada habitualmente para depurar el organismo y rebajar el exceso de peso. Para realizar esta cura debemos empezar el primer día con el zumo de un limón exprimido y seguir aumentando la dosis a razón de un limón más cada día, hasta llegar a los 8 ó 9 limones diarios. Luego ir disminuyendo en razón de un limón diario, hasta que llevemos 10 ó 11 días.
Los hindúes lo utilizan habitualmente todos los días, consumiendo una mezcla con dos cucharadas de limón, dos de agua y dos de miel. Se considera que esta mezcla, además de tener propiedades depurativas, posee propiedades tónicas que ayudan a enfrentarse a los trabajos diarios con mayor facilidad.
Previene la anemia y la descalcificación
La vitamina C favorece la absorción del calcio y del hierro. Por lo tanto, resulta muy adecuado comer limones o beber jugo de limón para que el organismo sea capaz de producir más hierro, lo que contribuye a la prevención de la anemia o favorece una mayor salud de los huesos y previene la osteoporosis, al permitir que el organismo absorba más calcio . Las personas vegetarianas deberán ser especialmente cuidadosas en aportar este alimento habitualmente o incluir otros cítricos en su dieta habitual para no presentar problemas de deficiencia de estos minerales.
Los limones deben consumirse frescos. La época de recolección va desde el otoño a la primavera. Los limones deberían comerse crudos en pequeñas porciones para aprovechar al máximo sus propiedades. Esto resulta bastante dificil por su sabor tan ácido. Evidentemente para las personas que no están acostumbradas no resulta muy agradable; aunque, si hacemos el esfuerzo de empezar por pequeños bocados, podemos ir acostumbrándonos poco a poco.
Otra forma más habitual de comer el limón es utilizarlo para decorar y aromatizar los platos. Así puede utilizarse con el pescado y con las ensaladas, añadiendo un pequeño trozo en el plato para que sea exprimido en el momento de comer. En este caso se utiliza el limón entero, incluída la corteza, donde se encuentran la mayoría de los elementos aromáticos. Los limones pueden usarse como complemento en muchos cócteles a los que aportan su aroma y sus propiedades digestivas y entran, sobre todo, como primer componente en la fabricación de la limonada, bebida muy recomendable, siempre que sea natural y preferentemente de elaboración casera. Una buena limonada es uno de los mejores recursos en verano para quitar la sed y aprovecharnos de todas las propiedades medicinales y alimentarias de este fruto.
Cuidado con la toxicidad.- Los cítricos como el limón contienen aceites esenciales fototóxicos-irritantes, produciendo reacciones a los que se exponen a fuertes dosis de rayos ultravioleta (por ejemplo, aquellos que van a realizar actividades de alta montaña). Entre estas reacciones encontramos pústulas en los labios o dermatitis en aquellas partes exteriores del cuerpo que han entrado en contacto con el jugo, producidas por los componentes fototóxicos. Resulta pues conveniente no beber jugo de limón si vamos a estar expuestos a radiaciones muy fuertes, y no es recomendable que lo tomen personas alérgicas a todos o alguno de sus componentes. El aceite esencial está también contraindicado en el embarazo y en la lactancia. Asimismo, el jugo de limón resulta peligroso para los dientes porque ataca la placa dental y puede amarillearla. Una buena solución para evitarlo consiste en beberlo ayudándonos de una pajita.
Fuente:
www.eltemplodelaluzinterior.wordpress.com