Archive for diciembre, 2010
¿ES CRISTIANA LA NAVIDAD?
Michael Schneider
(fragmento)
RESUMIDO
I. Su Comienzo
¿Cuál es el origen de la Navidad? ¿Cómo se inició? ¿Fueron sus principios paganos o cristianos? En el Nuevo Testamento no hay en absoluto ninguna indicación de que los primeros cristianos observaran la Navidad. Puede desmostrarse en la historia de la iglesia que, probablemente durante los primeros 300 años después del nacimiento de Cristo, los cristianos no supieron nada de la celebración de la Navidad. Fue sólo al comenzar la Iglesia a alejarse de la doctrina y la práctica apostólicas y derivar hacia a la corrupción que la Navidad comenzó.
¿De dónde vino? ¿De dónde obtuvo la Iglesia derivante las ideas y las costumbres que se asocian con la Navidad hoy día? Al origen de la mayoría de las formas básicas de paganismo en el mundo antiguo se les puede seguir la pista hasta los “misterios” babilónicos. Todas las culturas antiguas, Egipto, Grecia, Roma, hasta la India y China, tenían creencias, tradiciones, prácticas, dioses y diosas, que estaban emparentadas con las que se encontraban en Babilonia. Los nombres eran diferentes, y se les añadieron modificaciones diferentes, pero, básicamente, las antiguas religiones estaban relacionadas con Babilonia y encuentran su forma más “pura” en ella. En el Antiguo Testamento, Babilonia representa el epítome de todo lo que es impío y perverso. La mayor humillación que sufrió el pueblo de Dios por sus pecados fue ser llevado al cautiverio babilónico, al corazón del mundo pagano.
En el año 313 d. C., se supone el emperador romano Constantino adoptó la fe cristiana y la declaró religión oficial en su reino. El hecho de que abrazara la Iglesia Cristiana resultó perjudicial para el verdadero cristianismo. Constantino conservó los títulos paganos tradicionales, y sus monedas todavía conservan las figuras y los nombres de los antiguos dioses romanos.
La Iglesia se convirtió en “la Iglesia Católica Romana”, y su método vino a ser entrar en componendas con el paganismo. Desde entonces, la manera Católico-Romana de convertir a los paganos a su estilo de culto ha sido absorberlos gradualmente, junto con sus observancias idólatras. La iglesia se contentó con aumentar el número de adherentes nominales, encontrándose con el paganismo a medio camino.
La iglesia de Roma ha continuado aplicando el mismo enfoque hasta la actualidad. Esto puede verse particularmente en Centro y Sur América, donde los ídolos simplemente han sido reemplazados con estatuas de santos. Algunos de sus nombres y tradiciones hasta han sido combinados. Las iglesias católicas romanas en estos países a menudo se abren a los indios para la adoración de sus ídolos animistas.
En un apéndice a su “Directorio para el Culto Público a Dios”, los teólogos de Westminster dijeron: “En la Biblia no se ordena santificar ningún día bajo el evangelio, excepto el día del Señor, que es el sábado cristiano. Los días festivos, vulgarmente llamados ‘días santos’ [holy days], no teniendo autorización en la palabra de Dios, no deben continuar”. (Véase también, de James Bannerman, The Church of Christ, Vol. I, 406-420).
No fue sino hasta el siglo 19 que la Navidad tuvo alguna importancia religiosa en las iglesias protestantes. Todavía a finales de 1900, los servicios navideños no se celebraban en las iglesias presbiterianas del sur. La Asamblea General de 1899 declaró: “En las Escrituras no hay justificación para la observancia de la Navidad o la Pascua como días festivos. Más bien, ocurre lo contrario (véase Gál. 4:9-11; Col. 2:16-21, y tal observancia es contraria a los principios de la fe reformada, conduce a un culto defectuoso, y no está en armonía con la sencillez del evangelio de Cristo Jesús”.
John Knox y sus colegas incluyeron la siguiente declaración en su Libro Primero de Disciplina (1560):
¿Cuál, entonces, es la historia de la Navidad? Entró a la iglesia siglos después del Nuevo Testamento, fue descartada en la Reforma, y sólo en este siglo se ha incorporado subrepticiamente de nuevo en la Iglesia Protestante. Lo que estoy diciendo, entonces, es que la verdadera Navidad siempre ha sido pagana, y que convertirla en una celebración cristiana es tratar de añadir a Cristo o elementos bíblicos a un día festivo esencialmente pagano.
II. Sus Instituciones
Miremos, pues, algunas de las costumbres familiares de la Navidad, y examinemos su significado. Sólo estoy considerando una pequeña selección de muchas tradiciones familiares, pero les aseguro que lo que digo acerca de ellas es correcto en relación con todas las costumbres navideñas, y le insto a estudiarlas en cualquier enciclopedia secular.
Tómese, por ejemplo, la fecha misma de la Navidad, diciembre 25. Como usted probablemente sabe, nadie conoce realmente la fecha del nacimiento de Cristo, y diciembre 25 es una fecha altamente improbable. ¿Por qué, entonces, se escogió diciembre 25? Bien, los babilonios celebraban la victoria de su dios sol en el momento del año en que los días comenzaban a alargarse nuevamente. A la copia romana de esta costumbre babilónica se la llamaba sarturnalia, la fiesta del nacimiento del sol. Por siglos, fue abominación para los cristianos. La celebración era una orgía de jolgorio pagano. Pero la Iglesia, en vez de adoptar una posición firme contra el paganismo, comenzó a hacer concesiones. Quería “ayudar” a los cristianos jóvenes y débiles que no querían renunciar a la diversión y al entretenimiento del solsticio de invierno. Así que la iglesia dijo: “Sigamos la diversión y la celebración. Sólo que ahora la llamaremos una celebración del nacimiento del Hijo de Dios. En vez de perder miembros dejándoles irse al paganismo, combinaremos los dos, y gradualmente ganaremos a algunos de los paganos de nuestros días para que profesen el cristianismo. No obliguemos a los hombres a escoger entre los dos”.
¿Qué podría ser más inofensivo que los hermosos árboles navideños que iluminan nuestros hogares durante la época de Navidad? Pero, ¿sabe usted por qué tenemos árboles en nuestros hogares? Desde los tiempos antiguos, los árboles han jugado un importante papel en la religión pagana, y hasta eran adorados. Los normandos, los celtas, y los sajones usaban árboles para mantener alejados a las brujas, los espíritus malignos, y los fantasmas. En Egipto, la palmera era prominente; en Roma, era el abeto. A causa de esta asociación, los ídolos a menudo eran cuidadosamente tallados de árboles. Jeremías advertía al pueblo de Dios en el Antiguo Testamento: “Así dijo Jehová: No aprendáis el camino de las naciones, ni de las señales del cielo tengáis temor, aunque las naciones les teman. Porque las costumbres de los pueblos son vanidad; porque leño del bosque cortaron, obra de manos de artífice con buril. Con plata y oro lo adornan; con clavos y martillo lo afirman para que no se mueva” (Jer. 10:2-4).
Hasta la escena de la natividad, que algunos consideran como el símbolo más “cristiano” de la Navidad, está manchada de influencia pagana. Casi todas la formas registradas de culto pagano que han descendido de los “misterios” babilónicos enfocan la atención del adorador sobre una diosa madre y el nacimiento de su hijo. Diferentes culturas usaban diferentes nombres, pero el concepto es uniformemente el mismo. En Babilonia, era la adoración de la reina del cielo y su hijo Tammuz, el dios sol que se creía era la encarnación del sol. El nacimiento del dios sol tenía lugar en el solsticio de invierno. Yule era el nombre babilónico del niño o bebé, y el Día del Yule se celebraba el 25 de diciembre, mucho antes del nacimiento de Cristo. La próxima vez que vea una escena del nacimiento en una tarjeta de Navidad, y María y Jesús tengan una aureola alrededor de sus cabezas, recuerde que este concepto católico romano fue tomado prestado de los “misterios” babilónicos. Y recuerde que al creyente le está prohibido hacerse “ninguna imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra” (Éx. 20:4). ¿Tomamos en serio estos mandamientos de Dios, o hace mucho tiempo que los hemos superado y les hemos encontrado alguna otra explicación?
¿Y qué sucede con Santa Claus? ¿Puede alguien negar seriamente que él representa el verdadero significado de la Navidad para la gran mayoría de los norteamericanos? No comentaré los conocidos relatos de su origen como santo católico romano, pero, ¿qué representa él hoy día? ¿Es un duende inofensivo, alegre, y gordo, o se ha convertido en el símbolo anticristiano de la codicia, el materialismo, el egoísmo – una expresión de “algo por nada”? “¿Qué hay para mí?”
Los padres que les cuentan a sus hijos el mito de Santa Claus están poniendo en peligro su credibilidad delante de sus hijos. Cuando ellos le preguntan: “¿Puede Santa verme realmente a través de estas paredes?”, ¿qué contesta usted? Nuestros hijos deberían saber que pueden confiar en todo lo que les decimos, sin cuestionarlo. ¿De qué otro modo podemos esperar que nos crean cuando les enseñemos las Sagradas Escrituras durante la niñez aquellas cosas “que pueden hacerles sabios para la salvación”, aún “el misterio de la piedad, que Dios se ha manifestado en carne”?
¿No es interesante que los japoneses hayan elevado a Santa Claus al rango de deidad y le hayan asignado un lugar igual entre los dioses populares de la buena suerte? No es de sorprenderse que hace poco un dirigente protestante liberal sugirió que San Nicolás podría ser muy bien el primer santo verdaderamente ecuménico. Dijo que tanto el pagano promedio como el católico romano regular, y también el protestante, aplaudirían la propuesta: “Hasta los budistas y los musulmanes que reverencian al viejito podrían dar un gran paso hacia el ecumenismo con nosotros… Él ha hecho más para difundir la enseñanza de que “es mejor dar que recibir” que cualquier dirigente eclesiástico de los pasados mil años”. ¡Eso lo dice todo!
FUENTE
http://www.geocities.com/alfil2_1999/navidadcristiana.htm
Pocos años después de la caída del Muro de Berlín y la desintegración de la Unión Soviética, se publicó El libro negro del comunismo: crímenes, terror y represión (1997), un documento sin precedente escrito por profesores universitarios y experimentados investigadores europeos, y editado por Stéphane Courtois, director de investigaciones del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS), la mayor organización pública de investigación de Francia, y la de mayor prestigio.
El libro atribuye casi 100 millones de muertos al comunismo. Sus autores, o al menos la mayor parte de ellos, afirman ser de izquierdas, ofreciendo como motivación de su trabajo que no deseaban dejarle a la extrema derecha el privilegio de acaparar la verdad (pg. 14 y 50 de la edición finlandesa del libro, 2001).
Su propósito es catalogar diversos actos criminales (asesinatos, tortura, deportaciones, etc.) que el libro argumenta son el resultado de la búsqueda e implementación del comunismo (en el contexto del libro, se refiere fundamentalmente a las acciones de estados comunistas). El libro se publicó originalmente en Francia con el título Le Livre noir du communisme: Crimes, terreur, répression. En español fue publicado por las editoriales Espasa Calpe y Planeta en 1998. El controvertido historiador y periodista español César Vidal fue uno de los traductores.
La introducción, a cargo del editor, Stéphane Courtois, mantiene que “… el comunismo real [...] puso en funcionamiento una represión sistemática, hasta llegar a erigir, en momentos de paroxismo, el terror como forma de gobierno”. Usando estimaciones personales, cita un total de muertes que “… se acerca a la cifra de cien millones”. El análisis detallado del total es el siguiente: 20 millones en la Unión Soviética, 65 millones en la República Popular China, 1 millón en Vietnam, 2 millones en Corea del Norte, 2 millones en Camboya, 1 millón en los regímenes comunistas de Europa oriental, 150.000 en Latinoamérica, 1,7 millones en África, 1,5 millones en Afganistán y unos 10.000 muertes provocadas por “[el] movimiento comunista internacional y partidos comunistas no situados en el poder”.
La introducción proporciona también un listado más detallado de los actos criminales descritos en el libro:
Unión Soviética: fusilamiento de rehenes o personas confinadas en prisión sin juicio y asesinato de obreros y campesinos rebeldes entre 1918 y 1922; la hambruna de 1922; la liquidación y deportación de los cosacos del Don en 1920; el uso del sistema de campos de concentración del Gulag en el periodo entre 1918 y 1930; la Gran Purga de 1937-1938; la deportación de los kulaks de 1930 a 1932; la muerte de seis millones de ucranianos (Holodomor) durante la hambruna de 1932-1933; la deportación de personas provenientes de Polonia, Ucrania, los países bálticos, Moldavia y Besarabia entre 1939 y 1941 y luego entre 1944 y 1945; la deportación de los alemanes del Volga en 1941; la deportación y abandono de los tártaros de Crimea en 1943; de los chechenos en 1944 y de los ingushes en 1944.
Camboya: deportación y exterminio de la población urbana de Camboya. China: destrucción de los tibetanos.
El libro, entre otras fuentes, usó material de los entonces recientemente desclasificados archivos del KGB así como de otros archivos soviéticos.
El libro negro del comunismo recibió críticas favorables y desfavorables, atrayendo críticas considerables y causando una enorme controversia. Tanto la información que presenta como la interpretación que hace de ella han sido tremendamente discutidas.
Por una parte, diferentes historiadores han publicado estimaciones tremendamente diversas del número de muertes ocurridas en los países nombrados en el Libro negro. Por ejemplo, las estimaciones acerca de las muertes causadas por el régimen de Stalin en la Unión Soviética varían entre 8,5 y 51 millones, mientras que los relativos a la China de Mao oscilan entre 19,5 y 75 millones. Los autores del libro defienden sus estimaciones acerca de la Unión Soviética (20 millones) y Europa oriental (1 millón) aseverando que han utilizado fuentes que no estaban disponibles para investigadores anteriores (los archivos soviéticos mencionados anteriormente). Al mismo tiempo, los autores reconocen que las estimaciones acerca de China y otros países aún dirigidas por regímenes comunistas son inciertas ya que sus archivos siguen cerrados.
En años recientes, otros autores han ido publicando estimaciones de muertes causadas por dictaduras comunistas progresivamente mayores. Por ejemplo, libros recientes como Mao: la historia desconocida, de Jon Halliday y Jung Chang y A Century of Violence in Soviet Russia de Alexander Yakovlev han propocionado cifras aún mayores que las del Libro negro para China y Rusia respectivamente.
Los críticos del Libro negro han alegado que el libro usa el término “comunismo” para referirse a una amplia variedad de sistemas diferentes, y que “arbitrariamente pone en el mismo saco fenómenos históricos totalmente diferentes como la guerra civil de 1918-21, la colectivización forzosa y el Gran Terror en la Unión Soviética, el gobierno de Mao en China y de Pol Pot en Camboya, el gobierno militar etíope así como diversos movimientos políticos latinoamericanos, desde los Sandinistas en Nicaragua a Sendero Luminoso en Perú”.
Fuentes: Wikipedia, Archivos de ContactoMagazine.com
Versión 13-12-10
Carlos Aracil Orts
Estimado amigo, te agradezco las objeciones que me planteas, y que todavía visites de cuando en cuando mi web. Voy a intentar responder tu amable correo como te mereces, pero para que se pueda entender mi respuesta, necesito transcribir el resumen, que tú mismo hiciste al final del mismo:
“Resumo: si una ley (o mandamiento) quedó abrogada, debería ser el mismo Dios (o Cristo) quien lo declarara abiertamente y sin titubeos. Tu sabes, mi amigo Carlos que la famosa ley llamada ritual debió (y de hecho así quedó) quedar abolida pues… bueno ya sabes a lo que me refiero. Seguiré leyendo no obstante este artículo que sin dudad considero muy importante pues a pesar de mi desaprobación acerca del modo exclusivista y un tanto trasnochado en que la iglesia Adventista ha promovido para su necesario cumplimiento, creo (sinceramente) que no es descartable la opción de mantener hoy, en pleno siglo XXI, el “guardar los mandamientos de Dios (no de Moisés) y tener la fe de Jesús.”. Un fuerte abrazo de quien todavía te lee y no te olvida.
Como creo que se entiende bien lo que tú planteas, sin más preámbulos, paso a contestarte.
En primer lugar, no me parece razonable que necesites la confirmación del mismo Dios para despejar cualquier duda sobre la posible vigencia o no de la Ley del Antiguo Testamento (los Diez mandamientos). No esperes más revelaciones. Dios completó su revelación hace casi dos mil años, y no tiene nada nuevo que añadir. Él sólo espera que estudiemos su Palabra con devoción y que la pongamos por obra, siendo coherentes con la fe que profesamos.
En segundo lugar, la Santa Biblia no habla de que existan dos leyes, una moral y otra ceremonial o ritual, sino sólo se refiere a una sola: la Ley. La ley fue dada sólo para el pueblo de Israel, y para nadie más. Esta ley no se puede dividir. Forma un sistema completo, dado al pueblo de Israel, en la época de Moisés, y hasta la venida del Mesías (Gálatas 3:19). O se mantiene vigente el “paquete” completo de la ley veterotestamentaria, incluyendo los ritos, o se abroga el mismo; pero no se pueden extraer ciertas partes para abolirlas, y otras, en cambio, no hacerlo. No obstante, los principios morales contenidos en la ley, son eternos, y son recogidos por Cristo en el Evangelio de San Mateo (capítulo 5), y por los apóstoles, en varias de sus epístolas. No puedo extenderme más con estos argumentos, pues sería repetir lo que he publicado anteriormente acerca de la ley en más de diez artículos de esta web.
Por cierto, ¿a qué mandamientos te refieres, los del Antiguo Pacto o los del Nuevo Pacto?
Intentaré hacerte reflexionar con algún comentario. Aunque me temo que, a estas alturas, después de tanto que hemos hablado sobre este tema, si todavía sigues creyendo que Dios exige a los cristianos el cumplir el mandamiento de guardar el reposo del sábado como condición de salvación o como prueba de obediencia a Él, todo lo que te escriba o te diga de nuevo va a ser en vano.
Eso mismo les dijo San Pablo a los judaizantes: “Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros.” (Gálatas 4:11). Veamos como el contexto se refiere a su empeño en guardar la ley del AT:
Gálatas 4:8-11: “Ciertamente, en otro tiempo, no conociendo a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses; 9 mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? 10 Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años. 11 Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros.”
Supongo que te habrás dado cuenta que el guardar los días se refiere al sábado semanal.
Tu objeción está totalmente trasnochada, por aprovechar el calificativo que tú mismo empleas y que me parece apropiado. Si crees firmemente que Dios nos exige, a los cristianos, que guardemos el reposo sabático, como prueba de fidelidad a Él, te aconsejo que no dejes de guardarlo de forma voluntaria, pues de lo contrario estás pecando deliberadamente, transgrediendo todos los mandamientos de Dios (Santiago 2:10), y eres reo de muerte (Romanos 6:23).
Santiago 4:17: “Y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.”
Si tu conciencia es correcta deberías estar sintiendo en tu carne lo que el apóstol San Pablo dice en Gálatas 3:10-13.
Gálatas 3:10-13: “Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. 11 Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá; 12 y la ley no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas. 13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero), 14 para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.”
Los anteriores textos no te parecen adecuados o apropiados para demostrar que la ley del AT fue clavada en la cruz ¿Te parece más adecuado el texto de Colosenses 2:14? O bien ¿el de Colosenses 2:16,17? ¿Quieres todavía estar bajo la ley (Gálatas 4:21)?
¿Te consideras hijo del antiguo pacto, el del Sinaí, del que es figura la esclava Agar y la Jerusalén actual, y da hijos para esclavitud? O, en cambio ¿No crees que eres hijo, no de Agar, según la carne, sino, según la promesa, de Sara, la libre, que es figura de la Jerusalén de arriba, y que es madre de todos nosotros? (Ver Gálatas 4:22-26, 30,31).
En otras palabras ¿perteneces a Cristo o al pacto del Sinaí? ¿Eres hijo de la iglesia de Cristo o de la iglesia del Sinaí? De otra manera:
¿Cómo heredaste la bendición que Dios prometió Abraham por medio de su “simiente”? ¿Recibiste la salvación por medio de la ley o por el hijo de la promesa que es Cristo? (Ver Gálatas 3:14-18)
Gálatas 3:14-18: “14 para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.” 15 Hermanos, hablo en términos humanos: Un pacto, aunque sea de hombre, una vez ratificado, nadie lo invalida, ni le añade. 16 Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo. 17 Esto, pues, digo: El pacto previamente ratificado por Dios para con Cristo, la ley que vino cuatrocientos treinta años después, no lo abroga, para invalidar la promesa. 18 Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa; pero Dios la concedió a Abraham mediante la promesa.”
Lo que quisiera que comprendieras es que los gentiles nunca tuvimos nada que ver con el pacto del Sinaí, jamás estuvimos bajo la ley, ni nunca tuvimos la obligación de guardar el reposo sabático como tuvieron que hacer los judíos porque para ellos el sábado era señal de su pacto con Dios, pero para nosotros, los gentiles, nada es.
Esto es, lo que más o menos está diciendo Pablo: “la ley que vino cuatrocientos treinta años después” de la promesa que Dios hizo a Abraham, de que por su simiente (Cristo) serían benditas todas las naciones de la tierra, no abroga, ni invalida la alianza con Abraham porque la justicia, justificación, salvación viene por Jesús, a los que son de la fe, no a los que son de la ley. (Ver, por favor, Romanos 4:2,3, 13,14).
Romanos 4: 13,14: “Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe. 14 Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa.”
Escucha, por favor, a San Pablo, y no te cierres a la verdad:
Gálatas 5:1-6:“Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. 2 He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo. 3 Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley. 4 De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído. 5 Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia; 6 porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.
Si te circuncindas para guardar la ley o intentas guardar el reposo sabático, te obligas a guardar toda la ley. Esto es lo que dice San Pablo.
Gálatas 5:13,14: “Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. 14 Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. “
Gálatas 5:16-26:16 Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. 17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. 18 Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. 19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, 20 idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, 21 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. 22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. 24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. 25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. 26 No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.
Gálatas 6:1-6: “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. 2 Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.
Querido amigo, la ley del Sinaí (excepto el sábado) es el mínimo que Dios exige a toda la humanidad. La nueva ley, la de Cristo, es mucho más profunda, y es la que debemos seguir los cristianos, no es una ley externa, sino interna en el corazón, convertido por Dios y regenerado por la fe en nuestro Salvador. Si te sitúas bajo el antiguo pacto, no sólo debes guardar el sábado sino toda la ley (la Torá), y con ello desechas la gracia de la salvación en Cristo.
Comento brevemente tu reflexión:
“…si una ley (o mandamiento) quedó abrogada, debería ser el mismo Dios (o Cristo) quien lo declarara abiertamente y sin titubeos.”
Ya veo que necesitas que venga Dios en persona o que un ángel del cielo te vuelva a revelar al oído el Evangelio de nuestro Señor. Para ti no es bastante, la Biblia que poseemos, necesitas más. Lo que dice San Pablo, para ti, no es como si lo dijera el propio Dios. Espera sentado, pues no hay otro evangelio, ni lo habrá. Todo está completado.
“ Tu sabes, mi amigo Carlos que la famosa ley llamada ritual debió (y de hecho así quedó) quedar abolida pues… bueno ya sabes a lo que me refiero. Seguiré leyendo no obstante este artículo que sin dudad considero muy importante pues a pesar de mi desaprobación acerca del modo exclusivista y un tanto trasnochado en que la iglesia Adventista ha promovido para su necesario cumplimiento, creo (sinceramente) que no es descartable la opción de mantener hoy, en pleno siglo XXI, el “guardar los mandamientos de Dios (no de Moisés) y tener la fe de Jesús.”
Los adventistas han hecho una división artificial e inexistente de la ley. Ellos separan todas las leyes que Dios dio a Moisés en el Pentateuco en dos grupos: Leyes ceremoniales y morales. Sin embargo, esto no se ajusta a la Biblia. La Biblia no hace esa clasificación. Esa clasificación es obra humana. La Biblia prueba que la ley que Dios dio a Moisés no es sólo los diez mandamientos sino todo el libro de la ley, todo el Pentateuco, la Torá. Ésta forma un paquete entero que no se puede separar, y considerar que sólo es moral el Decálogo y el resto no lo es. Porque entonces ¿Qué son Deuteronomio 6:5 y Levítico 19:18 leyes morales o ceremoniales?
Deuteronomio 6:5: “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.”
Levítico 19:18: “No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová.”
No se puede abolir una parte del paquete, es decir, la ley ritual, como tu dices, pues no existe como tal separada del resto. Toda la Torá pertenece al Antiguo Pacto y se cumple en Cristo, y no obliga a los gentiles que están en Cristo.
… no es descartable la opción de mantener hoy, en pleno siglo XXI, el “guardar los mandamientos de Dios (no de Moisés) y tener la fe de Jesús.”
Ignoras que toda la ley de Moisés es ley de Dios, y que la Biblia nombra indistintamente como ley de Moisés o ley de Dios a toda la ley. El libro de la ley y el Decálogo son igualmente de Dios; o ¿acaso tú crees que la ley de Moisés no le fue revelada por Dios también?
En pleno siglo XXI y en toda época, los cristianos, que viven en el Espíritu son hijos de Dios, y cumplen, con la ley del amor, todo lo que exige Dios, pero no se limitan a la ley del Sinaí sino a la ley de Cristo que expresó en varias ocasiones, entre ellas en el Sermón del Monte de Mateo 5, y en Juan 13:34: “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros…”. Los cristianos no miramos al Sinaí sino a la ley de Cristo: Todo lo revelado en el Nuevo Testamento.
Tengo pocas esperanzas que este nuevo esfuerzo que he hecho para intentar aclarar tus ideas respecto a la ley sirva de algo si no escuchas al Espíritu de Dios en tu corazón y en tu mente. Me queda el consuelo de que por lo menos lo he intentado. Más no puedo hacer.
Que el Señor te ilumine.
Un abrazo
Carlos Aracil Orts
Las relaciones entre Corrado Balducci, Zacharias Sitchin y sus legiones de falsos profetas OVNI en el mundo incluyendo latinoamérica, su plan es acabar con las religiones anteriores y crear una nueva para programar mentalmente a la gente a aceptar a seres de fuera de nuestro mundo como “superiores”.
Deuteronomio 32:35: Mía es la VENGANZA y la retribución; A su tiempo su pie resbalará, Porque el día de su aflicción está cercano, Y lo que les está preparado se apresura.
1 Tesalonicenses 4:6: que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es VENGADOR de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado.
Romanos 12:19: No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la VENGANZA, yo pagaré, dice el Señor.
Proverbios 20:22: No digas: Yo me VENGARÉ; Espera a Jehová, y él te salvará.
Romanos 12:17: No paguéis a nadie MAL POR MAL; procurad lo bueno delante de todos los hombres.
1 Tesalonicenses 5:15: Mirad que ninguno pague a otro MAL POR MAL; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos.
1 Pedro 3:9: no devolviendo MAL POR MAL, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendició
Mateo 5:38: Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.
1 Pedro 3:17: Porque mejor es que padezcáis haciendo el BIEN, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal.
3 Juan 1:11: Amado, no imites lo MALO, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo MALO, no ha visto a Dios.
Descubriendo las grandes mentiras de Zeitgeist…. Jesús no era un dios solar – pagano, pero han usurpado su lugar, su imagen e historia….
Esposo resentido va a la escuela donde trabajaba su esposa y encara con una pistola a los directores que la despidieron de su trabajo.
En este video verán a este señor desencajado disparando su arma como lo hacían sus ancestros ”cowboys”. Felizmente el agresor no logró su objetivo, y terminó siendo abaleado por la seguridad, y estando ya herido, se suicidó. Realmente una desgracia!
Las calles del centro de Roma fueron este martes escenario de violentos enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas del orden, dejando un saldo de al menos 100 heridos y decenas de detenidos.
Un nuevo estudio realizado por la Universidad de Harvard reveló que el consumo regular de carnes procesadas, por ej salchichas, aumenta significativamente el riesgo de sufrir enfermedades coronarias. Sin embargo, la carne roja sin procesar no parece ser perjudicial, revela la investigación.

Los científicos analizaron varios estudios que contaron con la participación de más de un millón de personas y concluyeron que consumir apenas 50 gramos de carne procesada al día – lo que equivale a una o dos rebanadas de jamón o una salchicha- para aumentarenormemente el riesgo de diabetes y enfermedades del corazón. Consumir una salchicha al día aumentaría en 42% el riesgo de sufrir una enfermedad coronaria.
La investigación, publicada en la revista Circulation también descubrió que ese riesgo no estaba presente las personas que consumieron el doble de esa cantidad en carnes rojas no procesadas, tales como bistec, cerdo o cordero.
A pesar de que ambos productos tienen cantidades similares de colesterol y grasas saturadas, la diferencia podría estar en la sal y los conservantes que se le agregan a la carne procesada. Se sabe que la sal en las comidas incrementa la presión arterial de algunas personas convirtiéndose en un factor de riesgo clave para entender la causa de las enfermedades coronarias.
Estudios realizados con animales han descubierto que los nitratos empleados como conservantes pueden causar ateroesclerosis (formación de depósitos de grasa en las arterias) y reducir la tolerancia a la glucosa, factores que conducen a problemas del corazón y diabetes.
Durante décadas los médicos y nutricionistas han recomendado consumir cantidades moderadas de carnes rojas, citando numerosos estudios como base de esta práctica. Sin embargo los estudios no habrían separado a los consumidores de carnes procesadas y sin procesar, llevando a una confusión de criterios.
El estudio recomienda consumir carnes rojas sin procesar preparadas en el hogar con la menor cantidad de sal posible, evitando los productors ya procesados cuyo proceso de elaboración puede haber empleado nitratos para aumentar la vida útil de la carne.




