ESTADOUNIDENSES SIGUEN SIN CREER EN LA RECUPERACIÓN ECONÓMICA

La mayoría de los estadounidenses seguirán sin creer en la recuperación de su país, solo posible cuando baje la tasa de desempleo y haya un crecimiento económico sostenido de tres por ciento, aseguraron economistas y analistas.

Integrantes de la firma de investigación Decision Economics consideraron que la mayor economía del mundo seguirá en el limbo, pese a un incremento del Producto Interno Bruto (PIB) de 3,5 en el tercer trimestre.

Luego de cuatro trimestres negativos consecutivos, el alivio alcanzado entre julio y septiembre puede ser la antesala de un estancamiento en los próximos meses, señaló el economista de esa institución Cary Leahey,

Ahora la economía podría estancarse durante varios meses en una tierra de nadie en la que el PIB crece, pero nadie afirmará con certeza que la recesión oficialmente terminó, por la forma en que están definidos los ciclos de negocios en Estados Unidos.

Por mucho tiempo el gobierno estadounidense y la comunidad económica reconocieron a un panel de académicos junto a la oficina nacional de investigación económica (NBER) como árbitro para definir los ciclos de negocios.

El NBER no define una recesión, como sí lo hacen otros países, mediante una caída del PIB durante dos trimestres consecutivos.

Para esa entidad una recesión se confirma por un declive significativo del conjunto de la economía, visible en el PIB, ingresos reales, empleo, producción industrial y ventas mayoristas y minoristas.

En esa situación lo más complicado es el aumento constante del desempleo, que en octubre alcanzó la sorpresiva tasa de 10,2 por ciento, lo cual en la población significa que se extiende la recesión.

Leahey prevé una ralentización en el PIB de dos por ciento en el cuarto trimestre, pues el crecimiento del tercero fue resultado de una reconstitución de los stocks, luego de grandes recortes de producción y de estímulos gubernamentales insostenibles.

El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, explicó que técnicamente la crisis parece haber terminado, pero la economía aún tendrá dificultades por las difíciles condiciones del crédito y del desempleo.

El NBER declaró la recesión el 1 de diciembre de 2008, un año después de iniciado el declive y pese al modesto crecimiento en el último trimestre de 2007 y el segundo trimestre de 2008.

Al respecto, el presidente del departamento de economía de la Universidad de California en Los Angeles, Roger Farmer, señaló que el NBER probablemente declarará que la recesión terminó en mayo de 2009.

LA TRINIDAD: ¿VERDAD BÍBLICA O INVENCIÓN HUMANA?

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Por el Ing°. Mario A Olcese, Diplomado en Teología

“Instituto bíblicoBaxter” Honduras

 molceses@hotmail.com

 Introducción:

Una de las doctrinas fundamentales de la llamada “Cristiandad” es La Santísima Trinidad, que es definida como tres personas divinas en una sola esencia. Es decir, se define como que El Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo son tres personas divinas que comparten una sola esencia. Luego nos dicen que estas tres personas son distintas pero a la vez son un solo Dios Verdadero.

La Trinidad es considerada como un MISTERIO, pues no se la puede concebir totalmente con nuestra mente finita. En realidad resulta muy difícil comprender cómo tres personas divinas y distintas puedan constituir un solo Dios verdadero. Escapa a toda la lógica y razonamiento humanos. En realidad millones de trinitarios han aceptado ese dogma por la “fe” más que por la fuerza de la razón misma. No obstante, la fe y la razón deben ir de la mano. La fe debe estar sustentada en la razón, pues si no sería una fe ciega. Por ejemplo, tenemos fe que existe Dios porque alguien tuvo que haber creado este enorme reloj que es el universo regido por leyes. Las leyes implican un Legislador, y Ése, por la razón misma, es Di

      Lo cierto de todo es que ni Cristo ni sus discípulos, hasta el siglo IV, creyeron en la Trinidad. Para ellos “Dios no era un Dios de confusión sino de paz” (1 Corintios 14:33). El Dios Trino es un Dios confuso que trae discordias y disputas. En la Biblia no existe la palabra Trinidad, y tampoco se encuentra ningún texto canónico que diga que el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo son un solo Dios. El único texto que podría probar esa creencia Trinitaria es 1 Juan 5:7, texto que fue interpolado siglos después, y en consecuencia se le reconoce como espúreo por los eruditos bíblicos.

Origen de la Trinidad:

Sí, la Trinidad fue desconocida por un espacio de casi 400 años (Siglo IV) partiendo del nacimiento de Cristo, y sólo fue formulada de a pocos en los Concilios de Nicea (325 d.C), y de Constantinopla (381 d.C). En el Concilio de Nicea se formuló lo que se llama la “semi-Trinidad”, es decir, se llegó a la conclusión que el Hijo era igualmente “Dios” con el Padre, de su misma substancia y esencia. Por tanto el Hijo es verdadero Dios del Verdadero Dios. Del Espíritu Santo nada se discutió ni se concluyó.

Fue en el Concilio de Constantinopla (381 d.C) donde se incluyeron frases en el credo por las cuales se afirmaba que el Espíritu Santo había de ser adorado y glorificado con el Padre, que él procedía del Padre, y que era él quien hacía la revelación. Y en el Concilio de Calcedonia (451 d.C) se hizo más explícita la declaración hecha en el Concilio de Constantinopla. Por esto la Nueva Enciclopedia Católica, 1967, dice de la “Trinidad”: …la fórmula dogmática “Un Dios en tres Personas”… fue el producto de tres siglos de desarrollo doctrinal”. Y en su libro La Iglesia de los Primeros Tres Siglos, Alvan Lamson dice: “…La moderna doctrina de la Trinidad no se haya en ningún documento o reliquia perteneciente a la Iglesia de los primeros tres siglos…”

Eduardo Gibbon dice, en su prefacio de su libro Historia del Cristianismo: “Sí el paganismo fue conquistado por el cristianismo, es igualmente cierto que el cristianismo fue corrompido por el paganismo. El Deísmo puro de los primeros cristianos…fue cambiado, por la iglesia de Roma, por el incomprensible dogma de la Trinidad. Muchos de los dogmas paganos, inventados por los egipcios e idealizados por Platón, fueron retenidos como merecedores de ser creídos.”

Además, H.G. Wells en su Perfil de la Historia, pág.421 dice: “Veremos cómo, después, toda la cristiandad se volvió a las disputas sobre la Trinidad. No hay una clara evidencia de que los apóstoles de Jesús aceptaran esa doctrina.”

Pero la idea de la Trinidad es reconocida en las religiones antiguas de las naciones paganas. En las mitologías de los Griegos, Persas, Egipcios, Indios, Babilonios, Chinos, Islándicos, Fenicios, y Japoneses hallamos triadas de dioses, o dioses trinos. La Trinidad Hindú estaba conformada por los dioses Brahma, Vishnú y Shiva. La Trinidad Griega estaba conformada por los dioses Zeus, Athena, y Apolo. Decían sus creyentes que los tres “concordaban en uno”. La Trinidad romana eran sus dioses Júpiter, Mercurio, y Venus. Estos dioses trinos se fueron asimilando dentro de las naciones conquistadas.                     

Cómo Entró la Trinidad en la Iglesia:

Existen evidencias de conceptos Trinitarios siendo introducidos por cristianos convertidos del paganismo posiblemente tan temprano como la última parte del siglo I. La incorporación gradual de ideologías paganas en la doctrina y práctica cristiana se produjo por la interacción de 4 componentes históricos:

1.- Los apóstoles, quienes fueron sólidos en su conocimiento y aplicación de la Palabra de Dios, habían muerto. Su apego a las doctrinas originales de Dios ya no era de ejemplo viviente a los seguidores.

2.- La anticipación del “rápido” regreso de Cristo en las mentes de muchos cristianos decayó con el correr del tiempo.

3.- Muchos paganos que se convirtieron al cristianismo siguieron manteniendo algunas de sus creencias y prácticas anteriores. Así, la doctrina cristiana pura original se corrompió rápidamente.

4.- Debido a estos tres elementos anteriores, mucha gente empezó a anticipar un nuevo revivamiento o una nueva administración en reemplazo del viejo.

Incluso Pablo, mientras estaba vivo predicando el evangelio, tuvo que hacer frente a creyentes que querían modificar la Palabra de Dios a su satisfacción o capricho. Tomemos nota que la apostasía de la iglesia comenzó al poco tiempo, después de la mitad del siglo I, hacia el final del ministerio de Pablo. En esta época, dos sectas mayores, los Ebionitas y los Gnósticos hicieron su aparición.

Los Ebionitas eran los cristianos judaizantes quienes plagaron a Pablo con sus ideas de seguir guardando la ley y Obedeciendo el Antiguo Testamento. Mientras que algunos creían que Cristo nació sobrenaturalmente como hombre, otros creyeron que Cristo fue el hijo concebido entre José y María.

Los Gnósticos como secta tuvo sus raíces en la filosofía Griega y en las ideas religiosas. Ellos creían que Cristo era una Deidad, y su cuerpo físico era una apariencia o algo que él había tomado prestado temporalmente. (Ver Una Historia de la Iglesia Cristiana, pp. 53-7, por Hase).

El Docetismo apareció en la última mitad del siglo II. Era, de hecho, sólo otra forma de gnosticismo. Con la idea de remover al autor de todo bien del contacto con la materia, la cual los docetistas la consideraban maligna, ellos buscaron la ayuda de la filosofía oriental con la idea de poblar el espacio entre Dios y la materia con una vasta sucesión de seres super humanos como mediadores entre Dios y el mundo. Éstos, emanando de la Deidad, fueron llamados AEONES; entre éstos el de mayor rango era Cristo. Muchos de ellos imaginaron que Jesús fue un mero hombre, y mantuvieron que el AEON Cristo descendió sobre el hombre Jesús en su bautismo, y que después lo dejó inmediatamente antes de su crucifixión, de modo que Cristo no fue, sujeto a dolor y muerte; en tanto que otros sostuvieron que el cuerpo, con el cual Cristo pareció estar investido, no era realmente humano y transmisible, sino insubstancial o etéreo, o, al menos inmaterial: Estos últimos fueron llamados docetistas. Aquí vemos a un Cristo preexistente fuera del mundo que baja a la tierra para obrar en Jesús. Imaginémonos que clase de Jesús tendríamos con la mezcla del gnosticismo y el docetismo. ¡Obviamente un “Jesúcristo-Dios” preexistente antes de su nacimiento humano!

De acuerdo a fuentes seculares, el Apóstol Juan fue el único apóstol que vivió a finales del siglo I, y durante el cual él escribió sus epístolas del Nuevo Testamento y su Evangelio. El Evangelio de Juan sirvió para esclarecer que Cristo es el Hijo de Dios y el Hijo del Hombre. Por tanto este Evangelio de San Juan establece la verdad de la Palabra de Dios de que Cristo es el Hijo de Dios no “Dios el Hijo” o “Dios Mismo”. Se puede afirmar que los escritos juaninos combaten el concepto gnóstico de un Jesús Dios, no humano. En su Primera Epístola, Juan contraataca ese pensamiento gnóstico en el capítulo 4 y verso 3.

También Pablo afirmó que en sus días ya estaba en acción “El misterio de iniquidad” (2 Tesalonisenses 2:7). Y también Pablo aconseja a Timteo: “Oh Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia (Gr. GNOSIS)” (1 Timoteo 6:20). Aquí Pablo hace una clara alusión al gnosticismo de su época.

Con el surgimiento de varias sectas, la verdad de la Palabra de Dios vino a estar infiltrada por la adoración idolátrica y las teorías. Los cristianos gradualmente aceptaron los elementos foráneos introducidos en sus enseñanzas.

La Trinidad se originó inicialmente en la filosofía de Platón, el filósofo Griego que vivió unos 400 años antes de Cristo. Un erudito Inglés ha observado que “el germen de todas las ideas, incluso de muchas del cristianismo, se puden encontrar en Platón.” (Gerardo S. Sloyan, Las Tres Personas en un Dios, p.31). Por cierto que antes de Platón hubo triadas en los pueblos antiguos de Egipto, Babilonia, China, India, etc. Eso ya lo explicamos antes.  

Hans Kung, el reconocido teólogo católico de origen alemán, dice:  “Si tomamos el Nuevo Testamento como un criterio, no podemos negar que el Concilio de Nicea ciertamente mantuvo el mensaje del Nuevo Testamento y no lo helenizó totalmente. Pero es igualmente fuera de toda disputa que el concilio permaneció enteramente aprisionado en conceptos, nociones, y modelos Helenísticos los cuales hubieran sido totalmente desconocidos para el Judío Jesús de Nazaret y la comunidad más antigua (de creyentes)…” (Cristianismo: Esencia, Historia y Futuro, p. 182).                   

También Hans Kung culpa al dogma de la Trinidad por el poco avance del cristianismo en el mundo musulmán. Para los islámicos, la creencia en un solo Dios “Alá” es fundamental. Alá no es un Dios trino como lo es el Dios de muchos cristianos Trinitarios. Por eso los musulmanes ven con horror cómo la cristiandad ha aceptado un Dios Trino, lo cual no va en armonía con su creencia monoteísta. Mientras se mantenga el dogma de la Trinidad, no se podrán convertir a más musulmanes para Cristo.

Los cristianos contamos con la Biblia a fin de documentarnos de sobre la persona del Hijo de Dios. Es lógico concluir que si Cristo era Dios verdadero, él mismo debió enseñarlo a sus apóstoles, y éstos a sus discípulos. Pero: ¿Dijo Jesús que él era Dios como Su Padre es Dios? ¿Dijo él que el Espíritu Santo era también Dios? A continuación vamos a reseñar los pasajes más importantes del Nuevo Testamento en donde se presenta a Jesús como el Hijo de Dios, y no, como muchos creen, como Dios el Hijo           

Testimonio de Jesucristo:

Creo que por encima de los concilios y las opiniones de los hombres, está el claro y legítimo testimonio de Jesucristo. Él es el más indicado o autorizado para decirnos si él es el Dios Único y Verdadero. Para ello es importante leer la Biblia, y en particular, los Evangelios, en donde están registradas sus palabras.

Jesús Reconoció que sólo Su Padre es el Dios Verdadero:

Aunque parezca increíble, Jesús mismo contradice a los Trinitarios enseñando el monoteísmo puro. Por ejemplo, en Juan 17:3 él dice de Su Padre y Dios: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti (Padre), el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”. Este pasaje debe ser leído con cuidado, y es más, debe ser escudriñado profundamente por el investigador sincero e inteligente. Notemos que Jesús dice que la vida eterna consiste en conocer a dos personas: 1). Al Dios Padre, quien es el único Dios verdadero, y 2). A Jesucristo, como el enviado de Dios. Jesús NO dice que el Padre y él son El Dios verdadero, sino sólo Su Padre. No obstante, los Trinitarios tuercen esta doctrina de Jesucristo diciendo que el Hijo es también el Dios verdadero. ¡Pero Jesús nunca dijo ser el Dios verdadero¡ Este texto es contundente, y no obstante,

En otra ocasión Jesús les dice a sus discípulos que su Padre es MAYOR que él (Juan 14:28). Esta declaración de Jesús lo coloca a él como menor al Padre definitivamente. Como réplica, los trinitarios dicen que Jesús estaba hablando como hombre, y en esa condición era menor que Dios Padre. Pero, ¿no deberíamos esperar que todo hombre sea menor que Dios el Padre? ¿Qué de nuevo estaría diciendo Cristo con eso? ¿No sería algo evidente que cualquier hombre sea menor que Dios? No amigos, yo creo que Cristo estaba hablando de algo más transcendental, y esto es que Cristo, el Hijo de Dios, es menor o “inferior” al Padre ayer, hoy, y siempre.

Jamás encontraremos en la Biblia la frase “Dios el Hijo”. Al contrario, Jesús enseña que él mismo tiene Su Dios. En Juan 20:17 Jesús les dice a sus discípulos: “…subo a mi Padre y a vuestro Padre, A MI DIOS, y a vuestro Dios.” En la crucifixión Jesús exclamó a Dios: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mateo 27:46).

Pero el texto más importante y dramático es el de Apocalipsis 3:12. En este pasaje, el Cristo glorificado y entronizado en el cielo dice: “Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de MI DIOS, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de MI DIOS, y el nombre de la ciudad de MI DIOS, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo de MI DIOS, y mi nombre nuevo.”  La pregunta lógica es: ¿Por qué Jesús sigue llamando al Padre como “MI DIOS” 4 veces, si ya dejó de ser hombre en el cielo? Pero lo cierto es que en el cielo Jesús sigue teniendo su Dios. Y si en el cielo Jesús sigue teniendo su Dios, entonces él no ha dejado de ser un hombre, aunque ciertamente ya en la condición de glorificado.

Si Cristo es Dios como el Padre, entonces ¿por qué Jesús desconoce el día y la hora de su propia venida y del “fin del mundo?” Él dijo claramente a sus discípulos: “Pero de aquel día y de la hora nadie lo sabe, ni aún los ángeles que están en el cielo, NI EL HIJO, sino el Padre.” (Marcos 13:32; Hechos 1:6,7). Sí, Jesús no sabe cuándo en la fecha de su retorno. Pero nos dirán nuevamente que Cristo hablaba como hombre. Pero, ¿no es de esperar que todo hombre ignore la fecha del fin del mundo? ¿Qué de nuevo estaría diciéndonos Jesús? Nuevamente insisto en el hecho que Jesús hablaba como Hijo de Dios y como hombre. ¡El Hijo de Dios no lo sabe todo! Y si no sabe todo es porque no es el Dios Omnisapiente y Todopoderoso.

En una ocasión un hombre le dijo a Jesús: “…Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno es bueno, sino sólo Dios.” (Lucas 18:18.19). Aquí se suscita otra pregunta: Si Cristo es Dios, y Dios es el único bueno, ¿por qué rechazó Jesús la confesión de que era bueno? En Mateo 5:8 Jesús mismo dice: “Bienaventurados los de limpio corazón porque ellos verán a Dios.” Aquí surge otra pregunta, si Cristo era Dios, ¿por qué dice que sólo los de limpio corazón verán en a Dios? Si Cristo era Dios, entonces no sólo los de limpio corazón estaban viendo a Dios, sino también los pecadores impenitentes. Recordemos que a Jesús muchos le vieron y no se arrepintieron de su sucio corazón. Por tanto, Cristo no podía ser Dios.

En Juan 10:29 Jesús dice: “Mi Padre que me las dio, es MAYOR QUE TODOS…” Este texto, junto con el de Juan 14:28, confirma el hecho de que Cristo no es igual que Dios el Padre. Y en Juan 5:19 Jesús dice:  “De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer NADA POR SI MISMO, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.”  Esta es una extraña declaración de Cristo si creemos que él es Dios como Su Padre. Notemos que Cristo imita a su Padre y no a la inversa. Jesús no puede hacer nada por sí mismo, sino lo que hace su Padre eso hace él. Obviamente Cristo está sujeto a Su Padre, y hace lo que él le enseña. 

En Marcos 10:40 Jesús dice: “Pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, NO ES MIO DARLO, sino para aquellos a quienes está preparado.” En el reino de Cristo habrá puestos de autoridad que sólo Dios ha destinado para sus hijos. Jesús afirma que a él no corresponde señalar los lugares o posiciones de autoridad.               

El Testimonio de los Apóstoles:

A continuación veremos que los apóstoles, como judíos que eran, mantenían su creencia en un solo Dios. Ellos sabían, en función a Deuteronomio 6:4, que Jehová es UNO y solo él el Altísimo sobre toda la tierra (Salmos 83:18). Ellos jamás pensaron que Dios estaba compuesto por una triada, o bien, por Tres Personas distintas en un solo Dios verdadero. A continuación veremos las declaraciones apostólicas en cuanto a su creencia sobre Dios, Cristo, y el Espíritu Santo.

1.- San Pablo: fue el apóstol que predicó primero a los gentiles con mayor insistencia fuera de Israel. Su misión era dar a conocer el evangelio de Cristo, y a la Persona de Dios (Hechos 17:23).

Cuando Pablo había visitado Corinto en su segundo viaje misionero, esta ciudad era un importante centro cosmopolita de comercio del mundo antiguo, como también era reconocido como un centro del libertinaje y el desenfreno. El propósito de Pablo era corregirlos de su desviación moral y doctrinal, y que amenazaban la vida de la comunidad cristiana. Se habían formado divisiones que se transformaron en facciones hostiles. Además había inmoralidad sexual en ella. En 1 Corintios 8:4-6 Pablo admite que hay dioses en el cielo, seguramente refiriéndose a Dios Padre y a sus ángeles (Elohim). Claro que el único Dios verdadero es el Creador Padre Dios quien sostiene todo por su Espíritu. Ahora bien, Pablo luego pasa a decir: “Para nosotros, sin embargo, SÓLO HAY UN DIOS, EL PADRE, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él.”               

Al analizar sus palabras lo que Pablo está revelando es que sólo el Padre de Jesús es el Único Dios Verdadero. Aquí Pablo no está incluyendo al Hijo, y menos, al Espíritu de Dios. De Jesús Pablo dice claramente que es nuestro Señor. ¿Quién puede deducir el dogma de la Trinidad en estas declaraciones de Pablo? ¡Nadie! Y de paso, Pablo estaba oponiéndose al gnosticismo de la época.

Y También a los corintios Pablo les seguirá diciendo sobre Dios y su Hijo, lo siguiente: “…y Dios la cabeza de Cristo” (1 Corintios 11:3), y además: “…y vosotros de Cristo, y Cristo de Dios.” (1 Corintios 3:23).  Y además les dice: “Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo SE SUJETARÁ al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios (Padre) sea todo en todos.” (1 Corintios 15:28). Es claro que para Pablo Jesús no es igual a Dios, pues afirma que la cabeza de Cristo es Dios… y él es de Dios. Pablo afirma, además, que en la eternidad el mismo Hijo estará sujeto al Padre, el cual será Dios sobre todos. ¿Puede alguien creer que Pablo era Trinitario?

Cuando Pablo les escribe a los hermanos en Efeso, les dice lo siguiente: “Para que EL DIOS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, EL PADRE DE GLORIA, os dé espíritu de sabiduría  y de revelación en el conocimiento de él.” (Efesios 1:17)(2 Corintios 1:3). Aquí Pablo está diciendo que el Padre es el Dios de Jesucristo. Sí, Pablo creía que Jesucristo tenía Su Dios, lo cual destruye el dogma de la Trinidad. Para los Trinitarios, Cristo es Dios como lo es el Padre, y el Espíritu Santo. Pero: ¿Puede Dios tener Su Dios? Además, jamás leeremos en la Biblia que el Padre tenga Su Dios, lo cual si ocurre con el Hijo. Ah, y de igual opinión es Pedro cuando escribe su primera epístola: “Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo…” (1 Pedro 1:3).      

Y para finalizar con Pablo, él escribió a Timoteo lo siguiente: “Porque hay UN solo Dios, y UN solo Mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo HOMBRE.” ( 1 Timoteo 2:5). Aquí Pablo claramente sostiene que sólo hay UN DIOS, y también hay UN SOLO MEDIADOR, entre ese único Dios y los hombres: Jesucristo HOMBRE. Jesús, por tanto, no es DIOS sino el MEDIADOR entre Dios Padre y los Hombres. Pablo finalmente sostiene que ese Cristo Mediador es HOMBRE… ¡no Dios!  

Ahora bien, sería bueno que el lector revise los siguientes textos, en dónde Pablo hace una distinción entre Dios y Jesucristo:

1.- Romanos 16:27

2.- 1 Corintios 1:3

3.- 2 Corintios 13:14

4.- Gálatas 1:1,3

5.- Efesios 1:2: Efesios 6:23

6.- Filipenses 1:2,11

7.- Colosenses 2:2; 3

8.- 2 Tesalonisenses 3:5

9.- 1 Timoteo 1:2; 5:21; 6:13

10.- 2 Timoteo 4:1

11.- Tito 1:4

2.- San Juan: Fue el apóstol que más amó Jesús, y quien estuvo muy unido a él. Juan jamás creyó que Jesús fuera Dios como el Padre. Los siguientes textos son muy claros:

En su Primera epístola, Juan dice que Cristo es el Hijo de Dios, no Dios el Hijo. Sus palabras son como siguen: “…para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo” (1 Juan 3:8).       

En su Segunda Epístola Juan hace una diferenciación entre Dios Padre y Cristo. Usted verá que Juan no dice “Dios Hijo”, como lo hace con el padre al decir “Dios Padre”. Juan dice: “… misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo.” (2 Juan 3). Notará que Juan no dice que el Hijo sea Dios, sino “Señor” (compárese con 1 Corintios 8:6).

Y lo más interesante es que en Juan 1:18 el apóstol dice: “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.” Esta revelación de Juan nos hace ver que Cristo no es Dios. Y es que Cristo (El Hijo) fue visto por Juan, los demás apóstoles, y el pueblo israelita, por una espacio de 3 y medio años. No obstante Juan dice que nadie ha visto a Dios. ¿Cómo podría ser verdad lo que dice Juan, si presuponemos que Jesús era el Dios verdadero? Es claro que Juan no sabía nada de una Deidad del Hijo, y menos, de una Trinidad.

Además, Juan como el escritor de Apocalipsis, empieza diciendo: “La revelación de Jesucristo que Dios le dio…” (Apocalipsis 1:1). Observemos que Juan dice que Dios le dio a Jesucristo Su revelación. Esto es muy interesante, pues Cristo ya estaba en el cielo cuando le revela a Juan el Apocalipsis, y sin embargo, este Cristo entronizado sigue recibiendo de su Dios nuevas verdades que desconocía. Y en el capítulo 3 y verso 12, el Hijo entronizado y glorificado en el cielo habla del Padre como: “Mi Dios”, ¡4 veces!. Claramente Juan sabía que el Jesús glorificado seguía teniendo su Dios en el cielo. Y Pablo concuerda con Juan cuando dice que Cristo “está sentado ahora a la diestra de Dios”(Colosenses 3:1). Notemos que Pablo NO dice que Dios Hijo está sentado a la diestra de Dios Padre. Lo que verdaderamente dice es que Cristo (el Hijo), sin ningún título de “Dios”, está sentado a la diestra DE DIOS—¡El único Dios verdadero! (Juan 17:3).       

3.- San Pedro: Este apóstol fue el evangelizador de los judíos. En sus epístolas no se encuentra ni rastros de una Divinidad Trinitaria compuesta por el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Al contrario, Pedro creía que Cristo era sólo el Hijo de Dios, y el Mesías. Además creyó que el Hijo de Dios tenía Su Dios. Él escribió en su primera Epístola así: “Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo” (1 Pedro 1:3). Y en su Segunda Epístola Pedro distingue a Dios Padre de Su Hijo Jesucristo. Él escribió así: “…en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesucristo.” (2 Pedro 1:2). Notemos que él No dice: “…en el conocimiento de Dios Padre y de nuestro Dios Hijo.” Lo que él dice es que sólo el Padre es Dios.

4.- San Judas: Según la tradición, era el hermano de Jesús. Él escribió: “…santificaos en Dios Padre, y guardaos en Jesucristo.” (Judas 1). Luego dirá: “conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo.” (Judas 21). En estos dos pasajes se pueden deducir la creencia de Judas sobre Dios y su Hijo. En primer término, jamás Judas llama a Cristo como “Dios Hijo”. Para él sólo el Padre es Dios, y Jesucristo es el Señor.

5.-  San Santiago: Se acepta que el escritor del libro bíblico de Santiago es hijo de José y María, y hermano del Señor. En uno de sus versículos él escribe: “…porque Dios no puede ser tentado por el mal” (Santiago 1:13). Estas palabras de Santiago parecerían extrañas si creyéramos que Cristo es Dios. ¡Y es que el Señor Jesucristo fue tentado como cualquier otro de nosotros! (Hebreos 4:15). Por tanto, si fue tentado, ¡él no podía ser Dios!. También en la apertura de su carta, Santiago comienza diciendo: “Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo.” (Santiago 1:1). Es obvio que Santiago, quien conocía bien a su hermano, supo que Jesús no era Dios. Él NO escribió diciendo algo así como: “Santiago, siervo del Padre, y del Señor Jesucristo, Dios verdadero.”  o  “Santiago, siervo de Dios Padre y del Señor Dios Jesucristo.” Jamás Santiago le concedió a Cristo el título de “Dios” como lo hizo con el Padre.

En cuanto al Espíritu Santo, es oportuno señalar que jamás encontraremos en la Biblia que se le llame “Dios Espíritu Santo” sino más bien: “El Espíritu Santo DE Dios”. En Efesios 4:30 leemos: “Y no contristéis al Espíritu Santo DE DIOS…” Y Pablo habla del Espíritu Santo como perteneciendo al Padre: “…sino a Dios, quien también nos dio SU ESPUIRITU SANTO.” ( 1  Tesalonisenses 4:8).   

Por otro lado, es curioso que el Espíritu Santo no aparezca con el Padre y el Hijo en los siguientes textos: Romanos 16:27; 1 Corintios 1:3,9; 8:6, 2 Corintios 1:2, Gálatas 1:3; 3:26, Efesios 1:2; 3:19; 5:5,20; 6:23, Filipenses 1:2, Colosenses 1:2; 2:2, 1 Tesalonisenses 1:1, 2 Tesalonisenses 1:1,2, 1 Timoteo 1:2, 2 Timoteo 1:2, Tito 1:4, Filemón 3, 1 Juan 1:3, 1 Juan 2:22, 2 Juan 3, Judas 1:1.

También es curioso que al Espíritu Santo jamás se le ve entronizado junto con el Padre y el Hijo. Ver Apocalipsis 7:10, 22:3. Tampoco ninguna oración es dirigida al Espíritu Santo. El Espíritu Santo se le describe como el PODER de Dios en los siguientes versículos: Hechos 1:8, 10:38, Lucas 1:35, 4:14, 5:17, Romanos 8:11, 15:13,19, Miqueas 3:8, 1 Corintios 2:4, 6:14, 1 Tesalonisenses 1:5.    

El Testimonio de los Padres de la Iglesia:

Clemente de Roma:  De acuerdo a muchos escritores cristianos antinicenos, él es el Clemente de Filipenses 4:3. Él fue un Anciano de la Iglesia de Roma entre los años 92-101 d.C. Su Epístola a los Corintios, escrita alrededor del año 96 d.C, fue tenida en gran estima, y fue considerada igual a los escritos de los Apóstoles y era frecuentemente usada en sus reuniones dominicales. Él nació alrededor del año 30 d.C y murió en el año 100 d.C. Él escribió: “Conocemos que Tú solo era Altísimo entre los Altísimos… Tú has escogido a aquellos que te aman a través de Jesucristo, Tú amado Hijo, a través de quien Tú nos has instruido, santificado, y honrado…Que todas las naciones sepan que Tú eres el único Dios, que Jesucristo es Tú Hijo y que nosotros somos Tu pueblo.” (A los Corintios, Cap. 59, vs. 3,4).

Ignacio de Antioquía: Su seudónimo era “Teóforo”, debido a su naturaleza gentil y amable. Él fue un Obispo en la congregación de Asiria y Antioquía, y fue un discípulo del Apóstol Juan. Sus escritos auténticos, fueron escritos alrededor del año 110 d.C. Nació alrededor del 50 d.C y fue martirizado en el 116 d.C. Él escribió: “Hay un Dios, quien se manifestó a sí mismo por medio de Jesucristo, Su Hijo, quien siendo Su Palabra, salió del silencio al mundo a ganó plena aprobación de Él, de quien era Su embajador.” (A los Magnesianos, cap.8, v.2). “…quien también resucitó de entre los muertos, debido a que Su padre lo resucitó,- su Padre quien igualmente nos resucitará, quienes creemos en él a través de Jesucristo, fuera de quien no tenemos verdadera vida (A los Trallanos, Cap. 9, vs.2).

“Ustedes están bien fundamentados en amor a través de la Sangre de Cristo y firmemente creen en nuestro Señor. Él es realmente de la línea de David de acuerdo a la carne y el Hijo de Dios por la voluntad y el poder de Dios.” (A los Esmirnianos, Cap. 1 v.1).

Policarpo: Nació alrededor del año 69 d.C, y fue un discípulo del Apóstol Juan, e igualmente un amigo íntimo de Ignacio de Antioquía. Él fue un obispo de la iglesia de Esmirna, Asia Menor, y escribió su Epístola a los Filipenses antes del 140 d.C. Él fue quemado en una estaca el 23 de Febrero, del año 155 d.C. Él escribió lo siguiente: “Ahora, que el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, y él mismo el Sacerdote Eterno, Jesucristo, el Hijo de Dios, los edifique en la fe y en la verdad.” (A los Filipenses Cap.12, v.2). “…a Él quien es capaz de traernos a todos en Su gracia y generosidad, a su Reino Celestial, por su Unico Hijo engendrado, Jesucristo, sea la gloria, honor, poder, y majestad para siempre.” (Martirio, Cap. 20, v. 2).

Justino: Llamado “Mártir” debido a su martirio en el 166 d.C. Él nació en Roma en el año 107 d.C. Él fue un filósofo pagano convertido al cristianismo alrededor del año 130 d.C. Su primer obra Diálogo con Trypo fue escrito en el año 135 d.C. Trypo era un Judío que escapó de Jerusalén después de la revuelta de Bar Kochba. Él escribió entre el 135 d.C hasta justo antes de su decapitación. Él escribió: “Dios engendró antes que todas las criaturas un Principio que era un cierto poder racional procedente de Él, quien es llamado por el Espíritu Santo ahora ‘La Gloria Del Señor’, ahora ‘El Hijo’, nuevamente ‘Sabiduría’, nuevamente ‘un Ángel’, luego ‘Dios’, luego ‘Señor’ y ‘Logos’, y en otra ocasión él se llama a sí mismo ‘Capitán’.” (Diálogo con Trypo, Cap. 61). También dijo: “Nosotros seguimos al único Dios no engendrado a través de Su Hijo.” (Primera Apología, Cap. 14).

Tatiano: Nació en Asiria cerca del 110 d.C, fue un estudiante de Justino Mártir. Él escribió el comentario a los cuatro evangelios más antiguo que existe. Antes había pertenecido a una secta Encratita gnóstica como líder. A pesar de esto, sus escritos dan una regular visión de las doctrinas cristianas. Él escribió entre el 161-170 d.C, y murió alrededor del 172 d.C. Dijo: “El Señor del Universo, Quien Él Mismo es el fundamento necesario de todo ser, puesto que como sea que no había aún ninguna criatura en existencia, estaba Solo…Y por Su sencilla voluntad el Logos brincó fuera; y el Logos, no habiendo salido fuera en vano se convierte en la primera obra engendrada del Padre y fue el comienzo del mundo.” (A Los Griegos, Cap. 5).

Melitón: Nacido cerca del año 110 d.C, fue el obispo en Sardis, Asia menor, alrededor del 160-170 d.C y un amigo de Ignacio de Antioquía cuando era un muchacho joven. Él escribió entre los años 165-170 d.C y fue martirizado en el 177 d.C. Sólo existen pequeños fragmentos de sus escritos. Él escribió: “Existe Aquel que realmente existe y es llamado Dios… Este Ser no es hecho en ningún sentido, ni tampoco vino a la existencia, sino que ha existido por la eternidad.” (Apología 1: A Antonio César). “Jesucristo…es la Razón perfecta. La Palabra de Dios, él que fue engendrado antes que la luz, él quien es Creador junto con el Padre.” Apología 4: Sobre la Fe.

Teófilo de Antioquía: Nació alrededor del año 130 d.C. Fue un obispo en Antioquía, Siria, entre los años 170-180 d.C. Él escribió antes del año 175 d.C y murió en el 181 d.C. Escribió: “Dios, entonces, teniendo su propia Palabra interna dentro de Su propio vientre la engendró, emitiéndola junto con Su propia Sabiduría antes que todas las cosas. Él tuvo a esta Palabra como su ayudante en las cosas que fueron creadas por Él, y por ella Él creó todas las cosas.” (A Autólico, Cap. 10).

Ireneo:  Fue uno de los más reconocidos de los cristianos primitivos. Nació en el 140 d.C y fue un discípulo de Policarpo. Él fue un Anciano de la iglesia en Lyons, Francia, desde el 178 d.C. Él era muy bien conocido en todo el mundo occidental de la época. Él murió en Francia en el 202 d.C. Sus escritos pueden ser fechados alrededor del 180 d.C. Él escribió: “Si alguno, por tanto, nos dice, ‘cómo entonces, fue el Hijo producido por el padre?’ nosotros les respondemos, que ninguno entiende esa producción, o generación… no hay poderes que posean este conocimiento sino sólo el Padre quien engendró y el Hijo quien fue engendrado.” (Contra las Herejías, Libro 2, Cap. 28, v.6).

Clemente de Alejandría: Nacido como Tito Flavio Clemens, en el 150 d.C. Vino a ser un obispo en Alejandría, Egipto. Él escribió entre los años 190-195 d.C. y murió alrededor del 220 d.C. Sus escritos son valiosos porque una vez que se convirtió, viajó por todo el Imperio Romano para aprender el cristianismo puro de los más antiguos y respetados cristianos vivientes. Él escribió: “La mejor cosa en la tierra es lo más pío: el hombre perfecto; y la mejor cosa en el cielo, el siguiente y más puro en el lugar, es un ángel, el portador de la vida eterna bendita. Pero la naturaleza del Hijo, quien es próximo a Él quien es el solo Altísimo, es el más perfecto.” (Miscelanias, Libro 7, Cap.2).  

Queda demostrado que los Padres Anti-Nicenos jamás creyeron que Cristo era el Eterno Dios Todopoderoso. Sus escritos claramente señalan al Padre como superior al Hijo, y como Su engendrador. Y los más interesante, nada dicen que el espíritu santo sea Dios. La doctrina de la Trinidad les era totalmente desconocida.

Textos Mal Interpretados:

Los Trinitarios usan una serie de pasajes que supuestamente prueban su creencia en un Dios Trino. Vamos a examinar algunos de ellos:

Mateo 1:21,23:  Los trinitarios dicen, basándose en estos dos versículos, que el Salvador sería llamado “Emmanuel” que quiere decir: “Dios con nosotros”. Pero: ¿Es Jesús Dios porque se le llama “Emmanuel” (Dios con nosotros)? Pues no necesariamente. En la Biblia tenemos a la persona de Josué, quien introdujo a los israelitas a la tierra prometida. Pero el nombre Josué también significa (“Dios nuestro Salvador”). ¿Acaso Josué era Dios por el hecho que su nombre significa: “Dios nuestro salvador?” O veamos el personaje de Elihú del libro de Job. Este nombre significa “Dios es él”. Nuevamente: ¿Vamos a creer que este personaje Elihú, que trató con Job, era Dios mismo?

Colosenses 2:9: Los trinitarios usan este pasaje para demostrar que Cristo es Dios. Dice el texto: “Porque en él (Cristo) habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad.” Aquí Dios estaba en Cristo. Colosenses 1:27 dice que “Cristo está en nosotros”. Esto no nos hace a nosotros Cristo o Dios.

Tito 2:13: Este texto usado por los trinitarios, dice: “Aguardando la esperanza bienaventurada, y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.”  Obviamente Jesucristo es parte de la gloria de su Padre. En todos los textos Críticos Griegos y manuscritos existentes este versículo se lee literalmente: “Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la gloria del gran Dios y de nuestro Salvador Jesucristo”.

1 Timoteo 3:16: “E indiscutiblemente grande es el misterio de la piedad: Dios se ha manifestado en la carne”. Con este texto los trinitarios enseñan que Dios Hijo se hizo carne. Sin embargo, estas palabras (“Dios se ha manifestado en la carne”) son ampliamente rechazadas por los eruditos como la lectura correcta. Por eso la versión Biblia de las Américas lo vierte diferente: “…Aquel que fue manifestado en la carne”. En el texto original griego no aparece la palabra “Theos” (Dios) en este versículo. Es una añadidura de los trinitarios.

Juan 10:30: Jesús dice: “Yo el y Padre uno Somos”. Según los trinitarios, Jesús y Dios son uno y lo mismo. Pero antes de explicar este texto notemos que no se menciona para nada al Espíritu Santo. Pero, ¿quiso decir Jesús que él era igual a su Padre? o ¿Qué él era el Padre? Pues ¡no!. En primer término, si Jesús era el Padre, entonces, ¿a quién oró en Getsemaní? Pero lo cierto es que Jesús NO quiso enseñar lo que los trinitarios dicen sobre él y Su Padre. Veamos ahora lo que Jesús mismo dice en Juan 17:11: “…a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean UNO, así como nosotros.” Se hace evidente que Jesús concibió la unidad de los cristianos, como la MISMA unidad que existe entre él y Su Padre. Este detalle es importante. Los cristianos son UNO como Cristo y Su Padre son UNO. No parecido, sino IGUAL UNIDAD. ¿Cómo se explica esa unidad? ¿Acaso que son iguales o los mismos? La expresión parece implicar, según comenta el erudito Tyndale, que el Padre y el Hijo están unidos en VOLUNTAD Y PROPÓSITO. De igual modo, Cristo anhelaba esa misma Unidad de voluntad y propósito de su iglesia. Que no estuviera dividida en sectas y facciones. Ahora bien, dentro de esa unidad había una JERARQUÍA. El obispo era la Cabeza de la Iglesia, junto con sus demás colegas.

También existe otra UNIDAD en la familia. La Biblia enseña que el esposo y su esposa ya no son dos sino UNO. “Ya no serán dos sino una sola carne”. Son uno en voluntad y propósitos, y no sólo en el sentido estrictamente físico. No obstante, y pese a esa UNIDAD, el hombre es cabeza de la mujer, y Cristo cabeza del hombre (Efesios 5:23; 1 Corintios 11:3).

De igual modo, Cristo y Su Padre son UNO, pero siempre se mantiene la JERARQUÍA. ¡El Padre es la cabeza de Cristo! (Ver 1 Corintios 11:3). Diríamos que es entonces una UNIDAD JERÁRQUICA o una JERARQUÍA UNIDA.

Juan 14:9: “…el que me ha visto a mí (Jesús), ha visto al Padre.”  ¿Acaso Jesús enseñó que él era el mismo Padre en Persona? Si la respuesta es afirmativa, entonces pregunto nuevamente, ¿a quién oró Jesús en el jardín de Getsemaní?  La verdad es otra. Jesús quiso enseñar algo más que lo que muchos creen. En el verso 10 Jesús afirma que las palabras que él habla no son suyas, sino de Su Padre que mora en él. Es decir, Dios el Padre hacía sus obras a través de Cristo. En el verso 24 Jesús dice que sus palabras no son suyas sino del Padre. En el verso 31 Jesús dice que él obra conforme a la voluntad de Dios. En este sentido la voluntad, las obras, y el pensamiento de Cristo eran totalmente los de Su Padre. Jesús estaba lleno de amor y compasión para con los pecadores, y así es exactamente el Padre, quien es la fuente del Amor puro (1 Juan 4:8). El carácter de Cristo era el mismo carácter del Padre. Cristo era (y es) Su mismísima imagen en ese sentido. Por eso Juan dijo con verdad: “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo que está en el seno del Padre, él LE HA DADO A CONOCER.” (Juan 1:18).

Mateo 28:19: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.”  Los trinitarios dicen que esta es la prueba de un Dios Trino. ¿Será cierto eso? La Enciclopedia de McClintock & Strong comenta Mateo 28:19 de la forma que sigue: “Este texto, no obstante tomado por si mismo, no probaría decididamente o definitivamente tampoco la personalidad de los ‘tres sujetos’ mencionados o su igualdad o divinidad. El objeto dentro del cual uno es bautizado no es necesariamente una persona, sino puede ser una doctrina o religión…la conexión de estos tres “sujetos” no prueba su personalidad o igualdad.”

En 1 Juan 5:7-8 se menciona el espíritu, la sangre, y el agua juntos. Pero eso no indica que los tres son iguales. Aquellas cosas impersonales son mencionadas como “testigos” o “ portadores del testimonio”.

En Mateo 28:19 la palabra “nombre” es singular. Esta palabra NO se refiere a un nombre personal; más bien designa autoridad. Según Robertson Word Pictures in the New Testament: “El uso de nombre aquí (Mateo 28:19) es uno común en la septuaginta y papyri para poder y autoridad; ver Mateo 10:41. En Realidad el texto enseña que una persona debe reconocer la autoridad del Padre, Hijo y Espíritu Santo antes del bautismo.

Miqueas 5:2:  Refiriéndose al nacimiento de Jesús, el profeta dice: “…y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.” Los trinitarios sostienen que Cristo es eterno, pues dice el profeta que sus días son desde la eternidad. Algunas versiones de la Biblia vierten la palabra Hebrea ‘olam’ como “eterno”. No obstante, la palabra hebrea ‘olam’ no significa siempre eternidad y es usada también para describir cosas que tienen una edad indefinida pero no eterna. Así, la discontinuada Versión Moderna de la Biblia vierte este verso así: “cuya procedencia es de tiempo antiguo”. Incluso la versión católica de Jerusalén vierte este pasaje así: “y cuyos orígenes son de antigüedad, desde los días de antaño.”

Los cristianos Trinitarios quieren presentarnos a un Hijo Eterno a toda costa, pero como veremos más adelante, Cristo fue llamado Hijo de Dios cuando se hizo hombre, y se le confirmó cuando él resucitó de entre los muertos victorioso.

Definitivamente Jesús tuvo un comienzo cuando Dios lo engendró. La palabra eterno como hemos visto, no siempre se entiende como algo o alguien sin comienzo ni fin de días, sino que puede significar un periodo limitado de tiempo. Así por ejemplo, El “reino(de Cristo) no tendrá fin.” Pero sólo durará mil años. También Job dijo que estaría “para siempre” en el vientre del gran pez, pero todos sabemos que sólo estuvo 3 días y 3 noches. De modo que tenemos que tener mucho cuidado cuando se lee ‘eterno’, ‘eternidad’, ‘para siempre’, etc., en los diferentes textos de la Biblia.

En el Nuevo Testamento, el equivalente Griego de ‘olam’ no siempre significa eterno. En 2 Pedro 1:11 se habla del “reino eterno” de Cristo, el cual, en realidad sólo durará mil años (Apocalipsis 20:4,5).

Isaías 9:6: Refiriéndose al Mesías Jesús dice el profeta: “…y se llamará su nombre Admirable, Consejero, DIOS FUERTE, PADRE ETERNO, Príncipe de paz.” ¿Es Jesús el Dios Padre según Isaías? ¡Imposible! En múltiples pasajes del Nuevo Testamento hemos visto que Dios el Padre se diferencia del Hijo (Ver 1 Pedro 1:3, Efesios 1:17).

En la Versión Moderna de la Biblia dice: “Poderoso Dios” y “Dios Poderoso” en la Versión Biblia de las Américas. El Padre es llamado así en Isaías 10:21. Sin duda hay expresiones comunes a los dos, tales como Rey, Señor, Salvador, Dios. Pero estos títulos como se sabe son usados también para hombres. No obstante, el título “Dios Todopoderoso” siempre se refiere al Padre y nunca al Hijo. Los judíos no entendieron los pasajes tales como Isaías 9:6; 7:14; Jeremías 23:6, como si el Mesías fuera el único Dios verdadero.

El Comentario Siglo Nuevo  de la Biblia, sobre Ezequiel 32:21 “Los héroes poderosos” es el plural del título mesianico: “Dios poderoso” dado al niño de Isaías 9:6, y puede ser traducido ‘dioses poderosos’ igualmente en forma correcta.

Génesis 1:1: “En el principio Dios (Hebreo: ‘elohim’ = dioses) creó los cielos y la tierra”. Los Trinitarios sostienen que el Hebreo para ‘Dios’ es ‘Elohim’ que literalmente significa ‘dioses’. Por tanto, concluyen, los cielos y la tierra fueron creados por los dioses: Padre, Hijo, y Espíritu Santo. Pero muchos trinitarios también admiten que ‘Elohim’ no puede ser usado como prueba de la Trinidad, y toman la forma plural como “plural de Majestad”. Elohim (dioses) sería politeísmo. Además, la palabra ‘elohim’ es ampliamente usada para designar a los ángeles de Dios en el salmo 8:5, y a Samuel en 1 Samuel 28:13. Esta palabra aparece unas 2,470 veces en el Antiguo Testamento, y en ninguna de estas instancias es usado para un nombre personal.    

Muchos llamados cristianos mal utilizan este pasaje para darle un significado fuera de su contexto. Y como dice el dicho: “Un texto fuera del contexto, es un pretexto.”

Romanos 1:1/15:19: Los Trinitarios suelen combinar estos dos textos. En Romanos 1:1 Pablo dice que fue “apartado para el evangelio de DIOS”, y en Romanos 15:19 él dice: “Todo lo he llenado del evangelio de CRISTO.”  Pablo, señalan ellos, escribe que el evangelio es de Dios, y en unos capítulos más adelante escribe que el evangelio es de Cristo. Por tanto, concluyen que Dios y Cristo sin sinónimos, o que Cristo es Dios.

Si esta lógica es correcta, es decir, que el evangelio es del “Dios-Hijo”, entonces Pablo es también Dios, pues él mismo dice en Romanos 2:16: “En el día  en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, CONFORME A MI EVANGELIO” (¡el Evangelio de Pablo!). Si el evangelio es de Dios en Romanos 1:1, y de Pablo, en Romanos 2:16: ¡Entonces Pablo es Dios! Pero esta lógica inferencia ¡es FALSA!.

En 1 de Tesalonisenses 1:1,5 Pablo habla en esta oportunidad: “Pues NUESTRO EVANGELIO (De Pablo, Silvano y Timoteo)”. ¿Eran Pablo, Silvano, y Timoteo: “Dios?”. Pero lo cierto es que el evangelio es de Dios Padre. Él, desde el cielo, envió Su MENSAJE por medio de Jesucristo. Dice Hechos 10:36 leemos con claridad: “Dios envió MENSAJE a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo.”

Romanos 16:16/ 1 Corintios 1:2: Los Trinitarios combinan estos dos pasajes para “demostrar” que Cristo es Dios. En Romanos 16:16 Pablo escribe que la iglesia es de Cristo, pero en 1 Corintios 1:2 dice que la iglesia es de Dios. Por tanto infieren que Cristo es Dios.

Ahora bien, si esta lógica fuera correcta, entonces “los primogénitos” de Dios (sus salvos conversos) son también parte de la Deidad. En Hebreos 12:23 el apóstol Pablo dice: “a la asamblea general e IGLESIA DE LOS PRIMOGÉNITOS que están escritos en los cielos…” Pero este razonamiento tampoco es correcto.

En Juan 17:10 Jesús dice algo interesantísimo: “Y todo lo mío es Tuyo, y lo Tuyo mío; y he sido glorificado en ellos.” Éstas, sus palabras, aclaran el asunto. La Iglesia es de Cristo, la cual compró con su sangre. Pero como todo lo de Cristo es del Padre Dios, entonces la iglesia es de Dios también.

Juan 1:1: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.” Este texto es el más usado por los Trinitarios para probar que Cristo es Dios Hijo preexistente. Pues bien, si este texto prueba que el Hijo preexistió en la eternidad con Dios, tendríamos un problema Trinitario. De pronto Dios son dos personas. Un hecho muy poco conocido es que el “Verbo” (Palabra) no fue asumido como si fuera una segunda persona en las traducciones bíblicas anteriores a la Versión del Rey Jaime. La Bishops’ Bible de 1568, que fue reemplazada por la Versión del Rey Jaime en 1611, entiende que el “Verbo” (Palabra) es IMPERSONAL, y usa el pronombre inglés “it” (“eso” o “ello”), como lo hace igualmente la Biblia de Ginebra de 1560.

Es una suposición que  con  el vocablo “Verbo” (Palabra) Juan quisiera significar al segundo ser personal no creado a lado del solo Dios. En otra parte Juan reconoce que el Padre es “el único Dios verdadero” (Juan 17:3) y “el que solo es Dios” (Juan 5:44). Muchos han reconocido la conexión obvia entre “El Verbo” (La Palabra) y lo que se dice  de la Sabiduría en la Biblia Hebrea. En Proverbios la “Sabiduría” es personificada y se dice que está con Dios (Proverbios 8:30). Juan dice que el “Verbo” estaba “con (pros) Dios.” En el Antiguo Testamento, una visión o una palabra se dice que está “con” la persona que lo recibe. La palabra tiene una quasi-existencia propia: “La palabra del Señor está con él”, “El profeta que tiene un sueño con él” (2 Reyes 3:12, Jeremías 23:28).

En el Nuevo Testamento algo impersonal puede “estar” con una persona, como por ejemplo, donde Pablo confía que “la verdad del evangelio permaneciese con (pros) vosotros.” (Gálatas 2:5).

En el inicio de la Primera Epístola de Juan, puede proveernos exactamente el comentario que necesitamos de Juan 1:1, él escribe que “la vida eterna estaba con (pros) Dios.” En base de estos paralelos es imposible decir con certeza que el “Verbo” en Juan 1:1-2 deba significar el segundo miembro de la Trinidad. Es decir, el preexistente Hijo de Dios.

Juan continua diciendo que “La Palabra (Verbo) era Dios”. Intensa discusión del exacto significado de “Dios” ( el cual no tiene artículo definido) se ha producido que ha hecho aparecer el texto complejo. De acuerdo a algunas reglas establecidas por Colwell exige que la ausencia del artículo no debilita la intención de Juan de decir que el Verbo era pleno Dios y identificado con Él. Otros han insistido que “Dios” sin el artículo es la manera de Juan de decirnos que el Verbo tuvo el carácter de Dios y era plena expresión de Su mente.

Después de un análisis detallado Philip Harner sugiere: “Tal vez la cláusula debe ser traducida, ‘El Verbo tuvo la misma naturaleza como Dios.’ Él añade que “no hay base para considerar el predicado theos como determinado. Otro erudito dice que “Juan 1:1 denota, no la identidad, sino más bien el carácter del Verbo.”

James Denny otro erudito dice que la palabra Griega “Dios” (theos) sin el artículo realmente significa “teniendo la cualidad de Dios.”, no siendo uno a uno con Dios.

James Dunn, otro erudito, dice sobre Juan 1:1-14 que “La conclusión que parece emerger de nuestro análisis es que es sólo en el verso 14 (“el Verbo se hizo carne”)  podemos hablar de un Verbo personal. El poema usa más bien lenguaje impersonal (se hizo carne), pero ningún cristiano fallaría en reconocer aquí la referencia a Jesucristo—el Verbo no se hizo carne en general sino Jesucristo. Antes del verso 14 estamos en el reino del pensamiento pre-Cristiano de la Sabiduría y el Verbo… personificaciones en vez de personas. Acciones personificadas de Dios en vez de seres divinos individuales como tales. El punto se obscurece por el hecho que tenemos que traducir el “Verbo” masculino como “él” a través del poema. Pero si traducimos “Verbo” como  la “expresión de Dios”, mas bien, será claro que el poema no intenta necesariamente que el Verbo de los versos 1-13 lo tomemos como si fuera un ser divino personal. En otras palabras, el significado revolucionario del verso 14 puede muy bien ser que marca no sólo la transición en el pensamiento del poema de la preexistencia a la encarnación, sino también la transición de la personificación impersonal a la personal real.”

(Christology of the Making, pág. 243, James Dunn). 

Juan 1:15: Aquí Juan el Bautista dice de Jesús: “…el que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo.” Los Trinitarios sostienen que Juan el Bautista hablaba de la preexistencia celestial de Jesús, y no de su edad, pues Juan era mayor que Jesús por seis meses. Se afirma que Jesús tuvo una vida previa no humana sino divina. Y se dice que Jesús fue el eterno “Dios-Hijo” junto con el Dios Padre, antes de su encarnación.

Sin embargo, el Comentario Nuevo Internacional del Evangelio de Juan señala que la frase ambigua “antes de mí” puede referirse a SUPERIORIDAD DE RANGO. El texto puede traducirse, “Un seguidor mío ha tomado precedencia de mí, porque él (siempre) era antes de mí, mi superior.” Aunque el comentario sostiene la idea que Jesús fue antes de Juan en tiempo, también admite que  este texto no significa ‘primero en tiempo’, ‘antes’, sino ‘primero en importancia’, que daría el significado de que ‘él era el jefe’”.

Isaías 6:3: “Y el uno al otro daba voces, diciendo: “Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos…” Los Trinitarios creen ver en este texto otra prueba de que Dios es Trino (3 veces Santo). Afirman que los tres santos son las tres personas de la Deidad. Pero, ¿realmente prueba este texto que Dios es Trino? En la cruz el hombre Jesús dice: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Lucas 23:46). ¿Significan sus palabras que Dios está compuesto de DOS Personas, y no TRES?.

En 1 Juan 5:8 se menciona una “trinidad” que da su testimonio en la tierra: “El espíritu, el agua, y la sangre, y los tres concuerdan.” ¿Son personas? ¿Son iguales? ¿Cómo se explica el pasaje?

En 1 Tesalonisenses 5:23 encontramos que el hombre está compuesto de 3 elementos: “espíritu, alma, y cuerpo.” No obstante, el cuerpo y el espíritu y el alma no son iguales por naturaleza.

En Apocalipsis 8:13 leemos de 3 ángeles y 3 “ayes”. En Lucas 22:34 leemos que Pedro niega 3 veces al Señor. En Mateo 12:40 leemos que Jonás estuvo en el vientre del pez 3 días.

En 1 Corintios 13:13 aparecen las 3 “Virtudes Teologales”: “Fe, esperanza y amor”, pero el mayor es el amor. Cuando Jesús se transfigura, 3 de sus discípulos (Pedro, Santiago y Juan) tienen la visión gloriosa del Maestro en el monte (Marcos 9:2).

Es claro que el número ‘3’ tiene el significado de ‘Plenitud’ y no  ‘Deidad’. Los “tríos” en la Biblia se pueden hallar tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamentos, sin que impliquen nada extraordinario. Igual ocurre con la llamada “fórmula bautismal” de Mateo 28:19. Allí leemos del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Pero: ¿Es este texto una prueba de la existencia de 3 Dioses Iguales y Eternos en Uno? ¡No! Pues en otra ocasión Jesús dijo que Su Padre era Mayor que él y que todos (Juan 14:28; 10:29).

Hechos 16:31,34: “Y ellos (Pablo y Silas) dijeron (al carcelero de Filipos): Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa… y (él) se regocijó por haber creído en Dios con todos los suyos.” Estos versículos son utilizados por los Trinitarios para “probar” que  Jesucristo y Dios significan lo mismo. Notemos que al carcelero de Filipos se le anima a creer en Jesucristo, y luego el texto nos dice que él y su familia creyeron en Dios.

La lógica es interesante, pero no para este caso. En Juan 12:44 Jesús dice algo sumamente importante: “EL QUE CREE EN MÍ, NO CREE EN MÍ, SINO EN EL QUE ME ENVIÓ.” Siendo Jesús el Representante y Mensajero de Dios, al recibirlo a él, lo recibimos a Su Padre. Y Si creemos en Jesús, creemos también al Padre, quien le envió.  

En Hechos 9:36-43 Pedro realiza un milagro al resucitar a la joven llamada Dorcas. En el verso 42 se informa que por este milagro de Pedro muchos “creyeron en el Señor”. ¿Diremos que San Pedro era el mismo Señor? Pues no, claro está.

     Lucas 8:39: “Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él (el exorcizado) se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él.” Aquí tenemos un caso semejante al anterior. En primer lugar: Es interesante lo que le dijo Nicodemo a Jesús, después de ver los milagros realizados por el Señor en las bodas de Caná. En esa ocasión había convertido el agua en vino excelente (Juan 2:1-11). La confesión de Nicodemo fue: “Rabí, sabemos QUE HAS VENIDO DE DIOS como MAESTRO; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, SI NO ESTÁ DIOS CON ÉL.” (Juan 3:2). Notemos que Nicodemo NO creyó que Jesús fuera Dios mismo por razón de sus milagros. Él admitió que Jesús era Maestro, y que Dios estaba con él dándole el poder para hacer maravillas. 

       En segundo lugar: En Juan 5:19 Jesús admitió que NO podía hacer nada por sí mismo, sino lo que veía hacer al Padre. Veamos Ahora el caso de Lázaro. Después de haberlo resucitado, Jesús ora: “Gracias te doy por haberme oído.” (Juan 11:41,42). Es claro que Dios obraba a través de Cristo, y así lo entendieron el exorcizado, y el mismo Evangelista Juan. 

      Juan 5:23: “Para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al hijo, no honra al Padre que le envió.” Pero: ¿Por qué tendríamos que honrar al Hijo como se honra al Padre? La respuesta está en el mismo verso: “el que no honra al Hijo no honra al Padre que le envió.” ¡Aquí está la razón verdadera! Jesús debe ser honrado como si fuera el mismo Padre Dios, porque es Su Representante o Mensajero, o también, Su Embajador Real. Él vino como el Hijo del Rey…¡Un Príncipe, un Noble Real! Él es el heredero al trono del Reino de Dios. De modo que los honores que se le rinden a él  deben ser los mismos como  se le rendirían a Su Padre, el Rey.

Además, Jesús NO dice que él debe ser ADORADO como se le ADORA al Padre, el Único Dios Verdadero (Juan 17:3). Recordemos cuando él estaba siendo tentado por el Diablo. Jesús le replicó a Satanás que en la Escritura estaba escrito que sólo al Señor Dios se le debía adorar y servir, refiriéndose a Jehová(Mateo 4:10). ¡Pero Jesús no es Jehová! El texto más claro que prueba que Jehová no es Jesucristo está en el Salmo 110:1 que dice: “El Señor (Adonai: YHWH) dijo a mi señor (Adoni) siéntate a mi diestra…” Aquí ‘Adonai’ o YHWH  o Yaweh, le dice a Su Mesías elegido y entronizado ‘Adoni’, que se siente a Su diestra. Por supuesto que este “adoni” es Su Hijo glorificado. Por tanto, ‘Adon’ (Jehová o Yavé) No es el mismo ‘Adoni’ (Su Hijo entronizado).

En el Antiguo Testamento, el rey humano David recibió, JUNTO con Jehová, “la adoración postrada” de la congregación del pueblo (1 Crónicas 29:20). Sin duda, este reconocimiento del pueblo hacia Dios y Su rey, no lo hacía al rey David igual a Dios o ‘Dios Eterno’. La honra que recibió Jehová y Su rey por parte de Su pueblo era un símbolo de sujeción, de subordinación a Dios a través de Su rey ungido, David. Así, el “David Mayor”, el Señor Jesucristo, debe ser honrado como se honra a Dios, pues es Su Representante, Su Rey humano glorificado, del Reino que se restaurará.

Hebreos 1:8: Aquí Pablo cita un pasaje del Salmo 45 para referirse a Jesús y que dice: “Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; cetro de equidad es el cetro de tu reino.” ¿No prueba este pasaje que Cristo es Dios? Pero parece que este texto es una cita del Salmo 45:6, donde la palabra ‘Dios’ se refiere a un hombre, un hombre en una exaltada posición, particularmente, el Rey.

Los tres primeros capítulos de Hebreos contienen una discusión de Cristo en una variedad de roles que posee y títulos que se le han dado; por ejemplo, “el resplandor de su gloria” (1:3); “hecho tanto superior a los ángeles” (1:4); “Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra profesión” (3:1). Cada verso que conduce al verso 8 en Hebreos 1 enfatiza la grandeza de Cristo y lo que hizo; de esta suerte el título ‘Dios’. Es solamente un título formal, usado acá para indicar Su poder y gloria.

El llamar a una persona ‘Dios’ en el uso oriental difiere del occidental. Sabemos que el título ‘Dios’ es usado por Moisés (Exodo 7:1), por los Jueces de Israel (Exodo 22:28), los hijos del Altísimo (Salmo 82:6).

Mateo 28:17:  “Y cuando le vieron, le adoraron (Gr. ‘Proskuneo’); pero algunos dudaban”.  Los Trinitarios sostienen que si Cristo fue adorado, entonces él era Dios. Pero la palabra Griega ‘Proskuneo’ tiene un significado más amplio, como puede ser visto en Mateo 18:26 y Apocalipsis 3:9. Ver también cómo muchas Biblias traducen Hebreos 1:6. Pero lo cierto es que la forma o palabra Griega ‘Proskuneo’ puede ser usada para hombres con autoridad que ¡NO son divinos! Así ocurre en Mateo 18:26.

Pero existe otra palabra Griega ‘Latreuo’ que es usada EXCLUSIVAMENTE por el Padre: Mateo 4.10; Hechos 7:7; 24:14; 26:7; 27:23; Romanos 1:9; Apocalipsis 7:15; 22:3, etc. John Nelson Darby, en una nota al pie de la página sobre Mateo 4:10 dice: ‘Proskuneo’: “Un acto de reverencia personal y homenaje”. Lo que en el lenguaje moderno es llamado ‘adoración’ es ‘Latreuo’. Ver también la “New English Bible” (La  Nueva Biblia Inglesa), donde traduce ‘Proskuneo’ como ‘homenaje’ y ‘Latreuo’ como adoración en Mateo 4:10.

Y en muchos pasajes del libro del Apocalipsis aclaran que sólo el Padre, y nunca el Hijo (el Cordero), es adorado: comparar 7:10-12; 11:15-17; 14:7; 15:2-4; 19:4,10; 22:9. Ver También 7:15 y 22:3 donde el Griego ‘Latreuo’ es usado.                 

1 Juan 4:9: “…Dios envió a Su Hijo Unigénito al mundo, para que vivamos por él.” Los Trinitarios sostienen que si Cristo fue enviado por Dios, entonces él tuvo que haber preexistido en el cielo como Dios. Pero lo que los Trinitarios parecen ignorar es que Juan el Bautista fue también un hombre ENVIADO de Dios. En Juan 1:6 leemos: “Hubo un hombre ENVIADO DE DIOS el cual se llamaba Juan.”

La Biblia dice que Cristo era “de Dios” (‘ek theou’). Pero los discípulos también son “de Dios” (‘ek theou’—Juan 8:47). ¿Prueba ello que nosotros y Jesús vinimos del cielo literalmente hablando?

Juan 20:28: “Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío y Dios mío!”. Este es uno de los textos favoritos de los Trinitarios. Claramente aparece Jesús como “Dios” y “Señor”. Esto parecería contradecir lo dicho por Pablo en 1 Corintios 8:4-6, donde sólo el Padre es Dios, y Jesús, el Señor. No obstante, creemos que no hay ninguna contradicción si es que se toma la palabra y título “Dios” en otro sentido. Pero como dice el Doctor en Teología Victor Paul Wierville: “Esta escritura se relaciona con Hebreos 1:8 donde Tomás reconoció a Jesucristo en su posición exaltada por medio de colocarse él en una posición inferior. ‘Mi Señor y mi Dios’ paga un gran homenaje al resucitado”.

No obstante, una mayor verdad es mostrada por el uso de Tomás de la frase “Mi Señor y mi Dios” para Jesucristo. Trae a la luz la precisión de una figura de dicción. La figura específica de dicción es llamada Endíadis. Literalmente la figura de dicción llamada Endíadis  significa “Uno por medio  de dos”. (Gr. “hen” = uno, “diá” = Mediante, “dys” = dos). Tiene lugar cuando  se emplean dos palabras para expresar una sola idea. Una expresa la idea; la otra sirve para intensificar el sentido de la primera. Es una figura típicamente oriental, aunque se halla también en latín, como también en griego y hebreo.  Este método da considerable coherencia al texto. Cuando Tomás exclamó “Mi Señor y mi Dios,” él estaba observando el Cristo resucitado como “mi Señor divino.” La palabra “señor” expresa el hecho y la palabra “divino” intensifica la de “señor” al grado superlativo. ¡Verdaderamente mi Señor divino es exactamente lo que Cristo es! Pero también los cristianos serán “señores divinos” en el reino de Cristo (2 Pedro 1:4—“naturaleza divina”— 2 Corintios 1:21: “nos ungió” o “nos hizo Cristos”). Al llegar a tener los cristianos la naturaleza divina, ¿se convierten en parte de la Deidad? Además, recordemos que Juan no escribe su Evangelio para probar la supuesta “Deidad” del Hijo sino la FILIACIÓN de Cristo con Dios el Padre (Juan 20:31).

Recordemos nuevamente que Moisés, el libertador, quien prefiguró al “Moisés Mayor”: Jesucristo, fue “Dios” ante el Faraón de Egipto. En Exodo 7:1 se lee: “Jehová dijo a Moisés: Mira, yo te he constituido DIOS ante Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta.” Ahora bien, la Biblia profetizó que Dios “levantaría un profeta semejante a Moisés” (Hechos 3:22; 7:37; Deuteronomio 18:15,18).  De igual modo, Jesús, un profeta como Moisés, tenía las funciones de “Dios” en su ministerio durante el apogeo del Imperio Romano. Así como Moisés era “Dios” en función, también Jesús lo fue. Pero ni Moisés, ni Jesucristo, fueron dos “deidades”.

2 Corintios 4:4: “En los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.”

Este pasaje, usado por los Trinitarios, prueba que Cristo (el segundo Adán) es “la imagen de Dios.” Pero, ¿prueba realmente este texto que Cristo es Dios, por ser él de la misma imagen de Dios? Nótese que Dios también hizo al primer hombre (Adán), y a Eva, a su MISMA IMAGEN. Leemos en Génesis 1:27 “Y creó Dios al hombre a SU IMAGEN, a IMAGEN DE DIOS lo creó; varón y hembra los creó.” Por tanto, el primer Adán, como Eva, eran de la misma imagen de Dios en su estado perfecto. Cristo, como el “segundo Adán”; el Hombre Perfecto, era de la misma imagen del Dios Padre.  

Los creyentes igualmente son “transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor” (2 Corintios 3:18). Esta verdad no nos hace a nosotros “Dios.” (Y esta explicación va también para Colosenses 1:15-19).

Hebreos 1:3: “El cual (Jesús), siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su (Padre) poder… se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.”

Este pasaje hace una clara distinción entre el Padre Dios y el Hijo. En el mismo verso 3 se dice que Cristo está sentado “a la diestra de la Majestad”, o como Pedro dice: “A la diestra de Dios” (1 Pedro 3:22). También Pablo habló en Efesios 1:17 de Dios como “el Dios de nuestro Señor Jesucristo.” Semejante lenguaje como éste, el cual abunda en la Escritura, no armoniza para nada con la doctrina de la Trinidad, o de la Deidad de Cristo. 

Con el fin de obtener una visión práctica del verso en cuestión (v.3), el cual ha sido difícil de comprender, el lector haría bien en colocar entre paréntesis a la palabra “siendo”. Luego veremos que Jesús es el representante de Dios reflejando Su gloria, la imagen de su Persona (no “Personas”) o sustancia. 

Según la Biblia, la “autoridad” y el “poder” manifestado por Cristo le fue delegado a él por el Padre como se pueden ver en los siguientes textos: Mateo 28:18; Juan 5:19,36; 8:28; 12:49; 14:10; Hechos 2:22; 2 Corintios 13:4. 

Las palabras que él habla, y la vida que ahora él vive, son por el poder (dinamis) de Dios (2 Corintios 13:4). Cuando Cristo dijo: “Todo poder me ha sido dado” (Mateo 28:18), él usó una palabra griega diferente (exousia), que significa  “privilegio” o “autoridad”.    

Ahora bien, si aceptamos que la imagen de Cristo con la de Su Padre es una sola, o la misma, en el sentido literal de la palabra, haciéndolo a él igual a Su Padre; entonces nosotros, quienes “seremos hechos conforme a la imagen de Su Hijo” (Romanos 8:29), seremos parte de la Deidad, e iguales a Dios y a Cristo. A Través de la imagen Cristo, nosotros absorberemos la imagen de Dios Padre. 

Juan 21:17: “Señor, Tú sabes todas las cosas.” Los Trinitarios sostienen que Cristo es Omnisciente, pues sabe todas las cosas. Luego afirman que la Omnisciencia es sólo un atributo de DIOS. Por tanto Cristo es Dios. 

Pero: ¿Sabía realmente Jesús todas las cosas? Todo parece que no. En una ocasión alguien le había tocado su manto y Cristo sólo atinó a preguntar: “¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que con él estaban: Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado? Pero Jesús dijo: Alguien me ha tocado; porque yo sé que ha salido poder de mí.” (Lucas 8:45,46). 

Es obvio que Jesús ignoraba quien le había tocado su manto. Esto indica que Cristo no lo sabía todo. En otra ocasión, al hablar de su Segunda Venida, dijo: “Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre.” (Marcos 13:32). 

En otra oportunidad, cuando Jesús estaba a punto de partir al cielo, los discípulos le preguntaron cuándo sería restaurado el reino a Israel. Jesús les contestó con claridad: “No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones que el Padre puso en su sola potestad.” (Hechos 1:7). Es obvio que Jesús tampoco sabía el tiempo del establecimiento del reino en la tierra. 

Finalmente, estando Jesús ya entronizado en el cielo, y por espacio de unos 73 años, tampoco sabía lo que después vino a conocerse como el Apocalipsis de Juan. Notemos como comienza el Apocalipsis (1:1): “La revelación de Jesucristo que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto.” Aquí notamos que Dios le revela a su Hijo glorificado y entronizado “las cosas que deben suceder pronto”. A su vez Jesús se lo revela a Juan por intermedio de un ángel. Por citar un ejemplo, Jesús no sabía nada del surgimiento de una mujer fornicaria que está sentada sobre una bestia con siete cabezas y diez cuernos. Es cierto que en Daniel aparece esa misma bestia, pero no la mujer fornicaria de color escarlata (Apocalipsis 17). Dios se lo reveló a Jesús sólo cuando estuvo en el cielo, y ya glorificado. También parece obvio que Jesús, mientras estuvo en la tierra, nada supo que después del milenio bajaría una ciudad hermosa llamada la “nueva Jerusalén” (Apocalipsis 21). Tampoco sabía que 144,000 hebreos serían las primicias del Cordero (Apocalipsis l4:3). Todas estas cosas, y más, ignoraba Jesús durante su ministerio terrestre. ¿Puede alguien, entonces, decir que Jesús es el Dios Omnisciente? Entre los años 27 d.C (año en que Jesús regresa al cielo) y 100 d.C. (Fecha en que Juan escribe el Apocalipsis), Jesús todavía ignoraba muchas cosas y detalles del futuro del mundo. Aún hoy Jesús parece seguir ignorando dos cosas: El tiempo de su regreso y del restablecimiento del Reino en la tierra.    

Apocalipsis 1:8/Apocalipsis 1:17,18: “Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso” (1:8). “Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén…”(1:17,18). 

Los Trinitarios sostienen que El Dios Todopoderoso es el Alfa (primera letra del alfabeto griego) y la Omega (la última letra del alfabeto griego). Luego afirman que Cristo, el que estuvo muerto y vive, es “El primero y el último” (Alfa y Omega). Por tanto concluyen que Cristo es el Dios Todopoderoso. 

“Alfa y Omega”, “el principio y el fin”, y “el primero y el último”, parecen indicar esencialmente la misma cosa. “El Diccionario Teológico del Nuevo Testamento”, dice que el significado es simplemente que Dios comienza y finaliza todas las cosas. Todas las 3 frases son usadas en Apocalipsis 22:13. 

No obstante, es pura lógica sugerir que cuando las mismas palabras son dichas en distintos lugares, por dos diferentes identidades, ¡aquellas dos DEBEN por tanto ser la misma persona! Sin embargo, eso es lo que algunos teólogos hacen con los versículos bíblicos que son el objeto de este análisis.      

Notaremos al comienzo, que Apocalipsis 1:8 NO es parte de la visión de Juan. Es parte de su introducción a la visión. Dios se llama a Sí Mismo:  “el Primero y el último”, en Isaías 41:4, 44:6, 48:12. Necesitamos leer aquellos versos en su contexto en Isaías, para entender quién está hablando en Apocalipsis 1:8, y por qué Juan lo ha incluido en su introducción. 

En Isaías, las palabras son dichas por el Señor (Yahweh en el Hebreo) La palabra “Señor” en el Antiguo Testamento, SIEMPRE se refiere al UNICO DIOS, quien es descrito dentro de lo que Cristo llama el “primer y más grande mandamiento de todos”. (Deuteronomio 6:4-5, Marcos 12:29). 

Este SEÑOR dice de Sí Mismo “No hay otro Dios fuera de mí” (Deuteronomio 32:39). Jesús le ora a Él como “El Único Dios Verdadero.” (Juan 17:3). Y Pablo dice de Él (Yahweh) “Hay un solo Dios, el Padre.” (1 Corintios 8:6). Acabamos de descubrir que en otras partes del Apocalipsis, Juan ha tomado cuidado en identificar al Señor Dios Todopoderoso y a Jesús como dos personas distintas. Un estudio adicional cuidadoso de las Escrituras nos proveerá evidencia abundante, en ambos, Antiguo y Nuevo Testamentos, que Jesús es otro, totalmente distinto del Unico Dios quien es llamado “El Señor”. 

De modo que Apocalipsis 1:8 NO es pronunciado por Jesús. Más bien ha sido incluido por Juan, para llevarnos atrás en el tiempo, al Señor “quien llama a las generaciones desde el principio” (Isaías 41:4). Cuya “palabra permanece para siempre” (Isaías 40:8). Quien habló de la venida de Juan el Bautista para preparar el camino de Jesús (Isaías 40:3-5); Lucas 3:4-6). Quien declara cosas nuevas antes que sucedan (Isaías 42:8-9), quien “anunció desde antaño las cosas que están por venir” (Isaías 44:7), cuyo consejo ha permanecido a la prueba del tiempo, y quien ha cumplido Su antiguo plan y propósito para Su Hijo (Isaías 46:9-11). 

En Isaías, Dios es el autor de las profecías allí contenidas. Todos ellas comienzan con Dios. Él es “el primero” (el Alfa) “el principio”. Y Dios es quien las cumplirá. Y cuando eso ocurra, Él es “el último”, “la Omega”, el “fin”. 

Por medio de mencionar estas palabras, Juan nos recuerda que toda la profecía empieza y termina con Dios. Y Él está afirmando que su Apocalipsis tiene el mismo origen, nivel, y autoridad como las profecías del Antiguo Testamento. Ellas son del mismo Dios quien habló a través de Isaías. Después él sostiene que su visión provee la llave para comprender muchas de las cosas que ellas predijeron. 

En Apocalipsis 1:10-11 y 12-13 se lee la frase “Uno semejante a Hijo de Hombre”. Este personaje nos lleva a Daniel 7:13. Juan lo cita tal como está registrado en Daniel 7:13 para denotar el cumplimiento profético de la visión de Daniel. “Uno como Hijo de hombre” se refiere a Jesús quien vino hacia “el Anciano de Días” (Dios) y le fue dado dominio, gloria y reino eternos (Juan da más detalles sobre esto en el capítulo 5:6-14). Claramente en la visión de Daniel, ¡Jesús NO es el Anciano de Días! En lugar de eso, Juan lo ha identificado como “el Hijo del Hombre”, el que va a heredar el reino…el Mesías. 

“Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas, yo soy el primero y el último; y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y el Hades.” (Apocalipsis 1:17). 

En esta ocasión es Cristo quien habla. Sólo él pudo decir: “estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos.” ¡Ni aun el Dios Todopoderoso puede decir de Sí mismo que murió! 

Sin embargo, en Apocalipsis 5:6-7, Juan distingue entre Dios y Jesús como dos identidades separadas (ver Apocalipsis 5:6-7) y Juan 17:3, (mismo autor!) Jesús declaró específicamente que Su Padre es el Único Dios Verdadero. Debemos entender, por tanto, que en Apocalipsis 1:17 Jesús NO puede estar haciendo ninguna declaración del todo, que Él mismo es Dios. ¿Por qué, entonces, él habla en primera persona, al decir: “yo soy el primero y el último”, usando un título que en el Antiguo Testamento es aplicado a Su Padre únicamente? 

La respuesta sencilla es que esta es una clara declaración de AUTORIDAD DELEGADA por Dios, para colocarse en el lugar de Dios, y hablar por Dios. “Toda autoridad en el cielo y la tierra me ha sido dada.” (Mateo 28:18; Filipenses 2:9-11). Es la misma autoridad delegada por el cual el ángel habló en primera persona a Moisés en la zarza ardiente (Exodo 3:2-6) y por el cual Moisés fue “Dios ante faraón” (Exodo 7:1), y por el cual los Jueces fueron llamados “dioses” en Exodo 21:6. 

Las palabras “ALFA Y OMEGA” son usadas nuevamente en Apocalipsis 21:6. No hay ni la menor duda sobre quien está hablando. Es Aquel que “está sentado sobre el trono”, es decir, el Dios Todopoderoso. Esta identidad es confirmada por la citación de las palabras dichas por el Señor, en 2 Samuel 7:14. “Yo seré Su Dios, y él será mi hijo.” Jesús no fue aquel que hizo esa promesa a David. Más bien, Él es el sujeto y el cumplimiento de la promesa. ¡Estas son buenas noticias para nosotros! Nosotros también estamos invitados por Jesús para compartir el trono con él (Apocalipsis 3:21). 

Las palabras son usadas una vez más, en el capítulo final del libro. Esta vez es Cristo quien habla, no en persona, sino a través de un ángel, quien habla en primera persona como agente de Jesús. “Yo vengo pronto, y mi recompensa conmigo, para pagar a cada uno según sea su obra. Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último, el principio y el fin.” (Apocalipsis 22:12-13).   

Recordamos que, al hablar así Jesús, no está afirmando ser Dios. Mas bien, él está diciendo que cuando él regrese a la tierra, él vendrá para cumplir la tarea que le está asignada por Dios. Él se colocará en el lugar de Dios, hablará por Dios, y administrará Juicio. Él es el hombre a través de quien, Pablo dice, Dios va a juzgar al mundo (Hechos 17:31). 

Finalmente, cuando el trabajo se complete, Jesús—dice Pablo— estará eternamente sujeto a Su Padre, para que Él (el Padre) sea sobre todos y en todos” (1 Corintios 15:24-28). 

Hebreos 1:8,10-12/Salmo 102:25-27: “Mas al Hijo (dice)…Tú, oh  Señor, en el principio fundaste la tierra; y los cielos son obras de tus manos: Ellos perecerán, mas tú eres permanente; y todos ellos se envejecerán como una vestidura; y como un vestido los envolverás, y serán mudados; empero tú eres el mismo, y tus años no acabarán.” (Heb. 1:8,10-12). “Tú fundaste la tierra antiguamente, y los cielos son obra de tus manos. Ellos perecerán, y tú permanecerás; y todos ellos como un vestido se envejecerán; como una ropa de vestir los mudarás y serán mudados: Mas tú eres el mismo, y tus años no se acabarán.” (Sal. 102:25-27). Los Trinitarios comparan estos dos pasajes, y concluyen que en estos dos textos se está hablando del Dios Hijo, Eterno, y Creador de todo. 

Que estos versículos no se refieren a Cristo es evidente por el hecho que ellos son citados del Salmo 102:25,26, y consecuentemente, debe llevar una aplicación a la misma personalidad, quien incuestionablemente es Dios. Además, la expresión “Tú fundaste la tierra antiguamente…” es un equivalente “En el principio…” de Génesis 1:1; y el Griego de Hebreos 1:10 conlleva esta idea, probando así que Dios—no Cristo el Hijo—es el tema del pasaje, pues fue Dios quien “En el principio creó los cielos y la tierra.” Ver también el testimonio de Jesús en Marcos 13:19. Que este pasaje se refiere a Dios es también obvio por el verso 13, porque las palabras “él dijo” muy ciertamente se refiere a Dios a quien se le alaba.   

La palabra “Señor” en el verso 10 de Hebreos 1 no significa que sea la persona del Hijo necesariamente, pues bien puede referirse al Padre, quien también es Señor (Marcos 12:29). Y regresando al verso 8, la frase “Tu trono, oh Dios”, supuestamente referido al Hijo, encontramos el siguiente comentario, “En los dos manuscritos Griegos más antiguos se lee “Su.” Así, el versículo 8 puede ser traducido “Tu trono es el trono de Dios, y el cetro de justicia es el cetro de Su(Dios) Reino.” El Dr. Robert Young, en su Diccionario Conciso de la Biblia, dice que el pasaje puede ser traducido correctamente, “Dios es tu trono por los siglos de los siglos.”  

Oseas 13:4/Hechos 4:10,12: “Yo soy Jehová tu Dios…no conocerás pues Dios fuera de Mí, ni otro Salvador sino a Mí.” (Oseas 13:4). “Jesucristo…en ningún otro hay salud; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.” (Hechos 4:10-12).  Los Trinitarios sostienen que estos dos textos prueban que Cristo es Jehová Dios, el único Salvador de los hombres del ayer, del hoy y del mañana.

En primer término, Jehová no es Jesucristo. Esta verdad fundamental se prueba con el texto de Salmos 110:1 en donde el Señor (YHWH=Adonai=Jehová) le dice al Señor (Adoni, el Mesías), “siéntate a mi diestra hasta que haya puesto a tus enemigos bajo tus pies.”

Habiendo demostrado que Jehová y Jesucristo son dos personas diferentes (Padre e Hijo), entonces no habría UN Salvador ¡sino DOS! Esto contradeciría lo dicho en Oseas 13:4, donde Jehová dice ser El Único Salvador. 

Pero lo cierto es que el nombre “JESÚS” viene del Griego ‘I-esóus’ y del Hebreo ‘Jesúa’ o ‘Jehosúa’ en su forma completa, que significa: “Jehová es Salvador”. De modo que el nombre de Jesús y su significado son importantes, pues revela que el verdadero Salvador detrás del nombre de Jesús es Su Padre y Dios, Jehová. 

En realidad Jesús es el Portador de la Salvación. Él trae la salvación de Dios. Esta salvación viene por CREER en JESUCRISTO, como el Hijo de Dios. También es CREER en el MENSAJE o EVANGELIO de CRISTO, el cual es de DIOS, SU PADRE (Juan 1:12; 3:16; 5:24; 6:29; 12:44; 17:8,21). Al leer los textos entre paréntesis notaremos que Cristo es el enviado de Dios para traer la salvación—¡Su Salvación! 

Ahora que Jesús está en el cielo, los cristianos ejercen la función de salvadores a través de la Palabra de Cristo (la cual es de Su Padre). En Judas 23 leemos: “A otros SALVAD, arrebatándolos del fuego…” Y Santiago 5:20 dice: “Sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, SALVARÁ DE MUERTE UN ALMA….” 

El Apóstol Pablo dice en 1 Timoteo 2:3-5, que el Salvador de los hombres es el Padre, y Quién, a través de Cristo, salva a todos los hombres que se arrepienten. ¡Esta es la verdad del asunto! 

De igual manera, Pablo le dice a Tito: “Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia…el cual derramó en nosotros abundantemente POR JESUCRISTO nuestro Salvador.” (3:4-6). Aquí se lee de “Dios nuestro Salvador” (v.4) y “Jesucristo nuestro Salvador” (v.6). No dice que Jesucristo Dios es nuestro Salvador. Lo que Dice es que Dios el Padre, por medio de Cristo, salvó a los hombres por Su amor y misericordia. De este modo Jesús se convierte en el Salvador de los hombres, pues él es el Portador de la salvación de Dios. Así, en 1 Tesalonisenses 5:9 Pablo escribe con verdad: “Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para ALCANZAR SALVACIÓN POR MEDIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.”  Jesús es el medio para alcanzar la salvación de Dios Padre. 

En Lucas 2:25-31 Tenemos la historia de Simeón, un varón justo que esperaba la consolación de Israel. Este hombre tomó en sus brazos al bebe Jesús, y bendijo a Dios , diciendo: “…porque han visto mis ojos TU SALVACIÓN, LA CUAL HAS PREPARADO EN PRESENCIA DE TODOS LOS PUEBLOS…” (V.30,31). Sí, Jesús es la Salvación de Dios. Es el INTERMEDIARIO entre Dios y los hombres, el Abogado, el Intercesor, el Medio para alcanzar el perdón de Dios por nuestros delitos y pecados. Sin el derramamiento de sangre no hay remisión de los pecados. Jesús sirvió como el Cordero que quita los pecados del mundo. De esta forma Jesús fue el medio para alcanzar la salvación de Dios. Y se convirtió en el salvador de los hombres realmente, aunque en verdad es el Padre quien perdona y salva finalmente, Pues Él PREPARÓ dicha salvación como dijo Simeón.      

Juan 5:18:  “Entonces, por tanto, más procuraban los judíos matarle, porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que también a su Padre llamaba Dios, haciéndose igual a Dios.” 

Los Trinitarios sostienen que Jesús se hacía igual a Dios, al llamarlo como Padre. Así, de acuerdo a la cultura Oriental, un hijo es igual a su padre. Cuando Jesucristo dijo que Dios era Su Padre, se puso a la par con Dios. No lo hizo a él Dios, pero le dio muchos de los mismos privilegios como Dios. Similarmente, un hijo que nace en una familia de un rey tiene también  los mismos privilegios básicos como su padre, no obstante el rey siempre es mayor y más grande que su hijo. El padre siempre es mayor que el hijo, y aún sus privilegios son muchas veces iguales debido al poder del padre y su posición de autoridad. 

Adicionalmente, en Filipenses 2:5, Dios exhorta a los creyentes a que tengan el mismo sentir que hubo en Cristo Jesús. Luego en el verso 6 se nos dice que Cristo no creyó que el ser igual con Dios era como una cosa a que aferrarse. Nuestro sentir, como hijos de Dios, debe ser igualmente el de no aferrarnos a la igualdad de privilegios con el Padre Dios por el hecho de ser  Sus hijos y de su Familia. Debemos ser siempre humildes.  Los versos 7 al 11 de Filipenses 2 adicionalmente explica que Jesucristo se humilló a sí mismo, y como resultado, Dios lo exaltó hasta lo sumo. 

1 Timoteo 6:14-16/ Apocalipsis 17:14: “La aparición de nuestro Señor Jesucristo: La cual a su tiempo mostrará el Bienaventurado y solo poderoso, Rey de reyes, y Señor de Señores; Quien solo tiene inmortalidad, que habita en la luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver: al cual sea la honra y el imperio sempiterno.”  (1 Tim. 6:14-16). “Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es el Señor de señores y Rey de reyes.” (Apo. 17:14). 

Los Trinitarios suelen combinar estos dos pasajes para demostrar que el Rey de reyes y Señor de Señores es uno: Jehová-Cristo. Afirman que Cristo y Jehová son la misma Persona. 

Pero como hemos señalado antes, el Salmo 110:1 claramente prueba que el primer Señor (“Adonai” =Jehová ó Yahweh), es diferente al segundo señor (“Adoni” = Señor Mesías o Cristo). En consecuencia, Cristo no es el Jehová del Antiguo Testamento. 

Notemos algo interesante. En Daniel 2:37 El profeta Daniel le dice al poderoso rey Nabuconodosor los siguiente: “Tú, oh rey, ERES REY DE REYES; porque el Dios del cielo te ha dado REINO, PODER, FUERZA y MAJESTAD.” Notemos que un rey humano era “Rey de reyes”, y, ¿Por qué? ¡Porque Dios le dio reino, poder, fuerza y majestad! No es que Nabuconodosor tuviese la misma autoridad y poder de Dios, sino que recibió de Dios el poder y la majestad y fuerza por encima de todas las demás naciones de su época. 

Ahora notemos que hay otro personaje aún más importante quien también recibió de Dios poder, reino, y dominio para ser Rey de reyes en la Era Venidera. Leamos Daniel 7:13,14 que dice: “Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse a él. Y LE FUE DADO DOMINIO, GLORIA Y REINO, Para que todos los pueblos y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que nunca será destruido.” 

Este personaje obviamente es el Señor Jesucristo, quien al ascender inmortal al cielo recibió de Su Padre: Poder, gloria y reino para que sea “el Rey de reyes y Señor de señores” de Su Reino en la Era Venidera. Pero esto implica que detrás del trono de los hombres está Dios mismo. Dios es el Rey de reyes y Señor de Señores Eterno que gobierna detrás de sus elegidos, los cuales ostentan Su Título Majestuoso de Rey de reyes y Señor de señores. Nabuconodosor era “Rey de reyes” de Dios, y además, su siervo (Jeremías 25:9). Jesús igualmente será Su Rey de Reyes y Señor de Señor, y además, Su Siervo (Mateo 12:18, Isaías 42:1). 

Es claro que Jesús no siempre fue Rey de reyes y Señor de Señores. En la visión de Daniel 7 se ve claramente que es una coronación que ocurre en el cielo cuando Jesús, el Cristo, es presentado ante Su Padre, y le es dado el reino, poder y la gloria. En Lucas 19 se registra la Parábola de la Diez minas. En el versículo 12 leemos que Jesús, como el “hombre noble”, se fue a un país lejano (el cielo), para recibir un reino y volver. Él entonces volverá como el Rey de reyes y Señor de señores del Reino milenial de justicia (Apocalipsis 20:1-5). Jesús obviamente aún no reina como Rey de reyes y Señor de Señores hasta que regrese a tomar el trono de David su Padre (Mateo 25:31). 

Colosenses 1:16: “Porque por él (el Hijo) fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra.” Los Trinitarios sostienen que Cristo es el Creador de todas las cosas que existen en el cielo y en la tierra. Y si es Creador, él tiene que ser Dios mismo. 

Hemos visto que Jehová Dios fue quien creó solo los cielos y la tierra. En Isaías 44:24 leemos: “Así dice Jehová, tu Redentor, que te formó desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo SOLO los cielos, que extiendo la tierra por mi mismo.”  

Notemos nuevamente que Jehová (Yahweh) es quien creó todo lo que existe, no el Hijo. Claro que Dios creó todo por Su Palabra (Logos impersonal), y que después vino a ser Su Hijo al nacer como hombre de María (Lucas 1:35).  Todo lo creado por Yahweh era para su Hijo, y por razón de él. Las Versiones más usadas vierten el texto caprichosamente. En donde debe decir “por él” encontramos “en él fueron creadas todas las cosas.” Además la correcta traducción de Colosenses 1:17 no es: “Él era antes de todas las cosas” como muchos afirman, sino “Él es antes de todas las cosas, a saber, de la nueva creación, porque “él es la cabeza del cuerpo, la iglesia.”   

Exodo 3:14/ Juan 8:58: “Y respondió Dios a Moisés: Yo soy el que soy. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: Yo soy me envió a vosotros.” (Ex.3:14). “Jesús le dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.” (Jn. 8:58). 

Los Trinitarios sostienen que Cristo y Jehová son la misma persona, o dos diferentes nombres de la misma persona. Sostienen que Cristo es el “Yo Soy” que se le apareció a Moisés en la zarza ardiente. Pero nuevamente mencionaremos Salmo 110:1 para demostrar que Jehová (Adonai) no es el Señor Mesías (Adoni). 

En realidad, la expresión de Exodo 3:14 en el Hebreo dice: “Yo seré el que seré”, literalmente hablando, o también: “Yo seré lo que seré”. Si Cristo es Jehová, entonces, lo que dijo Jesús en Juan 8:58, literalmente hablando, fue: “Antes que Abraham fuese yo seré lo que seré”. Pero, ¿tiene sentido esa versión literal? No lo creemos! Por tanto Jesús no pudo haber sido Jehová. 

En Juan 9 tenemos la historia de la curación hecha por Jesús a un ciego de nacimiento. Los versos 8 y 9 dicen: “Entonces los vecinos, y los que antes le habían visto que era ciego, decían: ¿No es éste el que se sentaba y mendigaba? Unos decían: El es; y otros: A él se parece. Él decía: YO SOY.” 

El mendigo dijo: “YO SOY” ¡El que había sido curado por Jesús, según el contexto! Ninguno va a creer que ese ciego era El “Yo Soy” del Sinaí. Tampoco vamos a creer que Cristo era el “Yo Soy” del Sinaí porque dijo “Yo Soy”. Pero Jesús era el “Yo Soy” ¿de qué? El contexto nos debe alumbrar. Según Juan 8:56, Abraham se gozó de ver anticipadamente la gloria del Mesías—¡Y lo vio sin estar Cristo presente! Jesús entonces dijo que “Antes que Abraham fuese YO SOY (ÉL)”, el Mesías elegido antes que Abraham existiese, y que éste vio, por la fe, al recibir la promesa de Dios” (Génesis 12:1; 13:15; 15:18). 

De modo que Jesús estaba reafirmado Su absoluta PREEMINENCIA  en los planes de Dios cuando dijo que él era Antes que Abraham. Además, es importante comparar el significado de la frase “Yo soy” de este texto con los frecuentes usos que Mesianismo de Jesús: 

Juan 18:5: “Jesús les dijo, ‘Yo Soy (Él),’” identificándose Él mismo como aquel a quien ellos estaban buscando. 

Juan 6:20: “Mas él (caminando en el agua) les dijo: Yo soy(Él); no temáis.” 

Juan 4:26: “Jesús le dijo (a la mujer samaritana en el pozo): “Yo soy (Él) el que habla contigo.” Es decir,  “Yo soy (Él) el Mesías (ver verso 5). 

Juan 8:24: “Porque si no creéis que yo soy (Él), en vuestros pecados moriréis.” 

Otros textos igualmente importante son: Juan 9:9; 8:28; 13:19; 9:35; 10:24,25.

Salmo 27:1/ Filipenses 4:13: “Juan hace de la misma frase, la cual está, en algunos lugares, conectada con el Jehová es la fortaleza de mi vida.” (Sal. 27:1). “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” (Fil. 4:13). 

Los Trinitarios dicen que Jehová es el que fortalece, en el Antiguo Testamento, pero que en el Nuevo Testamento es Cristo aquel que fortalece. Por tanto concluyen que Cristo es el Jehová del Antiguo Testamento. ¡Así de simple! 

Veamos qué nos dice el apóstol Pedro al respecto: “Mas el Dios (Padre) de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna EN JESUCRISTRO (Su Hijo), después que hayáis padecido un poco de tiempo, él (Dios el Padre) os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. A él (Dios Padre) sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos.” (1 Pedro 5:10). 

Finalmente Pedro admite que es el Dios Padre quien perfecciona, afirma, FORTALECE y establece POR MEDIO DE JESUCRISTO a los creyentes cristianos. Dios es quien realmente ha fortalecido a los creyentes al mandar a Jesucristo al mundo para darles fe, esperanza y amor. Y hoy, gracias a Su Espíritu Santo, tenemos esa fortaleza para seguir delante en el sendero de la vida (Hechos 9:31). 

Jeremías 17:10/Apocalipsis 2:23: “Yo Jehová, que escudriño el corazón, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras”(Jer. 17:10). “y sabrán que yo (El Hijo de Dios) soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según vuestras obras.” (Apo. 2:23).                         

Los Trinitarios sostienen que Cristo es el Jehová del Antiguo Testamento. Ellos dicen que ambos textos se refieren a la misma persona: Jehová-Cristo. Y si Jehová es Dios, luego Cristo es Dios. Pero hay otros pasajes bíblicos que nos indican que Cristo NO es Jehová. Estos son: Génesis 12:7 y Gálatas 3:16. En Génesis 12:7 JEHOVÁ le dice a Abraham que le daría a su DESCENDENCIA (la de Abraham), la tierra prometida. En Gálatas 3:16 leemos que esa DESCENDENCIA de Abraham es precisamente CRISTO. Si Cristo es Jehová, entonces Jehová se daría a Sí mismo la tierra prometida, y eso no tiene sentido. Además, Jehová sería la descendencia de Abraham, ¡y esto es un imposible! Dios no desciende de un hombre. 

Según Mateo 1:1 Jesús es descendiente de David. Es decir, David vivió unos MIL años antes que Cristo existiese. Ahora bien, en 1 Crónicas 17:16 leemos que David estuvo delante e Jehová, y habló con él. Si Jehová es Cristo, entonces David habló con Cristo, lo cual es imposible. Históricamente Jesús nació diez siglos después de David, es decir, no pudo ser su contemporáneo. Pero David sí habló con Jehová, el Dios Altísimo, el Padre de Jesucristo.  En el Salmo 2:7 se profetiza del reinado del Mesías, el Hijo de Jehová.  Sí, Jehová se dirige al Mesías como “MI HIJO”.   

Lo cierto es que Jehová Dios le pronunció a Abraham LA PROMESA de que Cristo (su descendiente según la carne), poseería la tierra prometida en un futuro lejano. Jehová hablaba de Su Hijo, y del hijo de Abraham. Hablaba de Jesucristo, el Mesías Rey. Queda claro que Jehová no es Jesucristo, aunque éste ejercerá la autoridad que Su Padre le ha dado, como es el de juzgar a los hombres en el día del juicio, en función a sus obras (Hechos 10:42; Mateo 16:27). Dios ha hecho de Jesús su escudriñador de corazones y mentes  a fin de que pueda recompensar justamente (Mateo 28:18). 

Algo más es necesario añadir. En 1 Corintios 2:10 el apóstol Pablo dice “Pero Dios nos la reveló a nosotros por el Espíritu; porque el ESPÍRITU LO ESCUDRIÑA, AUN LO PROFUNDO DE DIOS.” Notemos que es por el Espíritu de Dios que se puede escudriñar todo, aún lo más profundo de Dios. Según las Escrituras, Jesús estaba (y está) LLENO DEL ESPÍRITU DE DIOS (Lucas 1:15; 4:1), por tanto no es de extrañar que él haya tenido la facilidad de escudriñar todo, aun lo más profundo de Dios, y  lo de los hombres. Notemos que Jesús estaba lleno del Espíritu de Dios (Lucas 4:1). Esto significa que él tenía TODOS los dones del Espíritu, como son: palabra de sabiduría, palabra de ciencia, fe, sanidades, obras milagrosas, DISCERNIMIENTO DE ESPÍRITUS, lenguas, interpretación de lenguas.               

Y para finalizar, no creo que el Hijo de Dios haya tenido la intención de decirnos en Apocalipsis 2:23 que él es el Jehová del Antiguo Testamento, el mismo que habló con Moisés en el Sinaí. En Deuteronomio 18:15,17,18 leemos que Jehová le dice a Moisés: “Profeta en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis. Y Jehová me dijo: Han hablado bien en lo que han dicho. Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.” Aquí claramente Jehová está hablando de levantar un profeta como Moisés. Y, ¿Quién es ese profeta como Moisés? Pedro lo responde claramente: ¡Cristo! (Hechos 3:22-26). Es claro nuevamente que Jehová no se levantó a si mismo, ni  puso sus palabras sobre su boca, sino sobre su Hijo, el Mesías. Jesús fue el Mensajero de Dios, quien trajo Sus Buenas Noticias. Concluimos, por tanto, que Cristo no es el mismo Jehová del Antiguo Testamento. Relacionar Jeremías 17:10 con Apocalipsis 2:23 sería temerario si pretendiéramos sostener que Cristo es el mismo Jehová. 

Salmo 129:4; 145:17/ 1 Juan 2:1; 1:9: “Jehová es justo”, “Justo es Jehová en todos sus caminos” (Sal. 129:4; 145:17). “Jesucristo el justo” “Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados” (1 Juan 2:1; 1:9). Los Trinitarios tratan de probar que Cristo es Jehová Dios con estos textos. Dicen que si Cristo y Jehová son justos, es “lógico” concluir que ambas son las mismas personas. 

Pero, ¿Qué diremos del fiel José, marido de María? La Biblia dice que él era justo (Mateo 1:19). También José de Arimatea era un justo (Lucas 23:50). ¿Concluiremos entonces que ambos eran “Divinos” o  “Jehová”? Además, el hecho de que nuestro Señor haya sido JUSTO, ¿lo hace igual a Jehová mismo? ¡No necesariamente! Hoy incluso los creyentes están justificados por la sangre de Jesucristo (Romanos 5:1). ¡Son justos! Ello no los hace iguales con Dios el Padre. 

Salmo 23:1; Ezequiel 34:15; Juan 10:14,15: “Jehová es mi Pastor; nada me faltará”. “Yo apacentaré a mis ovejas, yo les daré aprisco, dice Jehová.” (Sal. 23:1; Eze. 34:15). “Dijo Jesús: Yo soy el buen Pastor; y conozco a mis ovejas, y las mías me conocen…  y pongo mi vida por las ovejas.” (Juan 10:14,15).                                         

Los Trinitarios sostienen que Cristo es el Jehová del Antiguo Testamento, pues sólo hay un Pastor de las ovejas, y ese es Jehová-Cristo. Pero en Isaías 45:28 Jehová llama al rey Persa Ciro, lo siguiente: “Es mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero…” Y, ¿por qué era Ciro el pastor de Jehová? ¡Porque cumpliría la voluntad de Jehová! Por supuesto que Ciro no era Jehová Dios, sino Su “pastor” y siervo. 

Ahora bien, en Ezequiel 34:22 Jehová habla de “mis ovejas”, pero luego dice en el verso 23 que Jehová mismo levantará sobre sus ovejas a un pastor, y él las apacentará. El verso 24 hace referencia al rey David. Sin duda este “rey David” puede prefigurar al descendiente del rey David, el Señor Mesías Jesús. Pero notemos que aunque Dios tiene “Sus ovejas”, lo cual implica que Jehová es un Pastor, no obstante quien los pastorea es otra persona muy distinta. Es decir, Jehová es el gran Pastor que tiene Su pastor auxiliar que le sirve. Jesucristo es ese “buen pastor” que vela por las ovejas del Padre (También Ezequiel 3:24). 

Y el texto que prueba que Jehová tiene Su pastor en la persona de Cristo es Zacarías 13:7, donde se profetiza que el pastor de Jehová sería herido y las ovejas dispersadas. 

Salmo 27:1: Isaías 60:19/ Juan 8:12: “Jehová es mi luz y mi salvación.” “Jehová te será por luz perpetua” (Sal. 27:1; Isa. 60:19). “Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue,…tendrá la luz de la vida.” (Juan 8:12). 

Los Trinitarios sostienen que Cristo es el Jehová del Antiguo Testamento, porque es la única luz que ilumina a los hombres en todas las épocas. Según el salmista David, la palabra de Dios era lumbrera en su camino, y lámpara a sus pies (Salmo 119:105). Cristo era y es la luz del mundo porque trajo la Palabra de Dios, la cual ilumina la vida de los hombres (Juan 14:24)(Hebreos 4:12)(Lucas 11:28). 

En Apocalipsis 21:23 leeremos que Cristo es la lumbrera de la gloria de Dios. Aquí hay dos personas:  Dios, la fuente de la luz; y Cristo, la lumbrera que emite la luz de la fuente. Es como la luna (una lumbrera) que emite luz que proviene de la fuente, en este caso, del sol. 

Finalmente, los cristianos también somos “la luz del mundo” (Mateo 5:14). Por supuesto que este hecho no significa que  nosotros somos como Jehová, ya que solo Él, como Dios Todopoderoso, es la Fuente inagotable de luz. 

Salmo 19:14; Isaías 47:4; Colosenses 1:14: Romanos 3:24: “Oh, Jehová, roca mía, y redentor mío”. “Nuestro Redentor, Jehová de los ejércitos es su nombre, el santo de Israel.” “Su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre.” “La redención que es en Cristo Jesús.” 

Los Trinitarios dicen que sólo hay un redentor, y ése es Jehová-Cristo. Ellos sostienen que Cristo es el mismo Jehová que habló a Moisés, y a los demás héroes de la fe. El redentor Jehová es el redentor Jesucristo. 

Es interesante notar que en 1 Corintios 1:30 Pablo dice: “Más por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación, y REDENCIÓN.” Esto significa que Dios ha hecho a Cristo, ¡Redentor de los hombres! Además, notemos que Dios y Cristo Jesús son dos personas distintas, lo cual derrumba la teoría Trinitaria. A Cristo Jesús no se le llama Dios, sino a Su Padre (1 Corintios 1:3).   

Por otro lado, sólo a Dios el Padre se le llama “REDENTOR”. No encontrará ningún texto Neo Testamentario en que se diga que Cristo es El REDENTOR. Es cierto que Cristo redime para y por Dios (Apocalipsis 5:9), pero el verdadero Autor de la REDENCIÓN es el Padre— ¡El Redentor!  Y Sabemos que Jehová es el Padre de Jesús por medio del texto de Salmos 2:7 en donde aparecen Jehová y el Hijo (El Ungido de Dios). 

Salmo 18:2; 95:1/ 1 Pedro 2:6; 1 Corintios 10:4: “Jehová, roca mía y castillo mío”, “Jehová…la roca de nuestra salvación” (Sal. 18:2; 95:1). “De Cristo se dice: “Pongo en Sión la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa.” “La roca era Cristo.” (1 Ped. 2:6; 1 Cor. 10:4). 

Los Trinitarios sostienen que la ROCA es el Jehová-Cristo. Sostienen que Jehová, la Roca del Antiguo Testamento, es el Cristo del Nuevo Testamento. 

Es cierto que David dice de Jehová: “ROCA MÍA”. Pero notemos que David también dice de Jehová: “Tú eres mi refugio” (Salmo 62:7; 32:7). Pero jamás encontraremos que a Cristo se le llame el “REFUGIO” de David, o de cualquier hombre. Podemos concluir, por ende, que Cristo no es el mismo Jehová del Antiguo Testamento.  En el Salmo 103:17 se dice que a Jehová hay que TEMER, cosa que nunca se dice para Cristo en el Nuevo Testamento. No hay texto alguno en el Nuevo Testamento en que se nos mande temer a Cristo, sino sólo a Dios (Hebreos 12:28). Y para Pablo, Dios era solo EL PADRE ( 1 Corintios 8:6). En el Salmo 89:18 Jehová es el ESCUDO del creyente, una característica que nunca se dice de Cristo. En Exodo 20:7 se nos manda a no JURAR EN VANO EN EL NOMBRE DE JEHOVÁ. Esto jamás es ordenado para el nombre de Jesucristo en el Nuevo Testamento. 

En el Antiguo Testamento tenemos figuras que simbolizan a Cristo. Cristo era el Cordero pascual, no Jehová. Cristo era prefigurado por la serpiente ardiente colgando en el poste en el desierto, para la salvación de los judíos (Números 21:8), era el maná que descendió del cielo y del cual comieron los hebreos en el desierto (Juan 6:31). Luego Jesús dirá que él es el maná que bajó del cielo (v.33,35). Nunca  se dice que el maná era Jehová, sino Cristo. Y no encontraremos en el A.T que Jehová fue el maná de Su pueblo. Recordemos que Jesús dijo ser el maná que comieron los hebreos, pero la realidad es que aquel maná no era Cristo mismo, sino que lo prefiguraba o lo simbolizaba. El verdadero pan de vida se hizo presente en la encarnación, cuando Cristo nace de María. De igual modo, el Cordero pascual no era Cristo en forma de cordero, sino que era un símbolo de él. Igual ocurre con la roca que bebieron los hebreos. La roca no era Cristo, literalmente hablando, o Cristo en forma de roca. La roca simbolizaba a Cristo, quien vendría más adelante al mundo para edificar su iglesia, la cual se fundaría sobre él (la Roca sólida e inconmovible)— El fundamento seguro y firme. El hecho que ciertos símbolos de Cristo coincidan con los de Jehová, nos los hacen iguales, o la misma persona.  

En 1 Pedro 2:5,6,8 veremos que Cristo es la piedra principal entre muchas piedras, las cuales representan a todos los creyentes. Sí, los creyentes cristianos son también piedras como lo es Cristo, aunque la piedra que representa a Cristo es la principal de todas. Asimismo, la piedra principal descansa sobre la única Roca principal, que representa a Jehová, el Padre Eterno (Salmo 18:31)(1 Corintios 11:3). 

En Isaías 28:16 encontramos una profecía sumamente interesante. Ella dice: “Por tanto, JEHOVÁ el Señor dice así: He aquí YO HE PUESTO en Sión por FUNDAMENTO UNA PIEDRA, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere no se apresure.” Por cierto que este texto se relaciona con el texto de 1 Pedro 2:6 que ya tratamos arriba. Es decir, aquella piedra fundamental, preciosa, estable y probada, es Cristo. Y, ¿Quién la puso en Sión? ¿Jesús mismo? ¡NO!, sino ¡Jehová! Por tanto Jehová, la Roca de los patriarcas y profetas, no era el mismo Cristo, sino Dios el Padre. 

Mateo 27:9/Zacarías 11:13: “lo dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, según precio puesto por los hijos de Israel” (Mat. 27:9). “Y me dijo Jehová: Échalo al tesoro; hermoso precio con que me han apreciado…” (Zac. 11:13).  

Los Trinitarios sostienen que Jesús es Jehová, pues el Profeta Zacarías, como Jeremías, anunciaron que Jehová sería traicionado por treinta piezas de plata. Pero Jesús dijo algo interesante: “De cierto, de cierto os digo: El que recibe al que yo enviare, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.” (Juan 13:20). En otras palabras, el que recibe a Cristo recibe a Jehová, que le envió. Además, quien rechaza a Cristo, rechaza a Jehová, que le envió. Así que, cuando Jesús es traicionado por Judas por el valor de 30 piezas de plata, en realidad él le estaba traicionando a Jehová por esa suma. Igualmente los judíos estaban valorando a Jehová por 30 piezas de plata. Esta misma idea se puede aplicar a los siguientes textos: Juan 19:37 con Zacarías 12:10; 1 Corintios 2:7 con Salmo 24:7-10; 1 Corintios 11:32 con Proverbios 3:11. 

Filipenses 2:9-11/Isaías 45:23: “Por lo cual Dios también lo exaltó hasta lo sumo….para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra. Y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para a gloria de Dios padre.” (Fil. 2:9-11).“…Que a mí (Jehová Dios) se doblará toda rodilla, y jurará toda lengua.” (Isa. 45:23). 

Es importante leer Juan 5:23. En este pasaje Jesús dice: “Para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió.” Jesús es el Ungido (Señor) de Jehová, Su Rey elegido para regir a tierra. Si no nos sometemos al Señor Jesús es como rebelarnos contra Dios el Padre. Debemos darle reverencia y homenaje como si fuera Dios mismo. Esto es para la gloria de Dios Padre. 

Todos los creyentes deben honrar al Hijo como se honra al Padre. No que Cristo sea el Padre Jehová, sino que como Su Representante y Mensajero, merece las mismas consideraciones de Dios. Debemos ver a Jesús como si fuera Jehová mismo, y darle todo honor y gloria de rey. 

Romanos 8:9: “Sin embargo, vosotros no estáis en la carne sino en el espíritu, si en verdad el Espíritu de Dios habita en vosotros. Pero si alguno no tiene el espíritu de Cristo, el tal no es de él.” 

Los Trinitarios usan este pasaje para “probar” que “el Espíritu de Dios” y el “espíritu de Cristo” son lo mismo. No obstante el apóstol Pablo habla que el Espíritu de Dios debe HABITAR en el creyente, en cambio, el creyente debe TENER el Espíritu de Cristo. También Pablo dice que la PALABRA de Cristo “more” en el creyente (Colosenses 3:16). A los Efesios Pablo les dice que “Cristo habite en vuestros CORAZONES por la fe” (Efesios 3:17). Todo esto es figurado, por cierto. La palabra mora en el creyente en el sentido que permanece en el creyente, como algo vivo, real y actual. La palabra de Cristo es vida para el creyente, y en tanto que permanece en él, tiene la vida. Y Cristo mora en el corazón del creyente en el sentido que el creyente tiene a Cristo como a alguien de primera importancia, y a alguien que se debe obedecer y amar muchísimo. 

Que el Espíritu de Dios no es igual que el Espíritu de Cristo se evidencia por el hecho que Jesús expulsaba demonios por el Espíritu de Dios…¡no por el suyo! (Mateo 12:28). Y el apóstol Pablo dice que el Espíritu de Dios debe morar en el creyente (1 Corintios 3:16). 

En 1 Corintios 2:12 el apóstol Pablo habla del “espíritu del mundo”. Los que no se han convertido a Cristo tienen “EL ESPÍRITU DEL MUNDO”. Eso no quiere decir que existe un espíritu llamado “mundo”, o que el mundo tenga espíritu. El espíritu del mundo es LA MENTE DEL MUNDO. Por eso Pablo dice en Efesios 4:23,24: “Y renovaos en el ESPÍRITU DE VUESTRA MENTE y vestios del nuevo hombre…” 

Ahora el Cristiano tiene “el Espíritu de Cristo”, es decir, “LA MENTE DE CRISTO”. Lo que MORA en el creyente es el ESPÍRITU DE DIOS y tiene, además: “LA MENTE DE CRISTO”. Ya no tiene el Espíritu o la mente el mundo, sino “el espíritu (mente) de Cristo”. En 1 Corintios 2:16 Pablo dice muy claramente: “…Mas nosotros tenemos LA MENTE DE CRISTO.” 

Lucas 6:20/Colosenses 1:13: “…Bienaventurado vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.” (Lucas 6:20). “El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.” (Col. 1:13). 

Los Trinitarios suelen comparar estos dos textos para probar que Cristo es Dios. Por un lado Jesús dice que el reino es de Dios, pero Pablo dice que el reino es del amado Hijo, por tanto Cristo es Dios. Aparentemente este razonamiento tiene su lógica, pero no siempre es la verdad. 

En Efesios 5:5 Pablo dice: “Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia EN EL REINO DE CRISTO Y DE DIOS”. Estas palabras de Pablo son muy interesantes, pues diferencia a Cristo y a Dios. El Reino es de Cristo, y también es de Dios, su Padre. Pablo no dice que el reino es de Cristo Dios, o de Dios el Cristo. Lo que dice que es el reino le pertenece al Padre (Dios) y al Hijo (el Señor). Para Pablo, y seguramente también para el resto de los apóstoles, sólo el Padre es Dios, y Cristo, el Señor (1 Corintios 8:4-6). 

Cuando Jesús hablaba del reino de Dios, se refería al reino de Su Padre. Y cuando se refería a su reino, el decía: “mi reino”. Él usó las dos formas, una para referirse a su Dios y otra, para referirse a él. Y es que Cristo recibió de Dios Padre Su Reino (Ver Daniel 7:13,14). Además, los cristianos también recibirán el reino de Dios, como ya lo recibió Jesús al regresar al cielo (Daniel 7:18,22). Podremos decir que el reino también será de los salvos, cuando vuelva Cristo por segunda vez (Mateo 25:31,34). 

Hay suficiente evidencia que Cristo (Mesías o Ungido) no es el mismo Jehová. Ya hemos citado muchos pasajes, pero he aquí uno más. Es el Salmo 2:2 que dice: “Se levantarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán unidos contra Jehová y contra su ungido, diciendo…” Indudablemente este ungido no es el rey David, quien pronuncia el Salmo en cuestión, sino un descendiente suyo. Observemos que son los reyes de la tierra que confabularán contra Jehová Dios y Su Mesías o Cristo. Esto se cumplió con Jesucristo según Hechos 4:25-27, cuando se reunieron Herodes, Poncio Pilato, los gentiles y el pueblo de Israel contra el Hijo de Dios.  Es clarísimo que Jehová no es el mismo Ungido o Jesucristo.

Juan 5:21:  “Como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida.”

Este pasaje es usado por los Trinitarios para “probar” que Cristo como el Padre pueden dar vida, pues son Todopoderosos, y por naturaleza, Dioses.

El punto es el siguiente: ¿Son los dos la fuente de la vida? En Jeremías 2:13 JEHOVÁ dice: “Porque dos males a hecho mi pueblo: Me dejaron a Mi, FUENTE DE AGUA VIVA…” En el Nuevo Testamento jamás se nos dice que Jesucristo sea la FUENTE DE AGUA VIVA, como sí se dice de Jehová en el Antiguo Testamento. ¡Esto es muy importante!

En Juan 5:26 leemos que Dios el Padre ha hecho posible que Cristo también pueda tener vida en sí mismo. Dice el texto: “Porque como el Padre tiene ida en sí mismo, así también HA DADO al Hijo el tener vida en sí mismo.”  Notemos que a Dios NADIE le ha dado tener vida en sí mismo. Él es la Única fuente de vida. Ahora Él ha dado a Su Hijo la posibilidad de tener vida en sí mismo, a fin de que él pueda dar vida a los hombres (Romanos 6:23). En Efesios 2:5,6 Vemos que es Dios Padre quien da la vida y gloria a todos los santos, incluyendo a Su Hijo.

Génesis 18:25,26/ Juan 5:22,27: “…El Juez de toda la tierra….Jehová.” (Gén. 18:25,26). “Cristo tiene autoridad para hacer juicio.”

Los Trinitarios suelen sacar estos textos para demostrar que Cristo es el mismo JUEZ JEHOVÁ del Antiguo Testamento. Sostienen que sólo Dios puede ser el Juez de los hombres, y si Cristo es Juez, él es Dios.  

Pero Jesús no siempre ha sido Juez. Durante su ministerio terrenal el mostró el justo juicio de Dios. Notemos que Jesús admite en Juan 5:22,27 que Dios le ha DADO AUTORIDAD PARA JUZGAR. Esto quiere decir que no siempre fue juez. Si Dios no le hubiese dado esa autoridad de juzgar, él no lo hubiera podido hacer nunca.

El apóstol Pedro dijo sobre este asunto así: “Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él (Jesús) es el que Dios HA PUESTO POR JUEZ de vivos y muertos.” (Hechos 10:42).

Finalmente, los cristianos también tendrán la facultad de juzgar (Apocalipsis 20:4; 1 Corintios 6:2,3) como asistentes de Cristo (Isaías 32:1).

Apocalipsis 3:7/15:4: “Esto dice el santo (Jesús) el verdadero.”(Apo. 3:7). “Pues sólo tú eres santo (Dios Todopoderoso) (Apo. 15:4). Los Trinitarios sostienen que Cristo es el Dios SANTO TODOPODEROSO.

Apocalipsis 15:3 dice que el Dios Todopoderoso es “REY DE LOS SANTOS.” Es decir, Dios es el Santo de los santos. Él tiene hombres que también son santos. No sólo hay dos, sino miles de santos. Jesús es un hombre santo, y el santo del Dios Altísimo. Esta verdad fue admitida por un espíritu inmundo al mismo Señor Jesucristo: “Yo te conozco quién eres, el santo de Dios.” (Lucas 4:34). Notemos que el demonio NO dijo que Jesús era “el Dios santo”, sino “el santo de Dios”.

Apocalipsis 7:10-12,17: “Y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero. Y  todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios, diciendo: Amén. La bendición, la gloria, la sabiduría, la acción de gracias, el honor, el poder, y la fortaleza sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén…porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos.”

Los Trinitarios sostienen que en el verso 10 Dios es el que está sentado en el trono, pero en el 17 es el Cordero quien está en el “medio” del trono, por tanto, él es el Dios Todopoderoso. Pero, ¿está sentado el Cordero en el trono? Y, ¿qué significa que esté en el “medio” del trono? Estas son dos preguntas cruciales.

Pero si leemos Apocalipsis 5:6 encontraremos mayor información sobre este punto. Dice este texto: “Y miré, y vi que en MEDIO del trono y de los cuatro seres vivientes, y en MEDIO de los ancianos, estaba EN PIE (no sentado) un Cordero como inmolado…”

Notemos que Cristo está en medio del trono, pero está EN PIE, ¡no sentado! Luego encontramos que el Cordero (Cristo) está en medio de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos. Sí, Jesús está en medio del trono, de los cuatro seres vivientes, y de los 24 ancianos. El lector debe hacerse su propia imagen mental de esta escena celestial.

Pero lo cierto es que finalmente, tanto Cristo como sus vencedores cristianos, tendrán cada uno sus propios tronos. Notemos que Cristo habla de “su trono” (el del Padre), y también “mi trono” (el del Hijo, y que lo tomará en su segunda venida: Apocalipsis 3:21, Mateo 25:31), y luego “tronos” (para los jueces) (Apocalipsis 20:4), “doce tronos” (para los doce apóstoles)(Mateo 19:28)(Salmos 122:5).

Exodo 34:6,7/Colosenses 3:13: “Jehová…que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado.” (Exo. 34:6,7). “…De la manera que Cristo os perdonó…” 

Los Trinitarios sostienen que sólo uno es el que puede perdonar pecados, y ése es Dios. Por tanto concluyen que Cristo es el Dios Jehová del Antiguo Testamento.

En primer lugar, no sólo Jehová y Cristo perdonan pecados, sino también los hombres. En el mismo texto de Colosenses 3:13 Pablo dice que “De la manera que Cristo os perdonó, ASÍ HACEDLO TAMBIÉN VOSOTROS.”

Este gesto noble de nuestra parte de perdonar las ofensas de nuestros semejantes, no nos hace “Dioses”, sino hijos de Dios (Mateo 5:44,45). En el caso de nuestro Señor Jesucristo, su sangre nos limpia de todo pecado (1 Juan 1:7). Él es nuestro Abogado ante Dios (1 Juan 2:1), y la propiciación (precio correspondiente) por nuestros pecados (1 Juan 2:2).

Jesús tiene autoridad para perdonar pecados (Mateo 9:6), y esa autoridad la recibió de su Padre (Mateo 28:18, Juan 5:26,27). Jesús no es como el Dios Todopoderoso que tiene inherentemente la autoridad de perdonar pecados. Él la recibió de su Dios y Padre, lo cual indica que él no es Dios Todopoderoso.

Isaías 9:6 “Dios Poderoso” (‘ël gibbör’) refiriéndose al Mesías, es el mismo título referido a Yahweh (Jehová) en Isaías 10:21.

En primer lugar diremos que en Génesis 17:1 Jehová dice ser el DIOS TODOPODEROSO. Este título de “Dios Todopoderoso” jamás se le aplica a Jesús en el Nuevo Testamento.

En segundo lugar diremos que ‘ël gibbör’ también se haya en plural en Ezequiel 32:21 en referencia a los hombres, donde las versiones Inglesas NASB, RSV, NIV lo traducen como ‘los poderosos’, ‘jefes poderosos’, y ‘líderes poderosos’ La Moffat lo vierte como ‘guerreros poderosos’. La NEB (La Nueva Biblia Inglesa) vierte más apropiadamente Isaías 9:6 como: ‘como Dios en la batalla’.   

Como vemos, la frase “ël Gibbor” no implica necesariamente que Cristo sea Jehová. Si no fuera así entonces aquellos ‘líderes poderosos’ de Ezequiel 32:21 también eran Jehová mismo.

1 Juan 5:20: “Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo  Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna.”

Los Trinitarios sostienen que Cristo es el verdadero Dios y la vida eterna según este texto. Ellos sostienen que “Este es el verdadero Dios, y la vida eterna” se refiere a Cristo y no a Su Padre. Ellos dicen que la palabra griega ‘outos’(éste), quiere decir, ‘aquel recién mencionado’ (Su  Hijo Jesucristo).

Pero si esta conclusión fuera verdadera y siempre exacta, entonces tenemos un problema en 1 Juan 2:22. En este texto leemos: “¿Quién es mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? ESTE (‘outos’) es ANTICRISTO, el que niega al Padre y al Hijo.” ¿Creerá alguno que Cristo mismo es el ANTICRISTO? ¡Razone!

Finalmente, es Cristo mismo quien se va a encargar de revelarnos quién es en realidad el UNICO DIOS VERDADERO. En Juan 17:3 está la respuesta clara y contundente. Dice Jesús: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.”

Notemos que Jesucristo dice que el único Dios verdadero es Su Padre. Él dijo: “que te conozcan a ti, el único Dios verdadero”  y a Jesucristo, a quien has enviado. Sí, Jesucristo es el enviado del único Dios verdadero. Un niño de 5 años muy bien entiende este punto sin mayor aclaración.

Juan 3:13: “Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.”

Los Trinitarios usan este texto para demostrar que Cristo es el Dios 0nmipresente. Ellos sostienen que Cristo dijo esto en la tierra, y que, a su vez, estaba en el cielo.

Es importante señalar que las últimas cinco palabras: “que está en el cielo” no aparecen en los manuscritos más antiguos que se conocen. En otras palabras, el texto debe decir: “Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del Hombre.”

Los Trinitarios alegan además que Cristo preexistió antes de nacer como hombre, y que estuvo en la tierra en otra(s) ocasión(es) pues Jesús dijo: “Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del Hombre.” Jesús afirma que el único que subió al cielo fue él. ¡Pero él todavía no había ascendido al Padre! Esto indicaría que Cristo habría bajado a la tierra y subido al cielo antes de su encarnación y resurrección, y sin relación al pecado, o sin la intención aún de redimir a los pecadores. Pero esto generaría un problema. Esto daría como resultado que su primera venida no fue realmente la “primera”, sino la “segunda”, o quien sabe la “tercera”, o más.  Pero es interesante lo que nos dice Hebreos 9:28 sobre el regreso en gloria de Jesús: “Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá POR SEGUNDA VEZ, sin relación al pecado, para salvar a los que le esperan.” Notemos que Pablo habla de una SEGUNDA VENIDA de Cristo, lo que hace que su anterior visita como hombre sea necesariamente su PRIMERA VENIDA. Concluimos entonces que no hubo otra(s) venida(s) suyas antes de su encarnación. Su primera venida fue con relación al pecado, mas no será así con su segunda venida.

Entonces, ¿Cómo se explican sus palabras? En Apocalipsis 4:1-11 Juan, en vida, y en el destierro, fue invitado a “subir al cielo” y ver lo que había allá. En visión él había podido subir al cielo aunque estaba en la tierra físicamente. Esto ocurrió en el año 100 d.C. Ahora bien, ¿No le pudo ocurrir lo mismo a Cristo antes que a Juan? Jesús fue el primero que pudo “subir al cielo, y descender a la tierra” en sus visiones espirituales durante su ministerio terrestre.

1 Pedro 1:2/2 Corintios 13:14: “Elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.” (1 Ped. 1:2). “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.” (2 Cor. 13:14).

Los Trinitarios suelen usar estos dos textos bíblicos para “demostrar” su doctrina de la Trinidad. Notemos, nos dicen ellos, que se mencionan a las 3 personas de la Trinidad: Padre, Hijo, Espíritu Santo. No obstante, como respuesta diremos que estos dos pasajes NO dicen que son tres personas, y menos, que sean “Dios”. Sólo el Padre es referido como “Dios”, en tanto que al Hijo se le menciona como el “Señor”. Esto concuerda con lo expresado por Pablo en 1 Corintios 8:6 en donde el Padre es el solo Dios, y Jesucristo, el Señor.

Por otro lado, el “Espíritu” de 1 Pedro 1:2 no tiene que ver necesariamente con el Espíritu Santo, sino con el “espíritu del converso”.. Pedro dice que Dios nos eligió para que nuestro espíritu sea santificado para obedecer a Dios por la sangre de Cristo, Su Hijo. 

En 1 Tesalonisenses 5:23 Pablo sólo menciona al Padre y al Hijo, pero no al Espíritu Santo. Igual sucede en Efesios 6:23. En Romanos 16:24 Pablo sólo menciona a Jesús y no al Padre y al Espíritu Santo. En Romanos 15:30 aparecen los 3 juntos, pero sólo uno de los tres es Dios, ¡el Padre!.

Lo real es que en ningún momento estos textos sugieren que Dios está compuesto por 3 Personas distintas, que tienen los mismos poderes y la misma naturaleza. Tampoco que dice que el Espíritu Santo tenga algún cargo o título como sí lo tienen el Señor Cristo y Dios el Padre.

Isaías 54:13/Mateo 23:8: “Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová….” (Isa. 54:13). “…porque uno es vuestro Maestro, el Cristo.” (Mat. 23:8).

Los Trinitarios sostienen que Cristo es el Jehová del Antiguo Testamento por el hecho de ser el Maestro de su pueblo. Ellos sostienen que sólo hay un verdadero Maestro, y ese es el Jehová-Cristo.

Pero los Trinitarios parecen olvidar que Jesús mismo hace mención de Isaías 54:13 para aclarar que el verdadero Maestro es Su Padre Jehová (Juan 6:45). Nótese que Jesús dice: “todo aquel que oyó al Padre y aprendió de él, viene a mí.”

Es bien sabido que las enseñanzas de Jesús eran las de Su Padre Jehová. A los judíos Jesús les dijo: “Mi doctrina NO ES MÍA, sino de aquel que me envió. El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta.” (Juan 7:16,17).

En este pasaje de Juan 7:16,17 Jesús afirma dos cosas: Una, que su doctrina no es suya sino de Dios. Segundo: Él admite que no es Dios. En el verso 17 él reta a los judíos a discernir si  su enseñanza proviene  de Dios que le envió al mundo, o si es de su propia inspiración.

Hebreos 13:8: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.”

Los Trinitarios usan este texto para “probar” la eternidad de Cristo, y su preexistencia como Dios. No obstante, el texto NO dice “Jesucristo es el mismo por los siglos de los siglos” o “Jesucristo es el mismo eternamente.”

La pregunta sería: ¿Cuándo comienza el “ayer”?¿En la eternidad?¿En su engendramiento?¿En su encarnación? Además se nos viene a la mente otra pregunta: ¿En que aspecto Jesucristo es el mismo “ayer, hoy, y por los siglos”?¿En su humanidad?¿En su supuesta Deidad?¿En su carácter moral y espiritual? Las respuesta debe encontrarse en el contexto de todo el libro de los Hebreos. En el capítulo 1 nos habla de la salvación de Dios por Cristo. El capítulo 2 nos habla de la superioridad de Cristo sobre Moisés. En los capítulos 4-10 se nos presenta a Cristo como SUMO SACERDOTE según la orden de Melquisedec, el cual sería “para siempre”, “INMUTABLE”(no mudable, es decir, el mismo)(Hebreos 7:21-24).

Por el contexto podemos ver que Jesucristo es el mismo SUMO SACERDOTE según la orden de Melquisedec, que ejerce la función Mediadora, expiadora y Salvadora, ayer, hoy y siempre. ¡Su sacerdocio es para siempre e inmutable! Él es la salvador eterno, tanto ayer, hoy y por siempre.                              

Génesis 1:26/1 Tesalonisenes 5:23: “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…” (Gén.1:26). “…y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo…” (1 Tes. 5:23).                                   

Los Trinitarios sostienen que el hombre es una unidad compuesta por 3 elementos: “espíritu, alma y cuerpo”. Tres en uno. Y como Dios hizo al hombre a su misma imagen y semejanza, Dios también es TRES en UNO: “Padre, Hijo, y Espíritu Santo.”

El problema de esta argumentación es que los tres elementos que componen al hombre ¡NO SON PERSONAS COSUBSTANCIALES! Es decir, el espíritu y el alma no son de la misma naturaleza que el cuerpo. Y probablemente tampoco lo sean el espíritu y el alma. O ¿Es que alguien va a decirnos que el alma y el cuerpo son de la misma naturaleza y sustancia?

Lo que la Biblia enseña es que el hombre es un ALMA VIVIENTE gracias a la combinación del cuerpo y el espíritu (Génesis 2:7). O sea: cuerpo + espíritu = Alma viviente. Y finalmente, los mismos animales son almas vivientes (Génesis 1:24,  Heb. ‘nephesh’= alma), y también tienen espíritu (Eclesiastés 3:21). Es decir, los animales están compuestos por “alma, espíritu y cuerpo”. Pregunto: ¿Están hechos también los animales a la misma imagen y semejanza de Dios?

Obviamente esta argumentación cae por su propio peso, pues no se puede usar para demostrar la doctrina de la Trinidad bajo ningún punto de vista.                                                     

Zacarías 3:2/Génesis 19:24: “Y Dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová que ha escogido a Israel te reprenda…(Zac. 3:2).”Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos.” (Gén. 19:24).

Los Trinitarios sostienen que hay más de Un solo Jehová basándose en estos textos de arriba. Ellos sostienen que Jesucristo mismo es Jehová, así como el Padre es Jehová.

Ahora bien, si esta tesis de los Trinitarios fuera verdad, ella negaría abiertamente el principio básico de la fe Judía de que Jehová UNO es.” (Deuteronomio 6:4), y también que Él es el (no ‘Los’) Altísimo sobre toda la tierra (Salmos 83:18).                                   

No obstante, lo dicho en Zacarías 3:2 y Génesis 19:24 no es sino una forma Hebrea de expresión de una persona haciendo algo en referencia a sí misma. En 1 Samuel 25:21,22 leemos algo muy interesante que ilustra esta forma de hablar Hebrea: “Y David había dicho: Ciertamente en vano he guardado todo lo que éste tiene en el desierto, sin que nada le haya faltado de todo cuanto es suyo; y él me ha vuelto mal por bien. Así haga Dios a los enemigos de David y aun les añada, que de aquí a mañana, de todo lo que fuere suyo no he de dejar con vida ni un varón.”                                  

Si uno analiza el texto anterior (1 Samuel 25:21,22) notará que David habla de “otro” David al decir: “Así haga Dios a los enemigos de David”, cuando en realidad se refiere a sí mismo. Un lector descuidado y poco entendido de la forma de hablar de los Hebreos, podría pensar que David (1 Samuel 25:21,22) y Jehová (Zacarías 3:2) están hablando de otras personas que se llaman como ellos, lo cual no es cierto.

Juan 9:35-38: “Oyó Jesús que le habían expulsado; y hallándole, le dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios? Respondió él y le dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él? Le dijo Jesús: Pues le has visto, y el que habla contigo, él es. Y él dijo: Creo, Señor, y lo adoró (Gr. Proskyneo).”

En Hebreo la palabra ‘Shachah’ es traducida adoración y significa postrarse en reverencia. En las 170 ocurrencias de esta palabra sólo alrededor de la mitad se refiere a la adoración a Dios y que está oculto al lector hispano, porque la palabra en cerca de la mitad de las ocurrencias es traducida, inclinarse, postrarse, hacer reverencia, y que se pueden verificar en los siguientes textos: Gén. 18:2-4; 19:1; 23:7,12; 27:29; 1 Sam. 24:8; 25:23,41; 2 Sam. 9:6; 14:4,22.

La palabra Griega traducida “adoración” es ‘Proskyneo’, y significa besar la mano, como el perro besa nuestra mano. Como el Hebreo ‘Shachah’, significa reverencia. Isa.60:14; Apo.3:9 son prueba concluyente que es permitido “adorar” a los representantes de Dios, así como los israelitas hicieron con los ángeles del Señor que vinieron a ellos con el mensaje de Dios.                  

Por eso, las versiones modernas ya no traducen Proskyneo como adorar, sino como “inclinarse” o “postrarse” (El N.T del Siglo XX), “rendir homenaje” (N.E.B), “Postrarse delante” (Young),

Hay otra palabra Griega, ‘Latreuo’, la cual es usada exclusivamente para el Padre y nunca para el Hijo o cualquier humano con poder. Ver Mat. 4:10; Hech. 7:7, 24:14, 26:7, 27:23; Rom. 1:9; Apo. 7:15, 22:3. John Nelson Darby, aen su nota al pie de la página sobre Mateo 4:10 dice: “Proskyneo: Un acto de reverencia personal y homenaje. Lo que en el lenguaje moderno es adoración la palabra es Latreuo.”

The New English Bible (La Nueva Biblia Inglesa)  traduce con mayor exactitud  ‘Proskyneo’ como ‘homenaje’ y Latreuo’ como ‘adoración’ en Mateo 4:10. Queda claro que los Representantes de Dios pueden recibir ‘Proskyneo’ sin que esto implique necesariamente adoración sagrada.

Hechos 5:3,4: “Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de tu heredad?…no has mentido a los hombres sino a Dios.”

Los Trinitarios suelen utilizar este texto bíblico para “demostrar” que el Espíritu Santo es Dios. Ellos dicen que Ananías había mentido al Espíritu Santo, y poquito después le dice que había mentido a Dios. Aparentemente alguno podría deducir que el mismo Espíritu Santo es Dios, pero: ¿Es valedera esa deducción?¿No hay otra explicación plausible?

En nuestro país tenemos al “Edecán” del Presidente de la República. Cuando el Presidente no puede asistir a una reunión importante, manda a su Edecán para que asista por él. Pero ¿qué pasaría si el “Edecán” no recibiera las atenciones debidas a un Representante del Presidente?¿Acaso es al Edecán a quién se le está despreciando? NO—¡Sino al mismo Presidente! Igual ocurre con Ananías. Ananías no estaba engañando al Espíritu Santo DE DIOS, sino a Dios Padre, quien da Su Espíritu a sus hijos. Recordemos que Dios envió Su Espíritu Santo para darnos sus frutos. Si rechazamos o nos oponemos a Su Espíritu, nos oponemos a Él. No que el Espíritu sea el Padre Mismo, sino que es Su poder que nos ilumina, guía, y fortalece.                                 

En Juan 13:20 Jesús dice que quien recibe a su enviado, le recibe a él. Por ejemplo, Jesús dijo que enviaría al Consolador, el Espíritu de Verdad (Juan 16:8). Si recibimos al Espíritu Santo estamos recibiendo a Jesús. ¿Acaso concluiremos que Jesús es el Espíritu Santo? También Jesús dijo que quien le recibe a él le recibe a Su Padre (el Enviador). ¿Es entonces Jesús el Padre?¡Por cierto que no! Lo que Cristo dice que quien le rechaza a él realmente está rechazando a Su Padre, quien es la fuente de nuestra vida. Si rechazamos al Espíritu Santo, estamos rechazando a Dios, quien es el Dador de Su Espíritu Santo.

Recordemos que el Espíritu Santo es de Dios, no ‘Dios Espíritu Santo’ como sostienen los Trinitarios. Aparte de este discutido versículo de Hechos 5:3,4 NO hay ningún otro versículo que se pudiera usar para demostrar la supuesta Deidad del Espíritu Santo. No obstante, la mayoría de versículos que hablan del Espíritu Santo no se dice que sea Adon, Adonai, o Kyrios , los cuales significan “Señor”.

Los Trinitarios luego usan 1 Corintios 3:16 para demostrar que el Espíritu Santo es Dios. Notaremos que se habla del “templo de Dios” y luego que el “Espíritu Santo mora en el creyente”. Deducen por esto que el Espíritu Santo es Dios. Pero lo que dice el texto es que los santos son el templo de Dios, porque Su Espíritu mora en ellos; pero eso no prueba que el Espíritu Santo sea DIOS mismo. Además notemos que el texto no puede contradecirse, pues allí dice que es el Espíritu de Dios que debe morar en el creyente. No dice que el ‘Dios Espíritu Santo’ debe morar en el creyente, cosa que esperaríamos que dijera si verdaderamente el Espíritu Santo fuera Dios mismo. ¡El Espíritu Santo DE DIOS no puede ser DIOS MISMO!

Juan 14:17,26; 15:26; 16:7,8, 13-15: 

Los Trinitarios sostienen que el Espíritu Santo es un persona, pues aparecen pronombres masculinos (El Espíritu Santo). No obstante, todos los pronombres en Griego en relación al Espíritu Santo están en neutro. Lo interesante es que en nuestras Biblias el Espíritu Santo aparece a veces con pronombre masculino, en otra veces con el pronombre neutro. A veces en un mismo versículo el Espíritu Santo aparece con el género masculino y después en neutro y viceversa. ¿Por qué este cambio?

Este cambio se debe al hecho que en el Griego el género no está basado en el sexo, o no sexo, como en el español (Él, Ella), sino con la terminación de los sustantivos, a pesar del sexo o no sexo. Por ejemplo., la palabra Griega para Consolador es Parakletos, y es masculino, pero es un sustantivo que termina en ‘os’. Sólo en muy raras excepciones no se cumple este principio.

La palabra Griega para Espíritu es Pneuma, y es neutro porque es un sustantivo terminado en ‘ma’. ¿Por qué esto es así? Los pronombres en Griego deben concordar, entre otras formas, en género con los sustantivos a los que se refieren; por lo tanto, si se habla del Parakletos, éste tiene que ser masculino, y neutro si es Pneuma.

Así, con los géneros de los sustantivos usados en conexión con estas dos palabras no se puede inferir si el Espíritu Santo es o no una persona. Es imposible. Esto debe investigarse en las enseñanzas de todas las Escrituras en donde se usa el término Espíritu Santo.

Estaremos de acuerdo en afirmar que los sustantivos masculinos de Juan 14:17,26; 15:26; 16:7,8, 13-15 no prueban que el Espíritu Santo sea una persona, como tampoco los sustantivos neutros de estos pasajes no prueban que el Espíritu Santo no sea una persona.

Sin embargo, desde que es una costumbre llamar a la luna con el pronombre femenino, y al sol con el masculino, nosotros frecuentemente nos referimos al Espíritu Santo con pronombres masculinos, p-ero ello no significa que sea una persona.

No hay ningún pasaje bíblico en que sea le dé adoración al Espíritu Santo. Por tanto la Biblia no enseña ni manda a adorarlo. Pero entendiendo al Espíritu Santo en un sentido secundario—la propia disposición de Dios— Su santa mente, corazón y voluntad—no diríamos que está mal reverenciarlo, entendiendo tal reverencia como para Dios el Padre en Su santo carácter

Los Trinitarios creen que por el Espíritu Santo se creó todo (Génesis 1:2). Por tanto, dicen que el Espíritu Santo es Dios Todopoderoso, el Creador. Por supuesto que el Espíritu Santo intervino en la creación. Y es que el Espíritu Santo es el poder y la Sabiduría de Dios. En Salmos 33:6 se refiere a Su Palabra, como “el aliento(pneuma=espíritu)) de su boca”. Dios creó todo con Su Palabra (pneuma), la cual es poder y sabiduría.

La prueba más grande que tenemos que el Espíritu Santo es el poder de Dios—aunque hay muchas más— se registra en Lucas 1:35. Allí el lector verá con claridad que el Espíritu Santo es el poder de Dios.

Efesios 4:30: “Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios…”

Los Trinitarios suelen usar este texto para “probar” que al Espíritu Santo se le puede contristar o entristecer. Afirman que si se entristece es porque tiene sentimientos, y si tiene sentimientos, entonces es una persona.

Pero si este razonamiento es correcto, entonces el corazón de David era una persona individual, aparte de él. Fijémonos lo que dice 1 Samuel 24:5: “Después de esto se turbó el corazón de David, porque había cortado la orilla del manto de Saúl.” Pues bien, notemos que “el corazón de David” se turbó o se conmovió o se alteró porque había cortado la orilla del manto de Saúl. ¿Acaso diremos que el corazón de David es una persona por el hecho que se conmovió o se turbó? Nótese que sólo una persona puede conmoverse o turbarse por algún hecho crucial. Pero, ¿prueba ello que el corazón de David es una personalidad pensante e independiente de David? De igual modo, el Espíritu de Dios puede ser entristecido, sin que esto signifique que el Espíritu Santo sea una persona aparte de Dios. Es una forma de hablar Hebrea. El corazón es una parte de la persona, en este caso de David. Así, el corazón de David no era David mismo obviamente, sino parte de su ser. De igual modo, el Espíritu Santo  de Dios,  sale de Dios y es parte de Su esencia, pero no es Dios mismo.

Ahora bien, quien en realidad se turbó o conmovió no fue el órgano de David llamado corazón, sino el mismo David, representado por su corazón. Y en el caso del Espíritu Santo de Dios, el que se contristó realmente no fue el Espíritu Santo de Dios, sino Dios mismo que está representado por su Espíritu Santo. Rechazar al Espíritu Santo es rechazar a Dios Padre quien lo envía. Pero el Espíritu Santo, como el poder y la voluntad de Dios, no es una persona en sí misma.

También en el Salmo 51:17 leemos que el corazón puede ser contristado o sentir pesar de haber ofendido a Dios. Dice el Salmista David, lo que sigue: “…Al corazón CONTRITO y humillado no despreciarás tú, oh Dios.” Es decir, el corazón puede sentir pena por haber faltado a Dios. No obstante ello no quiere decir que el corazón sea una persona con sentimientos.

Hebreos 7:1,3: “Porque este Melquisedec , rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo. Sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de días, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.”

Lo que se dice de Melquisedec es que no tenía padre ni madre, ni genealogía, ni principio ni fin de días. Jesucristo tiene Padre, madre (María), genealogía (Mat.1, Luc.3 y Juan 7:27). Jesús es Hijo de Dios mas no ‘semejante al Hijo de Dios’. Según Hebreos 7:15 hay otro sacerdote que se levantaría después según la orden de Melquisedec (Heb.5:5,6). El sacerdocio de Cristo sería según la orden de Melquisedec (Heb. 5:6), pero él no sería Melquisedec. Sólo según la orden de Melquisedec, no la de Aarón. Esto demuestra que Jesucristo no era Melquisede

Según el Diccionario de la Biblia de W.W. Rand sobre Melquisedec, dice: “…y sí fue tipo de Jesucristo, que es “un sacerdote según la orden de Melquisedec”. Ha sido asunto de grandes investigaciones  entre los comentadores, quien era realmente Melquisedec. Ha habido diversidad de opiniones suponiéndose que era el Espíritu santo, el Hijo de Dios, un ángel, Enoc, y Sem. Pero la opinión más verosímil es que la que lo considera como un rey justo y pacífico, adorador y sacerdote del Dios Altísimo en la tierra de Canaán; amigo de Abraham, y superior a él.”           

Conclusión:                                   

La doctrina de la Trinidad fue desarrollándose progresivamente en los concilios del siglo IV. No fue una doctrina creída por los apóstoles, y menos, por nuestro Señor Jesucristo. Uno podrá darse cuenta rápidamente que la misma palabra “Trinidad” no aparece por ningún lado de la Biblia. Además, uno podrá leer las epístolas de los apóstoles y no encontrará forma de probar dicha doctrina Trinitaria en esos escritos inspirados.

Jesucristo fue muy claro al enseñar el monoteísmo. Él mismo fue muy claro al decir que sólo Su Padre (Yahweh) es el único Dios verdadero (Juan 17:3). Difícilmente puede afirmarse que Cristo hablaba como hombre, pues es bien sabido que todo hombre es siempre inferior a Dios. Sería una absurda redundancia. Pero no lo es si es que él quería enseñar una verdad eterna, es decir, su inferioridad permanente y para siempre frente a Dios.

Por otro lado, Jesús recalcó que Su Padre le guiaba y le revelaba su doctrina (Juan 7:16). Esta confesión de Jesucristo nos hace ver que su sabiduría y su doctrina no eran suyas realmente sino de alguien mayor, Su Padre. Esto desconcierta a cualquier Trinitario, pues si él es Dios Omnisapiente, ¿por qué tenía que recibir la guía y la revelación doctrinal de su Padre? En otra ocasión Jesús ignoraba completamente quién le había tocado su manto, cuando alguien de la multitud lo tocó para ser sanado (Lucas 8:45,46). Este suceso desafía la creencia Trinitaria de un Cristo Omnisapiente. Sumado a este hecho, Jesús había manifestado desconocer el día y la hora del fin del mundo (Marcos 13:32). Y cuando los discípulos le preguntaron si el reino se establecería próximamente, él sólo respondió que sólo su Padre tenía la potestad de saber el tiempo (Hechos :6,7).

Es cierto que Cristo perdonaba pecados, No obstante, él manifestó que toda la autoridad que él tenía la había recibido de su Padre para perdonar pecados, expulsar demonios, levantar muertos, etc. (Mateo 28:18). Este hecho reta la postura Trinitaria, pues si Cristo era el Eterno Dios Todopoderoso, ¿por qué tuvo que recibir toda autoridad de Su Padre? Además, si él era el Dios Todopoderoso, ¿por qué le agradeció a Dios por haberle escuchado cuando resucitó a Lázaro? (Juan 11:41).  

Es cierto que Cristo es “dios” como también lo fueron Moisés (Éxodo 7:1), y los Jueces de Israel (Juan 10:34,35). Por otro lado, aún Satanás es el “dios de este mundo”. Jesús es dios como Moisés fue dios ante Faraón. Jesús como el Representante de su Padre, fue como Dios mismo en Persona (Juan 10:30), obrando milagros, resucitando muertos, curando a ciegos y paralíticos, y perdonando los pecados. Sí, Jesús era Dios en función. Él funcionaba como Dios sin serlo realmente. Él claramente dijo que sólo su Padre es el verdadero Dios y la vida eterna (Juan 17:3), y él Su Mensajero y Enviado. Por ejemplo, el Edecán del Presidente de la República representa al Presidente cuando éste no puede asistir a un compromiso. Los que lo reciben lo deben tratar como si fuera el mismo Presidente en persona, y debe recibir los honores de Presidente. De no hacerlo se estaría ofendiendo al mismo Presidente.                          

Jesús era rico, y se hizo pobre (Romanos 8:9), pero esto no quiere decir que era el mismo Dios Todopoderoso. Él nació como hombre noble, de estirpe real, el heredero del reino de David. Se puede decir que él era (y es) un hombre rico como todo heredero de un reino. No obstante, se hizo pobre, es decir, se despojó de sus derechos de un príncipe, y no buscó reinar (aún), y no esperó recibir pleitesía de su pueblo. Él buscó salvarlos, perdonando sus pecados, y los del mundo. Para ello él tomó la forma de siervo, y dejó de lado la forma de Dios. Entendiéndose por “forma (morphe) de Dios” al que corresponde a un héroe poderoso( ël Gibbör), un líder representativo del Eterno Padre. Esto no quiere decir que Cristo quiso ser como el único Dios verdadero, o pretender para sí los derechos que son intrínsecos al Dios Padre (Filipenses 2:6,7). En 1 Corintios 15:28 Pablo menciona que el mismo Cristo, una vez que termine su oficio de rey milenial, entregará su reino al Padre, a fin de que Éste Sea sobre todos y en todos. Definitivamente Jesucristo no pretenderá los mismos derechos que Su Padre, ya que él mismo se sujetará a Él por la Eternidad. 

Lo que debemos entender es que Cristo es divino por naturaleza, pues al resucitar recibió de Su Padre la naturaleza divina (inmortal) (Romanos 6:9). De igual modo, los creyentes recibirán, en la resurrección, la misma naturaleza divina (inmortalidad)( 2 Pedro 1:4). Es decir, tendremos la naturaleza de Dios, pero no seremos como Dios el Padre. ¡La naturaleza humana mortal será absorbida por la naturaleza divina! (1 Corintios 15:49,51-54). Notemos que seremos semejantes a Cristo (1 Juan 3:2).  Como miembros de la familia de Dios gozaremos de su propia naturaleza divina (inmortal), mas no seremos iguales a Dios el Padre.

Los debates sobre la persona de Cristo seguirán adelante con el correr del tiempo. Tal vez nuestras mentes finitas no logren entender todo lo de Cristo, o lo que fue antes de nacer como hombre en Belén. Definitivamente la preexistencia de Cristo ha sido objeto o tema de discusión de los teólogos de todas los siglos de la Edad Cristiana. Hay quienes creen que Cristo fue el Arcángel más poderoso, lo cual lo haría un ser creado. Hay otros que dicen que era el Hijo eterno de Dios, pero esto lo haría a él Dios como Su Padre, e igual en todo sentido. Otros creen que Cristo no tuvo una existencia prehumana y que sólo preexistió en los planes y propósitos de Dios. Estos teólogos sostienen que Cristo no tuvo dos naturalezas sino uno: la humana.

El apóstol Juan presenta un Cristo más que humano en ciertos versículos, no obstante, el mismo Juan, termina su evangelio diciendo que su propósito al escribir ese libro es para demostrar que Cristo es el Hijo de Dios, no Dios el Hijo (Juan 20:31).

Nuestra salvación depende en creer que Cristo es el Hijo de Dios, el enviado del Padre para traer Su mensaje de esperanza y salvación (el Evangelio). No se nos dice que es importante saber todo de él, hasta lo más mínimo, para salvarnos. Nuestra salvación es por fe, y es precisamente la fe en Cristo y en su mensaje (Evangelio) lo que nos salvará. No es creyendo si él fue un ser como el Padre, o miembro de una Trinidad, o un Arcángel, o un hombre. Es creyendo que él fue el Hijo de Dios lo que nos dará la salvación. Esta es la verdad sobre la cual se edifica la iglesia (Mateo 16:15-18). El problema está en el entendimiento que se tiene por la frase “Hijo de Dios”. ¿Implica esta una Deidad Todopoderosa y Eterna? o ¿Simplemente quiere decir eso, que es el Hijo de Dios?

La doctrina de la Trinidad seguirá siendo un misterio hasta cuando Cristo venga. Lamentablemente nadie puede entender como Tres Dioses (Padre, Hijo y Espíritu Santo) puedan ser al mismo tiempo UN SOLO DIOS. Este dilema seguirá perturbando, no sólo a los mismos Católicos y Protestantes, sino también a los Hebreos e Islámicos. Para los semitas, el Dios eterno Yahweh o Alá es UNO SOLO, una unidad simple—¡No compuesta! Por tanto, no podremos esperar convertir a los Musulmanes para Cristo si es que mantenemos nuestra doctrina Trinitaria dentro de nuestros dogmas.         

Pablo es claro al decir que Dios no es un Dios de CONFUSIÓN sino de PAZ (1 Corintios 14:33). ¿Me pregunto si la doctrina del Misterio de la Trinidad no promueve un Dios confuso e ininteligible, que ha traído discordias, debates, persecuciones, inquisiciones, y no la paz entre los cristianos? O ¿Es que alguien podrá afirmar que la Trinidad no es ininteligible o incomprensible para la razón humana? Hasta para el mismo Agustín de Hipona la doctrina de la Trinidad era imposible de entender. Para él era como querer meter en un vaso de agua todo el mar.

La Trinidad hace del Dios bíblico un Ser desconocido e incomprensible. Yo me pregunto si Pablo, cuando estuvo en Atenas, pudo presentar a su Dios como un Dios cognoscible ante los paganos en la forma de un Dios Trino (Leer Hechos 17:22-34). Pero el texto mencionado nos dice que Pablo presentó como Dios al Padre de Jesucristo. También leeremos en el verso 31 que Pablo enseña que Cristo es aquel varón que DIOS levantó para salvar a los hombres por la fe y el arrepentimiento. Claramente Pablo da a conocer a un Dios único, NO TRINO, el cual se llama “El Padre de Jesucristo. Cabe mencionar que en ningún momento Pablo hace mención del Espíritu Santo como parte de ese Dios. No lo encontrará en ningún versículo del capítulo 17 de Hechos.

Es interesante leer el libro de Apocalipsis, pues allí encontramos a Jesucristo glorificado y al lado de Su Padre. Cualquier Trinitario supondría que Jesús, en el cielo, ha retomado su “forma de Dios”, forma que había abandonado para tomar la forma de humana para redimir al hombre. Pero, ¿Está realmente ahora en el cielo nuestro Señor en la “forma de Dios”? Si la respuesta es afirmativa, entonces Jesucristo es ahora plenamente Dios, co-Igual, co-Substancial, y co-Eterno con el Padre y el Espíritu Santo. Además, supondríamos no tendría necesidad de recibir más revelaciones de Su Padre como lo hacía cuando era humano. En buena cuenta, ya como Dios todo lo tendría que saber y no necesitaría que Dios le revelara otras doctrinas y profecías. Pero resulta que Cristo, ya glorificado y divino por naturaleza, continuó recibiendo nuevas revelaciones. Es interesante ver cómo comienza el libro de Apocalipsis: “La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan.”                       

¿Cuándo y dónde le dio Dios la revelación a Jesucristo? Una cosa es cierta: La revelación fue dada por Dios a Jesucristo en el cielo. Recordemos que San Juan escribe su libro de Apocalipsis en su destierro en la isla de Patmos en el año 100 d.C. ¡Jesús ya había ascendido al Padre unos 67 años antes!

Es importante señalar también que fue Dios quien le dio a Jesucristo la revelación. No fue Dios quien se la dio a la Segunda Persona de la Trinidad, o llamada también “Dios Hijo”. La verdad es que Dios se la dio a Jesucristo, Su hijo (no al “Dios Hijo”).

Y en Apocalipsis 3:12 el glorificado Jesucristo sigue llamando a Su Padre como “MI DIOS”. Esto es preocupante si es que damos por cierta la doctrina de la Trinidad. ¿Cómo es que un Dios llame a otro “Mi Dios” cuatro veces en un mismo versículo?¿Dirán también aquí los Trinitarios que Jesucristo estaba hablando como hombre?

Lejos estamos de creernos los dueños de la verdad, pero nuestra experiencia y años de estudio bíblico sobre el dogma de la Trinidad, nos llevan a concluir que difícilmente uno puede encontrar fundamento en la Biblia para esa doctrina. Muchos de los supuestos textos Trinitarios no lo son en verdad, máxime cuando uno los examina en sus contextos y con el auxilio de eruditos en el idioma Hebreo y Griego.

Personalmente se me hace difícil comprender como Cristo puede ser Mediador entre Dios y los hombres, y Dios al mismo tiempo ( 1 Timoteo 2:5). Es como si mi Abogado defensor fuera simultáneamente también mi juez. Hoy es Cristo nuestro Abogado, pero mañana, nuestro Juez.  También me resulta difícil de comprender la tésis Trinitaria de que Cristo dejó su “forma de Dios” para tomar la “forma de siervo” y luego nos digan que Cristo tenía las dos naturalezas (o “formas”: Dios y hombre).

Nuestro propósito no es “degradar” a nuestro Señor sino darle el lugar que se merece en la jerarquía divina. Nosotros creemos que Jesucristo es el Representante de Dios, el Abogado y Mediador entre los hombres y el Dios Único y Eterno. Creemos que como el Mensajero de Dios, Jesús merece los mismos honores que se le da a Su Padre. Y es que, como Su Embajador y Rey de Su futuro reino en la tierra, merece todas las consideraciones de un Dios. Por cierto que Cristo tiene y seguirá teniendo su Cabeza y Jefe—¡Su Padre y Dios! (1 Corintios 11:3).

Los Trinitarios nos hablan de un “Hijo Eterno”, pero: ¿Hay evidencia de ello en la Biblia?¿Encontramos en la Biblia algún Hijo Eterno? Por definición el Padre es el que engendra al Hijo. El Hijo no puede existir eternamente con el Padre, pues sino no sería Su hijo. Si Jesús no fue engendrado ni creado, entonces: ¿Qué necesidad tendría de un Padre? o ¿Cómo podría tener un Padre? Si Jesús tuvo su Padre, entonces él tuvo un principio o un inicio existencial. Y si Jesús era Dios Eterno, ¿Cómo podría tener el Dios Hijo Eterno Su Dios y Padre?

Según Lucas 1:35 el Santo ser que nacería de María, sería llamado Hijo de Dios por razón de su concepción sobrenatural. Antes de ese hecho milagroso, y antes que naciera Jesús, no existía el Hijo de Dios, sino sólo como una figura mesiánica. Por ejemplo, cuando Dios dice: “Mi Hijo eres Tú, yo te he engendrado hoy” (Salmo 2:7), no quiere decir que Cristo fue engendrado como Hijo en el cielo en un tiempo indefinido antes de su encarnación. Esta es una profecía mesiánica, en donde Jesucristo, como David y Salomón, se constituirá en su Hijo reinante, su Mesías con pleno poder de rey. Y, ¿cuándo ocurrió este engendramiento? Según Hechos 13:34, cuando resucitó y ascendió al Padre para recibir un reino (También Hechos 2:32,36). Por eso me atrevo a retar a cualquier Trinitario para que me prueba que Cristo fue y es el Hijo Eterno del padre.   

Es común leer en la Biblia sobre ‘El Hijo DE Dios’, ‘El Espíritu Santo DE Dios’, pero nunca el ‘Padre DE Dios’. Es decir, tanto el Hijo como el Espíritu Santo le pertenecen a Dios (son “DE Dios”). Pero el Padre no le pertenece a Dios—¡Porque es Dios! Es así de simple, y no obstante los Trinitarios no lo entienden.

Es también muy extraño que el Espíritu santo no aparezca entronizado junto al Padre y al Hijo. Uno podrá leer toda la Biblia mil veces, pero jamás hallará que el Espíritu Santo esté reinando o que tenga su propio trono. También es notorio que el Espíritu Santo no tiene un nombre propio. Dios es ‘Yahweh’, ‘Elohim’, ‘Adonai’, ‘El Shaddai’, por citar algunos de sus nombres. El del Hijo es Cristo, Jesucristo, Emmanuel, etc. Pero el Espíritu Santo no tiene nombre propio. Algunos dicen que el nombre del Espíritu Santo es “El Consolador”, pero están errados. Es como decir que el nombre de Cristo es Salvador, Juez, Redentor, Abogado, Mediador, etc. Todos estos títulos son funciones que desempeña Jesucristo. Igualmente la función que desempeña el Espíritu Santo es el de consolar, pero no es ése su nombre propio. Sólo las personas tienen nombre propio, y como el Espíritu Santo no lo tiene es claro que no es una persona. Hay infinidad de pasajes que prueban que el Espíritu Santo es el PODER que emana del Padre (Leer Lucas 1:35).

Definitivamente los Unitarios no están locos cuando afirman que los Trinitarios se han enredado en un dogma o misterio inventado por ellos mismos, inspirados, quien sabe, en las tríadas paganas de los Egipcios, Hindúes, Griegos, Romanos, etc. Recordemos que aún el filósofo Griego Platón sentó las bases para ese dogma de la Trinidad, unos cuantos siglos antes de Cristo.

No se pierda los diálogos entre Jaimito Nerd y su padre Trinitario que encontrará en este mismo blog.

 

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LA DOCTRINA CENTRAL DEL “CRISTIANISMO” OMITIDA POR PABLO A LOS ATENIENSES

areópago Por Ingº Mario A Olcese (Apologista) 

Es curioso que el apóstol Pablo desaprovechara una magnífica ocasión de presentar al “Dios Trino Cristiano” a los Griegos cuando estuvo de visita en el Aerópago en Atenas. Esto es, además, sorprendente si consideramos que la Trinidad es la doctrina fundamental y central de Cristianismo ortodoxo. ¿Pero pudo ser realmente posible que el inspirado apóstol de los gentiles se olvidara de una tan crucial doctrina de la Cristiandad como es la Trinidad? ¿No sería posible acaso que la razón para ello sea que Pablo nunca fue un apologista Trinitario como millones de cristianos lo son hoy? Pero veamos la historia completa en Hechos 17:22-31: 

“Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos; porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio. El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas. Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos. Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres. Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos”. 

Al terminar de leer los versículos de arriba, no encontramos ni un atisbo de la doctrina de un “Dios Trino” en labios de Pablo. Al contrario, él claramente distingue al Dios Creador de aquel varón que Él mismo designó y levantó de entre los muertos, el cual, obviamente, es Su Hijo Unigénito. Pablo no incluye al Hijo de Dios (que él llama “aquel varón”) dentro de ese Dios desconocido (la Divinidad), y mucho menos, al Espíritu Santo. 

Esto realmente no me sorprende para nada, pues a los Corintios también les dijo que para él (y para los demás verdaderos Cristianos) sólo hay un Dios, el Padre; y un Señor, Jesucristo (1 Cor. 8:4-6). 

Algunos dirán que Pablo no presentó a un Dios Trino porque lo consideró inoportuno y complicado y seguramente no lo entenderían. Sin embargo, los Griegos no eran ajenos a las Deidades Trinas en su religión. Y por otro lado, cualquier Griego culto sabía perfectamente del pensamiento de Platón en relación con una divinidad Trina, cuatro siglos antes de que Pablo estuviera visitando Atenas. 

De acuerdo con el Nouveau Dictionnaire Universel: “La trinidad de Platón, en sí meramente un rearreglo de trinidades más antiguas que se remontan hasta pueblos más primitivos, parece ser la trinidad racional de atributos de índole filosófica que dio origen a las tres hipóstasis o personas divinas respecto de las cuales enseñan las iglesias cristianas.[... ] El concepto que tuvo este filósofo griego [Platón, del siglo IV a. De la E.C. ] de la divina trinidad [... ] puede encontrarse en todas las religiones antiguas [del paganismo]” (París, 1865-1870, edición dirigida por M. Lachâtre, tomo 2, pág. 1467). 

Como vemos, los Griegos hubieran aceptado de buena gana la supuesta doctrina Cristiana de la Trinidad de labios de Pablo, ya que fue el mismo filósofo Griego Platón quien había sentado las bases para la doctrina que hoy los Trinitarios defienden celosamente. Por eso me parece doblemente extraño que Pablo no haya dicho ni pío del Dios Trino (Padre, Hijo, Espíritu Santo) a un pueblo ya acostumbrado a escuchar de deidades trinas por todos lados, salvo, claro está, que él no hubiese sido un apologista Trinitario.

 
 
 
 

AL TRINITARIO AGUSTÍN DE HIPONA NO LE AGRADÓ MUCHO LO QUE DICE JUAN 17:3

san_agustinAgustín de Hipona, un expositor Trinitario, pasó mucho tiempo considerando la doctrina recién desarrollada de la Trinidad, y por eso él trabajó concienzudamente en su obra sobre la Trinidad por espacio de veinte años. Aquí está lo que él tuvo que escribir de Juan 17:3, un pasaje que seguramente le quitaba el sueño:

“Y esta— añade Él— es la vida eterna, que ellos puedan conocerte a Ti, único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado.” El orden apropiado de las palabras es, “que ellos puedan conocerte a Ti y a Jesucristo, que tú has enviado, como único Dios verdadero.” (Agustín, Tractates sobre el Evangelio de Juan, Tractate 105).

Obviamente, a Agustín no le gustó mucho el mensaje claro de Juan y tuvo que refundir el pasaje para satisfacer sus propias fantasías.

Pero el orden apropiado de las palabras de Juan difiere radicalmente de las de Agustín, pues el apóstol dice: “Y esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, único Dios verdadero y a Jesucristo a quien tú has enviado”. Por consiguiente, por arte de magia, y un poco de imaginación, Agustín incluye al Hijo de Dios dentro de la locución “único Dios verdadero”. ¿Pero puede alguno, en su sano juicio, aceptar semejante acomodo?

La verdad de la historia es que el Verbo se hizo carne para enseñarle al mundo que Su Padre es el único Dios verdadero (Juan 1:1, 17:3)…¿¿¿qué les parece, amigos “trinotercos”???

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OTRO ASUNTO PARA MEDITAR EN SERIO:LA DOBLE MORAL DE LA SUCIEDAD WATCHTOWER DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ

watchtower-brooklynLa doble moral de la Watchtower:

Por un lado la WT insta a sus miembros a dar al césar lo que es del césar, pero cuando el “césar” le exige su “parte” a la Wachtower, vía impuestos, ésta se niega rotundamente a hacerlo, desafiando a los gobiernos que se los exigen. De esta manera ellos mismos pasan por alto las enseñanzas que supuestamente vienen de  Jesucristo y que ellos afirman son trasmitidas a través de su vocera, la Watchtower S.A.

JUAN, ¿POR QUÉ ESCRIBISTE TU EVANGELIO?

Photo von Prof. Dr. Karl-Josef Kuschel

Foto:Karl-Joseph Kuschel

Por Charles Hunting

Si Juan había tenido la intención de introducir un ser divino preexistente en la persona de Jesús, el Mesías, ¿por qué, se pregunta el teólogo alemán Karl-Josef Kuschel [1], ¿no comenzar el prólogo de la siguiente manera?

“En el principio era el Hijo y el Hijo estaba con Dios y el Hijo era Dios.”

Ciertamente, la piedra angular de la visión tradicional de la Trinidad estaría en un terreno mucho más firme, si el Hijo ha sido una figura del  pasado eterno. Pero lo que Juan, de hecho escribió, es lo siguiente:

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios y el Verbo era Dios.”

Escuche la respuesta del profesor Kuschel a su pregunta inicial: “La respuesta es que el autor no está evidentemente interesado en reflexionar más detenidamente sobre las relaciones entre Dios y el Hijo en la preexistencia.” Él señala que la palabra “Hijo” es mencionada por primera vez en el versículo catorce del prólogo. El Hijo de Juan comienza en la historia, no en la eternidad. Kuschel observa que después de Juan 1:14 Juan habla en el Evangelio sólo del Hijo, y no de la palabra preexistente. Es esta palabra que (no “quien”) se convirtió en un ser humano. Esto es así en el ámbito de la corta historia de  Pablo sobre Jesús en 1 Timoteo 3:16:

“Y por la confesión frecuente es el gran misterio de la piedad:
El que fue revelado en la carne,
Fue justificado en el Espíritu,
Visto por los ángeles,
Proclamado entre las naciones,
Creído en el mundo,
Tomado en la gloria. “

Juan y Pablo reconocen a Jesús como el que fue primero revelado como el Hijo humano de Dios. Jesús es en lo que la palabra se convirtió. Pero una palabra no comienza como una persona. Es un pensamiento, una idea, una promesa, una expresión; que transmite significado. (Nunca en la totalidad de sus miles de apariciones en el Antiguo Testamento el vocablo “palabra” significa una persona.) En su prólogo, Juan reflexiona sobre el significado cósmico de Jesús. Jesús, como el Mesías, nacido en la familia de David, fue el punto de partida de todo lo que Dios planeó para el cumplimiento de su actividad creadora. El Rey de Dios designado para gobernar a las naciones y salvar al mundo fue la razón y el motivo de la creación del Génesis. La palabra de la promesa estaba en un principio en la mente de Dios. Que pertenecía a Dios, un solo ser único en todo el universo – era su palabra traída en la plenitud del tiempo para el cumplimiento en el Mesías. “Todas las cosas fueron hechas originalmente a través de ella [la palabra]” (Juan 1:3).

¿Por qué Juan escribe su evangelio? Es de recordar esta verdad cristiana fundamental que ya estaba bajo ataque en el primer siglo. La actividad auto expresiva de Dios como tomó la forma como el Hijo humano de Dios, Jesús el Mesías designado para hablar la última palabra de Dios para el mundo. Juan escribió  para repetir esta verdad, una verdad que los escépticos estaban intentando distorsionar por medio de negar el estatus de Jesús como el Hijo humano de Dios.

Juan dedica su Evangelio entero para el singular propósito de restablecer la verdadera identidad de Jesús. Observe cuidadosamente la declaración de propósito específico de Juan: “Pero estas cosas se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre” (Juan 20:31).

Esta es la revelación del misterio de la piedad conocida igualmente por Pedro: “¿Quién decís que soy yo?” “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo” (Mateo 16:16). Jesús felicitó a Pedro por su visión perspicaz, revelado por “mi Padre que está en los cielos.” No se hizo mención de un Hijo eterno preexistente en la respuesta de Pedro. La cristología de los gigantes del cristianismo original insiste en la creencia de que Jesús era el Cristo e Hijo de Dios. Y para ser “Hijo de Dios” en la Biblia es una reclamación de que no se es Dios, sino el agente especial de Dios, y el Comisario.Notas:

[1] ¿Nacido antes de todos los tiempos? El debate sobre el origen de Cristo, Crossroad, 1992.

FRIEDRICH LOOFS Y LA ENCARNACIÓN DEL HIJO

Friedrich_LoofsProfesor de Teología Sistemática y el historiador de la evolución doctrinal, 1858-1928, brillantemente ha puesto el dedo en la defección del cristianismo primitivo del monoteísmo simple de la Biblia. Él señala el “problema” del desarrollo post-bíblico en cuanto a quién es Dios y Jesús.

“Los apologistas ['Padres de la Iglesia" como Justino Mártir, a mediados de siglo 2], establecen las bases para la perversión (Verkehrung) del cristianismo en una revelada enseñanza [filosófica]. En concreto, sus cristologías afectaron el desarrollo posterior desastrosamente, al dar por sentado el traslado del concepto de Hijo de Dios en el Cristo preexistente, ellos fueron la causa del problema cristológico del siglo 4. Ellos han causado un cambio en el punto de partida del pensamiento cristológico – lejos del Cristo histórico y sobre la cuestión de la preexistencia. De este modo, ellos desviaron la atención de la vida histórica de Jesús, poniéndola en la sombra y promovieron en lugar la Encarnación. Ellos ataron la cristología a la cosmología y la cristología y no pudieron atarla a la soteriología. La enseñanza del Logos no es una cristología “superior” que el habitual. De hecho se queda muy por detrás de la apreciación real de Cristo. De acuerdo con su enseñanza, ya no es Dios quien se revela en Cristo, sino el Logos, el dios inferior, un Dios que como Dios está subordinado al Dios Altísimo (o subordinacionismo).

Además, la supresión de las ideas trinitarias económicas por conceptos metafísico-pluralistas de la triada divina (Trias) se remontan a los apologistas “(Friedrich Loofs, Leitfaden zum Studium des Dogmengeschichte [manual para el estudio de la historia del dogma] (1890 ), parte 1, cap. 2, sección 18: “El cristianismo como una filosofía revelada. Los apologistas griegos,” Niemeyer Verlag, 1951, p. 97. Traducción del alemán es nuestra).

Esta evolución desastrosa se refleja exactamente en la moderna evangelización popular. El finado D. James Kennedy dijo: “Muchas personas piensan que la esencia del cristianismo son las enseñanzas de Jesús, pero no es así… El cristianismo no se centra en las enseñanzas de Jesús, sino en la persona de Jesús como la encarnación de Dios que vino al mundo para tomar sobre sí nuestra culpa y morir en nuestro lugar “(“Cómo sé que Jesús es Dios,” Verdades que transforman, 11/17/1989).

PAPÁ CAE DE ESPALDAS CUANDO SU HIJITO, JAIMITO NERD, LE VUELVE A REFUTAR UN ARGUMENTO DE LOS TRINITARIOS

condoritoAhora sí agarro a mi hijito con este texto trinitario el cual no podrá refutar por más malabarismos que haga…uyuyuy…llegó mi día de victoria…ejem, ejem… Jaimitooooooooooo…¿estás allí?…sí, papi, aquí estoy para lo que quieras…ajá, hijito, ¡qué bueno!…acércate un minutito que quiero mostrarte un texto trinitario para que te convenzas de una vez por todas que los “trinotercos” no son unos tercos como dice ese peruanito que se hace llamar apologista sociniano…ajá, está bien, papi… a ver, a ver…pero antes, papi, déjame traer un colchón…¿otra vez, hijito?…?¿Para qué?…bueno, tú ya sabes papi lo útil que es en caso de un desmayo súbito…ah bueno…si lo necesitas, está bien. Bueno pues, Jaimito, Fíjate lo que dice Isaías 43:11: “Yo, yo Jehová, Y FUERA DE MÍ NO HAY QUIEN SALVE”. ¿Te das cuenta, Jaimito, que el único salvador es Jehová, y nadie más qué él…así es, papi, Jehová es el único Salvador…okey, Jaimito, ahora fíjate en lo que dice Lucas 2:11: “…que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, UN SALVADOR, QUE ES CRISTO EL SEÑOR”…¿Te das cuenta, Jaimito, que a Cristo se le presenta como salvador?…sí, claro, ¿y qué hay con eso, papi, queridísimo? …bueno, pues, como sólo hay un Salvador que es Jehová, según Isaías 43:11, entonces no queda otra solución que concluir que Jesús es el Dios Todopoderoso Jehová del Antiguo Testamento…¿no te parece lógico, querido hijito…Umm, pues no me parece, querido papi… ¿otra vez no te parece, Jaimito?…¿pero qué es lo que pasa contigo?…¡No me vayas a salir con el cuento de que eres un unitario convencido como ese hereje amigo tuyo llamado “el apologista sociniano”!…No, papi, ¡yo saldré corregido y aumentado!…¿Qué cosa, Jaimito?…nada, nada…bueno, papi, pero toma nota que Lucas 2:11 dice que “os ha nacido…UN (no, El) SALVADOR, que es Cristo, el Señor. Esto implicaría que hubo y hay otros salvadores…¿no es así?…bueno, sí, hijito… pero algo más, papi, ¡yo también soy salvador y todo aquel que predica el evangelio salvador de Jesús!...¿qué cosa, Jaimito?…¡estás blasfemando?...¿tú crees, papi?…¡Sí, hijo!…¿Pues qué pasaría, papi, si te lo demuestro con la Biblia mi verdad?…¡Pues saldría disparado como condorito!…ah, bueno, papi, para eso traje mi colchón…A ver, cuál es tu texto de prueba, a ver, a ver… Bueno, papi, aquí va el primero: Lee Judas 23: “A OTROS SALVAD, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne”…¿Quiénes son estos otros salvadores, papi?… bueno, nosotros, los que predicamos su evangelio…ajá, papi, ¡has razonado correctamente!…y te daré otro texto, papi, para que te convenzas aún más…Ya, Jaimito, aunque te aviso que se me está subiendo la tensión (presión)…no te preocupes papi, que aquí está el colchón…Este es el segundo texto, papi. Lee 1 Timoteo 4:16…dice así: “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, TE SALVARÁS A TI MISMO Y A LOS QUE TE OYEREN”…¿no es claro, papi, que los creyentes son también salvadores?… bueno esteeeeeeee, sí, Jaimito, eso dice la Biblia…entonces te pregunto, ¿somos nosotros Jehová también?… esteeeeee, pues, ejem, ejem…no, claro que no, Jaimito… uyuyuy…siento que la presión me sube a 20, Jaimito…PLOP!!!…¡caracoles, mi papi se volvió a desmayar!…¡llamen al 911, por favor!…Socorro!!!

Comentario final:

Es muy interesante que el último versículo de Abadías hace referencia a “salvadores” a través de los cuales nuestro Dios podrá ejecutar su dominio sobre el monte de Esaú. Estos “libertadores” actuarán como “jueces”, desde su asiento en Jerusalén.

Los jueces hebreos fueron “salvadores” de su pueblo. No sólo le salvaron de la opresión de los extranjeros, sino le proveyeron ayuda a las viudas, los viudos y al los huérfanos. Estos Salvadores anticiparon a Cristo, el Mesías que viene como el último juez, no sólo para encarnase sino para proclamar las Buenas Nuevas de Salvación.

A través de Cristo, Dios pone de manifiesto su dominio y Señorío sobre toda la humanidad (Lc. 4: 16-21).

Por otra parte, “El Día del Señor” (v.15) y el reino de Dios (v,21) fue proclamado por Abdía, que anticipan la venida de Cristo al mundo. El profeta anuncia que “el reino será de Jehová” (21), es el tema que ocupó un lugar prominente en las enseñanzas de Cristo. (Lc.20; :27;13:18-21), O “el reino de los cielos” (Mt. 5:3; 13:1-52). 

¿PRUEBA JUAN 17:5 LA TRINIDAD

El vídeo de abajo está en inglés, pero si usted no conoce este idioma, pídale a alguno que sí lo conoce para que se lo traduzca para usted sin demora. No se pierda la enseñanza que proporciona este vídeo sobre el polémico texto de Juan 17:5 (“Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese”). 

LA MEJOR INTERPRETACIÓN DE GÉNESIS 1:26 QUE DESAFÍA A LOS TRINITARIOS

Estos 2 vídeos están en inglés, pero si usted no conoce este idioma, pídale a alguno que sí sabe que se los traduzca para usted sin demora. No se pierda la enseñanza que proporcionan estos vídeos sobre el polémico texto de Génesis 1:26

Buen provecho…Jaimito Nerd.

JAIMITO NERD ARREMETE CONTRA LA POSTURA TRINITARIA DE SU PADRE, REFUTÁNDOLE UN TEXTO BÍBLICO SUPUESTAMENTE CONTUNDENTE A FAVOR DE LA TRINIDAD, Y ÉSTE TERMINA DESMAYADO

IMG_2074Ahora sí Jaimito tendrá problemas con este texto citado frecuentemente por mis colegas trinitarios…pist, pist, Jaimito, ven acá un minuto, por favor, que quiero mostrarte un texto contundente que prueba la Trinidad… Ya voy enseguida (…otra vez mi viejito me viene con sus pasajitos “trinotercos”)…a ver, papi, ¿cuál es esta vez tu nuevo texto que me convencerá de la Trinidad?…bueno, Jaimito, ¿estás preparado para la sorpresa?…claro que sí, papi, por eso te traje un colchón de dos plazas en caso te caigas al suelo…¿qué cosa, Jaimito?¿Qué insinúas con el colchón ése?… Nada papi, es que te veo tan cansado que de repente querrás tomarte un descanso después de la conversación….Umm, no creo, hijito…bueno, pues, vamos al pasaje, papi…okey, Jaimito. Fíjate lo que dice Génesis 1:1: “En el principio Dios (Elohim) creó los cielos y la tierra.” Pues bien, Elohim es el plural Eloah, es decir, significa “Dioses”. De modo que el pasaje dice en realidad que dioses crearon los cielos y la tierra. Esto significa, Jaimito, que el Dios Creador es es Dios Uniplural. De allí la Trinidad. Tres Personas divinas distintas en un solo Dios…¿Qué te parece Jaimito la prueba de un Dios Trino en la creación?…bueno, papi, me parece una broma pesada…¿cómo que broma pesada, Jaimito?…Pues sí, ya que si bien es cierto que Elohim es plural, no tenemos por qué concluir que hay una Trinidad. Nota que Génesis 1:1 dice: “En el principio Dios CREÓ los cielos y la tierra”…Si debemos cambiar Dios por Dioses, entonces el pasaje debería decir: “En el principio Dioses creó los cielos y la tierra” y esta nueva locución presentaría una muy mala construcción gramatical, pues debería decir “crearon” y no “creó”, ¿no te parece, papi?…bueno, esteeeeeee, sí, tienes razón…Ahora fíjate en esto, papi…¿sobre qué, Jaimito?…Bueno, papi, mira lo que dice Exodo 22:20: “El que ofreciere sacrificio a dioses (elohim) excepto solamente a Jehová, será muerto”. ¿Estaba acaso Jehová ordenando a su pueblo a no ofrecer sacrificios a “dioses uniplurales” del paganismo, pero obviando a los dioses paganos únicos y simples, debido a que Él no usó el vocablo singular  Eloah, sino el plural “elohim”?…Pues, pues,…¡la verdad que no sé qué responderte, Jaimito!…¿me vas a decir, papi, que sí podemos ofrecer sacrificios a dioses paganos que no son uniplurales en su naturaleza?…No, claro que no, Jaimito…no debemos ofrecer sacrificios a ningún dios pagano…perfecto, papi…ahora fíjate que en Jueces 11:24 se le llama al dios pagano Quemos como “elohim·”…es decir, dioses. ¿Pero acaso Quemos era un dios Trino, binitario, o  múltiple, papi?… Que yo sepa, no Jaimito, Quemos era un único dios…así es papi…ahora fíjate en Jueces 6:31, que dice: “Y Joás respondió a todos los que estaban junto a él: ¿Contenderéis vosotros por Baal? ¿Defenderéis su causa? Cualquiera que contienda por él, que muera esta mañana. Si es un dios (elohim), contienda por sí mismo con el que derribó su altar”…aquí dice que Baal era “elohim”…¿concluirás que Baal era un dios Trino o un dios uniplural?...Pues, esteeeee, no Jaimito…bien dicho, papi. Y ahora veamos otro ejemplo en 1 Sam. 5:7: Y viendo esto los de Asdod, dijeron: No quede con nosotros el arca del Dios de Israel, porque su mano es dura sobre nosotros y sobre nuestro dios (elohim) Dagón…ahora te pregunto, papi, ¿era el dios-pez pagano Dagón un dios Trino o uniplural…pues claro que no, hijito…Bien dicho, papi…y como esto es verdad…también es verdad que el Dios que creó todo, es un Dios único y no uniplural…Patapum…¡caracoles, se desmayó mi padre!… felizmente puse el colchón en el suelo para que no se rompa el cráneo…que avispado soy yo, Jaimito Nerd, el unitario…  zzzzzzzzz…zzzzzzz… ¡despierta papi, despierta!…¡¡¡Llamen al 911, por favor!!!

EL INESTABLE CUERPO GOBERNANTE DE LA WATCHTOWER

Watchtower-brooklynLos “Testigos de Jehová” parecen tener un Jesús instable que revela a su supuesto cuerpo gobernante “verdades” que cambian repetidamente con el correr del tiempo.

He aquí una de esas “verdades” que ha venido cambiando nada menos que 8 veces en los últimos 90 años de su historia.

Vean el vídeo y escuchen a Lavasori acompañado de una linda música de fondo que viene a pelo para la ocasión.

MARTÍN LUTERO Y EL SUPERSESIONISMO

martin_luteroPor Michael J. Vlach, Ph.D.

 
Los puntos de vista de Martín Lutero relativos a los Judíos y el judaísmo han sido objeto de mucho debate. Según Hans J. Hillerbrand, “Hay un acuerdo académico de que en sus principios Lutero habló  positivamente y reflexivamente acerca de los Judíos.” [1] Lutero (1483-1546) oró por los Judíos, y pidió para que los traten amablemente. [2] Él dijo: “Debemos, por consiguiente, no tratar a los Judíos con un espíritu no amable, porque hay futuros cristianos entre ellos, y ellos se están convirtiendo cada día.” [3] Lutero creyó también acerca de una distinción especial para los Judíos en el plan de Dios: “Además, ellos solos, y no nosotros, los gentiles, tienen esta promesa de que siempre habrá cristianos entre la simiente de Abraham, que reconocerán a la simiente bendita.” [4]

Con su obra de 1523, “Que Jesucristo nació un Judío”, Lutero se mostró optimista de que muchos Judíos se convertirán al cristianismo. Su esperanza era que “muchos de ellos se convertirán en auténticos cristianos y volverán de nuevo a la fe de sus padres, los profetas y patriarcas.” [5] Hans Küng señala que con el amanecer de la Reforma, Lutero creía que “una última nueva era había amanecido para los Judíos también. “[6]

La actitud de Lutero hacia los Judíos, sin embargo, cambió radicalmente en sus últimos años. Como Hillerbrand escribe: “Desde el final de la década de 1530 en adelante. . . un tono diferente se puede discernir en los escritos de Lutero. Hay menos optimismo sobre la posibilidad de conversión de los judíos. “[7] Este optimismo decreciente sobre la conversión de los judíos pueden haber estimulado gran parte de la dura retórica de Lutero hacia los Judíos [8].

Las declaraciones más fuertes de Lutero contra los Judíos se encuentran en su tratado de 1543, “En cuanto a la Judíos y sus mentiras.” Se refirió a los Judíos como pueblo “miserable y maldito.” [9], la intolerancia de Lutero hacia los Judíos es también evidente en la siguiente declaración: “¿Qué debemos hacer los cristianos con este pueblo rechazado y condenado, los Judíos? Dado que viven entre nosotros, no nos atrevemos a tolerar su conducta, ahora que somos conscientes de sus mentiras, injurias y blasfemias. “[10]

Además de su retórica antisemita, Lutero también hizo declaraciones en consonancia con un reemplazo punitivo hacia Israel. Consideraba que la destrucción de Jerusalén y el Templo en el año 70 como prueba del rechazo permanente de Dios hacia los Judíos: “Escucha, Judío, ¿eres consciente de que Jerusalén y su soberanía, junto con su templo y el sacerdocio, han sido destruidos por más de 1.460 años?”. . . Esta obra de la ira es una prueba de que los Judíos, seguramente rechazados por Dios, ya no son su pueblo, ni tampoco es por más tiempo su Dios. [11] En referencia a la promesa de los descendientes de Abraham de que serán una “gran nación”, Lutero dijo, “Por tanto, los Judíos han perdido esta promesa, no importa lo mucho que se jacten de su padre Abraham. . . . Ya no son el pueblo de Dios. “[12] Lutero también argumentó que las designaciones de” Israel” y “Judío” había sufrido una transformación. Los verdaderos israelitas, según él, eran los que ahora aceptan el nuevo pacto:

Los Judíos hacen un punto del nombre de Israel y afirman que sólo ellos son Israel y nosotros somos gentiles. Ahora bien, esto es cierto la medida en lo que se refiere a la primera parte de la profecía y al antiguo pacto de Moisés. . . . Pero de acuerdo con la segunda parte de la profecía y el nuevo pacto, los Judíos ya no son Israel, porque todas las cosas deben ser nuevas, e Israel debe ser nuevo. Aquellos solos son el verdadero Israel que han aceptado el nuevo pacto, que fue establecido y comenzado en Jerusalén [13].

Lutero también dijo: “Así pues, todas las naciones que son cristianas son los verdaderos israelitas y los nuevos Judios, nacidos de Cristo, el Judío más noble.” [14] Al resumir las opiniones supersesionistas posteriores de Lutero con respecto a Israel y los Judios, Hillerbrand declara, “No hay más promesa para Israel. Dios está en silencio. Israel experimenta el silencio de Dios, que es su ira. . . . En sus últimos escritos, Lutero parece haber abandonado la idea de la permanencia de la elección de Israel. “[15]

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[1] Hans J. Hillerbrand, “Martín Lutero y los Judíos”, en Judíos y Cristianos, 129.  [2] Véase Martin Lutero, “Que Jesucristo nació un Judío”, LW, 45:199-229, WA, 11:314-36.  

[3] Lutero, “El Magnificat”, LW, 21:354-55, WA, 7:600. Véase Mark U. Edwards, Jr., “Contra los Judios”, en los documentos esenciales sobre el judaísmo y el cristianismo en conflicto: De la Antigüedad tardía a la Reforma, ed. Jeremy Cohen (Nueva York: New York University Press, 1991), 352.

[4] LW, 21:355, WA, 7:600-01.

 [5] LW, 45:200, WA, 11:315.

 [6] Hans Küng, el judaísmo, 181.

 [7] Hillerbrand, “Martín Lutero y los Judíos”, 130.

 [8] Hillerbrand también dice: “Yo creo que hay un cambio en el tiempo de Lutero. Y el cambio tiene que ver, en primer lugar, con una clara disminución de su interés o el optimismo sobre la conversión de los judíos. “Ibid., 147. Véase también Bernhard Lohse, la teología de Martín Lutero: Su Desarrollo histórico y sistemático, trad. Roy A. Harrisville (Minneapolis: Fortress, 1999), 342.

 [9] LW, 47:137, WA, 53:417.

 [10] LW, 47:268, WA, 53:522.

 [11] LW, 47:138-39, WA, 53:418.

 [12] LW, 3:113; WA, 42:629.

 [13] LW, 35:287-88, WA, PP 11 ¹: 400.

 [14] LW, 35:288, WA, PP 11 ¹: 400.

 [15] Hillerbrand, “Martín Lutero y los Judíos”, 136.

 

 

JAIMITO NERD LE EXPLICA A SU PADRE TRINITARIO EL PASAJE DE JUAN 4:24

padre-e-hijo-justyna-pastuszkaJaimito, escucha lo que dice Juan 4:24: “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren”. Esto quiere decir que si Dios es un espíritu, entonces el espíritu de Dios es Dios mismo y debe ser adorado…¿no te parece lógico, Jaimito?…Umm..no creo, papi…¿y por qué no crees, Jaimito?….facilito pues papi. Fíjateque en Deuteronimo 4:24 se lee que “Dios es fuego consumidor”…¿dirás por ello que también el “fuego consumidor” es Dios o que es una persona de Dios?…Pues, claro que no, Jaimito…Correcto, papi…y si la Biblia nos dice que Dios es amor (1 Juan 4:8), concluiremos que el amor mismo es Dios, o que el amor es la persona de Dios?…Pues, no hijito…correcto, papi, por eso creo que Juan 4:24 no prueba absolutamente nada de un Espíritu/Dios, llamado “La Tercera Persona de la Trinidad”…Tienes razón, Jaimito. No dije nada…nos vemos luego…okey, papi, y no dejes de tomar tu pastilla para la tensión…Sí, gracias Jaimito, acabo de tomar una extra…caracoles, mi papito no logra aún dar pie con bola… ajá, ya te escuché, jaimito… no, no, papi…fue el vecino de a lado…¿así no?..cuidadito que te dejo sin tu propina esta semana…no,no, papi, tú eres un exégeta de primera, el  Hans Küng de Perulandia… Ah, bueno, así, sí…

EL ESTABLECIMIENTO DEL REINO DE DIOS

corona

A la mentira dominante que Satanás ha impuesto a la humanidad está la creencia de que el alma va al cielo después de la muerte. Muchas personas suponen que la expresión Reino de Dios es sinónimo de cielo, pero la Biblia nos enseña que cuando Jesucristo regrese, el Reino de Dios se establecerá en la tierra!

En primer lugar, observe cómo la Biblia refuta completamente la noción de “ir al cielo” después de la muerte. Pedro le dice a la multitud el día de Pentecostés, “Varones hermanos, quisiera hablar con ustedes libremente del patriarca David, que está muerto y sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy …Porque David no subió a los cielos “(Hechos 2:29, 34). Este “hombre conforme al corazón de Dios” no está en el cielo, sino aún en la tumba! Nuestro Salvador confirma en Juan 3:13: “Nadie ha subido al cielo sino el que descendió del cielo, es decir, el Hijo del Hombre que está en los cielos.”

Los santos muertos del Antiguo y Nuevo Testamentos por igual están durmiendo en sus tumbas, en espera de la resurrección, sin conciencia (Eclesiastés 9:5, 10). Job describe la espera de la resurrección de esta manera: “Si el hombre muriere, ¿volverá a vivir? Todos los días de mi edad esperaré, Hasta que venga mi liberación. Entonces llamarás, y yo te responderé; Tendrás afecto a la hechura de tus manos” (Job 14:14-15).

Muchos versículos se refieren a los muertos como que “duermen”, y esta analogía viene del hecho de que cuando una persona duerme profundamente, muchas horas pueden pasar. Asimismo, durante el tiempo que están muertos, no tendremos más conciencia, no hay conciencia. Muchos años pueden transcurrir entre el momento en que morimos y nuestra resurrección, pero no vamos a ser conscientes del paso del tiempo.

Pablo enseña en I Corintios 15 que la resurrección no se produce hasta el regreso de Jesucristo, momento en el que los “muertos en Cristo” resucitarán con cuerpos espirituales, y los santos revividos pasarán a ser inmortales “en un abrir y cerrar de ojos” (versículo 52). Si los santos van a ir al cielo de forma automática después de la muerte, ¿qué necesidad habría para una resurrección? En el versículo 53, Pablo incluso dice que lo “mortal” tendrá que “ser vestido de inmortalidad”, lo que significa que no la tienen ahora mismo (véase también Romanos 2:7). Sólo Dios tiene inmortalidad ahora (I Timoteo 6:15-16).

En las Bienaventuranzas de Mateo 5, Jesús dice que los pobres de espíritu recibirán el “reino de los cielos”, mientras que los mansos “heredarán la tierra” (Mateo 5:3, 5; véase también el Salmo 37:11). Dividirá Dios a los santos “pobres de espíritu” de los santos “mansos”, enviándolos a lugares distintos? Si un santo es a la vez manso y pobre de espíritu, ¿va a heredar el cielo y la tierra? No! Este dilema aparente se disuelve cuando nos damos cuenta de que Mateo usa la frase “reino de los cielos”, mientras que los otros escritores del evangelio se refieren al “reino de Dios”. Obviamente, el “reino de Dios” no significa que el Reino se encuentra en Dios, sino que pertenece a Dios. De la misma manera, el “reino de los cielos” significa simplemente que el Reino es propiedad de “cielo”, donde está el trono de Dios. Los pobres de espíritu heredarán el reino mismo que los mansos, y que el reino se creará en la tierra.

Gálatas 3:29 dice que si pertenecemos a Cristo, entonces se considera que somos simiente de Abraham, y por tanto los potenciales herederos (aunque todavía no herederos) de las promesas hechas a él. Lo que sea que Abraham herede en la resurrección, también nosotros vamos a heredar. Génesis 13:15 dice que la herencia es eterna, y Romanos 4:13 explica que la promesa se ha ampliado para incluir a todo el mundo. El “cielo”, sin embargo, no era una parte de las promesas hechas a Abraham, Isaac y Jacob, o para nosotros.

La Biblia nos enseña que el Reino de Dios será establecido sobre la tierra: “Y nos has hecho un reino (raza real) y sacerdotes para nuestro Dios, y reinarán sobre la tierra!” (Apocalipsis 5:10, la Biblia Amplificada). Note igualmente Apocalipsis 11:15, que profetiza que el Reino de Cristo se hará cargo de los reinos de este mundo:

El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, diciendo, “Los reinos de este mundo se han convertido en el reino de nuestro Señor y de su Cristo, y él reinará por siempre y para siempre!”

Tres veces en el libro de Apocalipsis, el apóstol Juan describe la “ciudad santa”, la nueva Jerusalén, descender del cielo, en lugar de estar en el cielo (Apocalipsis 3:12, 21:2, 10). La Nueva Jerusalén se establecerá en la nueva tierra limpiada y purificado. Dios mismo morará con los hombres, no en el cielo, sino en la Nueva Jerusalén en la tierra:

Y vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido. Además no había más mar. Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. Y oí una gran voz del cielo que decía: “He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos, y ellos serán su pueblo. Dios mismo estará con ellos como su Dios. Y Dios enjugará Dios toda lágrima de sus ojos, no habrá más muerte, ni llanto, ni clamor. No habrá más dolor, porque las primeras cosas han pasado. … El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo “. (Apocalipsis 21:1-4, 7)

Muchos siglos de tradición pagana han convencido a la gente que el cielo es su “casa” y su recompensa cuando mueran. Sin embargo, el registro bíblico es claro: el Reino de Dios será establecido sobre la tierra que Él ha creado, y que será un reino eterno. (Para más ejemplos del Reino que se establece en la tierra, ver Salmo 2:6-8; 47:1-9, Jeremías 23:5, Ezequiel 37:21-28, Daniel 2:44-45; 7:17-18 , 27; Miqueas 4:1-5; Zacarías 9:9-10, 14:9, 16-17, Apocalipsis 2:26-27.)

Fuente:

http://elevangeliodelreino.wordpress.com/

LA CLAVE PARA ENTENDER EL REINO DE DIOS ESTÁ EN LAS ESCRITURAS HEBREAS (AT)

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JESUS: EL ENCARGADO DE ANUNCIAR LA CERCANIA DEL REINO

El reino de Dios es el tema central del Nuevo Testamento. La frase “Reino de Dios” aparece en el evangelio de Marcos 14 veces; en Lucas 32 veces; en Mateo 4 veces, y 32 veces como“el reino de los cielos”.  También “el reino de Dios” aparece en el evangelio de Juan ( 3: 3).  ( SI DESEA SABER MAS, LEA EL ARTICULO TITULADO EL REINO DE DIOS ES EL TEMA CENTRAL DEL NUEVO TESTAMENTO, ALLI EXPONEMOS VARIOS PASAJES BIBLICOS QUE NOS MUESTRAN QUE EL REINO ES EL TEMA CENTRAL DE LA PREDICACIÓN DE JESUS)

Si vamos a las Escrituras, aprenderemos que Jesús comenzó su misterio pidiendo arrepentimiento, ya que El reino de Dios estaba cerca ( Marcos 1: 15). Segun Lucas 4: 43 Jesús explica que él ha sido enviado para predicar el evangelio del Reino. Las parábolas de Jesús fueron, por así decirlo, PARÁBOLAS DEL REINO. Según los eruditos, el tema central de toda su predicación fue el Reino de Dios. Lo “sorprendente” ( entre comillas) fue que Jesús nunca dio una definición del Reino de Dios. El no hizo ninguna introducción al respecto para explicar de qué está hablando. El comenzó diciendo “arrepentíos por que el reino está cerca”.  Un anuncio tan directo nunca habría sido posible si este tema  hubiera sido desconocido para sus oyentes. Aunque Jesús dejó algunas pistas ( ej: Mateo 5: 5 y 6: 10) él no dio una explicación extensa al respecto. Parece ser que sus compatriotas entendían bien lo que era el Reino de Dios y por eso la explicación no fue necesaria.

La promesa hecha a David – La clave para entender el Reino de Dios

La clave  está en el pasado hebreo, es decir, en el Antiguo Testamento. Dios, siglos atrás,  habia prometido a David un hijo suyo que se sentaría sobre su trono (1 Crónicas 7:12 al 17). El trono de David estaba ubicado en Jerusalén.. Jerusalén también era la capital del Reino de Israel. El Reino de Israel era a su vez el Reino de Dios (1 Crónicas 28:5). Esta singular promesa era la base de la esperanza Judia; El Mesías según las Escrituras  hebreas sería el Hijo de David ( Jesús lo era. Véase Mateo 1. 1), y él se sentaria sobre el trono de David y reinaría para siempre, según lo dicho por los profetas judíos:

  • Su reino seria inigualable
  • En su tiempo, Israel habitaría en paz
  • Su Reino tendría dimensiones mundiales

rey-davidJeremías 23: 5 al 8 He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra.

Isaias: 9 6 al 7: Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.

Isaías 11: 9 al 10: No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar.

Zacarías: 9: 10: y (El) hablará paz a las naciones, y su señorío será de mar a mar, y desde el río (Eufrates) hasta los fines de la tierra.

Muchisimos pasajes más podrían ser citados, pero éstos bastan para entender lo que los judios creyeron y esperaron por siglos concerniente al Reino de DIOS. El reino estaría ubicado en Jerusalén, y Jesús ( en su segunda venida) tomará el trono caído de David y desde allí reinaría al mundo entero. Aquí está la clave:  hay que escrudiñar las Escrituras Hebreas ( AT) y entender qué fue lo que los judíos esperaron y creyeron por siglos. ( Le recomendamos leer el articulo llamado “los profetas anunciaron el Reino de Dios” que esta disponible en este mismo sitio )

Conclusion

Exhoratamos entonces al lector que busque en el Antiguo Testamento cuáles fueron las promesas hechas a los judios y así podrá entender cuál es la esperanza de los cristianos. Según Pablo, Jesús vino a confirmar las promesas hechas a los padres ( Rom 15:8 )… ¡no a cambiarlas!Ahora estas promesas están disponibles también a los gentiles ( Efe 2: 12 al 22, Gál. 3: 26 al 29) por medio de la fe puesta en Cristo. Los gentiles también podemos ser parte de este maravilloso reino que Cristo viene a inaugurar.

Cristo ya abrió el camino por medio de su muerte en la cruz. Pronto volverá para inagurar el Reino de 1000 años en la tierra (Apocalipsis 20: 4) y la iglesia está llamada a cogobernar junto con El ( Apo 2: 9 al 10, Apo 2: 26 y 27)). Deseamos que usted comprenda bien este punto, se arrepienta de sus pecados y sea participe de este reino que traerá la paz y la felicidad que todos los hombres anhelamos.

DIOS LE BENDIGA Y SALUDOS EN CRISTO.

LUCIANO MORALES

http://elevangeliodelreino.wordpress.com/

¿QUÉ ES EL AMILENIALISMO?

agustin_de_hiponaPor Michael J. Vlach, Ph.D.

El Amilenialismo es una visión teológica sobre los 1000 años de reinado de Jesucristo, que se menciona en Apocalipsis 20:1-6. En particular, el amilenialismo es la perspectiva de que no habrá un futuro literal de 1000-años del reinado de Cristo sobre la tierra. El inseparable prefijo latino “a” significa “no” y el término “Milenium” en latín significa “1000 años”. Así, amilenialismo significa literalmente “no 1000 años”.

Cabe señalar que el amilenialismo es un título reaccionario en que niega la presencia de un futuro reinado literal de 1000 años de Cristo en la tierra como los premilenaristas afirman. Sin embargo, los amilenialistas, de hecho, creen en un milenio, lo que rechazan, sin embargo, es la idea de un futuro reinado literal  de Cristo de 1000años del reinado después de la segunda venida de Cristo.

Según el amilenialismo, el milenio de Apocalipsis 20:1-6 se está cumpliendo espiritualmente en la época presente antes del retorno de Jesucristo. Así, el milenio o reino de Cristo está en existencia ahora.  Los amilenialistas afirman que el milenio comenzó con la resurrección y / o la ascensión de Cristo y se consumará cuando Jesús vuelva de nuevo a establecer el Reino Eterno que se describe en Apocalipsis 21-22.

Para los amilenialistas, Satanás está actualmente atado y los cristianos están ahora disfrutando de los beneficios del milenio. Algunos amilenialistas afirman que el milenio incluye también el reinado de los santos que están ahora en el cielo. Los amilenialistas afirman que el período de 1000 años que se menciona en Apocalipsis 20:1-6 se refiere a un período indefinido de tiempo entre las dos venidas de Cristo y no es un periodo literal de 1000 años que se produce después del regreso de Jesús. Debido a que los amilenialistas creen que Cristo está reinando en el milenio, algunos, como Jay Adams, creen que el título de “Milenialismo Realizado” es un título más apropiado que “amilenialismo”.

En lo que respecta a los tiempos finales, el amilenialismo afirma el siguiente escenario cronológico:

 

• Cristo está ahora gobernando en su reino, mientras que Satanás está atado y no puede engañar a las naciones.

• Tribulación se experimenta en la época actual, a pesar de que Cristo es el poder.

• Jesús volverá de nuevo a la tierra.

• Después de que Jesús vuelva habrá una resurrección del cuerpo general de todas las personas justas y un juicio general de todos los creyentes.

• El Reino Eterno va a comenzar.

El Amilenialismo en la Historia

El Premilenarismo, no Amilenialismo, era la opinión predominante en los primeros 300 años de historia de la iglesia. Sin embargo, la iglesia primitiva evidencia indicios de lo que más tarde se convertiría en el amilenialismo. Por ejemplo, Orígenes (185-254) popularizó el método alegórico para la interpretación de la Escritura, y de este modo, sentó las bases hermenéuticas  para la opinión de que el reino prometido de Cristo era espiritual y no terrenal en naturaleza. Eusebio (270-340), un asociado del emperador Constantino, vio el reinado de Constantino como el banquete mesiánico, y mantuvo las opiniones anti premilenialistas. Ticonio, un donatista africano del siglo IV, fue uno de los primeros teólogos en impugnar el Premilenarismo. Rechazó la visión escatológica y futurista de Apocalipsis 20. En cambio, dijo que el milenio se estaba cumpliendo en la época actual y que los 1000 años antes mencionados no era un 1000 años literal. Ticonio también vio la primera resurrección de Apocalipsis 20:4 como una resurrección espiritual que es el nuevo nacimiento.

Agustín (354-430), que se refiere a menudo como el “Padre de Amilenialismo, ‘popularizó las opiniones de Ticonio. Agustín abandonadó el Premilenarismo por lo que él consideró que eran los excesos y las carnalidades de esta opinión. También interpretó Marcos 3:27 como la atadura presente de Satanás. Agustín fue el primero en identificar a la Iglesia Católica en su forma visible con el reino de Dios. Para él, el gobierno milenario de Cristo estaba teniendo lugar en y a través de la iglesia, incluyendo sus sacramentos y oficios. Su libro, “Ciudad de Dios, fue importante en la promoción y la aceptación del amilenialismo.

El amilenialismo de Agustín se convirtió rápidamente en la visión aceptada de la iglesia. Llegó a ser tan aceptado que el Concilio de Éfeso (431) condenó la opinión premilenial como supersticioso. El amilenialismo pronto se convirtió en la doctrina dominante de la Iglesia católica romana y más tarde fue adoptada por la mayoría de los reformadores como Martín Lutero y Juan Calvin (algunos anabaptistas mantuvieron el Premilenarismo).

Mientras el Premilenarismo ha experimentado un gran resurgimiento en los últimos 200 años, el amilenialismo es ampliamente compartido por muchas denominaciones cristianas. Es la posición oficial de la Iglesia Católica Romana y está en manos de muchos luteranos y los de la tradición reformada.

Los defensores específicos del Amilenialismo incluyen BB Warfield, Oswald T. Allis, y más recientemente, esta visión ha sido defendida por Anthony A. Hoekema y Robert B. Strimple.

EL PAPA DE JAIMITO CONTRAATACA Y LE MUESTRA A JAIMITO OTRO TEXTO PARA PROBARLE LA TRINIDAD, Y NUEVAMENTE LE SALE EL TIRO POR LA CULATA

55c775a9c3c5e074fc10ec1d2f9d50d2Jaimito, ¿estás en tu cuarto?…sí, papi, ¿en qué te puedo ser útil?…bueno hijito, tengo otro texto bíblico que te probará que Jesús es Dios, la Segunda Persona de la Santa Trinidad?…A ver, papi, ya sabes que estoy a tus órdenes para ayudarte a entender los pasajes bíblicos…Pues bien, quiero que leas, Jaimito, lo que dice Lucas 8:39…a ver papi, lo voy a leer: “Vuélvete a tu casa, y cuenta CUÁN GRANDES COSAS HA HECHO DIOS CONTIGO. Y él se fue, publicando por toda la ciudad CUÁN GRANDES COSAS HABÍA HECHO JESÚS CON ÉL”… ¿Te das cuenta, Jaimito, que Jesús es Dios porque el mismo Jesús le dijo al hombre a quien había exorcizado que anunciara las grandes cosas que había hecho Dios con él, y luego el hombre salió y proclamó las grandes cosas que Jesús había hecho con él?… Así que la cosa es clara, Jaimito, de que Jesús es Dios, ¿no te parece?…bueno, papi, aparentemente y a primera vista parece que sí, pero esta idea estaría en conflicto con Juan 14:10, donde el mismo Jesús, dice: “…sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras”. Es decir, las obras que Jesús hacía no eran suyas sino las de Su Padre  (él único Dios verdadero, Jn. 17:3) que obraba por Su intermedio. Así que cuando el hombre dio testimonio de las cosas que Jesús hizo por él, lo que testimoniaba era lo que Dios, el Padre, había hecho con él a través de Jesús…interesante hijo, no me había puesto a pensar en tu punto…Me imagino, papi, y te diré que es un error muy común que cometen muchos “trinotercos”…perdón, Trinitarios…interesante Jaimito…y te confieso que eres un verdadero nerd… bueno, papi,  eso dice el tal Apologista Sociniano en su blog, pero no le creas…Pero algo más debo decirte, papi, sobre tu interesante pregunta. ¿Recuerdas a Nicodemo?…sí, claro, Jaimito…¿y qué pasa con él?…bueno papi, él no creyó que Jesús era Dios por todos los maravillosos milagros o señales que hacía. Fíjate lo que dice Juan 3:2:  “Este (Nicodemo) vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, SI NO ESTÁ DIOS CON ÉL”…¿te das cuenta, papi, que Nicodemo consideró a Jesús como venido de Dios (no Dios), y que él hacía milagros o señales justamente porque Dios estaba con él?…Sí, es cierto, Jaimito…Nicodemo no creyó que Jesús fuese Dios por más grandes que fueran sus milagros o señales…entonces, papi, tu texto tampoco sirve para demostrar que Jesús es Dios…sí, pues, aquí sí tienes mucha razón…ajá, pero no sólo en este pasaje, papi, sino en todos los pasajes que me has mostrado para intentar probarme la Trinidad…bueno, es verdad, Jaimito, pero no seas soberbio…no, papi, soberbio no soy, sino bíblico ciento por ciento como lo es el tal apologista sociniano, quien me ha entrenado bien para responder a los Trinotercos como tú…bueno, más respeto Jaimito, que soy tu padre…bueno, papi, pero a veces las veradades duelen. Además, te recuerdo que nunca es tarde para cambiar para ser unitario, así pintes canas como el peruanito sociniano ése ….okey Jaimito, lo pensaré seriamente. Ahora me retiro porque es tarde. Voy a consultar con Pablito Santomauro a ver qué me comenta sobre tu réplica…sí, anda nomás, papi, a ver si Pablito te responde…si puede, claro…okey, bye. 

JAIMITO NERD LE HACE JAQUE MATE A SU PAPÁ CUANDO ÉSTE LE MUESTRA ENTUSIASMADO UN PASAJE SUPUESTAMENTE A FAVOR DE LA TRINIDAD

padre_hijoHijito Jaimito, ven un segundito, por favor, que tengo otro pasaje bíblico el cual creo que te demostrará finalmente que el Espíritu Santo es Dios, la Tercera Persona Divina de la Santísima Trinidad…ajá… a ver, papito, ¿cuál es ese pasaje que te tiene muy entusiasmado?…bueno, hijito, siéntate en esta silla porque podrías caerte al piso y romperte la “crisma” de tanto asombro…No te preocupes, papi, que no necesito sentarme, aunque no sería mala idea tenerla cerca por si acaso la necesites tú…¿qué cosa, Jaimito?…No, no… no dije nada papi…a ver, ¿cuál es el pasaje en cuestión?…bueno Jaimito, presta atención a lo que dice Pedro en Hechos 5:.3,4: “Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios”…pues bien, Jaimito, ¿qué notas en especial en estos dos versículos?… En realidad, y para serte franco, papi… nada…¿Cómo que nada Jaimito?¿Acaso no eres tú un “nerd”? Bueno, eso dicen las malas lenguas, como el tal Apologista Sociniano ése… ajá, pero Jaimito, ¿no te das cuenta que Pedro dice en el verso 3 que Ananías mintió al Espíritu Santo, y luego en el versículo 4 el mismo Pedro dice que Ananías mintió a Dios?¿No es lógico concluir, Jaimito, que el Espíritu Santo es Dios para Pedro?…Pues no, papito, I’m zorro… sorry, perdón)…¿Cómo que no?¿Es que no entiendes lo que dicen estos dos versos?...Sí lo entiendo perfectamente, papito, pero esa inferencia que haces puede ir en tu contra…¿Cómo que en mi contra, Jaimito?…Pues te lo demostraré, papi. Lee enseguida 1 Samuel 12:1, por favor…pues bien hijito, lo haré. Dice así: “Dijo Samuel a todo Israel: He aquí, yo he oído vuestra voz en todo cuanto me habéis dicho, Y OS HE PUESTO UN REY”… Perfecto, papito… ahora te pregunto esto: ¿quién puso un rey a Israel según este versículo?…bueno, Jaimito, el pasaje es claro… fue Samuel…correcto, papito, has hecho una buena exégesis. Ahora lee el verso 13… a ver, a ver…dice así: “Ahora, pues, he aquí el rey que habéis elegido, el cual pedisteis; ya veis que JEHOVÁ HA PUESTO REY SOBRE VOSOTROS”…Okey, gracias…ahora te vuelvo a preguntar, papito, ¿quién puso a Israel un rey según este versículo?…pues según este versículo 13, fue Yahweh…Correcto, papi, entonces te pregunto: ¿inferirás de estos dos versículos que Samuel era Yahweh?…bueno, esteeeeee, no necesariamente hijito, lo que sucede es que Samuel obró en el nombre de Yahweh…Bueno, pues, papi, yo respondo a tu texto “trinitario” de la misma manera, es decir,  el espíritu Santo también habló por Yahweh, o Yahweh habló por su espíritu, que es lo mismo…por tanto podemos decir que mentir al Espíritu Santo era realmente mentir a Yahweh que lo envió…¡caracoles, buen punto Jaimito!…¿quieres sentarte en la silla, viejo?…sí, sí, hijito…pues siento mareos…okey, papi, descansa mientras te traigo tu pastilla para la presión…okey Jaimito, gracias… y no demores que puedo partir al más allá por este sopor…ya, papi, enseguida regreso….Ese Jaimito me tiene frustrado…creo que llamaré al peruanito ése que se hace llamar Apologista Sociniano y después a Pablito Santomauro a ver qué opinan ellos.

TESTIMONIO Y CONSEJO DE UN EX-TESTIGO DE JEHOVÁ

escribir_carta1Apreciados hermanos ex-TJ. Me place encontrar un sitio tan maravilloso como éste. Les cuento que mis padres se conocieron en un salón del reino y ambos eran ya bautizados, por lo tanto, ya deducirán mi historia y mis fundamentos en este culto.

Sin embargo después de los 25 años de edad comenzaron a surgir preguntas en mi interior que ahora comprendo perfectamente provenían del verdadero Dios que habita en mi y en cada uno de ustedes. Estas preguntas dejaron sin fundamento la masacre que traería el Armagedón y dejaron sin piso lógico la supervivencia de los llamados “buenos” que hacían la voluntad de mi vieja socia, la WT .

Me preguntaba por qué una madre que tuviera un hijo vicioso a las drogas JAMAS destruiría a su hijo, sino que primero lo ayudaría con amor y paciencia, pasara lo que pasara después. Y esta madre del ejemplo que todos los días vemos a nuestro alrededor no tiene más amor que Dios, pues Dios no tiene amor sino que es Amor y es muy paciente para con todos, un espíritu que no se siente dentro de los TJ

Este asunto me atormentó por varios meses hasta que descubrí en un matrimonio religioso celebrado en el salón del reino de los TJ algo que me hizo darme cuenta de la “verdad”. Durante esta celebración ocurrió un accidente allí frente al salón. Un señor iba en un auto y estornudó. Se movió el volante del vehículo y las llantas dieron contra el borde de la calzada y estallaron. El auto saltó y quedó en sentido contrario a la vía.

En ese momento todos salimos a ver qué pasaba y todos nos quedamos inmóviles, pero nadie hizo nada para ayudar a ese señor. Y en ese momento saltó a mi mente una pregunta: ¿bueno, no somos los discípulos de Cristo? ¿No nos mandó él a amarnos los unos a los otros? ¿Qué es el amor? ¿Para quiénes es el amor? ¿Por qué ninguno salimos corriendo a ayudar a ese hombre, que quizás sea de otra religión?

Entonces salí corriendo a ayudarle y estuve toda la noche hasta que vinieron a asistirlo. El señor estaba muy agradecido, pero cuando llegué a la fiesta nuevamente, vinieron las críticas. ¿¡Por qué hiciste eso!?¿Estás loco? Es un mundano!!!…Etc, etc, y un largo etc….

Desde ese día tome la decisión de no volver a un salón del reino y desconectarme de esa organización. Me di cuenta que el amor es sólo para aquellos que hacen la voluntad de mi vieja amiga Jehová, la Watchtower, porque en realidad la WT es Jehová. Todo lo que diga la WT es palabra de Jehová. Incluso escribí un artículo titulado “¿ENTONCES QUÉ ES EL AMOR?” el cual era una crítica al sistema Russelista. Esto provocó que mi “mejor amigo” en el salón del reino me dejara de hablar.

Me tomo casi 14 años quitarme el temor al Jehová  de la WT y sólo ahora mi vida ha comenzado a tener sentido. Ahora me doy cuenta que Dios no está fuera de nosotros. Esta dentro y está pendiente en todo momento de que vivamos. Está interesado en que vivamos y la muestra está en que nuestro corazón sigue latiendo. ¿Que lo impulsa a latir? ¿Qué lo mueve? Esa misma Inteligencia que mueve nuestro corazón, sana nuestras heridas, nos hace crecer el cabello y las uñas… es la misma Inteligencia que hace salir el Sol, produce más aire, recrea planetas y estrellas y otros universos.

Este Soberano está en nuestro interior también y nos puso aquí, no para estar infelices, o dominados, o para obedecer a otros, o a alguna entidad.

Esa Fuente de todo que es el Dios Todopoderoso nos puso aquí para vivir correctamente, en felicidad y en paz. En libertad y Amor.

Por eso mi mensaje es de Amor. No se llenen de encono contra la WT, ni contra cualquier otro culto, a pesar del mal que les puedan haber hecho. Eso es precisamente lo que les hará más daño y no los dejará despegar.

Yo le hice un hermoso entierro simbólico a mi vieja amiga, la organización WT. Enterré su cadáver y hoy en día estoy en completa paz y veo que mi vida ha comenzado a despegar.

No se dejen llevar del odio o del rencor. Sólo liberen todo ese pasado. Ya no tiene poder sobre ustedes.

Sinceramente,

A.W

LA INFLUENCIA DEL PLATONISMO EN LA FE DE LOS PRINCIPALES TEÓLOGOS CRISTIANOS PRIMITIVOS , ESPECIALMENTE EN LO QUE RESPECTA A LA RESURRECCIÓN Y EL REINO DE DIOS

El pensamiento platónico influenció a los teólogos de la iglesia primitiva. Esto era cierto para los cristianos de la iglesia oriental, en particular los de la tradición alejandrina como Clemente de Alejandría y Orígenes. Como Jeffrey Burton Russell declara, “los grandes padres griegos de Alejandría, Clemente y Orígenes, firmemente arraigados en las Escrituras, también fueron influenciados por el platonismo y el estoicismo.” 1

Los teólogos de la tradición alejandrina tuvieron un alto concepto de la filosofía griega y trataron de mostrar que el cristianismo era compatible con lo mejor de la filosofía griega. Viviano señala que Clemente de Alejandría (150-215) siguió los pasos de su predecesor Filón mediante la adopción de una “preferencia por un sentido alegórico de la historia que resulta, transformando mucha historia bíblica en verdades morales generales de un molde filosófico. 2 Para Clemente, Dios usó la filosofía para preparar a los griegos a Cristo, así como él utilizó la ley de Moisés para preparar al pueblo hebreo a Cristo. Clemente tuvo a Sócrates y Platón en alta estima. Incluso se cree que Platón tuvo un papel que era similar al que tuvo Moisés. En consonancia con la filosofía griega, Clemente vio el cuerpo y la materia como menores en naturaleza que el espíritu (aunque no vio el cuerpo como malo).

Orígenes de Alejandría (c. 185-254) fue importante para traer el platonismo en el cristianismo. Como ha observado McGrath, Orígenes “fue un teólogo muy creativo con una tendencia fuertemente platónica.” 3 Viviano también señala que Orígenes “forjó algunos cambios audaces en la escatología cristiana.” 4 Orígenes “disolvió la esperanza cristiana de la resurrección del cuerpo en la inmortalidad del alma, ya que la perfección cristiana consiste, en este punto de vista platónico, en una progresiva desmaterialización “5. Incluso fue más allá que la mayoría de los primeros teólogos cristianos, afirmando que la resurrección del cuerpo era puramente espiritual. “6 Orígenes también entendió los textos de la Biblia sobre el reino “en un sentido puramente espiritual, interior, privado y realizado.” 7

La influencia del pensamiento platónico no sólo recayó en los teólogos de la tradición oriental. Alister McGrath señala que Ambrosio de Milán (c. 339-97) “se basó en las ideas platónicas del escritor judío, Filón de Alejandría” en la promoción de “un mundo platónico de las ideas y valores, en lugar de una entidad física o geográfica”. 8Ambrosio, alumno de Agustín de Hipona, también fue influenciado por el pensamiento platónico. Allen se refiere a Agustín como “uno de los grandes cristianos platónicos.” 9 Según Gary Habermas, “el pensamiento cristiano también cayó bajo la influencia del platonismo, en eruditos del siglo III como Clemente de Alejandría y Orígenes que mezclaron esta filosofía griega con su teología. En particular, la interpretación de Agustín de Platón dominó el pensamiento cristiano durante los próximos mil años después de su muerte en el siglo quinto. “10 En sus Confesiones, San Agustín describe abiertamente la ayuda que recibió de los platónicos. También fue Agustín influenciado por el neoplatonismo. Como afirma Viviano, “sólo tenemos que observar que Agustín fue fuertemente influenciado por la filosofía neoplatónica e incluso ha leído a Plotino y Porfirio. . . . Esta filosofía era muy espiritual y de otro mundo, centrada en el uno y el eterno, el tratando la materia y el históricamente contingente como etapas inferiores en la ascensión del alma para la unión con el uno y el eterno “11. Viviano resume el impacto del pensamiento platónico de Agustín en el reino de Dios:

Así, Agustín se sintió atraído por la interpretación espiritual del reino que ya hemos visto en Orígenes. De hecho, en última instancia, para Agustín, el reino de Dios consiste en la vida eterna con Dios en el cielo. Esa es la Civitas Dei, la ciudad de Dios, en oposición a la civitas terrena.12

La visión espiritual de Agustín del reino contribuyó a su creencia de que el período de la iglesia en la tierra es los mil años del reinado de Cristo. Según Viviano, “la visión de Agustín dominaría y se convertiría en el punto de vista normal de la iglesia Católica Romana hasta nuestros días.” 13 Es difícil negar la importancia del pensamiento platónico. Como señala Habermas, “Platón ha ejercido una enorme influencia en el pensamiento occidental y por tanto debe ser tratado por aquellos de todas las tendencias filosóficas.” 14 Esta influencia también se aplica al área de la escatología cristiana.

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1 Jeffrey Burton Russell, A History of Heaven: The  Singing Silence (Princeton, NJ: Princeton University Press, 1997), 69. 

2 Benedict T. Viviano, OP El Reino de Dios en la historia (Eugene, OR: Wipf y Stock, 1988), 39. 

3 Alister E. McGrath, A Brief History of Heaven (Malden, MA: Blackwell, 2003), 33.

4 Viviano, El Reino de Dios en la historia, 39.

5 Ibid., 39-40.

6 McGrath, Breve Historia de los Cielos, 34.

7 Viviano, El Reino de Dios en la historia, 41. 

8 McGrath, Breve Historia de los Cielos, 51.

9 Allen, filosofía para la comprensión de la teología, 82.

10 Habermas, “Platón, el platonismo,” 860. Los Estados Allen, “Los Padres griegos y Agustín señalaron más ampliamente en la filosofía de Platón y los platónicos.” 91.

11 Viviano, El Reino de Dios en la historia, 52.

12 Ibid., 52-53.

13 Ibíd., 54. Daley señala que cerca de la vuelta del siglo VI Eneas de Gaza, escribió la “Primera obra cristiana que desafió los supuestos platónicos aceptados por mucho tiempo . . . “Brian E. Daley, SJ La esperanza de la Iglesia primitiva (Nueva York, NY: Cambridge University Press, 1991), 191. Las doctrinas platónicas que se desafiaron incluye la reencarnación, la eternidad de la creación y la preexistencia de las almas antes de su existencia corporal. Daley señala que estas opiniones fueron “consideradas favorablemente como posibilidades por Orígenes y Evagrio.”

14 Habermas, “Platón, el platonismo,” 860.

¿ES APOCALIPSIS 20 EL ÚNICO TEXTO DE APOYO PARA EL PREMILENIALISMO?

el-milenioPor Michael J. Vlach, Ph.D. 

En su defensa del amilenialismo contra el premilenialismo, Robert B. Strimple hace mención de “un solo texto premilenarista”— Los premilenaristas que supuestamente se basan únicamente en Ap 20:1-10 para su opinión de que habrá un reino terrenal de Cristo después de la segunda venida de Jesus.1 En mis propias relaciones con el tema del milenio me parece que hay una percepción común en poder de los amilenialistas y posmilenaristas de que el premilenialismo mismo se basa únicamente en Revelation20. Y supuestamente sin este pasaje el premilenialismo no tendría ningún apoyo. 

Con este artículo me referiré a la percepción de que el premilenialismo es un punto de vista de un solo pasaje. Mientras que ciertamente puede haber “premilenaristas de un texto” no es cierto que el premilenialismo se basa únicamente en Apocalipsis 20. A pesar de que Apocalipsis 20 es el único pasaje en la Biblia que menciona explícitamente los “mil años”, muchos premilenaristas creen que hay otros pasajes que son consistentes con la idea de un reino intermedio después de la época actual, pero antes del estado eterno. En pocas palabras, nuestro razonamiento es el siguiente: Además de Apocalipsis 20, varios pasajes del Antiguo Testamento predicen una época en esta tierra que es mucho mejor que la época actual en que vivimos, pero todavía no tan perfecto como el venidero estado eterno final. Por lo tanto, hay una necesidad de un reino intermedio después de la segunda venida de Jesús, pero antes del estado eterno. 

Como dice Wayne Grudem: Varios pasajes del Antiguo Testamento no parecen encajar ni en la edad presente, ni en el estado eterno. Estos pasajes indican algún momento futuro en la historia de la redención que es mucho mejor que la edad de la iglesia actual, pero que aún no ve la eliminación de todo pecado y la rebelión y la muerte de la tierra.2

Isaías 65 

Uno de estos pasajes es Isaías 65. El versículo 20, en particular, dice:

No más habrá en ella un niño que vive sólo unos pocos días, o un viejo que no llene sus días, porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito.

El tema en cuestión en este versículo, que está discutiendo las condiciones asociadas con el nuevo cielo y la nueva tierra, es la longevidad de la vida. Donde sea que esta profecía se cumpla, la gente estará viviendo longevamente que si murieran a los 100 años algo debe estar mal ya que se espera que las personas viven mucho más que eso. De hecho, se presumirá que si una persona murió a la edad de 100 años debe haber hecho algo malo. Deben ser “maldito”. Así que note dos cosas importantes aquí con Isa. 65:20-una longevidad incrementada y la presencia del pecado que trae maldiciones y la muerte. 

Ahora debemos hacer la pregunta, “¿Cuándo tendrán lugar estas condiciones descritas en Isa. 65:20? ¿Puede ser en nuestra época actual? La respuesta es claramente, No. Vivimos en un día donde la gente vive entre 70-80 años en promedio (ver Salmo 90:10). Si una persona muere al día de hoy a los 100 años podemos decir que vivió una larga vida, no una corta. Así que, ¿se cumplirá Is. 65:20 en el estado eterno por venir? La respuesta debe ser de nuevo, No. En el estado eterno ya no hay ningún pecado, la muerte, o la maldición (Apocalipsis 21:4, 22:3), así que nadie estará muriendo. 

1 Robert B. Strimple, “Amilenialismo,” Tres puntos de vista sobre el Milenio y Más Allá, ed. Darrell L. Bock (Grand Rapids: Zondervan, 1999), 118. Strimple estaba sobre todo refiriéndose a George Ladd. No estamos afirmando que Strimple está diciendo que todos los premilenaristas afirman sólo tener un pasaje para apoyar el premilenialismo. 

2 Wayne Grudem, Teología Sistemática: Introducción a la doctrina bíblica (Grand Rapids: Zondervan, 1994), 1127,2 

Por lo tanto, Isaías 65:20 debe cumplirse en una época en que es diferente de nuestra época actual, aunque distintas del estado eterno. Esto significa que debe ser un reino intermedio o lo que llamamos un milenio. Compare las tres épocas: 

Edad actual: la esperanza de vida de 70-80 años 

Reino Milenario: la esperanza de vida mucho más allá de 70-80 años, pero el pecado, la muerte, y las maldiciones existen. 

Estado Eterno: La gente vive para siempre, sin la presencia del pecado, la muerte, o una maldición. 

Esta comprensión de Isaías 65 no es reciente. Los cristianos del siglo II consideraron este pasaje como un apoyo para el premilenialismo. Martin Erdman señala que Isaías 65:20-25 formó “la base bíblica, además de Apocalipsis 20:1-10, en la que el milenarismo asiático construyó su doctrina milenarista.” 3 Este fue el caso de Justino Mártir. En referencia a Isaías 65, Justino dijo: “Isaías habló de esta manera en relación con este período de mil años”. 4 Erdman señala que la referencia de Justino a los profetas del Antiguo Testamento”, indica su confianza en el Antiguo Testamento como la fuente principal de su milenarismo. No eludió la utilización de diferentes pasajes de la Biblia hebrea para reforzar su argumento en favor de un milenio literal.”5 Asimismo, el autor de la Epístola de Bernabé era un premilenarista, y según Erdman,” sus puntos de vista milenaristas se basan parcialmente en los versículos del Antiguo Testamento.”6 

Zacarías 14 

Zacarías 14:5-17 también apoya el premilenialismo. El versículo 9 declara “Jehová será rey sobre toda la tierra” después de sus pies posarán sobre el monte de los Olivos (v. 4), pero aún queda la desobediencia y la rebeldía por parte de algunas naciones. Se prevé que Egipto y otros países serán castigados con la sequía, cuando no obedecen al Señor como deberían (vv. 18-19). Grudem explica la cuestión correctamente, así: Aquí nuevamente la descripción [Zacarías 14:5-17] no encaja con la época actual, porque el Señor es el Rey global de la tierra en esta situación. Pero no encaja en el estado eterno, debido a la desobediencia y la rebelión contra el Señor que es claramente presente.7 

Según los premilenaristas, estas condiciones de Zacarías 14 sólo pueden ocurrir en un reino intermedio entre la época actual y el estado eterno. 

Mientras que la gente de todas las naciones está siendo salvada en la era de la iglesia, las naciones mismas no obedecen a nuestro Señor (ver Salmo 2). De hecho, ellos persiguen a los que pertenecen al Señor. En el reino milenario de Jesús regirá a las naciones en tanto que está presente físicamente en la tierra. Y las naciones obedecerán y se someterán a su gobierno, pero, como señala Zacarías 14, cuando una nación no actúa como debería hay castigo. Por otra parte, en el estado eterno no habrá absolutamente ninguna desobediencia por parte de las naciones. La imagen de las naciones en el estado eterno sólo es positiva. Los reyes de las naciones aportan sus contribuciones a la Nueva Jerusalén (ver. Ap 21:24) y las hojas del árbol de la vida se dice que son para la sanidad de las naciones (ver. Ap 22:2). Para comparar: 

Edad actual: Jesús está en el cielo y las naciones todavía no se someten a Jesús como Rey. 

Reino Milenario: Jesús gobierna a las naciones en la tierra y castiga a las naciones que no actúan como deben. 

Estado Eterno: Las naciones actúan exactamente como deben, sin necesidad de castigo. 

3 Martin Erdmann, El conflicto del Milenio en la Iglesia primitiva (Eugene, OR: Wipf y Stock, 2005), 118.

4 Justino Mártir, Diálogo con Trifón, Los Padres ante nicenos 80, 1:239.

5 Erdmann, 138.

6 Erdman, 149.

7 Grudem, 1129. 

Salmo 72 

Salmo 72:8-14 es otro pasaje que tiene implicaciones para un reino intermedio: 

Dominará de mar a mar, Y desde el río hasta los confines de la tierra. 9 Ante él se postrarán los moradores del desierto, Y sus enemigos lamerán el polvo.10 Los reyes de Tarsis y de las costas traerán presentes; Los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dones.11 Todos los reyes se postrarán delante de él; Todas las naciones le servirán.12 Porque él librará al menesteroso que clamare, Y al afligido que no tuviere quien le socorra.13 Tendrá misericordia del pobre y del menesteroso, Y salvará la vida de los pobres.14 De engaño y de violencia redimirá sus almas, Y la sangre de ellos será preciosa ante sus ojos. 

Este salmo mesiánico parece ir más allá de la experiencia de Salomón a aquel del Mesías venidero. El gobierno de este rey será global (“hasta los confines de la tierra”) y “todas las naciones le servirán.” Sin embargo, los versículos 13-14 mencionan también la presencia de “los pobres y los necesitados” que necesitan rescate. Una vez más, se describen las condiciones que no puede armonizarse con el mundo actual o el estado eterno final. Como afirma Grudem, “Todo esto habla de una época muy diferente de la época actual, salvo el estado eterno en el que no hay pecado más o sufrimiento.” 8 Para comparar: 

Edad actual: el Mesías no gobierna sobre toda la tierra. 

Reino Milenario: el Mesías es dominante sobre la tierra y todavía existe la presencia de los pobres y necesitados que requieren ser rescatados. 

Estado Eterno: En esta fase no existe la presencia de los pobres y necesitados. 

Así que, ¿es el premilenialismo  un punto de vista de un solo pasaje como piensan algunos? No, en absoluto. La idea de un reino terrenal que viene después del regreso de Jesús, pero antes del estado eterno, se enseña en varios pasajes del Antiguo Testamento y el Apocalipsis 20. En el curso de la revelación progresiva, Apocalipsis 20 nos revela cuán largo será este reino intermedio  (“mil años”), pero no es la primera y única referencia a la época de ese tipo. 

Cuando alguien me dice: “Sólo hay un pasaje, Apocalipsis 20, que supuestamente enseña un milenio”,  yo le digo: “Eso no es cierto. Apocalipsis 20 me dice cuán largo será el reino intermedio terrenal de Cristo —un mil años pero otros pasajes enseñan la idea de un reino intermedio”. El Premilenarismo, por lo tanto, es una doctrina que se encuentra en el Antiguo y Nuevo testamentos.9 

8 Grudem, 1129. 

9 A propósito no hemos discutido muchos pasajes del Nuevo Testamento que son consistentes con el premilenialismo como Mat 19:28, 25:31, Hechos 1:6; Apo. 5:10 y otros que coloca la venida del reino en el futuro en el momento de la segunda venida. El punto principal para mostrar aquí es que el Antiguo Testamento enseña la idea de un  reino intermedio en la tierra.     

INCREÍBLES CONTRADICCIONES DE LA WATCHTOWER

y1p9Fq92B6paN8usoaYd2YpT1htX8NP7UnPEW6_p945nnr8gkdi8HaL8VreT_YMeOcu2q5ecksVQH0Existen personas que forman parte de la organización religiosa llamada Testigos de Jehová que van en contra de sus propias enseñanzas doctrinales, y lo que es peor aún, que contradicen lo que el mismo Señor enseña en los evangelios. Sin embargo, la sociedad Watchtower extrañamente les permite seguir adelante en la organización, y así mantener sus importantes puestos de autoridad, a pesar de haber ellos incurrido en una evidente apostasía. Ver siguiente vídeo:

 

EL ESPÍRITU SANTO NO ES UNA PERSONA

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Este tercer capítulo tiene como fin primordial escudriñar lo que es el espíritu de Dios y demostrar que el espíritu santo no es la tercera persona de una santísima trinidad.Comencemos preguntándonos: ¿En algún pasaje de la Biblia se presenta al espíritu santo como una persona independiente?o más bien ¿el espíritu santo se presenta como algo perteneciente?.

Veamos el siguiente versículo, en el cual se presenta al espíritu santo como algo perteneciente y no como un ser independiente.

Efesios 4…

30: (BAD) “No agraviéis al espíritu santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.” (Biblia al día)

30: (BLS) “No hagan que se ponga triste el espíritu santo de Dios, que es como un sello de identidad que Dios puso en ustedes, para reconocerlos cuando llegue el día en que para siempre serán liberados del pecado.” (Biblia Lenguaje Sencillo)

30: (CST-IBS) “Y que vuestra manera de vivir no cause tristeza al espíritu santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de vuestra redención.” (CST-IBS)

30: (DHH) “No hagan que se entristezca el espíritu santo de Dios, con el que ustedes han sido sellados para distinguirlos como propiedad de Dios el día en que él les dé la liberación definitiva.” (Dios Habla Hoy-1996)

30: (JER) “No entristezcáis al espíritu santo de Dios, con el que fuisteis sellados para el día de la redención.” (Jerusalén-1976)

30: (LBLA) “Y no entristezcáis al espíritu santo de Dios, por el cual fuisteis sellados para el día de la redención.” (La Biblia de las Américas)

30: (NVI) “No agravien al espíritu santo de Dios, con el cual fueron sellados para el día de la redención.” (Nueva Versión Internacional-1984)

30: (RV60) “Y no contristéis al espíritu santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.” (Reina Valera-1960)

30: (RV95) “Y no entristezcáis al espíritu santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.” (Reina Valera-1995)

30: (RVA) “Y no entristezcáis al espíritu santo de Dios en quien fuisteis sellados para el día de la redención.” (Reina Valera-1989)
30: (SRV) “Y no contristéis al espíritu santo de Dios, con el cual estáis sellados para el día de la redención.” (Spanish Reina Valera-1909)
30: (SSE) “Y no contristéis al espíritu santo de Dios, con el cual estáis sellados para el día de la redención.” (Spanish Sagradas Escrituras)

Hipótesis
 El espíritu santo no es una persona de ningún dios trino.Todo aquel que crea y afirme que el espíritu santo es la tercera persona de la santísima trinidad, no puede ser un hijo de Dios Yahwéh, ya que ningún verdadero cristiano bíblico cree en un dios que sea trino. A los únicos que les interesa creer en un dios trino son a los hijos del Diablo y también al mismo Diablo.Tanto Yahwéh como su Hijo Yahshua tienen cada uno y por separado un cuerpo espiritual (celestial), respectivamente, pero como el espíritu que mora en ellos es santo, tenemos entonces que:

El espíritu santo no es Dios Padre ni Dios hijo, ni tampoco la tercera persona de un dios trino. Porque tanto Yahwéh como Yahshua poseen un espíritu que es santo, lo cual es muy distinto a decir que el espíritu santo sea una tercera persona de un dios trino.

Argumentación

El siguiente estudio no contiene conceptos personales ni ajenos, ya que solamente está inspirado y fundamentado en las Sagradas Escrituras y no de ninguna otra fuente que no sea la sola Biblia.

Comencemos con algunos pasajes del libro de los Hechos de los apóstoles…

Hechos 6…

3 “Buscad pues, hermanos, siete varones de vosotros de buen testimonio, llenos de espíritu santo y de sabiduría, los cuales pongamos en esta obra.”

Este versículo hace la diferencia entre espíritu santo y sabiduría, por lo tanto el espíritu santo no es la sabiduría.

Hechos 8…

19 “Diciendo: Dadme también a mí esta potestad, que a cualquiera que pusiere las manos encima, reciba el espíritu santo.”

Esta potestad consistía en el poder, la potencia o la virtud que los apóstoles poseían para dar el espíritu santo de Cristo a todo aquel que tenía el corazón recto delante de Dios (Hechos 8:21). Por lo consiguiente tal potestad no es el espíritu santo, sino el poder que tiene Dios para hacer que el espíritu santo habite dentro del ser humano que tiene fe en Dios y es obediente para con él.

29 “El espíritu dijo a Felipe: “Acércate y júntate a ese carro.””

¿Pero habrá escuchado Felipe una voz literal? Pues claro que no, porque esta es solo una manera figurada que tiene Dios Padre para predicarnos cómo se vale él para que se cumpla su voluntad en hombres de fe, como Felipe, que quieren vivir en la obediencia y en la comunión con Yahwéh y Yahshua. Entonces ¿cómo es que “habló” el espíritu santo a Felipe? Pues, del mismo modo que lo hizo por medio del profeta Isaías a nuestros padres: “Y como no estuviesen de acuerdo entre sí, al retirarse, les dijo Pablo esta palabra: Bien habló el espíritu santo por medio del profeta Isaías a nuestros padres” (Hechos 28:25).

Hechos 10…

38 “Cuanto a Yahshua de Nazaret; cómo le ungió Dios de espíritu santo y de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, y sanando a todos los oprimidos del Diablo; porque Dios era con él.”

En este versículo también se observa que no es lo mismo el espíritu santo que la potencia, puesto que la letra y marca la diferencia entre el espíritu santo y la potencia. Por lo tanto el espíritu santo tampoco es la potencia de Dios.

Hechos 11…

24 “Porque era varón bueno, y lleno de espíritu santo y de fe: y mucha compañía fue agregada al Señor.”

Aquí también se nos enseña que el espíritu santo no es la fe, puesto que la letra y indica una desigualdad entre el espíritu santo y la fe.

Entonces surge la pregunta: ¿qué es el espíritu santo? y la respuesta se obtiene al leer los siguientes pasajes bíblicos:

Romanos 5…

5 “Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios está derramado en nuestros corazones por el espíritu santo que nos es dado.” 

Romanos 14…

17 “Que el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo por el espíritu santo.”

Por el espíritu santo el amor de Dios está derramado en nuestros corazones (Romanos 5:5). También se derrama la justicia, la paz y el gozo por el espíritu santo.

Juan 15…

26 “Empero cuando viniere el consolador, el cual yo os enviaré del Padre, el espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio de mí.”

Aquí está el versículo clave para comenzar a entender lo que es el espíritu santo: es el espíritu de verdad, el consolador, que procede del Padre (es algo que emana o proviene del Padre).

Romanos 15…

13 “Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz creyendo, para que abundéis en esperanza por la virtud del espíritu santo.”

Hechos 13…

52 “Y los discípulos estaban llenos de gozo, y del espíritu santo.”

Lucas 1…

67 “Y Zacarías su padre fue lleno de espíritu santo, y profetizó, diciendo:”

Lucas 2…

25 “Y he aquí, había un hombre en Jerusalén, llamado Simeón, y este hombre, justo y pío, esperaba la consolación de Israel: y el espíritu santo era sobre él.”

Hechos 9…

31 “Las iglesias entonces tenían paz por toda Judea y Galilea y Samaria, y eran edificadas, andando en el temor del Señor; y con consuelo del espíritu santo eran multiplicadas.”

Lucas 4…

1 “Y Yahshua, lleno del espíritu santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el espíritu al desierto.”
8 “Y respondiendo Yahshua, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: A tu Señor Dios adorarás, y a él solo servirás.”

Lucas 12…
12 “Porque el espíritu santo os enseñará en la misma hora lo que será necesario decir.”

Juan 14…

26 “Más el consolador, el espíritu santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho.”

Hechos 1…

8 “Más recibiréis la virtud del espíritu santo que vendrá sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra.”

Hechos 2…

4 “Y fueron todos llenos del espíritu santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, como el espíritu les daba que hablasen.”

Hechos 4…

31 “Y como hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del espíritu santo, y hablaron la palabra de Dios con confianza.”

Ahora bien, en muchas ocasiones, la palabra de Dios personifica, o presenta como personas, a cosas que no lo son, y no por ello quiere decir que dichas representaciones lleven un significado literal. Veamos algunos ejemplos:

Génesis 4…

10 “Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra.”

Proverbios 1…

20 “La sabiduría clama de fuera, da su voz en las plazas:” 

Proverbios 7…

4 “Di a la sabiduría: Tú eres mi hermana; Y a la inteligencia llama parienta:”

Proverbios 8…

1 “¿No clama la sabiduría, y da su voz la inteligencia?”

Proverbios 9…

6 “Dejad las simplezas, y vivid; Y andad por el camino de la inteligencia.”

Lucas 7…

35 “Mas la sabiduría es justificada de todos sus hijos.”

Romanos 5…

14 “No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aún en los que no pecaron a la manera de la rebelión de Adán; el cual es figura del que había de venir.”

17 “Porque, si por un delito reinó la muerte por uno, mucho más reinarán en vida por un Yahshua los que reciben la abundancia de gracia, y del don de la justicia.”

21 “Para que, de la manera que el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna por Yahshua Señor nuestro.”

Romanos 6…

12 “No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, para que le obedezcáis en sus concupiscencias;”

Revelaciones 20…

14 “Y el infierno y la muerte fueron lanzados en el lago de fuego. Esta es la muerte segunda.”

Isaías 14…

8 “Aún los cipreses se regocijaron a causa de ti, y los cedros del Líbano, diciendo: desde que tú pereciste, no ha subido cortador contra nosotros.”.

En los recientes pasajes se lee, por ejemplo, que la sangre de Abel HABLA (Génesis 4:10), sin embargo, no por ello vamos a decir que la Sangre es una persona. Lo mismo sucede con la sabiduría (Proverbios 1:20), la inteligencia (Proverbios 7:4), la gracia (Romanos 5:21), la muerte (Romanos 5:14), el infierno (Revelaciones 20:14), el pecado (Romanos 6:12), los árboles (Isaías 14:8): todos son personificados, pero no por ello significan, literalmente, que sean personas.

Mateo 3…

11 “Yo los bautizo a ustedes con agua para que se arrepientan. Pero el que viene después de mí es más poderoso que yo, y ni siquiera merezco llevarle las sandalias. Él los bautizará con el espíritu santo y con fuego.”

Lucas 1…

41 “Y aconteció, que como oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del espíritu santo,”

Hechos 10…

38 “Cuanto a Yahshua de Nazaret; cómo le ungió Dios de espíritu santo y de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, y sanando a todos los oprimidos del Diablo; porque Dios era con él”

Por lo consiguiente, es totalmente imposible que el espíritu santo sea una persona, porque: al ser “bautizados con él” (Mateo 3:11); al ser “llenados de él” (Lucas 1:41); y al ser “ungidos con él” (Hechos 10:38), son manifestaciones que de ninguna manera resultan apropiadas para referirnos a una persona, muy por el contrario dichas expresiones niegan que lo sea.

Hechos 10…

38 “Cuanto a Yahshua de Nazaret; cómo le ungió Dios de espíritu santo y de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, y sanando a todos los oprimidos del Diablo; porque Dios era con él.”

Ratifico, expresiones como esta: “le ungió Dios de espíritu santo” es imposible que se refiera a alguien sino a algo.
Dios Padre Todopoderoso derrama y/o unge de su espíritu que es santo a todos aquellos que tienen fe en él y debido a esta fe viva es que los cristianos obran de acuerdo a la voluntad de Dios. Eso que derrama y/o unge imperiosamente tiene que ser algo, ¡no puede ser alguien!.

Escudriñemos, a continuación, quiénes son los que estaban en el principio:

 Génesis 1…

1 “En el principio crió Dios los cielos y la tierra.”

Hebreos 1…

2 “en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;”

10 “Y: Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos.”

1 Juan 1…

1 “Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos mirado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida;”
En el principio, las escrituras no reflejan a una tercera persona que forme parte de una misteriosa “trinidad”.

Continuemos el estudio con otros textos bíblicos:

Juan 1…

3 “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.”

10 “En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.”

1 Corintios 8…

6 “para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor,  Yahshua, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él.”En este versículo de la carta de Pablo a los corintios se lee que sólo hay un Dios, el Padre, y un solo Señor, Yahshua. Y ¿por qué Pablo no mencionó al espíritu santo en tan importante declaración de fe?… Si el espíritu santo fuese de verdad “la tercera persona de un Dios trino” entonces dicho apóstol lo hubiese nombrado.Definitivamente, si el apóstol Pablo no lo nombró es porque la fe de Pablo no era trinitaria.

Colosenses 1…

16 “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.”

Hebreos 11…

3 “Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.”

De estos anteriores versículos obtenemos lo que sigue:
Por la palabra de Dios ha sido constituido el universo (Hebreos 11:3), y todo fue creado por medio de Yahshua y para Yahshua (Colosenses 1:16), por medio del cual son todas las cosas, (1 Corintios 8:6), y el mundo por él fue hecho (Juan 1:10), y todas las cosas por él fueron hechas (Juan 1:3).
En conclusión, fue Dios Padre Yahwéh quien creó todas las cosas, pero toda la creación fue hecha (fue llevada a cabo) por medio de su Hijo Yahshua y para su Hijo Yahshua. En otras palabras, fue Dios Padre Yahwéh el que preparó todo la creación, él fue quien la diseñó, y fue su Hijo Yahshua quien la ejecutó.

Al margen, veamos lo que dice también

1 Juan 1…

14 “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.”

Cabe aclarar, con este  pasaje, que el Verbo antes de haberse hecho carne, ¡ya existía! pero con un cuerpo celestial y no con un cuerpo mortal como cuando fue engendrado en el vientre de María.

Ya demostramos, en el primer capítulo de este libro, a quién representa el Árbol de Vida. Ahora también ya conocemos quién es el Verbo de Vida, es el Señor, el Hijo de Dios, Yahshua. Por lo tanto, quien estaba en el Edén junto a Adán, Eva y la bestia Satanás, fue indudablemente el Señor Yahshua, pero no con un cuerpo terrenal como el de Adán, Eva y Satanás, sino con un cuerpo celestial como el cuerpo de su Padre Yahwéh.

Pasemos ahora a Génesis 1…

2 “Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo, y el espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas.”

Leamos también a Job 33…

4 “El espíritu de Dios me hizo,y el soplo del Omnipotente me dio vida.”

Miqueas 3…

8 “Yo empero estoy lleno de fuerza del espíritu de Yahwéh, y de juicio, y de fortaleza, para denunciar a Jacob su rebelión, y a Israel su pecado.”

Y a Mateo 12…

28 “Y si por espíritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.”

En estos versículos de Job 33:4 y de Mateo 12:28, la Biblia identifica al espíritu de Dios como un espíritu sumamente poderoso, que solo emana del Dios Omnipotente: Dios Padre Yahwéh. Pero en Génesis 1:2 se interpreta de una manera más precisa aún, porque hace referencia a dicho espíritu como un espíritu inmensamente fuerte y activo, que solo lo tiene Dios Padre Yahweh. Este concepto cuenta con el gran apoyo de toda la Biblia, sin embargo no podemos afirmar que el espíritu de Dios Padre, que es el espíritu poderoso del Dios Supremo, ¡un poder incomparable y omnipotente!, sea de igual magnitud e intensidad al del espíritu de su Hijo Yahshua. En cambio, cuando nos referimos a la santidad de ambos sí que podemos afirmar que es idénticamente igual.

En la Biblia se nos advierte que el Señor Yahshua fue declarado Hijo de Dios con potencia, según el espíritu de santidad, pero no con IGUAL potencia a la de su Padre Celestial:

Romanos 1…

4 “El cual fue declarado Hijo de Dios con potencia, según el espíritu de santidad, por la resurrección de los muertos, de Yahshua Señor nuestro.”

Como conclusión, reiteramos, que el poder Supremo y Todopoderoso solo le corresponde al espíritu de Dios Padre Yahwéh.

Lo comprobemos con los siguiente textos:

Jueces 14…

6 “Y el espíritu de Yahwéh vino sobre Sansón, quien despedazó al león como quien despedaza un cabrito”.

Hechos 2…

32 “A este Yahshua resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.”

Hechos 4…

10 “Sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Yahshua de Nazaret, al que vosotros crucificasteis y Dios le resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano.”

Romanos 15…

19 “Con potencia de milagros y prodigios, en virtud del espíritu de Dios: de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, he llenado todo del evangelio de Cristo.”

Gálatas 1…

1 “PABLO, apóstol, (no de los hombres ni por hombre, más por Yahshua y por Dios el Padre, que lo resucitó de los muertos),”

1 Pedro 1…

21 “Que por él creéis a Dios, el cual le resucitó de los muertos, y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sea en Dios.”

Con todos los textos que acabamos de mencionar queda demostrado que el espíritu de Dios Yahwéh es un espíritu sumamente poderoso, Supremo, Todopoderoso y Omnipotente, cuya fuerza activa es única e incomparable, que todo lo puede.

Vayamos ahora a Génesis 1…

26 “Entonces dijo Dios: ” Hagamos al hombre a nuestra imagen,  conforme a nuestra semejanza;  y tenga potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y las bestias, sobre toda la tierra y sobre todo animal que se arrastra sobre la tierra.”

Si Dios Padre fue quien dijo: “Hagamos al hombre” (Génesis 1:26) es INCUESTIONABLE que Yahwéh estaba hablándole a alguien y no a él mismo. ¿Y a quién se estaba dirigiendo?, pues a su Hijo Yahshua: el Verbo de vida. Por lo consiguiente, tanto Dios Padre como Dios Hijo tienen una misma ESENCIA o NATURALEZA DIVINA, ya que Dios Padre dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza;” (Génesis:1:26). Y si el hombre fue hecho a imagen y semejanza de Yahwéh y de Yahshua, es por demás evidente y contundente que en ellos dos mora una misma ESENCIA DIVINA que es santa, es decir, un mismo espíritu santo.

Ahora bien, ningún ser humano de la descendencia de Satanás y Eva, ni tampoco de la genealogía de Adán y Eva puede sostener que su espíritu haya logrado la santidad por sí solo. Solamente existe un solo espíritu que es santo, por sí mismo, sin la necesidad de ningún otro, y éste es únicamente el espíritu de Dios, que es solo uno y no dos. Por lo consiguiente, el espíritu santo de Dios no puede ser una persona o un ser, porque ninguna persona puede habitar dentro de otra. El espíritu santo por ser un espíritu y no una persona es que puede habitar en millones de seres humanos con vida. En cambio, el espíritu del Diablo no puede morar simultáneamente en más de un cuerpo que respira (Lucas 22:3). El Diablo no tiene ese poder, su poder es limitado, pero sí puede suceder, y de hecho sucede, que muchos espíritus inmundos, ¡distintos!, lleguen a habitar en un solo cuerpo humano con aliento de vida (Marcos 5:9, Lucas 8:30).

Volviendo al espíritu santo de Dios, dicho espíritu reside tanto en Dios Padre como Dios Hijo como así también en todos los hijos de Dios que ya juntaron su espíritu con el espíritu santo de Cristo. Estos seres humanos que fueron ungidos por el espíritu santo de Dios son los verdaderos y auténticos hijos del Altísimo, porque sus espíritus ya se unieron con el espíritu santo de Cristo (Romanos 8:16).

En el siguiente pasaje se puede constatar que el espíritu santo que mora en Dios Padre Yahwéh es el mismo espíritu santo que también mora en Dios Hijo Yahshua. Y aunque no leamos en Romanos 8:9 la palabra “santo” ningún hijo de Dios puede negar que el espíritu de Dios ES SANTO (ver Efesios 4:30) y que habita tanto en Yahwéh como en Yahshua:

Romanos 8…

9 “Más vosotros no estáis en la carne, sino en el espíritu, si es que el espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el espíritu de Cristo, el tal no es de él.”Pasemos a continuación a escudriñar, más en profundidad, lo que es el espíritu santo:

Si el “Espíritu Santo” fuera realmente una persona, debería tener un nombre personal, como lo tiene Dios Padre cuyo nombre es Yahwéh; y como lo tiene Dios Hijo cuyo nombre es Yahshua, y como lo tenemos también nosotros, tanto Ud. como yo, ¿verdad?. Sin embargo al espíritu santo en ningún versículo de la Biblia se le asigna ¡un nombre personal!, entonces, ¡cómo es que el espíritu santo pueda ser una persona y no tener un nombre propio, personal!. Sencilla y llanamente es porque el espíritu santo no es una persona, ¿y por qué no es una persona? porque el espíritu santo es el espíritu que la persona de Dios posee (Efesios 4:30).

Leamos con detenimiento, otros importantes pasajes para ver si el “Espíritu Santo” aparece sentado a la izquierda del trono de Dios Padre, ya que a la derecha, es sabido, se encuentra Dios Hijo.

Juan 1…

29 “El siguiente día ve Juan a Yahshua que venía a él, y dice: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.”

Hebreos 12…

2 “Puestos los ojos en al autor y consumador de la fe, en Yahshua; el cual, habiéndole sido propuesto gozo, sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, y sentóse a la diestra del trono de Dios.”

Revelación 7…

10 “Y clamaban en alta voz, diciendo: Salvación a nuestro Dios que está sentado sobre el trono, y al Cordero.”

En este versículo de Revelaciones, los miembros de la gran muchedumbre dan gracias a Dios y al Cordero por la salvación. Sin embargo no expresan ¡¡ningún agradecimiento al “Espíritu Santo”!!… y ¿por qué será? ¿será que se olvidaron de darle las gracias, o será que lo ignoraron? o ¿será porque el espíritu santo no es una persona?.

Si fuera cierto que “tres personas distintas forman un solo Dios verdadero”, entonces deberían ser tres los nombrados en Apocalipsis 7:10, pero como no son tres los que se nombran sino dos, es que el misterioso “dios trino” no está formado por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, sino por otras tres personas totalmente distintas que serán nombradas al final de este capítulo.

Mateo 1…

18 “El nacimiento de Yahshua, el Cristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del espíritu santo.”

20 “Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del espíritu santo es.”

El Evangelio nos manifiesta en estos pasajes que la virgen María fue concebida por el espíritu santo. Y si el espíritu santo fuera una tercera persona divina, entonces el verdadero Padre de Yahshua no sería Dios Yahwéh sino el “Espíritu Santo”. Obviamente, quien aborda a esta conclusión no está en la VERDAD, puesto que Dios Padre Yahwéh nunca enseñó que el Padre de Yahshua fuera el “Espíritu Santo”. El Padre de Yahshua predicó siempre que es él, es decir Yahwéh, el Padre Celestial de Yahshua y no la tercera persona de una deidad.

Pasemos ahora a Lucas 1…

35 “Respondiendo el ángel, le dijo: El espíritu santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.”

Lucas 24…

49 “He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.”

Ciertamente con estos dos versículos de Lucas se verifica contundentemente que el espíritu santo es poderoso porque viene desde lo alto, es decir desde el Altísimo. Pero dejemos bien en claro también que el poder del espíritu santo que emana de Dios Padre y que lo recibió Cristo y también nosotros, los verdaderos cristianos bíblicos, no es de igual magnitud e intensidad a todo el poder omnipotente que tiene el espíritu de Dios Padre Yahwéh, Todopoderoso. Repito, el espíritu santo que reciben los hijos de Dios ¡sí es poderoso! pero en menor escala o medida si lo comparamos con todo el poder que posee ¡¡el espíritu de Dios Todopoderoso!!.

Pasemos a continuación a:

Gálatas 4…

6 “Y por cuanto sois hijos, Dios envió a nuestros corazones el espíritu de su Hijo, que clama: “Abba, Padre.””

Juan 14…

23 “Respondió Yahshua y le dijo: – Si alguno me ama, mi palabra guardará. Y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos nuestra morada con él.”

 Si alguien dice que no tiene el espíritu santo de Dios y del Cristo que lo haga clamar “Abba, Padre”, quiere decir entonces que ese ser humano no es del Cristo, por lo tanto si no es un cristiano ¡es un hijo del Diablo! al decir que no tiene el espíritu santo.

Quienes poseen el espíritu santo no tienen a una tercera persona divina, sino que tienen al PADRE Yahwéh y al HIJO Yahshua, los cuales hacen morada en sus hijos por medio de su santo espíritu (Juan 14:23).

Por lo tanto, todo aquel que sí recibe el espíritu santo de Dios sí es un hijo del Altísimo por medio del espíritu santo de Cristo (Gálatas 4:6).

Hechos 28…

25 “Como ellos no estaban de acuerdo entre sí, se iban cuando Pablo les dijo una última palabra: – Bien habló el espíritu santo por medio del profeta Isaías a vuestros padres, diciendo:”

26 “- Ve a este pueblo y diles: “De oído oiréis y jamás entenderéis; y viendo veréis y nunca percibiréis.””

27 “Porque el corazón de este pueblo se ha vuelto insensible y con los oídos oyeron torpemente. Han cerrado sus ojos de manera que no vean con los ojos, ni oigan con los oídos, ni entiendan con el corazón, ni se conviertan. Y yo los sanaré.”

Isaías 6…

9 “Y dijo: – Ve y di a este pueblo: “Oíd bien, pero no entendáis; y mirad bien, pero no comprendáis.””

En Isaías 6:9 se observa que Yahwéh fue quien habló al profeta Isaías. Sin embargo, en Hechos 28:25 Pablo dijo que fue el espíritu santo el que habló por medio de Isaías. Y como Pablo comprendía perfectamente que la esencia de Yahwéh está en su espíritu es que dicho apóstol personificó al espíritu santo de Dios como si fuera una persona. Porque repito, la esencia de toda persona se encuentra en su espíritu. Por lo tanto fue Yahwéh quien hablaba a Isaías, pero Yahwéh lo hacía por medio de su espíritu santo que ya se había unido al espíritu de Isaías.

Hebreos 1…

1 “Dios, habiendo hablado en otro tiempo muchas veces y de muchas maneras a los padres por los profetas,”.

Una de esas maneras es por medio del espíritu santo que ya se había unido a cada uno de los espíritus de los profetas hebreos.

2 “En estos últimos días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por medio de quien, asimismo, hizo el universo.”.

Otra de esas maneras fue por medio de su Hijo, Yahshua.

Vamos ahora con Mateo 3…

11 “Yo los bautizo a ustedes con agua para que se arrepientan. Pero el que viene después de mí es más poderoso que yo, y ni siquiera merezco llevarle las sandalias. Él los bautizará con el espíritu santo y con fuego.”

En este versículo, la Biblia se refiere al espíritu santo de modo impersonal, pues se lo compara con agua y fuego (Mateo 3:11), por lo tanto, aquí, en este pasaje de Mateo, el espíritu santo no puede ser alguien sino algo.

16 “Y vio al espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él”.

Aquí, tampoco podemos insinuar que el espíritu santo sea una persona porque cuando Cristo se bautizó, el espíritu santo descendió en forma de paloma (Mateo 3:16), y no como persona.

Veamos también Efesios 5…

18 “No se emborrachen con vino, que lleva al desenfreno. Al contrario, sean llenos del espíritu.”

Aquí también se entiende perfectamente que el espíritu santo no es una persona, puesto que se insta a los seres humanos a que sean llenos con el espíritu santo y no con vino. Nuevamente, se lo distingue al espíritu santo como algo y no como alguien.

Hechos 7…

55 “Pero Esteban, lleno del espíritu santo, fijó la mirada en el cielo y vio la gloria de Dios, y a Yahshua de pie a la derecha de Dios.”

56 “ – ¡Veo el cielo abierto –exclamó–, y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios!”

57 “Entonces ellos, gritando a voz en cuello, se taparon los oídos y todos a una se abalanzaron sobre él,”

58 “lo sacaron a empellones fuera de la ciudad y comenzaron a apedrearlo. Los acusadores le encargaron sus mantos a un joven llamado Saulo.”

Cuando Esteban tuvo una visión de la Gloria del Altísimo, y con Yahshua de pie a la derecha de Dios (Hechos 7:55, 56), fue cuando dicho discípulo fue apedreado (Hechos 7:57-58). Observe Ud., mi respetable lector, que en estos pasajes no se lo menciona al espíritu santo, (Hechos 7:56), ¿verdad que no se lo menciona?. Entonces ¿cómo puede explicarse que la tercera persona de la santísima trinidad no haya estado presente en esta visión que tuvo Esteban? Si este discípulo no vio al espíritu santo es sencillamente porque el espíritu santo no es una persona real como sí lo son Dios Padre Yahwéh y Dios Hijo Yahshua.

Continuemos ahora con Hechos 5…

3 “Pedro le reprendió: Ananías, ¿por qué has permitido que Satanás llene tu corazón para mentirle al espíritu santo diciendo que este dinero es el resultado total de la venta? ¿Acaso no era tuya la propiedad?”

4 “Podías haber hecho con ella como mejor te hubiera parecido: venderla o quedarte con ella. ¿Por qué has actuado así? ¡No nos has mentido a nosotros, sino a Dios!”

En Hechos 5:3 leemos que Pedro dijo a Ananías que había mentido al espíritu santo, y seguidamente, en Hechos 5:4, Pedro también dijo que había mentido a DIOS (Yahwéh). ¿Implica esto que el espíritu santo sea Dios Padre Yahwéh?, ¡por supuesto que no!.

Como el espíritu santo es la esencia intrínseca de la persona de Yahwéh, es que resulta que quien miente al espíritu santo, está, implícitamente, mintiendo al propio Dios Padre. Tengamos en cuenta que Pedro no dijo que Ananías había mentido a la “tercera persona de la santísima trinidad” sino que dijo que había mentido al propio DIOS PADRE, ¿y por qué? porque el espíritu santo es el propio espíritu del Dios Padre (Efesios 4:30) que mora dentro de él. Yahshua simplemente personificó al espíritu santo, atribuyéndole la misión de consolar a sus discípulos, y esa misma tarea ¡es la que llevo a cabo Yahshua con sus discípulos!.

Pasemos ahora a analizar el significado de la palabra don
 según la R.A.E.:don.(Del lat. donum).

1. m. Dádiva, presente o regalo.

2. m. Bien natural o sobrenatural que tiene el cristiano, respecto a Dios, de quien lo recibe.

3. m. Gracia especial o habilidad para hacer algo. U. t. en sent. irón.

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Ahora sí consultamos las Sagradas Escrituras:

Efesios 4…

8 “Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres.”

1 Corintios 12…

5 “Y hay repartimiento de ministerios; más el mismo Señor es.”

11 “Y él mismo dio unos, ciertamente apóstoles; y otros, profetas; y otros, evangelistas; y otros, pastores y doctores;”

12 “Para perfección de los santos, para la obra del ministerio, para edificación del cuerpo de Cristo;”

Hechos 2…

38 “Y Pedro les dice: Arrepentios, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Yahshua para perdón de los pecados; y recibiréis el don del espíritu santo.”

1 Corintios 12…

4 “Empero hay repartimiento de dones; más el mismo espíritu es.”

1 Corintios 7…

7 “Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo: empero cada uno tiene su propio don de Dios; uno a la verdad así, y otro así.”

1 Corintios 12…

1 “Y acerca de los dones espirituales, no quiero, hermanos, que ignoréis.”

3 “Por tanto os hago saber, que nadie que hable por espíritu de Dios, llama anatema a Yahshua; y nadie puede llamar a Yahshua Señor, sino por espíritu santo.”

9 “A otro, fe por el mismo espíritu, y a otro, dones de sanidades por el mismo espíritu;”

Ciertamente, por medio del bautismo EN NOMBRE DE YAHSHUA y no en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, es como el ser humano recibe el don del espíritu santo. Lo veamos:

“Pedro les dijo: – Arrepentios y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Yahshua para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del espíritu santo.” (Hechos 2:38)

“Estando aún hablando Pedro estas palabras, el espíritu santo cayó sobre todos los que oían el sermón.” (Hechos 10:44)

 “Y los creyentes de la circuncisión que habían venido con Pedro quedaron asombrados, porque el don del espíritu santo fue derramado también sobre los gentiles;” (Hechos 10:45)Ahora sí cabe reflexionar sobre lo siguiente:

1 Corintios 2…

10 “Empero Dios nos lo reveló a nosotros por el espíritu: porque el espíritu todo lo escudriña, aún lo profundo de Dios.”

11 “Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el espíritu de Dios.”

12 “Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el espíritu que viene de Dios, para conocer las gracias que Dios nos ha otorgado,”

Por lo tanto, dejemos bien en claro, que:

Uno es el espíritu del mundo que es el de aquella bestia de nombre Satanás que fornicó con Eva (ver Génesis 3:6,7 junto a 1 Corintios 2:12), otro es el espíritu de Dios (1 Corintios 2:11) y otro es el espíritu que posee cada ser humano que todo lo escudriña (1 Corintios 2:10).

Pasemos ahora a examinar, lo que es la “santísima” trinidad:

Consultemos Revelación 12…

17 “Entonces el dragón fue airado contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra los otros de la simiente de ella, los cuales guardan los mandamientos de Dios, y tienen el testimonio de Cristo.”

En este pasaje, cuando dice la simiente de ella (ver Génesis 3:15) se refiere, en gran porcentaje, a la descendencia de Adán y Eva que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio del Mesías, vale decir, los verdaderos cristianos (los hijos de Dios).

Sigamos con Revelación 13…

4 “Y adoraron al dragón que había dado la potestad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién es semejante a la bestia, y quién podrá lidiar con ella?”

Este dragón, simbólicamente, representa al DIABLO, y aquí se lo puede describir como un animal con pies y alas, que pone huevos (ovíparo), de singular voracidad y fiereza, una especie de reptil terrestre, figura de la antigua “serpiente” (ver Génesis 3:4). De modo que dicho “dragón”, ya no será el mismo animal gigante y de gran fuerza física como aquel que vivió en los tiempos de Adán y Eva, sino que ahora se manifestará a través de un ser humano (ver Revelaciones 16:13), llevando el mismo espíritu malo (ver Mateo 8:28) que tenía la antigua bestia cuando fornicó con Eva (ver Génesis 3:13). Este ser humano, el dragón, es el que dará potestad a la bestia 666 (hijo del Diablo), y será tal el poder que muchos se preguntarán: ¿quién podrá lidiar con la bestia? (Revelaciones 13:4).Continuemos con Revelaciones (Apocalipsis) 16…

13 “Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas:”

Por lo tanto, de aquí sí que se obtiene, el misterio de la MALÍSIMA trinidad: el dragón, la bestia, y el falso profeta; son tres personas distintas y un solo MAL verdadero…
¡¡¡El dios trino no era falso, pues aquí se ha revelado!!!

Y para terminar, Revelación (Apocalipsis) 20…

10 “Y el Diablo que los engañaba, fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde está la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche para siempre jamás.”

Amén.

Tesis

No hay ni una sola evidencia bíblica donde podamos constatar que los apóstoles o discípulos hayan orado al “Espíritu Santo” o que hayan orado a Dios Padre Yahwéh por medio de dicho espíritu, mientras que sí nos consta que los cristianos oraron al Padre Celestial utilizando como único intercesor a su Hijo Yahshua. (1 Timoteo 2:4)

Ahora bien, las Santas Escrituras nos muestran que el espíritu santo enseña (Juan 14:26), da testimonio (Juan 15:26), guía a la verdad (Juan 16:13), hace prohibiciones (Hechos 16:6), envía (Hechos 13:4) y que habla a personas (Hechos 8:29). Pero todas estas expresiones son tan sólo formas figuradas que Dios utiliza para llevar a cabo el cumplimiento de sus propósitos, es decir, su voluntad. Y lo hace a través del espíritu del ser humano con vida, que ya fue santificado por el espíritu santo.

Ningún espíritu “habla” directamente por emisión propia, por sí solo y con voz literal, si no está habitando en algún cuerpo humano que respira. Tampoco el espíritu santo “habla” literalmente por sí solo, como si fuera un emisor (un ser) independiente. El espíritu santo “habla” porque primero se unió a un espíritu que mora dentro del cuerpo de una persona viviente que obedece el mandato divino.

Ratifico, todos los espíritus necesitan de un cuerpo humano, con aliento de vida, para poder “hablar”. Y cuando las Sagradas Escrituras nos enseña que el espíritu santo “habló” fue por medio de los espíritus de cada uno de los seres humanos con vida que ya se unieron al espíritu santo de Dios.

No existe ni un solo versículo en toda la Biblia donde leamos que los apóstoles hayan ESCUCHADO la voz del espíritu santo. Y ¿por qué? porque el que tiene voz no es el espíritu santo, sino el cuerpo de una persona viviente donde mora el espíritu santo. Tampoco disponemos de registros bíblicos en los cuales tomemos conocimiento que el espíritu santo le “habló” a Dios Padre Yahwéh o al Señor Yahshua. Y ¿por qué? porque el espíritu santo no es una persona, es un espíritu.

Conclusión

Resumiendo este trabajo llegamos a:

- Que el Señor Yahshua jamás nos dio a conocer a un Dios “trino”, sino a un Dios supremo que es el Padre:

“Nadie ha visto jamás a Dios; pero su Hijo único, que está siempre con el Padre, nos lo ha dado a conocer.” (Juan 1:18)

“Vuestra oración debe ser así: “Padre nuestro que estás en los cielos…” (Mateo 6:9-15).

- Que existen muchos textos bíblicos en los que se nombra solo al Padre y al Hijo, omitiéndolo al espíritu santo. Y ¿por qué? porque el espíritu santo no es una persona divina, ni un ser igual a Dios.

- Que no existe ningún texto bíblico donde se designe que Dios Padre, Dios Hijo y el espíritu santo sean tres personas Divinas, ni que constituyan un solo Dios verdadero, ni tampoco que cada uno de los tres tengan “idéntica omnipotencia” y/o que los tres sean “igualmente increados”.- Que los hijos del Diablo siempre van a objetar diciendo que en 2 Corintios 13:14 se los nombra juntos al Padre, al Hijo y al espíritu santo. Pero de ninguna manera dicho pasaje expresa que el espíritu santo sea Dios o que el espíritu santo sea la tercera persona de una “Deidad Trina y Una”. También en 1 Timoteo 5:21 se menciona juntos a Dios, a Cristo y a los ángeles; y no por ello quiere decir que los ángeles de Dios formen una deidad con Yahwéh y con Yahshua.

Gracia y Paz.

Miguel Marcelo Cuadras.

“Cuando él comenzare a tocar la trompeta,
 el misterio de Dios será consumado” (Revelación 10:7).

POLÍTICA DE ENCUBRIMIENTO DE PEDERASTAS DE LA WACHTOWER

watchtower1Les mostramos en este video la Revista de la Atalaya de fecha 1 de noviembre de 1995, págs 27, 28, 29, donde se indica cuál debe ser la política que deben aplicar los ancianos en asuntos de abuso de niños por parte de sus potenciales miembros pederastas Testigos de Jehová dentro de sus congregaciones.

LA OMNIPOTENTE SOCIEDAD WATCHTOWER DICE QUE HABLA POR DIOS Y QUE NADIE SE SALVA FUERA DE ELLA

watchtowerAl investigar la literatura de la Atalaya, la imagen de una organización/culto  surge bastante fuerte. La revista La atalaya nunca deja cualquier oportunidad de promover a la “Organización” teocrática de Jehová. Echemos un vistazo a algunas de las declaraciones formuladas por la Watchtower.

En primer lugar, es de gran importancia machacar en la “autoridad” de la “organización”. Cualquier persona que ha ido a la escuela teocrática de obediencia está familiarizado con ellas. Resistirse a la omnipotente “Organización” Watchtawer es resistirse al mismo Jesús!.

Para mantener el liderazgo de Cristo es necesario obedecer a la organización que él dirige personalmente. Hacer lo que la organización dice, es hacer lo que Jesús dice. Resistirse a la organización es resistir al mismo Jesús. [La Atalaya, 1 de mayo de 1959, página 269]

Vean el siguiente vídeo:

DAMA EX TESTIGO DE JEHOVÁ DA SU TESTIMONIO DE SU MILITANCIA DENTRO DEL CULTO JEHOVÍSTA

cartas1Mi experiencia dentro de los TJ es bien larga, pues son más de 35 años, aunque trataré de resumirla. Conocí a los TJ a los 14 años, y fue mi madre la que entró primero a esta religión, y yo la seguí por temor a ser destruida en Armagedón. Pasaron los años y entonces conocí a mi esposo, TRANSITO LEÓN RODRIGUEZ, con el cual llevo 35 años de casada y procreamos 3 hijos. El fue anciano de los Testigos de Jehová por muchos años. Cuando mis hijos mayores empezaron a ir a la universidad, se inició una persecución de parte de los ancianos en contra de mi esposo, TRANSITO LEÓN RODRIGUEZ. El les dijo que no estaba dispuesto a truncarles la vida a sus hijos por las ideas estúpidas de la Watchtower sobre la educación superior, y por esto lo empezaron a “perseguir”, y fue tanto que mi esposo presentó un estado de estrés que terminó con una diabetes y una epilepsia que lo llevó a estar una semana en la UTI por su estado epiléptico. Tuvo una operación de 9 horas en la cual se le implantó en su brazo derecho una prótesis de titanio. Su brazo se desmembró con el ataque de epilepsia.

Pasó el tiempo y mi esposo siguió yendo a las  reuniones, pero ya no era lo mismo, aunque siguió como anciano. Al poco tiempo en la congregación se presentó un caso de adulterio. El presidente de la congregación (Lo Barnechea, Stgo de chile) llamado F T, que también era presidente del comité de enlace, estaba cometiendo adulterio con una precursora. Los ancianos restantes se reunieron con mi esposo y le comentaron que querían mandar una carta a la WT para que no los expulsaran sino que sólo arreglaran como bajo cuerdas este asunto. Mi esposo les comentó que no se podía hacer  y que él no estaba de acuerdo. De ahí en adelante la persecución a mi esposo se hizo intolerable. Por este motivo le pidieron a otra precursora llamada L.M que hiciera acusaciones falsas en contra de mi esposo… y así lo hizo, por lo que lo citaron al Comité Judicial. En este comité le expresaron  que dejaría de ser anciano debido a estas acusaciones. Mi esposo pidió una reunión con todos y que trajeran testigos de su supuesta falta, lo cual nunca sucedió. Mi esposo fue descalificado como anciano, y la precursora después de un tiempo le pidió disculpas y le dijo que la habían utilizado. De ahí dejamos de ir a las reuniones los 5 miembros de mi familia.

Luego mi esposo se puso a averiguar muchas cosas erróneas de la WT. El empezó a juntarse con un grupo de amigos, todos ex Testigos de Jehová, y todos llegamos a la misma conclusión: esta organización es falsa, mentirosa, ruin que sólo utiliza a sus fieles seguidores a su antojo. A mi esposo de nuevo lo empezaron a perseguir para que ahora entregara una carta de renuncia. Él no lo hizo  y siguieron visitándolo, hasta que un día llegó un anciano a  11 de la noche y estuvo pidiéndole a mi esposo que renunciara. Después le dijo que lo citaban a un comité porque habían otras acusaciones en contra de él , pero mi esposo le dijo que ya estaba bueno de estupideces y que se fuera de nuestra casa y que no participaría del comité. Cuento corto este asunto para no extenderme mucho. Dentro de la semana dicho anciano lo llama y le dice que estaba expulsado por apóstata, es decir, lo expulsaron vía telefónica. A mi hijo mayor lo desasociaron y a mí también, todo vía telefónica, por haber yo apoyado a mi esposo en su decisión de no ir al comité. Mi esposo entregó una carta que aún no recibe respuesta donde él les dice lo que él pensaba de esta organización y creo que nunca la contestarán. Ahora tenemos un grupo de personas, todos ex Testigos de Jehová, con quienes nos reunimos siempre en nuestra casa para contarnos nuestras experiencias, que no son pocas, por cierto. La mayoría estuvo más de 20 años en esta organización. Ya somos más de 15 personas que nos reunimos.

Por  esto doy mi testimonio para poder ponerme en contacto con más ex Testigos de Jehová de Santiago de Chile o sus alrededores. En este grupo de ex Testigos de Jehová hemos encontrado la hermandad, el amor, la buena amistad, la consideración, etc, que nunca vimos en la WT.

Sinceramente,

TRANSITO LEÓN RODRIGUEZ Y PATRICIA MATURANA B.

 

patricia.maturana.berrios@gmail.com (VER VÍDEO DE ABAJO)

SITIOS WEB RECOMENDADOS POR APOLOGISTA SOCINIANO

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www.elevangeliodelreino.org

www.yeshuahamashiaj.org

www.esnips.com/web/BibleTachings

http://elevangeliodelreino.wordpress.com

www.ladoctrinadediosblogspot.com

www.geocities.com/athens/olympus/5257

www.restorationfellowship.org

www.evangeliocristiano.com

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http://www.theupsidedownchurch.com/thesoundofthetrumpet

http://www.biblelight.org/

http://www.theway.org/

http://www.theologicalperspectives.com/

http://www.angelfire.com/space/thegospeltruth/trinity.html

http://www.angelfire.com/hi2/YAHWEHFrank/TrinityLinks.html

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 http://sonofyah.wordpress.com/

http://www.afterlife.co.nz

http://godandson.reslight.net/

¿ES LA TRINIDAD UNA DOCTRINA BÍBLICA?¿DEBERÍAMOS CREER EN ELLA?

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La doctrina de la trinidad es una doctrina que poco puede ser defendida a la luz de la escritura y de la razón. Según esta creencia, Dios es uno y a la vez 3. Según se cree, en Dios hay 3 personas y éstas están separadas entre sí. Existe Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espiritu Santo. Sin embargo, pese a que esto implicaria 3 dioses, se dice que estos conformarían un solo Dios. Es por ello que es considerado un misterio..Pero nuestra pregunta es: ¿ Enseña la biblia el misterio de la trinidad? ¿ es ésta una doctrina biblica???

La biblia afirma desde el principio que Dios es UNO:

Deuteronomio 6:4 — Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.

Los trinitarios afirma que Dios es uno pero que existen 3 dioses dentro de ese Dios. Pero no hay ningún pasaje en toda la Escritura que afirme que Dios está compuesto por 3 seres o partes. Sinceramente nunca se afirma tal cosa en toda la Escritura.

Bien es sabido por ellos que la palabra trinidad no aparece en toda la Biblia, ni tampoco niguna afirmación de que Dios es 3 en uno, sino todo lo contrario:

Deuteronomio 32:39 — Ved ahora que yo, yo soy, y no hay dioses conmigo; Yo hago morir, y yo hago vivir; Yo hiero, y yo sano; y no hay quien pueda librar de mi mano.

1 Reyes 8:60 — A fin de que todos los pueblos de la tierra sepan que Jehová es Dios, y que no hay otro.

Isaías 46:9 — Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí.

Muchos versículos similares pueden encontrarse leyendo las escrituras hebreas ( A.T),  durante todo el tiempo anterior a la venida de cristo no hubo insinuacion, ni hombre alguno que pensara que Dios está compuesto o dividido. Según estos pasajes, Dios es uno y no hay otro fuera de El, NO HAY DIOSES CONMIGO ni otro fuera de mi…

El Nuevo Testamento afirma que Dios es uno.

Esta creencia propia de Israel que Dios es uno es continuada en el Nuevo Testamento No hubo un cambio de creencia sino que Jesús y sus discípulos siempre creyeron en esta simple verdad y la reafirmaron:

Marcos 12:29-34 — Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. …. el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él….

Jesús reafirmo el credo de Israel, “Dios es uno”, dijo El,y nunca aclaro nada acerca de que Dios estaba divido en 3 partes. ¿ Si en realidad Dios fuera trino no hubiera sido necesaria una aclaracion al respecto?

Juan 17:3 — Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.

Jesús aquí se identifica como el enviado del Dios único, pero nunca como Dios Él no dijo: “…que te conozcan a ti, a mi y al espiritu santo unico Dios verdadero, sino que él dijo que su PADRE( a quie le estaba orando) era el Unico Dios verdadero… ¡ Jesús no pudo ser más claro !

Los apóstoles afirmaron que Dios es UNO

 Romanos 3:30 — Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncisión.

Gálatas 3:20 — Y el mediador no lo es de uno solo; pero Dios es uno.

1 Timoteo 1:17 — Por tanto, al Rey do los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Santiago 2:19 — Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.

Ese Dios único es el PADRE

 “No tenemos todos un mismo Padre?¿No nos ha creado un mismo Dios?” (Malaquías 2:10).

Efesios 4:6 — Un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.

Estos pasajes enseñan sencillamente que Dios es el PADRE, pero quiero que preste singular atencion a este pasaje. Pablo aclaró sin rodeos que nuestro único Dios es el Padre. Preste atención a esto:

 Corintios 8:4-6 — Acerca, pues, de las viandas que se sacrifican a los ídolos, sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que no hay más que un Dios. Pues aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo, o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores), para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él.

Para nosotros (los cristianos) dice Pablo, hay un solo Dios el PADRE. Esta es una sencilla declaracion de lo que fue la creencia de los cristianos primitivos de la Biblia. Para ellos, y para Pablo, habia un solo Dios, el Padre y esta deberia ser nuestra postura al respecto.

El Dios de Jesus

En varios pasajes Jesús nos habla de que tiene un Dios. Si él tiene un Dios, por lógica El no es DIOS:

Mateo 27:46 Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?

Apocalipsis 3:12: “Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.”

Aclaración: JESÚS AQUI YA SE ENCUENTRA EN EL CIELO A LA DIESTRA DE SU PADRE…

Juan 20: 17: Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.

Jesuús nos aclara que nuestro Padre es también su Padre y que nuestro Dios es también su Dios. Los apóstoles siempre entendieron bien este punto:

Pedro 1: 3 Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia

2 cor 1: 3: Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación…

Efe 1: 3: Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo

Col 1: 3 Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo…

Hebreos 13: 20 Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno…

Los apóstoles entendieron que su Dios era el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Ellos nunca confundieron a Jesús con Dios. Quienes confundimos este punto somos nosotros que mal interpretamos o hacemos conclusiones erróneas de algunos textos bíblicos. Tambien es sabido que han habido manipulaciones de algunos textos biblicos para hacernos creer en la trinidad. En articulos posteriores analizaremos esos versos también…

Conclusion

Dios en un comienzo reveló que él era UNO y que no había otro Dios con él. El Nuevo Testamento nunca reemplaza esta creencia, sino que la reafirma. Además, existen varios pasajes que nos muestran que el UNICO DIOS es el PADRE, por ello pensamos y creemos que esta postura es más sostenible y lógica a la luz de las Escrituras. Nosotros exhortamos a todo creyente a que estudie este tema con dedicación, paciencia y oración.

Es nuestro deseo que tanto usted como nosotros podamos comprender como es y quién es el Dios a quien servimos.

En fin, quiero dejar la siguiente declaración de Pedro, después de que Jesus habia preguntado  a sus discipulos quién creían ellos que él era? , a lo cual Pedro respondió:”Tú eres el Cristo (Mesías), el Hijo del Dios viviente” (Mateo 16:16). Jesús luego elogió a Pedro por su afirmación. Para Pedro entonces, Jesús era el Hijo del Dios Viviente.

Las Escrituras en muchas pasajes nos hablan de que Jesús es el Hijo de Dios, pero nunca Dios mismo, ni Dios el Hijo.. Teniendo en consideracion  esto, creemos que el creyente debe acomodarse con la Escrituras y creer lo que ellas dicen al respecto… Después de haber leido todos estos textos biblicos, preguntamos: ¿Es realmente Dios trino o triuno? ¿ existe más de 1 Dios?  ¿ Es Jesús realmente Dios??  QUE EL ETERNO LE GUIE A TODA VERDAD.. SALUDOS EN CRISTO..

LUCIANO

www.elevangeliodelreino.wordpress.com

 

20 ASUNTOS QUE TIENEN QUE VER CON EL REINO DE DIOS

201.- El Reino de Dios es el tema central de toda la Biblia, y es el evangelio que predicó Cristo.

2.- El Reino de Dios comenzó con la monarquía de los reyes judíos de Israel.

3.- La capital del Reino de Dios fue (…y será) Jerusalén.

4.- El Reino de Dios finalizó temporalmente con el rey judío impío Sedequías en 586 AC.

5.- Dios prometió a David que no le faltaría un varón que reine en su reino.

6.- El profeta Ezequiel profetizó que la dinastía real judía sería reanudada con un varón noble de David.

7.- Jesucristo es el hijo de David, y el Cristo designado para ser el sucesor al trono de David.

8.- Jesucristo vino a anunciar su próximo reinado, pero antes vino a preparar el camino para entrar en él.

9.- Jesús habló que el reino de David sería restaurado, y que sus seguidores reinarían con él.

10.-Jesús afirmó que Jerusalén es la ciudad del gran Rey.

11.-Jesús enseñó que su reino estaría conformado mayormente por los pobres de este mundo.

12.-Jesús enseñó que debíamos anunciar a otras personas el evangelio del reino de Dios.

13.-Jesús exigió un “nuevo nacimiento” para poder participar de él.

14.-Jesús enseñó que la iglesia heredaría el reino en su segunda venida personal y visible a la tierra y no antes.

15.-Jesús enseñó que en su reino desaparecerán las injusticias y todo tipo de males, pues el diablo y sus demonios serán completamente neutralizados y encadenados para que no engañen más a la humanidad.

16.-Jesús nunca prometió a sus seguidores llevárselos al cielo una vez que murieran, sino el reino en la tierra.

17.-El Reino de Cristo durará diez siglos.

18.-Los que no se arrepienten de sus pecados quedarán excluidos para siempre del reino y morirán.

19.-Los que creen en Cristo y en su Reino  serán salvos.

20.-Salvación es entrar al Reino de Dios con inmortalidad.