GADAFI BOMBARDEA INSTALACIONES DE PETRÓLEO EN EL ESTE DE LIBIA

Fuerzas leales a Muamar al Gadafi están atacando por tierra, mar y aire posiciones rebeldes del frente oriental en una intensa ofensiva que se ha extendido en las últimas horas.

Las tropas leales a Gadafi están castigando los alrededores de la localidad de Ras Lanuf, controlada por los rebeldes, y posiciones situadas en la vecina villa de Ben Yauad, cuya situación era incierta.

Según la red qatarí Al Jazeera, el área está siendo atacada por el Ejército desde el oeste y el sur, por tierra, también con bombardeos aéreos y operaciones montadas desde el mar para castigar a las tropas rebeldes.

Un responsable de la coalición rebelde en la ciudad de Bengasi, por otra parte, confirmó también un ataque al poblado de Sidra, entre Ras Lanuf y Ben Yahuad y donde existen instalaciones petroleras que fueron castigadas en las últimas horas con fuego de artillería.

Los alrededores de Ras Lanuf, el punto más importante de esa zona, han sido atacados desde el domingo pasado por tierra y por aire para forzar un repliegue de las tropas rebeldes, que tuvieron que librar duros combates por controlar

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Ben Yauad. 

En Ben Yauad no hay confirmación sobre quién controlaba hoy esa localidad, que fue ocupada por fuerzas rebeldes el pasado sábado y recuperada por tropas leales a Gadafi un día después.

En Bengasi, la ciudad más importante controlada por los rebeldes, un portavoz dijo que sus fuerzas habían extendido su presencia hacia esa ciudad, como parte de los combates que se desarrollan en esa zona.

Un periodista contactado por Al Jazeera en Ras Lanuf indicó que las fuerzas rebeldes habían vuelto a retomar el control de Ben Yauad, pero las informaciones procedentes de la localidad eran confusas y la versión no ha sido confirmada.

Al Jazeera también dijo que se mantenían los enfrentamientos en la localidad de Al Zauiya, situada a situada a 92 kilómetros al suroeste de Trípoli, donde se están librando los combates más encarnizados del frente occidental.

Según la cadena, aunque las fuerzas leales a Gadafi se han apoderado de esa ciudad, las tropas rebeldes están situadas en los alrededores intentando recuperar el control de Al Zauiya, que fue tomada por el Ejército el pasado martes después de duros combates. EFE

TERREMOTO DE MAGNITUD 7,3 SACUDIÓ A JAPÓN


9 de Marzo, 2011
Gran terremoto golpea Noreste del Japón; por el momento no se reportan daños materiales.El temblor tuvo una magnitud de 7.3 y sacudió el Noreste del Japón, Las autoridades dieron las alertas sobre un posible tsunami.

El sismo se registro a las 11; 45 am y fue ubicado a unos 150 Kilómetros de la costa Noreste, a unos 440 Kilómetros de Tokio, y con una profundidad de 8 kilómetros.

PERSIGUIENDO EL SUEÑO PERUANO

Por la difícil situación en los Estados Hundidos, miles de balseros de distintas nacionalidades se les ha visto entrando ilegalmente al Perú por sus costas de 2,500 km de longuitud para lograr el sueño peruano del éxito y la prosperidad. La Marina de Guerra del país sudamericano ha aumentado sus efectivos para controlar la inmensa ola de inmigrantes indocumentados para repatriarlos a sus países de origen

BARACK OBAMA FALTÓ A SU PALABRA AL NO CERRAR GUANTÁNAMO

El presidente estadounidense Barack Obama ha faltado a su palabra en lo que respecta a su promesa de cerrar la prisión de Bahía Guantanamo y ha firmado una orden ejecutiva de volver a abrir procesos militares, causando reacciones fuertes por muchos grupos activistas de derechos humanos. 


  
 

UN DIOS QUE TIENE SU DIOS

Nuestros amigos “Trinotercos” nos dicen que Jesús es Dios, la Segunda Persona de la Trinidad Divina. Sin embargo, un versículo de Apocalipsis presenta un dilema difícil de resolver para nuestros detractores que nos acusan de ser herejes y sectarios por creer en un solo Dios que es el Padre. El pasaje está en Apocalipsis 3:12, y que dice: “Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre DE MI DIOS, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo”.

Les pregunto ahora lo siguiente: ¿Quién habla aquí? ¿No es acaso la supuesta Segunda Persona de la Trinidad que dice tener SU PROPIO DIOS, cuatro veces en un solo versículo?¿Pero puede un Dios coeterno, cosubstancial, onmisciente y Todopoderoso tener Su propio Dios?¿Cómo se explica esto, si es que hay alguna forma de explicarlo?

REVELACIÓN DE DIOS, QUE DIOS LE DIO

Nuestros detractores Trinitarios nos dicen que Jesús, en la tierra, era Dios (Hijo de Dios) y también hombre (Hijo de Hombre). Otros nos dicen que Jesús fue meramente un hombre en la tierra, habiéndose despojado en el cielo de su Deidad para así salvar a los hombres. Finalmente, los “Trinotercos” sostienen que Cristo retomó su Deidad cuando cumplió su misión evangelizadora y redentora en la tierra, y cuando subió al cielo para ser exaltado hasta lo sumo por el Padre y sentarse a la diestra de la Majestad.

Siendo este el caso, debemos concluir entonces que Jesús ya es nuevamente Dios Hijo en el cielo, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad,  y no un simple hombre mortal como cualquiera de nosotros. Por tanto, cuando leemos en Apocalipsis 1:1: “Revelación de Jesucristo, que Dios le dio”, estamos leyendo realmente: “Revelación del Dios Hijo, que el Dios Padre le dio“. ¿Pero es posible que el Dios Hijo, la Segunda Persona de la Trinidad, reciba nuevas revelaciones de Su Padre, siendo igualmente Dios como Él?¿No nos indica este versículo que Jesucristo no sabe todo, aun en su condición de Dios Hijo?¿Y cómo puede ser posible que la Segunda Persona de la Trinidad no sepa todo, estando ya en su condición de “Dios eterno, Todopoderoso y Omnisciente con el Padre y el Espíritu Santo?

JESÚS: ¿UN DIOS DE FE?

Romanos 3:26: con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.

Apocalipsis 14:12: Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.

Filipenses 3:9: y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la FE de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;

Gálatas 2:20: Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la FE del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.  (Nótese que Pablo habla de la fe del Hijo de Dios, NO de la fe del “Hijo del hombre”).  Es decir, según la Trinidad, el Hijo de Dios es Dios el Hijo, la Segunda Persona de la Trinidad. Aquí se habla de la parte divina de Cristo, según el concepto Trinitario, y no de su humanidad (“Hijo del Hombre”). Pues bien, de este Hijo de Dios (como Deidad) la Biblia nos dice que tiene fe. ¿Y qué es fe?

Hebreos 11:1: Es, pues, la FE la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

Pero si El Hijo de Dios es Dios o divino. ¿por qué tendría que tener fe, o la convicción de lo que no se ve, si como Dios Hijo él ve todo, tanto el pasado, el presente y el futuro?

¡Meditemos!

¿ES DIOS EL INTERMEDIARIO ENTRE DIOS Y LOS HOMBRES?

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

Los Trinitarios, al sostener que Jesucristo es la Segunda Persona divina, el Dios Hijo, están convirtiendo al Hijo de Dios en un Dios que es intermediario entre Dios y los hombres. ¿Pero dijo Pablo que el intermediario entre Dios y los hombres es Dios Hijo? La respuesta está en 1 Timoteo 2:5, que dice: “Porque hay un solo Dios, y un solo MEDIADOR entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.  Es decir, nuestro Mediador que está en el cielo es un HUMANO, ¡no Dios!— Jesucristo HOMBRE.

Sin embargo, los Trinitarios no saben qué decir al respecto, y sólo se limitan a decir que Jesucristo es Dios y hombre en el cielo, y que sólo su humanidad intercede por nosotros. ¿Pero creerá alguno en esta explicación jalada de los cabellos?

SOMOS UNO EN CRISTO, ASÍ COMO EL PADRE Y EL HIJO SON UNO

Por Mario A Olcese

Introducción

Los proponentes de la doctrina de la Trinidad suelen apoyarse en las famosas palabras de nuestro Señor Jesucristo registradas en el evangelio de Juan capítulo 10 y verso 30, y que dicen: “Yo y el Padre uno somos”. Pues bien,  la pregunta que nos hacemos los creyentes en Cristo es ésta: ¿Acaso Jesús quiso enseñar con estas palabras que él y Su Padre eran la misma persona? ¿Era Jesús el mismísimo Dios de los Hebreos o el Adonai del AT? Si la respuesta es afirmativa, preguntamos entonces lo siguiente: ¿A quién le oraba Jesús cuando estaba en el huerto de Getsemaní en vísperas de su aprehensión? ¿Se oraba a sí mismo acaso? No lo creemos posible, pues San Pablo dice que Jesús es el intermediario entre Dios (el Padre) y los hombres— ¡No el mismo Dios Padre en persona! (1 Tim. 2:5). Además, Juan fue del todo claro cuando dijo estas palabras solemnes: “Nadie ha visto jamás a Dios…” (1 Juan 4:12). De modo que Cristo no podía ser Dios, sino Su Hijo—¡el Hijo de Dios! 

Uno en Voluntad 

Aunque Jesús tenía su propia voluntad como ser distinto a Su Padre, él se sometió a la voluntad de Su Padre y la hizo suya. El dijo: “Sea hecha Tu voluntad y no la mía” (Mat. 26:42, Mat. 6:10; Juan 4:34; 5:30; 6:38, 39). Así que si hubo algo que tenía en común el Hijo con el Padre era la voluntad— ¡Una sola voluntad compartida! Eran uno en voluntad (Gr.’θέλημα’, thelēma) que significa determinación, deseo, inclinación, voluntad. De modo que cuando Jesús dijo que él y Su Padre eran uno, lo que quiso decir fue que eran uno en propósito, determinación, deseo o inclinación. 

Según el contexto en Juan 10:37-38, las obras de Jesús eran las obras de Su Padre. Jesús dijo que su unidad con el Padre estaba precisamente en las obras que él hacía, obras que eran del Padre pero efectuadas por él. Y para que el Hijo hiciera las obras de Su Padre era necesario que él renunciara a Su voluntad para hacer la voluntad de Su Padre. Ellos estaban (…y están) unidos por la Voluntad en común. 

Los Cristianos también son Uno 

Los cristianos deben ser igualmente UNO como Jesús y Su Padre son uno. En Juan 17:11,21 leemos: “…Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean UNO, así como nosotros. Para que todos sean UNO; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean UNO en nosotros…”. Esa unidad que los creyentes deben mantener o alcanzar es la Unidad de la voluntad. El creyente auténtico debe tener UN mismo espíritu (Efe. 4:3), UNA misma fe, y UNA misma Esperanza de nuestra vocación (Efe.4:4). Es decir, UN mismo SENTIR (Fil. 2:2; 4:2). Jesús fue claro cuando dijo: “Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre” (Marcos 3:35). Estamos llamados a unirnos a la voluntad del Padre para que todos seamos UNO. Es menester abandonar nuestras propias voluntades particulares para hacer la voluntad de Dios, la cual es la misma voluntad del Hijo que los UNIFICA. La concordancia de las voluntades une a las partes. ¿Pueden acaso andar juntas dos personas si no estuviesen de acuerdo? (Amós 3:3). 

Los Esposos son Uno 

Incluso los esposos ya no son dos sino UNA sola carne. Hay una unidad en la carne, pero también una unidad en la voluntad. Ambos deben compartir la misma voluntad. Y así como Cristo acepta la voluntad de Su Cabeza, la cual es Su Padre; igualmente la esposa acepta la voluntad de su cabeza para que pueda mantenerse la UNIDAD matrimonial. Si la esposa y el esposo quisieran hacer prevalecer sus voluntades, ¿podrían andar juntos para siempre? Recordemos que la misma Sara dio ejemplo de sometimiento a la voluntad de su esposo por medio de la obediencia (1 Pedro 3:6). Si la mujer no entiende este principio básico, y si el marido tampoco entiende que debe someterse a la voluntad de Su Cabeza, la cual es Cristo, jamás podrán andar siempre juntos. La unidad es fundamental para que prevalezca cualquier vínculo. 

Unidad no significa Igualdad en autoridad

El hombre es cabeza de la mujer, y ella debe estar sujeta al marido (Efe. 5:22) por la sencilla razón de que el varón fue creado primero que la mujer (1 Tim. 2:12,13). Es decir, el hombre vino a existir primero o antes que la mujer, y ésta es una razón suficiente para su autoridad sobre la mujer ¿Y qué diremos de nuestro Señor? ¿Por qué el Padre es cabeza del Hijo? (1 Cor. 11:3) ¿Por qué Jesús se sujetará finalmente al Padre? (1 Cor. 15:28) Pues porque el Padre existió antes que el Hijo. Dios es antes o primero que el Hijo. Jesús es menor que el Padre (Juan 14:28) y como tal, se somete al superior, al que es antes que él y que todas las cosas que vinieron a existir.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                   

El hombre Juan Bautista Reconoce la superioridad de Cristo

Juan el bautista dijo: “El que viene después de mí (El Mesías), es antes de mí; porque era primero que yo” (Juan 1:15). Otra versión lo vierte así: El que viene después de mí me ha precedido, porque existía antes que yo.Aquí Juan reconoce que Jesús, aunque nació seis meses después que él, es primero que él. La primacía de Jesús estaba en su existencia anterior a la de Juan. Cristo realmente era antes que Juan. Matthew Henry comenta sobre este pasaje así: “Respecto al orden del tiempo y la entrada en su trabajo, Cristo siguió a Juan, pero en cada otra manera era antes de él…”.

Jesús reconoce la Superioridad de Su Padre

Del mismo modo, cuando Jesús dijo que Su Padre mayor es que yo (Juan 14:28) lo que estaba diciendo era que Su Padre existía antes que él mismo viniera a la existencia por engendramiento. También él dijo: “Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre” (Juan 10:29).

De modo que podemos concluir que Cristo está subordinado al Padre, quien es Superior o mayor que todos. Esta sujeción del Hijo al Padre, como aquella de la esposa  al esposo, o de la iglesia a Jesús, se debe a que uno antecede al otro. Así que esa unidad entre Dios y su Hijo, lejos de demostrar que se trata de dos supuestas “deidades iguales y coeternas”, prueba que uno es mayor que el otro.

Más sobre la verdadera Deidad cristiana en:

www.elevangeliodelreino.com

 

LA TRINIDAD: ¿ESTÁ COMPUESTA POR TRES ANCIANOS DE DÍAS?

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

Los Trinitarios sostienen, entre otras cosas, que el Padre, El Hijo, y el Espíritu Santo son 3 personas eternas, es decir, sin principio ni fin de días. ¿Pero es posible que existan 3 Ancianos de días en la Deidad? 

Nos llama mucho la atención que el profeta Daniel mencione sólo a una persona que él la describe como el “Anciano de días”, y que recibe en su trono al Hijo del Hombre (que no se le describe como Anciano), y a quien se le da dominio, gloria, y reino. En Daniel 7:13,14, leemos: “Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido”

Sin duda alguna este “Anciano de días” no es otro que Dios el Padre, ya que Jesús dijo que Su Padre le había dado gloria y reino (Juan 17:22). Pero si Cristo es la Segunda Persona eterna de la Trinidad, ¿no debería ser él mismo un Anciano de Días en el cielo? ¿Por qué él nunca es descrito como un Anciano de días en las visiones celestiales sino sólo como Cordero, Hijo de Hombre, Varón, etc? ¡No en balde Jesús dijo que Su Padre es mayor que él y que todos! (Juan 10:29; 14:28). Y finalmente, ¿se habla del Espíritu Santo como el Tercer “Anciano de días” en la Biblia? ¡Pues tampoco!

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EMMANUEL: DIOS CON NOSOTROS (MATEO 1:21,23)

Por Ing° Mario A Olcese (Apologista)

Los Trinitarios afirman que nuestro amado Salvador, el Señor Jesús, es Dios porque sería llamado “Emmanuel”, que quiere decir: “Dios con nosotros”. Pero me pregunto: ¿Es Jesús Dios porque sencillamente se le llama “Emmanuel” (Dios con nosotros)? ¡Pues no necesariamente!

En la Biblia tenemos a la persona de Josué, un verdadero paradigma de la fe que introdujo a los israelitas a la tierra prometida. Pero el nombre Josué también significa: “Dios nuestro Salvador”. Pues bien, ¿acaso Josué era Dios por el simple hecho de que su nombre significa: “Dios, nuestro salvador?”

También el singular personaje de Elihú que encontramos en el libro de Job, significa “Dios es él”. Nuevamente me pregunto: ¿Vamos a creer que este personaje Elihú era Dios mismo porque su nombre significa literalmente “Dios es él”?

¡Cuidado con sacar conclusiones apresuradas de un Hijo-Dios basándose en estos versos de Mateo!

Este pasaje de la Escritura que es muy citado por los Trinitarios para probar la “Deidad” de Cristo, no es concluyente para cualquier unitario, ya que no sirve para demostrar que Cristo es la Segunda Persona de la Trinidad.

Nuestra comprensión es sencilla: Jesús vino a dar a conocer a Su Padre, el cual él llamó “El único Dios verdadero” (Juan 17:3), y de hecho su carácter y voluntad eran exactamente las de Su Padre. El dijo que vino a hacer la voluntad de Su Padre y no la suya.

Jesús reflejó al Padre en su carácter y obras, por eso él dijo: “Quien me ha visto a mi, a visto al Padre” (Juan 14). Pero nadie, en su sano juicio, pensaría que Jesús es Su propio Padre que lo engendró.

Nosotros mismos estamos llamados a ser “ungidos” o “cristos” para reflejar al Cristo, al Señor Jesús. Nosotros obviamente no somos El Cristo, pero podemos reflejar su carácter con nuestra propia conducta, convirtiéndonos de este modo en “cristos” o “ungidos” que andan en sus mismas pisadas.

¿QUÉ SE DEBE ENTENDER POR “LA PALABRA DE DIOS”

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista) 

 Estimados amigos, es sorprendente que muchos predicadores afirmen predicar “La Palabra de Dios” y no obstante sigan sin entender de que esta locución tiene que ver principalmente con el mensaje o el evangelio del reino de Dios. Esta verdad la puede descubrir cualquier persona medianamente inteligente en Mateo 13:19, y que dice: “Cuando alguno oye LA PALABRA DEL REINO y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino”.

Noten ustedes que los sembradores de hoy, los que supuestamente dicen imitar a Cristo, no están predicando el mismo mensaje del reino que su Maestro anunció insistentemente por todos los lugares, ciudades y aldeas que iba, sino cosas muy distintas o extrañas que no tienen asidero en la Biblia. Esto es muy serio, porque predicar un evangelio distinto es como predicar a un Jesús diferente, lo cual se traduce en un serio desconocimiento de quien es realmente Jesucristo. Así que poco le vale que usted afirme creer en Cristo si en realidad usted está creyendo un mensaje distinto del original que él predicó.

En Lucas 6:46 Jesús dijo:

“¿Por qué me llamáis, SEÑOR, SEÑOR, y no hacéis lo que yo digo? Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante.” Es decir, no pierda su tiempo en llamar a Jesús “Señor” si es que usted no va a obedecer a Cristo completamente, y esto incluye la predicación de la palabra del reino.

Jesús iguala LA PALABRA con EL EVANGELIO DEL REINO. Así,  en Juan 14:24, él dice: “El que no me ama, no guarda mis palabras; y LA PALABRA que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió”. Noten ustedes que LA PALABRA que él predicó no era suya sino del Padre que le envió.

Ahora tomen note que en Lucas 4:43, Jesús dice: “Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios, porque para esto he sido enviado”. Es decir, la palabra que predicaba Jesús era el MENSAJE o evangelio del reino que le dio el Padre para revelar a los hombres (También Hechos 10:36).

Predicar la palabra del Reino causa persecución

Según Jesús, la persecución viene por causa de la palabra En Mateo 13:21, Jesús dijo: “…al venir la aflicción o la persecución por causa de LA PALABRA, luego tropieza”. Nótese que la persecución viene principalmente a causa de la Palabra, que es el Cristo y su evangelio del reino. Por eso Pablo estuvo encarcelado por causa de la Palabra o la predicación de Cristo,  su reino y su futuro reinado (Filemón 1:13, Fil. 1:7, Hechos 17:6-9). Pablo mismo dijo: Y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio, por el cual soy embajador en cadenas; que con denuedo hable de él, como debo hablar” (Efesios 6:19,20). Vean ustedes que Pablo aquí se proclama como un EMBAJADOR (obviamente de un rey y un reino) en cadenas, ya que estaba puesto en prisión por dar a conocer el misterio del evangelio del reino que él llama también “la esperanza de Israel”. Esta son sus palabras: “Porque por la esperanza de Israel estoy sujeto con esta cadena” (Hechos 28:20).

Salvación a Través de la PALABRA del reino

El Apóstol Pablo fue claro cuando dijo  en 1 Corintios 15:2 “Por el cual asimismo, si retenéis la PALABRA que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano”. Así que si usted, amigo, retiene el mensaje del evangelio del reino, y no lo olvida o descuida, será salvo. Pero muchos aún no lo retienen y más bien lo olvidan como algo “muy judío”. Si usted está entre aquellos negligentes, entonces usted creyó en vano y terminará condenado para siempre. De allí la importancia de que ustedes retengan el mensaje verdadero del reino en sus corazones, y lo den a conocer a otros para que también se salven (Romanos 1:16).