LA SOBERBIA DE MARCOS WITT

 Marcos Witt

Foto: Marcos Witt

Te mando esto apologista:

                                                 COLMO DE LOS COLMOS!!!…DESPUÉS DE VER LO QUE ESTÁ HACIENDO EN COLOMBIA,”UN CONCURSO PARA CENAR EN PRIVADO CON MARCOS WITT”. NO ME CABE LA DUDA QUE HA APOSTATADO DE LA FEES TOTALMENTE INDIGNANTE…….. PISOTEA  EL NOMBRE DE CRISTO……….SE PONE EN LUGAR DE DIOS…..LE ROBA LA GLORIA A DIOS…..PROMUEVE  LA IDOLATRIA……..DEMUESTRA  AMOR AL DINERO…….SE BURLA DEL EVANGELIO…….Y ABUSA  DE LA FE DE LOS IGNORANTES……ESTÁS ENFERMO DE MEGALOMANÍA.   SE HA CORROMPIDO EN TODO, ¡YA ME IMAGINO A JESUCRISTO VENDIENDO BOLETOS PARA LA ULTIMA CENA!!!!!!…  ¿QUÉ VAS A DECIR A ESTO QUE INSERTO ABAJO?….¿QUE NO ESTABAS ENTERADO?…¿QUE SÓLO ES ESTRATEGIA DE MERCADOTECNIA?  

¿QUÉ ES ESTO?  ¿TENDRÁ ALGO DE “SOBRENATURAL LO QUE ESTÁ HACIENDO”? ¡ESO LO HACE CUALQUIER ARTISTA DEL MUNDO, Y CON MEJOR CALIDAD!

parte

de algo

“Sobrenatural”

   

 

16.04.2008

Ya están a la venta los boletos para “Sobrenatural”, la grabación del nuevo proyecto musical de Marcos Witt, la cual tomará lugar el sábado 17 de mayo, a las 7:00pm, en el parque Simón Bolívar de la ciudad de Bogotá, Colombia.

Será un evento sin precedentes en el que buscaremos la presencia de Dios, esperando que su poder “Sobrenatural” se manifieste a través de sanidades y milagros, tal y como lo ha seguido haciendo por más de 2 mil años para todo aquel que cree. Un concierto en el que los asistentes serán testigos y partícipes de un maravilloso tiempo de alabanza, adoración e intimidad con Dios.

¡Separa tu lugar hoy mismo! El asistir a la grabación de “Sobrenatural” te trae muchos beneficios. Aprovecha la oferta limitada que te permite, con la compra de tu boleto en las oficinas de Grupo CanZion, obtener un descuento de 15% en todos los productos de CanZion. ¡Adquiere ya tus boletos por el increíble precio de $21.500! (pesos colombianos).


Informes y puntos de ventas:

CanZion Colombia

Calle 87 No.20-42 Of. 304 Polo ClubBogotá, Colombia. Tel. (571) 257-9982 / 691-0091

 

Asunto:

CONCURSO PARA COLOMBIA! COMPARTE CON MARCOS!

Cuerpo:

CONCURSO – COMPARTE EN PERSONA CON MARCOS WITT

ESTA ES TU OPORTUNIDAD PARA CONOCER A MARCOS!

UN CONCURSO, DOS PREMIOS DIFERENTES.. TU DECIDES!

GRUPO CANZION TE INVITA A PARTICIPAR EN UN CONCURSO PARA QUE PUEDAS COMPARTIR CON MARCOS WITT UN TIEMPO MUY ESPECIAL EN UNA RECEPCIÓN PRIVADA, O EN UNA CENA EXCLUSIVA.

TU ESCOGES QUE TIPO DE GANADOR QUIERES SER!

¿DE QUÉ TRATA EL CONCURSO?

EN QUE LOS PARTICIPANTES ORGANICEN GRUPOS DE 150 Ó DE 500 PERSONAS PARA ASISTIR AL CONCIERTO Y GRABACIÓN DE “SOBRENATURAL”.

¿CUÁL ES LA MECÁNICA DEL CONCURSO?

CADA PARTICIPANTE DEBERÁ COMPRAR LOS BOLETOS DE SU GRUPO (DE 150 Ó 500). EXCLUSIVAMENTE EN LAS OFICINAS DE GRUPO CANZION.


¿CÓMO PUEDO COMPRAR LOS BOLETOS PARA PARTICIPAR EN EL CONCURSO SI VIVO EN OTRA CIUDAD?

SI VIVES EN ALGUNA CIUDAD FUERA DE BOGOTÁ, PUEDES LLAMAR A LAS OFICINAS DE CANZION, DONDE TE PROPORCIONAREMOS UN NÚMERO DE CUENTA BANCARIA PARA QUE HAGAS EL DEPOSITO DE LA CANTIDAD DE BOLETOS QUE DESEAS ADQUIRIR, MAS UNA CUOTA DE ENVIO PARA QUE TE HAGAMOS LLEGAR LAS BOLETAS HASTA TU CIUDAD.


¿CÓMO PUEDO COMPRAR LOS BOLETOS PARA PARTICIPAR EN EL CONCURSO SI VIVO EN OTRO PAIS?

ESTE CONCURSO ESTA DISPONIBLE SOLAMENTE PARA LAS PERSONAS QUE VIVEN EN COLOMBIA.


¿CUÁLES SON LOS PREMIOS?

UNA RECEPCION PRIVADA

LOS PRIMEROS 150 PARTICIPANTES QUE COMPREN BOLETOS PARA GRUPOS DE 150 PERSONAS EN LAS OFICINAS DE GRUPO CANZION, SERAN REGISTRADOS AUTOMÁTICAMENTE COMO GANADORES PARA COMPARTIR UN TIEMPO MUY ESPECIAL EN UNA RECEPCIÓN PRIVADA CON MARCOS WITT. SOLAMENTE HABRÁ 150 GANADORES PARA ESTA RECEPCIÓN.

UNA CENA EXCLUSIVA

LOS PRIMEROS 10 PARTICIPANTES QUE COMPREN BOLETOS PARA GRUPOS DE 500 PERSONAS EN LAS OFICINAS DE GRUPO CANZION, SERAN REGISTRADOS AUTOMÁTICAMENTE COMO GANADORES PARA ESTAR EN UNA CENA EXCLUSIVA CON MARCOS WITT. SOLAMENTE HABRÁ 10 GANADORES PARA ESTA CENA.

¿CUÁL ES LA VIGENCIA Y QUÉ DURACIÓN TIENE EL CONCURSO?

ESTE CONCURSO INICIA A PARTIR DEL LUNES 14 DE ABRIL Y ESTARÁ VIGENTE HASTA EL DÍA SÁBADO 10 DE MAYO, HASTA LAS 8:00 P.M. ES DECIR, A PARTIR DE LA FECHA DE INICIO SON 27 DÍAS PARA PARTICIPAR.

¿CÓMO SABRÉ SI SOY GANADOR?

AL PRESENTARTE EN LAS OFICINAS DEL GRUPO CANZION PARA COMPRAR LOS BOLETOS DE TU GRUPO, SE TE INFORMARÁ EN ESE MOMENTO SI HAS ENTRADO ENTRE LOS PRIMEROS 150 Ó 10 GANADORES, SEGÚN EL PREMIO QUE ESTÉS BUSCANDO. PARA MAYOR INFORMACIÓN DEL LÍMITE DE GANADORES, PUEDES LLAMAR A LAS OFICINAS DE CANZION.

TEL 6910091 EN LA CIUDAD DE BOGOTA

¿QUÉ DÍA Y EN QUÉ LUGAR SE LLEVARÁ ACABO EL PREMIO?

RECEPCION PRIVADA – MIÉRCOLES 14 DE MAYO 2008 (el lugar y la hora se informará al ganador)

CENA EXCLUSIVA – DOMINGO 18 DE MAYO 2008 (un día después del concierto y grabación – el lugar y la hora se informará al ganador)

SI RESULTO GANADOR, ¿PUEDO LLEVAR A ALGÚN ACOMPAÑANTE CONMIGO?

NO, EL PREMIO ES ÚNICAMENTE PARA UNA SOLA PERSONA. SI EL DÍA QUE SE REALICE LA PREMIACIÓN TE PRESENTAS ACOMPAÑAD@ DE ALGUIEN MÁS, NOS VEREMOS OBLIGADOS A NEGARLE LA ENTRADA A ESA PERSONA. TE PEDIMOS TOMES EN CONSIDERACIÓN LA SERIEDAD DE ESTA REGLA DEL CONCURSO.

¿EXISTE ALGÚN DESCUENTO POR COMPRAR LOS BOLETOS EN GRUPOS DE 150 Ó 500?

NO, EL PRECIO DE LAS BOLETAS ES DE $21.500 PESOS

COLOMBIANOS CADA UNA Y NO HAREMOS NINGÚN DESCUENTO POR ADQUIRIR ESTAS ENTRADAS EN UN SOLO PAGO.

SI COMPRO BOLETAS PARA UN GRUPO MENOR A 150 PERSONAS ¿PUEDO PARTICIPAR EN EL CONCURSO?

NO, PARA PARTICIPAR TIENES QUE ADQUIRIR COMO MíNIMO 150 BOLETAS EN LAS OFICINAS DE GRUPO CANZION.

SI COMPRO BOLETAS PARA UN GRUPO DE 400 ¿PUEDO PARTICIPAR POR EL PREMIO DE LA CENA?

NO, PARA PARTICIPAR POR EL PREMIO DE LA CENA, DEBES ADQUIRIR LAS 500 BOLETAS O MÁS. EN TODO CASO, PUEDES COMPARTIR TU PREMIO CON OTRO ACOMPAÑANTE PARA LA RECEPCION (NO LA CENA), YA QUE CUENTAS CON MÁS DE 300 BOLETAS.

¿TENDRÉ UN LUGAR ESPECIAL EN EL CONCIERTO Y GRABACIÓN POR SER UN GANADOR EN EL CONCURSO?

NO HABRÁ LUGARES RESERVADOS PARA LOS GANADORES DEL CONCURSO.

LA ENTRADA AL EVENTO ES ADMISIÓN GENERAL Y DEBERÁS LLEGAR LO MÁS TEMPRANO POSIBLE PARA TENER LA MEJOR UBICACIÓN DISPONIBLE

 ¿”INTEGRITY”? Marcos Witt Visitó Oficinas de Integrity Music .

¿INTEGRIDAD MARCOS?

Miércoles 23 de Abril de 2008

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

Integrity Music Latín y Canzion Group llegaron a un acuerdo de alianza estratégica para la distribución de su catálogo para el mercado cristiano.

(NoticiaCristiana.com) Con motivo de la nueva alianza estratégica entre Integrity Music Latin, Canzion y EMI Christian Music Group, Marcos Wiit visitó las instalaciones de Integrity Music, ubicadas en la pequeña ciudad de Mobile, Alabama, Estados Unidos.

Integrity Music Latín y Canzion Group llegaron a un acuerdo de alianza estratégica para la distribución de su catálogo para el mercado cristiano de Argentina, Bolivia, Chile, Uruguay y Paraguay. Este acuerdo se oficializó el pasado jueves 3 de abril en Santiago de Chile y luego en Buenos Aires, Argentina.


A través de esta alianza, estas compañías unen esfuerzos para el desarrollo de la música cristiana en la región de América Latina, esperando una larga y fructífera sociedad que expandirá el ministerio de llevar el mensaje de Cristo a Latinoamérica.

Cabe mencionar que Marcos Witt ya ha realizado anteriormente diversas alianzas y convenios de distribución del catálogo de Canzion Group, lo que ha permitido una alta penetración de sus productos en el mercado hispano. Algunos de ellos, con Sony Music y Wal-Mart en Estados Unidos… ¡¡¡Qué tal negocio lucrativo, mi querido Marcos Witt!!!…¡¡¡PROVECHO!!!

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¿CREYERON EN EL ALMA INMORTAL LOS CRISTIANOS PRIMITIVOS?

 

Por Ing°. Mario A Olcese Sanguineti

               

¿CREYERON EN EL ALMA

INMORTAL LOS PRIMEROS

CRISTIANOS?

 

Durante un viaje astral las limitaciones f�sicas no existen y una persona puede desplazarse a miles de kilómetros en un instante.

Por Ing°. Mario A Olcese Sanguineti

               

 

El cielo no es nuestro Destino

 

La mayoría de las iglesias cristianas enseña que el destino o paradero final del creyente cristiano es el cielo. La Iglesia Católica, por ejemplo, enseña que los muertos en Cristo están ahora en el cielo con Jesús. Aun los “evangélicos” enseñan lo mismo al entonar himnos en ese sentido.

 

Es cierto que los creyentes en Cristo tendremos un cuerpo glorificado al resucitar—no al morir— con el cual podremos vivir para siempre con el Padre y Su Hijo Jesús. Sin embargo, Jesús nunca enseñó que nuestro paradero final y permanente será el cielo. Aún Jesús mismo no ha subido al cielo para permanecer allí permanentemente, pues dijo que volvería nuevamente a la tierra para restaurar todas las cosas (Hechos 3:19-21). Sí, ahora Jesús permanece en el cielo hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que hablaron los santos profetas de Dios. No hay testimonio bíblico que sustente la hipótesis de una “estadía eterna en los cielos” de Cristo y su iglesia.

 

Abraham: El Padre de la Fe

 

Es interesante lo que dijo Pablo a los Gálatas: “De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham” (3:9). ¿Ha notado usted lo interesantes que son estas palabras de Pablo? Él dice que los cristianos y Abraham serán bendecidos con lo mismo, idénticamente. Pablo NO dice que una será la bendición de Abraham, y otra, la de los cristianos. Lo que el apóstol verdaderamente afirma es que todos los creyentes en Cristo serán bendecidos con el creyente Abraham. Sí, Abraham creyó en la buena nueva de Dios referente a un Salvador, y que, a través de él, todas las naciones serían benditas (Gálatas 3:8).

 

Millones de Cristianos creen que irán al cielo para morar con Dios y Cristo por la eternidad. Pero si esto es cierto, entonces Abraham tuvo que haber creído en lo mismo, puesto que él y los creyentes cristianos recibirán lo mismo. Pero: ¿Creyó Abraham que iría al cielo para estar con Dios? La verdad es que no encontramos ninguna evidencia bíblica para tal esperanza. Lo que sí hemos encontrado en la historia de Abraham, es que a él Dios le prometió otra cosa, y por extensión, a todos los creyentes. Veamos la sorprendente promesa que millones de Cristianos ignoran, debido a que no leen su ‘Biblia’ con atención. Está en Génesis 12:1,2 donde se lee: “…vete de tu tierra (Ur) y de tu parentela, y de la casa de tu padre, A LA TIERRA QUE TE MOSTRARÉ. Y haré de ti una nación grande y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición”. Este pasaje tiene relación directa con Gálatas 3:9, pues Abraham sería bendición—¿para quién? ¡Para los de la fe! No se nos dice que la bendición de Abraham sería sólo para una raza, la semita, sino para todos los fieles en general. Esto es sumamente importante.

 

En Génesis 13:14,15 encontramos la promesa claramente expresada con estas palabras: “Y Jehová dijo a Abraham, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar que estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra QUE VES, la daré a ti y a tu descendencia PARA SIEMPRE”. ¿Hay algo en esta promesa en el sentido que Abraham iría al cielo después de morir, o en la segunda venida de Cristo? Pues no, Dios nunca le dijo a Abraham que mirara al cielo, sino hacia los cuatro puntos cardinales de la tierra (norte, sur, este y oeste). Su herencia sería esta tierra misma, y con él, su misma descendencia física y espiritual.

 

En Génesis 15:18 Dios le especifica a Abraham cuál sería la parte de la tierra que le tocaría recibir, y en donde residiría con su descendencia física y espiritual. El texto dice: “En aquel día hizo Jehová un pacto con Abraham diciendo: A tu descendencia daré ESTA TIERRA, desde el río de Egipto hasta el río grande, el rió Eufrates.” Notemos nuevamente que para nada Dios le menciona a Abraham el cielo, sino “la tierra prometida”, la tierra de Canaán. Queda demostrado, por tanto, que Dios no le prometió el cielo a Abraham sino la tierra—¡ esta misma tierra!.

 

Tanto en Génesis 13:14,15 como en Génesis 15:18 se nos informa que la singular descendencia de Abraham también recibirá la tierra prometida como herencia. Pues bien: ¿Quién es esa singular descendencia de Abraham? La respuesta nos la da el mismo apóstol Pablo, cuando al escribirles a los gálatas, les dice: “Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente (descendencia). No dice: Y a sus simientes, como si hablase de muchos, sino de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo. Y si vosotros sois de Cristo (cristianos), ciertamente linaje (descendencia) de Abraham sois, y herederos según la promesa” (Gálatas 3:16,29). ¿Se da cuenta del significado de todo esto?  Abraham, Cristo, y los fieles creyentes de todas las épocas, y naciones, recibirán la tierra como herencia. Nosotros, los no judíos, nos convertimos en “judíos espirituales” a través de la fe en Cristo. Nos convertimos en hijos de Abraham, y hermanos del judío Jesucristo (Gálatas 3:7). Nos constituimos en herederos de nuestro padre como hijos legales y reconocidos. Sí, nuestra fe nos da ese derecho de filiación con el padre Abraham—¡Y con Dios el Padre! (Romanos 8:15-17). Somos herederos de Dios por ser sus hijos adoptivos. Y Dios nos ha prometido darnos ¡EL MUNDO VENIDERO DE JUSTICIA!

 

¿Hay algún texto bíblico que nos diga que Cristo heredará el mundo? Sí, en Romanos 4:13 donde dice: “Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa que sería HEREDERO DEL MUNDO, sino por la justicia de la fe.” ¿Se da cuenta? Jesús será el heredero del mundo en la “Era Venidera”. Si él, como nuestro hermano mayor, recibirá la tierra como herencia: ¿No participaremos con él de la misma herencia por ser sus hermanos, e hijos del mismo Padre? (Ver Romanos 8:17).

 

La Influencia de Platón

 

Es lamentable que los creyentes hayan olvidado esta promesa de Dios reemplazándola con una esperanza etérea que es ajena a la Biblia. La Biblia NO enseña que al morir iremos a vivir en el cielo para estar con la Deidad. Esa creencia provino de los llamados gnósticos (una secta híbrida del judaísmo y del helenismo de los primeros dos siglos de la Era Cristiana). Sin duda Platón (427-347 A.C) inspiró a los gnósticos en la creencia de un “alma inmortal” que abandona el cuerpo en ocasión de la muerte física. Platón, el filósofo Griego no cristiano, creyó y enseñó que el hombre tiene un alma inherentemente inmortal que sobrevive a la muerte física. Se sabe que Platón influyó sobre los Padres de la Iglesia como Orígenes. También influenció sobre Agustín de Hipona, principal teólogo del catolicismo (Siglo IV). En la Edad Media el platonismo estuvo en pleno auge en el cristianismo Latino. Platón, a su vez, estuvo influenciado por los Misterios Órficos y de los conceptos pitagóricos y zoroastrianos.

 

El Testimonio Apostólico

 

Nuestra pregunta es: ¿Platón o Cristo? Nosotros preferimos a Cristo y a su evangelio de la inmortalidad condicional, es decir, que ésta se gana bajo ciertas condiciones y exigencias. Jesús enseñó que la vida eterna sería para el  siglo venidero” (Lucas 18:30). Y Pablo dice que la inmortalidad se gana perseverando en el bien hacer (Romanos 2:6,7). Si ya tenemos la inmortalidad, ¿por qué hay que esperarla hasta el siglo venidero? Y si los muertos siguen vivos en el cielo, ¿para que predicar la resurrección de los muertos? Hay algo que no anda bien con la teología católica, obviamente.

 

San Juan coincide con Pablo cuando escribió: “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser (inmortales); pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es”. (1 Juan 3:2). Aquí Juan dice que veremos a Jesús tal como él es (inmortal, glorioso) cuando él se manifieste, y cuando seamos semejantes a él. Además, observemos que no será cuando nosotros muramos que le veremos tal como él es, sino cuando él se manifieste personalmente en su segunda venida. Aquí Juan no está pensando de la vida futura como lo piensan muchos católicos, sino como lo enseñó Jesús. En ninguna parte de la Biblia encontramos que seremos semejantes a Cristo cuando abandone, nuestra supuesta alma inmortal, nuestros cuerpos muertos. Lo que se dice es que Cristo se manifestará a los suyos al volver al mundo, y les dará la inmortalidad esperada (Ver 1 Corintios 15:51-54).

 

Según la enseñanza paulina, todos los cristianos—de todas las épocas— recibirán la inmortalidad JUNTOS (simultáneamente) al volver Jesús en persona (ver 1 Tesalonicenses 4:13-17). Sin embargo, la teología católica afirma que la glorificación ocurre progresivamente, a medida que los cristianos vayan muriendo. Para el catolicismo, el cielo va recibiendo a los creyentes de a pocos, no de golpe todos juntos. Pero el fiel Job no creería en dicha exégesis católica si viviera hoy. Y es que él dijo: “Yo sé que mi Redentor vive, y al final se levantará sobre el polvo; y después de desecha esta mi piel, EN MI CARNE (no dice: “en mi alma inmortal”) he de ver a Dios; al cual veré por mi mismo, Y mis ojos lo verán, y no otro, aunque mi corazón desfallece dentro de mí” (Job 19:25-27).

 

Los Padres Apostólicos

 

Los Padres Apostólicos fueron: Clemente de Roma, Ignacio de Antioquia, Hermas de Roma, Policarpo de Esmirna, y Papías. Estos caminaron de la mano con el último de los apóstoles y abarca desde el año 100-155 D.C.

 

Clemente de Roma, quien muriera en el año 100 D.C en el tercer año de Trajano, y contemporáneo con el apóstol Juan, creyó que el hombre no tiene una inmortalidad innata ni que existía un tormento eterno. En su Primera Epístola de Clemente a los Corintios, capítulo 35, él dice que la inmortalidad será uno de los DONES gloriosos de Dios a los redimidos. “La vida en inmortalidad”, como lo dice él, es un regalo de Dios para los justos. Y “es preparado para los que le esperan”. También Clemente enseñó que los impíos tampoco poseen inmortalidad por naturaleza o que lo obtendrían para siempre. Además sostuvo que la muerte es la cesación de la vida. Dijo además que los impíos perecerían, serán destruidos y cesarán de existir (Obra citada de Clemente, caps. 12,39,51,55).

 

La opinión del Anglicano Constable, después de examinar esta cita de Clemente a los corintios en 1866 es: No hay duda de los puntos de vista de Clemente sobre el castigo futuro. Por su silencio y por sus palabras él no dice qué era eso. Con él no había inmortalidad para ninguno sino para los redimidos de Cristo. Vida eterna era, con él, para aquellos que la usarán para la gloria del Dador. Para todos los demás había, después de la resurrección y el juicio, la sentencia de la segunda muerte, la pérdida de la existencia para siempre (Constable, obra citada sobre su sumario de la obra de Clemente, p.170).

 

Ignacio de Antioquia, presumiblemente el siguiente en tiempo entre los Padres Apostólicos, también llamado Teóforo (107 D.C), Obispo de Antioquia y quien también sufrió el martirio al ser lanzado a las bestias en el Anfiteatro Flaviano, en la Segunda mitad del reinado de Trajano (98-117 D.C). Escribió La Epístola a los Efesios, y en esta carta él habla de que Cristo fue ungido de modo que pueda soplar inmortalidad a su iglesia.” En el capítulo 18 habla de “la provisión de la cruz como un don a nosotros de salvación y vida eterna, En su capítulo 20 se refiere “al pan de vida, el cual es la medicina de la inmortalidad, y el antídoto para prevenirnos de morir, pero que causa que podamos vivir para siempre en Jesucristo (Ibid, Cap.XX). De modo que al escribir a los efesios, Ignacio sostiene que la “inmortalidad” y “la vida eterna” para los justos son los exactos contrarios al “perecimiento” de los impíos.

 

La Epístola a los Magnesianos de Ignacio, habla de Cristo como la constante fuente de nuestra vida (capítulo i). Dice que Dios nos ha puesto por delante de nosotros la vida y la muerte, y que cada uno irá hacia su propio lugar (capítulo v). Si Cristo no nos recompensa, dijo, cesaremos de ser (capítulo x). En la Epístola a los Tratianos, habla de Cristo como nuestra esperanza de la resurrección, y dice que creyendo en su muerte, podemos escapar de la muerte (En la introducción, Capitulo II). También les dice que Después nos levantará de la muerte, quienes creemos en Él por Cristo Jesús (capítulo ix).

 

Ignacio al escribir su Epístola a los Romanos, enseña que la resurrección sigue al sueño de la muerte (capítulo iv). Y en su Epístola a Policarpo, obispo de Esmirna, le dice en el Capítulo II: “Sé sobrio como un atleta de Dios, el precio puesto delante de ti es la inmortalidad y vida eterna de las cuales también has sido persuadido. (capítulo II). También es interesante lo que le dice en el capítulo vi sobre “dormir juntos” y “despertar juntos”. En ninguna de sus epístolas mencionadas, y las que no hemos mencionado, por falta de espacio, Ignacio sugiere alguna idea de un alma inmortal inherente en el hombre.

 

En cuanto a la DIDACHE o LA ENSEÑANZA DE LOS DOCE APÓSTOLES, habla de “los dos senderos o caminos, uno de vida y otro de muerte. Para los buenos es el de la vida, para los impíos es el de la muerte. Los buenos irán a la resurrección y al reino eterno en la segunda venida, y los malos a la destrucción final. En esta obra no hay nada que se asemeje ni remotamente a la innata inmortalidad del alma, ni en palabra ni en pensamiento.

 

El Pastor de Hermas (154 D.C), una colección popular de instrucciones alegóricas—cinco así llamadas visiones, doce mandamientos, y diez similitudes o parábolas, que estuvo en circulación en los siglos II, III, y IV. Esta obra fue mencionada por anti y post escritores nicenos de la iglesia cristiana. También fue leída en las adoraciones públicas en las iglesias. En esta famosa obra se enseña sobre el camino de vida” y “el camino de muerte. A los justos que viven en Dios son destinados a la vida eterna, o vida en el mundo venidero. Los impíos serán destinados a la muerte, perderán la vida, y posterior destrucción. También se dice que benditos son aquellos que practican la justicia, porque nunca serán destruidos por Dios para la vida eterna (Pastor de Hermas, Visión II, Cap.iii).Y aquellos que oyen y guardan los mandamientos, vivirán para Dios” (Ibid Cap.ii). También nos habla de los elegidos de Dios para vida eterna (Ibid, cap.iii).  En el Pastor de Hermas no encontramos la enseñanza de un alma inmortal inherente en el hombre. Veamos lo que dice el Pastor de Hermas, en el capítulo vii: Sólo aquellos que temen al Señor y guardan sus mandamientos tienen vida eterna con Dios (o “vivirán para siempre”, según la tradición de Dressel); pero aquellos que no guardan sus mandamientos, no hay vida en ellos. (Pastor de Hermas, mandamiento vii). Teman a Aquel que tiene todo poder, ambos de salvar y destruir, y guarden sus mandamientos, y ustedes vivirán para Dios.” (Ibid, cap.ii).

 

El Testimonio de Policarpo, el venerable Padre Apostólico del 155 D.C, y discípulo del apóstol Juan según Ireneo, Tertuliano y Eusebio, es interesante. Antes de morir en el martirio manifestó creer en la resurrección del alma, como del cuerpo. De varios escritos de Policarpo, sólo uno ha sido preservado—su corta epístola a los Filipenses. En él nos dice: “Trabajen juntos unos con otros; esfuércense juntos en compañía; sufran juntos; duerman juntos (en muerte); levántense juntos (en la resurrección), como los mayordomos, y asociados, y siervos de Dios” (La epístola de Policarpo a los Filipenses, cap.vi). “Si le agradamos a él en este mundo presente, recibiremos también el mundo futuro…nos levantará nuevamente de la muerte…y reinaremos también con él (ibid, cap.v).

 

Policarpo, cuando estaba siendo martirizado en una estaca, dijo sus últimas palabras. En ellas se resume su fe:Oh Señor Todopoderoso, el Padre del amado y bendito Jesucristo…te doy gracias porque me has contado digno de este día y esta hora, de modo que pueda tener parte en el número de tus mártires, en la copa de tu Cristo, para la resurrección de vida eterna, ambas alma y cuerpo, a través de la incorrupción (impartida) por el Espíritu Santo (La Epístola Encíclica de la Iglesia de Esmirna concerniente al martirio del Santo Policarpo, cap. xiv). No hay nada, pues, que sugiera que Policarpo creyera en un alma inmortal inherente en el hombre que abandona el cuerpo en ocasión de la muerte. ¡Y Policarpo fue un discípulo del apóstol Juan!.

 

La Creencia de los Apologistas y Polemistas

 

Entre los Apologistas (defensores de la fe cristiana) están Justino Mártir de Samaria, Tatiano de Asiria y entre los Polemistas están Ireneo de Lyons., Teófilo de Antioquia, , Novaciano de Roma, Arnobio de Sica, etc, fueron condicionalistas. También el grupo de creyentes del periodo anti-niceno era condicionalista. Este último periodo mencionado se extiende del año 150 D.C, con Justino Mártir, hasta el año 325 D.C, la fecha del Concilio de Nicea. No obstante, las ideas platónicas ya estaban en acción en el Primer Siglo de la Era Cristiana, socavando las enseñanzas literales de la Segunda Venida personal de Cristo, y la resurrección corporal de los muertos. Algunos escritos patrísticos reflejan esta ponzoñosa influencia dentro de la iglesia cristiana. El Dr. John Laidlaw, en su lectura Cunningham, en la Escuela de la iglesia libre de Edimburgo, en 1877 declaró: Gradualmente, en las escuelas cristianas, la influencia Griega prevaleció, y aun en la iglesia cristiana la idea de la inmortalidad del alma por largos siglos tomó el lugar de la doctrina de la Escritura concerniente a la vida futura. Es así que en la Edad del Oscurantismo, en los siglos siguientes (XII-XVI), la influencia neoplatónica ya había penetrado hondamente en el cristianismo profesante. Es así como aparecieron las dos corrientes o escuelas del pensamiento, los proponentes del alma inmortal inherente, y los condicionalistas. Los católicos, por ejemplo, reflejan el pensamiento de Platón (neoplatonismo). Pero esta división se remonta mayormente con los padres post nicenos, cuando prevalecían ambas escuelas del pensamiento. Sólo la minoría mantuvo la idea condicionalista (literalista), en tanto que la mayoría de ellos adoptó el nuevo concepto de la inmortalidad innata.

 

El apologista y cristiano anti-niceno llamado Justino Mártir defendió la fe cristiana condicional. Él escribió entre los años 148 D.C y 165 D.C varias defensas o apologías del cristianismo. Aproximadamente en el año 148 D.C escribe su Diálogo con el Judío Trypo (un distinguido judío de la época) y su primera exposición elaborada sobre su creencia de Cristo como el Mesías prometido del Antiguo Testamento y sus profecías. Se piensa que Trypo fue un judío fariseo, y por tanto, un creyente en la inmortalidad inherente. Ahora bien, Justino Mártir creyó profundamente en la resurrección, y rechazó aquel cristianismo que afirmaba que las almas van al cielo en ocasión de la muerte. Él le dijo a Trypo:

 

 Si te has encontrado con algunos que se llaman cristianos, pero que no admiten esta verdad (de la resurrección), y se atreven a blasfemar al Dios de Abraham, y al Dios de Isaac, y al Dios de Jacob; diciendo que no hay resurrección de los muertos y que sus almas, cuando mueran, son tomadas al cielo; no te imagines que ellos son cristianos (Justino Mártir. Diálogo con Trypo, Cap. 80).

 

En cuanto a Tatiano de Asiria (110-172 D.C), un cristiano apologista, amigo y correligionario de Justino Mártir, creyó que el hombre vino a existir de un estado de “no existente”, antes de nacer. Él dijo que él vino a existir o a ser, a través de la resurrección, de su estado de “no existencia”, Tatiano afirmó: “Existiré nuevamente”. También escribió:

 

Así como no existía antes de nacer, no supe quien era yo, y sólo existo y en la materia carnal…cuando nací, después de un estado de nada. Yo he obtenido a través de mi nacimiento la certeza de mi existencia; de la misma manera, habiendo nacido, y a través de la muerte no existiré más, yo he de existir nuevamente…” (Tatiano, Dirigido a los Griegos, Cap. VI).

 

También Tatiano creyó no sólo que antes de nacer nada era o no existía, sino que el alma NO es inmortal inherentemente. Sobre este asunto él escribió:

 

El alma no es inmortal en sí mismo, o griegos, sino mortal. No obstante, es posible para él no morir. Sí, verdaderamente, él no conoce la verdad, muere, y es disuelto con el cuerpo, para recibir la muerte como castigo en inmortalidad. Pero, nuevamente, si el alma busca el conocimiento de Dios y la adquiere, no muere, aunque por un tiempo será disuelta. Intrínsecamente es oscuridad, y no hay nada luminoso en él y este es el significado de la declaración: “La oscuridad no comprendió a la luz(Tatiano, Dirigido a los Griegos, Cap. XIII).

 

En cuanto a Teófilo de Antioquia (muerto en 180 D.C) y sexto Obispo de Antioquia en 168 D.C, fue discípulo de Policarpo de Esmirna (discípulo de San Juan apóstol), quien también era condicionalista. Teófilo no creyó en la inmortalidad del alma, al sostener que sólo somos inmortalizados por y en Cristo. También creyó que el hombre no fue creado mortal (esto es, con la certeza de morir, ni todavía inmortal (esto es, con la certeza de nunca morir), sino que Dios lo creó capaz para ambos destinos, y dueño de su propia suerte o destino. Además sostuvo que la pena por el pecado es terminable—que la pena verdadera del pecado es sin fin porque es destrucción final, de la cual no hay retorno (Teófilo a Autolico, Libro I, Cap.i). En su corto capítulo 27 acerca de “La Naturaleza del Hombre”, Teófilo trata con la naturaleza del hombre en la creación. Allí él le dice a Autolico lo siguiente:

 

Pero alguno nos dirá: ¿Fue el hombre hecho por naturaleza mortal? Ciertamente no. ¿Fue él, entonces, inmortal? Tampoco afirmamos eso. Pero alguno dirá: ¿Fue él, entonces, nada?…él fue por naturaleza ni mortal ni inmortal –pues si Él(Dios) lo hubiera hecho inmortal desde el principio, Él lo hubiera hecho a él Dios (“venir a ser Dios”). Nuevamente, si Él (Dios) lo hubiera hecho mortal, entonces Dios hubiera parecido ser la causa de su muerte. Entonces, Dios no lo hizo inmortal ni tampoco mortal, pero como hemos dicho antes (arriba), capaz de ambos; de modo que si él se inclinase a las dos cosas de la inmortalidad, guardando los mandamientos, recibiría como recompensa de Dios la inmortalidad. Y vendría a ser como Dios; pero sí, por otro lado, se volviera a las cosas de la muerte, desobedeciendo a Dios, él mismo sería la causa e su propia muerte.” (Teófilo a Autolico, Cap. XXVII).

 

Es interesante oír también lo que nos dice Ireneo (130-202 D.C), -Obispo de Gaul. Este Padre Anti-Niceno fue condicionalista como su maestro Policarpo de Esmirna. Su famosa obra “Contra las Herejías” refuta la falsa “gnosis” (conocimiento). Él refutó el postulado pagano de la inmortalidad innata del alma, afirmando que ella se obtendrá por la gracia, majestad, y poder de Dios y no de nuestra propia naturaleza, pues es un don o regalo de Dios para los fieles. También sostuvo que los impíos serán castigados con la completa cesación de su ser o existencia; y esto resultará en el fin de todo mal. Además decía: Ser privado de los beneficios de la existencia es el más grande castigo, y ser privado de él para siempre es sufrir “castigo eterno”.

 

El historiador de la iglesia cristiana Philip Schaff declaró que Ireneo fue el representante más importante de la escuela juanina en la segunda mitad del siglo II, el campeón de la ortodoxia en contra de la herejía gnóstica, “el más ortodoxo de los padres anti-nicenos” (ver Historia de a Iglesia Cristiana de Philip Schaff, Vol. 2, pág. 751).

 

Ireneo sostuvo, además, que la entera naturaleza humana fue creada para la inmortalidad, pero era mortal, y que todavía no poseía la inmortalidad (Ireneo, Contra las Herejías, Libro IV, cap. 39). Decía que sólo los creyentes recibirán la inmortalidad (Contra las Herejías, cap.20, sec.2,5,6; cap.28, sec.2). También dijo que la continuidad eterna del hombre o la “inmortalización” es “dada” o “impartida (Contra las Herejías, cap.34, sec.3). Afirmaba que la inmortalidad se recibe sólo a través de Cristo (Contra las Herejías, libro V, cap.1,Sec 1). Y también Ireneo enseñó la aniquilación total de todos los impíos.

 

En cuanto a Lactancio Firmiano (250-330 D.C), un conspicuo Padre latino, fue una de las luces eminentes del siglo IV. Creyó también en la inmortalidad condicional, aunque no siempre fue consistente. Su obra más famosa “Las Instituciones Divinas” (Divinae Institutiones), la que fue una apología del cristianismo a hombres de letras. Él escribió en las Instituciones Divinas lo siguiente:

 

Este argumento enseña que el hombre es nacido mortal; pero que finalmente será inmortal, cuando él empiece a vivir en conformidad con la voluntad de Dios, esto es, seguir la justicia.” (cap.v). También afirmó lo siguiente: “Dios busca ser adorado, y ser honrado por el hombre como un Padre, de modo que él pueda tener virtud y sabiduría, que sólo produce inmortalidad. Porque no otro sino Dios mismo es capaz de conferir esa inmortalidad, debido a que Él sólo la posee, la conferirá al hombre pío…”

 

Además dijo:

 

“…nosotros lo adoramos para este fin, para que podamos recibir inmortalidad como la recompensa de nuestras labores.” (cap v). “Después de estas cosas Dios va a renovar el mundo, y transformar a los justos en la forma de ángeles, de modo que, presentados con la vestimenta de inmortalidad, ellos puedan servir a Dios para siempre.

 

Arnobio de Africa abrazó el cristianismo entre los años 303-310 D.C. publicó un ataque abierto al paganismo en su obra “Adversus Gentes” (En Contra de los Paganos). En sus escritos se ve que Arnobio creía que un “eterno tormento” era un cuestión de fe cristiana. El alma, creía él, sólo puede ser mortal y estaba convencido que esta opinión era el punto de vista del cristianismo ortodoxo. Su idea del castigo de los malos no se basa en un tormento eterno en un infierno de fuego literal. Creyó que los impíos serían “aniquilados” y “dejarán de ser” en “destrucción eterna” (Arnobio, “En Contra de los Paganos). También Arnobio se refiere como extravagantes de sí mismos, a quienes opinan que las almas son inmortales (cap.XV). Luego dice Arnobio de los tales: “Dejarán a un lado su habitual arrogancia, O hombres, que claman que Dios es vuestro Padre, y sostienen que son inmortales, tal como Él es?…. consideren en el silencio de vuestros pensamientos que somos criaturas igualmente como el resto, o separados por no una gran diferencia? (cap.xvi). “Ninguno, sino el Dios Todopoderoso puede preservar las almas…Él quien solo es inmortal y eterno, y no restringido con límite de tiempo (cap. LXII).

 

Novaciano de Roma (210-280 D.C), prominente presbítero de Roma, escribió si obra “Tratado Concerniente a la Trinidad” en 257 D.C aproximadamente. Él escribió de la inmortalidad lo siguiente:

 

Porque Él es incorruptible, Él es luego inmortal; y porque Él es inmortal, Él es ciertamente incorruptible…la inmortalidad proviene de la incorrupción, tal como la incorrupción viene de la inmortalidad.” (Tratado Concerniente a la Trinidad, cap. IV).

 

Para Novaciano ningún creyente puede tener la inmortalidad inherentemente, pues el creía que ésta sólo se obtiene con la incorrupción en la resurrección. Su posición en cuanto a la naturaleza del hombre es así:

 

Pero porque escogió erróneamente “la mortalidad” recayó sobre él, porque buscó ser como Dios, bajo la influencia del “consejo perverso (Tratado Trinidad, cap.i).

 

Resumiendo todo lo expuesto en las páginas anteriores, diremos que los primeros cristianos entre los años 100-150 D.C eran condicionalistas (es decir, que creyeron que la inmortalidad se gana cumpliendo ciertos requisitos o exigencias), y muchos, entre los años 150-325 D.C (Padres Anti-Nicenos), también los fueron. Y esto es interesante, pues tenemos las evidencias que demuestran que los discípulos de los apóstoles NO eran creyentes en un alma inmortal inherente que abandona el cuerpo en ocasión de la muerte.

 

Es histórico sostener, que los cristianos del primer siglo tuvieron que enfrentar una amenaza del Platonismo. Éste estaba muy bien representado en los movimientos gnósticos de la época, y que amenazaban con contaminar la sana doctrina. Ya los apóstoles Pablo y Juan estuvieron en contra de las enseñanzas gnósticas de su tiempo. Así, por ejemplo, Pablo dice:

 

Oh, Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia (refiriéndose a los gnósticos), la cual profesando algunos, se desviaron de la fe. La gracia sea contigo. Amén.” (1 Timoteo 6:20,21).   

 

A los colosenses Pablo les dice algo similar, con estas palabras:

 

Mirad que nadie os engañe por medio de las filosofías (entre ellas las de Platón y los gnósticos) y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.” (Colosenses 2:8).                                           

 

Entre las creencias de los llamados “gnósticos” de la época de Jesús, y me estoy refiriendo a los llamados “gnósticos cristianos”, era que Cristo no era de carne y huesos, sino que tenía la “apariencia” de un humano. Para esos creyentes influenciados por el gnosticismo, la materia era mala y el espíritu bueno. Por tanto, era imposible que Jesús—siendo bueno— tuviera carne como la nuestra. El apóstol Juan se vio precisado a condenar a estos seudos cristianos diciendo:

 

“Y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido EN CARNE, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo…” (1 Juan 4:3).

 

Muchos cristianos parecen no entender que el cristianismo primitivo estuvo en contacto con la herejía del paganismo. Y es por eso que Pablo estaba muy preocupado de que después de su muerte la herejía corrompiera la sana doctrina. ¡Y así sucedió después de su muerte!

 

Los judíos jamás recibieron de Dios y sus profetas alguna enseñanza de un alma inmortal inherente que abandona el cuerpo en la muerte. Uno puede examinar todo el Antiguo Testamento, y jamás encontrará ni la más mínima doctrina al respecto. No obstante, los judíos aprendieron algunas cosas sobre el alma inmortal cuando estuvieron cautivos en Egipto. Allí aprendieron sobre la trasmigración del alma. En Persia aprendieron sobre las futuras retribuciones. La resurrección del cuerpo y la eterna recompensa de los justos en el juicio futuro, y el correspondiente castigo de los impíos. En Grecia, durante el periodo de Alejandro y sus sucesores, los judíos se pusieron en contacto con la doctrina de la inmortalidad innata del alma y la retribución futura basada no en una revelación profesa, sino en una especulación filosófica o razonamiento. Esto incluía la preexistencia y la trasmigración de las almas, basados en que el alma es divina, inmortal, y por naturaleza, eterna; como una especie de una deidad eterna auto existente. Estas ideas fueron desarrolladas por Platón, repetidas por Cicerón como derivadas de Platón, puesto que los sistemas filosóficos de los griegos y romanos eran sustancialmente los mismos. Este periodo de Alejandro se extiende hasta la época de Cristo. En este tiempo o época de Cristo, los judíos palestinianos contendían con los judíos alejandrinos y su antropología platónica. En esa época aparece el judío Filo (20 A.C-50 D.C) con sus ideas extravagantes. Él trajo una “nueva forma” de interpretación de las Escrituras (“sistema alegórico”) usando la terminología griega para hablar sobre el origen, naturaleza y destino del hombre a los judíos. El infierno, traído como un lugar de tormento eterno, no provino del judaísmo, sino del paganismo. Por eso, no es correcto afirmar que fue una creencia hebraica, como algunos han sostenido, sino que muchas ideas antropológicas adoptadas por los judíos provinieron de Egipto, Babilonia, Persia, y Grecia; donde estuvieron viviendo los judíos que mencionamos por muchas generaciones, durante el exilio. Se considera que fue en el periodo Inter-Testamentario, entre los Macabeos y la época de la formación del Nuevo Testamento, donde se fue mezclando en el pensamiento religioso, lo revelado con lo pagano. En este periodo o era de los macabeos, los fariseos y saduceos se estaban desarrollando, y las ideas de la inmortalidad inherente del alma, y del castigo eterno del impío, se estaban imponiendo fuertemente.

 

En el periodo Inter-Testamentario imperó dos puntos de vista con respecto a la vida y muerte. Los libros Apócrifos (no inspirados por Dios) de la época reflejan estas dos corrientes del pensamiento judío de la época que abarcan desde el 200 A.C al 150 D.C.

 

Los que reflejan el pensamiento de la INMORTALIDAD CONDICIONAL son:

 

1.- Libro de Tobias (190-170 A.C)

2.- Eclesiástico (180 A.C)

3.- Oráculos Sibilinos Judíos (140 A.C)

4.- Enoc Etiópico (150 A.C-60 D.C)

5.- Enoc Eslavónico (1-50 D.C)

6.- Apocalipsis Siríaco de Baruc (75-78 D.C)

7.- 2 Esdras (90-100 D.C)

8.- Rollos del Mar Muerto (Esenio)(170 A.C-68 D.C)

 

Los que reflejan la INMORTALIDAD INHERENTE y el TORMENTO ETERNO son:

 

1.- 2 Macabeos (130-125 A.C)

2.- Libro de los Jubileos (153 A.C-105 A.C)

3.- Sabiduría de Salomón (48-40 A.C)

4.- Libro de Judith (10 A.C-1 D.C)

5.- 4 Macabeos (100 A.C-70 D.C)

6.- Filo (20 A.C-50 D.C)

7.- Josefo (77 D.C- 94 D.C)

 

La filosofía platónica se fue infiltrando en la iglesia del Señor a través de Filo, quien era el representante de ala Alejandrina de la iglesia judía. Cuando Roma conquistó a Grecia, las dos naciones empezaron a mezclarse. Pronto la religión y las filosofías griegas comenzaron a florecer en Roma, y fueron asimiladas por los conquistadores. Así, entre los romanos, los platónicos, los pitagoreanos, los estoicos, los epicurianos, y otros, tuvieron gran acogida. El romano Cicerón adoptó la idea de la inmortalidad innata de alma de los filósofos griegos (106-43 D.C). En este contexto se desarrolló la iglesia de Dios, con ideas populares y paganas.

 

Es lamentable que los cristianos de hoy no se percaten del error de esta doctrina de la inmortalidad innata del hombre. La gran mayoría de Cristianos no sabe quien fue Platón, el filósofo Griego, quien creó, basándose en razonamientos personales, la idea del alma inmortal del hombre. El neoplatosnismo influyó sobre la iglesia cristiana pervirtiendo la verdad de Dios. Esto ocurre en el siglo III en adelante. El movimiento Gnóstico decía tener las respuestas sobre el problema del origen del universo y del mal. Estos gnósticos tomaron para sí ciertas terminologías bíblicas o del cristianismo para captar la atención de los cristianos ortodoxos y convencerlos para sus filas. Las ideas de los gnósticos habían sido una mezcla de filosofías paganas, mitologías orientales, de cábalas judías, y de términos cristianos. Ellos mezclaron la filosofía esotérica de Egipto con el dualismo común del zoroastrismo, del viejo babilonialismo, platonismo, y aun de la cábala judía. También adoptaron el concepto de las sucesivas emananciones del Ser Absoluto del Brahamismo. También el gnosticismo adoptó del Budismo la creencia o concepto del antagonismo del espíritu y la materia y la irrealidad de la existencia derivada. Además, el gnosticismo adoptó del Budismo la creencia de un dios en proceso de desarrollo, y almas espirituales deseando ser liberadas de las ataduras de la materia y alzarse sobre las cosas del sentido—y finalmente ser reunido con la fuente de la vida divina. Por eso hay teólogos que han definido el gnosticismo como la “helenización del cristianismo”.

 

Los gnósticos hacen una sutil distinción entre el remoto y el desconocido Ser Supremo, o Gran Dios (el Originador de Todo), y del “Demiurgo”, que se creía era uno de los “Aeons” (o poderes autoexistentes) que progresivamente emanaron de Dios y subsisten en Él. Estos “Aeons” forman “el Pleroma” (plenitud) o el mundo invisible. Este “Demiurgo” era considerado como el “Dios Creador”, y como el inmediato originador del mundo visible y el originador de la materia. El “Demiurgo” ocupaba el lugar intermedio entre el Dios Supremo y el mundo material. Pero también decían los gnósticos que este “Demiurgo” estaba en rebelión contra el Dios Supremo. El “Demiurgo” no era originalmente malo, sólo limitado o imperfecto. Creían que este “Demiurgo” creó al hombre, impartiéndole sólo su propio principio imperfecto y débil—el alma sensual. Sólo el Altísimo y verdadero Gran Dios podía impartir el alma racional divino. Se creía que este “Demiurgo” no podía traer a sus criaturas el verdadero conocimiento de Dios, y era sólo el dios de los judíos, y hasta cierto punto, del cristianismo. Así Jesús, venido como el Mesías prometido, sólo pudo preparar el camino de la redención.

 

La creencia gnóstica era que el hombre tenía tres elementos y proporciones variadas: física, espiritual, y carnal. Los espirituales son como los “Aeones”, y capaces de ser perfectos. Los físicos tienen la naturaleza del “Demiurgo”, y con cierto poder para levantarse contra la materia. Los carnales son los que están bajo el control de la material y destinados a un trágico destino.

 

Los Gnósticos pensaban que tenían el conocimiento que los llevaría a la inmortalidad, pues creían que las almas de los hombres espirituales son inmortales. Sostenían que su conocimiento esotérico y su vida ascética los llevaría a la salvación. Para ellos la redención era la liberación del espíritu de su conexión con la materia. También el gnosticismo propagó la idea Persa del dualismo, es decir, creían que el mundo fue originado por dos principios iguales y eternos, pero distintos y perfectamente conflictivos. El bien y el mal, el espíritu y la material, luz y tinieblas. El maniqueísmo propagó esta idea en la iglesia, y ha hecho del diablo un jefe perpetuo de un reino imperecedero de pecadores inmortales como él, en un infierno de fuego eterno. Sin embargo, el cristianismo original fue MONÍSTICO, es decir, que todo lo que existe fue creado por una fuente u origen singular—el Absoluto infinito Dios del Antiguo Testamento. San Pablo dice que sólo Dios tiene inmortalidad (1 Timoteo 6:16). El Monismo sostiene que llegará el día en que la maldad y el maligno serán erradicados del universo, quedando el Todopoderoso Dios y los justos. No obstante, los que creen que el diablo y los malvados irán al infierno de tormento eternamente, están basándose en el dualismo Persa, y no en la Biblia.

 

Los Gnósticos prácticamente sostenían que el espíritu del hombre espiritual va al Pleroma (la habitación de los “Aeones”), Los gnósticos valentinianos, en cambio, sostenían que si bien el alma sobrevive a la muerte física, ésta debe esperar en un lugar intermedio—-una especie de embrión de purgatorio—antes de llegar al cielo. La porción material pasa a la destrucción, mientras que el alma animal se queda con el DEMIURGO en el lugar intermedio para siempre.

 

En resumen, los errores de los gnósticos fueron los siguientes:

 

1.- Dualismo: La oposición coexistente de dos principios contrarios y eternos, con la materia considerada como mala, y por tanto, no creada por el Ser Supremo. Hubo una repugnancia a todo lo material.

 

2.- Emanaciones: Relacionado con los Aeones provenientes del Ser Supremo. En lugar de una creación directa, finalmente la emanación produjo el mundo.

 

3.- Demiurgo: El más degradado de los Aeones, identificado con el Dios de los judíos, y el inspirador del Antiguo Testamento.

 

4.- Hostilidad hacia el Judaísmo: Jehová fue visto como maligno, y por ello hostiles al Dios Supremo.

 

5.- Docetismo: El cuerpo del Mesías sólo tenía la apariencia de tal, o que fue usado sólo temporalmente.

 

6.-  Rechazo a todo el Antiguo y Nuevo Testamentos, excepto las epístolas paulinas. Pedro y Santiago considerados como siervos del “Demiurgo”.

 

7.- Dieron énfasis a los ritos y pompas ceremoniales.

 

8.- Aristocracia Arbitraria: El hombre sólo escala en función a su conocimiento de supuestos “misterios”.

 

9.- Fatalismo: La presente condición del hombre no es por su propia decisión, sino es el resultado del método de su creación. Y no hay nada que él pueda hacer para liberarse a si mismo.

 

10.- La materia es inherentemente mala. Se practicaba el ascetismo.

 

11.- Incluyó la idea de la redención. Una divina interposición en el mundo y sus asuntos era, sin embargo, concebida, para liberarse del dominio del mal.

 

12.- Cristo degradado: Pusieron a Cristo en la categoría de las otras criaturas de menor naturaleza.

 

13.- Trasmigración: Que el alma migra de cuerpo en cuerpo hasta completar su purificación total. Así, ellos se diferenciaban, marcadamente con el cristianismo que sostenía la resurrección del cuerpo.

 

En los siglos IV y V se presentó la amenaza del Maniqueísmo en la iglesia Post- Nicena. Los maniqueos eran dualistas, un movimiento que siguió al gnosticismo. Fue el desarrollo del gnosticismo con el elemento cristiano reducido al mínimo, y con un dualismo zoroastriano, acompañado con la adoración de la naturaleza babilónica, y otros elementos orientales. Su organización fue jerárquica, con Manes a la cabeza como “un apóstol de Cristo” y considerado como el Paracleto que completaría la obra de Cristo: El Papado Maniqueo tuvo su centro en Babilonia por siglos. Este Manes se rodeó de 12 apóstoles y 70 obispos. Su enseñanza era que el alma pertenece al reino de la luz, en tanto que el cuerpo al reino de las tinieblas. Sostenían los maniqueos que Cristo nunca murió pues no tuvo un verdadero cuerpo. Sostenían que Cristo no tuvo un nacimiento humano, y que su sufrimiento y muerte fue una verdadera ficción. Creían en la trasmigración de las almas de los impuros (sucesivas reencarnaciones) en los cuerpos de animales u otras cosas hasta que hayan expiado sus pecados. La reencarnación es rechazada, y la salvación se obtendrá exterminando los deseos carnales. Su política era la abstinencia. La existencia del demonio era considerada como eterna, como la de Dios. El dualismo fue muy marcado.

 

Los ritos maniqueístas fueron realizados con gran pompa y ceremonia. En especial, el bautismo y la comunión, como lo hace la iglesia Católica. Los elegidos eran un grupo sacerdotal que practicaban el ascetismo budista, no poseían propiedades, eran célibes (celibato sacerdotal), se abstenían del vino, no tomaban la vida animal, y se sujetaban a estrictas regulaciones en su vida. Insistieron en que eran “el único cristianismo verdadero”, exaltando el ascetismo, las ceremonias pomposas, y afirmaban que sus ministros eran intermediarios entre Dios y los hombres, y enseñaban una especie de purgatorio. En un comienzo Agustín de Hipona era un maniqueo. Parece que Agustín (Padre y Teólogo de la Iglesia Católica) arrastró con él la idea maniquea del alma inmortal.

 

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El cielo no es nuestro Destino

 

La mayoría de las iglesias cristianas enseña que el destino o paradero final del creyente cristiano es el cielo. La Iglesia Católica, por ejemplo, enseña que los muertos en Cristo están ahora en el cielo con Jesús. Aun los “evangélicos” enseñan lo mismo al entonar himnos en ese sentido.

 

Es cierto que los creyentes en Cristo tendremos un cuerpo glorificado al resucitar—no al morir— con el cual podremos vivir para siempre con el Padre y Su Hijo Jesús. Sin embargo, Jesús nunca enseñó que nuestro paradero final y permanente será el cielo. Aún Jesús mismo no ha subido al cielo para permanecer allí permanentemente, pues dijo que volvería nuevamente a la tierra para restaurar todas las cosas (Hechos 3:19-21). Sí, ahora Jesús permanece en el cielo hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que hablaron los santos profetas de Dios. No hay testimonio bíblico que sustente la hipótesis de una “estadía eterna en los cielos” de Cristo y su iglesia.

 

Abraham: El Padre de la Fe

 

Es interesante lo que dijo Pablo a los Gálatas: “De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham” (3:9). ¿Ha notado usted lo interesantes que son estas palabras de Pablo? Él dice que los cristianos y Abraham serán bendecidos con lo mismo, idénticamente. Pablo NO dice que una será la bendición de Abraham, y otra, la de los cristianos. Lo que el apóstol verdaderamente afirma es que todos los creyentes en Cristo serán bendecidos con el creyente Abraham. Sí, Abraham creyó en la buena nueva de Dios referente a un Salvador, y que, a través de él, todas las naciones serían benditas (Gálatas 3:8).

 

Millones de Cristianos creen que irán al cielo para morar con Dios y Cristo por la eternidad. Pero si esto es cierto, entonces Abraham tuvo que haber creído en lo mismo, puesto que él y los creyentes cristianos recibirán lo mismo. Pero: ¿Creyó Abraham que iría al cielo para estar con Dios? La verdad es que no encontramos ninguna evidencia bíblica para tal esperanza. Lo que sí hemos encontrado en la historia de Abraham, es que a él Dios le prometió otra cosa, y por extensión, a todos los creyentes. Veamos la sorprendente promesa que millones de Cristianos ignoran, debido a que no leen su ‘Biblia’ con atención. Está en Génesis 12:1,2 donde se lee: “…vete de tu tierra (Ur) y de tu parentela, y de la casa de tu padre, A LA TIERRA QUE TE MOSTRARÉ. Y haré de ti una nación grande y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición”. Este pasaje tiene relación directa con Gálatas 3:9, pues Abraham sería bendición—¿para quién? ¡Para los de la fe! No se nos dice que la bendición de Abraham sería sólo para una raza, la semita, sino para todos los fieles en general. Esto es sumamente importante.

 

En Génesis 13:14,15 encontramos la promesa claramente expresada con estas palabras: “Y Jehová dijo a Abraham, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar que estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra QUE VES, la daré a ti y a tu descendencia PARA SIEMPRE”. ¿Hay algo en esta promesa en el sentido que Abraham iría al cielo después de morir, o en la segunda venida de Cristo? Pues no, Dios nunca le dijo a Abraham que mirara al cielo, sino hacia los cuatro puntos cardinales de la tierra (norte, sur, este y oeste). Su herencia sería esta tierra misma, y con él, su misma descendencia física y espiritual.

 

En Génesis 15:18 Dios le especifica a Abraham cuál sería la parte de la tierra que le tocaría recibir, y en donde residiría con su descendencia física y espiritual. El texto dice: “En aquel día hizo Jehová un pacto con Abraham diciendo: A tu descendencia daré ESTA TIERRA, desde el río de Egipto hasta el río grande, el rió Eufrates.” Notemos nuevamente que para nada Dios le menciona a Abraham el cielo, sino “la tierra prometida”, la tierra de Canaán. Queda demostrado, por tanto, que Dios no le prometió el cielo a Abraham sino la tierra—¡ esta misma tierra!.

 

Tanto en Génesis 13:14,15 como en Génesis 15:18 se nos informa que la singular descendencia de Abraham también recibirá la tierra prometida como herencia. Pues bien: ¿Quién es esa singular descendencia de Abraham? La respuesta nos la da el mismo apóstol Pablo, cuando al escribirles a los gálatas, les dice: “Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente (descendencia). No dice: Y a sus simientes, como si hablase de muchos, sino de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo. Y si vosotros sois de Cristo (cristianos), ciertamente linaje (descendencia) de Abraham sois, y herederos según la promesa” (Gálatas 3:16,29). ¿Se da cuenta del significado de todo esto?  Abraham, Cristo, y los fieles creyentes de todas las épocas, y naciones, recibirán la tierra como herencia. Nosotros, los no judíos, nos convertimos en “judíos espirituales” a través de la fe en Cristo. Nos convertimos en hijos de Abraham, y hermanos del judío Jesucristo (Gálatas 3:7). Nos constituimos en herederos de nuestro padre como hijos legales y reconocidos. Sí, nuestra fe nos da ese derecho de filiación con el padre Abraham—¡Y con Dios el Padre! (Romanos 8:15-17). Somos herederos de Dios por ser sus hijos adoptivos. Y Dios nos ha prometido darnos ¡EL MUNDO VENIDERO DE JUSTICIA!

 

¿Hay algún texto bíblico que nos diga que Cristo heredará el mundo? Sí, en Romanos 4:13 donde dice: “Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa que sería HEREDERO DEL MUNDO, sino por la justicia de la fe.” ¿Se da cuenta? Jesús será el heredero del mundo en la “Era Venidera”. Si él, como nuestro hermano mayor, recibirá la tierra como herencia: ¿No participaremos con él de la misma herencia por ser sus hermanos, e hijos del mismo Padre? (Ver Romanos 8:17).

 

La Influencia de Platón

 

Es lamentable que los creyentes hayan olvidado esta promesa de Dios reemplazándola con una esperanza etérea que es ajena a la Biblia. La Biblia NO enseña que al morir iremos a vivir en el cielo para estar con la Deidad. Esa creencia provino de los llamados gnósticos (una secta híbrida del judaísmo y del helenismo de los primeros dos siglos de la Era Cristiana). Sin duda Platón (427-347 A.C) inspiró a los gnósticos en la creencia de un “alma inmortal” que abandona el cuerpo en ocasión de la muerte física. Platón, el filósofo Griego no cristiano, creyó y enseñó que el hombre tiene un alma inherentemente inmortal que sobrevive a la muerte física. Se sabe que Platón influyó sobre los Padres de la Iglesia como Orígenes. También influenció sobre Agustín de Hipona, principal teólogo del catolicismo (Siglo IV). En la Edad Media el platonismo estuvo en pleno auge en el cristianismo Latino. Platón, a su vez, estuvo influenciado por los Misterios Órficos y de los conceptos pitagóricos y zoroastrianos.

 

El Testimonio Apostólico

 

Nuestra pregunta es: ¿Platón o Cristo? Nosotros preferimos a Cristo y a su evangelio de la inmortalidad condicional, es decir, que ésta se gana bajo ciertas condiciones y exigencias. Jesús enseñó que la vida eterna sería para el  siglo venidero” (Lucas 18:30). Y Pablo dice que la inmortalidad se gana perseverando en el bien hacer (Romanos 2:6,7). Si ya tenemos la inmortalidad, ¿por qué hay que esperarla hasta el siglo venidero? Y si los muertos siguen vivos en el cielo, ¿para que predicar la resurrección de los muertos? Hay algo que no anda bien con la teología católica, obviamente.

 

San Juan coincide con Pablo cuando escribió: “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser (inmortales); pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es”. (1 Juan 3:2). Aquí Juan dice que veremos a Jesús tal como él es (inmortal, glorioso) cuando él se manifieste, y cuando seamos semejantes a él. Además, observemos que no será cuando nosotros muramos que le veremos tal como él es, sino cuando él se manifieste personalmente en su segunda venida. Aquí Juan no está pensando de la vida futura como lo piensan muchos católicos, sino como lo enseñó Jesús. En ninguna parte de la Biblia encontramos que seremos semejantes a Cristo cuando abandone, nuestra supuesta alma inmortal, nuestros cuerpos muertos. Lo que se dice es que Cristo se manifestará a los suyos al volver al mundo, y les dará la inmortalidad esperada (Ver 1 Corintios 15:51-54).

 

Según la enseñanza paulina, todos los cristianos—de todas las épocas— recibirán la inmortalidad JUNTOS (simultáneamente) al volver Jesús en persona (ver 1 Tesalonicenses 4:13-17). Sin embargo, la teología católica afirma que la glorificación ocurre progresivamente, a medida que los cristianos vayan muriendo. Para el catolicismo, el cielo va recibiendo a los creyentes de a pocos, no de golpe todos juntos. Pero el fiel Job no creería en dicha exégesis católica si viviera hoy. Y es que él dijo: “Yo sé que mi Redentor vive, y al final se levantará sobre el polvo; y después de desecha esta mi piel, EN MI CARNE (no dice: “en mi alma inmortal”) he de ver a Dios; al cual veré por mi mismo, Y mis ojos lo verán, y no otro, aunque mi corazón desfallece dentro de mí” (Job 19:25-27).

 

Los Padres Apostólicos

 

Los Padres Apostólicos fueron: Clemente de Roma, Ignacio de Antioquia, Hermas de Roma, Policarpo de Esmirna, y Papías. Estos caminaron de la mano con el último de los apóstoles y abarca desde el año 100-155 D.C.

 

Clemente de Roma, quien muriera en el año 100 D.C en el tercer año de Trajano, y contemporáneo con el apóstol Juan, creyó que el hombre no tiene una inmortalidad innata ni que existía un tormento eterno. En su Primera Epístola de Clemente a los Corintios, capítulo 35, él dice que la inmortalidad será uno de los DONES gloriosos de Dios a los redimidos. “La vida en inmortalidad”, como lo dice él, es un regalo de Dios para los justos. Y “es preparado para los que le esperan”. También Clemente enseñó que los impíos tampoco poseen inmortalidad por naturaleza o que lo obtendrían para siempre. Además sostuvo que la muerte es la cesación de la vida. Dijo además que los impíos perecerían, serán destruidos y cesarán de existir (Obra citada de Clemente, caps. 12,39,51,55).

 

La opinión del Anglicano Constable, después de examinar esta cita de Clemente a los corintios en 1866 es: No hay duda de los puntos de vista de Clemente sobre el castigo futuro. Por su silencio y por sus palabras él no dice qué era eso. Con él no había inmortalidad para ninguno sino para los redimidos de Cristo. Vida eterna era, con él, para aquellos que la usarán para la gloria del Dador. Para todos los demás había, después de la resurrección y el juicio, la sentencia de la segunda muerte, la pérdida de la existencia para siempre (Constable, obra citada sobre su sumario de la obra de Clemente, p.170).

 

Ignacio de Antioquia, presumiblemente el siguiente en tiempo entre los Padres Apostólicos, también llamado Teóforo (107 D.C), Obispo de Antioquia y quien también sufrió el martirio al ser lanzado a las bestias en el Anfiteatro Flaviano, en la Segunda mitad del reinado de Trajano (98-117 D.C). Escribió La Epístola a los Efesios, y en esta carta él habla de que Cristo fue ungido de modo que pueda soplar inmortalidad a su iglesia.” En el capítulo 18 habla de “la provisión de la cruz como un don a nosotros de salvación y vida eterna, En su capítulo 20 se refiere “al pan de vida, el cual es la medicina de la inmortalidad, y el antídoto para prevenirnos de morir, pero que causa que podamos vivir para siempre en Jesucristo (Ibid, Cap.XX). De modo que al escribir a los efesios, Ignacio sostiene que la “inmortalidad” y “la vida eterna” para los justos son los exactos contrarios al “perecimiento” de los impíos.

 

La Epístola a los Magnesianos de Ignacio, habla de Cristo como la constante fuente de nuestra vida (capítulo i). Dice que Dios nos ha puesto por delante de nosotros la vida y la muerte, y que cada uno irá hacia su propio lugar (capítulo v). Si Cristo no nos recompensa, dijo, cesaremos de ser (capítulo x). En la Epístola a los Tratianos, habla de Cristo como nuestra esperanza de la resurrección, y dice que creyendo en su muerte, podemos escapar de la muerte (En la introducción, Capitulo II). También les dice que Después nos levantará de la muerte, quienes creemos en Él por Cristo Jesús (capítulo ix).

 

Ignacio al escribir su Epístola a los Romanos, enseña que la resurrección sigue al sueño de la muerte (capítulo iv). Y en su Epístola a Policarpo, obispo de Esmirna, le dice en el Capítulo II: “Sé sobrio como un atleta de Dios, el precio puesto delante de ti es la inmortalidad y vida eterna de las cuales también has sido persuadido. (capítulo II). También es interesante lo que le dice en el capítulo vi sobre “dormir juntos” y “despertar juntos”. En ninguna de sus epístolas mencionadas, y las que no hemos mencionado, por falta de espacio, Ignacio sugiere alguna idea de un alma inmortal inherente en el hombre.

 

En cuanto a la DIDACHE o LA ENSEÑANZA DE LOS DOCE APÓSTOLES, habla de “los dos senderos o caminos, uno de vida y otro de muerte. Para los buenos es el de la vida, para los impíos es el de la muerte. Los buenos irán a la resurrección y al reino eterno en la segunda venida, y los malos a la destrucción final. En esta obra no hay nada que se asemeje ni remotamente a la innata inmortalidad del alma, ni en palabra ni en pensamiento.

 

El Pastor de Hermas (154 D.C), una colección popular de instrucciones alegóricas—cinco así llamadas visiones, doce mandamientos, y diez similitudes o parábolas, que estuvo en circulación en los siglos II, III, y IV. Esta obra fue mencionada por anti y post escritores nicenos de la iglesia cristiana. También fue leída en las adoraciones públicas en las iglesias. En esta famosa obra se enseña sobre el camino de vida” y “el camino de muerte. A los justos que viven en Dios son destinados a la vida eterna, o vida en el mundo venidero. Los impíos serán destinados a la muerte, perderán la vida, y posterior destrucción. También se dice que benditos son aquellos que practican la justicia, porque nunca serán destruidos por Dios para la vida eterna (Pastor de Hermas, Visión II, Cap.iii).Y aquellos que oyen y guardan los mandamientos, vivirán para Dios” (Ibid Cap.ii). También nos habla de los elegidos de Dios para vida eterna (Ibid, cap.iii).  En el Pastor de Hermas no encontramos la enseñanza de un alma inmortal inherente en el hombre. Veamos lo que dice el Pastor de Hermas, en el capítulo vii: Sólo aquellos que temen al Señor y guardan sus mandamientos tienen vida eterna con Dios (o “vivirán para siempre”, según la tradición de Dressel); pero aquellos que no guardan sus mandamientos, no hay vida en ellos. (Pastor de Hermas, mandamiento vii). Teman a Aquel que tiene todo poder, ambos de salvar y destruir, y guarden sus mandamientos, y ustedes vivirán para Dios.” (Ibid, cap.ii).

 

El Testimonio de Policarpo, el venerable Padre Apostólico del 155 D.C, y discípulo del apóstol Juan según Ireneo, Tertuliano y Eusebio, es interesante. Antes de morir en el martirio manifestó creer en la resurrección del alma, como del cuerpo. De varios escritos de Policarpo, sólo uno ha sido preservado—su corta epístola a los Filipenses. En él nos dice: “Trabajen juntos unos con otros; esfuércense juntos en compañía; sufran juntos; duerman juntos (en muerte); levántense juntos (en la resurrección), como los mayordomos, y asociados, y siervos de Dios” (La epístola de Policarpo a los Filipenses, cap.vi). “Si le agradamos a él en este mundo presente, recibiremos también el mundo futuro…nos levantará nuevamente de la muerte…y reinaremos también con él (ibid, cap.v).

 

Policarpo, cuando estaba siendo martirizado en una estaca, dijo sus últimas palabras. En ellas se resume su fe:Oh Señor Todopoderoso, el Padre del amado y bendito Jesucristo…te doy gracias porque me has contado digno de este día y esta hora, de modo que pueda tener parte en el número de tus mártires, en la copa de tu Cristo, para la resurrección de vida eterna, ambas alma y cuerpo, a través de la incorrupción (impartida) por el Espíritu Santo (La Epístola Encíclica de la Iglesia de Esmirna concerniente al martirio del Santo Policarpo, cap. xiv). No hay nada, pues, que sugiera que Policarpo creyera en un alma inmortal inherente en el hombre que abandona el cuerpo en ocasión de la muerte. ¡Y Policarpo fue un discípulo del apóstol Juan!.

 

La Creencia de los Apologistas y Polemistas

 

Entre los Apologistas (defensores de la fe cristiana) están Justino Mártir de Samaria, Tatiano de Asiria y entre los Polemistas están Ireneo de Lyons., Teófilo de Antioquia, , Novaciano de Roma, Arnobio de Sica, etc, fueron condicionalistas. También el grupo de creyentes del periodo anti-niceno era condicionalista. Este último periodo mencionado se extiende del año 150 D.C, con Justino Mártir, hasta el año 325 D.C, la fecha del Concilio de Nicea. No obstante, las ideas platónicas ya estaban en acción en el Primer Siglo de la Era Cristiana, socavando las enseñanzas literales de la Segunda Venida personal de Cristo, y la resurrección corporal de los muertos. Algunos escritos patrísticos reflejan esta ponzoñosa influencia dentro de la iglesia cristiana. El Dr. John Laidlaw, en su lectura Cunningham, en la Escuela de la iglesia libre de Edimburgo, en 1877 declaró: Gradualmente, en las escuelas cristianas, la influencia Griega prevaleció, y aun en la iglesia cristiana la idea de la inmortalidad del alma por largos siglos tomó el lugar de la doctrina de la Escritura concerniente a la vida futura. Es así que en la Edad del Oscurantismo, en los siglos siguientes (XII-XVI), la influencia neoplatónica ya había penetrado hondamente en el cristianismo profesante. Es así como aparecieron las dos corrientes o escuelas del pensamiento, los proponentes del alma inmortal inherente, y los condicionalistas. Los católicos, por ejemplo, reflejan el pensamiento de Platón (neoplatonismo). Pero esta división se remonta mayormente con los padres post nicenos, cuando prevalecían ambas escuelas del pensamiento. Sólo la minoría mantuvo la idea condicionalista (literalista), en tanto que la mayoría de ellos adoptó el nuevo concepto de la inmortalidad innata.

 

El apologista y cristiano anti-niceno llamado Justino Mártir defendió la fe cristiana condicional. Él escribió entre los años 148 D.C y 165 D.C varias defensas o apologías del cristianismo. Aproximadamente en el año 148 D.C escribe su Diálogo con el Judío Trypo (un distinguido judío de la época) y su primera exposición elaborada sobre su creencia de Cristo como el Mesías prometido del Antiguo Testamento y sus profecías. Se piensa que Trypo fue un judío fariseo, y por tanto, un creyente en la inmortalidad inherente. Ahora bien, Justino Mártir creyó profundamente en la resurrección, y rechazó aquel cristianismo que afirmaba que las almas van al cielo en ocasión de la muerte. Él le dijo a Trypo:

 

 Si te has encontrado con algunos que se llaman cristianos, pero que no admiten esta verdad (de la resurrección), y se atreven a blasfemar al Dios de Abraham, y al Dios de Isaac, y al Dios de Jacob; diciendo que no hay resurrección de los muertos y que sus almas, cuando mueran, son tomadas al cielo; no te imagines que ellos son cristianos (Justino Mártir. Diálogo con Trypo, Cap. 80).

 

En cuanto a Tatiano de Asiria (110-172 D.C), un cristiano apologista, amigo y correligionario de Justino Mártir, creyó que el hombre vino a existir de un estado de “no existente”, antes de nacer. Él dijo que él vino a existir o a ser, a través de la resurrección, de su estado de “no existencia”, Tatiano afirmó: “Existiré nuevamente”. También escribió:

 

Así como no existía antes de nacer, no supe quien era yo, y sólo existo y en la materia carnal…cuando nací, después de un estado de nada. Yo he obtenido a través de mi nacimiento la certeza de mi existencia; de la misma manera, habiendo nacido, y a través de la muerte no existiré más, yo he de existir nuevamente…” (Tatiano, Dirigido a los Griegos, Cap. VI).

 

También Tatiano creyó no sólo que antes de nacer nada era o no existía, sino que el alma NO es inmortal inherentemente. Sobre este asunto él escribió:

 

El alma no es inmortal en sí mismo, o griegos, sino mortal. No obstante, es posible para él no morir. Sí, verdaderamente, él no conoce la verdad, muere, y es disuelto con el cuerpo, para recibir la muerte como castigo en inmortalidad. Pero, nuevamente, si el alma busca el conocimiento de Dios y la adquiere, no muere, aunque por un tiempo será disuelta. Intrínsecamente es oscuridad, y no hay nada luminoso en él y este es el significado de la declaración: “La oscuridad no comprendió a la luz(Tatiano, Dirigido a los Griegos, Cap. XIII).

 

En cuanto a Teófilo de Antioquia (muerto en 180 D.C) y sexto Obispo de Antioquia en 168 D.C, fue discípulo de Policarpo de Esmirna (discípulo de San Juan apóstol), quien también era condicionalista. Teófilo no creyó en la inmortalidad del alma, al sostener que sólo somos inmortalizados por y en Cristo. También creyó que el hombre no fue creado mortal (esto es, con la certeza de morir, ni todavía inmortal (esto es, con la certeza de nunca morir), sino que Dios lo creó capaz para ambos destinos, y dueño de su propia suerte o destino. Además sostuvo que la pena por el pecado es terminable—que la pena verdadera del pecado es sin fin porque es destrucción final, de la cual no hay retorno (Teófilo a Autolico, Libro I, Cap.i). En su corto capítulo 27 acerca de “La Naturaleza del Hombre”, Teófilo trata con la naturaleza del hombre en la creación. Allí él le dice a Autolico lo siguiente:

 

Pero alguno nos dirá: ¿Fue el hombre hecho por naturaleza mortal? Ciertamente no. ¿Fue él, entonces, inmortal? Tampoco afirmamos eso. Pero alguno dirá: ¿Fue él, entonces, nada?…él fue por naturaleza ni mortal ni inmortal –pues si Él(Dios) lo hubiera hecho inmortal desde el principio, Él lo hubiera hecho a él Dios (“venir a ser Dios”). Nuevamente, si Él (Dios) lo hubiera hecho mortal, entonces Dios hubiera parecido ser la causa de su muerte. Entonces, Dios no lo hizo inmortal ni tampoco mortal, pero como hemos dicho antes (arriba), capaz de ambos; de modo que si él se inclinase a las dos cosas de la inmortalidad, guardando los mandamientos, recibiría como recompensa de Dios la inmortalidad. Y vendría a ser como Dios; pero sí, por otro lado, se volviera a las cosas de la muerte, desobedeciendo a Dios, él mismo sería la causa e su propia muerte.” (Teófilo a Autolico, Cap. XXVII).

 

Es interesante oír también lo que nos dice Ireneo (130-202 D.C), -Obispo de Gaul. Este Padre Anti-Niceno fue condicionalista como su maestro Policarpo de Esmirna. Su famosa obra “Contra las Herejías” refuta la falsa “gnosis” (conocimiento). Él refutó el postulado pagano de la inmortalidad innata del alma, afirmando que ella se obtendrá por la gracia, majestad, y poder de Dios y no de nuestra propia naturaleza, pues es un don o regalo de Dios para los fieles. También sostuvo que los impíos serán castigados con la completa cesación de su ser o existencia; y esto resultará en el fin de todo mal. Además decía: Ser privado de los beneficios de la existencia es el más grande castigo, y ser privado de él para siempre es sufrir “castigo eterno”.

 

El historiador de la iglesia cristiana Philip Schaff declaró que Ireneo fue el representante más importante de la escuela juanina en la segunda mitad del siglo II, el campeón de la ortodoxia en contra de la herejía gnóstica, “el más ortodoxo de los padres anti-nicenos” (ver Historia de a Iglesia Cristiana de Philip Schaff, Vol. 2, pág. 751).

 

Ireneo sostuvo, además, que la entera naturaleza humana fue creada para la inmortalidad, pero era mortal, y que todavía no poseía la inmortalidad (Ireneo, Contra las Herejías, Libro IV, cap. 39). Decía que sólo los creyentes recibirán la inmortalidad (Contra las Herejías, cap.20, sec.2,5,6; cap.28, sec.2). También dijo que la continuidad eterna del hombre o la “inmortalización” es “dada” o “impartida (Contra las Herejías, cap.34, sec.3). Afirmaba que la inmortalidad se recibe sólo a través de Cristo (Contra las Herejías, libro V, cap.1,Sec 1). Y también Ireneo enseñó la aniquilación total de todos los impíos.

 

En cuanto a Lactancio Firmiano (250-330 D.C), un conspicuo Padre latino, fue una de las luces eminentes del siglo IV. Creyó también en la inmortalidad condicional, aunque no siempre fue consistente. Su obra más famosa “Las Instituciones Divinas” (Divinae Institutiones), la que fue una apología del cristianismo a hombres de letras. Él escribió en las Instituciones Divinas lo siguiente:

 

Este argumento enseña que el hombre es nacido mortal; pero que finalmente será inmortal, cuando él empiece a vivir en conformidad con la voluntad de Dios, esto es, seguir la justicia.” (cap.v). También afirmó lo siguiente: “Dios busca ser adorado, y ser honrado por el hombre como un Padre, de modo que él pueda tener virtud y sabiduría, que sólo produce inmortalidad. Porque no otro sino Dios mismo es capaz de conferir esa inmortalidad, debido a que Él sólo la posee, la conferirá al hombre pío…”

 

Además dijo:

 

“…nosotros lo adoramos para este fin, para que podamos recibir inmortalidad como la recompensa de nuestras labores.” (cap v). “Después de estas cosas Dios va a renovar el mundo, y transformar a los justos en la forma de ángeles, de modo que, presentados con la vestimenta de inmortalidad, ellos puedan servir a Dios para siempre.

 

Arnobio de Africa abrazó el cristianismo entre los años 303-310 D.C. publicó un ataque abierto al paganismo en su obra “Adversus Gentes” (En Contra de los Paganos). En sus escritos se ve que Arnobio creía que un “eterno tormento” era un cuestión de fe cristiana. El alma, creía él, sólo puede ser mortal y estaba convencido que esta opinión era el punto de vista del cristianismo ortodoxo. Su idea del castigo de los malos no se basa en un tormento eterno en un infierno de fuego literal. Creyó que los impíos serían “aniquilados” y “dejarán de ser” en “destrucción eterna” (Arnobio, “En Contra de los Paganos). También Arnobio se refiere como extravagantes de sí mismos, a quienes opinan que las almas son inmortales (cap.XV). Luego dice Arnobio de los tales: “Dejarán a un lado su habitual arrogancia, O hombres, que claman que Dios es vuestro Padre, y sostienen que son inmortales, tal como Él es?…. consideren en el silencio de vuestros pensamientos que somos criaturas igualmente como el resto, o separados por no una gran diferencia? (cap.xvi). “Ninguno, sino el Dios Todopoderoso puede preservar las almas…Él quien solo es inmortal y eterno, y no restringido con límite de tiempo (cap. LXII).

 

Novaciano de Roma (210-280 D.C), prominente presbítero de Roma, escribió si obra “Tratado Concerniente a la Trinidad” en 257 D.C aproximadamente. Él escribió de la inmortalidad lo siguiente:

 

Porque Él es incorruptible, Él es luego inmortal; y porque Él es inmortal, Él es ciertamente incorruptible…la inmortalidad proviene de la incorrupción, tal como la incorrupción viene de la inmortalidad.” (Tratado Concerniente a la Trinidad, cap. IV).

 

Para Novaciano ningún creyente puede tener la inmortalidad inherentemente, pues el creía que ésta sólo se obtiene con la incorrupción en la resurrección. Su posición en cuanto a la naturaleza del hombre es así:

 

Pero porque escogió erróneamente “la mortalidad” recayó sobre él, porque buscó ser como Dios, bajo la influencia del “consejo perverso (Tratado Trinidad, cap.i).

 

Resumiendo todo lo expuesto en las páginas anteriores, diremos que los primeros cristianos entre los años 100-150 D.C eran condicionalistas (es decir, que creyeron que la inmortalidad se gana cumpliendo ciertos requisitos o exigencias), y muchos, entre los años 150-325 D.C (Padres Anti-Nicenos), también los fueron. Y esto es interesante, pues tenemos las evidencias que demuestran que los discípulos de los apóstoles NO eran creyentes en un alma inmortal inherente que abandona el cuerpo en ocasión de la muerte.

 

Es histórico sostener, que los cristianos del primer siglo tuvieron que enfrentar una amenaza del Platonismo. Éste estaba muy bien representado en los movimientos gnósticos de la época, y que amenazaban con contaminar la sana doctrina. Ya los apóstoles Pablo y Juan estuvieron en contra de las enseñanzas gnósticas de su tiempo. Así, por ejemplo, Pablo dice:

 

Oh, Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia (refiriéndose a los gnósticos), la cual profesando algunos, se desviaron de la fe. La gracia sea contigo. Amén.” (1 Timoteo 6:20,21).   

 

A los colosenses Pablo les dice algo similar, con estas palabras:

 

Mirad que nadie os engañe por medio de las filosofías (entre ellas las de Platón y los gnósticos) y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.” (Colosenses 2:8).                                           

 

Entre las creencias de los llamados “gnósticos” de la época de Jesús, y me estoy refiriendo a los llamados “gnósticos cristianos”, era que Cristo no era de carne y huesos, sino que tenía la “apariencia” de un humano. Para esos creyentes influenciados por el gnosticismo, la materia era mala y el espíritu bueno. Por tanto, era imposible que Jesús—siendo bueno— tuviera carne como la nuestra. El apóstol Juan se vio precisado a condenar a estos seudos cristianos diciendo:

 

“Y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido EN CARNE, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo…” (1 Juan 4:3).

 

Muchos cristianos parecen no entender que el cristianismo primitivo estuvo en contacto con la herejía del paganismo. Y es por eso que Pablo estaba muy preocupado de que después de su muerte la herejía corrompiera la sana doctrina. ¡Y así sucedió después de su muerte!

 

Los judíos jamás recibieron de Dios y sus profetas alguna enseñanza de un alma inmortal inherente que abandona el cuerpo en la muerte. Uno puede examinar todo el Antiguo Testamento, y jamás encontrará ni la más mínima doctrina al respecto. No obstante, los judíos aprendieron algunas cosas sobre el alma inmortal cuando estuvieron cautivos en Egipto. Allí aprendieron sobre la trasmigración del alma. En Persia aprendieron sobre las futuras retribuciones. La resurrección del cuerpo y la eterna recompensa de los justos en el juicio futuro, y el correspondiente castigo de los impíos. En Grecia, durante el periodo de Alejandro y sus sucesores, los judíos se pusieron en contacto con la doctrina de la inmortalidad innata del alma y la retribución futura basada no en una revelación profesa, sino en una especulación filosófica o razonamiento. Esto incluía la preexistencia y la trasmigración de las almas, basados en que el alma es divina, inmortal, y por naturaleza, eterna; como una especie de una deidad eterna auto existente. Estas ideas fueron desarrolladas por Platón, repetidas por Cicerón como derivadas de Platón, puesto que los sistemas filosóficos de los griegos y romanos eran sustancialmente los mismos. Este periodo de Alejandro se extiende hasta la época de Cristo. En este tiempo o época de Cristo, los judíos palestinianos contendían con los judíos alejandrinos y su antropología platónica. En esa época aparece el judío Filo (20 A.C-50 D.C) con sus ideas extravagantes. Él trajo una “nueva forma” de interpretación de las Escrituras (“sistema alegórico”) usando la terminología griega para hablar sobre el origen, naturaleza y destino del hombre a los judíos. El infierno, traído como un lugar de tormento eterno, no provino del judaísmo, sino del paganismo. Por eso, no es correcto afirmar que fue una creencia hebraica, como algunos han sostenido, sino que muchas ideas antropológicas adoptadas por los judíos provinieron de Egipto, Babilonia, Persia, y Grecia; donde estuvieron viviendo los judíos que mencionamos por muchas generaciones, durante el exilio. Se considera que fue en el periodo Inter-Testamentario, entre los Macabeos y la época de la formación del Nuevo Testamento, donde se fue mezclando en el pensamiento religioso, lo revelado con lo pagano. En este periodo o era de los macabeos, los fariseos y saduceos se estaban desarrollando, y las ideas de la inmortalidad inherente del alma, y del castigo eterno del impío, se estaban imponiendo fuertemente.

 

En el periodo Inter-Testamentario imperó dos puntos de vista con respecto a la vida y muerte. Los libros Apócrifos (no inspirados por Dios) de la época reflejan estas dos corrientes del pensamiento judío de la época que abarcan desde el 200 A.C al 150 D.C.

 

Los que reflejan el pensamiento de la INMORTALIDAD CONDICIONAL son:

 

1.- Libro de Tobias (190-170 A.C)

2.- Eclesiástico (180 A.C)

3.- Oráculos Sibilinos Judíos (140 A.C)

4.- Enoc Etiópico (150 A.C-60 D.C)

5.- Enoc Eslavónico (1-50 D.C)

6.- Apocalipsis Siríaco de Baruc (75-78 D.C)

7.- 2 Esdras (90-100 D.C)

8.- Rollos del Mar Muerto (Esenio)(170 A.C-68 D.C)

 

Los que reflejan la INMORTALIDAD INHERENTE y el TORMENTO ETERNO son:

 

1.- 2 Macabeos (130-125 A.C)

2.- Libro de los Jubileos (153 A.C-105 A.C)

3.- Sabiduría de Salomón (48-40 A.C)

4.- Libro de Judith (10 A.C-1 D.C)

5.- 4 Macabeos (100 A.C-70 D.C)

6.- Filo (20 A.C-50 D.C)

7.- Josefo (77 D.C- 94 D.C)

 

La filosofía platónica se fue infiltrando en la iglesia del Señor a través de Filo, quien era el representante de ala Alejandrina de la iglesia judía. Cuando Roma conquistó a Grecia, las dos naciones empezaron a mezclarse. Pronto la religión y las filosofías griegas comenzaron a florecer en Roma, y fueron asimiladas por los conquistadores. Así, entre los romanos, los platónicos, los pitagoreanos, los estoicos, los epicurianos, y otros, tuvieron gran acogida. El romano Cicerón adoptó la idea de la inmortalidad innata de alma de los filósofos griegos (106-43 D.C). En este contexto se desarrolló la iglesia de Dios, con ideas populares y paganas.

 

Es lamentable que los cristianos de hoy no se percaten del error de esta doctrina de la inmortalidad innata del hombre. La gran mayoría de Cristianos no sabe quien fue Platón, el filósofo Griego, quien creó, basándose en razonamientos personales, la idea del alma inmortal del hombre. El neoplatosnismo influyó sobre la iglesia cristiana pervirtiendo la verdad de Dios. Esto ocurre en el siglo III en adelante. El movimiento Gnóstico decía tener las respuestas sobre el problema del origen del universo y del mal. Estos gnósticos tomaron para sí ciertas terminologías bíblicas o del cristianismo para captar la atención de los cristianos ortodoxos y convencerlos para sus filas. Las ideas de los gnósticos habían sido una mezcla de filosofías paganas, mitologías orientales, de cábalas judías, y de términos cristianos. Ellos mezclaron la filosofía esotérica de Egipto con el dualismo común del zoroastrismo, del viejo babilonialismo, platonismo, y aun de la cábala judía. También adoptaron el concepto de las sucesivas emananciones del Ser Absoluto del Brahamismo. También el gnosticismo adoptó del Budismo la creencia o concepto del antagonismo del espíritu y la materia y la irrealidad de la existencia derivada. Además, el gnosticismo adoptó del Budismo la creencia de un dios en proceso de desarrollo, y almas espirituales deseando ser liberadas de las ataduras de la materia y alzarse sobre las cosas del sentido—y finalmente ser reunido con la fuente de la vida divina. Por eso hay teólogos que han definido el gnosticismo como la “helenización del cristianismo”.

 

Los gnósticos hacen una sutil distinción entre el remoto y el desconocido Ser Supremo, o Gran Dios (el Originador de Todo), y del “Demiurgo”, que se creía era uno de los “Aeons” (o poderes autoexistentes) que progresivamente emanaron de Dios y subsisten en Él. Estos “Aeons” forman “el Pleroma” (plenitud) o el mundo invisible. Este “Demiurgo” era considerado como el “Dios Creador”, y como el inmediato originador del mundo visible y el originador de la materia. El “Demiurgo” ocupaba el lugar intermedio entre el Dios Supremo y el mundo material. Pero también decían los gnósticos que este “Demiurgo” estaba en rebelión contra el Dios Supremo. El “Demiurgo” no era originalmente malo, sólo limitado o imperfecto. Creían que este “Demiurgo” creó al hombre, impartiéndole sólo su propio principio imperfecto y débil—el alma sensual. Sólo el Altísimo y verdadero Gran Dios podía impartir el alma racional divino. Se creía que este “Demiurgo” no podía traer a sus criaturas el verdadero conocimiento de Dios, y era sólo el dios de los judíos, y hasta cierto punto, del cristianismo. Así Jesús, venido como el Mesías prometido, sólo pudo preparar el camino de la redención.

 

La creencia gnóstica era que el hombre tenía tres elementos y proporciones variadas: física, espiritual, y carnal. Los espirituales son como los “Aeones”, y capaces de ser perfectos. Los físicos tienen la naturaleza del “Demiurgo”, y con cierto poder para levantarse contra la materia. Los carnales son los que están bajo el control de la material y destinados a un trágico destino.

 

Los Gnósticos pensaban que tenían el conocimiento que los llevaría a la inmortalidad, pues creían que las almas de los hombres espirituales son inmortales. Sostenían que su conocimiento esotérico y su vida ascética los llevaría a la salvación. Para ellos la redención era la liberación del espíritu de su conexión con la materia. También el gnosticismo propagó la idea Persa del dualismo, es decir, creían que el mundo fue originado por dos principios iguales y eternos, pero distintos y perfectamente conflictivos. El bien y el mal, el espíritu y la material, luz y tinieblas. El maniqueísmo propagó esta idea en la iglesia, y ha hecho del diablo un jefe perpetuo de un reino imperecedero de pecadores inmortales como él, en un infierno de fuego eterno. Sin embargo, el cristianismo original fue MONÍSTICO, es decir, que todo lo que existe fue creado por una fuente u origen singular—el Absoluto infinito Dios del Antiguo Testamento. San Pablo dice que sólo Dios tiene inmortalidad (1 Timoteo 6:16). El Monismo sostiene que llegará el día en que la maldad y el maligno serán erradicados del universo, quedando el Todopoderoso Dios y los justos. No obstante, los que creen que el diablo y los malvados irán al infierno de tormento eternamente, están basándose en el dualismo Persa, y no en la Biblia.

 

Los Gnósticos prácticamente sostenían que el espíritu del hombre espiritual va al Pleroma (la habitación de los “Aeones”), Los gnósticos valentinianos, en cambio, sostenían que si bien el alma sobrevive a la muerte física, ésta debe esperar en un lugar intermedio—-una especie de embrión de purgatorio—antes de llegar al cielo. La porción material pasa a la destrucción, mientras que el alma animal se queda con el DEMIURGO en el lugar intermedio para siempre.

 

En resumen, los errores de los gnósticos fueron los siguientes:

 

1.- Dualismo: La oposición coexistente de dos principios contrarios y eternos, con la materia considerada como mala, y por tanto, no creada por el Ser Supremo. Hubo una repugnancia a todo lo material.

 

2.- Emanaciones: Relacionado con los Aeones provenientes del Ser Supremo. En lugar de una creación directa, finalmente la emanación produjo el mundo.

 

3.- Demiurgo: El más degradado de los Aeones, identificado con el Dios de los judíos, y el inspirador del Antiguo Testamento.

 

4.- Hostilidad hacia el Judaísmo: Jehová fue visto como maligno, y por ello hostiles al Dios Supremo.

 

5.- Docetismo: El cuerpo del Mesías sólo tenía la apariencia de tal, o que fue usado sólo temporalmente.

 

6.-  Rechazo a todo el Antiguo y Nuevo Testamentos, excepto las epístolas paulinas. Pedro y Santiago considerados como siervos del “Demiurgo”.

 

7.- Dieron énfasis a los ritos y pompas ceremoniales.

 

8.- Aristocracia Arbitraria: El hombre sólo escala en función a su conocimiento de supuestos “misterios”.

 

9.- Fatalismo: La presente condición del hombre no es por su propia decisión, sino es el resultado del método de su creación. Y no hay nada que él pueda hacer para liberarse a si mismo.

 

10.- La materia es inherentemente mala. Se practicaba el ascetismo.

 

11.- Incluyó la idea de la redención. Una divina interposición en el mundo y sus asuntos era, sin embargo, concebida, para liberarse del dominio del mal.

 

12.- Cristo degradado: Pusieron a Cristo en la categoría de las otras criaturas de menor naturaleza.

 

13.- Trasmigración: Que el alma migra de cuerpo en cuerpo hasta completar su purificación total. Así, ellos se diferenciaban, marcadamente con el cristianismo que sostenía la resurrección del cuerpo

En los siglos IV y V se presentó la amenaza del Maniqueísmo en la iglesia Post- Nicena. Los maniqueos eran dualistas, un movimiento que siguió al gnosticismo. Fue el desarrollo del gnosticismo con el elemento cristiano reducido al mínimo, y con un dualismo zoroastriano, acompañado con la adoración de la naturaleza babilónica, y otros elementos orientales. Su organización fue jerárquica, con Manes a la cabeza como “un apóstol de Cristo” y considerado como el Paracleto que completaría la obra de Cristo: El Papado Maniqueo tuvo su centro en Babilonia por siglos. Este Manes se rodeó de 12 apóstoles y 70 obispos. Su enseñanza era que el alma pertenece al reino de la luz, en tanto que el cuerpo al reino de las tinieblas. Sostenían los maniqueos que Cristo nunca murió pues no tuvo un verdadero cuerpo. Sostenían que Cristo no tuvo un nacimiento humano, y que su sufrimiento y muerte fue una verdadera ficción. Creían en la trasmigración de las almas de los impuros (sucesivas reencarnaciones) en los cuerpos de animales u otras cosas hasta que hayan expiado sus pecados. La reencarnación es rechazada, y la salvación se obtendrá exterminando los deseos carnales. Su política era la abstinencia. La existencia del demonio era considerada como eterna, como la de Dios. El dualismo fue muy marcado.

Los ritos maniqueístas fueron realizados con gran pompa y ceremonia. En especial, el bautismo y la comunión, como lo hace la iglesia Católica. Los elegidos eran un grupo sacerdotal que practicaban el ascetismo budista, no poseían propiedades, eran célibes (celibato sacerdotal), se abstenían del vino, no tomaban la vida animal, y se sujetaban a estrictas regulaciones en su vida. Insistieron en que eran “el único cristianismo verdadero”, exaltando el ascetismo, las ceremonias pomposas, y afirmaban que sus ministros eran intermediarios entre Dios y los hombres, y enseñaban una especie de purgatorio. En un comienzo Agustín de Hipona era un maniqueo. Parece que Agustín (Padre y Teólogo de la Iglesia Católica) arrastró con él la idea maniquea del alma inmortal.

Apologista. (molceses@hotmail.com)

 

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LA IDEA CATÓLICA DEL ALMA

 

Busto de Aristóteles«La caracterización general más segura de la tradición filosófica europea consiste en una serie de notas al pie de la obra de Platón.» Alfred N. Whitehead, Process and Reality, 1929

 

 

Aristóteles

 

 

Mezcla de Platonismo y Aristotelismo

 

La tradición católica ha tomado muchos elementos del pensamiento Griego al pensar el alma. Ha tomado algo del dualismo platónico, al formular filosóficamente la idea de alma en sí misma. Y, desde santo Tomás de Aquino, ha tomado de Aristóteles la fórmula hilemórfica para entender la relación del alma con el cuerpo. Pero cree que el hombre es alma y cuerpo. Se separa de la idea de Platón de que el hombre alcanza su plenitud sin el cuerpo. Y se separa de Aristóteles cuando pensaba que el alma era mortal y ponía el fundamento de la inteligencia en otra instancia (nous). La tradición católica supone que el alma pervive tras la muerte y que realiza tanto la función de animar el cuerpo como la de entender. De esta manera combina la tesis de Platón y la de Aristóteles. Pero hay algo más. Se puede apreciar al pensar lo que el catolicismo cree sobre la muerte y la condición del alma separada.

 

A diferencia del platonismo, la tradición católica no quita ninguna dramaticidad a la muerte, que es considerada ‑en sí misma‑ no una liberación, sino una tragedia para la naturaleza humana. La muerte es consecuencia del pecado. La posición tradicional, que formula santo Tomás de Aquino, tiene ya una raigambre bíblica. El hombre es mortal por su corporalidad, sujeta a posible descomposición, pero, como está llamado a vivir cerca de Dios y, en esa misma medida, a tener una vida inmortal, Dios lo quiso en un ambiente especial (el paraíso, con el árbol de la vida del Génesis). De esta manera, se deja entender que la mortalidad es condición de la naturaleza en sí misma, y que la inmortalidad es un don querido por Dios y añadido a la naturaleza. Tras el pecado, el hombre queda privado de este don y abandonado a su naturaleza física.

 

Hay que leer la idea católica sobre la muerte bajo esta perspectiva. Esto provoca, inevitablemente, una idea menos optimista con respecto a la situación del alma separada. En la platónica, el alma alcanza un cierto estado de plenitud por el solo hecho de separarse del cuerpo y, sobre todo, por la contemplación que entonces le es posible. En la católica, la plenitud se alcanza tras la resurrección, y la gloria se vive con el cuerpo. La pervivencia del alma católica no es como la platónica. En la platónica, es plenitud, en el católica es una situación antinatural: el alma ha sido hecha para el cuerpo. Pervive tras la muerte, pero en su existencia y en su psicología depende enteramente de Dios.

 

Según la tradición católica, la pervivencia tras la muerte es un fenómeno escatológico. Los que mueren no quedan en un estado de pervivencia puramente natural, sino que pasan a estar delante de Dios para un juicio en su presencia, que merece un estado de bienaventuranza, de condenación o de purificación. No podemos imaginar cómo se realiza esto. Pero los bienaventurados—según el romanismo- están como personas, como sujetos delante de un Dios, que es “tripersonal”, y que «no es Dios de muertos, sino de vivos» (Mc 12, 27). Y que, desde entonces, esperan la resurrección, porque están llamados a ella para vivir en plenitud.

 

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ALGUNAS COSAS DIFÍCILES DE ENTENDER

 

 

 

Por Mario A Olcese (Apologista)

 

“Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición. Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza. Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén”. (2 Pedro 3:16-18).

 

Es importante reconocer que en la Biblia se encuentran algunas cosas difíciles de entender que requieren un estudio paciente y ordenado. El Apóstol Pedro en los versículos de arriba hace mención de las epístolas de Pablo, y admite que en ellas hay algunas cosas difíciles de entender que los indoctos e inconstantes tuercen. Ahora bien, el punto es que hay cosas que son difíciles de entender, y así lo reconoció el propio apóstol Pedro. Sin embargo, no sabemos si para Pedro dichas “cosas” continuaban siendo incompresibles aun para él mismo, y tampoco hay forma de saberlo.

 

Creo que en estas cosas difíciles de entender y explicar es dónde emergen las divisiones entre los cristianos. Si los doctos no se ponen de acuerdo, ¿cómo podrían ponerse de acuerdo los indoctos? Desafortunadamente Pedro no nos da mayor información sobre qué cosas enseñadas por Pablo eran difíciles de entender. Tal vez tengan que ver con la misma persona de Jesucristo. No es de extrañar entonces  que el estudio de la Cristología ha generado una serie de debates y disputas entre los cristianos desde los albores del cristianismo mismo. Ya sabemos cómo se fue desarrollando la doctrina de la Trinidad con disputas por tratar de interpretar ciertas expresiones del mismo Pablo como cuando dice de Jesús “el cual, existiendo en la forma de Dios” o “en Cristo mora toda la plenitud de la deidad corporalmente”, y que probarían que Pablo creía que Cristo era Dios, contradiciendo al mismo tiempo otras de sus declaraciones en las cuales presenta a un Dios único que es el Padre (1 Cor. 8:4-6).

 

Y referente al alma, Pablo aparentemente también confunde a muchos indoctos y doctos cuando por una lado nos dice que estamos en la búsqueda de la inmortalidad  (Rom. 2:6,7) y por otro lado nos habla del “hombre interior (¿el alma inmortal?)”, o cuando manifiesta su deseo de “partir y estar con el Señor”, expresiones éstas que saben a filosofía platónica y que generan mucha controversia aun hoy.

 

Tal vez el problema sea menos dramático de lo que pensamos y que sólo somos nosotros quienes no le hemos entendido adecuadamente debido a nuestros prejuicios doctrinales heredados de nuestros padres o al conocimiento “en parte” que hemos recibido. Tal vez no exista ningún misterio en sus palabras, sino que simplemente no es el momento para que entendamos todo lo que él quiso decirnos. Hubo muchas cosas “de avanzada” que enseñó nuestro Señor a sus discípulos y que no pudieron entenderlas con exactitud en el momento que las recibieron, pero que en su debido momento sus mentes fueron iluminadas para comprenderlas.

  

De hecho que hay cosas difíciles de entender en Pablo, incluso cuando trata sobre la ley y la gracia. Tenemos que hacer esfuerzos para entenderlo cuando dice: “Nos estamos bajo la ley sino bajo la gracia”, pero por otro lado él aparentemente se desdice cuando declara: “confirmamos la ley” (Rom. 3:31). Estas expresiones, diametralmente opuestas, generan desconcierto para quienes quieren entender la vigencia o no de la ley. Pablo es realmente un apóstol complejo, profundo, e incomprendido. Por eso tenemos miles de iglesias repartidas entre sabatistas y dominicales, entre Mesiánicos, Judíos ortodoxos y cristianos. Creyentes Trinitarios, binitarios y unitarios. Creyentes en la inmortalidad condicional y creyentes en la inmortalidad incondicional. Unos tienen sus argumentos para sostener sus puntos de vista sobre una doctrina, los cuales son totalmente inadmisibles para otros. Así que para ser cortés con Pablo, creo que él sigue siendo “mal interpretado” por muchos de sus lectores y seguidores, ya que no todos pueden tener la razón. Estoy seguro de que si Pablo volviese a la vida hoy, se quedaría de espaldas al ver a la iglesia que él ayudó a fundar, dividida en tantos miles de grupos sólo por el hecho de que él fue mal interpretado.  

Tal vez el secreto para entender mejor a Pablo y reducir el número de iglesias divergentes sea escuchando su consejo, que dice: “…acomodando lo espiritual a lo espiritualPorque el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.  En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas  nosotros tenemos la mente de Cristo” (1 Cor. 2:13-16).

 

Es nuestra responsabilidad estar siempre orando al Señor para que nos dé de su Espíritu para que nos pueda ayudar a entender cabalmente la verdad que él nos reveló a través de su Hijo y sus apóstoles. Tenemos que dejar de lado nuestras ideas preconcebidas y someternos a la autoridad de la Biblia. No hay otra forma.    

 

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Hans Küng y La Libertad‏

Hans Kung

Dr. Hans Küng, Teólogo Católico Romano

El teólogo no debe permitir que nadie le frene en su trabajo. Ni siquiera la dirección de su Iglesia, a la que se siente lealmente ligado. El teólogo debe -tal es su gozoso deber y obligación- buscar mediante el estudio serio y sin jactancia respuestas sinceras de las que pueda responder ante la Iglesia y la sociedad… Así se interesará cada vez más por la causa de la teología, sin reivindicar jamás para sí mismo la infalibilidad”. Hans Küng ¿Existe Dios?

“La Iglesia puede y debe ser a todos los niveles una comunidad de hombres libres. Si quiere servir a la causa de Jesús, nunca puede ser una institución de poder o una Santa Inquisición. Sus miembros han de estar liberados para la libertad: liberados de la esclavitud a la letra de la Ley, del peso de la culpa, del miedo a la muerte, liberados para la vida, el servicio y el amor. Hombres que no tienen que estar sometidos más que a Dios, y no a poderes anónimos ni a otros hombres.

Donde no hay libertad, no está el Espíritu del Señor… Nadie en la Iglesia tiene derecho a manipular, reprimir o suprimir, abierta o solapadamente, la libertad fundamental de los hijos de Dios y establecer la soberanía del hombre sobre el hombre, en lugar de la soberanía de Dios. En la Iglesia debe manifestarse esa libertad en la libertad de palabra (franqueza) y en la libertad de acción y renuncia (libertad de movimientos y liberalidad en el sentido más amplio de la palabra)… la misma iglesia debe ser a la par ámbito de libertad y abogado de la libertad en el mundo”. Hans Küng Ser Cristiano. Trotta, 1996.

DIOS PERDONA LOS PECADOS PERO NO LAS CONSECUENCIAS QUE ÉSTOS GENERAN

 

 

Por Ing°Mario A Olcese (apologista)

 

Dios perdona los pecados

Todos sabemos que Dios siempre está dispuesto a perdonar hasta los pecados más grandes que se puedan cometer. En Isaías 1:16-18 leemos: “Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”. Así que Dios promete “blanquear” nuestros más negros pecados si buscamos el juicio, y nos ponemos a cuenta con Él. ¡Gracias a Dios por este beneficio extraordinario que se nos concede! Pero, ¿podremos evitar las consecuencias por nuestros pecados? ¡Este es otro cantar!

Pero hay consecuencias que pagar por nuestros pecados

En una oportunidad escuché el caso de un señor que le fue infiel a su esposa mientras estaba de viaje en un país vecino. Fruto de esta aventura adúltera, este señor engendró a una niña que fue criada por su madre hasta que se convirtió en una señorita buenamoza y muy culta a la cual llamaremos Paula. Un día, el hijo legítimo de este señor, a quien llamaremos Jorge Jr., decidió viajar para trabajar justamente a ese país en dónde su padre tuvo su aventura 24 años antes.

En su nuevo trabajo, Jorge Jr tuvo el infortunio de conocer y de enamorarse de  Paula, quien resultó ser una de las tantas empleadas y que era su medio hermana. Por supuesto que ambos jóvenes desconocían este hecho completamente. Con el correr del tiempo el hijo le escribe a su padre para contarle de su amorío, y pasados dos años le anuncia su próximo matrimonio con Paula, por lo cual el padre le otorga su bendición sin titubear. A los pocos meses de contraer matrimonio, Paula queda embarazada de José y llenos de ilusión ambos esperan el día del parto. Cuando llegó el día del alumbramiento, Paula da a luz un hijo sin miembros superiores, lo cual, como es de suponerse, generó un profundo dolor, desesperación y un conflicto tremendo entre los padres, no sabiendo qué pudo haber ocasionado semejante malformación. Cuando el padre de Jorge se enteró de la noticia, tomó un avión y viajó a ver a su hijo y nieto, y se espantó al ver que la madre de Paula era la misma mujer con quien él tuvo su aventura hace 24 años atrás. No pudiendo soportar la carga de su conciencia, el padre fue a su hotel y se pegó un tiro en la sien. Poco tiempo después Jorge Jr se enteró que su esposa Paula era su mismísima medio hermana por parte de su padre. Toda esta desgracia se produjo por un pecado escondido y no confesado de un hombre que no supo decir no a la tentación satánica.

Y también tenemos infinidad de testimonios de mujeres que han abortado y se han hecho después cristianas devotas, pero que nunca se han perdonado ellas mismas el haber matado a su hijo no nato. Ellas siguen cargando con el peso de su culpa que las atormenta día y noche, a pesar de que admiten sentir que Dios ya las ha perdonado completamente.

Otro caso que conocí fue de un ejecutivo de un banco que le fue infiel a su esposa, y cuya esposa “perdonó” después de mucho batallar con la pena y la decepción. Si bien el matrimonio está en proceso de restauración, ella aún alberga dudas de su esposo, y constantemente controlaba sus horas de llegada a casa, su dinero, sus llamadas por teléfono, su correo y cosas por el estilo. El tiene que soportar estoicamente la conducta de su mujer, y a veces escucharle decir: “seguro llegas tarde porque te está buscando esa mujer”. Bueno, ese es el precio de su pecado…¡la falta de confianza que suscitó en su esposa!…¡es el fruto de su pecado que lo acompañará por mucho tiempo!

También conocí a un compañero de trabajo que fue despedido de una empresa industrial por robo, empleando el llamado “carrusel”. Años después, este señor se convirtió en cristiano y en un predicador eficaz. Sin embargo, tuvo la mala suerte de no ser aceptado en otra empresa pujante porque el Gerente de ventas de esa nueva empresa que recibió su Currículo Vitae fue el mismo jefe que lo había despedido algunos años atrás. ¿Se imaginan? Aquí vemos que las consecuencias de su pecado lo acompañan a este hermano, y que de hecho ya lo ha perjudicado económicamente por su mala reputación pasada.

HERMANOS MÍOS, PIENSEN CON CUIDADO ANTES DE HACER ALGO DE LO QUE MAÑANA PODRÍAN LAMENTARSE PROFUNDAMENTE. NO DEJEN QUE “DON SATUCO, EL PILLO” LOS PILLE CON LOS PANTALONES ABAJO, METAFÓRICAMENTE HABLANDO.

 

¿DEBEN SER LOS CULTOS DE ADORACIÓN ABIERTOS AL PÚBLICO EN GENERAL?

 

Cruzada 2008¡La Verdad bíblica Ignorada por muchos Líderes Cristianos!

“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?” (2 Cor. 6:14,15)

Un Pueblo separado

El Dios de Israel siempre deseó que Su pueblo estuviera alejado de lo inmundo y lo profano, y para ello Él fue reiteradamente claro al mandarle a su pueblo a estar alejado de la compañía de personas que no tuvieran las mismas aspiraciones y los mismos valores que ellos habían adquirido y aprendido de Él. Dios les había dicho:

“Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré, Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso” (2 Corintios 6:16-18).

El Dios de Israel no aprobaba que sus adoradores se juntaran con los incrédulos, ni que los incrédulos se juntaran con ellos bajo ninguna razón, porque sabía que podían ser contaminados y caer en desgracia y perder Su favor. Y la historia de Israel muestra que cuando Israel se relacionó con los paganos, su final fue la idolatría o la fornicación espiritual con la práctica de abominables rituales y festines. Incluso Dios les había mandado a no unirse en matrimonio con parejas personas incrédulas o paganas porque era abominación ante sus ojos (Malaquías 2:11).

Congregación Santa

La idea era que la congregación de Jehová debía ser santa (Números 16:3), y no se permitía o se esperaba que en ella hubiera algún inmundo que ofendiera a Dios con sus pecados. Así que la congregación de Yahweh era una caracterizada por estar conformada exclusivamente de hombres santos, píos, y temerosos de Dios (Salmos 89:7). Y cuando el pueblo se acercaba al templo, ellos lo hacían sabiendo que estaban frente a un Dios que no toleraría ningún pecado de parte de sus adoradores (Salmo 26:12). Y además, el mismo rey David llegó a decir:

“No me he sentado con hombres hipócritas, Ni entré con los que andan simuladamente. Aborrecí la reunión de los malignos, y con los impíos nunca me senté (Salmo 26:4,5).

 El concepto de santidad y rectitud para David abarcaba incluso el no sentarse junto con los impíos, y el no reunirse con los malignos por ningún motivo. Su separación con los pecadores era radical.

El santuario y el Templo Judío

Sabemos que en el santuario, como en el templo, sólo el sacerdote levita podía ingresar al santísimo, y no era cualquier sacerdote levita, sino uno que era el que era el mejor, el más idóneo y recto.

El templo tenía varias partes: consistía en el Pórti­co, el Santuario y el Santo de los Santos, circun­dado por patios espaciosos y ocupando tal estructura alrededor de me­dia milla en forma de circunferencia. Transponiendo la muralla exterior se podía entrar al primer patio, denominado “de los gentiles”, ya que aquellos eran admi­tidos allí sin permitírseles seguir más adelante. Así que vemos que los paganos incrédulos (gentiles) no podían tener acceso más allá del primer patio porque era abominación de que tuviesen acceso a la presencia de Dios y a los lugares más próximos al santísimo donde se efectuaban los sacrificios de los sacerdotes levitas. Así que sólo los sacerdotes tenían el privilegio de los sacrificios en los lugares interiores dentro del patio.

Hoy, la iglesia es el nuevo sacerdocio que ofrece alabanzas y sacrificios espirituales a Dios en Cristo, y tiene acceso libre al santísimo por mediación de Cristo, y podemos ser escuchados directamente por el Eterno como sus nuevos sacerdotes previamente purificados por la sangre de Cristo. Así que Dios se agrada de nosotros, y nos tiene como sus hijos adoptivos, hermanos de su Hijo Unigénito. No obstante, como sacerdotes de Dios, no podemos ser parte del mundo, ni podemos asociarnos con los incrédulos, porque como dijo Pablo: No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?” (2 Cor. 6:14,15)

La Fundación de la iglesia Cristiana en Pentecostés

Todos sabemos que la iglesia Cristiana tuvo su inicio o inauguración oficial en el Pentecostés del año 33 d.C. En Hechos 2 vemos que en una casa (no en el templo) estaban reunidos los discípulos listos para recibir el poder de lo alto, y luego dice la Escritura: “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua” (versos 1.6)

¿Qué observamos aquí en Hechos 2:1-6?

1.- Que los que estaban dentro de la casa esperando la unción del Espíritu no eran los incrédulos judíos junto con los creyentes Judíos, sino sólo los creyentes judíos, los discípulos de Jesús. Note la frase: ‘estaban todos unánimes juntos’ lo cual sugiere que eran discípulos creyentes que estaban juntos unánimemente. Así que ningún incrédulo estaba presente en el aposento, y era de esperarse en un evento tan solemne y santo.

2.- Los Judíos no cristianos que habían llegado de visita a Jerusalén provenientes de otras ciudades, se acercaron o se juntaron (nótese que el texto dice, ‘se juntó la multitud’) sólo cuando se sorprendieron al oír al oír que los que estaban en el interior de la casa hablaban en las lenguas de los pueblos dónde ellos residían. Esto es suficiente para demostrar que en la reunión no estaban presentes los incrédulos Judíos, los cuales estaban fuera.

Así que la primera iglesia reunida en Pentecostés no congregó a los que no creían, es decir, a los judíos y gentiles no cristianos, sino sólo creyentes. Nótese que luego Pedro les predica un sermón a sus paisanos Judíos incrédulos, y nos dice la Escritura: Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas” (Hechos 2:44). Nótese que estaban juntos—¿quiénes?—¿Acaso Tiros y troyanos, montescos y capulettos, payos y gitanos, moros y cristianos? NO! Sólo Judíos que se unieron por la misma fe en Cristo. Así que la iglesia estaba unida con personas de las mismas convicciones: la misma fe, la misma esperanza, y el mismo amor en Cristo. ¡Ellos no tuvieron comunión o asociación con ningún incrédulo!

¿Pero qué vemos hoy en las iglesias? Vemos a incrédulos que se meten en las congregaciones y se juntan con los “creyentes” para hablar de todo menos de la fe. Vemos a jovencitos del mundo buscando a señoritas creyentes, o a viudos del mundo buscando a alguna hermanita soltera; o entran simplemente por curiosidad, o porque han sido traídos por otros,  o porque  son personas necesitadas que buscan dinero o algún otro favor. Incluso algunos entran simplemente a calentar el asiento y darse una siestita en un rincón mientras el pastor da su charla a la congregación. Todo esto está mal y no es bíblico permitirlo.

También nos sorprendemos al ver que abundan las súper iglesias con miles de asistentes, de los cuales un regular porcentaje ni siquiera son bautizados o miembros formales. Estas iglesias buscan atraer a las gentes por montones, y recabar ingentes sumas de dinero de todo el mundo, incluyendo de mundanos que ingresan a los cultos por otros motivos y que ni siquiera tienen la intención de hacerse cristianos sino sólo porque hay buenos conciertos de rock, perreo y reguetón cristianos. Sin duda Dios los vomitará de su boca a todos los líderes y feligreses cristianos que consienten semejante fornicación espiritual.

Los Obispos y sus funciones

Muchos obispos se olvidan que ellos han sido puestos como pastores de las iglesias con un fin específico, el cual, desafortunadamente, no están prestando la debida atención para cumplirlo a cabalidad y al pie de la letra. Dice así Pablo:

“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” (Efesios 4:11-13).

Aquí Pablo es clarísimo al decir que los funcionarios de las iglesias han sido puestos para PERFECCIONAR A LOS SANTOS, ¡NO A LOS SANTOS Y A LOS INCONVERSOS MOFADORES QUE SE METEN EN LAS IGLESIAS POR CURIOSIDAD, O PARA CRITICAR, O POR ALGÚN OTRO INTERÉS (p.e., buscar una chica bonita, pedir dinero, y cosas como éstas). Pero lo trágico es que este mandato Paulino, así como aquel que manda que el Pastor siempre deberá ser un varón, y el otro que ordena  la pluralidad de pastores en una iglesia, sigue siendo desobedecido en muchas iglesias evangélicas y protestantes en general. Pero el punto central y crucial que queremos resaltar aquí es que la tarea única de los funcionarios de la iglesia es la de perfeccionar a los santos y no a los incrédulos que son invitados a asistir por sus novias cristianas que desean convertirlos, o por esposas creyentes que buscan convertir a sus esposos a la fe, o un creyente que quiere convertir a su amigo drogadicto o alcohólico a la convicción cristiana. La iglesia es el cuerpo de Cristo, y como tal, no admite a los inconversos.

Pero alguno dirá: ¿acaso la cizaña no debe crecer junto con el trigo?¿No hay en la iglesia buenos y malos elementos? Pues claro que sí. Nuestro Señor tuvo comunión íntima con sus apóstoles, y uno resultó ser un diablo en potencia hasta que se sacó la careta. Pero Judas era un apóstol, y era parte del cuerpo de Cristo. Su corazón no era recto para con el Señor como sí lo eran los otros apóstoles. En las iglesias hay hermanos que son bautizados y miembros del cuerpo de Cristo, pero aún no dejan sus antiguas andanzas o costumbres. Son considerados miembros, son llamados hermanos, pero andan mal como si en realidad aún amasen el mundo. A éstos el apóstol Pablo llamó a la reflexión y a la corrección, es decir, al arrepentimiento, pues de lo contrario serían separados como impíos. Dice Pablo: Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ése señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence. Mas no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como a hermano(2 Tes. 3:14,15). Sin embargo, estos casos aislados no dan licencia para admitir a los no bautizados, o a incrédulos curiosos o burlones para que sean instruidos por los funcionarios de la iglesia.

La Conversión de Pablo y de los demás apóstoles

Todos sabemos que fue Jesús directamente quién escogió a sus apóstoles para que lo siguieran a todos lados en su ministerio evangelístico. Incluso después de la exclusión de Judas, el apóstol póstumo de Cristo,  Pablo (Saulo de Tarso), es convertido de manera súbita y personal por la aparición de Cristo en el camino a Damasco. Asimismo, Pablo llamaba a la conversión a los inconversos, no desde las iglesias, sino desde los anfiteatros paganos, sinagogas, y calles de pueblos lejanos. Muchos de sus conversos llegaron a ser miembros de iglesias establecidas por él debido a sus prédicas al aire libre. El nunca invitó a los infieles a reunirse en una determinada iglesia que él había ya formado para que oyeran un sermón suyo y así motivarlos a decidirse por Cristo. Las iglesias estaban exclusivamente integradas por los ya conversos y bautizados. Los incrédulos que se convertían eran AÑADIDOS a la iglesia, pero no antes. Leemos esto en Hechos 2:41 que dice: “Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron (a la iglesia según el verso 47) aquel día como tres mil personas”

Así que debemos entender todos que las iglesias originales eran congregaciones exclusivas de creyentes sin a inclusión de no bautizados o incrédulos. Sólo cuando un incrédulo se convertía y se bautizaba le era permitido asistir y participar de los cultos. No antes! Hoy, desgraciadamente, las iglesias se han convertido en centros de reunión para todo tiempo de gente, y se mezclan impíos y “santos”, mundanos y conversos…¡toda una ensalada de verduras y frutas juntas!

 www.yeshuahamashiaj.org

www.elevangeliodelreino.org

 

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CONTUNDENTE DEMOSTRACIÓN DE QUE EL REINO DE DIOS NO ES LO MISMO QUE LA IGLESIA DE CRISTO

Por Mario A Olcese

Bas�lica Catedral de Lima.

 

 

Un simple artificio:

 

Lo más sencillo es sustituir la palabra ‘reino’ por ‘iglesia’ en los textos bíblicos más importantes donde aparece la palabra reino. Si reino e iglesia son equivalentes, no tendrá porqué cambiar el sentido del texto bíblico que habla de él. Veamos algunos ejemplos donde hemos cambiado el vocablo ‘reino’ por ‘iglesia’:

 

 Lucas 19:11:

Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano para recibir UNA IGLESIA y volver.

 

Comentario:

 Notemos que al cambiar la palabra ‘reino’ por ‘iglesia’ en este pasaje, obtenemos un absurdo. ¿Recibió Cristo una iglesia en el cielo? o ¿Se instituyó la iglesia en el cielo?¿Hemos bajado del cielo como  “la iglesia de Cristo”?

 

Lucas 12:32:

“No temáis manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido DAROS la iglesia”.

 

Comentario:

Aquí hemos sustituido la palabra ‘reino’ por ‘iglesia’ y hemos obtenido algo absurdo. En primer lugar, Jesús se dirige a sus apóstoles—¡a los cuales se les DA EL REINO!. No dice  Jesús que al Padre le ha placido “HACEROS EL REINO”, sino “DAROS EL REINO”. El sentido es diferente. Si la iglesia es el reino, y ella está compuesta por los apóstoles y demás discípulos, ¿cómo podrían SER ellos “el reino de Cristo” y RECIBIR al mismo tiempo el reino? ¿Cómo podían los apóstoles recibir un reino y ser parte de él al mismo tiempo? Si la iglesia es verdaderamente el reino, entonces Jesús debió decirles a sus apóstoles que al Padre “le ha placido HACEROS el reino o iglesia”. Pero no fue así, sino que dijo: “Le ha placido DAROS EL REINO”!

 

Mateo 6:10:

“Venga tu iglesia, hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”

 

 Comentario:

Los que creen que la iglesia es el reino, tendrán que mutilar esta parte del “Padre Nuestro”; pues si el reino ya vino en el 33.d.C, ¿para qué seguir pidiéndolo? Pero lo cierto es que esta parte de la oración está tan vigente como el resto de las peticiones en el “Padre Nuestro”. Así, pedir por la venida del reino es tan importante como pedir perdón por nuestras ofensas, o por el pan diario.

 

Por otro lado, si reemplazamos ‘reino’ por ‘iglesia’ tendríamos: “Venga tu iglesia, hágase tu voluntad…” Sí, “Venga tu iglesia”—¿De dónde?¿Cómo? Si los discípulos vendrían a ser la misma iglesia de Cristo: ¿Por qué tendrían que pedir por la venida de una iglesia? ¡No tiene mucho sentido que digamos!

 

Mateo 25:31,34:

Cuando el Hijo del Hombre venga…entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre HEREDAD LA IGLESIA preparada para vosotros desde la fundación del mundo.”

 

Comentario:

Aquí hemos reemplazado ‘reino’ por ‘iglesia’ y encontramos algo muy extraño. Es un asunto muy importante que no podemos pasar por alto, y es que hay una reino (iglesia para los amilenialistas) que se preparó desde la fundación del mundo, y que será heredado por la iglesia en la ‘parusía’ o Segunda Venida de Cristo. ¿UNA IGLESIA que hereda UNA IGLESIA?¿Cómo es posible esto? Por eso creemos que la iglesia y el reino son dos cosas muy diferentes.

 

Juan 3:3:

“Respondiendo Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo no puede ver la iglesia de Dios.”

 

Comentario:

En este pasaje también hemos sustituido ‘reino’ por ‘iglesia’ y hemos obtenido un absurdo total. ¿Cuál es ése? Si el reino es la iglesia, y ésta sólo puede ser vista por hombres “renacidos”: ¿Cómo es posible que cualquier hombre mundano o no convertido pueda ver, e incluso entrar, en la iglesia de Cristo? Muchos NO renacidos pueden ver con sus ojos, y entrar con sus pies a la iglesia de Cristo sin dificultad. Esto me lleva a la conclusión de que el reino e iglesia —¡NO son sinónimos!. Hay un reino futuro en el cual los impíos ni verán ni entrarán—¡Sólo los renacidos!

Hechos 14:22:

“…es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en la iglesia de Dios.”

 

Comentario:

Aquí en este pasaje hemos sustituido la palabra ‘reino’ por ‘iglesia’ y hemos obtenido algo interesante. Notemos que Pablo se dirige a creyentes de Listra, Iconio y Antioquia. A estos hermanos, de las iglesias de Cristo en esas ciudades, les exhorta a que permanezcan fieles a pesar de las tribulaciones, a fin de que puedan “ganar su entrada a la iglesia de Dios. Esto es muy extraño, pues Pablo se dirige a iglesias cristianas ya constituidas. ¿Cómo entrarían las iglesias de Iconio, Listra y Antioquia a la iglesia misma?¡No lo entendemos! Aquí se vuelve a demostrar que el reino de Dios es diferente a la iglesia de Cristo.

 

1 Corintios 15:50:

Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar la iglesia de Dios, ni la corrupción hereda a incorrupción.”

 

 Comentario:

Aquí, al reemplazar la palabra ‘reino’ por ‘iglesia’ nos hallamos con un serio problema. Y es que si a la iglesia no se  puede pertenecer en la carne y en la sangre, ¿por qué aún están en la carne y la sangre los miembros de la iglesia de Cristo? Obviamente algo no anda bien con la interpretación ‘amilenialista’ del reino.

 

Hechos 1:6:

“Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor restaurarás la iglesia a Israel en este tiempo?”

Comentario:

Aquí resulta una extrañeza al reemplazar reino por ‘iglesia’, pues: ¿Acaso la iglesia tiene que ver con Israel? Cómo es eso que la iglesia será restaurada a Israel? Es obvio que reino e iglesia son dos cosas diferentes. El reino fue antes que la iglesia.

 

Los ‘amilenialistas’ se encuentran en serios apuros cuando tienen que responder a toda esta argumentación bíblica consistente. El amilenialismo deja sin horizontes y sin entendimiento sobre los sucesos mundiales de hoy. Prácticamente han anulado muchísimas profecías bíblicas del futuro (Leer Proverbios 29:18). Para ellos casi todas las profecías bíblicas ya se han cumplido. Han dejado de comprender los acontecimientos mundiales del presente y del futuro. Prácticamente están el medio del mar sin mapas y brújulas, y…¡están a la deriva!

 

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Conspiración Angélica y el Engaño del Tiempo del Fin


La Biblia dice que los elohim, los ángeles, “dioses”, eran los ministros de la creación, desde antes que existieran los mundos, Job 38:7: 

Job 38:4 ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra?

Házmelo saber, si tienes entendimiento.

Job 38:5 ¿Quién determinó sus medidas? Porque tú lo debes saber. ¿O quién extendió sobre ella un cordel?

Job 38:6 ¿Sobre qué están afirmados sus cimientos? ¿O quién puso su piedra angular,

Job 38:7 cuando aclamaban juntas las estrellas del alba, y gritaban de júbilo todos los hijos de Dios?

Job 38:8 ¿Quién contuvo mediante compuertas el mar, cuando irrumpiendo salió del vientre;

Job 38:9 cuando le puse las nubes por vestido y la oscuridad como pañal?

Job 38:10 Yo establecí sobre él un límite y le puse cerrojos y puertas.

Job 38:11 Le dije: “Hasta aquí llegarás y no seguirás adelante. Aquí cesará la soberbia de tus olas.” 

Dios creó a los elohim para reflejar su gloria, y por Su Palabra fueron creadas todas las cosas.  

Antes de que un tercio de los elohim se rebelaran, ellos eran los mayordomos de la creación, co-gobernantes del universo.  

Construyeron civilizaciones sobre los planetas de nuestro sistema solar diseñado para glorificar la palabra de Dios. 

Cuando Satanás se rebeló, Dios lo expulsó por profanar el cielo con su pecado. A causa de la rebelión de Satanás, fueron destruidos por medio de piedras de fuego, los planetas donde él había reinado, sobre reinos literalmente materiales. 

Vinculamos a los Hijos rebeldes de Dios con los que habitan en los lugares celestiales la atmósfera y más allá, con la inteligencia no humana, lo vemos con más frecuencia cada día, en el fenómeno que llamamos “extraterrestres”, no es un gran paso. No, solamente es que a muchos contactados, estos seres “más avanzados” les indican su origen angélico a los humanos mediante abducciones y canalizaciones, también en los avistamientos y en los cortes de forma circular en las cosechas fenómenos atribuidos a ovnis prueban su interés en el planeta, que todavía sigue bajo el dominio de los verdaderos Hijos de Dios.

Si los llamados extraterrestres y sus ovnis son los mismos que los rebeldes “elohim” de la Biblia, ellos están bajo la jurisdicción de Satanás, el Príncipe de los Poderes del Aire. El señor de esos que vuelan, cuya inteligencia está detrás de las manifestaciones de OVNIS y los encuentros con alienígenas.  

Las causas que hay detrás de los avistamientos, abducciones, y otros fenómenos reportados por los medios de comunicación son más malignos y sorprendentes que cualquier teoría que los científicos hayan propuesto aparte de las Escrituras. 

La tribulación comenzará oficialmente cuando Israel firme un tratado con gobernantes de la Unión Europea para establecer un templo Judío en Jerusalén y reiniciar de nuevo el antiguo sistema de sacrificios y ofrendas que antes se celebraban allí: 

Dan 9:27 Por una semana él confirmará un pacto con muchos, y en la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Sobre alas de abominaciones vendrá el desolador, hasta que el aniquilamiento que está decidido venga sobre el desolador.” 

A la vez el tratado proveerá de un plan para apaciguar la inestabilidad de la zona con las diversas facciones hostiles que también habitan en Israel. 

El hombre que firme este tratado de paz para Israel será el único, que será creído por muchos de los que han estado esperando durante mucho tiempo el regreso del Mesías de los Judíos. El nombre que le da la Biblia es el de Anticristo. Este Anticristo es descrito de forma detallada en la Escritura. Una cuidadosa investigación de estos textos revela una conexión entre el Anticristo y el misterioso mundo de los fenómenos OVNI. 

Daniel 11 describe al Anticristo. ÉL no hará caso del Dios de sus padres, YHWH: 

Dan 11:37 No hará caso del dios de sus padres, ni del más apreciado por las mujeres. No hará caso de dios alguno, porque se engrandecerá sobre todo.

 

Dan 11:38 Más bien, honrará al dios de las fortalezas, dios que sus padres no conocieron. Lo honrará con oro, plata, piedras preciosas y con cosas de gran precio. 

Pero en su lugar él honrará al dios de las fortalezas, (la frase Hebrea es, Ala Mahozine), y él honrará al dios que sus padres (los Judíos), no conocieron. 

Baalhazor, “Señor de las fortalezas”, provee una conexión entre Baal y el dios del Anticristo. Baal era el señor de la guerra y del cielo. Muchas denominaciones fueron dadas a Baal agregando fines a su nombre. Algunos ejemplos encontrados en las Escrituras son: 

Baalbmoth = Señor de los lugares altos.

Baalzebub = Señor de aquellos que vuelan.

Zebub es un verbo Hebreo que significa volar de un lugar a otro. 

Baal es identificado como Satanás por el mismo Jesús:  

Mat 10:25 Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor.

Si al padre de familia le llamaron Beelzebul, ¡cuánto más lo harán a los de su casa!  

Mar 3:22 Los escribas que habían descendido de Jerusalén decían que estaba poseído por Beelzebul y que mediante el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios. 

Luc 11:14 Jesús estaba echando fuera un demonio que era mudo. Y aconteció que, cuando salió el demonio, el mudo habló. Las muchedumbres se asombraron, Luc 11:15 pero algunos de ellos dijeron: –Por Beelzebul, el príncipe de los demonios, echa fuera a los demonios. 

El Anticristo reconocerá y dará honor a Satanás, llamado Baal, señor de las fortalezas, señor de los lugares altos, señor de esos quienes vuelan rápidamente, (en los lugares altos), príncipe de los las potestades del aire, y obviamente príncipe de los elementos que vuelan en los lugares altos con destreza, ovnis.  

Increíblemente, la Biblia explica donde radica Satanás actualmente, y lo relaciona con fuerzas en la atmósfera. Puede parecer extraño que en las regiones celestiales, el aire, las nubes – los cielos, sea ahora el lugar de escondite del jefe de los espíritus malignos, pero esto es lo qué la Biblia enseña. Pablo dice:  

Ef 6:12 Porque nuestra lucha no es contra sangre ni carne, sino contra principados, contra autoridades, contra los gobernantes de estas tinieblas, contra espíritus de maldad en los lugares celestiales. 

Nosotros luchamos con espíritus malvados en los lugares altos, literalmente, “en los cielos” “en las regiones celestiales”. De aquí en adelante Satán se llama “el príncipe de la autoridad del aire” “el príncipe de las huestes aéreas”.

 

Ef 2:2 En los cuales anduvisteis en otro tiempo, conforme a la corriente de este mundo y al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora actúa en los hijos de desobediencia.

La confederación Satánica tiene su asiento en el cielo atmosférico en los espacios sobre y alrededor de nuestro mundo. Es fundamental y básico ver como este tipo de pasajes de la Biblia, contradice muchos conceptos tradicionales de “infierno” como el dominio del diablo y sus seguidores. 

Jesucristo explicó a sus apóstoles los acontecimientos qué precederían inmediatamente a su segunda venida, “será exactamente como en los días de Noé antes de que entrara en el arca”: 

Mat 24:38 Pues como en aquellos días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento hasta el día en que Noé entró en el arca. 

Luc 17:27 Ellos comían y bebían; se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.

¿Cuál es la importancia de esta declaración y como se relaciona con los ovnis? El Diluvio épico de Génesis 6 comienza con una extraña historia sobre los “hijos de Dios” (elohim), tomando esposas de entre las hijas de Adán.  

“1Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, 2que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas. 3Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años. 4Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.” (GÉNESIS 6:1-4.) 

La palabra que se traduce, por “los gigantes”, en la versión King James de la Biblia es, en Hebreo, “Nephilim”, que significa, “Esos quienes cayeron o los caídos”  

Judas, el hermano de Jesús los describe como “ángeles, caídos que no guardaron su estado y abandonaron el cielo”:  

6Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día; 7como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.” (Judas 1:6-7.)

Estos ángeles caídos vinieron a la tierra con un propósito serio. Los “caídos” buscaron como mezclarse con la línea sanguínea de Adán, a causa de la promesa de enviar un redentor mediante la descendencia de Adán.

Los Hebreos dicen que los “Hijos de Dios” vieron en las mujeres una forma de ataque, la “extensión”, o multiplicación de ellos buscando el propagarse a sí mismos en este reino terrenal, desde el reino de los espíritus, así como también para extenderse y añadirse a sí mismos en los “niños o hijos de la promesa” el linaje de Adán. Así finalmente Satanás trataba de impedir el nacimiento del Mesías, en un futuro distante. 

Peculiarmente, la unión de seres humanos con los ángeles dio como resultado criaturas híbridas, espíritus perversos con cuerpos humanos. Los humanos \ híbridos de ángeles malignos, comenzaron a corromper y destruir a la raza humana.  

La Biblia usa otros nombres para describir aquellas abominaciones y a sus descendientes además de la palabra Nephilim, ellos son: 

Raphiam – de la palabra raíz rafa = (espíritus) Génesis 14:5: 

Gén 14:5 En el año 14 vinieron Quedarlaomer y los reyes que estaban con él, y derrotaron a los refaítas en Astarot-carnaim, a los zuzitas en Ham, a los emitas en Save-quiriataim, 

Anikim – los orgullosos, Núm. 13:28-33: 

Núm 13:28 Sólo que el pueblo que habita aquella tierra es fuerte. Sus ciudades están fortificadas y son muy grandes.

También vimos allí a los descendientes de Anac.

Núm 13:29 Amalec habita en la tierra del Néguev; y en la región montañosa están los heteos, los jebuseos y los amorreos. Los cananeos habitan junto al mar y en la ribera del Jordán.

Núm 13:30 Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo:

–¡Ciertamente subamos y tomémosla en posesión, pues nosotros podremos más que ellos!

Núm 13:31 Pero los hombres que fueron con él dijeron:

–No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros.

Núm 13:32 Y comenzaron a desacreditar la tierra que habían explorado, diciendo ante los hijos de Israel: –La tierra que fuimos a explorar es tierra que traga a sus habitantes.

Todo el pueblo que vimos en ella son hombres de gran estatura.

Núm 13:33 También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de gigantes. Nosotros, a nuestros propios ojos, parecíamos langostas; y así parecíamos a sus ojos.

Emim – los desertores orgullosos, Génesis 14:5.

Zuzim – los del mal Génesis 14:5.

Zamzuzamim – los conspiradores perversos, Deut. 2:20: 

Deut 2:20 (También esta tierra fue considerada tierra de los refaítas. En otro tiempo habitaron en ella los refaítas, pero los amonitas los llamaban zomzomeos. 

Zophim – los vigilantes, Dan. 4:17, Núm. 23:

Dan 4:17 La sentencia fue por decreto de los vigilantes, y la decisión por la palabra de los santos, para que los vivientes reconozcan que el Altísimo es Señor del reino de los hombres, que lo da a quien quiere y que constituye sobre él al más humilde de los hombres. 

Los Sepherim – los muchos… 

Por centenares de años los Nephilim y sus descendientes corrompieron la tierra y oprimieron humanidad.  

La Biblia declara que los gigantes existieron antes del diluvio y también después de ese tiempo, Génesis 6:4. Esto contradice la tradición pero es sostenido históricamente en los relatos del éxodo donde los descendientes de los Nephilim son encontrados en Canaán por los Israelitas.  

El libro Apócrifo de Enoc, del siglo II A.C. manuscrito extrabíblico; fragmentos del texto se han encontrado en las cuevas de Qunrrán; citado por Judas, vers.14s:  

Judas 1:12 Estos que participan en vuestras comidas fraternales son manchas, apacentándose a sí mismos sin temor alguno. Son nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos. Son árboles marchitos como en otoño, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados.

Judas 1:13 Son fieras olas del mar que arrojan la espuma de sus propias abominaciones. Son estrellas errantes para las cuales está reservada para siempre la profunda oscuridad de las tinieblas.

Judas 1:14 Acerca de los mismos también profetizó Enoc, séptimo después de Adán, diciendo: “He aquí, el Señor vino entre sus santos millares

Judas 1:15 para hacer juicio contra todos y declarar convicta a toda persona respecto a todas sus obras de impiedad que ellos han hecho impíamente y respecto a todas las duras palabras que los pecadores impíos han hablado contra él.”

El libro de Enoc detalla hechos de los ángeles caídos. Describe su castigo y también sus nombres.

Algunos de los Nephilim perecieron, por lo menos sus cuerpos perecieron, bajo las aguas del diluvio.

Los jefes de este acto rebelde fueron encadenados hasta el día del juicio en diversos lugares de la tierra, Judas y Juan también relaciona estos relatos. 

Job 26:5 dice: 

Job 26:5 Tiemblan las sombras de los muertos, debajo de las aguas y de los que las habitan. 

Esto parece implicar que los hombres murieron bajo las aguas del diluvio. El texto Hebreo original relata algo mucho más misterioso. La traducción literal es, “se hizo retorcer a los Rafa debajo de las aguas”. La palabra Rafa únicamente se encuentra en las Santas Escrituras para identificar a los “ángeles caídos”, y no se usa nunca en todo el Antiguo Testamento para denotar al “humano muerto”. 

La base histórica para la interpretación de Génesis 6 como un relato sobre los ángeles caídos es consistente. Philon, Josephus, Epiphanius, Hilarius, son algunos de los muchos ejemplos.  

El libro de los comentarios de los Jubileos dice que Jared, un patriarca del Antiguo Testamento, se llamó así porque en sus días los ángeles descendieron (Yeh-red, para descender) sobre la tierra. 

Orígenes, traduce la palabra de Jordán como (Yar-dane) “el lugar del descenso”. Jordania se ubica en el lindero antiguo de Israel. 

El Libro de Enoc explica que los “Hijos de Dios” descendieron primero en la montaña que llamaron Hermón que en Hebreo significa desolación, en la tierra de Jordania el lugar donde descendieron. 

Desolación y destrucción es exactamente lo qué Satanás y sus ángeles pensaron hacer en la tierra, para destruir a los descendientes de Adán. Obviamente, desolar la tierra de los hombres, y destruir toda influencia de Dios ha sido la meta del diablo desde el principio. 

Muchos Cristianos reconocen que los ovnis y los extraterrestres como algo que está bajo el control y autoridad del Príncipe de las Potestades del Aire, Príncipe de las Huestes del aire, señor de esos que vuelan. Satanás. 

Jesús advirtió que una de las señales de los tiempos del fin es que sería “así como en los tiempos de Noé”. 

En Génesis vemos los relatos de seres inteligentes no-humanos que “procrean” con humanos, creando híbridos y contribuyendo a la proliferación de la maldad en contra de Dios.  

Los mensajes que vemos en los contactos con los “extraterrestres” y con otros “seres avanzados” contienen afirmaciones de que ellos nos crearon, por medio de la manipulación genética. Esta característica de los encuentros con “extraterrestres” hace obvio que los extraterrestres y los Hijos rebeldes de Dios en el Génesis ¡son los mismos! 

Cuando algunos Cristianos con buena intención advierten contra el fraude de los llamados “extraterrestres” y de lo que se da conocer sobre los mismos, la respuesta es semejante a esta: “Tu relación entre el fenómeno moderno de los OVNIS y la Biblia es muy insignificante. Yo estoy en desacuerdo totalmente, con tu conclusión de que aquellos super-humanos sean demonios…”  

La evidencia (desde la Biblia) sugiere que el fenómeno OVNI no significa un único método mediante el cual Lucifer está intentando engañarnos. Sin embargo es el método mediante el cual una sociedad extraterrestre ultra-avanzada (los dioses, del Hebreo “elohim”) han estado actuando contra la humanidad desde el principio engañando al hombre desde los tiempos del paraíso terrenal, y tratando posteriormente de tener descendencia con la raza humana.

 

            ¡Extraterrestres y ángeles son lo mismo!

CONOZCA LA DOCTRINA DE LA TRINIDAD ANTES DE ABRAZARLA

En promedio, cada día recibo dos o tres correos electrónicos de personas de la Cristiandad, que fuertemente apoyan la “Santa Trinidad”. La creencia en la Trinidad no es una innovación reciente para la fe cristiana. Ha sido la Doctrina fundamental de las iglesias por más de quince siglos. Aún sorprendentemente, cada vez que les he pedido a estos defensores que me escriban el TEXTO definiendo la Doctrina han regresado con “analogías”, “similitudes” y “parecidos paralelos” de sus vidas de todos los días. La razón es simple. La mayoría de estos feligreses nunca jamás ha leído el “texto” de la Doctrina que sus iglesias han estado promoviendo. algunos de estos navegadores, que se comunican conmigo después de visitar mi sitio, han oído el término “la Santa Trinidad” y los ejemplos promovidos de los llamados “triunitarios”, pero no “la Doctrina” misma.

Cuando se les cuestiona; ¿Es el Hijo (la Segunda Persona de la Trinidad) Dios así como su Padre (la Primera Persona de la Trinidad)?, ellos usualmente regresan con su comprometida Trinidad. En otras palabras, el porcentaje de “co-equalidad” entre la Primera Persona y la Segunda Persona de la Trinidad se diferencia de individuo a individuo. Si usted cree poco en esta declaración por favor siga adelante y formule estas preguntas cuando usted se encuentre con sus amigos Trinitarios. Me falta encontrar todavía a un a trinitario que pueda mostrarme el “texto” real de la Doctrina de la Trinidad. Algunos han prometido obtener el “texto” a partir de su pastor o ministro y luego regresar. Estoy aún en silencio esperando una respuesta oficialmente dictada.

La pregunta importante es; ¿Por qué las supuestas afirmaciones textuales “contundentes” de una doctrina Trinitaria Cristiana fundamental no son publicitadas por las Iglesias de manera clara y firne? Una respuesta honesta podría ser que una vez que cualquier Iglesia declarase y propagara al TEXTO oficial de esta Doctrina misteriosa, podría haber también muchos congregantes que desafíaran la validez de tal Documento de la Biblia. La palabra “Trinidad” y / o la locución “Triunidad de Dios” no están supuestas a encontrarse en ninguna parte en el recibido texto autorizado u otras traducciones bíblicas derivadas de los


textos disponibles. Esta doctrina central de la religión cristiana no es un concepto bíblico que un lector de la Biblia pueda comparar y pueda validar o pueda invalidar. Aquellos que han estudiado la Biblia reconocerán que en la Biblia hay un ciento por ciento de “endoso explícito” para la “unidad de Dios”, y cero por ciento de “endoso explícito” para la “trinidad de Dios”. ¿Por qué estaría Dios totalmente callado en este asunto, si Él quiso que el hombre le reconociera con fe como “un Dios en tres Personas”? Digamos, si hubiese dos tratos comerciales con tales probabilidades, ¿en cuál de ellos debería uno invertir su seguro de vida? ¡Cuál sería nuestra respuesta si una pregunta similar fuera formulada en el Día del Juicio, por la decisión que nosotros hicimos al colocar nuestra fe entera!

Hay miles de ARTÍCULOS que se encuentran enumerados con los motores de búsqueda de la Internet en los temas de “La Trinidad” y “La doctrina de la Trinidad”. Un cibernauta notaría que la tarea de encontrar el TEXTO de la Doctrina en la Internet es como encontrar una aguja en un pajar. Aquí hay lo que descubrí de la Enciclopedia Interactiva Deluxe de Campton, edición 1998:

La Trinidad es una doctrina de la Cristiandad que dice que hay tres personas en Dios o en la naturaleza divina: El Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo.

La enciclopedia se queda corta al definir cómo son estas “tres personas” similares o disímiles en Gloria, Majestad, Estatus, Sustancia o Naturaleza.

¿Puede usted probar estas declaraciones de la

la doctrina a partir de cualquier versión de la Biblia?

Un Dios en tres Personas – El Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Tal es el Padre, tal es el Hijo de Dios y tal es el Espíritu Santo. Gloria co-iguales, Majestad co-eternas, ni combinando a las Personas ni dividiendo la Sustancia. Ninguno es Mayor que el otro. Ninguno está Antes o Después en tiempo que el otro. Ninguno es diferente en esencia que el otro.

¿No crean confusiones las anteriormente citadas declaraciones? Mi experiencia personal me dice que el fracaso por reconciliar “Quién/Qué fue Jesús, y, Qué/Quién no fue Jesús” ha sido la razón para muchos cristianos confundidos para estrechar el mahometismo o el judaísmo. Un Dios que genera “confusión” no es Dios, dijo Pablo.

El Espíritu Santo (ru’ach en las Sagradas Escrituras Hebreas o pneu’ma en las Sagradas Escrituras Griegas), es una “fuerza en ejecución” que el Dios Todopoderoso ha utilizado de vez en cuando,


para cumplir con su Voluntad. Si Jesucristo fue también igual con el Espíritu Santo, entonces Jesús también fue una “fuerza en ejecución” que el Dios Todopoderoso había utilizado para cumplir con Su Voluntad. Jesús no admitió que ese fuera el caso. Él dijo; “El Padre mismo, que me ha enviado me ha dado mandamiento, qué decir, y qué hablar”. Juan 12:49.

¿Cómo puede ser un empleado 100 % “igual en estatus, Gloria y Majestad con el patrón? ¿Puede ordenar el “Espíritu Santo” al Dios Todopoderoso que haga un mandado para él?

¿Ha oído usted ésto?

¡Uno que trata de entender completamente el “Misterio de Trinidad” puede perder su mente, pero uno que rechaza la “Doctrina de Trinidad” puede perder su alma!

¿Ha leído usted esto?

Él (Jesús) le dijo a él, “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente”, éste es el primer y más grande mandamiento”. Mateo 22: 37-38.

SI USTED TIENE EL DESEO DE MANTENER EL MÁS GRANDE MANDAMIENTO PARE DE JUGAR CON LAS PALA BRAS CON ANALOGÍAS CONJURADAS Y ACEPTE LA “UNIDAD DE DIOS”.

Autor desconocido ————————-‑

¿CÓMO APARECIÓ EL PRIMER PAPA?

 

 

 

Ejemplo de representación heráldica de tiara.Primeramente tenemos que la palabra “Papa”, aparte de que no aparece en la Biblia, es incluso completamente antibíblica, ya que su empleo está terminantemente prohibido por el mismo Señor Jesús en el evangelio de Mateo 23:8, 9, donde el Señor, anticipando el surgimiento de jerarquías entre sus discípulos, les previene diciendo:

 

8) Pero vosotros no queráis que os llame Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y

todos vosotros sois hermanos.

 

9) Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que esta en los cielos.

 

El sentido de las palabras del Señor en el versículo 9, cuando dice “no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra”, se refiere obviamente a no llamarle a alguien “padre” en el sentido espiritual. Pues el versículo 8 anterior se está refiriendo precisamente a la prevención de jerarquías de índole espiritual entre los cristianos.

 

La palabra latina Papa, que significa “Gran Padre”, tiene un trasfondo pagano religioso, como era de esperarse. En la Roma pagana de la antigüedad existían una gran variedad de cultos pertenecientes a diversos dioses, sin embargo, había un culto que destacaba en importancia con respecto a los demás, este era el de la diosa Gíbele, la “Madre de los dioses”. Su culto era antiquísimo, pues se le ha rastreado incluso hasta el período Neolítico (edad de piedra), con una civilización matriarcal asentada en la región de Catal Hüyük, cerca de la antigua ciudad de Iconio. Gíbele vino a Roma desde Frigia (Asia) y los romanos la llamaban Magna Mater, la Gran Madre.

 

La Gran Madre , por otro lado, tenía también un consorte, cuyo nombre era…Papas, que en el griego significa Gran padre.

 

Este era el nombre antiguo en Asia del consorte de Gíbele, pero los romanos después lo nombraron Attis (The Oriental Religions in Román Paganism, Franz Cumont, 1911, p.48).

 

Aquí salta a la vista, no obstante, una conexión muy evidente que resulta necesario mencionar. Es decir, Gíbele era la “Gran Madre” de los antiguos romanos, así como hoy en día la Virgen María es la “Madre de todos” los católicos romanos. Y Papas, el consorte o amante de Gíbele, viene a ser ahora el Papa Romano. Porque ¿acaso no son los papas romanos los que promueven la idolatría de María? Y, ¿acaso no son ellos también los que la han deificado a través de sus dogmas, como la Inmaculada concepción y la Ascención de su cuerpo sin sufrir corrupción?.

 

Otro aspecto del origen y empleo pagano de la palabra Papa, lo encontramos incluso en México. Pues vemos que Fray Juan de Zumárraga -primer obispo y segundo inquisidor en México-mandó que nunca se pronunciase ni en latín ni en castellano la palabra “Papa”, sino más bien Pontifex o Pontífice. Esto porque los indios acostumbraban llamarle “Papas”a sus sacerdotes paganos, y se pretendía así evitar la confusión (Apolegética historia de las Indias, Fray Bartolomé de las Casas, cap. 138,p.366).

 

La aparición del primer Papa, por otro lado, no fue algo que sucedió de la noche a la mañana. Más bien implicó un proceso de varios siglos a través de los cuales se fueron dando una serie de circunstancias que propiciaron finalmente la aparición de esta figura tan nefasta. Cuando los apóstoles estaban todavía sobre la tierra, ellos establecieron obispos en las iglesias locales que habían fundado. Y, el centro de la fe Cristiana, era obviamente la iglesia en Jerusalén. Sin embargo, el martirio de Santiago (62 d.C.), pilar de esa iglesia, y la destrucción total de Jerusalén por el emperador Tito (70 d.C.), abrieron el camino después para el desarrollo de la iglesia en Roma.

 

El hecho que la iglesia en Roma estuviese ubicada en la capital del imperio, le confirió inmensas ventajas con respecto a otras iglesias también importantes, como ciertamente lo eran Antioquía y Alejandría. Estas ventajas consistían, por ejemplo, en que la iglesia en Roma podía intervenir ante las autoridades imperiales en favor de las otras iglesias, o representándolas, por causa de tener contactos con el gobierno. También, por su posición estratégica, empezó a prosperar económicamente y adquirir prestigio eclesiástico. Como consecuencia, la posición del obispo de la iglesia en Roma se consolidó y éste empezó a asumir la autoridad que le confería el ser la cabeza de la iglesia Romana.

 

No obstante, todavía durante el reinado de Constantino (313-337), cuando el Cristianismo ya se había convertido en la religión oficial del imperio Romano, el obispo romano era todavía simplemente un obispo más entre los obispos de las demás iglesias. Pues Constantino, como ya vimos anteriormente, era Obispo de obispos, Pontifex Maximus, y Vicario de Cristo. No fue sino hasta después de la muerte del emperador Constantino (337 d.C.) cuando los obispos romanos -en forma tentativa- se atrevieron a empezar a reclamar una posición de prestigio, influencia, y autoridad para sí mismos. Y, las características doctrinas falsas respecto a la primacía del papado, empezaron también a ser sistemáticamente formuladas.

 

La evidencia histórica muestra que el incentivo básico que motivó al obispo de Roma -todavía no se llamaba Papa- el empezar a formular sus “derechos” y primacía sobre otras iglesias, fue el hecho que vio su posición amenazada por las ambiciones del obispo de la “nueva Roma”, es decir, Constantinopla.

 

Las ambiciones del obispo de la “nueva Roma” salieron a la luz en el Concilio de

Constantinopla (año 381), segundo concilio ecuménico, donde el entonces obispo de Roma, Dámaso I, no fue invitado. Allí se decretó que el obispo de Constantinopla debía tener el primer rango después del obispo de Roma, “porque Constantinopla es la nueva Roma”. El propósito era, sin duda, darle a Constantinopla una posición en el imperio del Este que estuviese por encima de Antioquía y Alejandría; y Roma, por supuesto, no sería afectada (The Chair of Peter; A History of the Papacv; F. Gontard, 1965, p. 116). Dámaso reaccionó inmediatamente, y en el año 382 un sínodo romano declaró -con obvia referencia a la decisión del año previo- que la iglesia Romana debía su primacía no a los decretos de un sínodo, sino a los poderes comisionados a Pedro por Cristo. Roma era, según Dámaso, “la primera Sede (silla o trono) del apóstol Pedro (Ibid.)” Dámaso también añadió el término “apostólica” al nombre de la iglesia Romana; y, en su afán de reclamar suprema autoridad espiritual para sí mismo, fue el primero en apropiarse de las palabras dichas a Pedro por Cristo: “Tú eres Pedro y sobre esta roca edificaré mi iglesia” (A Woman Rides the Beast, Dave Hunt, 1944, p.102).

 

Esta afirmación de Dámaso, por cierto, no fue aprobada por dos supuestos grandes teólogos católicos contemporáneos de Dámaso: “San” Agustín y “San” Ambrosio. San Pedro, escribió Ambrosio, “tenía una primacía de confesión, no de oficio; una primacía de fe, no de rango”. Sin embargo, los sucesores de Dámaso en Roma se aferraron neciamente, y, por consecuencia, continuaron desarrollando las doctrinas que apoyaban la posición “especial” del obispo de Roma. Esto de tal manera que el sucesor inmediato de Dámaso, Siricio, fue el primero en llamarse “Papa”, como lo atestiguan los mismos historiadores católicos romanos en sus crónicas de los papas. Sin duda, la intervención de Dámaso en la historia del desarrollo del papado, jugó un papel muy importante. Pero no solamente por lo expuesto anteriormente, sino también porque él fue el primer obispo romano en recibir el nombramiento de Pontifex Maximus, Sumo Sacerdote de los Misterios Paganos, veamos cómo sucedió:

 

Resulta que en el año 382 el emperador Graciano ordenó que el Altar de Victoria –una diosa patraña del imperio- fuese destruido. Hasta ese entonces los senadores habían tomado el juramento de lealtad al imperio sobre ese altar. Y, antes de empezar sus sesiones, cada uno de ellos quemaba un grano de incienso sobre el altar. Cuando el Senado, que en su mayoría era pagano, fue informado del edicto imperial, mandaron una comitiva a Milán para que se entrevistara con Graciano. La comitiva llevaba consigo la túnica de Ponitfex Maximus, la cual intentaban presentar al emperador. Y el emperador, por su parte, debía recibir el título y la túnica, pues pensaban que el sentimiento amistoso así inducido haría que el emperador cambiase de opinión. Sin embargo, el emperador terminó rechazando la túnica y el título, afirmando que resultaba impropio para un emperador cristiano (Gontard, op.cit., p.120).

 

Cuando el emperador Graciano rechazó el título y rito de iniciación de Pontifex Maximus, que le correspondía a él por causa de ser el emperador romano en turno, el puesto obviamente quedó vacante y fue tomado entonces por el obispo romano Dámaso. Definitivamente alguien tenía que ocupar la vacante, pues los paganos en el imperio Romano todavía eran muchos en número, como lo atestigua el historiador Gibbon en su extensa obra Decline and Fall of the Román Empire (1781, vol.V, cap. 28, p.87):

 

“La imagen y altar de Victoria fueron removidos de la casa del Senado, pero el

emperador dejó las estatuas de los dioses que estaban expuestas a la vista del público; 424

templos todavía permanecían para satisfacer la devoción de la gente, y por todas partes en Roma la moral de los cristianos era ofendida por los olores de los sacrificios idolátricos”.

 

El obispo romano Dámaso, por otro lado, duró poco tiempo oficiando como Pontifex Maximus. Ya que el emperador Graciano rechazó el nombramiento en el año 382 y Dámaso murió en 384. Sin embargo, es necesario hacer notar que esta TRANSFERENCIA del oficio de Pontifex Maximus del emperador a un obispo romano, resultó ser otra estrategia genial de Satanáspara completar lo que ya había iniciado con Constantino, veamos a continuación los resultados que obtuvo: Había conseguido que el obispo romano, en su afán de poder, consintiera en aceptar el puesto vacante de Pontifex Maximus, Sumo Sacerdote de los Misterios Paganos; oficio que, por causa de ir contra la moral cristiana, el mismo emperador había rechazado. De esta manera el obispo romano quedaba completamente bajo su control y poder, como todos los demás Pontífices anteriores habían estado. Una vez poseído por el diablo y saturado de energía satánica, el obispo romano celosamente se encargó de introducir el Paganismo dentro de la Iglesia. Los paganos, por otro lado, empezaron a ser aceptados en la Iglesia sin cambiar sus creencias y prácticas; y, ante sus ojos, ahora el obispo romano era el legítimo representante de su larga línea de Pontífices (The Two Babylons or the Papal Worship, Alexander Hislop, 1916, p.252). 

 

Ahora bien, por lo que respecta al carácter moral de Dámaso, el testimonio histórico nos habla de un hombre sumamente corrupto. Pues habiendo sido inicialmente diácono, y para conseguir posteriormente el obispado de Roma, tuvo que disputárselo a otro diácono rival de nombre Ursino. Ambos, Dámaso y Ursino, habían conseguido cada uno por su parte obispos que los consagraran. Uno de estos obispos pertenecía a la ciudad de Tibur, y el otro pertenecía al puerto de Ostia. Dámaso, que era español, llegó a acumular bastante dinero, el cual obtenía hábilmente extrayéndolo de damas ricas. Con el dinero así obtenido, contrató una banda de empleados de circo, entre los que se encontraban luchadores, corredores de caballos, y otros hombres violentos con los que atacó a los seguidores de Ursino.

 

La batalla empezó en la calle, después los seguidores de Ursino se encerraron en la recién construida basílica de Santa María la Mayor, conocida como “Nuestra Señora de la Nieve”. La gente de Dámaso trepó al techo, hizo un agujero, y empezó a bombardear a los ocupantes con tejas y piedras. Otros, mientras tanto, estaban atacando la puerta principal. Cuando ésta cayó, se desarrolló una sangrienta lucha que se prolongó por tres días. Al final, 137 cadáveres fueron removidos, todos pertenecían a seguidores de Ursino (Vicars ofChrist: The DarkSide ofthe Papacy; Peter De Rosa, 1988, p.38). Dámaso, una vez habiendo obtenido la victoria sobre su rival, fue confirmado como obispo de Roma en el año 366. Ursino, por su parte, no se había dado aún por vencido y consiguió que Dámaso, ya como obispo de Roma, compareciese ante la corte imperial. Se le acusaba de instigación al homicidio y de financiar y organizar una guerra civil entre los cristianos de Roma. Dámaso se las arregló para que los testigos de la parte contraria fuesen torturados, y, finalmente, fue absuelto. Ursino y sus seguidores terminaron después siendo desterrados a la Galia (Francia).

 

El hecho que Dámaso y Ursino se hubiesen peleado como perros por el “hueso” de obispo de Roma, era porque evidentemente representaba una posición sumamente lucrativa. Cuando en una ocasión un prefecto de Roma -el cual tenía muchos títulos paganos- fue confrontado por Dámaso para que se convirtiese, el hombre respondió: “Por supuesto, si me haces obispo de Roma” (Gontard, op.cit., p.l 13).

 

Un escritor de ese entonces, el historiador Amiano Marcelino, sugirió que definitivamente se llevaba a cabo una reñida competencia por esa posición tan lucrativa: “Porque una vez ganado el puesto, el individuo puede disfrutar en paz una buena fortuna asegurada por la generosidad de matronas; puede trasladarse en carruaje y vestirse con magníficas ropas; y dar banquetes cuyo lujo supera el de la mesa del emperador” (De Rosa, op.cit., p.39).

 

Se podría decir que a partir de Dámaso, los papas romanos empezaron a enriquecerse en gran manera y a poseer grandes extensiones de tierra. Esto aunado al hecho que al cambiar Constantino la capital del imperio al Este (Constantinopla), no quedó ningún emperador que gobernase en el Oeste, creándose así un gran vacío político, administrativo, y emocional. Vacío que el Papa estuvo más que dispuesto a llenar, convirtiéndose, gradualmente, en la potencia más grande de Italia y de Europa Occidental, y lo siguió siendo durante toda la Edad Media.

 

Aproximadamente sesenta años después de Dámaso aparece el Papa León I (440-61), el cual ocupa un lugar importante en la historia de los papas, pues llevó teóricamente la doctrina de la primacía del papado lo más lejos posible. Este Papa consiguió que, por causa de sus servicios diplomáticos prestados al imperio, el emperador romano Valentiniano III confirmara finalmente la primacía del obispo de Roma sobre todas las demás Sedes. Una vez logrado esto, León entonces proclamó que la primacía de Roma -reconocida ahora políticamente- sería heredada por todos sus sucesores (Gontard, op.cit., pp.137, 138). Además, fortaleció y exaltó su Sede en Roma refiriéndose a sí mismo como “Pedro en la silla de Pedro”; afirmó poseer plenitud de poder (plenitudo potestaíis); y se consideraba incluso el “gobernador del Universo”.

 

León también fue el primer Papa en adjudicarse, para su propia conveniencia, el texto bíblico de Mateo 16:19 donde el Señor le entrega a Pedro las llaves del reino de los cielos y el poder de atar y desatar. Tal autoridad, no obstante, no fue conferida solamente a Pedro, pues dos capítulos más adelante, en Mateo 18:18 el Señor da la misma autoridad a todo el grupo de discípulos. Y después, en los versículos siguientes 19 y 20 del mismo capítulo, vemos que se extiende este derecho a TODOS los creyentes.

 

Otra contribución principal de León a la teoría del papado, consistió en hacer una

distinción entre persona y oficio. Es decir, él afirmaba que aunque un Papa fuese pecaminoso, esto no afectaba el carácter Petrino del papado. Una distinción leonina que resultó de gran ayuda después para los papas, pues así justificaron todo tipo de inmoralidad entre ellos. Durante el reinado de León también se vio, por primera vez, el nefasto primer ejemplo de interacción entre la Ley Canóniga y la ejecución de la Ley Civil. Pues a todas las ordenanzas del Papa se les dio fuerza legal, de tal manera que todo aquel que no se sometiera a la Iglesia, se convertía entonces en un hereje; y, por lo tanto, sujeto al edicto de las leyes de herejía del imperio (Ibid.).

 

La Iglesia Católico Romana, mas no apostólica, pues no desciende de los apóstoles sino de los emperadores romanos, formó su estructura en base al patrón organizativo del mismo imperio romano, como puede apreciarse abajo en el dibujo:

 

Después de la caída del imperio Romano del Oeste, en el año 476, los papas asumieron el papel de los emperadores y el “MATRIMONIO” de la Iglesia con el mundo se consumó. De ser perseguida, ahora la Iglesia se había convertido en el principal persecutor, y no sólo en asuntos religiosos, sino también en cualquier forma de libertad de conciencia, como más adelante veremos en otro capítulo. Peter De Rosa, en su libro Vicars of Christ: The Dark Side of the Papacy (1980,p.34) describe esto elocuentemente:

 

“El tiempo no está lejos cuando los sucesores de Pedro no serán los sirvientes sino los

amos del mundo. Se vestirán de púrpura como Nerón y se llamarán a si mismos Pontifex

Maximus. Se referirán al hombre pescador como ‘el primer Papa’, y apelarán no a la autoridad del amor, sino al poder investido en él (Pedro) para actuar como Nerón actuó. Desafiando a Jesús, los cristianos harán a otros lo que les han hecho a ellos, y peor aún harán. La religión que se enorgullecía de haber triunfado sobre la persecución por medio del sufrimiento, se convertirá en la fe más perseguidora que el mundo ha visto. Perseguirán incluso a la raza de la cual Pedro y Jesús provinieron. Ordenarán en el nombre de Jesús que todos los que no estén de acuerdo con ellos sean torturados, y algunas veces crucificados sobre fuego. Harán una alianza entre el trono y el altar; e insistirán que el trono es el guardián del altar y garantizador de la fe. Su idea será que el trono (el Estado) imponga su religión en todos sus súbditos. Sin molestarles que Pedro mismo se opuso a tal alianza y que por causa de ello murió. Tres siglos después que el apóstol murió en la Colina del Vaticano, la Iglesia, a pesar de la persecución, creció en fuerza hasta que vino el día en que fue tentada a echar su suerte con César”

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Clarificando una Profecía del Tiempo del Fin

 La Biblia de Gutenberg.

Por: Sir Anthony F. Buzzard, Master en Teología

 

 

Introducción

 

Una profecía notable fue dada a Daniel en Daniel 9:26, 27. Su propósito es lanzar luz en la lucha extraordinaria entre el bien y el mal destinado a convulsionar el mundo antes del regreso de Cristo a gobernar en su Reino. Daniel 9:26 habla del Mesías que es cortado – una referencia que se ha tomado como que significa generalmente la muerte de Jesús por los pecados del mundo. Isaías 53:8 habla además del Mesías sufriente que es cortado de la tierra de los vivientes. El significado es al parecer que Jesús fue puesto a la muerte y así privado de la vida en la tierra de la promesa – Israel. Al ser Jesús cortado, no recibió su Reino, la herencia del Mesías. La profecía dice de que él “no tendrá nada” (NASV). Keil (Comentario p. 362) cree que esto quiere decir que como resultado de su muerte vicaria, Jesús no poseyó inmediatamente lo que le pertenecía al Mesías – ¡el Reino!

 

Hay un cambio de tema en la segunda declaración hecha en Daniel 9:26. “Un príncipe que ha de venir” es introducido en conexión con el derrocamiento (cp. la misma palabra hebrea usada de la destrucción de Sodoma, Gén. 19:13ff.) de la ciudad y del santuario. La orden de las palabras en Hebreo es importante: “la ciudad y el santuario serán destruidos por el príncipe que debe venir.”

 

Keil (Comentario p. 362) precisa que la palabra “venida” está asociada en Daniel a una invasión hostil. En Daniel 1:1 Nebucodonosor viene a sitiar Jerusalén. En 11:10, 13, 15, las fuerzas del rey del Norte “siguen viniendo” (NASV) y “levanta baluartes, y tomara la ciudad fortificada”. En el caso del “príncipe que ha de venir “, sin embargo, la idea es que él es un personaje cuyo llegada para destruir la ciudad es bien sabido. Semejante invasor hostil ha aparecido ya en Daniel, capítulos 7 y 8. Como Keil dice, es natural que debamos pensar en el Anticristo.

 

El NASV traduce la frase siguiente: “su fin vendrá con una inundación”. El sentido sería que la ciudad será abrumada. Una traducción más natural, sin embargo, es provista por el margen de NASV y discutida persuasivamente por Keil: “en la cláusula siguiente, ‘y su fin [vendrá] con la inundación’, el sufijo [su] se refiere simplemente al príncipe hostil, cuyo fin es aquí enfáticamente descrito en contraste con su venida” (Comentario p. 363).

 

¿Por qué es esto un punto importante de interpretación? Los que encuentran aquí una referencia a Tito, quien destruye Jerusalén en el 70 DC, no pueden aplicar el sufijo “su” al invasor hostil. El hecho es que Tito no vino a su fin en la guerra en Jerusalén. Hay razones convincentes para convenir con la traducción de Keil. El orden de las palabras de la oración precedente (“la ciudad y el santuario serán destruidos por el príncipe que está destinado a venir”) deja al príncipe como la última idea. En las palabras inmediatamente siguientes, “y su” o “su” fin se refieren lo más naturalmente posible al príncipe apenas mencionado. El príncipe malvado en esta profecía viene a “su fin” (cp. 11:45 donde el Anticristo, el rey del norte, “viene a su fin”). El fin del príncipe está en “la inundación”. ¿Qué acontecimientos se describen aquí? No la invasión de Tito en el 70 DC, porque Tito no vino a su fin a la hora de esa invasión. Puesto que los intérpretes han deseado encontrar a Tito y los acontecimientos del 70 DC aquí, han evitado la traducción “su fin”. Como Keil dice, “Los puntos de vista preconcebidos en cuanto a la interpretación histórica de la profecía descansan en el fundamento de todas las otras [traducciones que en ‘su fin’].” Una referencia al fin de la ciudad o del santuario es forzada porque la ciudad es femenina en Hebreo, y una diferente finalización sería necesaria para “fin” Una alusión únicamente al santuario es torpe o complicado porque se mencionan juntos la ciudad y el santuario. Keil concluye: “no queda nada sino aplicar el sufijo [‘su’] al príncipe. El ‘fin’ puede denotar por consiguiente solamente a la destrucción del príncipe” ( Comentario p. 363). Por lo tanto, no puede aplicar al General Tito en el año 70 DC.

 

La “Inundación”

 

¿Cuál es “la inundación” por la cual viene a su fin el invasor? El artículo definido indica que una bien conocida “inundación” está en mente. La “inundación” es en otra parte utilizada como el símbolo de un juicio divino abrumador. Por ejemplo, en Isaías 8:8 leemos de la invasión de Judá por parte del rey de Asiria: “y pasando hasta Judá, inundará y pasará adelante.” En Nahum 1:8 dice que el Señor “con inundación impetuosa consumirá a sus adversarios y tinieblas perseguirán a sus enemigos“. Daniel nos informa que el fin del Anticristo vendrá en “la inundación” del juicio de Dios del tiempo final. Nos presentan en esta profecía con un “príncipe que ha de venir que encontrará su destrucción en la inundación”. Daniel 11:45 describe la destrucción del rey del norte final que “viene a su fin” momentos antes de la resurrección (Dan. 12:2).

 

El verso 26 contiene otro pedazo de información: “y hasta el fin habrá guerra”. El fin referido aquí es simplemente el final del “período en marcha” (Keil). El significado es que la guerra continuará hasta el final de la septuagésima “semana”. La angustia debe ser soportada hasta la terminación de la “semana” final.

 

Nuestro verso termina con un comentario adicional sobre la naturaleza del juicio.”Desolación está decretada divinamente” como castigo. Una comparación con otros tres pasajes es iluminadora. En Daniel 11:36 la terminación de la carrera del rey del norte final es inevitable: “lo que está decretado se cumplirá”. Una luz adicional en el castigo decretado para el invasor de Israel en el fin de la edad es provista por Isaías 10:23. “para una destrucción completa, en aquello que está decretado, el señor Dios de los Ejércitos ejecutará en medio de toda la tierra”. Por esta razón Israel no debe temer “al asirio que te golpea con la vara” (Isa. 10:24). “Mas de aquí a muy poco tiempo se acabará mi furor y mi enojo, para destrucción de ellos [de Asiria]” (Isa. 10:25). Hay otra referencia al castigo decretado del enemigo de Dios (e Israel) del tiempo del fin. En Isaías 28:17b y continuación, “y granizo barrerá el refugio de la mentira, y aguas [cp. inundación] arrollarán el escondrijo. Y será anulado vuestro [Israel] pacto con la muerte.” Entonces en los versos 21 y 22, “Porque Jehová se levantará como en el monte Perazim, como en el valle de Gabaón se enojará; para hacer su obra, su extraña obra, y para hacer su operación, su extraña operación. Ahora, pues, no os burléis, para que no se aprieten más vuestras ataduras; porque destrucción ya determinada sobre toda la tierra.”

 

Otra vez las palabras son evocadoras de Daniel 9:26. Está viniendo una aniquilación decisiva del instrumento final de Satanás para destruir a Israel. La ciudad y el santuario serán, de hecho, destruidos por el invasor venidero. La guerra será una característica de la última “semana”. Sin embargo, seguirá la paz del Reino de Dios cuando Cristo vuelva para destruir al Anticristo, para resucitar a los muertos, y para conceder el Reino a los fieles (Lucas 22:28-30; Mat. 19:28; 1 Cor. 6:2; 2 Tim. 2:12; Revelación. 2:26; 3:21; 5:10; 20:4-6). Momentos antes de ese tiempo, las “desolaciones están determinadas irrevocablemente por Dios” (Keil, Comentario p. 365).

 

Podemos resumir el anuncio proporcionado por Daniel 9:26 de la traducción siguiente basada en el Hebreo y conjuntamente con la exégesis de Keil (Comentario p. 373):

 

Después de las sesenta y dos “semanas” el Mesías será cortado, de modo que El no posea el Reino que le pertenece a él. Y la ciudad, junto con el santuario, será destruido por el pueblo de un príncipe que vendrá a su fin en la inundación. La guerra continuará hasta el fin [de la septuagésima “semana”], puesto que la destrucción está irrevocablemente decretada.

 

Verso 27

 

Procedemos al verso 27, que completa la profecía, proveyendo detalle adicional sobre los acontecimientos de la septuagésima “semana”. El verso 27 se abre con una declaración sobre el príncipe apenas mencionado. Él confirmará un pacto. La razón convincente para hacer del príncipe del verso 26 el tema de la oración es dada por Keil:

 

La conexión indica que el príncipe es el sujeto de “confirmará”, puesto que el príncipe que ha de venir es nombrado último y es también el sujeto en el sufijo “su fin”, la última cláusula de verso 26 que tiene sólo la importancia de una cláusula explicativa subordinada (Comentario, pág. 366).

 

Keil hace otras tres observaciones: 1) “El retiro del sacrificio diario se combina de una manera natural con la destrucción (verso 26) de la ciudad y del templo causados por el príncipe que ha de venir”. 2) El que está representado como el que “hace cesar el sacrificio y la ofrenda” es obviamente idéntico con el que cambia (7:25) los tiempos y los usos de la adoración. 3) “La referencia de ‘él confirmará’ al líder impío de un ejército está por lo tanto de acuerdo al contexto y los pasajes paralelos de este libro que han sido mencionados, así como en armonía con el arreglo gramatical natural del pasaje. Pero, por el ‘príncipe’ [v. 26], no se puede entender, desde luego, que sea el General Tito”.

 

El príncipe impone un pacto sobre la gran masa del pueblo, en contraste con los pocos que siguen siendo fieles. El contrato forzado en la mayoría por el príncipe malvado nos recuerda Mateo 24:12: “el amor de muchos se enfrirá”.

 

La cláusula siguiente nos da la información sobre la segunda mitad de la “semana” final. Keil discute que la traducción apropiada es: “él causará que el sacrificio y la ofrenda del grano (sacrificio sangriento y no sangriento) cesen a la mitad de la semana”. Asociado a esta interrupción del servicio del templo, el príncipe “viene desolando sobre las alas de las cosas abominables.” Así como el Dios verdadero “Inclinó los cielos, y descendió; Y había densas tinieblas debajo de sus pies. Cabalgó sobre un querubín, y voló; Voló sobre las alas del viento” (Sal. 18:9,10), así aquí el príncipe malvado es visto “desolando, llevado sobre las alas de cosas abominables.” Keil cita la interpretación de otro comentarista alemán: “El poderoso enemigo pagano es aquí concebido como llevado sobre las alas de un ídolo abominable, tal como el Dios de la Teocracia es llevado en las alas de las nubes y en querubín, que son Sus siervos (Cp., Salmo 18:9, 10; 104:3)”.

 

El cuadro sugiere una Parousia falsificada (es decir, venida) efectuada por el poder de Satanás. Pablo refleja la misma idea en 2 Tesalonicenses 2:9, donde la Parousia del Anticristo está de acuerdo con el poder de Satanás. La oración final de la profecía de Daniel nos dice que este gobierno desolador continuará hasta “el fin, y el juicio decretado de Dios se derramará sobre el desolador.” El verbo “derramar” sugiere de nuevo la inundación del verso 26, en la cual el príncipe impío viene a su fin. Puesto que ninguna inundación del juicio cayó en Tito en el 70 DC, la referencia de este pasaje entero está en el Anticristo futuro y su reinado temporal en el fin de esta edad.

 

Resumen

 

Será apropiado declarar nuevamente el mensaje de Daniel 9:26, 27 con referencia a la traducción más útil de Keil:

 

Después de las sesenta y dos “semanas” el Mesías será cortado, de modo que él no tenga el reino que le pertenece a El, y la ciudad, junto con el santuario, será destruida por el pueblo de un príncipe que vendrá, que llegará a su fin en la inundación. La guerra continuará hasta el fin [de la septuagésima “semana”], puesto que la desolación está decretada irrevocablemente. Y él [el príncipe] impondrá un pacto sobre muchos por una “semana”, y durante la mitad de la “semana” él causará que pare el servicio del sacrificio y llevado en las alas de las abominaciones de los ídolos, él continuará un gobierno desolador; y esto continuará hasta el fin cuando el juicio firmemente decretado será derramado en él como un desolador (Comentario p. 373).

 

El Interés de Jesús en esta Profecía

 

Jesús estaba muy interesado en esta profecía de Daniel. Él se refirió a la “abominación desoladora” como la característica clave del tiempo justo antes de su regreso. En Mateo 24:15 el aspecto de la abominación desoladora en el templo es la señal para los creyentes en Judea a huir a las montañas (Jesús no esperó que fueran quitados de la tierra).

 

La expresión usada por Jesús corresponde muy estrechamente a las otras referencias de Daniel sobre la abominación desoladora en 11:31 y 12:11. El primer pasaje nos dice que el rey del norte final envía fuerzas contra la fortaleza del santuario, elimina el sacrificio regular e instala la abominación desoladora. La conexión con Daniel 9:27 es clara. El príncipe malvado viene desolando sobre las alas de un ídolo abominable y en Daniel 11:31 una abominación desoladora se coloca en el templo. Éste podía ser el Anticristo mismo. Marcos utiliza un participio masculino para describir a la abominación en Marcos 13:14, sugiriendo a una persona humana en el templo.

 

La abominación desoladora desencadenará el tiempo de sufrimiento qué Jesús llama la gran tribulación (Mat. 24:15, 21). Inmediatamente después de esa tribulación, Jesús aparecerá en gloria (Mateo 24:29). Es importante observar que éstos no son acontecimientos cumplidos. Jesús no reapareció obviamente inmediatamente después de la tribulación del 70 DC.

 

Daniel 12:11 completa la red de la información profética sobre la abominación. A partir del momento cuando la abominación desoladora se instala en el templo, transcurrirá un período de 1290 días. Esto parece ser levemente más largo que el “tiempo, tiempos y la mitad de una tiempo” del capítulo siete. Este período nos lleva al fin de estos “sorprendentes portentos” (12:6). Todos los eventos proféticos serán completados 1290 días después de la aparición de la abominación y la cesación del sacrificio. El tiempo para la resurrección y el Reino de Dios en la tierra habrá llegado.

 

100 PREGUNTITAS INOCENTES PARA UN MORMÓN FANÁTICO

 

Folleto E.V.C. 86

CON RESPECTO DE JOSE SMITH.

¿SABIA USTED QUE…

1. …José Smith escribió versiones de sus primeras visiones que en muchas cosas se contradicen y que resultaron muy distintas a la “historia actual”?

2. …en “La Perla de gran precio” de Smith, en su primera edición, se dice que el Ángel que le reveló las planchas de oro fue Nebi, no Moroni, y que así lo afirmó su madre?

3. …en 1828 trató de inscribirse en una Iglesia metodista siendo que en su visión de Dios había el mandato de no inscribirse en ninguna Iglesia por ser todas falsas?

4. …el 20 de marzo de 1826 fue condenado a pagar una multa por engañar a la gente diciéndoles que podía hallar tesoros mirando a través de cierta piedra, y que su padre era zahorí?

5. …al fin no fue admitido en la Iglesia metodista porque “usaba la magia negra, sus encantos y los espíritus sangrantes”, y que pidiéndole que cambiara de vida prefirió ser despedido?

6. …enseñó que había tres dioses?

7. …en cambio, en el Libro del Mormón, se retractó y escribió que las tres personas eran un Dios?

8. …también escribió que Dios fue en un tiempo un hombre como Usted y yo?

9. …según la Biblia, “en Dios vivimos, nos movemos y existimos” (Hech.17,28) ¿puede pensarse eso de un Dios de carne y hueso?

10. …escribió que el Espíritu Santo es todavía un cuerpo espiritual esperando tomar sobre sí un cuerpo?

11. …según YOUNG, el segundo profeta mormón, Dios es lo mismo que Adán, que Miguel, y que el Anciano de Días?

12. …José Smith prefiere su Libro del Mormón a la Biblia?

13. …según Young, Eva no era sino una de las esposas de Dios?

14. …que Smith hizo una “verdadera traducción” de la Biblia y que recibió de Dios la orden de publicarla, pero que hasta ahora no se ha publicado?

15. …a esa traducción añadió muchas palabras que no están en los originales y que se profetizó a sí mismo en el Génesis?

16. …que quitado el Libro del Mormón no queda nada de su religión?

17. …el sucesor de Smith dijo, contradiciéndole, que para salvarse bastaba con el Nuevo Testamento sin el Libro del Mormón?

18. …aseguró “ser ordenación de Dios” la poligamia?

19. …afirmó que las “tablas de oro” habían sido traducidas por el poder de Dios, y que era una traducción correcta y digna de fe? ¿Por qué tantos cambios?

20. …además se le fueron palabras en francés, como “adieu”, en griego, como “alfa y omega” y en arameo, como “raca”?

21. …según Smith, Dios mismo es el traductor al inglés y no era necesario ver las “planchas de oro”? ¿Cree usted eso?

22. …su madre escribió cómo José les divertía contándoles muchas cosas de los antiguos habitantes de América, sus ciudades, sus edificios, sus guerras, con todo detalle? ¡A los 18 años!

23. …describió pormenorizadamente a los habitantes de la luna, su tamaño, su edad, su vestido? ¡Y que Young creía en habitantes del sol!

24. …para que le creyeran cosas tan fantásticas aseguraba que todo lo que pedía al Padre se le concedía? ¡Como Jesucristo!

25. …escribió que el asesinar era pecado imperdonable, igual que la blasfemia contra el Espíritu Santo?

26. …Smith, “el profeta” murió disparando su pistola y matando a varios de la chusma que atacó la cárcel de Carthage, en donde se encontraba?

CON RESPECTO DE SUS

PROFETAS Y PROFECIAS:

¿SABIA USTED QUE…

27. …Lymer E. Johnson, apóstol de la Iglesia mormona, apostató y fue cortado de su Iglesia aunque se le profetizó que nunca saldría, que sería como Enoc y que vería a Cristo en su segunda venida?

28. …Kimball, apóstol de la Iglesia mormona, murió cuando no había ni un millón de mormones, siendo que se le profetizó que convertiría a muchos millones y que quedaría hasta la venida del Señor?

29. …la profecía sobre Orson Hide, otro apóstol, de que se quedaría hasta la venida de Cristo, ge falsa, ya que murió en 1878?

30. …estas profecías están ya cambiadas de como primero fueron escritas, para que no aparezcan falsas?

31. …lo mismo se profetizó para el apóstol Patten, que murió baleado en 1838?

32. …al apóstol Lucas Johnson, ante quien temblarían las naciones, que hablaría todas las lenguas, sería fiel, renunció públicamente a los mormones, a pesar de todo?

33. …otro apóstol, Guillermo Mc.Lellin, a quien el tentador no iba a vencer, quien vería a Cristo venir, etc., fue excomulgado de su iglesia?

34. …Juan Boynton, el que vencería todos los males que están en el mundo y en la carne, se unió a los que querían destruir la Iglesia mormona?

35. …todas estas falsas profecías las hicieron los mismos tres testigos falsos que arriba mencionamos?

36. …Guillermo Smith “sería preservado y se quedaría en la tierra hasta que Cristo viniera”, fue excomulgado en 1845?

37. …Smith profetizó que la Nueva Jerusalén y su templo se tenía que construir en Missouri en esta generación” (1832)?

38. …Smith aseguró la destrucción de Nueva York, Albany y Boston, si no recibían su doctrina, que no la recibieron y que nada sucedió?

39. …cuando Smith profetizó sobre Zion, condado de Jackson, que no podía ser movida de su lugar, había sido ya movida dos semanas antes?

40. …la ciudad de Salem, Massachusets, sería “dada a Dios” con su oro y plata a José Smith? No le fue dada y murió en 1844.

41. …otra profecía sobre la mansión de Nauvoo, que tenía que ser construida y pertenecer a los Smith para siempre, quedó sin terminar y no pertenece a los Smith?

42. …Smith profetizó, para los Estados Unidos, POR LA AUTORIDAD DE JESUCRISTO, un derramamiento de sangre sin paralelo en su historia, pestilencias, granizo, hambre, terremotos, para que volvieran las tribus de Israel y que muchos de los que vivían entonces lo verían con sus propios ojos? Era entonces el 4 de enero de 1833…¡nada de eso sucedió!

43. …profetizó Smith, para el gobierno de Missouri, que sería totalmente derribado y asolado en pocos años, que no quedarían ni fragmentos ni ollas quebradas? Eso lo profetizó en el Nombre del Señor Dios de Israel, y ¡nada sucedió!

44. …la profecía de Smith sobre la guerra civil americana se escribió seis meses después de haber comenzado?

45. …con tantas profecías falsas de Smith y otras más de Brigham Young, su sucesor, basta una profecía falsa para descubrir al falso profeta, y que según la Ley debe morir? Lea Deut.13, 1-5.

CON RESPECTO DE SUS ESCRITOS

Y EL LIBRO DEL MORMON:

¿SABIA USTED QUE…

46. …para suprimir toda evidencia Smith inventó que tanto las planchas de oro como los talismanes, “un ángel se los llevó al cielo”?

47. …el profesor Anthon, quien examinó el “egipcio reformado de las tablas de oro de Smith”, afirmó que eran un engaño y un plan fraudulento para que Harris le pagara la edición del Libro del Mormón?

48. …los tres testigos que vieron las tablas de oro no las vieron con sus ojos del cuerpo, sino “por la fe”?

49. …además no las vieron en donde Smith las estaba traduciendo, sino en el monte adonde los llevó a que oraran?

50. …los tres testigos apostataron de la iglesia mormona?

51. …Smith los acusó de mentir, robar, engañar, acuñar monedas falsas, defraudar y perseguirle?

52. …Smith aseguró que todos, menos los mormones y aún una gran parte de ellos no arrepentidos, se condenarían?

53. …Whitmer, uno de los tres testigos aseguró que oyó la propia voz de Dios pidiéndole que se separara de los Santos de los últimos días?

54. …Oliverio, otro de los tres testigos, fue secretario de la iglesia protestante metodista de Tiffin, y que desmintió el Libro del Mormón?

55. …asimismo Harris, había pertenecido a no menos de cinco grupos antes de ser mormón, y que al salirse pasó por otros varios?

56. …el mismo Harris aceptó como más verdadero que el Libro del Mormón el rollo sagrado del “shakerism” que decía que Cristo apareció en la tierra en una mujer?

57. …en junio de 1838 los ocho testigos (menos los 3 Smith) salieron de la iglesia mormona?

mismo Harris aceptó como más verdadero que el Libro del Mormón el rollo sagrado del “shakerism” que decía que Cristo apareció en la tierra en una mujer?

57. …en junio de 1838 los ocho testigos (menos los 3 Smith) salieron de la iglesia mormona?

58. …en conclusión, de los once testigos, sólo quedaron el papá del “profeta” Smith y sus dos hermanos? ¡Carne y sangre!

59. …Smith asegura que Noé es el mismo que Gabriel Arcángel y que Adán (Miguel Arcángel), fue el primer sacerdote?

60. ¿Se puede creer que Juan el Bautista haya concedido el sacerdocio de Aarón a José Smith y a Oliveiro, antes de haber sido bautizados y que después entre ellos se bautizaron? (PGPJS 2:66-75)

61. …por testimonio de Whitmer (uno de los tres testigos), la Iglesia mormona no sabía nada del sacerdocio en los dos primeros años, sino que ge invento posterior. ¿Lo sabía usted?

62. Lea Usted a Bringham Young: “Los únicos hombres que pueden llegar a ser dioses son los que entran a la poligamia” ¿Cree Usted eso?

63. Entonces, ¿por qué dice Cristo que “en la resurrección ni se casarán, ni se darán en matrimonio, sino que serán como los Ángeles de Dios? (Mt.22,30)

64. ¿Qué hay de los mormones que “se sellan” (aún con más de una mujer), para la eternidad? ¿Aún difuntos? (ERP.240)

65. Sabía Ud. que Bringham Young tuvo 27 mujeres?

66. Según el presidente José F. Smith nadie se puede salvar sin una mujer a su lado ¿Cree Ud. eso? (TXS 6:955 6/IV/845)

67. En el Libro del Mormón, José Smith escribió que las tres personas eran un Dios; los Santos de los Ultimos Días dicen que ese UN no significa un Dios, sino UNO en propósito, y que hay muchos dioses, ¿Se puede entender esto? (EPJSP 460)

68. Según los mormones, Dios no es espíritu sino que tiene carne y huesos como el hombre. ¿Cómo puede ser esto? (EPJS P. 427)

69. A decir de Cowdery (a quien la iglesia mormona acusó de mentiroso), a él y a José Smith los Apóstoles Pedro, Santiago y Juan les concedieron el sacerdocio de Melquisedech; hay otro escrito que dice que ge un ángel del cielo; otro más, que varios ángeles del cielo, ¿cree Ud. eso? (DHC Tomo I pp 40,41)

70. ¿Sabía Usted que la raza negra esta excluida del sacerdocio mormón?

71. José Smith ponía “la piedra vidente” en un sombrero, se lo ponía en la cara para quitar la luz y en la obscuridad brillaba la luz espiritual: aparecía la escritura en egipcio reformado y abajo en Inglés…solo él la veía, ¿puede usted creer eso?

72. Otro de los “apóstoles”, Orson Pratt, duda que las cartas de los Apóstoles y los Evangelios hayan sido inspirados. Más aún, duda de todos los versículos de la Sagrada Escritura afirmando que: “apenas habrá alguno que no esté corrompido”. ¿Es de creer esto?

73. Es el mismo Libro del Mormón el que afirma que se necesita más revelación que la entregada por Dios en la Biblia, ¿lo sabía usted?

74. ¿Sabía usted que los cuatro libros de escritura “inspirada” de los mormones fueron elegidos por votación?

75. En I Nefi, 2,5-8 se dice que el río Lamán desemboca en el Mar Rojo. ¿Sabe usted que no se conoce río alguno que ahí haya desembocado?

76. ¿Puede usted creer que las familias de Lehí, Ismael y Zoram, que salieron de Jerusalén (menos de 20 personas), en 30 años se multiplicaron de tal manera que se dividieron en dos naciones? (II Nefi 5, 28 y 5,5)

77. Lamán y Lemuel se hicieron negros por su desobediencia pero los lamanitas se volvieron blancos por su obediencia… (o sea: los blancos son buenos y los negros son malos. ¡Vaya doctrina absurda y racista!)

78. Según Alma 7-10 Jesucristo tenía que nacer en Jerusalén, ¿lo cree usted?

79. Según Alma 46-15, los cristianos se llamaban así desde el año 73 antes de la venida de Cristo, ¿se puede creer eso? (Lea Hech. 11,26).

80. En el Libro del Mormón editado en 1611 hay unas 27,000 palabras tomadas de la versión Inglesa del King James. ¿Quién copió a quién?

81. ¿Sabía usted que el Libro del Mormón que Smith “dictó” tiene más de cuatro mil cambios con el actual?

82. Si como dijo José Smith, Dios era el traductor al Inglés, ¿habrá que atribuirle a Él los muchos errores gramaticales?

83. Harris perdió las primeras 116 páginas que Smith tradujo del Libro del Mormón, pero Mormón hizo un resumen del mismo material, ¿lo puede usted creer?

84. ¿Cree usted que Cowdery pudo escribir 519 páginas en veinte días y Smith dictarlas?

85. ¿Sabía usted que el libro “View of the Hebrews” que Smith leyó tiene muchos lugares paralelos al Libro del Mormón?

86. Unos papiros en Egipcio que Smith tradujo como “El Libro de Abraham” resultó que nada tienen que ver con Abraham, sino que es el libro de los muertos. ¿No pudo así mentir en el Libro del Mormón?

87. ¿Sabía usted que toda la veracidad del Libro del Mormón ha de descansar, por lo tanto, en una revelación privada de cada quien que lo lea? (Moroni 10,4).

88. ¿Sabía usted que con ese método, el Corán, El Bhagavad Guita, el Popol Buh, Crishna, o un libro de los testigos de Jehová pueden ser tan verdad como el Libro del Mormón? Más, si copia tanto de la Biblia.

89. ¿Sabía usted que Smith, al no saber la diferencia entre el Inglés antiguo y el moderno, de un sólo personaje hizo dos personajes, llamando a uno Elías y a otro Elijah? ¿Que lo mismo hacen los mormones con Isaías, Jeremías y Jonás?

90. El apóstol mormón Juan Widtsoe declara que no hay infierno y el libro del Mormón enseña que es el mismo diablo quien lo dijo (II Nefi 28,21-22). ¿Cómo, si existe el diablo, no hay infierno?

91. Lea usted en el libro del mormón (Mormón 8,32): “Por vuestro dinero serán borrados vuestros pecados”. En Doctrinas y Convenios escribe Smith: “El diezmado no será quemado en su venida” (del Señor). ¿Es tan importante el pago de dinero?

92. Escribe Orson Pratt que Jesús era polígamo: lo hace esposo de Marta, María, Magdalena, y que vio sus hijos naturales… ¿Se puede mentir en este punto para hacer lícita la poligamia?

93. Helamán 12, 25-26 cita las palabras de Juan 5, 29 (siendo que faltaban cien años para que Juan escribiera), y Smith las cita de la versión King James escrita mil seiscientos once años después de Cristo, y así son otras muchas de sus citas. ¿Se pueden creer semejantes patrañas?

94. ¿Por qué creen que es necesario bautizarse por todos los muertos de su familia, so pena de poner su propia salvación en peligro?

95. ¿Sabía usted que los mormones creen que Jesús era el novio en Caná?

96. Los mormones celebran la Cena del Señor con agua en lugar de vino, que porque así se lo mandó el Señor a Smith. ¿Faltó Cristo a su ley?

97. ¿Sabía usted que no hay ninguna evidencia científica de que hubiera habido inmigración de Israel a América, ni de que los indios precolombinos conocieran el cristianismo o la Biblia y que por lo tanto el Libro del Mormón no puede haberse usado como guía para encontrar ruinas antiguas en América Central y del Sur?

98. ¿Sabía Usted que dentro del templo mormón hay una serie de ritos secretos y juramentos que, aún bajo pena de muerte no se puede hablar de ellos?

99. ¿Sabía usted que hay más de cien grupos mormones disidentes?

100. Según José F.Smith, presidente de los mormones, “Si el profeta Smith es falso, todo el mormonismo lo es”, y verdaderamente es “uno de los fraudes más grandes que este mundo ha visto”

¿PUEDE VERLO USTED MUY CLARAMENTE?

Datos complementarios.

José Smith, fundador del mormonismo, empezó a organizar en Nueva York junto con otros cinco hombres, la Iglesia de los Santos de los Últimos Días, como se llamó al principio, el 6 de abril de 1830.

Brigham Young, su sucesor, guió a los mormones al Valle de Salt Lake en Utah, E.U.A. y desde 1847 tienen ahí sus oficinas principales.

El Libro del Mormón es la traducción al Inglés de las “planchas de oro” que supuestamente recibió José Smith de Dios y que “por el don y el poder de Dios” tradujo.

 

Artículo de Church Forum

www.churchforum.org

 

Billy Graham es un Masón del grado 33



Este es una cuestión importante, sin embargo, aun si Billy Graham no fuera un Masón del grado 33, hay muchas cosas que él hace que debería advertir a los cristianos para no apoyarlo. Ha habido un número de personas que en la conversación ocasional  han mencionado que Billy Graham es un Masón del grado 33, por ejemplo un líder de Agencia Central de Información (CIA), una persona del ASN que está contra el NOM (Nuevo Orden Mundial), y varios Masones. Estas revelaciones casuales son las que pueden ser consideradas como pruebas ocasionales de la afiliación de Billy Graham en la Masonería.

Algunas de las personas que han leído el libro de Fritz Springmeyer Ser Sabios Como Serpientes han estado experimentando la validación de lo que fue escrito sobre Billy Graham por sus propios contactos ocasionales con la gente. Estos tipos de encuentros son muy significativos para la gente que los experimenta, pero su significado es difícil de comunicar a otros. Esperamos que los lectores de este libro, que son buscadores de la verdad, tengan su propia experiencia de validación de las pruebas ocasionales. Un pedazo de pruebas ocasionales vino de un payaso Shriner. Resulta que los únicos payasos que fueron elegidos para actuar para Billy Graham en la Cruzada de Portland de 1993 fueron Payasos Shriner.  No había payasos no masónicos disponibles, incluso algunos payasos cristianos, pero los Masones fueron los únicos a quienes Graham permitiría que actúen para él.

Varias personas que han trabajado en el sistema para los Illuminati, como una ex-bruja que es ahora cristiana, y que también es una ex-Masona del grado 33, y otra persona del CFR, que es también ahora Cristiana, todos declaran que Billy Graham es un Francmasón del grado 33. Una mujer y un hombre que son ex-satanistas y ahora cristianos, también han mencionado sobre el ingreso Masónico de Billy Graham.

En términos de rastro de papel (evidencias escritas) tenemos lo siguiente: los libros de Billy Graham consistentemente se refieren básicamente sólo a los Masones. Billy Graham respaldó el programa DeMolay Masónico para la juventud como la obra de Dios. Este endoso por Billy Graham está en un libro Masónico que es usado para educar a la gente sobre “el arte” (que significa la Francmasonería). Aquel libro es El Clero y el Arte y éste dice que la gente que es citada en él son Masones (Ver Haggart, Forrest D. transactions Missouri Lodge of Reserarch, Vol 27, El Clero y el Arte, pág. 127. Acá Graham apoya el programa juvenil Masónico.

In terms of witnesses who have put what they have witnessed in writing we have the following: Jim Shaw, ex-33° Mason — the highest ranking Freemason to defect

En términos de testigos que han puesto lo que ellos han atestiguado por escrito, tenemos los siguientes: Jim Shaw, ex-Masón 33 – el Francmasón de clasificación más alto para desertar al cristianismo, escribe sobre Billy Graham diciendo que él estuvo presente en su ceremonia de iniciación del grado 33. La Casa de Huntington rechazó imprimir su libro co-escrito con Tom McKenney a menos que ellos sacaran el nombre de Billy Graham en la pg. 104, y fuera substituido por una descripción general. (Ver El Engaño Mortal, p. 104-105.) Sólo a los Francmasones les permiten asistir a estas iniciaciones. (Ver La Nueva Era, el órgano oficial del Consejo Supremo 33 °. Wash., D.C., octubre de 1961, p. 30.) Algunos Cristianos han intentado cada cosa en su mente para ponerse obtener el testimonio de Jim Shaw. Y la logia Masónica afirma ahora que él no era un Francmasón 33. No cabe duda de que él era un Masón 33.