CORRUPCIONES TEXTUALES AL NUEVO TESTAMENTO A FAVOR DE LA POSICIÓN TRINITARIA

 

A través de los siglos, hubo cambios al texto griego torciéndolo a favor de la posición trinitaria ortodoxa. Hoy en día, los mismos eruditos trinitarios han reconocido estos cambios y por lo tanto no los incluyen en los textos griegos modernos, producidos por la United Bible Society [Asociación Unida Bíblica] y el Institude for NT Research [Instituto Investigativo del NT] en Alemania, cual produce el texto moderno llamado Nestle-Aland.  

 

Es importante para el cristiano saber algo sobre la historia moderna del NT. Ninguno de los textos originales atribuidos a los apóstoles existe. Lo que si existe son unas 5 000 copias de manuscritos hechos a mano del NT en griego del segundo siglo hasta ahora. El texto del NT moderno es traducido de estos manuscritos sobrevivientes que han sido recogidos, como también lo son manuscritos en otros idiomas, como el latín.

 

Cuando el Señor dio la revelación del NT, los diversos escritores—Pablo, Pedro, Mateo, etc., los escribieron o se los dictaron a un escriba, produciendo lo que ahora es considerado “el texto original”. Este original fue copiado y mandado a las iglesias alrededor del mundo. Fueron también traducido en muchas otras lenguas que los Cristianos hablaban, primeramente en Latín, Griego y Arameo.

 

Hasta la invención del texto movible y la imprenta [c. 1450DC], todas las copias de la biblia fueron hechas a mano. Una copia completa de la biblia podía llevarse un año para escribirse, ya que el papel era muy caro y la mayoría de la gente no podía leer ni escribir. Por eso la mayoría de las copias fueron hechas por escribas profesionales. Ellos normalmente escribían mientras alguien les dictaba, usualmente a un grupo de escribas. Es fácil de ver como errores podían haber ocurrido. El orador podía leer mal un párrafo o el escriba no oír correctamente. A veces los escribas no tomaban su trabajo en serio, causando muchos errores en la copia. Uno de los ejemplos más notables fue hecho en el códice #109 minúsculo. El escriba estaba copiando la genealogía que se encuentra en Lucas y en vez de copiar la columna de nombres de arriba para abajo, los copio corrido. De tal manera que, en su copia de la biblia, casi todos tienen el padre equivocado, por ejemplo, el origen de la raza humana es Fares y no Dios y ¡Dios termina siendo el hijo de Aran!    

 

Errores honestos casi siempre pueden ser detectados. Son normalmente en la categoría de errores gramaticales o de ortografía o son aptos algún tipo de patrón estandarte errado, como saltándose una línea, copiar una línea dos veces, o son evidentes en otras formas, como en el ejemplo de arriba acerca la genealogía en Lucas. Un problema más serio ocurrió cuando escribas deliberadamente modificaron el texto para hacer compaginar su teología. Aunque esto es muy grave, la mayoría de cristianos no saben que estos cambios ocurrieron, ya que la mayoría de ministros no mencionan el tema. Piensan que si ya hay problemas para que la gente crea a la biblia, por lo tanto no quieren introducir cualquier otra idea que pudiera causar que la gente dude mas las escrituras. Otra razón por su silencio es que algunos ministros, y sus fieles, no están preparados hacer una investigación textual, la cual requiere escudriñar los manuscritos y los argumentos  para poder discernir la escritura auténtica de errores y falsificaciones.

 

Los Cristianos tienen que saber que más de los 5 000 manuscritos hecho a mano en griego, no hay uno que sea idéntico al otro. La mayoría de las diferencias son muy menores, como de ortografía o puntuación. Sin embargo, otras diferencias no son menores y no se pueden resolver fácilmente, causando argumentos entre cristianos a lo que es realmente escritura verdadera. Esta es una de las razones principales por la cual hay diferencias entre las versiones bíblicas como la NVI y RV.

 

Los eruditos hoy en día tienen computadoras que utilizan para comparar los diversos textos. Comparado con incluso hace 100 años, ahora es mucho más fácil para clasificar los manuscritos, determinar las fechas en que se produjeron y descubrir dónde, cuándo y cómo los cambios y errores fueron introducidos. A medida que los eruditos han comparado los textos en sus esfuerzos para reconstruir el original, un sorprendente patrón ha surgido. Los escribas trinitarios constantemente modificaron el texto para hacerlo más trinitario[1]. La evidencia demuestra que estos cambios no fueron accidentales, pero hechos a propósito.

 

Este apéndice es una muestra de algunos de estos cambios hechos a los manuscritos del griego cual apoyan una doctrina trinitaria.  La mayoría de los mismos eruditos trinitarios de hoy han reconocido todos estos ejemplos como errores producidos por prejuicios de sus antepasados. Sin embargo, los ejemplos de esta lista muestran muy claramente en lo que el NT fue transmitido, escribas modificaron el texto para apoyar sus posiciones teológica.

 

El impacto de estos cambios no puede ser sobreestimado. Eruditos hoy, haciendo análisis computadorizado de más de 5 000 textos griegos disponibles a ellos, reconocen estos cambios al texto. En los siglos temprano del Cristianismo uno de estos manuscritos variantes pudo haber “ganado el día” en un debate, más fuertemente estableciendo la doctrina trinitaria y resultando en excomunión, exilio, o muerte para el “herético” que perdía el debate. Los cambios también ilustran una actitud hacia el texto que asombraría a muchos cristianos de hoy en día. La idea de cambiar la Palabra de Dios para decir lo que uno quiere, es algo terrible de pensar para la mayoría de los creyentes.

 

Mal leer o mal entender es una cosa, pero pocos cristianos hoy en día no serían capaces de tomar lápiz y cambiar el texto para que concuerde con su enseñanza. Pero eso es lo que la evidencia de la historia textual nos demuestra que escribas trinitarios ortodoxos hicieron.

 

La mejor manera de usar este apéndice es junto con las diferentes versiones bíblicas. Para un estudio mas afondo, la mayoría de los ejemplos se encuentran en The Orthodox Corruption of Scripture [La Corrupción Ortodoxa de la Escritura] por Bart Ehrman [New York, Oxford University Press, 1993]. Además, pueden en gran parte ser verificadas en el aparato crítico de United Bible Societies Greek Text [Sociedad Bíblica Unidad del Texto Griego] UBS 4 o el Nestle-Aland Greek NT [NT en griego].

 

Índice

 

        Mat 1:18:

“El nacimiento de Jesucristo fue así…” [RV 2000]

·        Mateo narra el “nacimiento” de Jesucristo. Trinitarios incómodos con la palabra original “genesis” [origen, creación] lo cambiaron con “gennesis” [natividad, engendramiento].

Mientras que la mayoría de los manuscritos más tempranos están de acuerdo con la traducción: “El origen [o la creación=genesis] de Jesucristo…”, ambas variaciones [genesis y gennesis] están presente en la tradición textual. Esto implica que no fue un simple error de ortografía o coincidencia en la parte de los escribas. Mateo comienza su evangelio detallando el “libro de la genealogía [genesis] de Jesucristo”, lo que hace más probable la continuación descriptiva de un genesis. Por esto, la mayoría de los eruditos textuales concuerdan que “nacimiento” [natividad=gennesis] representa una corrupción textual.

Al mismo tiempo, algo más profundo puede estar pasando aquí. Ambos genesis y gennesis pueden significar “nacimiento”, siendo apropiado a este contexto. Entonces, ¿por qué los escribas parecen resistir la descripción original que Mateo describe como el “genesis” de Jesucristo? La respuesta se contesta ella sola. El texto original claramente nos dice que fue precisamente en este momento cuando Jesucristo vino a existir [ósea, se originó]. Es un punto de hecho que en la narración de Mateo, ya sea aquí o en el resto del libro, no sugiere que había una noción de que Cristo existía antes de su nacimiento. De todos modos, escribas ortodoxos encontraron uso de este recuento de Mateo, en particular junto con las declaraciones del evangelio de Juan, cual apoya la noción de la preexistencia de Jesús junto con el Padre antes de su apariencia en la carne.

La doctrina ortodoxa por su puesto representaba una conexión de estos puntos de vista cristológicos, a fin de que Jesús fuera confesado como “encarnado [evangelio de Juan], a través de la virgen María [evangelios de Mateo y Lucas].” Cualquier creyente de esta doctrina bien hubiera visto de reojo la implicación que Mat 1:18 esta describiendo un origen de Jesús y con razón hubiera tratado de clarificar el texto substituyendo una palabra que “significaba” la misma cosa, para que al mismo tiempo no fuera mal interpretada. Por lo tanto, la palabra gennesis en Mat 1:18 representa una corrupción ortodoxa.       

 

Mat 24:36:

“Pero del día y hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino mi Padre solo.” [RV]

“Pero de aquel día y la hora nadie sabe,  ni siquiera los ángeles del cielo,  ni el Hijo, sino sólo el Padre.” [LBLA][2]

 

·        Escribas estaban incómodos con el hecho de que el texto dice que Jesús no sabe el futuro, así que la frase “ni el Hijo” fue omitida.

·        Esta omisión se refleja en la NVI y LBLA, pero los eruditos reconocen ahora que pertenecen al texto griego moderno, como la mayoría de versiones modernas.

 

Esta corrupción representa unos de los cambios más claros efectuados para prevenir su mal uso “herético”. La omisión parece haber sido hecha muy tempranamente, ya que es atestada por el patriarca Origen y un sinnúmero de testigos [la mayoría de los textos Siriacos y Cópticos, junto con el Latín Vulgata]. Algunos críticos han argumentado que el texto corto es original a Mateo, ya que la frase en discusión [“ni el Hijo”] también ocurre en Mar 13:32, cual evidencia es segura.

 

De acuerdo a este punto de vista, el hecho que la mayoría de estos escribas hayan dejado el texto intacto enseña que no les molesto su insinuación Adopcionista[3] [ej., Jesús, como un simple ser humano, no sabía cuándo sería el fin]; entonces, ellos mismo modificaron la forma de Mateo para que compaginara con su paralelo en Marcos.

 

Tan persuasible que este argumento pueda aparecer, la mayoría de los críticos textuales no están convencidos. Por un lado, no es una certeza decir que los escribas no estaban molestos con la misma frase usada en Mar 13:32: ya que a veces es omitida allí también. Además, entendemos mejor su ausencia frecuente en los manuscritos de Mateo que en esos de Marcos, porque Mateo fue copiado más veces. La popularidad de Mateo hace que una armonización textual hacia Marcos, el evangelio menos copiado, sea relativamente un fenómeno raro. Si hubiera una armonización en este caso, uno esperaría verlo trabajar al contrario; es decir, si Mateo originalmente no tuviera la frase y Marcos la tuviera, esperaríamos que los escribas la omitieran en Marcos también.

 

Por otra parte, no solamente encontramos la frase “ni el Hijo” en los manuscritos mejores y más tempranos de Mateo, es también integral a su contexto. La frase forma la segunda parte parentética de la clausula gramática “ni”, ya que sin ella la frase es desigual con el resto del texto. Que la frase en si fue vista problemáticamente por los escribas Cristianos es demostrada con claridad, en particular por la historia del manuscrito códice Sináptico. El cual originalmente tenía la frase, que un corregidor borro y un segundo corregidor restauro. La razón por la cual los escribas la encontraron problemática es evidente: sugiriendo que el Hijo de Dios no es omnisciente, una interpretación usada por los Adopcionistas para argumentar que Jesús mismo no era un ser divino.

Tenemos que recordar que aunque la frase hubiera sido problemática en el curso del tiempo, por ejemplo, en la era controversial Arriana [300-400DC], fue omitida mucho más tempranamente, antes de los debates cristológicos del siglo 4. El cambio que fue inicialmente establecido por las controversias adopcionistas llego hacer el texto estandarte de la era Medieval. 

 

 

Mar 1:10:

En seguida,  al subir del agua,  Jesús vio que el cielo se abría y que el Espíritu bajaba sobre él como una paloma.” [NVI]

 

·        la palabra original “dentro” [eis] fue cambiado con “sobre” [epi]. La diferencia entre las palabras era de mucha importancia para los cristianos de la antigüedad. Que el espíritu haya “entrado” a Jesús pudo haber apoyado la creencia Adopcionista. La doctrina Trinitaria esta tan fuertemente atrincada hoy en día que aunque el griego original lee “eis”, la mayoría de versiones bíblicas [NVI, RV, NMTJ etc.] todavía usan “epi”. La Biblia de Jerusalén [1976] es la única que se aproxima a una traducción correcta [“bajaba a él”].

 

La dificultad en la lectura de este versículo es obvia. El texto, como originalmente Marcos lo escribió, lo hace vulnerable a afirmaciones Gnósticas que en el bautismo de Jesús un ser divino [llamado el “Cristo”] “entro” en el. Si el mismo apóstol Marcos entendió el evento de esta forma no es la pregunta, aunque es notable ver que ambos evangelios de Mateo y Lucas cambiaron la proposición a “sobre” [epi]. La existencia de esta expresión variante entre la tradición Sinóptica, dio a los escribas del segundo siglo la oportunidad necesaria de evadir un posible “mal uso” del recuento en Marcos[4].

 

Como en todos los casos, nos tenemos que preguntar el porqué, escribas querían modificar una lectura única a uno de los Evangelios. En este caso las razones no son muy difíciles de localizar. El texto original pudiera haber sido usado por Gnósticos Cristianos quien, como el patriarca Ireneo nos informa, apelaban a este evangelio en particular para apoyar sus Cristologías Separatistas y Adopcionistas.

 

 

Mar 3:11:

“Además,  los espíritus malignos,  al verlo,  se postraban ante él,  gritando: ‘¡Tú eres el Hijo de Dios!’”

 

·        “Tú eres el Hijo de Dios” fue alterado por escribas con “Tu eres Dios, el Hijo de Dios”.

 

Un cambio similar a este ocurre en Mar 5:19. Después que Jesús sana al endemoniado, lo manda de regreso a su casa para que diga lo que “el Señor” [ho kurios] ha hecho por él; sin embargo, algunos otros testigos, el hombre es mandado a decir lo que “el Dios” [ho teos] ha hecho por él. En cuanto a la posibilidad de que esta variación sea una simple armonización de Lu 8:39[5], uno tiene que preguntarse porque fue hecho en este caso, especialmente en vista a la tendencia ortodoxa del que está haciendo estas cosas es el mismo Dios. Además, también en Luc 8:39 un cambio ha sido hecho el cual lleva al lector a identificar a Jesús como Dios. Aquí, después de que el endemoniado se le ordena proclamar lo que Dios ha hecho por el [ej., en Lucas, a través de Jesús], el va predicando lo que “Jesús había hecho”. Para Lucas la tradición textual no sugiere que Jesús, como Dios, había sanado al hombre.

 

Jesús no es identificado como Dios en este evangelio, aunque se da a entender que Jesús es aquel a quien través Dios trabaja. Sin embargo, escribas después lo entendieron como que el texto implicaba algo diferente; el pasaje es levemente modificado en un numero de testigos Griegos y Cópticos para dar a entender lo que “Dios” [ej., “Jesús”] había hecho por él.

 

 

Lu 1:15:

“Porque será grande delante de Dios, y no beberá vino ni sidra; y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre.”  [RV]

 

“Porque él será un gran hombre delante del Señor.  Jamás tomará vino ni licor,  y será lleno del Espíritu Santo aun desde su nacimiento.” [NVI]

 

Pasajes bíblicos relacionados con el nacimiento de Jesús en los evangelios Sinópticos fueron [y son] ocasionalmente cambiados para enfatizar el punto de vista ortodoxo que el que iba a nacer de la virgen, en realidad era Dios. El contexto de la frase “delante del Señor” nos indica que Juan el Bautista iba ir “delante” [v.17] de Jesús, con el poder y el espíritu de Elías.

 

Esto hace parecer el cambio [aun moderno] de la palabra kurios [señor] a teos [Dios] más que un simple accidente: asumiendo que Juan espera no al Señor Jesús pero al Señor, Dios Jesús[6]. Aunque la NVI tiene la lectura correcta de “Señor” en vez de “Dios”, los traductores modernos también han omitido la lectura original “el vientre de su madre” y reemplazado con “nacimiento” [gennesis]. Por lo tanto, apoyando la enseñanza ortodoxa de la preexistencia de Jesús como una natividad [gennesis] en vez de su origen [genesis]; véase el estudio de Mat 1:18. 

 

 

Lu 1:17:

“Él irá primero,  delante del Señor,  con el espíritu y el poder de Elías,  para reconciliar a los padres con los hijos y guiar a los desobedientes a la sabiduría de los justos.  De este modo preparará un pueblo bien dispuesto para recibir al Señor.” [NVI]

 

“E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y a los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.” [BJ76, RV]

·        como en Luc 1:15 este ha sido cambiado para que en vez de Juan el Bautista presidiendo a “el” [autou—Jesús], dice “el Señor” [ho kurios] ósea, “Dios”.

 

 

Lu 1:76:

“Mas en cuanto a ti, niñito, serás llamado profeta del Altísimo, porque irás por adelantado ante Jehová para alistarle sus caminos.” [NM Los TJ]

 

“Y tú, niño: profeta del Altísimo serás llamado; porque irás delante de la faz del Señor, para aparejar sus caminos.” [RV, NVI]

·        en un manuscrito del texto palestino-siriaco la palabra “Señor” sale como “Dios”. Aunque el griego original es kurios [señor] algunas traducciones modernas todavía lo traducen como “Dios” [teos] o “Jehová” [NMTJ].

 

 

Lu 2:26:

“Además, se le había revelado divinamente por el espíritu santo que no vería la muerte antes que hubiera visto al Cristo del Señor.”

·         cuando Lucas indica que el Espíritu Santo le había revelado a Simeón que no moriría antes de ver al “Cristo del Señor”, el manuscrito antiguo en Latín ha hecho el cambio que ya podemos anticipar : “Cristo, es decir Dios”.

 

 

Lu 2:33:

“Y José y su madre estaban maravillados de las cosas que se decían de él.” [RV 2000]

 

“El padre y la madre del niño se quedaron maravillados por lo que se decía de él.” [NVI]

 

·        Copiadores cambiaron “padre” [pater] con “José” en muchos de los manuscritos, pensando que esto “aclararía” la posible confusión del Padre de Jesús.

 

La mayoría de manuscritos griegos, junto con un sinnúmero de manuscritos en latín antiguo, Siriaco, y testigos Cópticos, cambiaron este versículo a leer: “José y su madre estaban maravillados”. El cambio hace perfecto sentido, ya que el punto de vista  ortodoxo no pone a José como el padre de Jesús. Puede haber poca duda que en este caso el texto mayoritario representa una corrupción en vez de la lectura original: ya que varios manuscritos antiguos y mejores, consistentemente muestran la lectura más difícil.

 

Sin embargo, la amplia declaración de las lecturas variantes y concentración de versiones antiguas que las apoyan, si enseñan que el texto fue cambiado relativamente temprano en la historia de su transmisión, por lo menos en el siglo 3 y más probable el siglo 2—precisamente en la era de las controversias Adopcionistas.

 

 

 

Lu 2:41:

“Los padres de Jesús subían todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua.” [NVI]

·        En algunos manuscritos antiguos, “padres” [goneús] fue cambiado por escribas con “José y María”, al menos que alguien tuviera confusión sobre los “verdaderos” padres de Jesús.

 

 

 

Lu 2:43:

“Terminada la fiesta,  emprendieron el viaje de regreso,  pero el niño Jesús se había quedado en Jerusalén, sin que sus padres se dieran cuenta.” [NVI]

 

“Y acabados los días, volviendo ellos, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin saberlo José y su madre.”

[RV 2000]

 

·        En el texto Siriaco-Palestino, “padres” otra vez es cambiado con “José y su madre” o otras lecturas similares. También, “el niño Jesús” en algunos manuscritos dice “el niño, el Señor Jesús”, porque si Jesús era Dios, entonces tenía que ser Señor desde su nacimiento.

 

 

 

Lu 2:48:

“Cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando.»” [BJ76]

·        “padre y yo” fue alterado con “nosotros” o “José y yo” o “tus parentescos”, etc. Al menos que alguien estuviera confuso sobre el verdadero padre de Jesús.

 

 

Lu 3:21:

“Y aconteció que, cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió…” [NVI]

·        En el texto Siriaco-Palestino, escribas cambiaron “Jesús”, quien llego hacer bautizado, a “el Señor”, por el énfasis que la palabra Jesús pone sobre su humanidad. 

 

 

Luc 4:22:

“Todos dieron su aprobación,  impresionados por las hermosas palabras que salían de su boca.  “¿No es éste el hijo de José?”, se preguntaban.” [NVI]

·        “¿No es éste el hijo de José?” fue totalmente omitido o cambiado a “¿no es este un hijo de Israel?”

 

 

Luc 7:9:

“Al oír esto Jesús, quedó admirado de él, y volviéndose dijo a la muchedumbre que le seguía: «Os digo que ni en Israel he encontrado una fe tan grande.»” [BJ76]

·        escribas cambiaron “Jesús” por “Dios”, para hacer a Jesús Dios.

 

 

Luc 8:28:

“El cual, cuando vio a Jesús, exclamó y se postró delante de él, y dijo a gran voz: ¿Qué tengo yo contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te ruego que no me atormentes.” [RV 2000]

·        “Jesús, Hijo del Dios Altísimo” fue cambiado a “Jesús, el Dios Altísimo” para que hubiera una clara “prueba” que Cristo era Dios.

 

 

Luc 8:40:

Cuando Jesús regresó,  la multitud se alegró de verlo,  pues todos estaban esperándolo.” [NVI]

·        La frase “Cuando Jesús regresó” fue cambiado por la expresión “cuando Dios regreso”.

 

 

Luc 9:20:

“Entonces les dijo: ‘Pero ustedes, ¿quién dicen que soy?’. Pedro dijo en respuesta: ‘El Cristo de Dios’.”

·        “El Cristo de Dios” fue cambiado con “El Cristo, Dios”.

 

 

Luc 9:35:

“Y vino una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado; a él oíd.” [RV 2000]

 

“Entonces salió de la nube una voz que dijo: “Éste es mi Hijo,  mi escogido;  escúchenlo.” [NVI]

 

·        escribas cambiaron “mi escogido” [eklelegmenos] con “amado” [agapetós] para sutilmente despistar el hecho de que Jesús fue “escogido” [como el Mesías=“ungido de Dios”], ya que para algunos era llamado Dios. 

 

La mayoría de los eruditos aceptan la lectura “mi escogido” [eklelegmenos] como original. Entonces, ¿por qué este cambio? No es simplemente para hacer que compagine con el resto de los evangelios [Mar 1:1; 9:7; Mat 3:17; cp. Lu 23:35]. Si este fuera el caso, esperaríamos que hubiera pasado lo contrario—esto es, que los evangelios de Marcos y Mateo compaginaran con el de Lucas. La magnitud de los cambios textuales en Lucas, asociados con casi la ausencia total de cambios a Mateo y Marcos, sugiere que este cambio fue simple y sencillamente hecho por razón doctrinal, para eliminar cualquier posibilidad de una alusión Adopcionista.   

 

 

Lu 11:23:

“El que no está de mi parte,  está contra mí;  y el que conmigo no recoge,  esparce.” [NVI]

·        Aunque este versículo no representa una corrupción trinitaria, parece reflejar una corrupción Gnóstica al texto original. Ya que lo que se está encontrando sobre las enseñanzas “ortodoxas” y “Gnósticas” de los primeros siglos del Cristianismo [100-200DC], reflejan una similitud histórica y doctrinal.

 

Comentadores generalmente han pasado por alto un cambio a esta lectura dicha por los testigos significantes de los manuscritos Alejandrinos. En ambos de los Evangelios en el cual este versículo sale [Mat 12:30; Luc 11:23], el códice Sináptico se une con otros manuscritos en agregarle el pronombre personal “me” [mi] al final de esta clausula haciéndola leer como: “el que conmigo no recoge,  me esparce a mi”. Hay pocas razones de considerar este variante como original. La mayoría de la tradición del cual proviene [texto Alejandrino] lee contrario a este, como lo es la mayoría de testigos y de los grupos textuales. Ni tampoco hay argumentos convincentes para su autenticidad por motivos internos.

 

Los pocos eruditos que tratan con este tema generalmente concuerdan con el teólogo Bruce Metzger que, la lectura representa un intento de balancear el logo, proveyéndole al cuarto verbo con un objeto personal, correspondiente con los 3 anteriores.

 

Mientras que esta explicación parece tener una apelación gramática, un examen del tema más cercano revela ciertos problemas. Aun con la adición escritural de “me”, gramáticamente es una clausula “balanceada”, y por lo tanto, asimétrica. Aunque es cierto que para que Jesús haya dicho: “el que conmigo no recoge,  me esparce a ”, no hubiera tenido ningún sentido en su contexto canónico evangélico. La solución a este problema solo sale cuando se reconoce que en un diferente contexto, fuera de las declaraciones de Mateo, Lucas, y su origen común, la frase puede fácilmente ser interpretada.

 

Acordémonos que de acuerdo al patriarca Ireneo, los Gnósticos conocidos como los Valentinianos, adoptaban a 3 diferentes Cristos: uno que ayudo a restaurar la orden a la Pleroma después de la caída de Sofía; otro que represento los atributos combinados de todos los eones; y otro creado por el Demiurgo, en quien el segundo Cristo entro en su bautismo[7]. 

 

Para los representantes de la ortodoxia trinitaria, Gnósticos quienes diferenciaban entre Jesús y el Cristo, dividiéndolo en seres distintos, eran los verdaderos enemigos de Jesús. Lejos de ser aquellos quienes “recogen” con él, esto es, los que se unen a su misión y compañerismo, esos que dividen o “desparraman” a Jesús eran “contra” el. La corrupción de ambos Mat 12:30 y Luc 11:23 personifica el rechazo ortodoxo de cualquiera que niegue la unidad de Jesucristo[8].  

Juan 10:33:

“No te apedreamos por ninguna de ellas sino por blasfemia;  porque tú,  siendo hombre,  te haces pasar por Dios.” [NVI]

·        escribas agregaron el articulo definido “el” [ho] a la palabra teos [“dios”] en manuscrito p66[9]. Teos sin el articulo significa “dios” y es traducido como tal en Juan 10:34-35; Hech 12:22; 28:6; 2 Cor 4:4. Añadiéndole el artículo definido cambia la palabra “dios” a “Dios” [ej. “el Dios”].

·         La mayoría de los traductores modernos ignoran el hecho de que el texto en griego se lee “dios” con minúscula y no “Dios” con mayúscula y así es como aparece en toda versión moderna [cp. NM Los TJ: “te haces a ti mismo un dios”; la palabra teos es genérica y no designa a ningún nombre como tal].

 

 

Juan 14:9:

“Jesús le dice: ¿Tanto tiempo [hace que] estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto, ha visto (también) al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?” [RV 2000]

·        La frase “El que me ha visto, ha visto al Padre” es a veces modificada con “también”. Esto fue hecho para evitar la interpretación Modalista que Cristo era una forma de Dios y no una persona en la “Deidad”[10]. Este es un cambio que apoya lo que se ha convertido en la doctrina trinitaria moderna contra la posición de los “Pentecostales del Nombre de Jesús” [“Apostólicos” o “Solo el Nombre de Jesús”[11]], pero el cambio en el texto es reconocido por eruditos y no lo incluyen en el texto griego moderno.

Sabemos del patriarca Hipólito de Roma que el presbítero Noetos apelo a Juan 14:9 para apoyar su opinión que Cristo era el mismo Dios[12]. Para el Modalista este versículo es tomado muy literalmente: al ver al Cristo es ver al Padre. Hipólito deja esta interpretación proveyendo un exegesis de todo el contexto donde el afirma que, el Padre e hijo son claramente diferenciados. Escribas contemporáneos con Hipólito adoptaron otra manera de probar su punto, esto es, alterando el texto. De manera que, uno de los papiros del tercer siglo, junto con un sinnúmero de otros testigos, insertan un adverbio kai después del verbo, así que ahora Cristo le contesta a Felipe: “El que me ha visto, ha visto al Padre también [kai]”. El texto ahora refleja el punto de vista ortodoxo: Cristo y Dios son dos personas, y Cristo revela al Padre.

 

Juan 19:5:

“Así salió Jesús fuera, llevando la corona de espinas y la ropa de grana. Y les dice Pilato: ‘He aquí el hombre’.” [RV 2000]

·        el hombre” a veces fue quitado o cambiado con “hombre” para evitar el hecho de que Jesús era conocido como un ser humano [anthropos].

 

Si fuera que esta frase careciera de un solo testigo, puede tal vez ser explicado como una omisión accidental. Pero el hecho que es ausente de uno de nuestros testigos más tempranos [p66] y de otros testigos desligados a este, nos debería de alertar a la posibilidad de una modificación deliberada al texto. No hay nada aquí que sugiera un acuerdo de error accidental. Si la omisión no fue hecha por un error, ¿Por qué parece ser hecha deliberadamente?

 

Para contestar esta pregunta, haríamos bien de observar que un diferente texto aparece en un solo testigo, cual es relacionado con el de p66. En el códice Vaticanos, el articulo definido [el] ha sido omitido, así que Pilato es oído decir: “He aquí, hombre”. Aunque no hay nada que nos diga que esta lectura es original, esto hace para un cambio interesante a su significado. Porque ahora, en vez de referirse a Jesús como “el hombre” que los lideres Judíos quieren que sea destruido, Pilato nos indica que la figura golpeada y desfigurada de Jesús es solamente un hombre=anthropos=ser humano [ej., “Miren, el es mortal.”].

 

Si la lectura que es preservada en el códice Vaticanos alguna vez tuvo más alcance, entonces la omisión de la frase entera tiene un mayor sentido. Escribas encontraron su implicación muy preocupante. Para ellos, aunque Jesús haiga estado sangrando y denigrado, no era simplemente mortal. La declaración de Pilato a lo contrario, pudo mejormente haber sido desechada. 

 

 

Juan 19:40:

“Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en vendas con los aromas, conforme a la costumbre judía de sepultar.” [BJ76]

·        escribas cambiaron “el cuerpo de Jesús” a “el cuerpo de Dios”.

 

Es interesante notar que la mayoría de lecturas donde regularmente aparece Jesús como Dios, se encuentran a través de los manuscritos tradicionales de la literatura del apóstol Juan, donde la Cristología aparece relativamente exaltada. En este versículo el escriba del códice Alejandrino, tal vez en una falta inadvertida, pero una que es bien prominente, cambia “Jesús” [Christos] con “Dios” [teos], resultando en: “tomaron el cuerpo de Dios y lo envolvieron”. Sea deliberadamente o no, este tipo de cambio pude funcionar de diferentes maneras para los Cristianos ortodoxos: puede contrabatir una noción Docética [porque Jesús como Dios en realidad tiene un cuerpo] o aun mas, una creencia Separatista como la que apoyaban algunos grupos Gnósticos [porque la divinidad de Jesús no la había dejado, aun en su muerte].

 

Pero quizás sobre todo, el cambio, ya sea una falta accidental o una alteración calculada, funciona para expresar la noción ortodoxa que el mismo Jesús es Dios en la carne.      

 

 

 

Hech 2:30:

“Pero como él era profeta y sabía que Dios le había asegurado con juramento que se sentaría en su trono un descendiente de su sangre…” [BJ76]

 

“Así que siendo profeta, y sabiendo que con juramento le había Dios jurado que del fruto de su lomo, [en] cuanto a la carne, levantaría al Cristo que se sentaría sobre su trono…” [RV 2000]

 

·        “un descendiente” [de David] fue cambiado con “del fruto” [de su corazón o lomo], ej., como David, para evitar la idea que Jesús tenía un descendiente humano.

 

¿Por qué un escriba de la antigüedad quisiera hacer semejante cambio? Algunos proponen que el cambio es accidental, la mala translación de un vocabulario de origen Arameo, o una cambio defectuoso de la palabra praecordis [“corazón” o “lomo”] por el escriba griego del códice Bezae, del texto Latino de la pagina opuesta. La primera posibilidad depende de la existencia de alguna fuente Aramea para el vocabulario del libro de Hechos, una opinión donde quiera conocida como llena de errores problemáticos.

El segundo depende de la influencia del texto Latín de Bezae sobre su griego, una influencia que seguramente ocurrió en la otra dirección. Sería mejor considerar el cambio como deliberado en vez de accidental.

 

Una posible explicación sería la de un escriba [quien sabía que Jesús fue nacido de una virgen] no aceptando su concepción virginal, técnicamente hablando, como uno  del linaje de David, ya que él estaba en ese linaje solo por una adopción legal; entonces el escriba pudo haber modificado el texto para eludir a una malinterpretación de la declaración de Pedro. Ahora Jesús es dicho ser del “corazón” de David en vez de su “descendencia”[13].

 

Hech 10:37:

“Ustedes conocen este mensaje que se difundió por toda Judea,  comenzando desde Galilea,  después del bautismo que predicó Juan.” [NVI]

·        el “bautismo que predico Juan” fue cambiado con “después de la predicación de Juan” para desasociar la unción de Jesús [v. 38] con su bautismo. Ya que fue en su bautismo que el espíritu vino a Jesús y fue “ungido” [como “Mesías=Cristo”]. Muchos trinitarios no están conformes con que Jesús fue hecho Cristo hasta en su bautismo, entonces algunos escribas desasociaron los dos eventos quitando el “bautismo” del versículo.

 

Hech 13:33:

“La cual Dios ha cumplido a los hijos de ellos, a nosotros, resucitando a Jesús; como también en el Salmo segundo está escrito: Mi hijo eres tú, yo te engendré hoy.” [NVI]

 

·        “resucitando a Jesús” fue cambiado con “resucitando a Jesucristo”. Este cambio de texto evitó el “problema” que Jesús no fue considerado por algunos como el Cristo, hasta su resurrección.

 

Hech 20:28:

“Por tanto mirad por vosotros y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la Iglesia de Dios, la cual ganó por su sangre.” [RV 2000]

 

Este versículo asido representado de diferentes maneras en diferentes textos griegos, haciendo obvio el hecho de que los escribas estaban cambiando el texto. El desafío para los escribas modernos es de intentar descubrir la lectura original entre todos los textos variables. Las lecturas mayoritarias dicen:

1.      la iglesia de Dios, que él compró con la sangre del [Hijo] suyo.” [NM Los TJ]

2.      “la iglesia de Dios, que él adquirió con su propia sangre.” [NVI]

3.      la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.” [RV 1995]

4.      “la iglesia del Señor y Dios, la cual él ganó por su propia sangre.”

 

No hay ninguna referencia en toda la biblia que hable acerca de “la sangre de Dios”. Esta lectura, ya sospechosa por motivos textuales [y contextuales], también se convierte sospechosa por motivos lógicos. Los autores de The United Bible Society of Greek Text [La Asociación Unida Bíblica del Texto Griego], también como los autores de Nestle-Aland Greek New Testament [NT Griego de Nestle-Aland], concuerdan que la frase “tou haimatos tou idiou” [lectura #1] es original. En lo que el debate trinitario enfureció, hubiera sido muy fácil para un escriba cambiar  tou haimatos tou idiou” [“la sangre del suyo”] con tou idiou haimatos” [“su propia sangre”—#2] moviendo una palabra y quitando el articulo “tou” [la]. Por lo tanto, la evidencia textual indica que una vez que la lectura “Su propia sangre” fue creada, otros escribas no estaban conformes con la idea que Dios tenía sangre, entonces “Dios” fue suplantado con “Señor” [#3]. Esta lectura tiene sentido, pero la evidencia textual lo hace claro que este fue un cambio ulterior y no original. Luego, escribas copiando el verso tenían otro problema: algunos de los textos, de cual iban a copiar, decían “Dios” y otros decían “Señor”, entonces en vez de escoger uno de los dos creador la frase “Señor y Dios” [#4].

Es interesante que aunque el texto griego del cual la NVI fue traducida tiene como su lectura en el griego original la del #1, ellos siempre la traducen como si fuera el de #2, fuertemente apoyando la posición trinitaria. De todos modos, en las notas bajo la Biblia de Estudio de la NVI, los comentadores admiten que la frase se refiere a la sangre del Hijo de Dios y no al mismo Dios:

su propia sangre. Lit. ‘la sangre del Suyo [único]’, un termino de cariño [así como, ‘Su propio amado’, refiriéndose a Su propio Hijo]”.

 

Rom 1:4:

“…acerca de su Hijo, que nació de la descendencia de David según la carne, y que fue declarado Hijo de Dios con poder, conforme al Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos: nuestro Señor Jesucristo.” [LBLA]

Uno naturalmente se asombra de ver como Pablo se refiere a la “declaración” de Jesús como Hijo de Dios por la resurrección, pero el claramente tenía sus razones para citar el credo. Seguro el mismo fue responsable por haber cambiado el vocabulario del credo, interpolando la frase “con poder” [en dunamei]. Ahora el Cristo no se convierte en el Hijo de Dios, pero el “Hijo-de-Dios-con-poder” por la resurrección, una idea compatible con otras citas Paulinas [y pre-Paulinas] textuales [cf., ej., Fil 2:6-11].

Aparentemente, ni aun la modificación Paulina satisfizo a los escribas Latinos de los siglos tempranos. Por lo menos, esto parece ser la implicación de la forma estandarte del verso en latín, cual presupone la palabra prooriothentos [“predestinado”] en vez del simple horisthentos [“destinado”] describiendo la elección de Jesús por Dios. Que la forma compuesta de la partícula no es original al texto es claro: no tiene apoyo en griego ni textual y por lo tanto, hace su concepto más confuso. La noción es hacer que Dios “predestino” a Jesús a alcanzar su estatus como Hijo de Dios en su resurrección.  Por supuesto que esto significaría que Jesús ya disfrutaba un estatus especial antes con Dios y antes del mismo evento [como aquel “predestinado”], a fin de que la resurrección fuera la realización de un estatus anteriormente ya conferido a él. En resumen, la variación, la cual no puede ser trazada mas allá de los confines del Latín Oeste, sirve para minimizar cualquier suposición que la resurrección de Jesús efectuó una posición totalmente nueva con Dios.   

 

 

1 Cor 5:7:

“Desháganse de la vieja levadura para que sean masa nueva,  panes sin levadura,  como lo son en realidad.  Porque Cristo,  nuestro cordero pascual,  ya ha sido sacrificado.” [NVI]

 

“Limpiad pues la vieja levadura, para que seáis nueva masa, como sois sin levadura; porque nuestra pascua, Cristo, es sacrificada por nosotros.” [RV 2000]

 

·        el texto original lee “Cristo,  nuestro cordero pascual,  ya ha sido sacrificado”. En algunos textos escribas le agregaron las palabras de “por” o “para nosotros” al fin de la frase [RV] para evitar la implicación de que los pecados de Jesús también eran incluidos.

 

 

1 Cor 15:45:

“Así está escrito: “El primer hombre,  Adán,  fue hecho un ser viviente”; el último Adán,  un espíritu que da vida.” [NVI]

·        “El primer hombre,  Adán” fue cambiado con “el primer, Adán” para deshacerse de la palabra “hombre” [anthropos=ser humano], ya que, por implicación gramatical, Cristo también tendría que ser un ser humano.

 

Así como cristianos fueron convencidos y convertidos cada vez más a la doctrina de la deidad total de Jesús, se aseguraron no solo de que él nunca pecó, pero que él, como Dios, era absolutamente removido de la esfera del pecado. Como dice el patriarca Tertuliano [arquitecto de la palabra “Trinidad”]:

 

“Algunas personas son muy malas, y algunas son muy buenas; pero aun así, todas las almas de todos forman un género; aun en los más malos hay algo bueno, y en lo mejor hay algo malo. Porque solo Dios es sin pecados; y la única persona sin pecados es Cristo, ya que el mismo Cristo es Dios.” [Tratado Sobre el Alma 41]

 

La convicción ortodoxa hizo un gran impacto al texto del NT, escribas modificaron algunos pasajes, los cuales llevaban en ellos la implicación de que Jesús, como un ser humano totalmente de carne y hueso, era propenso a pecar. 

 

 

1 Cor 15:47:

El primer hombre, salido de la tierra, es terreno; el segundo, viene del cielo.” [BJ76]

“El primer hombre, es de la tierra, terrenal; el segundo hombre es el Señor, del cielo.” [RV 2000]

La frase “el segundo hombre del cielo” fue cambiado de varias formas:

1.      “el segundo hombre, el Señor”

2.      “el segundo Señor”

3.      “el segundo hombre [es] espiritual”

4.      “el segundo, hombre celestial”

La variedad de formas que este verso nos ha llegado hasta hoy en día demuestra que no fue sólo uno o dos escribas modificando el texto, sino más bien un número de escribas sin escrúpulos que creían que su posición teológica era más importante que la autoridad de la Palabra de Dios. Cualquier verso afirmando que Jesús era un hombre vino hacer “una espina en el costado” de los países que desarrollaron una posición trinitaria e hicieron intentos para eliminar estos del texto. Afortunadamente, a través de los estudios modernos, todos los eruditos están de acuerdo con la lectura original que dice: “el segundo hombre del cielo”.

 

Gal 2:20:

He sido crucificado con Cristo,  y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí.  Lo que ahora vivo en el cuerpo,  lo vivo por la fe en el Hijo de Dios,  quien me amó y dio su vida por mí.” [NVI]

 

·        “por la fe en el Hijo de Dios” fue cambiado de varias formas, como: “en Dios, Cristo” o “en Dios, el Hijo”.

 

Algunos críticos creen que este texto fue creado en dos etapas. El manuscrito minúsculo 330 atesta a esto, pero omite la frase kai Chriotou [por lo tanto leyéndolo como: “vivo en la fe de Dios, quien…”]. Esto hace una lectura interesante, porque ahora se da a entender que es Dios el que da Su vida por el Apóstol Pablo. Aquí esta una clara declaración ortodoxa que nos dice que Jesús es Dios.

 

 

El erudito Bruce Metzger sugiere que este tipo de error ocurrió en la tradición temprana, cuando un escriba inadvertidamente omitió las palabras tou uiou [el Hijo]. Otro escriba después de reconocer el error de su ejemplar, trato de corregir el problema emendando el texto. Razonando que el pasaje original seguro decía algo sobre “Cristo”, el escriba agrego las palabras “y Cristo” al final, por consiguiente creando una doble corrupción, en particular, la lectura de “fe en Dios [y/aun] Cristo quien me amo…” Además, otro escriba corrigió el texto diferente, agregando precisamente las palabras que anteriormente habían sido omitidas, tou uiou, pero en el lugar equivocado, haciendo el texto leer: “fe en Dios el Hijo quien me amo…”

 

Metzger tiene razón que el texto original seguro decía “fe en el Hijo de Dios quien me amo”. No solo explica todas las otras lecturas, pero es el único que coincide con la teología de Pablo. En ningún lugar habla Pablo de Dios como el objeto de la fe Cristiana y en ninguna de las otras expresiones [“Dios aun Cristo”, “Dios el Hijo”] ocurre de esta manera en Pablo.

 

Interesantemente, para nuestros proposititos, aun sin todas estas corrupciones fueron generadas accidentalmente, todas pueden ser vistas como ortodoxas. Como ya hemos visto, aun cambios accidentales funcionan de maneras importantes, y uno siempre se tiene que preguntar qué tipo de escriba hubiera creado tales lecturas y como las hubiera entendido una vez de haberlas hecho.

 

Por su puesto que las lecturas singulares no tienen ningún clamor de autenticidad, y estas parecen ser las más ortodoxas de todas: un habla de “Dios” y la otra de “Dios el Hijo” “quien…se dio por mí”. Sin embargo, la variación más comúnmente acertada también es fácil de verse como ortodoxa: aquí Christos nos lleva a la lectura de ho teos [el Dios]. Ya que “Cristo” carece del artículo, el escriba errado parece igualar los dos nombres, usándolos para referirse a la misma persona, y no a dos personas individuales. Entonces, la frase es mejor traducida: “fe en Dios, y a un Cristo, quien me amo y se dio por mi”.

 

Como resultado, a un si estos cambios fueron generados accidentalmente, terminan transmitiendo la noción de que el Cristo que efectúa salvación no es otro más que Dios. Es notable que la corrupción puede ser firmemente contada al tercer siglo, y que ocurre en los testigos antiguos de ambos textos alejandrino y del “Oriente”.

 

 

 

Efe 3:9:

“…y de aclarar a todos cuál sea la comunión del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas por Jesús, [el] Cristo.” [RV 2000]

 

“…y de hacer ver a los hombres cómo se administra el secreto sagrado que desde el pasado indefinido ha estado escondido en Dios, que creó todas las cosas.” [NM Los TJ]

 

·        “Dios, que creo todas las cosas” fue cambiado a “Dios, que creó todas las cosas por Jesús, [el] Cristo”. 

 

 

Col 2:2:

“Para que tomen consolación sus corazones, unidos en caridad, y en todas [las] riquezas de cumplido entendimiento para conocer el misterio del Dios y Padre, y del Cristo” [RV 2000]

 

“Quiero que lo sepan para que cobren ánimo,  permanezcan unidos por amor,  y tengan toda la riqueza que proviene de la convicción y del entendimiento.  Así conocerán el misterio de Dios,  es decir,  a Cristo” [NVI]

 

Aunque este versículo no es considerado un versículo trinitario, es ocasionalmente usado para enseñar que el misterio de Dios está en Cristo [ej., que Cristo es ambo Dios y hombre, por lo cual un “misterio”].

 

Este verso fue objeto de fuerte debate y hay muchas pruebas de que escribas modificaron el texto para que compagine con su teología. Los textos griegos reflejan unas 14 variaciones, así descritos en El Texto del NT [The Text of the New Testament], por Bruce Metzger. Sin embargo, es interesante que en casi todos ellos la posibilidad de que Cristo podría ser Dios es eliminado. La versión King James [de cual proviene la RV] es un buen ejemplo de esto. Es ahora ampliamente admitido que el original seguro leía tou musteriou tou theou Christou”, pero el cómo traducirlo todavía es debatible. Puede ser traducido como lo tiene la NVI. También puede ser traducido como “el misterio del Cristo de Dios” y esta es la traducción más probable. Es difícil de hacer a “Cristo” el misterio de Dios. Acordémonos que la traducción de la palabra mustérion es erróneamente dado el significado de un “misterio” cuando en realidad significa “secreto [sagrado]”.

 

Entonces, aunque la teología trinitaria habla del “misterio” de Cristo en el sentido de cómo la Deidad existe o de cómo las dos naturalezas coexisten en Cristo es un misterio, esto no es lo que el versículo nos está diciendo. Además, “Cristo” no puede ser considerado como un “secreto”  ya que él es el gran tema de la Palabra de Dios desde Génesis asta Revelación. Un rápido estudio de los otros usos de la palabra mustérion en la biblia nos enseña que una vez un “secreto” es revelado, puede ser entendido. Pero la “Trinidad” y el concepto de las “dos naturalezas” de Jesucristo, no pueden ser entendidas.

 

La pregunta que nos va ayudar a resolver este problema de traducción es: “¿Hay algún ‘secreto’ en el NT que podría ser considerado como ‘el secreto del Cristo de Dios’?” La respuesta a esta pregunta es definitivamente “Si”. La palabra mustérion es usada para referirse a la era de gracia en la que vivimos. Efe 3:2-3 dice:

 

“si es que conocéis la [administración] de la gracia que Dios me concedió en orden a vosotros: cómo me fue comunicado por una revelación el conocimiento del misterio [mustérion=secreto], tal como brevemente acabo de exponeros.” [BJ76]

 

Entonces, cuando Colosenses hace mención del “secreto del Cristo de Dios”, tiene perfecto sentido verlo como una referencia a la Administración de Gracia, que era un secreto oculto antes de la fundación del mundo pero revelada a Pablo por Cristo. [Cp. Efe 3:2-9; Col 1:27; Gal 1:11-12]

 

1 Tim 3:16:

Y sin falta, grande es el misterio de la piedad: Dios se ha manifestado en carne; ha sido justificado con el Espíritu; ha sido visto de los ángeles; ha sido predicado a los gentiles; ha sido creído en el mundo; ha sido recibido en gloria.” [RV 2000]

“Y sin duda alguna, grande es el secreto de la piedad: Quien fue manifestado en la carne, justificado en el Espíritu, visto de los Ángeles, proclamado a los gentiles, creído en el mundo, levantado a la gloria.”[NVI]

 

·        La palabra “quien” [hos=al. “El”] fue cambiado con “Dios” [teos]. Este es un obvio cambio al texto y es abiertamente reconocido como tal por los eruditos trinitarios. El cambio produjo un fuerte argumento trinitario ya que el texto alterado claramente lee como que Dios se hizo carne, en vez de “quien” o “el [Jesús] fue manifestado en la carne”, cual es la lectura correcta y original.

Por supuesto que este cambio puede haber sido creado accidentalmente. Pero hay razones de sospechar que este cambio no fue un accidente.

Primero notemos que cuatro de los testigos textuales quienes atestiguan la lectura errónea de teos lo hacen solo en correcciones. Esto demuestra que teos no solamente era la lectura preferida de escribas más modernos, pero también que no se infiltro a la tradición improvisadamente[14]. Segundo, no podemos dejar pasar el significado este tenía para el escriba ortodoxo—una clara afirmación a la doctrina de que Dios encarno en la persona de Jesucristo. Esto ciertamente es el “misterio” ortodoxo: fue “Dios” quien fue “manifestado en carne, justificado en espíritu”, etc.

Que la lectura de teos no puede ser tomada como original es visto por ambo el carácter atestiguado del manuscrito—los manuscritos más tempranos y superiores todos apoyan el relativo—y por el hecho de que todos los fragmentos típicos de los credos comienzan precisamente de esta manera, esto es, con un pronombre relativo [Cp. Fil 2:6; Col 1:15]. El cambio debe de haber sido muy tempranamente, por lo menos durante el tercer siglo, dada su amplia declaración desde el cuarto siglo. Por lo tanto, se puede explicar como una corrupción anti-adopcionista, apoyando la deidad del Cristo.

 

Tito 3:6:

“…el cual fue derramado abundantemente sobre nosotros por medio de Jesucristo nuestro Salvador” [NVI]

·        “Jesucristo nuestro Salvador” fue cambiado con “Jesucristo nuestro Dios”.

 

Heb 1:3:

“…el cual siendo el resplandor de su gloria, y [emblema] de su sustancia, y sustentando todas las cosas con la palabra de su potencia, habiendo hecho la [purificación] de nuestros pecados por sí mismo, se sentó a la diestra de la majestad en las alturas…” [RV 2000]

“…el cual, siendo resplandor de su gloria e [emblema] de su sustancia, y el que sostiene todo con su palabra poderosa, después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas…” [BJ76]

·        Escribas alteraron la frase “purificación de los pecados” a “purificación de nuestros [hemón] pecados por si mismo” para evitar el paralelo entre Cristo y los sacerdotes Levíticos quienes proveían purificación por sus propios pecados, como así también por los de la gente.

·        Noten también la mala traducción de la palabra griega de “charaktēr” como “misma imagen” [RV] o “su mismo ser” [NMTJ] cuando la palabra tiene el significado original de “emblema, copia o figura estampada, grabada” de cual proviene la palabra castellana “carácter”. Entonces, si Jesús es “emblema, imagende Dios, ¿cómo puede ser el mismo Dios?

La antigüedad y diversidad de los testigos que apoyan la frase preposicional [de “por si mismo”] hablan a su favor. Escribas no solamente encontraron problemático el estilo gramático de este versículo, uno encuentra motivos para sospechar una motivación teológica con la corrupción. La frase di eautou normalmente seria tomado a significar “por su propio esfuerzo, sin ninguna asistencia de afuera”. En otras palabras, se dice que Jesús tomo sobre el mismo el trabajo de adjudicar la limpieza de los pecados sin ninguna asistencia [divina]. Después de haber cumplido con su trabajo, fue exaltado a la mano derecha de Dios. Este entendimiento del himno antiguo hace mucho sentido en el libro a los Hebreos, pero dado su uso en las manos de los Gnósticos, uno puede entender la inclinación natural de los escribas para efectuar una modificación. Porque si el trabajo de Jesús fue hecho di eautou, uno puede inferir que el elemento divino ya lo había dejado antes de ser consumado. Para evitar semejante interpretación, escribas ortodoxos simplemente omitieron la preposición y cambiaron el reflexivo a un pronombre personal. No es sorprendente de encontrar declaraciones de esta corrupción predominantemente en manuscritos Alejandrinos, donde Gnósticos hicieron entradas significantes durante el siglo 2, cuando el cambio seguro fue efectuado.

 

Heb 2:18:

Pues por cuanto él mismo ha sufrido al ser puesto a prueba, puede ir en socorro de los que están siendo puestos a prueba.” [NM Los TJ]

·        la frase “sufrido al ser puesto a prueba [al. tentado]” fue omitido por algunos escribas. En lo que la teología que Jesús era Dios fue desarrollándose, también lo fue la doctrina que Jesús no era capaz de haber pecado. Por lo tanto, una referencia que Jesús fue probado o tentado, se hizo un problema y omitiendo la frase del texto por completo fue la simple solución.

 

En el versículo que preside a este, Jesús es descrito como alguien “hecho semejante a sus hermanos en todo para ser un sumo sacerdote fiel y misericordioso al servicio de Dios, a fin de hacer propiciación por los pecados del pueblo.” [Heb 2:17]. En su contexto, es natural leer el siguiente versículo como que a Jesús se le hizo dificultoso aguantar tentación y esto es lo que le causo grande angustia. La omisión de la palabra peirastheis [“puesto a prueba”] pudo haber simplemente sido un accidente; fue corregido después. Pero sin embargo es intrigante: sin ella el texto no dice que Jesús fue “tentado” [probado], solo que el sufrió.

 

 

Heb 13:20:

“Ahora bien, que el Dios de la paz, que hizo subir de entre los muertos al gran pastor de las ovejas con la sangre de un pacto eterno, a nuestro Señor Jesús…” [NM Los TJ]

·        “nuestro Señor Jesús” fue cambiado con “Nuestro Dios Jesús”.

 

 

1 Per 4:1:

“Pues que el Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también estad armados del mismo pensamiento; que el que ha padecido en la carne, cesó de pecado…” [RV]

 

“Ya que Cristo padeció en la carne, armaos también vosotros de este mismo pensamiento: quien padece en la carne, ha roto con el pecado…” [BJ76, NVI, NM Los TJ]

 

·        “Cristo padeció [sufrió]” fue cambiado con “Cristo padeció por nosotros” de nuevo agregándole las palabras “por nosotros” [huper hemon; cp. Heb 1:3]. Esto refleja el desarrollo de la doctrina trinitaria haciéndolo mas y mas importante para ellos enseñar la perfección y deidad injerta en la vida de Jesús. Por eso, las palabras de “por nosotros” son agregadas, no sea que alguien pensara que las pruebas y el sufrimiento haya sido de algún beneficio para él.

 

 

 

 

1 Juan 3:23:

“Y este es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo, Jesucristo, y que nos amemos unos a otros tal como nos lo mandó.”

·        en algunos textos, los escribas omitieron “Hijo” para que el texto se leyera “que creamos en Su nombre [ej., “Dios”], Jesucristo”, por lo tanto, igualando así a Jesús como a Dios.

 

Aunque es posible que la omisión de este pasaje haya sido un accidente, no parece haber ninguna razón en particular para que lo haya habido. Es posible que los escribas de estos manuscritos simplemente tomaron la oportunidad de expresar sus convicciones ortodoxas: “Jesucristo” es el nombre de Dios.

 

 

1 Juan 5:7-8:

“Tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan.” [RV]

 

Las siguientes versiones [trinitarias] bíblicas, incluyen lo siguiente en sus notas:

·        NVI: 1 Juan 5:8: testimonio — Espíritu. Var. testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y estos tres son uno. Y hay tres que dan testimonio en la tierra: el Espíritu (este pasaje se encuentra en mss. posteriores de la Vulgata, pero no está en ningún ms. griego anterior al siglo 16).

 

·        RV 1995: 1 Juan 5:8: En diversos ms. no aparece la segunda parte del v. 7 y la primera del v. 8. Dicen: Porque tres son los que dan testimonio: v 8 el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan.

 

Cualquiera que estudié sobre la Reforma detalladamente se da cuenta que en los 1500s hubo un tremendo reavivamiento unitario la cual desafió la posición Trinitaria. Una de las respuestas a este desafío fue de agregar una frase trinitaria en 1 Juan. Afortunadamente, los eruditos Trinitarios modernos han reconocido esta adición y las nuevas versiones bíblicas omiten la frase. Sin embargo, el hecho de que eruditos Trinitarios estaban dispuestos a agregarle a la Palabra de Dios para ganar su debate, nos debería llevar a examinar cuidadosamente a otros versículos con referencias trinitarias.

 

 

Conclusión

Es importante volver a repetir que todos estos cambios han sido descubiertos y excluidos de las nuevas versiones del NT en griego y de casi todas las versiones modernas. Los Cristianos tienen una deuda de gratitud a los hombres y mujeres que siguen trabajando en computarizar los textos para hacerlos más fácil de trabajar con ellos y comparar. La gratitud es también extendida a los eruditos honestos que trabajan los textos y basan sus conclusiones de acuerdo a la evidencia textual en vez de la tradición. Estos hombres y mujeres podrían “distorsionar” sus datos para ocultar los cambios trinitarios al texto y por lo tanto, en algunos casos, avanzar su propia teología. Pero las versiones modernas del NT griego, atestiguan de su honestidad por cuanto tratan de restaurar el texto original.

 

 

 

 

 


[1] Se reconoce que en los primeros siglos hubieron muchos sistemas de creencias competidoras, los escribas en su mayoría parecen haber alterado textos a favor a sus propias creencias. Sin embargo, de acuerdo a este estudio, el apéndice se concentra en cuestiones trinitarias.

 

[2] ni el Hijo. Jesús voluntariamente abandonó el ejercicio de sus atributos divinos durante su vida y ministerio terrenal (Juan 8:26–29; Fil 2:5–8) y aunque continuó siendo Dios El obró dentro de las limitaciones corporales de su humanidad. En su deidad, Cristo es omnisciente (Mt 16:21; 20:17–19; Juan 2:24–25; 4:17–18; 13:38) y en Apocalipsis, el Cristo exaltado y glorificado le da información detallada a Juan acerca del momento de su regreso. [Concordancia de La Biblia de las Américas; LBLA]

 

[3] La doctrina según la cual Jesús era un simple ser humano, elevado a una dignidad similar a la de Dios luego de su muerte. El adopcionismo es propio del pensamiento cristiano primitivo.

A medidas que paso el tiempo, y que el cristianismo prendió en las capas superiores del Imperio Romano, fue imponiéndose como la doctrina de la Encarnación, según la cual Jesús desde siempre había sido Hijo de Dios (concretamente la Segunda Persona de Dios). El adopcionismo fue progresivamente arrinconado, a pesar de que teológicamente la encarnación plantea una serie de dificultades que el adopcionismo no (la mayor de ella: reconocer la existencia de varias personas divinas, y al mismo tiempo profesar el monoteísmo).

A lo largo de las llamadas disputas cristológicas, el adopcionismo volvería a ser resucitado, en una versión más refinada, más famosamente por el obispo Arrió. El arrianismo, en efecto, se transformaría en la herejía más atosigadora que debería afrontar la joven Iglesia en sus primeros años. Finalmente, después de la formulación del credo trinitario en los Concilios de Nicea (325) y Calcedonia (381), el adopcionismo fue finalmente abandonado.

 

[4] La fecha de la lectura es fija al segundo siglo en vista de las diversas y popular declaraciones. No solamente se encuentra en la mayoría de los manuscritos griegos sobrevivientes, es también la lectura del códice Sináptico del siglo 4, del Siriaco temprano, y de casi todas las evidencias en latín.  

[5] “«Vuelve a tu casa y cuenta todo lo que Dios ha hecho contigo.» Y fue por toda la ciudad proclamando todo lo que Jesús había hecho con él.” —BJ76

[6] Este problema de “Señorío” [en relación al Señor Jesús y Dios, el Señor] se le hace al lector más confuso cuando los traductores bíblicos modernos insisten en traducir el “nombre divino” de YHWH [Jehovah] y Adonay, como “Señor” en el AT, ya que la forma original de escribirlo y aun hablarlo fue perdido entre los Judíos. Esto refleja una fuerte tradición trinitaria ortodoxa, relacionando la identidad entre YHWH del AT con la persona de Jesús.

[7] Este movimiento tuvo numerosos discípulos, de los que quedan algunos escritos, y de los que nos dan noticias numerosas. Los escritores cristianos son: S. Ireneo en el Adversus haereses, Hipólito en los Philosophumena (o Refutatio), Tertuliano en el Adversus Valentínianum, etc. EL fundador, Valentín “el Gnóstico”, es generalmente visto como el fundador de los movimientos Gnósticos Cristianos en Roma y Alejandría.

Los pocos fragmentos que poseemos son insuficientes para reconstruir su doctrina, que sufrió algunas remodelaciones a través del tiempo por sus discípulos. Sin embargo podemos deducir por los escritos de Ireneo, sobre todo, que su creencia se basaba en un sistema de emanaciones (eones) que componían el mundo divino o pléroma. Dividía a los hombres en hílicos (materiales), psíquicos (animales) y pneumáticos o gnósticos (espirituales). Sólo estos últimos podían aspirar a la perfección y al desposorio con los ángeles. Tras el proceso de degradación provocado por Sophía (el eón último más imperfecto del pléroma, origen del pecado) viene el proceso de redención que culmina en la bajada del Logos (Cristo) al mundo. El Salvador ilumina a los gnósticos en el «descubrimiento» de su realidad divina. Con la muerte, el elemento divino presente en el gnóstico se reintegrará al pléroma; también a los psíquicos se les ha reservado una salvación inferior [extrapleromática] mientras que los hombres materiales caerán en una disolución total.

[8] No viene como sorpresa que esta lectura entro a copias del NT producidas y preservadas en Alejandría, uno de los bastiones del Cristianismo Gnóstico, donde escribas ortodoxos constantemente se enfrentaban con alegaciones de sus oponentes herejes.

No solo en un número de manuscritos alejandrinos, pero patriarcas de la estatura de Origen y Atanasio nos cuentan sobre esta corrupción. Su prevalencia en estos círculos significa que avanzó en el texto muy tempranamente, continuando a afectar al texto de esa región mucho después que la amenaza Gnóstica paso a los anales de la historia ortodoxa. 

[9] Papiro 66 [p66]: un códice casi completo del evangelio de Juan. El manuscrito contiene: Juan 1:1-6:11, 6:35b-14:26, 29-30; 15:2-26; 16:2-4, 6-7; 16:10-20:20, 22-23; 20:25-21:9, 12, 17. Es uno de los manuscritos del NT más antiguos en existencia, fijamente puesto a mediado del siglo 2. Una de las cosas interesantes de este papiro es la omisión de la historia de la adúltera [7:53-8:11]. También incluye el uso constante de Nomina Sacra, la tradición de abreviar títulos o nombres divinos como: Dios, Señor, Jesús, Cristo, Hijo, Espíritu, David, cruz, Madre, Padre, Israel, Salvador etc.

[10] Aunque los Modalistas usaban los términos Padre, Hijo y Espíritu Santo, el uso y significado que ellos les daban, era totalmente diferente al que atribuían los trinitarios a estos mismos términos. Los modalistas explicaban que de acuerdo con la Biblia, estos términos nunca pretendían hacer distinciones de tres personas eternas dentro de la naturaleza de Dios, sino que simplemente se referían a modos (o manifestaciones) de Dios. En otras palabras, Dios es un ser individual y único, y los diversos términos usados para describirle (tales como Padre, Hijo, y Espíritu Santo) son designaciones aplicadas a las diferentes formas de su accionar o a las diferentes relaciones que El tiene para con el hombre.

[11] Confiesan el misterio de la piedad y divinidad como: Jesús es el único Dios y Padre eterno, pero en cuanto a su humanidad, Jesús es el Hijo de Dios o el ser humano que nació por la voluntad del Padre.

El término Hijo de Dios siempre está relacionado con la humanidad de Jesús, es decir a Dios manifestado en carne. Jesús es a la vez ambos, el Padre y el Hijo. Ellos argumentan que su concepción de Dios corresponde al monoteísmo estricto del cristianismo primitivo, y ven el concepto trinitario de Dios como algo incorrecto. Esta es la diferencia más seria entre los pentecostales del nombre de Jesucristo con cualquier otra rama del cristianismo, sea trinitaria, unitaria, o de cualquier otra índole.

[12] Sus opiniones, cuales condujeron a su ex comunicación de la Iglesia en Asia, son conocidos principalmente mediante los escritos de Hipólito, su contemporáneo en Roma, donde residió y formo muchos seguidores. El aceptaba el cuarto Evangelio, pero consideraba sus declaraciones sobre el logos como alegórico. Su discípulo Cleomenes, sostuvo que Dios es ambo invisible y visible; como visible Él es el Hijo.

[13] Esta posibilidad es realizada por la incomodidad ya evidente por algunos proto-ortodoxos Cristianos a mediados del siglo 2 sobre sus reclamos paradójicos en respecto a la descendencia de Jesús, esto es, que él era del linaje de David aun por su concepción virginal. Por ejemplo, el oponente de Justino Mártir en el documento Dialogo con Trifo, está contra el nacimiento natural de Jesús [de la “simiente humana”] porque “la Palabra le dice a David que de su lomo Dios tomaría para Sí mismo un Hijo, y establecería su reinado”. Justino responde diciendo que algunas profecías son “oscuramente escritas o parabólicamente o misteriosamente”, e interpreta la idea del descendiente del Mesías de David en vista a lo que él ve como una clara profecía de su nacimiento virginal en Isa 7:14.

[14] El cambio seguramente no fue un accidente porque el escriba del manuscrito 88 más moderno, quien da como su lectura ho teos, no deja ninguna ambigüedad en respecto a su entendimiento del pasaje. 

UN ESTUDIO BREVE DE HEBREOS 1:2

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(JER 1976) en estos últimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo a quien instituyó heredero de todo, por quien también hizo los mundos [aïôn];

(Nuevo Mundo (Los TJ)) al fin de estos días nos ha hablado por medio de un Hijo, a quien nombró heredero de todas las cosas, y mediante el cual hizo los sistemas de cosas [aïôn].

(RV1865) Nos ha hablado en estos postreros días por su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por quien asimismo hizo los siglos [aïôn];

(RV2000) en estos postreros tiempos nos ha hablado por el Hijo, al cual constituyó por heredero de todo, por el cual asimismo hizo los siglos [aïôn];

(SSE)  en estos postreros tiempos nos ha hablado por el Hijo, al cual constituyó por heredero de todo, por el cual asimismo hizo los siglos [aïôn];

(BLS) Pero ahora, en estos últimos tiempos, Dios nos ha dado su mensaje por medio de su Hijo. Dios creó el universo por medio de su Hijo, y lo hizo dueño de todas las cosas [aïôn].

SIGLO PRESENTE

 En ciertas versiones se traduce asimismo como mundo el término gr. «aïôn», que significa «era, período de tiempo, siglo» (cfr. la expresión «por los siglos de los siglos» en Rev. 1:1-18). El «fin del mundo» (Mat 13:39; 24:3 en la versión RV antigua) no significa el fin del cosmos que vendrá más tarde, sino el fin de la era presente. Un cierto pecado no será perdonado en este [siglo] («siglo», RVR) ni en el venidero (Mat 12:32). Los cuidados de este siglo impiden que la semilla dé fruto (Mat 13:22). La misma expresión siglo nos muestra el carácter breve y pasajero de nuestro mundo actual.

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UN ESTUDIO ERUDITO SOBRE LA NO PREEXISTENCIA DE CRISTO

 

Pablo, esclavo de Jesucristo y llamado a ser apóstol, separado para las buenas nuevas de Dios, que él prometió antemano mediante Sus profetas en las sagradas escrituras, acerca de Su Hijo, que provino de la simiente [spérma] de David según la carne, pero que con poder fue declarado Hijo de Dios según el espíritu de la santidad mediante la resurrección de entre los muertos—sí, Jesucristo nuestro Señor[1].”

Rom 1:1-4

 

“Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los seres humanos [anthropos], Cristo Jesús, ser humano [anthropos].” 1 Tim 2:5

 

Ahora bien, un mediador no es de uno solo, pero Dios es uno.” Gal 3:20 [cp. 1 Cor 8:4-6]

 

Varios pasajes bíblicos han sido interpretados como que Jesucristo existió de alguna u otra forma literal [como espíritu o persona] en unión con Dios en los cielos, antes de su nacimiento [genesis] aquí en la tierra. La mayoría de estos pasajes bíblicos se encuentran en el Evangelio de Juan (3:31; 6:38; 62; 8:42; 58; 16:30; 17:5). Pero se argumenta si estas afirmaciones son claras y debemos aceptar la enseñanza bíblica de que Jesús [no claramente enseñada en las escrituras] preexistió su “creación”. Esta creencia es una de las bases para “la confesión de fe de Westminster”, compartida por toda iglesia ortodoxa: “[Creemos que]…
en la unidad de la Deidad hay 3 personas, de una sustancia, poder y eternidad;  Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo.  El Padre es de nadie, ni engendrado ni procediendo: el Hijo es eternamente engendrado del Padre: el Espíritu Santo eternamente procediendo del Padre y del Hijo.” 
Pero hay otros pasajes bíblicos que no son vistos en este mismo sentido literal, aunque frecuentemente las personas que lo oyeron no las entendieron. Muchos de estos pasajes también se encuentran en el Evangelio de Juan (2:19-20; 3:3-4; 4:13-15; 4:34; 6:50). 
¿Por qué son estos versículos vistos de una forma diferente sólo en relación a Jesús y no a otras personas? Nuestro enfoque debería de ser que, exactamente, es lo escrito [lo que Dios quiere comunicarnos] y no lo que teólogos,  iglesias o denominaciones puedan o no interpretar como “revelación” o “iluminación” divina, ya sea personal o comunal. 
Es el deber de todo aquel que se llame Cristiano someter a prueba todo espíritu que se dice salir de Dios; en esto, conocer la verdad, saber de quién somos y de quien venimos. Todo de acuerdo a los mandamientos y enseñanzas bíblicas [1 Juan 4:1-6; Mat 7:13-23]. 
Humanidad [anthropos]: La Biblia continuamente reafirma la humanidad de Jesús [anthropos=Juan 1:30; 8:40, Hechos 2:22; 17:31, Rom 5:15, 1 Cor 15:21; 47; 1 Tim 2:5], comenzando su existencia como todo ser humano cuando nace. Los evangelios de Mateo y Lucas nos informan que María, la madre de Jesús, milagrosamente concibió por el poder del Espíritu Santo. Si Jesús no fue “creado” de una forma verdadera y existente en ese momento, ¿en qué sentido pudo haber sido el Mesías prefigurado como la “simiente” [spérma] de David [2 Sam 7:14] y “simiente” de la mujer en el AT [Gen 3:15]? Ya que este futuro ser es repetidamente descrito como anthropos y no como el mismo Dios. 
“El ángel [Gabriel] le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con Su sombra; por eso el que ha de nacer [gennao] será santo y será llamado Hijo de Dios.Luc 1:35 
La palabra aquí traducida como “nacer” [gennao] significa procreado, o generado. Se utiliza del acto de Dios en el nacimiento del hombre Jesús (Hech 13:33; Heb 1:5; 5.5; cf. Sal 2.7). El mensaje del ángel Gabriel es simple, describiendo una creación divina del Hijo de Dios por medio de Su Espíritu, en el útero de la mujer María. Hecho de tal manera en orden de cumplir con las profecías Mesiánicas de un hijo natural, cual Dios mismo entronizaría como Rey y Salvador del mundo [De 18:15-22]. Cumpliendo los requisitos del “cordero de Dios” como un “macho entero perfecto…sin mancha ni contaminación” [Heb: tamím; Lev 1; 4:32-34; 5:6]. De esta manera también supliendo todos los requisitos y títulos asociados con “el ungido de Dios” [Heb=masshiak; griego=Christos]. Ya que el propósito era que el Mesías inaugura el “Reino de Dios”, donde todas las cosas serian hechas nuevas [Rev. 21-22]. Esta enseñanza apárese en el resto del NT:
“Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo es nacido [gennao] de Dios; y todo aquel que ama al que [Dios] engendró [gennao] ama también al que ha sido [Jesús] engendrado por [Dios].” 1 Juan 5:1

“La generación [nacimiento=genesis] de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de ellos estar juntos, se halló que María había concebido en su matriz  por obra del Espíritu Santo… Así estaba planeado, cuando el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado [gennao] en ella es del Espíritu Santo.” Mat 1:18,20

Por eso, el hombre llamado Jesús es descrito en el NT como el “unigénito” [único nacido] de Dios. La palabra proviene del koiné griego monogenes, compuesta de 2 partes: mono=solo, único; y genes=linaje, raza [del cual se origina la palabra genes, popularmente usada en la ciencia moderna]. Esta se emplea en 5 ocasiones en relación a Jesús, todas ellas en los escritos del apóstol Juan [Juan 1:14, 18; 3:16, 18; 1 Juan 4:9]. Estas indican que como el Hijo de Dios, Jesús era el único nacido y representante del ser y carácter de aquél que lo engendro, Dios su Padre. 

Mat 1:18:

“El nacimiento de Jesucristo fue así…” [RV 2000]

·        Mateo narra el “nacimiento” de Jesucristo. Trinitarios incómodos con la palabra original “genesis” [origen, creación] lo cambiaron con “gennesis” [natividad, engendramiento].

Mientras que la mayoría de los manuscritos más tempranos están de acuerdo con la traducción: “El origen [o la creación=genesis] de Jesucristo…”, ambas variaciones [genesis y gennesis] están presente en la tradición textual. Esto implica que no fue un simple error de ortografía o coincidencia en la parte de los escribas. Mateo comienza su evangelio detallando el “libro de la genealogía [genesis] de Jesucristo”, lo que hace más probable la continuación descriptiva de un genesis. Por esto, la mayoría de los eruditos textuales concuerdan que “nacimiento” [natividad=gennesis] representa una corrupción textual.

Al mismo tiempo, algo más profundo puede estar pasando aquí. Ambos genesis y gennesis pueden significar “nacimiento”, siendo apropiado a este contexto. Entonces, ¿por qué los escribas parecen resistir la descripción original que Mateo describe como el “genesis” de Jesucristo? La respuesta se contesta ella sola. El texto original claramente nos dice que fue precisamente en este momento cuando Jesucristo vino a existir [ósea, se originó]. Es un punto de hecho que en la narración de Mateo, ya sea aquí o en el resto del libro, no sugiere que había una noción de que Cristo existía antes de su nacimiento. De todos modos, escribas ortodoxos encontraron uso de este recuento de Mateo, en particular junto con las declaraciones del evangelio de Juan, cual apoya la noción de la preexistencia de Jesús junto con el Padre antes de su apariencia en la carne.

La doctrina ortodoxa por su puesto representaba una conexión de estos puntos de vista cristológicos, a fin de que Jesús fuera confesado como “encarnado [evangelio de Juan], a través de la virgen María [evangelios de Mateo y Lucas].” Cualquier creyente de esta doctrina bien hubiera visto de reojo la implicación que Mat 1:18 esta describiendo un origen de Jesús y con razón hubiera tratado de clarificar el texto substituyendo una palabra que “significaba” la misma cosa, para que al mismo tiempo no fuera mal interpretada. [Véase: Corrupciones Textuales al NT a favor de la posición Trinitaria]      

Concepción y generación marcan el punto cuando un ser humano comienza a existir [vivir], opuesto a alguien que no existe [vive] anteriormente. El Hijo de Dios tiene un principio en la historia de la humanidad y no en una concepción misteriosamente “eterna”. 
Esto compagina exactamente con la promesa que el Mesías seria del “simiente” [spérma=descendencia=raza] de la mujer Eva [Gen 3:15]; siendo un profeta como Moisés [ser humano], escogido de entre los Israelitas [De 18:15-19]; simbólicamente descendiente del Rey David [2 Sam 7:14]. Dios, en un preciso momento en la historia humana, inició la historia de Su único hijo. Este fue un hijo por medio de quien Dios expresamente dice que no hablo “en otros tiempos” [Heb 1:1-2]. ¡Y naturalmente, ya que este futuro [prometido, profetizado] hijo no pudo haber existido!

En unas pocas páginas después, Lucas rastrea el linaje de Jesús desde Adán, quien también es llamado “Hijo de Dios” [Luc 3:38]. El paralelo es sorprendente e inmensamente informativo. Así como Dios divinamente hizo y creo al primer ser humano [adam; Gen 1:27; 2:7], a Su debido tiempo, Dios milagrosamente creó [dentro del útero de una mujer humana] uno que iba a ser sobrenaturalmente el “único nacido” Hijo de Dios.

El lector atento a las sagradas escrituras también oyera ecos de la nación de Israel como hijo, primogénito, de Dios (Ex 4:22[2]; Oseas 11:1) y de los reyes Davídicos (Sal 2). Como la nación de Israel antes que él, Jesús, como escogido de Dios, pasa por agua para comenzar su viaje espiritual [Luc 3:21; cp. Ex 14-15; en el desierto y bajo pruebas]. Jesús se demuestra ser el hijo obediente en diferencia a Israel, que desobedeció en el desierto [Ex 14-17; 32-34; Núm. 11].

Jesús, como hijo de Dios, es “llamado Hijo del Altísimo” [Luc 1:32; 8:28]. Este título también es dado a cristianos como “hijos  del Altísimo” [Luc 6:35; cp. Sal 82:6]. La filiación royal de Jesús es establecida por su milagroso engendramiento. Aunque, obviamente, nosotros no fuimos engendrados de la misma forma, sin embargo, podemos recibir un nacimiento sobrenatural espiritual, naciendo de nuevo bajo la influencia del Evangelio [Gal 3:2; Efe 1:13, 14; Rom 10:17; Mat 13:19; Luc 8:11, 12; 1 Pe 1:23-25; Santiago 1:18]:

 

“Si dices que no alcanzas a ver diferencia alguna entre Cristo y los demás, ya que todos somos llamados hijos de Dios, respondo que si nosotros somos llamados hijos de Dios es simplemente por su don y gracia, siendo él [Jesús] el autor de nuestra filiación, y así él es llamado Hijo de un modo más excelente. Por eso se emplea el artículo y a Cristo se le llama el Hijo de Dios, para mostrar que él no es hijo en el mismo sentido general que nosotros, sino en uno muy especial y peculiar. Es hijo natural; los demás no lo son, pero son hechos hijos de Dios, y por eso somos llamados hijos por adopción.” (9a) De Trinitatis Erroribus [Sobre los Errores de la Trinidad], Miguel Servet, Haguenau, 1531.

El hecho de que Mateo pueda hablar del “nacimiento” [gennao] de Jesús, sugiere que para él la generación [por la intervención del Espíritu Santo] es lo que causo a crear al Hijo de Dios. La acción creadora, milagrosa, de Dios en la concepción de Jesús permitió que su nacimiento fuese.

No hay ninguna sujeción en la lectura y uso de palabras, de un ser preexistente o en transición, pasando de un estado de ser [con Dios en el cielo] a otro  [3].  El proceso por cual Jesús vino al mundo es definido precisamente en términos teológicos por el ángel Gabriel. Plantando la base fundamental del resto del NT y materializando las promesas proféticas del AT.  

Algunos dicen que Juan 1:1 [“en el principio era la palabra”] nos presenta con una segunda persona quien existe antes de su concepción. Si este argumento fuese verdad, entonces el apóstol Juan estaría contradiciendo el resto del NT. El Jesús de Mateo y Lucas claramente sostienen una concepción y nacimiento terrenal, meses después que su primo, Juan el bautista, y no “eternamente engendrado”.    
Juan no escribe: “en el principio era el hijo de Dios” o “en el principio era Jesús”. Lo que está escrito es: “en el principio era la palabra”, y “palabra” [logos] no es en mayúscula [como si se estuviera refiriéndose a un ser humano]. Por lo tanto, no es correcto traducir lo siguiente como que “todas las cosas fueron hechas a través de él”. Esta traducción inapropiadamente nos lleva a creer en la “palabra” como una segunda persona divina, en vez del plan o mente de Dios. Ocho traducciones de koiné griego original, antes del Latín Vulgata [de cual proviene la RV], no leen así. Este versículo aparece como “todas las cosas fueron hechas a través de ese [o este]”, ya que la palabra logos gramáticamente es neutro. 
La “palabra” [logos] conlleva el sentido de un plan o propósito. Entonces, se puede decir que es la inteligencia expresiva, mente, pensamiento del único Dios.  Ya que la “palabra estaba con Dios y la palabra era Dios”. Es la única forma de entender y explicar como algo puede ser y al mismo tiempo estar con uno mismo. 
La promesa de un hijo ciertamente es desde el principio[4]. Sin embargo, este hijo todavía era el objeto de la promesa relatada en 2 Sam 7:14. David nunca se imagino que el prometido hijo de Dios [“Mi hijo”=descendiente de David] ya existiera. Este hijo sería engendrado a su debido tiempo. El fue “levantado”—apareciendo en la escena de la “historia humana”—cuando María dio a luz.  Hech 13:33 aplica “hoy mismo te he engendrado” [Sal 2:7] al origen milagroso de un hijo en el útero de una mujer humana, la virgen María. 

La palabra, plan y promesa [al. “verbo”] que existía desde el principio también era “con Dios.” En la literatura poética de la Biblia se dice que las cosas son “con Dios” cuando existen como decretos y promesas en Su “plan divino” [Job 27:13; 10:13; 23:14]. La “sabiduría” también era “con YHWH [Dios]” desde el principio, pero “ella” no era una persona en el sentido literal [Pro 8—véase “personificación”]. La “palabra” es tan íntimamente identificada con Dios, que Juan nos dice: ¡“y la palabra era Dios”!

 

Sal 8:5 dice que el ser humano fue hecho un poco menor que los dioses[5], coronado de gloria y honra ya que todo fue sometido a él. Estos versículos también son aplicados a Jesús como ser humano [hijo del hombre]. Pero por la gracia de Dios, la misión cumplida y muerte que Jesús sufrió, ahora resulta en beneficio para todos. También el autor de la epístola a los Hebreos dice que Jesús fue perfeccionado y aprendió la obediencia por medio de sus experiencias aquí en la tierra [Hebreos 2:10, 5:8].
Ahora, si la Biblia se traduce como que Jesús vino del cielo, dice lo mismo acerca de otros hombres:

Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; antes de que nacieras, ya te había apartado; te había nombrado profeta para las naciones.” Jer 1:5

Estas palabras, si son aplicadas de la misma forma como a Jesús, implican que el profeta Jeremías también existía [de alguna u otra forma] antes de su nacimiento, pero nadie las interpreta como tal. ¿Porque? Porque implican que antes que el profeta naciera ya era una persona existente, quien Dios ya conocía y nombraría como profeta a las naciones [figurativamente una misión ya preexistente, planeada y cumplida][6]. Otro ejemplo: 
Mirad a Abraham, vuestro padre, y a Sara, que os dio a luz; porque cuando no era más que uno solo, lo llamé, lo bendije y lo multipliqué.” Isa 51:2 
Como Dios ya había decidido que Abraham tendría una descendencia numerosa, habla de aquello como que ya aconteció antes que físicamente se hubiera realizado [Isa 46:10, 49:1-3, Rom 4:17]. 
Otro ejemplo: 
Tus ojos vieron mi embrión [gólem[7]], y en tu libro  estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar ni una de ellas.” [8]  Sal 139:16 
El NT nos ofrece un relato parecido a este donde Dios ya ha escogido a los cristianos antes que el “mundo” [kosmos] fuera, como que de tal manera ya existían de una u otra forma: 
Dios nos escogió en Él antes de la creación del mundo, para que seamos santos y sin mancha delante de él.Efe 1:4 
Literalmente podemos concluir que si Jesús es descrito de esta misma manera, también preexistían las personas elegidas por Dios. Pero en realidad, Pablo está hablando de una forma de predestinación, el hecho de que Dios conoce de antemano quiénes van a nacer y qué papel harán en su plan y propósito. Unos versículos más adelante el Apóstol nos dice en una forma explícita que: 
"En Cristo también fuimos hechos herederos, pues fuimos predestinados [proorizo[9]] según el plan de aquel que hace todas las cosas conforme al designio de su voluntad,” 
Efe 1:11; cp. Rom 8:29-30
 
Dirigiéndose a Timoteo, Pablo le dice que: 
Dios nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestras propias obras, sino por Su propio propósito y gracia. Nos concedió este favor en Cristo Jesús antes de los siglos [aiónios[10]]" 
2 Tim 1:9
¿Si todos los creyentes ya preexistían antes de los siglos [aiónios], qué significa esto? De la misma forma el apóstol Pedro nos dice sobre la "preexistencia" de Jesús que “él estaba destinado [proginosko[11]] desde antes de la fundación del mundo, pero ha sido manifestado en los últimos tiempos por amor a nosotros” [1 Pe 1:20]. 
Cuando Jesús habla de "la gloria que tuve [echo[12]] contigo antes de que el mundo fuera(Juan 17:5), es obvio que Jesús no estaba gozando de esa gloria cuando hizo esta declaración, puesto que las escrituras enfatizan que sólo se hizo heredero de esa gloria al completar en la cruz su misión y victoria sobre el pecado (Heb 2:9; Hech 3:13; 1 Pe 1:21; Luc 24:26; conf. Juan 7:39; 12:16).
Rom 1:3 dice que “según la carne” el hijo de Dios “vino hacer” [ginomai] del linaje de David. Pablo confirma que “Dios envió a su Hijo, nacido” [ginomai=vino a existir] procedente de una mujer” [Gal 4:4].  Si Jesús, de alguna u otra forma ya existía previamente, estas declaraciones se contradijeran y por lo tanto, serian falsas. El segundo [“acerca de”] dice que Jesús "con poder fue declarado Hijo de Dios según el espíritu de la santidad mediante la resurrección de entre los muertos” [Rom 1:4]. Note que la resurrección no constituye a Jesús como hijo de Dios, lo anuncia [horizo=“marca”] con poder, su filiación es determinada en su “generación” [genesis, Mat 1:1, 18] en el vientre de María. 
Jesucristo es el único hombre, hasta ahora, que ha experimentado 2 esferas de existencia. Como el hijo de Dios [“según la carne”] Jesús vivió en pobreza y humildad sobre la tierra [Fil 2:5-8]. No a muchos se le fue revelada su verdadera identidad. Pero en su resurrección, el fue llevado a la diestra de Dios y este ser humano entro a una nueva fase de existencia. La resurrección es una poderosa confirmación de su nombramiento [marcación=horizo] como el verdadero, ungido-escogido, hijo de Dios. Entonces, podemos hablar de su resurrección como una “generación corporal” que lo marca “con poder” el hijo de Dios. Esto viniendo después que el físicamente y literalmente nació de su madre, María. 
Tanto la existencia de Jesús antes que el mundo fuese, como su glorificación, solamente pudieron haber existido en forma anticipada en la mente y propósito de Dios. Este propósito fue a Su tiempo revelado por medio de los profetas y después realizado en un ser humano [anthropos]. Por eso, Jesús dice: 
"A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él..." Mat 26:24
Los pasajes que son citados para apoyar la idea de la "preexistencia" literal de Jesucristo no establecen con certeza si ya existía en el cielo antes de nacer. Simplemente enfatizan en un lenguaje figurativo la promesa desde el principio [después de la caída y comienzo de la “historia humana”—Gen 3:15]. Una promesa prevista no solo por los profetas, sino también por el “padre de la fe”, Abraham [Juan 8:56; Heb 11:13]. Marcando un acontecimiento que fue determinado y autorizado por el Padre celestial, desde antes de la creación del mundo[13]:

“Tal vez alguien pregunte: « ¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué clase de cuerpo vendrán?» ¡Qué tontería! Lo que tú siembras no cobra vida a menos que muera. No plantas el cuerpo que luego ha de nacer sino que siembras una simple semilla de trigo o de otro grano. Pero Dios le da el cuerpo que quiso darle, y a cada clase de semilla le da un cuerpo propio. No todos los cuerpos son iguales: hay cuerpos humanos; también los hay de animales terrestres, de aves y de peces. Así mismo hay cuerpos celestes y cuerpos terrestres; pero el esplendor de los cuerpos celestes es uno, y el de los cuerpos terrestres es otro. Uno es el esplendor del sol, otro el de la luna y otro el de las estrellas. Cada estrella tiene su propio brillo. Así sucederá también con la resurrección de los muertos. Lo que se siembra en corrupción, resucita en incorrupción; lo que se siembra en oprobio, resucita en gloria; lo que se siembra en debilidad, resucita en poder; se siembra un cuerpo natural, resucita un cuerpo espiritual.

Si hay un cuerpo natural, también hay un cuerpo espiritual. Así está escrito: «El primer hombre, Adán, se convirtió en un ser viviente»; el último Adán, en el espíritu que da vida. No vino primero lo espiritual sino lo natural, y después lo espiritual. El primer hombre era del polvo de la tierra; el segundo hombre, del cielo. Como es aquel hombre terrenal, así son también los de la tierra; y como es el celestial, así son también los del cielo. Y así como hemos llevado la imagen de aquel hombre terrenal, llevaremos también la imagen del celestial.  Les declaro, hermanos, que el cuerpo mortal no puede heredar el reino de Dios, ni lo corruptible puede heredar lo incorruptible. Fíjense bien en el [secreto sagrado] que les voy a revelar: No todos moriremos, pero todos seremos transformados, en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, al toque final de la trompeta. Pues sonará la trompeta y los muertos resucitarán con un cuerpo incorruptible, y nosotros seremos transformados. Porque lo corruptible tiene que revestirse de lo incorruptible, y lo mortal, de inmortalidad. Cuando lo corruptible se revista de lo incorruptible, y lo mortal, de inmortalidad, entonces se cumplirá lo que está escrito: «La muerte ha sido devorada por la victoria.»” 1 Cor 15:35-54

“Ahora bien, Dios nos ha revelado esto por medio de su Espíritu, pues el Espíritu lo examina todo, hasta las profundidades de Dios. En efecto, ¿quién conoce los pensamientos del ser humano sino su propio espíritu que está en él? Así mismo, nadie conoce los pensamientos de Dios sino el Espíritu de Dios.

 

Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo sino el Espíritu que procede de Dios, para que entendamos lo que por su gracia él nos ha concedido. Esto es precisamente de lo que hablamos, no con las palabras que enseña la sabiduría humana sino con las que enseña el Espíritu, de modo que expresamos verdades espirituales en términos espirituales. El que no tiene el espíritu no acepta lo que procede del Espíritu de Dios, pues para él es locura. No puede entenderlo, porque hay que discernirlo espiritualmente. En cambio, el que es espiritual lo juzga todo, aunque él mismo no está sujeto al juicio de nadie, porque « ¿quién ha conocido la mente del Señor para que pueda instruirlo?» Nosotros, por nuestra parte, tenemos la mente de


[1] La frase nuestro Señor Jesucristo, (o «Jesucristo es Señor») se halla en las más antiguas confesiones de fe; véase Hech 2.36; Ro 10.9; Fil 2.11.

[2] En la sociedad israelita, el primogénito, o hijo mayor, tenía privilegios y derechos especiales en cuanto a la herencia; al propio tiempo, este primer hijo pertenecía a Dios (Ex 13.2; 22.29-30; 34.19-20). Jehová exige del faraón la libertad de Israel, nación que le pertenece como propiedad exclusiva (cf. Ex 19.5-6).

[3] “Hay algunos también que sostienen que Él [Dios] también produjo a Cristo como Su propio Hijo, pero de una naturaleza animal y que se hizo mención de el por los profetas.  Este Cristo paso por María igual como agua pasa por un tubo; y bajo a él en forma de una paloma en el momento de su bautismo, ese Salvador que pertenece a la Pleroma y fue formado por los esfuerzos combinados de todos sus habitantes.” [Ireneo, Contra los Herejes, 1,7,2] 

[4] De acuerdo a Gen 3:15, este plan comienza con el “simiente”, cuál iba a destruir al “simiente” de la serpiente. La “historia de salvación” tiene su inicio con este incidente. Entonces, se puede decir que antes de la caída no hay una “historia humana”, ya que el ser humano [adam] es sin pecado y por lo tanto, no confinado a ningún tipo de “historia” [con principio o fin].  

[5] Sal 8:5: “Le has hecho poco menor que los ángeles”: la palabra traducida “ángeles” es del hebreo elojím=dios. También traducido como: un dios, los ángeles o seres celestiales.

[6] Dios Padre nunca se refiere a Su Hijo Jesús de esta forma. Si lo hubiera hecho, este tema de “preexistencia” no fuera debatido. Declaraciones acerca la enseñanza y confesión de fe en la biblia siempre son claramente expuestas y explicadas.

[7] Las primeras historias mitas sobre golems se remontan al principio del judaísmo. Los golems fueron creados por personas creyentes y cercanas a Dios.

Como Adán, el golem es creado del barro insuflándole después una chispa divina que le da la vida, de manera que la creación de Adán es descrita en un principio como la creación de un golem. Desde este punto de vista, algunas personas con un cierto grado de santidad y acercamiento a Dios podrían adquirir algo de su sabiduría y poder. Uno de esos poderes sería el de la creación de vida. Sin embargo, no importa qué grado de santidad tuviera una persona, el ser que creara sería solamente una sombra del creado por Dios ya que, entre otras cosas, el golem carece de alma.

[8] El libro de los Salmos menciona varios libros que están en poder de Dios. Aquí se trata del libro en el que están escritas las acciones futuras de los seres humanos, tal como la sabiduría de Dios las tiene previstas. Véanse también Sal 56.8; 69.28

[9] Nota: Este verbo debe ser distinguido de proginosko=conocer con antelación [antemano]. Este último se refiere especialmente a las personas conocidas por Dios con antelación; proorizo se refiere especialmente a aquello a lo que son destinados=ordenados de acuerdo a Su conocimiento anticipado.

[10] El significado y uso de esta palabra en koiné griego varía y por lo tanto es debatida entre teólogos. Puede describir duración [ya indefinida pero no sin fin—Rom16:25; 2Ti 1:9; Tito 1:2] o indefinida debido a que no tiene fin [Rom 16:26] y los otros 66 pasajes en que se halla en el NT.

El significado predominante con el que se utiliza en todos los pasajes del NT [con la excepción de lo relacionados anteriormente] se puede ver en 2Cor 4:18, donde se pone en contraste con proskairos [lit.: «por una temporada»] y en Fil 15, único lugar donde se usa sin un nombre en el NT. Además, se usa de personas y cosas que por su misma naturaleza son sin fin, como Dios [Rom 16:26; Su poder 1Ti 6:16 y Su gloria; 1Pe 5:10]; del Espíritu Santo [Heb 9:14]; de la redención efectuada por Cristo [Heb 9:12], y de la consiguiente salvación de los hombres (5.9), así como de su futuro gobierno [2Pe 1:11], que en otros pasajes es descrito como sin fin [Luc 1:33]; de la vida que reciben aquellos que creen en Cristo [Juan 3:16], con respecto a los cuales Dios ha dicho: «y nunca perecerán» (10.28), y del cuerpo de resurrección [2Co 5:1], que en otros pasajes es declarado «inmortal» [1Co 15:53], en el que aquella vida llegará finalmente a manifestarse [Mat 25:46; Tito 1:2].

También al pecado que «no tiene jamás perdón» [Mc 3.29], y del juicio de Dios, inapelable [Heb 6:2], y del fuego, que es uno de sus instrumentos [Mat 18:8; 25.41; Judá 7], y del que en otro pasaje se dice que «no puede ser apagado» [Mc 9.43]. La utilización de aionios aquí muestra que el castigo mencionado en 2Th 1:9 no es temporal, sino definitivo, y, en consecuencia, la fraseología muestra que su propósito no es correctivo, sino retributivo.

[11] Del koine griego original proegnosmenou=de proginosko=conocer antes de antemano (pro=antes; ginosko=conocer). Algunos intérpretes han argumentado que Cristo no podría haber fracasado en su misión divina porque él estaba predestinado a triunfar. Esta interpretación ignora la “libre elección” e importancia real del sacrificio y tentaciones que Jesús paso [Heb 4:15]. Como un ejemplo para nosotros en nuestra batalla con el pecado, tenía que haber una real posibilidad de fracaso en su misión hacia una vida victoriosa e impecable. Dios no ordeno o predestino antes de mano que Cristo no podía fallar; más bien, Dios previó que él tendría éxito en su misión, debido a la profundidad de su amor, fe y completa sumisión a Dios Padre.

[12] La palabra traducida “tuve” es del griego echo=poseer, sostener, indicando un presente.

[13] Prolepsis: [del griego prolambanein, anticipación] En sentido literario se refiere a un salto hacia adelante en la narración, mediante el cual se adelantan al lector elementos de la trama, de modo que antes de leer la novela ya sabe o al menos intuye cuál va a ser el final: ej., “El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo.” —Gabriel García Márquez, Crónica de una muerte Anunciada.