DEBATE EN TORNO AL “DISEÑO INTELIGENTE”

DEBATE EN TORNO AL “DISEÑO INTELIGENTE”

Por Santiago Collado

El reto de la bioquímica al paradigma darwinista

 

 

El dominio del darwinismo en la explicación de la evolución ha sido discutido, con especial fuerza, a partir de la aparición en los años noventa del movimiento del “Intelligent Design” (ID). Desde un punto de vista que quiere ser estrictamente científico, y sobre la base de las aportaciones de la bioquímica, los defensores del ID advierten la existencia de un diseño en la naturaleza y niegan que algunos sistemas complejos puedan haberse formado de manera gradual. En EE.UU. y en Holanda el debate ha llegado a la organización de la escuela (ver Aceprensa 81/05). (*)

 

Los argumentos esgrimidos por los integrantes de este movimiento han conseguido renovar una vieja polémica que se mantiene viva en EE.UU. casi desde la misma aparición de la teoría de la evolución de Darwin. Originalmente pugnan entre sí dos teorías rivales: el creacionismo y el evolucionismo. Ahora el enfrentamiento ofrece muchos más matices. Los componentes del ID no se presentan como alternativa al evolucionismo desde la autoridad de la Sagrada Escritura, sino que sostienen que sus argumentos tienen un carácter estrictamente científico.

 

La persona que consiguió catalizar el movimiento del ID fue Phillip E. Johnson, que en los años ochenta había alcanzado gran prestigio como abogado y daba clases de Derecho en la Universidad de Berkeley. Su figura se hizo muy popular entre los defensores del creacionismo a raíz de un enfrentamiento dialéctico que mantuvo con Stephen Jay Gould (ver Aceprensa 79/02), que entonces era ya también un prestigioso y conocido biólogo evolucionista y agnóstico declarado.

 

¿Teoría científica o filosófica?

 

A finales de los ochenta Johnson era profesor visitante en el University College de Londres, donde leyó la polémica obra de Richard Dawkins “El relojero ciego”. Después de un estudio atento del libro, llegó a la conclusión de que los argumentos expuestos por Dawkins no podían considerarse legítimamente científicos; más bien parecían argumentos del tipo de los empleados en las defensas judiciales con las que tan familiarizado estaba Johnson. Impulsado por esta idea, siguió trabajando sobre los libros más populares de entonces sobre la evolución. Como resultado de este estudio publicó en 1991 un libro titulado “Darwin on Trial”, en el que hacía una dura crítica al darwinismo acusándolo de no ser una teoría científica sino una filosofía materialista. El libro alcanzó una gran difusión e hizo más famoso aún a su autor.

 

A lo largo de los años noventa, en gran parte por el eficaz impulso de Johnson (1), el movimiento ID se fue consolidando desde diversos puntos de vista. En los últimos noventa consiguieron también que distintas personalidades de prestigio en el mundo académico y científico entraran en diálogo con ellos. A lo largo de esa década también consiguieron aumentar notablemente el número de científicos y estudiantes interesados en trabajar para el ID. Dos de las incorporaciones más importantes fueron Michael Behe y William Dembski, que han desempeñado un papel decisivo en el desarrollo y difusión del ID.

 

Michael Behe, bioquímico y profesor de la Universidad de Lehigh, comienza a ser un miembro destacado del movimiento ID en 1992. Cuatro años más tarde expuso sus ideas bien ordenadas y desarrolladas en un libro de divulgación científica titulado “La caja negra de Darwin” (ver Aceprensa 68/01). El libro fue un gran éxito editorial. Recibió también, junto con multitud de críticas a favor y en contra de las tesis defendidas, el reconocimiento de la mayor parte de los especialistas en estas áreas, por la calidad del trabajo. Posiblemente haya sido el libro que más ha contribuido a hacer creíble el “Diseño Inteligente” y a hacerle ganar terreno en el ámbito académico.

 

La caja negra de Darwin

 

Es claro que en el mundo natural, el que nos presenta nuestro conocimiento ordinario de la naturaleza, encontramos una extraordinaria complejidad. Dicha complejidad hace difícil la explicación de la evolución de las especies desde la perspectiva darwinista, es decir, aquella que se alcanza sólo con modificaciones casuales –sin ningún propósito especial– y selección natural. Una de las consecuencias lógicas de esta doctrina es que la evolución se produce de una manera gradual.

 

Michael Behe, en “La caja negra de Darwin”, comienza su crítica al darwinismo con un ejemplo que es uno de los preferidos por los creacionistas: el escarabajo bombardero. Este animal posee un sofisticado sistema defensivo cuyo esquema incluso ha sido estudiado como posible método de propulsión de cohetes. Como ocurre en otros muchos ejemplos de la naturaleza que el autor podría haber elegido, la complejidad que manifiesta este pequeño animal hace muy difícil explicar su aparición siguiendo el esquema darwiniano. A la complejidad que se resiste a ser explicada por el evolucionismo de tipo darwinista, Behe la llama irreductible.

 

Complejidad irreductible

 

En el sistema anterior y en otros de complejidad semejante o mayor, la explicación gradualista es difícil de refutar o de defender. Esto es debido a que se argumenta a partir de elementos que ya, de por sí, son complejos. Lo que se dice en esa situación, afirma Behe, se parece a decir que para construir un aparato de música estéreo basta con unir dos altavoces, un amplificador también estéreo, un reproductor de CD y un sintonizador. Lo que se ha dicho no es mentira, pero realmente es muy poco. La explicación parte de bloques que ya son ellos mismos difíciles de explicar.

 

La pregunta que se hace el autor de “La caja negra de Darwin” es, precisamente, si existe algún sistema biológico que permita afirmar con certeza científica que posee complejidad irreductible, es decir, que no se ha podido alcanzar de una manera gradual: cambios pequeños que supongan ventajas competitivas y selección natural. Es una pregunta que de tener respuesta afirmativa iría directamente contra el núcleo de la teoría darwiniana (2). En este punto del discurso conviene precisar, así lo hace el autor, lo que él entiende por sistema irreductiblemente complejo: “Con esta expresión me refiero a un solo sistema compuesto por varias piezas armónicas e interactuantes que contribuyen a la función básica, en el cual la eliminación de cualquiera de estas piezas impide al sistema funcionar”. Es clave en la argumentación que hace Behe admitir que esas “piezas” son realmente elementales: como los tornillos y las tuercas del coche en relación con su fabricación. La solución de la casualidad múltiple para dar razón de la aparición de dichos sistemas en la Naturaleza no es aceptada ni por los actuales darwinistas más beligerantes (3).

 

En los artefactos es muy sencillo determinar si es aplicable la definición de complejidad irreductible. Behe se sirve, para exponer sus ideas, del análisis de un artefacto en el que es fácilmente aplicable su definición y en el que podemos determinar, por tanto, si se trata de un sistema irreductiblemente complejo. El artefacto es la clásica ratonera. En ella se sabe perfectamente su función, atrapar ratones, y cuáles son los elementos básicos, “las piezas”, que la componen. Es patente con sólo ver la trampa que para conseguir realizar adecuadamente su función es necesario que funcionen todas las piezas y tengan la forma y características necesarias. Si falta sólo una, o no está como debe, o no tiene el tamaño requerido, etc., la trampa no funciona. Se trata de un sistema de complejidad irreductible. Es también claro que un sistema que, como éste, sea irreductiblemente complejo no puede alcanzarse de una manera gradual: o está todo o no tenemos trampa; una trampa que no tiene muelle, o cualquier otra pieza, no sería capaz de ejercer su función mínima: cazar el ratón.

 

Podremos aplicar estas nociones a sistemas biológicos, o sistemas naturales en general, sólo si somos capaces de aplicarles la definición de complejidad irreductible, es decir, si podemos “enumerar las partes del sistema y reconocer una función”. Las partes, como hemos dicho anteriormente, deben ser elementales. Para Behe, en la actualidad estamos en condiciones de abordar ese problema: la ciencia que lo permite se llama bioquímica.

 

Sistemas bioquímicos y diseño

 

La bioquímica moderna nos ha permitido, según Behe, llegar hasta los ladrillos con los que están formados todos los seres vivos. Lo anterior equivale a descubrir qué hay en el interior de la “caja negra”, poder desvelar los “mecanismos” mediante los cuales dichas “piezas” se relacionan entre sí sosteniendo las distintas funciones que nos presenta nuestra experiencia ordinaria.

 

Para ilustrar las palabras anteriores, el autor de La caja negra de Darwin va pasando revista a un conjunto de sistemas de los que se puede decir que sabemos su composición desde el nivel atómico. Asume que los ladrillos de dichos sistemas son básicamente los aminoácidos, con los cuales se forman las proteínas, y que estas son maravillosas y diminutas máquinas moleculares (motores, trasportadores, cortadoras, replicadoras, etc.) que pueden alcanzar un grado de complejidad asombroso, que tienen funciones perfectamente definidas y cuyo funcionamiento, al menos en un buen número de casos, conocemos con suficiente detalle. Cada uno de estos ejemplos en los que es aplicable su definición permiten concluir que, asombrosamente, ostentan complejidad irreductible.

 

Behe ha estudiado con suficiente detalle diversos ejemplos de sistemas bioquímicos (el cilio o flagelo bacteriano, la coagulación de la sangre, la estructura de los distintos subsistemas de una célula eucariota, el sistema de transporte de proteínas, etc.).

 

El análisis detallado de estos ejemplos, y el hecho de que se conozca su estructura hasta el nivel molecular, llevan a Behe a afirmar en ellos la evidencia de diseño. Del mismo modo que en el caso de la ratonera, por ser un sistema de complejidad irreductible, todos estamos de acuerdo en afirmar que ha sido diseñada y fabricada, en los sistemas estudiados es necesario afirmar sin ningún miedo a equivocarse que son sistemas diseñados. Esto es lo que afirma Behe. Se entiende por diseño la intervención de un actor inteligente que ha dado forma a dichos sistemas. No se presupone ni quién es el actor ni cuando ejerció su actividad creativa.

 

El hecho de afirmar la existencia de diseño tampoco impide a Behe aceptar la evolución e incluso, en una cierta medida, el darwinismo. Lo que niega categóricamente es que los sistemas que poseen complejidad irreductible puedan haberse formado de una manera gradual, según explica el neodarwinismo.

 

No por leyes naturales

 

Behe también niega que estos sistemas hayan podido surgir como consecuencia de unas leyes naturales que, contando con el tiempo, han dado lugar a esos organismos. Lo que defiende Behe, y así lo ha confirmado en escritos en los que responde a diversas críticas, es que el diseñador ha actuado creando estructuras que no son explicables desde las leyes naturales. Él llama a este tipo de diseño “diseño en sentido fuerte”, es decir, el mismo tipo de intervención que es necesaria en la fabricación de un artefacto como la ratonera. La naturaleza de los elementos que componen este último sistema artificial, no da explicación de cómo se han combinado en orden a poder realizar la función que cumplen.

 

Como la probabilidad de que la unión de sus elementos sea una coincidencia múltiple resulta despreciable, hay que concluir que la causa que los ha unido es externa a los mismos elementos y, además, que dicha causa es el diseño previo y su construcción de acuerdo con esos planes. Es obviamente necesaria la intervención de un agente capaz de materializar dicho diseño.

 

Otro personaje destacado del ID es William A. Dembski, que ha realizado trabajos de postgrado en Matemáticas en el MIT, en Física en la Universidad de Chicago y en Ciencias de la Computación en Princeton. Su empuje, junto con la amplitud de su formación matemática, filosófica y teológica, le han facilitado asumir el liderazgo dentro del movimiento a partir de los últimos noventa. En sus múltiples publicaciones defiende que el diseño se puede detectar científicamente y explica cómo hacerlo.

 

El problema principal que se plantea es: ¿cómo descubrir que en la naturaleza existe diseño y que, por tanto, no todo se reduce a azar y necesidad? Dembski responde a esta pregunta de una manera tajante afirmando que el diseño se puede inferir, y propone un algoritmo para hacerlo.

 

Reacción frente al Intelligent Design

 

El libro “La caja negra de Darwin” alcanzó una gran difusión después de su publicación en 1996. El ID avivó el fuego del debate entre los que Johnson ha calificado como naturalistas, y los que podemos calificar con toda la generalidad posible antinaturalistas. La realidad es que las cosas no son tan sencillas como para verlas en blanco o negro y, por ejemplo, no solamente son críticos del ID los materialistas (4), con los cuales los defensores del movimiento tienden a identificar a los naturalistas. Hay científicos de reconocido prestigio, que admiten su fe –no exenta de razones– en un universo fruto de la creación divina y, por tanto, partidarios de un cierto tipo de diseño, que plantean serias objeciones a las tesis defendidas por el mismo Behe y, por supuesto, del resto de los integrantes de su movimiento.

 

Uno de estos objetores es el biólogo Kenneth R. Miller. Este científico, que defiende en gran medida el gradualismo neodarwinista, emplea también el ejemplo de la ratonera para argumentar de una manera darwiniana y dar una posible explicación de estos tipos de sistemas que entonces no poseerían verdadera complejidad irreductible. Las críticas contra el ID son mucho más encendidas entre los que son abierta y declaradamente materialistas, como los científicos y divulgadores Richard Dawkins, Peter Atkins o, de un modo distinto, el filósofo Elliot Sober.

 

Tintes ideológicos y ciencia

 

El nacimiento del ID tiene lugar en un escenario que está claramente marcado por una polémica que, al menos en parte, tiene tintes ideológicos y no se ha desarrollado exclusivamente en el ámbito científico. Para empezar, lo que se cuestiona y se defiende es el carácter científico tanto del ID como del darwinismo.

 

Hay por parte de los defensores del ID un recurso constante a apoyarse en la experiencia de diseño que tenemos en relación con los artefactos. En sus argumentos se utiliza lo que ocurre con los artefactos como ejemplos. Hay una equiparación del mundo artificial con el mundo natural que en algunos argumentos puede ser legítima, pero que también suscita la sospecha de que los presupuestos intelectuales en los que se mueven son próximos al mecanicismo. En este punto y, por las mismas razones, también el darwinismo resulta sospechoso de mecanicismo. Aclarar hasta qué punto son verdaderas estas sospechas puede contribuir a iluminar el debate.

 

La crítica que el ID hace contra el darwinismo parece tener suficiente entidad (noción de complejidad irreductible). No parece, sin embargo, ser tan consistente en la defensa que hace de sí mismo. Pensamos que los puntos débiles del darwinismo frente al ID son también los que impiden que el ID sea consistente en su propia autodefensa.

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Santiago Collado, licenciado en Física y doctor en Filosofía, es profesor de Filosofía de la Naturaleza en la Universidad de Navarra. E-mail: scollado@unav.es.

 

(*) Este artículo es una versión resumida de un texto más amplio publicado en el seminario del Grupo de Investigación Ciencia, Razón y Fe de la Universidad de Navarra ( www.unav.es/cryf/).

 

(1) Johnson afirmó que el “Intelligent Design” era como una “cuña” con la que sería capaz de romper la monolítica cultura materialista, sólidamente instaurada hasta ese momento en el ámbito científico.

 

(2) Behe reproduce en la página 60 de su libro la afirmación de Darwin siguiente: “Si se pudiera demostrar la existencia de cualquier órgano complejo que no se pudo haber formado mediante numerosas y leves modificaciones sucesivas, mi teoría se desmoronaría por completo”.

 

(3) El siguiente texto de Richard Dawkins también es reproducido por Behe: “Es muy posible que la evolución no sea siempre gradual. Pero debe ser gradual cuando se usa para explicar el surgimiento de objetos complejos que al parecer tienen un diseño. Como los ojos. Pues si no es gradual en estos casos, deja de tener capacidad explicativa. Sin gradualismo en estos casos, regresamos al milagro, que es simplemente un sinónimo de ausencia total de explicación”.

 

(4) Empleamos aquí el calificativo de materialista para designar a aquellos que defienden la imposibilidad de encontrar otras causas en la realidad física distintas a la misma materia. Esta sería la causa primera y última de toda la realidad.

¿ERA JESÚS EL MESÍAS?

 

 

 

 

El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?
Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente (Mateo 16:15,16).

 

 

El mensaje cristiano es radicalmente diferente del de cualquier otra religión. Mientras que otras religiones tienen reglas, credos, e instrucciones para vivir, el Cristianismo es realmente una persona—Jesucristo. Si usted saca a Cristo del Cristianismo usted no tiene nada. Entonces, ¿Qué evidencia existe de que Jesús es quien él afirmó ser? ¿Cómo sabemos que él fue quién él afirmó ser, y no algún tipo de impostor? Echemos un vistazo a algunos renombrados impostores y veamos si ese título encaja en Jesús, o si hay evidencia para sostener sus afirmaciones.

 

Ferdinand Waldo Demara Jr, fue llamado, el gran impostor. Demara sostuvo falsas identidades de psicólogo, profesor universitario, jefe del departamento universitario, maestro de escuela, y guardián de la cárcel. Él incluso realizo cirugías como un falso doctor.

 

Algunos argumentan que Frank Abagnale fue aún un mayor impostor. Entre las edades de 16 y 21, Abagnale fue uno de los más exitosos artistas estafadores del mundo. Él cobró $2.5 millones en cheques fraudulentos en todos los 50 estados y 26 países extranjeros. También se hizo pasar exitosamente a como piloto de una compañía, un abogado, un profesor universitario, y un pediatra antes de ser aprehendido por la policía francesa.

Si esta historia le suena familiar a usted, es probablemente porque usted vio la película del 2002 “Atrápame si puedes”, en la cual Abagnale fue interpretado por Leonardo DiCaprio (quien transcurrió como actor en Titanic).

¿Qué tomaría para superar a Abagnale como un hombre estafador? Bueno, si Jesucristo no era el Mesías que afirmaba ser, no habría concurso. No estamos hablando sobre estafar a miles, como en el caso de Abagnale. Si Jesús fue un impostor, su trabajo de estafar engaño a miles de millones de personas y cambió el curso de 2000 años de historia.

 

Entonces, ¿podría Jesús haber sido un falso Mesías, engañando incluso a los más sobresalientes estudiosos religiosos? ¿Es posible que él haya sido preparado por sus padres o mentores  encubiertos para convertirse en el prometido rey que Israel había estado esperando por un largo tiempo?

 

De hecho, si Jesús fue un impostor, él no sería la primera persona en la historia de Israel en haber mentido sobre ser el Mesías. A través de los siglos previos al nacimiento de Jesús, y también después, muchos auto-proclamados mesías se levantaron, solo para luego ser demostrado que eran estafadores o lunáticos.

 

La profecía hebrea antigua claramente había predicho el reinado de un futuro rey quien traería paz a Israel y sería su Salvador. Un sentido de  expectativa llenó la tierra y cautivó la esperanza y aspiraciones judías. En tal atmosfera como la de Israel, ¿no podría alguien menos calificado haber sido impulsado a, o haberse ajustado por su propia cuenta para encajar al molde de Mesías? La respuesta a esa pregunta cuelga en las profecías del  Antiguo Testamento que apuntan al Mesías.

Piezas de la Boca de Dios.

 

De acuerdo a las escrituras, el Dios de los hebreos habló a su gente a través de los profetas, hombres y mujeres que fueron especialmente cercanos a Dios y quienes podían o no podían haber sido parte del establecimiento religioso. Algunos de los mensajes de los profetas fueron para el presente; otros, para el futuro. De igual modo, su rol era proclamar las declaraciones de Dios y revelarlas a la gente.

 

En general, ser un profeta se comparaba en ese entonces con un trabajador en una planta de empacado de carne, entre los empleos más peligrosos del mundo. Incluso cuando ellos estaban diciendo la verdad, los profetas podían ser asesinados o arrojados en la cárcel por aquella gente a quienes no les gustaba lo que estaban diciendo. (Algunos reyes odiaban escuchar malas noticias.) Según relatos históricos, el profeta Isaías fue aserruchado a la mitad.

 

Entonces considere el dilema de un profeta: muerte, si era probado que el estaba equivocado y la posibilidad de muerte si estaba en lo correcto. Ningún profeta verdadero quería ofender a Dios, y solo unos pocos querían ser aserruchados a la mitad. Así la mayoría de profetas esperaron hasta estar absolutamente convencidos de que Dios había hablado, o bien mantuvieron sus bocas cerradas. Los reyes empezaron a estremecer ante sus palabras. El mensaje de un verdadero profeta nunca estaba errado.

 

Ahora aquí hay una pregunta: ¿cómo podría la precisión de estos profetas bíblicos coincidir con los psíquicos de hoy?

¿Profetas versus Psíquicos?

 

Para considerar si la precisión de los psíquicos modernos se aproxima a los profetas bíblicos, tomemos a Jean Dixon como un caso de estudio. Esta psíquica americana parecía tener una habilidad especial para predecir eventos. Pero en análisis su reputación parece injustificada.

 

Por ejemplo, Dixon tuvo una visión de que el 5 de febrero de 1962, un niño nació en el Medio Oriente quien transformaría el mundo para el año 2000. Este hombre especial crearía una religión mundial y traería una duradera paz mundial. Ella vio una cruz creciendo encima de este hombre hasta que cubrió toda la tierra. Según Dixon, este niño sería un descendiente de la antigua reina egipcia Nefertiti.1

 

¿Dónde está este tipo? ¿Usted lo ha visto? Y ¿qué hay acerca de la paz mundial duradera? Es bonito, ¿verdad?

 

De hecho, una búsqueda exhaustiva de su predicción proporciona dos hechos indiscutibles. Su tasa de precisión es equivalente a esas adivinanzas del futuro, y sus más publicados cumplimientos eran profecías tan intencionalmente vagas como para que un sin número de eventos podrían haber sido proclamados como cumplimientos.

 

Incluso las ampliamente publicadas profecías de Nostradamus han sido frecuentemente probadas erróneas a pesar de sus vagos oráculos, que son difíciles de refutar.2 Por ejemplo, aquí esta una de las predicciones de Nostradamus:

 

  “Tomar la Diosa de la Luna, por su Día y Movimiento: una frenética ambulante y testigo de la Ley de Dios, En  despertar las grandes regiones del mundo a la voluntad de Dios (La Voluntad de Uno.)”3

 

Esto se dice que es sobre la muerte de la Princesa Diana. (Usted estaba pensando probablemente Margaret Thatcher.) Profecías como esta son tan nebulosas como lo es ver imágenes en nubes. Sin embargo, algunos insisten en que esto es evidencia de una profecía de Nostradamus cumplida. Muy sospechoso, pero difícil de refutar.

 

Y esto es generalmente el historial psíquico. Cuando “The People´s Almanac” investigó las predicciones de los 25 principales psíquicos, 92 por-ciento de las predicciones fueron probadas erróneas. El otro 8 por-ciento eran cuestionables y podían ser explicadas por suerte o conocimiento general de las circunstancias.4 En otros experimentos con los más destacados psíquicos, su tasa de precisión había sido mostrada que oscila alrededor del 11 por ciento, lo cual no es un mal promedio excepto por el hecho de que la gente haciendo adivinaciones al azar sobre el futuro obtienen el mismo porcentaje. Esto no refuta todo lo que se dice sobre el futuro, pero claramente explica porque los psíquicos no están ganando la lotería.

 

La diferencia entre psíquicos y profetas parece ser más una de clase que una de grado. Los profetas hicieron declaraciones específicas sobre eventos futuros en relación con desplegar el  plan de Dios y lo hicieron con inquebrantable precisión. Los psíquicos son más mercenarios,  proporcionando bocetos vagos del futuro a un mercado dispuesto a pagar por sus servicios. Ellos ofrecen información sensacional, pero con un defecto historial.

Profecía de la Religión en Perspectiva

 

La profecía puede ser bastante mística, metafísica, y, por la falta de una mejor palabra, espeluznante. Se evoca imágenes de sesiones espiritistas y otros mundos. En la Guerra de las Galaxias hay una predicción de uno quien traerá balance a la Fuerza. La película El Señor de los Anillos teje sus temas imaginarios alrededor de escenas de declaraciones proféticas. Pero tal es el mundo de la imaginación.

 

Con respecto al mundo real, se ha dicho que si una persona supiera solo un minuto del futuro él podría gobernar el mundo. Piénselo. Un minuto de conocer el resultado de cada mano en el Casino Triunfo. Usted se convertiría en la persona más rica del mundo y Donald Trump se convertiría en un trabajador postal.

 

Pero en el mundo de la religión, la profecía sirve como una importante función. Se convierte en una manera segura de saber si alguien está hablando con Dios o si no lo está, porque solo un Dios omnisciente podría conocer el futuro de forma exhaustiva. Es en este punto donde la profecía en el Antiguo Testamento se halla como única, ya que la mayoría de los renombrados libros santos de otras religiones están desprovistos de profecía predictiva. Por ejemplo, mientras el Libro del Mormón y el Veda Hindú afirman inspiración divina, no hay realmente medios para corroborar sus afirmaciones; usted es dejado simplemente con “Si, eso suena como algo que Dios podría decir.”

 

El académico en Biblia Wilbur Smith comparó las profecías de la Biblia con otros libros históricos, declarando que la Biblia “es el único volumen producido por el hombre, o un grupo de hombres, en el cual se encuentra un gran cuerpo de profecías relacionadas con naciones individuales, con Israel, con todos los pueblos de la tierra, con ciertas ciudades, y de dónde vendría aquel quien iba a ser el Mesías.”5 Así la Biblia establece sus afirmaciones por inspiración de tal manera que cualquiera puede ser probada o refutada.

 

Y si usted pone este grado de precisión en perspectiva cada día, usted puede ver qué tan  asombroso es. Por ejemplo, habría sido milagroso si en 1910 usted hubiera predicho que un hombre llamado George Bush ganaría las elecciones del 2000. Pero imagine si usted hubiera incluido alguno de estos detalles en su predicción:

  • El candidato con la mayoría total de votos perdería las elecciones.
  • Todas las grandes redes de televisión anunciarían al ganador y luego tendrían que corregir sus afirmaciones.
  • Un Estado (Florida) cambiaría la elección.
  • La Corte Suprema de los EE.UU. en última instancia determinaría el ganador.

Si tal cosa habría ocurrido, habría iglesias con su nombre y estatuas parecidas a usted. Pero usted no lo hizo, entonces no los hay. Tan difícil (o imposible) como habría sido tener tanta precisión prediciendo esta secuencia de eventos de forma exacta en 1910, las probabilidades de que Jesús o cualquier otra persona hubiera cumplido las profecías hebreas en cuanto al Mesías hubieran sido aún más difíciles. Contenido dentro del Antiguo Testamento, escrito cientos de años antes del nacimiento de Jesús, hay 61 profecías específicas y cerca de 300 referencias sobre el Mesías.6

 

De acuerdo con los requisitos hebreos de que una profecía debe tener un índice de 100 por-ciento de precisión, el verdadero Mesías de Israel debía cumplirlas todas o bien no es el Mesías. Entonces la respuesta a la siguiente pregunta o confirma la verdad de Jesús o lo hace culpable del más grande engaño del mundo. ¿Encajo y cumplió estas profecías del Antiguo Testamento?

¿Cuáles son las probabilidades?

 

Veamos a dos de las profecías específicas sobre el Mesías en el Antiguo Testamento.

 

“Pero de ti, Belén Efrata, pequeña entre los clanes de Judá, saldrá el que gobernará a Israel; sus orígenes se remontan hasta la antigüedad, hasta tiempos inmemoriales.” (Miqueas 5:2, NVI)

 

“Por eso, el Señor mismo les dará una señal: La joven concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamará Emanuel.-`Dios con nosotros´” (Isaías 7:14, NVI)

 

Ahora, antes de considerar las otras 59 profecías, usted tiene que detenerse y preguntarse cuántas personas en la categoría de potenciales Mesías a través de la historia nacieron de una virgen en el pueblo de Belén. “Bueno, veamos, esta mi vecino George, pero… no, olvídalo; él nació en Brooklyn.” Las probabilidad son casi imposibles de que una misma persona cumpla las 61 profecías.

 

Cuando los científicos forenses descubrieron un perfil de ADN que coincide, las probabilidades de tener a la persona errónea es frecuentemente menos que una en varios miles de millones (algo importante de recordar para los criminales). Parecería que estamos en el mismo vecindario de probabilidades, y números de ceros, en cuanto a encontrar un sólo individuo cumpliendo estas profecías.

 

El profesor de matemáticas Peter Stoner dio a 600 estudiantes un problema

matemático de probabilidad que determinaría la probabilidad de que una persona cumpliera 8 profecías específicas. (Esto no es lo mismo que lanzar una moneda ocho veces seguidas y obtener corona cada vez.) Primero los estudiantes calcularon las probabilidades de que una persona de cumpliera todas las condiciones de una profecía específica, como ser traicionado por un amigo por 30 piezas de plata. Luego los estudiantes hicieron sus mejores esfuerzos para estimar la probabilidad de todas las ocho profecías combinadas.

 

Los estudiantes calcularon que las probabilidades estaban en contra de que una persona cumpliera todas las ocho profecías -una elevado a la 1021. Para ilustrar ese número, Stoner dio el siguiente ejemplo: “Primero, cobija la masa de la Tierra completa con 120 pies de alto de dólares de plata. Segundo, marca uno de esos dólares y sepúltalo al azar. Tercero, pide a una persona que viaje en la Tierra y seleccione el dólar marcado de los otros  trillones de dólares, mientras tiene los ojos vendados,.”7

 

La gente puede hacer algunas cosas bonitas con números. Entonces es importante notar que el trabajo de Stoner fue revisado por  la Asociación Científica Americana, la cual declaró:”El análisis matemático… está basado sobre principios de probabilidad los cuales son completamente sensatos, y el profesor Stoner ha aplicado estos principios en una manera adecuada y convincente.”8

 

Con esto como una introducción, vamos a añadir seis predicciones más a las dos que ya hemos considerado, dándonos el total de las ocho del profesor Stoner:

Profecía: El Mesías sería del linaje del Rey David.
Jeremías 23:5
600 A.C  

 

Cumplimiento: “Jesús … el hijo de David …”
Lucas 3:23, 31
4 A.C.

Profecía: El Mesías sería traicionado por 30 piezas de plata.   
Zacarías 11:13
487 A.D

 

Cumplimiento: “Ellos le dieron treinta piezas de plata.”
Mateo 26:15
30 D.C

Profecía: El Mesías tendría sus manos y pies perforados.
Salmo 22:16
1000 A.C

 

Cumplimiento: ” Cuando llegaron al lugar llamado La Calavera, los soldados clavaron a Jesús en la cruz. También clavaron a los dos criminales; uno a la derecha y el otro a la izquierda de Jesús.”
Lucas 23:33
30 D.C.

Profecía: La gente se repartiría la ropa del Mesías.
Salmo 22:18
1000 A.C        

 

Cumplimiento: “Los soldados… tomaron su túnica, pero no tenía costura, sino que era de una sola pieza. No la dividamos —se dijeron unos a otros—. Echemos suertes para ver a quién le toca ‘ ”
Juan 19:23-24
30 D.C.

Profecía: El Mesías aparecería montando a un burro.
Zacarías 9:9
500 A.C.  

 

Cumplimiento: “Llevaron la burra y el burrito, y pusieron encima sus mantos, sobre los cuales se sentó Jesús…”   
Mateo 21:7
30 D.C.

Profecía: Un mensajero seria enviado  para anunciar al Mesías.
Malaquías 3:1
500 A.C.

 

Cumplimiento: Juan les dijo, ” Yo bautizo con agua, pero entre ustedes hay alguien a quien no conocen”
Juan 1:26
27 D.C.

 

Las ocho profecías que hemos revisado sobre el Mesías fueron escritas por hombres de diferentes tiempos y lugares entre alrededor de 500 y 1000 años antes de que Jesús naciera.  Así no hubo oportunidad para confabulación entre ellos. Note también, la especificidad. Este no es el género de un predicción de Nostradamus-“Cuando la luna se torne verde, el frijol de lima se tumbara  en una capa por la carretera.”

 

Fuera De Su Control

 

Imagínese ganando la lotería Powerball con solamente un tiquete entre decenas de millones vendidos. Ahora imagínese ganando un centenar de estas loterías seguidas. ¿Qué pensaría la gente? Claro, “¡Fue manipulado!”

 

Y a través de los años una afirmación similar ha sido hecha por escépticos sobre el cumplimiento de las profecías del Antiguo Testamento de Jesús. Ellos han afirmado que Jesús cumplió las profecías mesiánicas pero lo han acusado de vivir su vida de una manera que intencionalmente cumpliera con ellas. Una objeción razonable, pero no tan plausible como parece.

 

Considere la naturaleza de solo cuatro de las profecías mesiánicas:

  • Su linaje vendría de David (Jeremías 23:5)
  • Su nacimiento ocurriría en Belén (Miqueas 5:2)
  • El emigraría a Egipto (Oseas 11:1)
  • Él viviría en Nazaret (Isaías 11:1)9

Ahora, ¿qué podría hacer Jesús sobre el cumplimiento de estas profecías? Ni él ni sus padres tuvieron algún control sobre su ascendencia. Su nacimiento en Belén fue el resultado de un censo mandado por Cesar Augusto. El traslado de sus padres  a Egipto fue provocado por la persecución del Rey Herodes. Y una vez que Herodes murió, los padres de Jesús naturalmente decidieron asentarse en Nazaret.

 

Incluso si a una edad temprana un impostor Jesús hubiera mirado las profecías que había accidentalmente cumplido y hubiera decidido ver si podía cumplir el resto (como alguien que decide “disparar a la luna” en el juego de cartas Corazones), la baraja todavía se habría apilado en su contra. Considere algunos de los factores en las profecías que ya hemos visto: el Mesías sería traicionado por 30 piezas de plata; él sería asesinado por medio de la crucifixión; y la gente echarían suertes por su ropa. Estas profecías todas se hicieron realidad para Jesús, sin embargo ¿Qué control él tenía sobre el cumplimiento de alguna de ellas?

 

Los estudiosos de la Biblia nos dicen que cerca de 300 referencias a 61 profecías específicas del Mesías fueron cumplidas por Jesucristo. Las probabilidades en contra de que una persona cumpliera tantas profecías serían más allá de toda posibilidad matemática. No podría ocurrir nunca, no importa cuánto tiempo tuviéramos. La estimación de un matemático de estas imposibles probabilidades es “una oportunidad en un trillón, de trillones de trillones de trillones de trillones de trillones de trillones de trillones de trillones de trillones de trillones de trillones de trillones.”10

 

A Bertrand Russell, un firme ateo, se le pregunto en una entrevista de la revista Look ¿qué evidencia tomaría para que él creyera en Dios? Russel respondió, “Bueno, si yo escucho una voz del cielo y predice una serie de cosas y llegan a pasar, entonces supongo que tendría que creer que hay algún tipo de ser sobrenatural.”

 

El académico en Biblia Norman Geisler respondió al escepticismo de Russell. “Yo diría, ‘Mr. Russell, ha habido una voz del cielo;  ha predicho un montón de cosas; y nosotros las hemos visto innegablemente llegar a pasar.’”11 Geisler estaba aludiendo al hecho de que solo un ser trascendente fuera de tiempo sería capaz de predecir eventos futuros con precisión.

 

La Prueba en un Jarrón.

 

Hemos visto la evidencia para el cumplimiento de las profecías mesiánicas de Jesús desde todos los ángulos menos uno. ¿Qué si los escribas cristianos quienes copiaron los rollos de Isaías y los otros libros proféticos del Antiguo Testamento los alteraron para hacerlos corresponder a la vida de Jesús?

 

Esta es una pregunta que muchos estudiosos y escépticos se han preguntado. Y parece posible, incluso convincente a primera vista. Nos impediría de convertir a Jesús en un impostor mentiroso, lo que parece altamente improbable, y explicaría la asombrosa precisión de sus cumplimientos de las profecías. Entonces, ¿Cómo conocemos que los libros proféticos del Antiguo Testamento, como Isaías, Daniel, Miqueas; fueron escritos cientos de años antes de Cristo, como se supone?

 

Por 1900 años, muchos escépticos se han sostenido de esa teoría, basados en la imposibilidad humana de precisión prediciendo hechos futuros. Pero entonces algo ocurrió que apagó todo el entusiasmo para tal conspiración clandestina. Algo llamado los Rollos del Mar Muerto.

 

Medio siglo atrás, el hallazgo de los Rollos del Mar Muerto proporciono a los estudiosos de la Biblia con copias de los libros del Antiguo Testamento que eran más viejos que cualquier otro conocido. Extensas pruebas demostraron que muchas de estas copias fueron hechas antes de que Jesucristo incluso viviera. Y ellas son casi idénticas a los textos de la Biblia que estábamos ya usando.

 

Como resultado, incluso los académicos quienes negaban a Jesús como el Mesías aceptan estos manuscritos del Antiguo Testamento como anteriores a su nacimiento y por lo tanto admiten que las profecías sobre el Mesías contenidas dentro de ellos no han sido alteradas con el fin de ajustarse a Jesús.

 

Si estas predicciones fueron cumplidas tan precisamente a través de la vida de Jesús, parece lógico preguntarse por qué todos en Israel no habían sido capaces de verlo. Pero como atestigua su crucifixión, no todos lo vieron. Como el apóstol Juan dijo a Jesús, “Incluso en su propia tierra y entre su propio pueblo, él no fue aceptado” (Juan 1:11) ¿Por qué?

 

Considerando la asediada historia de Israel, no es difícil leer en la definición de Mesías la idea de un luchador por la libertad política. Es entendible como en el primer siglo la gente judía podía pensar, ¿Cómo puede el Mesías haber venido e Israel sigue siendo oprimida bajo la ocupación romana?

 

Mientras Jesús cumplió con las profecías mesiánicas, él lo hizo de manera que nadie lo estaba esperando. Él busco una revolución moral y espiritual, no una política, cumpliendo sus objetivos a través del sacrificio propio y servicio humilde, curando y enseñando. Mientras tanto, Israel estaba buscando otro Moisés o Josué quien los llevaría en una conquista para recuperar su reino perdido.

 

Por supuesto, muchos judíos de los días de Jesús lo reconocieron a él como el Mesías-el fundamento completo de la Iglesia Cristiana siendo judía. La mayoría, sin embargo, no lo hicieron. Y no es difícil de comprender por qué.

 

Para entender mejor el malentendido judío del primer siglo, considere esta profecía mesiánica escrita 700 años antes del nacimiento de Jesús por el profeta Isaías. ¿Se estaba refiriendo a Jesús?

 

Todos andábamos perdidos, como ovejas; cada uno seguía su propio camino, pero el Señor hizo recaer sobre él la iniquidad de todos nosotros.

 

Maltratado y humillado, ni siquiera abrió su boca; como cordero, fue llevado al matadero; como oveja, enmudeció ante su trasquilador; y ni siquiera abrió su boca. Después de aprehenderlo y juzgarlo, le dieron muerte.  Pero ¿quién entre la gente se dio cuenta que él estaba muriendo por sus pecados-que él estaba sufriendo sus castigos? Él no lo había hecho mal, y él nunca engaño a nadie. Pero él fue sepultado como un criminal; él fue puesto en la tumba de un hombre rico.

 

Pero el Señor quiso quebrantarlo y hacerlo sufrir, y como él ofreció su vida en expiación, verá su descendencia y prolongará sus días, y llevará a cabo la voluntad del Señor.  Después de su sufrimiento… mi siervo justo justificará a muchos, y cargará con las iniquidades de ellos. (Porciones de Isaías 53:6-11) 

 

Como Jesús fue colgado en la cruz, algunos comprensiblemente deben haber estado pensando, ¿Cómo podría este ser el Mesías? Al mismo tiempo, otros deben haberse estado preguntando, ¿Acerca de quién más, sino Jesús, podía Isaías haber estado hablando?

Impostor Imposible

 

Entonces, ¿qué hemos de pensar acerca de Jesús, habiendo este cumplido tantas profecías escritas cientos de años antes de su nacimiento? Leonardo DiCaprio… quiero decir, Frank Abagnale puede ser un buen impostor, pero incluso él fue atrapado alrededor de la edad que era suficientemente viejo como para tomar una cerveza legalmente.

 

Jesús no se parece nada a un Frank Abagnale más competente.  Él está en una diferente categoría completamente. Ningún impostor podría jamás ganar tales probabilidades como aquellas presentadas por la profecía hebrea.

 

¿Y qué significa eso? Dos conclusiones emergen: Primero, sólo un Ser trascendental podría orquestar tales eventos. Y segundo, hace que todas las otras afirmaciones de Jesús sean creíbles y dignas de seria consideración.

En el evangelio de Juan, Jesús hace una afirmación, “Yo soy el camino, la verdad y la vida.” Abrumadora evidencia parece indicar que la firma en el cheque no es una falsificación.

 

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¿RESUCITÓ JESÚS DE LOS MUERTOS?

¿RESUCITÓ JESÚS DE LOS MUERTOS?

 

 

 

El ateo Bertrand Russell escribió en 1925, “Yo creo que cuando yo muera me podriré, y nada de mi propio ego va a sobrevivir.”1 Bueno, eso es bueno. Russell claramente cruzaba la línea de lo malhumorado, pero todos nosotros nos preguntamos, con quizás más optimismo, qué nos pasará cuando muramos.

 

 

Si la vida después de la muerte no es una opción, entonces Russell tiene razón; nuestros cuerpos se pudrirán y nada más de nosotros va a sobrevivir. Nada de conciencia. Nada de felicidad. Nada de esperanza. Y dejando a un lado varias décadas de existencialismo, lo que eso realmente significa es un mundo accidental sin un propósito final.

 

Lo que hace que Jesús sea único entre los líderes religiosos y entre los grandes líderes en general, es su relación con la muerte. Los líderes se han encontrado con todas formas de muertes prematuras-asesinatos, muerte auto-infligida o muerte accidental, antes de que el mundo estuviera listo para su ida. Pero no obstante la muerte los buscó y los encontró.  Jesús no es único en que sus enemigos lo mataron; lo que no tiene precedentes, si los evangelios han de ser creídos, es que él predijo cómo y cuándo pasaría y se resigno a ello (en realidad lo eligió), declarando que la muerte no tiene poder sobre él.

 

El teólogo R.C. Sproul ha declarado, “La afirmación de resurrección es vital para el cristianismo. Si Cristo ha sido levantado de la muerte por Dios, entonces él tiene los credenciales y certificado que ningún otro líder religioso posee. Buda está muerto. Mahoma está muerto. Moisés está muerto. Confucio está muerto. Pero, de acuerdo con… el cristianismo, Cristo está vivo.”2

 

Tan diferente y anormal es todo esto que una parte de nosotros nos gustaría rechazarlo como un mito. Pero ¿ha de ser la resurrección relegada a una historia de escuela dominical-o hay evidencias?

 

El investigador Josh McDowell dijo, “Después de más de setecientas horas de estudiar este tema y minuciosamente investigar su fundamento, he llegado a la conclusión que la resurrección de Jesucristo es uno de los más malvados, mal intencionados, despiadados engaños jamás  impuestos en las mentes de los hombres, O es el más fantástico hecho de la historia.”3 Correcto, entonces ¿cuál es?

 

Mantengamos nuestras mentes abiertas.

Cínicos y Escépticos

 

Pero no todo el mundo está dispuesto a examinar justamente la evidencia. Bertrand Russell admite que él tomo de Jesús lo que “no concernía” con hechos históricos.4 El historiador Joseph Campbell, sin citar evidencia, tranquilamente dijo a su audiencia de televisión de PBS que la resurrección de Jesús no fue un hecho real.5 Otros estudiosos como John Dominic Crossan del Seminario Jesús, están de acuerdo con él.6 Ninguno de estos escépticos presentan evidencia a sus opiniones.

 

Verdaderos escépticos, en oposición con los cínicos, están interesados en la evidencia. En una revista editorial escéptica  llamada “¿Qué es un escéptico?” la siguiente definición es dada: “Escepticismo es… la aplicación de la razón a alguna y todas las ideas-no se permiten vacas sagradas. En otras palabras… los escépticos no inician una investigación cerrados a la posibilidad de que un fenómeno podría ser real  o de que una afirmación podría ser cierta. Cuando decimos que somos “escépticos”, queremos decir que debemos ver poderosa evidencia antes de creer.”7

 

A diferencia de Russell y Crossan, muchos escépticos verdaderos han investigado la evidencia de la resurrección de Jesús. En este artículo vamos a escuchar de alguno de ellos y ver como ellos analizaron la evidencia de lo que es quizás la más importante pregunta en la historia de la raza humana: ¿Realmente se levanto Jesús de entre los muertos?

Profecía Propia

 

Con antelación a su muerte, Jesús le dijo a sus discípulos que él sería traicionado, arrestado, y crucificado y que él volvería a la vida tres días después. ¡Ese es un plan extraño! ¿Qué había detrás de él? Jesús no era un artista dispuesto a actuar por imposición humana; él prometió que su muerte y resurrección le demostraría a la gente (si sus mentes y corazones estaban abiertos) que él ciertamente era el Mesías.

 

El estudioso en Biblia Wilbur Smith comentó acerca de Jesús:

 

“Cuando él dice que Él mismo se levantaría otra vez de la muerte, el tercer día después de que él fue crucificado, Él dice algo que solo un tonto se atrevería a decir, si esperaba más devoción de cualquiera de sus discípulos—a menos que Él estuviera seguro que iba a resucitar. Ningún fundador de cualquier religión del mundo conocida por los hombres jamás se atrevió a decir una cosa como esta.”8

 

En otras palabras, ya que Jesús les había dicho claramente a sus discípulos que se levantaría de nuevo de entre los muertos, el fracaso de mantener esa promesa lo expondría como un fraude. Pero nos estamos adelantando. ¿Cómo murió Jesús antes que él (si lo hizo) se levantara de nuevo?

Una Muerte Horrible y Después…?

 

Usted sabe cómo fueron las últimas horas de vida en la tierra de Jesús si usted vio la película del guerrero/corazón valiente, Mel Gibson. Si usted se perdió partes de La Pasión de Cristo porque estaba protegiendo sus ojos (hubiera sido más fácil simplemente grabar la película con un filtro rojo en la cámara), solo voltee a las últimas páginas de cualquier evangelio en su Nuevo Testamento para averiguar lo que se perdió.

 

Como predijo Jesús, él fue traicionado por uno de sus propios discípulos, Judas Iscariote, y fue arrestado. En un juicio simulado por medio del gobernador romano, Poncio Pilatos, fue declarado culpable de traición y condenado a morir en una cruz de madera. Antes de ser clavado a la cruz, Jesús fue brutalmente golpeado con un gato romano de nueve colas, un látigo con trozos de hueso y metal que rasgarían la carne. Recibió puñetazo repetidamente, pateado, y escupido.

 

Después, utilizando mazos, los verdugos romanos golpearon el pesado hierro forjado clavado en las muñecas y pies de Jesús. Finalmente dejaron caer la cruz en un agujero en la tierra entre otras dos cruces que cargaban a ladrones condenados.

 

Jesús colgó allí por aproximadamente seis horas. Luego, a las 3:00 de la tarde—esa es la hora exacta en que el cordero de la Pascua había sido sacrificado como ofrenda por los pecados (un pequeño simbolismo allí, ¿te parece?)—Jesús grito, “consumado es” (en Arameo), y murió. De repente, el cielo se puso oscuro y un terremoto sacudió la tierra.9

 

Pilatos quería confirmación de que Jesús estaba muerto antes de permitir que su cuerpo fuera sepultado. Entonces un guardia romano hundió una lanza a su costado. La mezcla de sangre y agua que fluyo fue una clara indicación de que Jesús estaba muerto. El cuerpo de Jesús fue entonces bajado de la cruz y sepultado en la tumba de José de Arimatea. La guardia romana siguiente sello la tumba, y la cuidó las veinticuatro horas reloj.

 

Mientras tanto, los discípulos de Jesús estaban en shock. El Dr. J.P. Moreland escribe de su estado mental. “Ellos ya no tenían confianza de que Jesús había sido enviado por Dios. Ellos también habían sido enseñados que Dios no dejaría a su Mesías sufrir la muerte. Entonces se dispersaron. El movimiento de Jesús estaba prácticamente detenido en sus sendas.”10

 

Toda esperanza estaba vencida. Roma y los líderes judíos habían prevalecido—o eso parecía.

Algo Pasó

 

Pero no era el fin. El movimiento de Jesús no desapareció (obviamente), y de hecho el cristianismo existe hoy como la más grande religión del mundo. Por lo tanto, tenemos que saber que paso después de que el cuerpo de Jesús fue bajado de la cruz y puesto en la tumba. 

 

En un artículo del New York Times, Peter Steinfels cita los sorprendentes eventos que ocurrieron tres días después de la muerte de Jesús:”Poco después de que Jesús fue ejecutado, sus seguidores fueron de repente impulsados de ser un desconcertante y encogido grupo a ser gente cuyo mensaje sobre la vida de Jesús y la venida del reino, es predicado al riesgo de sus vidas, eventualmente cambió un Imperio. Algo pasó. … ¿pero qué exactamente?”11 Esa es la pregunta que tenemos que contestar con una investigación sobre los hechos.

 

Sólo hay cinco explicaciones posibles de la presunta resurrección de Jesús, como se retrata en el Nuevo Testamento:

1.      Jesús realmente no murió en la cruz.

2.      La “resurrección” fue una conspiración.

3.      Los discípulos estaban alucinando.

4.      Los relatos son legendarios.

5.      Realmente pasó.

 

Vamos a caminar a través de estas opciones y ver cual se adapta mejor a los hechos.

¿Estaba Muerto Jesús?

 

“Marley estaba muerta como una piedra, de eso no había duda.” Así comienza el villancico navideño de Charles Dickens, el autor no quería que nadie estuviera equivocado en cuanto al carácter sobrenatural de lo esta por tomar lugar. De la misma manera, antes de asumir el papel de CSI y juntar las piezas de evidencia de una resurrección, debemos primero establecer que hubo, de hecho, un cadáver. Después de todo, ocasionalmente los periódicos informan sobre un “cadáver” en una morgue que luego empezó a moverse y fue restaurado. ¿Podría haber pasado algo como eso con Jesús?

 

Algunos han propuesto que Jesús vivió a pesar de la crucifixión y fue revivido por el frío, aire húmedo en la tumba-“Un momento,  ¿Por cuánto tiempo estuve fuera?” Pero esa teoría no parece cuadrar con la evidencia médica. Un artículo en la revista American Medical Association explica por qué esta llamada “teoría del desvanecimiento” es insostenible: “Claramente, el peso de evidencia histórica y médica indicaba que Jesús estaba muerto. … La lanza, hundida entre Su costilla derecha, probablemente perforo no solo su pulmón derecho, pero también el pericardio y corazón y de ese modo aseguraron su muerte.”12 Pero el escepticismo acerca de este veredicto puede ser justificado, como este caso ha estado archivado por 2000 años. Al menos, necesitamos una segunda opinión.

 

Un lugar para encontrar eso es en los reportes de historiadores no cristianos de alrededor del tiempo que Jesús vivió. Tres de estos historiadores mencionaron la muerte de Jesús.

  • Lucio (c.120-después 180 d.C. se refirió a Jesús como un sofista crucificado (filosofo). 13
  • Josefo (c.37-c.100 d.C.) escribió, “En este tiempo apareció Jesús, un hombre sabio, porque el era un emprendedor de obras asombrosas. Cuando Pilatos lo condenó a la cruz, los principales hombres entre nosotros, lo habían acusado, aquellos que lo amaron no cesaron de hacerlo.”14
  •  Tácito (c.56-c.120 d.C.) escribió, “Christus, de quien el nombre tuvo su origen, sufrió la extrema sanción… en las manos de nuestro procurador, Poncio Pilatos.”15

 

Esto es un poco como ir entre los archivos y buscando aquel de un día de primavera en el primer siglo. The Jerusalem Post publicó en primera página una historia diciendo que Jesús fue crucificado y muerto. No está mal el trabajo de detective, y bastamente concluyente.

 

De hecho, no hay relatos históricos de cristianos, romanos, o judíos que discuten ya sea la muerte de Jesús o su entierro. Incluso Crossan, un escéptico de la resurrección, está de acuerdo que Jesús realmente vivió y murió. “Que él fue crucificado es tan seguro como cualquier hecho histórico puede llegar a ser”16 A la luz de tal evidencia, parece que estamos en buena tierra para descartar la primera de nuestras cinco opciones. Jesús estaba claramente muerto, “de eso no hubo duda.”

La Cuestión de una Tumba Vacía

 

Ningún historiador serio realmente duda que Jesús estuviera muerto cuando fue bajado de la cruz. Sin embargo, muchos se han preguntado cómo el cuerpo de Jesús desapareció de la tumba. El periodista inglés, Dr. Frank Morison inicialmente pensó que la resurrección era o un mito o un engaño, y él empezó a investigar para escribir un libro refutándolo.17 El libro se hizo famoso pero por razones diferentes que su propósito original, como veremos. 

 

Morison empezó por intentar resolver el caso de una tumba vacía. La tumba pertenecía a un miembro del Concilio Sanedrín, José de Arimatea. En Israel en aquel tiempo, para estar en el concilio había que ser una estrella de rock. Todos sabían quien estaba en el concilio. José debe haber sido una persona real. De lo contrario, los líderes judíos habrían expuesto la historia como un fraude en su intento de refutar la resurrección. También, la tumba de José habría sido en un muy conocido lugar y fácilmente identificable, entonces cualquier pensamiento de que Jesús se haya “perdido en el cementerio” necesitaría ser descartado.

 

Morison se preguntaba por qué los enemigos de Jesús habían permitido que el “mito de la tumba vacía” persistiera si no era cierto. El descubrimiento del cuerpo de Jesús habría instantáneamente matado toda la conspiración.

 

Y lo que es conocido históricamente de los enemigos de Jesús es que ellos acusaron a los discípulos de Jesús de robarse el cuerpo, una acusación claramente basada en una creencia compartida de que la tumba estaba vacía.

 

El Dr. Paul L. Maier, profesor de historia antigua en Western Michigan University, de la misma manera declaró, “Si toda la evidencia es pesada cuidadosamente y justamente, es ciertamente justificable… concluir que la tumba en la que Jesús estaba enterrado estaba realmente vacía en la mañana de la primera Pascua.  Y ninguna evidencia ha sido descubierta aún… que refutaría esta declaración.”18

 

Los líderes judíos estaban aturdidos, y acusaron a los discípulos de robare el cuerpo de Jesús. Pero los romanos habían asignado a una unidad de guardias entrenados (de 4 a 12 soldados) a vigilar la tumba las 24 horas. Morison preguntó, “¿Cómo podrían estos profesionales haber dejado que el cuerpo de Jesús sea objeto de vandalismo?”  Habría sido imposible para cualquiera haber escapado de los guardias romanos y haber movido una piedra de dos toneladas. Sin embargo la piedra fue movida y el cuerpo de Jesús había desaparecido.

 

Si el cuerpo de Jesús estaba en un lugar donde se podría encontrar, sus enemigos hubieran rápidamente expuesto la resurrección como un fraude. Tom Anderson, antiguo presidente de la Asociación de Abogados de Juicio de California, resume la fuerza de sus argumentos:

 

“Con un evento tan bien publicado, ¿no cree usted que es razonable que un historiador, un testigo ocular, un antagonista habría registrado para todos los tiempos que él había visto el cuerpo de Jesús?… El silencio de la historia es ensordecedor cuando viene al testimonio en contra de la resurrección.”19

 

Así que, sin cuerpo de evidencia, y con una conocida tumba claramente vacía, Morison aceptó la evidencia como sólida de que el cuerpo de Jesús había desaparecido de alguna manera de la tumba.

¿Un Robo de la Tumba?

 

Como Morison continuó su  investigación, él empezó a examinar los motivos de los seguidores de Jesús. Tal vez la supuesta resurrección fue en realidad un cuerpo robado. Pero si es así, ¿cómo se explica todos los informes de las apariciones del Jesús resucitado? El historiador Paul Johnson, en Historia de los Judíos, escribió, “Lo que importaba no eran las circunstancias de su muerte pero el hecho de que él estaba ampliamente y obstinadamente siendo creído, por un creciente circulo de personas, de haberse levantado de nuevo.”20 La tumba estaba ciertamente vacía. Pero no era la mera ausencia del cuerpo que habría impulsado a los seguidores de Jesús (especialmente si ellos habían sido los que lo habían robado). Algo extraordinario debía haber pasado, para que los seguidores de Jesús cesaran el duelo, cesaran de esconderse, y empezaran sin miedo a proclamar que ellos habían visto a Jesús vivo.

 

Cada testigo ocular cuenta informes de que Jesús de repente apareció en forma física a sus seguidores, a las mujeres primero. Morison se pregunta por qué los conspiradores habrían hecho a las mujeres centrales en su conspiración. En el primer siglo, las mujeres casi no tenían derechos, personalidad, o estatus. Si la conspiración habría de tener éxito, Morison razonó, los conspiradores habrían retratado a hombres, no mujeres, como los primeros en ver a Jesús vivo. Y todavía escuchamos que las mujeres lo tocaron, le hablaron, y fueron las primeras en encontrar la tumba vacía.

 

Más tarde, de acuerdo con los relatos de los testigos oculares, todos los discípulos vieron a Jesús en más de diez ocasiones diferentes. Ellos escribieron que él les mostró sus manos y pies y les dijo que lo tocaran. Y él se reporta que él comió con ellos y más tarde apareció con vida a más de 500 seguidores en una ocasión.

 

El erudito legal John Warwick Montgomery declaró, “En el 56 d.C el apóstol Pablo escribió que más de 500 personas habían visto al Jesús resucitado y que la mayoría de ellos seguían con vida (1 Corintios 15:6.) Se pasa de los límites de credibilidad que los primeros cristianos podrían haber fabricado tal cuento y entonces predicado entre aquellos quienes podían fácilmente haberlo refutado simplemente al producir el cuerpo de Jesús.”21

 

Los estudiosos de la Biblia Geisler y Turek están de acuerdo. “Si la Resurrección no ha ocurrido, ¿por qué habría dado el apóstol Pablo tal lista de supuestos testigos? El habría inmediatamente perdido toda credibilidad de sus lectores de Corintios por mentir tan descaradamente.”22

 

Pedro le dijo a una multitud en Cesara porque él y los otros discípulos estaban tan convencidos de que Jesús estaba vivo.

 

Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en la tierra de los judíos y en Jerusalén. Lo mataron, colgándolo de un madero, pero Dios lo resucitó al tercer día… comimos y bebimos con él después de su resurrección. (Hechos 10:39-41)

 

El británico estudioso en Biblia Michael Green observó, “Las apariciones de Jesús son tan bien autenticadas como nada en la antigüedad. … No puede haber duda racional de que ellas ocurrieron.”23

Consecuente hasta el Final

 

Como si los informes de los testigos no fueran suficientes para desafiar al escéptico de Morison, él estaba también desconcertado por el comportamiento de los discípulos. Un hecho de la historia que ha dejado perplejo a historiadores, psicólogos, y escépticos por igual es que estos 11 cobardes estaban de repente dispuestos a sufrir humillación, tortura, y muerte. Todos menos uno de los discípulos de Jesús fueron asesinados como mártires. ¿Ellos habrían hecho tanto por una mentira, sabiendo que ellos habían tomado el cuerpo?

 

Los mártires islámicos del 11 de septiembre demostraron que algunos morirían por una falsa causa en la que ellos creían. Sin embargo para ser un mártir dispuesto a morir por una mentira conocida es locura.  Como Paul Little escribió, “Los hombres morirán por lo que ellos creen que es verdad, aunque en realidad sea falso. Sin embargo, ellos no morirían por lo que creen que es una mentira.”24 Los discípulos de Jesús se portaron de una manera consistente con una genuina creencia de que su líder estaba vivo.

 

Nadie ha explicado adecuadamente por qué los discípulos habrían estado dispuestos a morir por una mentira conocida. Pero incluso si todos ellos conspiraron para mentir sobre la resurrección de Jesús, ¿cómo pudieron ellos haber mantenido la conspiración viva por décadas sin que al menos uno de ellos se vendiera por dinero o posición? Moreland escribió, “Aquellos que mienten por una ganancia personal  no se quedan juntos mucho tiempo, especialmente cuando las dificultades disminuyen los beneficios.”25

 

El antiguo “hombre-hacha” de la administración Nixon, Chuck Colson, implicado con el escándalo Watergate, remarco la dificultad de que varias personas mantengan una mentira un periodo extenso de tiempo.

 

“Yo sé que la resurrección es un hecho, y Watergate lo demostró para mi. ¿Cómo? Porque 12 hombres testificaron haber visto a Jesús levantarse de la muerte, y después ellos proclamaron la verdad por 40 años, ni una sola vez negándolo. Cada uno fue golpeado, torturado, apedreado y puesto en prisión. Ellos no habrían resistido eso si no fuera verdad. Watergate implicaba 12 de los más poderosos hombres en el mundo—y ellos no pudieron mantener una mentira por tres semanas. ¿Usted me está diciendo que 12 apóstoles pudieron mantener una mentira por 40 años? Absolutamente imposible.”26

 

Algo pasó que cambió todo para estos hombres y mujeres. Morison reconoció, “Cualquiera que venga a este problema ha de enfrentarse tarde o temprano al hecho de que no puede ser explicado de lejos. … Este hecho es que… una convicción profunda vino a un grupo pequeño de personas—un cambio que atestigua al hecho de que Jesús se había levantado de la tumba.”27

¿Estaban Alucinando los Discípulos? 

 

La gente todavía piensa que ven a un gordo, Elvis de pelo gris lanzándose en Dunkin Donuts. Y después hay aquellos que creen que ellos pasaron la noche con extraterrestres en la nave nodriza siendo sometidos a indescriptibles pruebas. A veces ciertas personas pueden “ver” cosas que ellos quieren, cosas que no están realmente allí. Y eso es el porqué algunos han afirmado que los discípulos estaban tan angustiados sobre la crucifixión que sus deseos de ver a Jesús vivo causo una alucinación  en masa. ¿Convincente?

 

El psicólogo Gary Collins, antiguo presidente de la Asociación Americana de Consejeros Cristianos, fue interrogado sobre la posibilidad de que alucinaciones estuvieran detrás del cambio radical de comportamiento de los discípulos. Collins comento: “Las alucinaciones son acontecimientos individuales. Por su propia naturaleza, solo una persona puede ver una alucinación dada en un tiempo. Ellas ciertamente no son algo que puede ser visto por un grupo de personas.”28

 

La alucinación no es siquiera una remota posibilidad, de acuerdo con el psicólogo Thomas J. Thorburn. “Es absolutamente inconcebible que… quinientas personas, con un promedio sensato de mente… puedan experimentar todo tipo de impresiones sensuales—visuales, auditivas, de tacto—y que todas estas… experiencias puedan caer completamente sobre… alucinación.”29

 

Es más, en la psicología de alucinaciones, la persona necesitaría estar en un estado de ánimo donde ellos deseen ver tanto a esa persona que su mente lo consiga. Dos líderes importantes de la iglesia primitiva, Santiago y Pablo, ambos se encontraron a un Jesús resucitado sin que alguno lo esperara o tuviera esperanza de experimentar ese placer. El apóstol Pablo, de hecho condujo las primeras persecuciones de cristianos, y su conversión permanece inexplicable excepto por su propio testimonio de que Jesús se le apareció, resucitado. 

De Mentira a Leyenda.

 

Unos escépticos no convencidos atribuyen la historia de la resurrección a una leyenda que comenzó con una o más personas mintiendo o pensando que ellos vieron a Jesús resucitado. Con el tiempo, la leyenda habría crecido y habría sido adornada al ser pasada alrededor. En esta teoría, la resurrección de Jesús es comparable con la mesa redonda del  Rey Arturo, la pequeña incapacidad de Georgie Washington de decir una mentira, y la promesa de que la Seguridad Social será solvente cuando la necesitamos.

 

Pero hay tres problemas principales con esta teoría.

1.      Las leyendas raramente se desarrollan mientras testigos oculares están vivos para refutarla. Un historiador de las antiguas Roma y Grecia, A.N. Sherwin-White, argumenta que la noticia de la resurrección se esparció muy pronto y muy rápido para que pueda haber sido una leyenda.30

2.      Las leyendas se desarrollan por tradición oral y no vienen con documentos históricos contemporáneos que pueden ser verificados. Sin embargo los evangelios fueron escritos a tres décadas de la resurrección.31

3.      La teoría de la leyenda no explica adecuadamente ni el hecho de la tumba vacía o de la históricamente comprobada convicción de los apóstoles de que Jesús estaba vivo.32

Por qué Gana el Cristianismo

 

Morison estaba desconcertado por el hecho de que “un diminuto movimiento insignificante era capaz de prevalecer sobre la apretada astucia del establecimiento judío, así como  el poder de Roma.” ¿Por qué gano, en la cara de todas esas probabilidades en contra?

 

Él escribió, “En veinte años, la afirmación de estos campesinos galileos había trastornado la iglesia judía. … En menos de cincuenta años había empezado a amenazar la paz del Imperio Romano. Cuando hemos dicho todo lo que puede ser dicho… seguimos enfrentándonos con el mayor misterio de todos. ¿Por qué gana?”33

 

Con toda razón, el cristianismo debería haber muerto en la cruz cuando los discípulos huyeron por sus vidas. Pero los apóstoles continuaron y establecieron un creciente movimiento cristiano.

 

J.N.D. Anderson escribió, “Piense en lo psicológicamente absurdo de imaginarse a una pequeña banda de cobardes derrotados en una habitación superior un día y unos pocos días después transformados en una compañía que ninguna persecución podría callar—y luego intentando atribuirle este cambio dramático a nada más convincente que una fabricación miserable. …Eso simplemente no tendría sentido.”34

 

Muchos eruditos creen (en palabras de un antiguo comentarista) que “la sangre de los mártires fue la semilla de la iglesia.” El historiador Will Durant observó, “El César y Cristo se habían encontrado en la arena y Cristo había ganado.”35

Una Sorprendente Conclusión

 

Con mito, alucinación, y un defecto de autopsia descartados, con evidencia irrefutable para una tumba vacía, con un cuerpo considerable de testigos oculares de su reaparición, y con la inexplicable transformación e impacto sobre el mundo de aquellos que clamaron haberlo visto. Morison se convenció de que su juicio preconcebido de la resurrección de Jesucristo había estado errado. Él empezó a escribir un libro diferente—titulado ¿Quién movió la Piedra?—para detallar sus nuevas conclusiones. Morison simplemente siguió el rastro de evidencia, pista por pista, hasta que la verdad del caso le parecía clara. Su sorpresa fue que la evidencia lo llevó a creer en la resurrección.

 

En su primer capitulo, “El Libro que se Negó a Ser Escrito,” este antiguo escéptico explica como la evidencia lo convenció de que la resurrección de Jesús fue un acontecimiento histórico real. “Fue como si un hombre se dispuso a cruzar un bosque por un familiar y bien retirado camino y salió de repente por donde él no esperaba salir.”36

 

Morison no está sólo. Otros incontables escépticos han examinado la evidencia de la resurrección de Jesús, y lo han aceptado como el más sorprendente hecho en toda la historia de la humanidad. Pero la resurrección de Jesucristo plantea la pregunta: ¿Qué tiene que ver el hecho de que Jesús derrotó a la muerte con mi vida? La respuesta a esa pregunta es acerca de lo que se trata el cristianismo del Nuevo Testamento.

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¿FUE JESÚS DE NAZARET UNA PERSONA REAL?

¿FUE JESÚS DE NAZARET UNA PERSONA REAL?

 

 

¿Existió realmente Cristo Jesús, o ha sido el Cristianismo construido sobre una leyenda? Pocos académicos se cuestionan la existencia de Cristo, pero algunos enemigos del Cristianismo están intentando probar lo contrario.

 

En una demanda contra el Vaticano, la Iglesia fue acusada de inventar la historia de la existencia de Jesús. Aunque el caso fue visto fuera de la corte en Febrero del 2006, el demandante, Luigi Cascioli, apeló, pero eventualmente se cerró el caso.

 

El argumento contra la existencia de Jesús fue hecho público en la televisión nacional en una transmisión de CNN cuando Ellen Johnson, presidente de Ateos Estadounidenses declaró:

 

“La realidad es que, no hay una sola prueba de evidencia secular de que hubo un Jesucristo. Jesucristo y el Cristianismo es una religión moderna. Y Cristo Jesús es una recopilación de otros dioses: Horas, Mithras, quienes tienen el mismo origen, y la misma muerte como el Jesucristo mitológico” – Ellen Johnson, atea.

 

Johnson y un panel de primera de líderes religiosos estuvieron discutiendo la pregunta, “¿Qué pasa después de que morimos? en una transmisión de Larry King Live en CNN. El usualmente impasible King se detuvo reflexivamente y después contesto: “¿Entonces usted no cree que hubo un Cristo Jesús?”

 

Con un aire de certeza, Johnson respondió: “No lo hay. No es lo que yo creo; no hay evidencia secular de que Cristo Jesús existió.”

 

King no tenía preguntas de seguimiento y fue a un corte comercial. Ninguna discusión acerca de la evidencia a favor o en contra de la existencia de Jesús vino después. La audiencia de televisión internacional se quedó con la pregunta.1

 

Cincuenta años antes, en su libro Why I Am Not a Christian (Por qué yo no soy un Cristiano), el ateo Bertrand Russell dejó en shock a su generación al cuestionarse la existencia de Jesús. Él escribió: “Históricamente es bastante dudoso si Cristo alguna vez existió del todo, y si El existió nosotros no sabemos nada acerca El, entonces yo no estoy preocupado con la pregunta histórica, la cual es una bastante difícil.” 2

 

¿Es posible que el Jesús que muchos creen que es real nunca existió? En The Story of Civilization (La Historia de la Civilización), el historiador secular Will Durant planteó esta pregunta: “¿Existió Cristo? ¿Es la historia de vida del fundador del cristianismo el producto de la tristeza, la imaginación, y la esperanza – un mito comparable a las leyendas de Krishna, Osiris, Attis, Adonis, Dioniso, y Mitras?” 3 Durant señaló cómo la historia del cristianismo tiene “muchas semejanzas sospechosas a las leyendas de dioses paganos.”4  Más tarde en este artículo veremos cómo este historiador contestó su propia pregunta acerca de la existencia de Jesús.

 

 

¿Entonces, cómo podemos nosotros saber por seguro que este hombre, a quienes muchos adoran y otros maldicen, fue real? ¿Esta Johnson en lo correcto cuando afirma que Cristo Jesús es una “recopilación de otros dioses”? ¿Y esta Russell en lo correcto cuando dice que la existencia de Jesús es “bastante dudosa”

Mito vs. Realidad

 

Vamos a comenzar con una pregunta más fundamental: ¿Qué distingue el mito de la realidad? ¿Cómo sabemos, por ejemplo, que Alejandro Magno existió realmente? Supuestamente, en el año 336 aC, Alejandro Magno se convirtió en rey de Macedonia a los 20 años de edad. Un genio militar, éste apuesto y arrogante líder masacro a través de su camino aldeas, ciudades, y reinos del mundo Greco-Persa hasta que él los gobernó todos. En breves ocho años el ejército de Alejandro había atravesado un total de 22,000 millas en sus conquistas.

 

Se ha dicho de Alejandro que el lloró cuando se quedó sin mundos por conquistar. (Estoy pensando, esta no es la persona con quien quiero jugar monopolio.)

 

Antes de que el muriera a la edad de 32 años, Alejandro según se informa, logró el más grande acto militar que ninguno otro la historia, no sólo de los reyes que habían vivido antes de él, pero también de esos que estaban por venir más tarde, hasta nuestro propio tiempo. Pero hoy, con excepción de un puñado de ciudades llamadas Alejandría, una película aburrida de Oliver Stone, y unos cuantos libros, su legado quedó en el olvido. De hecho, el nombre de Colin Farrell tiene más poder de atracción en la taquilla que el de Alejandro.

 

A pesar del fracaso de taquilla, los historiadores creen que Alejandro existió debido a tres razones principales:

  • Documentación escrita desde principios de los historiadores
  • Impacto histórico
  • Otras evidencias históricas y arqueológicas

Documentos históricos sobre Jesús

 

Lo histórico de Alejandro Magno y sus conquistas militares se extrae de cinco fuentes antiguas, ninguna de las cuales fueron escritas por testigos presenciales. Aunque escrito 400 años después de Alejandro, La Vida de Alejandro de Plutarco es el primer relato de su vida.

 

Desde Plutarco y los otros escritores hubo varios cientos de años alejados de los acontecimientos de la vida de Alejandro, ellos basan su información en relatos anteriores. De los veinte relatos históricos contemporáneos de Alejandro, ninguno sobrevive. Más tarde existieron relatos, pero cada uno presenta un “Alejandro” diferente, lo que deja mucho a nuestra imaginación. Pero a pesar de la diferencia de tiempo de varios cientos de años, los historiadores están convencidos de que Alejandro fue un hombre real y que los detalles esenciales de lo que nosotros leemos acerca de su vida son verdades.

 

Dejando a Alejandro como un punto de referencia, nosotros notaremos que para Jesús hay ambos relatos históricos religiosos y seculares. Pero debemos hacer la pregunta, ¿fueron escritos por historiadores fiables y objetivos? Echemos una breve mirada.

El Nuevo Testamento

 

Los 27 libros del Nuevo Testamento afirman ser escritos por autores quienes conocían a Jesús o recibieron el conocimiento de El de primera mano por parte de otros. Los cuatro evangelios relatan información de la vida de Jesús y sus palabras desde diferentes perspectivas. Estos relatos han sido fuertemente estudiados por eruditos tanto dentro como fuera del Cristianismo.

 

El académico John Dominic Crossan cree que menos del 20 por ciento de lo que leemos en los evangelios son frases originales de Jesús. Sin embargo, aún este escéptico no discute que Cristo Jesús realmente vivió.

 

A pesar de las opiniones de Crossan, y las de algunos otros estudiosos marginales como él, el consenso de la mayoría de historiadores es que los relatos del Evangelio nos dan una imagen clara de Cristo Jesús. Si los relatos del Nuevo Testamento son dignos de confianza es el tema de otro artículo (ver “Jesus.doc”), entonces nosotros veremos fuentes no-Cristianas para nuestra respuesta de si Jesús existió.

Los Primeros Relatos No-Cristianos

 

Así que, ¿cuáles historiadores del primer siglo no tenían una agenda Cristiana? Primero que todo, vamos a ver a los enemigos de Jesús.

 

Sus oponentes judíos tenían más que ganar negando la existencia de Jesús. Pero la evidencia apuntaba en la dirección opuesta. Varios escritos judíos también dicen de la existencia de su carne y sangre. Ambas Guemarás del Talmud judío se refieren a Jesús. A pesar de que estos consisten en sólo unos pocos y breves, amargos pasajes con la intención de descontar la deidad de Jesús, estos primeros escritos judíos no comienzan a insinuar que El no fuera una persona histórica.”5

 

Flavio Josefo fue un destacado historiador judío quien empezó a escribir bajo la autoridad romana en 67 d.C. Josefo, quien nació solo unos pocos años después de que Jesús murió, habría sido muy consciente de la reputación de Jesús entre ambos romanos y judíos. En su famoso Antiquities of the Jews (Antigüedades de los Judíos)en el 93 d.C, Josefo escribió sobre Jesús como una persona real. “En ese momento vivió Jesús, un hombre santo, si él puede ser llamado hombre, porque él realizo obras maravillosas, y enseño a hombres, y recibió con alegría la verdad. Y él fue seguido por muchos judíos y muchos griegos. Él era el Mesías. “6 Aunque hay disputa sobre algunas de las redacciones de los relatos, especialmente la referencia de Jesús siendo el Mesías (los estudiosos son escépticos, pensando que los Cristianos insertaron esta frase), claramente Josefo confirmó esta existencia.

 

¿Qué hay de los historiadores seculares, aquellos que vivieron en tiempos antiguos pero que no eran religiosamente motivados? Hay confirmación actual de al menos 19 escritores seculares tempranos quienes hicieron referencias de Jesús como una persona real.7

 

Uno de los más grandes historiadores antiguos, Cornelio Tácito, afirmó que Jesús había sufrido bajo Pilatos. Tácito nació alrededor de 25 años después de la muerte de Jesús, y el había visto como la propagación del Cristianismo empezó a impactar a Roma. El historiador romano escribió negativamente de Cristo y los cristianos, identificándolos en año 115 d.C como “una raza de hombres detestados por sus malas prácticas, y comúnmente llamadas Chrestiani. El nombre fue derivado de Chrestus, quien, en la región de Tiberio, sufrió bajo Poncio Pilatos, procurador de Judea.”8

 

Los siguientes hechos sobre Jesús fueron escritos por fuentes tempranas no cristianas:

  • Jesús era de Nazaret
  • Jesús vivió una sabia y virtuosa vida
  • Jesús fue crucificado en Palestina bajo Poncio Pilatos durante el reinado de Tiberio César en tiempo de Pascua, al ser considerado el rey judío.
  • Los discípulos creyeron que Jesús que había muerto y resucitado de la muerte tres días después.
  • Los enemigos de Jesús reconocieron que él realizo hazañas inusuales que llamaron “brujería”
  • La pequeña banda de discípulos de Jesús se multiplicó rápidamente, expandiéndose tanto como Roma.
  • Los discípulos de Jesús negaron el politeísmo, vivieron vidas morales, y adoraron a Cristo como Dios

El teólogo Norman Geisler comentó:

“Este esquema general es perfectamente congruente con el del Nuevo Testamento.”9

 

Todos estos relatos independientes, religiosos y seculares, hablan sobre un hombre real que coincide bien con el Jesús de los evangelios. La enciclopedia Británica cita estos diversos relatos seculares de la vida de Jesús como prueba convincente de su existencia.

 

“Estos relatos independientes prueban que en tiempos antiguos incluso los oponentes del Cristianismo no dudaron de la historicidad de Jesús.” 10

Impacto Histórico

 

Una importante distinción entre un mito y una persona real es como la figura impacta la historia. Por ejemplo, los Juegos Olímpicos se originaron en el Monte Olímpico en Grecia, casa del templo Griego al dios Zeus. Pero Zeus no ha cambiado los gobiernos, las leyes o la ética.

 

El historiador Thomas Carlyle dijo:

 

“Ningún gran hombre vive en vano. La historia del mundo no es sino la biografía de grandes hombres.”11

 

Como Carlyle observa, es la gente real, no los mitos, quienes impactan la historia.

 

Como una persona real, Alejandro impacto la historia por sus conquistas militares, alterando las naciones, los gobiernos y las leyes. ¿Pero que de Cristo Jesús y su impacto en nuestro mundo?

 

Los gobiernos del primer siglo de Israel y Roma fueron en gran parte poco afectados por la vida de Jesús. El promedio de ciudadanos romanos no supieron que él existió hasta muchos años después de su muerte, la cultura romana permaneció en gran parte distante de sus enseñanzas por décadas, y pasarían varios años antes de que matar cristianos en el coliseo se convirtiera en un pasatiempo nacional. El resto del mundo tenía poco si acaso ningún conocimiento de él.

 

Jesús no fue oficial de un ejército. El no escribió un libro o cambió alguna ley. Los líderes judíos esperaban borrarlo de sus memorias, y parecía que tendrían éxito.

 

Hoy, sin embargo, la antigua Roma se encuentra en ruinas. Las poderosas legiones del Cesar y la pompa del poder del imperio romano se han desvanecido en el olvido. Sin embargo, ¿cómo es Jesús recordado hoy? ¿Cuál es su influencia duradera?

  • Más libros han sido escritos sobre Jesús que sobre alguna otra persona en la historia.
  • Naciones han usado sus palabras como la piedra angular de sus gobiernos. De acuerdo con Durant: “El triunfo de Cristo fue el comienzo de la democracia.”12
  • Su sermón del Monte estableció un nuevo paradigma en la ética y la moral.
  • Las escuelas, hospitales y obras humanitarias se han fundado en su nombre. Harvard, Yale, Princeton y Oxford son sino unas pocas universidades que tienen cristianos para dar gracias por sus comienzos.
  • El elevado papel de la mujer en la cultura occidental traza sus raíces de vuelta a Jesús.(Las mujeres en los días de Jesús eran consideradas inferiores y virtualmente “no personas” hasta que su enseñanza fue seguida)
  • La esclavitud fue abolida en Gran Bretaña y los Estados Unidos debido a las enseñanzas de Jesús que cada vida humana es valiosa.
  • Exdrogadictos y dependientes al alcohol, prostitutas y otros en busca de propósito en la vida alegan que él es la explicación de sus vidas cambiadas.
  • Dos billones de personas se llaman a si mismos cristianos. Mientras algunos son cristianos de nombre solamente, otros siguen impactando nuestra cultura enseñando los principios de Jesús, que toda vida es valiosa y que estamos para amarnos unos a otros.

·         Extraordinariamente, Jesús hizo todos estos impactos como resultado de solo un período de tres años de ministerio público. Si Jesús no existió, uno debe preguntarse como un mito podría alterar la historia. Cuando al historiador mundial H.G. Wells se le pregunto quién ha dejado el mayor legado en la historia, él respondió: “En esta prueba Jesús se mantiene primero.”13

·         La evidencia documental y el impacto histórico señalan el hecho de que Jesús si existió. Si Jesús realmente existió, nosotros también esperaríamos descubrir sus huellas impresas dentro de los detalles de la historia. Los mitos no dejan tal confirmación de detalles.

·         Una de las claves aquí para Durant y otros estudiosos es el factor tiempo. Los mitos y leyendas usualmente toman cientos de años para evolucionar- la historia de que George Washington nunca dijo una mentira es probablemente una mentira, hasta dos siglos después se convirtió en una leyenda. Las Buenas Nuevas del cristianismo, por otro lado, despegaron demasiado rápido como para ser un mito o una leyenda. Jesús no había existido, aquellos que se opusieron el cristianismo sin duda le han marcado un mito desde el principio. Pero ellos no lo hicieron.

·         Tales evidencias, junto con los relatos escritos desde principios y el impacto histórico de Cristo Jesús, convence incluso a los historiadores escépticos de que el fundador del cristianismo no fue ni un mito ni una leyenda. Pero un experto en mitos no estaba tan seguro.

·         Como Muggeridge, estudioso de Oxford, C.S. Lewis estaba inicialmente convencido de que Jesús no era nada sino un mito. Lewis dijo una vez:

·         “Todas las religiones, eso es, toda mitología… son meramente invención propia del hombre- Cristo tanto como Loki.”15 (Loki es un antiguo dios nórdico. Al igual que Thor pero sin una cola en el pelo)

·         Diez años después de denunciar a Jesús como mito, Lewis descubrió los detalles históricos, incluyendo varios documentos de testigos, verificando su existencia.

·         Jesucristo ha impactado el paisaje histórico como un terremoto masivo. Y este terremoto ha dejado un sendero más ancho que el Gran Cañón. Es este sendero de evidencia que convence a estudiosos que Jesús realmente existió y realmente impactó nuestro mundo hace 2000 años.

 www.yeshuahamashiaj.org

www.elevangeliodelreino.org

www.ladoctrinadedios.blogspot.com