Los Testigos de Jehová ordenan resolver los casos de abusos a menores internamente

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¿HASTA CUÁNDO, SEÑOR, LOS MALVADOS, HASTA CUÁNDO TRIUNFARÁN LOS MALVADOS?

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«¿Hasta cuándo, Señor, los malvados,

hasta cuándo triunfarán los malvados?»

Salmos 94:3

El salmista, observando la situación de su época plantea una de las grandes incógnitas a la cual nos enfrentamos los creyentes. ¿Cómo es posible que los malvados progresen? ¿Cómo poder explicar que aquellos que son malos les puedan ir bien las cosas? Hemos de reconocer que el aparente bienestar de los malvados nos incomoda. Yo diría que se trata de una de las injusticias más lacerantes que existen. No hay duda de que se dan circunstancias que afectan por igual a justos e injustos, pero cuando no es así nuestros sentimientos y nuestra percepción de Dios se ve alterada. El progreso de los malvados difícilmente resulta fácil de entender si este se compara con las adversidades que en muchas ocasiones han de hacer frente aquellos que intentan actuar de acuerdo a la voluntad del Señor. Esta exclamación de incomprensión no es una excepción sino que recorre todo el AT. En ese sentido Jeremías exclamará:

«Aunque tú, Señor, llevas la razón cuando discuto contigo, quiero proponerte un caso: ¿Por qué prosperan los impíos y viven en paz los traidores?»

Jeremías 12:1, 2

Jeremías no puede dejar de plantearse una de las grandes cuestiones que han angustiando al creyente a lo largo de la historia: ¿Cómo explicar de forma satisfactoria el progreso de los injustos? ¿Cómo explicar el sufrimiento al cual han de hacer frente en tantas ocasiones aquellos que desean ser fieles a la palabra de Dios en oposición a los malvados? ¿Cómo explicar la aparente contradicción entre la angustia de aquellos que son justos y los logros de los injustos en esta vida? ¿Es posible aún así hablar de un Dios de amor a la luz de la realidad que nos rodea? Jeremías proclama su indignación al ver como los malvados progresan y no puede dejar de preguntarse: ¿Cómo es eso posible? ¿Cómo es que Dios no actúa? Estaréis de acuerdo conmigo, que de la misma manera que Jeremías proclamó su indignación ante las injusticias que lo rodeaban y el aparente progreso de los malvados, vosotros mismos en más de una ocasión os habéis preguntado dónde está Dios ante tanta injusticia. Pero ese grito de enojo no es un signo exclusivo de Jeremías. Los profetas del AT no pueden dejar de proclamar ante la realidad social que les toca vivir su indignación. De ahí, su actualidad.

En el libro del profeta Habacuc, este se exclama al considerar las dificultades que tienen que soportar aquellos que quieren hacer la voluntad del Señor:

«Señor, ¿hasta cuándo gritaré pidiendo ayuda

sin que tú me escuches?

¿Hasta cuándo clamaré a causa de la violencia

sin que vengas a librarnos?

¿Por qué me haces ver

tanta angustia y maldad?

Estoy rodeado de violencia y destrucción;

por todas partes hay pleitos y luchas.

No se aplica la ley,

se pisotea el derecho,

el malo persigue al bueno

y se tuerce la justicia.»

Habacuc 1:2-4

Y unos pocos versículos más adelante el mismo profeta Habacuc dirá:

 

«Tus ojos son demasiado puros para estar mirando el mal, no puedes estar contemplando la opresión: pues ¿por qué contemplas en silencio a los traidores, al culpable que devora al inocente?»

(Habacuc1:13)

Las palabras del profeta Habacuc no dejan de ser el grito de exclamación del creyente ante las injusticias que lo rodean. Habacuc no tiene ninguna duda en cuanto a la pureza de Dios y su rechazo frontal del mal. Él utiliza una imagen preciosa: “Tus ojos son demasiado puros para contemplar el mal”. El profeta tiene claro que Dios no soporta el mal, que este le incomoda. Pero ante la certeza de que Dios rechaza el mal, él no pede dejar de preguntarse cómo es posible que Dios guarde silencio. ¿Cómo es que no actúa? ¿Cómo es posible que se mantenga al margen ante el progreso del mal y aquellos que lo fomentan?

Pero la pregunta que nosotros habríamos de ser capaces de hacernos es si realmente Dios guarda silencio. O bien formulada de otra manera es que Dios es indiferente ante las injusticias que nos rodean. Tengo el convencimiento de que el Dios de la Biblia, es un Dios que sufre con nosotros y que por ello no es indiferente ante nuestra angustia. Pero, al mismo tiempo, he de reconocer que resulta difícil entender o poder explicar el aparente silencio de Dios. Y digo aparente silencio porque no tengo la menor duda de que Dios actúa, pero ello no implica que nosotros seamos capaces de percibir la acción de Dios. Y en ese sentido, nuestra propias limitaciones y falta de perspectiva nos pueden hacer pensar que Dios no actúa, que es indiferente a nuestro sufrimiento. Pero, la verdad es que el Dios que se nos revela en la Biblia es un Dios de acción, que es sensible a las necesidades del hombre.

Estos textos escritos en el pasado no dejan de hablarnos de una realidad más próxima a la nuestra de la que nunca habríamos imaginado hasta hace algunos años atrás. Los profetas del AT siempre han estado más cerca de nuestras necesidades de lo que podríamos imaginar. Al leer estos pasajes se manifiestan como mínimo dos aspectos sumamente interesantes.

1.- La injusticia social

Muy a menudo podemos caer en el error de pensar que los problemas sociales que nos agobian son propios de la sociedad y del momento que nos toca vivir. Podemos llegar a creer que los problemas que nos toca afrontar en la actualidad son la consecuencia lógica de una sociedad secularizada que vive al margen de Dios. Pero la realidad es muy diferente de la que podemos llegar a imaginar. Vivimos en una sociedad injusta, y la crisis económica y política que nos está zarandeando lo pone de una forma evidente. Pero, desgraciadamente, esta ha sido la realidad histórica desde la antigüedad, aunque durante mucho tiempo hayamos vivido de espaldas a esa realidad. En estos días que nos toca vivir o mejor dicho sobrevivir somos más conscientes que nunca de cómo las injusticias se multiplican a nuestro alrededor, de cómo numerosas personas se encuentran en una situación cada vez más precaria. Pero lo más triste es que al mismo tiempo vemos como los poderosos se aprovechan de los más débiles de la sociedad para enriquecerse. Vemos cómo aquellos que tienen los mecanismos para cambiar el rumbo viven al margen de las necesidades de una sociedad que naufraga. Es curioso como día tras día las cosas se complican y como la angustia asociada a la crisis que nos rodea se multiplica por momentos. Pero, como ya decíamos, la realidad histórica -que es un maestro que no deberíamos olvidar- nos recuerda que los problemas siempre nos han acompañado y nos acompañarán. Con ello no llamo a la resignación y la aceptación de la situación, sino al reconocimiento de la realidad.

Lo más triste de todo, es que el pueblo de Dios no ha podido evitar caer en el mismo error que aquellos pueblos que lo rodeaban. Los profetas del AT una vez tras otra se rebelan contra las injusticias que observan en su sociedad. Los injustos progresan en oposición a la situación en la que se encuentran los justos. Además, este progreso solamente es posible pisando a los más débiles de la sociedad. En definitiva a aquellos que no pueden defenderse. No deja de ser sorprendente que esta situación se de entre el supuesto pueblo de Dios, entre aquellos que han recibido un mensaje especial de parte de Dios. Esta es la demostración de que el conocimiento no nos hace mejores a menos que el deseo de Dios para con nosotros sea asumido como propio, a menos que este se convierta en parte integrante de nosotros mismos.

 

2.- La fidelidad no se ve recompensada en esta vida

El segundo aspecto que me gustaría comentar y que al mismo tiempo me permitirá enlazar con otras cuestiones, es que aquellos que son fieles a Dios no están libres de afrontar dificultades. Las exclamaciones de Jeremías, de Habacuc, así como las pronunciadas por otros profetas, ponen de manifiesto que vivir, o mejor dicho, intentar vivir de acuerdo a la voluntad de Dios no es una garantía de nuestra felicidad en esta vida. Los justos sufren y este sufrimiento los lleva a preguntarse: ¿Dónde está el Señor? Como decíamos unas líneas más arriba, actuar con el propósito de hacer las cosas en sintonía a lo que el Señor nos recomienda no implica que no tengamos dificultades en nuestro devenir diario.

Os he de confesar que esa realidad me gusta. Me gusta no porque desee tener problemas o porque considere que el sufrimiento asociado a tener dificultades proporcione un valor añadido a mi existencia. Más bien todo lo contrario. Me gusta porque viene a desmontar el discurso de todos aquellos creyentes que ante las dificultades, los problemas, las angustias de aquellos que los rodean, etc., proclaman como única explicación posible que estos son la consecuencia natural de su falta de fidelidad a la voluntad de Dios. Estos, de una forma más o menos abierta, acusan a su prójimo de que hay algo en sus vidas que no están haciendo bien. Desgraciadamente, al margen de nuestra acción, el sufrimiento nos acompaña desde el mismo momento de nuestro nacimiento, por no decir desde nuestra gestación. En numerosas ocasiones, si no en la mayoría, sufrimos no tanto por aquello que hemos hecho sino como consecuencia de situaciones que se encuentran más allá de nuestro control. ¿Cómo explicar sino el sufrimiento de muchos de los héroes de la fe o el de muchos creyentes que cada día se acercan a Dios buscando orientación para sus vidas? Aunque son fieles, los problemas los acompañan. Esta realidad no excluye otra realidad, muchas veces sufrimos como consecuencia de nuestras propias decisiones.

Pero, llegado a este punto, lo importante es que seamos capaces de recordar en todo momento que no siempre es así y que el sufrimiento nos acompañará durante esta vida independientemente de cómo obremos. En ese sentido, la Biblia no deja lugar a dudas. Esta afirma a través de sus relatos que no siempre el sufrimiento que nos toca afrontar es consecuencia de nuestras acciones o decisiones. Además, los justos sufren en contraste con los injustos. ¿Cómo interpretar sino la experiencia de Job?

 

Job como ejemplo de aquel que sufre

Aunque todos conocemos la historia de Job, esta no deja de ser sumamente interesante. El primer aspecto interesante se encuentra en el hecho de que Job es un hombre inmensamente rico. Pero, no tan solo es rico a nivel material, sino que también lo es desde una óptica espiritual. La relación que mantiene con Dios es tan profunda, tan estrecha que Dios dirá de él:

 

¿No te has fijado en mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?

Job 1:8

 

Las palabras de Dios en relación con Job no dejan de ser sorprendentes en cierta medida, pero no tengo ninguna duda de que todos nosotros desearíamos que Dios pudiese exclamar sobre nosotros lo mismo. ¿Quién no desearía que Dios pudiese proclamar de nosotros que es perfecto y recto? Job es un ejemplo de lo que Dios desearía que fuesen nuestras vidas. Pero aún así, a pesar de que Job vive de acuerdo a la voluntad de Dios, este llega a sufrir de una manera que nosotros difícilmente podemos entender. En un primer momento pierde todas sus riquezas, sus posesiones materiales, pasa de ser un hombre inmensamente rico a no serlo. Pero el golpe más terrible se produce posteriormente, cuando Job tiene que afrontar la pérdida de todos sus hijos e hijas. ¿Qué debió pensar Job? Pero, por si eso no fuese suficiente para desmoronar a cualquiera, poco tiempo después se ve afectado por una enfermedad de la cual no es capaz de aliviarse y para acabar de rematarlo, su mujer lo invita a maldecir a Dios y morirse, y sus supuestos amigos lo acusan responsabilizándolo de lo que le sucede por su falta de fidelidad en relación con Dios. Sus amigos, sin ningún tipo de sensibilidad, tienen claro que Job sufre porque se ha apartado de Dios; en definitiva, porque ha pecado. Nadie, ni siquiera su mujer, lo entiende. Job no encuentra el consuelo que necesita en aquellos que supuestamente lo deberían ayudar. Qué fácil es acusar y que difícil es ponerse en la piel de nuestro prójimo para solidarizarnos con él. La situación de Job es desesperada y, como no puede ser de otra manera, Job llega a dudar de Dios, de cómo este actúa. Él es incapaz de entender el porqué de lo que le está sucediendo y, como es lógico, se pregunta por qué le pasa lo que le pasa, qué ha hecho mal.

En la desesperación, Job llegará a maldecir el momento de su nacimiento. Él exclamará:

 

«¡Muera el día en que nací,

la noche que dijo: “Han concebido un varón”!

Que ese día se vuelva tinieblas,

que Dios desde lo alto se desentienda de él,

que sobre él no brille la luz,»

Job 3:3,4

 

«¿Por qué al salir del vientre no morí

o perecí al salir de las entrañas?

¿Por qué me recibió un regazo

y unos pechos me dieron de mamar?»

Job 3:11,12

 

No podemos negar que se trata de unas palabras que, de entrada, no dejan de sorprendernos al venir de una persona que supuestamente es fiel a Dios, de una persona de la cual Dios mismo ha proclamado que es un ejemplo de rectitud e integridad. Estas palabras a la luz de los hechos que se desarrollarán con posteridad son una demostración de que los creyentes, de que aquellos que intentan actuar de acuerdo a la recomendaciones de Dios, también se angustian y sufren ante la realidad que les toca vivir. Y no tan solo eso, sino que también gritan porque no entienden por qué sufren. ¿Qué he hecho yo para merecer esto? Ningún hombre, independientemente de su acción, está libre de sufrir. Lo más significativo de todo lo dicho es que el ser creyente no excluye la necesidad de quejarse en determinadas circunstancias, de preguntarse el por qué de las cosas. Aquel que se declara creyente tiene el derecho de sentirse desesperado y gritarlo a los cuatro vientos. Quejarse no implica necesariamente alejarse de Dios, ni dudar de su misericordia, como veremos. Solamente es la demostración de la angustia que nos zarandea en determinados momentos de la vida.

 

Jeremías, el profeta que se lamenta

Un hecho interesante, y en el que a menudo no se piensa, es que Job no es el único personaje bíblico que llega a maldecir el día de su propio nacimiento. En ese sentido, un ejemplo lo encontramos en el profeta Jeremías. Jeremías, como tantos otros profetas, es escogido por Dios con el objeto de amonestar al pueblo de Dios. Dios confía en que el pueblo reaccionará, pero el pueblo rechaza el mensaje que Jeremías trae de parte de Dios. Toda amonestación siempre corre el riesgo de no ser escuchada y esto es lo que sucede en el caso de Jeremías. Y como consecuencia de ello, Jeremías tiene que afrontar las penurias asociadas a la impopularidad de su discurso. Llega un momento en el cual se siente solo, no entiende por qué su misión es un fracaso, y esa situación de desamparado le llevará a exclamar:

 

«¡Maldito el día en que nací,

el día que me parió mi madre no sea bendito!

¡Maldito el que dio la noticia a mi padre:

Te ha nacido un hijo”, dándole un alegrón!

¿Por qué no me mató en el vientre?

Habría sido mi madre mi sepulcro;

su vientre, preñado para siempre.

¿Por qué salí del vientre para pasar trabajos y penas

y acabar mis días derrotado?»

Jeremías 20: 14, 15, 17, 18

 

No deja de ser del todo sorprendente que un profeta, un hombre escogido de Dios con la misión de hablar en su nombre, llegue a maldecir el día de su propio nacimiento. Hemos de reconocer que tal forma de actuar es políticamente incorrecta o, mejor dicho, religiosamente incorrecta.

Pero he de confesaros que la actitud de Job y de Jeremías me encanta porque hace posible que me pueda identificar con ellos. Aunque se trate de personas que juegan un papel fundamental en la historia de la salvación, no dejan de ser personas frágiles, débiles que necesitan de Dios. Se trata de personas que sufren y que, en muchas ocasiones, no son capaces de entender aquello que sucede a su alrededor. En definitiva, se trata de personas como tú y yo. Personas que sufrimos, que nos angustiamos al observar la realidad que nos toca vivir. ¿Quién no puede sentirse identificado con el sufrimiento de Job o Jeremías a su manera? ¿Existe alguien que pueda afirmar que no ha sufrido, o que en determinados momentos de su vida no se ha sentido desamparado? ¿Hay alguien que no se haya preguntado el porqué del estado en que se encuentra? Todos de una manera o de otra hemos padecido. Y cuando observamos cómo los héroes de la fe, hombres escogidos por Dios de una forma directa, también han sufrido o han tenido dificultades en sus vidas, eso nos da fuerzas para seguir adelante. En definitiva, su forma de afrontar las adversidades se convierte en un ejemplo para nosotros.

 

Un grito de esperanza

Por otro lado, me parece muy importante destacar que la desesperación de Job y Jeremías, no se debe asociar con la de aquel que no tiene esperanza, sino que se corresponde con la de aquel que sabe que a pesar de las adversidades puede confiar en Dios y en sus promesas.

Al enfrentar la realidad que nos toca vivir, hemos de tener claro que como creyentes existe una respuesta a las angustias de la vida, pero más que una respuesta una solución y, más que una solución, una esperanza. Pero esta pasa por confiar en nuestro Creador. Desgraciadamente, no se trata de una respuesta que nos proporcione una satisfacción inmediata a las injusticias que nos rodean y que nos angustian. Digo desgraciadamente porque como hombres en demasiadas ocasiones no sabemos esperar. Como dice el dicho “Quien espera desespera”.

Un hecho innegable es que las injusticias son tan reales en la actualidad como en el pasado, y como lo serán en el futuro. No existe una respuesta que de una forma racional, en un sentido científico, pueda satisfacernos plenamente y de forma total. Dar una respuesta así al mal y a todo el sufrimiento e injusticia que se derivan de este está más allá de nuestras posibilidades. Pero, aún así, existe una esperanza para aquel que desea creer en las promesas del Señor, como ya mencionábamos anteriormente.

Job, Jeremías y Habacuc así como muchos otros (nosotros mismos) se indignan ante la realidad que les toca vivir. Pero, lo más maravilloso de todo, es que aunque la realidad los desborda muy a menudo no dejan de confiar en el Señor de la vida, y esta confianza les llevará a reconocer sus limitaciones y, al mismo tiempo, su confianza plena y absoluta en Dios.

Job, después de discutir con Dios pidiendo una explicación, declarando que es incapaz de entender por qué le sucede lo que le sucede; en definitiva, lamentándose amargamente por la situación en la cual se encuentra, acabará declarando:

«Reconozco que lo puedes todo

Y ningún plan es irrealizable para ti.

Escúchame, que voy a hablar,

voy a interrogarte y tú me responderás.

Te conocía sólo de oídas,

ahora te han visto mis ojos;»

Job 42:2,4,5

Job, con estas palabras, reconoce sus limitaciones y no tan solo eso, sino que acaba proclamando su total confianza en Dios. Él reconoce que a Dios no hay nada que le resulte imposible. Pero, para mí lo más importante se encuentra en que está dispuesto a escuchar la voz del Señor. Y esa disposición implica que Job está dispuesto a dejarse instruir, a dejar que el Señor tome posesión de su vida. Y ante tal respuesta, la pregunta que yo me planteo inmediatamente es si nosotros estamos dispuestos a confiar en el Señor y a escuchar su voz de la misma manera que Job estuvo dispuesto. Tal vez, por no afirmarlo con total rotundidad, el secreto para afrontar las adversidades se encuentra en hablar con Dios y ser sensible a su instrucción, a sus palabras.

Por otro lado, el profeta Jeremías dirá:

«El Señor es mi fuerza y fortaleza, mi refugio en el peligro.»

Jeremías 16:19

¡Bendito quien confía en el Señor y busca en él su apoyo!

Será un árbol plantado junto al agua,

arraigado junto a la corriente; cuando llegue el bochorno,

no temerá, su follaje seguirá verde,

en año de sequía no se asusta, no deja de dar fruto.”

Jeremías 17:7,8

Con estas palabras, el profeta Jeremías quiere manifestar su total confianza en Dios, y no únicamente esto, sino que afirma con total rotundidad que no hay ninguna situación que no pueda afrontar con éxito aquel que pone su esperanza en el Señor. Jeremías de forma poética compara a esa persona con un árbol que no deja de dar fruto, aunque las condiciones sean adversas.

Además, Jeremías nos da la clave para nuestra felicidad. No nos dice que si confiamos en el Señor no tendremos problemas. Lo que nos dice es que seremos capaces de superarlos, de hacerles frente.

Para finalizar, me gustaría hacerme eco de las palabras del profeta Habacuc, cuando dice:

«Aunque la higuera no florezca

ni en las vides haya frutos,

aunque falte el producto del olivo

y los labrados no den mantenimiento,

aunque las ovejas sean quitadas de la majada

y no haya vacas en los corrales,

Jehová, el Señor, es mi fortaleza;

él me da pies como de ciervas

y me hace caminar por las alturas.»

Habacuc 3:17-19

Estas palabras de Habacuc contrastan de una forma muy significativa con las del mismo profeta que hemos mencionado anteriormente y que se encuentran al principio de su discurso. En comparación con las dudas iniciales respecto a la acción de Dios, Habacuc acaba declarando que, aunque las situaciones que le acompañen sean adversas, el Señor es su fuerza. Además, utilizando un lenguaje metafórico proclama que hará ágiles sus pies como los de las ciervas y que caminará por las alturas.

Espero que las palabras de Job, de Jeremías y de Habacuc, que son una muestra de otras muchas, puedan llenarnos de confianza, que sean palabras que puedan darnos las fuerzas necesarias para afrontar las adversidades de la vida, así como las injusticias que de una forma más que evidente se presentan ante nosotros. Que aunque nos sintamos angustiados por las dificultades y desbordados por el sufrimiento podamos continuar confiando en el Señor, a la vez que tengamos el convencimiento de que este se encuentra a nuestro lado. En ese sentido, sería bueno que tuviésemos presente en todo momento las bienaventuranzas como manifestación de nuestra esperanza y confianza en el Señor, a pesar de las adversidades que la vida nos depara.

«Felices los de espíritu sencillo, porque suyo es el reino de los cielos.

Felices los que están tristes, porque Dios mismo los consolará.

Felices los humildes, porque Dios le dará en herencia la tierra.

Felices los que desean de todo corazón que se cumpla la voluntad de Dios, porque Dios atenderá su deseo.

Felices los misericordiosos, porque Dios tendrá misericordia de ellos.

Felices los que tienen limpia la conciencia, porque ellos verán a Dios.

Felices los que trabajan a favor de la paz, porque Dios los llamará hijos suyos.

Felices los que sufren persecuciones por cumplir la voluntad de Dios, porque suyo es el reino de los cielos.

Felices vosotros cuando os insulten y os persigan, y cuando digan falsamente de vosotros toda clase de infamias por ser mis discípulos.

¡Alegraos y estad contentos, porque en el cielo tenéis una gran recompensa!.»Mateu 5: 3-12

CONTRASTANDO LA BIBLIA Y LA PSICOLOGÍA

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¡TRADUCCIÓN AUTOMÁTICA CON HORRORES!

Tomemos un momento para contrastar y comparar lo que San Pablo le dice a Timoteo hace dos mil años con la comprensión psicológica de hoy en día de lo que es el narcisismo: –

San Pablo dice: “Porque habrá hombres amadores de sí mismos”

La psicología dice: La forma narcisista del amor a sí  mismo no es saludable, ya que están realmente llenos de auto-odio u odio a sí mismo, que deben desconocer. Incapaz de amar a su verdadero Ser, se enamoran de un reflejo de sí mismos (Falso Ser). Es a través de esta imagen que proyecta un narcisista que es capaz de generar el suministro narcisista muy necesario que él necesita para su propia supervivencia. Cuando hablo de “suministro narcisista” Me refiero a lo que alimenta el apetito de las defensas narcisistas, si esa es la moneda de alimentación primaria o secundaria.

San Pablo dice: “avaros”

Psicología dice:   El narcisista necesita dinero para mantener la imagen falsa y mantenerlos en el pedestal que ponen en su yo. El dinero es el elemento que les permita rodean de símbolos de la riqueza; el coche llamativo, la casa grande, la ropa, etc. La riqueza de la narcisista retrata tanto poder psicológico y financiero, ponerlos en un pedestal de “grandeza” en el que puedan ser adorados por todos, incluidos ellos mismos. Son adictos a la adoración y la atención, que el dinero compra para ellos. Debido a que el narcisista creció la sensación privada de amor, que siempre están buscando substitutos del amor, y el dinero representa ese amor que constantemente buscan. Dinero, y su actitud frente a ella, afecta a todas las relaciones de la narcisista. Por ejemplo, es un producto útil para engatusar y seducir a las personas como fuente de suministro narcisista futuro.

El narcisista utilizar su pantalla abierta de dinero con el fin de obtener la aprobación social, esto a menudo se añade a su sentido de derecho. Ese sentido de derecho a menudo les lleva a sentir que ellos también tienen derecho a dinero de otras personas, que van a utilizar cualquier medio para extraer lo que el dinero que pueden de otros. Su fantasía grandiosa les lleva a creer que tienen más dinero, entonces realmente tienen, y esto a menudo les presta para pasar imprudentemente. El dinero también es útil cuando su ego frágil toma un golpe, cuando esto sucede, es probable que ir en salidas de compras compulsivas a la comodidad y calmar a sí mismos. Exagerado, y en el departamento, que siempre están buscando maneras de hacer más dinero, por lo que se perseguirá la gente, o incluso cometer delitos financieros con el fin de conseguirlo.

St. Paul dice: “fanfarrones”

Psicología dice: jactancia es un rasgo clave del narcisismo. El narcisista cuenta de todo, exagerando sus logros, éxito, riqueza, educación, ocupación, conquistas, potencia, etc, cualquier cosa, de hecho, que les ayuda a construir una imagen grandiosa. El narcisista sufre de celos y envidia, nada otra persona tiene que quieren, por lo que se dispuso a conseguirlo. Utilizan su grandeza de imagen como parte de su arte de la seducción con el fin de atraer a otros hacia ellos para su explotación. Sin embargo, una vez que extraen lo que quieren de esta persona que pierden el respeto por ellos, que luego se descartaron pronto en un terrible de la moda, a menudo arruinar su reputación en el proceso. La verdad es que los narcisistas tienen poca o ninguna autoestima o autovaloración de sus propios (no hay tales funciones del yo), de hecho, su jactancia implica implícitamente una grave falta de autoestima. Jactancia tiene muchas ventajas para el narcisista; para empezar, que actúa como un mecanismo de defensa contra la sensación inferior. Con el fin de enmascarar sus sentimientos subyacentes de inferioridad, no sólo para el mundo, sino a su propio ser, el narcisista tiene que mantener su imagen de superioridad, y les ayuda a hacer alarde de eso. Cuando se encuentra en su favor, a continuación, usted tiene que estar preparado para soportar una más o menos una relación unilateral, donde son el tema de conversación constante, con su “yo”, “yo”, “mi” y “mío”. Si usted se las arregla para hablar de uno mismo, pronto se ve a convertirse en aburrido e impaciente con la conversación, y de alguna manera la conversación cambia de nuevo a ellos, y una vez que está en el centro de atención.

St. Paul dice: “Proud”

Psicología dice:   El orgullo narcisistas inflados los convence de que son superiores a todos los demás. En un lugar de pridefulness tal, el narcisista es muy sensible a cualquier forma de crítica real o percibido que podría poner en peligro su propia imagen y les causa vergüenza. Van a reaccionar con dureza y con altivez a cualquiera que se atreva a poner en peligro su falso yo y el pensamiento mágico; Por lo tanto, las amenazas no serán toleradas por un instante. A medida que el narcisista siempre tiene la razón en su propia mente, van a juzgar a nadie en la oposición a ellos inmediatamente como siendo inferiores a ellos, y por lo tanto merecedores de su ira y el castigo por haberse atrevido a atacar o degradante les.

Pablo dice: Blasfemos

Psicología dice:  Los narcisistas no pueden manejar siendo eclipsado en modo alguno; no debe ser visto para ser más potente, más éxito, más bella, más inteligente, de hecho “más” nada. Para ello se presta a convertirse en los narcisistas Arch Enemy, un rival instantánea puede hablar de una manera irreverente o impía. Los narcisistas son maestros en el uso de la difamación como una táctica sutil barandilla para socavar cualquier persona que se hace pasar por una amenaza a su propia fragilidad. Preocupado por vivir en su fantasía de poder y brillantez, su frágil ego se ofende con facilidad, ya menudo puede encontrar delito en el que se pretende ninguna. Si la amenaza es real o imaginario, el agresivo, atacando y narcisista abusiva tomará represalias mediante el establecimiento de exponer y destruir cualquier persona que se hace pasar por una amenaza, y lo hará de cualquier manera posible; difamar a la persona con mentiras y chismes sin conciencia, entonces felizmente por poder, en el que usan otros para convertirse en asesinos involuntarios de caracteres para ellos. Muchos narcisistas operan a través de un “complejo de Dios” que es tan arrogante que consideran a sí mismos como dioses vivientes, y más que eso, son un dios que no se someta a cualquier simple mortal.

St. Paul dice: desobedientes a los padres.

Psicología dice:  En el contexto de la Biblia, el padre representa la “autoridad”. El narcisista no se somete a ninguna autoridad; que ven la vida en términos de auto-derecho en la búsqueda de servir a sus propias necesidades. Por esa razón, su unidad interior no está impulsada por valores de la comunidad, en realidad se burlan de ellos. No respetan una autoridad que trata de limitar y hacerlos responsables de sus acciones; por el contrario, prefieren vivir de acuerdo con sus propias leyes y reglas de combate flexibles donde están la “autoridad”. Ellos dedican su tiempo de vigilia a la constante búsqueda de la adquisición de su propia autoridad personal, y esto se puede lograr por cualquier medio a su alcance: a través de su familia inmediata, el lugar de trabajo, amigos, compañeros collogues, etc. De hecho cualquier tipo de relación que garantiza su flujo de suministro narcisista será suficiente, y en la adquisición de su suministro muy necesario, el narcisista con mucho gusto un mal uso de su autoridad con el fin de alcanzar su objetivo. Por otra parte, el narcisista ve theirself como un gurú, y por lo tanto se inclina a fomentar un culto a la persona siguiente en todas sus relaciones. A continuación, al igual que todos los líderes de la secta, que exigen la obediencia total y el control sobre su dominio.

St. Paul dice: ingratos:

Psicología dice:  Debido a su inmensa sensación y la expectativa de superior, el derecho , los narcisistas son ingratos y desagradecidos para lo que se han dado en la vida. Porque consideran a sí mismos como “especial”, que en verdad creen que tienen derecho a todo lo que se les da. Por lo general, con un sentido tan exagerada de la importancia personal, sus niveles reales de logros no están de acuerdo con su fantasía. Debido a que el narcisista es adicta a cantidades excesivas de admiración, vienen a esperar un trato preferencial cuando se trata de otros. En pocas palabras, viven en un mundo de fantasía, un mundo en el que son brillantes, de gran alcance y éxito en todas las formas imaginables. Ellos esperan que la gente baile en torno a continuación, por lo que ¿por qué deberían estar agradecidos por cualquier cosa; En realidad, son otros los que deberían estar agradecidos de estar al servicio de tal esplendor. Si uno es lo suficientemente tonto para decir que ellos son “desagradecidos”, se defienden su derecho a su derecho a recibir el mismo final. Serán indignados por su crítica, y van a insistir en una devolución total de usted antes de que se tendrá en cuenta que perdona, y si no lo consiguen, van a guardar rencor en principio, su necesidad de venganza será alto y es probable que alienarse.

St. Paul dice: Profano

Psicología dice:  El propósito de toda vida humana es llegar a ser, santo significa “santo” para convertirse en “toda”. Cuando estamos todo estamos cimentados en un sentido de nuestro ser verdadero, y la interconexión con todo lo que es sagrado. Esa interconexión es dirigida por las leyes naturales de amor, sabiduría, respeto y compasión, donde podemos estar centrada en los demás. Los narcisistas, por el contrario, son seres solitarios que se fundamentan en un Falso Yo que los hace adictos a su propio egocentrismo. Centran sólo en sus propias necesidades y deseos, se convierten en depredadores “profanas” cortados de toda la vida (secular y lo sagrado). Ellos están en el centro de su universo, con poco o ningún código moral que se conviertan dispuesto a violar todo en su punto de mira con el fin de obtener sus necesidades se encuentran. Al hacerlo, no tienen la consideración de los daños que causan a los demás. Es tal la mala intención que se convierte en el dualista opuesto de la buena, lo que hace que el narcisista profano.

St. Paul dice: falta de amor

Psicología dice:  la psicología del ego utiliza el término “narcisismo” para describir a alguien que está centrado en sí mismo, y enamorado de su propia imagen (como en el mito de Narciso). Los narcisistas, por lo general, crecen sintiéndose amado y abandonado. Sin experimentar el reflejo del amor de otro, carecen de la capacidad de amar a los demás, o incluso a sí mismos. Freud habló de “narcisismo primario” como una etapa necesaria del desarrollo infantil. Según su teoría, antes de que un niño podría querer a los demás, primero debe aprender a amar a sí mismo. Un niño carente de experiencias dolorosas de amor sentimientos intolerables. Con el fin de sobrevivir, de corte a partir de estos sentimientos dolorosos y desarrollan una máscara de falsa imagen idealizada que camufla sus sentimientos reprimidos de ser defectuoso y digno de ser amado. Sospechoso y temeroso de sus propios sentimientos Disowned, que luego se convierten en sospechoso de cualquier muestras de afecto hacia ellos. Ellos interpretan estas muestras de sentimientos por otros como un signo de debilidad. Esta debilidad en los demás, entonces se convierte en una herramienta para el narcisista para explotar y manipular para beneficio propio. Si bien aislados de sus verdaderos sentimientos, no logran desarrollar una verdadera empatía por los demás. Como resultado, cualquier llamada relación de amor se desarrolla el narcisista carece de verdadero calor del afecto por la otra persona; más bien es una relación que está totalmente centrado en beneficio propio el narcisista y auto culto.

St. Paul dice: Implacable

Psicología dice:   Debido a su pensamiento mágico, el narcisista Falso Yo cree completamente que son únicos, omnipotente (todopoderoso), omnisciente (todo lo sabe), en una palabra, perfecto en todos los sentidos. Debido a que se esfuerzan por la perfección, que no pueden hacer frente a sus propios defectos sin ella provocando vergüenza personal, y la vergüenza provoca que experimenten daño narcisista (una amenaza a la autoestima y la autoestima). Su respuesta a la herida narcisista es volar, invariablemente, en una rabia narcisista (Kohut), su rabia es una reacción directa a un ligero, insulto, crítica o desacuerdo percibido. Así que cualquiera que se atreve a humillar o rechazarlas en cualquier forma (ya sea real o imaginaria) no le será perdonado, y el narcisista se desarrollará una necesidad obsesiva de venganza contra esa persona. Usted puede pensar que usted les está ofreciendo crítica constructiva de una manera que puede ser útil para ellos, pero esto no va a ser decodificados por ser útiles para el narcisista, sino más bien como un acto amenazante contra ellos. Cuando se sienten amenazados se sienten como un animal enjaulado, y esto seguramente ilícito una respuesta emocional volátil de ellos. En su esfuerzo para construir su ego dañado y escapar de su herida narcisista intolerable, el narcisista toma vuelo en un plan de escape que implica poderosa capacidad destructiva. De dicha transgresión de su plan de escape implica que castigaba, trayendo abajo y se le devaluar sin ninguna piedad …… .metaphorically “matando a que fuera”, por así decirlo.

San Pablo dice: Calumniadores

Psicología dice:  Narcissists construir un santuario interior a sí mismos en los que la auto-engrandecerse en un grado extraordinario para que puedan sentirse intrínsecamente superior a todas las demás. Por supuesto, su visión muy inflada de sí mismos es un falso-yo ilusorio (un ego patológico) que se convierte en la base para todas las futuras interpretaciones erróneas de su realidad. Sus sentimientos de ser superior en todos los sentidos a todo el mundo, se convierte en la fuente de mucho dolor y envidia por ellos, cuando cada vez se sienten outshined por nadie.

la envidia y los celos patológicos es una parte integral del narcisismo (la envidia es el deseo de lo que otra persona tiene, mientras que los celos son el temor de que lo que algo puede ser quitado). Los narcisistas envidian nada a otros que carecen en sí mismos (es decir, la belleza, las posesiones, conocimientos, cualidades personales, poder, habilidades, logros, calificaciones, relaciones, dinero, etc. Su envidia los consume, y la lista de su avaricia ( “I quiero, quiero “) es sin fin. la envidia es un sentimiento humano normal, que puede variar de leve a grave, de ser saludables a poco saludable, de positivo a negativo. Por ejemplo,” envidia sana “tiene cualidades positivas. envidia sana actúa como una valiosa guiará para su corazón, que le conduce en la dirección de lo que requiere su alma, lo que en efecto, lo que desean actúa como un espejo para el crecimiento personal. por ejemplo, si usted envidia el conocimiento de su tutor en la universidad, tal vez hay una parte de su alma que anhela convertirse en un maestro, o estar en una posición en la que se puede impartir conocimiento. envidia sana es potenciar, ya que le acerca a la meta de su vida. Mientras, la envidia malsana es discapacitante, ya que te mantiene unido a una fantasía, por lo que te ciega a su propia naturaleza. Debido a que el narcisista actúa fuera de un Falso Yo, sufren de un corazón torcido, dejándolos a merced de su “envidia malsana”, y la envidia que puede desencadenar sus sentimientos de vulnerabilidad, vergüenza y odio a sí mismo en cualquier momento. Cualquiera de estos sentimientos puede resultar en herida narcisista, a la que el narcisista siempre reacciona a la ira. Con el fin de librarse de tales trastornos emocionales y recuperar su equilibrio, el narcisista se proyecta hacia afuera esos sentimientos intolerables en la persona de su envidia. Una vez que se convierte en el objeto de los narcisistas envidiarle usted está en serios problemas. Con el fin de mejorar su propia imagen de sí mismo que es probable que hacer una difamación en usted. Esto no es chisme inocente, más bien es un frotis campaigne intencional y premeditado de “proyección y manchas” que tiene por objeto que el calumniar con el fin de empañar su reputación y hacer que se sientan mejor consigo mismos. Tenga en cuenta, que son fríos, despiadados, e interesada, y por cierto, que no tomar prisioneros.

St. Paul dice: Sin autocontrol

Psicología dice:   Cuando hablamos del narcisista en relación con el “control”, nos encontramos con que se trata de una paradoja que es algo irónico. En verdad, la mayoría de la gente consideraría narcisistas ser “fanáticos del control”, cuando la realidad es que están constantemente bajo la amenaza de perder el autocontrol. Debido a alguna circunstancia en su infancia, el narcisista habría experimentado una pérdida de control que tendría un efecto devastador a su sentido de sí mismo. Con un pobre sentido de sí mismo que se dejan sentir muy inseguro en todas las áreas de la vida. Las consecuencias de la sensación tan fuera de control, es que los adultos buscan dominar todas y cada interacción que tienen, ya sea con un individuo o de un grupo, ya sea en el hogar, el lugar de trabajo, o en entornos sociales. Esta necesidad de controlar los hace sentir poderoso. Sin embargo, su poder no es “poder con”, sino “poder sobre”, y esto se convierte en su trampolín para verbales y abuso emocional en todas sus relaciones. Para el narcisista, el poder y el control van de la mano. Curiosamente, se ven a sí mismos como maestros de potencia y control, sin embargo, nada más lejos de la verdad. En realidad, el narcisista utiliza actos de control como una defensa importante contra todo lo que aparece en sus ojos hostiles. El control es sólo una de sus obsesivos múltiples adicciones en un sistema de energía organizada que utilizan para aislar a su frágil ego de herida narcisista, para contrarrestar su peculiaridad mental en su relación interpersonal con otros, y para protegerlos de sus constantes sentimientos de inadecuación y falta de valor.

A primera vista parece que el narcisista para el espectador desprevenido como si estuviera llena de auto-control; se presentan como carismático, educado, confidente, encantador y sociable. Sin embargo cada vez que el narcisista muestra un interés en alguien, no es tan inocente como parece a primera vista. Debido a su necesidad obsesiva de la atención, el narcisista está en la búsqueda constante para el suministro narcisista que se les antoja. Ellos son muy buenos en la fabricación en sí mismos, atractivo para los demás, que están dispuestos a invertir una gran cantidad de energía en el principio de cualquier relación para que la persona se siente seguro y protegido con ellos. Lo que la víctima inocente no se da cuenta es de que están siendo atraídos a convertirse en una fuente de alimentación que el narcisista puede controlar y manipular. Cuando esto se logra, el narcisista se siente facultada y en control de todo dentro de su esfera de influencia (es decir, el dónde, el cuándo, el por qué, etc).

St. Paul dice: aborrecedores de lo bueno

Psicología dice:   La mayor parte de la humanidad está motivada por el interés propio, sin embargo la mayoría se puede ejercer control de los impulsos debido a sus valores básicos personales. Los narcisistas, por otra parte parecen estar desconectados de sus sentimientos personales, por lo tanto, carece de un sistema de valores personales. Esto carece de un sistema de valores conduce también a una falta de integridad, empatía y conciencia social. Operando con un motor de impulso primario de interés auto, racionalizan que moralmente incorrecto son justificables donde la auto exaltación es el objetivo final. Quiebra de la obligación moral, su sentido grandioso de derecho es libre para concluir que el mundo les debe todo, y que las reglas que se aplican a todos los demás no se aplican a ellos. Son amantes de la buena, pero sólo cuando ese bien se aplica a ellos, porque son realmente verdaderos amadores de sí mismos. Se resienten “hacen benefactores”, ya que desencadenan su vergüenza. Por supuesto que va negar esto, incluso a sí mismos, ya que se jactan de que son morales, y los amantes del bien común. Su comportamiento maligno es un resultado directo de su “falta de lo bueno”, y que no tendrá conciencia moral acerca de mentir acerca de su supuesta naturaleza compasiva, justa y generosa, todo lo cual es un camuflaje engañosa.

St. Paul dice: Traidores

Psicología dice:  Un traidor es aquel que traiciona la confianza de los demás. Así que ¿de qué manera un narcisista traicionan la confianza? Los narcisistas no están interesados en relaciones auténticas, es por eso que traicionan a la gente constantemente. Sin embargo, sí que necesitan las personas para aumentar su ego frágil, es por eso que están siempre en la mirada hacia fuera para su suministro narcisista. Una vez que un narcisista identifica a una persona como su potencial de suministro, serán acechados como presas por el depredador. Una vez que comienza la caza, a continuación, todos los trucos de seducción se activará hasta que la persona es verdaderamente enganchado. Una vez que se engancha a una víctima que se ven como presa fácil para la explotación total. La primera fase se llama la “idealización de la etapa” inicial, el narcisista pone en su “mejor cara” con el fin de moldear a su víctima en una relación simbiótica con ellos como su suministro narcisista. Si su presa potencial es parte de un grupo, que se dirigen a ellos de tal manera hasta que logran separarlos de todos los amigos de protección. Durante un tiempo, el narcisista se ducha con atención en su intento de recoger todo el conocimiento acerca de ellos, su sistema de valores, su vulnerabilidad, sus intereses, sus necesidades y deseos. A continuación, fingir esos mismos intereses comunes de tal manera que la víctima inocente cree que han encontrado su alma gemela, alguien que los entiende perfectamente. Los errores víctima lo que está sucediendo en la relación como una amistad, en lugar de ser una víctima que se utiliza para proporcionar el narcisista con algo que les falta. Cuando el narcisista tiene lo que quieren, van a pasar a la fase Devaluación: Casi toda la noche el narcisista se convierte en decisiva frío e indiferente. Es un duro, no pueden parecen caídas de la víctima de gracia para hacer nada bien más; los narcisistas palabras de amor a su vez a la crítica, todo lo que la víctima intenta termina en un efecto negativo, y se encuentran devaluada a cada paso. Totalmente confundida, la víctima no tiene idea de lo que está sucediendo, y se vuelven cada vez más estresados, infeliz y deprimido con la situación. El narcisista “gaslighting comportamiento” ha llegado a su punto más alto, y despreciar a que su persona se ha convertido en la oferta (débil y indignamente inferior). Después de haber sido devorado, la utilidad de la víctima se agota, y el juego entra en la fase de descarte: Una vez que esto sucede, el ardor narcisista para el juego ha humedecido, en sus ojos que ya han ganado el concurso, y se acabó la diversión y se van a matar sin ningún remordimiento. En ese momento, el narcisista es totalmente indiferente a las necesidades o deseos de que la víctima puede tener, en efecto, ya no existen en su mente. No así para la víctima, se quedan confundidos y en carne viva por la emoción, y están dispuestos a encontrar soluciones con el fin de “corregir” la relación de morir. Es este comportamiento de salir a encontrar una víctima de uso, abuso, entonces eso hace que aniquilar a un traidor como el narcisista

San Pablo dice: Headstrong     

Psicología dice:   Una persona que es obstinada es uno que está determinado a tener su propia manera, y con frecuencia esto se logra a través de la obstinación y la terquedad. Headstrong tipos no son restringidos fácilmente; que son ingobernables, obstinado y terco. Los narcisistas son impulsados por este tipo de impulsividad, a pesar de que hacen todo lo posible para ocultar detrás de una fachada que les ayuda para que parezca que tienen un auto que se controlan y gestionan micro. La verdad es que su naturaleza testaruda está controlada ni bien gestionado. El narcisista vive en sus cabezas, y su atributo testarudo puede ser detectado en sus ojos magnéticos, que pueden ser seductora un minuto (cuando quieren salirse con la suya), o un monstruo que rabia la siguiente (cuando se sienten frustrados en alcanzar su objetivo ). Todos los narcisistas tienen una fascinación desmedida con ellos mismos, y esperan que esto también de su suministro narcisista. Por lo que cualquier acto de oposición en contra de ellos, ya sea real o imaginaria, es probable que ellos se vuelven violentos, obstinado, ingobernable, intratable, terco y rebelde, y vengativo.

San Pablo dice: altiva

Psicología dice:   Para ser altivos medios para actuar con arrogancia o el orgullo flagrante desdén. El narcisista muestra todas estas características en el que se consideran para ser mejores, más superior que los que les rodean. El narcisista altivo, básicamente, tiene una actitud general que les lleva a despreciar a otros, para verlos como inferiores, al hacerlo, se pusieron ellos por encima de todos los demás. Esto los pone en el centro del universo, con todo lo que gira alrededor de ellos. Tienen poca o ninguna preocupación por cualquier otra persona, prefiriendo vivir de acuerdo con sus propias reglas. Es ese orgullo que a menudo los hace bajar a la ley. Sin humildad de corazón el narcisista no tiene ninguna perspectiva apropiada más allá de sí mismo. Su soberbia da paso a la grandiosidad, una abrumadora necesidad de admiración y derecho, deterioro de la capacidad de tener empatía hacia los demás, y la falta de compromiso con los demás.

FUENTE:

http://narcissisticbehavior.net/what-does-the-bible-say-about-narcissistic-behaviour-2/