MOMENTOS DE LA CREACIÓN: DEDOS PARLOTEANTES

Salmos 27:8
“Mi corazón ha dicho de ti: «Buscad mi rostro». Tu rostro buscaré, Jehová…”

Los infantes a menudo se verán muy serios cuando parlotean, como si en realidad estuvieran diciendo algo de importancia.  La mayoría de nosotros hemos asumido que hacen esto porque ven a otros hablar y quieren meterse en la conversación.

babbling fingers

La clave del hecho de que hay mucho más en el habla que simples imitaciones llegó cuando los científicos descubrieron que los infantes pueden parlotear sin nunca realizar un solo sonido.  Los investigadores estudiaron a cinco infantes, dos de ellos eran sordos o tenían padres sordos.  En los hogares de sordos, la comunicación se establece a través del Lenguaje de Señas.

Los científicos encontraron que tanto los niños que escuchan y los sordos parlotean bajo el lenguaje utilizado en sus hogares.  Los infantes que escuchan producían sonidos, luego sílabas y eventualmente palabras.  Los infantes sordos hacían lo mismo con sus manos.  Al principio ellos harían sus señales de manos para las letras básicas y los números, ensartándolas sin significado.  Así como los infantes que oían empezaban a ofrecer una comunicación expresiva para su primer año de vida, las señales de los infantes sordos había alcanzado ese mismo punto para su primer cumpleaños.

Los investigadores se asombraron cuando se dieron cuenta de lo que esto significa.  Significa que el cerebro tiene algún tipo de habilidad unificada incorporada para el aprendizaje del lenguaje.  Esta conclusión va en contra de todo lo que dice la evolución acerca de quienes somos y qué hacemos los humanos.  Sin embargo, encaja perfectamente con la Biblia, cuando dice que el hombre y la mujer fueron creados para tener comunión y comunicación con su Creador.

Oración:
Señor, Tu eres la Palabra a través de la cual fui creado, la cual se hizo carne para mi salvación. Te pido que crees una profunda necesidad por Tu Palabra revelada dentro de la iglesia y en el mundo en general. Amén.
Notas:
Hands-on babbling. Science News, v. 139, Mar. 30, 1991. p. 205.

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APRECIAR LA BELLEZA DE LA TIERRA

Por Ruth Bancewicz

En mi lectura de literatura de la teología natural, me estoy encontrando a mí mismo con la pre- iluminación de científicos y teólogos. El Teólogo Jame Schaefer ha escrito sobre la apreciación de que un grupo de teólogos patrísticos y medievales mostraron para la belleza de la tierra. En su escrito expresan admiración, asombro, alegría y gozo en su estudio de la naturaleza.

“La diversidad de la belleza en el cielo y la tierra y el mar… las sombras oscuras de los bosques, el color y la fragancia de las flores, las innumerables especies diferentes de seres vivos de todos los tamaños y formas… el espectáculo poderoso del propio mar, su cambio de colores como prendas de vestir diferentes, ahora verde, con todos sus variados matices, ahora morado, ahora de color azul.

Agustín, La Ciudad de Dios

Para estos teólogos, el estudio cuidadoso de la creación de Dios es casi imprescindible. Es común para ellos (y los primeros científicos como Bacon y Pascal, que últimamente he leído en el libro de Nancy Frankenberry es ) para expresar el gran agradecimiento que son capaces de  leer en “el libro de Dios de la naturaleza”, a diferencia de los tontos que pasan todas estas delicias por alto.

Schaefer describe cinco formas de apreciar la creación:

  • Agradecimiento Afectivo  – simplemente deleitarse en lo que se ve.

  • Aprecio afectivo- cognitivo – una más profunda, el estudio científico de la naturaleza conduce a la alegría aún mayor para el espectador.

  • Apreciación cognitiva – pensar de modo más abstracto de la belleza de todo el universo interconectado.

  • Incomprensibilidad – siendo arrollado por la magnitud y complejidad del universo y todo en él.

  • La calidad sacramental del mundo físico – el mundo que Dios ha creado nos muestra la presencia de Dios y su carácter para nosotros.

Uno de mis favoritos entre los teólogos referido en el documento era un anónimo cisterciense que escribió extensamente acerca de la abadía donde vivió y sus alrededores. Era obvio que estaba muy contento con su vocación, y mostró una buena comprensión de la interrelación de los diferentes factores – del agua, clima, etc cultivos – casi una temprana ecología . El otro fue Alberto el Grande . maestro de Tomás de Aquino, que escribió sobre “la importancia de la observación y la experimentación en el campo y en el laboratorio de animales, plantas, metales y elementos inorgánicos. Llevó a cabo estudios de campo, y “legitimó el estudio del mundo natural como una ciencia dentro de la tradición cristiana”. Para él, la apreciación de la naturaleza tenía ambos aspectos, cognitivos y emocionales.

Que yo pudiese entrenar mis sentidos para apreciar el mundo más es obviamente no una idea nueva para un biólogo. Pero la conexión muy claramente definido de Schaefer entre la ciencia, una apreciación más intuitiva de la naturaleza, y la fe es muy interesante y relevante hoy, cuando gran parte del mundo se está perdiendo a la excavadora. Como Schaefer dice: “En la actualidad, se necesitan desesperadamente los contempladores sacramentales.”

¿CUÁL ES EL NOMBRE DE DIOS?

¿Cuál es el nombre de Dios? ¿Es Yahwéh, Jehová, Adonaí? ¿Dónde nace tanta confusión?

Nueva Versión  Internacional

(Jeremías 8:8) “¿Cómo se atreven a decir: ‘Somos sabios; la ley del Señor nos apoya, si la pluma engañosa de los escribas la ha falsificado?”

El creador de todas las cosas y fuente de la vida fue puesto bajo dudas de su condición de Dios y soberano  excelso. Un poderoso ángel (querubín) se alzó contra su propio creador y Dios y usurpó con mentiras capciosas pero muy bien presentadas, las cuales ponen en tela de juicio aún hoy en el ámbito celestial como en el terrestre por que señala al creador como un ser injusto y mentiroso y agregó también poniendo en tela de juicio a la creación inteligente perfecta diciendo que lo obedecían por solo beneficios personales y no por que lo amaran como Dios de amor y justicia..

La acusación a Dios presentada en el jardín de edén cuando engañó a Eva es solo la punta del Iceberg de toda una situación generada contra el Dios vivo y verdadero. Mucho antes de la creación de la primera pareja humana este ángel poderoso entra en rebeldía en su esencia misma pero no lo revela mientras pergeña como ponerla en práctica para arrastra tras de si al resto de la creación inteligente con voluntad propia de seleccionar o pensar.

Una vez llevada a cabo generó confusiones muy profundas tanto en el cielo como en la tierra. Entre las cosas que implementó fueron las religiones que por medio de doctrinas extraídas de la justicia y palabra de Dios la cuales son mezcladas subrepticiamente con criterios injustos pero que tienen apariencias de ser la palabra del creador y único Dios soberano.

(Génesis 4:26) “También Set tuvo un hijo, a quien llamó Enós. Desde entonces se comenzó a invocar el nombre del Señor.”

Set es el tercer hijo de Adán y Eva, como  muestra el registro el mal uso del nombre de Dios como justificación para los instrumentos de los demonios, las religiones, comenzó de manera muy temprana en la historia de la humanidad. Dios aún no había dado un nombre a su persona, todos lo reconocían como Dios, esa es la condición mas elevada que nadie puede alcanzar por lo tanto dirigirse al creador como Dios es suficiente y determinante. Pero la rebelión de este ángel querubín, genera sobre los humanos una cantidad de dioses de diversos nombres y poderes que cuando el hombre Moisés fue comisionado para llevar mensaje de Dios a su pueblo, Moisés le pregunta ¿y que les digo quien me envió? Esto se debía a que sobre la tierra los demonios se hacían adorar como dioses y tenían nombres específicos según su poder. (Éxodo 3:13) “Pero Moisés insistió: Supongamos que me presento ante los israelitas y les digo: El Dios de sus antepasados me ha enviado a ustedes. ¿Qué les respondo si me preguntan: ¿Y cómo se llama?”

De modo que el Dios vivo y verdadero, el soberano y fuente de la vida tuvo que darse a si mismo un nombre para ser identificado entre todos los dioses falsos impuesto por satanás el diablo sobre la creación inteligente en la tierra y parte del cielo mismo.En esa oportunidad Dios dijo:

(Éxodo 3:14) “Yo soy el que soy [2] respondió Dios a Moisés (YHWH). Y esto es lo que tienes que decirles a los israelitas: Yo soy me ha enviado a ustedes.

”(Éxodo 3:14)  —YO SOY EL QUE SOY (YHWH)  —respondió Dios a Moisés—. Y esto es lo que tienes que decirles a los israelitas: “YO SOY me ha enviado a vosotros.” (Biblia al día)

(Éxodo 3:14) “Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. (YHWH) Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me ha enviado a vosotros.” (Reina Valera Gómez)

(Éxodo 3:14) “Respondió ’Elohim a Moisés: Yo Soy el que Soy (YHWH). Y añadió: Así dirás a los hijos de Israel: Yo Soy me ha enviado a vosotros.” (Biblia Textual)

Este es el nombre que Moisés y Aarón dieron a los israelitas que residían en Egipto >>YO SOY (YHWH) << nos ha enviado el Dios de Abraham, Isaac y Jacob.

¿Qué entendieron los israelitas? Entendieron en esa oportunidad el mensaje:

“Yo soy” – el salvador. “Yo soy” – el Dios verdadero. “Yo soy” – el proveedor. “Yo soy” – el generador de vida. “Yo soy” – el soberano. “Yo soy” – el creador de todo lo que existe. “Yo soy” – la libertad. “Yo soy” – el Todopoderoso. “YHWH” –  Yo soy el que soy.

¿Cómo se pronuncia YHWH, y que significa?

El tetragrámaton se pronuncia Yahwéh en hebreo y significa “Yo soy el que estaré”  o “Yo soy el que soy “. Este es el nombre que Dios se Dios a si mismo. Es una manera de decir: “yo soy todo”, “yo soy el que existe sin que nadie me sustente”, “el que está y genera”, “soy la esencia de todo”.
¿Cómo nace el nombre Jehová, y que significa?

Jehová es el nombre con se dirigen a Dios ahora todas las religiones de la cristiandad. Los eruditos más reconocidos del mundo comenzaron desde hace varias décadas a advertir que este nombre dado a Dios no es el correcto, dice el Dr. Rotherham:

El Dr. J.B. Rotherham declara en el prefacio a su Biblia con respecto a Jehová: “Erróneamente escrito y pronunciado Jehová, que us meramente una combinación de el sagrado tetragrámaton, y las vocals de la palabra hebrea para Señor, sustituidas por los judíos para JHVH, por que ellos se limitaron de pronunciar El Nombre, debido a una mala concepción de dos citas, Ex. 20:7 y Le. 24:16…Para dar al nombre JHVH las vocals de la palabra para señor [Heb. Adonai], es como hacer un híbrido de como debería ser pronunciada la palabra Germano con las vocals de la palabra Protugal – viz., Gormuna.  La monstruosa combinación Jehová no es más Antigua que del 1520 d.c. aproximadamente.

También la enciclopedia británica hace esta misma importante declaración:

La Enciclopaedia Britannica (Micropedia vol. 10) dice:

“Yahweh – el nombre personal de el [El] de los israelitas… Los masoretas, judíos eruditos de la biblia durante la edad media, reemplazaron los signos vocals que tenían que aparecer encima o debajo de las consonants YHWH con los signos vocals de Adonai o de Elohim.  Así el artificial nombre Jehová (YeHoWaH) llegó a existir.  Aunque eruditos cristianos después del periodo del renacimiento y la reforma usaron el término Jehová para YHWH, en los siglos XIX y XX de Nuevo empezaron a usar la forma Yahweh, así esta pronunciación de el tetragrámaton nunca se perdió realmente.  Las transcripciones griegas indican que YHWH debería ser pronunciado Yahweh.”

En ningún lugar de los rollos hebreos se registra el nombre Jehová para Dios. Las religiones aseveran que es usado por el hecho de que el mas conocido el que la gente se acostumbró a escuchar.  De acuerdo  a los datos que ahora tenemos podemos comenzar a llegar a la razón y lógica de este importante asunto en referencia al nombre de nuestro padre, Dios y creador.

Mas detalles: Cronología de una mentira

Los judíos se habían prohibido pronunciar el nombre de Dios por que el hombre moral y espiritualmente enfermo (imperfecto) no puede pronunciar tan altísimo y excelso nombre, de manera que cualquiera que lo pronunciara le imponía la pena de muerte.

En la sinagogas donde se leía la Torah cuando aparecía en los pasajes el nombre de Dios los israelitas pronunciaban la palabra “Adonay” (aún hoy lo hacen) su significado en hebreo es “el señor” o “nuestro señor”.

El nombre de Dios Yahwéh los judíos no lo pronunciaban por ser altísimamente sagrado, es decir, si bien es el nombre altísimo del Dios Todopoderoso la superstición superaba la adoración a Dios requerida por el, por que si no se podía pronuncia Moisés y Aarón tampoco lo hubieran pronunciado. Lo que Dios si penaba es que su nombre no fuera usado de manera inadecuada.

(Éxodo 20:7) “No pronunciarás el nombre de Yahwéh, tu Dios, en vano; pues Yahwéh no dejará impune al que pronuncie en vano su nombre. (Serafín de Ausejo 1975)

Presten atención, YHWH no registra vocales. Pero ADONAY si tiene vocales. Una mente muy sutil y perversa genera influencia sobre hombres necios al servicio del ángel caído para que el nombre real de Dios tome otro significado. Interponiendo entre las consonantes del tetragrámaton YHWH y las vocales de la palabra ADONAY surge la palabra YAHOWAH  (JEHOVÁH). Esto es lo que afirmaba el Dr. J.B. Rotherham mencionado arriba.Esta deformación el nombre divino toma otro significado, veamos eso: Los nombres no son traducidos sino que transcriben con la misma fonética. Lo mismo sucede con el nombre de Dios, Yahwéh. Traducir los nombres puede suceder, aquellos que se pueden, se formen palabras desastrosas y hasta vergonzosas. Esto trajo aparejado que el significado del nombre de Dios ya no es el mismo que el se había impuesto para diferenciarse de los demonios que se hacen adorar. Veamos lo que la palabra Jehová significa.

En traducciones católicas antiguas comenzó aparecer el tetragrámaton deformado al mezclarlo con el latín. Se veía JHVH, había una “J” en lugar de la “Y”. Por otro lado los escribas israelitas cambiaron el punto que indicaba una  “a”  como primer vocal en el tetragrámaton por un punto que indicaba la vocal  “e”  con el fin de que aquel que leyera el hebreo no pronunciara por ignorancia el verdadero nombre de Dios, el cual según la tradición judía no se podía pronunciar. El resultado fue “Yeh”.

Ahora los traductores católicos ignorando esta pequeña trampita gramatical hebrea después de la “J” del latín ingresaron la “e”  el resultado fue “Jeh”.

Debemos entender que estos errores no son casualidad, detrás de estas acciones ignoradas por los hombres, hay una mente muy superior que tiene mucha influencia en los seres humanos que están apartados de Dios.

Ya vimos como comienzo del nombre de Dios “Yah” por acción deliberada u omisión, se remplazó con “Jeh”.  

Aleluya significa “alaben a Yah”. Observe que no dice “aleluyeh”

¡Aleluya es alaben a Yahwéh!

 ¿Que significa “hovah”?

El postfijo “hovah” es el No. 1943 del diccionario hebreo de Strong indica que tiene el significado de “desastre,  ruina – mal.”

El postfijo “hovah” es el No. 1942 en el diccionario hebreo de Strong indica que  tiene el significado de “calamidad, iniquidad, travesura, dañina (cosa), desobediencia, desobediente, asqueroso, cosa perversa, sustancia, muy perverso.”    

Brown, Driver, Brigg, Gesenius dicen del No. 1943, hovah: “ruin, desastre.”

Este nombre hibrido Jehová generado por el hombre influenciado por la maldad que gobierna este sistema no es el nombre del Dios vivo y verdadero, sino que cuando cualquier persona que menciona tal nombre al dirigirse al creador esta dialogando al mismísimo satanás el diablo. Parece increíble pero es la cruda y cruel verdad.

Nos dijimos a quien genera destrucción, desobediencia, desastres, ruinas, muerte, hambre, crímenes, y todo lo opuesto al amor y la justicia del Yahwéh Dios.

Es asombroso y desconcertante por que es el nombre que usamos constantemente bajo engaño, así como Eva fue engañada así también nosotros por que el nombre de Dios no fue, no es ni será por los siglos de los siglos Jehová. El nombre de nuestro padre, creador y Dios es Yahwéh.
El cuerpo gobernante de los testigos de Jehová reconoce que el nombre Jehová no es el correcto.

En su libro, Santifiquemos Su Nombre aceptan libremente en las paginas 16 y 18 que Yahweh es la mejor traducción del tetragrámaton. Este libro ya no está en circulación.

En el prólogo de la Traducción Interlineal de las Escrituras Griegas admiten que:

 “Mientras nos inclinamos a ver la pronunciación ‘Yahweh’ como la forma más correcta, nosotros hemos retenido la forma ‘Jehová’ porque es más familiar a las personas desde el siglo XIV.  Además preserva igualmente con otras formas, las cuatro letras de el tetragrámaton JHVH.”

(Jeremías 8:8) “¿Cómo se atreven a decir: ‘Somos sabios; la ley del Señor nos apoya, si la pluma engañosa de los escribas la ha falsificado?”

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Gustavo Moreira

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El Blog que destruye las mentiras de las religiones sin atacar a las personas, solo a las doctrinas de los líderes mentirosos que usan a Dios para provechos de sus corporaciones religiosas y personales. Por favor no confunda adoración a Dios con religión.


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“CUANDO VEO TUS CIELOS…”: LA NEBULOSA DEL ÁGUILA, COMO NUNCA HA SIDO VISTO ANTES

La Nebulosa del Águila, como nunca ha sido vista antes

 Salmos 8:3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste.4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites?

La Nebulosa del Águila, como nunca ha sido vista antes. En 1995, la imagen Pilares de la Creación de la Nebulosa del Águila, obtenida por el telescopio espacial Hubble, se convirtió en una de las imágenes icono del siglo XX. Dos telescopios espaciales de la ESA proporcionan ahora nuevos datos sobre esta enigmática región de formación estelar.

La Nebulosa del Águila está a 6.500 años luz, en la constelación Serpens. Contiene un cúmulo estelar joven caliente, NGC6611, visible con telescopios de aficionados, que esculpe e ilumina el gas y el polvo a su alrededor; genera así gigantescas formaciones huecas con aspecto de columna, de varios años luz de extensión cada una.

La imagen del Hubble sugería que en estos pilares se estaban formando nuevas estrellas, en concreto dentro de aglomeraciones de gas conocidas como EGG, siglas en inglés de Glóbulos Gaseosos en Evaporación. Pero el polvo presente en la región impedía al Hubble ver lo que ocurría, y comprobar que efectivamente los pilares albergan estrellas en formación.

Las nuevas imagines obtenidas ahora por el telescopio espacial Herschel, de la ESA, muestran en toda su amplitud los pilares y el gas y el polvo que los rodea. Las observaciones de Herschel, en longitudes de onda del infrarrojo lejano, permiten a los astrónomos ver el interior de las estructuras.

En paralelo, nuevas observaciones en rayos X obtenidas con el telescopio XMM-Newton, de la ESA, revelan la presencia de las jóvenes estrellas calientes responsables de esculpir los pilares.

Estos datos de ambos telescopio espaciales han sido además combinados con observaciones obtenidas con el telescopio VLT del Observatorio Austral Europeo (ESO), en Paranal (Chile), en el infrarrojo cercano; y en luz visible con el telescopio Max Planck Gesellschaft, de 2,2 metros de diámetro, situado en La Silla (Chile). El resultado es magnífico: imágenes de una belleza única, reveladoras de los procesos en marcha en está icónica región del cielo.

European Space Agency (ESA)

DIOS AÚN NO HA MUERTO

Por William Lane Craig 

“God Is Not Dead Yet.” Christianity Today. Julio, 2008, pp. 22-27. Traducido por Joel Naranjo

Se podría pensar de la reciente avalancha de best-sellers ateos que la creencia en Dios es intelectualmente indefendible en la actualidad para las personas racionales. Pero una mirada a los libros por Richard Dawkins, Sam Harris, y Christopher Hitchens, entre otros, revela rápidamente que el llamado Nuevo Ateísmo carece de músculo intelectual. Es felizmente ignorante de la revolución que ha tenido lugar en la filosofía angloamericana. Refleja el cientificismo de una generación pasada en lugar de la escena intelectual contemporánea.

El clímax cultural de aquella generación llegó el 8 de abril de 1966, cuando la revista Time publicó una historia principal cuya cubierta era completamente negra salvo tres palabras blasonadas en brillantes letras rojas: “¿Ha muerto Dios?”. La historia describía el movimiento de la “Muerte de Dios”, de moda en la teología norteamericana.

Pero para parafrasear a Mark Twain, las noticias del fallecimiento de Dios fueron prematuras. Puesto que, al mismo tiempo que los teólogos escribían el obituario de Dios, una nueva generación de jóvenes filósofos estaba redescubriendo su vitalidad.

Allá por los años cuarenta, muchos filósofos creían que el lenguage acerca Dios, dado que no es verificable por los cinco sentidos, carece de significado: es un verdadero sinsentido. Este verificacionismo finalmente colapsó, en parte, porque los filósofos comprendieron ¡que el verificacionismo mismo no puede ser verificado! El colapso del verificacionismo fue el evento filosófico más importante del siglo 20. Su caída implicó que los filósofos fueron una vez más libres de hacer frente a los problemas tradicionales de la filosofía que el verificacionismo había suprimido. Junto a este resurgimiento del interés en las preguntas filosóficas tradicionales vino algo totalmente inesperado: un renacimiento de la Filosofía Cristiana.

El punto de inflexión llegó, probablemente, en 1967, con la publicación de “Dios y Otras Mentes: Un Estudio de la Justificación Racional de Creencia en Dios” de Alvin Plantinga. Los pasos de Plantinga han sido seguidos por una multitud de filósofos cristianos, los cuales escriben en revistas académicas, participan en conferencias profesionales y publican con las mejores editoriales académicas. Como resultado, el rostro de la filosofía angloamericana se ha visto transformado. El ateísmo, si bien quizás todavía el punto de vista dominante en las universidades norteamericanas, es una filosofía en retirada.

En un reciente artículo, el filósofo de la Universidad de Western Michigan, Quentin Smith, lamenta lo que él llama “la desecularización de la academia que se ha desarrollado en los departamentos de filosofía desde finales de los años ’60”. Reclama de la pasividad de los naturalistas ante la ola de “teístas inteligentes y talentosos que han entrado en el mundo académico en la actualidad.” Smith concluye, “Dios no esta ‘muerto’ en la academia; volvió a la vida a fines de los 60s y está ahora vivo y bien en su última fortaleza académica, los departamentos de filosofía”.

El renacimiento de filosofía cristiana se ha visto acompañado por un resurgimiento del interés en la teología natural, aquella rama de la teología que busca demostrar la existencia de Dios aparte de la revelación divina. La meta de la teología natural es justificar una cosmovisión teísta en un sentido amplio, una que pueda ser común a cristianos, judíos, musulmanes, y deístas. Aún cuando pocos los llamarían pruebas concluyentes, todos los argumentos tradicionales para la existencia de Dios, por no mencionar otros argumentos nuevos y creativos, hallan en la actualidad defensores bien articulados.

Los Argumentos

Primero, démosle una rápida mirada a algunos de los argumentos actuales de teología natural. Los veremos de manera condensada. Esto tiene la ventaja de hacer la lógica de los argumentos muy clara. El esqueleto de los argumentos puede ser entonces rellenado de carne con una discusión más extensa. Una segunda pregunta crucial, ¿De que sirve un argumento racional en nuestra época supuestamente postmoderna?, será tratada en la próxima sección.

El Argumento Cosmológico. Versiones de este argumento son defendidas por Alexander Pruss, Timothy O’Connor, Stephen Davis, Robert Koons y Richard Swinburne, entre otros. Una formulación simple de este argumento es:

1. todo lo que existe tiene una explicación de para su existencia, sea en la necesidad de su propia naturaleza o en una causa externa.

2. si el universo tiene una explicación para su existencia, dicha explicación es Dios.

3. el universo existe.

4. por consiguiente, la explicación para la existencia del universo es Dios.

Este argumento es lógicamente válido, de modo que la única pregunta es acerca de la verdad de sus premisas. La premisa (3) es innegable para cualquier buscador sincero de la verdad, de modo que el problema se reduce a (1) y (2).

La premisa (1) parece bastante plausible. Imagine que va caminando por un bosque y descubre una esfera translúcida en el suelo. Usted encontraría bastante extraña la afirmación de que la esfera simplemente existe, inexplicablemente. Y aumentar el tamaño de la esfera, incluso hasta que llegue a ser co-extensiva con el cosmos, no ayudaría en nada para eliminar la necesidad de una explicación para su existencia.

La premisa (2) podría parecer polémica en un comienzo, pero es, de hecho, sinónima de la usual afirmación atea de que si Dios no existe, entonces no hay ninguna explicación para la existencia del universo. Además, (2) es bastante plausible por derecho propio. Esto porque una causa externa del universo debe existir más allá del espacio y el tiempo, y por consiguiente no puede ser física o material. Ahora, hay sólo dos tipos de cosas que calzan con esa descripción: Ya sea un objeto abstracto, como los números, o, de lo contrario, una mente inteligente. Pero los objetos abstractos son causalmente impotentes. Por ejemplo, el número 7 no puede causar nada. Por lo tanto, se sigue que que la explicación de la existencia del universo es una mente personal, externa y trascendente que creó el universo, que es lo que la mayoría de las personas tradicionalmente han querido decir con la palabra “Dios.”

El Argumento Cosmológico Kalam. Esta versión del argumento tiene una rica herencia islámica. Stuart Hackett, David Oderberg, Mark Nowacki, y yo hemos defendido el argumento kalam. Su formulación es simple:

1. todo lo que comienza a existir tiene una causa.

2. el universo comenzó a existir.

3. por consiguiente, el universo tiene una causa.

La premisa (1) ciertamente parece más plausible que su negación. La idea que las cosas pueden nacer a la existencia sin una causa es peor que la magia. No obstante, es notable cuántos no-teístas, bajo el peso de la evidencia en favor de la premisa (2), han negado (1) en lugar aceptar la conclusión del argumento.

Tradicionalmente, los ateos han negado (2), en favor de un universo eterno. Pero hay buenas razones, filosóficas y científicas, para dudar que el universo no tenga un comienzo. Filosóficamente, la idea de un pasado infinito parece absurda. Si el universo nunca tuviera un principio, entonces el número de eventos del pasado en la historia del universo es infinito. No sólo es ésta una idea muy paradójica, si no que hace surgir un problema: ¿Cómo el evento presente podría llegar alguna vez, si un número infinito de eventos anteriores tenían que ocurrir primero?

Es más, una notable serie de descubrimientos en astronomía y astrofísica durante el último siglo han inspirado nueva vida al argumento cosmológico kalam. En la actualidad tenemos evidencia bastante poderosa de que el universo no tiene un pasado eterno, sino que tuvo un comienzo absoluto hace aproximadamente 13.7 mil millones años en un evento cataclísmico conocido como el Big Bang.

El Big Bang es tan asombroso porque representa el origen del universo a partir de literalmente nada. Esto, dado que toda la materia y energía, e incluso el espacio físico y el tiempo llegaron a ser en el Big Bang. Si bien algunos cosmólogos han intentado desarrollar teorías alternativas con el objeto de evitar este principio absoluto, ninguna de estas teorías se ha impuesto en la comunidad científica. De hecho, en 2003, los cosmólogos Arvind Borde, Alan Guth, y Alexander Vilenkin fueron capaces de demostrar que cualquier universo que este, en promedio, en un estado de expansión cósmica no puede ser eterno hacia el pasado si no que debe tener un principio absoluto. Según Vilenkin, “Los cosmólogos ya no pueden esconderse tras la posibilidad de un universo con un pasado eterno. No hay ninguna salida, tienen que enfrentar el problema de un principio cósmico”. Se sigue, entonces, que debe haber una causa trascendente que produjo la existencia de universo, una causa que, como hemos visto, es plausiblemente eterna, no-espacial, inmaterial, y personal.

El Argumento de Teleológico. Los antiguos argumentos del diseño permanecen hoy tan robustos hoy como siempre, defendidos en varias formas por Robin Collins, John Leslie, Paul Davies, William Dembski, Michael Denton, y otros. Los partidarios del movimiento del Diseño Inteligente han continuado la tradición de buscar ejemplos de diseño en los sistemas biológicos. Pero la vanguardia de la discusión se enfoca en el notable y recientemente descubierto “ajuste fino” del cosmos para la vida. Este ajuste fino es de dos clases. Primero, cuando las leyes de la naturaleza se expresan como ecuaciones matemáticas, contienen ciertas constantes, tales como la constante gravitatoria. Los valores matemáticos de estas constantes no son determinados por las leyes de la naturaleza. Segundo, hay ciertas cantidades arbitrarias que son sólo parte de las condiciones iniciales del universo, por ejemplo, la cantidad de entropía presente en el universo.

Estas constantes y condiciones caen en un rango extremadamente estrecho de valores que posibilitan la vida. Si cualquiera de estas constantes o condiciones iniciales fuera alterado por menos que el ancho de un cabello, el equilibrio que hace posible la vida se destruiría, y la vida no existiría.

De acuerdo con esto, podemos argumentar:

1. El ajuste fino del universo se debe ya sea a la necesidad física, al azar o a al diseño.

2. no se debe a la necesidad física o al azar.

3. por consiguiente, se debe al diseño.

La premisa (1) simplemente las lista de opciones posibles para explicar el ajuste fino. La premisa importante es por consiguiente (2). La primera alternativa, la necesidad física, dice que las constantes y condiciones iniciales deben tener los valores que tienen. Esta alternativa tiene poco digno de consideración. Las leyes de la naturaleza son consistentes con una amplia gama de valores para las constantes y condiciones iniciales del universo. Por ejemplo, la candidata más prometedora para una teoría unificada de la física a la fecha, la teoría de las “supercuerdas” o “teoría M”, permite un paisaje cósmico de alrededor de 10500 posibles universos distintos gobernados por leyes naturales, y sólo una proporción infinitesimal de éstos es capaz de sostener vida.

En cuanto al azar, los teóricos contemporáneos reconocen cada vez más que las posibilidades contra el ajuste fino son simplemente insuperables a menos que uno este preparado para abrazar la especulativa hipótesis de que nuestro universo es solo un miembro de un conjunto infinito de universos aleatoriamente ordenados (alias, el multiverso). En este conjunto de mundos, cada mundo físicamente posible existe y, obviamente, nosotros podríamos observar sólo un universo dónde las constantes y condiciones iniciales sean consistentes con nuestra existencia. Es aquí donde el debate arrecia hoy por hoy. Físicos como Roger Penrose, de la Universidad de Oxford, presentan poderosos argumentos contra cualquier apelación a un multiverso como forma de explicar el ajuste fino.

El Argumento Moral. Varios eticistas, tales como Robert Adams, William Alston, Mark Linville, Paul Copan, John Hare, Stephen Evans, y otros han defendido teorías éticas de “Mandamiento Divino [“Divine command theories”], que apoyan varios argumentos morales para la existencia de Dios. Uno de dichos argumentos es el siguiente:

1. si Dios no existe, los valores y deberes morales objetivos no existen.

2. los valores y deberes morales objetivos existen.

3. por consiguiente, Dios existe.

Por valores y deberes objetivos quiero decir valores y deberes que son válidos y obligatorios independiente de la opinión humana. Muchos ateos y teístas por igual concuerdan con la premisa (1). Esto, porque dada una cosmovisión naturalista, los seres humanos no son más que animales, y un acto que nosotros consideraríamos asesinato, tortura, o violación, es natural y amoral en el reino animal. Aún más, si no hay nadie para ordenar o prohibir ciertas acciones, ¿cómo podemos nosotros estar sujetos a obligaciones o prohibiciones morales?

La premisa (2) podría parecer más disputable, pero probablemente será una sorpresa para la mayoría de los legos enterarse que (2) es ampliamente aceptada entre los filósofos. Porque cualquier argumento contra la objetividad de la moral tenderá a estar basado en premisas menos evidentes que la realidad de los valores morales mismos, tal como son aprehendidos en nuestra experiencia moral. La mayoría de los filósofos, por lo tanto, reconoce distinciones morales objetivas.

Los no teístas típicamente opondrán al argumento moral un dilema: ¿Algo es bueno porque Dios los quiere, o Dios lo quiere porque es bueno? La primera alternativa hace del bien y el mal algo arbitrario, mientras que la segunda hace al bien independiente de Dios. Afortunadamente, éste es un falso dilema. Los teístas tradicionalmente han optado por una tercera alternativa: Dios quiere algo porque Él es bueno. Es decir, lo que Platón llamó el Bien es la naturaleza moral del propio Dios. Dios es por naturaleza amoroso, benévolo, justo, y así. Él es el paradigma de la bondad. Por consiguiente, el Bien no es independiente de Dios. Es más, los mandamientos de Dios son una expresión necesaria de su naturaleza. Sus mandamientos para nosotros no son, por lo tanto, arbitrarios, sino un reflejo necesario de su carácter. Esto nos provee de un fundamento adecuado para afirmar la existencia de valores y deberes morales objetivos.

El Argumento Ontológico. El famoso argumento de Anselmo ha sido el reformulado y defendido por Alvin Plantinga, Robert Maydole, Brian Leftow, y otros. Dios, observa Anselmo, es por definición el más grande ser concebible. Si usted pudiera concebir algo más grande que Dios, entonces eso sería Dios. Así, Dios es el más grande ser concebible, un Ser Máximamente Grande. ¿Cómo sería tal ser? Debiese ser todo poderoso, lo sabría todo, sería perfectamente bueno, y existiría en todo mundo lógicamente posible. Pero entonces podemos argumentar:

1. es posible que un Ser Máximamente Grande (Dios) exista.

2. si es posible que un Ser Máximamente Grande exista, entonces un Ser Máximamente grande existe en algún mundo posible.

3. si un Ser Máximamente Grande existe en algún mundo posible, entonces existe en todos los mundos posibles.

4. si un Ser Máximamente Grande existe en todos los mundos posibles, entonces existe en el mundo real.

5. por consiguiente, un Ser Máximamente Grande existe en el mundo real.

6. por consiguiente, un Ser Máximamente Grande existe.

7. por consiguiente, Dios existe.

Ahora, puede ser una sorpresa descubrir que los pasos 2 al 7 de este argumento son relativamente poco controvertidos. La mayoría de los filósofos estaría de acuerdo que si la existencia de Dios es incluso posible, entonces Él debe existir. Así que la única pregunta es: ¿Es posible la existencia de Dios? El ateo tiene que sostener que es imposible que Dios exista. Tiene que decir que el concepto de Dios es incoherente, tal como el concepto de un soltero casado o de un círculo cuadrado. Pero el problema es que el concepto de Dios simplemente no parece ser incoherente en tal forma. La idea de un ser que es todo poderoso, que todo lo sabe, y que es perfectamente bueno existe en cada mundo posible parece perfectamente coherente. Y en tanto la existencia de Dios sea sólo posible, se sigue que Dios debe existir.

¿Por qué importa?

Por supuesto, hay réplicas y contra réplicas respecto a todos estos argumentos, y nadie imagina que se alcanzará un consenso general. De hecho, después de un período de pasividad, hay señales de que el gigante dormido del ateísmo ha despertado de su letargo dogmático y esta defendiéndose. J. Howard Sobel y Graham Oppy han escrito voluminosos libros académicos, críticos de los argumentos de teología natural, y Cambridge University Press publicó su “Companion to Atheism” el año pasado. No obstante, la misma presencia del debate en el mundo académico es en si misma señal de cuán saludable y vibrante es una cosmovisión teísta en la actualidad.

Sin embargo, aunque todo esto pueda ser así, algunos podrían pensar que el renacimiento de la teología natural en nuestro tiempo es meramente una gran cantidad de trabajo perdido. Porque ¿no vivimos en una cultura postmoderna en que el apelar a tales argumentos apologéticos ya no es efectivo? Los argumentos racionales en favor de la verdad del teísmo supuestamente ya no funcionan. Algunos cristianos aconsejan, por lo tanto, que debemos simplemente compartir nuestra narrativa e invitar a la gente a participar en ella.

Esta clase de pensamiento es culpable de un desastroso diagnóstico errado de la cultura contemporánea. La idea de que vivimos en una cultura postmoderna es un mito. De hecho, una cultura postmoderna es imposible; sería absolutamente invivible. La gente no es relativista respecto a temas de ciencia, ingeniería, y tecnología; más bien, es relativista y pluralista en materia de religión y ética. Pero, claro, eso no es postmodernismo; ¡eso es modernismo! Esto es simplemente verificacionismo de la vieja escuela, que sostenía que cualquier cosa que no se pueda probar con los cinco sentidos es cuestión de gusto personal. Vivimos en una cultura que sigue siendo profundamente modernista.

Por otra parte, ¿cómo hacer sentido de la popularidad del Nuevo Ateísmo? Dawkins y sus vástagos son indeleblemente modernistas e incluso cientificistas en su enfoque. En una lectura posmodernista de la cultura contemporánea, sus libros debieron haber caído como agua en una piedra. En cambio, la gente los consume ávidamente, convencidos de que las creencias religiosas son una tontería.

Visto bajo esa luz, ajustar nuestro evangelio a la cultura postmoderna es contraproducente. Al dejar de lado nuestras mejores armas de la lógica y la evidencia, aseguramos el triunfo de modernismo sobre nosotros. Si la iglesia adopta este curso de acción, las consecuencias para la próxima generación serán catastróficas. El Cristianismo se verá reducido a ser solo una voz más en una cacofonía de voces en competencia, cada una compartiendo su propia narrativa y ninguna encomendándose como la verdad objetiva sobre la realidad. Entretanto, el naturalismo científico continuará formando la visión de nuestra cultura acerca de cómo es realmente el mundo.

Una teología natural robusta bien puede ser necesaria para que el evangelio sea oído eficazmente en la sociedad Occidental de hoy. En general, la cultura Occidental es profundamente post cristiana. Es el fruto de la Ilustración, que introdujo en la cultura europea la levadura del secularismo, que ahora ha permeado la sociedad Occidental. Mientras que la mayoría de los pensadores originales de la Ilustración eran teístas, la mayoría de los intelectuales Occidentales hoy ya no consideran que el conocimiento teológico sea posible. Quién persiga la búsqueda de la razón firmemente finalmente será ateo o, cuando mucho, agnóstico.

Una comprensión adecuada de nuestra cultura es importante porque el evangelio nunca es oído de manera aislada. Siempre se oye en relación al trasfondo del entorno cultural actual. Alguien criado en un entorno cultural en que el cristianismo todavía es visto como una opción intelectualmente viable mostrará una apertura al evangelio. ¡Pero bien se le podría pedir al secularista que creyera en hadas o duendes como en Jesucristo!

Los cristianos que desprecian el valor de la teología natural porque “nadie viene a la fe por medio de argumentos intelectuales” son, por tanto trágicamente cortos de vista. Porque el valor de la teología natural se extiende mucho más allá de mis contactos evangelísticos inmediatos. Es la tarea más amplia de la apologética cristiana, incluyendo la teología natural, ayudar a crear y sostener un entorno cultural en que el evangelio pueda ser visto como una opción intelectualmente viable para los hombres y mujeres reflexivos. Le da a la gente el permiso intelectual para creer cuando sus corazones sean conmovidos. En tanto más nos adentremos en el siglo XXI, anticipo que la teología natural se volverá crecientemente relevante y vital como preparación para que la gente reciba el evangelio.