DIEZMAR O NO DIEZMAR: ESA ES LA PREGUNTA

Por Carlos Xavier

El sistema del diezmo fue dado a Israel bajo la Ley de Moisés. En el Antiguo Testamento hay 2 diezmos, el diezmo de productos y de mantener las fiestas [Deu 14: 22-26].  

Los diezmos de Israel eran de carácter agrícola y no financiero. 

“La práctica antigua de dar un diezmo fue antes de la Ley de Moisés (Gen 14:20; 28:22; cp. Lev 27: 30-33) y existía en otras culturas antiguas…En los tiempos del NT, Judíos le daban el diezmo a los levitas, así como el diezmo para una fiesta.” NLT, ESV Biblias de Estudio 

Pablo ciertamente no enseñó el diezmo ya que le dijo a los corintios que había trabajado gratis para ellos—y hacia tiendas de noche [Hech 18: 1-3; 1Cor 9: 12-15; 2Tes 3: 7-8]. Además, Pablo defiende el “dar según lo que haya decidido en su corazón” [2Cor 9: 7]. 

En nuestro ministerio hemos sido fundados por las generosas donaciones de cualquiera que desea apoyar nuestros esfuerzos para la verdad. Nuestra iglesia no sigue ningún sistema de diezmo, pero a veces si aceptamos ofrendas.  

El punto es que la iglesia cristiana no está bajo el sistema del Antiguo Testamento del diezmo. De lo contrario,

  • ¿por qué Pablo dice “dar según lo que haya decidido en su corazón”?

  • ¿por qué la opinión de Pablo es de dar y está ausente el concepto o la palabra “diezmo” en sus escrituras?

  • ¿Cómo es que Pablo claramente no les enseña a los corintios a diezmar?

Además, los diezmos fueron dados en el Antiguo Testamento a los levitas y sacerdotes [Num 18:19-21][1]. ¿Quiénes son los sacerdotes en el Nuevo Testamento? ¡Toda la iglesia…no los pastores! Así que, si vamos a diezmar, ¡sería al uno a otro!

 

“En ninguna parte del NT exigen a los cristianos a diezmar…el vocabulario de Pablo sugiere que dar es voluntario y no hay ningún porcentaje establecido.” Diccionario Bíblico

“El plan del Nuevo Testamento de dar es 1 Cor 16: 1-4; 2 Cor 9:7-9.” Fausset Diccionario Bíblico


[1] Num. 18:25-32: El diezmo del diezmo. Los levitas tenían que dar una décima parte de sus ingresos a los sacerdotes. En efecto, como representantes de Dios los sacerdotes recibían el mejor diezmo de los diezmos (vv. 29-30; cf. Lev. 22:18-25; Mal. 1:6-14; 3:6-10). ESV

LA DIVISIÓN DEL PROGRAMA DE LA RESURRECCIÓN


Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida. Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia (1 Co.15:22-24).

No cabe la menor duda, por la vasta evidencia presentada en las Escrituras, de que habrá una clara división en el programa de la resurrección. La locución -cada uno en su debido orden-, en sí, nos muestra varios acontecimientos por separado. El orden de estos acontecimientos, de acuerdo a los textos de arriba, da inicio con las -primicias-, que es el Señor Jesucristo, como lo mejor de la cosecha presentada, y que designa, como ejemplo, el excelente, digno y abundante fruto que le seguirá después de su resurrección, fruto que estará compuesto o integrado por todos los resucitados suyos en su segunda venida. El término -luego-, en este caso, el primero que aparece, es una palabra griega (epeita) que separa el tiempo, que no se encuentra definido en la Biblia, entre la resurrección de Cristo y -los que son de Cristo- (hoi tou Christou) en su venida.

Algunos expositores en el verso 24, donde dice -luego el fin-, consideran que es muy razonable y válido adicionar -al fin de la resurrección-, comprendiéndose en esta situación que Pablo se está refiriendo a la conclusión del cumplimiento del programa de la resurrección, tanto de justos como de injustos, y que termina precisamente con la resurrección de los últimos nombrados.

Aunque no se menciona en el verso 24 como -la resurrección de los incrédulos para su condenación-, creemos que Pablo trata de decirnos que la resurrección de los muertos en Cristo (1 Ts, cap 4) irá seguida con el fin del siglo presente, de la era actual, sin el suceso de la resurrección de los rebeldes que se llevará a cabo en realidad hasta el final de la era milenaria y terrenal (Ap. cap. 20).

Es importante aclarar que los -todos- que en Adán han muerto (1 Co. 15:22), no son los -todos- que en Cristo serán vivificados. 1 Co. 15:22 se enseña que, mientras todos los que están en Adán mueren, la resurrección mostrada aquí compete exclusivamente para los que están en Cristo (…en Cristo todos serán vivificados); los malvados se hallan categóricamente excluidos. -Luego el fin-, indicaría, entonces, la culminación del programa de la resurrección hasta el final de la era milenaria y no de la presente época. Como Adán es la Cabeza de la raza humana, al caer este en pecado, la muerte se hizo un mal natural y necesario en todos los hombres en general. Ahora, teniéndose en cuenta que Cristo es la Cabeza espiritual de -todos- los que son salvos en su nombre, éstos son los que por conclusión habrán de ser -vivificados-. No hay ningún indicio o sugerencia de una resurrección universal, en un solo tiempo, único, en los versos estudiados. El pensarse que los inconversos puedan estar en Cristo, resulta una aseveración lo bastante ridícula y calumniadora cuando es analizada por el infalible Ojo de las Escrituras. La condición es: solamente los que hayan experimentado el Nuevo Nacimiento serán -vivificados- en Cristo en su Parusía.

El segundo -todos- (pantes, todos serán vivificados) es coextensivo como el primer -todos- (pantes, en Adán todos mueren), es decir, el -todos- es universal para cada caso, es su esencia correspondiente y asilada. No es congruente determinar una resurrección general, en un solo evento. La palabra que haría viable tal cosa sería, si fuese aplicada, egeriresthai. -Todos serán vivificados- posee una connotación clara y cerrada con la salvación de los creyentes. Los incrédulos no se encuentran nominados en este aspecto. Pablo atrae la atención de los creyentes en Cristo como las -primicias- de los muertos que han creído en el Señor y Mesías. Cristo es las -primicias- (aparche) de los creyentes genuinos, y no de otros, es decir, de los no creyentes o incrédulos. Esto hace una diferencia abismal entre el primer -todos- del segundo.

Todos los que serán vivificados en Cristo, incluye los santos de la dispensación antigua como los de la actual. Los rebeldes estarán reservados para ser resucitados en el futuro para su aniquilación eterna en el Lago de Fuego que arde con Azufre, después de terminar el reinado milenario de Cristo, como la Biblia lo establece sin confusas complicaciones:

Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión…(Ap.20:7).

Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego (Ap.20:11-15).

Los dejamos con palabras de dos expositores bíblicos que hablan con gran acierto al respecto:

Quizás San Pablo estuviese pensando en un tercer…(togama, orden), aquellos que no son de Cristo, que serían levantados de los muertos en un tiempo antes del fin. Pero a lo largo del pasaje, los incrédulos y los malos están completamente en el trasfondo, si acaso se los toma en cuenta.

El contexto nos habla de resurrección, y se refiere a la resurrección final según un número de comentaristas. Con estos últimos estamos de acuerdo. El apóstol ha mostrado que habrá varias etapas de la resurrección de los muertos. Primero, Cristo, las primicias; segundo los que son de Cristo, en su venida; tercero, la resurrección final de todos los incrédulos.

Dios les bendiga siempre.

Referencias:

Eventos del Porvenir, de J. Dwigth Pentecost.

Reina Valera Versión 1960.

LAS DOS PRIMERAS REVISTAS “FOCUS ON THE KINGDOM” EN ESPAÑOL

La Revista “Foco en el Reino” del erudito británico Sir. Anthony F. Buzzard, trata exclusivamente de dos temas importantes: el unitarismo bíblico y el evangelio del Reino. No se la pierdan.       

                                                                        

Enero2010 Revista Enfoque en el Reino.pdf

Última actualización de lucho8922 – 6:59

Febrero2010 Revista Enfoque en el Reino.pdf

Última actualización de lucho8922 – 7:00

Los próximos números los podrán encontrar en el siguiente enlace:

http://focusonthekingdom.org/magazine.htm

¿POR QUÉ NO TENEMOS APÓSTOLES HOY EN DÍA?

Por Carlos Xavier

“No sigo interpretaciones de hombres—ahora, déjame darte mi interpretación.”

1. Los apóstoles no establecieron ninguna sucesión apostólica.

Timoteo era sólo un delegado apostólico [mensajero, misionero itinerario].

2. Un apóstol tiene que haber visto a Jesús.

Según 1 Cor 9.1; 15.5-9, Pablo fue el último a quien Jesús se le apareció [Hech 9.3-6; Gal 1.15-16].

·         1 Cor. 15:8: “por ultimo.” Esta frase pachorrada entre vv. 7 y 9 sugiere que Pablo pensaba que no habrían más apóstoles designados como tal después de él. ESV Biblia de Estudio

3. Tienen que tener las señales “distintivas de un apóstol” (2Cor 12:12).

·         señales, prodigios y milagros. Una triple descripción de actos milagrosos que acompañaban y acreditaban el ministerio de un apóstol (cf. Rom. 15:18-19). ESV

4. El canon de las Escrituras esta completo y, por analogía con el Antiguo Testamento, no hubo más profetas después de Malaquías—cuando el canon del Antiguo Testamento fue terminado.

Efe 2.20: “el fundamento (o cimiento) puesto por los apóstoles y profetas” (cf. Ro 15.20; 1 Co 3.10).

·         Algunos piensan que eran “fundamentales” por que proclamaban las palabras de Dios, y algunas de sus palabras se convirtieron en los libros del NT. Ya que un “fundamento” se establece solo una vez (ej., al comienzo de la iglesia) no hay más apóstoles o profetas hoy, pero la función de pronunciar las palabras de Dios ha sido reemplazada por los escritos bíblicos, cual es el fundamento de hoy. ESV

·         Aquí, “profetas” parecen ser profetas del NT, no los del Antiguo Testamento (véase 3:5, 4:11; también 1Cor 12:10, 28-29; 14:1-5, 22-24, 29-32, 39; cp. Hech 13:1, 19:6, 21:9, 10). En ambos AT y NT, los profetas no solo predicen el futuro, pero también son autorizados para hablar un mensaje de Dios (cf. 1 Cor 12:10).

Es cierto que en el NT hay apóstoles al nivel secundario y no al nivel de los 12 o de Pablo.

Estudio de Palabras:

  • Apóstol: Los apóstoles fueron específicamente llamados por Cristo (Mateo 10:1-7; Hechos 1:24-26; Gal. 1:1) y habían visto al Jesús resucitado (Hechos 1:22, 1 Cor. 9:1; 15:7-9). establecieron y gobernaron toda la iglesia, bajo Jesucristo, y tenían autoridad para hablar y escribir las palabras de Dios, igual que la autoridad de las Escrituras del Antiguo Testamento (1 Cor. 14:37, 2 Cor. 13:3; Gal 1. :8-9, 1 Tes. 2:13, 4:15, 2 Ped. 3:2, 15-16).

Pablo fue llamado a ser un apóstol, cuando Jesús se le apareció en el camino de Damasco (Hechos 9, 22, 26 y 1 Cor. 9:1; 15:8-9; Gal. 1:13-17), y la manera especial en que Pablo nació a la fe cristiana, o bien a que su conversión tuvo lugar “fuera de tiempo” [“como un abortivo”] respecto de los demás apóstoles, lo llevó a la conclusión de que no habrían mas apóstoles elegidos después de él (1 Cor. 15:8). ESV

“La palabra tiene también una referencia más amplia. En Hech14:4, 14 se usa de Bernabé además de acerca de Pablo; en Rom 16:7 de Andrónico y de Junias. En 2Co 8:23 se menciona a dos hermanos anónimos como «mensajeros (esto es, “apóstoles”) de las iglesias»; en Fil 2:25 se menciona a Epafrodito como «vuestro mensajero». Se usa en 1Tes 2:6 de Pablo, Silas y Timoteo, para definir la relación de ellos con Cristo»” Diccionario NT, Vine.

Rom 16.7: “muy estimados entre los apóstoles”:

  • “llamados apóstoles, en el sentido amplio de la palabra, que se aplicaba a varios personajes de la primera generación de cristianos.” RV 1995

  • “Algunos traductores interpretan el pasaje [como] ‘mensajeros’ de las iglesias (como lo hace en 2 Cor. 8:23; Fil. 2:25; también Juan 13:16) en lugar de ‘apóstoles’ en el sentido técnico de Pedro y Pablo. En este caso, el término remite a Andrónico y Junias como misioneros itinerantes… ESV

Pero todo es tan confuso hoy en día y hay tantas afirmaciones falsas, de que es mejor evitar el título.

EL PORQUÉ EL TEMA CENTRAL DE LA BIBLIA ES EL REINO DE DIOS Y NO OTRO

¿Cuál es el tema central de la Biblia? Para responder a esta pregunta, debemos considerar que es más fundamental: ¿Tiene la Biblia un tema central? Para que la Biblia sea verdaderamente un libro, la respuesta debe ser afirmativa. Ciertamente, esta es la respuesta de los cristianos de todas las tierras, las lenguas y las culturas que, durante casi 2000 años, han confesado que la Biblia es una revelación unificada de Dios. La Biblia misma confirma este testimonio. Aunque escrito por más de 40 autores diferentes durante un período de alrededor de 1500 años, la Biblia presenta una visión del mundo integrada en sus doctrinas de Dios, el hombre, la ley, la historia, y la salvación. La armonía de la enseñanza bíblica es aún más maravillosa, ya que representa un crecimiento orgánico de revelación en la histórica relación de alianza de Dios con su pueblo desde la creación original hasta el fin del mundo.

Los cristianos de todas las edades han confesado la unidad del mensaje bíblico, pero no todos han encontrado la unidad de la Biblia en los mismos temas. Algunos, por ejemplo, han sugerido la idea de la redención. Ahora la historia bíblica es sin duda el desarrollo de un drama de redención. La Biblia nos dice cómo el hombre cayó en pecado y cómo Dios en Su gracia lo salvó (Gn 3:1-15). Nos dice el gran amor de Dios por los hombres en pecado, y la muerte de Jesús para redimir al hombre (Juan 3:16). La Biblia nos enseña que el Espíritu Santo fue enviado al mundo para aplicar la obra redentora de Jesús por el hombre (Rm 8:1-14). En el punto culminante de la historia, vamos a ver el mundo redimido y la plena manifestación de la gloria de Dios (1 Cr. 15:22-28).

La redención es sin duda uno de los grandes temas de la Biblia. Pero la redención no parece ser un tema lo suficientemente amplio para incluir a todos los otros temas. Para ser específicos, no parece lo suficientemente amplio como para incluir temas como la creación, que se produce antes de que haya necesidad de redención y parece ser más importante en la Biblia que sólo la información de fondo para la redención. Sería difícil con un tema central tan estrecho como la redención, para encontrar un lugar adecuado para otros temas, tales como los ángeles, Satanás, los ángeles caídos, el infierno, y así sucesivamente.

Otros han sugerido que el tema central de la Biblia es Cristo mismo. Esto debe ser cierto en un sentido porque Cristo es la razón del mundo y el Verbo de Dios (Juan 1:1-3). Desde la caída a la consumación de la redención, el mensaje de la Biblia se centra en la persona de Cristo como el Salvador del mundo. Él es prefigurado en los tipos, y predicho en la profecía (Lucas 24:25-27). Cualquiera que sea la respuesta que se da a la cuestión del tema principal de la Biblia, Cristo debe ser una parte de la respuesta. Pero, ¿es posible encontrar una respuesta que es más concreta? ¿En qué sentido debemos pensar en Cristo como el centro?

La idea del pacto también sugerido como el tema más importante en la Biblia. Una vez más, el pacto es definitivamente un tema principal. La Biblia cuenta la historia de los pactos de Dios con Adán y Cristo (Rm 5:12 y ss.). Nos dice cómo Adán rompió el pacto y trajo a la raza humana, que él representaba, en el pecado y el juicio. A Noé, Abraham, Moisés y David fueron les fueron dadas todas las promesas del pacto que representaban una renovación de la alianza con Adán y la promesa de un mejor pacto por venir. Ese mejor pacto, por supuesto, es el nuevo pacto en Cristo. Llegó a ser nuestro nuevo representante, para tener éxito donde Adán había fracasado. Por su muerte en la cruz, El nos redimió del pecado y de la sentencia – la maldición de Adán. En Su resurrección, se nos da la vida. Así, desde la creación a la redención, el mensaje bíblico es todo pacto.

Como la redención, el pacto es definitivamente un tema unificador de la Biblia, pero también parece ser insuficiente para reunir a toda la gama de la revelación bíblica. Por sí misma, la idea del pacto tiende a ser abstracta y difícil de definir. Lo que se necesita es un tema que sea suficientemente amplio para abarcar todas las ideas bíblicas más importantes, un tema que incluya la redención, que da el honor propio de Cristo como el Señor y Salvador, y también haga justicia a la centralidad de la idea de pacto.

Ese tema es el reino de Dios. En el reino de Dios, todos los demás temas importantes sugeridos son incluidos y se les da un lugar adecuado. Además, el reino de Dios incluye otros temas importantes para nuestra comprensión de la Biblia, como la creación, la enseñanza bíblica acerca de los ángeles y demonios, la doctrina del juicio final y el castigo eterno. Cristo mismo sigue siendo un tema central de la Biblia, porque como el Rey, Él es el centro del reino, su esencia misma. La redención como un tema central es entendida como el drama de la restauración del Reino a su propósito original. Porque después de que Dios creó Su reino, el hombre lo condujo en el pecado por la rebelión del pacto.

Además, el tema de la alianza tiene su lugar apropiado cuando se reconoce que el pacto es la constitución del reino, la definición de la relación del Rey de los Cielos a su pueblo. En la historia bíblica, el reino y el pacto son casi sinónimos y, al menos, concepciones mutuamente dependientes. El pacto define y establece el reino, el reino en su esencia es una relación de pacto ampliado.

Génesis comienza con la creación del reinado de Dios y la rebelión del hombre bajo Satanás. El resto de la Biblia nos dice cómo Dios restaura el reino para sí mismo y lleva al hombre de nuevo en la posición de la gloria del reino que Dios originalmente diseñó para él. La historia es la historia de la guerra de Dios contra Satanás. Dios vence a Satanás y reconstruye su reino a través de Cristo, llevando a cabo Su propósito original de la creación.

El Evangelio que Cristo predicó era el Evangelio del Reino de Dios: “Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en sus sinagogas, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo” (Mt. 4:23; cf. 9:35, 4:17, 5:3, 10; 6:33, 10:7; 12:28; 13:11 y ss.; 16:19, 28; 18:3 — 4, 19:14, 21:43, 24:14, 25:34). Pablo, el gran apóstol, predicó el mensaje del reino: “Y habitó Pablo dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían, predicando el reino de Dios, y la enseñanza de las cosas que se refieren al Señor Jesucristo, con toda confianza, sin que nadie le prohibiese” (etc. 28:30-31, cf. 14:22, 19:8; 20:25; 28:23). El último libro de la Biblia, celebra el establecimiento del reino eterno de Dios: “El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, diciendo: El reino de este mundo se convertirá en el reino de nuestro Señor y de su Cristo, y él reinará por los siglos de los siglos “(Apocalipsis 11:15; cf. 1:9, 12:10). El final del libro del Apocalipsis describe la nueva Jerusalén, la ciudad celestial, el cumplimiento del propósito de Dios para la creación y la manifestación final del reino de Dios (Ap 21-22).

Cristo como la cabeza de la nueva alianza introduce el reino de Dios, el cumplimiento de las promesas hechas a Abraham y David, el cumplimiento de todo lo que Dios había diseñado para el hombre en la creación original. El intento de Satanás para destruir el reino es vencido por el Mesías que salva al mundo y establece el reino eterno.

Así pues, el reino de Dios del pacto es el tema central de la revelación bíblica. Todos los otros temas centrales sugeridos son naturalmente incluidos dentro de éste, porque el pacto es la constitución del Reino, Cristo es el rey, y la redención es obra de Dios de restaurar el reino para que el hombre, como vicerregente de Dios, pueda cumplir su propósito original.

http://www.contra-mundum.org/castellano/smith/tema.html

LA MALDAD Y LAS CATÁSTROFES IRÁN EN AUMENTO HASTA EL REGRESO DE JESUCRISTO

3Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?4Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. 5Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. 6Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.7Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. 8Y todo esto será principio de dolores.9Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. 10Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. 11Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; 12y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. 13Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.

Marcos 13:8: Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá terremotos en muchos lugares, y habrá hambres y alborotos; principios de DOLORES son estos.

 Lucas 21:25: Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra ANGUSTIA de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas.


“SED, PUES, VOSOTROS PERFECTOS” (GR. “TELEIOS”) (MATEO 5:48)

¿QUÉ ES SER “PERFECTO” EN LA BIBLIA? ¿PODEMOS SER REALMENTE PERFECTOS HOY?

TRADUCCIONES DE “TELEIOS” Y “TELIOO”:

Veamos cómo seis traducciones del NT han traducido TELEIOS (un adjetivo) y TELIOO (un verbo).

1. La Versión American Standard-hombre perfecto, completo, edad, adulto.

2. La Versión King James—- perfecto

3. La versión Reina Valera—–perfecto, maduro

4. La Nueva Versión Estándar Americana—-completo

5. Versión Moderna Phillips en Inglés—-completo

6. La Nueva Biblia en Inglés—totalidad, adulto, todo el camino.

Varias traducciones sobre TELIOO-consagrar, terminar, cumplir, hacer perfecto.

DEFINICIONES:

Ahora vamos a ver lo que cuatro lexicógrafos griegos tienen que decir.

l. Thayer-“… traído a su final, acabado, nada falta; perfecto…, de los hombres, plena madurez, adulto, maduro …

“El verbo:”

1. Llevar a cabo completamente, llevar a su fin.

2. es decir, añadir lo que está aún deseado a fin de hacer una cosa completa.

3. Llevar a la meta propuesta…

2. Vincent- (I Cor. 2:6): “… aquellos que están plenamente crecidos… véase Ef. 4:13 cuando un hombre perfecto es contrastado con los niños… también I Cor. 14:20: donde la palabra hombres es lit. perfecto…” 

3. Barclay- “teleios” tiene un sentido físico, que describe un animal o una persona que está completamente desarrollado y que ha alcanzado la altura del desarrollo físico. También tiene un sentido mental. Describe una persona que ha progresado más allá de la instrucción elemental y ahora es un estudiante maduro. Este es el sentido que usa Pablo en I Cor. 2:6 … ” 

4. Vine-“… Se utiliza 1. De las personas, (a) en primer lugar del desarrollo físico, pero también (b) de la bondad sin referencia a la madurez … una madurez espiritual o plenitud, Mateo. 19:21. 2. de las cosas, completo o perfecto, Rom. 12:2 y I Corintios, 13:10 … ” 

NOTA: Nuestra palabra teleios no significa perfecto en el sentido de no estar equivocados o sin defecto.

Todos los cristianos estamos llamados a ser ahora PERFECTOS, es decir,  hijos de Dios maduros y no simplemente niños tomando leche toda la vida. El creyente no podrá heredar el reino si no es perfecto espiritualmente. Con esto no nos referimos a estar sin errores o defectillos, pues aún somos humanos y mortales. Pero sí debemos preocuparnos de ser maduros, a la estatura de Cristo. Cristo es el modelo perfecto de las virtudes morales y espirituales que debemos imitar. Le invitamos a leer el artículo sobre la salvación, en el siguiente link:

https://apologista.wordpress.com/2010/02/24/%c2%bfes-posible-realmente-saber-si-uno-es-salvo-%c2%a1pues-no%e2%80%a6-aun/

Otros pasajes que hablan de la perfección:

Número 32:11: No verán los varones que subieron de Egipto de veinte años arriba, la tierra que prometí con juramento a Abraham, Isaac y Jacob, por cuanto no fueron PERFECTOS en pos de mí;

Proverbios 28:10: El que hace errar a los rectos por el mal camino,  El caerá en su misma fosa; Mas los PERFECTOS heredarán el bien.

Juan 17:23: Yo en ellos, y tú en mí, para que sean PERFECTOS en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.

Colosenses 4:12: Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, PERFECTOS y completos en todo lo que Dios quiere.
 

Hebreos 12:23: a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos PERFECTOS

 Santiago 1:4: Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis PERFECTOS y cabales, sin que os falte cosa alguna.

TERREMOTO SACUDE CHILE: MÁS DE 700 MUERTOS

El gobierno de Chile dijo que el sismo de 8,8 grados en la escala de Richter que sacudió hoy el centro-sur del país ha dejado hasta el momento 700 muertos. [Actualización: Elevan a 700 el número de muertos tras terremoto en Chile. Seguramente habrá muchas actualizaciones más. Entonces si deseas mantenerte al tanto de las noticias más recientes sobre el terremoto de Chile, puedes acudir a la herramienta “Latest” de Google.]

El terremoto, de un minuto de duración, tuvo el epicentro en la región del Bío-Bío, a unos 91 kilómetros de la ciudad de Concepción, según informes del Servicio geológico de Estados Unidos (USGS, por su sigla en inglés)

“Quiero llamar a la tranquilidad”, expresó la presidenta Michelle Bachelet, quien convocó a un comité de emergencia.

“Hay una enorme cantidad de daño que no sabemos su exacta dimensión, que está siendo evaluado”, agregó.

La mandataria manifestó que “hubo una ola de grandes proporciones en la isla de Juan Fernández (…) lo que se tiene de información es que avanzó al pueblo pero no tenemos aún datos de víctimas y daños”.

Tan pronto como se registró el sismo se emitió un alerta de tsunami para las áreas costeras de Chile, Ecuador y Perú luego extendido a Colombia, Panamá y Costa Rica.

EL TEMA DE LA BIBLIA – EL REINO DE DIOS

Por Tom L. Ballinger

El tema de la Biblia, sin duda, es el Reino de Dios. Esto se dice en el pleno reconocimiento del hecho de que Jesucristo es la persona principal del libro. Es cierto que todos los puntos de la Escritura es para el Señor Jesucristo. Algunas de las referencias son muy sutiles, y otras son muy evidentes. Él es la persona principal, el personaje principal, por favor. A pesar de estos hechos, el tema principal de la Palabra de Dios, desde el Génesis hasta el Apocalipsis es el Reino de Dios.

Cualquier libro que tiene sentido que transmite una idea debe tener una idea principal, una visión, una premisa, una historia que contar. Algunos piensan que la Biblia es un libro confuso. Y muchos guías religiosos tienen un problema, y es que ellos mismos no han logrado encontrar el tema central de la Biblia que es el Reino de Dios.

El término actual, el “Reino de Dios,” no se encuentra en el Antiguo Testamento, pero sí, “el reino de Yahweh” (1 Cró. 28:5). El hecho es que las mil y una declaraciones proféticas del reino se encuentran en el Antiguo Testamento que, más tarde, serán resumidas en el Nuevo Testamento bajo la denominación: el Reino de Dios, o el Reino de los Cielos (estos dos términos son sinónimos).

El Nuevo Testamento abre con el anuncio de que “el Reino de Dios está cerca”, y finaliza con la misma enseñanza del reino futuro a sus discípulos por parte del Jesús resucitado por un espacio de 40 días (Marcos 1:1,14,15; Hechos 1:3,6,7). Esta frase “el reino se ha acercado” es indicativa de que la doctrina habiá sido previamente bien conocida por sus oyentes, pues Jesús lo proclama sin explicar su significado al público judío a quien se le hace este anuncio. Este hecho presupone claramente que la materia contenida en la expresión “el Reino de Dios” no necesitaba definirse o explicarse.

Así se puede decir con seguridad que en las primeras páginas del Nuevo Testamento, se da por sentado que el Reino era algo bien conocido por el público judío y ya era el objeto de su fe y esperanza.

El significado que el Señor Jesús adjunta a la frase, “el Reino de Dios”, sólo puede tener el significado que se le da en el Antiguo Testamento. Si algún otro concepto se ha destinado para el “Reino de Dios”,  entonces una explicación habría sido necesaria al comienzo de los ministerios de Juan  el Bautista y Jesús de Nazaret con el fin de evitar cualquier malentendido. Los hechos son que Juan y Jesús hicieron el anuncio del Reino en la presunción de que su público sabía lo que era el Reino de Dios. La gente reaccionó al llegar a Juan y Jesús por el bautismo,  queriendo mostrar con eso que ellos se identificaban como parte del nuevo orden de cosas que estaba a la mano. No hubieran hecho esto sin comprender lo que quiso decir el Reino.

El anuncio sobre el “Reino de Dios” no era un concepto nuevo. Sin embargo, el ingrediente añadido, “a la mano”, era nuevo. La frase “a la mano”, ha causado una gran dificultad para los estudiantes de la Biblia, porque dos mil años después, el Reino aún no ha llegado. “A la mano” significa simplemente acercarse, aproximarse, o pronto para venir a pasar. Juan el Bautista y Jesucristo con claridad, dijeron: “Arrepentíos porque el Reino de Dios está cerca.” Dado que el Reino no es aún una realidad, ¿estaban mal? ¡No! La solución es simple. El Reino, cuando se anunció, estuvo de hecho “a la mano”. Era el próximo evento PROFÉTICO a tener lugar. Sin embargo, el Señor sorprendió a los santos de Dios, el mundo, y el diablo con la suspensión de todas las profecías e introduciendo una dispensación secreta— el Misterio. Que cancela la posición “a la mano” del Reino.

Cuando pienso de un evento en la Biblia como que está “a la mano”, eso significa para mí que el evento mencionado es el próximo acontecimiento profético que está previsto a tener lugar. Lo que cambiaría la posición “a la mano” sería si Dios tuvo un propósito oculto, el cual Él eligió insertar en el tiempo.

A modo de aclaración, creo, con cada fibra de mi ser, que la “Bendita Esperanza” de Tito 2:13 está “a la mano!” Es el próximo evento profético que tendrá lugar en el designio de Dios de los siglos.

Los profetas ya habían establecido un período de tiempo cuando esta tierra, y todas las naciones serían regidas por Dios: “Alégrense y gócenselas naciones, Porque juzgarás los pueblos con equidad, Y pastorearás las naciones en la tierra. Selah”(Salmo 67:4). “El Reino de Dios” fue un antiguo cuerpo de verdades establecidas en virtud de este término muy descriptivo. Dios habló acerca de la venida del Reino de Dios “por la boca de sus santos profetas desde el principio del mundo” (Hechos 3:21). Todos los profetas anunciaron y escribieron sobre el momento en que los cielos gobernarían sobre la humanidad. El Reino de Dios juega un papel importante como tema de la Biblia, pero aún los cristianos no llegan a darle la importancia que se merece.

El hombre sabio se entera de muchos de los hechos como sea posible sobre una cuestión, y escucha la evidencia y la pesa en la balanza antes de dictar sentencia. El hombre sabio no es apresurado en la toma de su decisión en un asunto importante. Por eso es nuestro llamado urgente a un examen serio del mensaje bíblico del reino de Dios.

20 ASUNTOS QUE USTED DEBE SABER SOBRE EL REINO DE DIOS

Veinte títulos, así como nueve epígrafes, que son de vital importancia para entender el alcance del Reino de Dios:

1. Los discípulos del Señor Jesucristo se animaron a poner el Reino de Dios en primer lugar en su vida: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mt. 6: 33).

2. Ese reino era el Reino de Dios que Cristo anunció cuando comenzó su ministerio público: “Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del Reino de Dios” (Marcos 1:14).

3. Su proclamación (de Jesús)  fue la obra que Dios le había encargado hacer: “Y él les dijo, tengo que predicar el Reino de Dios a otras ciudades también: porque para esto soy enviado” (Lucas 4:43).

4. Era el Reino de Dios  lo que Él proclamó en cada ciudad: “Y aconteció después, que fue por todas las ciudades y aldeas, predicando y mostrando la buena nueva del Reino de Dios, y los doce con él “(Lucas 8:1).

5. Era el mensaje que los doce fueron enviados a anunciar: “Y los envió a predicar el Reino de Dios y a sanar a los enfermos” (Lucas 9:2).

6. Los setenta fueron también enviados a predicar el Reino de Dios: “Después de esto, el Señor designó también a otros setenta y los envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de venir” (Lucas 10:1). “Y sanar a los enfermos que están en ella, y decirles: El Reino de Dios se ha acercado a vosotros” (Lucas 10:9).

7. Los discípulos de Cristo se les enseñó a orar para que venga: “Y él les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así en la tierra “(Lucas 11:2).

8. El Reino fue la esperanza y el destino final de Abraham, Isaac, Jacob y todos los profetas: “Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abrahán, Isaac y Jacob ya todos los profetas, en el Reino de Dios, y vosotros mismos echados fuera “(Lucas 13:28).

9. El Reino de Dios era la esperanza de José de Arimatea, el que dispuso el entierro de nuestro Señor Jesucristo: “Y he aquí, había un hombre llamado José, un principal, y él era un hombre bueno y justo… de Arimatea, ciudad de los Judíos: que también esperaba el reino de Dios “(Lucas 23:50-51).

10. El Reino de Dios fue el tema de las siguientes parábolas que fueron habladas por el Señor Jesús: el sembrador (Mateo 13:19), la cizaña entre el trigo (Mateo 13:24), la semilla de mostaza (Matt.13: 31), la levadura (Mateo 13:33), el tesoro escondido (Mateo 13:44), la perla de gran precio (Mateo 13:45-46), la red echada en el mar (Mateo 13:47), los obreros de la viña (Matt.20:1), la boda del hijo del rey (Mateo 22:2), las vírgenes sabias y tontas (Mateo 25:1), la semilla que crece en secreto (Marcos 4: 26).

11. El Reino de Dios fue el tema de las enseñanzas de Jesucristo durante cuarenta días entre su resurrección y ascensión: “A quien también se mostró a sí mismo vivo después de su pasión por muchas pruebas indubitables, visto de ellos durante cuarenta días, y hablando de las cosas que pertenecen a el Reino de Dios “(Hechos 1:3).

12. Era el tema de algunas de sus más importantes disertaciones que hizo mientras estaba sobre la tierra:

a. Mateo 12:28: “Pero si yo echo fuera los demonios por el Espíritu de Dios, entonces el Reino de Dios ha llegado a vosotros.”

b. Lucas 17:20: “Y cuando le preguntaron los fariseos, cuando debía venir el Reino de Dios, él les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con la observación:”

c. Lucas 17:21: “Ni dirán: Helo aquí! o, helo allí! porque he aquí, el Reino de Dios está entre vosotros. “Esto significa que el Reino está espiritualmente percibido, o distinguido, en el corazón o la mente.

d. Juan 3:3: “Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el Reino de Dios.”  “Ver”, en el sentido de: “¡Oh, ya veo”, que quiere decir, “Oh, ya lo comprendo”.

13. El Reino de Dios fue el tema del ministerio del apóstol Pablo, desde el principio hasta el final-Hechos 9 a 2 Timoteo, incluidas las epístolas de la prisión.

14. Era la esperanza de los creyentes bajo el ministerio de Pablo, registrada en Hechos: “Consolidando las almas de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y que a través de muchas tribulaciones debamos entrar en el reino de Dios” (Hechos 14:22).

15. El Reino fue el tema del razonamiento de las Escrituras de Pablo en la sinagoga de Efeso: “Y él entró en la sinagoga, hablaba libremente por espacio de tres meses, disputando y persuadiendo las cosas del reino de Dios” (Hechos 19 : 8).

16. Los 3 años que Pablo pasó en Efeso se resume en el anuncio del Reino de Dios: “Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, por quien he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro.Por tanto, yo os protesto el día de hoy, que yo soy limpio de la sangre de todos: Porque no he rehuido de anunciaros todo el consejo de Dios “(Hechos 20:25-27). Declarando “todo [la totalidad] el consejo de Dios” está íntimamente ligado a la proclamación del Evangelio del Reino de Dios, de haberlo hecho posible de que él sea puro de la sangre de todos los hombres.

17. El Reino de Dios fue el mensaje de Pablo a lo largo de la reunión de un día con los jefes Judios de Roma: “Y habiéndole señalado un día, vinieron á él muchos á la posada, á los cuales declaraba y testificaba el reino de Dios, persuadiéndoles lo concerniente a Jesús, por la ley de Moisés y por los profetas, desde la mañana hasta la tarde.” (Hechos 28:23).

18. Fue en el cierre de ese día que Pablo se inspiró para hacer la declaración trascendental: “Sea pues notorio que a los Gentiles es enviada esta salvación de Dios: y ellos oirán.” (Hechos 28:28) .

19. Sin embargo, el Reino de Dios sigue siendo parte del mensaje de Pablo para los dos años completos que habitó en una casa alquilada después de Hechos 28:28: “Y habitó Pablo dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todo los que venían a él, predicando el reino de Dios, y las cosas que se refieren al Señor Jesucristo, con toda confianza, sin que nadie le prohibiese “(Hechos 28:30-31).

20. Incluso después de que el apóstol Pablo recibió la revelación del misterio (Efesios 3:1-6, Col. 1:25-27) y la dio a conocer, la verdad del Reino no se dejó de lado, sólo otra aplicación del mismo se dio a conocer. El Reino de Dios es parte de la verdad presente como lo demuestran las referencias a él en las epístolas de las Prisiones.  

a. Efesios 5:5: “Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.” Aquí se enumeran los pecados que obstruirán a los practicantes de entrar en el Reino de Dios. Este es un reino (del Padre y del Hijo), no dos.

b. Colosenses 1:12-13: “Dando gracias al Padre, que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz: Quién nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su Querido Hijo: “Este es otro nombre para el Reino de Dios.

c. Colosenses 4:11: “Y Jesús, el que se llama Justo; los cuales son de la circuncisión: éstos solos son los que me ayudan en el reino de Dios, y me han sido consuelo.” Aquí, en el contexto, Pablo menciona a varios hombres de la circuncisión, que eran sus compañeros de trabajo, trabajando en el ministerio para el Reino de Dios. Si la verdad del reino fue dejada atrás en Hechos 28, entonces, Pablo y sus compañeros ayudantes estaban trabajando en vano. No creo que Pablo estaba confundido en absoluto.

d. Timoteo 4:1: “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos ya los muertos en su manifestación y su Reino.” Aquí Pablo, en términos inequívocos, le dice a Timoteo que la gracia terminará con la aparición (es decir, epifanía) de Cristo, y su Reino siendo manifestado en la tierra.

e. Timoteo 4:18: “Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial: al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén “. Según el apóstol Pablo, él mismo, su esperanza después de Hechos 28 fue el reino celestial. Tenía la seguridad de nuestro Señor Jesucristo que él sería conservado (o guardado) de toda obra mala, lanzada contra él. Esto daría lugar a la realización de la esperanza de Pablo-el “Reino Celestial” de Cristo.

El Reino de Dios (en Cristo) es una parte integral de la Biblia que es sorprendente que la mayoría de los maestros y estudiantes de la Palabra tengan tan poco conocimiento del Reino de Dios. No importa cuántos pedacitos y pedazos de la Palabra una persona ha digerido, si sabe muy poco sobre el Reino de Dios, él no tiene un conocimiento real de la Biblia. Con el fin de dar sentido, estos pedazos y pedacitos deben, tarde o temprano, estar relacionados con un tema central. Si ellos están relacionados con Cristo, esto todavía no es el final. Si se consideran la futura gloria de Jesucristo, siempre vamos a venir al Reino de Dios de que Él será el Rey Divino.

Los que no son instruidos en el Reino de Dios, entonces nunca entenderán las parábolas, porque sobre este reino tienen que ver la mayoría de las parábolas. Aquellos que fallan en declarar la verdad de él, entonces no se declara todo el consejo de Dios.

En vista del importante lugar que el Reino de Dios tiene en la Biblia, uno podría pensar que este término estaría en los labios, o en la punta de sus plumas, o el clic de sus procesadores de texto de todos aquellos cuyas vidas han sido conformadas por la Biblia. Para aquellos profesores que pretenden ser exponentes de la Palabra de Dios, y que dejan fuera el tema central del libro, habría que decir, junto con nuestro Señor Jesucristo, que el Reino ha sufrido violencia (Mateo 11:12). La frase sobre el Reino de Dios ha sufrido una gran violencia a manos de los hombres lo largo de toda la era cristiana. Se ha definido incorrectamente, erróneamente interpretada, y ha quedado irremediablemente confusa.

Para terminar, hay que decir de un modo alentador que todos debemos entrar en el Libro de Dios y encontrar la verdad sobre la venida del Reino de Dios y todos los eventos simultáneos encapsulados con su manifestación.

Tom L. Ballinger

 

STAGLIENO: HERMOSO CEMENTERIO EN GÉNOVA, ITALIA

Hermosisímo cementerio “Il Staglieno” en Génova, Italia, con sus bellísimas e impresionantes estatuas de mármol sobre las tumbas familiares. Este cementerio genovés, que tuve la suerte de visitar en 3 ocasiones, me recuerda que somos polvo, y que pronto “volamos”.

Salmos 90:10: “Los días de nuestra edad son setenta años; y si en los más robustos son ochenta años, con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasan, y VOLAMOS”.

“¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece” (Santiago 4:13,14).

 

¿CUÁL FUE EL NÚCLEO DE LA PREDICACIÓN DE JESÚS?

¿Cuál fue el mensaje de Jesús? He notado que mucha gente responde a esta pregunta diciendo algo sobre el amor, porque, con razón, asocian la enseñanza de Jesús con el amor. Pero resulta que el amor no es el núcleo de su mensaje, aunque está cerca. Lo que Jesús proclamó, en primer lugar, no era que nos amemos, sino otra cosa.

La expresión “reino de Dios” aparece 53 veces en los evangelios del Nuevo Testamento, casi siempre en los labios de Jesús. La frase sinónimo “reino de los cielos”, aparece 32 veces en el Evangelio de Mateo. A lo largo de los registros del ministerio de Jesús, él siempre está hablando acerca del reino de Dios. De hecho, fue lo primero y último que predicó mientras estuvo en la tierra (ver Marcos 1:1,14,15; Hechos 1:3,6). Muchas de sus parábolas explican algo acerca de este reino: es como la semilla de mostaza, un tesoro, un mercader que busca perlas, y un rey que ofreció un banquete (Mateo 13:44-47, 22:2). Jesús define incluso su propósito a la luz del reino: “Tengo que anunciar la buena nueva del reino de Dios a las otras ciudades también, porque me mandaron para este fin” (Lucas 4:43).

Dada la centralidad del reino de Dios en la predicación, y, como veremos, en las acciones de Jesús, es extraño que muchos cristianos muestren un relativo desconocimiento de lo que significa esta frase. Pero si queremos entender el mensaje de Jesús, por no mencionar todo su ministerio, incluyendo su muerte y resurrección, entonces tenemos que lidiar con lo que él dice sobre el reino de Dios. Gordon Fee, uno de los más sabios de los eruditos del Nuevo Testamento, dijo una vez en una conferencia sobre Jesús: “Usted no puede saber nada acerca de Jesús, ninguna cosa, si pierde el reino de Dios…. Usted es cero en Jesús si no entiende este término. Siento hablar con firmeza, pero este es el gran fracaso del cristianismo evangélico. Hemos tenido a Jesús sin el reino de Dios, y por lo tanto hemos convertido a Jesús, literalmente, en nada”. Sin su mensaje del reino no podemos saber con exactitud cuál es nuestro futuro glorioso y por la eternidad. El reino de Dios, como dijimos antes, fue el mensaje que vino a proclamar al mundo de parte de Su Padre. Es el mensaje de Dios para la humanidad, el anuncio que trae esperanza  y salvación a los hombres (Rom. 1:16). Pero aún así, los más de los cristianos tienen muy poco interés de saber su significado real y exacto. Y si uno hace una encuesta sobre lo que qué es el reino de Dios entre los cristianos católicos y evangélicos, usted se sorprenderá al oír diferentes interpretaciones que poco o nada tienen que ver con lo que Jesús enseñó sobre el asunto. Sorprendente, pero es la verdad más pura.

Si ha leído hasta este punto, estoy asumiendo que usted no quiere ser un cero en Jesús, y que usted no quiere tampoco ignorar el mensaje central de Jesús que puede salvar a los que lo aceptan de todo corazón. Por tanto, debemos trabajar juntos para averiguar qué quería decir Jesús cuando dijo: “el reino de Dios está cerca.”

Lo invitamos a que lea todo lo relativo al reino de Dios en este blog o en mi sitio web:

 www.elevangeliodelreino.org

EL MÉTODO DIABÓLICO

Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD).

Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales (Gn. 3:1:7).

Desde el principio de la creación, el diablo formuló un método efectivo, un patrón ordenado para entablar una relación con el hombre con el fin de hacerlo caer de la gracia divina, para alejarlo de Dios y condenarlo. Sus cautivantes tentaciones y maliciosas sugerencias utilizadas más tarde, fueron el resultado de su conocimiento de la naturaleza humana que busca complacer su egoísmo inherente a cualquier costo y en diversos grados y facetas

El primer paso del método diabólico consiste en cuestionar a Dios para fincar dudas en la mente humana con respecto a su Palabra de Verdad. Este es el principio de toda tentación. Pero, si Satanás no tiene la anuencia del hombre, un acuerdo común  en su malévolo propósito, será algo así cómo un gato desvalido que jamás logrará darle caza al más pequeño y débil de los ratones, a pesar que lo intente con su mejor y dedicado esfuerzo. 

El segundo paso del método inicuo de Satanás es contradecir la Santa Palabra con ideas tan sutiles que parecen en lo absoluto razonables, por cualquier ángulo en que se aprecien. Cuestionar con continua entereza la Palabra de Dios provocará con el paso del tiempo el estar  contradiciéndola alguien abiertamente sin temor y descaro: El ideal humano se impondrá sobre el de Dios y el hombre se conducirá en su propia convicción y voluntad torcida.

El método corrompido de Satanás se centraliza en la búsqueda de un bien que no es real sino más bien imaginario, y que está lejos de los designios benevolentes que Dios ofrece. A la postre y con seguridad, la desobediencia se manifestará con plenitud y el hombre será coronando para regir su vida en total rebeldía e incredulidad delante de Dios.

Son tres las áreas de prueba para que Satanás tenga éxito en el colapso espiritual del hombre:

1. El apetito.

2. La avaricia.

3. La ambición o el orgullo.

Estas tres áreas de la carnalidad mundana, se traducen, según 1 Jn. 2:16, en tres puntos, a saber:

a. Los deseos de la carne.

b. Los deseos de los ojos.

c. La soberbia de la vida.

Los dos áreas primeras o los dos puntos primeros, distorsionan el sentido correcto de la belleza estética para ofrecerle cabida al morbo y al placer sexual ilícito y depravado. La tercera área o último punto viene a culminar cuando se le ha dado rienda suelta al pensamiento irracional que empujará al consentidor a la ambición y a la codicia desenfrenada e insaciable.

Esta distorsión de áreas por parte de Satanás, bien pudo cristalizarse en Eva (Gn. 3:6), pero el método diabólico fracasó tajantemente cuando Cristo fue tentado por el diablo en el desierto (Mt. 4:1-11). La diferencia estriba, en que Eva desobedeció conscientemente el mandato que provenía de la Boca de Dios, de su Perfecta e Insuperable Palabra. Tomó por poco la advertencia del Señor de las consecuencias de la muerte espiritual y física que hasta el día de hoy continúan apreciándose como terribles estragos en un mundo que cada vez hiede  mas a pecado, a muerte, a corrupción y desesperanza.

Cristo venció al diablo, a pesar de sus atractivas y sensuales propuestas, porque creyó, no dudando, en la Palabra de su Dios. El dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. La Biblia dice que el diablo le -dejó- después de esto, y la razón, fue por su derrota vergonzosa por el tremendo poder de la Palabra de Dios proclamada por labios de Cristo, Palabra que lo puso muy lejos de su santa presencia; nada tenía que hacer al lado del Señor ya. No había  ningún caso  perder el tiempo con nuestro Señor en el desierto.

De la manera que Cristo venció al diablo con el efectivo argumento celestial, el creyente debería de hacer exactamente lo mismo. Hemos dado a conocer en este sencillo estudio el método que el diablo ha utilizado desde tiempos inmemoriales para hacernos caer sin misericordia en el lodo cenagoso del pecado y de la condenación. Tendremos que partir,  por obligación, de esta base para funcionar apropiadamente y mantenernos firmes en el camino de la salvación, sin permitirnos jamás la más mínima de las tolerancias con relación a las nefandas y destructivas sugerencias del astuto y tenaz  Satanás. No hay mejor ofensiva que la de propinarle a Satanás un golpe bien asestado en sus protervas  narices con la Palabra de Dios. Es el modo idóneo, si hay sometimiento al Justo, de resistirlo para que desista (huya) de su necio empecinamiento de hacernos caer en sus devastadores cepos de maldad (Stg. 4:7). Desgraciadamente, parece que la mayor parte de los cristianos no han entendido bien este asunto, y en vez de enfrentar a Satanás con la mejor arma que es la Palabra de Dios, lo encaran con sus propios recursos humanos inservibles. Sabemos cuál es el resultado final de todo este confuso proceder. Otros, ni cuenta se han dado que yacen dormidos en el fondo de sus oscuros y aprisionantes sótanos por no saber discernir sus malignas sutilezas que los tienen encallados además en las profundas tinieblas del pecado y de la ignorancia, creyendo estar agradando a Dios, como lo creyó el apóstol Pablo alguna vez en su religiosa vida. La causa: la irresponsable actitud de no escrutar con fervor e interés las Escrituras para estar avispados contra los embates satánicos, colocándolos en una posición complaciente, pusilánime, e indefensa.

Las tentaciones de Jesús, fueron tan reales como las nubes que desprenden gotas de lluvia, como el sol que irradia calor. Cristo mostró su capacidad en la Palabra de Dios, como el Mesías Ungido, como el Hijo del Hombre, para vencer como buen Guerrero de Dios las tentaciones externas e internas (mentales) procedentes de Satanás, para rechazar sus ofertas más gloriosas y codiciables, hablando en el sentido puramente terrenal. Por otro lado, nosotros, los verdaderos hijos de Dios, no tenemos que  diferir en nada con Cristo para presentar contienda digna ante Satanás.

Cristo Jesús es nuestro ejemplo para derrotarlo del mismo modo que lo hizo en el desierto: con la Palabra proclamada, pero, es tan importante decir, con la condición de ser creída con  sinceridad genuina. Sólo así vendremos a ser más que vencedores en Cristo Jesús, Señor nuestro.

LA DISTINCIÓN ENTRE EL REINO Y LA ASAMBLEA (IGLESIA)

Reino e Iglesia–¿Són sinónimos?

Muchos creen que los términos “reino” y “asamblea” (iglesia) son sinónimos. Ellos dicen que el reino incluye los miembros de la asamblea, y que la asamblea se compone de miembros del reino. Otros declaran que la asamblea es la forma visible del reino de Cristo, pero algunos creen que es la forma invisible y a la vez reconocen que la forma invisible tiene sus formas visibles. Así, la discusión caliente continúa sin luz espiritual.

Se puede entender la asamblea en un doble sentido — la asamblea universal y las asambleas locales. Pero el reino no se puede dividir en reinos locales. La palabra asamblea se usa en el sentido de incluir todos los que están siendo progresivamente añadidos a la asamblea por Jesucristo. El verbo “edificaré” de “edificaré mi iglesia [asamblea]” (Mat. 16:18) es progresivo futuro activo indicativo del verbo oikodomeo. Así que, denota que Cristo está continuamente edificando Su asamblea durante el período del tiempo entre Sus dos venidas. La palabra asamblea se usa también en el sentido de una asamblea local (Mat. 18:15-20). Cada asamblea local tiene la responsabilidad de congregarse en el tiempo designado por Dios para adorar y resolver sus problemas cuando vengan. Las asambleas locales pueden aumentar y disminuir según las circunstancias de la providencia Divina, pero la asamblea que Cristo continúa edificando aumenta pero nunca disminuye. Por otra parte, la palabra “reino” nunca se puede usar en el sentido de asambleas locales, porque Cristo no tiene reinos en el sentido que Él tiene asambleas y anda entre ellas (Apoc. 1:13). Los reinos de este mundo no se pueden igualar con las asambleas de Cristo (Rom. 16:16). La Escritura nunca dice que los reinos saludan a Cristo. Solo hay cuatro referencias donde se usa la palabra reino en el número plural, y ellas refieren a los reinos de este mundo (Mat. 4:8; Luc. 4:5; Heb. 11:33; Apoc. 11:15).

La Iglesia como heredera del Reino

Los Cristianos pertenecen a la asamblea que Cristo está edificando, pero somos los herederos del reino futuro. El sustantivo kleronomia significa propiedad, posesión, lo que es prometido, o una herencia. Pablo usó este sustantivo cuando habló del Espíritu Santo siendo las arras (arrabon, prenda o la garantía de lo que ha de venir) de una liberación futura (Ef. 1:14). Él usó el sustantivo kleronomos, que significa un heredero, cuando dijo, “Y puesto hijos, también herederos; por una parte herederos de Dios, por otra parte coherederos con Cristo…” (Rom. 8:17 — traducción). Así que, el apóstol precedió de la posesión a los posesores. Un heredero es uno que tiene el derecho de heredar algo, pero un heredero del reino futuro de Cristo está seguro de que también por el Espíritu de la regeneración él recibirá la liberación final en o será guardado sin riesgo para el reino que será para siempre. Las asambleas locales están en el presente, pero el reino es futuro.

Dios es el único agente en Efesios 1:1-14 — (1) el Padre propuso; (2) el Hijo proveyó los medios para efectuar el propósito del Padre; y (3) el Espíritu Santo es el vivificador y la promesa de la salvación completa de los elegidos. Como un heredero recibe legalmente toda la propiedad asignada a él en una testamento, los elegidos de Dios reciben todo lo que Dios decretó para ellos en la muerte de Jesucristo. (Véase Heb. 9:11-28.) Como los elegidos reciben la vida eterna por el derecho de la herencia garantizada por la muerte de Cristo en el Calvario, Cristo vive como el ejecutor para efectuar Su voluntad: “Por otro tanto también, Jesús ha llegado a ser [perfecto activo indicativo de ginomai, que significa Jesús ha llegado a ser permanentemente] fiador [egguos, un adjetivo actuando como un sustantivo, usado solamente aquí en el Nuevo Testamento como un adjetivo pronominal] de un mejor pacto” (Heb. 7:22 —  traducción). El carácter inmutable del sacerdocio de Cristo da una garantía permanente de un mejor pacto. El lado legal de afianzamiento es más fuerte cuando el fiador llega a ser el sustituto para el deudor por tener la deuda cobrada a sí mismo y el deudor liberado. Ambos la vida eterna y el reino son garantizados a los elegidos. La Escritura dice, “Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, vosotros que habéis sido bendecidos [perfecto pasivo participio de eulogeo, habiendo sido permanentemente bendecidos] de mi Padre, venid a la posesión del reino que ha sido preparado [perfecto pasivo participio de hetoimadzo, que significa ha sido preparado permanentemente] para vosotros desde la fundación del mundo” (Mat. 25:34 — traducción). El reino es preparado permanentemente porque las ovejas son permanentemente bendecidas. Estos dos verbos perfectos pasivos participios (acción completa en el tiempo pasado con un estado resultante de ser) dan a los Cristianos judíos y gentiles una esperanza que nunca los avergonzará (Mat. 25:34; I Tes. 2:12). Mateo habló a los judíos, diciéndoles que el reino es garantizado a otros menos a quienes Jesucristo habló. Su proclamación aplica a los judíos y gentiles elegidos a quienes Cristo hablará en Su segunda venida.

El Craso error del Catolicismo

Un entendimiento de la naturaleza de ambos el reino y la asamblea mostrará que ellos no pueden ser términos sinónimos. El siguiente es un resumen de los puntos de vista importantes de la teoría del reino/asamblea (reino/iglesia): (1) Los católicos romanos dicen que la Iglesia Católica Romana es el reino visible de Cristo sobre la tierra. (2) Los reformadores están unidos en la enseñanza de que la asamblea es universal e invisible. Ellos toman una posición firme contra la Iglesia Católica Romana. (3) Muchos que ni son reformadores ni católicos romanos dicen que la asamblea es la manifestación visible del reino de Dios sobre la tierra. Aquellos que creen en este punto de vista están divididos entre aquellos que toman un concepto estricto local y los otros que adoptan el concepto universal/local de la asamblea. Una cosa que tienen en común es el punto de vista erróneo que las llaves del reino en Mateo 16:19 denotan la autoridad dada a la asamblea para ser ejercida por ella sobre la tierra en el tiempo presente.

Habiendo resumido los puntos de vista importantes de la teoría de reino/asamblea (reino/iglesia), debemos declarar categóricamente que la asamblea de Cristo en ninguna manera se puede llamar un reino. La asamblea está siendo llamada fuera; y como los herederos del reino, estamos siendo preparados para el reino. Además, las “llaves del reino” de Mateo 16:19 no tienen más que ver con las asambleas locales imperfectas que el Papa de Roma tiene que ver con la asamblea que Cristo continúa edificando.

Los No Regenerados rechazan el Reinado de Cristo

Aquellos que mal entienden la naturaleza del reino tienen, según su punto de vista de Mateo 11:12, el no regenerado pasivo que violentamente entra al reino. Algunos dicen que puesto que el evangelio del reino se ha predicado, hay una prisa hacia él. Sin embargo, Cristo dijo, “Y no queréis venir a mí para que tengáis vida” (Juan 5:40); y “ninguno es capaz venir a mí, a menos que el Padre que me envió le trajere” (Juan 6:44 — traducción). “…No hay quien busque a Dios” (Rom. 3:11). Así que, los no regenerados están sin esperanza en el reino venidero, porque el Rey Mismo no tiene atracción para ellos. “Porque todos que practican cosas malas aborrecen la luz, y no vienen a la luz, para que sus obras no sean expuestas” (Juan 3:20 — traducción). Durante el ministerio de Jesucristo, el Predicador de todos los predicadores habló una parábola en la que Él indicó lo que los no regenerados piensan de Su reinado — “No deseamos que este hombre reine sobre nosotros” (Luc. 19:14 — traducción).

Evidencias de que el Reino es distinto a la Iglesia

La sustitución del término reino (basileia, que es reinado) para asamblea (ekklesia, que es un llamar fuera), o viceversa, donde se encuentran en el Nuevo Testamento probará que ellos no son términos sinónimos. Hay doce referencias al reino en las Epístolas para las asambleas, y para sustituir la palabra asamblea para el reino o para hablar del reino/asamblea (reino/iglesia) en cada ejemplo demostrará cuán ridículo es hacer los términos uno mismo. Los siguientes son algunos ejemplos de tales sustituciones:

1. Sustituir basileia para ekklesia en Mateo 16:18 — “…tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi ‘reino’….” Puesto que “edificaré” es la traducción de un verbo griego futuro progresivo, ¿cómo puede Jesucristo, según aquellos que dicen que el reino ha llegado, continuar edificando lo que Él ha recibido ya del Padre? (Véase Luc. 19:11-15; II Tim. 4:1.)

2. Sustituir basileia para ekklesia en Filipenses 3:4 y 6 — “Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más…. En cuanto a celo, perseguidor de la ‘reino’….” ¿Cómo pudiera haber perseguido Pablo el reino de lo que luego dijo, “Y el Señor me rescatará de toda obra mala, y me preservará [futuro activo indicativo de sodzo, que significa salvar, liberar, o guardar uno seguro para] para su reino celestial…” (II Tim. 4:18 — traducción)?

3. Sustituir ekklesia para basileia en Lucas 12:32 — “No temáis, manada pequeña; porque a vuestro Padre le ha placido [eudokesen, aoristo activo indicativo de eudokeo, que significa tener placer en, escoger, o determinar] daros ‘la asamblea’.” El Padre escogió (determinó) dar el reino a Su manada pequeña ya siendo llamada a la asamblea. Por lo tanto, como los miembros de la asamblea de Cristo que Él está edificando, somos los herederos del reino. (Véase Sant. 2:5; II Ped. 1:10, 11.)

4. Sustituir ekklesia para basileia en Mateo 16:19 — “Y a ti te daré las llaves de la ‘asamblea’ de los cielos.” Si la autoridad denotada por las llaves del reino se da a las asambleas del pueblo de Dios hoy en día, ¿significa que lo que la asamblea atare en la tierra es entonces atado en los cielos y lo que la asamblea desatare en la tierra entonces será desatado en los cielos? ¿Es la acción de Dios en los cielos Su reacción a nuestra acción en la tierra? Puesto que esto se enseña usualmente en el Cristianismo profesante, no hay que sorprenderse de que los religiosos estén diciendo al pecador que debe abrir su corazón, dejar entrar a Jesús, etcétera. Sin embargo, las Escrituras enseñan que la acción del hombre en la tierra es su reacción a la acción de Dios en los cielos. Cualquier estudiante honesto de la Escritura sabe que ambos “será atado en los cielos” y “será desatado en los cielos” son perfectos pasivos participios de los verbos griegos deo y luo, que se deben traducir “habrá ya sido atado en los cielos” y “habrá ya sido desatado en los cielos.” Alguien que piensa que la acción de Dios depende en la acción del hombre no entiende las ciencias de la teología (Dios), la antropología (hombre), o la soteriología (salvación).

El Reino como Herencia

El reino no es dado a los elegidos en el momento que nacemos de Dios; pero habiendo llegado a ser creyentes, somos dichos ser llamados a algo todavía no realizado en la experiencia Cristiana. Siendo miembros de la asamblea de Cristo, los Cristianos son los herederos mandados a ser diligentes en hacer firmes nuestra vocación y elección, porque hacer estas cosas nos será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo (II Ped. 1:10, 11). Los escogidos, redimidos, y regenerados son legalmente en el reino (Col. 1:13) antes de realmente heredarlo (Sant. 2:5). Cada persona elegida legalmente pero no literalmente murió con Jesucristo (Gál. 2:20). Cuando Cristo murió, Su justicia fue imputada a cada individuo por quien Él murió. Esa justicia es impartida a los elegidos en la regeneración. Puesto que nunca se podría decir que la “asamblea” es el heredero de la “asamblea” o el “reino” es el heredero del “reino,” entendemos que Jesucristo se dio a Sí Mismo por la asamblea que Él está llamando fuera por el Espíritu Santo de modo que Él, en su terminación, reinará con ella en el reino.

La ekklesia representa lo que Jesucristo está haciendo entre Sus dos venidas. Lucas dio un informe de la conferencia de Jerusalén en que nosotros aprendemos lo que presentemente está pasando y lo que es la esperanza profética del pueblo de Dios (Hech. 15:13-18). Algunos creyentes judíos insistieron sobre la necesidad de circuncidar a los gentiles. Los judíos fueron lentos para aprender que la ley se dio no para cumplirse para salvación sino para probar que no se podría cumplir para ese fin, “porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado” (Rom. 3:20). Aunque la liberación del pecado presupone un cautiverio en lo que toda la humanidad está involucrada, la salvación no es una recompensa de mérito sino el don de gracia.

En algún punto futuro en el tiempo, Jesucristo volverá personalmente (Juan 14:1-3; Hech. 1:9-11). Ninguna de las ocho referencias al reino en el libro de Hechos refiere a un reino establecido. En Hechos 15:16, el “volveré” es tan literal como el “el tabernáculo [tienda] de David.” El ministerio presente de Cristo como sumo Sacerdote no está conectado con el trono de David pero con el trono del Padre (Apoc. 3:21). Es cierto que en Hechos 15 Santiago trataba con un problema en cuanto a la asamblea primitiva. Pero él también hacía una declaración profética subsiguiente a la edad de la asamblea; por lo tanto, él refirió al regreso personal y visible de Jesucristo. Santiago trató con el hecho que los elegidos judíos y gentiles salvados después de la primera venida de Jesucristo constituyen la asamblea. Además, la asamblea más los judíos y los gentiles elegidos quienes serán salvos en preparación para y en el tiempo del establecimiento del reino en la segunda venida de Cristo culminarán la obra de Cristo (Hech. 15:14-18; Apoc. 7:4-17).

Puesto que varios puntos de vista de Hechos 15:14-18 son dados por los estudiantes de la profecía, no discutiremos estos en este punto de nuestro estudio del reino de Dios. Sin embargo, se deben dar dos cosas importantes: (1) La ekklesia está siendo edificada por Dios por tomar de los gentiles pueblo para Su nombre (vers. 14). (2) Dios reedificará la tienda o tabernáculo destruido de David en algún tiempo en el futuro. Por lo tanto, la reedificación de la tienda de David no puede ser, como muchos afirman, la asamblea que Dios está usando para predicar el evangelio a los gentiles.

Jesucristo se dio a Sí Mismo por la asamblea, y Él también hizo provisión para su crecimiento espiritual. El aspecto local de la asamblea fue débil en el gobierno de la asamblea en su inicio e historia primitiva porque faltó una forma constituida de gobierno (Hech. 6:1-6; 14:23; 20:28-30; Ef. 4:11-16; I Tim. 5:17-19; Heb. 13:7, 17, 24). Además, las asambleas locales nunca pueden alcanzar la estatura de fortaleza bajo el gobierno humano ejecutado por siervos imperfectos en las asambleas locales que la asamblea completa experimentará bajo el gobierno perfecto por Jesucristo durante el reino (Isa. 9:6).

La Iglesia no Reemplaza a Israel

La elección no puede pasar de Israel a la asamblea, así haciendo a la asamblea el nuevo Israel de Dios. Dios no eligió solamente la nación de Israel, sino también eligió a algunos para la salvación desde adentro de Israel nacional. Los gentiles escogidos para la salvación son injertados en la raíz (Israel espiritual) (Rom. 11:17-19) para el propósito de participar de sus bendiciones espirituales. Así que, la elección de Dios de algunos para la salvación en Cristo no puede pasar de ellos a otros no más que la gracia puede pasar de uno a otro. Lo que Dios propuso será hecho; por lo tanto, todos los que Él propuso salvar fueron conocidos de antemano, predestinados, y serán llamados, justificados, y glorificados porque a ellos fueron dados la gracia en Jesucristo antes de los tiempos de los siglos (Rom. 8:28-30; II Tim. 1:9).

La elección se usa más que una manera en la Escritura; por lo tanto, un tipo de elección no puede transferir a otro de un tipo diferente. Por ejemplo, la elección de Israel nacional no se puede transferir a la asamblea. El propósito de Dios es cumplido en cada sentido en que la elección se usa. Observen unas maneras en que la elección se usa en la Escritura: (1) Jesucristo fue escogido para ser el buen Pastor, el gran Pastor, y el Príncipe de los pastores de los que eligió para ser Sus ovejas (I Ped. 2:4, 6; Sal. 22-24; Juan 10:11, 14; Heb. 13:20; I Ped. 5:4). (2) La nación de Israel se escogió a una relación de pacto para el propósito de dar ambos la Palabra encarnada y la palabra escrita (Rom. 1:3, 4; 3:1, 2). Además, la nación se escogió con un vista del reino. Concluyentemente, los pactos y las promesas se dieron a los judíos (Rom. 9:4, 5). La salvación se dio primeramente a los judíos y entonces a los gentiles. Los gentiles escogidos heredarán el reino futuro con los descendientes escogidos de Abraham. (3) Algunos son escogidos de entre toda la humanidad para ser redimidos por Cristo, para ser regenerados por el Espíritu Santo, y para llegar a ser herederos del reino. “Bienaventurado el que tú [el Señor] escogieres…” (Sal. 65:4). Cristo llama a Sus ovejas por sus propios nombres (Juan 10:3, 16). (4) El escogimiento de Dios a veces significa la designación temporal de alguna persona o personas al cumplimiento de algún oficio particular en una asamblea local o en la vida civil, tal como Judas en el primero (Juan 6:70) y Saúl en el último (I Sam. 10:24). ¿Quién puede decir que cualquiera de estos escogimientos ha fracasado o fracasará en realizar el propósito eterno de Dios? Aunque el propósito de Dios ha sido cumplido en ambos Judas y Saúl, nadie, según Romanos 11 y Apocalipsis 7, puede decir que el propósito de Dios en Israel nacional ha sido cumplido.

Jesucristo ha ido al cielo para recibir el reino, no la asamblea, del Padre. Hay poco acuerdo en cuanto al principio del reino como hay en cuanto al significado del reino. Algunos creen que el reino comenzó con la primera venida de Cristo; otros creen que comenzó en el día de Pentecostés; y algunos creen que comenzará en la segunda venida. El reino no ha sido manifestado, porque el propósito del Padre fue que Su Hijo debería ser honrado y glorificado en el cielo antes que debería ser honrado sobre la tierra. Cuando Cristo recibe el reino, no estará del lado terrenal sino del lado celestial. Así, Lucas 19 enfatiza el recibir del Señor arriba al cielo. Él ha ido al cielo para recibir Su reino del Padre, no de los religiosos que siempre hablan del introducir el reino.

La parábola del hombre noble se añadió al mensaje de Cristo en cuanto al propósito de Su primera venida. Siguiendo Su declaración que Él vino “a buscar y salvar lo que ha sido perdido [apololos, perfecto activo participio de apollumi, perder o ser perdido]” (Luc. 19:10 — traducción), Cristo se representó a Sí Mismo como un hombre noble que “se fue a un país lejano para recibir [labein, aoristo activo infinitivo de lambano, recibir, para obtener el derecho de] para sí mismo [heauto, dativo masculino singular pronombre de heautou, un pronombre reflexivo significando sí mismo que hace la voz media posible] un reino, y volver” (Luc. 19:12 — traducción).

El Reino se hará realidad en la Segunda Venida de Cristo

La segunda venida de Cristo es la esperanza bienaventurada de la asamblea (Tito 2:13). La esperanza del Cristiano incluye la venida de Cristo y Su reino que son amalgamados en II Timoteo 4:1. Si el reino estuviera ya presente, como muchos declaran, “la esperanza que se ve no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿por qué también lo espera?” (Rom. 8:24 — traducción). Aquellos que dicen que el reino no vendrá con advertencia añaden más confusión a lo que ya causa confusión por decir que esto prueba que es un reino espiritual. Así que, ellos tienen un rey espiritual no visto que reina sobre un reino espiritual no visto compuesto de súbditos espirituales no vistos. Concluyentemente, en la distinción entre el reino y la asamblea, ¿cómo puede la gente que dice que ya está en el reino orar por su venida? Cristo enseñó a Sus discípulos a orar, “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra” (Mat. 6:10). El reino de Cristo no vendrá a la tierra hasta que Él termine Su asamblea. La esperanza bienaventurada de los Cristianos de Jesucristo y Su reino nunca nos avergonzará.

Durante la primera venida de Jesucristo, el Salvador dejó a un lado a Israel nacional hasta Su segunda venida. Según Mateo 16, los judíos fueron conocedores de las señales del tiempo; pero ellos fueron espiritualmente incapaces de discernir las señales que relacionan con la Persona de Jesucristo. La inteligencia natural puede entender los fenómenos naturales, pero solamente la mente espiritual puede comprender los hechos espirituales en cuanto a la Persona y la Obra del Hijo del Dios viviente. Los primeros versículos de Mateo 16 manifiestan la ceguera de los corazones religiosamente depravados de los fariseos y los saduceos. Cristo les había dicho, “Señal no le será dada sino la señal del profeta Jonás” (Mat. 12:39). Esta fue una profecía de Su muerte, sepultura, y resurrección. Por lo tanto, ninguna señal mayor se puede dar para validar Su Persona y Obra, así probando que la “salvación es de Jehová” (Jon. 2:9).

‘CREE EN EL SEÑOR JESUCRISTO’—¿QUÉ SIGNIFICA REALMENTE? (Juan 3:36)

Por Ing°  Mario A Olcese

El carcelero de Filipos y su conversión

El Apóstol Pablo y Silas estando en prisión tuvieron una liberación milagrosa que sirvió de ocasión para la salvación del carcelero de la ciudad de Filipos que vigilaba la prisión. Tenemos su historia registrada en el libro de los Hechos. Dice así: “Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron. Despertando el carcelero, y viendo abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido. Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí. El entonces, pidiendo luz, se precipitó adentro, y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas; y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos. Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios” (Hechos 16:25-34).

Examinando esta historia de la conversión del carcelero de Filipos, se destaca la pregunta crucial que el carcelero que vigilaba la prisión hizo a los reclusos Pablo y Silas: “¿Qué debo hacer para ser salvo?” Esto me hace pensar que Pablo y Silas estuvieron predicando en la misma prisión sobre la necesidad de la salvación de los pecadores, de lo contrario, ¿cómo explicar la importante pregunta de todos los tiempos formulada por el carcelero?¿O es que tal vez el carcelero ya sabía algo del mensaje apostólico por boca de otros conversos? No lo sabemos, pero todo parece indicar que este hombre ya había oído algo sobre la necesidad de ser salvo del castigo divino. Pero lo interesante es que Pablo y Silas le dijeron simplemente: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa”. ¿Qué podría significar creer en el Señor Jesucristo para Pablo, Silas y aún más, para el carcelero de Filipos?¿Sería simplemente por creer en que Jesús es el Hijo de Dios? Si es así, nos preguntamos: ¿Acaso no creen igualmente los demonios que Cristo es el Hijo de Dios?¿Serán salvos acaso los demonios por esa convicción? (Santiago 2:19).

La Palabra del Señor es el Evangelio del Mensajero

Jesucristo es el último y gran Mensajero de Dios que vino a traer el evangelio a los hombres. Dice Pablo así: “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo”.  Aquí Pablo nos dice que Jesucristo es el vocero del Padre en estos “postreros días”. Esto coincide perfectamente con lo dicho por Pablo en Hechos: “Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; éste es Señor de todos” (Hechos 10:36). Debemos entender que Jesucristo es el Mensajero o vocero de Dios para estos postreros tiempos, y que el Padre espera que nosotros creamos en el mensajero y en Su mensaje para alcanzar la salvación. Dice Pablo: “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego”. (Rom. 1:16). 

Creer en Cristo tiene que ver con el creer (o recibir) Su Palabra (o mensaje)

En Juan 3:36 Jesús dice así: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él”. Pero en Juan 5:24 Jesús dice lo siguiente:  “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida”.  Notemos la frase  “tiene vida eterna” de los dos textos citados.  En Juan 3:36 Jesús dice que el que cree en el Hijo tiene vida eterna, pero en Juan 5:24 Jesús dice que el que tiene vida eterna es el que “OYE SU PALABRA”. Entonces es claro que CREER EN CRISTO= OIR (CREER) SU PALABRA. En Juan 6:68,69 Pedro le dijo a Jesús: “¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”. En resumen, la vida eterna se gana oyendo la Palabra de Cristo. Pero, ¿sólo oyendo? ¡No! En Juan 8:51 Jesús dirá que es necesario GUARDAR o RETENER en uno su Palabra cuando dice: “De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mi palabra, nunca verá muerte”. En Juan 14:23 añade: “El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él”. En Juan 12:48 Jesús asocia el rechazo a su persona con el rechazo a su Palabra o mensaje, cuando dice: “El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero”. En otra ocasión Jesús asocia el recibir su palabra con el recibirle o creerle a él y a Su Padre: “Porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste” (Juan 17:8). Ver también Juan 1:12 donde se habla de recibir a Cristo como sinónimo de creer en él: “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”. En Juan 8:30 se lee, además: “Hablando él estas cosas (la Palabra de Dios), muchos creyeron en él”. Observen que los que creyeron en Jesús, primero tuvieron que oírle hablar la palabra o mensaje que portaba.  En Juan 15:3-7 Jesús asocia el permanecer en él con el permanecer en su Palabra o mensaje divino: “Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.  Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.  Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.  El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.  Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho”.  Acá es más claro aún que no se puede permanecer en Cristo sin permanecer en su palabra, que es la palabra del Padre, Su doctrina y evangelio completos. En Marcos 1:14, 15 leemos que Jesús predicaba el evangelio diciendo: “El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio”. Notemos que acá Jesús no pide que creyeran en él de manera tácita, sino más bien en el evangelio que estaba anunciando. ¿Es que acaso no es necesario creer en él? ¡Claro que es necesario! pero creer en el Evangelio es creer también en él, porque el evangelio habla o trata de él. De modo que bien podemos decir que creer en Cristo es creer en su mensaje o evangelio.  

La Palabra del Reino

La parábola del sembrador ilustra la necesidad de creer y retener la palabra del Señor para ser salvo. Dice Lucas 8: 4-15: “Juntándose una gran multitud, y los que de cada ciudad venían a él, les dijo por parábola: El sembrador salió a sembrar su semilla; y mientras sembraba, una parte cayó junto al camino, y fue hollada, y las aves del cielo la comieron.  Otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad.   Otra parte cayó entre espinos, y los espinos que nacieron juntamente con ella, la ahogaron.  Y otra parte cayó en buena tierra, y nació y llevó fruto a ciento por uno. Hablando estas cosas, decía a gran voz: El que tiene oídos para oír, oiga. Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Qué significa esta parábola?  Y él dijo: A vosotros os es dado conocer los misterios del reino de Dios; pero a los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan. Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios (la cual es la palabra del Reino, según Mateo 13:19).  Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra (del Reino, según Mateo  13:19), para que no crean y se salven. Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la palabra (del Reino, según Mateo 13:19) con gozo; pero éstos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan. La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto.  Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra (del Reino, según Mateo 13:19) oída, y dan fruto con perseverancia”. 

En esta Parábola del Sembrador el Señor Jesucristo da suprema importancia a la palabra sembrada, la cual tiene que ver con el Reino de Dios (el evangelio). De modo que la creencia en Cristo para ser salvo equivale a creer en la palabra que él sembró, que es la palabra del Reino. No se puede ser salvo en completa ignorancia del verdadero evangelio que él vino a proclamar desde el comienzo hasta el final de su ministerio en la tierra. Su insistencia fue constante en la creencia y la RETENCIÓN de SU PALABRA, que era la Palabra de Dios, la Palabra salvadora, la Palabra de vida, la Palabra del Reino.  En la gran y final comisión para sus discípulos,  Jesús les dijo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere (en el evangelio) y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere (en el evangelio), será condenado” (Marcos 16:15,16). Pero es muy lamentable que millones de predicadores estén anunciando todo menos lo relacionado con el Reino de Cristo en la tierra. Este mensaje es tildado de Judío y carnal, y es considerado como obsoleto y abrogado por millones de Católicos y Protestantes por igual. El mensaje o palabra salvadora ha sido distorsionada nada menos que por Satanás, el enemigo de Dios y del mensaje (evangelio  o palabra) salvador. Pablo es enfático al decirnos: “En los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (2 Cor. 4:4). 

Recibir la Palabra, ¿Qué más abarca?

En Hechos 8:5-14 leemos: “Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio. Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo… Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres… Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan…”. Aquí vemos que recibir la Palabra equivale a creer en el nombre de Jesucristo y en su evangelio del Reino.  Un ejemplo del binomio “recibir-creer” lo encontramos en estas palabras de Jesús: “porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste” (Juan 17:8). Si alguno dice creer en Cristo, entonces deberá recibir su Palabra, o lo que es lo mismo decir, deberá creer en la palabra o mensaje del evangelio del Reino. Las Parábolas del Reino tienen esa finalidad, y en especial, la del sembrador.

Jesucristo como la Verdad

Jesús dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Juan 14:6). ¿Qué significa que Cristo sea la verdad? Jesús responde: “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad”. Jesús es la verdad porque su palabra es la verdad. También él dijo: “Pero ahora procuráis matarme a mí, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios…”(Juan 8:40). Aceptar a Cristo es aceptar la verdad que él oyó de Dios, y aceptar la verdad es aceptar la Palabra de Dios. Jesús es la Palabra de Dios encarnada (Juan 1:14). En Juan 1:17 leemos: “…la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo”. Es decir, Jesús es la verdad, porque por medio de él vino la verdad al mundo. El era el portador de la verdad, que es la palabra de Dios o el evangelio o mensaje para los hombres. Pablo dice: “para que la verdad del evangelio permaneciese con vosotros” (Gál. 2:5). Esto se asemeja a lo dicho por Jesús en Juan 15:3-7: Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros. Acá está muy claro que “la verdad del evangelio” y “las palabras de Cristo” son equivalentes. En Efesios 1:13 Pablo dice: “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa”. Acá nuevamente se percibe la asociación entre la palabra o evangelio salvador oído con la creencia en Cristo. Creer en Cristo es creer en la palabra de verdad que es el evangelio de nuestra salvación. En 2 Tes. 2:12 Pablo dice que aquellos que no creen en la verdad, o en el evangelio de Cristo, no se salvarán: “a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad (que representó Cristo y su palabra o mensaje), sino que se complacieron en la injusticia”.  En cambio, los que vienen al conocimiento de la verdad serán salvos: “el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad (del evangelio o mensaje)” (1 Tim. 2:4). Realmente uno se purifica cuando obedecemos a la verdad. “Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad (de Cristo y su palabra)” (1 Pedro 1:22). Y para Juan su gozo fue grande al oír que los creyentes andaban firmes en la verdad, es decir, en Cristo y en su palabra: “No tengo yo mayor gozo que este, el oír que mis hijos andan en la verdad” (3 Juan 4). 

Regresando al Carcelero de Filipos

El carcelero de Filipos, era hombre que estuvo conciente de su necesidad de salvación. Su enfermedad espiritual dio como resultado una “receta” o “pócima” divina, y que consistía en aceptar o “creer” en Cristo para ser curado completamente. Pero el carcelero debía de entender las bondades del remedio llamado “Jesucristo” y para eso Pablo y Silas le hablaron LA PALABRA DEL SEÑOR: “Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos”. Es decir, para que el carcelero pudiese creer en el Señor Jesucristo, él tenía primero que conocer LA PALABRA DEL SEÑOR para finalmente ser bautizado para el perdón de sus pecados, y junto con él, su casa. El punto es que no se puede creer a ciegas, pues se requiere tener un conocimiento fundamental de las bondades de los componentes del remedio. Siempre buscamos saber qué es lo que vamos a tomar para poder creer que será un remedio efectivo y no un paliativo. Así que creer en Cristo viene por medio de oír la Palabra del Señor ¡Este es el punto de partida para la creencia efectiva en Jesucristo! Desgraciadamente muchos cuando leen la historia del carcelero de Filipos se quedan en el verso 31 y no leen los siguientes versículos donde se habla de la necesidad de escuchar LA PALABRA DEL SEÑOR para creer de verdad.  Dice Romanos 10:16,17: “Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio (La Palabra)? Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”. 

Así que no se puede creer sin oír y creer en la Palabra de Dios pregonada por el Mensajero. Es vital que primero prediquemos la Palabra para que los hombres puedan creer en el Hijo de Dios. En Juan 17:20 Jesús ora algo muy interesante, diciendo: “Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos”. Nótese que Jesús dice que los que creerán en él serán aquellos que creerán por la Palabra que prediquen sus discípulos, la cual es el mismo mensaje que el Señor trajo al mundo por encargo de Su Padre. Pablo afirmó que no había muchos evangelios o mensajes divinos, sino sólo uno, el único predicado por Cristo (Gál. 1:6-9). De modo que cuando escuchamos a los fieles discípulos predicando el evangelio del Reino de Dios es como si escuchásemos al mismo Jesús predicándonos Su mensaje. El mensajero puede no ser Cristo mismo en persona, pero sí su mensaje.

Es imposible esperar que alguien crea a ciegas en Cristo sin el conocimiento del mensaje o Palabra de Dios. Los que dicen creer en Cristo pero no saben nada de su mensaje o enseñanza, no pueden ser verdaderos creyentes. La creencia en Cristo no sólo consiste en creer en que él fue un personaje real y que cambió la historia, sino que también es necesario creer en sus palabras. Allí reside el problema con muchos Judíos, Musulmanes, Hinduistas, ateos, etc, etc. Creen que Cristo existió y que fue un hombre real que creo una religión, pero no aceptan su mensaje o enseñanza como si viniese de Dios mismo. Creen que lo dicho por Jesús es simplemente ilusiones de un orate, sin poder entender que “agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación (de la Palabra)… y para los gentiles locura” (1 Cor. 1:21,23). 

Resumen

  1. Creer en Cristo es creer a Cristo: en su mensaje (la Palabra) y en su nombre.

  2. La vida eterna se gana creyendo en Cristo, que es lo mismo que creer en su Palabra o mensaje divino.

  3. Permanecer en Cristo es permanecer en su Palabra.

  4. La semilla que crece en un buen terreno es la Palabra del Reino.

  5. Recibir la Palabra es creer en el evangelio del Reino y en el nombre de Jesús.

  6. Cristo es la verdad porque es el portador de la Palabra de verdad del Padre.

  7. La gracia como la verdad vinieron por medio de Jesucristo.

  8. La Palabra de verdad es el evangelio de la salvación.

  9. Obedecer la verdad purifica nuestras almas.

  10. La fe viene por el oír, y el oír por la Palabra de Dios.

  11. Somos salvos por la “locura” de la predicación.

www.elevangeliodelreino.org

LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ Y LOS MASONES

Si usted ve la publicación de la Watchtower, titulada: “El Divino nombre que perdurará para siempre”, lo que usted verá dentro de esta publicación de la WT, en la página 9, en inglés, es el mismo símbolo que usan los masones en sus templos. Pueden ver el tetragramaton en un triángulo y la luz resplandeciente detrás.

La influencia masónica persiste todavía hasta hoy, en la Watchtower S.A.

HALLAN RESTOS DE MURALLA DEL PERIODO DEL REY SALOMÓN

Arqueólogos israelíes han descubierto en excavaciones junto a la ciudad de Jerusalén los restos de una muralla del siglo x acá que podrían confirmar la descripción bíblica del tiempo del rey salomón.

Una sección de la muralla, de 70 metros de longitud y seis de altura fue encontrada en una localización de nombre ofel, entre la conocida como ciudadela de David y la pared sur del monte del templo judío, coronado por la musulmana explanada de las mezquitas.

Las excavaciones forman parte de un proyecto de la universidad hebrea de Jerusalén, la autoridad de antigüedades de ISRAEL y otras instituciones, y cuenta con la financiación de mecenas estadounidenses. Su dirección, EILAT MAZAR, data la muralla en base a fragmentos de vasijas descubiertos en los alrededores, que afirma son de tiempos en que reino salomón, el periodo de mayor construcción hasta ese momento en Jerusalén y cuando se levanto el primer templo judío, según el antiguo testamento. Esta es la primera vez  que se descubre una estructura de ese periodo que puede tener una correlación con las descripciones de los edificios de salomón en Jerusalén, afirma.

SALVACIÓN ES HEREDAR EL REINO DE DIOS

Por Ing° Mario A Olcese (Apologista)

La teología cristiana ortodoxa enseña que Jesucristo vino al mundo para “salvar” a los pecadores. Pero: ¿Qué quiere decir la Biblia con la palabra “salvación”? ¿De qué tendríamos que ser salvos, y para qué? Es necesario responder estas preguntas con la Biblia y no con las ideas preconcebidas que no se ajustan a la Palabra de Dios. Desgraciadamente, evangélicos y católicos por igual están enseñando una “salvación de los pecados para ganar el cielo al momento de morir”. ¡Esta es una salvación que no se origina en las Escrituras!

El Salvador de los Hombres

La Biblia nos habla de que hay uno que salva a los hombres, y ése es el Creador, Dios el Padre. Dice Él mismo: “…y conocerá todo hombre que yo Jehová soy Salvador tuyo y Redentor tuyo, el fuerte de Jacob.” (Isaías 49:26). Ahora bien, Jehová, el Salvador, amó tanto al mundo “que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea SALVO por él.” (Juan 3:16,17). Tome nota que en esos dos versículos aparecen los términos “vida eterna” y “salvo”, pues serán tratados nuevamente en el transcurso de este estudio.

Hay una Salvación Presente

Tito 3:5-7 dice: “Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, NOS SALVÓ, no por obras que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Señor, para que justificados por su gracia viniésemos a ser HEREDEROS conforme a la esperanza de la VIDA ETERNA”. Nótese que si bien Cristo nos salvó de la condenación (Judas 23), aún no hemos recibido la vida eterna sino sólo por la fe y la esperanza.

 Pero aún hay una Salvación Pendiente o Futura

Si bien Jesús perdonó nuestros delitos y pecados pasados para salvarnos de la condenación, no obstante aún queda que se cristalice nuestra salvación. En buena cuenta, todavía no hemos recibido nuestra salvación integral. Sorprendente, pero real, ¡la salvación es un proceso! En Fil. 2:12 Pablo dice: “ocupaos (trabajad arduamente) en vuestra salvación”. ¡Por tanto, hay que trabajar para lograrla o ganarla!). Es claro que Pablo ve una salvación completada sólo en la parusía del Señor, cuando dice: “Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación al pecado, PARA SALVAR A LOS QUE LE ESPERAN.” (Hebreos 9:28). En Hechos 2:47 leemos además: “…y el Señor añadía a la iglesia a los que habían de ser salvos”. Nótese que no dice que el Señor añadía a la iglesia a los salvos, sino a los que “habían de ser salvos”. Es decir, los creyentes eran añadidos a la iglesia, para ser salvos. ¡Esta es la “salvación parusiana”!

 Notemos que la primera venida de Cristo tenía relación con el pecado. Esto quiere decir que la primera venida de Cristo fue para tratar el asunto de los pecados del mundo, y cancelarlos con su muerte en la cruz. Ahora, su segunda venida ya no sería para morir por los pecados del mundo, sino para materializar su salvación a aquellos a quienes él ha perdonado por la fe y que han trabajado por su salvación definitiva. Esto quiere decir que Cristo completará el proceso de salvación para aquellos que le aceptaron como su Salvador por la fe, de todas las épocas y lugares, y que vivieron rectamente durante su ausencia y cumplimento su misión. Por eso Pedro acertadamente dice al respecto: “Que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para SER MANIFESTADA EN EL DÍA POSTRERO.” (1 Pedro 1:5).

¿De Qué se Trata la Salvación Futura?

Hay una salvación pasada referida a los pecados (Lucas 23:35), y otra futura relacionada con la vida eterna (Ver Hebreos 9:28, 1 Pedro 1:5, Luc 18:30, Jud.21). No obstante, son pocos los que saben de qué se trata la salvación futura, y que es, a mi juicio, la más interesante.

Algunos suponen que ya estamos totalmente salvos, y que no hay otra salvación que esperar. Éstos suponen que los que están en la gracia de Dios irán al cielo una vez que les sobrevenga la muerte física. Según estos creyentes, Jesús no habló de ninguna salvación futura, pero deliberadamente ignoran los textos de Hebreos 9:28, 1 Pedro 1:5, y el de Mateo 24:13, los cuales afirman que habrá una salvación futura con la segunda venida de Cristo.

La Biblia es clara respondiendo acerca de lo que es la salvación futura. No obstante, casi nadie ha advertido esta salvación futura que está escondida en el diálogo de Jesús con el joven rico de Lucas 18:18-30. Los militantes evangélicos y los feligreses católicos ni siquiera se han percatado de esta información contenida en este interesante diálogo entre Jesús, el rico, y sus apóstoles. Sí amigos, en este diálogo está escondido el significado de la verdadera salvación futura. Sólo aquellos que ESCUDRIÑAN la Biblia, con la ayuda del Espíritu Santo, pueden descubrirlo. Pero la mayoría de cristianos apáticos no podrán descubrirlo fácilmente, pues se requiere sólo un sencillo escudriñamiento de cada palabra contenida en este diálogo. Usted debe abrir su corazón y disponer su mente para meditar, sin prejuicios, todos los versículos donde aparece el diálogo del joven rico con Jesús. Los vamos a escribir a continuación tal como aparecen  en la Biblia (VRV 60): En Lucas 18:18-30 leemos: “Un hombre principal le preguntó, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? 19 Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo Dios. Los mandamientos sabes: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre.21 El dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. 22 Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.23 Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste, porque era muy rico. 24 Al ver Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! 25 Porque es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. 26 Y los que oyeron esto dijeron: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? 27 El les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.28 Entonces Pedro dijo: He aquí, nosotros hemos dejado nuestras posesiones y te hemos seguido. 29 Y él les dijo: De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios, 30 que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna”.

Aquí hay cuatro frases ‘clave’ que nos ayudarán a definir claramente lo que es salvación. Esas son: “LA VIDA ETERNA”, “EL REINO DE DIOS”, “SALVO”, “SIGLO VENIDERO”. Estas cuatro frases han sido pasadas por alto por la mayoría de estudiantes de la Biblia, y seguramente por usted mismo,  privándose así de comprender lo que es la salvación para Jesucristo y sus discípulos. Usted tiene ahora la oportunidad de entender lo que su Pastor u Obispo de su iglesia nunca le reveló porque está ciego.

El joven rico quería heredar la VIDA ETERNA, pero no estaba dispuesto a dejarlo todo por Cristo. Jesús se ve precisado a decir que difícilmente entrará un rico en el REINO DE DIOS. Los discípulos le preguntan entonces a Jesús: ¿Quién podrá SALVARSE? Y Jesús entonces reafirma lo que antes había dicho y añade que aquellos que hayan dejado todo lo acariciado por el Reino de Dios recibirán la vida eterna en el “SIGLO VENIDERO.

Reflexione ahora: ¿Qué es la salvación, según este diálogo? La respuesta es diáfana como el agua cristalina. Usted deberá disponer su corazón y mente para entender. La fórmula es ésta: ¡Sólo tiene que acomodar las CUATRO FRASES CLAVE! (‘Vida Eterna’, ‘Reino de Dios’, ‘Salvación’, Siglo Venidero). Salvación es entonces —y grábeselo bien porque esto no lo escuchará en ningún lado— “ganar la vida eterna en el reino de Dios del siglo venidero”. Esta sencilla explicación no es conocida por millones de cristianos. La mayoría de cristianos cree que salvación es estar con Dios en el cielo. Pero esto no es lo que dice Jesús. Aquí se habla de un reino y de una salvación futuros que vendrán con la segunda venida de Cristo (Mat.25:31,34; Luc 18:30, Hech. 9:28). Entonces se cumplirá lo dicho en Apocalipsis 12:10: “Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo.” Nótese que la salvación está asociada con el reino y la autoridad de Cristo— ¡Realmente salvación y reino van de la mano! Ah, y los difuntos de la fe tampoco han heredado el reino, pero serán resucitados para entrar en él.

Si uno compara Hebreos 9:28 y Mateo 25:31,34, descubrirá que en la segunda venida de Cristo se desencadenará la salvación de los fieles. Esto quiere decir que éstos “heredarán el reino y la consecuente vida eterna preparados por Dios desde la fundación del mundo.” Este es el verdadero evangelio de Jesucristo que no es predicado mayormente por las iglesias, salvo muy raras excepciones.

El Reino de DioS

Cristo y El Reino son los temas más importantes de la Biblia, ya que se mencionan tantas veces desde el comienzo hasta el final de ella. Jesús empezó su ministerio predicando el Reino de Dios (Marcos 1:1,14,15). También lo predicaron sus discípulos (Lucas 8:1-2; Lucas 9:1-2; Hechos 8:12; Hechos 28:23,30,31). Fue también lo último que les enseñó Jesús a sus discípulos, poco antes de ascender al Padre (Hechos 1:3).

El apóstol Pablo lo predicó insistentemente en su ministerio a los gentiles (Hechos 28:23,30,31; Hechos 19:8; Hechos 20:25). También dijo que para entrar en él uno tiene que sufrir tribulaciones en esta vida (Hechos 14:22). Afirmó que no se podía entrar con nuestros cuerpos de carne y sangre, sino con cuerpos inmortales (1 Corintios 15:50). Él aclaró que los muertos y los vivos recibirían esos cuerpos transformados en la segunda venida de Cristo en gloria (1 Corintios 15:42—52).

¿Dejará Usted Pasar Esta Gran Salvación?

Pablo dice: “¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una SALVACIÓN TAN GRANDE? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron” (Hebreos 2:3). Ahora le pregunto amigo: ¿Dejará usted escapar esta SALVACIÓN TAN GRANDE DE DIOS, QUE ES PARA USTED TAMBIÉN? No posponga su decisión para ganar esa salvación presente y futura, pues mañana puede que usted esté muerto, y ya no tenga más esperanza. Por eso Pablo les dice a los corintios: “…He aquí AHORA el tiempo aceptable; he aquí AHORA el día de SALVACIÓN.” (2 Corintios 6:2b).

POR FIN LA REVISTA “FOCUS ON THE KINGDOM” EN ESPAÑOL

Estimados amigos que visitan este blog regularmente:

Hace algún tiempo he venido promocionando la revista “Focus on the Kingdom” (en inglés) del erudito erudito unitario inglés, Sir. Anthony F. Buzzard. Sin embargo, no todos los que nos visitan saben inglés, y por este motivo les anuncio que mi amigo Anthony Buzzard, y su yerno Xavier, junto con mi colaboración en la co-traducción, sacaremos a la luz esta revista en idioma español desde el mes entrante.

La Revista “focus on the kingdom” (“Enfocándose en el Reino”) se centra precisamente en el anuncio del reino de Dios, que es el único evangelio salvador de Jesucristo, y da a conocer, al mismo tiempo, al único Dios verdadero que es el Padre de nuestro Señor Jesucristo, y el nuestro (la doctrina unitaria).

El hermano Anthony me acaba de decir que su revista saldrá traducida al español, pero por el momento sólo aparecerá en su sitio web www.restorationfellowship.org para que los interesados la puedan leer como revista electrónica. Más adelante, si Dios quiere, saldrá impresa. De todos modos, es algo.

Su Servidor,

APOLOGISTA

¿ES POSIBLE REALMENTE SABER SI UNO ES SALVO? ¡PUES, NO,… AÚN!

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

Sí, y aunque usted se sorprenda, ningún cristiano puede decir que es completamente salvo, porque sencillamente ninguno de ellos ha terminado existosamente su carrera cristiana. ¿Pero cómo puede ser eso posible?- se preguntará usted– y no le quitamos la razón por su alarma, puesto que siempre se nos ha enseñado que Jesús vino a salvar a los pecadores que se “entregan a él”.

La salvación como proceso

Lo que los cristianos deben entender es que la salvación es un proceso que empieza con nuestra conversión o arrepentimiento, es decir, la aceptación por fe a Cristo y su evangelio del reino (Mr. 1:1,14,15). Pero allí no acaba todo, pues ese converso es ahora un niñito en la fe que necesitará madurar hasta llegar a la “perfección” o a la “estatura de Cristo”. Sólo en esta condición de maduro o perfecto podrá ganar su salvación. Veamos algunos pasajes de la Escritura que demuestran que la salvación es un proceso, pues Pablo escribió a los Filipenses: “Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra SALVACIÓN con temor y temblor” (Filipenses 2:12). ¿”Ocupaos en vuestra salvación”? Así es, hay que ocuparse día a día para ganar la salvación. Es necesario que el trabajador trabaje primero para que gane su retribución o pago. Dice Pablo: El LABRADOR, para participar de los frutos, debe trabajar primero” (2 Timoteo 2:6)

La perfección como requisito para la salvación

Las Escrituras nos mandan a llegar a ser perfectos para ser los poseedores de las herencias prometidas. Por ejemplo, el apóstol Pedro dice que para entrar en el reino uno debe madurar, crecer, y perfeccionarse. En 2 Pedro 1:5-11, él escribe: “vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados. Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Nótese que para entrar en el reino (que equivale a la salvación, véase Mateo 19:16-25) es necesario hacer firme nuestra elección y vocación por medio del crecimiento y la perfección espiritual. Se requiere añadir a la fe inicial, la virtud;  luego a ésta, el conocimiento; y a éste, el domino propio; y a éste, la paciencia;  y a ésta, la piedad; y a ésta, el afecto fraternal; y a éste, el amor. ¿Pero cuántos pueden decir que lo están logrando? Por eso, cuando los creyentes afirman que son salvos, deberían considerar seriamente si realmente han logrado llegar a la “cúspide” de la madurez o perfección como lo requiere el Señor. Pero pareciera que para muchos cristianos, el negar su completa salvación es igual a negar su conversión, lo cual no es verdad. Uno puede ser un sincero converso, pero no un salvo aún.

Si usted examina bien las Escrituras, verá que ellas nos hablan frecuentemente del perfeccionamiento. Y esto es importante, pues sólo los perfectos habitarán la nueva tierra del futuro. Dice Salomón: “Porque los rectos habitarán la tierra, Y los PERFECTOS permanecerán en ella” (Proverbios 2:21).  “El que hace errar a los rectos por el mal camino, El caerá en su misma fosa; Mas los PERFECTOS heredarán el bien” (Proverbios 28:10). Es obvio que es imposible que un recién convertido sea perfecto, así como es imposible que un niño recién nacido sea maduro. Necesitará crecer primero a la estatura de Cristo. Por eso, el Señor “constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de PERFECCIONAR a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” (Efesios 4:11-13). ¿Se da cuenta ahora por qué usted no es salvo apenas se convierte, sino que ha comenzado su proceso de salvación hasta alcanzar la plena madurez, perfección y la estatura de Cristo? El apóstol Pablo era consciente de esto, y por eso él habló de su vida cristiana como una carrera. El escribió: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida”(2 Timoteo 4:7,8).

¿Acaso no dice la Biblia que Cristo nos salvó?

Algunos podrán alegar que Cristo ya nos salvó, y para probarlo nos muestran los pasajes siguientes:

“Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo” (Tito 3:5) y “Quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos” (2 Timoteo 1:9). Sin embargo, el mismo Pablo dice cómo nos salvó el Señor: Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? (Romanos 8:24).  Es decir, tenemos esa esperanza de ser salvos, y esa esperanza nos ha salvado. A los Tesalonicenses Pablo confirma lo que decimos, cuando escribe: “Pero puesto que nosotros somos del día, seamos sobrios, habiéndonos puesto la coraza de la fe y del amor, y por yelmo la esperanza de la salvación” (1 Tesalonicenses 5:8). Y en su carta a Tito, Pablo iguala la esperanza de la salvación, con la esperanza de la vida eterna. “Para que justificados por su gracia fuésemos hechos herederos según la esperanza de la vida eterna (Tito 3:7). Así que, tanto la salvación y la vida eterna son aún nuestras mayores esperanzas junto con la misma venida de Cristo (Tito 2:13).

La Parusía y la salvación definitiva

Pablo dice que Cristo volverá por segunda vez para salvarnos en: “así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan” (Hebreos 9:28). Y Pedro es de igual parecer, cuando dice: “Que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero” (1 Pedro 1:5). Así que nadie aún es salvo hasta que venga Cristo, nuestro Señor, y tome cuentas a sus siervos por lo que han hecho mientras estaba ausente. En Lucas 19:11-27 Jesús habló de la Parábola de las Diez Minas y en ella él habla del amo que regresa y recompensa a sus siervos por lo que han hecho con sus minas. Los que hicieron más tendrán más dominio sobre las naciones, y los que hicieron menos, menos domino sobre las naciones. Pero aquellos negligentes que guardaron sus minas y se dieron la gran vida, sufrirán la decapitación delante del amo y perecerán para siempre. Así que la vida cristiana es una vida de continuo trabajo para obtener la salvación, que no es otra cosa que ganar la vida eterna en el reino de Dios. Esta verdad muy pocas personas lo entienden, pero una vez que leen Mateo 19:16-25, quedan plenamente convencidos de lo que decimos.

Hermanos, no crean cuando los predicadores le dicen que usted ya ha sido salvado por haber “aceptado a Cristo”. Ese engaño puede resultarle peligroso, ya que le puede dar una falsa sensación de seguridad que no la tiene. El diablo ha levantado engañadores que ofrecen una salvación automática y fácil. Ellos dicen que con sólo “aceptar a Cristo y recibirlo en su vida” usted ya es salvo…¡mentira! Usted no ha sido salvo por aceptar a Cristo y su evangelio!…Usted ha aceptado a Cristo y su evangelio para entrar en el camino de la salvación. Usted ha aceptado correr la carrera cristiana para estar en forma para cuando Cristo regrese, y así él le pueda otorgar su corona de gloria por haber sido un buen “atleta cristiano”. Usted no entrará al reino si usted ha descuidado su ejercitación espiritual y moral, y se ha quedado plantado, pasmado, y fuera de forma. Esta es la verdad que nos presenta la Biblia.

www.apologista.blogdiario.com

www.elevangeliodelreino.org

www.yeshuahamashiaj.org

www.apologista.over-blog.es

 

LOS JUDÍOS CREEN QUE DIOS ES UNO E INDIVISIBLE

Los Judios no creen en una trinidad. 

Explicación breve:

 … La idea judía de Dios es que Dios es uno e indivisible. No podemos dividir a Dios en partes separadas, donde cada parte de Dios es desigual a cada una de las otras partes, pero de alguna manera son una y la misma. Las Escrituras hebreas describen a Dios como un absoluto, pero el cristiano del Nuevo Testamento describe la idea cristiana de Dios como divisible en tres partes, llamada Trinidad. En el Nuevo Testamento cristiano, Jesús afirma en un punto tener un conocimiento diferente de las otras partes de la Trinidad Cristiana, por ejemplo, Mateo 24:36 y Marcos 13:32. En otro verso, Jesús no tiene el mismo poder que las otras partes de la Trinidad Cristiana, por ejemplo, Lucas 23:34. Y en Mateo 26:42, la voluntad del Hijo no es igual que la voluntad del Padre. De hecho, el propio Jesús a menudo se contrasta con el Padre, por ejemplo, en Juan 14:28, o Lucas 18:19. Por otra parte, Jesús supuestamente dijo que el castigo por blasfemar contra una parte de la Trinidad no tiene el mismo castigo por blasfemar contra la otra parte de la Trinidad. En las Escrituras Hebreas, sin embargo, Dios es Uno, como se lee en Deuteronomio 6:4, así como en Isaías 44:6, donde Dios nos dice: “Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios. ” Cuando Isaías nos dice que Dios dijo: “Yo soy el primero”, significa que Dios no tiene Padre. Cuando Isaías nos dice que Dios dijo: “Yo soy el último,” significa que Dios no tiene Hijo eterno. Y cuando Isaías nos dice que Dios dijo: “Aparte de mí no hay Dios”, significa que Dios no comparte su Deidad con cualquier otro dios o semidiós, o personas, y por tanto, no hay trinidad. 

Una explicación completa

… El hecho de que hay diversas manifestaciones de Dios en la Biblia, no significa que cada manifestación debe considerarse como algo separado y desigual a Dios, sino de alguna manera uno y el mismo Dios, y que cada manifestación de Dios ha de ser tratada de manera diferente. Las Escrituras hebreas nos dicen que Dios es uno.

Escucha, Israel: El Eterno es nuestro Dios, el Eterno es uno. [Deuteronomio 6:4]

Pero ¿cómo sabemos que el término, uno, al final del versículo anterior, no hace referencia a algún tipo de unidad compuesta, que Dios se compone de diferentes partes que da un total de uno? La razón por la que sabemos es que la palabra “uno” es un adjetivo. Aquí se describe un nombre propio, que es la palabra, “El Eterno”. La mayoría de la gente se olvida que la palabra que aquí se traduce como “El Eterno”, es en realidad el más sagrado nombre de Dios, que se nos dijo en el Éxodo 3:14-15. Cuando la palabra “uno” modifica el nombre de una persona, debe significar que la persona es una sola, no un compuesto, sino un Uno absoluto.

Algunos pueden decir que, como ejemplo, un hombre llamado Bill Jones puede ser “papá” para sus hijos, pero “cariño” para su esposa, y “Sr. Jones” para sus empleados. Sin embargo, en todos los casos, Bill Jones tiene el mismo conocimiento, el mismo poder, y la misma voluntad. En el Nuevo Testamento cristiano, Jesús afirma en un punto tener un conocimiento diferente de las otras partes de la Trinidad Cristiana. Por ejemplo, Mateo 24:36 y Marcos 13:32. En otro verso, Jesús no tiene el mismo poder que otras partes de la Trinidad Cristiana, por ejemplo, Lucas 23:34. Y en Mateo 26:42, Jesús, ¿no es lo mismo que la voluntad del Padre. De hecho, el propio Jesús a menudo contrasta con el Padre, por ejemplo, en Juan 14:28, o Lucas 18:19. Por otra parte, Jesús supuestamente dijo que el castigo por blasfemar contra una parte de la Trinidad no es el mismo castigo por blasfemar contra la otra parte de la Trinidad. Si esto es cierto, entonces no puede ser una y la misma, y el concepto de la Trinidad, por tanto, no es monoteísta.

Hay más de tres manifestaciones de Dios en las Escrituras Hebreas. Existe, por supuesto, el Espíritu de Dios, como leemos en el Génesis 1:2:

Y el Espíritu de Dios (Ruach Elohm) se movía sobre la faz de las aguas. Pero también hay un Espíritu malo de Dios, como leemos en I Samuel 16:23:

Y sucedió que, cuando el espíritu maligno de Dios (Ruach Elohm Raah) estaba sobre Saúl, David tomaba el arpa y tocaba con su mano: Saúl tenía refrigerio, y estaba bien, y el espíritu malo se apartaba de él. También hay un espíritu de mentira de Dios en I Reyes 22:23: Ahora, pues, he aquí, el Eterno ha puesto espíritu de mentira (Ruach Sheker) en la boca de todos estos tus profetas, y el Eterno ha hablado contigo sobre el mal.

En Éxodo 12:23, se nos dice que Dios castigará a los egipcios. Pero más tarde, en el mismo versículo, vemos que es el heridor que golpea a los egipcios.

“Porque el Eterno pasará hiriendo a los egipcios. Cuando vea la sangre sobre el dintel y en los dos postes, el Eterno pasará por encima de la puerta, y no dejará al heridor entrar en vuestras casas para herir”.

Se podría entonces decir que el Heridor debe ser visto como una persona en Dios, así como el Espíritu de Dios es visto como una persona en Dios. A esto se podría añadir que el espíritu de mentira de Dios debe ser visto como una persona de Dios, y el espíritu maligno de Dios debe ser visto como una persona en Dios. Esto significaría que en lugar de la Trinidad  compuesta por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, uno debe tener el Padre, el Hijo, el Espíritu Santo, el espíritu de mentira, y el espíritu del mal, así como el heridor. Tenemos que añadir a ésta la zarza ardiente?

¿Por qué la comunidad cristiana se detiene en una Deidad de tres Personas (La Trinidad), cuando podría también haber tenido más personas en la supuesta unidad compuesta de Dios? La razón es que las mayores deidades en las demás religiones de la zona también fueron Trinas:

Babilonia había: [1] Anu [2] Bel y [3] Ena;

La India ha: [1] Brahma [2] Vishnu y [3] Shiva;

Romana [1] Júpiter [2] Juno y [3] Minerva;

Grecia [1] Zeus] [2] Apolo y [3) Hermes

Y así, la comunidad cristiana tuvo su propia trinidad de sólo el Padre, el Hijo y del Espíritu Santo, sin tener en cuenta el espíritu de mentira, el espíritu malo, y el heridor, por no hablar de la zarza ardiente.

A los Judíos se les enseña que Dios es Uno e indivisible, y esto se encuentra en las Escrituras hebreas. Isaías 44:6 nos dice que, “Yo soy el primero, y yo soy el último, y fuera de mí no hay Dios.” Cuando Isaías nos dice que Dios dijo: “Yo soy el primero”, significa que Dios no tiene padre. Cuando Isaías nos dice que Dios dijo: “Yo soy el último,” significa que Dios no tiene hijo eterno literal. Y cuando Isaías nos dice que Dios dijo: “Aparte de mí no hay Dios”, significa que Dios no comparte su Deidad con cualquier otro dios o semidiós, o personas. Esto es por qué Dios nos dijo en los Diez Mandamientos, en Éxodo 20:3, “No tendrás otros dioses delante de mí.” Incluso si usted piensa que ellos son Dios o dioses, no se les puede tener delante de Dios. Usted no les ora a ellos a fin de llegar a Dios, y no ora en sus nombres.

Los cristianos pueden decirnos: “He aquí tu Dios”, pero la última vez que escuché algo similar fue en Éxodo 32:4, cuando los ex-esclavos señalaron el becerro de oro y dijeron: “elohecha Eilay – estos son tus dioses”.

Derecho de Autor celebrada por el Rabino Stuart Federow 2003

Todos los derechos reservados.

NUESTRA COMUNIÓN CON LA SANGRE DE CRISTO (1 COR. 10:16)

Importancia de la Sangre de Cristo

  • Mat 26:27 Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio diciendo: «Bebed de ella todos,
    Mat 26:28 porque ésta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para perdón de los pecados.

  • Mat 27:25 Y todo el pueblo respondió: «¡Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!»

  • Mar 14:24 Y les dijo: «Esta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos.

  • Luc 22:20 De igual modo, después de cenar, la copa, diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros.

  • Jua 6:53 Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.

  • Jua 6:54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día.

  • Jua 6:55 Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida.

  • Jua 6:56 El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él.

  • Jua 19:34 sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.

  • Hch 5:28 y les dijo: «Os prohibimos severamente enseñar en ese nombre, y sin embargo vosotros habéis llenado Jerusalén con vuestra doctrina y queréis hacer recaer sobre nosotros la sangre de ese hombre.»

  • Hch 18:6 Como ellos se opusiesen y profiriesen blasfemias, sacudió sus vestidos y les dijo: «Vuestra sangre recaiga sobre vuestra cabeza; yo soy inocente y desde ahora me dirigiré a los gentiles.»

  • Rom 3:25 a quien exhibió Dios como instrumento de propiciación por su propia sangre, mediante la fe, para mostrar su justicia, habiendo pasado por alto los pecados cometidos anteriormente,Rom 3:26 en el tiempo de la paciencia de Dios; en orden a mostrar su justicia en el tiempo presente, para ser él justo y justificador del que cree en Jesús.

  • Rom 5:9 ¡Con cuánta más razón, pues, justificados ahora por su sangre, seremos por él salvos de la cólera!
    Rom 5:10 Si cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, estando ya reconciliados, seremos salvos por su vida!
    Rom 5:11 Y no solamente eso, sino que también nos gloriamos en Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación.

  • 1Co 10:16 La copa de bendición que bendecimos ¿no es acaso comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo?

  • 1Co 11:25 Asimismo también la copa después de cenar diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre. Cuantas veces la bebiereis, hacedlo en recuerdo mío.»

  • 1Co 11:27 Por tanto, quien coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor.

  • Efe 1:7 En él tenemos por medio de su sangre la redención, el perdón de los delitos, según la riqueza de su gracia

  • Efe 2:13 Mas ahora, en Cristo Jesús, vosotros, los que en otro tiempo estabais lejos, habéis llegado a estar cerca por la sangre de Cristo.

  • Col 1:20 y reconciliar por él y para él todas las cosas, pacificando, mediante la sangre de su cruz, lo que hay en la tierra y en los cielos.

  • Heb 2:14 Por tanto, así como los hijos participan de la sangre y de la carne, así también participó él de las mismas, para aniquilar mediante la muerte al señor de la muerte, es decir, al Diablo,Heb 9:13 Pues si la sangre de machos cabríos y de toros y la ceniza de vaca santifica con su aspersión a los contaminados, en orden a la purificación de la carne,Heb 9:14 ¡cuánto más la sangre de Cristo, que por el Espíritu Eterno se ofreció a sí mismo sin tacha a Dios, purificará de las obras muertas nuestra conciencia para rendir culto a Dios vivo!

    Heb 9:15 Por eso es mediador de una nueva Alianza; para que, interviniendo su muerte para remisión de las transgresiones de la primera Alianza, los que han sido llamados reciban la herencia eterna prometida.

    Heb 9:16 Pues donde hay testamento se requiere que conste la muerte del testador,

    Heb 9:17 ya que el testamento es válido en caso de defunción, no teniendo valor en vida del testador.

    Heb 9:18 Así tampoco la primera Alianza se inauguró sin sangre.

    Heb 9:19 Pues Moisés, después de haber leído a todo el pueblo todos los preceptos según la Ley, tomó la sangre de los novillos y machos cabríos con agua, lana escarlata e hisopo, y roció el libro mismo y a todo el pueblo

    Heb 9:20 diciendo: Esta es la sangre de la Alianza que Dios ha ordenado para vosotros.

    Heb 9:21 Igualmente roció con sangre la Tienda y todos los objetos del culto;
    Heb 9:22 pues según la Ley, casi todas las cosas han de ser purificadas con sangre, y sin efusión de sangre no hay remisión.
    Heb 9:23 En consecuencia, es necesario, por una parte, que las figuras de las realidades celestiales sean purificadas de esa manera; por otra parte, que también lo sean las realidades celestiales, pero con víctimas más excelentes que aquéllas.
    Heb 9:24 Pues no penetró Cristo en un santuario hecho por mano de hombre, en una reproducción del verdadero, sino en el mismo cielo, para presentarse ahora ante el acatamiento de Dios en favor nuestro,
    Heb 9:25 y no para ofrecerse a sí mismo repetidas veces al modo como el Sumo Sacerdote entra cada año en el santuario con sangre ajena.
    Heb 9:26 Para ello habría tenido que sufrir muchas veces desde la creación del mundo. Sino que se ha manifestado ahora una sola vez, en la plenitud de los tiempos, para la destrucción del pecado mediante su sacrificio.
    Heb 9:27 Y del mismo modo que está establecido que los hombres mueran una sola vez, y luego el juicio,
    Heb 9:28 así también Cristo, después de haberse ofrecido una sola vez para quitar los pecados de la multitud, se aparecerá por segunda vez sin relación ya con el pecado a los que le esperan para su salvación.

  • Heb 10:1 No conteniendo, en efecto, la Ley más que una sombra de los bienes futuros, no la realidad de las cosas, no puede nunca, mediante unos mismos sacrificios que se ofrecen sin cesar año tras año, dar la perfección a los que se acercan.
    Heb 10:2 De otro modo, ¿no habrían cesado de ofrecerlos, al no tener ya conciencia de pecado los que ofrecen ese culto, una vez purificados?
    Heb 10:3 Al contrario, con ellos se renueva cada año el recuerdo de los pecados,
    Heb 10:4 pues es imposible que sangre de toros y machos cabríos borre pecados.
    Heb 10:5 Por eso, al entrar en este mundo, dice: Sacrificio y oblación no quisiste; pero me has formado un cuerpo.
    Heb 10:6 Holocaustos y sacrificios por el pecado no te agradaron.
    Heb 10:7 Entonces dije: ¡He aquí que vengo – pues de mí está escrito en el rollo del libro – a hacer, oh Dios, tu voluntad!
    Heb 10:8 Dice primero: Sacrificios y oblaciones y holocaustos y sacrificios por el pecado no los quisiste ni te agradaron – cosas todas ofrecidas conforme a la Ley –
    Heb 10:9 entonces – añade -: He aquí que vengo a hacer tu voluntad. Abroga lo primero para establecer el segundo.
    Heb 10:10 Y en virtud de esta voluntad somos santificados, merced a la oblación de una vez para siempre del cuerpo de Jesucristo.
    Heb 10:11 Y, ciertamente, todo sacerdote está en pie, día tras día, oficiando y ofreciendo reiteradamente los mismos sacrificios, que nunca pueden borrar pecados.
    Heb 10:12 El, por el contrario, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio, se sentó a la diestra de Dios para siempre,
    Heb 10:13 esperando desde entonces hasta que sus enemigos sean puestos por escabel de sus pies.
    Heb 10:14 En efecto, mediante una sola oblación ha llevado a la perfección para siempre a los santificados.
    Heb 10:15 También el Espíritu Santo nos da testimonio de ello. Porque, después de haber dicho:
    Heb 10:16 Esta es la Alianza que pactaré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, y en su mente las grabaré,
    Heb 10:17 añade: Y de sus pecados e iniquidades no me acordaré ya.
    Heb 10:18 Ahora bien, donde hay remisión de estas cosas, ya no hay más oblación por el pecado.
    Heb 10:19 Teniendo, pues, hermanos, plena seguridad para entrar en el santuario en virtud de la sangre de Jesús,
    Heb 10:20 por este camino nuevo y vivo, inaugurado por él para nosotros, a través del velo, es decir, de su propia carne,
    Heb 10:21 y con un Sumo Sacerdote al frente de la casa de Dios,
    Heb 10:22 acerquémonos con sincero corazón , en plenitud de fe, purificados los corazones de conciencia mala y lavados los cuerpos con agua pura.
    Heb 10:23 Mantengamos firme la confesión de la esperanza, pues fiel es el autor de la Promesa.
    Heb 10:24 Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras,
    Heb 10:25 sin abandonar vuestra propia asamblea, como algunos acostumbran hacerlo, antes bien, animándoos: tanto más, cuanto que veis que se acerca ya el Día.
    Heb 10:26 Porque si voluntariamente pecamos después de haber recibido el pleno conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio por los pecados,
    Heb 10:27 sino la terrible espera del juicio y la furia del fuego pronto a devorar a los rebeldes.
    Heb 10:28 Si alguno viola la Ley de Moisés es condenado a muerte sin compasión, por la declaración de dos o tres testigos.
    Heb 10:29 ¿Cuánto más grave castigo pensáis que merecerá el que pisoteó al Hijo de Dios, y tuvo como profana la sangre de la Alianza que le santificó, y ultrajó al Espíritu de la gracia?
    Heb 10:30 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza; yo daré lo merecido. Y también: El Señor juzgará a su pueblo.
    Heb 10:31 ¡Es tremendo caer en la manos de Dios vivo!
    Heb 10:32 Traed a la memoria los días pasados, en que después de ser iluminados, hubisteis de soportar un duro y doloroso combate,
    Heb 10:33 unas veces expuestos públicamente a ultrajes y tribulaciones; otras, haciéndoos solidarios de los que así eran tratados.
    Heb 10:34 Pues compartisteis los sufrimientos de los encarcelados; y os dejasteis despojar con alegría de vuestros bienes, conscientes de que poseíais una riqueza mejor y más duradera.
    Heb 10:35 No perdáis ahora vuestra confianza, que lleva consigo una gran recompensa.
    Heb 10:36 Necesitáis paciencia en el sufrimiento para cumplir la voluntad de Dios y conseguir así lo prometido.
    Heb 10:37 Pues todavía un poco, muy poco tiempo; y el que ha de venir vendrá sin tardanza.
    Heb 10:38 Mi justo vivirá por la fe; mas si es cobarde, mi alma no se complacerá en él.
    Heb 10:39 Pero nosotros no somos cobardes para perdición, sino creyentes para salvación del alma.

  • Heb 11:28 Por la fe, celebró la Pascua e hizo la aspersión de sangre para que el Exterminador no tocase a los primogénitos de Israel.

  • Heb 12:22 Vosotros, en cambio, os habéis acercado al monte Sión, a la ciudad de Dios vivo, la Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles, reunión solemne
    Heb 12:23 y asamblea de los primogénitos inscritos en los cielos, y a Dios, juez universal, y a los espíritus de los justos llegados ya a su consumación,
    Heb 12:24 y a Jesús, mediador de una nueva Alianza, y a la aspersión purificadora de una sangre que habla mejor que la de Abel.
    Heb 12:25 Guardaos de rechazar al que os habla; pues si los que rechazaron al que promulgaba los oráculos desde la tierra no escaparon al castigo, mucho menos nosotros, si volvemos la espalda al que nos habla desde el cielo.

  • Heb 13:11 Los cuerpos de los animales, cuya sangre lleva el Sumo Sacerdote al santuario para la expiación del pecado, son quemados fuera del campamento.
    Heb 13:12 Por eso, también Jesús, para santificar al pueblo con su sangre, padeció fuera de la puerta.
    Heb 13:13 Así pues, salgamos donde él fuera del campamento, cargando con su oprobio;
    Heb 13:14 que no tenemos aquí ciudad permanente, sino que andamos buscando la del futuro.

  • Heb 13:20 Y el Dios de la paz que suscitó de entre los muertos a nuestro Señor Jesús, el gran Pastor de la ovejas en virtud de la sangre de una Alianza eterna,

  • 1Pe 1:18 sabiendo que habéis sido rescatados de la conducta necia heredada de vuestros padres, no con algo caduco, oro o plata,
    1Pe 1:19 sino con una sangre preciosa, como de cordero sin tacha y sin mancilla, Cristo,
    1Pe 1:20 predestinado antes de la creación del mundo y manifestado en los últimos tiempos a causa de vosotros;
    1Pe 1:21 los que por medio de él creéis en Dios, que le ha resucitado de entre los muertos y le ha dado la gloria, de modo que vuestra fe y vuestra esperanza estén en Dios.

  • 1Jn 1:7 Pero si caminamos en la luz, como él mismo está en la luz, estamos en comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos purifica de todo pecado.

  • 1Jn 5:5 Pues, ¿quien es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
    1Jn 5:6 Este es el que vino por el agua y por la sangre: Jesucristo; no solamente en el agua, sino en el agua y en la sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es la Verdad.

  • 1Jn 5:6 Este es el que vino por el agua y por la sangre: Jesucristo; no solamente en el agua, sino en el agua y en la sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es la Verdad.
    1Jn 5:7 Pues tres son los que dan testimonio:
    1Jn 5:8 el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres convienen en lo mismo.
    1Jn 5:9 Si aceptamos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios, pues este es el testimonio de Dios, que ha testimoniado acerca de su Hijo.
    1Jn 5:10 Quien cree en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo. Quien no cree a Dios le hace mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo.
    1Jn 5:11 Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna y esta vida está en su Hijo.
    1Jn 5:12 Quien tiene al Hijo, tiene la vida; quien no tiene al Hijo, no tiene la vida.
    1Jn 5:13 Os he escrito estas cosas a los que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que os deis cuenta de que tenéis vida eterna.
    1Jn 5:14 En esto está la confianza que tenemos en él: en que si le pedimos algo según su voluntad, nos escucha.
    1Jn 5:15 Y si sabemos que nos escucha en lo que le pedimos, sabemos que tenemos conseguido lo que hayamos pedido.
    1Jn 5:16 Si alguno ve que su hermano comete un pecado que no es de muerte, pida y le dará vida – a los que cometan pecados que no son de muerte pues hay un pecado que es de muerte, por el cual no digo que pida -.
    1Jn 5:17 Toda iniquidad es pecado, pero hay pecado que no es de muerte.
    1Jn 5:18 Sabemos que todo el que ha nacido de Dios no peca, sino que el Engendrado de Dios le guarda y el Maligno no llega a tocarle.
    1Jn 5:19 Sabemos que somos de Dios y que el mundo entero yace en poder del Maligno.
    1Jn 5:20 Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado inteligencia para que conozcamos al Verdadero. Nosotros estamos en el Verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el Dios verdadero y la Vida eterna.
    1Jn 5:21 Hijos míos, guardaos de los ídolos…

  • Apo 1:5 y de parte de Jesucristo, el Testigo fiel, el Primogénito de entre los muertos, el Príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos ama y nos ha lavado con su sangre de nuestros pecados
    Apo 1:6 y ha hecho de nosotros un Reino de Sacerdotes para su Dios y Padre, a él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.
    Apo 1:7 Mirad, viene acompañado de nubes: todo ojo le verá, hasta los que le traspasaron, y por él harán duelo todas las razas de la tierra. Sí. Amén.
    Apo 1:8 Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Señor Dios, «Aquel que es, que era y que va a venir», el Todopoderoso.

  • Apo 5:9 Y cantan un cántico nuevo diciendo: «Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos porque fuiste degollado y compraste para Dios con tu sangre hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;
    Apo 5:10 y has hecho de ellos para nuestro Dios un Reino de Sacerdotes, y reinan sobre la tierra.»

  • Apo 7:14 Yo le respondí: «Señor mío, tú lo sabrás.» Me respondió: «Esos son los que vienen de la gran tribulación; han lavado sus vestiduras y las han blanqueado con la sangre del Cordero.

  • Apo 12:11 Ellos lo vencieron gracias a la sangre del Cordero y a la palabra de testimonio que dieron, porque despreciaron su vida ante la muerte.
    Apo 12:12 Por eso, regocijaos, cielos y los que en ellos habitáis. ¡Ay de la tierra y del mar! porque el Diablo ha bajado donde vosotros con gran furor, sabiendo que le queda poco tiempo.»

  • Apo 19:11 Entonces vi el cielo abierto, y había un caballo blanco: el que lo monta se llama «Fiel» y «Veraz»; y juzga y combate con justicia.
    Apo 19:12 Sus ojos, llama de fuego; sobre su cabeza, muchas diademas; lleva escrito un nombre que sólo él conoce;Apo 19:13 viste un manto empapado en sangre y su nombre es: La Palabra de Dios.
    Apo 19:14 Y los ejércitos del cielo, vestidos de lino blanco puro, le seguían sobre caballos blancos.

 

JAIMITO NERD DEJA A SU PAPITO AÚN MÁS CONVENCIDO DE LA VERACIDAD DE LA POSICIÓN UNITARIA, DESPUÉS DE QUE LE REFUTA OTRO TEXTO DE LOS “TRINOTERCOS”

Escuchen a los “Nerds”

Jaimitooooo, ¿puedes venir un minuto, por favor?…Sí, papi, pero dame media hora, porque estoy leyendo en el blog del Apologista Sociniano…okey, Jaimito, instrúyete más para que luego me enseñes  sobre los “horrores” de la Trinidad, perdón, quise decir, errores…okey, viejo, ya voy luego (después de media hora Jaimito se encuentra con su papi)…a ver papi, ¿en qué te puedo instruir? Bueno, hijito, leí hace un par de días en el blog del Apologista Sociniano, una réplica de Pablo Santomauro a Olcese donde este señor “Trinoterco” explica el texto de 2 Corintios 13:14, y dice lo siguiente: “2 Corintios 13:14 jamás es presentado para probar la Trinidad sino que se usa como un peldaño para mostrar la personalidad del Espíritu Santo…y aquí en 2 Corintios 13:14 se usa para indicar que tenemos comunión con el Espíritu Santo. ¿Pueden las palabras ser más claras? Para poder tener comunión con el Padre y el Hijo es imperativo que éstos sean personas, y lo mismo se requiere para tener una verdadera comunión con el Espíritu Santo. Comunión es algo mutuo en donde intervienen como mínimo dos personas”…como ves, Jaimito, parece que Santomauro tiene razón al decir que sólo se puede tener comunión con personas, y no con cosas. Así que aquí los “unitercos” tienen un problema, ya que como tú sabes, ellos, entre los cuales estás tú, apologista, y se podría decir que eventualmente yo, dicen que el Espíritu Santo es sólo el Poder de Dios (su fuerza)….sí, mi querido Padre, pero Santomauro está más perdido que astronauta en el espacio sideral, y es que él no sabe que también se puede tener comunión que cosas no animadas …¿cómo es eso, Jaimito?, ¡explícame, por favor!…bueno, viejo, sólo lee lo que dice el mismo San Pablo en 1 Corintios 10:16 ahora mismo…sí, sí, lo estoy buscando en mi Biblia…¡ajá ya lo encontré!… y lo leo: “Esa copa de bendición por la cual damos gracias, ¿no significa que entramos en comunión CON la sangre de Cristo?…” (NVI)…¡Ajá!… ¿qué dice San Pablo en ese pasaje, querido papi?…bueno, ¡que tenemos comunión con la sangre de Cristo! …¡correcto, papi!… ¿y es la sangre de Cristo una persona?…¡Pues, claro que no, hijito!…¡caracoles, este pasaje sí es contundente y fulminante  que Santomauro  no sabrá cómo explicarlo, porque yo, en lo personal, no lo puedo hacer…Realmente me has dejado convencido de que uno puede muy bien tener comunión con el Espíritu Santo sin que éste sea una persona…¡qué bueno, viejo!… y espero que millones de “trinotercos” también se convenzan del punto…okey, Jaimito, mil gracias, ¡y adelante con tus investigaciones!…okey, viejo, así lo haré para el bien de los politeístas…nos vemos luego…bye, bye.

UN NUEVO BLOG EXCLUSIVO PARA MIS DETRACTORES “TRINOTERCOS”

Estimados amigos, y no tan amigos también, que visitan mi blog regularmente:

Les informo que he decidido construir un nuevo blog exclusivamente para los “Trinotercos” y en donde sólo publicaré mis temas que tratan sobre la Trinidad, y que han venido apareciendo en este blog desde su construcción, pero de manera algo desordenada. Y es que reiteradamente recibo e-mails de gente sincera — aunque no faltan los socarrones— para consultarme sobre los textos bíblicos que los “trinotercos” suelen esgrimir para intentar probar  la supuesta doctrina de la Santísima Trinidad. Por este nuevo medio la gente no perderá su tiempo esperando que yo les responda rápido, pues las respuestas las podrán encontrar fácilmente consultando este blog que se centra sólo en la “Trinoterquedad”.

Confío en que este nuevo blog que vengo completando sea de vuestro agrado, y lo puedan tener siempre a la mano o entre todos sus FAVORITOS. Ustedes pueden acceder a él haciendo clic en el link que aparece al final (abajo). Ah, y recuerden que pueden suscribirse a los boletines de este nuevo blog con sólo escribir su correo electrónico.

Espero sus comentarios como siempre, y también sus sugerencias oportunas para mejorar este nuevo blog.  Así, con vuestra cooperación, poder brindar un mejor servicio a mis visitantes. Creo, por otro parte, que las discusiones entre Jaimito Nerd y su padre “Trinoterco” son muy didácticas y provocan leerlas con gusto. Un método que se me ocurrió un día y que me ha dado muy buenos resultados y más fans pro “unitercos”. Recuerden que vuestro servidor está siempre llano a recibir vuestras sugerencias y críticas en cualquier momento, y si son simplemente “piropos”, mucho mejor.

www.apologista.over-blog.es

 

 

INTRODUCING ‘GOD: NEW EVIDENCE’

A seven and a half minute video introducing Focus’s ‘GOD: new evidence’ video production featuring Joh Polkinghorne, David Wilkinson, Rodney Holder, Peter Williams and Graham Swinerd.

http://www.focus.org.uk/?page_id=82 The universe we live in is remarkably finely adjusted to make our lives possible. Is this because it has been designed for us, or are there a huge number of universes, and one of them is bound to be right? God or the multiverse? The fifth in a series of six videos exploring how the fine-tuning of the universe points to the reality of the Creator. This programme explores two alternative explanations of cosmic fine-tuning: God or the multiverse. Featuring John Polkinghorne, David Wilkinson, Rodney Holder, Peter Williams and Grham Swinerd