EL PORQUÉ DIOS PERMITIÓ LA CAÍDA DE ADÁN Y EVA

Por siglos los cristianos se han preguntado por qué un Dios amoroso permitió la caída de Adán y Eva si sabía que iban a caer. Y esta pregunta sigue vigente aún hoy. Sin embargo, yo creo que las Escrituras nos dan una idea clara del porqué Dios permitió la caída de los primeros padres…¡y muchos parecen no haberse dado cuenta!

¿POR QUÉ DEBEMOS AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS?

Por Ing° Mario A Olcese (Apologista)

          Cuando Adán y Eva cayeron en pecado, Dios los condenó a la pena capital, pero no sin antes sufrir de dolores y fatigas físicas durante su existencia en la tierra. No obstante, tan grande s el amor de Dios, que en el mismo día de la caída humana, Él estaba preparando la redención del hombre por medio de su Hijo Jesucristo. Leamos lo que dice Apocalipsis 13:8 “…del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.”

Y aunque el Hijo sería inmolado muchos milenios después, su inmolación se produjo en el mismo momento de la creación del mundo, en los planes y propósitos insondables de Dios. La profecía de Génesis 3:15 señala una continua y prolongada lucha entre el bien y el mal, y aunque aparentemente el mal saldría victorioso al comienzo, al final el verdadero vencedor sería el bien, representado por Cristo, su iglesia, y su “reino eterno”. Por fin Satanás y sus demonios serán derrotados por Cristo, y terminarían siendo arrojados a su lugar de “tormento” por toda la eternidad.

         El permiso del mal claramente sirve a los propósitos de Dios, no sólo para probar a los hombres, sino también para enseñarles a ellos algo más importante aún: EL CARÁCTER AMOROSO Y MISERICORDIOSO DIOS PARA CON LOS PECADORES. Y es que a Adán y Eva les faltaba conocer a Dios. No sabían que Dios es infinitamente misericordioso. La creación del hombre, del planeta tierra, y del universo, demostraba que Dios es Todopoderoso y Sabio, ¿pero acaso mostraba Su gran AMOR y MISERICORDIA para los infortunados pecadores? ¡No lo creo! En ningún momento los primeros padres apelaron a la misericordia de Dios para obtener el perdón.

         Según Pablo, a Dios se le “conoce” por las cosas que Él hizo (Romanos 1:19,20), pero ojo: El NO está diciendo que se  pueden conocer los atributos morales y espirituales de Dios por las cosas que Él creó, sino sólo Su “ETERNO PODER” y “DEIDAD”. Definitivamente con la creación del mundo y de los seres vivos NO SE PUEDEN CONOCER LOS SENTIMIENTOS Y PROPÓSITOS MÁS RECÓNDITOS DE DIOS…¡ simplemente es imposible saberlo! Es como pretender conocer el carácter de un ingeniero por la casa que edificó, o el de un alfarero por la cerámica que hizo con sus manos. Lo máximo que podríamos saber es su inteligencia y buen gusto, pero jamás sabremos por este medio si son buenos padres, fieles esposos, dóciles, sobrios, mansos, humildes, comprensivos, sabios, respetuosos, tolerantes, templados, etc.

De igual modo, los hijos NO podrán conocer a sus padres si Éstos NO LES DEMUESTRAN A ELLOS SU VERDADERO CARÁCTER O PERSONALIDAD CON ACTITUDES, como por ejemplo: El cariño que les brindan, la atención prestada, la manutención permanente, la instrucción que les inculcan, el buen ejemplo que les dan, etc. Un padre de familia no puede esperar que sus hijos le amen y obedezcan si antes éste no se SACRIFICA por ellos y los ama con buenas acciones. Los padres deben darse enteramente por su familia para que puedan cosechar buenos hijos, útiles a la sociedad.   

El Sacrificio de Jesucristo

         Lo mismo ocurre con Dios, el PADRE. Él se había propuesto DEMOSTRAR, de manera clara y contundente, Su carácter amoroso y misericordioso para con los hombres a través de un ACTO extraordinario y ÚNICO. Dios daría en SACRIFICIO a su propio Hijo Unigénito para la salvación de la humanidad. El texto clave es Romanos 5:10 que dice: Mas Dios MUESTRA (o “DEMUESTRA”, según otras versiones) SU AMOR CON NOSOTROS, en que siendo pecadores, CRISTO MURIÓ POR NOSOTROS”. Por su lado, el mismo Señor Jesucristo dijo: Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). ¿Entiende ahora que la única forma de poder saber que Dios tiene un “corazón de oro” es por medio de la entrega que Él efectuó de Su amado Hijo Unigénito, Jesucristo, para su inmolación en la cruz del Calvario a favor de los pecadores? Dios DEMOSTRÓ que realmente amaba al hombre y que quería redimirlo. Ahora nadie podría alegar que Dios eS severo, duro e inflexible. Imaginémonos por un momento cómo se habrá sentido Dios al ver a Su Hijo muriendo en la Cruz. Pero Él nos dio a Su Hijo para salvarnos y así arrebatarnos de las garras del Diablo. ¡Qué extraordinario acto de amor y desprendimiento por todos nosotros de parte de Dios y de Su Hijo!¡Ambos nos amaron! (Ver Efesios 5:2). Si la primera pareja humana no hubiera caído en desgracia, entonces no hubiera sido necesario que Dios mandara a su Hijo al mundo, y en consecuencia NUNCA HUBIERAMOS CONOCIDO EL AMOR DE DIOS Y DE CRISTO POR TODOS LOS HOMBRES. ¿Se imagina usted si Cristo no hubiera muerto por nosotros?¿Amaría usted realmente a Dios y a Su Hijo? ¡Piénselo un rato! Tal vez usted sólo le tendría un respeto reverente al Creador, pero no necesariamente amor. Dios permitió la caída humana para demostrar su AMOR a los hombres. También Dios permitió la REBELIÓN satánica, porque sin este maligno espíritu, ¿quién habría tentado a la primera pareja humana? El diablo, sin saberlo, ¡sirvió a los propósitos de Dios!                         

La Vida Eterna: La Consumación del Amor de

Dios 

           El apóstol Judas dice: “Conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para VIDA ETERNA. Nótese que dice que conservemos el amor que Dios nos tiene, pues haciéndolo así ganaremos la vida eterna. Es decir, la consumación del amor de Dios para con nosotros es la herencia de la vida eterna. Esta vida eterna está con Su Hijo, la cual traerá en su segunda venida en gloria. 

            El amor de Dios se traduce en salvación. Salvación es ganar la vida eterna, y la vida eterna es vivir en el reino de Dios (Leer Mateo 19:16-25) Ahora somos hijos de Dios, y tenemos una comunión estrecha con el Dios Creador, implicando con ello que somos sus herederos de Sus riquezas. Dice Pablo: “Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados” (Romanos 8:17).  

Conclusión 

             Sólo el Dios de la Biblia ha demostrado Su amor por los hombres haciendo un gran sacrificio nunca antes visto para redimirlos o salvarlos de su condición caída. Ningún otro Dios de las religiones del mundo ha podido hacer semejante acto supremo de dar lo más importante que puedan tener para DEMOSTRAR Su carácter de amor y misericordia infinitos por sus adoradores. He aquí una prueba mayúscula de la superioridad de la religión cristiana sobre las otras religiones del mundo. Los cristianos tienen toda la razón del mundo para amar a Su Dios, porque Su Dios los amó primero a ellos, y como respuesta, Dios se “ganó” el recíproco amor de Sus adoradores. ¿Pueden realmente amar a sus dioses los creyentes de otras religiones cuando en realidad esos dioses no hecho ni demostrado nada simple o extraordinario por ellos? Lo máximo que podrán sentir es un temor reverente a sus dioses, pero no necesariamente un amor verdadero hacia ellos

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CARL SAGAN OPINA SOBRE LA POSIBILIDAD DE DEMOSTRAR CIENTÍFICAMENTE LA EXISTENCIA DE DIOS

 

Pregunta:

 Teniendo en cuenta los logros científicos conseguidos por gente como Newton y Kepler, ¿hay posibilidades de que la ciencia llegue algún día a demostrar la existencia de Dios?

C.S.: La respuesta depende mucho de lo que signifique para nosotros Dios. La palabra “dios” se utiliza para una inmensa multitud de ideas excluyentes entre sí, y creo que las distinciones, en algunos casos, están intencionadamente enmarañadas para que nadie se ofenda interpretando que se habla de su propio dios. Pero les diré una idea de los dos polos de la definición de Dios. Uno es la visión por ejemplo, de Spinoza o Einstein, que es más o menos que Dios es la suma total de las leyes de la física. Sería una locura negar que hay unas leyes de la física. Si nos referimos a eso al hablar de Dios, sin duda Dios existe. Lo único que tenemos que hacer es observar cómo caen las manzanas.

La gravitación newtoniana se da por todo el universo. Podríamos pensar que existía un universo donde las leyes de la naturaleza estuviesen limitadas a una pequeña porción de espacio o tiempo. No puede ser así, y la gravitación newtoniana es un ejemplo, pero la mecánica cuántica es otro. Podemos observar los espectros de las galaxias distantes y ver que se les puede aplicar las mismas leyes de la mecánica que aquí. Se trata de algo profundo y extraordinario: las leyes de la naturaleza existen y son las mismas en todas partes. Así pues, si eso es lo que queremos decir cuando hablamos de Dios, entonces diría que ya tenemos una prueba excelente de su existencia.

Pero ahora tomemos el extremo opuesto: el concepto de Dios como hombre gigantesco con una larga barba blanca, sentado en un trono en el cielo y llevando la cuenta de la cada caída de cada gorrión. Desde luego, sostengo que de este tipo de dios no hay prueba alguna, y aunque estoy abierto a recibir cualquier aportación, personalmente dudo de que llegue a encontrarse una prueba fiable de un dios así, no sólo en el futuro cercano, sino también remoto. Y los dos ejemplos que les he dado son prácticamente todo el abanico de ideas a que se refiere la gente cuando menciona la palabra “dios”

  • Fuente: Carl Sagan. “La Diversidad de la Ciencia. Una visión personal de la búsqueda de Dios”. Editado en castellano en 2007 por Editorial Planeta.

Sin embargo, lo que se le olvidó decir al Dr. Sagan, y no se requiere ser un científico destacado para llegar a esta conclusión, es que si hay leyes en funcionamiento en la física, es porque hay un legislador inteligente que las puso a trabajar.

Como dijo Paul Dirac, Físico y matemático de la universidad de Cambridge:

“Parece que uno de los rasgos fundamentales de la naturaleza es que las leyes físicas fundamentales se describen en términos de una teoría matemática de gran belleza y poder, la cual necesita una norma muy elevada de matemáticas para comprender. . . . Uno quizás pudiera describir la situación diciendo que Dios es un matemático de orden muy elevado, y que Él usó matemática muy adelantada al construir el universo.”

O como declaró Alexander Palyakov, matemático Ruso:

“Sabemos que la naturaleza se describe con la mejor de todas las posibles matemáticas porque Dios la creó.”

O como el mismo Platón declaró:

“El propio Dios geometriza.”

Y finalmente podemos decir como el matemático inglés Keith Devlin:

“Las matemáticas convierten lo invisible en visible.”

UNA EXTRAORDINARIA DEMOSTRACIÓN DE AMOR DEL DIOS VERDADERO

 

 

 

Por Ing° Mario A Olcese (Apologista)

 

       

  Cuando Adán y Eva cayeron en pecado, Dios los condenó a la pena capital, pero no sin antes sufrir de dolores y fatigas físicas durante su existencia en la tierra. No obstante, tan grande era el amor de Dios, que en el mismo día de la caída humana Él estaba preparando la redención del hombre por medio de su Hijo Jesucristo. Leamos lo que dice Apocalipsis 13:8 “…del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.” Aunque Cristo sería inmolado muchos milenios después, su inmolación se produjo en el mismo momento de la creación del mundo, en los planes y propósitos insondables de Dios. La profecía de Génesis 3:15 señala una continua y prolongada lucha entre el bien y el mal. Y aunque aparentemente el mal saldría victorioso al comienzo, al final el verdadero vencedor sería el bien, representado por Cristo, su iglesia, y su “reino eterno”. Por fin Satanás y sus demonios serán derrotados por Cristo y arrojados a su lugar de tormento por la eternidad.

 

         El permiso del mal claramente sirve a los propósitos de Dios, no sólo para probar a los hombres, sino también para enseñarles a ellos algo más importante aún: EL CARÁCTER AMOROSO Y MISERICORDIOSO DIOS PARA CON LOS PECADORES. Y es que a Adán y Eva les faltaba conocer a Dios. No sabían que Dios es infinitamente misericordioso. La creación del hombre, del planeta tierra, y del universo, DEMOSTRABA que Dios es Todopoderoso y Sabio, pero: ¿Mostraba su gran AMOR y MISERICORDIA para los infortunados pecadores? ¡No lo creo! En ningún momento los primeros padres apelan a la misericordia de Dios para obtener el perdón.

 

         Según Pablo, a Dios se le “conoce” por las cosas que Él hizo (Romanos 1:19,20), pero él NO está diciendo que se  pueden conocer los atributos morales y espirituales de Dios por las cosas que Él creó, sino más bien Su “ETERNO PODER” y “DEIDAD”. Definitivamente con la creación NO SE PUEDEN CONOCER LOS SENTIMIENTOS Y PROPÓSITOS MÁS RECÓNDITOS DE DIOS, ¡es imposible saberlo! Es como pretender conocer el carácter de un ingeniero por la casa que edificó, o el de un alfarero por la cerámica que hizo con sus manos. Lo máximo que podríamos saber es su inteligencia y buen gusto, pero: ¿sabremos si son buenos padres, fieles esposos, dóciles, sobrios, mansos, humildes, comprensivos, sabios, respetuosos, tolerantes, templados, etc? ¡ Es imposible saberlo! De igual modo, los hijos NO pueden conocer a sus padres si estos NO DEMUESTRAN A SUS HIJOS SU CARÁCTER O PERSONALIDAD CON ACTITUDES, como por ejemplo: El cariño que les brindan, la atención prestada, la manutención permanente, la instrucción que les inculcan, el buen ejemplo que les dan, etc. Un padre de familia no puede esperar que sus hijos le amen y obedezcan si antes éste no se SACRIFICA por ellos y los ama con buenas acciones. Los padres deben darse enteramente por su familia para que puedan cosechar buenos hijos, útiles a la sociedad.   

 

El Sacrificio de Jesucristo

 

         Lo mismo ocurre con Dios, el PADRE. Él se había propuesto DEMOSTRAR, de manera clara y contundente, Su carácter amoroso y misericordioso para con los hombres a través de un ACTO extraordinario y ÚNICO. Dios daría en SACRIFICIO a su propio Hijo Unigénito para la salvación de la humanidad. El texto clave es Romanos 5:10 que dice: Mas Dios MUESTRA (o “DEMUESTRA”, según otras versiones) SU AMOR CON NOSOTROS, en que siendo pecadores, CRISTO MURIÓ POR NOSOTROS”. Por su lado, el mismo Señor Jesucristo dijo: Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). ¿Entiende ahora que la única forma de poder saber que Dios tiene un “corazón de oro” es por medio de la entrega que Él efectuó de Su amado Hijo Unigénito, Jesucristo, para su inmolación en la cruz del Calvario a favor de los pecadores? Dios DEMOSTRÓ que realmente amaba al hombre y que quería redimirlo. Ahora nadie podría alegar que Dios era severo, duro e inflexible. Imaginémonos por un momento cómo se habrá sentido Dios al ver a Su Hijo muriendo en la Cruz. Pero Él nos dio a Su Hijo para salvarnos y así arrebatarnos de las garras del Diablo. ¡Qué extraordinario acto de amor y desprendimiento por todos nosotros de parte de Dios y de Su Hijo!¡Ambos nos amaron! (Ver Efesios 5:2). Si la primera pareja humana no hubiera caído en desgracia, entonces no hubiera sido necesario que Dios mandara a su Hijo al mundo, y en consecuencia NUNCA HUBIERAMOS CONOCIDO EL AMOR DE DIOS Y DE CRISTO POR TODOS LOS HOMBRES. ¿Se imagina usted si Cristo no hubiera muerto por nosotros?¿Amaría usted realmente a Dios y a Su Hijo? ¡Piénselo un rato! Tal vez usted sólo le tendría un respeto reverente al Creador, pero no necesariamente amor. Dios permitió la caída humana para demostrar su AMOR a los hombres. También Dios permitió la REBELIÓN satánica, porque sin este maligno espíritu, ¿quién habría tentado a la primera pareja humana? El diablo, sin saberlo, ¡sirvió a los propósitos de Dios!

                            

La Vida Eterna: La Consumación del Amor de

Dios

 

           El apóstol Judas dice: “Conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para VIDA ETERNA. Nótese que dice que conservemos el amor que Dios nos tiene, pues haciéndolo así ganaremos la vida eterna. Es decir, la consumación del amor de Dios para con nosotros es la herencia de la vida eterna. Esta vida eterna está con Su Hijo, la cual traerá en su segunda venida en gloria.

 

            El amor de Dios se traduce en salvación. Salvación es ganar la vida eterna, y la vida eterna es vivir en el reino de Dios (Leer Mateo 19:16-25) Ahora somos hijos de Dios, y tenemos una comunión estrecha con el Dios Creador, implicando con ello que somos sus herederos de Sus riquezas. Dice Pablo: “Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados” (Romanos 8:17).

  

Conclusión

 

             Sólo el Dios de la Biblia ha demostrado Su amor por los hombres haciendo un gran sacrificio nunca antes visto para redimirlos o salvarlos de su condición caída. Ningún otro Dios de las religiones del mundo ha podido hacer semejante acto supremo de dar lo más importante que puedan tener para DEMOSTRAR Su carácter de amor y misericordia infinitos por sus adoradores. He aquí una prueba mayúscula de la superioridad de la religión cristiana sobre las otras religiones del mundo. Los cristianos tienen toda la razón del mundo para amar a Su Dios, porque Su Dios los amó primero a ellos, y como respuesta, Dios se “ganó” el recíproco amor de Sus adoradores. ¿Pueden realmente amar a sus dioses los creyentes de otras religiones cuando en realidad esos dioses no hecho ni demostrado nada simple o extraordinario por ellos? Lo máximo que podrán sentir es un temor reverente a sus dioses, pero no necesariamente un amor verdadero hacia ellos.

 

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UN SACERDOTE DEMUESTRA CON UNA FÓRMULA MATEMÁTICA QUE DIOS EXISTE

 

 

 

El religioso es un catedrático de filosofía especializado en matemáticas y metafísica. Según ha publicado el británico “Times”, este antiguo amigo del Papa Juan Pablo II, ha logrado obtener el mayor premio académico por un trabajo que demuestra que las matemáticas son capaces de poner de manifiesto la existencia de Dios.

Su teoría se centra principalmente en plantear dudas sobre cómo percibimos la realidad. Heller señala que la ciencia no es sino un esfuerzo colectivo de la mente humana para leer la mente de Dios desde las preguntas que los hombres llevan formulándose desde hace siglos.

“Si preguntamos sobre la causa del universo deberíamos preguntar sobre la causa de las leyes matemáticas. Al hacerlo nos situamos en el gran plan maestro de Dios al pensar el Universo, ante las preguntas sobre la causalidad definitiva: ¿por qué existe algo en vez de no existir nada?”, el sacerdote polaco afirma que al preguntárnoslo, no estamos preguntando sobre una causa como otras cualquiera. “Estamos preguntando sobre la raíz de todas las causas posibles”.

El trabajo del profesor Heller termina con la investigación de la teoría fundamental de la creación. Aunque no prueba feacientemente la existencia de Dios, su teoría ofrece pruebas de la posibilidad de que exista. “Si suponemos que el Universo nació en algún momento, podemos suponer que tiene un creador. Si el Universo es completo por sí mismo y carece de límite finito, es decir, no tiene ni principio ni fin, sino que simplemente “es”, habrá que plantearse entonces el lugar que ocupa un posible creador.

EL IMPARCIAL

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