LA SEÑAL DE VULCANO DE NIMOY— ¡ES UNA INVOCACIÓN AL DIABLO!

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Por Henry Makow

Sí, millones de personas han estado al tanto de la  señal de la mano de Leonard Nimoy que él popularizó en Star trek. 

A la muerte del actor Judío Leonard Nimoy de Star Trek  la semana pasada, muchos homenajes dados a él mostraron la mano de Vulcano que a Nimoy le hizo famoso. Los satanistas generalmente tienen explicaciones benignas que les permiten contaminar a la sociedad con estos símbolos o señales, aparentemente inocuos.

No estoy 100% seguro de si Nimoy era un satanista, pero yo apostaría a que lo era. La explicación benigna es que él introdujo el signo en un episodio de Star Trek de forma espontánea. Nimoy explicó que la señal toma la forma de la letra hebrea “shin” y es una bendición (“Larga vida y prosperidad”) que los rabinos dan a sus congregaciones. “La gente no se da cuenta de que están bendiciendo a los demás con esto. Es muy bueno”, dijo Nimoy. Sin embargo, en una explicación más larga

Nimoy deja claro que este “saludo” está lejos de ser benigno. Es parte de un poderoso ritual cabalista que realmente puede dañar a las personas.

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La mayoría de los Judios y no Judios no son conscientes de que el judaísmo se basa en gran medida en el cabalismo. El cabalismo es satanismo, ya que dice que Dios es sin forma e incognoscible, que ni siquiera forma parte del universo. La esencia del satanismo es negar a Dios. La esencia de la religión es que Dios es cognoscible.

La cábala es un sistema de la mística judía y la magia y es el elemento fundamental en la brujería moderna Prácticamente todas las grandes brujas y hechiceros de este siglo fueron los cabalistas, ” Texe Marrs explica : “[Es] la fuente de prácticamente todas las sectas perversas ocultas, de las sociedades secretas satánicas, y el culto a la brujería que han surgido en los últimos mil años! La Cábala reúne todas las enseñanzas del misterio de los antiguos. De hecho, la Santa Biblia [dice] que los ancianos judíos habían traído los misterios en el Templo y que se habían llevado a cabo ceremonias secretas en cámaras ocultas [en] los días del profeta Ezequiel (véase Ezequiel 8). Dios llamó a estas enseñanzas y rituales “abominaciones”. T. Stokes, un veterano de la inteligencia británica, dijo: “Esta versión del saludo V “es un saludo por rabinos en la tradición hebrea. La división de la mano por el centro de los 2 dedos en cada lado de la “V” representa al diablo, como las iniciales DE e IL representan los dedos.” Esto explica por qué Winston Churchill, un druida y Illuminati satanista , utilizaba este gesto.
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La señal Vulcano como símbolo de la paz representa todo lo contrario. Vulcano era una deidad del sol que estaba asociada con el fuego, los rayos, y la luz. La fiesta en honor a él era llamada Vulcania en el que se ofrecían sacrificios humanos. Ésta deidad tiene una relación familiar con el diablo cristiano. Es fascinante saber que se casó con Venus, otro nombre de Lucifer o el diablo. Lo que es aún más interesante es que Vulcano es adorado en la masonería bajo el nombre de Tubal Caín en el libro de preguntas masónico se hace la pregunta:.. “¿Quién fue Tubal Caín? “La respuesta es que Él es el Vulcano de los paganos “ 

En la Masonería, Tubal Caín es el nombre de la contraseña para el Maestro Masón (de tercer grado). El ex Masón Bill Schnoebel dijo: “Este se llama la ‘Caña de dos Bolas’, y es un juego de palabras con la contraseña secreta de un Maestro Masón, ‘Tubalcaín.’… También es un juego de palabras al muy obvio “dios” de la Masonería, el órgano reproductor masculino.
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¿Era nuestro héroe Leonard Nimoy consciente de las implicaciones de la señal de la mano que a él le hizo famoso? Teniendo en cuenta que Star Trek fue la programación predictiva para el Nuevo Orden Mundial, y que Nimoy fue un éxito en Hollywood el cual es controlado por los Illuminati, yo diría que lo era. La humanidad ha sido incluida en una secta satánica y ni siquiera se han percatado de ello. Realmente hay que estar alerta a estas cosas que parecen inocuas.

SI SATANÁS ES LA PERSONIFICACIÓN DEL PECADO, ENTONCES DIOS ES LA PERSONIFICACIÓN DE LA JUSTICIA

Los que creen que el diablo es simplemente la personificación del mal y del pecado sostienen que cuando la Biblia habla de “la esclavitud bajo el pecado” (Juan 8:34) quiere decir “esclavitud bajo el diablo” (1 Juan 3:8). Es decir, que estar bajo el diablo o bajo el pecado es lo mismo, o que el vocablo “diablo” es un sinónimo del vocablo “pecado”, o la personificación del pecado mismo. Este es el pensamiento de los llamados “cristadelfianos” y de teólogos como Herbert Haag, Rudolf Bultman y muchos otros como ellos.

Pero si este razonamiento desmorona la existencia personal de un ser cósmico y espiritual llamado “el diablo” de un plumazo, entonces los siguientes dos versículos que citaremos a continuación nos tendrían que convencer de que Dios es también la personificación de la justicia y de la rectitud,  “desmoronando” así Su existencia personal de un plumazo. Veamos lo que dice Romanos 6:18,22.

Romanos 6:18,22 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

18″…y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia. 22 Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.

Sin embargo, los cristadelfianos, que no creen en el diablo, sí creen en un Dios personal y Todopoderoso. ¿Pero entonces cómo hacemos con Romanos 6:18,22?

JOSEPH F. RUTHERFORD, SEGUNDO PRESIDENTE DE LA WATCHTOWER (1916-1942), AFIRMABA QUE TODAS LAS RELIGIONES SON TRAMPAS DEL DIABLO PARA DESVIAR A LA GENTE DE LA ADORACIÓN VERDADERA—¿POR QUÉ ENTONCES HOY LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ DICEN SER LA “RELIGIÓN VERDADERA”?

J.F. Rutherford, el segundo presidente de la Watchtower enseñaba en su folleto “Teocracia” de 1941, que el diablo es el promotor de TODAS las religiones del mundo con el propósito de apartar a la gente de la adoración a Dios. ¿Entonces por qué los Testigos de Jehová de hoy se auto proclaman como la religión verdadera?¿Han sucumbido en la trampa del diablo? Todo parece que sí!

LA DESHONESTIDAD ADVENTISTA CON RELACIÓN A LA TIERRA DESOLADA DURANTE EL MILENIO

Uno de los textos favoritos del adventismo del Séptimo día es Jeremías 4:23-27, donde el profeta supuestamente nos presenta una tierra desolada durante el milenio. ¿Pero se pueden citar estos versos para esa creencia? Nosotros pensamos que de ningún modo—¡He aquí la simple razón!

AL DIABLO CON EL DIABLO EN OKLAHOMA CITY

Oklahoma officials have no intention of allowing this statue of Satan to be placed on the Statehouse lawn. (THE SATANIC TEMPLE)

Los legisladores de Oklahoma dicen que no hay manera en el infierno que una Escultura satánica sea colocada en la propiedad del estado.

06 de mayo 2014

Los funcionarios de Oklahoma no tienen ninguna intención de permitir que esta estatua de Satanás sea colocada en el césped de Statehouse. (The Satanic TEMPLE)

El príncipe de las tinieblas no verá la luz del día en Oklahoma, si los legisladores lo deciden así.

Un grupo satánico encargó una estatua del diablo, recaudando dinero para pagar a un escultor que no se le va a identificar, como una forma de protesta por la colocación de los 10 Mandamientos Estado en el césped de Statehouse en la ciudad de Oklahoma. La estatua esculpida está en un estudio de Nueva York, y está casi completa, de acuerdo con Lucien Greaves, portavoz del Templo Satánico.

“Realmente estamos llegando lejos rápido”, dijo Greaves, cuyo grupo afirma haber recaudado más de $ 20.000 para el proyecto a través de un sitio de crowdfunding en línea.

La estatua del Baphomet, o la cabra Sabática, una figura que se ha utilizado para representar a Satanás durante siglos, ha de ser de bronce, que se verterá en un molde de arcilla. Imágenes proporcionadas a FoxNews.com muestran la figura espantosa en un trono, con la sonrisa de los niños en cada rodilla. La organización de Greaves busca obligar a Oklahoma para que permita la colocación de su estatua o demostrar lo que considera es una doble moral inconstitucional.

Funcionarios de Oklahoma dicen que no hay manera en el infierno de que una estatua de Satanás jamás asuma una posición en el Capitolio.

¿REALMENTE SANTIAGO 1:14 PRUEBA QUE NO EXISTE UN TENTADOR EXTERNO (DIABLO), COMO ALEGAN ALGUNOS?

Los que no creen en el diablo tentador nos presentan alegremente el pasaje de Santiago 1:14 para “probarnos” que nosotros mismos nos tentamos por nuestras propias concupiscencias. ¿Pero será cierto esto?¿cómo poder interpretar este pasaje a la luz de otros pasajes de las Sagradas Escrituras?

CREYÓ LA IGLESIA PRIMITIVA DEL PRIMER SIGLO EN UN REINADO LITERAL DE CRISTO EN LA TIERRA POR MIL AÑOS?

El Libro de la Revelación, de acuerdo con algunos cristianos, enseña un literal reinado de mil años de Cristo en la tierra después de su segunda venida (ver Apocalipsis 20). Esto será seguido por la creación de un nuevo cielo y una nueva tierra. Esta opinión se conoce hoy en día como premilenialismo. Pero hay otros cristianos, de hecho, la mayoría, que interpretan los mil años de Apocalipsis 20 como un reinado espiritual de la iglesia que comenzó en la primera venida de Cristo y termina en su segunda venida. Esta opinión se conoce hoy en día como Amilenialismo.

Los defensores de ambos puntos de vista tienen una serie de argumentos en apoyo de sus posiciones, ¿pero cuál era la opinión de la iglesia primitiva? Parece que hasta el siglo III la Iglesia primitiva fue principalmente premilenialista. Escritores como Ireneo, Justino Mártir, Tertuliano y otros pensaban que la segunda venida de Cristo era inminente y que se inaugurará su reino de mil años en la tierra. La marea, sin embargo, comenzó a girar con los escritos de Orígenes a principios del siglo III, que adoptó un método alegórico de interpretación del Apocalipsis. Orígenes creía que los mil años representan un reinado espiritual de la iglesia. Su discípulo, Dionisio de Alejandría, continuó el ataque contra el premilenialismo y se volvió como la iglesia oriental.

En la iglesia occidental, Agustín, en el siglo cuarto, comenzó a enseñar el Amilenialismo, habiendo sido premilenislista, y a ponerse del lado de los alejandrinos en el este. Sus puntos de vista de la escatología (fin de los tiempos) se detallan en su obra más famosa, La Ciudad de Dios.

Desde el tiempo de San Agustín hasta la Reforma en el siglo XVI (~ 1100 años), el Amilenialismo era la opinión dominante en la iglesia. La historia, obviamente, no termina allí, pero ahora tiene una breve introducción de lo que sucedió en los primeros 1.500 años del cristianismo con respecto al milenio descrito en Apocalipsis 20.

¿Qué hay de ti? ¿Qué opinión crees que es la más probable o correcta? ¿Crees que habrá un reino literal de mil años de Cristo en la tierra (es decir, el premilenialismo) o crees que los mil años mencionados en Apocalipsis 20 es un reino espiritual de la iglesia, que termina en segunda venida de Cristo (es decir, Amilenialismo )? Considera Mateo 25:31.34, Mateo 24:29,30, Apo. 20:1-5 (¿ya no engaña el diablo a las naciones desde el primer siglo hasta hoy?)

EL DIABLO: ¿ES ACASO UN MERO MITO MEDIEVAL?

  

Por Ing° Mario A Olcese                                       

El Diablo: ¿Mito o Revelación Divina?

Mucho se ha hablado del diablo y de sus ángeles en la religión cristiana, y aun, en las no cristianas. Si hay algo que tienen en común las religiones del mundo, es sobre la creencia en la existencia de poderes espirituales maléficos y benéficos. No obstante, hay quienes sostienen que la fe en el diablo es pura superstición, y por tanto, es una creencia originalmente pagana. Pero, ¿podría ser la creencia en el diablo y los demonios pura superstición pagana, sólo por el hecho de que los paganos creían en ellos? Es bien sabido, por ejemplo, que las religiones paganas tienen dentro de sus tradiciones, la existencia de undiluvio universal. ¿Diremos, entonces, que el diluvio es pura superstición o una mitología pagana, simplemente porque los paganos Mayas, Asirios, etc, lo aceptaron o creyeron? Además, ¿diremos que los sacrificios de animales del Antiguo Testamento tienen un origen pagano sólo porque los paganos también ofrecían animales en sacrificio a sus dioses? Si, los hebreos también ofrecían sacrificios de animales a Su Dios, pero ello no quiere decir que los hebreos eran paganos. Los Incas creyeron que una pareja de esposos fundaron el Imperio Inca. Es decir, que dos personas (Manco Cápac y Mama Ocllo) dieron origen a la raza Inca. ¿Diremos que la historia de la primera pareja humana: Adán y Eva, tiene un origen pagano, simplemente porque los Incas paganos también creyeron que una pareja de esposos fundó su imperio?

Lo cierto es que la Biblia habla del Diablo como una persona cósmica que tienta, seduce, miente, asesina, arrebata, engaña, confunde, contradice, etc. Negar esta verdad es negar la inspiración de las Santas Escrituras, las cuales nos hablan de un ‘Satan’ (en Hebreoel obstructor” ) o ‘diabolos’ (En Griego = ‘Diablo’ = adversario, calumniador). En el Nuevo Testamento el príncipe de este mundo de espacio (kosmos), y de tiempo (aión), es el diablo; en contraste con Jesús, cuyo reino no es de este mundo.

Apelativos del Ángel Caído

El apelativo más usado para el diablo es “espíritu maligno”, nombre que sumado a su forma singular y plural se halla 76 veces. Luego sigue con 63 casos y casi siempre en plural el término “demonio”, del griego daimónion, y que indicaría la acción maléfica que inyectan esos malos espíritus en oposición a los buenos ángeles. También aparecen “Satanás” y “diablo” 36 veces cada uno. Estos son los 4 nombres más usados en el Nuevo Testamento para señalar a los malos ángeles en 211 textos bíblicos. Y sumado a esas 211 citas donde aparecen esos 4 términos para los ángeles caídos, hay por lo menos otros 300 textos bíblicos donde aparecen indistintamente los nombres acusador, dios de este mundo, el enemigo, el tentador, el malvado, homicida desde el principio, padre de la mentira, pecador desde el principio, príncipe de este mundo, serpiente, espíritu malo, espíritu inmundo, espíritu impuro, etc.

El Diablo Según los Teólogos Contemporáneos

El Diablo, según las Escrituras, pretendió hacer caer a Cristo en el desierto, pero fracasó. Pretendió que Cristo fuera asesinado reiteradamente y busca que sus seguidores se rebelen contra la autoridad de Cristo. También se le presenta como aquél que obsesiona y posee a los hombres, e induce al pecado. Se puede afirmar, como dice Jeffrey Burton Russell, quehay una “experiencia del Diablo”, así como existe una “experiencia de Dios” (1). También Burton Russell añade: Negar la existencia y la importancia central del Diablo en el cristianismo es contravenir las enseñanzas apostólicas y la evolución histórica de la doctrina cristiana…Si el Diablo no existe, entonces el cristianismo se ha equivocado totalmente en un aspecto central, desde sus inicios. (1b)

Por su parte, el reconocido teólogo católico, Corrado Balducci, dice sobre el Diablo, lo siguiente: “Puesto que el demonio pertenece a las verdades reveladas, no es algo opcional, es decir, un algo que podemos descartar, sino una verdad que debemos creer, porque desgraciadamente existe; ciertamente no por culpa nuestra y menos porque lo ha querido Dios, sino sólo y exclusivamente por culpa suya, que en plena libertad de ángel de la luz se convirtió en ángel de las tinieblas (2).

El Teólogo D. Zähringer dice del Diablo lo siguiente: Desde su primer comienzo y con creciente seguridad ella (la revelación) afirma la existencia de espíritus malignos (3) Y como dice el teólogo E. BortonePara quitar a Satanás de la Sagrada Escritura habría que rasgar muchas páginas del Antiguo Testamento, y muchísimas del Nuevo, con el resultado de que se harían ininteligibles”. (4) K. Kertelge escribió: No hay duda de que Jesús, sus discípulos y los autores de los escritos del Nuevo Testamento tuvieron en cuenta la existencia del diablo y de los demonios”(5). El teólogo A. Winklhofer afirmó estar convencido de que el testimonio de la Escritura nos obliga a admitir la existencia de “espíritus personales malos”. En su libro Schweizerische Kirchenzeitung nos dice quela redención de Cristo carecería de sentido si no existiera el diablo. Él estaba convencido, como lo cita en su Traktak, haciendo referencia a A. Lefévre, que Es difícil creer en Cristo sin creer al mismo tiempo en su adversario, el demonio.

La creencia de un poder Satánico que se opone al poder Divino no es de origen pagano o Persa. El dualismo Persa supone a dos entidades divinas y eternas que se oponen entre sí en una infinita pugna entre ellas: El dios bueno Ahura Mazda enfrenta los ataques de los daevas (demonios), siendo el principal Anro Mainyus (Arriman), el cruel espíritu malo, demonio entre los demonios—Daevanam Daeva— que combate incesantemente a Ahura Mazda y sus “fieles servidores” como Zoroastro (6). Pero en el cristianismo, este dualismo es moderado, pues considera al Diablo como no eterno y sujeto a la voluntad del Eternobuen Dios. Este Diablo bíblico y sus demonios serán finalmente vencidos y destruidos para siempre (Apocalipsis 20: 10, Hebreos 2: 14). En otras palabras, Dios es más poderoso que el Diablo, aunque a éste se le permite un cierto grado de libertad para probar a los hombres con tentaciones y desgracias físicas y espirituales (Hechos 10: 38). Sin duda, el hombre no es tentado por Dios, pues Él, ni tienta, ni es tentado por nadie (Santiago 1:13). Esa función sólo le compete al Adversario y Obstaculizador—-Satán, el singular enemigo de Dios y Su creación.

El Diablo, El Primer Pecador de la Historia

Juan dice que el Diablo ha estado pecando desde “el principio”: “…porque el Diablo pecadesde el principio…” (I Juan 3: 8). Aquí hay pues un misterioso personaje que peca desde el “principio” de algo. En la Biblia encontramos esa palabra en Génesis 1:1: “En elprincipio creó Dios los cielos y la tierra”. Entonces se podría suponer que el Diablo viene pecando contra Dios desde el principio de la creación de los cielos y la tierra (universo), lo cual supondría que él no es una criatura humana sino angélica que vive desde hace millones de años. Recordemos que la vida humana fue muy posterior a la creación del universo. En Apocalipsis 3:14 se habla del “principio de la creación de Dios”, de modo que la palabra “principio” tiene relación con el inicio de la creación del universo. Por otro lado, recordemos que Jesús afirma que el Diablo ha sido homicida desde el principio (Juan 8: 44), haciendo referencia a la creación del Génesis, cuando Abel es asesinado por Caín, un hijo del diablo (1 Juan 3:12). De modo que “principio” puede referirse a la creación del universo, o bien, al principio de la creación humana en la tierra. Si comparamos 1 Juan 3:8 con Juan 8:44, llegaríamos a concluir que “principio” se refiere a la creación humana: Adán y Eva, y cuando éstos engendran a sus dos primeros hijosSi este es el caso, este personaje, como diablo, no tiene menos de 4 mil años de edad.

Es claro que el diablo es un personaje antiguo, de larga data, pues Juan escribe: “Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él” (Apocalipsis 12:9). “Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años”(Apocalipsis 20: 2).

 Lo Que Los Padres Apostólicos Creyeron del Diablo

Los Padres de la Iglesia se inclinaron decididamente por definir al Diablo como un ángel rebelde y caído. Entre los años 94 y 97 DC, Clemente I, obispo de Roma escribió su carta a la iglesia de Corinto, la cual estaba dividida en facciones. En ella Clemente anhelaba la unidad y la reconciliación, así como el perdón de sus pecados que habían cometido “a instancias del adversario”. Aquí se puede ver una primera mención de un diablo que incita a los creyentes y los divide (7).

Las cartas de Ignacio, obispo de Antioquia, martirizado en el 107 DC, son interesantes. Para él el Diablo era el “soberano de esta época”. Habló del conflicto entre los aeones antiguos y los nuevos, entre el reino de este mundo y el reino de Dios. Él sostuvo que el eón o época actual, es perverso; ha sido gobernado por la maldad desde la caída de la primera pareja en Edén. No obstante, la Encarnación ha arrebatado el poder de este antiguo eón, que será destruido finalmente por la parusía, o la segunda venida de Cristo. Jesucristo introducirá un nuevo eón, una nuera era donde habrá una renovación total del mundo y sus habitantes (8). También Ignacio sostuvo que existen huestes de ángeles. Algunos son malignos y siguen al Diablo. Creyó que Dios siempre limitaba el poder y la sabiduría de Satanás.

La “Epístola de Bernabé” escrita entre los años 117-119 DC, Bernabé hacía de la lucha entre dos senderos opuestos o de dos reinos. Sostenía que la actual era o mundo esperversa y que está bajo el control del Diablo. En cambio, sostenía que la parusía de Cristo acabará con el reino diabólico para dar paso al reino de Cristo donde imperará la justicia. Enseñó que los ángeles hicieron su elección, y algunos se fueron al mal y con el Diablo, y se convirtieron en ángeles de las tinieblas. Otro grupo más numeroso hizo su elección por Dios, los cuales son los ángeles de la luz. Bernabé sostenía que los ángeles de las tinieblas seducena los que andan en la luz para llevarlos a las tinieblas, y separarlos del reino futuro de Dios. Él enseñó que el Diablo obsesiona, y posesiona a los hombres para enajenarlos y trata de torcer las voluntades.

San Policarpo, obispo de Esmirna, martirizado cerca del año 156 DC, habló de múltiples planes que urde el Diablo contra los mártires, y el uso de torturas prolongadas para hacernos renegar de la fe. Decía que si bien el Diablo actuaba en nuestros corazones, también lo hace el Espíritu Santo. Policarpo decía que “quien tuerza las palabras de Cristo para acomodarlas a sus propios deseos y diga que no hay resurrección ni juicio es el primogénito de Satanás”. Policarpo creyó que se puede “pertenecer a Dios”, o sea, los creyentes; o “pertenecer al Diablo”, o sea, los herejes.

El Pastor de Hermas, escrito en 140 DC, y primer libro cristiano de interés pastoral; el cual tuvo valor de inspirado en la segunda mitad del siglo II, hace hincapié a la batalla entre los espíritus buenos y malos en el corazón humano. Hay dos caminos, uno recto y otro sinuoso; y dos ciudades, la ciudad del Señor y la ciudad de aquellos que se oponen.

El Diablo Según Justino Mártir

Justino fue el primer padre apologético, y un gran teólogo cristiano. Él fue el primero en tratar el asunto del mal en términos teológicos, y por tanto, ejerció una influencia enorme durante siglos. La “conciencia del elemento demoníaco en el universo fue central en la cosmovisión de Justino” (9).

Tanto para Justino y los cristianos del siglo II, Cristo y la iglesia habían entablado una batalla cósmica

Con el Diablo y sus huestes. Por cierto que Justino era un fiel creyente en los ángeles como criaturas espirituales. Justino creía que Dios designa una nación, área o persona a cada ángel para que rijan el mundo, y el deber de los ángeles es obedecer a Dios, de lo contrario pecan. Para Justino, los gigantes pecadores fueron ángeles de las naciones que faltaron a su deber. Justino no es claro sobre la naturaleza de su pecado, pero creía bastante en la teología de los gigantes lujuriosos. Justino aceptó la creencia apocalíptica de que gigantes engendraron hijos con mujeres humanas. Para él existen dos tipos al menos de espíritus malignos fuera del Diablo: Los ángeles caídos y los hijos que éstos engendraron. Pero en el siglo V desapareció esta creencia de Justino. También Justino equipara al Satanás del AT con la serpiente del Génesis. Creyó que Satanás es el tentador de Adán y Eva, el tentador de Jesús, la serpiente y el príncipe de los demonios. El poder de Jesús se contrapone al poder Satánico, cuya destrucción, para Justino, es una de las principales funciones de la obra de Cristo (Dial. 78, 116: El poder—dynamis— del Diablo contra el dynamis de Cristo).

Justino sostiene que el Diablo supo desde el comienzo de la pasión de Cristo que su condena era inevitable, aunque ha seguido luchando vanamente contra su fatal destino, tratando de destruir la obra salvadora de Cristo en la iglesia. Y lo que hace no tiene perdón porque el diablo no tiene la capacidad ni la voluntad para arrepentirse. También Justino cree que el Diablo tentó a Cristo, pero al no lograr corromperlo, se ha dirigido a obstaculizar su obra dividiendo a la comunidad cristiana y conduciendo a los cristianos al pecado. El Diablo, decía él, se vale de nuestras debilidades, de nuestras vidas irracionales, de nuestro apego a las cosas mundanas. El creyó que el Diablo se vale de muchos medios para socavar nuestro amor y fidelidad a Cristo. Provoca sueños y visiones para confundirnos y dominarnos. Los demonios nos hacen confundir las malas leyes con las buenas. También creyó que los demonios nos poseen, que causan enfermedades y la locura. Nos enseñan pecados y nos inducen a practicarlos (Dial. 105). También creía que el instrumento más terrible del Diablo es la persecución. Creía que las autoridades que juzgan y condenan a los cristianos están influenciados por los demonios.

La Serpiente Antigua

En el Génesis aparece la figura de la serpiente, el animal más astuto que existía en ese entonces cuando Dios creó a la primera pareja humana. Pero para ser justos, es verdad que las palabras ‘Satanás’ y ‘diablo’ no aparecen en este primer libro de la Biblia, aunque en el libro de Apocalipsis la serpiente viene a ser diablo y Satanás (Apocalipsis 12:9; 20:2). Pero, ¿sería esta afirmación una prueba definitiva de que no existe un ángel caído? No necesariamente. No obstante, los que niegan la existencia de un Satanás demoníaco y espiritual, sostienen que quien tentó a Eva no fue, ni un hombre, ni un ángel, sino un animal astuto llamado serpiente. Pero nos resulta muy extraño que la habilidad de hablar y razonar la pueda poseer algún animal que no está hecho a la imagen y semejanza de Dios. Una simple serpiente hablante y pensante nos resulta difícil de creer y aceptar, salvo que esté poseída, o sea una encarnación de un espíritu impuro.

De todos modos esta serpiente pudo hablar con Eva y tentarla para que desobedeciera a Dios. No sabemos si esta serpiente estuvo poseída por el demonio, o fue el demonio transformado en serpiente. Pero como dice Giovanni Papini“La primera apariencia que Satanás cobró en sus encarnaciones terrestres fue la de la serpiente.” Luego dice: “En una de sus visiones, Isaías vio dos serafines con seis alas, que estaban junto al Señor. Pero nosotros sabemos que la palabra saraf significa en hebreo “que quema” y también “serpiente”; y el mismo Isaías la emplea en el sentido de dragón. Es probable, pues, que el nombre de los Serafines—el orden más elevado de los ángeles—derive de saraf, que significa también serpiente”  (10). Lo interesante del caso es que finalmente la serpiente es sentenciada a arrastrarse sobre su vientre, y a comer polvo de la tierra (Génesis 3:14). Nada se dice que sería castigada con la mudez, lo cual resulta extraño, pues al principio la serpiente hablaba y hoy ninguna de ellas puede hablar. Pregunto: ¿Por qué no hablan las serpientes hoy si no se las condenó al mutismo? Esto me lleva a creer que la serpiente fue sólo un instrumento de Satanás, el cual, a través de ella, habló a Eva. El hecho que las serpientes se arrastren tiene como finalidad el recordarnos lo que ocurrió en Edén, y de cómo Dios humilló al tentador por haber hecho lo que hizo en contra de la raza humana.

El Príncipe de este Mundo

En Juan 16:2, Jesús se refiere a un personaje que lo llama: “El Príncipe de este mundo”(el cual) “ha sido ya juzgado”. Por cierto que nuestro Señor no estaba hablando de sí mismo, puesto que también él dijo: “…porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí.” (Juan 14: 30). Además, Jesús dijo que “Mi reino no es de este mundo” ( Juan 18: 36). Entonces, es claro que él hablaba de alguien más, alguien que tiene autoridad en este cosmos, y en esta era maligna. Además, este personaje se caracteriza por haber sido ya juzgado. Este hecho indicaría que no es un humano, puesto que los humanos serán juzgados cuando Cristo regrese por segunda vez en persona a este mundo (2 Timoteo 4:1, Hechos 17:31).

La palabra griega para “Príncipe” en Juan 16:2 es “archon”, que significa literalmente ungobernante político. Como comenta Burton RusseellLa palabra griega “archon” significa jefe, dirigente, general o soberano. Quizá la mejor traducción sea el tradicional “príncipe”, del latín princeps, “cabeza principal”, “jefe” o “soberano”. Por el uso que hace del N.T del término “arconte de esta era” y por los demás escritos de Ignacio, puede verse con claridad que archön tou aiönou equivale a diabolos “el Diablo” y Satanás a “Satán(11). Esto quiere decir que Satanás controla los sistemas políticos de esta tierra. Hay un ejemplo de esto en el libro del profeta Daniel, quien recibió una visión profética la cual no pudo interpretar. Entonces Daniel oró a Dios con la esperanza que recibiría el significado de la misma. Daniel tuvo que orar 21 días y entonces se le apareció el ángel del Señor, quien le dice que fue enviado por Dios para revelarle el significado de la visión. El ángel le dijo a Daniel que él fue detenido u obstaculizado de una manera inusual por “El príncipe del reino de Persia” durante 21 días (Daniel 10: 13). En ese entonces el Reino Persa gobernaba el mundo, y era la potencia mundial de turno. Pero no fue un mero hombre que se interpuso al ángel de Dios, sino otra criatura capaz de enfrentarlo, un ángel caído, uno de los generales de Satán quien controlaba al príncipe de Persia. Este poderoso espíritu detrás del príncipe de Persia se interpuso al ángel de Dios por tres semanas, hasta que Dios mandó a Miguel, uno de sus ángeles principales, para vencer al demonio y permitir el paso del mensajero de Dios hacia Daniel.

No obstante, hay quienes niegan la existencia de demonios siendo “creyentes en Cristo”, los cuales dicen que quien se opuso al ángel del Señor fue un hombre con poder, el rey de Persia de turno (¿Ciro?). Pero: ¿Realmente sólo un arcángel pudo vencer a un hombre mortal? Resulta extraño. Además, resulta raro que un hombre pueda oponerse a un ángel de Dios (quien es más que un hombre) por 3 semanas y no poder vencerlo, salvo con el auxilio de Miguel, uno de los principales príncipes celestiales.

En Efesios 6: 12 Pablo confirmará nuestra posición doctrinal cuando dice: “Porque no tenemos lucha contra carne y sangre (humanos), sino contra principados, contra potestades, contra los gobernantes de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”.

Aquí hay una clara distinción entre los poderes humanos, y los poderes maléficos (no humanos o espirituales) en las regiones celestes. Por tanto, quienes niegan a los espíritus angélicos caídos debieran explicarnos qué quiso decir Pablo con “huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”. Obviamente no pueden ser humanos en posiciones de poder y autoridad, pues Pablo comienza aclarando que contra los humanos no es nuestra batalla.

El Príncipe del Poder del Aire

Aquí tenemos otra descripción de Satanás como “El Príncipe del poder del Aire”(Efesios 2: 2). La palabra “aire” es la misma para referirse al aire que respiramos, el aire de nuestra atmósfera. Este texto tiene relación con Efesios 6:12 (“poder del aire”= “huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”). Aquí no se habla de “tendencias pervertidas en el corazón de los hombres” o de “inclinaciones pecaminosas humanas”, sino de un espíritu (“el Príncipe del poder del aire” o “El Príncipe de la atmósfera”) que opera o actúa en los hijos desobedientes.

La interpretación que se da al aire o atmósfera puede ser tanto literal y simbólica. Literal, porque el Diablo y sus demonios saturan nuestra atmósfera con su maléfica influencia. Él está dando vueltas por la tierra, de arriba abajo, para hacer maldades y provocar el caos. El sentido de su presencia se deja sentir hasta en el aire que respiramos. Todo está contaminado y saturado de maldad. En la atmósfera terrestre el Diablo se mueve con sus demonios. Están muy cerca de nosotros de lo que podemos imaginar, su accionar se hace patente en las extrañas manifestaciones en el aire (ovni, levitaciones, apariciones en el cielo, espíritus fantasmales, luces extrañas, poltergeist, voces celestiales, ángeles de luz, etc). Sí, el Diablo está metido en nuestro mundo, y él es el poder tras el trono de los gobiernos del mundo. El Diablo ha contaminado el mundo con sus filosofías diabólicas, con sus ideales mundanos y vanos, etc. Si, “Nuestra atmósfera está enrarecida con su influencia ponzoñosa”. Estamos respirando “aire de esclavitud y de maldad”.

Sin duda Pablo está hablando de un poder que está fuera de uno pero que de alguna manera influye en el sentir interior de los hombres, penetrando en sus pensamientos, actitudes, valores, aspiraciones, etc. De modo que podemos decir que el Diablo es supramundano, pero mundano en su accionar.

El dios de este Siglo

Otro de los títulos para Satanás es: “el dios de este mundo” (II Corintios 4: 4). Según Pablo, un individuo con poder en este mundo ha logrado obscurecer las mentes de los hombres para que no crean en el evangelio de Jesucristo. ¿Quién puede ser este personaje endiosado que ha logrado engañar al mundo entero (1 Juan 5:19)?. Que sepamos, ningún hombre en la época de Jesús engañó al mundo con su maléfica influencia para oscurecer el evangelio de Cristo. Sólo el Diablo, el superángel caído, si lo ha logrado parcialmente, introduciendo falsas corrientes filosóficas y religiosas que han confundido a millones, como por ejemplo, el llamado “gnosticismo” del los primeros siglos de la Era Cristiana, y más adelante, la teoría de la Evolución, la moral relativa, etc (Colosenses 2: 8).

Satanás quiso ser Dios, y rebelarse contra Su Creador para recibir la adoración de los ángeles y hombres. Por eso Pablo lo llama como “el dios de este mundo malo”, lo que significa que él tiene seguidores y adoradores. Las religiones falsas son del Diablo, y los que se unen a esas religiones se unen al Diablo. Las doctrinas que allí se enseñan Pablo las denomina “doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4: 1).

Es interesante destacar que sólo hay un Dios verdadero, pero también hay un falsificador, un usurpador que funge como “dios”. Pablo no dice en su Primera Epístola a Timoteo que hay “dioses de este mundo” sino uno (en singular): “El dios de este mundo”. Esto indicaría que hay un solo dios perverso en este mundo impío quien es el responsable de todo el mal en la tierra. Si Pablo tenía en mente a los hombres con autoridad y tiranos cuando se refería al “dios del mundo”, entonces él hubiera hablado en plural, y no en singular. Él habló de UNsolo dios de este mundo o siglo malo y no más. Pablo no tenía en mente al César del Imperio Romano, ni a ningún otro tirano de la historia, sino a un ángel caído que tiene la astucia suficiente de engañar a todo el mundo con sus mentiras a fin de que los hombres no crean en el evangelio y se salven (Véase también Lucas 8: 11,12).

Vuestro Padre: El Diablo

El diablo es presentado en el Nuevo Testamento como un padre que tiene hijos que están sujetos a él y hacen lo que él dice. Cuando Jesús les dijo a los fariseos: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer…” (Juan 8: 44), lo que tenía en mente es el hecho que hay hombres que se convierten en hijos del diablo porque hacen la voluntad del Diablo. También Jesús afirma que el diablo ha sido“homicida desde el principio”. Sí, desde el principio de la creación del Génesis, el diablo indujo a Caín a matar a su hermano Abel. Ahora nótese que dos versículos más adelante (v.10) Juan dice: “En esto se manifiestan… los hijos del diablo: Todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios”. Es evidente que todos los que hacen cosas injustas son del Diablo, y están en contraposición con aquellos que son de Dios, los que hacen cosas justas. Los justos son hijos de Dios, y los injustos, hijos del Diablo. Dios es una Persona, y también el Diablo. Ambos tienen sus seguidores, y ambos son “Padres”. Los impíos obedecen y adoran al Diablo, en cambio los justos sirven y adoran a Dios.

En 1 Juan 3: 8 el apóstol dice: “El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”. Aquí tenemos a un diablo que peca o que continúa pecando desde el principio, y que tiene influencia sobre los hombres para hacerlos pecar. Este es un diablo que vive sin envecejecer desde hace muchísimo tiempo, cuando muchos seres humanos longevos ya han muerto hace muchísimo tiempo, como por ejemplo, Matusalén.  Ahora, Juan no dice que el que peca es un diablo, sino más bien, es del diablo. Esto es muy interesante, pues indica que el pecador le pertenece a otra persona a la cual sirve y hasta adora, conciente o inconscientemente. Sin embargo, si una persona opta por no pecar para vivir como Dios manda, ésta le pertenece a Dios. Por eso Juan dice: “Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno” (1 Juan  5: 19).

Como se puede ver, Juan habla que la mayoría de la gente es del diablo, y una minoría de ella es de Dios. Uno le puede pertenecer al diablo o bien a Dios. Todo depende de si practicamos el pecado o no. Si el diablo no existe, entonces el pecador en realidad no le pertenece a nadie, pues el diablo sería simplemente un sinónimo del mal, o unapersonificación del pecado como algo contrario al bien. Y también tendríamos que concluir que el hombre justo no le pertenecería a un buen Dios, pues Éste sería simplemente un sinónimo del bien, o una personificación de la justicia y de la rectitud.

El Diablo Incógnito

Barnhouse afirma que la estratagema más inteligente del Diablo es hacer creer que él no existe (‘La Guerra Invisible’). El Diablo busca que las hombres nieguen su existencia, y de ese modo hacerles creer que el principal enemigo de ellos es el hombre mismo. Esto sería peligroso de existir verdaderamente un ángel caído poderoso y sutil. Por su parte, el teólogoD. Zähringer bien ha dicho: “…el primero y mayor ardid del demonio consiste en negarse a si mismo. Donde su duda de su existencia o se niega ésta, se le ofrecen los mejores presupuestos para una acción eficaz.

 Sin duda, Satanás se esconde detrás de la música ‘Rock’ con sus mensajes subliminales que incitan al suicidio, al crimen, a la infidelidad, al satanismo, etc. También está detrás de las religiones falsas que endiosan al ser humano y niegan su necesidad de redención. También está detrás del arte, en especial de las pinturas, el cine, etc. En cuanto a las filosofías, éstas están saturadas de materialismo y ateísmo. Millones han sido seducidos por los “grandes intelectuales” de la ciencia, y de las corrientes filosóficas de este siglo. Pablo habló de filosofías demoníacas que engañan a los incautos. Y finalmente, el diablo se esconde detrás de las apariciones fantasmales y fenomenales ( en la forma de ángeles, vírgenes, extraterrestres, etc) trayendo mensajes supuestamente de Dios o de entidades superiores de otras dimensiones. Estas son sus palabras: “Pero el espíritu dice que en los postreros tiempos algunos apostarán de la fe, escuchando a espíritusengañadores y a doctrinas de demonios (1 Timoteo 4

Satanás el Diablo: ¿Personificación del mal?

Hay una corriente moderna de teólogos católicos y protestantes que niega la existencia de un diablo personal cósmico y espiritual. Tales exegetas bíblicos sostienen que la creencia en ángeles caídos o también llamados “demonios”, es un mito medieval y de origen pagano. Para el teólogo R. Bultmann, las figuras cósmicas como ángeles o demonios, no les compete una realidad, pues las considera unas figuras míticas. Para Bultmann el pecado es puramente un asunto del hombre. Cuando la Biblia, dice él, habla de “la esclavitud bajo el pecado” (Juan 8:34) quiere decir “esclavitud bajo el diablo” (1 Juan 3:8). Para él, el pecado y el diablo son sinónimos. Es decir, cuando uno peca, uno se convierte en diablo. El diablo para Bultmann es nuestro pecado, o nuestra desobediencia a Dios.

Para el teólogo católico Herbert Haag, el diablo es la personificación del mal. Él escribe:Satanás es la personificación del mal, del pecado. En todos los pasajes del Nuevo Testamento en los que aparece el nombre de Satanás o del diablo, podemos tranquilamente cambiar esos términos por ‘el pecado’ o por ‘el mal’… La misma función queda resuelta en el vocabulario de Juan con el término ‘mundo’ (Juan 15: 18i;  17: 14). El Nuevo Testamento utiliza, en fin, alternativamente y con el mismo significado los términos Satanás, diablo, mundo, pecado, mal.

Pero el razonamiento de Bultmann, de Haag, y de muchos de sus seguidores es peligroso, ya que de igual forma podríamos comparar, por ejemplo, Lucas 13:18 con Lucas 7:31, y llegaríamos a una conclusión erradísima por cierto. Veamos lo que nos dicen estos dos textos lucanos:

“Y dijo el Señor: ¿A qué, pues, compararé los hombres de esta generación, y a qué son semejantes?”

                                                                                                                                        (Lucas 7:31)

Y dijo: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé?”  (Lucas 13:18).

Entonces, si razonamos como lo hacen Bultmann y Haag, tendríamos que concluir que ‘el reino de Dios’, y ‘los hombres de esta generación’ son expresiones equivalentes. Pero: ¿Podría alguien creer que el reino de Dios esté compuesto por los hombres incrédulos de este mundo? Imposible!.

También podemos hacer ese mismo artificio con Santiago 4:7 y 1 Pedro 2:13. Veamos lo que dicen estos dos textos:

Santiago 4:7: “Someteos, pues, a Dios…”

1 Pedro 2:13: “Someteos… al rey como a superior.”

Al comparar estos dos textos: ¿Sería lógico concluir que “someterse a Dios” es equivalente a “someterse al rey de una institución humana”?¿Era el rey humano Herodes—Dios?¿Es Dios una “institución humana”? Imposible.

Comparemos ahora Romanos 16:16 con 1 Timoteo 3:15 para ver qué resulta:

“…las iglesias de Cristo os saludan” (Romanos 16:16).

“ .. la iglesia del Dios viviente” (1 Timoteo 3:15)

Si comparamos ambos pasajes llegaríamos a la conclusión de que Cristo es el Dios viviente. Pero esta conclusión contradeciría lo dicho por Jesús en Juan 17:3 en el sentido que sólo el Padre es el único Dios verdadero y vivo.

Por su parte, P. Schoonenberg  no nos habla de poderes personales, sino de poderes“personalizados” del pecado y de la muerte. Schoonenberg usa como sinónimos la“esclavitud del pecado” y “esclavitud del diablo” como lo planteó Bultmann.  De modo que hay una corriente de teólogos cristianos que niegan la existencia de poderes personales espirituales, los cuales, nunca fueron negados por la iglesia en los primeros tres siglos de la Era Cristiana. Incluso en el Edad Media se intensificó dicha creencia aunque mucho de ella fue distorsionada y mitificada con ideas paganas.

No obstante, la gran mayoría de creyentes católicos y protestantes cree en la existencia del diablo como una figura supramundana, cósmica, angélica, y maléfica. Entre los teólogos que son los grandes exponentes de un diablo personal están Karl Barth, Paul Althaus, Emil Brunner, Otto Weber, Hans Kung, D. Zähringer, Conrado Balducci, A. Winklhofer, J. Burton Brown, y muchos otros de renombre.

El problema de personalizar o personificar al diablo es que con igual criterio podemospersonificar la ‘justicia’ con el término ‘Dios’. Podríamos decir, por citar un ejemplo, que ser“siervos de Dios” (Santiago 1: 1) es lo mismo que decir “siervos de la justicia”(Romanos 6: 18).  Es decir, podríamos concluir que Dios es la personificación de lajusticia y no necesariamente una Persona Divina Todopoderosa y Eterna. No obstante, Haag, Schoonenberg, y Bultmann se escandalizarían con esta lógica conclusión, pues ellos jamás pretendieron negar la existencia de un Dios personal y Todopoderoso en sus escritos.

Por otro lado, los proponentes de la personificación del mal sostienen que pueden haber muchos ‘Satanases’, y muchos ‘diablos’ humanos. Por ejemplo, Herbert Haag recurre a 1 Samuel 29: 4 para demostrar que el rey filisteo Aquis, al querer llevar a la guerra al rey David, se convirtió en adversario (Satán) de él en la batalla. Para Haag, y no le restamos razón, todo individuo que se oponga a Dios es adversario (Satán) de él. Además, Haag recurre a 1 Reyes 11: 14, 23, 25 para demostrar que el mensajero de Jehová se convirtió enSatán cuando estorbó el paso a Balaam. Y también es cierto que en el Nuevo Testamento, tanto Judas Iscariote, como Simón Pedro, son llamados ‘diablo’ y ‘Satanás’ respectivamente (Ver Juan 6: 70 y Mateo 16: 23). El hecho de que hombres hayan fungido de ‘Satanes’ o de ‘diablos’ no quiere decir que no exista un diablo mayor y espiritual que actúa adversamente a los dictados de Dios, pues también hubo hombres santos que fungieron de ‘Dios’, comoMoisés (Éxodo 7: 1), los jueces de Israel (Juan 10: 34), e incluso Jesucristo (Juan 1: 1), y sin embargo, este hecho no anula la existencia de un Dios Todopoderoso, Espiritual, Justo y Eterno.

El teólogo y exegeta bíblico Settimio Cipriani dice de Herbert Haag, lo siguiente: “En conjunto, queda como un intento bastante infantil el realizado en los últimos tiempos por el profesor Herbert Haag, de la Universidad de Tubinga que intituló su libro muy significativamente ‘ABSCHIED VOM TEUFEL’ (‘DESPEDIDA DEL DIABLO’). Nunca se le podrá dar un adiós al diablo, aunque fuera cierta la hipótesis sugerida aquí por el autor, es decir, que Satanás sería la personificación del mal, que sería así dramatizado y corporalizado ante el hombre. He aquí, en efecto, cómo se expresa él como conclusión de sus quizás demasiado rápidas reflexiones exegéticas: ‘Para nosotros, pues, se trata no sólo de preguntarnos si la Sagrada Escritura utiliza la palabra Satanás, diablo, espíritus malos, sino más bien preguntarnos lo que ella quiere decir con esa terminología. El problema del diablo, sigue diciendo Cipriani, “no se resuelve ni simplemente negándolo, porque no encontraría lugar en las categorías científicas de nuestro tiempo, ni reduciéndolo de problema teológico a problema puramente filosófico, y más exactamente antropológico: es decir, la experiencia del mal que hacen los hombres y el porqué del mal en su corazón y en su vida, como efectivamente nos parece haya hecho el profesor Haag y después de él también otros eruditos.

Judas El Diablo

 En Juan 6: 70, 71, Jesús dice a sus discípulos: “¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo? Hablaba de Judas Iscariote, hijo de Simón; porque éste era el que le iba a entregar, y era uno de los doce”. En esta cita reconocemos claramente que Judas se convirtió en un diablo (adversario) de Cristo. No obstante, Juan admite que otro diablo indujo a Judas a convertirse en un diablo. En Juan 13: 2 encontramos esta sorprendente afirmación con respecto a la caída de Judas: “Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que le entregase”. Si el Judas-diablo era una persona, entonces el otro diablo que sedujo a Judas a traicionar a Jesús tuvo que ser otra persona. Pero fue esa otra persona: ¿Humana o espiritual? No lo sabemos por el contexto, pero sí por otras citas bíblicas. En primer término, ¿quién podría ser el más interesado en deshacerse de Jesús? ¿Pilato?¿El sumo sacerdote Caifás? ¿U otro hombre en el poder citado en el Nuevo Testamento? No parece posible, ya que el mal proceder de Judas no se inició con el trato que realizó con las autoridades que odiaban a Jesús, sino en el momento en que él se propuso dirigirse hacia los detractores de Jesús.  Si aceptamos la persona del ángel caído Satanás, éste sería el más interesado en deshacerse de Jesús. Y la razón sería  la envidia y el odio que siente éste por Jesús porque finalmente tendrá el dominio del mundo en la Era venidera de justicia, y quien, además, lo derrocará, y lo destruirá en el “lago de fuego” junto con sus demonios. El ángel caído Satanás sabe muy bien sobre la sentencia de Dios registrada en Génesis 3:15, y está muy airado por ello y porque le queda poco tiempo en libertad y con vida (1 Pedro 5: 8). Desde Génesis hasta el Apocalipsis, el destino fatal de la persona del diablo y sus demonios está bien definido (aniquilación total de esos malos espíritus).

El Pedro Satanás

Tenemos el caso del Pedro “satánico” o el Pedro “diabólico” como se registra en Mateo 16: 23. Aquí Jesús mismo también se dirige a otro de sus discípulos con el duro adjetivo o nombre “Satanás”: “Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás; me eres tropiezo…”.  Es obvio que Pedro estaba obstaculizando el camino de la redención de Jesús. Sin querer se estaba convirtiendo en un adversario del Señor. Pero en Lucas 22:31 Jesús mismo habla que otro Satanás ha pedido “zarandear” a Pedro con sus pruebas duras. Dice el texto así: “Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte…” Entonces es evidente que Cristo sabía que otro ser había pedido (probablemente a Dios mismo) por Pedro a fin de probarlo como lo había hecho probablemente mucho antes con Job.  Si Satanás fue el sumo sacerdote, ¿a quién le pidió permiso para zarandear a Pedro? El Nuevo Testamento no registra nada en se sentido, es decir, que el sumo sacerdote, o alguna otra autoridad no cristiana, haya pedido permiso a alguien para probar a Pedro con pruebas. Así como un ángel caído pidió a Dios por Pedro para probarlo duramente, a su vez Cristo pidió, rogando a Dios mismo, para que le de fuerzas y fe a Pedro para que pueda resistir en el día malo. Cristo Abogó por Pedro ante Su Padre como fiel Mediador y Defensor de su discípulo.

Un Singular Diablo

Si bien es cierto que los hombres pueden ser diablos como de hecho se señala en la Biblia, también es cierto que la Biblia habla de un singular y enigmático “Satanás el Diablo, la serpiente antigua”. Veamos algunos ejemplos:

1.-  “Fue…para ser tentado por el diablo.” (Mateo 4:1).

2.-  “Al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles” (Mateo 25:41).

3.-  “El enemigo que la sembró es el diablo” (Mateo 13:39).

4.-  “Vosotros sois de vuestro padre el diablo” (Juan 8:44).

5.-  “El diablo ya había puesto en el corazón de Judas” (Juan 13:2).

6.-  “Sanando a…los oprimidos por el diablo” (Hechos 10:38).

7.-  “Hijo del diablo, enemigo de toda justicia” (Hechos 13:10).

8.-  “Ni deis lugar al diablo” (Efesios 4:27).

9.-  “Estar firmes contra las asechanzas del diablo” (Efesios 6:11).

10.-“No sea…caiga en la condenación del diablo” (1 Timoteo 3:6).

11.- “Escapen del lazo del diablo” (2 Timoteo 2:26).

12.- “Que tenía el imperio de la muerte…al diablo” (Hebreos 2:14).

13.- “Resistid al diablo y huirá de vosotros” (Santiago 4:7).

14.- “El diablo, como león rugiente” (1 Pedro 5:8).

15.- “El que practica el pecado es del diablo” (1 Juan 3:8).

16.- “El Arcángel Miguel contendía con el diablo” (Judas 9).

17.- “El diablo… fue lanzado al lago de fuego” (Apocalipsis 20:10).

Es interesante lo que se dice del diablo en Santiago 4:7 (“Resistid al diablo y huirá de vosotros”), pues este diablo no puede referirse a ningún hombre con o sin poder. Y hay dos motivos: Primero, porque resulta difícil creer que la comunidad cristiana pudiese vencer o hacer huir a alguna autoridad impía, como por ejemplo, a Nerón, Tiberio, Calígula, Herodes, etc, y a sus fuerzas, en el caso de que estos “diablos” los persiguiesen cruelmente. ¿Cómo podría hacer huir a un ejército romano poderoso aquella iglesia perseguida y sufriente que tenía que estar agazapada o escondida y sin contar con armas de ningún tipo? Segundo, Cristo manda a no resistir a los hombres impíos, es decir, a no atacarlos violentamente. Sus palabras son claras: “Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiere en la mejilla derecha, vuélvele también la otra.” (Mateo 5:39). ¿Cómo entonces armonizar Mateo 5:39 con Santiago 4:7? Es sencillo. Jesús habla en Mateo 5:39 dehombres malos que nos persiguen y nos golpean, y a quienes podemos ver cara a cara. En cambio, Santiago está hablando de un diablo singular, espiritual y cósmico, al cual se le puede hacer huir sólo con la ayuda de nuestro Señor Jesucristo. La Biblia da sobrado testimonio de cómo los espíritus diabólicos temblaban al ver a Jesús. Hemos visto que en el nombre del Señor los demonios cósmicos huyen, literalmente hablando (Lucas 9:49; Hechos 4:12; Romanos 10:13; Mateo 7:22). De modo que podemos decir que el diablo de Santiago no es una persona humana sino cósmica y espiritual, sin lugar a dudas.

El otro pasaje que evidencia a un diablo no humano es Efesios 4:27 (“No deis lugar al diablo”). Sería  absurdo pensar que Pablo se estuviese refiriendo a alguna autoridad humana impía del momento con este nombre: “Diablo”, cuando los cristianos siempre eran acusados falsamente y “daban lugar” a ser perseguidos sin piedad durante los tres primeros siglos de la Era Cristiana. Los cristianos se oponían a la adoración del césar de turno y a participar de las prácticas mundanas. Esto era suficiente motivo para su persecución—Era inevitable! Por eso, parecería irónico que Pablo se estuviese refiriendo a aquellos impíos gobernantes como “el Diablo” en una época en que sin motivo alguno los creyentes eran perseguidos y asesinados sin piedad. Siempre había un motivo para perseguir a un cristiano en los primeros siglos del cristianismo. De modo que Pablo tuvo que referirse a otro tipo de diablo, a uno que está al asecho para atacar a los creyentes y en todas las épocas. Pablo no sólo escribió ese versículo para los cristianos de su época, sino para todos los cristianos, incluso para nosotros, que no sufrimos la persecución que sufrieron los creyentes de los primeros siglos. Hoy día no tenemos a un gobernante humano impío que nos persiga como un diablo feroz, pero no obstante, ese texto tiene plena vigencia para nosotros hoy. Y es que tenemos a un enemigo invisible, cósmico, espiritual, que nos asecha diariamente. Este ser es maléfico, astuto, pervertido, maquiavélico, invisible, poderoso, asesino, mentiroso, calumniador, etc. A éste ser le podemos dar cabida si bajamos la guardia. Es como una enfermedad que se desarrolla en nosotros cuando bajan las defensas de nuestros cuerpos. Por ejemplo, un hombre puede dar lugar al diablo si éste, siendo ex alcohólico, va con un bebedor a una cantina para conversar.  Uno puede dar lugar al diablo, si ve películas violentas, o pervertidas. Uno puede dar lugar al diablo si nos asociamos con gente viciosa. El enemigo cósmico aprovechará la ocasión para sugerirnos o impelernos a hacer cosas que nunca hubiésemos hecho en otras circunstancias.

El otro pasaje que nos lleva a pensar que hay un singular diablo que mueve los hilos de sus marionetas demoníacas es Mateo 25:41 (“Al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles”). Si hay muchos diablos: ¿Por qué aquí se habla de un solo diablo que es arrojado al “fuego eterno” con sus ángeles?¿No deberían ser arrojados allí todos los diablos, y no tan sólo uno, con sus ángeles? Aquí hay un castigo extremo, capital, definitivo para alguien llamado “El diablo”. Pero sin duda aquí no se refiere a ningún humano, sino a algún ser extremadamente impío, maléfico, cruel, abominable, etc. Debe ser un líder, cabecilla, estratega, “el cerebro” de las acciones impías en la tierra y el cosmos. No es un Hitler, ni un Napoleón, ni un Calígula, ni un Herodes, ni un Atila, ni un Stalin, etc; aunque tiene rasgos de todos ellos en su ser. Definitivamente es alguien que merece estar en el “fuego eterno”, y con él, sus servidores angélicos y humanos.

Algunas Citas del N.T donde Aparece un Singular “Satanás

1.-  “Estuvo allí…días, y era tentado por Satanás” (Marcos 1:13).

2.-  “Viene Satanás, y quita la Palabra que se sembró” (Marcos 4:15).

3.-  “Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo” (Lucas 10:18).

4.-  “Si…Satanás está dividida contra sí mismo” (Lucas 11:18).

5.-  “Esta hija…que Satanás había atado” (Lucas 13:16).

6.-  “Entró Satanás en Judas” (Lucas 22:3).

7.-  “Satanás os ha pedido para zarandearos” (Lucas 22:31).

8.-  “Por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses” (Hechos 5:3).

9.-  “Y de la potestad de Satanás a Dios” (Hechos 26:18).

10.-“El Dios de paz aplastará…a Satanás” (Romanos 16:20).

11.- “Sea entregado a Satanás para destrucción” (1 Corintios 5:5).

12.- “Juntaros en uno, para que no os tiente Satanás” (1 Corintios 7:5).

13.- “Que Satanás no gane ventaja alguna sobre vosotros” (2 Corintios 2:11).

14.- “El mismo Satanás se disfraza como ángel de luz” (2 Corintios 11:14).

15.- “Un mensajero de Satanás que me abofetee” (2 Corintios 12:7).

16.-  “quisimos ir…pero Satanás nos estorbó” (1 Tesalonicenses 2: 18).

17.- “A quienes entregué a Satanás para que no aprendan a blasfemar” (1 Timoteo 1:20).

18.- “Algunos se han apartado en pos de Satanás” (1 Timoteo 5:15).

19.- “Sinagoga de Satanás” (Apocalipsis 2:9).

20.- “Donde está el trono de Satanás” (Apocalipsis 2:13).

21.- “No han conocido…las profundidades de Satanás” (Apocalipsis 2:24).

22.- “la serpiente…que se llama diablo y Satanás” ( Apocalipsis 12:9).

23.- “prendió al…Satanás, y lo ató por mil años” (Apocalipsis 20:2).

24.- “Los mil años se cumplan, Satanás será suelto” (Apocalipsis 20:7).

En los textos #11 y #17, enumerados arriba, Pablo dice que había entregado a Satanás a creyentes que habían blasfemado y fornicado. Pero: ¿Se estaba refiriendo Pablo a alguna autoridad civil o militar del imperio por el nombre de “Satanás”? Si la respuesta fuera afirmativa, ¿pensaremos, entonces, que Pablo estaba denunciando y entregando a sus hermanos en la fe por faltas morales que debían ellos— en privado— dilucidar? Imagínese, por un instante, qué insensato hubiese sido que Pablo hubiese entregado a las autoridades civiles anticristianas, a cristianos infieles. Este desatino de Pablo les hubiera dado más motivos a sus detractores para perseguir a los cristianos, acusándolos de inmorales, deshonestos, e impíos. Esto hubiese ido en contra de los mismos cristianos, y ellos mismos hubieran sido objeto de justificadas acusaciones y persecuciones feroces. Ahora bien, el contexto del texto # 11 parece indicar que aquel fornicario había sido disciplinado por Pablo y finalmente expulsado de la grey. Esto significaría que dicho pecador pasaría, del reino de la luz, al reino de las tinieblas, cuyo padre y dios es Satanás, el ángel caído (ver el verso 2). Lo mismo les ocurrió a Himeneo y Alejandro del texto # 17.

El Satanás del libro de Job

En el libro de Job encontramos la figura de Satanás que aparece como una persona enigmática, seductora, acusadora, y aun, celosa. Mucho se ha discutido sobre este Satanás que se acerca a Dios para cuestionar la fidelidad del fiel Job. Veamos lo que dice Job capítulo 1: “Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales también vino Satanás. Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y andar por ella. Y Jehová dijo a Satanás: ¿no has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: acaso teme Job a Dios de balde? ¿no le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.

Los que creen que este Satanás del libro de Job no es otro que un siervo humano de Dios que pone en tela de juicio la integridad de Job, se encuentran con ciertos problemas. Enprimer término, no es seguro que este Satanás sea un hijo de Dios necesariamente. Lo que dice el texto es que entre los hijos de Dios que vinieron a entrevistarse con Dios estaba también Satanás. Por ejemplo, yo puedo decir que en la reunión de los obreros de la empresa estaba también el abogado de la compañía. Esto no significa que el abogado sea otro obrero de la empresa, ¿no es verdad? Segundo punto, aquí tenemos a un Satanás velocísimo que se da el lujo de andar por toda la tierra en un tiempo en que ni siquiera se conocía la rueda. Los hombres de aquellos remotos tiempos de seguro demorarían una eternidad para poder recorrer toda la tierra de arriba para abajo, cruzando ríos, mares, desiertos, montañas;  soportando el calor, el frío, el cansancio, la falta de comida y agua; sorteando las fieras salvajes, las tribus paganas, etc, etc. Pero nuevamente aquí hay una persona llamada “Satanás” que no tenía problema alguno para movilizarse permanentemente por el planeta tierra unos tres mil años atrás, y probablemente tampoco lo tenga en estos días.

Por otro lado, este Satanás no parece ser un buen y fiel servidor del Señor, y pareciera que tampoco estaba en buenas relaciones con Él. En Job 2: 3 Dios dice algo contra Satanás que lo coloca como un ser despiadado y maligno: “…tú (Satanás) me incitaste contra él (Job) para que lo arruinara sin causa”. De aquí se desprende que este Satanás es alguien funesto, que incita a la adversidad y a la ruina de las personas sin motivo alguno. Este es un ser calumniador, envidioso, altanero, desafiante, mentiroso,  provocador, y acusador. Y esto es precisamente lo que dice la Biblia de Satanás, el gran señalador yacusador de los hombres. Dice Apocalipsis 12: 10: “…porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche”. Esto concuerda con la historia de Job perfectamente, y con la de Josué en Zacarías 3. No obstante, este arrojamiento se realizará cuando Cristo esté por reinar enel mundo por mil años, es decir, cuando vuelva por segunda vez.

Se dice que “delante de Jehová” no significa necesariamente estar presente frente a Dios en el cielo. Se sostiene que Josué y los ancianos de las tribus de Israel en Siquem, “se presentaron delante de Jehová” (Josué 24: 1). Aún después, Samuel  a su turno le dijo a Israel: “Preséntense ustedes delante del Señor…” (1 Samuel 10: 19): Igual se nos dice que María, la madre de Jesús, poco después del nacimiento de su hijo, vino al templo de Jerusalén “Para presentarlo al Señor…” (Lucas 2: 22-24). Todos estos ejemplos son usados por los no creyentes del diablo para sostener que hombres pueden presentarse ante Dios en la tierra, sin moverse de ella, o sin necesidad de “volar” al cielo. No obstante, en ninguno de estos casos, ni en otros que puedan existir, encontramos a un Satanás que mantiene un diálogo fluido y directo (sin necesidad de un mediador) con el mismo Dios Eterno. No hay nada en el contexto, ni en todo el libro de Job, que nos pueda sugerir que este Satanás hablaba con un ángel de Dios. En realidad todo parece indicar que Satanás hablaba con Dios mismo. Aquí hay un personaje osado, medio intrigante, celoso, y envidioso de la prosperidad de un hombre de la tierra.

Es verdad que Moisés, como un escogido de Dios, habló con Dios en muchas ocasiones. No obstante, sabemos que sus diálogos fueron con los ángeles de Dios que venían en su nombre. Por ejemplo, cuando habló con “Dios” en la zarza ardiente, en realidad está demostrado, por la misma Biblia, que Moisés habló con los mensajeros angélicos de Jehová que venían en su nombre. Además, jamás se le llamó con el nombre ‘Satanás’ a Moisés, ni siquiera cuando rompió las tablas de la ley. Por otro lado, la única ocasión que parece que Dios se dirigió a un hombre personalmente fue en el Paraíso, inmediatamente después de la desobediencia de Adán y Eva. Después el hombre necesitaría de un mediador para llegar al trono de la gracia, pues el pecado rompió la relación hombre-Dios.

A los israelitas, inclusive, no les era permitido entrar al “santísimo” (la morada de Dios), sino sólo al sumo sacerdote de Dios. Éste ofrecía sacrificios a Dios por los pecados del pueblo y podía ingresar al santísimo una vez al año (Hebreos 9: 25). Aun hoy Jesús es el único Mediador entre los hombres y Dios, ya que ninguno puede prescindir de Cristo como tal (Hebreos 9: 24). Nótese que este texto de Hebreos 9: 24 prueba que ningún hombre puedepresentarse directamente ante Dios, sino sólo el único Mediador, Jesucristo. Él sólo se presenta por nosotros ante el Dios y Padre celestial. Esta imposibilidad de estar “frente a Dios”, cara a cara, fue siempre así desde que el pecado reinó en el mundo. ¿Cómo, entonces, suponer que este Satanás era un hombre que se presentó ante Dios y que pudo mantener un diálogo fluido y directo con Él, cuando a nadie en la tierra se le ha permitido eso, salvo al Hijo de Dios y a los buenos espíritus angélicos?

Satanás en el libro de Zacarías

En el libro de Zacarías 3: 1-7 encontramos nuevamente la figura de Satanás. Dice el texto:“Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle. Y dijo Jehová aSatanás, Jehová te reprenda, oh Satanás…”.  Sobre este Satanás se ha especulado mucho, y hay quienes creen que era alguno de los principales samaritanos que se oponía a la construcción del templo. Pero si esa interpretación es verdad, ¿por qué no se dice claramente eso en el contexto?¿Por qué tanto misterio? ¿No hubiera sido mejor que se dijera claramente que un líder o líderes samaritanos se oponían como adversarios (Satanases) ante el sumo sacerdote? Pero aquí aparece un Satanás que no requiere mayor presentación, pues es harto conocido desde tiempos anteriores, desde la creación, en la historia de Job, en la vida de David, y ahora, en la de Josué.  Por tanto, decir que este Satanás de Zacarías simboliza a una secta llamada de los samaritanos, es forzar el sentido del texto. Definitivamente el contexto de Zacarías no nos dice nada de que los samaritanos eran, en su conjunto, el Satanás de Josué.

Jesús Confronta las Tentaciones de Satanás

En Mateo 4 tenemos el registro de la tentación Satánica contra Jesús, la cual se produjo mientras Jesús ayunaba por 40 días. Dice así el relato: “Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo e Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. Él respondió y dijo: Escrito está; No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Entonces el diablo lo llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca e ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.. El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.” (Mateo 4:1-11).

Mucho se ha discutido sobre este incidente de Jesús, de si es una historia literal o simbólica. Se ha dicho que ésta fue una tentación personal de Jesús, sin la verdadera intervención de un tentador cósmico o supramundano. Se ha dicho que esta tentación de Jesús provino de su mismo ser, de su propia inclinación humana al mal y al pecado. Se ha afirmado que él mismo sintió deseos de adelantar su reino mundial, tomando el control inmediato del mundo. Se ha sostenido que él sintió el deseo (se sintió tentado) de probarse a si mismo para comprobar si él era verdaderamente el Hijo de Dios, y si Dios era capaz de intervenir por él. Además, se sostiene que Jesús, por sí mismo, y por su sola voluntad, se fue a la santa ciudad y se paró en el pináculo del templo para probarse. Pero si esto es verdad: ¿Acaso no hubiera sido más fácil, y más directo, por parte de Mateo, que dijera que Cristo se sintió tentado para ser rey del reino de este mundo y hacerse el soberano de esta era, y que quiso, por un instante, tentar a Dios para ver si verdaderamente lo protegería, y así confirmar su filiación divina?¿por qué usar a una tercera persona (el diablo) para decir lo mismo en forma oculta? O, ¿Es que el diablo en verdad sí existe como un tentador personal y cósmico?

Si los malos deseos, o las perversas inclinaciones salen de nuestro interior o de nuestro “corazón”: ¿Por qué dice Mateo que el diablo vino— y no más bien— que el diablo salióde Jesús? Aquí hay un diablo cósmico, que no reside en uno, pero que puede eventualmente “entrar” en uno a través de las obsesiones (en la mente) y las posesiones ( en el cuerpo).

Notemos, además, que al ver Jesús los reinos de este mundo, el diablo no le dijo: “Todo esto es tuyo, sólo tienes que tomarlo”, sino más bien: “Todo esto te daré si postrado me adoras”. Aquí hay uno que ya tenía la posesión del mundo, y que se lo ofrece a Jesús. Pero la condición es que Jesús se rinda al amo y señor de los reinos de este mundo malo. Jesús no podía ser el amo del mundo malo sin condiciones. Él tenía que rendirse y adorar al diablo.

Nuestra Lucha no es Contra “Carne y Sangre

El apóstol Pablo fue claro al afirmar que nuestra lucha no es contra los adversarios o “satanases” de este mundo de carne y huesos, o los oponentes humanos de Jesucristo; sino contra los enemigos o adversarios espirituales que se mueven constantemente en los “lugares celestiales” (no en el “corazón” del hombre). En Efesios 6:12 leemos: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernantes de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales en las regiones celestes”. Notemos que Pablo dice que nuestra verdadera lucha no es contra los adversarios humanos que nos persiguen o nos quieren matar, sino más bien contra las huestes espirituales en las regiones celestes. Pablo sin duda creía en adversarios maléficos y espirituales de diferentes rangos en los lugares supramundanos o “atmosféricos”. Este pasaje contradice la hipótesis que Satanás y el diablo son dos palabras para personificar el mal. Los deseos malos no son espíritus, son inclinaciones torcidas del carácter que pueden conducirnos a la violación de las leyes divinas. Pero los malos espíritus pueden inducir a los malos deseos a través de sugestiones, obsesiones, posesiones, etc.

Por su parte, el apóstol Pedro coincide con Pablo, cuando al escribir su Primera Epístola, dice: “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 Pedro 5:8). Aquí Pedro habla de un enemigo cósmico que da vueltas por la tierra buscando a quien devorar. Esto nos hace recordar al Satanás de Job, quien venía de la tierra, movilizándose alrededor de ella para luego acusar a Job. Aquí tampoco no hay evidencia contextual alguna de que se esté hablando de un diablo humano en el poder, es decir, de un perseguidor del Imperio Romano o de una autoridad Judía.  Además, los humanos nos pueden devorar en esta vida, pero no en la futura. Es decir, nos pueden matar el cuerpo, mas no el alma. En cambio, este diablo si tiene la facultad de devorarnos y destruirnos para siempre si caemos en sus garras. Por causa de ese maléfico espíritu cósmico podemos perder alma y cuerpo en el infierno (Véase Mateo 10:28).

Recordemos siempre que los enemigos que no podemos ver y tocar resultan más difíciles de combatir, pues operan sigilosamente y de sorpresa. No obstante, Jesús ha venido para desenmascarar al Diablo, revelando los estratagemas que éste, y sus demonios, usan contra nosotros (1 Juan 3)

Satanás es un gran imitador de Dios. Desde un comienzo quiso ser como Dios (Isaías 14: 13, 14; 2 Corintios 4: 4) y recibir así, la adoración del mundo entero (1 Juan 5: 19), y de los ángeles. Él reina en esta era maligna, y recibe el servicio de millones de hombres (Mateo 4: 8, 9; 1 Juan 5: 19). También él inspira sus “libros sagrados” de religiones falsas, yfilosofías contrarias a las de Dios. Durante el régimen diabólico de Hitler, Satanás usó a este líder nazista y racista en contra del pueblo de Dios, y le hizo creer que tendría un reino milenario. Por cierto que Satanás estaba detrás del trono y pretendió oprimir al mundo pormil años con su falso Mesías. Una burda imitación del reinado milenario de Cristo. Dios le prometió a Su Hijo el gobierno del mundo venidero (Daniel 7: 13, ,14), y así también lo hizo el diablo, ofreciéndole su mundo y sus reinos a Jesús en la tentación en el desierto (Mateo 4: 8, 9).

El Diablo también quiere tener su propia iglesia—la Iglesia de Satanás. Sí, hoy en día Satanás es adorado con sacrificios de animales y de humanos. Él tiene su propia Biblia, sus propios mandamientos, sus propios rituales, y sus propias recompensas. Sus mandamientos principales son el odio y las prácticas carnales (sexo, drogas, alcohol, asesinatos, brujería, idolatría, etc).

A Satanás le gusta hacer milagros maravillas (2 Tesalonicenses 2: 9), como manifestarse en la forma de un ángel de luz y de verdad (2 Corintios 4: 4). También puede hacer bajar fuego del cielo, imitando a lo que Dios hizo a favor y en presencia del profeta Elías (comparar 2  Reyes 1: 10, y Apocalipsis 13: 12, 13). Igualmente puedematerializarse como una virgen bendita, y hasta tomar la forma de Cristo. También es capaz de predecir con alguna precisión algo del futuro usando psíquicos y profetas, y hasta curar enfermedades con la imposición de manos por parte de “curanderos” y “médicos psíquicos”.

 Y finalmente, el diablo imita el advenimiento de Cristo enviando a un “inicuo” (el Anticristo final) para que engañe a los hombres con maravillas y portentos, aunque será destruido por la verdadera presencia de Jesucristo en gloria (2 Tesalonicenses 2: 9, 10).

El Pecador Consuetudinario es del Diablo

Satanás el diablo es presentado como un padre con hijos (Juan 8: 44), y además, si bien la Biblia habla de muchos “satanases” y muchos “diablos”, también es cierto que habla de unsingular diablo que es líder de la maldad, un dios, un mentiroso, tentador, seductor, astuto, devorador, maléfico, milagrero, zarandeador, instigador, revoltoso, ladrón, arrebatador, embaucador, estorbador, mentiroso, acusador, calumniador, asesino, intrigante, soberbio, odioso, enemigo, acechador, etc. Ahora bien, según las Escrituras, hay un singular personaje en la Biblia que tiene todas estas características en él, y se le llama Satanás el diablo.

Pues bien, este Satanás busca seguidores que se le parezcan a él y para ello él moldea un carácter perverso en las personas a través de sus mentiras. Mentiras filosóficas y valores torcidos son dos caminos que usa él. También pone en el corazón sentimientos bajos y ruines de maldad. Así, él logra cautivar a los hombres con su seductora influencia. Él explota la carnalidad humana. El pinta el alcohol como algo bueno, y también el tabaco. Él promueve el sexo desenfrenado a través de la pornografía. También el promueve la infidelidad conyugal a través de las novelas baratas que bombardean a la TV todos los días. En fin, los que caen bajo su influencia maléfica se convierten en sus esclavos, de allí que Juan tiene razón al decir: “El que practica el pecado es DEL Diablo…” (1 Juan 3: 8). Nótese que Juan no está diciendo que aquel que practica el pecado es diablo o un diablo. No! Lo que dice es otra cosa diferente. Él dice que el que practica el pecado le pertenece al diablo, al singular diablo que es el padre y dios de este mundo impío. Si el diablo es un sinónimo de la maldad o de la personificación de la maldad, o es el mismo pecador: ¿por qué Juan dice que un pecador puede pertenecer al diablo?

Por otro lado, como ya dijimos antes en “Vuestro Padre: El Diablo”, uno puede ser de la entidad diabólica espiritual, llamada ‘Satanás’,  o en caso contrario, de la Entidad Divina Espiritual llamada ‘Dios’.  Si el Satanás espiritual no existe, entonces tampoco existe Dios como un Ser Todopoderoso y Espiritual.  Si uno es diablo y Satanás cuando nos oponemos a Dios, entonces uno es Dios cuando practicamos la justicia y obramos con amor y verdad. Pero esta conclusión, ni es bíblica, ni es posible.

Aquí claramente se habla de pertenecer a alguien: A Satanás o a Dios. Ahora bien, hoy continúa la rivalidad del diablo por robarle seguidores a Dios y a Cristo. Por otro lado, Dios ha enviado a Cristo para arrebatarle al diablo pecadores cautivos bajo sus maléficas garras (Colosenses 1:13; Lucas 8:12, 2 Timoteo 2:26; Santiago 4:7; 1 Pedro 5:8; Hechos 26:18; 1 Timoteo 5:15).

El Diablo en los Fenómenos Parasicológicos                                                                                                                                                                                                  

Según el profesor Charles Richet, los fenómenos paranormales (del griego para, al lado de, más allá, por encima de, y normal), son “fenómenos extraños, psicológicos o físicos, debidos a fuerzas que parecen inteligentes o a facultades desconocidas del espíritu”. Éstos se pueden dividir en dos grupos: los subjetivos o psicológicos y los objetivos o materiales. Los primeros comprenden, básicamente, la telepatía, llamada, en general, “transmisión de pensamiento”, y la metagnomía o “videncia”, que consiste en el conocimiento, al margen de la actividad sensorial o racional normales, tanto las cosas sensibles como los acontecimientos pasados o futuros.

Los segundos pueden agrupar en 3 categorías principales: La telecinesia, la psicocinesiay la ectoplasmia. La telecinesia (del griego tele, lejos, y kinesis, movimiento) designa, de una forma científica, el movimiento de objetos realizados sin que medie contacto alguno, así como la levitación del cuerpo humano. El fenómeno típico de la telecinesia es el de la mesa, llamada “giratoria”, movida a distancia.

Con la telecinesia se halla generalmente vinculada la psicocinesia (del griego psyché, alma, y kinesis, movimiento), que se puede definir como un influjo de la acción del pensamiento sobre sistemas físicos en evolución: por ejemplo, un lanzamiento de dados.

La ectoplasmia (del griego ektós, fuera, y plasma, formación) es, al parecer, la formación paranormal, la materialización, mediante el cuerpo de un médium, de órganos aislados, rostros, animales, y seres fantasmales de aspecto humano o humanoide.

Los movimientos de objetos sin contacto, o telecinesia, fueron observados mucho antes de la aparición del espiritismo y de la metapsíquica: el fenómeno era conocido en tiempos deTertuliano, o sea hace unos 18 siglos. Hay muchos registros de telecinesia interesantes como las de los religiosos católicos Teresa de Ávila, Bernardino Realino, Francisco Suárez, y José de Copertino. Las levitaciones de José de Copertino (1603-1663) se produjeron en Nardo, en Asís, en Osimo, en Fossombrone, en Nápoles, en Roma y en cierto número de conventos: La Grottela, el Sacro Convento, etc.

Sólo en la ciudad de Copertino hay registradas más de setenta éxtasis corporales de José. Y según la bula de canonización, “no hay santo que se compare a él”. Sus levitaciones consistían en levantamientos con movimientos de traslación. El Papa Urbano VIII fue una vez testigo del fenómeno.

Sus levitaciones eran tan frecuentes, que cuando sus hermanos de comunidad lo buscaban por el convento y no lo hallaban, el superior les decía, en son de broma: “Mirad hacia arriba, que ahí lo encontraréis.” El punto aparte es si esta fenomenología en José era de Dios o de los espíritus malignos. Recordemos que los médiumes espiritistas también levitaban por los aires y se podían trasladar en ese estado. Tenemos el caso del espiritista Mister Home, en Londres, (1868), en presencia de Lord Lindsay, de Lord Adare, y el capitán Wyrme.  Los testigos vieron cómo el médium, en levitación, entraba y salía por las ventanas del inmueble sito en el número 5 de Buckinghame Gate, en Ashley Place.

No podemos, pues, ignorar las fuerzas ocultas en este mundo malvado. Se ha sabido de niños analfabetos, que poseídos por entidades paranormales, empezaron a hablar en lenguas extrañas, como también hablaron pulcramente idiomas y lenguas conocidos (glosolalia) tales como el latín, el francés, el inglés, el alemán, etc. También se ha visto a personas levitar como los médiumes espiritistas, monjes, y aun fantasmas. También han levitado objetos como mesas, lámparas, libros, botellas, copas, etc, por manos invisibles. Los “espíritus chocarrones o traviesos (poltergeist)” en casas llamadas encantadas o embrujadas no es historia nueva. Se han reportados casas, hospitales, palacios, conventos, etc, embrujados, en donde se manifiestan fenómenos paranormales como es el caso de radios y televisores que se encienden solos, Luces que se prenden y apagan, manchas de sangre que aparecen en las paredes, voces extrañas lamentándose, objetos que vuelan y se estrellan en las paredes, golpes, agresiones físicas y psicológicas a personas que las habitan, cambios bruscos de temperatura dentro de un área de la casa sin motivo alguno, aparecidos sin cabeza, o sin pies, y así por el estilo. Y esto no es sólo de reciente data.

Se cuenta que Adrien de Montalembert, limosnero de Francisco I de Francia, anotó el caso sucedido en un convento, en 1528, donde no sólo se producían ruidos extraños, sino que los más diversos objetos eran arrojados violentamente sin mano visible alguna que los arrojara. También Cieza de León cuenta que, en 1594, cuando el cacique Pirza, en Popayán, Colombia, se convirtió al cristianismo, era molestado continuamente por piedras que caían de lo alto. No eran arrojadas por ningún ser humano, sino que caían verticalmente a tierra. Los que presenciaron la conversión del cacique contemplaron con gran asombro, cómo una copa de licor, colocada sobre una mesa, se levantaba en el aire, siendo vaciada, y vuelta a llenar al ser nuevamente dejada en el mueble. También los misioneros jesuitasen Conchinchina, en el siglo XVIII, observaron varios casos, sin encontrar explicación alguna.

Las personas poseídas suelen no sólo hablar en lenguas, sino también pueden predecir el futuro, y manifestar una fuerza descomunal pese a todos los intentos por detenerlo. También suelen odiar la religión cristiana, y el nombre de Jesús.  El exorcismo en el nombre de Jesucristo puede liberar a esas personas completamente de la posesión diabólica. Negar que existen estos extraños fenómenos es querer tapar el sol con un dedo. El sol seguirá pese a todo. Y como dice el Dr. D. Costa, S.P“Las posesiones han venido haciéndose más raras a medida que se extendía el reino de Jesucristo, pero nunca ha cesado por completo ni entre los cristianos”.                                                      

Conclusión

Mucho se ha discutido del diablo en todas las épocas o siglos. Hoy existe una corriente de teólogos, católicos y protestantes, que se ha propuesto negar la existencia personal y cósmica del diablo, aduciendo que es un mito de las religiones paganas. No obstante, existen muchísimos teólogos renombrados que sostienen la creencia tradicional cristiana de fuerzas cósmicas que están en contra de Dios y de sus criaturas a las cuales la Biblia llama demonios, espíritus impuros, etc.

En la Biblia encontramos a humanos que fueron diablos y Satanases, como por ejemplo: Judas, Pedro, y otros. No obstante, este hecho no niega la existencia de un Satanás y Diablo mayor; como tampoco se puede negar la existencia de un Dios Todopoderoso y Espiritual, por el simple hecho de que hombres como Moisés, Samuel, Sansón hayan fungido de dios en una determinada función.

El problema de negar la existencia de un cósmico Satanás maléfico, perverso, astuto y tentador, es que motivamos a que las gentes bajen la guardia contra su accionar asolapado y agazapado. Si decimos irresponsablemente que no existe el virus de la polio, millones de padres dejarían de vacunar a sus hijos, y entonces les estaríamos exponiendo a un gran peligro. La obra maestra del diablo es, sin duda, lograr que las personas no perciban su existencia, y que la nieguen por completo.

Definitivamente la Biblia presenta a un diablo singular que sabe que el evangelio de Cristo tiene poder para salvar a los hombres de sus pecados y también de apartarlos de su maléfica influencia y dominio férreo. Satanás el diablo es un personaje perverso e impío que conoce quién es Cristo y de quien es verdaderamente Hijo. Su oposición a Cristo no es de balde, él sabe que Cristo significa su ruina eterna, su destrucción total. En Lucas 8:12 Jesús— al explicar la parábola del sembrador—dice: “Y los del camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven.  Aquí se nos presenta a un diablo o Satanás creyente, creyente en el poder del evangelio de Jesucristo, pero no se rinde a él. Es más, hace todo lo posible para que los hombres no vean la eficacia salvadora del evangelio de Cristo,  para que no se salven. Definitivamente este personaje no es un hombre incrédulo, pues el incrédulo no cree en el poder salvador del evangelio. Tiene que ser alguien que conoce quien es Cristo y del valor de su palabra. ¿Quien más que el ángel caído Satanás?

La parapsicología admite que hay fenómenos muy extraños y sobrenaturales en este mundo que no pueden ser simplemente explicados como fenómenos producidos por el mismo hombre. Hay, de hecho, fuerzas o poderes ocultos que son sutiles y peligrosos que el hombre no podría explicar sin la presencia o existencia de un diablo cósmico.

20 MANERAS CÓMO SATANÁS PUEDE HACERTE PAPILLA

Él es la serpiente, el Gran Dragón, Belcebú, el príncipe de este mundo, el príncipe de la potestad del aire, el maligno, y el adversario. Él es Satanás. Y, si usted es un seguidor de Jesucristo, él te odia con una pasión. Como un león rugiente que está rondando tratando de destruirte. ¿Cómo puede mantenerse firme y resistir al diablo para que él huya de ti? En primer lugar, no seas ingenuo, tú debes considerar sus caminos.

  1. Él puede calumniar a Dios a fin de poner en duda Su bondad y  así hacer que naufrague tu fe en él ( Gen 3:4-5 ).

  2. Él puede tentarte a engañar a los demás con el fin de crear o mantener la impresión de que eres más espiritual (Hechos 5:3 ; Jn 8:44 ).

  3. Él puede corromper su mente y dirigirlo fuera de la sencillez de Cristo y su evangelio ( 2 Corintios 11:3 ).

  4. Él puede dificultar tu testimonio evangélico y robarlo de los corazones desprevenidos ( 1 Tes 2:18 ; Mateo 13:19 ).

  5. Él puede luchar contra ti, luchando contra tu progreso en Cristo ( Ef 6:12 ).

  6. Él puede tentarte a cometer inmoralidad sexual en contra de tu cónyuge como resultado de descuidar la intimidad ( 1 Corintios 07:05 ).

  7. Él puede acosarte con algún tipo de aflicción carnal ( 2 Corintios 12:07 ).

  8. El puede cegar los ojos espirituales de su familia paraque no sea salva, amigos y vecinos para que no vean la gloria de Jesús en el evangelio ( 2 Co. 4:04 ).

  9. Él puede mantener a tus conocidos en la esclavitud de los pecados que les impiden llegar a Dios ( Gal 4:08 ).

  10. Él puede herir con enfermedad física ( Lucas 13:16 ; Job 2:7 ).

  11. Él puede matarte ( Salmo 106:37 ; Jn 8:44 ).

  12. Se puede sembrar cizaña [los cristianos falsos, hijos del maligno] dentro de su asamblea de creyentes con el fin de engañar y crear desunión ( Mt 13:38-39 ; 2 Corintios 11:13-15 ).

  13. Él puede llevarte hacia el compromiso teológico al causar que tú seas amable con las falsas doctrinas y sus maestros ( 1 Timoteo 4:1-3 ).

  14. Él puede perseguirte por tu santidad ( Apocalipsis 02:10 ).

  15. Él puede tentarte a hacer el mal ( Mateo 04:01 ; 1 Tesalonicenses 3:05 ).

  16. El es-en este momento-quien ronda en la búsqueda de capturar y destruir, y mayormente a través del orgullo ( 1 Pedro 5:6-8 ).

  17. El con toda seguridad te calumniará ante Dios en el cielo ( Apocalipsis 12:10 ).

  18. Puede pedirle a Dios para zarandearte por el ataque concentrado y tentación ( Lucas 22:31 ).

  19. Él puede usar el poder de la sugestión para que te alejes de la voluntad de Dios ( Mateo 16:21-23 ).

  20. El puede tratar de paralizar tu eficacia a través de la confusión, el desánimo y la desesperación ( 2 Corintios 4:8-9 ).

¿Cómo puedes mantenerte firme y resistir al diablo para que huya? La Biblia exhorta a los creyentes a la guerra contra el enemigo de la fe por medio no permanecer ignorantes de sus maquinaciones ( 2 Co. 2:11 ); sometiéndose a Dios ( 4:07 Jas ), siendo sobrios y alertas y resistentes a él ( Efesios 4:27 ; Stg 4:07 ; 1 Pedro 5:08 ), y por no hablar a la ligera de él ( Judas 8 , 2 Pedro 2:10 ).

5 piezas defensivas de la armadura y 2 armas ofensivas: Tenemos que ponernos la armadura de Dios, que incluye las armas de defensa de la verdad, la rectitud, la proclamación del evangelio, la fe y la salvación. También debemos emplear las armas ofensivas de la espada de la Escritura y la oración ( Efesios 6:11-18 ). Estos son el único medio por el cual podemos estar firmemente parados contra el diablo. “Por último, hermanos míos, fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza” ( Efesios 6:12 ).

[La lista anterior hace que un gran estudio personal de la Biblia o la base para la discusión en grupos pequeños.]

Recurso Recomendado :  El cristiano en armadura completa: Lecturas diarias en Guerra Espiritual Cumberland Valley Books o libros de la Reforma del Patrimonio  o Amazon (también disponible en versión Kindle).

Fuente:

http://counselingoneanother.com/2012/02/13/20-ways-satan-may-seek-to-destroy-you/

SATANÁS EL DIABLO: ¿LA PERSONIFICACIÓN DEL MAL Y DEL PECADO?

 

Por Ingª Mario Olcese (Apologista)

Hay una corriente moderna de teólogos Católicos, Protestantes  y Judíos que niega la existencia de un diablo personal cósmico y espiritual. Estos exégetas bíblicos sostienen que la creencia en ángeles caídos o también llamados “demonios”, es un mito medieval de origen pagano. Por ejemplo, para el teólogo R. Bultmann las figuras cósmicas como ángeles o demonios no les compete una realidad, pues las considera unas figuras míticas. Para este teólogo de renombre el pecado es puramente un asunto del hombre. Cuando la Biblia, dice él, habla de “la esclavitud bajo el pecado” (Juan 8:34) quiere decir “esclavitud bajo el diablo” (1 Juan 3:8). Para Bultmann el pecado y el diablo son sinónimos. Es decir, cuando uno peca, uno se convierte en diablo. El diablo según él es nuestro pecado, o nuestra desobediencia a Dios.

Para el teólogo católico Herbert Haag, el diablo es la personificación del mal. Él escribe: Satanás es la personificación del mal, del pecado. En todos los pasajes del Nuevo Testamento en los que aparece el nombre de Satanás o del diablo, podemos tranquilamente cambiar esos términos por ‘el pecado’ o por ‘el mal’… La misma función queda resuelta en el vocabulario de Juan con el término ‘mundo’ (Juan 15: 18i;  17: 14). El Nuevo Testamento utiliza, en fin, alternativamente y con el mismo significado los términos Satanás, diablo, mundo, pecado, mal.

Pero el razonamiento de Bultmann, Haag, y de muchos otros como ellos, es peligroso ya que de igual forma podríamos comparar Lucas 13:18 con Lucas 7:31 y obtendríamos a una conclusión erradísima por cierto. Veamos lo que nos dicen estos dos textos lucanos:

“Y dijo el Señor: ¿A qué, pues, compararé los hombres de esta generación, y a qué son semejantes?”  (Lucas 7:31)

Y dijo: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé?”  (Lucas 13:18). 

 Si razonamos como lo hacen Bultmann y Haag, tendríamos que concluir que ‘el reino de Dios’, y ‘los hombres de esta generación’ son expresiones equivalentes. Pero: ¿Podría alguien creer que el reino de Dios esté compuesto por los hombres incrédulos de este mundo? Imposible!

También podemos hacer ese mismo artificio con Santiago 4:7 y 1 Pedro 2:13. Veamos lo que dicen estos dos textos:

Santiago 4:7: “Someteos, pues, a Dios…”

1 Pedro 2:13: “Someteos… al rey como a superior.”

Al comparar estos dos textos: ¿Sería lógico concluir que “someterse a Dios” es equivalente a “someterse al rey de una institución humana”?¿Era el rey humano Herodes—Dios?¿Es Dios una “institución humana”? Imposible. 

Por su parte, P. Schoonenberg  no nos habla de poderes personales, sino de poderes “personalizados” del pecado y de la muerte. Schoonenberg usa como sinónimos la “esclavitud del pecado” y “esclavitud del diablo” como lo planteó Bultmann.  De modo que hay una corriente de teólogos cristianos que niegan la existencia de poderes personales espirituales, los cuales, nunca fueron negados por la iglesia en los primeros tres siglos de la Era Cristiana. Incluso en el Edad Media se intensificó dicha creencia aunque mucho de ella fue distorsionada y mitificada con ideas paganas.                                                   

No obstante, la gran mayoría de creyentes Católicos y Protestantes cree en la existencia del diablo como una figura supramundana, cósmica, angélica, y maléfica. Entre los teólogos que son los grandes exponentes de un diablo personal están Karl Barth, Paul Althaus, Emil Brunner, Otto Weber, Hans Kung, D. Zähringer, Conrado Balducci, A. Winklhofer, J. Burton Brown, y muchos otros de renombre.

El problema de personalizar o personificar al diablo es que con igual criterio podemos personificar la ‘justicia’ con el término ‘Dios’. Podríamos decir, por citar un ejemplo, que ser siervos de Dios (Santiago 1: 1) es lo mismo que decir siervos de la justicia (Romanos 6: 18).  Es decir, podríamos concluir que Dios es la personificación de la justicia y no necesariamente una Persona Divina Todopoderosa y Eterna. No obstante, Haag, Schoonenberg, y Bultmann se escandalizarían con esta lógica conclusión, pues ellos jamás pretendieron negar la existencia de un Dios personal y Todopoderoso en sus escritos.    

Por otro lado, los proponentes de la personificación del mal sostienen que pueden haber muchos ‘Satanases’, y muchos ‘diablos’ humanos. Por ejemplo, Herbert Haag recurre a 1 Samuel 29: 4 para demostrar que el rey filisteo Aquis, al querer llevar a la guerra al rey David, se convirtió en adversario (Satán) de él en la batalla. Para Haag, y no le restamos razón, todo individuo que se oponga a Dios es adversario (Satán) de él. Además, Haag recurre a 1 Reyes 11: 14, 23, 25 para demostrar que el mensajero de Jehová se convirtió en Satán cuando estorbó el paso a Balaam. Y también es cierto que en el Nuevo Testamento, tanto Judas Iscariote, como Simón Pedro, son llamados ‘diablo’ y ‘Satanás’ respectivamente (Ver Juan 6: 70 y Mateo 16: 23). El hecho de que hombres hayan fungido de ‘Satanes’ o de ‘diablos’ no quiere decir que no exista un diablo mayor y espiritual que actúa adversamente a los dictados de Dios, pues también hubo hombres santos que fungieron de ‘Dios’, como Moisés (Éxodo 7: 1), los jueces de Israel (Juan 10: 34), y sin embargo, este hecho no anula la existencia de un Dios Todopoderoso, Espiritual, Justo, y Eterno.

El teólogo y exegeta bíblico Settimio Cipriani dice de Herbert Haag lo siguiente: “En conjunto, queda como un intento bastante infantil el realizado en los últimos tiempos por el profesor Herbert Haag, de la Universidad de Tubinga que intituló su libro muy significativamente ‘ABSCHIED VOM TEUFEL’ (‘DESPEDIDA DEL DIABLO’). Nunca se le podrá dar un adiós al diablo, aunque fuera cierta la hipótesis sugerida aquí por el autor, es decir, que Satanás sería la personificación del mal, que sería así dramatizado y corporalizado ante el hombre. He aquí, en efecto, cómo se expresa él como conclusión de sus quizás demasiado rápidas reflexiones exegéticas: ‘Para nosotros, pues, se trata no sólo de preguntarnos si la Sagrada Escritura utiliza la palabra Satanás, diablo, espíritus malos, sino más bien preguntarnos lo que ella quiere decir con esa terminología. El problema del diablo, sigue diciendo Cipriani, “no se resuelve ni simplemente negándolo, porque no encontraría lugar en las categorías científicas de nuestro tiempo, ni reduciéndolo de problema teológico a problema puramente filosófico, y más exactamente antropológico: es decir, la experiencia del mal que hacen los hombres y el porqué del mal en su corazón y en su vida, como efectivamente nos parece haya hecho el profesor Haag y después de él también otros estudiosos católicos (12).

El Que Practica el Pecado Es del Diablo (1 Juan 3:8)

El Apóstol Juan nos dice que todo aquel que practica el pecado es DEL Diablo. Esto refutaría la posición de Haag (y Bultmann) en el sentido de que el pecador es diablo cuando peca. Pero si el pecador es diablo cuando peca, entonces Juan debió decir: “El que practica el pecado es diablo”. ¡Pero él no dijo eso! El dijo claramente: “El que practica el pecado es DEL diablo”, es decir, le pertenece al diablo y se convierte en su esclavo. Esto probaría que el diablo es una persona que puede someter y dominar a otra y hacerla su siervo.

El Diablo peca desde el Principio (1 Juan 3:8)

Si el Diablo peca desde el principio, entonces es un ser que tiene voluntad propia y goza de libre albedrío. Nadie puede pecar si antes no se deja seducir por su propia concupiscencia. De alguna manera el Diablo que presenta Juan es un ser que decidió violar las leyes del Eterno. No es alguien creado malo, sino una criatura que escogió el mal camino. Tampoco es un ser humano, pues Juan dice que peca (no “pecó”) desde el principio. ¿Cuál principio? Pues según el contexto (1 Juan 1:1)—¡Desde el principio de todo lo creado! Esto demostraría que el diablo de Juan no era un ser humano en particular, sino un ser cósmico, longevo, y que de alguna manera viene pecando desde la misma creación del mundo.

Las diabluras de apologista

LA MÚSICA DEL DIABLO—SUBTITULADO EN ESPAÑOL

El objetivo de esta serie es juntar los puzzles del mundo aparente y del mundo oculto que nos rodean. Es Despertar y abrir los ojos a la realidad y mirar detrás del telón para descubrir los actores inmediatos de las Guerras Programadas, las Crisis Diseñadas, las Arquitecturas al servicio de Energías Negativas. Descubrir el PORQUÉ de las cosas y A DÓNDE llevan. Aprender a Re-Observar el mundo para encontrar el Camino de Luz, sobre todo el día de la Gran Prueba.

 

LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ DICEN QUE LAS BECAS UNIVERSITARIAS SON TRAMPAS O ATAQUES DEL DIABLO

Comentando el texto diario (Sal. 145:18) de hoy Lunes 25 de Junio del 3012 en su revista La Atalaya del 15 de Abril del 2010, los Testigos de Jehová Jehová insinúan que las becas de estudios es una de las formas cómo ataca el diablo al cristiano para apartarlo de la predicación del Reino, tarea que debe ser primordial en la vida de todo verdadero creyente.

Pero me pregunto: ¿Debe un joven dejar sus estudios superiores porque debe obedecer el mandato de buscar primero el reino de Dios y su justicia? Pongamos un ejemplo: Dios que que le amemos a él por sobre todas las personas o cosas de este mundo. ¿significa eso que debemos dejar de amar al prójimo? Asimismo se nos manda a buscar primero el reino de Dios y su justicia. ¿Pero significa esto que uno no debe buscar al mismo tiempo obtener un diploma universitario o técnico?¿No dice la Biblia que para todo hay un tiempo?

Todo parece indicar que la Watchtower sólo busca beneficiarse de su juventud para sacarle el mayor provecho económico, para explotarla al máximo en el trabajo del campo misionero o en el precursorado, para predicar doctrinas o preceptos que hoy pueden ser verdad y mañana ya no. Esta organización sólo busca seguidores que se entreguen totalmente a su organización que sólo busca adquirir más poder y bienes materiales en este mundo malo. Mientras tanto, a los jóvenes incautos se les lava el cerebro enseñándoles que el diablo querrá apartarlo del servicio a la organización de Jehová para que no den prioridad a la predicación de su reino clasista y racista que desune a la grey de Dios, mientras son explotados con míseros centavos por su ardua labor.

6 COSAS QUE SATANÁS NO QUIERE QUE USTED CONOZCA DE ÉL

TRADUCCIÓN AUTOMÁTICA, CON LIGEROS ERRORCILLOS

A Satanás en la Biblia es llamado por muchos nombres diferentes títulos y descripciones. Cada uno que nos ha dado Dios revela a Satanás en formas diferentes a nosotros. En Apocalipsis 12 Satanás es llamado el gran dragón escarlata, que fue la antigua serpiente en el Génesis. Satanás también se le llama el engañador y el padre de la mentira por parte de Dios. Si usted wold gustaría ver una lista más completa de estos nombres, títulos, descripciones y símbolos de Satanás, usted puede ir allí y leer primero. Satanás ha tenido una agenda explícita el mal en el lugar desde que engañó a Eva e hizo a Adán a pecar. Satanás ha puesto en marcha un plan basado en los conceptos erróneos y malversación que se desvía de su attntion lejos de que usted lo sepa la verdad. Hay una serie de cosas que Satanás no quiere que usted sepa acerca de él y lo voy a decir algunos de ellos en estos momentos se encuentra en la Biblia.

1. Satanás no quiere que usted sepa que existe

Ahora sé como un cristiano que Satanás existe, pero hubo un tiempo en que yo no lo creía. Mucha gente está en el mismo barco. Las personas suelen ser muy ajeno a las cosas espirituales, porque se consumen con las cosas naturales, como drogas, alcohol, sexo, dinero, poder, fama, deportes, comida, música, etc No sólo las personas que no saben que Satanás y los demonios existen, no saben que ellos mismos son un ser espiritual viviendo en un cuerpo. Oh, seguro que hay una fascinación por lo sobrenatural, en la televisión y en películas y juegos. Pero en general se apagó como una distracción a la verdad. Satanás promueve programas de este tipo de actividad y para tener acceso a las mentes de las personas para engañarlos más.

2. Satanás no quiere que usted sepa cómo opera

Hace poco me escribió una lección de la Biblia sobre el tema ¿Hubo alguna vez una serpiente física Hablando en el Jardín del Edén que engañó a Eva. Si usted lee que usted sabe que no lo había. Es ilegal que a Satanás tentar a la gente sobrenatural y que no es la forma en que generalmente opera. Programas de televisión y películas que promuevan la actividad sobrenatural son una distracción pura de cómo Satanás viene a ti y opera. Satanás se vale, los pensamientos, ideas y sugerencias para influir y controlar su comportamiento. Si usted ha estado teniendo pensamientos e ideas sobre el suicidio que están inspirada por los demonios. La fuente de los malos pensamientos y las ideas son de Satanás.

Probablemente deberíamos diferenciar entre cristianos y no cristianos. Satanás no puede poseer un cristiano, porque Dios mora en su espíritu. No hay espacio para los dos de ellos en ese país. Pero Satanás todavía puede atacar a un cristiano física y mentalmente. Para un no creyente, que pueden ser poseídos por espíritus malignos, como muchos que nos han contado en la Biblia (Marcos 5:9). Por lo tanto, es importante conocer la diferencia entre ellos y, entonces, comprender cómo Satanás opera normalmente dentro de las leyes espirituales del mundo. Yo sé que hay excepciones claras que he escuchado de testimonios de la gente, pero ahora sólo estoy hablando de lo que sé en la Biblia.

3. Satanás no puede estar en todas partes

En el Antiguo Testamento tenemos un libro muy mal comprendida de la Biblia, El Libro de Job. No voy a tratar de entrar en este libro, pero me limitaré a extraer información valiosa que podemos aprender de ella. En esta historia, Satanás se dice que comparecer ante Dios en el cielo. Dios pide a Satanás, ¿dónde has estado? Respuesta de Satanás se va de aquí para allá por toda la tierra y de andar arriba y abajo en ella (Job 1:7). Desde que la declaración de que podemos aprender mucho. Número uno, es que Satanás no está en la tierra cuando dijo esto. Número dos, Satanás no está en todas partes al mismo tiempo. Si tiene que viajar de un lugar a otro, sólo puede estar en un lugar en un momento. Eso es interesante ¿no?

En el Nuevo Testamento tenemos una información muy similar en el siguiente verso:

1 Pedro 5:8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;

Usted puede ver la misma información básica que se nos da en este versículo. Satanás está al acecho alrededor de la Tierra buscando a alguien que le puede atacar. Las implicaciones son que no puede atacar a todo el mundo. También se ve que él tiene que caminar de un lugar a otro. Podemos concluir de estos dos versículos que Satanás no está en todas partes a la vez. Por lo tanto Satanás no es omnipresente como Dios es. Ahora, habiendo dicho todo eso, no sabemos cuántos demonios que Satanás tiene bajo su control. Apocalipsis 12:4 nos dice que 1/3 de los ángeles cayeron con él. Pero, no sabemos cuántos ángeles total hubo que empezar. De la información se encuentra en Hebreos parece que hay un montón de ellos y llama su innumerable cantidad. También hay una historia en los evangelios donde Jesús echa fuera una legión de demonios de un solo hombre. Esto nos muestra que un hombre puede tener cientos de espíritus en él a la vez.

4. Satanás no quiere que usted sepa  que le queda poco tiempo

Apocalipsis 12:12 Por lo cual alegraos, cielos, y los que estáis dsell en ellos, ¡Ay de los habitantes de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.

Este versículo nos dice que Satanás está muy enojado con algo o alguien. ¿Por qué? Porque él sabe que su tiempo es muy corto. Satanás es consciente de una hora de finalización. Usted hizo darse cuenta de que, ¿no? Muchas personas en el mundo se olvidan de que el final está cerca. Ellos piensan que todo lo que ha sucedido de la misma manera desde el principio y todo continuará igual en el así para siempre (2 Pedro 3:4). Satanás y los demonios son conscientes de que el tiempo es corto.

Mateo 8:29 Y he aquí, se pusieron a gritar diciendo: ¿Qué tenemos que ver contigo, Jesús, Hijo de Dios? están Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?
Estas son las palabras de los demonios que poseían a un hombre en el que Jesús iba. Estos demonios exclamó exactamente quién era Jesús. ¿Por qué se cuestiona la derecha de Jesús a estar allí? Entonces le preguntan has venido a atormentarnos antes de tiempo. ¿A qué hora están hablando? Es sorprendente que estos seres espirituales son conscientes de que viene un momento de tormento. Todo esto ocurre aún hoy en día, los hombres caminan sobre la menor idea de los tiempos y las sazones, mientras que Satanás y sus fuerzas saben que están casi listos.

5. Satanás no quiere que usted sepa que fue derrotado

Colosenses 2:15 Y despojando a los principados y potestades que hizo un show de ellos públicamente, triunfando sobre ellos en el mismo.

Podemos ver que Satanás fue derrotado por lo que hizo Jesús en la cruz. La sangre de Jesús no sólo perdonó nuestros pecados, que causó la derrota de Satanás. El término mal estado es un término militar, cuando un ejército tomaría una ciudad, que tomaría la riqueza del enemigo y dejarlos sin nada de valor. Gengis Kan, Alejandro Magno, Napoleón, Hitler, etc, podemos seguir y seguir, pero el ejército conquistador siempre a pie, con la riqueza de aquellos que fueron conquistados. Aquí es un verso de la escritura informativa, que también nos ayuda a ver lo que Jesús hizo:

1 Corintios 2:8 que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de la gloria.

Usted ve en este versículo podemos ver claramente que Satanás tiene ahora un problema importante. Algo que hizo Jesús, la causa de su estado para cambiar. Algo que Jesús se lo condenó y determinó su destino. Sólo hemos visto una fracción de las cosas que hizo Jesús en la cruz. Este es otro ejemplo del hecho de que hay muchas cosas que no tienen la historia completa en el momento. Podemos hacer una suposición amplio, basado en este versículo de la muerte de Jesucristo, sellada el futuro de Satanás.

¿Por qué si Satanás fue derrotado, no fue él acaba de lanzar en el hoyo y ese fue el final de la misma? Es una pregunta interesante, más que nunca han tratado de responder. Satanás tiene derecho a estar aquí tanto tiempo como Adán tiene derecho a estar aquí. El mundo se le dio a Adán, Adán le dio a Satanás. Por lo tanto, en efecto, ver a un sub-contrato de arrendamiento se estableció. Mientras contrato de arrendamiento de Adán o periodo de tiempo es válida, el período de tiempo de Satanás es válido. Sabemos que este momento es muy corta duración. Si usted ha estado leyendo mi blog, podemos ver que el período de tiempo de la historia humana como fue profetizado por Génesis 1 es de aproximadamente 6000 años. Podemos calcular que estamos muy, muy cerca del final de ese período de tiempo en estos momentos.

6. Satanás no quiere que usted sepa que tiene autoridad sobre él

¿Te diste cuenta de que antes he citado una escritura que dijo que Satanás estaba pasando alrededor buscando a los que podía devorar. Al parecer, no puede entrar en tu casa y todo lo que a menos que usted lo dejó o permitir que él haga algo para que esto suceda. Si se pudiera saber lo que abre la puerta para que el enemigo venga, yo apuesto a que lo detenga. Yo no creo que tenga una respuesta completa a esa pregunta, pero he visto al menos una parte de la respuesta. Sabemos que el pecado, permite el acceso a Satanás en nuestras vidas. Luego, en Oseas 4:6 nos dice que el pueblo de Dios es destruido por una falta de conocimiento. Así pues, en efecto, podemos ver que la ignorancia o no saber las cosas correctas, puede permitir el acceso a Satanás en nuestras vidas. ¿Qué más se abre la puerta al enemigo? Yo creo que no saber que se le ha dado autoridad sobre Satanás le permitirá entrar y tratar de trabajar su obra. Esto es lo que Jesús nos dijo:

Lucas 10:19 He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada por todos los medios hacer daño.

Si usted no entiende el simbolismo bíblico que de inmediato se tiene la idea de que usted debería ser capaz de caminar en una víbora y no se muerde. Pero eso no es lo que Jesús está hablando. Él está hablando de la “serpiente” que engañó a Eva y que era Satanás. Scorpions se refieren a los espíritus demoníacos o el mal. La comprensión de estas referencias simbólicas son esenciales para entender la Biblia correctamente. No todo en la Biblia es literal. Este versículo nos dice que Jesús nos dio el poder sobre estas fuerzas espirituales. Esta palabra “poder” en realidad significa “autoridad” o “jurisdicción” sobre estos poderes. El término traducido como “poder” de que el enemigo es una palabra totalmente diferente, que significa “habilidad milagrosa”. Se aprende de este versículo que Satanás todavía tiene capacidad de hacer algunas cosas asombrosas en la tierra, pero Jesús dijo: Yo te daré autoridad sobre lo que puede hacer para usted. Puede que no seas capaz de detener lo que hace a su vecino, pero usted puede dejar de hacer lo que le hace a usted y su familia. Esta autoridad espiritual debe ser ejercido por usted en o antes del ataque se lleva a cabo. ¿Cómo se hace eso? Tal vez voy a entrar en eso en otra lección. Gracias por tomarse el tiempo para leer acerca de la Biblia y nuestro enemigo Satanás. Comparta este conocimiento espiritual con el poeple que sabe y seguir caminando en su nuevo conocimiento de Dios.

http://agapegeek.com/2009/11/01/six-things-satan-doesnt-want-you-to-know-about-himself/?blogsub=confirmed#blog_subscription-3

LA ÚNICA RELIGIÓN MUNDIAL Y JOEL OSTEEN

Joel Osteen es un amigo del mundo y enemigo de Dios. El saquea tu dinero y regala tu alma a Satanás en el nombre de “Jesús”

Entre otras enseñanzas heréticas, Osteen dice que los homosexuales van al cielo como tales.

Las enseñanzas de la palabra de fe y el Evangelio de la prosperidad tienen su origen en las tinieblas. Renuncie a este mal. Siga llamando al pecado, pecado, independientemente del costo.

EL DIABLO PECA DESDE EL PRINCIPIO—¿DE QUÉ?

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

1 Juan 3:8: El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el PRINCIPIO. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

Estimados amigos, aquí tenemos que el diablo peca desde el principio, ¿pero el principio de qué?

He aquí las posibilidades:

Jeremías 26:1: En el PRINCIPIO del reinado de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, vino esta palabra de Jehová, diciendo:

¿Acaso será que el diablo peca desde el principio del reinado de Joacim? Ummm…parece que no, ya que también pudo haber sido desde el principio del reinado de Sedequías (Jer. 28:1) o de cualquier otro rey.

 Oseas 1:2: El PRINCIPIO de la palabra de Jehová por medio de Oseas.

¿Será que el diablo peca desde el principio de la palabra de Jehová por medio de Oseas?

Umm… no parece tener mucho sentido este “principio”.

Juan 15:27: Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el PRINCIPIO.

¿Será acaso que el diablo peca desde el principio del ministerio de Jesucristo?

Umm..parece que no, ya que el mal existe mucho antes de que Cristo iniciara su ministerio.

Filipenses 4:15: Y sabéis también vosotros, oh filipenses, que al PRINCIPIO de la predicación del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir, sino vosotros solos.

¿Será acaso que el diablo peca desde el PRINCIPIO de la predicación del apóstol Pablo? Umm. Parece que no, ya que antes Jesús hablaba del diablo como alguien que ya era mentiroso y asesino en su tiempo, mucho antes de que Pablo fuera llamado al ministerio.

La única forma de saber a cuál PRINCIPIO se refiere es leyendo el contexto de 1 Juan 3:8 y remontarse al comienzo de la epístola, es decir, a 1 Juan 1:1, donde Juan empieza diciendo:  “Lo que era DESDE EL PRINCIPIO, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida2 (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó)”.

Este principio no puede ser otro que el mismo comienzo de todo lo que existe, es decir, el principio de la creación. En Génesis 1:1 se lee que “En el PRINCIPIO creó Dios los cielos y la tierra”. Y en  Salmos 102:25, leemos: “Desde el PRINCIPIO tú fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos”. Y en Hebreos 1:10, dice: Y: Tú, oh Señor, en el PRINCIPIO fundaste la tierra, Y los cielos son obra de tus manos”.

Y el hecho de que en Apocalipsis 13:8 se diga: “Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el PRINCIPIO del mundo” no puede significar otra cosa que ya desde el principio del mundo Dios había ya planificado la redención del hombre, en vista de que el diablo ya estaba en operación desde el principio de la creación, y más aún,  en la tierra con la primera pareja humana que terminó pecando y rebelándose contra Dios al ceder a su seducción.

De modo que aquí tenemos a un ser que peca desde el comienzo de la creación, una criatura que en los tiempos de Juan aún existía y continuaba pecando. Y digo criatura porque nadie que no sea una criatura inteligente puede pecar (transgredir las leyes de Dios). Algunos cristianos sostienen que el diablo es la personificación del mal y del pecado, pero aquí tenemos que el diablo es un pecador, alguien que se rebeló contra Dios desde el principio. Es imposible, pues, que el diablo sea el pecado mismo, o la personificación del pecado, porque no tendría ningún sentido decir que el “pecado peca desde el principio”. Sólo pueden pecar seres o personas con libre albedrío, no cosas impersonales o actitudes adversas a Dios.

Pero el punto es que este singular diablo mencionado por Juan no era tampoco una persona humana como Judas Iscariote (ya difunto para entonces), triste personaje a quien Jesús tilda como “diablo” en Juan 6:70. No, mis amigos, Juan NO pudo referirse a ningún hombre mortal al hablar de aquel  “diablo que peca desde el principio”, sino a un ser que se rebeló desde el mismo principio de la creación, y que para los tiempos de Juan ya era muy viejo con por lo menos varios miles de años de existencia. Ni siquiera Matusalén pudo llegar a los mil años, habiendo sido el hombre más viejo de la tierra después de la caída de la primera pareja humana.

Por lo tanto, cuando escucho la tesis de los llamados cristadelfianos, que insisten en su doctrina de que el diablo es un mito, y que sólo es una personificación del mal y del pecado, me da pena y preocupación al mismo tiempo, porque sé que muchos incautos y neófitos, algunos de los cuales tienen muy poco criterio, terminarán finalmente engañados por esta enseñanza diabólica que no hace sino despejarle el camino al mismo diablo cósmico, y trágicamente descuidarnos de él y de sus maléficas maquinaciones La estrategia del diablo es pasar desapercibido, ignorado y finalmente negado, lo cual le permitirá un mejor accionar contra sus bobas presas.

¿PUEDEN LOS DEMONIOS POSEER Y HASTA VENCER A LOS CRISTIANOS?

Juan 13:27: Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: Lo que vas a hacer, hazlo más pronto.

Lucas 22:3: Y entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce.

Efesios 4:27: ni deis lugar AL DIABLO.

Santiago 4:7: Someteos, pues, a Dios; resistid AL DIABLO, y huirá de vosotros.

Mateo 4:1: Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por EL DIABLO.

Efesios 6:11: Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firme contra las asechanzas del DIABLO.

1 Timoteo 3:7: También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del DIABLO.

1 Pedro 5:8: Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario EL DIABLO, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.

1 Timoteo 5:15: Porque ya algunas se han apartado en pos de Satanás.

Mateo 16:23: Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.

¿ESTÁ EL DIABLO EN EL VATICANO? (PARTES 1 Y 2)

¿Adora el catolicismo a los ídolos paganos. ¿Puede Satanás, antes conocido como Lucifer,  encontrarse dentro de las entrañas de la Iglesia Católica Romana en el Vaticano con otras deidades paganas? Usted decide! 

 
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martes 17 de abril de 2012
 

EL DIABLO ES UN MENTIROSO CRÓNICO…¡Y EN LA TIERRA TIENE TAMBIÉN SUS MENTIROSILLOS PIADOSOS QUE LE SIGUEN POR EL VIL BILLETE!

Mentirosote crónico José Luis de Jesús Miranda

Apostatatol, Rony “Chavido” Cháves

por  coffeetimewithgod

“Esté alerta y con la mente sobria. Porque vuestro adversario el diablo, ronda como león rugiente, buscando a quien devorar. “~ 1 Pedro 5:8

Una vez que hemos tomado esa decisión la conciencia de seguir a Cristo puede decir la verdad que el diablo hace todo lo que esté a su alcance para tratar de hacernos sentir miserables, sin valor, hacia abajo, inseguridad, miedo, soledad, ansiedad, envidia y trata de decirnos muchas se encuentra. Pero tenemos una selección diaria de ignorar esas mentiras pararse en la promesa de Dios para nosotros y siguen siendo fuertes en nuestra fe. Esto no es una tarea fácil ya que el diablo conoce nuestra debilidad y utilizar cualquier cosa para conseguir que nos distrae y fuera de pista. Pero para esto también Dios nos advierte y nos dice que tenemos que mantenernos firmes, por nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra huestes espirituales de el mal en los lugares celestiales ~ Efesios 6:12

El diablo es un mentiroso “, ……. no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla su lengua materna, porque él es un mentiroso y el padre de la mentira. “~ Juan 8:44

Entonces, ¿cómo nos mantenemos firmes que? Podemos mantenernos firmes, poniendo toda la armadura de Dios, Manténganse firmes, con el cinturón de la verdad el cinturón alrededor de su cintura, con la coraza de justicia en su lugar, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz . Además de todo esto, tomen el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. Efesios 6:14-17 ~

“A menos que Dios te ha levantado para esto mismo, que serán usados por la oposición de los hombres y los demonios. Pero si Dios es por ti, ¿quién puede estar contra ti? ¿Son todos ellos juntos, más fuerte que Dios? ¡Oh, no os canséis de hacer el bien! “~ De Juan Wesley

Si Dios es por nosotros ¿quién contra ti? Estoy absolutamente convencido de que nada-nada vivo o muerto, angelical o demoníaco, hoy o mañana, alta o baja, o nada pensable lo impensable, absolutamente puede conseguir entre nosotros y el amor de Dios por la manera en que Jesús, nuestro Maestro nos ha abrazado. ~ Romanos 8:31 Mensaje

Lectura y meditación de la Palabra de Dios es poder. Así que cuando estás siendo atacado se le protegerá contra las asechanzas del diablo y los demonios huirán en el nombre de Jesús. Rezo para que todos ustedes se quedará espiritualmente sanos y fuertes.

Que el Señor te bendiga siempre.

SATANÁS ES UN MENTIROSO, FARSANTE, ENGAÑADOR Y QUIERE SER EL LEÓN DE JUDÁ, CRISTO NUESTRO SALVADOR!

Satanás es el padre de todas las mentiras, un impostor que no quiere nada bueno para usted. Él quiere DESTRUIRLO con sus mentiras.

 

SATAN IS A LIAR, PRETENDER, DECEIVER & WANTS TO BE THE LION OF JUDAH, THE CHRIST 

 
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LOS ALIENÍGENAS SON FALSOS MENSAJEROS DE LUZ

Los más de los hombres ignoran que los alienígenas son falsos mensajeros de luz, es decir, ángeles caídos que se presentan como seres de otros mundos, supuestamente más avanzados y “evolucionados” que nosotros. Desafortunadamente, un regular número de cristianos están sucumbiendo a este engaño, y aún van más allá para decirnos que Satanás y su demonios son meramente fantasías mitológicas o supersticiones medievales.

El Señor Jesús tuvo un encuentro personal con Satanás cuando fue tentado por este en el desierto. Su encuentro con el principal espíritu del mal fue real a tal punto que éste enemigo le propuso entregarle los gobiernos del mundo si Jesús se postraba para adorarle. Por supuesto que Jesús rechazó la oferta, y mandó a Satanás al diablo, por decirlo de alguna manera.

SATANÁS NO ES LA PERSONIFICACIÓN DEL MAL Y DEL PECADO

Si Satanás el Diablo es la Personificación del mal, ¿es Dios la Personificación del bien?

Por Ingº Mario Olcese (Apologista)

Hay una corriente moderna de teólogos Católicos, Protestantes  y Judíos que niega la existencia de un diablo personal cósmico y espiritual. Estos exégetas bíblicos sostienen que la creencia en ángeles caídos o también llamados “demonios”, es un mito medieval de origen pagano. Por ejemplo, para el teólogo R. Bultmann las figuras cósmicas como ángeles o demonios no les compete una realidad, pues las considera unas figuras míticas. Para este teólogo de renombre el pecado es puramente un asunto del hombre. Cuando la Biblia, dice él, habla de “la esclavitud bajo el pecado” (Juan 8:34) quiere decir “esclavitud bajo el diablo” (1 Juan 3:8). Para Bultmann el pecado y el diablo son sinónimos. Es decir, cuando uno peca, uno se convierte en diablo. El diablo según él es nuestro pecado, o nuestra desobediencia a Dios.

Para el teólogo católico Herbert Haag, el diablo es la personificación del mal. Él escribe: Satanás es la personificación del mal, del pecado. En todos los pasajes del Nuevo Testamento en los que aparece el nombre de Satanás o del diablo, podemos tranquilamente cambiar esos términos por ‘el pecado’ o por ‘el mal’… La misma función queda resuelta en el vocabulario de Juan con el término ‘mundo’ (Juan 15: 18i;  17: 14). El Nuevo Testamento utiliza, en fin, alternativamente y con el mismo significado los términos Satanás, diablo, mundo, pecado, mal.

Pero el razonamiento de Bultmann, Haag, y de muchos otros como ellos, es peligroso ya que de igual forma podríamos comparar Lucas 13:18 con Lucas 7:31 y obtendríamos a una conclusión erradísima por cierto. Veamos lo que nos dicen estos dos textos lucanos:

“Y dijo el Señor: ¿A qué, pues, compararé los hombres de esta generación, y a qué son semejantes?”  (Lucas 7:31)

Y dijo: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé?”  (Lucas 13:18).

 Si razonamos como lo hacen Bultmann y Haag, tendríamos que concluir que ‘el reino de Dios’, y ‘los hombres de esta generación’ son expresiones equivalentes. Pero: ¿Podría alguien creer que el reino de Dios esté compuesto por los hombres incrédulos de este mundo? Imposible!.

También podemos hacer ese mismo artificio con Santiago 4:7 y 1 Pedro 2:13. Veamos lo que dicen estos dos textos:

Santiago 4:7: “Someteos, pues, a Dios…”

1 Pedro 2:13: “Someteos… al rey como a superior.”

Al comparar estos dos textos: ¿Sería lógico concluir que “someterse a Dios” es equivalente a “someterse al rey de una institución humana”?¿Era el rey humano Herodes—Dios?¿Es Dios una “institución humana”? Imposible.

Por su parte, P. Schoonenberg  no nos habla de poderes personales, sino de poderes “personalizados” del pecado y de la muerte. Schoonenberg usa como sinónimos la “esclavitud del pecado” y “esclavitud del diablo” como lo planteó Bultmann.  De modo que hay una corriente de teólogos cristianos que niegan la existencia de poderes personales espirituales, los cuales, nunca fueron negados por la iglesia en los primeros tres siglos de la Era Cristiana. Incluso en el Edad Media se intensificó dicha creencia aunque mucho de ella fue distorsionada y mitificada con ideas paganas. No obstante, la gran mayoría de creyentes Católicos y Protestantes cree en la existencia del diablo como una figura supramundana, cósmica, angélica, y maléfica. Entre los teólogos que son los grandes exponentes de un diablo personal están Karl Barth, Paul Althaus, Emil Brunner, Otto Weber, Hans Kung, D. Zähringer, Conrado Balducci, A. Winklhofer, J. Burton Brown, y muchos otros de renombre.

El problema de personalizar o personificar al diablo es que con igual criterio podemos personificar la ‘justicia’ con el término ‘Dios’. Podríamos decir, por citar un ejemplo, que ser siervos de Dios (Santiago 1: 1) es lo mismo que decir siervos de la justicia (Romanos 6: 18).  Es decir, podríamos concluir que Dios es la personificación de la justicia y no necesariamente una Persona Divina Todopoderosa y Eterna. No obstante, Haag, Schoonenberg, y Bultmann se escandalizarían con esta lógica conclusión, pues ellos jamás pretendieron negar la existencia de un Dios personal y Todopoderoso en sus escritos.    

Por otro lado, los proponentes de la personificación del mal sostienen que pueden haber muchos ‘Satanases’, y muchos ‘diablos’ humanos. Por ejemplo, Herbert Haag recurre a 1 Samuel 29: 4 para demostrar que el rey filisteo Aquis, al querer llevar a la guerra al rey David, se convirtió en adversario (Satán) de él en la batalla. Para Haag, y no le restamos razón, todo individuo que se oponga a Dios es adversario (Satán) de él. Además, Haag recurre a 1 Reyes 11: 14, 23, 25 para demostrar que el mensajero de Jehová se convirtió en Satán cuando estorbó el paso a Balaam. Y también es cierto que en el Nuevo Testamento, tanto Judas Iscariote, como Simón Pedro, son llamados ‘diablo’ y ‘Satanás’ respectivamente (Ver Juan 6: 70 y Mateo 16: 23). El hecho de que hombres hayan fungido de ‘Satanes’ o de ‘diablos’ no quiere decir que no exista un diablo mayor y espiritual que actúa adversamente a los dictados de Dios, pues también hubo hombres santos que fungieron de ‘Dios’, como Moisés (Éxodo 7: 1), los jueces de Israel (Juan 10: 34), y sin embargo, este hecho no anula la existencia de un Dios Todopoderoso, Espiritual, Justo, y Eterno.

El teólogo y exegeta bíblico Settimio Cipriani dice de Herbert Haag lo siguiente: “En conjunto, queda como un intento bastante infantil el realizado en los últimos tiempos por el profesor Herbert Haag, de la Universidad de Tubinga que intituló su libro muy significativamente ‘ABSCHIED VOM TEUFEL’ (‘DESPEDIDA DEL DIABLO’). Nunca se le podrá dar un adiós al diablo, aunque fuera cierta la hipótesis sugerida aquí por el autor, es decir, que Satanás sería la personificación del mal, que sería así dramatizado y corporalizado ante el hombre. He aquí, en efecto, cómo se expresa él como conclusión de sus quizás demasiado rápidas reflexiones exegéticas: ‘Para nosotros, pues, se trata no sólo de preguntarnos si la Sagrada Escritura utiliza la palabra Satanás, diablo, espíritus malos, sino más bien preguntarnos lo que ella quiere decir con esa terminología. El problema del diablo, sigue diciendo Cipriani, “no se resuelve ni simplemente negándolo, porque no encontraría lugar en las categorías científicas de nuestro tiempo, ni reduciéndolo de problema teológico a problema puramente filosófico, y más exactamente antropológico: es decir, la experiencia del mal que hacen los hombres y el porqué del mal en su corazón y en su vida, como efectivamente nos parece haya hecho el profesor Haag y después de él también otros estudiosos católicos (12).

El Que Practica el Pecado Es del Diablo(1 Juan 3:8)

El Apóstol Juan nos dice que todo aquel que practica el pecado es DEL Diablo. Esto refutaría la posición de Haag (y Bultmann) en el sentido de que el pecador es diablo cuando peca. Pero si el pecador es diablo cuando peca, entonces Juan debió decir: “El que practica el pecado es diablo”. ¡Pero él no dijo eso! El dijo claramente: “El que practica el pecado es DEL diablo”, es decir, le pertenece al diablo y se convierte en su esclavo. Esto probaría que el diablo es una persona que puede someter y dominar a otra y hacerla su siervo.

El Diablo peca desde el Principio(1 Juan 3:8)

Si el Diablo peca desde el principio, entonces es un ser que tiene voluntad propia y goza de libre albedrío. Nadie puede pecar si antes no se deja seducir por su propia concupiscencia. De alguna manera el Diablo que presenta Juan es un ser que decidió violar las leyes del Eterno. No es alguien creado malo, sino una criatura que escogió el mal camino. Tampoco es un ser humano, pues Juan dice que peca (no “pecó”) desde el principio. ¿Cuál principio? Pues según el contexto (1 Juan 1:1)—¡Desde el principio de todo lo creado! Esto demostraría que el diablo de Juan no era un ser humano en particular, sino un ser cósmico, longevo, y que de alguna manera viene pecando desde la misma creación del mundo.

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EL DIABLO VIVE TODAVÍA

 

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¡EL DIABLO NO EXISTE!
dicen…

 Ya no creen los hombres en el diablo,
¡El diablo no existe!
¡Nuestros padres eran tan ignorantes
que creyeron patrañas semejantes!

No, ¡El diablo no existe!
¡No está en la tierra, ni está en la luna.
El temor al diablo ha terminado
¡La luz de la cultura lo ha matado! …

Pero… dime entonces:
¿Quién pone el arma en la mano de la muerte?
¿Quién le entrega la víctima escogida?
¿Quién está atrás de ese momento de ceguera y de locura,
que después el asesino lamenta de por vida?

 Si no es el diablo, dime entonces, si lo sabes:
¿Quién da tan mal consejo al homicida?
Sí el diablo no existe dime entonces:
¿Quién promueva esas pasiones insensatas
que ensombrecen el curso de dos vidas,
de esas dos almas que un día se juntaron
con inocente amor y alegría?

Esas las crueles actitudes,
que la paz de las buenas familias arrebata
¿Quién las promueve?  dime… ¿Quién las aviva?

 Si el diablo no existe, dime entonces:
¿Por qué no están los niños en manos doctas?
¿Por qué no, para fines nobles son guiados,
en lugar de caer en esas crueles manos
que ni la mas noble pureza han respetado?

 Sí no es el diablo…, dime entonces:
 ¿Quién pone en manos de  borracho la copa que a su familia
arrastra hasta el fondo de la ruina?
O ¿El veneno letal que al drogadicto le asesina, y que a sabiendas de esto!
todavía su cuerpo esclavo ansía!

 Dime: ¿Por qué el desorden, el odio y el pecado,
han de prevalecer con tal porfía, en un mundo tan bello y admirable,
que en su creación fue grandiosa maravilla?
¿Por qué? Dime ¿Por qué?

Pero la gente insiste todavía:
No, ¡El diablo no existe! ¡No está en la tierra, ni está en la luna!
El temor al diablo ha terminado, ¡La luz de la cultura lo ha matado!
¡Al diablo ya lo hemos sepultado! ¡Todos hemos votado que no existe!
¿Pero tal decisión acaso, La suerte de este mundo ha cambiado?
¿vemos acaso hoy alejarse de nosotros la miseria, el temor y la maldad?

NO! NO! NO! ¡En absoluto, No …
Se honesto y reconoce que …
la miseria de este mundo crece y continúa!

 ¿Quién promueve las guerras?
¿Por qué los pueblos no tienen lo que ansían?
La paz es el anhelo de las patrias, 
Pero, Quién lo diría …
Cada vez vive el mundo más lejano
de esa paz que todos los hombres ansían!

 ¡ALGUIEN DEBE EXISTIR QUE NO LA QUIERE!
Y QUE ESFUERZOS MUY LOABLES NEUTRALIZA.

 Pero basta ya de especular y de defender lo indefendible…!
Más seguro será para nosotros  
que de una buena vez lo reconozcamos:
¡Que el diablo vive todavía!
Sí, el diablo vive todavía …
reconozcamos que esta civilización,
con toda su ciencia y adelanto, pero sin Cristo,
Los embates del maligno no resiste!

Fuente:

www.laprofeciabiblica.wordpress.com

 

ÁNGELES, DEMONIOS Y ELOHIM

 

Por Anthony Buzzard

      La existencia de “seres espirituales”, ambos buenos y malos, es asumida sin cuestionamientos por los escritores bíblicos, y sus puntos de vista son por supuesto compartidos por el Señor Jesús. Pedro, por ejemplo, manifiesta que los ángeles quieren “inclinarse y mirar detenidamente en los asuntos de la salvación”, en particular a los sufrimientos del Mesías y los acontecimientos gloriosos que le seguirían (1 Pedro. 1:11, 12). Pedro es consciente también de un grupo de espíritus que están ahora “encarcelados” (1 Pedro 3:19), a quienes Jesús predicó después de su resurrección (seguramente cuando él no estaba muerto!). Este pasaje ha sido el tema de mucha controversia pero no necesita que presente una dificultad insuperable, una vez que nos damos cuenta de que “los espíritus” son más naturalmente entendidos como seres angélicos, y que la proclamación que ellos recibieron fue cumplida por Cristo después de su resurrección de entre los muertos. (El Cristo resucitado es un “espíritu vivificante” en un sentido muy diferente, i.e., como un hombre glorificado, 1 Cor. 15:45.)

      Jesús fue ejecutado “en la carne,” es decir, como un ser humano de “carne y hueso”, “vivificado” como un “espíritu” (1 Pedro 3:18). Éste es claramente el lenguaje de la resurrección: “El Padre resucita a los muertos y les da vida” (Juan 5:21). “Él que levantó al Mesías vivificará también vuestros cuerpos mortales(Rom. 8:11). “En Cristo todos serán vivificados” (1 Cor. 15:22). A estas alturas en la historia humana, Jesús, solo, ha sido “vivificado” por la resurrección. Él se ha convertido en un “Espíritu que imparte vida” (1 Cor. 15:45). Es el destino de los creyentes compartir su vida de resurrección y ser como él, espíritus “que imparten vida”—no, claro está, espíritus incorpóreos, sino investidos con un cuerpo espiritual: Nos levantaremos a la vida en la futura venida de Jesús y se nos dará un “cuerpo espiritual” (1 Cor. 15:44). En otro sitio Pablo dice que debemos ser “hijos de Dios,” una nueva raza de gobernantes inmortales con Cristo para ser manifestados en la Segunda Venida (Rom. 8:19. Cp. Lucas 20:36, “hijos de Dios” por la resurrección en la Nueva Era del Reino venidero). Jesús ya ha demostrado algo de esa nueva vida durante sus apariciones post-resurrección a los fieles. Su cuerpo post-resurrección estaba animado y conducido por “espíritu,” pero no obstante tangible y visible (Lucas 24:39, 40).

      Puesto que Jesús fue “hecho vivo” en su resurrección, no hay necesidad para introducir la noción foránea en la discusión de Pedro de que Jesús estaba predicando mientras estaba muerto! La teología popular a menudo pierde el rastro del hecho de que Jesús fue con creces un ser humano, excepcionalmente dotado con el espíritu divino, pero capaz de morir. ¡Toda la personalidad complicada de Jesús murió en la cruz, no una parte de él! Todo el Jesús hombre fue resucitado a la vida como un “espíritu que imparte vida,” a través de la resurrección. En esta condición, post-resurrección, él fue para anunciar su triunfo a los “espíritus retenidos en prisión”. “Espíritu” es el término constantemente usado de demonios en Mateo, Marcos, y Lucas, y tenemos una referencia clara a los ángeles buenos como espíritus en Hebreos 1:14: “¿No son todos los ángeles espíritus ministradores?” Es algunas veces sostenido que Juan, cuando él escribe: “Amados, no creáis a todo espíritu” (1 Juan 4:1) usa “espíritu” para dar a entender a un hombre. Sin embargo, no son los hombres mismos, sino sus espíritus como el vehículo de la enseñanza que proclaman, que están en cuestión. Hay un uso paralelo en 1 Corintios 14:32: “Los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas”. Nos ocupamos aquí de esa parte de la mente que transporta la enseñanza espiritual, ya sea verdadera o falsa. “El espíritu”, por consiguiente, no designa al hombre por sí mismo, aunque se usa para describir un “ser espíritu,” i.e., un ángel, bueno o malo. Hay evidencia sólida adicional de que Pedro estaba tratando (1 Pedro. 3:19) con ángeles, en el verso 22, sólo tres versos más tarde, donde el triunfo del Jesús resucitado significa que “ángeles, autoridades y los poderes están ahora sujetos a él [Cristo] ” (cp. Col. 2:10-15 y también Hechos 23:8, donde espíritu es equivalente aparentemente a demonio).

      La predicación por Jesús a los espíritus caídos en prisión ocurrió, luego, después de la resurrección.[1] Pedro provee más información acerca de la razón para el encarcelamiento de los espíritus. Ellos fueron desobedientes durante el tiempo antes del diluvio, cuando la paciencia de Dios estaba siendo ejercitada. La referencia es para el período mencionado en Génesis 6. Fue en ese tiempo que los hijos de Dios cohabitaron con las hijas de los hombres. El término “hijos de Dios” (“Bnay Elohim”) se refiere más naturalmente a los ángeles: Job 38:7, “cuando los luceros de la mañana cantaron conjuntamente y todos los hijos de Dios (Bnay Elohim gritaron por Alegría”. Job 1:6, “los hijos de Dios (Bnay Elohim) vinieron ellos mismos a presentarse ante el Señor y ‘el Satán’ (ha Satan’) vino también entre ellos”. Una expresión muy similar es encontrada en Salmo 29:1 y 89:6, “Tributad a Jehová, oh hijos de los poderosos ( ‘Bnay Elim’), dad a Jehová la gloria debido a su nombre”.; “Porque ¿quién en los cielos se igualará a Jehová? ¿Quién será semejante a Jehová entre los hijos de los potentados? (‘ Bnay Elim ‘) es como el Señor?” Un (no el) hijo de Dios (el Arameo en el cual la sección de Daniel está escrita, que es “var [hijo] Elohim”) aparece en Daniel 3:25, y es evidentemente un ángel.[2]Significativamente, la Septuaginta vierte los hijos de Dios en Génesis 6:2, 4 por “ángeles,”  mostrando cómo los expositores Judíos entendieron sus propias Escrituras. Que los hijos de Dios fuesen hombres justos parece estar excluido por el contexto que concierne a la maldad del mundo pre-diluviano. No hay también una buena razón porqué los hombres justos que se casan con mujeres producirían gigantes! “Los Hijos de Dios” están colocados en una categoría diferente cuando se dice que ellos se casaron con “las hijas de hombres.”

      Hay, sin embargo, evidencia contundente del Nuevo Testamento para sostener una cohabitación de seres angélicos con mujeres en Génesis 6. El libro de Judas, escrito por un hermano de Jesús, se refiere a los pecados de los ángeles como “dándose ellos mismos a la fornicación e ir tras de carne extraña” (Judas 6, 7). Estas palabras son descriptivas de los pecados de las personas de Sodoma y Gomorra, pero Judas dice que fueron culpables del mismo comportamiento aberrante como los ángeles pecadores. La VA no es tan cristalina como debería ser. El Griego lee como sigue:

Los ángeles que no mantuvieron su propia dignidad sino que desertaron de su propia habitación, [Dios] los mantuvo en cadenas perpetuas [cp . 1 Ped . 3:19, “encarcelados”] bajo oscuridad tenebrosa en vista del juicio del Gran Día; lo mismo que Sodoma y Gomorra y las ciudades circundantes en la misma manera como aquellos [ángeles] que cometieron fornicación y fueron tras de carne de una clase diferente … (Judas 6, 7).[3]

      Judas cita en otra parte en su carta (Judas 14) del libro no bíblico de 1 Enoch (escrito alrededor de 200 AC). Este escrito Judío atribuye el origen de los demonios a la cohabitación de ángeles con mujeres descrito en Génesis 6. Es por consiguiente probable que estas ideas fueron aceptadas ambas por la Iglesia y los Judíos. Según 1 Enoc 15:8, y en otra parte, “los gigantes [los nephilim de Gen. 6:4 y Num. 13:33 ] fueron producidos de [la cohabitación de] espíritus y la carne, deban ser llamados espíritus malignos sobre la tierra, y en la tierra deba ser su morada; porque ellos son nacidos de hombres, y de los santos observadores es su principio y origen primitivo.” “Los observadores” es el término usado de ángeles ambos en la Biblia (Dan. 4:13, 17) y fuera de ella (1 Enoc 1:9; 12:2, 3, etc.). No sugerimos que los libros extra-canónicos lleven la autoridad de la Escritura, pero las simples declaraciones de Judas acerca de la fornicación de los ángeles no pueden ser descartadas.[4]

      Tenemos más información en 2 Pedro 2:4 acerca de la posición de los ángeles que pecaron: “Si Dios no tuvo piedad de los ángeles que pecaron sino los consignó para el Tártaro en hoyos de oscuridad, él los entregó para ser guardados para juicio… ” Tártaro ocurre sólo aquí en el Nuevo Testamento. Fue considerado por los Griegos como una región subterránea, y quizá sería equiparado con el “abismo” bajo el mar del cual los demonios – se dice – emergen (Rev. 9:1, 11), bajo la dirección del ángel del abismo (Rev. 9:11). Para concluir nuestra discusión de la actividad de los malos espíritus descritos por Pedro y Judas, citamos la VSR de Judas 6, 7: “Los ángeles que pecaron … como Sodoma y Gomorra … que asimismo actuaron inmoralmente y accedieron en la lujuria antinatural.”

      La objeción de que en Génesis 6 fueron contraídos matrimonios genuinos es incierta. La palabra “esposas” (nashim) puede ser vertida como “mujeres”, como es a menudo en el Antiguo Testamento.[5] El comentario de Jesús de que los ángeles no se casan (Mat. 22:30), i.e., contraer matrimonios y producir niños, puede difícilmente ser tomado para excluir la posibilidad de las desviaciones muy antinaturales y sexuales adscritas por Génesis 6:2 a los hijos de Dios. Jesús hablaba de ángeles santos. No procrean. Judas describe el comportamiento aberrante de los malos ángeles. Su conducta fue de la misma orden como la actividad practicada por Sodoma y Gomorra. No hay razón porqué los matrimonios contraídos entre hombres y mujeres deberían haber producido una raza de gigantes. La asociación de pecado sexual con ángeles por Judas sugiere poderosamente, por consiguiente, que el entendimiento Judío tradicional de Génesis 6 era el correcto. Repare otra vez en que los hijos de Dios cohabitaron con “las hijas de los hombres.” El idioma sugiere que dos órdenes diferentes de seres están envueltos.

      Mientras los ángeles pecadores son creídos como que están ahora aprisionados en hoyos o cavernas de penumbra, existe una hueste muy separada de malos espíritus que están activos en esta edad presente (Gál 1:4). La existencia de demonios o espíritus impuros es macizamente atestiguada por Mateo, Marcos y Lucas. El testimonio de Lucas como médico (Col. 4:14) es particularmente interesante. Él realmente clarifica que Jesús estaba comprometido, con sus discípulos, a la creencia en la realidad de Satanás que es representado como una influencia externa análoga a “las aves del aire” (Lucas 8:5, 12). Satanás es el Príncipe de los demonios (Mat. 12:24, 27).

      Los Fariseos dicen: “Este hombre expulsa demonios por Belcebú, gobernante de los demonios.” Jesús contestó, “Si Satanás expulsa a Satanás…Si yo por Belcebú expulso a los demonios… ” En otro sitio (Mat. 25:41) él habla del fuego preparado para el Diablo y sus ángeles. Pablo ve a los demonios como proveedores de la enseñanza falsa. Su locución quiere decir, claro está, “las doctrinas enseñadas por demonios,” no “las doctrinas acerca de demonios”: “Algunos se apartarán de la fe en los tiempos postreros, atendiendo a espíritus engañadores y las enseñanzas propagadas por demonios” (1 Tim. 4:1). Pablo tiene por entendido que los demonios son los autores de la religión falsificada. Un sacrificio idólatra no es nada, ni en sí mismo el ídolo, “sino lo que ellos [los paganos] sacrifican, lo sacrifican a los demonios, y no a Dios; no deseo que ustedes tomen parte en la comunión con los demonios. Ustedes no puede beber de la copa del Señor [Comunión] y de la copa de los demonios [la comunión falsificada]. Ustedes no pueden compartir en la mesa de Señor y en la mesa de los demonios” (1 Cor. 10:19-22).

      ¡Algunos nos harán creer que Pablo pensó que los demonios eran inexistentes! Su realidad es, sin embargo, para Pablo tan clara como la realidad del único Dios verdadero a quien tratan de imitar para atraerse el culto a ellos mismos. Debería ser evidente para todos que el ídolo no equivale al demonio yaciendo detrás del ídolo. Así, también, en Apocalipsis 9:20 “No se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera.”

      La actividad de los demonios y Satanás, su líder, está dirigida a frustrar el progreso del Cristianismo: “Nuestro conflicto no va en contra de los seres humanos, sino de los gobernantes, autoridades y potencias mundiales de la oscuridad del presente siglo, en contra de los malos seres de espíritu localizados en los lugares celestiales” (Efesios. 6:12).

      Pablo antes había hablado de este sistema mundial (kosmos) como que está en las manos del gobernante de la autoridad que controla el aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” (Efe. 2:2). Esta personalidad es Satanás, el “dios de este siglo” (2 Cor. 4:4). Él es no menos real para Jesús y para Pablo que Dios, el Padre, descrito por Pablo como el único Dios (1 Cor. 8:6). Mientras Pablo ve el espíritu de Satanás funcionando en los hijos de desobediencia (Efe. 2:2), él ve el Espíritu de Dios asimismo, pero con resultados completamente diferentes, en obra en Sus hijos: “porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (Fil. 2:13).

      La realidad de los demonios, como personalidades externas nocivas para y  separadas del hombre, es más lúcidamente atestiguada por Lucas. El lector aceptará o rechazará el registro según su valoración de Lucas como un registrador competente del hecho histórico. Debería ser cuidadosamente notado que el demonio es tratado según Jesús como una personalidad bien definida, separada e inteligente. Decir que Jesús le dijo a un abstracto desorden mental que se “calle” y “que saliera” o que desórdenes mentales “gritaron” y reconocieron a Jesús como el Mesías es simplemente justificar el registro histórico ofrecido por Lucas:

      Estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de demonio inmundo, el cual exclamó a gran voz,  diciendo: Déjanos; ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos?[6] Yo te conozco quién eres, el Santo de Dios. Y Jesús le reprendió, diciendo: Cállate, y sal de él. Entonces el demonio, derribándole en medio de ellos, salió de él, y no le hizo daño alguno… También salían demonios de muchos, dando voces y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Pero él los reprendía y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo”. (Lucas 4:33-35, 41).

      Cualquier ambigüedad que puede surgir de las versiones estándares quedan absolutamente excluidas en el texto Griego, donde es requerido por las leyes del acuerdo que los participios, que son neutros, se remontan a los espíritus que son neutros, y no a la víctima (el hombre) que es masculino. Negar la creencia del Nuevo Testamento en demonios como personalidades verdaderas ante el  registro de Lucas, sin decir nada del testimonio amplio de los otros evangelios, equivale a un rechazo de la evidencia que ellos presentan.

      Algunos han propuesto que Satanás, el Diablo, fue creado como un espíritu maligno en vez de ser creado con libre albedrío y más adelante cayendo de la gracia. La idea  de que a Satanás no le quedó nada más que ser malo es una teoría muy enigmática, puesto que Jesús hace una declaración simple acerca del castigo futuro de Satanás y sus ángeles (Mat. 25:41). No hay sugerencia aquí que los malos ángeles y su líder no son igualmente culpables. Pero tenemos también una declaración simple en 1 Tim. 3:6 que un joven converso que sucumbe a la tentación de volverse “hinchado” con orgullo cae en la condenación del diablo, es decir, él recibe el mismo juicio que Satanás recibió por su orgullo. Esto apenas sugiere que Satanás fue creado en un estado de orgullo. ¿Cómo entonces pudo él haber sido juzgado, como Jesús dice que lo ha sido? “El gobernante de este mundo ha sido juzgado” (Juan 16:11). ¿Si Satanás fue creado malo, sin libre albedrío, ¿cómo debemos entender que Dios lo maldiga? Génesis 3:14 “Porque has hecho esto, maldita serás por sobre todas las bestias”.[7] Que él fue un homicida desde el principio (Juan 8:44) o que él peca desde el principio (1 Juan 3:8) no necesita insinuar que Satanás no tuvo alternativa, y así no caer, y pocos leerán esas declaraciones de ese modo. La expresión “desde el principio” debe ser manejada con cuidado. En 1 Juan 2:7 leemos de un mandamiento que habéis tenido “desde el principio” (no el comienzo de la vida), y en 3:11 de un mensaje oído “desde el principio”. Las referencias a Satanás en Isaías 14 y Ezequiel 28 pueden ser menos ciertas de lo que tradicionalmente se pensó, pero antes de que sean descartadas, debe ser indicado que “querubín” (Ezeq. 28:14) en ninguna otra parte aplicó a un hombre, se aplica sólo al Rey de Tiro. De modo semejante en Isaías 14, la brillante Estrella de la Mañana” bien podría referirse a ambos, al Rey de Babilonia y a Satanás (bastante en la manera en que las referencias Mesiánicas en los Salmos pueden aplicarse a David y a Cristo). Satanás es el que activa al Rey de Babilonia, como él activa también al hombre de pecado (2 Tes. 2:9). No es antinatural para los Hebreos pensar acerca de un agente y el poder que descansa detrás de él en los términos muy similares, aun incluyendo ambos en una sola descripción. 1 Tim. 3:6 permanece como la más fuerte evidencia para la creencia de Pablo de que un hombre puede envanecerse con orgullo lo mismo que ocurrió con Satanás. ¡El paralelo cae a tierra si Satanás hubiese sido creado orgulloso! Las observaciones de Pablo acerca de Satanás siendo transformado en un ángel de luz significan poderosamente que él es un ángel de oscuridad (2 Cor. 11:14). La palabra aquí usada por Pablo, “transforma”, quiere decir el cambio de la apariencia externa, no de la naturaleza esencial. Así lo que parece como un ángel de luz debe ser en realidad un ángel de oscuridad.

      Resumiendo los datos de la Biblia sobre los ángeles caídos, concluimos que los escritores bíblicos compartieron la opinión de sus contemporáneos de que Satanás es la cabeza de un montón de ángeles caídos, cuya maldad incluyó la cohabitación con los mortales. La descendencia de estas uniones – se dice – son los gigantes (Gen. 6), los hombres de renombre o fama de tiempos antiguos. ¿Pudo ser esto la pálida parodia de Satanás de la raza de inmortales que Dios está ahora creando en Cristo? Suena como a los héroes de la mitología Griega, que como la mayoría de los mitos probablemente se originaron de verdad. El Cristiano Justino Mártir del segundo siglo habla de ángeles que “transgredieron el ordenamiento divino, y por el coito pecaminoso con mujeres produjeron descendencia que son demonios” (2da Apología, sección 5). Ésta fue la comprensión tradicional alrededor de 150 DC. El producto de un mortal con un inmortal probablemente no estaba sujeto a la muerte en el sentido humano normal. Es concebible que pudieran sobrevivir a la muerte como espíritus incorpóreos.[8] Aunque el origen preciso de los demonios de la Biblia no puede ser comprobable más allá de la duda, no deberíamos denegar en seguida la prueba evidente presentada para la existencia de espíritus malignos. La realidad de los demonios está en todo lugar atestiguada en la Escritura. El Antiguo Testamento menciona a los demonios infrecuentemente, pero en todas partes los asume que son los poderes detrás de la religión falsa (Lev. 17:7; 2 Cron. 1:15; Isa. 13:21; 34:14; Deut. 32:17; Sal. 106:37—  ambos shed y sair que son vertidos como “demonio”. ¡El hecho de que están descritos como “sin valor” de ningún modo significa que fueron creídos como inexistentes!).

      La creencia en Satanás es sustentada por los escritores bíblicos y sus contemporáneos. En las escrituras apocalípticas Judías ambos Satanás y Mastema ocurren como los nombres para el Príncipe de los Demonios. Otro nombre es Sammael, y en la literatura rabínica Satanás es llamado el ángel de la muerte. El Príncipe de los Demonios es también conocido como Azazel (cp. Lev. 16:7-28); Y él tiene un título más, Beliar o Belial, el cual ocurre en Sal. 18:5, y puede ser una referencia para el destructor, Satanás. Pablo usa el término, como sus contemporáneos lo hicieron, para llamar a un ser no menos real para él que Cristo o los ángeles santos: ¿”qué acuerdo tiene Cristo con Beliar”? (2 Cor. 6:15).

      En la literatura bíblica y rabínica los demonios son llamados “shedim” (probablemente relacionados a una raíz que significa “destruir”). Su meta es engañar al género humano para que le ofrezcan adoración a ellos en vez de a Dios. Éste es un tema fundamental en las escrituras de Pablo y Juan; el último habla de Satanás, “quién engaña al mundo entero” (Rev. 12:9); “El mundo entero yace bajo el poder del maligno (1 Juan. 5:19). Una declaración del Antiguo Testamento describe la religión falsa para la cual Israel se dio a sí misma: “sacrificaron a los demonios, no a Dios” (Eloah, la forma singular de Elohim, Deut. 32:17). “sacrificaron a sus hijos a los demonios” (Sal. 106:37). Los demonios hembras son mencionadas fuera de la Biblia y una vez en ella. “Lilit  [definido por el Léxico Hebreo de Brown, Drivers y  Briggs  como un demonio nocturno femenino – que ronda en la desolada Edom] descansará allí” (Isa. 34:14). “Lilitu” encuentra un lugar de modo semejante entre los demonios babilónicos. Es posible también que otro demonio, “Ketev” (Sal. 91:6; Deut. El 32:24; Isa. El 28:2; Os. 13:14) es mencionado por nombre. La Septuaginta vierte la palabra por “demonio” en Sal. 91:6. Es claro que la realidad de los demonios como los autores y objetos de la religión falsa eran aceptados sobre el intervalo de tiempo representado por Moisés en Deuteronomio 32:17 y Pablo en 1 Corintios 10. Los libros de Santiago (2:19) y Revelación (9:20; 16:14; 18:2) también hacen referencia evidente a los demonios. (La palabra “demonio” es desafortunadamente traducida mal como “diablo” a todo lo largo de la Versión del Rey Jaime. Hay sólo un Diablo —”diabolus”, pero muchos “demonios”.)

 

LOS SANTOS ÁNGELES

      El tema de los buenos ángeles no es menos importante para los escritores bíblicos: Existe el ángel de Yahweh (el Señor) que es distinto de Yahweh, como en Números 22:3: “El Señor abrió los ojos de Balaam y él vio al ángel del Señor parado en el camino”.

      Jueces 13:3, 6, 9: “Un ángel del Señor apareció…Luego la mujer vino y le dijo a su marido, un hombre de Dios vino a mí y su cara era como la cara de un ángel de Dios… El ángel de Dios vino otra vez “.

      Algunas veces el ángel es “identificado” con Yahweh, en el sentido de que uno que ha visto el ángel ha, por así decirlo, visto a Dios. El Génesis 16:7ff: “Un ángel de Yahweh encontró a Agar … y le habló a ella…Y Agar llamó el nombre del Señor que le habló a ella: ‘Tu eres Dios que ve”

      Éxodo 3:2: “El ángel del Señor se apareció ante Moisés en una llama de fuego en medio del arbusto”. La comprensión de Esteban de este pasaje es instructiva. Debería ser notable que él no pensó que el ángel fuese Jesús en una forma preexistente. Esteban debería haber creído con los Apóstoles que Jesús estaba previsto por los profetas del Antiguo Testamento y manifestado por primera vez en su nacimiento (1 Ped 1:20: “Preordenado,” pero manifestado en su nacimiento). Moisés predijo de Jesús que Dios causaría que “un profeta como yo apareciera de en medio de sus hermanos” (Hechos 7:37). Este pasaje es el pasaje clásico para la comprensión Cristiana del origen del Mesías. Pedro usa la misma predicción de Moisés (Deut. 18:15, 18) para describir el origen de Jesús (Hechos 3:22). El Nuevo Testamento estaba fundado en esta comprensión. En Hechos 7:30, 31 Esteban discute el episodio de Moisés en la zarza ardiente: ” Un ángel se apareció ante Moisés en una llama de fuego…Hubo una voz del Señor: Soy el Dios de tus padres … El Señor le dijo a él…El ángel se apareció ante él en el arbusto…El ángel le habló en el Monte Sinaí” (ver versos 33, 35, 38). Según Éxodo 20, Dios le habló a Moisés. Pero Esteban dice que un ángel habló con él, y que Moisés recibió la ley a través de la disposición de ángeles (Hechos 7:53).

La implicación es que el ángel lleva el nombre y la autoridad de Yahweh. Éxodo 23:20-22: “He aquí yo envío mi Angel delante de ti…Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él…Si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que YO te dijere…”

      El ángel del Señor se llama apropiadamente “el ángel de la presencia del Señor.” Isaías 63:9: “En todas sus aflicciones [de Israel] que fue afligido, y el ángel de Su presencia los salvó.

      Correctamente puede decirse que el Señor habla, cuando de hecho el ángel habla. Esto explicará la declaración categórica de Jesús en Juan 1:18, “nadie ha visto a Dios en ningún momento”. (Ésta es prueba definitiva de que Jesús no era Dios, sin embargo, como el ángel del Señor él representa la presencia de Dios, su Padre con nosotros, 2 Cor. 5:19).

      Se dice que los ángeles han estado presentes en la creación (Job 38:7), y por consiguiente deben haber sido creados antes de ella. El término “hueste” (ejército) se usa para describir a la compañía completamente organizada de ángeles. Para aquellos que no creen en los malos ángeles, Isaías 24:21 será instructivo: “Acontecerá en aquel día, que Jehová castigará la compañía de ángeles-príncipes en lo alto, [ver BDB Lexicon, p . 839 ] y los reyes de la tierra en la tierra”.

      En la Septuaginta de Sal 148:1-3, “todas Sus huestes” (de ángeles) es vertido “todos Sus poderes” (dunameis). “Huestes” aquí es paralelo a “ángeles”. Esto nos dará el significado de la palabra “poderes” frecuentemente usado en el Nuevo Testamento de las autoridades en el cielo. En la literatura Judía “los poderes” se encuentran frecuentemente alistados con el ángel de la presencia Divina (i.e., El ángel que representa a Yahweh, Isa. 63:9). En  Marcos 13:25 los “poderes” que están en los cielos serán estremecidos, es decir, las malas autoridades que ahora controlan el cielo (cp. “príncipe del poder del aire,” Efe. 2:2) serán derrotadas y reemplazadas por el gobierno del Mesías. En Lucas 2:13 allí aparece con el ángel una multitud, un ejército celestial (hueste) de ángeles.

      Los ángeles son descritos como “ardientes”. Hebreos 1:7: “Ciertamente de los ángeles dice: El que hace a sus ángeles espíritus, Y a sus ministros llama de fuego (cp. seraphim “los que queman”). Los ángeles son asociados con los elementos: Rev. 7:1, ellos sostienen los cuatro vientos; 14:18, ellos son asociados con fuego; 16:5, con aguas; 19:17, un ángel está en el sol. Pablo habla de ángeles malvados como los “elementos de mundo” (Col. 2:8, 20). Los Judíos supieron de siete arcángeles santos por nombre. Sólo dos de estos son mencionados por nombre en la Biblia (Gabriel, en Dan. 8:16; 9:21; Lucas 1:19, 26; Miguel, el patrón ángel de Israel, Dan. 10:10, 13, 21; 12:1; Judas 9; Rev. 12:7). En el pasaje más reciente Satanás está en guerra apoyado por sus ángeles; Su enemigo es Miguel y sus ángeles. 1 Enoc enlista siete arcángeles por nombre. Esta idea fue derivada de Ezequiel 9:2-11: “Y he aquí que seis varones venían del camino de la puerta de arriba…y uno en medio de ellos vestidos con ropa blanca”. En Apo.1:4: “Siete espíritus que están delante de su trono” (vea también 1:20; 3:1; 4:5; 5:6; 8:2, 6). Puesto que espíritus = ángeles en el Nuevo Testamento, ésta puede ser una confirmación de la comprensión Judía de siete ángeles principales. Así como Miguel es el ángel de la guarda de Israel, los creyentes individuales están protegidos por un ángel: Mateo 18:10, “sus ángeles constantemente contemplan el rostro de mi Padre que está en los cielos” (cp. Sal. 34:7, “el ángel del Señor acampa alrededor de aquellos que le temen”). En Hechos 12:15, Pedro – se sabe – tiene a un ángel protector: “es su ángel”.

 

ELOHIM Y LOS ÁNGELES

      Es una característica obvia del Antiguo Testamento que el nombre de Dios (Elohim) sea dado también a los ángeles. El Salmo 8:5, citado en Hebreos 2:7, manifiesta que el hombre es menor que los ángeles (Elohim). Elohim es también una palabra para jueces y reyes humanos  (Ex. 22:23, “jueces= elohim”). El uso del nombre divino para seres humanos es apropiado porque sustentan el poder delegado por el único Dios (cp. Sal. 82:6, “ustedes gobernantes son dioses Elohim”.) Ya hemos citado el pasaje en Éxodo 23:21 donde el ángel lleva el Nombre de Dios, como representante de Dios. Notamos también la actividad del ángel en Éxodo 14:19: “y el ángel de Dios que iba delante  del campamento de Israel cambió de dirección y fue detrás de ellos”.

      La identificación del ángel con Yahweh no significa, por supuesto, que el ángel es “co-igual” o “co-esencial” con Yahweh. El ángel está todo el tiempo subordinado a Dios; pero porque él representa a Dios, sus palabras pueden ser adscritas a Dios Mismo, sin embargo el último no habla o aparece. Los ejemplos ya han sido citados. Otros ejemplos son encontrados en Génesis 18:1, 2: “El Señor apareció…Tres hombres se presentaron frente de Abraham…Los hombres voltearon sus caras … pero Abraham se presentó aún ante el Señor [v . 22] “. 19:1: ” Los ángeles vinieron a Sodoma….El Señor nos ha enviado [v . 13 ]…Oh, no es así, mi Señor [el término usado para dirigirse a Dios]  [v . 18] …Luego Yahweh llovió azufre de Yahweh desde el cielo ” (v. 24). Es claro otra vez que el ángel representa completamente a Dios y habla por él. Así, también, la ley que fue dada por Dios fue “ordenada por ángeles” (Gál. 3:19). “La palabra de la ley fue hablada por ángeles” (Heb. 2:2).

      En este punto debe ser enfatizado que el escritor a los Hebreos nunca sugiere que fue Cristo quien medió la ley. Él no da la indicación más leve de que Jesús fue el ángel del Señor del Antiguo Testamento. El empuje entero de la discusión en Hebreos es que Cristo no es un ángel, y que Dios no habló a través de Jesús en el Antiguo Testamento:

“Dios… antiguamente habló a los padres en los profetas y ha hablado en estos últimos días en un Hijo”. El Hijo de Dios es un “mediador de un mejor pacto” y por eso no medió el Antiguo Pacto (Heb. 8:6). La creación en Génesis 1 está específicamente adscrita a Dios, el Padre: “Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos”  (Heb. 2:10).

      Fue Dios (el término usado por el escritor para llamar al Padre) “que descansó en el séptimo día de todas Sus obras” (4:4: “Dios descansó de sus obras”).

      El estatus de Cristo es aquel de “Hijo del Hombre, hecho un poco menor que los ángeles [Elohim]” (2:6, 9). La discusión es que él fue hecho menor que los ángeles, pero que su destino es mucho más grande que el de ellos: Él fue engendrado como el Hijo Mesiánico (1:5). Él debe tener un trono en la “tierra habitada del futuro acerca del cual hablamos,” (2:5), cuándo “El [Dios] introduce otra vez  [en la Segunda Venidaver la NVSA] al Primogénito a la tierra habitada” (1:6). Como Rey Mesiánico, él (Jesús) es tratado de “Dios”, un título adscrito al Rey Mesiánico en Sal. 45:6. Antes de que se concluya que esto quiere decir “Dios” en el mismo sentido que el término es usado del Padre (algunas 1300 veces en el NT), debe ser recordado que Moisés y los ángeles y los jueces fueron también dirigidos como “Dios”. El contexto en el Salmo 45 demostrará que el Rey de Mesías divinamente inspirado está siendo descrito, pero no es sugerido que él haya existido desde la eternidad. Él es definitivamente engendrado con el tiempo: “hoy te he engendrado” (Sal. 2:7; Heb. 1:5).

      Volvamos a la cuestión del ángel del Antiguo Testamento (el cual el escritor a los Hebreos dice que no es Jesús —Heb. 1:5). Muchos otros pasajes demuestran que el ángel se presenta por  Yahweh:

      Josué 5:14: “como Príncipe del ejército de Jehová he venido ahora….Yahweh dijo a Josué …”

      Jueces 6:11, 12: ” Un ángel de Yahweh…Yahweh le miró [v . 14 ]. El ángel de Dios…El ángel de Yahweh [Vv. 20, 21] …Gedeón tuvo por entendido que él fue un ángel de Yahweh…He visto a un ángel del Señor cara a cara…Yahweh le dijo a él ” (vv. 16, 23).

      1 Cró. 21:5: “Dios envió a un ángel … y David vio al ángel de Yahweh [Vv. 16, 17] … y cayó sobre su cara y dijo a Dios...El ángel de Yahweh mandó a Gad decir a David … y David subió ante la palabra que Gad, que él habló en nombre de Yahweh [Vv. 18, 19] “.

      Algunas veces ha sido contendido que el nombre Yahweh es dado a dos personas en la misma frase: Génesis 19:24, “Yahweh llovió azufre … de Yahweh del cielo”. Antes de lanzarse a la conclusión de que dos personas son llamadas Yahweh, la siguiente declaración de 1 Rey 8:1 debería ser considerada: “Luego Salomón congregó a los mayores de Israel para el rey Salomón en Jerusalén”. Ésta es claramente una “manera de hablar” hebrea distintiva y no brinda apoyo para una teoría que contradeciría centenares de declaraciones bíblicas de que Dios es una persona sola (Deut. 6:4; 1 Cor. 8:6; 1 Tim. 2:5; Juan 17:3).

      El propósito de esta discusión de la función del ángel de Yahweh es mostrar la aplicación del nombre divino Yahweh a un subordinado de Dios que le representa. Esto será importante cuando el título “Señor” (Yahweh) es usado de Jesús como cumplimiento de la profecía del Antiguo Testamento. La actividad que es predicada de Yahweh en el Antiguo Testamento estará consumada por el Mesías. Esto, sin embargo, no quiere decir que Jesús sea Yahweh, como tampoco el ángel de Yahweh que habla como “el Señor” (Yahweh) (Juez 6:16, 20, etc.) es de hecho Yahweh. El principio Hebreo de “representación” consiente la flexibilidad en el uso de títulos divinos para personas y lugares donde Dios es representado. Así en Jeremías 23:6 el Mesías se llamará Yahweh Nuestra Justicia, pero en Jer. 33:16 la ciudad de Jerusalén será tratada según el mismo título: “Ella se llamará: Yahweh Nuestra Justicia” Esto por supuesto no quiere decir que Jerusalén sea Yahweh! De modo semejante, ninguno debería pensar que el ángel del Señor era equivalente en esencia o divinidad a Yahweh Mismo. Éxodo 33:2, 3, 5 debería ser considerado:

      “Enviaré delante de ti el ángel…yo no subiré en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino. Y oyendo el pueblo esta mala noticia, vistieron luto”. Es claro que el ángel no fue considerado co-igual con Yahweh (el pasaje plantearía algún problema para aquellos que sostienen que el ángel fue Cristo). El ángel representó la “presencia” de Dios. Éxodo 33:14: “Mi presencia irá contigo”. Debemos hacer otra vez énfasis de que Moisés fue adiestrado para pensar acerca de la función del Mesías venidero como diferente del ministerio conducido por Yahweh a través de Su ángel:

      “A ese profeta ustedes oirán. Según todo lo que ustedes desearon del Señor su Dios en Horeb … cuando dijeron, no me hagas oír otra vez la voz del Señor mi Dios … ” (Ex. 18:16). No obstante, el Señor meterá Sus palabras en la boca de ese profeta (Deut. 18:18). Esta profecía se cumple en la vida de Jesús de Nazaret (Hechos 3:22; 7:37). Es también la base de la doctrina de Cristo del Nuevo Testamento. Claramente Él no es Yahweh; como un profeta, él es de la misma orden como Moisés; pero Yahweh habla a través de él excepcionalmente y finalmente (Heb. 1:2). Así Pablo puede decir que “Dios estaba en Cristo, reconciliando al mundo para a Sí Mismo” (2 Cor. 5:19). “La plenitud de la Deidad mora en él físicamente” (Col. 2:9), pero él es, no obstante, esencialmente el hombre que es el único mediador entre Dios y el hombre (1 Tim. 2:5).

      Podemos concluir de la evidencia que los ángeles asumen el nombre y la autoridad de Dios cuando le representan. Sobre este mismo principio no es inusual para los profetas decir que Dios Mismo realizará lo que más tarde el Mesías realice. Esto no es, sin embargo, confundir las personalidades del Padre y el Hijo, y eso de ninguna forma perturba la verdad declarada por Jesús de que “el Padre es mayor que yo” (Juan 14:28) y que él es “el único Dios verdadero” (Juan 17:3). La frase previa debería ser leída también: “voy al Padre, porque el Padre mayor es que Yo”. Difícilmente podemos concluir de esta declaración que el Padre fue mayor sólo mientras Jesús estaba ausente de El.  Es después de todo el Padre quien sólo tiene “vida en Sí Mismo” (i.e., Él sólo es el que existe por sí mismo, el mismo significado de Yahweh), y le ha dado al Hijo el don de la vida (Juan 5:26). El Hijo de Dios perfectamente representa al Padre. Lo que hace  el Hijo refleja perfectamente lo que el Padre está haciendo. De modo semejante, sin ninguna confusión de identidad, lo que se hace a los creyentes es hecho a Cristo: “Como hayas hecho a mis hermanos, me lo has hecho a mí (Mat. 25:35). Así también en Zacarías 12:10, “Los Israelitas mirarán a Mí a quien traspasaron y se lamentarán por El”. Aquí Yahweh habla; pero fue el Hijo de Dios quien fue traspasado y le verán. Yahweh fue traspasado, como se dice, cuando el Hijo fue traspasado. Esto no hace para Juan Dios a Jesús en el sentido absoluto, pues Jesús habla de la gloria que proviene del “único Dios” (“de El, quien sólo es Dios”, Plummer, Cambridge Greek Testament, p. 143). La otra declaración importante de Juan acerca de la Divinidad no muestra una partida de la opinión unitaria estricta de Dios que él heredó de la fe de Israel: En 17:3, él resume la fe Cristiana: “Esta es la Vida de la Era Venidera: Que puedan venir a conocerte a Ti, el único Dios  verdadero, y al que Tú enviaste, Jesucristo”. La unidad de Dios no ha sido perturbada aún por la llegada del que es verdaderamente Hijo.

      Se alega algunas veces que la forma plural de Elohim (Dios), usada con un verbo singular, prueba que una pluralidad de personalidades fue indicada por el nombre divino. Es significativo que los eruditos estén renuentes a usar semejante discusión, y por buena razón. Los léxicos y las gramáticas del Antiguo Testamento Hebreo describen la forma plural con significado singular como “plural de majestad”. Si Elohim debe querer decir más que una persona en la Divinidad, los Judíos debieron haber malentendido la enseñanza básica de sus Escrituras. Estaban preparados para morir por la creencia de que Dios era personalmente único. Si la discusión acerca de la forma plural de Elohim debe ser sostenida, tendrá que ser demostrado porqué Elohim es usado de Dagon, un dios pagano único (Jud. 16:23); porqué la diosa Astoret, el dios Kemos, y el dios Milcom (1 Reyes 11:33) son cada uno plurales (Elohim es usado de cada uno separadamente); porqué Moisés es un “Elohim” (Ex. 4:6; 7:1); porqué Cristo es tratado de “Elohim” (Sal. 45:6; Heb. 1:8) mientras el Padre que lo unge es aún “plural”— Elohim” (v. 7). Y si el plural “Elohim” realmente quiere decir más que una persona, alguna explicación debe ser ofrecida para el significado de la forma singular de la misma palabra “Eloah” para denominar al mismo Dios como el objeto de culto verdadero (Deut. 32:17, etc.). Debería ser notado que Yahweh puede ser adjuntado a la forma plural “Adonim” (Señor) o para la forma singular “Adon” (Ex. 23:17).

      El plural intensivo de rango ocurre en el plural “Adonim”  en 1 Reyes 16:24: “Shemar, el dueño [plural] de la colina”; Jueces 19: “El criado dijo a su  amo [plural]”; Isa. 24:2: “Como con el siervo, así con su amo [plural], como con la criada así con su amante [singular]”. El paralelo demuestra que la forma plural tiene significado de singular. Jueces 19:26, 27: “La mujer cayó donde su marido [plural] estaba”. 2 Reyes 2:16: “Déjenlos ir y busquen a su amo [plural], Elías”. ¡Elías fue una persona!

      La misma forma plural con significado singular ocurre en la palabra “Baal”, Amo. El léxico repara en que la palabra es “a menudo plural con significado de singular” (Brown, Driver y Briggs, p. 127). En Isaías 54:5, ha sido notado que “hacedor” y “esposo” son plurales en forma. No obstante, “el Señor de los ejércitos es Su nombre”. Si algún significado debe ser atribuido a éstos, esperaríamos “tu redentor”, igualmente predicado de Yahweh, por ser plural. Su forma, sin embargo, es singular.

      La afirmación de que “Elohim” muestra pluralidad de personalidades en la Divinidad no puede ser sostenida. Que Dios es numéricamente y personalmente “Uno” ha sido declarado por los Apóstoles en términos inconfundibles, cuando dicen: “No hay otro Dios sino Uno; Hay para nosotros un Dios, el Padre, y un Señor Jesucristo. Un Dios y el Padre que es sobre todo. Un Dios y un mediador entre Dios y el hombre, Jesucristo hombre…Un Dios que es el único Dios, nuestro Salvador [adorado], por medio de Jesucristo el Señor” (Efe. 4:5, 1 Tim. 2:5, Judas 25).

      No será difícil ver que  las grandes declaraciones unitarias de Pablo son virtualmente citas de las declaraciones del Antiguo Testamento de la unidad del único Dios. Así en Isaías 45:5, 6, “Soy Yahweh, y no hay ninguno más; excepto yo, no hay Elohim…Soy Yahweh, y no hay nadie más”. Isaiah 46:9: ” Yo soy Dios [El, singular], y  no hay nadie más; Soy Dios [Elohim, plural] y no hay otro más que yo”. Pablo ha definido a ese Único Dios como el Padre, de quien todo procede (1 Cor. 8:6). La preposición importante “de” no se encontrará en ninguna parte en el Nuevo Testamento en lo referente a Jesús como la fuente de la creación. El Padre se levanta a solas como el Único Dios, el Creador de todas las cosas. Alrededor de esta verdad central debe forjarse la doctrina de Dios. La cita arriba que usa el plural, Elohim, y el singular, El, en la misma frase apenas sugieren que Elohim  es supuesto que designa una pluralidad de personas en la Divinidad. El significado de la forma plural, donde es usado, es más bien para indicar la pluralidad y la totalidad de los atributos divinos que existen en la única Persona del Único Dios. Sobre esta Verdad central una senda de retorno a la fe de Nuevo Testamento puede ser forjada. Si esto debería parecer difícil, quizá nos debieran recordar las palabras del teólogo anglicano, John Burnaby, quien admite que la doctrina de la Trinidad “puede o no puede ser justificable en sí misma… y en todo caso no puede reclamar una validez final”.[9] Ojalá que los exponentes acuciadores del Trinitarianismo hubiesen hecho caso a esas palabras!

      Las palabras del profesor Harvard y el historiador, Fagginer Auer, son informativos:

      El Trinitarianismo del Cuarto siglo no reflejó exactamente la enseñanza Cristiana primitiva referente a la naturaleza de Dios; fue, al contrario, una desviación de esta enseñanza. Se desarrolló en contra de la constante oposición unitaria y nunca fue totalmente victoriosa. El dogma de la Trinidad debe su existencia a la especulación abstracta de parte de una minoría de eruditos.[10]

      Los comentarios de Maurice Wiles nos deberían advertir en contra de reclamar una cosa y hacer otra: “La iglesia usualmente en la práctica (lo que fuere que puede haber reclamado estar haciendo en teoría) no ha basado su Cristología exclusivamente en el testimonio del Nuevo Testamento”.[11]

      En otra conexión, aquella de nuestra comprensión de la naturaleza del hombre, Harry Emerson Fosdick dice:

La diferencia es obvia entre los patrones mentales del Nuevo Testamento y la mayor parte de nuestro acostumbrado pensamiento Cristiano…La explicación de este contraste recae sobre el hecho de que el pensamiento Cristiano histórico a este respecto, como en otros,  ha sido Griego en vez de Hebreo. Afirmando estar fundados en la Escritura, ha rendido completamente, de hecho, muchos marcos de pensamiento bíblicos y ha aceptado las contrapartes Griegas en lugar de aquellos de corte Hebreo“.[12]

      Debe ser la tarea de cada buscador de la Verdad, que toma en serio las advertencias del Nuevo Testamento de que la adoración dirigida a Dios dentro del molde de la filosofía Griega en vez de en el Espíritu y la Verdad de la Escritura es en vano, verificar su credo a la luz de la Biblia (Mat. 15:9). La adquisición de la comprensión basada exclusivamente en el Nuevo Testamento, sin la interferencia de las posteriores tradiciones que forman el corazón de la doctrina de la Iglesia Católica Romana (y las revisiones protestantes de esa doctrina), será el mejor seguro en contra de la tragedia suprema de decepción “en ese Día”, cuando Jesús dirá a muchos: “no sé de dónde eres”. Aquellos a los que se  les dirigió estas palabras afirmarán que han sido enseñados por Jesús y que han comido y han bebido en su presencia. Esto sólo puede querer decir que ellos habían creído que eran Cristianos (Mat. 7:22; Lucas 13:24-28) pero que habían sido trágicamente inducidos al error.

 


[1] La teoría de que esta predicación fue cumplida por Noé pierde el punto. Cristo es el tema en 1 Ped- 3:19. Los espíritus fueron desobedientes en el tiempo de Noé, luego encarcelados y más tarde abordados por Cristo después de su resurrección. Cp. el comentario de Henry Alford: “Debe ser evidente a cada erudito imparcial de cuán foránea es semejante interpretación [i.e, que Noé predicó a los espíritus] del significado simple de las palabras y las cláusulas” (Testamento Griego).

[2] Ver versículo 28.

[3] La VRJ es poco clara, puesto que omite las palabras “aquellos (ángeles )”.

[4] Estos comentarios no están dirigidos a descartar otras explicaciones. Lo que está propuesto parece ser la lectura más natural de la evidencia, y es echado para atrás por muchos exponentes, e.g., Alford, Driver, etc. “Bnay Elohim” quiere decir ángeles en todas sus ocurrencias en la Biblia Hebrea.

[5] La VRJ también puede estar en lo correcto.

[6] El demonio habla como uno de una clase de demonios.

[7] Satanás es identificado como la serpiente del paraíso terrenal en Rev. 20:2.

[8] La idea de que los fieles difuntos son ahora totalmente “espíritus”, o “almas” en el cielo, no se halla en la Biblia. Los demonios son espíritus vivos en el cosmos. El humanos muertos están todos sepultados en la tierra donde “no saben nada” (Ecl. 9:5). Por consiguiente sería peligroso asociarse uno mismo con sistemas de teología que aprueban cualquier forma de contacto o dependencia en “espíritus” o “santos” en el cielo. María misma es incluida en los muertos que esperan la resurrección cuando Jesús regrese (1 Cor. 15:23; cp. Juan 11:24).

[9] La Creencia de la Cristiandad, p. 196.

[10] Las Conferencias del Instituto Lowell, Boston, 1933.

[11] La Reconstrucción de la Doctrina  Cristiana, pp. 54, 55.

[12] Guía para Entender la Biblia, Harper Bros., 1938 p. 93, énfasis añadido.

SÓLO LOS BOBOS NIEGAN LA EXISTENCIA DEL DIABLO ANGÉLICO Y SUS DEMONIOS

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

2 Corintios 2:11: para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus MAQUINACIONES.

Mucho se ha hablado del diablo y de sus ángeles en la religión cristiana, y aun, en las no cristianas. Si hay algo que tienen en común las religiones del mundo, es sobre la creencia en la existencia de poderes espirituales maléficos y benéficos. No obstante, hay quienes sostienen que la fe en el diablo es pura superstición, y por tanto, es una creencia originalmente pagana. Pero, ¿podría ser la creencia en el diablo y los demonios pura superstición pagana, sólo por el hecho de que los paganos creían en ellos? Es bien sabido, por ejemplo, que las religiones paganas tienen dentro de sus tradiciones, la existencia de un diluvio universal. ¿Diremos, entonces, que el diluvio es pura superstición o una mitología pagana, simplemente porque los paganos Mayas, Asirios, etc, lo aceptaron o creyeron? Además, ¿diremos que los sacrificios de animales del Antiguo Testamento tienen un origen pagano sólo porque los paganos también ofrecían animales en sacrificio a sus dioses? Si, los hebreos también ofrecían sacrificios de animales a Su Dios, pero ello no quiere decir que los hebreos eran paganos. Los Incas creyeron que una pareja de esposos  fundaron el Imperio Inca. Es decir, que dos personas (Manco Cápac y Mama Ocllo) dieron origen a la raza Inca. ¿Diremos que la historia de la primera pareja humana: Adán y Eva, tiene un origen pagano, simplemente porque los Incas paganos también creyeron que una pareja de esposos fundó su imperio?

Lo cierto es que la Biblia habla del Diablo como una persona cósmica que tienta, seduce, miente, asesina, arrebata, engaña, confunde, contradice, etc. Negar esta verdad es negar la inspiración de las Santas Escrituras, las cuales nos hablan de un ‘Satan’ (en Hebreo= el obstructor” ) o ‘diabolos’ (En Griego = ‘Diablo’ = adversario, calumniador). En el Nuevo Testamento el príncipe de este mundo de espacio (kosmos), y de tiempo (aión), es el diablo; en contraste con Jesús, cuyo reino no es de este mundo.

Apelativos del Ángel Caído

El apelativo más usado para el diablo es “espíritu maligno”, nombre que sumado a su forma singular y plural se halla 76 veces. Luego sigue con 63 casos y casi siempre en plural el término “demonio”, del griego daimónion, y que indicaría la acción maléfica que inyectan esos malos espíritus en oposición a los buenos ángeles. También aparecen “Satanás” y “diablo” 36 veces cada uno. Estos son los 4 nombres más usados en el Nuevo Testamento para señalar a los malos ángeles en 211 textos bíblicos. Y sumado a esas 211 citas donde aparecen esos 4 términos para los ángeles caídos, hay por lo menos otros 300 textos bíblicos donde aparecen indistintamente los nombres acusador, dios de este mundo, el enemigo, el tentador, el malvado, homicida desde el principio, padre de la mentira, pecador desde el principio, príncipe de este mundo, serpiente, espíritu malo, espíritu inmundo, espíritu impuro, etc. 

El Diablo Según los Teólogos Contemporáneos

El Diablo, según las Escrituras, pretendió hacer caer a Cristo en el desierto, pero fracasó. Pretendió que Cristo fuera asesinado reiteradamente y busca que sus seguidores se rebelen contra la autoridad de Cristo. También se le presenta como aquél que obsesiona y posee a los hombres, e induce al pecado. Se puede afirmar, como dice Jeffrey Burton Russell, que hay una “experiencia del Diablo”, así como existe una “experiencia de Dios” (1). También Burton Russell añade: Negar la existencia y la importancia central del Diablo en el cristianismo es contravenir las enseñanzas apostólicas y la evolución histórica de la doctrina cristiana…Si el Diablo no existe, entonces el cristianismo se ha equivocado totalmente en un aspecto central, desde sus inicios. (1b)

Por su parte, el reconocido teólogo católico, Corrado Balducci, dice sobre el Diablo, lo siguiente: “Puesto que el demonio pertenece a las verdades reveladas, no es algo opcional, es decir, un algo que podemos descartar, sino una verdad que debemos creer, porque desgraciadamente existe; ciertamente no por culpa nuestra y menos porque lo ha querido Dios, sino sólo y exclusivamente por culpa suya, que en plena libertad de ángel de la luz se convirtió en ángel de las tinieblas (2).

El Teólogo D. Zähringer dice del Diablo lo siguiente: Desde su primer comienzo y con creciente seguridad ella (la revelación) afirma la existencia de espíritus malignos (3) Y como dice el teólogo E. Bortone: Para quitar a Satanás de la Sagrada Escritura habría que rasgar muchas páginas del Antiguo Testamento, y muchísimas del Nuevo, con el resultado de que se harían ininteligibles”. (4) K. Kertelge escribió: No hay duda de que Jesús, sus discípulos y los autores de los escritos del Nuevo Testamento tuvieron en cuenta la existencia del diablo y de los demonios”(5). El teólogo A. Winklhofer afirmó estar convencido de que el testimonio de la Escritura nos obliga a admitir la existencia de “espíritus personales malos”. En su libro Schweizerische Kirchenzeitung nos dice que la redención de Cristo carecería de sentido si no existiera el diablo. Él estaba convencido, como lo cita en su Traktak, haciendo referencia a A. Lefévre, que Es difícil creer en Cristo sin creer al mismo tiempo en su adversario, el demonio.

La creencia de un poder Satánico que se opone al poder Divino no es de origen pagano o Persa. El dualismo Persa supone a dos entidades divinas y eternas que se oponen entre sí en una infinita pugna entre ellas: El dios bueno Ahura Mazda enfrenta los ataques de los daevas (demonios), siendo el principal Anro Mainyus (Arriman), el cruel espíritu malo, demonio entre los demonios—Daevanam Daeva— que combate incesantemente a Ahura Mazda y sus “fieles servidores” como Zoroastro (6). Pero en el cristianismo, este dualismo es moderado, pues considera al Diablo como no eterno y sujeto a la voluntad del Eterno buen Dios. Este Diablo bíblico y sus demonios serán finalmente vencidos y destruidos para siempre (Apocalipsis 20: 10, Hebreos 2: 14). En otras palabras, Dios es más poderoso que el Diablo, aunque a éste se le permite un cierto grado de libertad para probar a los hombres con tentaciones y desgracias físicas y espirituales (Hechos 10: 38). Sin duda, el hombre no es tentado por Dios, pues Él, ni tienta, ni es tentado por nadie (Santiago 1:13). Esa función sólo le compete al Adversario y Obstaculizador—-Satán, el singular enemigo de Dios y Su creación

El Diablo, El Primer Pecador de la Historia

Juan dice que el Diablo ha estado pecando desde “el principio”: “…porque el Diablo peca desde el principio…” (I Juan 3: 8). Aquí hay pues un misterioso personaje que peca desde el “principio” de algo. En la Biblia encontramos esa palabra en Génesis 1:1: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”. Entonces se podría suponer que el Diablo viene pecando contra Dios desde el principio de la creación de los cielos y la tierra (universo), lo cual supondría que él no es una criatura humana sino angélica que vive desde hace millones de años. Recordemos que la vida humana fue muy posterior a la creación del universo. En Apocalipsis 3:14 se habla del “principio de la creación de Dios”, de modo que la palabra “principio” tiene relación con el inicio de la creación del universo. Por otro lado, recordemos que Jesús afirma que el Diablo ha sido homicida desde el principio (Juan 8: 44), haciendo referencia a la creación del Génesis, cuando Abel es asesinado por Caín, un hijo del diablo (1 Juan 3:12). De modo que “principio” puede referirse a la creación del universo, o bien, al principio de la creación humana en la tierra. Si comparamos 1 Juan 3:8 con Juan 8:44, llegaríamos a concluir que “principio” se refiere a la creación humana: Adán y Eva, y cuando éstos engendran a sus dos primeros hijos. Si este es el caso, este personaje, como diablo, no tiene menos de 4 mil años de edad.

Es claro que el diablo es un personaje antiguo, de larga data, pues Juan escribe: “Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él” (Apocalipsis 12:9). “Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años” (Apocalipsis 20: 2).

 Lo QueLos Padres Apostólicos Creyeron del Diablo

Los Padres de la Iglesia se inclinaron decididamente por definir al Diablo como un ángel rebelde y caído. Entre los años 94 y 97 DC, Clemente I, obispo de Roma escribió su carta a la iglesia de Corinto, la cual estaba dividida en facciones. En ella Clemente anhelaba la unidad y la reconciliación, así como el perdón de sus pecados que habían cometido “a instancias del adversario”. Aquí se puede ver una primera mención de un diablo que incita a los creyentes y los divide (7).

Las cartas de Ignacio, obispo de Antioquia, martirizado en el 107 DC, son interesantes. Para él el Diablo era el “soberano de esta época”. Habló del conflicto entre los aeones antiguos y los nuevos, entre el reino de este mundo y el reino de Dios. Él sostuvo que el eón o época actual, es perverso; ha sido gobernado por la maldad desde la caída de la primera pareja en Edén. No obstante, la Encarnación ha arrebatado el poder de este antiguo eón, que será destruido finalmente por la parusía, o la segunda venida de Cristo. Jesucristo introducirá un nuevo eón, una nuera era donde habrá una renovación total del mundo y sus habitantes (8). También Ignacio sostuvo que existen huestes de ángeles. Algunos son malignos y siguen al Diablo. Creyó que Dios siempre limitaba el poder y la sabiduría de Satanás.

La “Epístola de Bernabé” escrita entre los años 117-119 DC, Bernabé hacía de la lucha entre dos senderos opuestos o de dos reinos. Sostenía que la actual era o mundo es perversa y que está bajo el control del Diablo. En cambio, sostenía que la parusía de Cristo acabará con el reino diabólico para dar paso al reino de Cristo donde imperará la justicia. Enseñó que los ángeles hicieron su elección, y algunos se fueron al mal y con el Diablo, y se convirtieron en ángeles de las tinieblas. Otro grupo más numeroso hizo su elección por Dios, los cuales son los ángeles de la luz. Bernabé sostenía que los ángeles de las tinieblas seducen a los que andan en la luz para llevarlos a las tinieblas, y separarlos del reino futuro de Dios. Él enseñó que el Diablo obsesiona, y posesiona a los hombres para enajenarlos y trata de torcer las voluntades.

San Policarpo, obispo de Esmirna, martirizado cerca del año 156 DC, habló de múltiples planes que urde el Diablo contra los mártires, y el uso de torturas prolongadas para hacernos renegar de la fe. Decía que si bien el Diablo actuaba en nuestros corazones, también lo hace el Espíritu Santo. Policarpo decía que “quien tuerza las palabras de Cristo para acomodarlas a sus propios deseos y diga que no hay resurrección ni juicio es el primogénito de Satanás”. Policarpo creyó que se puede “pertenecer a Dios”, o sea, los creyentes; o “pertenecer al Diablo”, o sea, los herejes.

El Pastor de Hermas, escrito en 140 DC, y primer libro cristiano de interés pastoral; el cual tuvo valor de inspirado en la segunda mitad del siglo II, hace hincapié a la batalla entre los espíritus buenos y malos en el corazón humano. Hay dos caminos, uno recto y otro sinuoso; y dos ciudades, la ciudad del Señor y la ciudad de aquellos que se oponen.

El Diablo Según Justino Mártir

Justino fue el primer padre apologético, y un gran teólogo cristiano. Él fue el primero en tratar el asunto del mal en términos teológicos, y por tanto, ejerció una influencia enorme durante siglos. La “conciencia del elemento demoníaco en el universo fue central en la cosmovisión de Justino” (9).

Tanto para Justino y los cristianos del siglo II, Cristo y la iglesia habían entablado una batalla cósmica

Con el Diablo y sus huestes. Por cierto que Justino era un fiel creyente en los ángeles como criaturas espirituales. Justino creía que Dios designa una nación, área o persona a cada ángel para que rijan el mundo, y el deber de los ángeles es obedecer a Dios, de lo contrario pecan. Para Justino, los gigantes pecadores fueron ángeles de las naciones que faltaron a su deber. Justino no es claro sobre la naturaleza de su pecado, pero creía bastante en la teología de los gigantes lujuriosos. Justino aceptó la creencia apocalíptica de que gigantes engendraron hijos con mujeres humanas. Para él existen dos tipos al menos de espíritus malignos fuera del Diablo: Los ángeles caídos y los hijos que éstos engendraron. Pero en el siglo V desapareció esta creencia de Justino. También Justino equipara al Satanás del AT con la serpiente del Génesis. Creyó que Satanás es el tentador de Adán y Eva, el tentador de Jesús, la serpiente y el príncipe de los demonios. El poder de Jesús se contrapone al poder Satánico, cuya destrucción, para Justino, es una de las principales funciones de la obra de Cristo (Dial. 78, 116: El poder—dynamis— del Diablo contra el dynamis de Cristo).

Justino sostiene que el Diablo supo desde el comienzo de la pasión de Cristo que su condena era inevitable, aunque ha seguido luchando vanamente contra su fatal destino, tratando de destruir la obra salvadora de Cristo en la iglesia. Y lo que hace no tiene perdón porque el diablo no tiene la capacidad ni la voluntad para arrepentirse. También Justino cree que el Diablo tentó a Cristo, pero al no lograr corromperlo, se ha dirigido a obstaculizar su obra dividiendo a la comunidad cristiana y conduciendo a los cristianos al pecado. El Diablo, decía él, se vale de nuestras debilidades, de nuestras vidas irracionales, de nuestro apego a las cosas mundanas. El creyó que el Diablo se vale de muchos medios para socavar nuestro amor y fidelidad a Cristo. Provoca sueños y visiones para confundirnos y dominarnos. Los demonios nos hacen confundir las malas leyes con las buenas. También creyó que los demonios nos poseen, que causan enfermedades y la locura. Nos enseñan pecados y nos inducen a practicarlos (Dial. 105). También creía que el instrumento más terrible del Diablo es la persecución. Creía que las autoridades que juzgan y condenan a los cristianos están influenciados por los demonios.

La Serpiente Antigua

En el Génesis aparece la figura de la serpiente, el animal más astuto que existía en ese entonces cuando Dios creó a la primera pareja humana. Pero para ser justos, es verdad que las palabras ‘Satanás’ y ‘diablo’ no aparecen en este primer libro de la Biblia, aunque en el libro de Apocalipsis la serpiente viene a ser diablo y Satanás (Apocalipsis 12:9; 20:2). Pero, ¿sería esta afirmación una prueba definitiva de que no existe un ángel caído? No necesariamente. No obstante, los que niegan la existencia de un Satanás demoníaco y espiritual, sostienen que quien tentó a Eva no fue, ni un hombre, ni un ángel, sino un animal astuto llamado serpiente. Pero nos resulta muy extraño que la habilidad de hablar y razonar la pueda poseer algún animal que no está hecho a la imagen y semejanza de Dios. Una simple serpiente hablante y pensante nos resulta difícil de creer y aceptar, salvo que esté poseída, o sea una encarnación de un espíritu impuro.

De todos modos esta serpiente pudo hablar con Eva y tentarla para que desobedeciera a Dios. No sabemos si esta serpiente estuvo poseída por el demonio, o fue el demonio transformado en serpiente. Pero como dice Giovanni Papini: “La primera apariencia que Satanás cobró en sus encarnaciones terrestres fue la de la serpiente.” Luego dice: “En una de sus visiones, Isaías vio dos serafines con seis alas, que estaban junto al Señor. Pero nosotros sabemos que la palabra saraf significa en hebreo “que quema” y también “serpiente”; y el mismo Isaías la emplea en el sentido de dragón. Es probable, pues, que el nombre de los Serafines—el orden más elevado de los ángeles—derive de saraf, que significa también serpiente”  (10). Lo interesante del caso es que finalmente la serpiente es sentenciada a arrastrarse sobre su vientre, y a comer polvo de la tierra (Génesis 3:14). Nada se dice que sería castigada con la mudez, lo cual resulta extraño, pues al principio la serpiente hablaba y hoy ninguna de ellas puede hablar. Pregunto: ¿Por qué no hablan las serpientes hoy si no se las condenó al mutismo? Esto me lleva a creer que la serpiente fue sólo un instrumento de Satanás, el cual, a través de ella, habló a Eva. El hecho que las serpientes se arrastren tiene como finalidad el recordarnos lo que ocurrió en Edén, y de cómo Dios humilló al tentador por haber hecho lo que hizo en contra de la raza humana.

El Príncipe de este Mundo

En Juan 16:2, Jesús se refiere a un personaje que lo llama: “El Príncipe de este mundo”(el cual) “ha sido ya juzgado”. Por cierto que nuestro Señor no estaba hablando de sí mismo, puesto que también él dijo: “…porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí.” (Juan 14: 30). Además, Jesús dijo que “Mi reino no es de este mundo” ( Juan 18: 36). Entonces, es claro que él hablaba de alguien más, alguien que tiene autoridad en este cosmos, y en esta era maligna. Además, este personaje se caracteriza por haber sido ya juzgado. Este hecho indicaría que no es un humano, puesto que los humanos serán juzgados cuando Cristo regrese por segunda vez en persona a este mundo (2 Timoteo 4:1, Hechos 17:31).

La palabra griega para “Príncipe” en Juan 16:2 es “archon”, que significa literalmente un gobernante político. Como comenta Burton Russeell: La palabra griega “archon” significa jefe, dirigente, general o soberano. Quizá la mejor traducción sea el tradicional “príncipe”, del latín princeps, “cabeza principal”, “jefe” o “soberano”. Por el uso que hace del N.T del término “arconte de esta era” y por los demás escritos de Ignacio, puede verse con claridad que archön tou aiönou equivale a diabolos “el Diablo” y Satanás a “Satán (11). Esto quiere decir que Satanás controla los sistemas políticos de esta tierra. Hay un ejemplo de esto en el libro del profeta Daniel, quien recibió una visión profética la cual no pudo interpretar. Entonces Daniel oró a Dios con la esperanza que recibiría el significado de la misma. Daniel tuvo que orar 21 días y entonces se le apareció el ángel del Señor, quien le dice que fue enviado por Dios para revelarle el significado de la visión. El ángel le dijo a Daniel que él fue detenido u obstaculizado de una manera inusual por “El príncipe del reino de Persia” durante 21 días (Daniel 10: 13). En ese entonces el Reino Persa gobernaba el mundo, y era la potencia mundial de turno. Pero no fue un mero hombre que se interpuso al ángel de Dios, sino otra criatura capaz de enfrentarlo, un ángel caído, uno de los generales de Satán quien controlaba al príncipe de Persia. Este poderoso espíritu detrás del príncipe de Persia se interpuso al ángel de Dios por tres semanas, hasta que Dios mandó a Miguel, uno de sus ángeles principales, para vencer al demonio y permitir el paso del mensajero de Dios hacia Daniel.

No obstante, hay quienes niegan la existencia de demonios siendo “creyentes en Cristo”, los cuales dicen que quien se opuso al ángel del Señor fue un hombre con poder, el rey de Persia de turno (¿Ciro?). Pero: ¿Realmente sólo un arcángel pudo vencer a un hombre mortal? Resulta extraño. Además, resulta raro que un hombre pueda oponerse a un ángel de Dios (quien es más que un hombre) por 3 semanas y no poder vencerlo, salvo con el auxilio de Miguel, uno de los principales príncipes celestiales.

En Efesios 6: 12 Pablo confirmará nuestra posición doctrinal cuando dice: “Porque no tenemos lucha contra carne y sangre (humanos), sino contra principados, contra potestades, contra los gobernantes de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”.                         

Aquí hay una clara distinción entre los poderes humanos, y los poderes maléficos (no humanos o espirituales) en las regiones celestes. Por tanto, quienes niegan a los espíritus angélicos caídos debieran explicarnos qué quiso decir Pablo con “huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”. Obviamente no pueden ser humanos en posiciones de poder y autoridad, pues Pablo comienza aclarando que contra los humanos no es nuestra batalla.

El Príncipe del Poder del Aire

Aquí tenemos otra descripción de Satanás como “El Príncipe del poder del Aire” (Efesios 2: 2). La palabra “aire” es la misma para referirse al aire que respiramos, el aire de nuestra atmósfera. Este texto tiene relación con Efesios 6:12 (“poder del aire”= “huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”). Aquí no se habla de “tendencias pervertidas en el corazón de los hombres” o de “inclinaciones pecaminosas humanas”, sino de un espíritu (“el Príncipe del poder del aire” o “El Príncipe de la atmósfera”) que opera o actúa en los hijos desobedientes.

La interpretación que se da al aire o atmósfera puede ser tanto literal y simbólica. Literal, porque el Diablo y sus demonios saturan nuestra atmósfera con su maléfica influencia. Él está dando vueltas por la tierra, de arriba abajo, para hacer maldades y provocar el caos. El sentido de su presencia se deja sentir hasta en el aire que respiramos. Todo está contaminado y saturado de maldad. En la atmósfera terrestre el Diablo se mueve con sus demonios. Están muy cerca de nosotros de lo que podemos imaginar, su accionar se hace patente en las extrañas manifestaciones en el aire (ovni, levitaciones, apariciones en el cielo, espíritus fantasmales, luces extrañas, poltergeist, voces celestiales, ángeles de luz, etc). Sí, el Diablo está metido en nuestro mundo, y él es el poder tras el trono de los gobiernos del mundo. El Diablo ha contaminado el mundo con sus filosofías diabólicas, con sus ideales mundanos y vanos, etc. Si, “Nuestra atmósfera está enrarecida con su influencia ponzoñosa”. Estamos respirando “aire de esclavitud y de maldad”.

Sin duda Pablo está hablando de un poder que está fuera de uno pero que de alguna manera influye en el sentir interior de los hombres, penetrando en sus pensamientos, actitudes, valores, aspiraciones, etc. De modo que podemos decir que el Diablo es supramundano, pero mundano en su accionar.

El dios de este Siglo

Otro de los títulos para Satanás es: “el dios de este mundo” (II Corintios 4: 4). Según Pablo, un individuo con poder en este mundo ha logrado obscurecer las mentes de los hombres para que no crean en el evangelio de Jesucristo. ¿Quién puede ser este personaje endiosado que ha logrado engañar al mundo entero (1 Juan 5:19)?. Que sepamos, ningún hombre en la época de Jesús engañó al mundo con su maléfica influencia para oscurecer el evangelio de Cristo. Sólo el Diablo, el superángel caído, si lo ha logrado parcialmente, introduciendo falsas corrientes filosóficas y religiosas que han confundido a millones, como por ejemplo, el llamado “gnosticismo” del los primeros siglos de la Era Cristiana, y más adelante, la teoría de la Evolución, la moral relativa, etc (Colosenses 2: 8).

Satanás quiso ser Dios, y rebelarse contra Su Creador para recibir la adoración de los ángeles y hombres. Por eso Pablo lo llama como “el dios de este mundo malo”, lo que significa que él tiene seguidores y adoradores. Las religiones falsas son del Diablo, y los que se unen a esas religiones se unen al Diablo. Las doctrinas que allí se enseñan Pablo las denomina “doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4: 1).

Es interesante destacar que sólo hay un Dios verdadero, pero también hay un falsificador, un usurpador que funge como “dios”. Pablo no dice en su Primera Epístola a Timoteo que hay “dioses de este mundo” sino uno (en singular): “El dios de este mundo”. Esto indicaría que hay un solo dios perverso en este mundo impío quien es el responsable de todo el mal en la tierra. Si Pablo tenía en mente a los hombres con autoridad y tiranos cuando se refería al “dios del mundo”, entonces él hubiera hablado en plural, y no en singular. Él habló de UN solo dios de este mundo o siglo malo y no más. Pablo no tenía en mente al César del Imperio Romano, ni a ningún otro tirano de la historia, sino a un ángel caído que tiene la astucia suficiente de engañar a todo el mundo con sus mentiras a fin de que los hombres no crean en el evangelio y se salven (Véase también Lucas 8: 11,12).

Vuestro Padre: El Diablo

El diablo es presentado en el Nuevo Testamento como un padre que tiene hijos que están sujetos a él y hacen lo que él dice. Cuando Jesús les dijo a los fariseos: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer…” (Juan 8: 44), lo que tenía en mente es el hecho que hay hombres que se convierten en hijos del diablo porque hacen la voluntad del Diablo. También Jesús afirma que el diablo ha sido “homicida desde el principio”. Sí, desde el principio de la creación del Génesis, el diablo indujo a Caín a matar a su hermano Abel. Ahora nótese que dos versículos más adelante (v.10) Juan dice: “En esto se manifiestan… los hijos del diablo: Todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios”. Es evidente que todos los que hacen cosas injustas son del Diablo, y están en contraposición con aquellos que son de Dios, los que hacen cosas justas. Los justos son hijos de Dios, y los injustos, hijos del Diablo. Dios es una Persona, y también el Diablo. Ambos tienen sus seguidores, y ambos son “Padres”. Los impíos obedecen y adoran al Diablo, en cambio los justos sirven y adoran a Dios.

En 1 Juan 3: 8 el apóstol dice: “El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”. Aquí tenemos a un diablo que peca o que continúa pecando desde el principio, y que tiene influencia sobre los hombres para hacerlos pecar. Este es un diablo que vive sin envecejecer desde hace muchísimo tiempo, cuando muchos seres humanos longevos ya han muerto hace muchísimo tiempo, como por ejemplo, Matusalén.  Ahora, Juan no dice que el que peca es un diablo, sino más bien, es del diablo. Esto es muy interesante, pues indica que el pecador le pertenece a otra persona a la cual sirve y hasta adora, conciente o inconscientemente. Sin embargo, si una persona opta por no pecar para vivir como Dios manda, ésta le pertenece a Dios. Por eso Juan dice: “Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno” (1 Juan  5: 19).    

Como se puede ver, Juan habla que la mayoría de la gente es del diablo, y una minoría de ella es de Dios. Uno le puede pertenecer al diablo o bien a Dios. Todo depende de si practicamos el pecado o no. Si el diablo no existe, entonces el pecador en realidad no le pertenece a nadie, pues el diablo sería simplemente un sinónimo del mal, o una personificación del pecado como algo contrario al bien. Y también tendríamos que concluir que el hombre justo no le pertenecería a un buen Dios, pues Éste sería simplemente un sinónimo del bien, o una personificación de la justicia y de la rectitud.

El Diablo Incógnito

Barnhouse afirma que la estratagema más inteligente del Diablo es hacer creer que él no existe (‘La Guerra Invisible’). El Diablo busca que las hombres nieguen su existencia, y de ese modo hacerles creer que el principal enemigo de ellos es el hombre mismo. Esto sería peligroso de existir verdaderamente un ángel caído poderoso y sutil. Por su parte, el teólogo D. Zähringer bien ha dicho: “…el primero y mayor ardid del demonio consiste en negarse a si mismo. Donde su duda de su existencia o se niega ésta, se le ofrecen los mejores presupuestos para una acción eficaz.

 Sin duda, Satanás se esconde detrás de la música ‘Rock’ con sus mensajes subliminales que incitan al suicidio, al crimen, a la infidelidad, al satanismo, etc. También está detrás de las religiones falsas que endiosan al ser humano y niegan su necesidad de redención. También está detrás del arte, en especial de las pinturas, el cine, etc. En cuanto a las filosofías, éstas están saturadas de materialismo y ateísmo. Millones han sido seducidos por los “grandes intelectuales” de la ciencia, y de las corrientes filosóficas de este siglo. Pablo habló de filosofías demoníacas que engañan a los incautos. Y finalmente, el diablo se esconde detrás de las apariciones fantasmales y fenomenales ( en la forma de ángeles, vírgenes, extraterrestres, etc) trayendo mensajes supuestamente de Dios o de entidades superiores de otras dimensiones. Estas son sus palabras: “Pero el espíritu dice que en los postreros tiempos algunos apostarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios (1 Timoteo 4: 1).                                        

Satanás el Diablo: ¿Personificación del mal?

Hay una corriente moderna de teólogos católicos y protestantes que niega la existencia de un diablo personal cósmico y espiritual. Tales exegetas bíblicos sostienen que la creencia en ángeles caídos o también llamados “demonios”, es un mito medieval y de origen pagano. Para el teólogo R. Bultmann, las figuras cósmicas como ángeles o demonios, no les compete una realidad, pues las considera unas figuras míticas. Para Bultmann el pecado es puramente un asunto del hombre. Cuando la Biblia, dice él, habla de “la esclavitud bajo el pecado” (Juan 8:34) quiere decir “esclavitud bajo el diablo” (1 Juan 3:8). Para él, el pecado y el diablo son sinónimos. Es decir, cuando uno peca, uno se convierte en diablo. El diablo para Bultmann es nuestro pecado, o nuestra desobediencia a Dios.

Para el teólogo católico Herbert Haag, el diablo es la personificación del mal. Él escribe: Satanás es la personificación del mal, del pecado. En todos los pasajes del Nuevo Testamento en los que aparece el nombre de Satanás o del diablo, podemos tranquilamente cambiar esos términos por ‘el pecado’ o por ‘el mal’… La misma función queda resuelta en el vocabulario de Juan con el término ‘mundo’ (Juan 15: 18i;  17: 14). El Nuevo Testamento utiliza, en fin, alternativamente y con el mismo significado los términos Satanás, diablo, mundo, pecado, mal.

Pero el razonamiento de Bultmann, de Haag, y de muchos de sus seguidores es peligroso, ya que de igual forma podríamos comparar, por ejemplo, Lucas 13:18 con Lucas 7:31, y llegaríamos a una conclusión erradísima por cierto. Veamos lo que nos dicen estos dos textos lucanos:

“Y dijo el Señor: ¿A qué, pues, compararé los hombres de esta generación, y a qué son semejantes?” (Lucas7:31)

Y dijo: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé?”  (Lucas 13:18).

Entonces, si razonamos como lo hacen Bultmann y Haag, tendríamos que concluir que ‘el reino de Dios’, y ‘los hombres de esta generación’ son expresiones equivalentes. Pero: ¿Podría alguien creer que el reino de Dios esté compuesto por los hombres incrédulos de este mundo? Imposible!

También podemos hacer ese mismo artificio con Santiago 4:7 y 1 Pedro 2:13. Veamos lo que dicen estos dos textos:

Santiago 4:7: “Someteos, pues, a Dios…”

1 Pedro 2:13: “Someteos… al rey como a superior.”

Al comparar estos dos textos: ¿Sería lógico concluir que “someterse a Dios” es equivalente a “someterse al rey de una institución humana”?¿Era el rey humano Herodes—Dios?¿Es Dios una “institución humana”? Imposible.

Comparemos ahora Romanos 16:16 con 1 Timoteo 3:15 para ver qué resulta:

“…las iglesias de Cristo os saludan” (Romanos 16:16).

“ .. la iglesia del Dios viviente” (1 Timoteo 3:15)

Si comparamos ambos pasajes llegaríamos a la conclusión de que Cristo es el Dios viviente. Pero esta conclusión contradeciría lo dicho por Jesús en Juan 17:3 en el sentido que sólo el Padre es el único Dios verdadero y vivo.

Por su parte, P. Schoonenberg  no nos habla de poderes personales, sino de poderes “personalizados” del pecado y de la muerte. Schoonenberg usa como sinónimos la “esclavitud del pecado” y “esclavitud del diablo” como lo planteó Bultmann.  De modo que hay una corriente de teólogos cristianos que niegan la existencia de poderes personales espirituales, los cuales, nunca fueron negados por la iglesia en los primeros tres siglos de la Era Cristiana. Incluso en el Edad Media se intensificó dicha creencia aunque mucho de ella fue distorsionada y mitificada con ideas paganas.                                                    

No obstante, la gran mayoría de creyentes católicos y protestantes cree en la existencia del diablo como una figura supramundana, cósmica, angélica, y maléfica. Entre los teólogos que son los grandes exponentes de un diablo personal están Karl Barth, Paul Althaus, Emil Brunner, Otto Weber, Hans Kung, D. Zähringer, Conrado Balducci, A. Winklhofer, J. Burton Brown, y muchos otros de renombre.                                                                      

El problema de personalizar o personificar al diablo es que con igual criterio podemos personificar la ‘justicia’ con el término ‘Dios’. Podríamos decir, por citar un ejemplo, que ser “siervos de Dios” (Santiago 1: 1) es lo mismo que decir “siervos de la justicia” (Romanos 6: 18).  Es decir, podríamos concluir que Dios es la personificación de la justicia y no necesariamente una Persona Divina Todopoderosa y Eterna. No obstante, Haag, Schoonenberg, y Bultmann se escandalizarían con esta lógica conclusión, pues ellos jamás pretendieron negar la existencia de un Dios personal y Todopoderoso en sus escritos.    

Por otro lado, los proponentes de la personificación del mal sostienen que pueden haber muchos ‘Satanases’, y muchos ‘diablos’ humanos. Por ejemplo, Herbert Haag recurre a 1 Samuel 29: 4 para demostrar que el rey filisteo Aquis, al querer llevar a la guerra al rey David, se convirtió en adversario (Satán) de él en la batalla. Para Haag, y no le restamos razón, todo individuo que se oponga a Dios es adversario (Satán) de él. Además, Haag recurre a 1 Reyes 11: 14, 23, 25 para demostrar que el mensajero de Jehová se convirtió en Satán cuando estorbó el paso a Balaam. Y también es cierto que en el Nuevo Testamento, tanto Judas Iscariote, como Simón Pedro, son llamados ‘diablo’ y ‘Satanás’ respectivamente (Ver Juan 6: 70 y Mateo 16: 23). El hecho de que hombres hayan fungido de ‘Satanes’ o de ‘diablos’ no quiere decir que no exista un diablo mayor y espiritual que actúa adversamente a los dictados de Dios, pues también hubo hombres santos que fungieron de ‘Dios’, como Moisés (Éxodo 7: 1), los jueces de Israel (Juan 10: 34), e incluso Jesucristo (Juan 1: 1), y sin embargo, este hecho no anula la existencia de un Dios Todopoderoso, Espiritual, Justo y Eterno.

El teólogo y exegeta bíblico Settimio Cipriani dice de Herbert Haag, lo siguiente: “En conjunto, queda como un intento bastante infantil el realizado en los últimos tiempos por el profesor Herbert Haag, de la Universidad de Tubinga que intituló su libro muy significativamente ‘ABSCHIED VOM TEUFEL’ (‘DESPEDIDA DEL DIABLO’). Nunca se le podrá dar un adiós al diablo, aunque fuera cierta la hipótesis sugerida aquí por el autor, es decir, que Satanás sería la personificación del mal, que sería así dramatizado y corporalizado ante el hombre. He aquí, en efecto, cómo se expresa él como conclusión de sus quizás demasiado rápidas reflexiones exegéticas: ‘Para nosotros, pues, se trata no sólo de preguntarnos si la Sagrada Escritura utiliza la palabra Satanás, diablo, espíritus malos, sino más bien preguntarnos lo que ella quiere decir con esa terminología. El problema del diablo, sigue diciendo Cipriani, “no se resuelve ni simplemente negándolo, porque no encontraría lugar en las categorías científicas de nuestro tiempo, ni reduciéndolo de problema teológico a problema puramente filosófico, y más exactamente antropológico: es decir, la experiencia del mal que hacen los hombres y el porqué del mal en su corazón y en su vida, como efectivamente nos parece haya hecho el profesor Haag y después de él también otros estudiosos católicos (12).        

Judas El Diablo

 En Juan 6: 70, 71, Jesús dice a sus discípulos: “¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo? Hablaba de Judas Iscariote, hijo de Simón; porque éste era el que le iba a entregar, y era uno de los doce”. En esta cita reconocemos claramente que Judas se convirtió en un diablo (adversario) de Cristo. No obstante, Juan admite que otro diablo indujo a Judas a convertirse en un diablo. En Juan 13: 2 encontramos esta sorprendente afirmación con respecto a la caída de Judas: “Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que le entregase”. Si el Judas-diablo era una persona, entonces el otro diablo que sedujo a Judas a traicionar a Jesús tuvo que ser otra persona. Pero fue esa otra persona: ¿Humana o espiritual? No lo sabemos por el contexto, pero sí por otras citas bíblicas. En primer término, ¿quién podría ser el más interesado en deshacerse de Jesús? ¿Pilato?¿El sumo sacerdote Caifás? ¿U otro hombre en el poder citado en el Nuevo Testamento? No parece posible, ya que el mal proceder de Judas no se inició con el trato que realizó con las autoridades que odiaban a Jesús, sino en el momento en que él se propuso dirigirse hacia los detractores de Jesús.  Si aceptamos la persona del ángel caído Satanás, éste sería el más interesado en deshacerse de Jesús. Y la razón sería  la envidia y el odio que siente éste por Jesús porque finalmente tendrá el dominio del mundo en la Era venidera de justicia, y quien, además, lo derrocará, y lo destruirá en el “lago de fuego” junto con sus demonios. El ángel caído Satanás sabe muy bien sobre la sentencia de Dios registrada en Génesis 3:15, y está muy airado por ello y porque le queda poco tiempo en libertad y con vida (1 Pedro 5: 8). Desde Génesis hasta el Apocalipsis, el destino fatal de la persona del diablo y sus demonios está bien definido (aniquilación total de esos malos espíritus). 

El Pedro Satanás                                

Tenemos el caso del Pedro “satánico” o el Pedro “diabólico” como se registra en Mateo 16: 23. Aquí Jesús mismo también se dirige a otro de sus discípulos con el duro adjetivo o nombre “Satanás”: “Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás; me eres tropiezo…”.  Es obvio que Pedro estaba obstaculizando el camino de la redención de Jesús. Sin querer se estaba convirtiendo en un adversario del Señor. Pero en Lucas 22:31 Jesús mismo habla que otro Satanás ha pedido “zarandear” a Pedro con sus pruebas duras. Dice el texto así: “Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte…” Entonces es evidente que Cristo sabía que otro ser había pedido (probablemente a Dios mismo) por Pedro a fin de probarlo como lo había hecho probablemente mucho antes con Job.  Si Satanás fue el sumo sacerdote, ¿a quién le pidió permiso para zarandear a Pedro? El Nuevo Testamento no registra nada en se sentido, es decir, que el sumo sacerdote, o alguna otra autoridad no cristiana, haya pedido permiso a alguien para probar a Pedro con pruebas. Así como un ángel caído pidió a Dios por Pedro para probarlo duramente, a su vez Cristo pidió, rogando a Dios mismo, para que le de fuerzas y fe a Pedro para que pueda resistir en el día malo. Cristo Abogó por Pedro ante Su Padre como fiel Mediador y Defensor de su discípulo.

Un Singular Diablo

Si bien es cierto que los hombres pueden ser diablos como de hecho se señala en la Biblia, también es cierto que la Biblia habla de un singular y enigmático “Satanás el Diablo, la serpiente antigua”. Veamos algunos ejemplos:

1.-  “Fue…para ser tentado por el diablo.” (Mateo 4:1).

2.-  “Al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles” (Mateo 25:41).

3.-  “El enemigo que la sembró es el diablo” (Mateo 13:39).

4.-  “Vosotros sois de vuestro padre el diablo” (Juan 8:44).

5.-  “El diablo ya había puesto en el corazón de Judas” (Juan 13:2).

6.-  “Sanando a…los oprimidos por el diablo” (Hechos 10:38).

7.-  “Hijo del diablo, enemigo de toda justicia” (Hechos 13:10).

8.-  “Ni deis lugar al diablo” (Efesios 4:27).

9.-  “Estar firmes contra las asechanzas del diablo” (Efesios 6:11).

10.-“No sea…caiga en la condenación del diablo” (1 Timoteo 3:6).

11.- “Escapen del lazo del diablo” (2 Timoteo 2:26).

12.- “Que tenía el imperio de la muerte…al diablo” (Hebreos 2:14).

13.- “Resistid al diablo y huirá de vosotros” (Santiago 4:7).

14.- “El diablo, como león rugiente” (1 Pedro 5:8).

15.- “El que practica el pecado es del diablo” (1 Juan 3:8).

16.- “El Arcángel Miguel contendía con el diablo” (Judas 9).

17.- “El diablo… fue lanzado al lago de fuego” (Apocalipsis 20:10).

Es interesante lo que se dice del diablo en Santiago 4:7 (“Resistid al diablo y huirá de vosotros”), pues este diablo no puede referirse a ningún hombre con o sin poder. Y hay dos motivos: Primero, porque resulta difícil creer que la comunidad cristiana pudiese vencer o hacer huir a alguna autoridad impía, como por ejemplo, a Nerón, Tiberio, Calígula, Herodes, etc, y a sus fuerzas, en el caso de que estos “diablos” los persiguiesen cruelmente. ¿Cómo podría hacer huir a un ejército romano poderoso aquella iglesia perseguida y sufriente que tenía que estar agazapada o escondida y sin contar con armas de ningún tipo? Segundo, Cristo manda a no resistir a los hombres impíos, es decir, a no atacarlos violentamente. Sus palabras son claras: “Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiere en la mejilla derecha, vuélvele también la otra.” (Mateo 5:39). ¿Cómo entonces armonizar Mateo 5:39 con Santiago 4:7? Es sencillo. Jesús habla en Mateo 5:39 de hombres malos que nos persiguen y nos golpean, y a quienes podemos ver cara a cara. En cambio, Santiago está hablando de un diablo singular, espiritual y cósmico, al cual se le puede hacer huir sólo con la ayuda de nuestro Señor Jesucristo. La Biblia da sobrado testimonio de cómo los espíritus diabólicos temblaban al ver a Jesús. Hemos visto que en el nombre del Señor los demonios cósmicos huyen, literalmente hablando (Lucas 9:49; Hechos 4:12; Romanos 10:13; Mateo 7:22). De modo que podemos decir que el diablo de Santiago no es una persona humana sino cósmica y espiritual, sin lugar a dudas.

El otro pasaje que evidencia a un diablo no humano es Efesios 4:27 (“No deis lugar al diablo”). Sería  absurdo pensar que Pablo se estuviese refiriendo a alguna autoridad humana impía del momento con este nombre: “Diablo”, cuando los cristianos siempre eran acusados falsamente y “daban lugar” a ser perseguidos sin piedad durante los tres primeros siglos de la Era Cristiana. Los cristianos se oponían a la adoración del césar de turno y a participar de las prácticas mundanas. Esto era suficiente motivo para su persecución—Era inevitable! Por eso, parecería irónico que Pablo se estuviese refiriendo a aquellos impíos gobernantes como “el Diablo” en una época en que sin motivo alguno los creyentes eran perseguidos y asesinados sin piedad. Siempre había un motivo para perseguir a un cristiano en los primeros siglos del cristianismo. De modo que Pablo tuvo que referirse a otro tipo de diablo, a uno que está al asecho para atacar a los creyentes y en todas las épocas. Pablo no sólo escribió ese versículo para los cristianos de su época, sino para todos los cristianos, incluso para nosotros, que no sufrimos la persecución que sufrieron los creyentes de los primeros siglos. Hoy día no tenemos a un gobernante humano impío que nos persiga como un diablo feroz, pero no obstante, ese texto tiene plena vigencia para nosotros hoy. Y es que tenemos a un enemigo invisible, cósmico, espiritual, que nos asecha diariamente. Este ser es maléfico, astuto, pervertido, maquiavélico, invisible, poderoso, asesino, mentiroso, calumniador, etc. A éste ser le podemos dar cabida si bajamos la guardia. Es como una enfermedad que se desarrolla en nosotros cuando bajan las defensas de nuestros cuerpos. Por ejemplo, un hombre puede dar lugar al diablo si éste, siendo ex alcohólico, va con un bebedor a una cantina para conversar.  Uno puede dar lugar al diablo, si ve películas violentas, o pervertidas. Uno puede dar lugar al diablo si nos asociamos con gente viciosa. El enemigo cósmico aprovechará la ocasión para sugerirnos o impelernos a hacer cosas que nunca hubiésemos hecho en otras circunstancias.

El otro pasaje que nos lleva a pensar que hay un singular diablo que mueve los hilos de sus marionetas demoníacas es Mateo 25:41 (“Al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles”). Si hay muchos diablos: ¿Por qué aquí se habla de un solo diablo que es arrojado al “fuego eterno” con sus ángeles?¿No deberían ser arrojados allí todos los diablos, y no tan sólo uno, con sus ángeles? Aquí hay un castigo extremo, capital, definitivo para alguien llamado “El diablo”. Pero sin duda aquí no se refiere a ningún humano, sino a algún ser extremadamente impío, maléfico, cruel, abominable, etc. Debe ser un líder, cabecilla, estratega, “el cerebro” de las acciones impías en la tierra y el cosmos. No es un Hitler, ni un Napoleón, ni un Calígula, ni un Herodes, ni un Atila, ni un Stalin, etc; aunque tiene rasgos de todos ellos en su ser. Definitivamente es alguien que merece estar en el “fuego eterno”, y con él, sus servidores angélicos y humanos.

Algunas Citas del N.T donde Aparece un Singular “Satanás

1.-  “Estuvo allí…días, y era tentado por Satanás” (Marcos 1:13).

2.-  “Viene Satanás, y quita la Palabra que se sembró” (Marcos 4:15).

3.-  “Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo” (Lucas 10:18).

4.-  “Si…Satanás está dividida contra sí mismo” (Lucas 11:18).

5.-  “Esta hija…que Satanás había atado” (Lucas 13:16).

6.-  “Entró Satanás en Judas” (Lucas 22:3).

7.-  “Satanás os ha pedido para zarandearos” (Lucas 22:31).

8.-  “Por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses” (Hechos 5:3).

9.-  “Y de la potestad de Satanás a Dios” (Hechos 26:18).

10.-“El Dios de paz aplastará…a Satanás” (Romanos 16:20).

11.- “Sea entregado a Satanás para destrucción” (1 Corintios 5:5).

12.- “Juntaros en uno, para que no os tiente Satanás” (1 Corintios 7:5).

13.- “Que Satanás no gane ventaja alguna sobre vosotros” (2 Corintios 2:11).

14.- “El mismo Satanás se disfraza como ángel de luz” (2 Corintios 11:14).

15.- “Un mensajero de Satanás que me abofetee” (2 Corintios 12:7).

16.-  “quisimos ir…pero Satanás nos estorbó” (1 Tesalonicenses 2: 18).

17.- “A quienes entregué a Satanás para que no aprendan a blasfemar” (1 Timoteo 1:20).

18.- “Algunos se han apartado en pos de Satanás” (1 Timoteo 5:15).

19.- “Sinagoga de Satanás” (Apocalipsis 2:9).

20.- “Donde está el trono de Satanás” (Apocalipsis 2:13).

21.- “No han conocido…las profundidades de Satanás” (Apocalipsis 2:24).

22.- “la serpiente…que se llama diablo y Satanás” ( Apocalipsis 12:9).

23.- “prendió al…Satanás, y lo ató por mil años” (Apocalipsis 20:2).

24.- “Los mil años se cumplan, Satanás será suelto” (Apocalipsis 20:7).

En los textos #11 y #17, enumerados arriba, Pablo dice que había entregado a Satanás a creyentes que habían blasfemado y fornicado. Pero: ¿Se estaba refiriendo Pablo a alguna autoridad civil o militar del imperio por el nombre de “Satanás”? Si la respuesta fuera afirmativa, ¿pensaremos, entonces, que Pablo estaba denunciando y entregando a sus hermanos en la fe por faltas morales que debían ellos— en privado— dilucidar? Imagínese, por un instante, qué insensato hubiese sido que Pablo hubiese entregado a las autoridades civiles anticristianas, a cristianos infieles. Este desatino de Pablo les hubiera dado más motivos a sus detractores para perseguir a los cristianos, acusándolos de inmorales, deshonestos, e impíos. Esto hubiese ido en contra de los mismos cristianos, y ellos mismos hubieran sido objeto de justificadas acusaciones y persecuciones feroces. Ahora bien, el contexto del texto # 11 parece indicar que aquel fornicario había sido disciplinado por Pablo y finalmente expulsado de la grey. Esto significaría que dicho pecador pasaría, del reino de la luz, al reino de las tinieblas, cuyo padre y dios es Satanás, el ángel caído (ver el verso 2). Lo mismo les ocurrió a Himeneo y Alejandro del texto # 17.

El Satanás del libro de Job

En el libro de Job encontramos la figura de Satanás que aparece como una persona enigmática, seductora, acusadora, y aun, celosa. Mucho se ha discutido sobre este Satanás que se acerca a Dios para cuestionar la fidelidad del fiel Job. Veamos lo que dice Job capítulo 1: “Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales también vino Satanás. Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y andar por ella. Y Jehová dijo a Satanás: ¿no has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: acaso teme Job a Dios de balde? ¿no le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová (Job 1: 6-12). 

Los que creen que este Satanás del libro de Job no es otro que un siervo humano de Dios que pone en tela de juicio la integridad de Job, se encuentran con ciertos problemas. En primer término, no es seguro que este Satanás sea un hijo de Dios necesariamente. Lo que dice el texto es que entre los hijos de Dios que vinieron a entrevistarse con Dios estaba también Satanás. Por ejemplo, yo puedo decir que en la reunión de los obreros de la empresa estaba también el abogado de la compañía. Esto no significa que el abogado sea otro obrero de la empresa, ¿no es verdad? Segundo punto, aquí tenemos a un Satanás velocísimo que se da el lujo de andar por toda la tierra en un tiempo en que ni siquiera se conocía la rueda. Los hombres de aquellos remotos tiempos de seguro demorarían una eternidad para poder recorrer toda la tierra de arriba para abajo, cruzando ríos, mares, desiertos, montañas;  soportando el calor, el frío, el cansancio, la falta de comida y agua; sorteando las fieras salvajes, las tribus paganas, etc, etc. Pero nuevamente aquí hay una persona llamada “Satanás” que no tenía problema alguno para movilizarse permanentemente por el planeta tierra unos tres mil años atrás, y probablemente tampoco lo tenga en estos días.

Por otro lado, este Satanás no parece ser un buen y fiel servidor del Señor, y pareciera que tampoco estaba en buenas relaciones con Él. En Job 2: 3 Dios dice algo contra Satanás que lo coloca como un ser despiadado y maligno: “…tú (Satanás) me incitaste contra él (Job) para que lo arruinara sin causa”. De aquí se desprende que este Satanás es alguien funesto, que incita a la adversidad y a la ruina de las personas sin motivo alguno. Este es un ser calumniador, envidioso, altanero, desafiante, mentiroso,  provocador, y acusador. Y esto es precisamente lo que dice la Biblia de Satanás, el gran señalador y acusador de los hombres. Dice Apocalipsis 12: 10: “…porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche”. Esto concuerda con la historia de Job perfectamente, y con la de Josué en Zacarías 3. No obstante, este arrojamiento se realizará cuando Cristo esté por reinar en el mundo por mil años, es decir, cuando vuelva por segunda vez.

Se dice que “delante de Jehová” no significa necesariamente estar presente frente a Dios en el cielo. Se sostiene que Josué y los ancianos de las tribus de Israel en Siquem, “se presentaron delante de Jehová” (Josué 24: 1). Aún después, Samuel  a su turno le dijo a Israel: “Preséntense ustedes delante del Señor…” (1 Samuel 10: 19): Igual se nos dice que María, la madre de Jesús, poco después del nacimiento de su hijo, vino al templo de Jerusalén “Para presentarlo al Señor…” (Lucas 2: 22-24). Todos estos ejemplos son usados por los no creyentes del diablo para sostener que hombres pueden presentarse ante Dios en la tierra, sin moverse de ella, o sin necesidad de “volar” al cielo. No obstante, en ninguno de estos casos, ni en otros que puedan existir, encontramos a un Satanás que mantiene un diálogo fluido y directo (sin necesidad de un mediador) con el mismo Dios Eterno. No hay nada en el contexto, ni en todo el libro de Job, que nos pueda sugerir que este Satanás hablaba con un ángel de Dios. En realidad todo parece indicar que Satanás hablaba con Dios mismo. Aquí hay un personaje osado, medio intrigante, celoso, y envidioso de la prosperidad de un hombre de la tierra.

Es verdad que Moisés, como un escogido de Dios, habló con Dios en muchas ocasiones. No obstante, sabemos que sus diálogos fueron con los ángeles de Dios que venían en su nombre. Por ejemplo, cuando habló con “Dios” en la zarza ardiente, en realidad está demostrado, por la misma Biblia, que Moisés habló con los mensajeros angélicos de Jehová que venían en su nombre. Además, jamás se le llamó con el nombre ‘Satanás’ a Moisés, ni siquiera cuando rompió las tablas de la ley. Por otro lado, la única ocasión que parece que Dios se dirigió a un hombre personalmente fue en el Paraíso, inmediatamente después de la desobediencia de Adán y Eva. Después el hombre necesitaría de un mediador para llegar al trono de la gracia, pues el pecado rompió la relación hombre-Dios.

A los israelitas, inclusive, no les era permitido entrar al “santísimo” (la morada de Dios), sino sólo al sumo sacerdote de Dios. Éste ofrecía sacrificios a Dios por los pecados del pueblo y podía ingresar al santísimo una vez al año (Hebreos 9: 25). Aun hoy Jesús es el único Mediador entre los hombres y Dios, ya que ninguno puede prescindir de Cristo como tal (Hebreos 9: 24). Nótese que este texto de Hebreos 9: 24 prueba que ningún hombre puede presentarse directamente ante Dios, sino sólo el único Mediador, Jesucristo. Él sólo se presenta por nosotros ante el Dios y Padre celestial. Esta imposibilidad de estar “frente a Dios”, cara a cara, fue siempre así desde que el pecado reinó en el mundo. ¿Cómo, entonces, suponer que este Satanás era un hombre que se presentó ante Dios y que pudo mantener un diálogo fluido y directo con Él, cuando a nadie en la tierra se le ha permitido eso, salvo al Hijo de Dios y a los buenos espíritus angélicos? 

Satanás en el libro de Zacarías

En el libro de Zacarías 3: 1-7 encontramos nuevamente la figura de Satanás. Dice el texto: “Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle. Y dijo Jehová a Satanás, Jehová te reprenda, oh Satanás…”.  Sobre este Satanás se ha especulado mucho, y hay quienes creen que era alguno de los principales samaritanos que se oponía a la construcción del templo. Pero si esa interpretación es verdad, ¿por qué no se dice claramente eso en el contexto?¿Por qué tanto misterio? ¿No hubiera sido mejor que se dijera claramente que un líder o líderes samaritanos se oponían como adversarios (Satanases) ante el sumo sacerdote? Pero aquí aparece un Satanás que no requiere mayor presentación, pues es harto conocido desde tiempos anteriores, desde la creación, en la historia de Job, en la vida de David, y ahora, en la de Josué.  Por tanto, decir que este Satanás de Zacarías simboliza a una secta llamada de los samaritanos, es forzar el sentido del texto. Definitivamente el contexto de Zacarías no nos dice nada de que los samaritanos eran, en su conjunto, el Satanás de Josué.

Jesús Confronta las Tentaciones de Satanás

En Mateo 4 tenemos el registro de la tentación Satánica contra Jesús, la cual se produjo mientras Jesús ayunaba por 40 días. Dice así el relato: “Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo e Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. Él respondió y dijo: Escrito está; No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Entonces el diablo lo llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca e ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.. El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.” (Mateo 4:1-11).

Mucho se ha discutido sobre este incidente de Jesús, de si es una historia literal o simbólica. Se ha dicho que ésta fue una tentación personal de Jesús, sin la verdadera intervención de un tentador cósmico o supramundano. Se ha dicho que esta tentación de Jesús provino de su mismo ser, de su propia inclinación humana al mal y al pecado. Se ha afirmado que él mismo sintió deseos de adelantar su reino mundial, tomando el control inmediato del mundo. Se ha sostenido que él sintió el deseo (se sintió tentado) de probarse a si mismo para comprobar si él era verdaderamente el Hijo de Dios, y si Dios era capaz de intervenir por él. Además, se sostiene que Jesús, por sí mismo, y por su sola voluntad, se fue a la santa ciudad y se paró en el pináculo del templo para probarse. Pero si esto es verdad: ¿Acaso no hubiera sido más fácil, y más directo, por parte de Mateo, que dijera que Cristo se sintió tentado para ser rey del reino de este mundo y hacerse el soberano de esta era, y que quiso, por un instante, tentar a Dios para ver si verdaderamente lo protegería, y así confirmar su filiación divina?¿por qué usar a una tercera persona (el diablo) para decir lo mismo en forma oculta? O, ¿Es que el diablo en verdad sí existe como un tentador personal y cósmico?

Si los malos deseos, o las perversas inclinaciones salen de nuestro interior o de nuestro “corazón”: ¿Por qué dice Mateo que el diablo vinoy no más bien— que el diablo salió de Jesús? Aquí hay un diablo cósmico, que no reside en uno, pero que puede eventualmente “entrar” en uno a través de las obsesiones (en la mente) y las posesiones ( en el cuerpo).

Notemos, además, que al ver Jesús los reinos de este mundo, el diablo no le dijo: “Todo esto es tuyo, sólo tienes que tomarlo”, sino más bien: “Todo esto te daré si postrado me adoras”. Aquí hay uno que ya tenía la posesión del mundo, y que se lo ofrece a Jesús. Pero la condición es que Jesús se rinda al amo y señor de los reinos de este mundo malo. Jesús no podía ser el amo del mundo malo sin condiciones. Él tenía que rendirse y adorar al diablo.

Nuestra Lucha no es Contra “Carne y Sangre

El apóstol Pablo fue claro al afirmar que nuestra lucha no es contra los adversarios o “satanases” de este mundo de carne y huesos, o los oponentes humanos de Jesucristo; sino contra los enemigos o adversarios espirituales que se mueven constantemente en los “lugares celestiales” (no en el “corazón” del hombre). En Efesios 6:12 leemos: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernantes de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales en las regiones celestes”. Notemos que Pablo dice que nuestra verdadera lucha no es contra los adversarios humanos que nos persiguen o nos quieren matar, sino más bien contra las huestes espirituales en las regiones celestes. Pablo sin duda creía en adversarios maléficos y espirituales de diferentes rangos en los lugares supramundanos o “atmosféricos”. Este pasaje contradice la hipótesis que Satanás y el diablo son dos palabras para personificar el mal. Los deseos malos no son espíritus, son inclinaciones torcidas del carácter que pueden conducirnos a la violación de las leyes divinas. Pero los malos espíritus pueden inducir a los malos deseos a través de sugestiones, obsesiones, posesiones, etc.

Por su parte, el apóstol Pedro coincide con Pablo, cuando al escribir su Primera Epístola, dice: “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 Pedro 5:8). Aquí Pedro habla de un enemigo cósmico que da vueltas por la tierra buscando a quien devorar. Esto nos hace recordar al Satanás de Job, quien venía de la tierra, movilizándose alrededor de ella para luego acusar a Job. Aquí tampoco no hay evidencia contextual alguna de que se esté hablando de un diablo humano en el poder, es decir, de un perseguidor del Imperio Romano o de una autoridad Judía.  Además, los humanos nos pueden devorar en esta vida, pero no en la futura. Es decir, nos pueden matar el cuerpo, mas no el alma. En cambio, este diablo si tiene la facultad de devorarnos y destruirnos para siempre si caemos en sus garras. Por causa de ese maléfico espíritu cósmico podemos perder alma y cuerpo en el infierno (Véase Mateo 10:28).

Recordemos siempre que los enemigos que no podemos ver y tocar resultan más difíciles de combatir, pues operan sigilosamente y de sorpresa. No obstante, Jesús ha venido para desenmascarar al Diablo, revelando los estratagemas que éste, y sus demonios, usan contra nosotros (1 Juan 3:8; 2 Corintios 2:11).

Satanás: Imitador de Dios    

Satanás es un gran imitador de Dios. Desde un comienzo quiso ser como Dios (Isaías 14: 13, 14; 2 Corintios 4: 4) y recibir así, la adoración del mundo entero (1 Juan 5: 19), y de los ángeles. Él reina en esta era maligna, y recibe el servicio de millones de hombres (Mateo 4: 8, 9; 1 Juan 5: 19). También él inspira sus “libros sagrados” de religiones falsas, y filosofías contrarias a las de Dios. Durante el régimen diabólico de Hitler, Satanás usó a este líder nazista y racista en contra del pueblo de Dios, y le hizo creer que tendría un reino milenario. Por cierto que Satanás estaba detrás del trono y pretendió oprimir al mundo por mil años con su falso Mesías. Una burda imitación del reinado milenario de Cristo. Dios le prometió a Su Hijo el gobierno del mundo venidero (Daniel 7: 13, ,14), y así también lo hizo el diablo, ofreciéndole su mundo y sus reinos a Jesús en la tentación en el desierto (Mateo 4: 8, 9).

El Diablo también quiere tener su propia iglesia—la Iglesia de Satanás. Sí, hoy en día Satanás es adorado con sacrificios de animales y de humanos. Él tiene su propia Biblia, sus propios mandamientos, sus propios rituales, y sus propias recompensas. Sus mandamientos principales son el odio y las prácticas carnales (sexo, drogas, alcohol, asesinatos, brujería, idolatría, etc).

A Satanás le gusta hacer milagros y maravillas (2 Tesalonicenses 2: 9), como manifestarse en la forma de un ángel de luz y de verdad (2 Corintios 4: 4). También puede hacer bajar fuego del cielo, imitando a lo que Dios hizo a favor y en presencia del profeta Elías (comparar 2  Reyes 1: 10, y Apocalipsis 13: 12, 13). Igualmente puede materializarse como una virgen bendita, y hasta tomar la forma de Cristo. También es capaz de predecir con alguna precisión algo del futuro usando psíquicos y profetas, y hasta curar enfermedades con la imposición de manos por parte de “curanderos” y “médicos psíquicos”.

 Y finalmente, el diablo imita el advenimiento de Cristo enviando a un “inicuo” (el Anticristo final) para que engañe a los hombres con maravillas y portentos, aunque será destruido por la verdadera presencia de Jesucristo en gloria (2 Tesalonicenses 2: 9, 10).                   

El Pecador Consuetudinarioes del Diablo

Satanás el diablo es presentado como un padre con hijos (Juan 8: 44), y además, si bien la Biblia habla de muchos “satanases” y muchos “diablos”, también es cierto que habla de un singular diablo que es líder de la maldad, un dios, un mentiroso, tentador, seductor, astuto, devorador, maléfico, milagrero, zarandeador, instigador, revoltoso, ladrón, arrebatador, embaucador, estorbador, mentiroso, acusador, calumniador, asesino, intrigante, soberbio, odioso, enemigo, acechador, etc. Ahora bien, según las Escrituras, hay un singular personaje en la Biblia que tiene todas estas características en él, y se le llama Satanás el diablo.

Pues bien, este Satanás busca seguidores que se le parezcan a él y para ello él moldea un carácter perverso en las personas a través de sus mentiras. Mentiras filosóficas y valores torcidos son dos caminos que usa él. También pone en el corazón sentimientos bajos y ruines de maldad. Así, él logra cautivar a los hombres con su seductora influencia. Él explota la carnalidad humana. El pinta el alcohol como algo bueno, y también el tabaco. Él promueve el sexo desenfrenado a través de la pornografía. También el promueve la infidelidad conyugal a través de las novelas baratas que bombardean a la TV todos los días. En fin, los que caen bajo su influencia maléfica se convierten en sus esclavos, de allí que Juan tiene razón al decir: “El que practica el pecado es DEL Diablo…” (1 Juan 3: 8). Nótese que Juan no está diciendo que aquel que practica el pecado es diablo o un diablo. No! Lo que dice es otra cosa diferente. Él dice que el que practica el pecado le pertenece al diablo, al singular diablo que es el padre y dios de este mundo impío. Si el diablo es un sinónimo de la maldad o de la personificación de la maldad, o es el mismo pecador: ¿por qué Juan dice que un pecador puede pertenecer al diablo?

Por otro lado, como ya dijimos antes en “Vuestro Padre: El Diablo”, uno puede ser de la entidad diabólica espiritual, llamada ‘Satanás’,  o en caso contrario, de la Entidad Divina Espiritual llamada ‘Dios’.  Si el Satanás espiritual no existe, entonces tampoco existe Dios como un Ser Todopoderoso y Espiritual.  Si uno es diablo y Satanás cuando nos oponemos a Dios, entonces uno es Dios cuando practicamos la justicia y obramos con amor y verdad.  Pero esta conclusión, ni es bíblica, ni es posible.

Aquí claramente se habla de pertenecer a alguien: A Satanás o a Dios. Ahora bien, hoy continúa la rivalidad del diablo por robarle seguidores a Dios y a Cristo. Por otro lado, Dios ha enviado a Cristo para arrebatarle al diablo pecadores cautivos bajo sus maléficas garras (Colosenses 1:13; Lucas 8:12, 2 Timoteo 2:26; Santiago 4:7; 1 Pedro 5:8; Hechos 26:18; 1 Timoteo 5:15).

 

El Diablo en los Fenómenos Parasicológicos                                                                                                                                                                                                                                   

Según el profesor Charles Richet, los fenómenos paranormales (del griego para, al lado de, más allá, por encima de, y normal), son “fenómenos extraños, psicológicos o físicos, debidos a fuerzas que parecen inteligentes o a facultades desconocidas del espíritu”. Éstos se pueden dividir en dos grupos: los subjetivos o psicológicos y los objetivos o materiales. Los primeros comprenden, básicamente, la telepatía, llamada, en general, “transmisión de pensamiento”, y la metagnomía o “videncia”, que consiste en el conocimiento, al margen de la actividad sensorial o racional normales, tanto las cosas sensibles como los acontecimientos pasados o futuros.

Los segundos pueden agrupar en 3 categorías principales: La telecinesia, la psicocinesia y la ectoplasmia. La telecinesia (del griego tele, lejos, y kinesis, movimiento) designa, de una forma científica, el movimiento de objetos realizados sin que medie contacto alguno, así como la levitación del cuerpo humano. El fenómeno típico de la telecinesia es el de la mesa, llamada “giratoria”, movida a distancia.

Con la telecinesia se halla generalmente vinculada la psicocinesia (del griego psyché, alma, y kinesis, movimiento), que se puede definir como un influjo de la acción del pensamiento sobre sistemas físicos en evolución: por ejemplo, un lanzamiento de dados.

La ectoplasmia (del griego ektós, fuera, y plasma, formación) es, al parecer, la formación paranormal, la materialización, mediante el cuerpo de un médium, de órganos aislados, rostros, animales, y seres fantasmales de aspecto humano o humanoide.

Los movimientos de objetos sin contacto, o telecinesia, fueron observados mucho antes de la aparición del espiritismo y de la metapsíquica: el fenómeno era conocido en tiempos de Tertuliano, o sea hace unos 18 siglos. Hay muchos registros de telecinesia interesantes como las de los religiosos católicos Teresa de Ávila, Bernardino Realino, Francisco Suárez, y José de Copertino. Las levitaciones de José de Copertino (1603-1663) se produjeron en Nardo, en Asís, en Osimo, en Fossombrone, en Nápoles, en Roma y en cierto número de conventos: La Grottela, el Sacro Convento, etc.

Sólo en la ciudad de Copertino hay registradas más de setenta éxtasis corporales de José. Y según la bula de canonización, “no hay santo que se compare a él”. Sus levitaciones consistían en levantamientos con movimientos de traslación. El Papa Urbano VIII fue una vez testigo del fenómeno.

Sus levitaciones eran tan frecuentes, que cuando sus hermanos de comunidad lo buscaban por el convento y no lo hallaban, el superior les decía, en son de broma: “Mirad hacia arriba, que ahí lo encontraréis.” El punto aparte es si esta fenomenología en José era de Dios o de los espíritus malignos. Recordemos que los médiumes espiritistas también levitaban por los aires y se podían trasladar en ese estado. Tenemos el caso del espiritista Mister Home, en Londres, (1868), en presencia de Lord Lindsay, de Lord Adare, y el capitán Wyrme.  Los testigos vieron cómo el médium, en levitación, entraba y salía por las ventanas del inmueble sito en el número 5 de Buckinghame Gate, en Ashley Place.

No podemos, pues, ignorar las fuerzas ocultas en este mundo malvado. Se ha sabido de niños analfabetos, que poseídos por entidades paranormales, empezaron a hablar en lenguas extrañas, como también hablaron pulcramente idiomas y lenguas conocidos (glosolalia) tales como el latín, el francés, el inglés, el alemán, etc. También se ha visto a personas levitar como los médiumes espiritistas, monjes, y aun fantasmas. También han levitado objetos como mesas, lámparas, libros, botellas, copas, etc, por manos invisibles. Los “espíritus chocarrones o traviesos (poltergeist)” en casas llamadas encantadas o embrujadas no es historia nueva. Se han reportados casas, hospitales, palacios, conventos, etc, embrujados, en donde se manifiestan fenómenos paranormales como es el caso de radios y televisores que se encienden solos, Luces que se prenden y apagan, manchas de sangre que aparecen en las paredes, voces extrañas lamentándose, objetos que vuelan y se estrellan en las paredes, golpes, agresiones físicas y psicológicas a personas que las habitan, cambios bruscos de temperatura dentro de un área de la casa sin motivo alguno, aparecidos sin cabeza, o sin pies, y así por el estilo. Y esto no es sólo de reciente data.

Se cuenta que Adrien de Montalembert, limosnero de Francisco I de Francia, anotó el caso sucedido en un convento, en 1528, donde no sólo se producían ruidos extraños, sino que los más diversos objetos eran arrojados violentamente sin mano visible alguna que los arrojara. También Cieza de León cuenta que, en 1594, cuando el cacique Pirza, en Popayán, Colombia, se convirtió al cristianismo, era molestado continuamente por piedras que caían de lo alto. No eran arrojadas por ningún ser humano, sino que caían verticalmente a tierra. Los que presenciaron la conversión del cacique contemplaron con gran asombro, cómo una copa de licor, colocada sobre una mesa, se levantaba en el aire, siendo vaciada, y vuelta a llenar al ser nuevamente dejada en el mueble. También los misioneros jesuitas en Conchinchina, en el siglo XVIII, observaron varios casos, sin encontrar explicación alguna.

Las personas poseídas suelen no sólo hablar en lenguas, sino también pueden predecir el futuro, y manifestar una fuerza descomunal pese a todos los intentos por detenerlo. También suelen odiar la religión cristiana, y el nombre de Jesús.  El exorcismo en el nombre de Jesucristo puede liberar a esas personas completamente de la posesión diabólica. Negar que existen estos extraños fenómenos es querer tapar el sol con un dedo. El sol seguirá pese a todo. Y como dice el Dr. D. Costa, S.P: “Las posesiones han venido haciéndose más raras a medida que se extendía el reino de Jesucristo, pero nunca ha cesado por completo ni entre los cristianos”.

Conclusión

Mucho se ha discutido del diablo en todas las épocas o siglos. Hoy existe una corriente de teólogos, católicos y protestantes, que se ha propuesto negar la existencia personal y cósmica del diablo, aduciendo que es un mito de las religiones paganas. No obstante, existen muchísimos teólogos renombrados que sostienen la creencia tradicional cristiana de fuerzas cósmicas que están en contra de Dios y de sus criaturas a las cuales la Biblia llama demonios, espíritus impuros, etc.

En la Biblia encontramos a humanos que fueron diablos y Satanases, como por ejemplo: Judas, Pedro, y otros. No obstante, este hecho no niega la existencia de un Satanás y Diablo mayor; como tampoco se puede negar la existencia de un Dios Todopoderoso y Espiritual, por el simple hecho de que hombres como Moisés, Samuel, Sansón hayan fungido de dios en una determinada función.

El problema de negar la existencia de un cósmico Satanás maléfico, perverso, astuto y tentador, es que motivamos a que las gentes bajen la guardia contra su accionar asolapado y agazapado. Si decimos irresponsablemente que no existe el virus de la polio, millones de padres dejarían de vacunar a sus hijos, y entonces les estaríamos exponiendo a un gran peligro. La obra maestra del diablo es, sin duda, lograr que las personas no perciban su existencia, y que la nieguen por completo.

Definitivamente la Biblia presenta a un diablo singular que sabe que el evangelio de Cristo tiene poder para salvar a los hombres de sus pecados y también de apartarlos de su maléfica influencia y dominio férreo. Satanás el diablo es un personaje perverso e impío que conoce quién es Cristo y de quien es verdaderamente Hijo. Su oposición a Cristo no es de balde, él sabe que Cristo significa su ruina eterna, su destrucción total. En Lucas 8:12 Jesús— al explicar la parábola del sembrador—dice: “Y los del camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven.  Aquí se nos presenta a un diablo o Satanás creyente, creyente en el poder del evangelio de Jesucristo, pero no se rinde a él. Es más, hace todo lo posible para que los hombres no vean la eficacia salvadora del evangelio de Cristo,  para que no se salven. Definitivamente este personaje no es un hombre incrédulo, pues el incrédulo no cree en el poder salvador del evangelio. Tiene que ser alguien que conoce quien es Cristo y del valor de su palabra. ¿Quien más que el ángel caído Satanás?

La parapsicología admite que hay fenómenos muy extraños y sobrenaturales en este mundo que no pueden ser simplemente explicados como fenómenos producidos por el mismo hombre. Hay, de hecho, fuerzas o poderes ocultos que son sutiles y peligrosos que el hombre no podría explicar sin la presencia o existencia de un diablo cósmico.                                                       

                                                          Bibliografía

1.- Brown, J.B.Satanás, La Primitiva Tradición Cristiana’, Fondo Cultura Económica, 1986, p.27

1b.- págs 27,28.

2.- Balducci, C. “El Diablo…existe y se puede reconocerlo”, Ed. Paulinas, 1991, págs.15,16.

3.- Zähringer, C. I. Demoni en A.V., Mysterium Salutis, IV, Brescia, 1970, 790.

4.- Bortone, O. (Demonio, en DES 1, pág.7; Satana, en DES II, 1679-80, Satana, Roma, 1978).

5.- Kertelge K., Diabolo, demoni, esorcismi in prospettiva biblica, en W. KASPER-K. LEHMANN, Diabolo-demoni-possesione, Brescia, 1983, pag.7)

6.-  Paytuvi, C. El Diablo. Editorial Maucci, 1961, págs 69,70.

7.- Clemente 51:1del adversario”. El NT y los autores cristianos usaban Antikeimenos como “enemigo” o “adversario”.  Véase F.X. Gokey, La Terminología para el Diablo y los Espíritus Malignos en los Padres Apostólicos (Washington, 1961, pgs 68,69; J. Quasten, Patrology, vol. 1, pp. 42-53.

8.- “Soberano de esta época”. Carta a los efesios, 17:1, 19:1; a los magnesianos, 1:2; a los romanos, 7:1).

9.-  Barnard, L. Justino Mártir: Su Vida y Pensamiento (Cambridge, 1967, pág. 107).

10.- Papini, G. El Diablo, EMECÉ editores, 1954, pags 75,76.

11.- Brown, J.B. Satanás, La primitiva tradición cristiana, pág. 40.

12.- Cipriani, S. Satanás en la Tradición Bíblica, texto de una conferencia dictada en Potenza, págs 1,2, 1988.

 www.elevangeliodelreino.com

 

¿ESTÁ EL DIABLO ATADO O SUELTO?

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Alan Kürschner

resistid al diablo, y huirá de vosotros “(Santiago 4:7). Uno de los puntos en este versículo que cabe destacar es que antes de que podamos tomar en serio los principios bíblicos para resistir al diablo, hay que ser consciente de que es una fuerza a tener en cuenta, de lo contrario, ¿por qué Santiago nos da esta advertencia para resistir al diablo? Este mando para resistir al diablo implica necesariamente que el diablo anda suelto. No tiene ningún sentido para resistir al diablo si él está restringido.

 Sin embargo, esto es, en cierto sentido, lo que los amilenialistas enseñan. Para sortear el sentido literal de Apocalipsis 20:1-3, los amilenialistas se ven obligados a concluir que Satanás no está atado hoy si “esto significa que no puede mover un músculo en contra de Dios” (William Cox, Amilenialismo Hoy , p. 59). Tal vez uno de los mejores partidarios conocidos del amilenialismo es el Dr. Anthony Hoekema que de acuerdo con Cox define el sentido en que Satanás está atado. Hoekema escribe:

Este [atamiento de Satanás] no implica que Satanás no pueda hacer ningún daño, mientras que está atado. Significa sólo lo que dice Juan aquí: mientras Satanás está atado no puede engañar a las naciones, a tal punto como para evitar que se enteren de la verdad de Dios (Hoekema, La Biblia y el Futuro (1982) p. 228) “.

En otras palabras, Satanás está atado en el sentido de que sólo es capaz de mantener a la gente fuera de la comprensión del evangelio. Sin embargo, el Nuevo Testamento en cada punto contradice tanto Cox y la conclusión de Hoekema. Pedro habla explícitamente sobre la actividad del diablo: ” Sed sobrios y velad; estar atentos. Porque vuestro adversario el diablo, ronda como león rugiente, buscando a quien devorar. Resístanlo “(1 Pedro 5:8-9)
Juan dice: “ Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el poder del maligno. “(1 Juan 5:19) Y Pablo dice: ” Pónganse la armadura de Dios, que puede ser capaz de oponerse a los planes del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de tinieblas de este siglo presente, contra huestes espirituales de maldad en los lugares celestiales …. En todas las circunstancias, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno; “(Efesios 6:11-12, 16)

Así que el testimonio de las diversas Escrituras demuestra que el diablo anda suelto y decidido a nuestra destrucción. Esto está en marcado contraste con la situación en la que Cristo regrese:

“Vi a un ángel que descendía del cielo, sosteniendo en su mano la llave del abismo, y una gran cadena. (2) Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años, (3) y lo arrojaron en el pozo, y lo cerró y lo selló sobre él , para que no puedan engañar más a las naciones, “(Apocalipsis 20:1-3).

Si el lenguaje tiene alguno sentido del todo, Satanás no está atado en este momento en el sentido que la teología amilenial enseña. Satanás no estaba atado y encadenado en un hoyo en la primera venida de Cristo en ningún sentido. Ciertamente, la victoria de Cristo fue ganada en la cruz, que proporciona al creyente la base para resistir al diablo. Pero sólo cuando Cristo regrese será el diablo merodeador  encadenado en un pozo sellado.