NUEVO LIBRO QUE AFIRMA QUE JESÚS NO EXISTIÓ ES DESESTIMADO POR LOS HISTORIADORES

Un nuevo libro controversial que afirma que Jesús no existió ha recibido considerable atención de los medios, pero los apologistas cristianos han rechazado su investigación como incompatibles con el peso de la erudición moderna.

En el libro, ‘Ningún Mesías manso’, el autor Michael Paulkovich dice que estudió 126 textos históricos de eruditos que vivieron durante y poco después de la vida de Jesús.

Él dice que no encontró ninguna mención de alguna persona llamada Jesús, y por lo tanto, el silencio de los eruditos apunta y testifica al hecho de que Jesús es un “personaje mítico”.

“Cuando veo esos 126 escritores, todos los cuales deberían haber oído hablar de Jesús, pero no lo hicieron… debo concluir que este ‘Jesucristo’ es un personaje mítico. ‘Jesús de Nazaret’ no era más que una leyenda urbana (o desértica), probablemente una aglomeración de varios rabinos evangélicos engañados que podrían haber existido, escribe “Paulkovich en una introducción a su libro .

“Debe quedar claro que el lector más devoto e inculcado a Jesús, el cristianismo es todo para él, y de hecho ha sido así durante siglos. Sus raíces y cimientos y rituales son tomados de los cultos antiguos:. No hay nada mágico o “inspirado por Dios”  sobre ellos, añadió.

De a cuerdo con sus investigaciones, sólo un libro contiene la única mención de Jesús, llamado Las Guerras Judías, el cual está escrito por el historiador romano Flavio Josefo (en el 95 DC), pero la mención puede haber sido agregado por el editor en una re-edición, afirma Paulkovich a Daily Mail.

El mismo escritor destaca que libros de la biblia, como los escritos por el apóstol Pablo, no se refieren a Jesús como un sujeto real, ni siquiera toma su crucifixión como cierta (aunque dicho método era común para matar personas por parte de Roma), sino como algo metafórico.

Las afirmaciones de Paulkovich han sido recogidas por los periódicos nacionales e internacionales, como el Daily Mail, pero los apologistas sostienen que su investigación es intrascendente.

Simon Edwards, RZIM orador itinerante y capellán asistente en el Centro de Oxford para la Apologética Cristiana, dice que a pesar de que muchas personas “a nivel popular” dudan de las afirmaciones del cristianismo, “muy pocos historiadores serios dudan de la existencia de Jesús y de su efecto notable en la historia humana.”

De hecho, los eruditos están de acuerdo casi unánime de que un hombre judío llamado Jesús vivió a principios del siglo I, y fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato.

“Los eruditos bíblicos Gary Habermas y Michael Licona han recopilado y analizado más de 3.400 obras y artículos académicos que se han escrito sobre los reclamos históricos que rodean la vida de Jesús desde 1975, con el fin de determinar cuáles son los hechos mínimos de la historia en que todos los historiadores serios están de acuerdo”, explica Edwards.

“Su trabajo demuestra que prácticamente todos los historiadores serios, ya sean cristianos, ateos, agnósticos, o lo que sean, reconocen los siguientes tres hechos mínimos acerca de Jesucristo: (1) que murió por crucifixión, (2) que sus discípulos genuinamente creían que Jesús resucitó de entre los muertos y se les apareció en un número de ocasiones, y (3) que la iglesia primitiva explotó en números poco después de la muerte de Jesús”.

Mientras Paulkovich descarta el cristianismo como “un culto muy menor e intrascendente fundado a finales del primer siglo”, y Jesús mismo como “nada más que leyenda oral”, Edwards sostiene que la erudición moderna no se preocupa de la existencia de Jesús, sino más bien de su resurrección.

Él señala a la “falta de una explicación naturalista convincente de estos hechos mínimos acordados de la historia”, es decir, la vida, la muerte y el ministerio de Jesús, que ha llevado a muchos académicos a “considerar seriamente la evidencia de la resurrección”.

“Por ejemplo, el profesor de Oxford Richard Swinburne en su libro ‘La resurrección de Dios Encarnado’ escribe que es 97 por ciento probable, basado en un análisis del teorema de probabilidades de Bates de los hechos acordados de la historia, que Jesucristo sí resucitó de entre los muertos “, dice Edwards.

“Incluso la revista Time, en un artículo publicado el año pasado, reconoció que este carpintero judío de Nazaret ha dejado una huella histórica más grande en el mundo que cualquier persona que haya existido jamás.”

Paulkovich puede convencer a algunos de que Jesús simboliza nada más que “un montón de engaño y fraude perpetuado a lo largo de los siglos”. Sin embargo, dice Edwards, la opinión de que Jesucristo nunca existió está “totalmente en contra del peso de la opinión científica moderna.” Cualquier cristiano alarmado por el libro de Paulkovich tendrá el consuelo de eso.

EL JESÚS HISTÓRICO DE LOS EVANGELIOS

Ingº Mario A Olcese (Apologista)

A mis 63 años de edad he escuchado por décadas argumentos tras argumentos que ponen en tela de juicio la existencia de Cristo, de Dios, y aun del mismo diablo, y no me sorprenden para nada sus argumentos supuestamente contundentes. Sin embargo, es un hecho de que el mismo personaje antagónico de las Escrituras, el diablo, es increíblemente adorado por muchos de los  que no creen en el Cristo mencionado en las mismas Escrituras. Existen iglesias de Cristo que adoran a Dios, y hay iglesias de Satanás donde se adora al diablo, y donde sus respectivos feligreses o seguidores aseguran creer en su respectiva deidad, ya sean porque han visto milagros y portentos o porque sienten su presencia en ellos. Estos hechos sobrenaturales nos indicarían que efectivamente existen estos seres espirituales que obran en ellos (Dios o el diablo). En todo el mundo gente culta adora al diablo y afirman haberlo visto o sentido, e incluso haber recibido sus favores, previa “venta de sus almas” a él.

Por otro lado, los cristianos sostienen que el diablo es una realidad, como también lo es Jesucristo, y dan como prueba de ello, no sólo los milagros recibidos en sus vidas, sino por lo que Jesús dijo que acompañarían a los que creen, según podemos leer en Marcos 16:17: “Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre (Jesucristo) ECHARÁN FUERA DEMONIOS; hablarán nuevas lenguas”.

La prueba está allí, precisamente en lo expresado por Jesús en Marcos 16:17, y que fácilmente puede comprobarse como algo verdadero, práctico y objetivo. Me refiero a la expulsión de demonios en su nombre. Si nosotros vemos que un poseso es liberado de los demonios en los exorcismos cuando son expulsados en el nombre de Jesús, ¿no sería este hecho extraordinario una prueba suficiente de que Jesucristo sí existió y que existe y que es verdaderamente el mismo de las Escrituras, el que hizo huir a los demonios del endemoniado Gadareno hacia una piara de cerdos? Y ya hemos oído muchos testimonios en todas partes del mundo de cómo cristianos devotos logran expulsar a los demonios de los posesos EN EL NOMBRE DE CRISTO en pleno siglo XXI. La idea es que si Jesucristo nunca existió, ¿podrían los cristianos realmente expulsar a los demonios de los posesos en su nombre? Obviamente no. Los demonios no tendrían nada de que temer de un tal Jesucristo que supuestamente nunca existió, ni existirá.

Hay harta evidencia de espíritus malos en el mundo espiritual, y esto lo confirman personas envueltas profundamente en el ocultismo, la brujería, y en lo paranormal. Son gente educada, profesional, y estudiosa que afirman la existencia de entidades oscuras que nosotros llamamos demonios. Y si los estudiosos hablan de ellos como entidades malignas u oscuras con personalidad y voluntad propias que existen en otras dimensiones, ¿por qué no creer en Jesucristo, personaje que todos consideran que representa la luz y la verdad?

Las Escrituras dicen que ningún hombre habló como Jesús. En Juan 7:46, leemos: “Los alguaciles respondieron: ¡Jamás hombre alguno ha hablado COMO ESTE HOMBRE!”  Si Jesús no existió, entonces el que inventó el personaje llamado Jesús en el Nuevo Testamento debió ser un hombre fuera de serie, extraordinario, y muy sabio. Realmente ese escritor debió ser un líder religioso, y no un escritor. Ese escritor y su sabiduría lo hubieran convertido en un líder espiritual mundial, el Jesús de los cristianos, porque cambió el mundo con su “rica imaginación literaria”.

Por otro lado, no podemos dejar de lado los testimonios de los historiadores romanos, Suetonio, Plinio el joven, Tácito, y el Judío Flavio Josefo que escribieron de un tal Cristos, que formó un movimiento religioso y que reunió a muchos seguidores a su alrededor y que fue sentenciado bajo el mandato de Poncio Pilato.

Finalmente, si Jesucristo, personaje que sólo se menciona en el Nuevo Testamento, y en algunos libros apócrifos, nunca existió, entonces con el mismo derecho debemos poner en tela de juicio los otros personajes que se mencionan en dicho Nuevo Testamento, tales como Poncio Pilato, Agripa, Herodes, Arquelao, Augusto César, y otros, los cuales los historiadores no han puesto en duda su historicidad.

DESCUBREN MONEDAS DEL PRIMER SIGLO QUE EVIDENCIAN LA EXISTENCIA DE JESÚS

Descubren monedas del primer siglo que evidencian la existencia de Jesús

Las monedas encontradas por el arqueólogo son de origen judío. Las imágenes muestran una serie de eventos la vida conocida de Jesús, incluyendo sus milagros y el juicio ante Poncio Pilato.

Un nuevo descubrimiento arqueológico ha sido clasificado por la prensa internacional como un avance de gran importancia en el campo de la historia del arte.

El historiador, arqueólogo y fotógrafo, Ronald Stewart, encontró monedas acuñadas que datan entre el año 33 y 47 d.C. con imágenes representativas de Jesús, dicho descubrimiento ha alarmado a los estudiosos de todo el mundo.

La investigación está en curso –clic aquí-, pero los resultados iniciales indican una gran adición al conocimiento de la historia del arte, la historia del cristianismo y el Medio Oriente.

Según el Christian Telegraph, antes de este descubrimiento, la representación más antigua conocida de Jesucristo, data del año 235 d.C., y se conoce como “La Curación del Paralítico”.

El historiador Stewart, ha utilizado escáneres altamente microscópicos para examinar los artefactos descubiertos.

“Estoy muy entusiasmado con este trabajo. Esta es exactamente el tipo de investigación que debe a los cristianos debe interesarles. El análisis de las imágenes en 3D de las monedas con las posibles imágenes de Jesús es muy intrigante”, dijo el Dr. Tim White, profesor adjunto en la Universidad Northwestern y pastor principal de la Catedral Nacional de Washington.

El Dr. Stewart, explica que este tipo de monedas acuñadas a mano eran parte de una forma de arte popular que se inició en la época de los emperadores griegos entre el año 336 y 300 a.C. El objetivo era hacer homenajes a gente importante.

Acontecimientos representados en general en la vida de una persona, con una foto del homenajeado en un lado y el otro evento. Este tipo de objeto que se están realizando hasta el siglo 14.

Las monedas encontradas por el arqueólogo son de origen judío. Las imágenes muestran una serie de eventos la vida conocida de Jesús, incluyendo sus milagros y el juicio ante Poncio Pilato.

Por lo tanto, según él, esto es parte de una serie que ilustra “la vida, los milagros, la detención, el juicio, la ejecución y el entierro” de Jesús, según consta en los Evangelios.

El arqueólogo estima que son 50 monedas en total, por lo que continúa su búsqueda por más monedas. Sin embargo, cabe destacar que inicialmente, se pensaba que las monedas representan la vida de un judío prominente, pero mediante el uso de este equipo de alta tecnología, Stewart fue capaz de obtener más detalles sobre los gráficos.

Él explica que sólo los que sabían la historia de los Evangelios podían entender las imágenes. Como en el momento en que se hicieron, hubo mucha persecución de cristianos, posiblemente, el artesano que diseñó las monedas y solo alguien que estuviera familiarizado con la vida de Jesús lograría entender las imágenes.

Stewart, tiene previsto presentar las monedas en público por primera vez en el 2014, y hacer algunas exposiciones en los Estados Unidos.

Traducido y adaptado por NoticiaCristiana.com de Christian Telegraph

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ARQUEÓLOGOS DESCUBREN PEDAZO DE CERÁMICA QUE PRUEBA LA EXISTENCIA DE DAVID Y SALOMÓN

(NoticiaCristiana.com).

Un pequeño pedazo de arcilla descubierto en Jerusalén podría cambiar nuestra forma de ver la Biblia pero no desacreditándola, sino precisamente por una prueba de una parte importante de ella.

Durante siglos se han debatido de que los registros bíblicos pueden no ser ciertos porque no hay pruebas arqueológicas o evidencia de que en realidad sucedieron dichas hechos que menciona la Biblia.

Los reinados de David y Salomón, los cuales son de gran importancia para el Antiguo Testamento, no tienen ninguna evidencia arqueológica de que realmente existieron. La razón sería la falta de monumentos detallando los logros del rey, como era costumbre en la época. Lo único que se sabe es el registro de sus hechos que proviene de la Biblia. Al menos hasta ahora.

Trabajando cerca del Monte del Templo en Jerusalén, la arqueóloga, Dr. Eilat Mazar de la Universidad Hebrea de Jerusalén, descubrió un fragmento de una jarra de cerámica. Lo normal en Israel, pero la diferencia que esta es que tiene una inscripción hebrea descubierta en la antigua ciudad.

Esta puede ser la prueba definitiva de que los relatos de David y Salomón son hechos históricos. En poco más de un mes son dos descubrimientos muy importantes. Primero fueron las ruinas de lo que fue el primer palacio del rey David.

Mazar, dijo que la inscripción de este fragmento de cerámica encontrado la semana pasada está escrito en una forma de “proto-cananea”, y que fue obra de alguien que no era judío, pero vivió en Jerusalén. Posiblemente el jebuseo, las personas que formaban parte de la población de Israel en la época de los reyes David y Salomón. Esta sería la primera “prueba” de que hubo un reconocimiento del reinado de David en la tradición de los israelitas.

“Yo trabajo con la Biblia la mano y es una de mis herramientas de excavación “, dijo Mazar. “La Biblia es la fuente histórica más importante”, asegura la arqueóloga.

Douglas Petrovitch, de la Universidad de Toronto, un especialista bíblico, asegura que la inscripción está en hebreo.

“Las letras de la inscripción coinciden con las de inscripciones contemporáneas, muchas de las cuales forman palabras que son claramente parte de la lengua hebrea. El hebreo era predominante en Jerusalén en el siglo 10 a. C., que coincide con la cronología bíblica del tiempo del reinado de David y Salomón”, explicó.

El factor decisivo aquí es la prueba de que David y Salomón aún existen y no son una “colección de historias de los reyes de Israel, cuyas vidas se han fusionado más tarde por la tradición”. Este es el argumento más utilizado por los estudiosos escépticos.

Traducido y adaptado por NoticiaCristiana.com de Israel National News

MOMENTOS DE LA CREACIÓN: ¿ESTÁN EXTINTOS TODOS LOS DINOSAURIOS?

¡No,!.. ¡todavía viven el Archaeopteryx Rockefeller y el Quetzalcoatlus Kissinger

Romanos 8:20-21

“La creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza. Por tanto, también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción a la libertad gloriosa de los hijos de Dios”.

Los dinosaurios son uno de los temas más populares entre los alumnos de primaria en estos días.  Estas criaturas fascinantes e impresionantes parecen tan distantes e irreales para nuestro mundo moderno.  Por esta razón, a menudo se ve a los dinosaurios como una prueba de la idea de que vivimos en un mundo evolucionista.

Pero, ¿en realidad están extintos los dinosaurios?  Muchas especies de dinosaurios han sido descubiertas y clasificadas a lo largo de los años.  La mayoría de los reptiles en los que pensamos como “dinosaurios” pertenecían a la subclase Archosauria o “reptil gobernante”.  Sin embargo, por lo menos 21 especies y siete sub-especies de Archosauria continúan viviendo hoy en día, aunque algunos de ellos se encuentran entre las especies en peligro de extinción.  El grupo viviente más grande de Archosauria son los cocodrilos.  La mayoría de cocodrilos crecen y son más grandes que el dinosaurio extinto promedio, que tenía un tamaño promedio parecido al de un caballo.  Los cocodrilos marinos que se encuentran en las afueras de la costa norte de Australia crecen hasta 9 metros de largo – un logro inigualable  para la mayoría de dinosaurios.  Los cocodrilos nos ayudan a ver y entender al dinosaurio extinto como una parte de la increíble creatividad de Dios, y no como símbolos de un mundo en constante cambio y siempre en evolución.

Aunque, esto no significa que el cambio, especialmente el mejoramiento sea un mito.  Nuestro Creador quiere mucho más para nosotros de lo que podemos conseguir nosotros mismos.  ¡Esa es la razón por la cual nos ha dado Su Palabra de salvación en Cristo Jesús!  En Cristo se encuentra un mejoramiento verdadero y valedero.

Oración:
Amado Señor Jesucristo, mi fe y confianza está en Ti y solo en Ti. instrúyeme a través de Tu Palabra para que tenga vida y pueda ser más como Tú. Amén.

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¡AQUÍ ESTÁ LA PRUEBA MÁS CONVINCENTE DE QUE DIOS EXISTE!

 

¿Cuál es la mejor manera de convencer a alguien de que Dios existe? Y ¿cómo conseguir aquellos que no tienen ningún interés en que Dios escucha cuando le hablas? En su libro, Dios: una biografía, Steven Mosley comparte un arriesgado experimento dirigió mientras lidera reuniones evangelísticas en Osaka, Japón. Mosley quería encontrar alguna manera para impresionar a sus oyentes con el hecho de que Dios es real y se preocupa por ellos. La mayoría de ellos no tenía ninguna experiencia anterior con el cristianismo y se utilizaron para pensar en Dios como una fuerzas impersonales que controla la naturaleza, más que un Salvador personal que se preocupa por cada uno de nosotros. ¿Cómo podría superar esta idea idea errónea y convencerlos del gran amor de Dios? Explica:

“El hecho de que Dios es conocido a través de sus acciones había sido pesando sobre mí. Pensé, si Dios ha actuado para el pecaminoso Israel en el antiguo Testamento y escépticos griegos en el nuevo testamento, ¿por qué no él actuar para estos incrédulos modernos que buscaban al menos a su manera, incluso si no ven mucho? Así proclamó que esta semana de reuniones sería un gran experimento. Reunir cada noche en pequeños grupos, los líderes del grupo animados sus miembros a identificar específicas necesidades en sus vidas. Entonces ellos descubrir a través de la oración lo que Dios haría, ayudando a cada uno buscar desafió una promesa relevante en las Escrituras. Estas promesas no estaban destinadas a ser fórmulas mágicas, sino simplemente un medio para el líder mostrar a sus miembros qué tipo de oraciones respuestas de Dios. Finalmente, explicamos nuestra creencia de que podemos acercarnos a Dios a través de Jesucristo y cada uno de ellos mostramos cómo orar en su nombre.”

“Al final de la semana, pedí a los líderes de sus resultados. Lo que he encontrado incluso me sorprendió! Cada persona que siguieron a través del experimento recibió una respuesta definitiva. Un joven había estado enfermo y estaba preocupado de quedar rezagados en el trabajo. Después de rezar sobre él, encontró a una chica que previamente había juzgado mal como ser egoísta había hecho su trabajo para él. Una mujer comparte su deseo de ver a que su madre la tumba en América. Ella recibió una inesperada invitación a visitar a su hija en los Estados Unidos. Un empresario que quería una corbata roja incluso oró para. Si yo hubiera sido su líder de grupo, habría sugerido algo más espiritual. Aquí estamos tratando de revelar a Dios todopoderoso y este chico quiere una corbata roja! Pero yo no estaba allí administrar mi sabiduría. Por lo que el hombre llevó a cabo su experimento y gratamente fue tomado hacia atrás cuando un vendedor caminó derecho en su oficina y le vendió una corbata de seda roja.

¿Cuál fue la conclusión de Mosley basado en su experimento? Él escribe, “ninguno de estas ‘respuestas’ fue abrumadora. Ninguno hubiera forzado un ateo comprometido para hacer espacio para lo sobrenatural. Pero preguntando qué un toque amable demostraron para cada persona! Los empujones sutil percibida de los peticionarios, notas escritas hacia atrás con una sugerencia de decir cariño, aquí estoy, aquí!’ “

Más importante, ¿qué opinas sobre todo esto? ¿Crees que era seguro y se atrevería a llevar a gente a Cristo les apuntando a su bondad? Si usted está todavía en duda, considere lo que dice romanos 2:4: “desprecian las riquezas de su bondad, tolerancia y paciencia, sin saber que la bondad de Dios lleva al arrepentimiento?” En otras palabras, después de que todo está dicho y hecho, es la bondad de Dios, argumentos no intelectual, que atrae a las personas a Jesucristo. La razón que Pablo escribió lo que hizo en el libro de romanos puede haber sido debido a su experiencia de predicar al pueblo idólatra de Lystra. Aunque no eran adoradores del Dios de la Biblia, fue capaz de captar su atención por recordándoles: “Dios no ha dejado a sí mismo sin testimonio; Ha mostrado bondad dándole lluvia del cielo y cultivos en sus temporadas; Él le brinda mucha comida y llena de alegría a sus corazones. (Hechos 14:17)

O considere el Salmo 116:1, un salmo que me gustaría centrar esta semana en mis posts. Observe la razón del salmista por amar a Dios: “amo al Señor porque ha escuchado mi voz y mis súplicas, porque él ha inclinado su oído a mí. Por lo tanto, voy a llamar a él mientras vivo.” La razón que el salmista ama a Dios es porque Dios en su bondad ha respondido a sus oraciones! ¿Cómo podemos nos dudes punto personas a la bondad de Dios? En lugar de ser arriesgado, creo que es la mejor forma de probar su existencia, porque si nos damos cuenta o no, Dios ha sido bueno a cada uno de nosotros cada día de nuestras vidas y no sólo a nosotros, sino a todos los hijos de los hombres. Fielmente ha nos ha dado nuestro pan de cada día y nos proporcionó todo lo que necesitamos para la vida y la felicidad.

Eso es lo que quiero centrarme en esta semana como continuar nuestro estudio de Dios. Hasta ahora, hemos considerado su santidad y el hecho de que él nunca cambia. Pero esta semana quiero resaltar el uno atributo que naturalmente atrae a personas a Cristo, y que es su bondad. Por eso, espero que no sólo va tomar tiempo para reflexionar sobre estos pensamientos, sino para compartirlos con alguien tratando de hacer su propia mente acerca de seguir a Cristo. Mañana veremos lo que significa cuando decimos que Dios es bueno. Garantizo que proporcionaremos más alimento para tu alma.

¿Cómo puedo mantener cantar por Chris Tomlin

How Can I Keep from Singing by Chris Tomlin

CIENTÍFICO AMERICANO ADMITE LA EXISTENCIA DE REPTILIANOS

Famoso químico, el doctor Ronald Breslow qacaba publicó hace poco un documento admitiendo la existencia de antiguas civilizaciones de reptiles avanzados, publicado por la American Chemical Society. Juroque no veía esa venída, pero creo que las cosas todavía están lejos de una revelación completa. Suena más como parte de la operación psicológica de una invasión de falsa bandera.

¿EXISTIÓ MAHOMA?

 

en Inglés: Descubrir el Islam temprano
Traducción: Daniel Pipes

¿REALMENTE EXISTE UR DE CALDEA?

Imagen de la fachada reconstruida de la antigua ciudad de zigurat de Ur.  La ciudad de Ur es hoy en día dentro de las fronteras de Irak.  Las restos reales de la estructura neobabilónica se pegue a cabo en la parte superior de la estructura.
 

TRADUCCIÓN AUTOMÁTICA, CON LIGEROS ERRORCILLOS

¿Existe la antigua ciudad de Ur?

Durante siglos, los escépticos declaró que la Biblia no era más que una colección de cuentos, mitos, leyendas y cuentos fantásticos creados a partir de las mentes imaginativas de pastores ignorantes y los nómadas. Por lo tanto, se fue razonada, las declaraciones en la Biblia no debe ser considerada de hecho, verdadero o verificables (como las declaraciones hechas por la ciencia!). Por ejemplo, los escépticos se burló, ¿dónde está la antigua ciudad de Ur que la Biblia dice existió?

Ur era la ciudad del patriarca bíblico Abraham, por mandato de Dios, se dice que fue a otro lugar ( Canaán ) que Dios quería que él viviera:

Entonces Él (Dios) le dijo (a Abraham), ‘Yo soy el Señor, que te saqué de Ur de los Caldeos, para darte esta tierra para heredar.’ “(Génesis 15:7)

Tú eres el Señor Dios, que escogiste a Abram, y lo sacó de Ur de los caldeos, y le dio el nombre de Abraham; “(Nehemías 9:7)

La totalidad de la cuenta del viaje de Abraham se encuentra en Génesis 12. El Nuevo Testamento se refiere a este viaje en Hebreos 11:9-10.

Durante años, los escépticos utilizan el hecho de que Ur no se habían encontrado como una justificación para creer toda la Biblia está equivocada, hasta que. . . .

La ciudad de Ur se encuentra!

En 1854 dC, la ciudad de Ur fue encontrada!

No trabajo de excavación se ha hecho mucho sin embargo. Tomó un inglés llamado Leonard Wooley para excavar Ur. Él trabajó allí desde 1922 hasta 1934 dC Lo que Wooley encontró estudiosos asombrados y laicos por igual. Se descubrió que Ur había sido una capital poderosa, próspera, colorida y concurrida que fue un importante centro para el comercio. Ur no, resulta que sólo existía sino que era una ciudad sofisticada, altamente organizada!

En un sorprendente contraste, la ciudad de Babilonia, se encontró que han tenido los edificios de barro sólo simples. Sin embargo, Ur, que fue construida 1.200 años antes de que Babilonia, tenían casas hechas de ladrillo cocido, tan nuestro como el de hoy! Sin embargo, estas casas eran simples lugares de vivienda con unas cuantas habitaciones? ¡NO! Wooley encontrado casas que en realidad eran de dos pisos, villas con trece a catorce habitaciones que rodean un patio. Estas casas también tenía un baño moderno. Estas residencias tenía espacio más que suficiente para una familia, sus siervos, y los invitados.

Las excavaciones de Ur, también produjo un taller de doce tipos de prendas de vestir se hicieron. También encontrado se registraron los nombres de las chicas de molino y sus cuotas de las raciones, hasta el peso de la lana da a cada trabajador, y lo que produce cada uno. Los ingresos tributarios se descubrió que había sido meticulosamente cuidados por semana, mes y año.

El zigurat (el nombre traducido significa “casa de cuya fundación se crea el terror”) de Ur, que fue la ciudad principal de la estructura religiosa, fue construida de cuatrocientos años antes de Abraham. Fue tres pisos de altura, con paredes inclinadas hacia el interior que todos – no era una línea recta en ella!

El descubrimiento y excavación de Ur es una confirmación más importante que la Biblia es exacta en sus detalles.

http://www.biblestudy.org/basicart/scientific-proofs-of-the-bible.html

¿EXISTIÓ JESÚS?

Cualquiera que haya pasado cualquier tiempo en los estudios del Nuevo Testamento, sabe que hay mucha discusión y debate en torno al Jesús histórico. ¿Realmente ocurrió este magno evento? ¿Dijo él esto o aquello? ¿Creyó él que era el Mesías? Y una gran cantidad de tinta ha sido y sigue siendo derramada sobre estas preguntas y muchas otras.

Pero de vez en cuando voy a encontrarme a alguien o algo que sugerirá que Jesús nunca existió. Que toda la historia no tiene ningún tejido histórico y que Jesús fue hecho por el apóstol Pablo y la iglesia primitiva como una manera de empezar un nuevo movimiento religioso. Y si bien esto puede parecer una locura para los “verdaderos creyentes” y frustrar a los eruditos, hay un grupo pequeño pero ruidoso de lo que se llaman los Miticistas de Jesús. Y si bien podemos tener la tentación de ignorarlos con la esperanza de que van a desaparecer, hay algunos que se les involucra en una base regular.Mi amigo y colega, el profesor James McGrath, es uno de esos eruditos. Más en su blog Explorando nuestra Matrix , James ha estado participando activamente  con los miticistas y sus argumentos desde hace algún tiempo. Y la interacción ha sido muy estimulante desde ambos lados.En la reciente edición de Christian Century, James explica lo que “es” Miticismo de Jesús y por qué es importante mantener relaciones con sus proponentes. Aquí hay un poco de lo que James tiene que decir en el artículo.Los eruditos discrepan acerca de cómo Jesús entendió su vida y su misión. Etiquetas innumerables han sido aplicadas a él: el sabio cínico, profeta apocalíptico, rabino, exorcista, el Mesías. Pero todos coinciden en que existió, ¿verdad?Los historiadores y los eruditos en religión lo creen. Sin embargo, un número sorprendente de personas opinan que la existencia de Jesús es un mito: él no es sólo una figura hidstórica muy mitificada, sino una pura o casi pura fabricación de principio a fin. Los miticistas de Jesús tienen una importante presencia en la web, y sus puntos de vista han sido promovidos en películas como Religiosos y Zeitgeist.Tal vez parecería mejor hacer caso omiso de tales afirmaciones marginales. Pero, como sabemos a partir de los debates sobre la evolución y otros temas, los puntos de vista que ningún experto encuentra convincente puede todavía tener un impacto en el discurso público, la educación y mucho más.Como grupo, los misticistas de Jesús pueden parecer un extraño espejo del estado del pensamiento académico sobre Jesús: lo único en que están de acuerdo es la no existencia de Jesús. Sin embargo, algunas tendencias importantes son discernibles.

EL DIABLO VIVE TODAVÍA

 

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¡EL DIABLO NO EXISTE!
dicen…

 Ya no creen los hombres en el diablo,
¡El diablo no existe!
¡Nuestros padres eran tan ignorantes
que creyeron patrañas semejantes!

No, ¡El diablo no existe!
¡No está en la tierra, ni está en la luna.
El temor al diablo ha terminado
¡La luz de la cultura lo ha matado! …

Pero… dime entonces:
¿Quién pone el arma en la mano de la muerte?
¿Quién le entrega la víctima escogida?
¿Quién está atrás de ese momento de ceguera y de locura,
que después el asesino lamenta de por vida?

 Si no es el diablo, dime entonces, si lo sabes:
¿Quién da tan mal consejo al homicida?
Sí el diablo no existe dime entonces:
¿Quién promueva esas pasiones insensatas
que ensombrecen el curso de dos vidas,
de esas dos almas que un día se juntaron
con inocente amor y alegría?

Esas las crueles actitudes,
que la paz de las buenas familias arrebata
¿Quién las promueve?  dime… ¿Quién las aviva?

 Si el diablo no existe, dime entonces:
¿Por qué no están los niños en manos doctas?
¿Por qué no, para fines nobles son guiados,
en lugar de caer en esas crueles manos
que ni la mas noble pureza han respetado?

 Sí no es el diablo…, dime entonces:
 ¿Quién pone en manos de  borracho la copa que a su familia
arrastra hasta el fondo de la ruina?
O ¿El veneno letal que al drogadicto le asesina, y que a sabiendas de esto!
todavía su cuerpo esclavo ansía!

 Dime: ¿Por qué el desorden, el odio y el pecado,
han de prevalecer con tal porfía, en un mundo tan bello y admirable,
que en su creación fue grandiosa maravilla?
¿Por qué? Dime ¿Por qué?

Pero la gente insiste todavía:
No, ¡El diablo no existe! ¡No está en la tierra, ni está en la luna!
El temor al diablo ha terminado, ¡La luz de la cultura lo ha matado!
¡Al diablo ya lo hemos sepultado! ¡Todos hemos votado que no existe!
¿Pero tal decisión acaso, La suerte de este mundo ha cambiado?
¿vemos acaso hoy alejarse de nosotros la miseria, el temor y la maldad?

NO! NO! NO! ¡En absoluto, No …
Se honesto y reconoce que …
la miseria de este mundo crece y continúa!

 ¿Quién promueve las guerras?
¿Por qué los pueblos no tienen lo que ansían?
La paz es el anhelo de las patrias, 
Pero, Quién lo diría …
Cada vez vive el mundo más lejano
de esa paz que todos los hombres ansían!

 ¡ALGUIEN DEBE EXISTIR QUE NO LA QUIERE!
Y QUE ESFUERZOS MUY LOABLES NEUTRALIZA.

 Pero basta ya de especular y de defender lo indefendible…!
Más seguro será para nosotros  
que de una buena vez lo reconozcamos:
¡Que el diablo vive todavía!
Sí, el diablo vive todavía …
reconozcamos que esta civilización,
con toda su ciencia y adelanto, pero sin Cristo,
Los embates del maligno no resiste!

Fuente:

www.laprofeciabiblica.wordpress.com

 

ARQUEÓLOGOS CONFIRMAN LA EXISTENCIA DE LA CIUDAD DEL REY DAVID

 

Arqueólogos descubrieron en Israel restos de la que podría ser la ciudad bíblica del rey David, la primera evidencia de que el antiguo imperio judío existió. La Biblia hace mención de un poderoso reino de David –el segundo rey de Israel- en el siglo X a.c., el cual se extendía de Egipto hasta el Éufrates, sin embargo, nunca se ha encontrado evidencia de que existió. Actualmente, un descubrimiento arqueológico en Khirbet Qeiyafa, en el Valle de Elah, a 30 kilómetros de Jerusalén, parece dar señales de un establecimiento judío.

El profesor Yosef Garfinkel, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, dijo que la evidencia encontrada en el lugar incluye un fragmento de cerámica con una inscripción que se cree es de una forma antigua de hebreo y semillas de aceitunas que datan de 3,000 años atrás.

“Los edificios y el muro de la ciudad son colindantes. Esto es típico del concepto urbano de Judea”.

“Tenemos huesos de animales. Había miles de huesos de animales. Tenemos borregos, ganado y cabras. Pero no tenemos cerdos. En las ciudades de Canaan y Filistea puedes encontrar hasta un 20% de huesos de cerdos”, agregó Garfinkel.

Sólo se ha excavado el 10% del lugar, por lo que es probable que haya más hallazgos significativos.

El reino de David se describe en la Biblia como el primer Estado judío, así como los primeros rasgos del judaísmo, cristianismo e islamismo, pero durante décadas ha sido calificado por arqueólogos como sólo una historia.

En una región donde la historia, creencias e ideologías pueden jugar un papel tan importante, el descubrimiento es polémico. Otros arqueólogos desacreditan la trascendencia del hallazgo.

El profesor Israel Finkelstein, de la Universidad de Tel Aviv, destacó que los restos no son evidencia de un poderoso Estado bíblico.

“No estamos hablando de algún gran imperio con una maravillosa capital, como consideramos a Asiria en el siglo IX a.c., o incluso el reino del norte de Israel en el siglo IX. a.c. Aquí estamos en una fase formativa del surgimiento de Judea”.

“Khirbet Qeiyafa no hace a Judea un gran imperio con grandes ejércitos”, agregó Finkesltein.

Garfinkel argumentó que aunque no fuera el gran imperio de la Biblia, su existencia es significativa.

“Lo que la gente está tratando de hacer es decir que el Reino de Judea nunca existió. Lo que yo digo es que sí existió. Es uno pequeño, no tan glorioso como la Biblia lo presenta. Pero eso no significa que no existiera”.

SÓLO LOS BOBOS NIEGAN LA EXISTENCIA DEL DIABLO ANGÉLICO Y SUS DEMONIOS

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

2 Corintios 2:11: para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus MAQUINACIONES.

Mucho se ha hablado del diablo y de sus ángeles en la religión cristiana, y aun, en las no cristianas. Si hay algo que tienen en común las religiones del mundo, es sobre la creencia en la existencia de poderes espirituales maléficos y benéficos. No obstante, hay quienes sostienen que la fe en el diablo es pura superstición, y por tanto, es una creencia originalmente pagana. Pero, ¿podría ser la creencia en el diablo y los demonios pura superstición pagana, sólo por el hecho de que los paganos creían en ellos? Es bien sabido, por ejemplo, que las religiones paganas tienen dentro de sus tradiciones, la existencia de un diluvio universal. ¿Diremos, entonces, que el diluvio es pura superstición o una mitología pagana, simplemente porque los paganos Mayas, Asirios, etc, lo aceptaron o creyeron? Además, ¿diremos que los sacrificios de animales del Antiguo Testamento tienen un origen pagano sólo porque los paganos también ofrecían animales en sacrificio a sus dioses? Si, los hebreos también ofrecían sacrificios de animales a Su Dios, pero ello no quiere decir que los hebreos eran paganos. Los Incas creyeron que una pareja de esposos  fundaron el Imperio Inca. Es decir, que dos personas (Manco Cápac y Mama Ocllo) dieron origen a la raza Inca. ¿Diremos que la historia de la primera pareja humana: Adán y Eva, tiene un origen pagano, simplemente porque los Incas paganos también creyeron que una pareja de esposos fundó su imperio?

Lo cierto es que la Biblia habla del Diablo como una persona cósmica que tienta, seduce, miente, asesina, arrebata, engaña, confunde, contradice, etc. Negar esta verdad es negar la inspiración de las Santas Escrituras, las cuales nos hablan de un ‘Satan’ (en Hebreo= el obstructor” ) o ‘diabolos’ (En Griego = ‘Diablo’ = adversario, calumniador). En el Nuevo Testamento el príncipe de este mundo de espacio (kosmos), y de tiempo (aión), es el diablo; en contraste con Jesús, cuyo reino no es de este mundo.

Apelativos del Ángel Caído

El apelativo más usado para el diablo es “espíritu maligno”, nombre que sumado a su forma singular y plural se halla 76 veces. Luego sigue con 63 casos y casi siempre en plural el término “demonio”, del griego daimónion, y que indicaría la acción maléfica que inyectan esos malos espíritus en oposición a los buenos ángeles. También aparecen “Satanás” y “diablo” 36 veces cada uno. Estos son los 4 nombres más usados en el Nuevo Testamento para señalar a los malos ángeles en 211 textos bíblicos. Y sumado a esas 211 citas donde aparecen esos 4 términos para los ángeles caídos, hay por lo menos otros 300 textos bíblicos donde aparecen indistintamente los nombres acusador, dios de este mundo, el enemigo, el tentador, el malvado, homicida desde el principio, padre de la mentira, pecador desde el principio, príncipe de este mundo, serpiente, espíritu malo, espíritu inmundo, espíritu impuro, etc. 

El Diablo Según los Teólogos Contemporáneos

El Diablo, según las Escrituras, pretendió hacer caer a Cristo en el desierto, pero fracasó. Pretendió que Cristo fuera asesinado reiteradamente y busca que sus seguidores se rebelen contra la autoridad de Cristo. También se le presenta como aquél que obsesiona y posee a los hombres, e induce al pecado. Se puede afirmar, como dice Jeffrey Burton Russell, que hay una “experiencia del Diablo”, así como existe una “experiencia de Dios” (1). También Burton Russell añade: Negar la existencia y la importancia central del Diablo en el cristianismo es contravenir las enseñanzas apostólicas y la evolución histórica de la doctrina cristiana…Si el Diablo no existe, entonces el cristianismo se ha equivocado totalmente en un aspecto central, desde sus inicios. (1b)

Por su parte, el reconocido teólogo católico, Corrado Balducci, dice sobre el Diablo, lo siguiente: “Puesto que el demonio pertenece a las verdades reveladas, no es algo opcional, es decir, un algo que podemos descartar, sino una verdad que debemos creer, porque desgraciadamente existe; ciertamente no por culpa nuestra y menos porque lo ha querido Dios, sino sólo y exclusivamente por culpa suya, que en plena libertad de ángel de la luz se convirtió en ángel de las tinieblas (2).

El Teólogo D. Zähringer dice del Diablo lo siguiente: Desde su primer comienzo y con creciente seguridad ella (la revelación) afirma la existencia de espíritus malignos (3) Y como dice el teólogo E. Bortone: Para quitar a Satanás de la Sagrada Escritura habría que rasgar muchas páginas del Antiguo Testamento, y muchísimas del Nuevo, con el resultado de que se harían ininteligibles”. (4) K. Kertelge escribió: No hay duda de que Jesús, sus discípulos y los autores de los escritos del Nuevo Testamento tuvieron en cuenta la existencia del diablo y de los demonios”(5). El teólogo A. Winklhofer afirmó estar convencido de que el testimonio de la Escritura nos obliga a admitir la existencia de “espíritus personales malos”. En su libro Schweizerische Kirchenzeitung nos dice que la redención de Cristo carecería de sentido si no existiera el diablo. Él estaba convencido, como lo cita en su Traktak, haciendo referencia a A. Lefévre, que Es difícil creer en Cristo sin creer al mismo tiempo en su adversario, el demonio.

La creencia de un poder Satánico que se opone al poder Divino no es de origen pagano o Persa. El dualismo Persa supone a dos entidades divinas y eternas que se oponen entre sí en una infinita pugna entre ellas: El dios bueno Ahura Mazda enfrenta los ataques de los daevas (demonios), siendo el principal Anro Mainyus (Arriman), el cruel espíritu malo, demonio entre los demonios—Daevanam Daeva— que combate incesantemente a Ahura Mazda y sus “fieles servidores” como Zoroastro (6). Pero en el cristianismo, este dualismo es moderado, pues considera al Diablo como no eterno y sujeto a la voluntad del Eterno buen Dios. Este Diablo bíblico y sus demonios serán finalmente vencidos y destruidos para siempre (Apocalipsis 20: 10, Hebreos 2: 14). En otras palabras, Dios es más poderoso que el Diablo, aunque a éste se le permite un cierto grado de libertad para probar a los hombres con tentaciones y desgracias físicas y espirituales (Hechos 10: 38). Sin duda, el hombre no es tentado por Dios, pues Él, ni tienta, ni es tentado por nadie (Santiago 1:13). Esa función sólo le compete al Adversario y Obstaculizador—-Satán, el singular enemigo de Dios y Su creación

El Diablo, El Primer Pecador de la Historia

Juan dice que el Diablo ha estado pecando desde “el principio”: “…porque el Diablo peca desde el principio…” (I Juan 3: 8). Aquí hay pues un misterioso personaje que peca desde el “principio” de algo. En la Biblia encontramos esa palabra en Génesis 1:1: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”. Entonces se podría suponer que el Diablo viene pecando contra Dios desde el principio de la creación de los cielos y la tierra (universo), lo cual supondría que él no es una criatura humana sino angélica que vive desde hace millones de años. Recordemos que la vida humana fue muy posterior a la creación del universo. En Apocalipsis 3:14 se habla del “principio de la creación de Dios”, de modo que la palabra “principio” tiene relación con el inicio de la creación del universo. Por otro lado, recordemos que Jesús afirma que el Diablo ha sido homicida desde el principio (Juan 8: 44), haciendo referencia a la creación del Génesis, cuando Abel es asesinado por Caín, un hijo del diablo (1 Juan 3:12). De modo que “principio” puede referirse a la creación del universo, o bien, al principio de la creación humana en la tierra. Si comparamos 1 Juan 3:8 con Juan 8:44, llegaríamos a concluir que “principio” se refiere a la creación humana: Adán y Eva, y cuando éstos engendran a sus dos primeros hijos. Si este es el caso, este personaje, como diablo, no tiene menos de 4 mil años de edad.

Es claro que el diablo es un personaje antiguo, de larga data, pues Juan escribe: “Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él” (Apocalipsis 12:9). “Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años” (Apocalipsis 20: 2).

 Lo QueLos Padres Apostólicos Creyeron del Diablo

Los Padres de la Iglesia se inclinaron decididamente por definir al Diablo como un ángel rebelde y caído. Entre los años 94 y 97 DC, Clemente I, obispo de Roma escribió su carta a la iglesia de Corinto, la cual estaba dividida en facciones. En ella Clemente anhelaba la unidad y la reconciliación, así como el perdón de sus pecados que habían cometido “a instancias del adversario”. Aquí se puede ver una primera mención de un diablo que incita a los creyentes y los divide (7).

Las cartas de Ignacio, obispo de Antioquia, martirizado en el 107 DC, son interesantes. Para él el Diablo era el “soberano de esta época”. Habló del conflicto entre los aeones antiguos y los nuevos, entre el reino de este mundo y el reino de Dios. Él sostuvo que el eón o época actual, es perverso; ha sido gobernado por la maldad desde la caída de la primera pareja en Edén. No obstante, la Encarnación ha arrebatado el poder de este antiguo eón, que será destruido finalmente por la parusía, o la segunda venida de Cristo. Jesucristo introducirá un nuevo eón, una nuera era donde habrá una renovación total del mundo y sus habitantes (8). También Ignacio sostuvo que existen huestes de ángeles. Algunos son malignos y siguen al Diablo. Creyó que Dios siempre limitaba el poder y la sabiduría de Satanás.

La “Epístola de Bernabé” escrita entre los años 117-119 DC, Bernabé hacía de la lucha entre dos senderos opuestos o de dos reinos. Sostenía que la actual era o mundo es perversa y que está bajo el control del Diablo. En cambio, sostenía que la parusía de Cristo acabará con el reino diabólico para dar paso al reino de Cristo donde imperará la justicia. Enseñó que los ángeles hicieron su elección, y algunos se fueron al mal y con el Diablo, y se convirtieron en ángeles de las tinieblas. Otro grupo más numeroso hizo su elección por Dios, los cuales son los ángeles de la luz. Bernabé sostenía que los ángeles de las tinieblas seducen a los que andan en la luz para llevarlos a las tinieblas, y separarlos del reino futuro de Dios. Él enseñó que el Diablo obsesiona, y posesiona a los hombres para enajenarlos y trata de torcer las voluntades.

San Policarpo, obispo de Esmirna, martirizado cerca del año 156 DC, habló de múltiples planes que urde el Diablo contra los mártires, y el uso de torturas prolongadas para hacernos renegar de la fe. Decía que si bien el Diablo actuaba en nuestros corazones, también lo hace el Espíritu Santo. Policarpo decía que “quien tuerza las palabras de Cristo para acomodarlas a sus propios deseos y diga que no hay resurrección ni juicio es el primogénito de Satanás”. Policarpo creyó que se puede “pertenecer a Dios”, o sea, los creyentes; o “pertenecer al Diablo”, o sea, los herejes.

El Pastor de Hermas, escrito en 140 DC, y primer libro cristiano de interés pastoral; el cual tuvo valor de inspirado en la segunda mitad del siglo II, hace hincapié a la batalla entre los espíritus buenos y malos en el corazón humano. Hay dos caminos, uno recto y otro sinuoso; y dos ciudades, la ciudad del Señor y la ciudad de aquellos que se oponen.

El Diablo Según Justino Mártir

Justino fue el primer padre apologético, y un gran teólogo cristiano. Él fue el primero en tratar el asunto del mal en términos teológicos, y por tanto, ejerció una influencia enorme durante siglos. La “conciencia del elemento demoníaco en el universo fue central en la cosmovisión de Justino” (9).

Tanto para Justino y los cristianos del siglo II, Cristo y la iglesia habían entablado una batalla cósmica

Con el Diablo y sus huestes. Por cierto que Justino era un fiel creyente en los ángeles como criaturas espirituales. Justino creía que Dios designa una nación, área o persona a cada ángel para que rijan el mundo, y el deber de los ángeles es obedecer a Dios, de lo contrario pecan. Para Justino, los gigantes pecadores fueron ángeles de las naciones que faltaron a su deber. Justino no es claro sobre la naturaleza de su pecado, pero creía bastante en la teología de los gigantes lujuriosos. Justino aceptó la creencia apocalíptica de que gigantes engendraron hijos con mujeres humanas. Para él existen dos tipos al menos de espíritus malignos fuera del Diablo: Los ángeles caídos y los hijos que éstos engendraron. Pero en el siglo V desapareció esta creencia de Justino. También Justino equipara al Satanás del AT con la serpiente del Génesis. Creyó que Satanás es el tentador de Adán y Eva, el tentador de Jesús, la serpiente y el príncipe de los demonios. El poder de Jesús se contrapone al poder Satánico, cuya destrucción, para Justino, es una de las principales funciones de la obra de Cristo (Dial. 78, 116: El poder—dynamis— del Diablo contra el dynamis de Cristo).

Justino sostiene que el Diablo supo desde el comienzo de la pasión de Cristo que su condena era inevitable, aunque ha seguido luchando vanamente contra su fatal destino, tratando de destruir la obra salvadora de Cristo en la iglesia. Y lo que hace no tiene perdón porque el diablo no tiene la capacidad ni la voluntad para arrepentirse. También Justino cree que el Diablo tentó a Cristo, pero al no lograr corromperlo, se ha dirigido a obstaculizar su obra dividiendo a la comunidad cristiana y conduciendo a los cristianos al pecado. El Diablo, decía él, se vale de nuestras debilidades, de nuestras vidas irracionales, de nuestro apego a las cosas mundanas. El creyó que el Diablo se vale de muchos medios para socavar nuestro amor y fidelidad a Cristo. Provoca sueños y visiones para confundirnos y dominarnos. Los demonios nos hacen confundir las malas leyes con las buenas. También creyó que los demonios nos poseen, que causan enfermedades y la locura. Nos enseñan pecados y nos inducen a practicarlos (Dial. 105). También creía que el instrumento más terrible del Diablo es la persecución. Creía que las autoridades que juzgan y condenan a los cristianos están influenciados por los demonios.

La Serpiente Antigua

En el Génesis aparece la figura de la serpiente, el animal más astuto que existía en ese entonces cuando Dios creó a la primera pareja humana. Pero para ser justos, es verdad que las palabras ‘Satanás’ y ‘diablo’ no aparecen en este primer libro de la Biblia, aunque en el libro de Apocalipsis la serpiente viene a ser diablo y Satanás (Apocalipsis 12:9; 20:2). Pero, ¿sería esta afirmación una prueba definitiva de que no existe un ángel caído? No necesariamente. No obstante, los que niegan la existencia de un Satanás demoníaco y espiritual, sostienen que quien tentó a Eva no fue, ni un hombre, ni un ángel, sino un animal astuto llamado serpiente. Pero nos resulta muy extraño que la habilidad de hablar y razonar la pueda poseer algún animal que no está hecho a la imagen y semejanza de Dios. Una simple serpiente hablante y pensante nos resulta difícil de creer y aceptar, salvo que esté poseída, o sea una encarnación de un espíritu impuro.

De todos modos esta serpiente pudo hablar con Eva y tentarla para que desobedeciera a Dios. No sabemos si esta serpiente estuvo poseída por el demonio, o fue el demonio transformado en serpiente. Pero como dice Giovanni Papini: “La primera apariencia que Satanás cobró en sus encarnaciones terrestres fue la de la serpiente.” Luego dice: “En una de sus visiones, Isaías vio dos serafines con seis alas, que estaban junto al Señor. Pero nosotros sabemos que la palabra saraf significa en hebreo “que quema” y también “serpiente”; y el mismo Isaías la emplea en el sentido de dragón. Es probable, pues, que el nombre de los Serafines—el orden más elevado de los ángeles—derive de saraf, que significa también serpiente”  (10). Lo interesante del caso es que finalmente la serpiente es sentenciada a arrastrarse sobre su vientre, y a comer polvo de la tierra (Génesis 3:14). Nada se dice que sería castigada con la mudez, lo cual resulta extraño, pues al principio la serpiente hablaba y hoy ninguna de ellas puede hablar. Pregunto: ¿Por qué no hablan las serpientes hoy si no se las condenó al mutismo? Esto me lleva a creer que la serpiente fue sólo un instrumento de Satanás, el cual, a través de ella, habló a Eva. El hecho que las serpientes se arrastren tiene como finalidad el recordarnos lo que ocurrió en Edén, y de cómo Dios humilló al tentador por haber hecho lo que hizo en contra de la raza humana.

El Príncipe de este Mundo

En Juan 16:2, Jesús se refiere a un personaje que lo llama: “El Príncipe de este mundo”(el cual) “ha sido ya juzgado”. Por cierto que nuestro Señor no estaba hablando de sí mismo, puesto que también él dijo: “…porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí.” (Juan 14: 30). Además, Jesús dijo que “Mi reino no es de este mundo” ( Juan 18: 36). Entonces, es claro que él hablaba de alguien más, alguien que tiene autoridad en este cosmos, y en esta era maligna. Además, este personaje se caracteriza por haber sido ya juzgado. Este hecho indicaría que no es un humano, puesto que los humanos serán juzgados cuando Cristo regrese por segunda vez en persona a este mundo (2 Timoteo 4:1, Hechos 17:31).

La palabra griega para “Príncipe” en Juan 16:2 es “archon”, que significa literalmente un gobernante político. Como comenta Burton Russeell: La palabra griega “archon” significa jefe, dirigente, general o soberano. Quizá la mejor traducción sea el tradicional “príncipe”, del latín princeps, “cabeza principal”, “jefe” o “soberano”. Por el uso que hace del N.T del término “arconte de esta era” y por los demás escritos de Ignacio, puede verse con claridad que archön tou aiönou equivale a diabolos “el Diablo” y Satanás a “Satán (11). Esto quiere decir que Satanás controla los sistemas políticos de esta tierra. Hay un ejemplo de esto en el libro del profeta Daniel, quien recibió una visión profética la cual no pudo interpretar. Entonces Daniel oró a Dios con la esperanza que recibiría el significado de la misma. Daniel tuvo que orar 21 días y entonces se le apareció el ángel del Señor, quien le dice que fue enviado por Dios para revelarle el significado de la visión. El ángel le dijo a Daniel que él fue detenido u obstaculizado de una manera inusual por “El príncipe del reino de Persia” durante 21 días (Daniel 10: 13). En ese entonces el Reino Persa gobernaba el mundo, y era la potencia mundial de turno. Pero no fue un mero hombre que se interpuso al ángel de Dios, sino otra criatura capaz de enfrentarlo, un ángel caído, uno de los generales de Satán quien controlaba al príncipe de Persia. Este poderoso espíritu detrás del príncipe de Persia se interpuso al ángel de Dios por tres semanas, hasta que Dios mandó a Miguel, uno de sus ángeles principales, para vencer al demonio y permitir el paso del mensajero de Dios hacia Daniel.

No obstante, hay quienes niegan la existencia de demonios siendo “creyentes en Cristo”, los cuales dicen que quien se opuso al ángel del Señor fue un hombre con poder, el rey de Persia de turno (¿Ciro?). Pero: ¿Realmente sólo un arcángel pudo vencer a un hombre mortal? Resulta extraño. Además, resulta raro que un hombre pueda oponerse a un ángel de Dios (quien es más que un hombre) por 3 semanas y no poder vencerlo, salvo con el auxilio de Miguel, uno de los principales príncipes celestiales.

En Efesios 6: 12 Pablo confirmará nuestra posición doctrinal cuando dice: “Porque no tenemos lucha contra carne y sangre (humanos), sino contra principados, contra potestades, contra los gobernantes de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”.                         

Aquí hay una clara distinción entre los poderes humanos, y los poderes maléficos (no humanos o espirituales) en las regiones celestes. Por tanto, quienes niegan a los espíritus angélicos caídos debieran explicarnos qué quiso decir Pablo con “huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”. Obviamente no pueden ser humanos en posiciones de poder y autoridad, pues Pablo comienza aclarando que contra los humanos no es nuestra batalla.

El Príncipe del Poder del Aire

Aquí tenemos otra descripción de Satanás como “El Príncipe del poder del Aire” (Efesios 2: 2). La palabra “aire” es la misma para referirse al aire que respiramos, el aire de nuestra atmósfera. Este texto tiene relación con Efesios 6:12 (“poder del aire”= “huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”). Aquí no se habla de “tendencias pervertidas en el corazón de los hombres” o de “inclinaciones pecaminosas humanas”, sino de un espíritu (“el Príncipe del poder del aire” o “El Príncipe de la atmósfera”) que opera o actúa en los hijos desobedientes.

La interpretación que se da al aire o atmósfera puede ser tanto literal y simbólica. Literal, porque el Diablo y sus demonios saturan nuestra atmósfera con su maléfica influencia. Él está dando vueltas por la tierra, de arriba abajo, para hacer maldades y provocar el caos. El sentido de su presencia se deja sentir hasta en el aire que respiramos. Todo está contaminado y saturado de maldad. En la atmósfera terrestre el Diablo se mueve con sus demonios. Están muy cerca de nosotros de lo que podemos imaginar, su accionar se hace patente en las extrañas manifestaciones en el aire (ovni, levitaciones, apariciones en el cielo, espíritus fantasmales, luces extrañas, poltergeist, voces celestiales, ángeles de luz, etc). Sí, el Diablo está metido en nuestro mundo, y él es el poder tras el trono de los gobiernos del mundo. El Diablo ha contaminado el mundo con sus filosofías diabólicas, con sus ideales mundanos y vanos, etc. Si, “Nuestra atmósfera está enrarecida con su influencia ponzoñosa”. Estamos respirando “aire de esclavitud y de maldad”.

Sin duda Pablo está hablando de un poder que está fuera de uno pero que de alguna manera influye en el sentir interior de los hombres, penetrando en sus pensamientos, actitudes, valores, aspiraciones, etc. De modo que podemos decir que el Diablo es supramundano, pero mundano en su accionar.

El dios de este Siglo

Otro de los títulos para Satanás es: “el dios de este mundo” (II Corintios 4: 4). Según Pablo, un individuo con poder en este mundo ha logrado obscurecer las mentes de los hombres para que no crean en el evangelio de Jesucristo. ¿Quién puede ser este personaje endiosado que ha logrado engañar al mundo entero (1 Juan 5:19)?. Que sepamos, ningún hombre en la época de Jesús engañó al mundo con su maléfica influencia para oscurecer el evangelio de Cristo. Sólo el Diablo, el superángel caído, si lo ha logrado parcialmente, introduciendo falsas corrientes filosóficas y religiosas que han confundido a millones, como por ejemplo, el llamado “gnosticismo” del los primeros siglos de la Era Cristiana, y más adelante, la teoría de la Evolución, la moral relativa, etc (Colosenses 2: 8).

Satanás quiso ser Dios, y rebelarse contra Su Creador para recibir la adoración de los ángeles y hombres. Por eso Pablo lo llama como “el dios de este mundo malo”, lo que significa que él tiene seguidores y adoradores. Las religiones falsas son del Diablo, y los que se unen a esas religiones se unen al Diablo. Las doctrinas que allí se enseñan Pablo las denomina “doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4: 1).

Es interesante destacar que sólo hay un Dios verdadero, pero también hay un falsificador, un usurpador que funge como “dios”. Pablo no dice en su Primera Epístola a Timoteo que hay “dioses de este mundo” sino uno (en singular): “El dios de este mundo”. Esto indicaría que hay un solo dios perverso en este mundo impío quien es el responsable de todo el mal en la tierra. Si Pablo tenía en mente a los hombres con autoridad y tiranos cuando se refería al “dios del mundo”, entonces él hubiera hablado en plural, y no en singular. Él habló de UN solo dios de este mundo o siglo malo y no más. Pablo no tenía en mente al César del Imperio Romano, ni a ningún otro tirano de la historia, sino a un ángel caído que tiene la astucia suficiente de engañar a todo el mundo con sus mentiras a fin de que los hombres no crean en el evangelio y se salven (Véase también Lucas 8: 11,12).

Vuestro Padre: El Diablo

El diablo es presentado en el Nuevo Testamento como un padre que tiene hijos que están sujetos a él y hacen lo que él dice. Cuando Jesús les dijo a los fariseos: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer…” (Juan 8: 44), lo que tenía en mente es el hecho que hay hombres que se convierten en hijos del diablo porque hacen la voluntad del Diablo. También Jesús afirma que el diablo ha sido “homicida desde el principio”. Sí, desde el principio de la creación del Génesis, el diablo indujo a Caín a matar a su hermano Abel. Ahora nótese que dos versículos más adelante (v.10) Juan dice: “En esto se manifiestan… los hijos del diablo: Todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios”. Es evidente que todos los que hacen cosas injustas son del Diablo, y están en contraposición con aquellos que son de Dios, los que hacen cosas justas. Los justos son hijos de Dios, y los injustos, hijos del Diablo. Dios es una Persona, y también el Diablo. Ambos tienen sus seguidores, y ambos son “Padres”. Los impíos obedecen y adoran al Diablo, en cambio los justos sirven y adoran a Dios.

En 1 Juan 3: 8 el apóstol dice: “El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”. Aquí tenemos a un diablo que peca o que continúa pecando desde el principio, y que tiene influencia sobre los hombres para hacerlos pecar. Este es un diablo que vive sin envecejecer desde hace muchísimo tiempo, cuando muchos seres humanos longevos ya han muerto hace muchísimo tiempo, como por ejemplo, Matusalén.  Ahora, Juan no dice que el que peca es un diablo, sino más bien, es del diablo. Esto es muy interesante, pues indica que el pecador le pertenece a otra persona a la cual sirve y hasta adora, conciente o inconscientemente. Sin embargo, si una persona opta por no pecar para vivir como Dios manda, ésta le pertenece a Dios. Por eso Juan dice: “Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno” (1 Juan  5: 19).    

Como se puede ver, Juan habla que la mayoría de la gente es del diablo, y una minoría de ella es de Dios. Uno le puede pertenecer al diablo o bien a Dios. Todo depende de si practicamos el pecado o no. Si el diablo no existe, entonces el pecador en realidad no le pertenece a nadie, pues el diablo sería simplemente un sinónimo del mal, o una personificación del pecado como algo contrario al bien. Y también tendríamos que concluir que el hombre justo no le pertenecería a un buen Dios, pues Éste sería simplemente un sinónimo del bien, o una personificación de la justicia y de la rectitud.

El Diablo Incógnito

Barnhouse afirma que la estratagema más inteligente del Diablo es hacer creer que él no existe (‘La Guerra Invisible’). El Diablo busca que las hombres nieguen su existencia, y de ese modo hacerles creer que el principal enemigo de ellos es el hombre mismo. Esto sería peligroso de existir verdaderamente un ángel caído poderoso y sutil. Por su parte, el teólogo D. Zähringer bien ha dicho: “…el primero y mayor ardid del demonio consiste en negarse a si mismo. Donde su duda de su existencia o se niega ésta, se le ofrecen los mejores presupuestos para una acción eficaz.

 Sin duda, Satanás se esconde detrás de la música ‘Rock’ con sus mensajes subliminales que incitan al suicidio, al crimen, a la infidelidad, al satanismo, etc. También está detrás de las religiones falsas que endiosan al ser humano y niegan su necesidad de redención. También está detrás del arte, en especial de las pinturas, el cine, etc. En cuanto a las filosofías, éstas están saturadas de materialismo y ateísmo. Millones han sido seducidos por los “grandes intelectuales” de la ciencia, y de las corrientes filosóficas de este siglo. Pablo habló de filosofías demoníacas que engañan a los incautos. Y finalmente, el diablo se esconde detrás de las apariciones fantasmales y fenomenales ( en la forma de ángeles, vírgenes, extraterrestres, etc) trayendo mensajes supuestamente de Dios o de entidades superiores de otras dimensiones. Estas son sus palabras: “Pero el espíritu dice que en los postreros tiempos algunos apostarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios (1 Timoteo 4: 1).                                        

Satanás el Diablo: ¿Personificación del mal?

Hay una corriente moderna de teólogos católicos y protestantes que niega la existencia de un diablo personal cósmico y espiritual. Tales exegetas bíblicos sostienen que la creencia en ángeles caídos o también llamados “demonios”, es un mito medieval y de origen pagano. Para el teólogo R. Bultmann, las figuras cósmicas como ángeles o demonios, no les compete una realidad, pues las considera unas figuras míticas. Para Bultmann el pecado es puramente un asunto del hombre. Cuando la Biblia, dice él, habla de “la esclavitud bajo el pecado” (Juan 8:34) quiere decir “esclavitud bajo el diablo” (1 Juan 3:8). Para él, el pecado y el diablo son sinónimos. Es decir, cuando uno peca, uno se convierte en diablo. El diablo para Bultmann es nuestro pecado, o nuestra desobediencia a Dios.

Para el teólogo católico Herbert Haag, el diablo es la personificación del mal. Él escribe: Satanás es la personificación del mal, del pecado. En todos los pasajes del Nuevo Testamento en los que aparece el nombre de Satanás o del diablo, podemos tranquilamente cambiar esos términos por ‘el pecado’ o por ‘el mal’… La misma función queda resuelta en el vocabulario de Juan con el término ‘mundo’ (Juan 15: 18i;  17: 14). El Nuevo Testamento utiliza, en fin, alternativamente y con el mismo significado los términos Satanás, diablo, mundo, pecado, mal.

Pero el razonamiento de Bultmann, de Haag, y de muchos de sus seguidores es peligroso, ya que de igual forma podríamos comparar, por ejemplo, Lucas 13:18 con Lucas 7:31, y llegaríamos a una conclusión erradísima por cierto. Veamos lo que nos dicen estos dos textos lucanos:

“Y dijo el Señor: ¿A qué, pues, compararé los hombres de esta generación, y a qué son semejantes?” (Lucas7:31)

Y dijo: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé?”  (Lucas 13:18).

Entonces, si razonamos como lo hacen Bultmann y Haag, tendríamos que concluir que ‘el reino de Dios’, y ‘los hombres de esta generación’ son expresiones equivalentes. Pero: ¿Podría alguien creer que el reino de Dios esté compuesto por los hombres incrédulos de este mundo? Imposible!

También podemos hacer ese mismo artificio con Santiago 4:7 y 1 Pedro 2:13. Veamos lo que dicen estos dos textos:

Santiago 4:7: “Someteos, pues, a Dios…”

1 Pedro 2:13: “Someteos… al rey como a superior.”

Al comparar estos dos textos: ¿Sería lógico concluir que “someterse a Dios” es equivalente a “someterse al rey de una institución humana”?¿Era el rey humano Herodes—Dios?¿Es Dios una “institución humana”? Imposible.

Comparemos ahora Romanos 16:16 con 1 Timoteo 3:15 para ver qué resulta:

“…las iglesias de Cristo os saludan” (Romanos 16:16).

“ .. la iglesia del Dios viviente” (1 Timoteo 3:15)

Si comparamos ambos pasajes llegaríamos a la conclusión de que Cristo es el Dios viviente. Pero esta conclusión contradeciría lo dicho por Jesús en Juan 17:3 en el sentido que sólo el Padre es el único Dios verdadero y vivo.

Por su parte, P. Schoonenberg  no nos habla de poderes personales, sino de poderes “personalizados” del pecado y de la muerte. Schoonenberg usa como sinónimos la “esclavitud del pecado” y “esclavitud del diablo” como lo planteó Bultmann.  De modo que hay una corriente de teólogos cristianos que niegan la existencia de poderes personales espirituales, los cuales, nunca fueron negados por la iglesia en los primeros tres siglos de la Era Cristiana. Incluso en el Edad Media se intensificó dicha creencia aunque mucho de ella fue distorsionada y mitificada con ideas paganas.                                                    

No obstante, la gran mayoría de creyentes católicos y protestantes cree en la existencia del diablo como una figura supramundana, cósmica, angélica, y maléfica. Entre los teólogos que son los grandes exponentes de un diablo personal están Karl Barth, Paul Althaus, Emil Brunner, Otto Weber, Hans Kung, D. Zähringer, Conrado Balducci, A. Winklhofer, J. Burton Brown, y muchos otros de renombre.                                                                      

El problema de personalizar o personificar al diablo es que con igual criterio podemos personificar la ‘justicia’ con el término ‘Dios’. Podríamos decir, por citar un ejemplo, que ser “siervos de Dios” (Santiago 1: 1) es lo mismo que decir “siervos de la justicia” (Romanos 6: 18).  Es decir, podríamos concluir que Dios es la personificación de la justicia y no necesariamente una Persona Divina Todopoderosa y Eterna. No obstante, Haag, Schoonenberg, y Bultmann se escandalizarían con esta lógica conclusión, pues ellos jamás pretendieron negar la existencia de un Dios personal y Todopoderoso en sus escritos.    

Por otro lado, los proponentes de la personificación del mal sostienen que pueden haber muchos ‘Satanases’, y muchos ‘diablos’ humanos. Por ejemplo, Herbert Haag recurre a 1 Samuel 29: 4 para demostrar que el rey filisteo Aquis, al querer llevar a la guerra al rey David, se convirtió en adversario (Satán) de él en la batalla. Para Haag, y no le restamos razón, todo individuo que se oponga a Dios es adversario (Satán) de él. Además, Haag recurre a 1 Reyes 11: 14, 23, 25 para demostrar que el mensajero de Jehová se convirtió en Satán cuando estorbó el paso a Balaam. Y también es cierto que en el Nuevo Testamento, tanto Judas Iscariote, como Simón Pedro, son llamados ‘diablo’ y ‘Satanás’ respectivamente (Ver Juan 6: 70 y Mateo 16: 23). El hecho de que hombres hayan fungido de ‘Satanes’ o de ‘diablos’ no quiere decir que no exista un diablo mayor y espiritual que actúa adversamente a los dictados de Dios, pues también hubo hombres santos que fungieron de ‘Dios’, como Moisés (Éxodo 7: 1), los jueces de Israel (Juan 10: 34), e incluso Jesucristo (Juan 1: 1), y sin embargo, este hecho no anula la existencia de un Dios Todopoderoso, Espiritual, Justo y Eterno.

El teólogo y exegeta bíblico Settimio Cipriani dice de Herbert Haag, lo siguiente: “En conjunto, queda como un intento bastante infantil el realizado en los últimos tiempos por el profesor Herbert Haag, de la Universidad de Tubinga que intituló su libro muy significativamente ‘ABSCHIED VOM TEUFEL’ (‘DESPEDIDA DEL DIABLO’). Nunca se le podrá dar un adiós al diablo, aunque fuera cierta la hipótesis sugerida aquí por el autor, es decir, que Satanás sería la personificación del mal, que sería así dramatizado y corporalizado ante el hombre. He aquí, en efecto, cómo se expresa él como conclusión de sus quizás demasiado rápidas reflexiones exegéticas: ‘Para nosotros, pues, se trata no sólo de preguntarnos si la Sagrada Escritura utiliza la palabra Satanás, diablo, espíritus malos, sino más bien preguntarnos lo que ella quiere decir con esa terminología. El problema del diablo, sigue diciendo Cipriani, “no se resuelve ni simplemente negándolo, porque no encontraría lugar en las categorías científicas de nuestro tiempo, ni reduciéndolo de problema teológico a problema puramente filosófico, y más exactamente antropológico: es decir, la experiencia del mal que hacen los hombres y el porqué del mal en su corazón y en su vida, como efectivamente nos parece haya hecho el profesor Haag y después de él también otros estudiosos católicos (12).        

Judas El Diablo

 En Juan 6: 70, 71, Jesús dice a sus discípulos: “¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo? Hablaba de Judas Iscariote, hijo de Simón; porque éste era el que le iba a entregar, y era uno de los doce”. En esta cita reconocemos claramente que Judas se convirtió en un diablo (adversario) de Cristo. No obstante, Juan admite que otro diablo indujo a Judas a convertirse en un diablo. En Juan 13: 2 encontramos esta sorprendente afirmación con respecto a la caída de Judas: “Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que le entregase”. Si el Judas-diablo era una persona, entonces el otro diablo que sedujo a Judas a traicionar a Jesús tuvo que ser otra persona. Pero fue esa otra persona: ¿Humana o espiritual? No lo sabemos por el contexto, pero sí por otras citas bíblicas. En primer término, ¿quién podría ser el más interesado en deshacerse de Jesús? ¿Pilato?¿El sumo sacerdote Caifás? ¿U otro hombre en el poder citado en el Nuevo Testamento? No parece posible, ya que el mal proceder de Judas no se inició con el trato que realizó con las autoridades que odiaban a Jesús, sino en el momento en que él se propuso dirigirse hacia los detractores de Jesús.  Si aceptamos la persona del ángel caído Satanás, éste sería el más interesado en deshacerse de Jesús. Y la razón sería  la envidia y el odio que siente éste por Jesús porque finalmente tendrá el dominio del mundo en la Era venidera de justicia, y quien, además, lo derrocará, y lo destruirá en el “lago de fuego” junto con sus demonios. El ángel caído Satanás sabe muy bien sobre la sentencia de Dios registrada en Génesis 3:15, y está muy airado por ello y porque le queda poco tiempo en libertad y con vida (1 Pedro 5: 8). Desde Génesis hasta el Apocalipsis, el destino fatal de la persona del diablo y sus demonios está bien definido (aniquilación total de esos malos espíritus). 

El Pedro Satanás                                

Tenemos el caso del Pedro “satánico” o el Pedro “diabólico” como se registra en Mateo 16: 23. Aquí Jesús mismo también se dirige a otro de sus discípulos con el duro adjetivo o nombre “Satanás”: “Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás; me eres tropiezo…”.  Es obvio que Pedro estaba obstaculizando el camino de la redención de Jesús. Sin querer se estaba convirtiendo en un adversario del Señor. Pero en Lucas 22:31 Jesús mismo habla que otro Satanás ha pedido “zarandear” a Pedro con sus pruebas duras. Dice el texto así: “Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte…” Entonces es evidente que Cristo sabía que otro ser había pedido (probablemente a Dios mismo) por Pedro a fin de probarlo como lo había hecho probablemente mucho antes con Job.  Si Satanás fue el sumo sacerdote, ¿a quién le pidió permiso para zarandear a Pedro? El Nuevo Testamento no registra nada en se sentido, es decir, que el sumo sacerdote, o alguna otra autoridad no cristiana, haya pedido permiso a alguien para probar a Pedro con pruebas. Así como un ángel caído pidió a Dios por Pedro para probarlo duramente, a su vez Cristo pidió, rogando a Dios mismo, para que le de fuerzas y fe a Pedro para que pueda resistir en el día malo. Cristo Abogó por Pedro ante Su Padre como fiel Mediador y Defensor de su discípulo.

Un Singular Diablo

Si bien es cierto que los hombres pueden ser diablos como de hecho se señala en la Biblia, también es cierto que la Biblia habla de un singular y enigmático “Satanás el Diablo, la serpiente antigua”. Veamos algunos ejemplos:

1.-  “Fue…para ser tentado por el diablo.” (Mateo 4:1).

2.-  “Al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles” (Mateo 25:41).

3.-  “El enemigo que la sembró es el diablo” (Mateo 13:39).

4.-  “Vosotros sois de vuestro padre el diablo” (Juan 8:44).

5.-  “El diablo ya había puesto en el corazón de Judas” (Juan 13:2).

6.-  “Sanando a…los oprimidos por el diablo” (Hechos 10:38).

7.-  “Hijo del diablo, enemigo de toda justicia” (Hechos 13:10).

8.-  “Ni deis lugar al diablo” (Efesios 4:27).

9.-  “Estar firmes contra las asechanzas del diablo” (Efesios 6:11).

10.-“No sea…caiga en la condenación del diablo” (1 Timoteo 3:6).

11.- “Escapen del lazo del diablo” (2 Timoteo 2:26).

12.- “Que tenía el imperio de la muerte…al diablo” (Hebreos 2:14).

13.- “Resistid al diablo y huirá de vosotros” (Santiago 4:7).

14.- “El diablo, como león rugiente” (1 Pedro 5:8).

15.- “El que practica el pecado es del diablo” (1 Juan 3:8).

16.- “El Arcángel Miguel contendía con el diablo” (Judas 9).

17.- “El diablo… fue lanzado al lago de fuego” (Apocalipsis 20:10).

Es interesante lo que se dice del diablo en Santiago 4:7 (“Resistid al diablo y huirá de vosotros”), pues este diablo no puede referirse a ningún hombre con o sin poder. Y hay dos motivos: Primero, porque resulta difícil creer que la comunidad cristiana pudiese vencer o hacer huir a alguna autoridad impía, como por ejemplo, a Nerón, Tiberio, Calígula, Herodes, etc, y a sus fuerzas, en el caso de que estos “diablos” los persiguiesen cruelmente. ¿Cómo podría hacer huir a un ejército romano poderoso aquella iglesia perseguida y sufriente que tenía que estar agazapada o escondida y sin contar con armas de ningún tipo? Segundo, Cristo manda a no resistir a los hombres impíos, es decir, a no atacarlos violentamente. Sus palabras son claras: “Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiere en la mejilla derecha, vuélvele también la otra.” (Mateo 5:39). ¿Cómo entonces armonizar Mateo 5:39 con Santiago 4:7? Es sencillo. Jesús habla en Mateo 5:39 de hombres malos que nos persiguen y nos golpean, y a quienes podemos ver cara a cara. En cambio, Santiago está hablando de un diablo singular, espiritual y cósmico, al cual se le puede hacer huir sólo con la ayuda de nuestro Señor Jesucristo. La Biblia da sobrado testimonio de cómo los espíritus diabólicos temblaban al ver a Jesús. Hemos visto que en el nombre del Señor los demonios cósmicos huyen, literalmente hablando (Lucas 9:49; Hechos 4:12; Romanos 10:13; Mateo 7:22). De modo que podemos decir que el diablo de Santiago no es una persona humana sino cósmica y espiritual, sin lugar a dudas.

El otro pasaje que evidencia a un diablo no humano es Efesios 4:27 (“No deis lugar al diablo”). Sería  absurdo pensar que Pablo se estuviese refiriendo a alguna autoridad humana impía del momento con este nombre: “Diablo”, cuando los cristianos siempre eran acusados falsamente y “daban lugar” a ser perseguidos sin piedad durante los tres primeros siglos de la Era Cristiana. Los cristianos se oponían a la adoración del césar de turno y a participar de las prácticas mundanas. Esto era suficiente motivo para su persecución—Era inevitable! Por eso, parecería irónico que Pablo se estuviese refiriendo a aquellos impíos gobernantes como “el Diablo” en una época en que sin motivo alguno los creyentes eran perseguidos y asesinados sin piedad. Siempre había un motivo para perseguir a un cristiano en los primeros siglos del cristianismo. De modo que Pablo tuvo que referirse a otro tipo de diablo, a uno que está al asecho para atacar a los creyentes y en todas las épocas. Pablo no sólo escribió ese versículo para los cristianos de su época, sino para todos los cristianos, incluso para nosotros, que no sufrimos la persecución que sufrieron los creyentes de los primeros siglos. Hoy día no tenemos a un gobernante humano impío que nos persiga como un diablo feroz, pero no obstante, ese texto tiene plena vigencia para nosotros hoy. Y es que tenemos a un enemigo invisible, cósmico, espiritual, que nos asecha diariamente. Este ser es maléfico, astuto, pervertido, maquiavélico, invisible, poderoso, asesino, mentiroso, calumniador, etc. A éste ser le podemos dar cabida si bajamos la guardia. Es como una enfermedad que se desarrolla en nosotros cuando bajan las defensas de nuestros cuerpos. Por ejemplo, un hombre puede dar lugar al diablo si éste, siendo ex alcohólico, va con un bebedor a una cantina para conversar.  Uno puede dar lugar al diablo, si ve películas violentas, o pervertidas. Uno puede dar lugar al diablo si nos asociamos con gente viciosa. El enemigo cósmico aprovechará la ocasión para sugerirnos o impelernos a hacer cosas que nunca hubiésemos hecho en otras circunstancias.

El otro pasaje que nos lleva a pensar que hay un singular diablo que mueve los hilos de sus marionetas demoníacas es Mateo 25:41 (“Al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles”). Si hay muchos diablos: ¿Por qué aquí se habla de un solo diablo que es arrojado al “fuego eterno” con sus ángeles?¿No deberían ser arrojados allí todos los diablos, y no tan sólo uno, con sus ángeles? Aquí hay un castigo extremo, capital, definitivo para alguien llamado “El diablo”. Pero sin duda aquí no se refiere a ningún humano, sino a algún ser extremadamente impío, maléfico, cruel, abominable, etc. Debe ser un líder, cabecilla, estratega, “el cerebro” de las acciones impías en la tierra y el cosmos. No es un Hitler, ni un Napoleón, ni un Calígula, ni un Herodes, ni un Atila, ni un Stalin, etc; aunque tiene rasgos de todos ellos en su ser. Definitivamente es alguien que merece estar en el “fuego eterno”, y con él, sus servidores angélicos y humanos.

Algunas Citas del N.T donde Aparece un Singular “Satanás

1.-  “Estuvo allí…días, y era tentado por Satanás” (Marcos 1:13).

2.-  “Viene Satanás, y quita la Palabra que se sembró” (Marcos 4:15).

3.-  “Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo” (Lucas 10:18).

4.-  “Si…Satanás está dividida contra sí mismo” (Lucas 11:18).

5.-  “Esta hija…que Satanás había atado” (Lucas 13:16).

6.-  “Entró Satanás en Judas” (Lucas 22:3).

7.-  “Satanás os ha pedido para zarandearos” (Lucas 22:31).

8.-  “Por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses” (Hechos 5:3).

9.-  “Y de la potestad de Satanás a Dios” (Hechos 26:18).

10.-“El Dios de paz aplastará…a Satanás” (Romanos 16:20).

11.- “Sea entregado a Satanás para destrucción” (1 Corintios 5:5).

12.- “Juntaros en uno, para que no os tiente Satanás” (1 Corintios 7:5).

13.- “Que Satanás no gane ventaja alguna sobre vosotros” (2 Corintios 2:11).

14.- “El mismo Satanás se disfraza como ángel de luz” (2 Corintios 11:14).

15.- “Un mensajero de Satanás que me abofetee” (2 Corintios 12:7).

16.-  “quisimos ir…pero Satanás nos estorbó” (1 Tesalonicenses 2: 18).

17.- “A quienes entregué a Satanás para que no aprendan a blasfemar” (1 Timoteo 1:20).

18.- “Algunos se han apartado en pos de Satanás” (1 Timoteo 5:15).

19.- “Sinagoga de Satanás” (Apocalipsis 2:9).

20.- “Donde está el trono de Satanás” (Apocalipsis 2:13).

21.- “No han conocido…las profundidades de Satanás” (Apocalipsis 2:24).

22.- “la serpiente…que se llama diablo y Satanás” ( Apocalipsis 12:9).

23.- “prendió al…Satanás, y lo ató por mil años” (Apocalipsis 20:2).

24.- “Los mil años se cumplan, Satanás será suelto” (Apocalipsis 20:7).

En los textos #11 y #17, enumerados arriba, Pablo dice que había entregado a Satanás a creyentes que habían blasfemado y fornicado. Pero: ¿Se estaba refiriendo Pablo a alguna autoridad civil o militar del imperio por el nombre de “Satanás”? Si la respuesta fuera afirmativa, ¿pensaremos, entonces, que Pablo estaba denunciando y entregando a sus hermanos en la fe por faltas morales que debían ellos— en privado— dilucidar? Imagínese, por un instante, qué insensato hubiese sido que Pablo hubiese entregado a las autoridades civiles anticristianas, a cristianos infieles. Este desatino de Pablo les hubiera dado más motivos a sus detractores para perseguir a los cristianos, acusándolos de inmorales, deshonestos, e impíos. Esto hubiese ido en contra de los mismos cristianos, y ellos mismos hubieran sido objeto de justificadas acusaciones y persecuciones feroces. Ahora bien, el contexto del texto # 11 parece indicar que aquel fornicario había sido disciplinado por Pablo y finalmente expulsado de la grey. Esto significaría que dicho pecador pasaría, del reino de la luz, al reino de las tinieblas, cuyo padre y dios es Satanás, el ángel caído (ver el verso 2). Lo mismo les ocurrió a Himeneo y Alejandro del texto # 17.

El Satanás del libro de Job

En el libro de Job encontramos la figura de Satanás que aparece como una persona enigmática, seductora, acusadora, y aun, celosa. Mucho se ha discutido sobre este Satanás que se acerca a Dios para cuestionar la fidelidad del fiel Job. Veamos lo que dice Job capítulo 1: “Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales también vino Satanás. Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y andar por ella. Y Jehová dijo a Satanás: ¿no has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: acaso teme Job a Dios de balde? ¿no le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová (Job 1: 6-12). 

Los que creen que este Satanás del libro de Job no es otro que un siervo humano de Dios que pone en tela de juicio la integridad de Job, se encuentran con ciertos problemas. En primer término, no es seguro que este Satanás sea un hijo de Dios necesariamente. Lo que dice el texto es que entre los hijos de Dios que vinieron a entrevistarse con Dios estaba también Satanás. Por ejemplo, yo puedo decir que en la reunión de los obreros de la empresa estaba también el abogado de la compañía. Esto no significa que el abogado sea otro obrero de la empresa, ¿no es verdad? Segundo punto, aquí tenemos a un Satanás velocísimo que se da el lujo de andar por toda la tierra en un tiempo en que ni siquiera se conocía la rueda. Los hombres de aquellos remotos tiempos de seguro demorarían una eternidad para poder recorrer toda la tierra de arriba para abajo, cruzando ríos, mares, desiertos, montañas;  soportando el calor, el frío, el cansancio, la falta de comida y agua; sorteando las fieras salvajes, las tribus paganas, etc, etc. Pero nuevamente aquí hay una persona llamada “Satanás” que no tenía problema alguno para movilizarse permanentemente por el planeta tierra unos tres mil años atrás, y probablemente tampoco lo tenga en estos días.

Por otro lado, este Satanás no parece ser un buen y fiel servidor del Señor, y pareciera que tampoco estaba en buenas relaciones con Él. En Job 2: 3 Dios dice algo contra Satanás que lo coloca como un ser despiadado y maligno: “…tú (Satanás) me incitaste contra él (Job) para que lo arruinara sin causa”. De aquí se desprende que este Satanás es alguien funesto, que incita a la adversidad y a la ruina de las personas sin motivo alguno. Este es un ser calumniador, envidioso, altanero, desafiante, mentiroso,  provocador, y acusador. Y esto es precisamente lo que dice la Biblia de Satanás, el gran señalador y acusador de los hombres. Dice Apocalipsis 12: 10: “…porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche”. Esto concuerda con la historia de Job perfectamente, y con la de Josué en Zacarías 3. No obstante, este arrojamiento se realizará cuando Cristo esté por reinar en el mundo por mil años, es decir, cuando vuelva por segunda vez.

Se dice que “delante de Jehová” no significa necesariamente estar presente frente a Dios en el cielo. Se sostiene que Josué y los ancianos de las tribus de Israel en Siquem, “se presentaron delante de Jehová” (Josué 24: 1). Aún después, Samuel  a su turno le dijo a Israel: “Preséntense ustedes delante del Señor…” (1 Samuel 10: 19): Igual se nos dice que María, la madre de Jesús, poco después del nacimiento de su hijo, vino al templo de Jerusalén “Para presentarlo al Señor…” (Lucas 2: 22-24). Todos estos ejemplos son usados por los no creyentes del diablo para sostener que hombres pueden presentarse ante Dios en la tierra, sin moverse de ella, o sin necesidad de “volar” al cielo. No obstante, en ninguno de estos casos, ni en otros que puedan existir, encontramos a un Satanás que mantiene un diálogo fluido y directo (sin necesidad de un mediador) con el mismo Dios Eterno. No hay nada en el contexto, ni en todo el libro de Job, que nos pueda sugerir que este Satanás hablaba con un ángel de Dios. En realidad todo parece indicar que Satanás hablaba con Dios mismo. Aquí hay un personaje osado, medio intrigante, celoso, y envidioso de la prosperidad de un hombre de la tierra.

Es verdad que Moisés, como un escogido de Dios, habló con Dios en muchas ocasiones. No obstante, sabemos que sus diálogos fueron con los ángeles de Dios que venían en su nombre. Por ejemplo, cuando habló con “Dios” en la zarza ardiente, en realidad está demostrado, por la misma Biblia, que Moisés habló con los mensajeros angélicos de Jehová que venían en su nombre. Además, jamás se le llamó con el nombre ‘Satanás’ a Moisés, ni siquiera cuando rompió las tablas de la ley. Por otro lado, la única ocasión que parece que Dios se dirigió a un hombre personalmente fue en el Paraíso, inmediatamente después de la desobediencia de Adán y Eva. Después el hombre necesitaría de un mediador para llegar al trono de la gracia, pues el pecado rompió la relación hombre-Dios.

A los israelitas, inclusive, no les era permitido entrar al “santísimo” (la morada de Dios), sino sólo al sumo sacerdote de Dios. Éste ofrecía sacrificios a Dios por los pecados del pueblo y podía ingresar al santísimo una vez al año (Hebreos 9: 25). Aun hoy Jesús es el único Mediador entre los hombres y Dios, ya que ninguno puede prescindir de Cristo como tal (Hebreos 9: 24). Nótese que este texto de Hebreos 9: 24 prueba que ningún hombre puede presentarse directamente ante Dios, sino sólo el único Mediador, Jesucristo. Él sólo se presenta por nosotros ante el Dios y Padre celestial. Esta imposibilidad de estar “frente a Dios”, cara a cara, fue siempre así desde que el pecado reinó en el mundo. ¿Cómo, entonces, suponer que este Satanás era un hombre que se presentó ante Dios y que pudo mantener un diálogo fluido y directo con Él, cuando a nadie en la tierra se le ha permitido eso, salvo al Hijo de Dios y a los buenos espíritus angélicos? 

Satanás en el libro de Zacarías

En el libro de Zacarías 3: 1-7 encontramos nuevamente la figura de Satanás. Dice el texto: “Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle. Y dijo Jehová a Satanás, Jehová te reprenda, oh Satanás…”.  Sobre este Satanás se ha especulado mucho, y hay quienes creen que era alguno de los principales samaritanos que se oponía a la construcción del templo. Pero si esa interpretación es verdad, ¿por qué no se dice claramente eso en el contexto?¿Por qué tanto misterio? ¿No hubiera sido mejor que se dijera claramente que un líder o líderes samaritanos se oponían como adversarios (Satanases) ante el sumo sacerdote? Pero aquí aparece un Satanás que no requiere mayor presentación, pues es harto conocido desde tiempos anteriores, desde la creación, en la historia de Job, en la vida de David, y ahora, en la de Josué.  Por tanto, decir que este Satanás de Zacarías simboliza a una secta llamada de los samaritanos, es forzar el sentido del texto. Definitivamente el contexto de Zacarías no nos dice nada de que los samaritanos eran, en su conjunto, el Satanás de Josué.

Jesús Confronta las Tentaciones de Satanás

En Mateo 4 tenemos el registro de la tentación Satánica contra Jesús, la cual se produjo mientras Jesús ayunaba por 40 días. Dice así el relato: “Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo e Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. Él respondió y dijo: Escrito está; No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Entonces el diablo lo llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca e ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.. El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.” (Mateo 4:1-11).

Mucho se ha discutido sobre este incidente de Jesús, de si es una historia literal o simbólica. Se ha dicho que ésta fue una tentación personal de Jesús, sin la verdadera intervención de un tentador cósmico o supramundano. Se ha dicho que esta tentación de Jesús provino de su mismo ser, de su propia inclinación humana al mal y al pecado. Se ha afirmado que él mismo sintió deseos de adelantar su reino mundial, tomando el control inmediato del mundo. Se ha sostenido que él sintió el deseo (se sintió tentado) de probarse a si mismo para comprobar si él era verdaderamente el Hijo de Dios, y si Dios era capaz de intervenir por él. Además, se sostiene que Jesús, por sí mismo, y por su sola voluntad, se fue a la santa ciudad y se paró en el pináculo del templo para probarse. Pero si esto es verdad: ¿Acaso no hubiera sido más fácil, y más directo, por parte de Mateo, que dijera que Cristo se sintió tentado para ser rey del reino de este mundo y hacerse el soberano de esta era, y que quiso, por un instante, tentar a Dios para ver si verdaderamente lo protegería, y así confirmar su filiación divina?¿por qué usar a una tercera persona (el diablo) para decir lo mismo en forma oculta? O, ¿Es que el diablo en verdad sí existe como un tentador personal y cósmico?

Si los malos deseos, o las perversas inclinaciones salen de nuestro interior o de nuestro “corazón”: ¿Por qué dice Mateo que el diablo vinoy no más bien— que el diablo salió de Jesús? Aquí hay un diablo cósmico, que no reside en uno, pero que puede eventualmente “entrar” en uno a través de las obsesiones (en la mente) y las posesiones ( en el cuerpo).

Notemos, además, que al ver Jesús los reinos de este mundo, el diablo no le dijo: “Todo esto es tuyo, sólo tienes que tomarlo”, sino más bien: “Todo esto te daré si postrado me adoras”. Aquí hay uno que ya tenía la posesión del mundo, y que se lo ofrece a Jesús. Pero la condición es que Jesús se rinda al amo y señor de los reinos de este mundo malo. Jesús no podía ser el amo del mundo malo sin condiciones. Él tenía que rendirse y adorar al diablo.

Nuestra Lucha no es Contra “Carne y Sangre

El apóstol Pablo fue claro al afirmar que nuestra lucha no es contra los adversarios o “satanases” de este mundo de carne y huesos, o los oponentes humanos de Jesucristo; sino contra los enemigos o adversarios espirituales que se mueven constantemente en los “lugares celestiales” (no en el “corazón” del hombre). En Efesios 6:12 leemos: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernantes de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales en las regiones celestes”. Notemos que Pablo dice que nuestra verdadera lucha no es contra los adversarios humanos que nos persiguen o nos quieren matar, sino más bien contra las huestes espirituales en las regiones celestes. Pablo sin duda creía en adversarios maléficos y espirituales de diferentes rangos en los lugares supramundanos o “atmosféricos”. Este pasaje contradice la hipótesis que Satanás y el diablo son dos palabras para personificar el mal. Los deseos malos no son espíritus, son inclinaciones torcidas del carácter que pueden conducirnos a la violación de las leyes divinas. Pero los malos espíritus pueden inducir a los malos deseos a través de sugestiones, obsesiones, posesiones, etc.

Por su parte, el apóstol Pedro coincide con Pablo, cuando al escribir su Primera Epístola, dice: “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 Pedro 5:8). Aquí Pedro habla de un enemigo cósmico que da vueltas por la tierra buscando a quien devorar. Esto nos hace recordar al Satanás de Job, quien venía de la tierra, movilizándose alrededor de ella para luego acusar a Job. Aquí tampoco no hay evidencia contextual alguna de que se esté hablando de un diablo humano en el poder, es decir, de un perseguidor del Imperio Romano o de una autoridad Judía.  Además, los humanos nos pueden devorar en esta vida, pero no en la futura. Es decir, nos pueden matar el cuerpo, mas no el alma. En cambio, este diablo si tiene la facultad de devorarnos y destruirnos para siempre si caemos en sus garras. Por causa de ese maléfico espíritu cósmico podemos perder alma y cuerpo en el infierno (Véase Mateo 10:28).

Recordemos siempre que los enemigos que no podemos ver y tocar resultan más difíciles de combatir, pues operan sigilosamente y de sorpresa. No obstante, Jesús ha venido para desenmascarar al Diablo, revelando los estratagemas que éste, y sus demonios, usan contra nosotros (1 Juan 3:8; 2 Corintios 2:11).

Satanás: Imitador de Dios    

Satanás es un gran imitador de Dios. Desde un comienzo quiso ser como Dios (Isaías 14: 13, 14; 2 Corintios 4: 4) y recibir así, la adoración del mundo entero (1 Juan 5: 19), y de los ángeles. Él reina en esta era maligna, y recibe el servicio de millones de hombres (Mateo 4: 8, 9; 1 Juan 5: 19). También él inspira sus “libros sagrados” de religiones falsas, y filosofías contrarias a las de Dios. Durante el régimen diabólico de Hitler, Satanás usó a este líder nazista y racista en contra del pueblo de Dios, y le hizo creer que tendría un reino milenario. Por cierto que Satanás estaba detrás del trono y pretendió oprimir al mundo por mil años con su falso Mesías. Una burda imitación del reinado milenario de Cristo. Dios le prometió a Su Hijo el gobierno del mundo venidero (Daniel 7: 13, ,14), y así también lo hizo el diablo, ofreciéndole su mundo y sus reinos a Jesús en la tentación en el desierto (Mateo 4: 8, 9).

El Diablo también quiere tener su propia iglesia—la Iglesia de Satanás. Sí, hoy en día Satanás es adorado con sacrificios de animales y de humanos. Él tiene su propia Biblia, sus propios mandamientos, sus propios rituales, y sus propias recompensas. Sus mandamientos principales son el odio y las prácticas carnales (sexo, drogas, alcohol, asesinatos, brujería, idolatría, etc).

A Satanás le gusta hacer milagros y maravillas (2 Tesalonicenses 2: 9), como manifestarse en la forma de un ángel de luz y de verdad (2 Corintios 4: 4). También puede hacer bajar fuego del cielo, imitando a lo que Dios hizo a favor y en presencia del profeta Elías (comparar 2  Reyes 1: 10, y Apocalipsis 13: 12, 13). Igualmente puede materializarse como una virgen bendita, y hasta tomar la forma de Cristo. También es capaz de predecir con alguna precisión algo del futuro usando psíquicos y profetas, y hasta curar enfermedades con la imposición de manos por parte de “curanderos” y “médicos psíquicos”.

 Y finalmente, el diablo imita el advenimiento de Cristo enviando a un “inicuo” (el Anticristo final) para que engañe a los hombres con maravillas y portentos, aunque será destruido por la verdadera presencia de Jesucristo en gloria (2 Tesalonicenses 2: 9, 10).                   

El Pecador Consuetudinarioes del Diablo

Satanás el diablo es presentado como un padre con hijos (Juan 8: 44), y además, si bien la Biblia habla de muchos “satanases” y muchos “diablos”, también es cierto que habla de un singular diablo que es líder de la maldad, un dios, un mentiroso, tentador, seductor, astuto, devorador, maléfico, milagrero, zarandeador, instigador, revoltoso, ladrón, arrebatador, embaucador, estorbador, mentiroso, acusador, calumniador, asesino, intrigante, soberbio, odioso, enemigo, acechador, etc. Ahora bien, según las Escrituras, hay un singular personaje en la Biblia que tiene todas estas características en él, y se le llama Satanás el diablo.

Pues bien, este Satanás busca seguidores que se le parezcan a él y para ello él moldea un carácter perverso en las personas a través de sus mentiras. Mentiras filosóficas y valores torcidos son dos caminos que usa él. También pone en el corazón sentimientos bajos y ruines de maldad. Así, él logra cautivar a los hombres con su seductora influencia. Él explota la carnalidad humana. El pinta el alcohol como algo bueno, y también el tabaco. Él promueve el sexo desenfrenado a través de la pornografía. También el promueve la infidelidad conyugal a través de las novelas baratas que bombardean a la TV todos los días. En fin, los que caen bajo su influencia maléfica se convierten en sus esclavos, de allí que Juan tiene razón al decir: “El que practica el pecado es DEL Diablo…” (1 Juan 3: 8). Nótese que Juan no está diciendo que aquel que practica el pecado es diablo o un diablo. No! Lo que dice es otra cosa diferente. Él dice que el que practica el pecado le pertenece al diablo, al singular diablo que es el padre y dios de este mundo impío. Si el diablo es un sinónimo de la maldad o de la personificación de la maldad, o es el mismo pecador: ¿por qué Juan dice que un pecador puede pertenecer al diablo?

Por otro lado, como ya dijimos antes en “Vuestro Padre: El Diablo”, uno puede ser de la entidad diabólica espiritual, llamada ‘Satanás’,  o en caso contrario, de la Entidad Divina Espiritual llamada ‘Dios’.  Si el Satanás espiritual no existe, entonces tampoco existe Dios como un Ser Todopoderoso y Espiritual.  Si uno es diablo y Satanás cuando nos oponemos a Dios, entonces uno es Dios cuando practicamos la justicia y obramos con amor y verdad.  Pero esta conclusión, ni es bíblica, ni es posible.

Aquí claramente se habla de pertenecer a alguien: A Satanás o a Dios. Ahora bien, hoy continúa la rivalidad del diablo por robarle seguidores a Dios y a Cristo. Por otro lado, Dios ha enviado a Cristo para arrebatarle al diablo pecadores cautivos bajo sus maléficas garras (Colosenses 1:13; Lucas 8:12, 2 Timoteo 2:26; Santiago 4:7; 1 Pedro 5:8; Hechos 26:18; 1 Timoteo 5:15).

 

El Diablo en los Fenómenos Parasicológicos                                                                                                                                                                                                                                   

Según el profesor Charles Richet, los fenómenos paranormales (del griego para, al lado de, más allá, por encima de, y normal), son “fenómenos extraños, psicológicos o físicos, debidos a fuerzas que parecen inteligentes o a facultades desconocidas del espíritu”. Éstos se pueden dividir en dos grupos: los subjetivos o psicológicos y los objetivos o materiales. Los primeros comprenden, básicamente, la telepatía, llamada, en general, “transmisión de pensamiento”, y la metagnomía o “videncia”, que consiste en el conocimiento, al margen de la actividad sensorial o racional normales, tanto las cosas sensibles como los acontecimientos pasados o futuros.

Los segundos pueden agrupar en 3 categorías principales: La telecinesia, la psicocinesia y la ectoplasmia. La telecinesia (del griego tele, lejos, y kinesis, movimiento) designa, de una forma científica, el movimiento de objetos realizados sin que medie contacto alguno, así como la levitación del cuerpo humano. El fenómeno típico de la telecinesia es el de la mesa, llamada “giratoria”, movida a distancia.

Con la telecinesia se halla generalmente vinculada la psicocinesia (del griego psyché, alma, y kinesis, movimiento), que se puede definir como un influjo de la acción del pensamiento sobre sistemas físicos en evolución: por ejemplo, un lanzamiento de dados.

La ectoplasmia (del griego ektós, fuera, y plasma, formación) es, al parecer, la formación paranormal, la materialización, mediante el cuerpo de un médium, de órganos aislados, rostros, animales, y seres fantasmales de aspecto humano o humanoide.

Los movimientos de objetos sin contacto, o telecinesia, fueron observados mucho antes de la aparición del espiritismo y de la metapsíquica: el fenómeno era conocido en tiempos de Tertuliano, o sea hace unos 18 siglos. Hay muchos registros de telecinesia interesantes como las de los religiosos católicos Teresa de Ávila, Bernardino Realino, Francisco Suárez, y José de Copertino. Las levitaciones de José de Copertino (1603-1663) se produjeron en Nardo, en Asís, en Osimo, en Fossombrone, en Nápoles, en Roma y en cierto número de conventos: La Grottela, el Sacro Convento, etc.

Sólo en la ciudad de Copertino hay registradas más de setenta éxtasis corporales de José. Y según la bula de canonización, “no hay santo que se compare a él”. Sus levitaciones consistían en levantamientos con movimientos de traslación. El Papa Urbano VIII fue una vez testigo del fenómeno.

Sus levitaciones eran tan frecuentes, que cuando sus hermanos de comunidad lo buscaban por el convento y no lo hallaban, el superior les decía, en son de broma: “Mirad hacia arriba, que ahí lo encontraréis.” El punto aparte es si esta fenomenología en José era de Dios o de los espíritus malignos. Recordemos que los médiumes espiritistas también levitaban por los aires y se podían trasladar en ese estado. Tenemos el caso del espiritista Mister Home, en Londres, (1868), en presencia de Lord Lindsay, de Lord Adare, y el capitán Wyrme.  Los testigos vieron cómo el médium, en levitación, entraba y salía por las ventanas del inmueble sito en el número 5 de Buckinghame Gate, en Ashley Place.

No podemos, pues, ignorar las fuerzas ocultas en este mundo malvado. Se ha sabido de niños analfabetos, que poseídos por entidades paranormales, empezaron a hablar en lenguas extrañas, como también hablaron pulcramente idiomas y lenguas conocidos (glosolalia) tales como el latín, el francés, el inglés, el alemán, etc. También se ha visto a personas levitar como los médiumes espiritistas, monjes, y aun fantasmas. También han levitado objetos como mesas, lámparas, libros, botellas, copas, etc, por manos invisibles. Los “espíritus chocarrones o traviesos (poltergeist)” en casas llamadas encantadas o embrujadas no es historia nueva. Se han reportados casas, hospitales, palacios, conventos, etc, embrujados, en donde se manifiestan fenómenos paranormales como es el caso de radios y televisores que se encienden solos, Luces que se prenden y apagan, manchas de sangre que aparecen en las paredes, voces extrañas lamentándose, objetos que vuelan y se estrellan en las paredes, golpes, agresiones físicas y psicológicas a personas que las habitan, cambios bruscos de temperatura dentro de un área de la casa sin motivo alguno, aparecidos sin cabeza, o sin pies, y así por el estilo. Y esto no es sólo de reciente data.

Se cuenta que Adrien de Montalembert, limosnero de Francisco I de Francia, anotó el caso sucedido en un convento, en 1528, donde no sólo se producían ruidos extraños, sino que los más diversos objetos eran arrojados violentamente sin mano visible alguna que los arrojara. También Cieza de León cuenta que, en 1594, cuando el cacique Pirza, en Popayán, Colombia, se convirtió al cristianismo, era molestado continuamente por piedras que caían de lo alto. No eran arrojadas por ningún ser humano, sino que caían verticalmente a tierra. Los que presenciaron la conversión del cacique contemplaron con gran asombro, cómo una copa de licor, colocada sobre una mesa, se levantaba en el aire, siendo vaciada, y vuelta a llenar al ser nuevamente dejada en el mueble. También los misioneros jesuitas en Conchinchina, en el siglo XVIII, observaron varios casos, sin encontrar explicación alguna.

Las personas poseídas suelen no sólo hablar en lenguas, sino también pueden predecir el futuro, y manifestar una fuerza descomunal pese a todos los intentos por detenerlo. También suelen odiar la religión cristiana, y el nombre de Jesús.  El exorcismo en el nombre de Jesucristo puede liberar a esas personas completamente de la posesión diabólica. Negar que existen estos extraños fenómenos es querer tapar el sol con un dedo. El sol seguirá pese a todo. Y como dice el Dr. D. Costa, S.P: “Las posesiones han venido haciéndose más raras a medida que se extendía el reino de Jesucristo, pero nunca ha cesado por completo ni entre los cristianos”.

Conclusión

Mucho se ha discutido del diablo en todas las épocas o siglos. Hoy existe una corriente de teólogos, católicos y protestantes, que se ha propuesto negar la existencia personal y cósmica del diablo, aduciendo que es un mito de las religiones paganas. No obstante, existen muchísimos teólogos renombrados que sostienen la creencia tradicional cristiana de fuerzas cósmicas que están en contra de Dios y de sus criaturas a las cuales la Biblia llama demonios, espíritus impuros, etc.

En la Biblia encontramos a humanos que fueron diablos y Satanases, como por ejemplo: Judas, Pedro, y otros. No obstante, este hecho no niega la existencia de un Satanás y Diablo mayor; como tampoco se puede negar la existencia de un Dios Todopoderoso y Espiritual, por el simple hecho de que hombres como Moisés, Samuel, Sansón hayan fungido de dios en una determinada función.

El problema de negar la existencia de un cósmico Satanás maléfico, perverso, astuto y tentador, es que motivamos a que las gentes bajen la guardia contra su accionar asolapado y agazapado. Si decimos irresponsablemente que no existe el virus de la polio, millones de padres dejarían de vacunar a sus hijos, y entonces les estaríamos exponiendo a un gran peligro. La obra maestra del diablo es, sin duda, lograr que las personas no perciban su existencia, y que la nieguen por completo.

Definitivamente la Biblia presenta a un diablo singular que sabe que el evangelio de Cristo tiene poder para salvar a los hombres de sus pecados y también de apartarlos de su maléfica influencia y dominio férreo. Satanás el diablo es un personaje perverso e impío que conoce quién es Cristo y de quien es verdaderamente Hijo. Su oposición a Cristo no es de balde, él sabe que Cristo significa su ruina eterna, su destrucción total. En Lucas 8:12 Jesús— al explicar la parábola del sembrador—dice: “Y los del camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven.  Aquí se nos presenta a un diablo o Satanás creyente, creyente en el poder del evangelio de Jesucristo, pero no se rinde a él. Es más, hace todo lo posible para que los hombres no vean la eficacia salvadora del evangelio de Cristo,  para que no se salven. Definitivamente este personaje no es un hombre incrédulo, pues el incrédulo no cree en el poder salvador del evangelio. Tiene que ser alguien que conoce quien es Cristo y del valor de su palabra. ¿Quien más que el ángel caído Satanás?

La parapsicología admite que hay fenómenos muy extraños y sobrenaturales en este mundo que no pueden ser simplemente explicados como fenómenos producidos por el mismo hombre. Hay, de hecho, fuerzas o poderes ocultos que son sutiles y peligrosos que el hombre no podría explicar sin la presencia o existencia de un diablo cósmico.                                                       

                                                          Bibliografía

1.- Brown, J.B.Satanás, La Primitiva Tradición Cristiana’, Fondo Cultura Económica, 1986, p.27

1b.- págs 27,28.

2.- Balducci, C. “El Diablo…existe y se puede reconocerlo”, Ed. Paulinas, 1991, págs.15,16.

3.- Zähringer, C. I. Demoni en A.V., Mysterium Salutis, IV, Brescia, 1970, 790.

4.- Bortone, O. (Demonio, en DES 1, pág.7; Satana, en DES II, 1679-80, Satana, Roma, 1978).

5.- Kertelge K., Diabolo, demoni, esorcismi in prospettiva biblica, en W. KASPER-K. LEHMANN, Diabolo-demoni-possesione, Brescia, 1983, pag.7)

6.-  Paytuvi, C. El Diablo. Editorial Maucci, 1961, págs 69,70.

7.- Clemente 51:1del adversario”. El NT y los autores cristianos usaban Antikeimenos como “enemigo” o “adversario”.  Véase F.X. Gokey, La Terminología para el Diablo y los Espíritus Malignos en los Padres Apostólicos (Washington, 1961, pgs 68,69; J. Quasten, Patrology, vol. 1, pp. 42-53.

8.- “Soberano de esta época”. Carta a los efesios, 17:1, 19:1; a los magnesianos, 1:2; a los romanos, 7:1).

9.-  Barnard, L. Justino Mártir: Su Vida y Pensamiento (Cambridge, 1967, pág. 107).

10.- Papini, G. El Diablo, EMECÉ editores, 1954, pags 75,76.

11.- Brown, J.B. Satanás, La primitiva tradición cristiana, pág. 40.

12.- Cipriani, S. Satanás en la Tradición Bíblica, texto de una conferencia dictada en Potenza, págs 1,2, 1988.

 www.elevangeliodelreino.com

 

¿REALMENTE EL DIABLO ES LA PERSONIFICACIÓN DEL PECADO O DE LA MALDAD?

Muchos cristianos están cayendo en el error de que el diablo no existe, y que simplemente es una creencia mitológica, fruto de la superstición medieval. Sin embargo, rechazar la existencia del diablo nos conduciría igualmente a rechazar la existencia de Dios, lo cual sería peligroso y herético.

SEGÚN UN ESTUDIO LA VISIÓN QUE LOS CRISTIANOS TENÍAN DE SATANÁS HA CAMBIADO

Por Noticias Cristianas

San Juan – Puerto Rico.- cristianos conciben al diablo como un ser místico que han conocido a través de increíbles relatos bíblicos, un ente sin forma definida que los somete a las tentaciones, que es el archienemigo de Dios y que no pierde oportunidad para hacerlos caer en pecado.

Pero, ¿cómo hoy día se percibe a Satanás? ¿Es una entidad que nos hace pecar? ¿Habrá que tenerle miedo? ¿Es el enemigo de Dios?

El investigador y sociólogo José Rodríguez, junto con un equipo de colaboradores, dirigió un estudio en el que se analizó la percepción que tienen creyentes de distintas denominaciones religiosas sobre el constructo del mal, especialmente de Satanás, y el resultado fue sorprendente: cada vez son más los cristianos que dudan de que esa visión que históricamente nos han vendido las iglesias sea del todo cierta.

“Antes se veía a Satanás como un espíritu maligno, que hacía que pecaras y esa imagen está cambiando”, explicó.

Esto no quiere decir que ahora más personas tengan una imagen conceptualizada de cómo luce el diablo, sino que hay quienes han dejado de verlo como la entidad o interpretación mitológica responsable de lanzarnos al pecado.

Pero, ¿por qué no pensarlo así? si la Biblia, para quienes son creyentes, parece confirmarlo. En un principio, Dios lo nombró Lucero (ángel de luz), pero tras revelarse contra su creador fue lanzado a la tierra, acto con el que arrastró a un tercio de los ángeles del cielo. Como consecuencia, ya no fue más el portador de luz, sino que fue llamado Satán, que significa “adversario/acusador”.

Resulta que, a juzgar por el sector religioso abordado, esa visión se está desinflando poco a poco. “Tradicionalmente, la visión religiosa está dirigida a que Lucifer es el rival de Dios y que lo que hace es separarnos de su bondad y de su amor y hay una muestra que está dudando de esa construcción”, explicó.

El estudio analizó la visión de 434 creyentes de las denominaciones: católica, bautista, presbiteriana, pentecostal MI, Alianza Cristiana, Discípulos de Cristo y pentecostal MB.

Bajo el renglón de “indecisos” figuraron los presbiterianos, Discípulos de Cristo y los que profesan bajo la Alianza Cristiana. “No mostraron tener una noción clara o precisa sobre dicho concepto”, sostuvo el sociólogo.

En el renglón “de acuerdo” estuvieron los encuestados bautistas, pentecostales MI y MB, y los católicos.

¿Cuidado?

Rodríguez destacó que la visión que cada persona tiene de Satanás influye en su comportamiento social, así que perderle el temor al diablo podría ser la excusa perfecta para “justificar” acciones inadecuadas socialmente.

“Como todo es relativo en esa visión, pues entonces se retan algunos cuestionamientos o parámetros que son fundamentales para la sana convivencia y el estado de manejo pro social, porque para lo que uno es bueno, para el otro es malo y ese relativismo puede generar choques”, mencionó.

Las implicaciones de estas diferencias de visiones pueden ir aún más allá. “Son serias, porque si lo que estamos diciendo es que Satanás es una construcción, pues no respondemos como que tenemos que cuidarnos y podemos estar a riesgo de lo que representan las acciones desviadas… Si por lo menos crees que es una entidad que pudiese hacerte caer, estás a ojo avizor”, dijo.

Ojo, tampoco es irse al otro extremo y adjudicarle la culpa de todo lo que sucede a Satanás, algo en lo que pueden caer algunos.

EL DIABLO NO ES LA PERSONIFICACIÓN DEL PECADO O DEL MAL

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

Un regular número de personas, incluyendo a muchos cristianos profesantes, afirman no creer en la persona del diablo, al cual sólo consideran como una personificación del pecado. Pero si esto es verdad, es decir, que no hay un diablo personal, inteligente, cósmico, longevo, malévolo, y maquiavélico, me pregunto: ¿Puede el pecado pecar? ¿Extraña pregunta, no? Pues esta cuestión surge de inmediato cuando damos por cierta la teoría de que el diablo es una mera personificación del pecado y del mal. Y es que Juan dijo: “El diablo peca desde el principio” (1 Juan 3:8). Si el diablo es la personificación del pecado, entonces lo que Juan está diciendo es que: “El pecado peca desde el principio”, declaración que no tiene ningún sentido en absoluto. Pero si tomamos al diablo como una entidad personal, o un ser cósmico angélico, supramundano, inteligente, malévolo, y maquiavélico, la afirmación toma un matiz distinto.

Por otro lado,  tome usted nota de que Juan dice que este diablo peca desde el principio, ¿cuál principio? Creo que la  respuesta está en el mismo evangelio de Juan, es decir, desde el principio de la creación (Juan 1:1; Apo. 3:14, Heb. 1:10; Apo. 13:8; 2 Pedro 3:4). Por tanto, si el diablo continúa pecando desde el principio de la creación, es imposible que éste sea un humano cualquiera, quien con las justas puede llegar a los 100 años de edad o algo más.

Hay quienes creen que el diablo no nos puede inducir al pecado, pues si este fuera el caso, el culpable de nuestras caídas sería el diablo mismo, y no nosotros. Este argumento, aunque parezca razonable, es engañoso, ya que el hombre puede muy bien resistir al diablo, y oponerse a sus seducciones con la ayuda de Dios.

El hecho de que el diablo tiente a alguno, eso no quiere decir que el tentado caerá indefectiblemente en la trampa satánica y que terminará perdido y condenado para siempre. Dios no permitirá que seamos tentados más allá de nuestras posibilidades de resistencia. Todo depende de nosotros y de nuestra fe.  

El Antiguo Testamento nos presenta al diablo como nuestro opositor o adversario, o como nuestro acusador ante Dios. En la creación del libro de Génesis, es la serpiente que tienta a la primera pareja humana, y es el acusador del libro de Job, y de los fieles. Definitivamente este es un personaje misterioso, intrigante, y malévolo con quien Dios tiene eventuales tratos. Pero es en el Nuevo Testamento que la figura del adversario se hace aún más patente, como un poder inteligente, poderoso, maquiavélico, tentador, mentiroso y asesino. Y aunque es cierto que Satanás significa adversario, y adversario puede ser cualquiera que se oponga a Dios, hay, sin embargo, uno que se le llama “Satanás, el diablo” que opera con sus ángeles en las regiones celestiales de nuestra atmósfera. Es, en buena cuenta, alguien cósmico, no terrícola, no humano, no carnal, no visible y no palpable. Es en realidad un espíritu que no tiene carne ni huesos como nosotros. De allí que se les designe a él y a sus huestes angélicas como “espíritus de maldad en las regiones celestiales” (Efesios 2:2; 6:12).

Las Escrituras nos dicen que Cristo ha venido a destruir las obras del diablo, y para que Dios, Su Padre, nos traslade del reino de las tinieblas, al reino del amado Hijo (Col. 1:13, 1 Juan 3:8). Estas obras del diablo son tretas que nos desvían del único sendero que lleva a la vida eterna en el reino de Dios.

La obra maestra del diablo ha sido, sin duda alguna, la negación de su existencia, con lo cual sus defensores han sembrado un peligroso engaño mortal, pues si no hay un adversario que ataca a hurtadillas, ¿para qué estar en constante guardia, cuidándonos de sus sutiles ardides y maquiavélicas asechanzas? Pero lo cierto es que nuestro Señor Jesucristo nos manda a que estemos sobrios y que velemos, porque nuestro adversario, el diablo, está como león rugiente, andando alrededor buscando a quien devorar (1 Pedro 5:8). ¿Se dejará usted devorar por él? ¡Yo, no!

HANS KÜNG: ¿EXISTE DIOS?

 

 

¿Existe Dios?

Los 27 años transcurridos desde la publicación por vez primera de esta obra no han restado ni un ápice a su actualidad, «pues el papel de la religión en los Estados laicos es objeto de vehementes discusiones en los tiempos que corren, tanto en España como en Europa, y tras esos debates se esconde la cuestión más profunda de si un hombre moderno e ilustrado puede defender ante la razón, y en qué forma, la fe en Dios».

A partir de aquí cabe afirmar que el presente libro se dirige a dos clases de lectores: los que dudan en su fe y los que dudan en su cuestionamiento de la misma. Defensor, con Descartes, de una racionalidad crítica, pero acusador, con Pascal, de un racionalismo ideológico, Hans Küng elude tanto el racionalismo como la ingenuidad fideísta, afrontando los retos del ateísmo moderno (Feuerbach, Marx y Freud) y del nihilismo posmoderno (Nietzsche). El resultado de ambos ha sido la puesta en cuestión de las certezas fundamentales, en primer lugar las relativas a la fe religiosa y, después, las que conciernen a la consistencia y sentido de la realidad en general. Para Küng este resultado es irrefutable, pero, al mismo tiempo, no concluyente. «Sí a la realidad», como alternativa al nihilismo, desde una postura de confianza radical; «sí a Dios», como alternativa al ateísmo, desde una fe que trasciende la razón sin negarla; y «sí al Dios de la Biblia» —al Dios de Jesucristo en particular—, como fundamento de esa confianza radical: tales son las tres etapas básicas por las que Küng responde a la pregunta que da título a su obra.

 Fuente:

EL DIABLO SÍ EXISTE, AUNQUE LES DUELA A LOS CRISTADELFIANOS

Ing º Mario A. Olcese (Apologista)

Hay una corriente moderna de teólogos Católicos, Protestantes  y Judíos que niega la existencia de un diablo personal cósmico y espiritual. Estos exégetas bíblicos sostienen que la creencia en ángeles caídos o también llamados “demonios”, es un mito medieval de origen pagano. Por ejemplo, para el teólogo R. Bultmann las figuras cósmicas como ángeles o demonios no les compete una realidad, pues las considera unas figuras míticas. Para este teólogo de renombre, el pecado es puramente un asunto del hombre. Cuando la Biblia, dice él, habla de “la esclavitud bajo el pecado” (Juan 8:34) quiere decir “esclavitud bajo el diablo” (1 Juan 3:8). Para Bultmann el pecado y el diablo son sinónimos. Es decir, cuando uno peca, uno se convierte en diablo. El diablo, según él, es nuestro pecado, o nuestra desobediencia a Dios.

Para el teólogo católico Herbert Haag, el diablo es la personificación del mal. Él escribe: “Satanás es la personificación del mal, del pecado. En todos los pasajes del Nuevo Testamento en los que aparece el nombre de Satanás o del diablo, podemos tranquilamente cambiar esos términos por ‘el pecado’ o por ‘el mal’… La misma función queda resuelta en el vocabulario de Juan con el término ‘mundo’ (Juan 15: 18i;  17: 14). El Nuevo Testamento utiliza, en fin, alternativamente y con el mismo significado los términos Satanás, diablo, mundo, pecado, mal”.

Pero el razonamiento de Bultmann, Haag, y de muchos otros como ellos, es peligroso, ya que de igual forma podríamos comparar Lucas 13:18 con Lucas 7:31 y obtendríamos una conclusión erradísima por cierto. Veamos lo que nos dicen estos dos textos lucanos:

“Y dijo el Señor: ¿A qué, pues, compararé los hombres de esta generación, y a qué son semejantes?”  (Lucas 7:31)

Y dijo: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé?”  (Lucas 13:18). 

 Si razonamos como lo hacen Bultmann y Haag, tendríamos que concluir que ‘el reino de Dios’, y ‘los hombres de esta generación’ son expresiones equivalentes. Pero: ¿Podría alguien creer que el reino de Dios esté compuesto por los hombres incrédulos de este mundo? —Imposible!

También podemos hacer ese mismo artificio con Santiago 4:7 y 1 Pedro 2:13. Veamos lo que dicen estos dos textos.

Santiago 4:7: “Someteos, pues, a Dios…

1 Pedro 2:13: “Someteos… al rey como a superior.”

Al comparar estos dos textos: ¿Sería lógico concluir que “someterse a Dios” es equivalente a “someterse al rey de una institución humana”?¿Era el rey humano Herodes—Dios?¿Es Dios una “institución humana”? Imposible.

 Por su parte, P. Schoonenberg  no nos habla de poderes personales, sino de poderes “personalizados” del pecado y de la muerte. Schoonenberg usa como sinónimos la “esclavitud del pecado” y “esclavitud del diablo” como lo planteó Bultmann.  De modo que hay una corriente de teólogos cristianos que niega la existencia de poderes personales espirituales, los cuales nunca fueron negados por la iglesia en los primeros tres siglos de la Era Cristiana. Incluso en el Edad Media se intensificó dicha creencia aunque mucho de ella fue distorsionada y mitificada con ideas paganas.                                                   

No obstante, la gran mayoría de creyentes Católicos y Protestantes cree en la existencia del diablo como una figura supramundana, cósmica, angélica, y maléfica. Entre los teólogos prominentes que son exponentes de un diablo personal están Karl Barth, Paul Althaus, Emil Brunner, Otto Weber, Hans Küng, D. Zähringer, Conrado Balducci, A. Winklhofer, J. Burton Brown, y muchos otros de renombre.

El problema de personalizar o personificar al diablo es que con igual criterio podemos personificar la ‘justicia’ con el término ‘Dios’. Podríamos decir, por citar un ejemplo, que ser “siervos de Dios” (Santiago 1: 1) es lo mismo que decir “siervos de la justicia” (Romanos 6: 18).  Es decir, podríamos concluir que Dios es la personificación de la justicia y no necesariamente una Persona Divina Todopoderosa y Eterna.

No dudo que Haag, Schoonenberg, y Bultmann se escandalizarían con esta lógica conclusión, pues ellos jamás pretendieron negar la existencia de un Dios personal y Todopoderoso en sus escritos.    

Por otro lado, los proponentes de la personificación del mal sostienen que pueden haber muchos ‘Satanases’, y muchos ‘diablos’ humanos. Por ejemplo, Herbert Haag recurre a 1 Samuel 29: 4 para demostrar que el rey filisteo Aquis, al querer llevar a la guerra al rey David, se convirtió en adversario (Satán) de él en la batalla. Para Haag, y no le restamos razón, todo individuo que se oponga a Dios es adversario (Satán) de él. Además, Haag recurre a 1 Reyes 11: 14, 23, 25 para demostrar que el mensajero de Jehová se convirtió en Satán cuando estorbó el paso a Balaam. Y también es cierto que en el Nuevo Testamento, tanto Judas Iscariote, como Simón Pedro, son llamados ‘diablo’ y ‘Satanás’ respectivamente (Ver Juan 6: 70 y Mateo 16: 23). El hecho de que hombres hayan fungido de ‘Satanes’ o de ‘diablos’ no quiere decir que no exista un diablo mayor y espiritual que actúa adversamente a los dictados de Dios, pues también hubo hombres santos que fungieron de ‘Dios’, como Moisés (Éxodo 7: 1), los jueces de Israel (Juan 10: 34), y sin embargo, este hecho no anula la existencia de un Dios Todopoderoso, Espiritual, Justo, y Eterno.

El teólogo y exegeta bíblico Settimio Cipriani dice de Herbert Haag, lo siguiente: “En conjunto, queda como un intento bastante infantil el realizado en los últimos tiempos por el profesor Herbert Haag, de la Universidad de Tubinga que intituló su libro muy significativamente ‘ABSCHIED VOM TEUFEL’ (‘DESPEDIDA DEL DIABLO’). Nunca se le podrá dar un adiós al diablo, aunque fuera cierta la hipótesis sugerida aquí por el autor, es decir, que Satanás sería la personificación del mal, que sería así dramatizado y corporalizado ante el hombre. He aquí, en efecto, cómo se expresa él como conclusión de sus quizás demasiado rápidas reflexiones exegéticas: ‘Para nosotros, pues, se trata no sólo de preguntarnos si la Sagrada Escritura utiliza la palabra Satanás, diablo, espíritus malos, sino, más bien, preguntarnos lo que ella quiere decir con esa terminología. El problema del diablo, sigue diciendo Cipriani, “no se resuelve ni simplemente negándolo, porque no encontraría lugar en las categorías científicas de nuestro tiempo, ni reduciéndolo de problema teológico a problema puramente filosófico, y más exactamente antropológico: es decir, la experiencia del mal que hacen los hombres y el porqué del mal en su corazón y en su vida, como efectivamente nos parece haya hecho el profesor Haag y después de él también otros estudiosos católicos” (12).

El Que Practica el Pecado Es del Diablo (1 Juan 3:8)

El Apóstol Juan nos dice que todo aquel que practica el pecado es DEL Diablo. Esto refutaría la posición de Haag (y Bultmann) en el sentido de que el pecador es diablo cuando peca. Pero si el pecador es diablo cuando peca, entonces Juan debió decir: “El que practica el pecado es diablo”. ¡Pero él no dijo eso! El dijo claramente: “El que practica el pecado es DEL diablo”, es decir, le pertenece al diablo y se convierte en su esclavo. Esto probaría que el diablo es una persona que puede someter y dominar a otra y hacerla su siervo.

El Diablo peca desde el Principio (1 Juan 3:8)

Si el Diablo peca desde el principio, entonces es un ser que tiene voluntad propia y goza de libre albedrío. Nadie puede pecar si antes no se deja seducir por su propia concupiscencia. De alguna manera el Diablo que presenta Juan es un ser que decidió violar las leyes del Eterno. No es alguien creado malo, sino una criatura que escogió el mal camino. Tampoco es un ser humano, pues Juan dice que peca (no “pecó”) desde el principio. ¿Cuál principio? Pues según el contexto (1 Juan 1:1)—¡Desde el principio de todo lo creado! Esto demostraría que el diablo de Juan no era un ser humano en particular, sino un ser cósmico, longevo, y que de alguna manera viene pecando desde la misma creación del mundo.

 Buen provecho, diablofóbicos!!!

ASTRÓNOMOS SUIZOS PONEN EN DUDA LA EXISTENCIA DE GLIESE 581g

Según publica la edición online de Science, el sonado descubrimiento de Gliese 581g, el planeta con más posibilidades de ser habitable de todos los descubiertos hasta ahora, podría no haberse producido. O por lo menos eso es lo que ha asegurado el astrónomo suizo Francesco Pepe en el transcurso de un simposio sobre Sistemas Planetarios que se celebra estos días en Turín.

ABC

El planeta se encuentra a 20 años luz de la TierraHace apenas dos semanas que un equipo de investigadores liderados por Steven Vogt, de la Universidad de California en Santa Cruz, anunciaba el descubrimiento de un extraordinario planeta a “sólo” 20 años luz de la Tierra, en órbita de la estrella Gliese 581. La noticia corrió como la pólvora ya que, entre todos los descubiertos hasta ahora, este nuevo mundo es el que más posibilidades tiene (o tenía) de ser apto para la vida.Con una masa tres veces la de la Tierra (suficiente para tener una atmósfera) y a la distancia exacta de su Sol para permitir la existencia de agua líquida sobre su superficie, el nuevo planeta es el “regalo” que los astrónomos llevaban más de una década esperando recibir. Gliese 581g es el sexto mundo que se descubre alrededor de la misma estrella, una pequeña y estable enana roja que se encuentra en la dirección de la constelación de Libra.Ni rastroPero resulta que un equipo de cazaplanetas con base en Suiza, y precisamente los que descubrieron otros cuatro mundos alrededor de Gliese 581, acaba de anunciar que no han sido capaces de encontrar ni rastro del planeta “g” en ninguna de sus observaciones de aquél lejano sistema solar. Francesco Pepe, del observatorio de Ginebra, ha dicho en Turín que ni él ni sus colegas han logrado encontrar ningún signo que permita sostener la existencia de un planeta dentro de la zona habitable de Gliese 581.Lo cual, por supuesto, ha caído como un jarro de agua fría sobre el equipo de Vogt, que aún no ha tenido tiempo de reaccionar con alguna declaración pública. El propio Pepe, sin embargo, sí que ha matizado su anuncio diciendo que, aunque no ha encontrado signo alguno de un planeta en esa zona, tampoco tiene pruebas que le permitan asegurar que tal planeta no exista. Y que, a diferencia del equipo de Vogt, que trabajó sobre más de una década de observaciones de aquella región de espacio, realizadas por varios equipos diferentes, él sólo se ha basado en sus propios trabajos y resultados. Habrá que ver qué tiene que decir el propio Vogt al respecto.Extremadamente débilesHasta ahora, la única reacción destacable del descubridor de Gliese 581g es la de no querer comentar los resultados de Pepe “ya que aún no he visto sus datos”. Sin embargo, Vogt asegura qie “no estoy demasiado sorprendido de sus resultados ya que las señales (de Gliese) son extremadamente débiles”.Una reacción muy similar a la de Paul Butler, un astrónomo de la Institución Carnegie, de Washington, y que también forma parte del equipo que realizó el anuncio del descubrimiento de Gliese 581g. Butler, en efecto, también se ha limitado a decir que no puede comentar nada sobre el trabajo de los suizos porque él no ha asistido a la conferencia de Turín y los datos de su investigación no están publicados en ninguna parte. Ha subrayado Butler, sin embargo, que se necesitan más observaciones para consolidar las pruebas de la existencia de Gliese581g. “Esperamos que en el plazo de un año o dos (su existencia) esté totalmente asentada”.

A DIOS POR CRISTO

Por Joan Figuerola

Fuente:

 http://opusprima.wordpress.com

“Pero ante este cuadro puede uno perder la fe”, exclama el príncipe Mischkin (Dostoievski, El idiota) estremecido ante la imagen de Jesucristo crucificado. El mismo Dostoievski padeció un ataque de epilepsia ante la visión del Cristo de Hans Holbein. Si Jesús está muerto también lo está Dios y, de ser así, nada tiene que decirnos. Sin embargo, Cristo resucitó al tercer día como atestigua la fe pascual de la primera comunidad cristiana. Todos los testigos, y digo todos, coinciden en que Jesús vive por obra y gracia de Dios junto a Él para siempre. Este es el signo de esperanza para los hombres de todos los tiempos: la promesa de Dios permanece inquebrantable.

Con Cristo la muerte no queda anulada, pero si vencida. La resurrección indica hacia una vida nueva desligada de las coordenadas espacio-tiempo. Pero yo, hombre del siglo XXI, que ha crecido alimentado por las objeciones contra la religión, cómo puedo creer en Dios y en toda esta historia de un hombre resucitado para mi salvación. La cuestión de la existencia después de la muerte requiere una posición radical. Nadie puede decirnos si después de la muerte viene la nada o la contemplación de Dios en Gloria. Sin embargo, la nada parece poco racional ante la idea de que una vez muertos nos adentramos en la más real de las realidades: Dios. La resurrección de Cristo es una señal suficiente como para confiar en Dios y tener fe en Él.

La razón pura se encuentra, llegados a este punto, ante un paso abrupto y no resta más que estar de acuerdo con el filósofo de Königsberg: el paso de la muerte a Dios es imposible de comprobar empíricamente – lo mismo con la nada –, pero si esperarse mediante la fe. La muerte es cuestión personal, no así la resurrección, por tanto hemos de habérnoslas con Dios y la única actitud real que cabe es la confianza, pues ninguna nave conduce a la vida eterna más que por la laguna de la fe. Quien cree en Dios también cree, consecuentemente, en la vida eterna de Dios.

CARL SAGAN OPINA SOBRE LA POSIBILIDAD DE DEMOSTRAR CIENTÍFICAMENTE LA EXISTENCIA DE DIOS

 

Pregunta:

 Teniendo en cuenta los logros científicos conseguidos por gente como Newton y Kepler, ¿hay posibilidades de que la ciencia llegue algún día a demostrar la existencia de Dios?

C.S.: La respuesta depende mucho de lo que signifique para nosotros Dios. La palabra “dios” se utiliza para una inmensa multitud de ideas excluyentes entre sí, y creo que las distinciones, en algunos casos, están intencionadamente enmarañadas para que nadie se ofenda interpretando que se habla de su propio dios. Pero les diré una idea de los dos polos de la definición de Dios. Uno es la visión por ejemplo, de Spinoza o Einstein, que es más o menos que Dios es la suma total de las leyes de la física. Sería una locura negar que hay unas leyes de la física. Si nos referimos a eso al hablar de Dios, sin duda Dios existe. Lo único que tenemos que hacer es observar cómo caen las manzanas.

La gravitación newtoniana se da por todo el universo. Podríamos pensar que existía un universo donde las leyes de la naturaleza estuviesen limitadas a una pequeña porción de espacio o tiempo. No puede ser así, y la gravitación newtoniana es un ejemplo, pero la mecánica cuántica es otro. Podemos observar los espectros de las galaxias distantes y ver que se les puede aplicar las mismas leyes de la mecánica que aquí. Se trata de algo profundo y extraordinario: las leyes de la naturaleza existen y son las mismas en todas partes. Así pues, si eso es lo que queremos decir cuando hablamos de Dios, entonces diría que ya tenemos una prueba excelente de su existencia.

Pero ahora tomemos el extremo opuesto: el concepto de Dios como hombre gigantesco con una larga barba blanca, sentado en un trono en el cielo y llevando la cuenta de la cada caída de cada gorrión. Desde luego, sostengo que de este tipo de dios no hay prueba alguna, y aunque estoy abierto a recibir cualquier aportación, personalmente dudo de que llegue a encontrarse una prueba fiable de un dios así, no sólo en el futuro cercano, sino también remoto. Y los dos ejemplos que les he dado son prácticamente todo el abanico de ideas a que se refiere la gente cuando menciona la palabra “dios”

  • Fuente: Carl Sagan. “La Diversidad de la Ciencia. Una visión personal de la búsqueda de Dios”. Editado en castellano en 2007 por Editorial Planeta.

Sin embargo, lo que se le olvidó decir al Dr. Sagan, y no se requiere ser un científico destacado para llegar a esta conclusión, es que si hay leyes en funcionamiento en la física, es porque hay un legislador inteligente que las puso a trabajar.

Como dijo Paul Dirac, Físico y matemático de la universidad de Cambridge:

“Parece que uno de los rasgos fundamentales de la naturaleza es que las leyes físicas fundamentales se describen en términos de una teoría matemática de gran belleza y poder, la cual necesita una norma muy elevada de matemáticas para comprender. . . . Uno quizás pudiera describir la situación diciendo que Dios es un matemático de orden muy elevado, y que Él usó matemática muy adelantada al construir el universo.”

O como declaró Alexander Palyakov, matemático Ruso:

“Sabemos que la naturaleza se describe con la mejor de todas las posibles matemáticas porque Dios la creó.”

O como el mismo Platón declaró:

“El propio Dios geometriza.”

Y finalmente podemos decir como el matemático inglés Keith Devlin:

“Las matemáticas convierten lo invisible en visible.”

NUEVAS EVIDENCIAS EMERGEN DEL REINO DE DAVID

La ciudad desenterrada por el profesor Yosef Garfinkel podría ser la ciudad bíblica de Sha’arayim 

Matthew Kalman, Khirbet Qeiyafa, Israel – Durante 3.000 años, los altos muros de 12 pies de una antigua ciudad han sido claramente visibles sobre una colina que domina el Valle de Elah, donde la Biblia dice que David mató a Goliat.

Pero nadie había jamás vinculado las ruinas de la ciudad mencionada en el famoso relato del Primer Libro de Samuel del legendario duelo y victoria de los israelitas – hasta ahora. El profesor de arqueología de la Universidad Hebrea, Yosef Garfinkel presentó pruebas contundentes a eruditos de la Universidad de Harvard que él había encontrado en la ciudad bíblica de Sha’arayim del Siglo X, hebrea por “dos puertas.” Garfinkel, quien hizo su sorprendente descubrimiento a hace casi dos años, también habló sobre sus hallazgos en la Conferencia Americana de Escuelas de Investigación Oriental organizada por la Universidad de Boston.

Garfinkel cree que la ciudad proporciona pruebas de que el rey David gobernó un reino desde su capital de Jerusalén. Algunos eruditos modernos han cuestionado el relato bíblico del reino de David, e incluso si existe. Aunque no está claro cómo se relaciona Sha’arayim con David, Garfinkel dice que encontrar una ciudad de Judea a lo largo de la carretera antigua de Jerusalén, que parece haber sido una fortaleza en la frontera occidental con los filisteos, indica un reino con una organización política y militar desarrollada que fue lo suficientemente potente como para incluir una ciudad fortificada importante.

“No hay duda de que Yosef Garfinkel ha encontrado un sitio único e interesante de un tipo que no hemos tenido hasta ahora”, dijo Aren Maeir, profesor de arqueología en la Universidad Bar-Ilan en Ramat Gan, que ha estado excavando la ciudad natal de Goliat de Gath. “Pero tenemos que esperar más hallazgos y más análisis.

La revelación se produjo sólo semanas después de que el equipo de Garfinkel descubrió la inscripción hebrea más antigua que se ha encontrado en los mismos cinco acres – una de 3.000 años, teniendo fragmento de cerámica de cinco líneas de texto en escritura proto-cananea, un precursor del hebreo. Se encontró en una casa junto a una maciza puerta en el lado occidental de la colina de Khirbet Qeiyafa, que Garfinkel creía que era la única entrada de la ciudad – hasta encontrar una segunda puerta pocos días después.

Pruebas de carbono 14 en la Universidad de Oxford en cuatro huesos de aceituna descubiertos cerca de la fecha de inscripción de la reliquia de la Edad de Piedra tardía, concretamente a la primera parte del siglo 10 AC, o entre 1000 y 975 aC, cuando el rey David, líder de la Reino de Israel,  había vivido. Se cree que David había unido Judea e Israel, establecimiento un gran reino que, bajo su hijo, Salomón, se extendía a la actual Egipto e Irak, de acuerdo a la Biblia.

Las cinco líneas de texto todavía no han sido descifradas totalmente ya que la tinta en 10 de las 50 cartas se ha desvanecido, haciendo invisibles a simple vista. El fragmento fue examinado en Megavisión en Santa Bárbara – una compañía que fabrica cámaras digitales – y el Hospital Cedars Sinai en Los Angeles, donde el espectro de imágenes sofisticado y de florescencia ultra-violeta pueda revelar las letras que faltan.

“El descubrimiento de este texto hebreo nos dice por primera vez que la gente sabía leer y escribir en la época del rey David, de modo que el conocimiento histórico se podría transmitir por escrito y no sólo por la tradición oral, como algunos han sugerido,” dijo Garfinkel.

             Garfinkel sabía por el texto bíblico que Sha’arayim estaba cerca de la ubicación del famoso duelo entre David y Goliat y se preguntaba si las ruinas podían ser de la ciudad. La localización de la segunda puerta confirmó su creencia de que había encontrado el único sitio que se menciona en la narrativa de David y Goliat, que todavía no se había descubierto. No se debe confundir Sha’arayim con la ciudad de David, que es el nombre de un promontorio situado en Jerusalén.  

Garfinkel, que ha excavado numerosos sitios en Israel, dice que descubrió la segunda puerta luego de notar una ruptura evidente en la enorme muralla de piedra cuando caminaba por la estructura de 2.100 metros de largo que daba al camino a Jerusalén. Después de dos días de excavación, su corazonada dio sus frutos. Una segunda entrada construida de piedras masivas descansaban unos pies por debajo de la capa superficial de la tierra vegetal.

“Esta es la única ciudad de la Edad de Hierro en esta región que se ha encontrado con dos puertas”, dijo Garfinkel mientras trepaba en la estructura enorme. “Probablemente esto fue un error. Hizo la ciudad más vulnerable. Podría explicar por qué parece que ha sido colonizado sólo dos veces, por períodos muy cortos.”

Garfinkel dice que está seguro de que la recién descubierta puerta de piedra era la entrada principal a la ciudad que existía en el principio del siglo 10 AC y luego otra vez por unos cuantos años en la época de Alejandro el Grande.

“Es enorme, tiene un valor simbólico que demuestra la autoridad y el poder del reino”, dijo Garfinkel, al describir los bloques de construcción enorme de más de 3 metros cuadrados y 10 metros de largo, cada uno con un peso de 10 toneladas. “Esos son los más grandes jamás encontrados de la Edad de Hierro. Si el Rey David alguna vez llegó aquí desde Jerusalén, entró por esta puerta. Es probable que estamos caminando en las huellas del rey David.”

Algunos científicos dicen que esta ciudad de la Edad de Hierro con la evidencia de la civilización hebrea y una fortaleza sin explorar en su centro va a transformar el conocimiento actual de los antiguos israelitas.

Poco se sabe sobre el reino davídico a excepción del texto bíblico. De hecho, hay poca evidencia de que existió el rey David, a excepción de una inscripción descubierta en Tel Dan, en el norte de Israel en 1993, que se refiere a la “Casa de David.” Algunos estudiosos han sugerido que David era poco más que un jeque local al mando de una pequeña tribu en Jerusalén.

“Nosotros no tenemos que interpretar la historia bíblica de David y Goliat, literalmente”, dijo Garfinkel. “Podría haber habido muchos David y muchos Goliat. Veo esto como una zona fronteriza entre los israelitas y los filisteos que disputaban a través de muchas generaciones, como Alsacia-Loraine entre Francia y Alemania. … Las ciudades están donde Biblia dice que están, y la datación de nuestros hallazgos muestra que se colonizaron en el momento en que sugiere la Biblia.”
Hasta la fecha, Garfinkel ha excavado menos del 5 por ciento del sitio en dos temporadas de excavación.

Mientras tanto, los estudiosos de la Biblia, sin duda, estarán estudiando detenidamente los nuevos hallazgos y volviendo a encender el debate sobre la existencia de David y si se enfrentó al gigante Goliat, como un joven pastor de ovejas.

“Si él está en lo correcto, esto pone de David y Salomón allí y demuestra que no son un invento de la imaginación de un escritor muy posterior, como algunos han sugerido,” dijo el profesor Maeir.

Traducido, al menos eso me parece, por vuestro servidor, Apologista.