MOMENTOS DE LA CREACIÓN: ¿PUEDE EL HOMBRE VOLVERSE INMORTAL?

Salmos 23:4

“Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento”.

Cuando Adán y Eva pecaron en el Jardín del Edén, trajeron la muerte a este mundo.  La muerte es un enemigo, pero para el creyente que tiene la vida eterna, la muerte provee una puerta de salida del mundo de pecado hacia la presencia de Cristo.  La ciencia moderna ha aprendido que nuestras mismas células llevan la información que resultará en nuestra muerte algún día.  Añada a esto el desgaste diario, y los accidentes y la muerte se vuelve inevitable.

Can man become immortalSin embargo, algunos científicos contemporáneos creen que están al alcance de duplicar nuestro tiempo de vida.  Algunos incluso creen que pueden deshacerse por completo de la muerte.  Cada vez que una célula se divide las puntas del ADN se hacen más cortas.  Cuando las cadenas de ADN se acortan a un tamaño programado, la célula se muere en vez de dividirse de nuevo.  Los investigadores han descubierto ahora una proteína que puede restaurar esas puntas, teóricamente previniendo una muerte cronometrada.  Los científicos también han aprendido como inyectar nuevas neuronas al cerebro para restaurarlo a su juventud.  También están experimentando con métodos de cultivo de nuevos órganos para transplantes.  Estos y otro procedimientos, dicen, podrían terminar con la muerte para siempre.  Desafortunadamente algunos de estos avances les cuestan las vidas de bebés abortados y embriones humanos cultivados en laboratorios. 

¿Puede el hombre revertir la muerte que ha sido el resultado de su propio pecado?  Sólo lo puede hacer un hombre.  Jesucristo, el hombre-Dios, da vida eterna a todo aquel que cree en Él como su Señor y Salvador y hace que la muerte no sea más que una sombra para el creyente.

Oración: 
Gracias, Señor, por darme el perdón de mis pecados y la vida eterna. Amén.
Notas: 
U.S. News & World Report, 3/20/00, pp. 58 59, “The cells of immortality.” Diagram: A typical myelinated vertebrate motor neuron.

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MUY BUENAS NOTICIAS PARA LA GRANDE MUCHEDUMBRE DE TESTIGOS DE JEHOVÁ

Una antigua luz ignorada por muchos Estudiantes de la Biblia, y que nuevamente sale a la luz gracias a un verdadero esclavo fiel y discreto. Esta será de bendición para todos los fieles, especialmente para aquellos miembros de las “otras ovejas” o también llamadas como “la grande muchedumbre” de Testigos de Jehová…Aleluya!!!

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LLEGAR A SER SALVO ES ALCANZAR LA MISMA GLORIA QUE CRISTO RECIBIÓ

cropped-cropped-study1.jpg1.-El deseo de Dios es salvar a todos los hombres

Tito 2:11: Porque la gracia de Dios se ha manifestado para SALVACIÓN a todos los hombres,

1 Timoteo 2:4: el cual quiere que todos los hombres sean SALVOS y vengan al conocimiento de la verdad.

2.-Sólo hay una común salvación para todos

Judas 1:3: Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra COMÚN SALVACIÓN, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.

3.-Los que aman la verdad serán salvos

2 Tesalonicenses 2:10: y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para SER SALVOS.

4.-Los salvos que han creído en el evangelio salvador son ungidos por Espíritu Santo

Efesios 1:13: En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra SALVACIÓN, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,

2 Corintios 1:21: Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos UNGIÓ, es Dios,

5.-Los salvos heredan el reino con Cristo con vida inmortal

Santiago 2:5: Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y HEREDEROS DEL REINO que ha prometido a los que le aman?

Mateo 19:16-25 Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta? Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. Sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?

6.- El propósito de la salvación es alcanzar la misma gloria de Cristo

2 Tesalonicenses 2:13,14 Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo.

2 Timoteo 2:10: Por tanto, todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la SALVACIÓN que es en Cristo Jesús con gloria eterna.

Juan 17:22: LA GLORIA QUE ME DISTE, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.

Hebreos 2:10: Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la SALVACIÓN de ellos.

7.- Recibir la gloria y el reino es recibir dominio y autoridad

Daniel 7:14,22,27: Y le fue dado dominio, GLORIA Y REINO, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido… hasta que vino el Anciano de días, y se dio el juicio a los santos del Altísimo; y llegó el tiempo, y los santos recibieron el reino….y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán.

8.- Los que se salvan están dentro del cuerpo de Cristo

Hechos 2:47: alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser SALVOS.

Efesios 5:23: porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su SALVADOR.

9.- Los salvos han sido redimidos por la sangre de Cristo

Romanos 5:9: Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos SALVOS de la ira.

10.- Los salvos recibirán inmortalidad

2 Timoteo 1:10: pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro SALVADOR Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio.

Romanos 2:7: vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e INMORTALIDAD,

1 Corintios 15:53,54: Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de INMORTALIDAD. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de INMORTALIDAD, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.

11.-La salvación es para el día postrero, para cuando venga Cristo

1 ped. 1:3-12 Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas. Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos. A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles.

Hebreos 9:28: así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para SALVAR a los que le esperan.

12.- Una gran multitud en el cielo clama por la salvación, honra y gloria de Jesucristo

Apo.19:1 Después de esto oí una gran voz de gran multitud en el cielo, que decía: ¡Aleluya! Salvación y honra y gloria y poder son del Señor Dios nuestro;

Apo.7:9,10 Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.

13.- Hoy es el día de salvación y hay que trabajar para ganarla

2 Corintios 6:2: Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, Y en DÍA DE SALVACIÓN te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el DÍA DE SALVACIÓN.

Filipenses 2:12: Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, OCUPAOS en vuestra salvación con temor y temblor.

22 RAZONES POR LAS QUE CREEMOS QUE REINAREMOS CON CRISTO

 1.- Porque somos hijos de Dios, y coherederos con Cristo.

2.- Porque somos miembros del cuerpo Ungido (iglesia) de Cristo.

3.- Porque hemos sido santificados para reinar con Cristo.

4.- Porque hemos sido llamados para ser resucitados a la semejanza de Cristo.

5.- Porque seguimos las pisadas de Cristo lealmente hasta la muerte.

6.- Porque somos hermanos de Cristo.

7.- Porque nos ofreció un reino para que comamos y bebamos con él en su mesa.

8.- Porque somos nacidos de nuevo por agua y espíritu.

9.- Porque somos guiados por el Espíritu Santo de la adopción.

10.- Porque hemos lavado nuestras ropas con su sangre preciosa, la sangre del nuevo pacto.

11.- Porque Dios nos hizo sentar con Cristo en los lugares celestiales.

12.- Porque El Señor ya no nos llama siervos, sino amigos, y los amigos andan juntos, no alejados.

13.- Porque Jesús prometió volver y estar con nosotros en el mismo lugar donde él estará.

14.- Porque hemos escuchado el llamado celestial por el evangelio.

15.- Porque El Señor nos ha prometido darnos la inmortalidad en la gloria.

16.- Porque somos un reino de sacerdotes, y nuestra ciudadanía, como nuestros tesoros, están reservados en el cielo.

 17.- Porque nos ha dado grandiosas y preciosas promesas (una salvación tan grande) las cuales ningún hombre ha podido jamás imaginarse.

18.- Porque seremos arrebatados para recibir al Señor en el aire y así estaremos para siempre con él.

19.- Porque el Señor le pidió al Padre para que los suyos estén con él en el mismo lugar donde él está.

2o.- Porque somos simiente de Abraham al igual que Cristo por la fe.

21.- Porque hemos sido llamados a una misma esperanza de nuestra vocación celestial.

22.- Porque el Señor nos prometió sentarnos con él en su trono.

LO QUE LA WATCHTOWER ESCONDE SOBRE EL SIGNIFICADO DE LA VIDA ETERNA

Un hombre rico quería ganar la vida eterna

Esto dice el llamado “esclavo fiel y discreto” de los Testigos de Jehová sobre los que obtengan la vida eterna en su folleto titulado: ‘¿Qué enseña realmente la Biblia?’ en el acápite ¿Qué propósito tiene Dios para la Tierra?

“16 Jesús prometió que, cuando llegue el nuevo mundo, Dios dará un magnífico regalo a las personas que aprueba: la “vida eterna” (Marcos 10:30). Tenga la bondad de buscar en su Biblia Juan3:16 y 17:3, y leerlo que dijo Jesús que debemos hacer para conseguir la vida eterna. Ahora veamos en la Biblia las bendiciones que tendrán en el Paraíso terrestre quienes reciban ese maravilloso regalo divino“.

Como podemos ver, el llamado esclavo de la Watchtower dice que los que obtengan la vida eterna vivirán en un paraíso en la tierra como los súbditos del reino de Cristo. ¿Pero se puede sostener esto en las Escrituras? Usted es el que debe responder este interrogante viendo este vídeo!

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LLAMADOS A REINAR CON CRISTO EN LA ERA VENIDERA

 

Por Ingº  Mario A Olcese (Apologista)

El reino de Cristo y sus asociados

Sin duda el Señor Jesucristo vino al mundo hace dos mil años para predicar el reino de Dios. El No vino para reclutar a vasallos para su reino sino a reyes que gobernarían con él el mundo de la era venidera, la era de la justicia y de la paz duraderas.

Cuando un político forma su partido, y busca prosélitos, lo hace para contar con lo mejorcito de los ciudadanos reclutados, para que lo ayuden a administrar su gobierno en la eventualidad de ganar las elecciones presidenciales. Esos prosélitos no serán meramente ciudadanos del país regido por el líder, sino que serán los otros líderes que ejercerán poder y autoridad sobre las masas, ejerciendo como si fueran sus ministros de Estado.

En Lucas 22:29,30, Jesús les dice a sus doce discípulos: “Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí, 30 para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel”. Sin embargo, el apóstol Pablo alentaba a los cristianos gentiles que padecían las mismas pruebas y tribulaciones con la misma esperanza de reinar con Cristo en su reino y gloria.

1 Pedro 5:9,10, dice: “Al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca”.

1 Tesalonicenses 2:12: y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su REINO Y GLORIA.

2 Timoteo 2:12: Si sufrimos, también REINAREMOS con él; Si le negáremos, él también nos negará.

Si la promesa para reinar con Cristo era sólo para los apóstoles, o para los judíos fieles, entonces Pablo se equivocó al extender la promesa de reinar con el Señor a todos los cristianos que sufrían por Cristo.

Animar a los cristianos con una promesa de ser simplemente súbditos o vasallos de un reino, muy lejos de la presencia del rey, no hubiera sido tan estimulante o halagüeña como aquella de ser parte de la realeza misma y reinar con un rey.

Los santos juzgarán o gobernarán el mundo

El apóstol Pablo, escribiéndoles a cristianos en Corinto, les dice algo muy interesante que muchos no lo han analizado con la suficiente detenimiento. El dice que los santos, es decir, los creyentes en general, han de juzgar (gobernar) el mundo. He aquí el pasaje crucial:

1 Corintios 6:1,2 ¿Osa alguno de vosotros, cuando tiene algo contra otro, ir a juicio delante de los injustos, y no delante de los santos?¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas?

Nótese que los santos que juzgarían o gobernarían el mundo eran precisamente aquellos cristianos que no sabían juzgar cosas pequeñas entre ellos, y que erróneamente acudían a las autoridades civiles para encontrar una solución a sus diferencias personales. Estos eran cristianos que todavía les faltaba sabiduría, pero aún así estaban designados a juzgar cosas mayores en el reino de Cristo. Alguno pensaría que el cargo de jueces o gobernantes recaería sobre los mejores cristianos, pero aquí tenemos a cristianos que tenían imperfecciones censurables, destinados, sin embargo, a ser los jueces o gobernantes en la era venidera.

Daniel vislumbró el día en que todos los santos del Altísimo reinarían con Cristo en su reino milenial, cuando escribió lo siguiente:

Daniel 7:18: “Después recibirán el reino LOS SANTOS del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre”.

Daniel 7:22: “hasta que vino el Anciano de días, y se dio el juicio a LOS SANTOS del Altísimo; y llegó el tiempo, y LOS SANTOS recibieron el reino”.

Daniel 7:27:  “Y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de LOS SANTOS del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán”.

Pero los santos no son aquellos devotos que los católicos canonizan después de muertos, ni tampoco son sólo aquellos llamados “ungidos” de los Testigos de Jehová. Los santos son en realidad TODOS los creyentes que viven en santidad, aquellos que han lavado sus ropas en la sangre del cordero. La Biblia dice que la iglesia o congregación cristiana es santa.

1 Corintios 14:33:  “Pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz. Como en todas las iglesias de LOS SANTOS”.

Efesios 4:11,12: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo”.

Es claro, entonces, que siendo la iglesia santa, y cada uno de sus miembros santos, deban todos éstos reinar con Cristo en su reino en la era venidera. Afirmar, como lo hacen los Testigos de Jehová, que la mayoría de los miembros de las congregaciones (la llamada “grande muchedumbre”) no tendrán el privilegio de reinar con Cristo, sino sólo de participar como los súbditos o vasallos del reino, contradice frontalmente las enseñanzas inspiradas de las Escrituras.

Cristianos del primer siglo que ya se creían reyes en funciones

Es interesante leer todo el capítulo 4 de 1 de Corintios, especialmente el verso 8, que dice:

Ya estáis saciados, ya estáis ricos, sin nosotros reináis. ¡Y ojalá reinaseis, para que nosotros reinásemos también juntamente con vosotros!

¿Pero por qué fue tan irónico con aquellos cristianos de Corinto al decirles “Ya estáis saciados, ya estáis ricos, sin nosotros reináis. ¡Y ojalá reinaseis, para que nosotros reinásemos también juntamente con vosotros!

En primer lugar, es muy evidente que los primeros cristianos tenían la expectativa de reinar con Cristo, y los corintios no eran la excepción. Ellos no estaban pensando en ser meros súbditos o vasallos de un reino divino, sino convertirse en verdaderos reyes que dominarían con los apóstoles, y Cristo como el Rey de reyes.

Aquí observamos que los corintios querían llevar una vida cómoda, sin perturbaciones, no querían sufrir por el evangelio de Cristo, estaban conformes con su vida cómoda de príncipes de la iglesia, y Pablo les tiene que decir algo así como: ¿Quieren ya cosechar sin haber primero sembrado? Nosotros nos rompemos por Cristo y su evangelio, pero ustedes se dan la buena vida pretendiendo ser autoridades o príncipes en este mundo, algo parecido como ocurre con los llamados príncipes de la iglesia católica que dicen estar ya reinando en el reino de Cristo sobre el mundo inconverso.

Los fieles y justos recibirán Autoridad sobre las Naciones

Job 36:7: No apartará de los justos sus ojos; Antes bien con los reyes los pondrá en trono para siempre, Y serán EXALTADOS.

Lucas 19:17: El le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás AUTORIDAD sobre diez ciudades.

Estamos finalmente llamados a tener autoridad sobre las naciones, y así también se nos dice en el libro de Apocalipsis, como cerrando con broche de oro toda la esperanza de los vencedores.

Apocalipsis 2:26,27: Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las NACIONES y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre;

Apocalipsis 3:21: Al que venciere, le daré que se siente conmigo en MI TRONO, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.

No debemos descuidar una salvación tan grande

Lucas 6:21-23: Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.  Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre. Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres con los profetas.

Hebreos 10:35: No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande GALARDÓN

Hebreos 2:3: ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una SALVACIÓN TAN GRANDE? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron.

El Señor nos dio grandísima promesas

2 Pedro 1:4: “Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y GRANDÍSIMAS PROMESAS, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia”.

¿Serían grandísimas las promesas de ser tan sólo vasallos o súbditos de un reino, estando lejos del Señor y Rey, sin autoridad o poder real sobre las naciones en el era milenial? ¡No lo creo!

Llamados a ser los primeros (primados) en el reinado de Cristo

Lucas 13:28-30: “Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos. Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios. Y he aquí hay postreros que serán primeros, y primeros que serán postreros”.

Llamados a tener reposo en la presencia del Señor

2 Tes. 1:5-12: “Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis. Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan, y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder,  en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo;  los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su podercuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros). Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os tenga por dignos de su llamamiento, y cumpla todo propósito de bondad y toda obra de fe con su poder, para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo”.

Todos los que se acercan al Señor estarán con él

Juan 6:44: Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le TRAJERE; y yo le resucitaré en el día postrero.

Juan 17:24: Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén CONMIGO, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.

Noten ustedes que si hemos venido a Jesús, y él nos ha recibido, es porque el mismo Padre así lo quiso en su misericordia. Entonces Jesús dice que aquellos que llegaron a él porque Su Padre se los trajo, estarán con él donde él estará y verán su gloria.

Buscando gloria, honra e inmortalidad con Cristo

Romanos 2:7: vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan GLORIA y honra e inmortalidad,

Romanos 2:10: pero GLORIA y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego;

Romanos 8:18: Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la GLORIA venidera que en nosotros ha de manifestarse.

1 Corintios 2:7: Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra GLORIA

2 Corintios 4:17: Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de GLORIA;

Colosenses 3:4: Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en GLORIA.

1 Tesalonicenses 2:12: y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y GLORIA.

2 Tesalonicenses 1:9: los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la GLORIA de su poder,

2 Tesalonicenses 2:14: a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la GLORIA de nuestro Señor Jesucristo.

2 Timoteo 2:10: Por tanto, todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con GLORIA eterna.

Hebreos 2:10: Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la GLORIA, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos.

1 Pedro 5:1: Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la GLORIA que será revelada:

1 Pedro 5:4: Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de GLORIA

1 Pedro 5:10: Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su GLORIA eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.

1 Corintios 15:53: Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de INMORTALIDAD.

2 Timoteo 1:10: pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la INMORTALIDAD por el evangelio.

¿ES LA VIDA ETERNA ALGO DISTINTO QUE LA INMORTALIDAD?

 

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

Como pocos parecen saber, salvo los TJ, la Watchtower enseña que sólo 144,000 Testigos de Jehová tendrán INMORTALIDAD en los cielos mientras que el resto de los salvos u “otras ovejas” obtendrán la VIDA ETERNA en la tierra. Pero si esto es verdad, ¿por qué nuestro Señor jamás usó el vocablo ‘inmortalidad’ en sus prédicas, sino sólo la locución ‘vida eterna’ (Gr. ‘Zoe Aionios’) cuando explicaba sobre el asunto de la redención y la vida futura de los salvos? ¿Es que acaso Jesús se pasó todo su ministerio predicando a las “otras ovejas” y no a su supuesta “manada pequeña” que estaba supuestamente destinada para la inmortalidad?¿Y por qué Pablo predicaba, a diferencia de su Maestro, la inmortalidad y la vida eterna a judíos y gentiles por igual?¿Y por qué el joven rico le preguntó a Jesús acerca de lo que debía hacer para ganar la vida eterna y no la inmortalidad, don éste que lo llevaría directamente al cielo para reinar con Cristo? ¿Es que realmente la vida eterna y la inmortalidad son dos expresiones distintas, es decir, que la inmortalidad es una vida incondicional e imperecedera, mientras que la vida eterna es una vida sin fin sujeta a ciertas condiciones (vida condicional)?

He aquí algunos textos que nos llevan a pensar que la vida eterna y la inmortalidad están estrechamente ligadas y que en la práctica significan lo mismo:

1).- En Juan 10:28, Jesús dice: “y yo les doy VIDA ETERNA; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano”.

Comentario: Aquí nuestro Señor dice que él da a sus ovejas vida eterna Y NO PERECERÁN JAMÁS, Y NADIE SE LAS ARREBATARÁ DE SU MANO. Obviamente entonces la frase vida eterna denota una vida perdurable, imperecedera, e incondicional. ¡Nunca se perecerá! En buena cuenta, la vida eterna es una vida INMORTAL Este pasaje pone en serios aprietos a los Testigos de Jehová..

2).- Otro pasaje es Romanos 2:7, donde Pablo dice: VIDA ETERNA a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad”.

Comentario:

Aquí Pablo usa de manera indistinta la frase ‘vida eterna’ y el vocablo  ‘inmortalidad’ cuando dice que los que buscan la inmortalidad, honra y gloria obtendrán la vida eterna. Evidentemente Pablo expresa aquí que obtener la vida eterna es obtener una vida inmortal. Así que este texto nuevamente pone en serios apuros a la WT y a todos aquellos tercos que quieren secundar la tesis de las dos esperanzas de los salvos.

3).- En Romanos 6:22, Pablo dice así: “Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la VIDA ETERNA.

Comentario:

En este pasaje a los Romanos, Pablo dice que los santos, que para los Testigos de Jehová son los 144,000 ungidos, tienen como fin la vida eterna, declaración que contradice a la WT, secta que afirma que los 144,000 santos ungidos obtendrán la inmortalidad y no la vida eterna.

4).- En Romanos 6:23 Pablo dice: “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es VIDA ETERNA en Cristo Jesús Señor nuestro”.

Comentario:

Nótese que Pablo contrasta  el pecado que lleva a la muerte con la vida eterna que garantizará la inmortalidad para el que la posee. Pero si la vida eterna no nos garantiza la inmortalidad, entonces la afirmación de Pablo carecería totalmente de sentido.

5).- En Juan 12:25, Jesús dice: El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para VIDA ETERNA la guardará.

Comentario:

Nótese que Jesús dice que el que ama su vida la perderá, pero el que la aborrece en este mundo, la guardará para vida eterna. Pero si la vida eterna es una de carácter condicional, es decir, que está prestada, y se puede perder en el camino, ¿qué sentido tendría la enseñanza de Jesús?

6).- En Juan 6:68, leemos: “Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes PALABRAS DE VIDA ETERNA”.

Comentario:

Notemos que el ungido Pedro afirma que Jesús tiene palabras de vida eterna. ¿Es que Pedro esperaba recibir la vida eterna y no la inmortalidad?¿Era Pedro un miembro de las otras ovejas? Y es que si seguimos la doctrina de la Watchtower, Pedro, como ungido, debió decir que Cristo tiene palabras que otorgan inmortalidad, pues eso es precisamente lo que según la Watchtower reciben los ungidos, y no la vida eterna.

6).- En Juan 6:54, Jesús dice: “El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene VIDA ETERNA; y yo le resucitaré en el día postrero”.

Comentario:

Pues bien, según los Testigos de Jehová, los únicos que pueden comer de la carne de Cristo (pan consagrado) y beber su sangre (el vino consagrado) son los ungidos en el memorial anual y nadie más. Sin embargo, aquí Jesús dice que estos participantes escogidos reciben la vida eterna. ¿Acaso alguno creerá que lo que reciben estos escogidos es una vida eterna condicional y no la inmortalidad? Además, notemos que Jesús dice que estos escogidos que comen de su cuerpo y beben de su sangre serán resucitados en el día postrero, promesa que “el esclavo” rechaza tajantemente, puesto que éste sostiene que los ungidos no resucitarán, sino que vuelan directamente al cielo una vez que les acaece la muerte física. ¿Quién puede realmente entender a la contradictoria sociedad Watchtower?

En 1 Juan 2:25, Juan dice: “Y esta es la promesa que él nos hizo, la VIDA ETERNA.

Comentario:

Notemos que el ungido Juan dice que la promesa que Jesús nos hizo (y él mismo se incluye como uno de los receptores de la promesa) es la vida eterna. Pues bien, ¿acaso Juan estaba pensado en una vida eterna condicional y no en la inmortalidad, propiamente dicha? Obviamente él estaba pensando en vivir para siempre para nunca más morir, recordando la promesa de Jesús de que nada ni nadie arrebataría a sus ovejas de su mano.

Estimados amigos, francamente la enseñanza propagada por el maligno a través de su conducto escogido, la Watchtower, en el sentido de que los ungidos reciben como galardón la inmortalidad en el cielo, en tanto que las otras ovejas reciben la vida eterna condicional en la tierra, no tiene ningún asidero en las Escrituras.

CIENTÍFICO AFIRMA QUE LA INMORTALIDAD ESTÁ A SÓLO 20 AÑOS DE DISTANCIA

 

ray kurzweil

TRADUCCIÓN AUTOMÁTICA, CON ERRORCILLOS

Ray Kurzweil, un científico de renombre mundial y autor de la singularidad está cerca, piensa que el mundo tal como la conocemos será irreconocible en 20 años.

Uno de los cambios que piensa son posibles: los científicos finalmente pueden agrietar la inmortalidad.

“Yo y muchos otros científicos ahora creen que en unos 20 años tendremos los medios para reprogramar software de edad de piedra de nuestros cuerpos, por lo que podemos detener, atrás entonces, envejecimiento,” él escribe en el sol. “Entonces nanotecnología, permítanos vivirá para siempre. En última instancia, nanobots reemplazará las células sanguíneas y hacer su trabajo miles de veces más eficaz.”

Kurzweil, cuyos aficionados son Bill Gates y Bill Clinton, hace una serie de otras reclamaciones considerables, como los seres humanos pudiendo sustituir todos de órganos de falla artificiales. Dice que va poder bucear durante horas sin oxígeno y escribimos libros todo dentro de minutos gracias a la nanotecnología avanzada.

Oh, sexo virtual también será algo común en un futuro no muy lejano.

Proclamaciones de sonar absurdo de Kurzweil derivan del hecho que el progreso tecnológico está creciendo a un ritmo exponencial.

“Tecnología informática y nuestra comprensión de los genes — programas de software de nuestro cuerpo — están acelerando a un ritmo increíble,” él escribe. Su teoría de la ley de rendimientos acelerados, sugiere que habrá otro incremento “billion-fold” en tecnología en el próximo cuarto de siglo.

signularity chart“En realidad, el tiempo necesario para la tecnología de doble está disminuyendo constantemente,” explica Inc Kevin Bailey. “Lo próximo a realizar con una curva exponencial, es que en un determinado momento progreso en relación con el tiempo skyrockets. El aumento en la tecnología que una vez tomó 20 años ahora tiene 10 y luego 5, luego 2.5 y luego 1.25 y luego de 75 años y luego en y en. Kurzweil sostiene que estamos en el comienzo de la recuperación afilado que es característico de las curvas exponenciales.”

Kurzweil cree que sólo estamos empezando a aprovechar las posibilidades que puede aportar la inteligencia artificial, y los avances sólo obtendrá más salvajes. Ya lo estamos utilizando en pequeñas formas que nos ayuden a aterrizar aviones y realizar búsquedas en Google.

“Estas tecnologías no deben parecer nada extravagantes,” dice Kurzweil. “Nuestros teléfonos ahora realizan tareas no habría soñado posible hace 20 años. Cuando era estudiante en 1965, único equipo de la Universidad de mi coste £puerto y era enorme.

Kurzweil concluye, “Podemos esperamos a un mundo donde los seres humanos se convierten en cyborgs, con órganos y extremidades artificiales.”

http://www.sfgate.com/technology/businessinsider/article/Scientist-Says-Immortality-Only-20-Years-Away-3710466.php

¿INMORTALIDAD DEL ALMA?

Inmortalidad del alma?

Posted on febrero 4, 2012 by

Inmortalidad del alma?

Posted on febrero 4, 2012 by

 

Max Horkheimer (1895.1973)

El hombre, ¿dos sustancias?

“El concepto de un alma separable del cuerpo y llamada a sobrevivirle, la doctrina del hombre formado por dos sustancias, cuerpo y alma, se debe a una evolución independiente del texto bíblico.

“La afirmación de un alma autónoma respecto del cuerpo, tal y como es propia del ser humano, no del animal, remite más bien a fuentes griegas antiguas que a fuentes judeo-cristianas. Entre los inauditos problemas que legó y obligó a plantearse a la Escolástica, pongamos por caso, figura, por citar un ejemplo, el del castigo mediante el fuego eterno, tras la separación, en la muerte, del alma respecto del cuerpo, cuestión ésta a la que Tomás de Aquino dedica un capítulo especial es su Summa contra gentiles (libro IV, cap 91).

“Mientras que de acuerdo con el pasaje de Mateo 25:41 -”Apartaos de mí, malditos, e id al fuego eterno“- el lector sin prejuicios pensó en otro tiempo en el hombre entero, en su expulsión a las tinieblas, el aristotélico Tomás se enfrenta al tema especulando que el alma que vivifica el cuerpo en cuanto forma suya, individualizándolo así, una vez que lo ha abandonado como culpable, pasa a verse unida más bien al fuego físico. El espíritu pecador sufre su pena, leemos en Tomás, “pasando a verse atado de algún modo y subordinado a cosas que son más bajas que él, cosas corporales. 

“Por tanto, la idea indio-egipcia de la transmigración del alma que, a través de Pitágoras, Empédocles y Platón, llega a los padres de la iglesia, tuvo su influencia en la Escolástica.”

Max Horkheimer, filósofo y sociólogo alemán fundador de la Escuela de Francfurt. De Anima (1967). Ensayo recogido en Sociedad, Razón y Libertad, Trotta, 2005.

¿CUÁNDO RECIBIRÁN LA INMORTALIDAD LOS CREYENTES CRISTIANOS?

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Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

En Zacarías 8 vemos a niños y ancianos conversando y divirtiéndose en las calles en la era del reino. ¿Será que en el milenio los salvos cristianos aún envejecerán y morirán? Si es así, cuándo entonces ganarán éstos la vida eterna?

Una cosa que es clara en la Biblia es que los creyentes estamos haciendo el bien para ganar la vida eterna, pues Pablo dice:

Romanos 2:7: vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e INMORTALIDAD”.

La inmortalidad es la meta de todo buen creyente que persevera en el bien hacer. ¿Pero cuándo lo obtendrá el creyente?¿Cuándo Cristo vuelva por segunda vez o terminado el milenio? Si es en la parusía, entonces estos niños y ancianos no son parte de la iglesia, o conversos de la “edad de la gracia”.

Veamos lo que dice la Biblia sobre el tiempo de la obtención de la inmortalidad:

1 Corintios 15:53,54: Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de INMORTALIDAD. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de INMORTALIDAD, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.

Aquí claramente se habla de la resurrección, evento que hará posible nuestra transformación para la inmortalidad. Y esta resurrección la producirá el mismo Señor Jesucristo cuando venga, en el día postrero:

“Y todos los que están en sus sepulcros oirán su voz y saldrán. Los que hicieron bien irán a la vida eterna, y los que hicieron mal a la condenación eterna” (Juan 5:28,29).

San Juan dice:

1 Juan 3:2: Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos SEMEJANTES a él, porque le veremos tal como él es.

Así que en la parusía de Cristo, los hijos de Dios, los que han aceptado a Su Hijo y su mensaje del reino, serán semejantes a él, recibiendo la inmortalidad.

Y si vamos a Lucas 20:35, leeremos lo siguiente: “Mas los que fueren tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo (del reino) y la resurrección de entre los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento. 36 Porque no pueden ya más morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección.

Así que los hijos de la resurrección ya no pueden morir, serán inmortales, y en esa condición heredarán el reino milenial como reyes con Cristo.

Daniel el profeta vislumbró el día en que recibiría la inmortalidad, cuando el Señor le prometió que resucitaría inmortal al fin de los días:

Daniel 12:2,13: Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para VIDA ETERNA, y otros para vergüenza y confusión perpetua. Y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días.

Conclusión:

Por lo expuesto arriba, es claro que la inmortalidad la obtendrán los que son de Cristo,  o sea,  los cristianos convertidos en esta dispensación llamada de la gracia, justo cuando el rey venga en su gloria para retribuir a los suyos con el galardón de la vida y los introduzca en su reino (Mt. 25:31,34). Por eso se nos anima a ser fieles hasta la muerte para así recibir la corona de la vida en su venida.

Si los cristianos que han demostrado su fidelidad en esta dispensación de la gracia no recibieran la inmortalidad en la parusía, entonces tendrían que morir nuevamente en el milenio para nuevamente resucitar al final de ese periodo. Esto haría que muchos de ellos tuviesen que morir dos veces, lo cual la Biblia no apoya, pues dice la Escritura que “es necesario que el hombre muere una vez y luego el juicio”.

Hebreos 9:27: Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto EL JUICIO”.

Además, si como dice la Biblia, los salvos entran al reino con cuerpos inmortales, éstos no podrían vivir entre los mortales, sino que estarán dentro del grupo de los inmortales que gobiernan con Cristo en su reino.

Por otro lado, sería inconcebible que Jesucristo reine sobre salvos inmortales píos con mano férrea, o con vara de hierro. Sólo los que aún no han renacido de nuevo, y que todavía no han sido probados, podrían ser regidos con vara de hierro, pues aún necesitan o requieren la corrección y la instrucción que sólo puede venir de Dios. Por eso se profetiza en las Escrituras que de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra del Señor”, pues éstos súbditos necesitarán aún ser reeducados en las leyes de Dios para que así les sobrevengan las bendiciones de Yahweh.

 Isaías 2:3: Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová.

Miqueas 4:2: “Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sion saldrá la ley, Y DE JERUSALÉN la palabra de Jehová”.

Isaías 54:13: Y todos tus hijos serán ENSEÑADOS por Jehová; y se multiplicará la paz de tus hijos.

 Isaías 29:24: Y los extraviados de espíritu APRENDERÁN inteligencia, y los murmuradores APRENDERÁN doctrina.

Todos estos pasajes de arriba nos señalan a un rey que gobierna sobre naciones que requieren ser aleccionadas, en las leyes y propósitos del Eterno; grupos étnicos que necesitarán todavía ser gobernados con mano fuerte y con rigor. Por eso Zacarías, hablando de estos hombres que serán los súbditos del reino, les advierte una maldición en caso de que se revelen a la autoridad del rey:

Zacarías 14:17-19: Y acontecerá que los de las familias de la tierra que no subieren a Jerusalén para adorar al Rey, Jehová de los ejércitos, no vendrá sobre ellos lluvia. 18 Y si la familia de Egipto no subiere y no viniere, sobre ellos no habrá lluvia; vendrá la plaga con que Jehová herirá las naciones que no subieren a celebrar la fiesta de los tabernáculos. 19 Esta será la pena del pecado de Egipto, y del pecado de todas las naciones que no subieren para celebrar la fiesta de los tabernáculos.

………………………………

EL PROBLEMA DEL INFIERNO, DEL ALMA, Y DE LOS GUSANOS INMORTALES

Las Santas Escrituras nos dicen que los justos irán a la vida eterna, o que heredarán la inmortalidad (Rom. 2:6,7; Lucas 18:30; Juan 3:15,16,36; 6:40; 10:28; 17:3; Hechos 13:48; Rom. 6:22,23; 1 Tim 6:12,19.) Si esto es verdad, y no lo dudamos ni por un instante, los impíos jamás podrían obtener la inmortalidad, y menos aún, ser atormentados por toda una eternidad.

Es cierto que la Biblia habla del castigo eterno, del fuego eterno, del juicio eterno, sin embargo, que significa el vocablo eterno en estos casos?¿Acaso que tendremos un juicio eterno sin fin? Recordemos que la Biblia nos habla del reino eterno, pero sabemos que el reino de Cristo durará sólo mil años, y que aún no se ha restaurado. Sabemos que Cristo cumplió una “redención eterna”, ¿pero significa eso que Cristo muere todos los días por nosotros hasta la eternidad?¿Acaso él no murió una sola vez y para siempre por nosotros? La Biblia también habla de la “perdición eterna”. ¿Significa que los impíos se estarán perdiendo todos los días por toda una eternidad? ¿Y qué diremos de la “herencia eterna”?¿SErá que estaremos recibiendo nuestra herencia todos los días y por toda una eternidad?

El vocablo “Eterno” del Gr. aionios implica no siempre eternidad, sino pertenenciente a una era, edad o siglo. Así, “vida eterna” es vida en la era venidera. “Castigo eterno” es castigo de la era venidera, y “reino eterno” es el reino de la era venidera, la era de la justicia.

LA NOCIÓN DEL ALMA INMORTAL PARA LOS PADRES APOSTÓLICOS Y ANTENICENOS

Muchos cristianos parecen ignorar que los Padres Apostólicos y los Padres Antenicenos no creían en el alma inmortal, tal como ahora lo creen los cristianos de la mayoría de las iglesias.

Sin duda alguna el platonismo provocó un cambio en el pensamiento del cristianismo prístino, al trastocar la esperanza de heredar la tierra en la resurrección, por la partida al cielo al momento de morir.

APOLOGISTA EXPLICA LO QUE ES EN REALIDAD “LA GLORIA”

En las misas de difuntos dentro del catolicismo romano, como en los entierros protestantes, escuchamos al sacerdote o al pastor diciéndoles a los deudos: “Nuestro hermano sutano ya se encuentra con el Señor en la gloria”, como si la gloria fuera un sinónimo del cielo mismo. Esta es una idea totalmente extraña, pues no se encuentra en ningún pasaje de la Biblia.

Sin embargo, lo que sí es cierto es que Pablo nos anima  a buscar “la gloria” en Romanos 2:6,7. ¿Pero qué quiso decir el apóstol Pablo con el vocablo “gloria”? Es importante que todos nosottos, los cristianos, tengamos el concepto verdadero de lo que significa “la gloria” para no desviarnos con falsas esperanzas que no nos conducen a ningún lado.

Sepa por vez primera lo que es en verdad “la gloria” prometida por Cristo, escuchando con paciencia este video de vuestro servidor…

LA NECESIDAD DE DIOS Y LA INMORTALIDAD

El Hombre, escribe Loren Eiseley, es el Huérfano Cósmico. Es la única criatura en el universo que pregunta, “¿Por qué?” Otros animales tienen su instinto para guiarlos, pero el hombre ha aprendido a hacer preguntas. “¿Quién soy?” pregunta el ser humano. “¿Por qué estoy aquí? ¿A dónde voy?”. Desde la Ilustración, cuando se despojó de los grilletes de la religión, el hombre ha intentado contestar estas preguntas sin hacer referencia a Dios. Pero las respuestas que ha hallado no han sido estimulantes, si no oscuras y terribles. “Eres un subproducto accidental de la naturaleza, el resultado de la materia más el tiempo y el azar. No hay ninguna razón para tu existencia. Todo lo que enfrentas es la muerte.”

El hombre moderno pensó que al librarse de Dios, se había librado de todo aquello que lo reprimía y ahogaba. Sin embargo, descubrió que al matar a Dios, se había dado muerte a sí mismo. Porque si no hay Dios, la vida de hombre se vuelve absurda.

Si Dios no existe, tanto el hombre como el universo están inevitablemente condenados a la muerte. El ser humano, como todos los organismos biológicos, debe morir. Sin la esperanza de la inmortalidad, la vida de hombre lleva sólo a la tumba. Su vida no es si no una chispa en la oscuridad infinita, una chispa que nace, parpadea, y muere para siempre. Por consiguiente, todos debemos enfrentar lo que teólogo Paul Tillich ha llamado “la amenaza del no ser”. Porque aunque ahora sé que existo, que estoy vivo, sé también que algún día ya no existiré, que ya no seré más, que voy a morir. Este pensamiento es pasmoso y amenazador: ¡pensar que la persona que llamo “yo” dejará de existir, que no será más!

Recuerdo vivamente la primera vez que mi padre me dijo que algún día yo moriría. De algún modo, como niño, el pensamiento simplemente nunca había cruzado por mi mente. Cuando me lo dijo, quedé lleno de miedo y una insoportable tristeza. Y aunque intentó repetidamente asegurarme esto ocurriría en mucho tiempo más, eso no parecía importar. Fuese antes o después, el hecho innegable era que yo moriría y ya no sería más, y esta idea me resultó abrumadora. Eventualmente, como todos, llegué a simplemente a aceptarlo. Todos aprendemos a vivir con lo inevitable. Pero esa percepción infantil sigue siendo cierta. Como el existencialista francés Jean-Paul Sartre observó, “algunas horas o algunos años no hacen diferencia alguna una vez que se ha perdido la eternidad”.

Ya sea que llegué antes o después, la perspectiva de la muerte y la amenaza del no ser es un horror terrible. Pero una vez conocí un estudiante quién no sentía esta amenaza. Decía que había crecido en una granja y estaba acostumbrado a ver los animales nacer y morir. La muerte era para él simplemente algo natural, parte de la vida, por así decirlo. Yo estaba intrigado por lo diferente que eran nuestras perspectivas acerca de la muerte y encontraba difícil entender por qué él no sentía la amenaza de no ser. Después de varios años, pienso que encontré mi respuesta leyendo a Sartre. Sartre observó que la muerte no es amenazante en tanto la veamos como la muerte del otro, cuando la vemos en tercera persona, por así decirlo. Es sólo es cuando la internalizamos y la vemos primera persona (“mi muerte: Yo voy morir”) que la amenaza del no ser se vuelve real. Como indica Sartre, muchas personas nunca asumen esta perspectiva de primera persona en su vida; uno puede mirar incluso su propia muerte desde un punto de vista de tercera persona, como si fuera la muerte de otro o incluso de un animal, como hizo mi amigo. Pero el verdadero significado existencial de mi muerte sólo puede apreciarse de la perspectiva de primera persona, cuando comprendo que yo voy morir y dejaré de existir para siempre. Mi vida es simplemente una transición momentánea del olvido al olvido.

Y el universo, también, enfrenta la muerte. Los Científicos nos dicen que el universo se está expandiendo, y todo en él se aleja más y más. Mientras esto sucede, se vuelve más y más frío, y su energía se agota. En el futuro todas las estrellas se consumirán y toda la materia colapsará en estrellas muertas y agujeros negros. No habrá luz en absoluto; no habrá calor; no habrá vida; sólo los cadáveres de estrellas y galaxias muertas, siempre expandiéndose en la oscuridad interminable y las frías profundidades del espacio: un Universo en ruinas. Así que no sólo la vida de cada persona individual está condenada; la raza humana entera está condenada. No hay escapatoria. No hay esperanza.

Lo Absurdo de la Vida sin Dios y sin Inmortalidad

Si no hay Dios, entonces el hombre y el universo están condenados. Como prisioneros sentenciados a muerte, esperamos nuestra inevitable ejecución. No hay Dios ni inmortalidad. ¿Y cuál es la consecuencia de esto? Significa que la vida misma es absurda. Significa que la vida que tenemos carece de significado, valor, o propósito último. Miremos cada uno de éstos.

No hay Significado Último sin Inmortalidad y sin Dios

Si cada persona deja de existir cuándo muere, entonces ¿qué significado último puede darse a su vida? ¿Importa realmente si alguna vez existió? Su vida puede ser importante en relación a ciertos eventos, pero ¿Cuál es el significado último de cualquiera de esos eventos? Si todos los eventos carecen de sentido, entonces ¿Cuál puede ser el significado o influencia última de cualquiera de ellos? En última cuenta no hacen ninguna diferencia.

Veámoslo desde otra perspectiva: Los científicos dicen que el universo en originó en una explosión denominada el “Big Bang” hace unos 13 mil millones años. Suponga que el Big Bang nunca hubiera ocurrido. Suponga que el universo nunca hubiera existido. ¿Qué diferencia sustancial haría? De todos modos, el universo esta condenado. En última cuenta, no hace ninguna diferencia si el universo alguna vez existió o no. Por consiguiente, carece de significado último.

Lo mismo es verdad respecto la raza humana. La humanidad es una especie condenada en un universo agonizante. Porque la raza humana dejará de existir en el futuro; da lo mismo si alguna vez existió. La humanidad, así, no es más significativa que un enjambre de mosquitos o un corral de cerdos, pues su destino es el mismo. El mismo ciego proceso cósmico que los escupió en primer lugar se los tragará a todos en el futuro.

Y lo mismo es verdad de cada persona individual. Las contribuciones del científico al adelanto de conocimiento humano, las investigaciones del doctor para aliviar el dolor y el sufrimiento, los esfuerzos del diplomático por afianzar la paz en el mundo, los sacrificios de hombres buenos en todo lugar para mejorar la condición de la raza humana: todos éstos llegan a nada. Éste es el horror de hombre moderno: dado que acaba en nada, es nada.

Pero es importante ver que no es sólo inmortalidad lo que necesita el hombre si su vida ha de ser significativa. La mera duración de la existencia no hace a esa existencia significativa. Si el hombre y el universo pudieran existir para siempre, pero no hubiera Dios, su existencia aún carecería de significado último. Como ilustración, una vez leí un cuento de ciencia-ficción en que un astronauta estaba aislado en un yermo trozo de piedra perdido en el espacio exterior. Con él tenía dos frascos: uno contenía veneno y el otro una poción que lo haría vivir para siempre. Comprendiendo su predicamento, bebió el veneno. Pero entonces, para su horror, descubrió que había bebido el frasco equivocado, habían bebido la poción de la inmortalidad. Y eso significaba que él estaba maldito a existir para siempre, una vida interminable y carente de sentido. Ahora, si Dios no existe, nuestras vidas son exactamente igual. Podrían seguir y seguir y aún carecer absolutamente de sentido. Aún podríamos preguntar de la vida, “¿Y qué?” Así que no es sólo la inmortalidad lo que el hombre necesita si su vida ha de ser significativa en último término; necesita a Dios y la inmortalidad. Y si Dios no existe, carece de ambos.

El hombre del siglo XX llegó a entender esto. Lean “Esperando a Godot” de Samuel Beckett. Durante toda la obra dos hombres mantienen una conversación trivial mientras esperan que llegué un tercer hombre, quién nunca lo hace. Nuestras vidas son así, está diciendo Beckett; sólo matamos el tiempo esperando. ¿Qué?, no lo sabemos. En un trágico retrato del hombre, Beckett escribió otra obra en que el telón se abre revelando un escenario cubierto de basura. Durante treinta largos segundos, el público se sienta y mira fijamente en silencio esa basura. Entonces el telón se cierra. Eso es todo.

Los existencialistas franceses Jean-Paul Sartre y Albert Camus entendieron esto también. Sartre retrató la vida en su obra “Sin Salida” como el infierno. La línea final de la obra son las palabras de resignación, “Bien, sigamos con él.” Así, Sartre escribe en otra parte acerca de la “náusea” de la existencia. Camus, también, vio la vida como un absurdo. Al final de su novela breve “El Extranjero”, el héroe de Camus descubre en un destello de comprensión que el universo no tiene significado y no hay Dios para darle uno.

Así, si no hay Dios, entonces la vida misma carece sentido. El hombre y el universo carecen de significado último.

No hay Valor Último Sin Inmortalidad y sin Dios

Si la vida acaba a la tumba, entonces da lo mismo si uno ha vivido como un Stalin o como un santo. Dado que el destino de cada uno finalmente no se relaciona con la propia conducta, usted puede simplemente vivir como mejor le parezca. Como lo puso Dostoyevsky: “Si no hay inmortalidad, todas las cosas están permitidas”. Sobre esta base, un escritor como Ayn Rand esta completamente en lo cierto al alabar las virtudes del egoísmo. Viva totalmente para el yo; ¡no hay nadie que le haga rendir cuentas! De hecho, sería estúpido hacer algo diferente, pues la vida es demasiado corta para arriesgarla actuando por otra cosa que no sea puro interés propio. Sacrificarse en favor de otro sería estúpido. Kai Nielsen, un filósofo del ateo que intenta defender la viabilidad de la ética sin Dios, al final admite,

No hemos sido capaces de mostrar que la razón requiere el punto de vista moral, o que todos que las personas verdaderamente racionales, desprovistas de mitos o ideologías, no necesitan ser individuos egoístas o los amorales clásicos. La razón no decide aquí. El cuadro que he pintado para usted no es uno agradable. La reflexión acerca de él me deprime. . . . La pura razón práctica, incluso con un adecuado conocimiento de los hechos, no le llevará a la moralidad.i

Pero el problema es aun peor. Porque, dejando de lado la inmortalidad, si no hay Dios, no puede haber estándares objetivos del bien y el mal. Todo lo que confrontamos es, en palabras de Jean-Paul Sartre, el hecho desnudo, carente de valor, de la existencia. Los valores morales son ya sea sólo expresiones de gusto personal o los derivados de la evolución y condicionamiento socio-biológico. En un mundo sin Dios ¿Quién puede decir qué valores son correctos y cuales no? ¿Quién puede juzgar que los valores de Adolfo Hitler son inferiores a los de un santo? El concepto de moralidad pierde todo significado en un universo sin Dios. Como un eticista ateo contemporáneo señala,”decir que algo es malo porque. . . esta prohibido por Dios, es. . . absolutamente comprensible para cualquiera que cree en un legislador Divino. Pero decir que algo está mal. . . aun cuando no haya ningún Dios para prohibirlo, no es comprensible. . . . ” “El concepto de obligación moral [es] ininteligible aparte de la idea de Dios. Las palabras permanecen pero su significado ha ido”ii. En un mundo sin Dios, no puede haber bien y mal en un sentido objetivo, sólo nuestros juicios subjetivos cultural y personalmente relativos. Esto significa que es imposible de condenar la guerra, la opresión, o el crimen como algo malo. Ni tampoco es posible alabar la fraternidad, la igualdad y el amor como algo bueno. Porque en un universo sin Dios, el bien y el mal no existen, sólo esta el hecho desnudo y sin valor de la existencia, y no hay nadie que diga que tu tienes la razón y yo estoy equivocado.

No hay Propósito Último Sin la Inmortalidad y sin Dios 

Si la muerte nos espera con los brazos abiertos al final del camino, ¿cuál es entonces el propósito de la vida? ¿Es todo para nada? ¿No hay razón para la vida? ¿Y qué del universo? ¿Es absolutamente en vano? Si su destino es una tumba helada en el vacío del espacio exterior, la respuesta debe ser: Sí, es vano. No hay ninguna meta, ningún propósito para el universo. Los restos de un universo muerto simplemente seguirán expandiéndose y expandiéndose. Para siempre

¿Y qué de hombre? ¿No hay ningún propósito en absoluto para la raza humana? ¿O simplemente desaparecerá algún día en el olvido de un universo indiferente? El escritor inglés H. G. Wells previó tal perspectiva. En su novela “La Maquina del Tiempo”, el viajero del tiempo de Wells viaja lejos en el futuro para descubrir el destino de hombre. Todo lo que encuentra es una tierra muerta, salvo por un poco de liquen y musgo, orbitando un gigantesco sol rojo. Los únicos sonidos son el zumbido del viento y las suaves olas del mar. “Más allá de estos sonidos inanimados”, escribe Wells, “el mundo estaba silencioso. ¿Silencioso? Sería difícil expresar su quietud. Todos los sonidos de hombre, el balido de oveja, los gritos de las aves, el zumbido de los insectos, el movimiento que sirve de fondo a nuestras vidas, todo se había acabado”iii 3. Y así, el viajero de tiempo de Wells regresó. ¿Pero a qué? meramente un punto anterior en la carrera sin objeto hacia el olvido. Cuando como no cristiano leí por primera vez el libro de Wells pensé, “¡No, no! ¡No puede acabar así!” Pero si no hay Dios, así es como acabará, nos guste o no. Ésta es la realidad en un universo sin Dios: no hay esperanza; no hay propósito.

Lo que es verdad para la humanidad como un todo es verdad individualmente para cada uno de nosotros: estamos aquí sin ningún propósito. Si no hay Dios, entonces nuestra vida no es cualitativamente diferente de la de un perro. Como el antiguo autor de Eclesiastés lo pone “Los hombres terminan igual que los animales; el destino de ambos es el mismo, pues unos y otros mueren por igual, y el aliento de vida es el mismo para todos, así que el hombre no es superior a los animales. Realmente, todo es absurdo, y todo va hacia el mismo lugar. Todo surgió del polvo, y al polvo todo volverá”. (Ecl 3:19-20 NVI). En este libro, que se lee más como un pedazo de literatura existencialista moderna que como un libro de la Biblia, el escritor muestra la futileza de placer, la riqueza, la educación, la fama política, y la honra en una vida condenada a acabar en la muerte. ¿Su veredicto? “¡Vanidad de vanidades! Todo es vanidad!” (1:2). Si la vida acaba a la tumba, entonces no tenemos ningún propósito último por el cual vivir.

Pero más que esto: aun si no acabara con la muerte, sin Dios la vida aún carecería de propósito. El hombre y el universo serían entonces simples accidentes del azar, lanzados a la existencia sin razón. Sin Dios, el universo es el resultado de un accidente cósmico, una explosión fortuita. No hay razón para su existencia. En cuanto al hombre, es un capricho de la naturaleza—un producto ciego de la materia, más el tiempo, más el azar. Es simplemente un poco de cieno que desarrolló racionalidad. Como un filósofo lo ha puesto: “La vida humana está montada sobre un pedestal subhumano y debe desplazarse por sí sola en el corazón de un universo silencioso e inconsciente.”iv

Lo que es verdad del universo y de la raza humana también es verdad de nosotros como individuos. Si Dios no existe, entonces usted es simplemente un aborto de naturaleza, lanzado a un universo sin propósito para vivir una vida sin propósito.

Así, si Dios no existe, significa que el hombre y el universo existen sin propósito, dado que el fin de todo es la muerte, y llegaron a existir sin propósito, dado que son sólo productos ciegos del azar. En pocas palabras, la vida carece absolutamente de razón. 

¿Entiende usted la gravedad de la alternativa que se nos presenta? Si Dios existe, hay esperanza para el hombre. Pero si Dios no existe, todo lo que nos queda es la desesperación. ¿Entiende por qué la pregunta sobre la existencia de Dios es tan vital para el ser humano? Como un escritor acertadamente lo ha puesto “Si Dios está muerto, entonces el hombre también está muerto”. 

Desgraciadamente, la gran masa de la humanidad no comprende este hecho. Continúan adelante como si nada hubiera cambiado. Me recuerda la historia de Nietzsche del loco que en las primeras horas de la mañana irrumpió en el mercado, linterna en mano, gritando: “¡Busco Dios! ¡Busco Dios!” Dado que muchos de los presentes no creían en Dios, provocó mucha risa. “¿Dios se ha perdido? ” se mofaron de él. “¿O está escondido? ¡O quizá se ha ido de viaje o ha emigrado!” Le gritaron y se rieron. Entonces, escribe a Nietzsche, el loco se volvió hacia ellos y los atravesó con su mirada 

“¿Donde esta Dios? ” gritó, ‘yo les diré. Nosotros lo hemos matado: ustedes y yo. Todos nosotros somos sus asesinos. ¿Pero cómo hemos hecho esto? ¿Cómo pudimos beber al mar? ¿Quién nos dio la esponja para borrar el horizonte entero? ¿Qué hicimos cuándo desencadenamos esta tierra de su sol? ¿Hacia donde se está moviendo ahora? ¿Lejos de todos los soles? ¿Acaso no nos hundimos continuamente? ¿Hacia atrás, hacia los lados, adelante, en todas las direcciones? ¿Queda un arriba y un abajo? ¿No estamos extraviándonos como en una infinita nada? ¿No sentimos el aliento del espacio vacío? ¿No se ha vuelto más frío? ¿No viene noche y más noche? ¿No deben encenderse las linternas por la mañana? ¿No oímos todavía del ruido de los sepultureros que están enterrando Dios? . . . Dios está muerto. . . . Y nosotros lo hemos matado. ¡Cómo nosotros, asesinos entre los asesinos, nos consolaremos!”v 

La muchedumbre miró fijamente al loco en el silencio y asombro. Por fin este azotó su linterna en el suelo. “He venido demasiado pronto” dijo. “Este tremendo evento todavía está en de camino, no ha alcanzado los oídos del hombre todavía”. Los hombres no comprendieron realmente las consecuencias de lo que habían hecho al matar a Dios. Pero Nietzsche predijo que algún día la gente comprenderían las implicaciones de su ateísmo; y este descubrimiento introduciría una edad de nihilismo: la destrucción de todo significado y valor en la vida. 

La mayoría de las personas aun no reflexiona en las consecuencias del ateísmo y así, como la muchedumbre en el mercado, sigue inconscientemente su camino. Pero cuando comprendemos, como hizo Nietzsche, lo qué el ateísmo implica, entonces su pregunta nos golpea fuertemente: ¿cómo nosotros, los asesinos de todos los asesinos, nos consolaremos? 

La imposibilidad Práctica del Ateísmo 

Casi la única solución que el ateo puede ofrecer es que enfrentemos la absurdidad de la vida y vivamos valientemente. Por ejemplo, Bertrand Russell escribió que debemos construir nuestras vidas en “el firme fundamento de la inflexible desesperación”vi. Sólo reconociendo que el mundo realmente es un lugar terrible podemos enfrentar exitosamente la vida. Camus dijo que debemos reconocer la absurdidad de la vida honestamente y entonces debemos vivir en amor el uno por el otro. 

El problema fundamental con esta solución, sin embargo, es que es imposible vivir de forma consistente y alegre dentro de tal cosmovisión. Si uno vive de forma consistente, no será feliz; si uno vive felizmente, es sólo porque no es consistente. Francis Schaeffer ha explicado bien este punto. El hombre moderno, dice Schaeffer, vive en un universo de dos pisos. En el piso de abajo está el mundo finito sin Dios; aquí la vida es absurda, como hemos visto. En el piso superior está el significado, los valores, y el propósito. Ahora, el hombre moderno vive en el piso de abajo porque cree que no hay Dios. Pero no puede vivir felizmente en un mundo tan absurdo; por tanto continuamente da saltos de fe al piso superior para afirmar el significado, valor, y propósito, aún cuando no tiene derecho a ello, dado que no cree en Dios. 

Echémosle, entonces, una nueva mirada a cada una de las tres áreas en que vimos que la vida es absurda sin Dios, para mostrar cómo el hombre no puede vivir consistente y alegremente con su ateísmo.  

Significado de la Vida 

Primero, el área del significado. Vimos que sin Dios, la vida no tiene ningún significado. Aun así, los filósofos continúan viviendo como si la vida tuviera significado. Por ejemplo, Sartre afirmó que uno puede crear significado para su vida escogiendo libremente seguir un cierto curso de acción. El propio Sartre escogió el Marxismo. 

Ahora esto es absolutamente incoherente. Es incoherente decir que la vida es objetivamente absurda y después decir uno puede crear significado para su vida. Si la vida es realmente absurda, entonces el hombre esta atrapado en el piso inferior. Intentar crear significado en la vida representa un salto al piso superior. Pero Sartre no tiene ninguna base para este salto. Sin Dios, no puede haber ningún significado objetivo en la vida. El programa de Sartre realmente es un ejercicio de autoengaño. Sartre realmente está diciendo, “Hagamos como que el universo tiene significado.” Esto es simplemente engañarnos a nosotros mismos. 

El punto es este: si Dios no existe, entonces la vida objetivamente carece de sentido; pero el hombre no puede vivir de forma consistente y feliz sabiendo que la vida no tiene sentido; así que para ser feliz simula que la vida tiene significado. Pero esto es, claro, completamente inconsistente, porque sin Dios, el hombre y el universo carecen de cualquier significancia real. 

El valor de Vida 

Volvámonos ahora al problema de valor. Aquí es donde ocurren las inconsistencias más escandalosas. En primer lugar, los humanistas ateos son totalmente incoherentes al afirmar los valores tradicionales del amor y hermandad. Camus ha sido correctamente criticado por sostener inconsistentemente la absurdidad de la vida y la ética del amor y hermandad humana. Los dos son lógicamente incompatibles. Bertrand Russell, también, fue inconsistente. Pues aunque era ateo, era un abierto crítico social, denunciando la guerra y las restricciones a la libertad sexual. Russell admitió que no podía vivir como si los valores éticos simplemente fueran una cuestión de gusto personal, y que encontraba su propia visión, por consiguiente, “increíble.” “No sé la solución”, confesóvii. El punto es que si no hay Dios, no puede existir un bien y mal objetivos. Como dijo Dostoyevsky “Todas las cosas están permitidas.” 

Pero Dostoyevsky también mostró que el hombre no puede vivir de esta manera. No puede vivir como si fuera perfectamente correcto que soldados maten niños inocentes. No puede vivir como si fuera perfectamente correcto que dictadores como Pol Pot exterminen a millones de sus propios compatriotas. Todo en él clama que estos actos son malvados, realmente malvados. Pero si no hay Dios, no puede hacerlo. Así que da un salto de fe y afirma los valores de todos modos. Y cuando lo hace, revela la insuficiencia de un mundo sin Dios. 

El horror de un mundo desprovisto de valor se hizo real para mi con una nueva intensidad hace unos pocos años atrás, cuando vi un documental televisivo de la BBC llamado “The Gathering”, Se trataba de una reunión de sobrevivientes del Holocausto en Jerusalén dónde reencontraron amistades perdidas y compartieron sus experiencias. Un prisionera, enfermera, contó como había llegado a ser la ginecóloga de Auschwitz. Ella observó que las mujeres embarazadas eran agrupadas por los soldados bajo la dirección del Dr. Mengele y alojadas en los mismos cuarteles. Pasado algún tiempo, notó que no se volvía a ver a ninguna de estas mujeres. Hizo algunas averiguaciones. “¿Dónde están las mujeres embarazadas que fue alojadas en esos cuarteles?” “¿No se enteró? ” fue la respuesta. “El Dr. Mengele las usó para vivisección.” 

Otra mujer contó cómo Mengele había ligado a sus pechos para que no pudiera amamantar a su pequeño. El doctor quería descubrir cuánto tiempo un infante podía sobrevivir sin nutrición. Desesperadamente esta pobre mujer intentó mantener a su bebé vivo dándole los pedazos de pan empapados en café, sin resultados. Cada día el bebé perdía peso, un hecho que era ávidamente monitoreado por el Dr. Mengele. Una enfermera vino en secreto a esta mujer y le dijo, “He arreglado una manera para que usted pueda salir de aquí, pero usted no puede llevar a su bebé con usted. Traje una inyección de morfina que puede darle al niño para acabar su vida.” Cuando la mujer protestó, la enfermera insistió: “Mire, su bebé va a morir de todas maneras. Al menos sálvese usted.” Y así, esta madre le quitó la vida de su propio bebé. El Dr. Mengele se enfureció cuando se enteró de ello, porque había perdido su espécimen de experimentación y, buscó entre los cadáveres para encontrar el cuerpo descartado del bebé y así poder tener un último registro de peso. 

Mi corazón se rasgó por estas historias. Un rabino que sobrevivió al campo lo resumió bien cuando dijo que en Auschwitz era como si existiera un mundo en que todos los Diez Mandamientos hubieran sido invertidos. La humanidad nunca había visto tal infierno. 

Y aún así, si Dios no existe, entonces en cierto sentido, nuestro mundo es Auschwitz: no hay un bien y un mal absolutos; cualquier cosa esta permitida. Pero ningún ateo, ningún agnóstico, puede vivir de forma consistente con tal perspectiva. El propio Nietzsche, quién proclamó la necesidad de vivir más allá del bien y del mal, rompió con su mentor Richard Wagner a causa del problema del antisemitismo del compositor y su estridente nacionalismo alemán. Del mismo modo, Sartre, escribiendo justo después de la Segunda Guerra Mundial, condenó el antisemitismo, declarando que una doctrina que lleva al exterminio no es meramente una cuestión de opinión o gusto personal, de igual valor que su opuestoviii. En su importante ensayo “El Existencialismo Es un Humanismo”, Sartre se esfuerza vanamente por eludir la contradicción entre su rechazo a la idea de valores divinamente preestablecidos y su deseo urgente afirmar el valor de la persona humana. Como Russell, no podía vivir con las implicaciones de su propio rechazo de los absolutos éticos.

Un segundo problema es que si Dios no existe y no hay inmortalidad, entonces todos los actos malvados de los hombres quedan impunes y todos los sacrificios de los hombres buenos quedan sin recompensa. ¿Pero quién puede vivir con tal perspectiva? Richard Wurmbrand, quien fue torturado por su fe en las prisiones comunistas dice

“La crueldad de ateísmo es difícil de creer cuando el hombre no tiene fe en la recompensa del bien o el castigo de mal. No hay ninguna razón para ser humano. No hay restricción de las profundidades de mal que hay en el hombre. Los verdugos comunistas a menudo decían, ‘no hay Dios, no hay más allá, no hay castigo para el mal. Podemos hacer lo que queramos.’ Incluso escuché a un torturador decir, ‘Doy gracias a Dios en quien no creo, por haber vivido hasta a esta hora cuando puedo expresar todo el mal en mi corazón.’ Lo expresó en la increíble brutalidad y tortura infligidas en los prisioneros”ix. 

Y lo mismo se aplica a los actos de auto-sacrificio. Hace varios años, ocurrió un terrible desastre aéreo en pleno invierno, en que un avión que despegaba del aeropuerto de Washington, D.C., se estrelló contra un puente sobre el río Potomac, zambullendo a los pasajeros en las heladas aguas. Cuando los helicópteros de rescate llegaron, la atención se enfocó en un hombre que una y otra vez empujó la escalera de cuerda colgante hacia otros pasajeros en lugar de ser el mismo llevado a la seguridad. Seis veces pasó la escalera. Cuando llegaron nuevamente, había fallecido. Había dado gratuitamente su vida para que otros pudieran vivir. La nación entera volvió sus ojos a este hombre en respeto y admiración por el acto bueno y desinteresado que había realizado. Y aún así, si el ateo está en lo correcto, ese hombre no fue noble, hizo la cosa más estúpida posible. Debió haber ido primero por la escalera, empujando a otros si era necesario para sobrevivir. ¿Pero morir por otros que ni siquiera conocía, renunciar a toda la breve existencia que tendría? ¿Para que? Para el ateo no puede haber ninguna razón. Y aún así el ateo, como el resto de nosotros, reacciona instintivamente con alabanza para la acción generosa de este hombre. De hecho, uno probablemente nunca encontrará a un ateo que viva de forma consistente con su sistema. Porque un universo sin responsabilidad moral y carente de valor es inimaginablemente terrible. 

El propósito de Vida 

Finalmente, miremos el problema del propósito de la vida. La única manera en que la mayoría de las personas que niegan el propósito en la vida viven felizmente es, ya sea, inventando algún propósito, lo que es auto engaño como vimos con Sartre, o no llevando su perspectiva a sus conclusiones lógicas. Tome el problema de muerte, por ejemplo. Según Ernst Bloch, la única manera en que el hombre moderno puede vivir ante la muerte es tomando prestada subconscientemente la creencia en la inmortalidad que sus antepasados sostuvieron, aunque él mismo no tiene ninguna base para esta creencia, dado que no cree en Dios. Al tomar prestados los remanentes de una creencia en la inmortalidad, escribe a Bloch, “el hombre moderno no siente el abismo que incesantemente lo rodea y que ciertamente finalmente lo engullirá. A través de estos remanentes, salva su sentido de identidad. A través de ellos surge la impresión de que el hombre no está pereciendo, si no solo que un día el mundo tiene el capricho de no aparecerle más.” Bloch concluye, “Este ánimo, bastante superficial se alimenta de una tarjeta de crédito prestada. Vive de esperanzas antiguas y del apoyo que estas una vez habían proporcionado”x. El hombre Moderno ya no tiene derecho a ese apoyo, dado que ha rechazado a Dios. Pero para vivir con un propósito, hace un salto de fe al afirmar una razón por la cual vivir. 

A menudo encontramos la misma inconsistencia entre aquéllos que dicen que el hombre y el universo llegaron a existir sin ninguna razón o propósito, simplemente por casualidad. Incapaz de vivir en un universo impersonal en que todo es producto del ciego azar, esta gente comienza a atribuir personalidad y motivos a los procesos físicos mismos. Es una manera extraña de hablar y representa un salto del piso inferior al superior. Por ejemplo, Francis Crick, a medio camino de su libro “El Origen del Código Genético” comienza a escribir “naturaleza” con una “N” mayúscula y en otra parte habla de selección natural como siendo “inteligente” y como “pensando” en lo que va a hacer. Fred Hoyle, el astrónomo inglés, atribuye al propio universo las cualidades de Dios. Para Carl Sagan el “Cosmos”, que él siempre escribe con mayúscula, obviamente cumple el papel de un dios sustituto. Aunque todos estos hombres profesan no creer en Dios, contrabandean un Dios suplente por la puerta trasera porque ellos no pueden soportar vivir en un universo en que todo es el resultado aleatorio de fuerzas impersonales. 

Y es interesante ver a muchos pensadores traicionar sus perspectivas cuando son llevadas a su conclusión lógica. Por ejemplo, ciertas feministas han levantado una tormenta de protesta contra la psicología sexual Freudiana porque es chauvinista y degradante respecto de las mujeres. Y algunos psicólogos se han sometido y han revisado sus teorías. Ahora, esto es totalmente inconsistente. Si la psicología Freudiana es realmente verdad, entonces no importa si es degradante para las mujeres. No se puede cambiar la verdad porque no nos guste a lo a que lleva. Pero las personas no pueden vivir de forma consistente y feliz en un mundo dónde otras personas son devaluadas. Sin embargo, si Dios no existe, nadie tiene valor alguno. Sólo si Dios existe puede alguien de forma consistente sostener los derechos de las mujeres. Pero si Dios no existe, entonces la selección natural dicta que el varón de la especie sea dominante y agresivo. Las mujeres no tendrían más derechos que los que tienen una cabra hembra o una gallina. En la naturaleza cualquier cosa que es, esta bien. ¿Pero quién puede vivir con tal perspectiva? Al parecer, ni siquiera los psicólogos Freudianos que traicionan sus teorías cuando son empujadas a sus conclusiones lógicas. 

O tomemos el conductismo sociológico de alguien como B. F. Skinner. Su perspectiva lleva a la clase de sociedad prevista en “1984” de George Orwell, dónde el gobierno controla y programa el pensamiento de todos. Si las teorías de Skinner son correctas, no puede haber objeción a tratar a las personas como a las ratas en la jaula de Skinner, recorriendo sus laberintos, estimulados con comida y choques eléctricos. Según Skinner, todas nuestras acciones están determinadas de todas formas. Y si Dios no existe, ninguna objeción moral puede levantarse contra este tipo de programación, porque el ser humano no es cualitativamente diferente de una rata, dado que ambos no son más que materia, más tiempo, más azar. Pero, de nuevo ¿quién puede vivir con tal perspectiva deshumanizante? 

O finalmente, tome el determinismo biológico alguien como Francis Crick. La conclusión lógica es que el ser humano es como cualquier otro espécimen de laboratorio. El mundo se horrorizó cuando descubrió que en campos como Dachau los nazis habían usado a prisioneros para experimentos médicos en humanos vivos. ¿Pero por qué no? Si Dios no existe, no puede haber ninguna objeción en usar a alguien como conejillo de indias humano. El fin de esta perspectiva es el control de la población en que el débil y el no deseado son muertos en orden a dar lugar al fuerte. Pero la única manera en que podemos protestar de forma consistente contra esta perspectiva es si Dios existe. Sólo si Dios existe puede haber propósito en la vida. 

El dilema de hombre moderno es así verdaderamente terrible. Y en la medida en que niega la existencia de Dios y la objetividad de los valores y el propósito, este dilema permanece sin resolver también para el hombre “posmoderno.” De hecho, es precisamente la conciencia de que el modernismo produce inevitablemente la absurdidad y desesperación lo que constituye la angustia de la posmodernidad. En algunos respectos, la posmodernidad es solo la conciencia de la bancarrota de la modernidad. La cosmovisión atea es insuficiente para mantener una vida feliz y consistente. El hombre no puede vivir de forma consistente y feliz como si la vida careciera finalmente de significado, valor o propósito. Si intentamos vivir de forma consistente dentro de una cosmovisión atea, seremos profundamente infelices. Si en cambio logramos vivir felizmente, es sólo desmintiendo nuestra cosmovisión. 

Confrontado con este dilema, el ser humano se debate patéticamente por algún medio de escape. En un notable discurso ante la Academia Americana para el Avance de Ciencia en 1991, el Dr. L. D. Rue, confrontado con el predicamento del hombre moderno, postuló audazmente que debemos engañarnos a nosotros mismos por medio de alguna “Mentira Noble” para pensar que nosotros y el universo aún tenemos valorxi. Afirmando que “La lección de los últimos dos siglos es que el relativismo intelectual y moral es profundamente la realidad”, el Dr. Rue reflexiona que la consecuencia de tal descubrimiento es que búsqueda del plenitud personal (o la auto realización) y la búsqueda de la coherencia social se independizan una de la otra. Esto porque desde el punto de vista del relativismo la búsqueda de la autorrealización se privatiza radicalmente: cada uno escoge su propio juego de valores y significado. Si hemos de evitar la “opción del manicomio”, dónde la autorrealización es perseguida sin tener en cuenta la coherencia social, y la “opción totalitaria” dónde la coherencia social se impone a expensas de la plenitud personal, no tenemos otra opción que abrazar alguna Mentira Noble que nos inspire a vivir más allá de nuestros intereses egoístas y así lograr la coherencia social. Una Mentira Noble “es una que nos engaña, nos compele más allá del propio interés, más allá del ego, más allá de la familia, la nación, [y] la raza.” Es una mentira, porque nos dice que el universo esta imbuido de valor (lo qué es una gran ficción), porque tiene una pretensión de verdad universal (cuando no la hay), y porque me dice que no viva para mi propio interés (lo qué es evidentemente falso). “Pero sin tales mentiras, no podemos vivir.” 

Éste es el espantoso veredicto pronunciado sobre el hombre moderno. Para sobrevivir, debe vivir en el auto engaño. Pero incluso la opción de la Mentira Noble es finalmente impracticable. Para ser feliz, uno debe creer en el en un significado, valor y propósito objetivos. ¿Pero cómo puede uno creer en esas Mentiras Nobles y al mismo tiempo en el ateísmo y relativismo? Mientras más convencido se esté de la necesidad de una Mentira Noble, menos se puede creer en ella. Como un placebo, una Mentira Noble opera sólo en aquéllos que la creen verdad. Una vez que hemos visto a través de la ficción, la Mentira pierde su poder sobre nosotros. Así, irónicamente, la Mentira Noble no puede resolver el predicamento humano para cualquiera que ha llegado a ver ese predicamento. 

La opción de la Mentira Noble lleva por consiguiente, en el mejor de los casos, a una sociedad en que un grupo elitista de illuminatis engaña a las masas para su propio bien, perpetuando la Mentira Noble. ¿Pero entonces por qué aquéllos de nosotros que estamos bien informados debemos seguir a las masas en su ilusión? ¿Por qué debemos sacrificar nuestro interés propio por una ficción? Si la gran lección de los últimos dos siglos el relativismo moral e intelectual es, entonces ¿por qué (si pudiéramos) pretender que no sabemos esta verdad y vivir una mentira en cambio? Si alguien contesta, “en beneficio de la coherencia social”, uno puede legítimamente preguntar por qué debo sacrificar mi interés propio en beneficio de la coherencia social. La única respuesta que el relativista puede dar es la coherencia social es en mi propio interés, pero el problema de esta respuesta es que el interés propio y el interés de la manada no siempre coinciden. Además, si (por puro interés individual) me preocupo de la coherencia social, la opción totalitaria me siempre está abierta: olvidemos la Mentira Noble y mantengamos la coherencia social (así como mi propia autorrealización) a expensas del bienestar personal de las masas. Rue consideraría tal opción indudablemente repugnante. Pero ahí esta el problema. El dilema de Rue es que él obviamente valora profundamente la coherencia social y la plenitud personal en si mismas; en otros términos, estas son valores objetivos, los que según su filosofía no existen. Él ya ha hecho el salto al piso de arriba. La opción de la Mentira Noble afirma lo que niega y así se refuta a si misma. 

El Éxito del Cristianismo Bíblico 

Pero si el ateísmo falla a este respecto, ¿que pasa con el Cristianismo bíblico? Según la cosmovisión cristiana, Dios sí existe, y la vida de hombre no acaba en la tumba. En el cuerpo de resurrección el ser humano puede disfrutar de vida eterna y comunión con Dios. El Cristianismo bíblico por lo tanto provee de las dos condiciones necesarias para una vida significativa, valiosa, y con propósito para el hombre: Dios e inmortalidad. Debido a esto, podemos vivir de forma consistente y feliz. Así, el Cristianismo bíblico tiene éxito precisamente donde el ateísmo colapsa.

Conclusión 

Ahora, quiero dejar claro que no he mostrado aún que el Cristianismo bíblico sea verdad. Pero lo que he hecho es exponer claramente las alternativas. Si Dios no existe, la vida es fútil. Si el Dios de la Biblia existe, entonces la vida es significativa. Sólo la segunda de estas dos alternativas nos permite vivir de forma feliz y consistente. Por consiguiente, me parece que aun cuando la evidencia para estas dos opciones sea completamente igual, una persona racional debiera escoger el Cristianismo bíblico. Me parece positivamente irracional preferir la muerte, la futileza, y la destrucción a la vida, el significado y la felicidad. Como dijo Pascal, no tenemos nada que perder y el infinito que ganar.  

Notas 

i 1 Kai Nielsen, “Why Should I Be Moral?” American Philosophical Quarterly 21 (1984): 90. 

ii Richard Taylor, Ethics, Faith, and Reason (Englewood Cliffs, NJ: Prentice Hall, 1985), 90, 84. 

iii H.G. Wells, The Time Machine (New York: Berkeley, 1957), chap. 11. 

iv W.E. Hocking, Types of Philosophy (New York: Scribner’s, 1959), 27 

v Friedrich Nietzsche, “The Gay Science,” in The Portable Nietzsche, ed. and trans. W. Kaufmann (New York: Viking, 1954), 95. 

vi Bertrand Russell, “A Free Man’s Worship,” in Why I Am Not a Christian, ed. P. Edwards (New York: Simon & Schuster, 1957), 107. 

vii Bertrand Russell, Letter to the Observer, 6 October, 1957. 

viii Jean Paul Sartre, “Portrait of the Antisemite,” in Existentialism from Dostoyevsky to Satre, rev. ed., ed. Walter Kaufmann (New York: New Meridian Library, 1975), p. 330. 

ix Richard Wurmbrand, Tortured for Christ (London: Hodder & Stoughton, 1967), 34. 

x Ernst Bloch, Das Prinzip Hoffnung, 2d ed., 2 vols. (Frankfurt am Main: Suhrkamp Verlag, 1959), 2:360-1. 

xi Loyal D. Rue, “The Saving Grace of Noble Lies,” address to the American Academy for the Advancement of Science, February, 1991.  

“If I may say so, I think these forums are great! Amongst an internet of darkness, lies, stupidity, and insincerity, these forums genuinely seem to be a place where thinking, calm, normal people can discuss the biggest of issues…” Read more

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JESÚS, LA PALABRA DEL REINO Y EL CAMINO REAL A LA INMORTALIDAD

Este artículo fue traducido del inglés al español por el traductor automático de Google
por Anthony Buzzard
Artículo original en inglés en:

http://focusonthekingdom.org/articles/royal.htm

Presentado en la 11 ª Escuela de Atlanta Biblia Conferencia Anual de Teología, 09 de febrero 2002

Entre las muchas cartas más alentadores de los oyentes de radio que he recibido esto de un profesor católico y autor:

“Creo que es importante para mí decir que soy un profesor de teología y del Nuevo Testamento en una institución católica romana … y que creo que su publicación “Enfoque en el Reino” es teológicamente importante, por mucho que se pueda despreciar por el sector que yo represento. Usted trata cuestiones radicalmente importantes en la teología cristiana, que son totalmente apropiadas porque de hecho el ejercicio teológico es sólo  adolescente y en necesidad de mayor orientación. Creo que están haciendo un buen trabajo que espero que finalmente tendrá un impacto en mi propia tradición de la iglesia. Hay mucho trabajo por hacer antes de que podamos, colectivamente, pensar con claridad y me alegro de que la honestidad de su revista acerca de estas cosas es tan inquebrantable. “

Palabras como esto puede animar a todos a comunicarse por todos los medios disponibles lo que estamos encontrando en la Escritura. Que fortalecer mi convicción de que las verdades centrales de la fe de Abraham (la tierra / la promesa hecha a Abraham de semillas como la base del Pacto confirmado en Reino de Jesús la enseñanza del Evangelio y en su muerte y resurrección), de hecho, refleja la fe “una vez dada a los santos “, que el hermano de Jesús nos exhorta, a toda costa, para recuperar (Judas 3). Desde el correo electrónico, Internet y el contacto de radio, así como de los estudiantes brillantes nuevos que llegan a Atlanta Bible College, estoy recogiendo más y más “historias” de los hombres y mujeres que se excitan y cambió radicalmente al aprender por primera vez en su vida que el Evangelio en el Nuevo Testamento es realmente centrada en el Reino de Dios, en efecto, que Jesús era el predicador prototipo y heraldo del Evangelio, y que nunca soñó que él era Dios.

la comprensión de Yeshua de sí mismo era que él era el Cristo, el Hijo de Dios. El “Evangelio de Jesucristo”, el Evangelio como salió de los labios de Jesús (es decir, un genitivo subjetivo: Jesús es el autor del Evangelio), no sólo un Evangelio acerca de cómo Jesús murió y resucitó. Marcos dirigió su cuenta “el Evangelio de Jesucristo”, y entonces comenzó a describir la predicación del Evangelio de Juan y la predicación del Evangelio de Jesús, que él llama el Evangelio de Dios. El Reino es la base no negociable del Evangelio. Juan y Jesús estaban unidos en su concepto del Evangelio como el Evangelio del Reino (Mateo 3:2; 4:17, 23; cp Mateo 4:23;. 9:35; 24:14). Mateo cuando se usa el sustantivo al que califica evangellion con la frase descriptiva “del Reino.”

Si estas premisas son correctas, toda la historia de la iglesia es un cambio fundamental. Lo que se conoce como la “ortodoxia” no es, de hecho, en absoluto, sino simplemente una de las opciones de creencias diferentes que competían con otros en los primeros siglos y se impuso, marcando el ritmo y el patrón en los siglos venideros. El partido dominante impuso, no porque fue fiel a las Escrituras, sino porque logró reunir más influencia, especialmente en lo que ayudado por el Estado romano. [1] Hay numerosos eruditos que saben que la fe se apartó de las normas del Nuevo Testamento de la verdad, a partir del siglo II, y que las cosas nunca han sido el mismo desde entonces. [2] disidentes, como nosotros, y muchos que nos han precedido, han desafiado el statu quo y debemos, si vamos a cualquier uso al Mesías y el mundo, seguir haciendo esto. “El que se avergüenza de mí y de mis palabras, yo se avergonzará de él cuando vuelva” (Marcos 8:38). Así lo dijo Jesús, y él también observó que la sal que ha perdido su sabor no tiene ningún valor.

La identidad de Jesús

Por unos dos mil años ha prevalecido la idea de la cristiandad que el centro de la NT, la figura de ahorro es en realidad una pre-existente, pre-histórico, pre-humano, pre-terrenal persona, el segundo miembro de un eterno Dios uno y trino. Se admite en todas las manos que este concepto de Dios como tres está en ninguna parte se indica directamente en la Biblia. El compañero de Oxford a la Biblia dice, con un eufemismo británico bastante molesto, que la Trinidad “no se puede detectar fácilmente dentro de los límites del canon.” (Cockneys diría sin rodeos y de manera más honesta: ella no está en ninguna parte), pero la opinión dominante sigue afirmando que un eterno “Dios el Hijo”, no obstante, claramente en las Escrituras de manera implícita y se abrazaron con convicción incuestionable. De lo contrario, muchos dicen, dará lugar a ser quemado por los siglos de los siglos.

No dejes que nadie te diga, “las doctrinas no tienen importancia”!

Ahora bien, este es un mundo teológico difícil para vivir, Miguel Servet pagó con su vida-la sangre por atreverse a cuestionar esta propuesta trinitaria increíble. Calvino, el reformador, que también leyó el sermón de la montaña, autorizó asesinato judicial de Miguel Servet en 1553. Pero entonces Juan Calvino fue ferozmente indiferentes a aquellos de nosotros “anabaptistas pestilente” (como él los llamaba) que creían que los muertos están realmente muertos hasta la resurrección. Calvino también acusó a los discípulos entrenados y los apóstoles del Mesías de completo malentendido lo que el Reino de Dios. Calvino, usted recordará, en su comentario sobre Hechos 1:6, “¿Es este el momento para restaurar el Reino a Israel”, declaró que al hacer esta pregunta a los estudiantes del Mesías cometido “más errores que los que hay palabras en esta cuestión” – alrededor de 11 errores!

Propongo que los disidentes mariscal nuestro caso contra el dogma trinitario, que cuenta en el libro tras libro cristiano cristiana, en las vías después de las vías, y el texto de teología sistemática después de texto de teología sistemática. Nos enfrentamos a una gran industria y la propaganda, y, creo, un lío colosal eclesiástica, defendida por asombrosa complejidad verbal y ofuscaciones. Nuestra tarea es dar testimonio en nombre de “el único que es verdaderamente Dios” (Juan 17:3; cp 05:44.). Jesús se identificó que a Dios como su Padre. Propongo que instamos a los lectores de la Biblia para volver al principio como lo hizo Jesús, para explicar quién es. “Comenzando desde Moisés y todos los profetas, Jesús les declaraba en todas las Escrituras todas las cosas a sí mismo” (Lucas 24:27). Nota método del Mesías en su docencia Biblia.

Me gustaría haber asistido a ese seminario.

Es imposible de imaginar, si uno ha leído Deuteronomio 18:15-18, que el Mesías iba a ser Dios mismo. Ese texto, uno de los favoritos de Pedro y Esteban (Hechos 3:22, 7:37), establece expresamente que el Mesías no será Dios. El Salvador es ser una persona que tiene su origen en la familia de Israel, un profeta como Moisés, que surgen de entre los israelitas. ¿Cómo terriblemente confuso, más aún, engañosa, si Dios eventualmente enviar a un Mesías que en realidad era Dios mismo, consciente existentes desde la eternidad. Esto sería para derrocar el testimonio sagrado del Deuteronomio 18:15-18 y muchos otros igualmente inequívoca promesas del Antiguo Testamento.

El Mesías, por lo que los Judios fueron informados por sus escritos sagrados – y esta es su creencia de hoy – iba a ser “la simiente de Eva”, “la estrella que se plantean en Israel,” el hijo de Abraham y la simiente de David. El registro de su origen se remonta a los primeros tiempos (Miqueas 5:2, NVI). Él iba a nacer en Belén, y que iba a ser un Moisés superior. En el Antiguo Testamento la expresión divina más célebres (Sal. 110:1, muy prominente en el Nuevo Testamento [3]), el Mesías iba a ser “mi señor” (Adoni). Adoni en todas sus 195 apariciones nunca es una referencia a la Deidad. Dios no habló con Dios, pero a su agente humano. Jesús amaba a ese salmo (Mateo 22:41-46) y lo utilizó para resolver todos los conflictos.

Si, después de todo, el Mesías fue un eterno ser increado, cómo, en esta evidencia, ¿podría Israel, o cualquier otra persona, han reconocido al Mesías cuando vino, si de hecho él afirmó ser Dios mismo? No Judio habría tolerado la idea de que Dios iba a ser el hijo de David o de Eva! Lo que en tiempos post-bíblicos se convirtió en el “ortodoxo”, [4] Vista requiere del Hijo de Dios implica una curva difícil lanzados contra Israel. Esto contradice las expectativas sobre la llanura que el Salvador iba a ser, como se describe en las páginas de la Sagrada Escritura.

También contradice las primeras páginas del Nuevo Testamento. Mateo, de hecho, no se nos presentó un increado y eterno Hijo. Mateo no podría, por tanto, cree en la Trinidad.

Si comenzamos a principios del Nuevo Testamento podemos hacer nuestro caso con éxito. Mateo nos ha dado una relación detallada de los orígenes del Mesías. El primero se dice que es el descendiente de Abraham y David (1:1), al igual que se puede esperar de las promesas del Antiguo Testamento. Pero más que esto, en Mateo 1:18 Mateo dirigió a los detalles del “origen” de Jesucristo. “Ahora la génesis [5] [origen, creación, origen, principio] de Jesucristo fue así: Cuando su madre, María, estaba desposada con José, antes que se juntasen, se encontró con que estaba embarazada a través de la acción de los santos espíritu “.

¿Qué podría ser más claro? Mateo habla de la génesis del Mesías, no sólo de su nacimiento. Es cierto que el nacimiento en la Biblia, y fuera, significa que una nueva persona entra en la vida, pero los puntos de origen a la forma en que se originó la vida. Mateo 1:20: “. No tengas miedo, José, para tener en tu esposa a casa, por lo que fue engendrado en ella (en la autee genneethen) es del espíritu santo” Nota de la traducción un poco nublado en nuestras versiones, “concebido”. María concibió sin duda, pero lo que el texto pone de relieve es la actividad de la procreación Padre, generando, iniciando la vida de una persona nueva. Ya hemos tenido ese mismo verbo “engendrar” 40 veces en Mateo 1 (“fulano de tal engendró a tal y tal”). Sería una grave contradicción de esta narración sin igual a la importación en que la idea de que, de hecho, una preexistente Hijo de Dios se transmuta o transforma, o incluso se transformó, en una nueva persona o el feto. Esa idea es más parecido a la reencarnación. Es una reminiscencia de la idea pagana de que “los dioses han llegado hasta nosotros en la semejanza de los hombres” (Hechos 14:11) o de la pregunta ingenua de Nicodemo acerca de la introducción desde el exterior en el vientre de su madre. Lo que Mateo ha descrito es el principio, el origen, la creación, en efecto, de una nueva personalidad en el vientre de su madre. El milagro es local e histórico. Y esa persona es el Hijo de Dios. En ese momento de la historia del Hijo de Dios viene a ser. No hay ninguna sugerencia de que él es el intercambio de una forma de existencia para otra. (Todo lo que acabo de decir aquí es, por supuesto, “herejía” para los estándares modernos.)

Los gnósticos no son amantes de la historia y los hechos, por lo que la historia fue modificada en el siglo II los cristianos gnósticamente de mente. Gnósticos, los primeros “teólogos”, fueron los que trataron de hacer de Jesús una figura menos de judíos y más de un miembro universal del Panteón. Esta es la tendencia ecuménica años de edad: Vamos a hacer que Jesús sea una figura religiosa universal! ¿Estaría, pues, no más atractivo para una mayor diversidad de la gente? ¿De qué serviría una judía mesiánica que Jesús? (Así que el argumento se fue.) El giro gnóstico mostró buenas técnicas de promoción, tal vez, pero fue fundamentalmente falsa a la verdadera y original Mesías. Promovió el peligro siempre presente de “otro Jesús”. Y ese otro “Jesús” fue una figura religiosa, sin duda, y él se ofreció como Salvador, pero que los judíos HaMashiach Yeshua (Jesús el Mesías) de la revelación divina, la semilla de Abraham?

Así, pues, una “más grande que la vida” de ficción, la dimensión legendaria fue introducido en el retrato de Jesús, superpuesto sobre el texto bíblico, en el sentido de que el Hijo no había sido, de hecho, dada la existencia en el vientre de su madre, pero de ingeniería había su propia “concepción” de María. Un halo de falsa fue agregado a Jesús. Él sufrió la suerte de otros líderes religiosos como el Buda. Él fue divinizado. Él no era realmente un ser humano después de todo, pero un visitante de otro mundo. La observación de un sacerdote católico en la televisión era totalmente explicable sobre la base de la nueva historia, revisada: “Dios vino a María un día y dijo ‘María, haga el favor de ser mi madre?” Este nuevo giro sorprendente en la historia se refleja en el siglo II cuando Justin Mártir comienza a hablar de “otro Dios y Señor en el marco del Creador,” aritméticamente otro que el Padre. [6] Y este Hijo viene, de acuerdo con Justin, a través de María y no como dice Mateo a partir, de (ek) María (Mateo 1:16), originarios de María.

Con esta alteración sorprendente en la identidad de Jesús, “el Jesús histórico desaparecido por completo” (Martin Werner, La Formación del Dogma, p. 298). El mismo autor, que era profesor de Teología Sistemática en Berna, Suiza, observó que el catolicismo temprana era en realidad una nueva religión helenística misterio con “Jesús” en su centro.

Profesor Loofs describe el cambio de Jesús a Dios como “la introducción camuflada del politeísmo al cristianismo.” [7]

El Jesús de Lucas

El relato de Lucas de principios del Hijo de Dios es igualmente claro. Ni él ni Mateo pudo haber sido Trinitarios o incluso Binitarios, y habría sido automáticamente descalificado del pastorado en las principales denominaciones de hoy. Así Lucas en su relato brillante y breve de la visita de María por Gabriel: “El espíritu Santo vendrá sobre ti [María], y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra, y por eso precisamente el ser engendrado se llamará Hijo de Dios. “” Por esa razón … “Hay una relación causal clara entre la filiación de Jesús y su engendramiento milagrosa. Jesús es el Hijo de Dios, no a causa de una existencia previa en la eternidad (Trinitarianismo) o justo antes de la creación del mundo (el arrianismo), sino porque es la nueva creación en María y en la historia, bajo la influencia directa de la Padre a través del espíritu santo. Esto, sin duda, es la venida a la existencia del último Adán. Este último es el Hijo de Dios, que se levanta como un descendiente de David, ya que la demanda profecías del Mesías. Cuando la línea de Salomón fue maldecido en la de Joaquín (Jeremías 22:28: “¿Es este hombre Conías [de Joaquín] un ídolo vil quebrado ¿Por qué fueron arrojados, él y su descendencia, en una tierra que no lo sé Oh tierra? , la tierra, la tierra, escuchar la palabra de Dios … Escribir a este hombre como hijos, porque ninguno de su descendencia prosperará sentado en el trono de David y la decisión más en Judá “), los descendientes naturales de Joaquín fueron descalificados después de estar sentado en el Real trono de Israel. Otro Davidid fue aparentemente “prestados” de la línea de David por Natán (Lucas 3:27-31), y por lo tanto la línea de sangre de David a Jesús fue establecida. Jesús se relacionó con David a través de su madre y legalmente para a través de su padre. [8] Su verdadero Padre, por supuesto, era Dios, que se llevó a cabo la nueva creación del último Adán, y trabajó dentro de una doncella israelita. Pablo confirma que este es el orden correcto de los acontecimientos cuando dice que “el primer Adán era de la tierra, terrenal;. El segundo Adán es el Señor del cielo”, pero “el hombre espiritual no es primero” (véase I Cor . 15:45-47).

Ya en el comienzo del segundo siglo, esta historia se está volviendo en su cabeza: dos Clemente: “. Cristo, el que nos salva, siendo primer espíritu se hizo carne”, “Eso”, observa Harnack, “es el teológico fundamental y el credo filosófico en el que las especulaciones toda trinitaria y cristológica [nota de la palabra!] de la Iglesia de los siglos sucesivos se construyen, por lo que es la raíz del sistema ortodoxo de la dogmática “(Historia del Dogma, vol. 1, p . 328).

Lo que estamos proponiendo acerca de Mateo y Lucas la comprensión de quién es Jesús ha sido afirmada con fuerza por el célebre erudito católico romano, el difunto Raymond Brown, en su trabajo detallado para el nacimiento del Mesías (Doubleday, 1979).

Raymond Brown y Preexistencia

Se muestra de manera concluyente que ni Mateo ni Lucas cree que el Hijo de Dios ha existido literalmente antes de su nacimiento. Así, estos escritores no podría haber sido “ortodoxo” en el sentido moderno. Para ellos la creación / engendrar / venida a la existencia del Hijo fue por milagro en María. Promueven un extranjero a Jesús que el Jesús trinitaria de la post-cristianismo bíblico.

La idea de que Jesús sólo cambió la forma de espíritu a la carne de su nacimiento es ajeno a todo el NT. “Encarnación” es en realidad más como la transmigración o reencarnación. Si el hijo estaba vivo antes de su engendramiento no nació realmente en absoluto. Nacimiento implica la venida a la existencia de una nueva persona. Jesús, el Hijo de Dios, no estaba en tránsito entre dos mundos o formas de existencia. Su comienzo fue en unos 2 o 3 antes de Cristo.

“Mateo y Lucas prensa [la cuestión de la identidad de Jesús] de nuevo a Jesús de la concepción. En el comentario voy a insistir en que Mateo y Lucas no muestran ningún conocimiento de la preexistencia, al parecer para ellos la concepción era el devenir (engendramiento) del Hijo de Dios. La armonización mediante el cual un preexistente Verbo se encarna … está atestiguada sólo en el [más] NT período “(p. 31).

“El hecho de que Mateo se puede hablar de Jesús como” engendrado “(pasivo de gennan) sugiere que para él la concepción a través de la agencia del Espíritu Santo es el devenir del Hijo de Dios. [En Mateo y Lucas “concepción cristología”] la acción creadora de Dios en la concepción de Jesús engendra a Jesús como Hijo de Dios … No hay ningún indicio de una encarnación por el que una figura que antes era con Dios se encarna. Para preexistencia cristología [Encarnación], la concepción de Jesús es el comienzo de una carrera terrenal, pero no la procreación del Hijo de Dios. [Más tarde] la concepción virginal ya no era visto como el engendramiento del Hijo de Dios, sino como la encarnación del Hijo de Dios, y que se convirtió en la doctrina cristiana ortodoxa. Este proceso de pensamiento es probable que ya en el trabajo a principios del siglo II en Ignacio de Antioquía (Hoben, nacimiento virginal, 20-21), Arístides, Apología 15:1; Justino, Apología 1:21 y 33, Melitón de Sardes, Discurso sobre la Fe 4 “(pp.140, 141, 142).

“Así como no hay que confundir la concepción de la cristología que se encuentran en Mateo y Lucas los relatos de la infancia con la cristología de la preexistencia prólogo de Juan [9 ]…[ no se puede hablar de] una encarnación en Mateo y Lucas. También no se debe leer “Dios con nosotros ‘en un sentido de Nicea, como si se tratara de identificar a Jesús con Dios. Para Mateo, Jesús es la expresión de la presencia de Dios con su pueblo. Mateo no es una de las obras NT que se inicia con la llamada de Jesús a Dios. “Y, por supuesto, no hay trabajo NT logra la claridad del Concilio de Nicea en llamarlo” Dios verdadero de Dios verdadero “(p. 150).

Lucas 1:35: “‘se llamará’ – pidiendo que se trae a la expresión de lo que uno es, lo que significa nada menos que ‘será’ (cf. Mateo 05:09:” Hijos será llamado por Dios ‘y. Lucas 06:05: “seréis hijos del Altísimo ‘)” (pp. 289, 290, 291).

“La combinación de espíritu y el poder es muy de Lucas, que aparece en Lucas 1:17, 4:14, Hechos 1:8, 6:5, 8, 10,38). Sin saber las reglas del paralelismo en la poesía bíblica que dejar claro que “el poder del Altísimo ‘es sinónimo de algunos teólogos de la patrística y medieval” Espíritu Santo “pensó que el árbitro. en 1:35, b, c, fueron, respectivamente, a la Tercera y Segunda Personas de la Trinidad, de modo que “poder” fue la segunda persona descendente se encarnara en el seno de María. Como veremos que no hay pruebas de que Lucas pensó en la encarnación de una preexistente. “

Lucas 1:35: “Por tanto” – De las nueve veces kai dio lugar en el Nuevo Testamento, tres se encuentran en Lucas / Hechos. Se trata de una cierta causalidad y Lyonnet (annonciation L’, 61,6) señala que ha avergonzado a muchos teólogos ortodoxos, ya que en la preexistencia [ortodoxo] cristología una concepción por el Espíritu Santo en el vientre de María no da lugar a la existencia del Hijo de Dios. Lucas es aparentemente inconsciente de una cristología, la concepción está causalmente relacionado a la filiación divina para él.

“‘Será llamado Hijo de Dios” – Es lo mismo que decir y lo que no puede seguir los teólogos que tratan de evitar la connotación de causalidad en el’ tanto ‘que comienza esta línea, con el argumento de que para Lucas “será.” la concepción del niño no trae el Hijo de Dios a la existencia, pero sólo nos permite llamarlo ‘Hijo de Dios’ que ya era el Hijo de Dios. “

“Sin embargo, no hay pruebas de que Lucas había una teología de la encarnación o la pre-existencia, sino de Lucas (1:35) filiación divina parece haber sido producido a través de la concepción virginal … Jesús fue concebido y nació, y que es la solidaridad suficiente con la raza humana “(p. 432).

“En primer lugar, en la creencia cristiana ortodoxa, Jesús sería el Hijo de Dios, no importa la forma en que fue concebido, ya que su no es un eterno Hijo depende de la encarnación … En Mateo y Lucas la concepción virginal fue vinculado con una articulación de la filiación divina de Jesús “(P.529). “Ambos relatos desarrollar la visión cristológica que Jesús era el Hijo de Dios desde el primer instante de su concepción” (p. 561).

“Más tarde la ortodoxia cristiana entiende Jesús que preexistía como Hijo de Dios en una forma no corpórea desde toda la eternidad … ese punto de vista [no corresponde a ninguna de Lucas pensó]” (p. 90).

Lucas y Mateo: “Hay más de una connotación de la creatividad. María no es estéril, y en su caso, el niño no llega a existir porque Dios coopera con la acción generativa del marido … En lugar de María es una virgen que no ha conocido varón, y por lo tanto el niño es totalmente obra de Dios – una nueva creación …. he insistido … que Lucas no piensa en una preexistente Hijo de Dios … Sólo en los escritos del siglo II podemos encontrar los conceptos de Lucas y de Juan combinan en una encarnación de una deidad preexistente (véase Ignacio, Efesios 7:2, Smyrnians 1:1, junto con Magnesia 8:2, también Arístides, 15:01 Apología, Justino, Apología, 1 21, 33. Melito, Discurso sobre la Fe, 4) “(p. 314).

“Lucas no tuvo ninguna dificultad en afirmar que Jesús crecía en sabiduría y en gracia de Dios … Este dicho provocó grandes dificultades para los teólogos cristianos posteriores levantada sobre una cristología de Nicea de la preexistencia eterna, porque no podía admitir que el Verbo encarnado podría crecer en sabiduría y gracia. Renie listas de sus teorías acerca de cómo este crecimiento no podría significar un crecimiento de la gracia de la unión o la gracia santificante, sino sólo la manifestación exterior de una gracia que ya poseía. Hoy queremos ver a estos como los problemas de la teología sistemática, más que de la exégesis “(p. 483).

Creo que el apoyo de un distinguido estudioso NT para nuestro punto de vista de Jesús es de gran valor como se presenta a Jesús a la opinión pública. Podríamos añadir que Pablo habla del Hijo de Dios, que “vino a la existencia de una mujer” (Gálatas 4:4; Rom 1:3.). Pablo utiliza la palabra Ginomai = venir a ser, en lugar de la palabra común “nació” (gennao). En Gálatas 4:23, 29 habla del nacimiento de Esaú con la palabra normal para el parto (gennao). Pablo parece estar haciendo hincapié en que el nacimiento de Jesús, el Hijo de Dios fue no sólo su nacimiento, pero su entrada en la existencia.

 El Camino Real del Reino: Simientes y la simiente

Está bien establecido, entonces, que Jesús es la simiente de la mujer prometida como remedio del mundo poco después de la catastrófica caída del hombre (Génesis 3:15). Gálatas 3:19 Jesús hace que el beneficiario de la promesa. No sólo es el redentor prometido, es “aquel a quien el [Abraham] promesa fue hecha.” Jesús, en otras palabras, es el heredero al trono del mundo-y el encargado de supervisar un orden que viene del nuevo mundo, con sede en Jerusalén ( Jer. 23:5, etc). La Biblia es, después de todo lo realmente: ¿Quién tiene la tierra? ¿Qué podría ser más pertinente que el caos actual en el Oriente Medio? Los cristianos saben cómo termina la historia. Termina con el Mesías a su cargo, equipado para llevar a los malvados a la justicia y promover la justicia a las posiciones de influencia (Isaías 32:1; Prov. 25:5;. Dan 7:18, 22, 27, etc.) En el ínterin, dicho sea de paso, es importante que no se deje engañar en pensar que Israel étnico puede esperar a vivir en la tierra paz, mientras que ella está en la desobediencia al Mesías que ha venido y viene otra vez. La posesión de la tierra nunca fue incondicional. Fue por la incredulidad de que el exilio, bajo Nabucodonosor ocurrió. Fue a través de la incredulidad de que Israel fue expulsado de nuevo de la tierra en el año 70. Y para la misma incredulidad que está destinado a sufrir la gran tribulación, “el tiempo de angustia para Jacob” (Jeremías 30, 31; Dan 12:1;. Mateo 24:21). arrepentimiento final del remanente de Israel étnico les permitan sobrevivir en los tiempos del Reino. Así que de hecho existe un futuro para Israel cuando ella acepta su Mesías. La aceptación de que el Mesías sería inmensamente más fácil (al igual que para los musulmanes) si la versión de Abraham de quién es Jesús se les presenta. ¿Por qué los musulmanes o Judio aceptar un Jesús que es parte de un Dios uno y trino?

la historia de Jesús, de hecho la historia de la Biblia como un todo, no es más que un real, davídica, la historia mesiánica. Es la política espiritual de principio a fin. El diablo tiene en realidad sólo un truco, y que consiste en separar a Jesús de sus enseñanzas. Usted puede predicar “Jesús” sin fin, pero ¿es esto realmente a Jesús si él es divorciado de sus propias enseñanzas / Evangelio? Creo que si releemos el Nuevo Testamento con esto en mente, nos encontramos con gran parte de la escritura se dedicó a decir, “hay que aferrarse a la Palabra, y por la Palabra que se entiende el Evangelio del Reino” (Mateo 13: 19). “Palabra” en la Biblia no es sólo un sinónimo de la Biblia. Esto significa que el Evangelio de salvación, el corazón de la Biblia. La “palabra” es la Escritura como el “núcleo” es la manzana o el blanco al blanco. Satanás es un maestro de deshacerse de la información esencial. Triture la lengua y que tiene todo confundido. Mientras que el público sólo sabe que “la Biblia es la palabra de Dios”, dijo Jesús “la semilla es la palabra de Dios” (Lucas 8:11). El Nuevo Testamento en general, llama a la Biblia “las Escrituras”.

Jesús contrarresta esta confusión verbal con su claridad brillante. Había leído de Ezequiel parábola del árbol de cedro real (Ezequiel 17). Se sabe que es aliado de Dios y portador del Evangelio de Dios del Reino. Así se embarca en la labor de difundir la noticia del nuevo orden que viene. Él es el proveedor de la fórmula de la inmortalidad. Toda la vida brota de una semilla. Semillas de frutos. A partir de esa noción fundamental sobre las semillas presentaron también en Génesis 1, Jesús va sobre la creación de la nueva creación. Se siembra la familia real, sus propios hermanos y hermanas, por siembra su semilla (Lucas 8:5). Su nombre para un cristiano es “un hijo del Reino” o un “discípulo del Reino” – hijos reales o estudiantes reales. El Mesías, después de haber redefinido la familia como “los que oyen la palabra y hacerlo”, expresa el secreto acerca de cómo esta vida divina Reino ha de ser adquiridas y reproducidas:

“El sembrador salió a sembrar su simiente.” La analogía con la reproducción es obvia. Jesús se reproduce en otros por transmitir el mensaje de la semilla del Reino (Mat. 13:19), que habita en primer lugar en él. La semilla de mensajes ha sido parte de su ADN, por así decirlo, desde el momento en que creó Dios el Hijo en el seno de María. El Hijo está marcado por el Padre en su bautismo a manos de Juan, una importante etapa de la carrera cristiana como al público en el sellado de nuestra confesión Unido. La voz del Padre proporciona el comentario: “Este es mi Hijo amado. Escuche lo que tiene que decir “- no sólo” verlo morir y ser enterrado y el aumento “” Escucha lo que predica el Evangelio como.. Escuche a sus instrucciones sobre renacer de la inmortalidad. El que tiene oídos para oír, que oiga. “Es algo fascinante que Lucas relata:” Cuando dijo estas cosas [la parábola del sembrador] que habitualmente aumentaría su voz “(Lucas 8:8).

WWJD (“¿Qué haría Jesús”) también debería leer “WWJS – ¿Qué diría Jesús” Jesús siempre la secuencia de comandos para todo evangelismo cuando ordenó “predicar que el Reino está cerca.”

Qué extraño que la palabra está ausente de Reino tracto casi todos los evangélicos que se haya impreso!

Antes de la parábola masivamente importante del sembrador, Jesús ha redefinido la familia. Cuando sus padres tratan de hablar con él, que desvía la atención sobre una verdad mucho mayor. “¿Quiénes son mi madre y mi padre?” Los que escuchan la palabra de Dios, el Evangelio, y hacerlo.

Su afinidad real no es con María y José (que incluso pensó en un momento que su hijo había salido de su mente), pero con aquellos que responden al mensaje del Reino. Jesús, como George Ladd observó, “divide a la sociedad en los dos campos de la antítesis, los que escuchan y entienden el Evangelio del Reino y los que no lo hacen.” Estos dos campos representan las dos razas de seres humanos – los degenerados y regenera la. A menos que un hombre comienza todo de nuevo, a no ser que nace de lo alto, nacer de nuevo “, no puede ver ni entrar en el Reino de Dios.” “Si se entiende y recibió el Evangelio del Reino Matt [. 13:19] que se arrepientan y sean perdonados “(Marcos 4:11, 12) Esa es la línea de fondo de toda la teología de Jesús.

Es interesante preguntar al público: Si el ser nacido de nuevo es el absoluto esencial para la salvación – el renacimiento bajo la influencia del espíritu – ¿por qué es que Jesús, según Mateo, Marcos y Lucas no ha consumido alguna vez esa frase sobre el renacimiento? ¿Por qué no Mateo, Marcos y Lucas mencionan “nacer de nuevo” en tantas palabras? La respuesta debe ser que es imposible que Jesús no hablan constantemente del renacimiento. La clave es que utiliza diferentes metáforas y parábolas (comparaciones) para obtener su punto más. En los sinópticos, en el corazón de la enseñanza del Nuevo Pacto del Mesías, el programa de la inmortalidad se describe en términos del nuevo nacimiento de la semilla, es decir, la semilla que es la “palabra de Dios” (Lucas 8:11) = la palabra “de el Reino “(Mateo 13:19). El Evangelio / Palabra del Reino es presentado por Jesús como la fórmula de la inmortalidad, el elixir de la vida, la clave de la existencia indestructible. Con la semilla de la nueva vida que son verdaderamente vida. Sin haber tomado en esa semilla, estamos muertos mientras vivimos. Dos campos: la regeneración y degeneran la. Jesús es la creación del personal del Reino de renacimiento. Él es la cría de la nueva raza de inmortales. (El satánico caricatura de ello es el episodio horrible descrito en Génesis 6).

 El portador de esta nueva vida es la enseñanza del Mesías, su Evangelio del Reino, las palabras “, que son espíritu y son vida” (Juan 6:63). Como que la semilla germina en la mente (corazón) del oyente, comienza una nueva existencia. Se trata de un atentado con explosivos, al que asistieron el entusiasmo masivo. Un panorama completamente nuevo se abre. El corazón se dispara, ya que contempla la vida para siempre, la vida del siglo venidero, la vida del Reino.

Si uno recorre los artículos Diccionario de la Biblia en la “regeneración” muy de vez en cuando uno da con una excelente observación de lo que Jesús enseñó sobre este tema: “La parábola del sembrador implica que la vida específica del Reino surge en el corazón humano por el hundimiento de la el Evangelio (cf. “Que estas palabras se hunden en sus oídos”), y su producción, por así decirlo, una nueva raíz de la personalidad “(Diccionario Hastings de la Biblia,” Regeneración “, p. 216).

El diccionario no obstante detalles sobre lo que la semilla es en realidad. Lucas hace. Él dice: “La semilla es la palabra de Dios.” Marcos también dice, Mateo “La semilla es la palabra.”: “La semilla es la palabra del Reino.” No es extraño que Jesús acusó a la creación de quitar la llave de El conocimiento, la llave del Reino (Lucas 11:52;. Mateo 23:13).

En lugar asombrosamente el jefe de Moody Bible College, escribe: “El Evangelio de la gracia no tiene nada que con el Reino de Dios en sí mismo” (de la correspondencia) [10].

Una vez más, una pérdida muy significativa de información se ha producido porque el público ha sido enseñado a decir “. La palabra de Dios es la Biblia”, dijo Jesús, la Palabra de Dios es la semilla – su propio Evangelio. Muchos feligreses hablar de “la Palabra” o “Palabra de Dios”, como si esto es sólo un sinónimo de la Biblia. Pero no lo es. La Biblia en general, se hace llamar las Escrituras. Es en gran medida las reservas, en el Nuevo Testamento, el término “palabra” por el Evangelio como Jesús y los apóstoles lo predicaron.

Una vez que la semilla esencial creativo de la inmortalidad es identificado como el Evangelio del Reino, el resto del Nuevo Testamento presenta a sí mismo como un comentario sobre este tema central. Cada exhortación a “permanecer en la palabra” o “dejar que la palabra de Dios permanece en vosotros en abundancia” se inserta en la idea de que el Reino-Evangelio es gobernar todo nuestro pensamiento y acción. Evangelio de Juan es en gran parte un sermón sobre la aceptación de “la palabra” y “palabras de Jesús.” Pedro se regocija en la semilla del renacimiento como la “palabra del Evangelio que se predica en vosotros” (I Ped. 1:22-25, donde semillas, el renacimiento y el Evangelio son el tema). Santiago habla también de la “palabra de verdad” como la herramienta del renacimiento (Santiago 1:18) y de la palabra por lo tanto implantado. Pablo también señala que los cristianos son los “nacido del espíritu”, es decir, los nacidos de la promesa (Gálatas 4:28, 29). Pero Pablo prefiere la imagen de la nueva creación. Al igual que la luz brilló por primera vez en Génesis en la creación para que la luz del Evangelio de la gloria de Cristo resplandece en nuestros corazones (II Cor. 4:6). Pablo es un predicador tenaz del Evangelio del Reino y resume toda su carrera como “anunciando el Reino” (Hechos 20:25), donde se identifica el Evangelio de la gracia (Hechos 20:24) como el Evangelio de la Reino Unido (véase también Hechos 8:12, Felipe, y el énfasis incesante de Pablo en el Evangelio del Reino en Hechos 19:08; 28:23, 31). Juan se hace eco de sus compañeros apóstoles cuando señala a la semilla mora en los creyentes regenerados como la clave del triunfo del cristianismo (I Juan 3:9).

Yo creo que la fe de Abraham, el Reino de Jesús debe hacer frente a la versión aguada del Evangelio ahora masivamente difundida. Dispensacionalismo, ya sea en su “ultra” forma o de otra manera, ha logrado una separación de Pablo de Jesús y por lo tanto una separación del Evangelio de Jesús [11]. Romanos 10:8-17 ha sido mal manejado para dar la impresión de que sólo la muerte y la resurrección de Jesús contada por Pablo en el Evangelio. Si eso fuera así, Pablo habría abandonado el Evangelio de Jesús. Pablo habría desobedecido la Gran Comisión. Pablo se habría puesto bajo su propia maldición (Gálatas 1) para restar del Evangelio del Reino esencial elemento tan importante para Jesús como el tesoro de ahorro de la sabiduría y la comprensión. Pero Pablo no se apartó ni un ápice del Evangelio del Mesías. Declaró que su conclusión contundente en Romanos 10 que “la fe viene por el oír y el oír por la palabra del Mesías”, es decir, el Evangelio del Mesías (v. 17). Observó en el versículo 14 que hay que escuchar la predicación de Jesús para ser salvos: “¿Cómo creerán en aquel a quien no han oído [predicar]” (ver NASV no, NVI).

Así que todo se remonta a Jesús, que desde hace unos 30 capítulos en los sinópticos predicó el Evangelio, pero en esa etapa de cualquier mención de su muerte y resurrección. El camino real hacia la inmortalidad y la soberanía en el Reino por venir -, así como la paz en la tierra para la raza humana – comienza y termina con Jesús que se mantuvo firme en su rechazo de cualquier noción de la Deidad coiguales – “¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino el único Dios “(Mateo 19:17).

Nuestra tarea es dar a conocer a lo largo y ancho (Lucas 9:60), el Reino de Dios como Evangelio, y es el Reino del Dios de Israel que será administrado por el ser humano Mesías, el Hijo de ese Dios vivo. Hay mucho trabajo por hacer, como el erudito católico romano que he citado al principio reconocido. El Hijo de Dios “vino a traernos un entendimiento para que podamos conocer a Dios” (I Juan 5:20). El camino real hacia el Reino depende no sólo de la muerte y resurrección de Jesús [12] sino también en el conocimiento del Mesías y la comprensión. “Por su conocimiento mi una justa causa de los muchos a ser justos” (Isaías 53:11). Se trata de “los entendidos que brillan en el Reino” (Daniel 12:3). Jesús también dijo: “Si se entiende el mensaje del Reino, se arrepienten y yo los perdono” (Mateo 13:15 con Marcos 4:11, 12).

Creo que la herencia de la fe de Abraham nos da un inicio incomparable en estos grandes temas de la cristología y del Evangelio .. Y creo que el año que viene veremos los solicitantes de más y más por venir a abrazar el Evangelio como Jesús lo predicó. Vamos a trabajar para ese objetivo y por lo tanto dar sus frutos mediante la ampliación de la familia real a quien Jesús ama tanto. 

Apéndice

Biblia Scofield sobre el Evangelio 

En Génesis 12:1: “Dios hizo la promesa incondicional de bendiciones a través de la simiente de Abram

a) a la nación de Israel a heredar un territorio específico para siempre (Gén. 12:5; 15:18-21; 17:7-8);

b) a la iglesia en Cristo (Gál. 3:16, 28, 29) y

c) a las naciones gentiles. “

[No hay comentarios en Matt. 05:05 ni Gal. 3:29, y observar cómo es inmediatamente la tierra y el territorio retirado de la iglesia y se deja sólo a la diversidad étnica de Israel.]

En Apocalipsis 14:6: “resumen del Evangelio. ‘Evangelio’ La palabra significa buenas noticias. Tal como se utiliza en el NT la palabra se refiere a diferentes aspectos de la revelación divina. Absolutamente esencial para la salvación del hombre es el Evangelio de la gracia de Dios (Rom 2:16 árbitros.) [Él no nos dice que el Evangelio de la gracia de Dios es idéntico con el Evangelio del Reino! Hechos 20:24, 25]. Esta es la buena noticia de que Jesucristo murió en la cruz por los pecados del mundo, y que resucitó de entre los muertos a causa de nuestra justificación y que por él todos los que creen son justificados de todas las cosas. Se describe como el Evangelio de Dios (Romanos 1:1) [que no nos dice que nosotros que el Evangelio del Reino también se conoce como el Evangelio de Dios, Marcos 1:14, 15], porque se origina en su amor “de Cristo” (II Corintios 10:14.) debido a que los flujos de su sacrificio, y porque él es el objeto de la fe, de la “gracia de Dios” (Hechos 20:24), ya que salva a los que el maldice a la ley; “glorioso” (II Corintios 4:4); I Tim 1:11), porque se trata de lo que está en la gloria y que es llevar muchos hijos a la gloria (Heb. 2:10), “de nuestra salvación” ( Ef 1:3) porque a través de Cristo que hace la paz entre el pecador creyente y Dios y hace posible la paz interior. “

“Aspecto de la buena noticia OTRO es el” Evangelio del Reino “(Mateo 4:23), es decir, la buena noticia de que los propósitos de Dios para establecer en la tierra el Reino de Cristo, el Hijo de David, en cumplimiento de la davídico Pacto (II Sam. 7:16, nota). Las buenas noticias de este reino fue anunciado por los profetas del Antiguo Testamento (Isaías 9:6-7), por Cristo en su primera venida (Mateo 09:35) y será proclamado durante la gran tribulación (Mateo 24:14) . “

[Dando a entender que el Evangelio del Reino no es anunciado ahora]

“La palabra Evangelio incluye diversos aspectos de las buenas nuevas de la revelación divina. Pero el hecho de que Dios ha proclamado la buena noticia del Evangelio de la gracia, el Evangelio de la venida del Reino, y el Evangelio eterno del juicio divino sobre los malvados y la liberación de los creyentes no significa que hay más de un Evangelio de la salvación. La gracia es la base para la salvación de todas las dispensaciones, y es en todas las circunstancias, el único camino de salvación del pecado. “

[De hecho, sin embargo, propone un “aspecto” del Evangelio, el Evangelio Unido, sólo para los Judios! Así que se producen dos evangelios. Ambos tienen la gracia en ellos, pero ambos no tienen el Reino en ellos. Así, el Reino se quita de la no-Judio, y la enseñanza de Jesús es bajado de nosotros – cp II Juan 7-9].

En una nota más alentadora, hay otros que sienten que algo anda mal en la predicación actual:

Profesor de evangelismo, el Dr. Tabernero: “Quedé consternado y asombrado de que ninguno de los nueve escritores en” ¿Qué es el Evangelio “, menciona el Reino de Dios.” (Carta a la revista Christianity Today, abril, 2000).
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[1] Este punto de vista fue por primera vez a los estudiosos de Walter Bauer en su ortodoxia y la herejía en el cristianismo más temprano, 2 ª edición, Bonn, 1963. El prólogo de la segunda edición alemana, dice, «lo antes posible en el cristianismo, la ortodoxia y la herejía no están en relación unos con otros como primaria a la secundaria, pero en muchas regiones la herejía es la manifestación original del cristianismo.”

[2] Harnack, Historia del Dogma y Loofs, Studien zum Leitfaden Dogmengeschichte der.

[3] Un autor alemán se refiere a Ps. 110:1 como el texto principal cristológica.

[4] La Trinidad no se convirtió en piedra hasta los concilios de Nicea, 325, Constantinopla, 381 y Calcedonia, 451.

[5] Es interesante tomar nota de la tentativa de corrupción del texto en algunos manuscritos que sustituir la palabra “génesis”, origen, creación, con la gennesis término menos explícita (con los dos n), que significa nacimiento. Ver La Corrupción Ortodoxa de la Escritura, por Bart Ehrman, Oxford University Press.

[6] Diálogo con Trifón, 56.

[7] Para un fascinante relato de la larga lucha para cambiar a Jesús en Dios, vea Cuando Jesús llegó a ser Dios: la lucha épica sobre la divinidad de Cristo en los últimos días de Roma, por Richard E. Rubenstein.

[8] José también se han relacionado con David a través de la línea de Nathan.

[9] Para nosotros socinianos, aunque Juan no sabía nada de una preexistencia literal del Hijo, sino sólo de la palabra – AB

[10] Véase el apéndice al final de este documento por omisión evangelicalismo del Evangelio del Reino.

[11] Véase el apéndice de este documento de la Biblia Scofield, que sistemáticamente se divorcia de cristianismo de Reino de Jesús Evangelio.

[12] Compárese con singulares vistas Lucas 4:43 Billy Graham de que “Jesús vino a hacer tres días de trabajo.”

¿ES LA INMORTALIDAD UN REGALO DE DIOS PARA TODOS LOS HOMBRES?…¡LA MAYORÍA DE CRISTIANOS PIENSAN QUE SÍ!

Ingeniero Mario A Olcese (Apologista]

Una creencia generalizada es que todos los hombres recibirán la inmortalidad, ya sea en la gloria, o ya sea en el infierno. ¿Pero es posible que todos los hombres reciban la inmortalidad?

Veamos algunos pasajes de la Escritura:

1. Romanos 2:7: vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e INMORTALIDAD,

2. 1 Corintios 15:53: Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de INMORTALIDAD.

3. 1 Corintios 15:54: Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de INMORTALIDAD, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.

4. 1 Timoteo 6:16: el único que tiene INMORTALIDAD, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.

5. 2 Timoteo 1:10: pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la INMORTALIDAD por el evangelio,

Todos los pasajes de arriba nos dicen que la inmortalidad es un regalo del Eterno sólo para los justos, para aquellos que aceptan el evangelio, y obran el bien,  y que finalmente serán revestidos de inmortalidad en la parusía del Señor Jesucristo. 

Entonces nos preguntamos, ¿cómo podrían los injustos ser castigados en el infierno por una eternidad si ellos no recibirán inmortalidad?

LA INMORTALIDAD ESTÁ CONDICIONADA

Por Edward Fudge

Una hermana de una iglesia cristiana independiente en Idaho, escribe: “Usted ha hablado de un libro que usted es co-autor sobre el tema del castigo  final, siendo su parte la presentar el caso bíblico de la inmortalidad condicional. ¿Qué quiere decir con “la inmortalidad condicional?”

 * *

“inmortalidad” significa que no se muere, y cualquier persona que es “inmortal” es incapaz de morir. Según la Biblia, Dios es el “único que posee la inmortalidad” por sí o en su propia naturaleza (1 Tim. 6:16). Los seres humanos no son naturalmente “inmortales” o “imperecederos”. Somos seres humanos mortales que debemos en todo momento a Dios que nos creó, nuestra existencia (Génesis 2:7, Hechos 17:25, 28). No podemos sobrevivir a la muerte por nosotros mismos. Nada sobre nosotros es a prueba de muerte. Nuestra inmortalidad está condicionada a Dios que le da.

A pesar de este sombría y humillante realidad, la humanidad desde la más tierna historia ha tratado de descubrir una forma de inmortalidad, aparte de Dios. Los egipcios embalsamaban a sus muertos. Los Hindúes enseñaron la reencarnación. Los filósofos griegos, la teoría de que todo ser humano posee un cuerpo mortal que alberga un alma inmortal o “imperecedera”. Esta idea no viene de las Escrituras o de Dios. Se originó con el diablo, y fue impuesta a la humanidad por la serpiente que les dijo: “ciertamente no moriréis”, en contradicción directa con la advertencia del Creador que la desobediencia podría conducir a la muerte.Durante el segundo y tercer siglo después de Jesús, algunos filósofos griegos convertidos presentaron una forma de esta idea pagana en la iglesia. Tertuliano y otros, creyeron que el alma no puede morir, razonaron que ésta debía consecuentemente vivir para siempre en algún lugar, y concluyeron que los malos sufrirán eterno tormento consciente. Cuando se encontraron con la declaración de Jesús que Dios es capaz de destruir el alma y cuerpo en la gehenna (Mt. 10:28), Tertuliano siguió su lógica en lugar de su Señor y dijo que los perdidos, vivirían para siempre en el interminable tormento consciente.

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Copyright 2010 por Edward Fudge. Se da permiso para reproducir, copiar o enviar esta gracEmail, pero sólo en su totalidad, sin modificaciones y sin obtener ganancias financieras.

EL FIN DE NUESTRA CARRERA Y VOCACIÓN CRISTIANA: LA VIDA ETERNA EN EL REINO DE DIOS

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

Algunas personas se alarman cuando afirmo que el fin de la vocación cristiana es obtener la vida eterna en el Reino de Dios. ¿Pero estoy acaso lanzando dardos fuera del blanco?

Las Escrituras nos dicen que el fin por el que permanecemos firmes a nuestra vocación y elección es precisamente para llegar a la meta, y la meta según las Escrituras es ganar la vida eterna en el reino. Veamos algunos pasajes que confirman mi tesis.

Pedro y la entrada al Reino

Dice Pedro: “Hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (2 Pedro 1:10,11). Notemos, amigos míos, que la entrada amplia y generosa al reino se obtiene haciendo firme nuestra vocación y elección. Esto quiere decir que la meta es la entrada al reino y el medio para lograrlo es manteniendo firme nuestra vocación y elección, sin caer o desmayar. Así de simple es la cosa.

Pablo y la vida eterna

Por su lado Pablo dice así: “Mas ahora, librados del pecado, y hechos siervos a Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna”. Es decir, Pedro habla de la entrada amplia y generosa en el reino, y Pablo habla que la finalidad de nuestra santificación es la obtención de la vida eterna. Y esto no es contradictorio o extraño, puesto que es bien sabido que para entrar en el reino uno no puede hacerlo como un mortal de carne y sangre (1 Corintios 15:50) sino como un inmortal, a través de la transformación de nuestro cuerpo moribundo por otro imperecedero.

Jesús habla de la vida eterna en el Reino

En Mateo 19:16-25 Jesús relaciona muy claramente la vida eterna con la entrada en su reino (es decir, la salvación) en este interesante registro bíblico: “Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta? Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. Sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?”  Así que aquí tenemos tres aspectos que conforman nuestra meta o fin por la cual corremos firmes y parejos en el derrotero cristiano: vida, reino y salvación. Así pues, cuando Jesús dice: “… mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo (Mateo 14:13), él está diciendo que aquel que persevera hasta el final entrará en su reino con vida inmortal. De igual modo, cuando Pedro escribió: “Obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas” (1 Pedro 1:9). Sin duda Él se está refiriendo a la entrada en el reino de Cristo, porque un poquito antes, en el verso 4, el apóstol habla de una herencia reservada o mantenida en los cielos para nosotros…y esa herencia es expresada como el reino de Dios, tanto por Santiago (2:5) y por Jesús en Mateo 25:31,34.

El llamado de los fieles

Es interesante remarcar que Pablo habla del llamado de Dios para su reino y gloria (1 Tes. 2:12). Es decir, para Pablo el reino de Dios es la razón por la cual nos llamó y nuestra herencia. En 2 Tes.1:5 Pablo se nos habla de ser dignos del reino de Dios por los padecimientos presentes. A Timoteo Pablo le dijo que lo preservaría para su reino celestial (2 Timoteo 4:18). En 1 Timoteo 6:12 Pablo le dice a Timoteo que fue llamado a la vida eterna (es decir, para el reino). En Hebreos 9:5 se habla del “llamado para recibir la herencia eterna”. Y ya hemos visto que hemos sido llamados para heredar el reino (Santiago 2:5; Mat. 25:31,34, 2 Pedro 1:11). En 1 Pedro 5:10 Pedro habla del llamado a la gloria (=reino) eterna de Dios. Y ya vimos antes que el reino y gloria son sinónimos (compare usted Mateo 20:21 y Marcos 10:37). En Apocalipsis 17:14 se nos dice que los llamados están con el Cordero, quien es el rey de reyes y Señor de Señores.

¿Quiénes son los elegidos o escogidos?

Todo aquel que ha sido rociado y lavado con la sangre de Cristo es un elegido (1 Pedro 1:2), y todo elegido estará con Cristo en su reino (Apo. 17:14). Estos escogidos deberán estar vestidos, entre otras cosas, de mansedumbre (Col. 3:2), pues en esa condición de mansedumbre heredarán la tierra (Mt.5:5).Los escogidos fueron llamados para la salvación (vida eterna en el reino), por la santificación del Espíritu y fe de la verdad.

La esperanza de los justos

“Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre: el que tiene oídos para oir, oiga” (Mateo 13:43). Esta declaración es interesante, pues el justo resplandecerá como el sol en el reino de Cristo, tal como Cristo resplandeció cuando lo vieron en su gloria y reino en  la visión de la transfiguración (Mateo 17:2). Si algún cristiano no logra la transfiguración para brillar también como el sol, entonces no sólo no podrá reinar con Cristo, sino que aún permanece como cualquier impío injusto.

Ahora sí entendemos el porqué Jesús nos anima a buscar el reino de Dios y su justicia, pues esto significará primordialmente para el que lo busca, lo siguiente:

1.- Su inmortalidad.

2.- Su resplandor como el sol.

4.- Su participación lado a lado con el rey de reyes y Señor de Señores en su reino.

Estas 3 cosas dan verdadero significado a la salvación ofrecida por el Señor a todo seguidor leal suyo. Por eso, mientras no heredemos el reino de Dios, no podemos afirmar que Cristo ya no salvó completamente, pues aún falta una salvación futura que se cristalizará cuando el Señor vuelva (Parusía). Dice Hebreos 9:28, de este modo: “Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan” (también 1 Pedro 1:5). Y este pasaje lo complementaremos con el de Mateo 25:31,34, que dice: “Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria… Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo”.  Así que salvación es definitivamente heredar el reino de Dios con vida eterna.

EL MODELO DE LAS DOS EDADES: LA PRESENTE Y LA FUTURA

amanecer1Un modelo básico que se utiliza para describir las cosas del reino de Dios es el de las “dos edades”. Las enseñanzas de Jesús, y también los otros escritos del Nuevo Testamento, hablan de la existencia de “esta edad”, y también la “edad por venir”. Se utilizan en el contexto de que son dos períodos distintos de tiempo. No hay, en general, ninguna implicación de que haya alguna tercera edad, o algún tiempo en el que las dos edades se superponen. Por ejemplo, esta terminología es utilizada en Mateo 12:

Mateo 12:32: “Cualquiera que diga una palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado, pero al que hable contra el Espíritu Santo, no será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero. NKJV

La diferencia en las edades

También hay diferencias entre las dos edades, mostrando cómo funciona el mundo de manera diferente en cada uno. Un ejemplo de esto es en el caso del matrimonio:

Lucas 20:34: Jesús les dijo: “Los hijos de esta edad se casan, y se le da en matrimonio. 35. Pero aquellos que se consideran dignos de alcanzar esa edad y la resurrección de los muertos, ni se casarán ni se darán en el matrimonio. 36. Pues no pueden ya más morir, pues son como los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección. WEB

Aquí Jesús dice que el matrimonio es una costumbre normal en la era o edad presente, pero que ya no se producirá en la época futura. Junto con eso, se afirma que la gente no muere más en el siglo venidero. Eso identifica la edad por venir como una donde la gente recibe la vida eterna, la cual no está disponible en este momento de manera real. El otro concepto introducido aquí es el de la resurrección de los muertos. Aunque no se explica exactamente aquí, forma esa relación entre la persona en esta edad, y la persona de la edad venidera.

La escritura en 1 Corintios menciona también la sabiduría y los gobernantes de los siglos. La palabra “sabiduría” trae consigo implicaciones bastante amplias, porque define la forma de pensar en una sociedad, y toda la base del sistema de valores. La naturaleza de los gobernantes también define la forma en que la sociedad trabaja y piensa.

1 Corintios 2:6: Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que están maduros, aún no la sabiduría de este siglo, ni de los gobernantes de esta edad, que vienen a nada. RV

Con aquellas palabras, Pablo decía que los valores en términos de lo que era sabio y lo que era una tontería cambiarán entre las dos edades, y que los gobernantes de esta edad no entienden la sabiduría de la era o edad por venir. La sabiduría de la edad presente se considera siempre mala o inferior a la de la edad venidera. En el libro de Gálatas, afirma que la Edad presente es mala por naturaleza y que debemos buscar ser liberados de ella.

Gálatas 1:3: Gracia a vosotros y paz de Dios el Padre, y nuestro Señor Jesucristo, 4. , que se entregó por nuestros pecados, para que él nos librará de este siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre WEB

Vida Eterna

El concepto de “vida eterna” aparece muchas veces en la Biblia, y que significa ser capaz de vivir para siempre sin morir. En Marcos 10, se registró que un hombre rico le preguntó a Jesús lo que tendría que hacer para heredar la vida eterna.

Marcos 10:17: Como iba a salir en el camino, uno corrió hacia él, se arrodilló ante él y le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué debo hacer para que pueda heredar la vida eterna?” WEB

Es evidente que el hombre está hablando de una vida eterna escatológica, y muy probablemente tenía en mente la enseñanza de la resurrección que se describe en Daniel 12 del Antiguo Testamento. La respuesta a esto es de interés para nosotros, porque la gente está naturalmente interesada en su destino a largo plazo. Además de seguir los mandamientos, Jesús le dijo también que no podía aferrarse al mismo tiempo a sus riquezas financieras y a las riquezas de Dios. Eso llevó a la afirmación siguiente:

Marcos 10:23: Jesús miró a su alrededor, y dijo a sus discípulos: “¡Qué difícil es que un rico entre en el reino de Dios!

Esto proporciona un vínculo directo entre “heredar la vida eterna” y “entrar en el Reino de Dios”. Así como en Lucas 20:36 la resurrección de la edad venidera no iba a morir, aquí la entrada en el Reino de Dios se equipara a la vida eterna misma.

De esto, podemos concluir que una de las características del Reino es que la gente puede vivir para siempre en él.

Como el pasaje continúa, se hace una conexión adicional entre “la vida eterna” y “la era venidera”, mostrando que la vida eterna era algo de esperar sólo en esa nueva era que aún estaba por aparecer.

Marcos 10:30: .. recibirá cien veces más ahora en este tiempo, casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, con persecuciones, y en el siglo venidero la vida eterna. WEB

¿ES VERAZ LA DOCTRINA DE LA INMORTALIDAD DEL ALMA?

ALMA1 

Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD) 

«Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente» (Gn. 2:7).

El hombre vino a transformarse en «un ser viviente», o «alma viviente», por medio del «aliento» de Dios soplado en el barro, en la arcilla orgánica. La palabra «aliento de vida» o «nefesh», tiene un  significado variado: Significa «alma» en el sentido de la «psique» (gr.) o de la «mente» humana, también llamado «corazón»: la naturaleza emocional del hombre (Mt. 15:19). Significa «vida» y «persona». Se traduce además como «deseo», «apetito», «emoción» o «pasión». El barro recibió «vida» mediante un acto de Dios que lo convirtió en «un ser o alma viviente», «un ser pensante que no se puede dividir». Cristo dijo en el huerto del Gesemaní que su «alma estaba muy triste, hasta la muerte» (Mt. 26: 38). Sugiere  aquí con exactitud que su carga  emocional era terrible y muy pesada, trayéndole como  consecuencia un fortísimo estado de ansiedad, al tener en cuenta en su mente el  sacrifico vicario y salvífico que tenía pendiente en la imperturbable cruz de madera; a causa de tal motivo, pudo exclamar: «Padre mío, si es posible, pase de mi esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú» (Mt. 26:39).         

«Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo» (1 Ts. 5:23). 

Pablo no hace aquí ninguna distinción entre una cosa y otra (espíritu, alma y cuerpo), como si el hombre fuese una entidad que pudiera separarse por “esencias”: «Os santifique (hagiasai humäs, gr.) por completo» (holoteleis, gr. holos: entero; telos: fin, gr.). Esta referencia apunta más a cualidades que a cantidades, porque el hombre es una «inseparable totalidad»; ciertamente el hombre es un «agente indivisible». «Vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo» (humön to pneuma  kai hë psuchë kai to söma, gr.), no es mencionado como aludiendo una trico o dicotomía objetiva y literal. Todos los seres humanos, conversos y no, buenos y malvados, poseen un «hombre interior»: «Alma» (psuchë; mente, nous, gr.), «corazón» (kardias); el «hombre interior» (ho esö anthröpos, gr.), y el «hombre exterior» (soma, ho exö antrhöpos), pero nosotros como creyentes, tenemos el «espíritu santo», y el «espíritu renovado» por el «paráclito» (véase 1 Co. 2:11; Ro. 8:9:11). El hombre, por lo visto, no es una «integridad compuesta» como se ha creído por muchos  siglos. En la primera carta a los corintios, en el segundo capítulo, el apóstol Pablo hace una analogía entre el «espíritu de Dios»  y el «espíritu del hombre». El «espíritu de Dios» (to pneuma tou tehou, gr.), no solamente  escudriña nuestros «corazones», sino también «aun lo más profundo de Dios» (kai ta bathë tou  tehou, gr.). «El espíritu de Dios», es por decir así, la conciencia de él mismo, su mente omnisciente. Dios conoce sus propósitos a través de su «santo espíritu». De forma semejante, el «espíritu del hombre que está en él» (to neuma tou anthröpou to en autöi, gr.), es su propia mente o conciencia auto analizadora:  

«Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él?» (1 Co. 2:11). 

  1. El «espíritu del hombre», es una condición inherente en cada individuo humano. “No es un agregado que se pueda desechar”. Cuando el cuerpo del hombre perece, su «espíritu» o «conciencia» también perece.        

Tendrá que comprenderse, por los fundamentos ofrecidos,  que el ser humano es «indiviso en su integridad»; es de ese modo como Pablo lo entendió siempre (Sea guardado entero, holoklëron terëthëië, gr.) El adjetivo «holoklëron» posee un significado «completo en  todas sus partes» (holos, todo, klëros, parte, gr.). Es imposible, con esto, aún seguir admitiendo la doctrina del «alma inmortal» que elaboró el paganismo griego.  

«Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno» (Mt. 10:28). 

El «alma» y el «cuerpo» son tomados aquí  como un todo: el hombre. El «alma» es la «mente» de donde nacen las emociones y los sentimientos; es donde reside la razón, la inteligencia y la locura; es de donde surgen el trémulo cavilar y las firmes decisiones. El «alma», es la vida del «cuerpo», la chispa o el «hálito de vida» que de Dios proviene, que insufló; él lo ha dado (Ec. 12:7). «Cuerpo, alma y espíritu»: Unidad indisoluble  conocida como «ser humano», cuya propiedad no puede separarse sin que su esencia se destruya o altere. En este texto, el «cuerpo» y el «alma» son expresados como si constituyesen todo el hombre. «Destruir el alma y el cuerpo en el  infierno» (kai psuchën kai söma apolesai en geennëi, gr.), no incita a pensar que la unidad posea la capacidad de disgregarse en  «dos partes», sino que es, exclusivamente, «una sola cosa»: el hombre, de nuevo. La destrucción del «alma» y el «cuerpo» acontecerá cuando «los muertos grandes y pequeños» (tous nekrous tous megalous  kai tous mikrous, gr.) sean despertados de su muerte prolongada  en la segunda resurrección (La primera resurrección es la de los justos, véase Ap. 20:4-6, y deduzca), para ser juzgados en el Juicio del Gran Trono Blanco (Ap. 20: 11-13), y después lanzados, en «cuerpo entero», es decir, en «cuerpo y alma», en el Lago de Fuego que arde con azufre (Ap. 20:15). En 1R.17:21, la mujer suplica a Elías por el  hijo que ha muerto prematuramente: «…te ruego que hagas volver el alma (la vida: nefesh, heb.) de este niño a él». Es decir,  «…te ruego que hagas volverle la vida de este niño a él». No hay relación aquí con un cuerpo místico-espiritual, tal como lo concibió la religión pagana antiquísima.  El «alma», definitivamente, es la «chispa vital» que hace del hombre un agente dinámico, animado, que lo trasforma en un «alma viviente».  

  1. Por ningún lado la Biblia explica que inmediatamente después de la muerte una supuesta «alma inmortal etérea» emprenda rápido “vuelo” al tercer cielo de Dios, por obras buenas, o que vaya al infierno, por obras malas. Mucho tienen que ver en esta  falsa creencia, el no considerarse la parábola del «rico y Lázaro» como tal. En nuestros blogs existen estudios muy claros al respecto. Búsquelos amable lector.  Estos sensatos y  racionales estudios eliminan “limpiamente” la literalidad de dicha parábola. Su interpretación es alegórica, en forma figurada, sin la menor duda. No es hasta después de la resurrección de los muertos cuando se logrará definir qué persona irá en «cuerpo completo» a su lugar merecido, no antes: «Para vida eterna, o para condenación eterna». Veamos esta sólida realidad:    

«No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación» (Jn. 5:28-29). 

Prosigamos:  

  1. Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos» (Ap. 6:9-11).  

Esta imagen de la visión, no es literal, sino alegórica. El altar que aparece ubicado en el cielo es simbólico, el antitipo del altar del tabernáculo en la tierra ordenado a Moisés, de acuerdo a Heb. 8:2-5:

«… ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre. Porque todo sumo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios; por lo cual es necesario que también éste tenga algo que ofrecer. Así que, si estuviese sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiendo aún sacerdotes que presentan las ofrendas según la ley; los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte» (Heb. 8:2-5). 

La alegoría muestra que estas «almas» se encuentran debajo (hupokato, gr.) del altar. Recordaremos que la sangre de los sacrificios ofrecidos  en el Antiguo Testamento, según el culto levítico, era derramada hacia el fondo del altar (véase Lv. 4:7). Las mártires mencionadas o «almas» que son «vidas humanas» y no en el sentido de ser «sustancias inmortales» que fueron parte una vez de un cuerpo palpable o «soma», imperceptibles para el ojo humano común, como los espíritus demoníacos (Las almas, tas psuchas, gr.). Estos «mártires» han dado sus «vidas» o «almas»  como su Señor que ha sido «inmolado» (Porque fuiste inmolado, hoti  esphagës, gr.) para la redención y el rescate de muchos (Mt. 20:28; Ap. 5:9). En  Ap. 5:6 existe un simbolismo que señala  el invaluable sacrificio de Cristo, representado como «un Cordero como inmolado». «Los siete cuernos y siete ojos del Cordero», revelan el magno poder y la plenitud perfecta de Dios en Cristo por medio del espíritu santo. Es obvio y evidente que en la humanidad de Cristo no aparece en realidad este número de «cuernos» y de «ojos». Este simbolismo tiene un propósito preciso: mostrar lo que Cristo hizo por los  hombres pecadores en la cruz del Calvario y la unidad habida entre éste con el Padre (Jn. 17:11, 21-22). Los mártires que aparecen debajo del altar y que claman con voz potente y vocativa (¿Hasta cuándo…? heös pote, gr.) por justicia y venganza al Dios del cielo por sus sangrientas muertes (Vengas nuestra sangre de manos de los que moran en la tierra, ekdikeis to haima hëmön ek tön katoikountön epi tës gës, gr.), son al parecer en esta representación simbólica, porque no se especifica, los siervos de Dios que han sido muertos en todas las edades, desde la persecución de los cristianos que empezó con el cruel Domiciano, que continuó notablemente a lo largo de la edad media por el nefando y lóbrego catolicismo, y que continúa con odio desmedido en ciertos países del mundo hasta hoy en día, «a causa de la Palabra de Dios». Estos textos estudiados ahora, por desgracia y desventura, han sido mal comprendidos, al aplicar, en este caso, de modo incorrecto, el método de interpretación literal, muy «abusado y venerado» por los trinitarios dispensacionalistas. Si el método de interpretación literal es el correcto  para comprender Ap. 5:6, no cabe duda entonces que Cristo es “un animal de la especie del género «Ovis», con una gran cantidad de «ojos» y «cuernos», semejante a un monstruoso error biológico”; tendríamos que  aceptar rotundamente también como “almas inmortales separadas de los cuerpos de los mártires que murieron por causa de Jesucristo, y que están en estos momentos en el cielo, en la misma presencia santa de Dios”; “almas inmortales que yacen descarnadas en la base del altar de los sacrificios”. Esto, amigos míos, no puede ser nunca.  

  1. Pablo considera la «muerte» como el «dormir profundo y natural» (véase 1 Ts. 4:13-14). De los que murieron en Cristo en su época el apóstol dice: «Acerca de los que duermen» (peri tön koimömenön, del antiguo koimaö, poner a dormir, gr.). Los griegos y los romanos empleaban esta figura del sueño para la muerte; Cristo la usa en Jn.11:11. «El sueño de la muerte, es la inconciencia absoluta de la mente en ese estado». Es el «no saber nada de aquí, ni de ningún otro lado». Por lo tanto, el “más allá”, es inexistente.     

Cuando Caín mató a su hermano, a Abel el justo (Mt. 23:35), en sentido figurado, metafóricamente, Dios le dijo que «la voz de la sangre de su hermano clamaba a él desde la tierra» (Gn. 4:10), entendiéndose que Dios no estaba muy contento con el acto homicida perpetrado por Caín, por lo que Dios habría de juzgarlo con enorme severidad. El texto jamás  menciona que el “alma de Abel clamaba a Dios desde el cielo por el macabro asesinato hecho contra su persona”. ¿Seguiremos considerando aún con tan tangibles pruebas presentadas la  existencia de un «alma inmortal»?

  1. La Biblia no establece la enseñanza de la doctrina de la «inmortalidad del alma»; con remarcada notoriedad es incompatible con ella. El rey Salomón describe el «estado o  condición inconsciente» de las personas después de la muerte, sin dejar huecos o pautas de oportunidad para pensar y admitir otra cosa:                      

  2. «Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido. También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol» (Ec. 9:5-6).  

El predicador pone de manifiesto que los individuos finados, «nada saben», «porque su memoria ha sido puesta en olvido». Es lógico suponer con semejante declaración, que nadie está consciente o despierto después del evento de la muerte, en un   “equis” lugar, nómbrese «cielo», «limbo», o «infierno».  Ninguna persona muerta puede «amar», «odiar» o «envidiar»;  por este motivo, es imposible alabar a Dios inmediatamente después de morir: 

 «No alabarán los muertos a JAH, ni cuantos descienden al silencio…» (Sal. 115:17). 

  1. Termino diciendo, como recordatorio, que el hombre consiste en tres elementos indivisibles y diferentes, «cuerpo», «alma» y «espíritu». El «cuerpo» es la parte material que constituye físicamente al hombre; el «alma» es el principio de vida animal en el hombre; y el «espíritu» es el principio de la vida racional del hombre. Tomaremos en cuenta, por su importancia,  que «vida» (alma) y «espíritu» se utilizan de forma intercambiable en la Biblia (véase por favor: Job. 27:3; 33:18), como también «alma» y «espíritu»  (véase por favor: Sal. 42:6; Jn. 12:27; He. 12:23).   

Al morir el hombre, el «cuerpo» vuelve a la tierra y el «alma» deja de existir. Pertenece la «imaginación», la «memoria», la «comprensión» al «alma» humana. El poder de «razonar», la «conciencia» y el «libre albedrío» al «espíritu» del hombre. El hombre es una unidad de «cuerpo y alma», inesperable en su sustancia que espera la resurrección, si ha muerto, o la trasformación en vida, para obtener un «cuerpo espiritual», si es fiel creyente, como el de Cristo en su resurrección, que no era un «espíritu incorpóreo», un «espectro», una «apariencia» humana, según la errada creencia de los gnósticos docetistas   (véase por favor: 1 Co. 15:44; 1 Jn. 4: 2-3 «… porque un espíritu no tiene carne y huesos como yo tengo». Lc. 24:39). 

 Los muertos serán despertados en el futuro del polvo de la tierra, cuando Cristo venga en gloria y visible al mundo para juzgarlo (Mt. caps. 24 y 25). La doctrina de la «inmortalidad del alma», es una mortal mentira pagana que no pocos deberán desalojar de sus mentes por ser herética y comprometedora para sus vidas espirituales. Su sinceridad personal, no los justificará en el día del juicio.  

«Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua» (Dn. 12:2). 

  1.  

  2. Gracias hermanos y amigos míos que nos visitan con agrado y deseos de aprender.     

¿CREYERON EN EL ALMA INMORTAL LOS PRIMEROS CRISTIANOS?

 

Durante un viaje astral las limitaciones fsicas no existen y una persona puede desplazarse a miles de kilómetros en un instante.

Por Ing°. Mario A Olcese Sanguineti

               

 

El cielo no es nuestro Destino

 

La mayoría de las iglesias cristianas enseña que el destino o paradero final del creyente cristiano es el cielo. La Iglesia Católica, por ejemplo, enseña que los muertos en Cristo están ahora en el cielo con Jesús. Aun los “evangélicos” enseñan lo mismo al entonar himnos en ese sentido.

 

Es cierto que los creyentes en Cristo tendremos un cuerpo glorificado al resucitar—no al morir— con el cual podremos vivir para siempre con el Padre y Su Hijo Jesús. Sin embargo, Jesús nunca enseñó que nuestro paradero final y permanente será el cielo. Aún Jesús mismo no ha subido al cielo para permanecer allí permanentemente, pues dijo que volvería nuevamente a la tierra para restaurar todas las cosas (Hechos 3:19-21). Sí, ahora Jesús permanece en el cielo hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que hablaron los santos profetas de Dios. No hay testimonio bíblico que sustente la hipótesis de una “estadía eterna en los cielos” de Cristo y su iglesia.

 

Abraham: El Padre de la Fe

 

Es interesante lo que dijo Pablo a los Gálatas: “De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham” (3:9). ¿Ha notado usted lo interesantes que son estas palabras de Pablo? Él dice que los cristianos y Abraham serán bendecidos con lo mismo, idénticamente. Pablo NO dice que una será la bendición de Abraham, y otra, la de los cristianos. Lo que el apóstol verdaderamente afirma es que todos los creyentes en Cristo serán bendecidos con el creyente Abraham. Sí, Abraham creyó en la buena nueva de Dios referente a un Salvador, y que, a través de él, todas las naciones serían benditas (Gálatas 3:8).

 

Millones de Cristianos creen que irán al cielo para morar con Dios y Cristo por la eternidad. Pero si esto es cierto, entonces Abraham tuvo que haber creído en lo mismo, puesto que él y los creyentes cristianos recibirán lo mismo. Pero: ¿Creyó Abraham que iría al cielo para estar con Dios? La verdad es que no encontramos ninguna evidencia bíblica para tal esperanza. Lo que sí hemos encontrado en la historia de Abraham, es que a él Dios le prometió otra cosa, y por extensión, a todos los creyentes. Veamos la sorprendente promesa que millones de Cristianos ignoran, debido a que no leen su ‘Biblia’ con atención. Está en Génesis 12:1,2 donde se lee: “…vete de tu tierra (Ur) y de tu parentela, y de la casa de tu padre, A LA TIERRA QUE TE MOSTRARÉ. Y haré de ti una nación grande y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición”. Este pasaje tiene relación directa con Gálatas 3:9, pues Abraham sería bendición—¿para quién? ¡Para los de la fe! No se nos dice que la bendición de Abraham sería sólo para una raza, la semita, sino para todos los fieles en general. Esto es sumamente importante.

 

En Génesis 13:14,15 encontramos la promesa claramente expresada con estas palabras: “Y Jehová dijo a Abraham, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar que estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra QUE VES, la daré a ti y a tu descendencia PARA SIEMPRE”. ¿Hay algo en esta promesa en el sentido que Abraham iría al cielo después de morir, o en la segunda venida de Cristo? Pues no, Dios nunca le dijo a Abraham que mirara al cielo, sino hacia los cuatro puntos cardinales de la tierra (norte, sur, este y oeste). Su herencia sería esta tierra misma, y con él, su misma descendencia física y espiritual.

 

En Génesis 15:18 Dios le especifica a Abraham cuál sería la parte de la tierra que le tocaría recibir, y en donde residiría con su descendencia física y espiritual. El texto dice: “En aquel día hizo Jehová un pacto con Abraham diciendo: A tu descendencia daré ESTA TIERRA, desde el río de Egipto hasta el río grande, el rió Eufrates.” Notemos nuevamente que para nada Dios le menciona a Abraham el cielo, sino “la tierra prometida”, la tierra de Canaán. Queda demostrado, por tanto, que Dios no le prometió el cielo a Abraham sino la tierra—¡ esta misma tierra!.

 

Tanto en Génesis 13:14,15 como en Génesis 15:18 se nos informa que la singular descendencia de Abraham también recibirá la tierra prometida como herencia. Pues bien: ¿Quién es esa singular descendencia de Abraham? La respuesta nos la da el mismo apóstol Pablo, cuando al escribirles a los gálatas, les dice: “Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente (descendencia). No dice: Y a sus simientes, como si hablase de muchos, sino de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo. Y si vosotros sois de Cristo (cristianos), ciertamente linaje (descendencia) de Abraham sois, y herederos según la promesa” (Gálatas 3:16,29). ¿Se da cuenta del significado de todo esto?  Abraham, Cristo, y los fieles creyentes de todas las épocas, y naciones, recibirán la tierra como herencia. Nosotros, los no judíos, nos convertimos en “judíos espirituales” a través de la fe en Cristo. Nos convertimos en hijos de Abraham, y hermanos del judío Jesucristo (Gálatas 3:7). Nos constituimos en herederos de nuestro padre como hijos legales y reconocidos. Sí, nuestra fe nos da ese derecho de filiación con el padre Abraham—¡Y con Dios el Padre! (Romanos 8:15-17). Somos herederos de Dios por ser sus hijos adoptivos. Y Dios nos ha prometido darnos ¡EL MUNDO VENIDERO DE JUSTICIA!

 

¿Hay algún texto bíblico que nos diga que Cristo heredará el mundo? Sí, en Romanos 4:13 donde dice: “Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa que sería HEREDERO DEL MUNDO, sino por la justicia de la fe.” ¿Se da cuenta? Jesús será el heredero del mundo en la “Era Venidera”. Si él, como nuestro hermano mayor, recibirá la tierra como herencia: ¿No participaremos con él de la misma herencia por ser sus hermanos, e hijos del mismo Padre? (Ver Romanos 8:17).

 

La Influencia de Platón

 

Es lamentable que los creyentes hayan olvidado esta promesa de Dios reemplazándola con una esperanza etérea que es ajena a la Biblia. La Biblia NO enseña que al morir iremos a vivir en el cielo para estar con la Deidad. Esa creencia provino de los llamados gnósticos (una secta híbrida del judaísmo y del helenismo de los primeros dos siglos de la Era Cristiana). Sin duda Platón (427-347 A.C) inspiró a los gnósticos en la creencia de un “alma inmortal” que abandona el cuerpo en ocasión de la muerte física. Platón, el filósofo Griego no cristiano, creyó y enseñó que el hombre tiene un alma inherentemente inmortal que sobrevive a la muerte física. Se sabe que Platón influyó sobre los Padres de la Iglesia como Orígenes. También influenció sobre Agustín de Hipona, principal teólogo del catolicismo (Siglo IV). En la Edad Media el platonismo estuvo en pleno auge en el cristianismo Latino. Platón, a su vez, estuvo influenciado por los Misterios Órficos y de los conceptos pitagóricos y zoroastrianos.

 

El Testimonio Apostólico

 

Nuestra pregunta es: ¿Platón o Cristo? Nosotros preferimos a Cristo y a su evangelio de la inmortalidad condicional, es decir, que ésta se gana bajo ciertas condiciones y exigencias. Jesús enseñó que la vida eterna sería para el  siglo venidero” (Lucas 18:30). Y Pablo dice que la inmortalidad se gana perseverando en el bien hacer (Romanos 2:6,7). Si ya tenemos la inmortalidad, ¿por qué hay que esperarla hasta el siglo venidero? Y si los muertos siguen vivos en el cielo, ¿para que predicar la resurrección de los muertos? Hay algo que no anda bien con la teología católica, obviamente.

 

San Juan coincide con Pablo cuando escribió: “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser (inmortales); pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es”. (1 Juan 3:2). Aquí Juan dice que veremos a Jesús tal como él es (inmortal, glorioso) cuando él se manifieste, y cuando seamos semejantes a él. Además, observemos que no será cuando nosotros muramos que le veremos tal como él es, sino cuando él se manifieste personalmente en su segunda venida. Aquí Juan no está pensando de la vida futura como lo piensan muchos católicos, sino como lo enseñó Jesús. En ninguna parte de la Biblia encontramos que seremos semejantes a Cristo cuando abandone, nuestra supuesta alma inmortal, nuestros cuerpos muertos. Lo que se dice es que Cristo se manifestará a los suyos al volver al mundo, y les dará la inmortalidad esperada (Ver 1 Corintios 15:51-54).

 

Según la enseñanza paulina, todos los cristianos—de todas las épocas— recibirán la inmortalidad JUNTOS (simultáneamente) al volver Jesús en persona (ver 1 Tesalonicenses 4:13-17). Sin embargo, la teología católica afirma que la glorificación ocurre progresivamente, a medida que los cristianos vayan muriendo. Para el catolicismo, el cielo va recibiendo a los creyentes de a pocos, no de golpe todos juntos. Pero el fiel Job no creería en dicha exégesis católica si viviera hoy. Y es que él dijo: “Yo sé que mi Redentor vive, y al final se levantará sobre el polvo; y después de desecha esta mi piel, EN MI CARNE (no dice: “en mi alma inmortal”) he de ver a Dios; al cual veré por mi mismo, Y mis ojos lo verán, y no otro, aunque mi corazón desfallece dentro de mí” (Job 19:25-27).

 

Los Padres Apostólicos

 

Los Padres Apostólicos fueron: Clemente de Roma, Ignacio de Antioquia, Hermas de Roma, Policarpo de Esmirna, y Papías. Estos caminaron de la mano con el último de los apóstoles y abarca desde el año 100-155 D.C.

 

Clemente de Roma, quien muriera en el año 100 D.C en el tercer año de Trajano, y contemporáneo con el apóstol Juan, creyó que el hombre no tiene una inmortalidad innata ni que existía un tormento eterno. En su Primera Epístola de Clemente a los Corintios, capítulo 35, él dice que la inmortalidad será uno de los DONES gloriosos de Dios a los redimidos. “La vida en inmortalidad”, como lo dice él, es un regalo de Dios para los justos. Y “es preparado para los que le esperan”. También Clemente enseñó que los impíos tampoco poseen inmortalidad por naturaleza o que lo obtendrían para siempre. Además sostuvo que la muerte es la cesación de la vida. Dijo además que los impíos perecerían, serán destruidos y cesarán de existir (Obra citada de Clemente, caps. 12,39,51,55).

 

La opinión del Anglicano Constable, después de examinar esta cita de Clemente a los corintios en 1866 es: No hay duda de los puntos de vista de Clemente sobre el castigo futuro. Por su silencio y por sus palabras él no dice qué era eso. Con él no había inmortalidad para ninguno sino para los redimidos de Cristo. Vida eterna era, con él, para aquellos que la usarán para la gloria del Dador. Para todos los demás había, después de la resurrección y el juicio, la sentencia de la segunda muerte, la pérdida de la existencia para siempre (Constable, obra citada sobre su sumario de la obra de Clemente, p.170).

 

Ignacio de Antioquia, presumiblemente el siguiente en tiempo entre los Padres Apostólicos, también llamado Teóforo (107 D.C), Obispo de Antioquia y quien también sufrió el martirio al ser lanzado a las bestias en el Anfiteatro Flaviano, en la Segunda mitad del reinado de Trajano (98-117 D.C). Escribió La Epístola a los Efesios, y en esta carta él habla de que Cristo fue ungido de modo que pueda soplar inmortalidad a su iglesia.” En el capítulo 18 habla de “la provisión de la cruz como un don a nosotros de salvación y vida eterna, En su capítulo 20 se refiere “al pan de vida, el cual es la medicina de la inmortalidad, y el antídoto para prevenirnos de morir, pero que causa que podamos vivir para siempre en Jesucristo (Ibid, Cap.XX). De modo que al escribir a los efesios, Ignacio sostiene que la “inmortalidad” y “la vida eterna” para los justos son los exactos contrarios al “perecimiento” de los impíos.

 

La Epístola a los Magnesianos de Ignacio, habla de Cristo como la constante fuente de nuestra vida (capítulo i). Dice que Dios nos ha puesto por delante de nosotros la vida y la muerte, y que cada uno irá hacia su propio lugar (capítulo v). Si Cristo no nos recompensa, dijo, cesaremos de ser (capítulo x). En la Epístola a los Tratianos, habla de Cristo como nuestra esperanza de la resurrección, y dice que creyendo en su muerte, podemos escapar de la muerte (En la introducción, Capitulo II). También les dice que Después nos levantará de la muerte, quienes creemos en Él por Cristo Jesús (capítulo ix).

 

Ignacio al escribir su Epístola a los Romanos, enseña que la resurrección sigue al sueño de la muerte (capítulo iv). Y en su Epístola a Policarpo, obispo de Esmirna, le dice en el Capítulo II: “Sé sobrio como un atleta de Dios, el precio puesto delante de ti es la inmortalidad y vida eterna de las cuales también has sido persuadido. (capítulo II). También es interesante lo que le dice en el capítulo vi sobre “dormir juntos” y “despertar juntos”. En ninguna de sus epístolas mencionadas, y las que no hemos mencionado, por falta de espacio, Ignacio sugiere alguna idea de un alma inmortal inherente en el hombre.

 

En cuanto a la DIDACHE o LA ENSEÑANZA DE LOS DOCE APÓSTOLES, habla de “los dos senderos o caminos, uno de vida y otro de muerte. Para los buenos es el de la vida, para los impíos es el de la muerte. Los buenos irán a la resurrección y al reino eterno en la segunda venida, y los malos a la destrucción final. En esta obra no hay nada que se asemeje ni remotamente a la innata inmortalidad del alma, ni en palabra ni en pensamiento.

 

El Pastor de Hermas (154 D.C), una colección popular de instrucciones alegóricas—cinco así llamadas visiones, doce mandamientos, y diez similitudes o parábolas, que estuvo en circulación en los siglos II, III, y IV. Esta obra fue mencionada por anti y post escritores nicenos de la iglesia cristiana. También fue leída en las adoraciones públicas en las iglesias. En esta famosa obra se enseña sobre el camino de vida” y “el camino de muerte. A los justos que viven en Dios son destinados a la vida eterna, o vida en el mundo venidero. Los impíos serán destinados a la muerte, perderán la vida, y posterior destrucción. También se dice que benditos son aquellos que practican la justicia, porque nunca serán destruidos por Dios para la vida eterna (Pastor de Hermas, Visión II, Cap.iii).Y aquellos que oyen y guardan los mandamientos, vivirán para Dios” (Ibid Cap.ii). También nos habla de los elegidos de Dios para vida eterna (Ibid, cap.iii).  En el Pastor de Hermas no encontramos la enseñanza de un alma inmortal inherente en el hombre. Veamos lo que dice el Pastor de Hermas, en el capítulo vii: Sólo aquellos que temen al Señor y guardan sus mandamientos tienen vida eterna con Dios (o “vivirán para siempre”, según la tradición de Dressel); pero aquellos que no guardan sus mandamientos, no hay vida en ellos. (Pastor de Hermas, mandamiento vii). Teman a Aquel que tiene todo poder, ambos de salvar y destruir, y guarden sus mandamientos, y ustedes vivirán para Dios.” (Ibid, cap.ii).

 

El Testimonio de Policarpo, el venerable Padre Apostólico del 155 D.C, y discípulo del apóstol Juan según Ireneo, Tertuliano y Eusebio, es interesante. Antes de morir en el martirio manifestó creer en la resurrección del alma, como del cuerpo. De varios escritos de Policarpo, sólo uno ha sido preservado—su corta epístola a los Filipenses. En él nos dice: “Trabajen juntos unos con otros; esfuércense juntos en compañía; sufran juntos; duerman juntos (en muerte); levántense juntos (en la resurrección), como los mayordomos, y asociados, y siervos de Dios” (La epístola de Policarpo a los Filipenses, cap.vi). “Si le agradamos a él en este mundo presente, recibiremos también el mundo futuro…nos levantará nuevamente de la muerte…y reinaremos también con él (ibid, cap.v).

 

Policarpo, cuando estaba siendo martirizado en una estaca, dijo sus últimas palabras. En ellas se resume su fe:Oh Señor Todopoderoso, el Padre del amado y bendito Jesucristo…te doy gracias porque me has contado digno de este día y esta hora, de modo que pueda tener parte en el número de tus mártires, en la copa de tu Cristo, para la resurrección de vida eterna, ambas alma y cuerpo, a través de la incorrupción (impartida) por el Espíritu Santo (La Epístola Encíclica de la Iglesia de Esmirna concerniente al martirio del Santo Policarpo, cap. xiv). No hay nada, pues, que sugiera que Policarpo creyera en un alma inmortal inherente en el hombre que abandona el cuerpo en ocasión de la muerte. ¡Y Policarpo fue un discípulo del apóstol Juan!.

 

La Creencia de los Apologistas y Polemistas

 

Entre los Apologistas (defensores de la fe cristiana) están Justino Mártir de Samaria, Tatiano de Asiria y entre los Polemistas están Ireneo de Lyons., Teófilo de Antioquia, , Novaciano de Roma, Arnobio de Sica, etc, fueron condicionalistas. También el grupo de creyentes del periodo anti-niceno era condicionalista. Este último periodo mencionado se extiende del año 150 D.C, con Justino Mártir, hasta el año 325 D.C, la fecha del Concilio de Nicea. No obstante, las ideas platónicas ya estaban en acción en el Primer Siglo de la Era Cristiana, socavando las enseñanzas literales de la Segunda Venida personal de Cristo, y la resurrección corporal de los muertos. Algunos escritos patrísticos reflejan esta ponzoñosa influencia dentro de la iglesia cristiana. El Dr. John Laidlaw, en su lectura Cunningham, en la Escuela de la iglesia libre de Edimburgo, en 1877 declaró: Gradualmente, en las escuelas cristianas, la influencia Griega prevaleció, y aun en la iglesia cristiana la idea de la inmortalidad del alma por largos siglos tomó el lugar de la doctrina de la Escritura concerniente a la vida futura. Es así que en la Edad del Oscurantismo, en los siglos siguientes (XII-XVI), la influencia neoplatónica ya había penetrado hondamente en el cristianismo profesante. Es así como aparecieron las dos corrientes o escuelas del pensamiento, los proponentes del alma inmortal inherente, y los condicionalistas. Los católicos, por ejemplo, reflejan el pensamiento de Platón (neoplatonismo). Pero esta división se remonta mayormente con los padres post nicenos, cuando prevalecían ambas escuelas del pensamiento. Sólo la minoría mantuvo la idea condicionalista (literalista), en tanto que la mayoría de ellos adoptó el nuevo concepto de la inmortalidad innata.

 

El apologista y cristiano anti-niceno llamado Justino Mártir defendió la fe cristiana condicional. Él escribió entre los años 148 D.C y 165 D.C varias defensas o apologías del cristianismo. Aproximadamente en el año 148 D.C escribe su Diálogo con el Judío Trypo (un distinguido judío de la época) y su primera exposición elaborada sobre su creencia de Cristo como el Mesías prometido del Antiguo Testamento y sus profecías. Se piensa que Trypo fue un judío fariseo, y por tanto, un creyente en la inmortalidad inherente. Ahora bien, Justino Mártir creyó profundamente en la resurrección, y rechazó aquel cristianismo que afirmaba que las almas van al cielo en ocasión de la muerte. Él le dijo a Trypo:

 

 Si te has encontrado con algunos que se llaman cristianos, pero que no admiten esta verdad (de la resurrección), y se atreven a blasfemar al Dios de Abraham, y al Dios de Isaac, y al Dios de Jacob; diciendo que no hay resurrección de los muertos y que sus almas, cuando mueran, son tomadas al cielo; no te imagines que ellos son cristianos (Justino Mártir. Diálogo con Trypo, Cap. 80).

 

En cuanto a Tatiano de Asiria (110-172 D.C), un cristiano apologista, amigo y correligionario de Justino Mártir, creyó que el hombre vino a existir de un estado de “no existente”, antes de nacer. Él dijo que él vino a existir o a ser, a través de la resurrección, de su estado de “no existencia”, Tatiano afirmó: “Existiré nuevamente”. También escribió:

 

Así como no existía antes de nacer, no supe quien era yo, y sólo existo y en la materia carnal…cuando nací, después de un estado de nada. Yo he obtenido a través de mi nacimiento la certeza de mi existencia; de la misma manera, habiendo nacido, y a través de la muerte no existiré más, yo he de existir nuevamente…” (Tatiano, Dirigido a los Griegos, Cap. VI).

 

También Tatiano creyó no sólo que antes de nacer nada era o no existía, sino que el alma NO es inmortal inherentemente. Sobre este asunto él escribió:

 

El alma no es inmortal en sí mismo, o griegos, sino mortal. No obstante, es posible para él no morir. Sí, verdaderamente, él no conoce la verdad, muere, y es disuelto con el cuerpo, para recibir la muerte como castigo en inmortalidad. Pero, nuevamente, si el alma busca el conocimiento de Dios y la adquiere, no muere, aunque por un tiempo será disuelta. Intrínsecamente es oscuridad, y no hay nada luminoso en él y este es el significado de la declaración: “La oscuridad no comprendió a la luz(Tatiano, Dirigido a los Griegos, Cap. XIII).

 

En cuanto a Teófilo de Antioquia (muerto en 180 D.C) y sexto Obispo de Antioquia en 168 D.C, fue discípulo de Policarpo de Esmirna (discípulo de San Juan apóstol), quien también era condicionalista. Teófilo no creyó en la inmortalidad del alma, al sostener que sólo somos inmortalizados por y en Cristo. También creyó que el hombre no fue creado mortal (esto es, con la certeza de morir, ni todavía inmortal (esto es, con la certeza de nunca morir), sino que Dios lo creó capaz para ambos destinos, y dueño de su propia suerte o destino. Además sostuvo que la pena por el pecado es terminable—que la pena verdadera del pecado es sin fin porque es destrucción final, de la cual no hay retorno (Teófilo a Autolico, Libro I, Cap.i). En su corto capítulo 27 acerca de “La Naturaleza del Hombre”, Teófilo trata con la naturaleza del hombre en la creación. Allí él le dice a Autolico lo siguiente:

 

Pero alguno nos dirá: ¿Fue el hombre hecho por naturaleza mortal? Ciertamente no. ¿Fue él, entonces, inmortal? Tampoco afirmamos eso. Pero alguno dirá: ¿Fue él, entonces, nada?…él fue por naturaleza ni mortal ni inmortal –pues si Él(Dios) lo hubiera hecho inmortal desde el principio, Él lo hubiera hecho a él Dios (“venir a ser Dios”). Nuevamente, si Él (Dios) lo hubiera hecho mortal, entonces Dios hubiera parecido ser la causa de su muerte. Entonces, Dios no lo hizo inmortal ni tampoco mortal, pero como hemos dicho antes (arriba), capaz de ambos; de modo que si él se inclinase a las dos cosas de la inmortalidad, guardando los mandamientos, recibiría como recompensa de Dios la inmortalidad. Y vendría a ser como Dios; pero sí, por otro lado, se volviera a las cosas de la muerte, desobedeciendo a Dios, él mismo sería la causa e su propia muerte.” (Teófilo a Autolico, Cap. XXVII).

 

Es interesante oír también lo que nos dice Ireneo (130-202 D.C), -Obispo de Gaul. Este Padre Anti-Niceno fue condicionalista como su maestro Policarpo de Esmirna. Su famosa obra “Contra las Herejías” refuta la falsa “gnosis” (conocimiento). Él refutó el postulado pagano de la inmortalidad innata del alma, afirmando que ella se obtendrá por la gracia, majestad, y poder de Dios y no de nuestra propia naturaleza, pues es un don o regalo de Dios para los fieles. También sostuvo que los impíos serán castigados con la completa cesación de su ser o existencia; y esto resultará en el fin de todo mal. Además decía: Ser privado de los beneficios de la existencia es el más grande castigo, y ser privado de él para siempre es sufrir “castigo eterno”.

 

El historiador de la iglesia cristiana Philip Schaff declaró que Ireneo fue el representante más importante de la escuela juanina en la segunda mitad del siglo II, el campeón de la ortodoxia en contra de la herejía gnóstica, “el más ortodoxo de los padres anti-nicenos” (ver Historia de a Iglesia Cristiana de Philip Schaff, Vol. 2, pág. 751).

 

Ireneo sostuvo, además, que la entera naturaleza humana fue creada para la inmortalidad, pero era mortal, y que todavía no poseía la inmortalidad (Ireneo, Contra las Herejías, Libro IV, cap. 39). Decía que sólo los creyentes recibirán la inmortalidad (Contra las Herejías, cap.20, sec.2,5,6; cap.28, sec.2). También dijo que la continuidad eterna del hombre o la “inmortalización” es “dada” o “impartida (Contra las Herejías, cap.34, sec.3). Afirmaba que la inmortalidad se recibe sólo a través de Cristo (Contra las Herejías, libro V, cap.1,Sec 1). Y también Ireneo enseñó la aniquilación total de todos los impíos.

 

En cuanto a Lactancio Firmiano (250-330 D.C), un conspicuo Padre latino, fue una de las luces eminentes del siglo IV. Creyó también en la inmortalidad condicional, aunque no siempre fue consistente. Su obra más famosa “Las Instituciones Divinas” (Divinae Institutiones), la que fue una apología del cristianismo a hombres de letras. Él escribió en las Instituciones Divinas lo siguiente:

 

Este argumento enseña que el hombre es nacido mortal; pero que finalmente será inmortal, cuando él empiece a vivir en conformidad con la voluntad de Dios, esto es, seguir la justicia.” (cap.v). También afirmó lo siguiente: “Dios busca ser adorado, y ser honrado por el hombre como un Padre, de modo que él pueda tener virtud y sabiduría, que sólo produce inmortalidad. Porque no otro sino Dios mismo es capaz de conferir esa inmortalidad, debido a que Él sólo la posee, la conferirá al hombre pío…”

 

Además dijo:

 

“…nosotros lo adoramos para este fin, para que podamos recibir inmortalidad como la recompensa de nuestras labores.” (cap v). “Después de estas cosas Dios va a renovar el mundo, y transformar a los justos en la forma de ángeles, de modo que, presentados con la vestimenta de inmortalidad, ellos puedan servir a Dios para siempre.

 

Arnobio de Africa abrazó el cristianismo entre los años 303-310 D.C. publicó un ataque abierto al paganismo en su obra “Adversus Gentes” (En Contra de los Paganos). En sus escritos se ve que Arnobio creía que un “eterno tormento” era un cuestión de fe cristiana. El alma, creía él, sólo puede ser mortal y estaba convencido que esta opinión era el punto de vista del cristianismo ortodoxo. Su idea del castigo de los malos no se basa en un tormento eterno en un infierno de fuego literal. Creyó que los impíos serían “aniquilados” y “dejarán de ser” en “destrucción eterna” (Arnobio, “En Contra de los Paganos). También Arnobio se refiere como extravagantes de sí mismos, a quienes opinan que las almas son inmortales (cap.XV). Luego dice Arnobio de los tales: “Dejarán a un lado su habitual arrogancia, O hombres, que claman que Dios es vuestro Padre, y sostienen que son inmortales, tal como Él es?…. consideren en el silencio de vuestros pensamientos que somos criaturas igualmente como el resto, o separados por no una gran diferencia? (cap.xvi). “Ninguno, sino el Dios Todopoderoso puede preservar las almas…Él quien solo es inmortal y eterno, y no restringido con límite de tiempo (cap. LXII).

 

Novaciano de Roma (210-280 D.C), prominente presbítero de Roma, escribió si obra “Tratado Concerniente a la Trinidad” en 257 D.C aproximadamente. Él escribió de la inmortalidad lo siguiente:

 

Porque Él es incorruptible, Él es luego inmortal; y porque Él es inmortal, Él es ciertamente incorruptible…la inmortalidad proviene de la incorrupción, tal como la incorrupción viene de la inmortalidad.” (Tratado Concerniente a la Trinidad, cap. IV).

 

Para Novaciano ningún creyente puede tener la inmortalidad inherentemente, pues el creía que ésta sólo se obtiene con la incorrupción en la resurrección. Su posición en cuanto a la naturaleza del hombre es así:

 

Pero porque escogió erróneamente “la mortalidad” recayó sobre él, porque buscó ser como Dios, bajo la influencia del “consejo perverso (Tratado Trinidad, cap.i).

 

Resumiendo todo lo expuesto en las páginas anteriores, diremos que los primeros cristianos entre los años 100-150 D.C eran condicionalistas (es decir, que creyeron que la inmortalidad se gana cumpliendo ciertos requisitos o exigencias), y muchos, entre los años 150-325 D.C (Padres Anti-Nicenos), también los fueron. Y esto es interesante, pues tenemos las evidencias que demuestran que los discípulos de los apóstoles NO eran creyentes en un alma inmortal inherente que abandona el cuerpo en ocasión de la muerte.

 

Es histórico sostener, que los cristianos del primer siglo tuvieron que enfrentar una amenaza del Platonismo. Éste estaba muy bien representado en los movimientos gnósticos de la época, y que amenazaban con contaminar la sana doctrina. Ya los apóstoles Pablo y Juan estuvieron en contra de las enseñanzas gnósticas de su tiempo. Así, por ejemplo, Pablo dice:

 

Oh, Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia (refiriéndose a los gnósticos), la cual profesando algunos, se desviaron de la fe. La gracia sea contigo. Amén.” (1 Timoteo 6:20,21).   

 

A los colosenses Pablo les dice algo similar, con estas palabras:

 

Mirad que nadie os engañe por medio de las filosofías (entre ellas las de Platón y los gnósticos) y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.” (Colosenses 2:8).                                           

 

Entre las creencias de los llamados “gnósticos” de la época de Jesús, y me estoy refiriendo a los llamados “gnósticos cristianos”, era que Cristo no era de carne y huesos, sino que tenía la “apariencia” de un humano. Para esos creyentes influenciados por el gnosticismo, la materia era mala y el espíritu bueno. Por tanto, era imposible que Jesús—siendo bueno— tuviera carne como la nuestra. El apóstol Juan se vio precisado a condenar a estos seudos cristianos diciendo:

 

“Y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido EN CARNE, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo…” (1 Juan 4:3).

 

Muchos cristianos parecen no entender que el cristianismo primitivo estuvo en contacto con la herejía del paganismo. Y es por eso que Pablo estaba muy preocupado de que después de su muerte la herejía corrompiera la sana doctrina. ¡Y así sucedió después de su muerte!

 

Los judíos jamás recibieron de Dios y sus profetas alguna enseñanza de un alma inmortal inherente que abandona el cuerpo en la muerte. Uno puede examinar todo el Antiguo Testamento, y jamás encontrará ni la más mínima doctrina al respecto. No obstante, los judíos aprendieron algunas cosas sobre el alma inmortal cuando estuvieron cautivos en Egipto. Allí aprendieron sobre la trasmigración del alma. En Persia aprendieron sobre las futuras retribuciones. La resurrección del cuerpo y la eterna recompensa de los justos en el juicio futuro, y el correspondiente castigo de los impíos. En Grecia, durante el periodo de Alejandro y sus sucesores, los judíos se pusieron en contacto con la doctrina de la inmortalidad innata del alma y la retribución futura basada no en una revelación profesa, sino en una especulación filosófica o razonamiento. Esto incluía la preexistencia y la trasmigración de las almas, basados en que el alma es divina, inmortal, y por naturaleza, eterna; como una especie de una deidad eterna auto existente. Estas ideas fueron desarrolladas por Platón, repetidas por Cicerón como derivadas de Platón, puesto que los sistemas filosóficos de los griegos y romanos eran sustancialmente los mismos. Este periodo de Alejandro se extiende hasta la época de Cristo. En este tiempo o época de Cristo, los judíos palestinianos contendían con los judíos alejandrinos y su antropología platónica. En esa época aparece el judío Filo (20 A.C-50 D.C) con sus ideas extravagantes. Él trajo una “nueva forma” de interpretación de las Escrituras (“sistema alegórico”) usando la terminología griega para hablar sobre el origen, naturaleza y destino del hombre a los judíos. El infierno, traído como un lugar de tormento eterno, no provino del judaísmo, sino del paganismo. Por eso, no es correcto afirmar que fue una creencia hebraica, como algunos han sostenido, sino que muchas ideas antropológicas adoptadas por los judíos provinieron de Egipto, Babilonia, Persia, y Grecia; donde estuvieron viviendo los judíos que mencionamos por muchas generaciones, durante el exilio. Se considera que fue en el periodo Inter-Testamentario, entre los Macabeos y la época de la formación del Nuevo Testamento, donde se fue mezclando en el pensamiento religioso, lo revelado con lo pagano. En este periodo o era de los macabeos, los fariseos y saduceos se estaban desarrollando, y las ideas de la inmortalidad inherente del alma, y del castigo eterno del impío, se estaban imponiendo fuertemente.

 

En el periodo Inter-Testamentario imperó dos puntos de vista con respecto a la vida y muerte. Los libros Apócrifos (no inspirados por Dios) de la época reflejan estas dos corrientes del pensamiento judío de la época que abarcan desde el 200 A.C al 150 D.C.

 

Los que reflejan el pensamiento de la INMORTALIDAD CONDICIONAL son:

 

1.- Libro de Tobias (190-170 A.C)

2.- Eclesiástico (180 A.C)

3.- Oráculos Sibilinos Judíos (140 A.C)

4.- Enoc Etiópico (150 A.C-60 D.C)

5.- Enoc Eslavónico (1-50 D.C)

6.- Apocalipsis Siríaco de Baruc (75-78 D.C)

7.- 2 Esdras (90-100 D.C)

8.- Rollos del Mar Muerto (Esenio)(170 A.C-68 D.C)

 

Los que reflejan la INMORTALIDAD INHERENTE y el TORMENTO ETERNO son:

 

1.- 2 Macabeos (130-125 A.C)

2.- Libro de los Jubileos (153 A.C-105 A.C)

3.- Sabiduría de Salomón (48-40 A.C)

4.- Libro de Judith (10 A.C-1 D.C)

5.- 4 Macabeos (100 A.C-70 D.C)

6.- Filo (20 A.C-50 D.C)

7.- Josefo (77 D.C- 94 D.C)

 

La filosofía platónica se fue infiltrando en la iglesia del Señor a través de Filo, quien era el representante de ala Alejandrina de la iglesia judía. Cuando Roma conquistó a Grecia, las dos naciones empezaron a mezclarse. Pronto la religión y las filosofías griegas comenzaron a florecer en Roma, y fueron asimiladas por los conquistadores. Así, entre los romanos, los platónicos, los pitagoreanos, los estoicos, los epicurianos, y otros, tuvieron gran acogida. El romano Cicerón adoptó la idea de la inmortalidad innata de alma de los filósofos griegos (106-43 D.C). En este contexto se desarrolló la iglesia de Dios, con ideas populares y paganas.

 

Es lamentable que los cristianos de hoy no se percaten del error de esta doctrina de la inmortalidad innata del hombre. La gran mayoría de Cristianos no sabe quien fue Platón, el filósofo Griego, quien creó, basándose en razonamientos personales, la idea del alma inmortal del hombre. El neoplatosnismo influyó sobre la iglesia cristiana pervirtiendo la verdad de Dios. Esto ocurre en el siglo III en adelante. El movimiento Gnóstico decía tener las respuestas sobre el problema del origen del universo y del mal. Estos gnósticos tomaron para sí ciertas terminologías bíblicas o del cristianismo para captar la atención de los cristianos ortodoxos y convencerlos para sus filas. Las ideas de los gnósticos habían sido una mezcla de filosofías paganas, mitologías orientales, de cábalas judías, y de términos cristianos. Ellos mezclaron la filosofía esotérica de Egipto con el dualismo común del zoroastrismo, del viejo babilonialismo, platonismo, y aun de la cábala judía. También adoptaron el concepto de las sucesivas emananciones del Ser Absoluto del Brahamismo. También el gnosticismo adoptó del Budismo la creencia o concepto del antagonismo del espíritu y la materia y la irrealidad de la existencia derivada. Además, el gnosticismo adoptó del Budismo la creencia de un dios en proceso de desarrollo, y almas espirituales deseando ser liberadas de las ataduras de la materia y alzarse sobre las cosas del sentido—y finalmente ser reunido con la fuente de la vida divina. Por eso hay teólogos que han definido el gnosticismo como la “helenización del cristianismo”.

 

Los gnósticos hacen una sutil distinción entre el remoto y el desconocido Ser Supremo, o Gran Dios (el Originador de Todo), y del “Demiurgo”, que se creía era uno de los “Aeons” (o poderes autoexistentes) que progresivamente emanaron de Dios y subsisten en Él. Estos “Aeons” forman “el Pleroma” (plenitud) o el mundo invisible. Este “Demiurgo” era considerado como el “Dios Creador”, y como el inmediato originador del mundo visible y el originador de la materia. El “Demiurgo” ocupaba el lugar intermedio entre el Dios Supremo y el mundo material. Pero también decían los gnósticos que este “Demiurgo” estaba en rebelión contra el Dios Supremo. El “Demiurgo” no era originalmente malo, sólo limitado o imperfecto. Creían que este “Demiurgo” creó al hombre, impartiéndole sólo su propio principio imperfecto y débil—el alma sensual. Sólo el Altísimo y verdadero Gran Dios podía impartir el alma racional divino. Se creía que este “Demiurgo” no podía traer a sus criaturas el verdadero conocimiento de Dios, y era sólo el dios de los judíos, y hasta cierto punto, del cristianismo. Así Jesús, venido como el Mesías prometido, sólo pudo preparar el camino de la redención.

 

La creencia gnóstica era que el hombre tenía tres elementos y proporciones variadas: física, espiritual, y carnal. Los espirituales son como los “Aeones”, y capaces de ser perfectos. Los físicos tienen la naturaleza del “Demiurgo”, y con cierto poder para levantarse contra la materia. Los carnales son los que están bajo el control de la material y destinados a un trágico destino.

 

Los Gnósticos pensaban que tenían el conocimiento que los llevaría a la inmortalidad, pues creían que las almas de los hombres espirituales son inmortales. Sostenían que su conocimiento esotérico y su vida ascética los llevaría a la salvación. Para ellos la redención era la liberación del espíritu de su conexión con la materia. También el gnosticismo propagó la idea Persa del dualismo, es decir, creían que el mundo fue originado por dos principios iguales y eternos, pero distintos y perfectamente conflictivos. El bien y el mal, el espíritu y la material, luz y tinieblas. El maniqueísmo propagó esta idea en la iglesia, y ha hecho del diablo un jefe perpetuo de un reino imperecedero de pecadores inmortales como él, en un infierno de fuego eterno. Sin embargo, el cristianismo original fue MONÍSTICO, es decir, que todo lo que existe fue creado por una fuente u origen singular—el Absoluto infinito Dios del Antiguo Testamento. San Pablo dice que sólo Dios tiene inmortalidad (1 Timoteo 6:16). El Monismo sostiene que llegará el día en que la maldad y el maligno serán erradicados del universo, quedando el Todopoderoso Dios y los justos. No obstante, los que creen que el diablo y los malvados irán al infierno de tormento eternamente, están basándose en el dualismo Persa, y no en la Biblia.

 

Los Gnósticos prácticamente sostenían que el espíritu del hombre espiritual va al Pleroma (la habitación de los “Aeones”), Los gnósticos valentinianos, en cambio, sostenían que si bien el alma sobrevive a la muerte física, ésta debe esperar en un lugar intermedio—-una especie de embrión de purgatorio—antes de llegar al cielo. La porción material pasa a la destrucción, mientras que el alma animal se queda con el DEMIURGO en el lugar intermedio para siempre.

 

En resumen, los errores de los gnósticos fueron los siguientes:

 

1.- Dualismo: La oposición coexistente de dos principios contrarios y eternos, con la materia considerada como mala, y por tanto, no creada por el Ser Supremo. Hubo una repugnancia a todo lo material.

 

2.- Emanaciones: Relacionado con los Aeones provenientes del Ser Supremo. En lugar de una creación directa, finalmente la emanación produjo el mundo.

 

3.- Demiurgo: El más degradado de los Aeones, identificado con el Dios de los judíos, y el inspirador del Antiguo Testamento.

 

4.- Hostilidad hacia el Judaísmo: Jehová fue visto como maligno, y por ello hostiles al Dios Supremo.

 

5.- Docetismo: El cuerpo del Mesías sólo tenía la apariencia de tal, o que fue usado sólo temporalmente.

 

6.-  Rechazo a todo el Antiguo y Nuevo Testamentos, excepto las epístolas paulinas. Pedro y Santiago considerados como siervos del “Demiurgo”.

 

7.- Dieron énfasis a los ritos y pompas ceremoniales.

 

8.- Aristocracia Arbitraria: El hombre sólo escala en función a su conocimiento de supuestos “misterios”.

 

9.- Fatalismo: La presente condición del hombre no es por su propia decisión, sino es el resultado del método de su creación. Y no hay nada que él pueda hacer para liberarse a si mismo.

 

10.- La materia es inherentemente mala. Se practicaba el ascetismo.

 

11.- Incluyó la idea de la redención. Una divina interposición en el mundo y sus asuntos era, sin embargo, concebida, para liberarse del dominio del mal.

 

12.- Cristo degradado: Pusieron a Cristo en la categoría de las otras criaturas de menor naturaleza.

 

13.- Trasmigración: Que el alma migra de cuerpo en cuerpo hasta completar su purificación total. Así, ellos se diferenciaban, marcadamente con el cristianismo que sostenía la resurrección del cuerpo.

 

En los siglos IV y V se presentó la amenaza del Maniqueísmo en la iglesia Post- Nicena. Los maniqueos eran dualistas, un movimiento que siguió al gnosticismo. Fue el desarrollo del gnosticismo con el elemento cristiano reducido al mínimo, y con un dualismo zoroastriano, acompañado con la adoración de la naturaleza babilónica, y otros elementos orientales. Su organización fue jerárquica, con Manes a la cabeza como “un apóstol de Cristo” y considerado como el Paracleto que completaría la obra de Cristo: El Papado Maniqueo tuvo su centro en Babilonia por siglos. Este Manes se rodeó de 12 apóstoles y 70 obispos. Su enseñanza era que el alma pertenece al reino de la luz, en tanto que el cuerpo al reino de las tinieblas. Sostenían los maniqueos que Cristo nunca murió pues no tuvo un verdadero cuerpo. Sostenían que Cristo no tuvo un nacimiento humano, y que su sufrimiento y muerte fue una verdadera ficción. Creían en la trasmigración de las almas de los impuros (sucesivas reencarnaciones) en los cuerpos de animales u otras cosas hasta que hayan expiado sus pecados. La reencarnación es rechazada, y la salvación se obtendrá exterminando los deseos carnales. Su política era la abstinencia. La existencia del demonio era considerada como eterna, como la de Dios. El dualismo fue muy marcado.

 

Los ritos maniqueístas fueron realizados con gran pompa y ceremonia. En especial, el bautismo y la comunión, como lo hace la iglesia Católica. Los elegidos eran un grupo sacerdotal que practicaban el ascetismo budista, no poseían propiedades, eran célibes (celibato sacerdotal), se abstenían del vino, no tomaban la vida animal, y se sujetaban a estrictas regulaciones en su vida. Insistieron en que eran “el único cristianismo verdadero”, exaltando el ascetismo, las ceremonias pomposas, y afirmaban que sus ministros eran intermediarios entre Dios y los hombres, y enseñaban una especie de purgatorio. En un comienzo Agustín de Hipona era un maniqueo. Parece que Agustín (Padre y Teólogo de la Iglesia Católica) arrastró con él la idea maniquea del alma inmortal.