NUEVAS PLAGAS AFECTAN LOS CULTIVOS

Carlos Grave y Fernando Magzul
Prensa Libre
2011-09-20 07:03:00

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Nuevas plagas y enfermedades de los suelos afectan unas 400 hectáreas de chile pimiento y tomate cultivados en invernaderos, en San Jerónimo, Salamá y San Miguel Chicaj, Baja Verapaz, según reportaron unos cien productores que temen perder por completo sus siembras.

El agricultor Marvin Turcios refirió que dejaron de cultivar a cielo abierto desde los años de 1970, para evitar plagas, e implementaron sistemas que permiten tener mayor control de las siembras, como los micro y macro túneles y casas mayas tipo invernadero.

Agregó que a pesar de los controles fitosanitarios, el cambio climático ha comenzado a dañar los cultivos con el aparecimiento de nuevas enfermedades de suelos, que amenazan con hacer desaparecer las grandes plantaciones y con ello afectar la economía de la región.

“Creíamos que mejorando los sistemas de cultivo disminuíamos los riesgos de la producción, porque con menos enfermedades evitábamos el uso de plaguicidas; sin embargo, han aparecido nuevas plagas como el trips y algunas otras enfermedades de suelo que han dañado fuertemente las plantaciones, y necesitamos asesoría para salir de esto”, expuso Turcios.

PREGONANDO LAS BUENAS NUEVAS DEL REINO DE SU MAJESTAD, EL REY JESUCRISTO

 

Por John Cordaro

Traducido Por Mario A Olcese

Yahshua (“Jesus”) empezó su ministerio terrenal predicando estas palabras a la gente de Galilea;

“El tiempo se ha cumplido, y el reino de Elohim (“Dios”) está a la mano:Arrepentíos, y creed en las buenas noticias (“el evangelio”)”. Marcos 1:15, KJV

Con esas palabras, Yahshúa le enseñó a la gente sobre la cercanía del Reino venidero de Elohim y que éste requiere el arrepentimiento. El arrepentimiento significa volverle la espalda a nuestros pecados (las transgresiones de las leyes de Yahweh – 1 Juan 3:4) y empezar a obedecer las mismas leyes que estaban siendo transgredidas. Requiere un cambio de mente concerniente a la relación de uno con el Creador, Yahweh. Este cambio de mente es de la desobediencia a la obediencia fuera del pesar por los pecados pasados y de las conductas que eran contrarias a la voluntad del Todopoderoso. También alcanza su plenitud de un amor sincero por Yahweh y un deseo de vivir según Su voluntad revelada. Esa voluntad se revela en la Torá (las leyes y las enseñanzas de Yahweh). 

El Apóstol Pablo entendió la importancia del arrepentimiento así como éste igualmente se relaciona con el Reino. Respondiendo a los Ancianos de la asamblea en Éfeso, Pablo dijo; 

“y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas,  testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Elohim, y de la fe en nuestro Señor Yahshúa. Ahora, he aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me ha de acontecer; salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones.  Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Yahshúa, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Elohim. Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino de Elohim, verá más mi rostro”(Hechos 20:20-25, VRV). 

¿Por qué harían Yahshúa y Pablo del arrepentimiento un prerrequisito para el Reino? Cada reino, ya sea terrenal o divino, es gobernado por leyes. Sin ley el caos reinaría. Cada hombre haría como a él le agradase, resultando en el pronto colapso de tal reino. Un destino similar golpeó a Israel. En ese caso, el Reino de Yahweh no colapsó, pero le fue quitado a Israel por sus pecados. 

¿”Qué”? Dirán algunos. “¿No dijo Yahshúa que el Reino de Elohim estaba a la mano? ¿Cómo puede decir usted que el Reino de Yahweh le fue quitado a Israel si éste incluso no había venido aún?” 

Las Escrituras no nos dejan ignorantes acerca de esta materia. 

El Reino Perdido 

Comencemos con 1 Cró. 28:1-5: 

“Reunió David en Jerusalén a todos los principales de Israel, los jefes de las tribus, los jefes de las divisiones que servían al rey, los jefes de millares y de centenas, los administradores de toda la hacienda y posesión del rey y de sus hijos, y los oficiales y los más poderosos y valientes de sus hombres. Y levantándose el rey David, puesto en pie dijo: Oídme, hermanos míos, y pueblo mío. Yo tenía el propósito de edificar una casa en la cual reposara el arca del pacto de Yahweh, y para el estrado de los pies de nuestro Elohim; y había ya preparado todo para edificar. Mas Elohim me dijo: Tú no edificarás casa a mi nombre, porque eres hombre de guerra, y has derramado mucha sangre. Pero Yahweh el Elohim de Israel me eligió de toda la casa de mi padre, para que perpetuamente fuese rey sobre Israel; porque a Judá escogió por caudillo, y de la casa de Judá a la familia de mi padre; y de entre los hijos de mi padre se agradó de mí para ponerme por rey sobre todo Israel. Y de entre todos mis hijos (porque Yahweh me ha dado muchos hijos), eligió a mi hijo Salomón para que se siente en el trono del reino de Yahweh sobre Israel(1 Crónicas 28:1-5, VRV).

Yahweh Mismo escogió a Salomón para que se siente sobre “el trono del Reino de Yahweh sobre Israel”. El Reino estuvo en esta tierra miles de años atrás y Salomón lo rigió.

Note, también, que Yahweh escogió a David para ser rey sobre Israel para siempre o perpetuamente (v.4). Para siempre no acabó a la muerte de David, pues nunca tendrá fin. Mientras que Israel exista, David será su rey. Esto requerirá la resurrección de David en el futuro y la continuación de Israel para siempre.

1 Cró. 29:10,11, 22, 23, nos enseñan que el Reino de Israel es el Reino de Yahweh y ese David gobernó ese mismo Reino antes de que Salomón le sucediera a él.

“Asimismo se alegró mucho el rey David, y bendijo a Yahweh delante de toda la congregación; y dijo David: Bendito seas tú, oh Yahweh, Elohim de Israel nuestro padre, desde el siglo y hasta el siglo. Tuya es, oh Yahweh, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Yahweh, es el reino, y tú eres excelso sobre todos. Y comieron y bebieron delante de Yahweh aquel día con gran gozo; y dieron por segunda vez la investidura del reino a Salomón hijo de David, y ante Yahweh le ungieron por príncipe, y a Sadoc por sacerdote. Y se sentó Salomón por rey en el trono de Yahweh en lugar de David su padre, y fue prosperado; y le obedeció todo Israel” (1 Crónicas 29:10,11,22, 23).

Yahweh le había jurado a David que sus descendientes se sentarían siempre en el trono de Su Reino. Sin embargo, esa promesa fue condicionada a la obediencia de los hijos de David a las leyes del pacto que gobernaron el Reino (Sal. 132:11,12; 1 Rey. 2:1-4).

Salmos 132:11,12 dice:

“En verdad juró Yahweh a David,Y no se retractará de ello: De tu descendencia pondré sobre tu trono. Si tus hijos guardaren mi pacto, Y mi testimonio que yo les enseñaré” (Salmos 132:11,12).

Vemos, en 1 Reyes 11:9-11, que el hijo de David, Salomón, dejaría de cumplir esas leyes del pacto.

“Y se enojó Yahweh contra Salomón, por cuanto su corazón se había apartado de Yahweh Elohim de Israel, que se le había aparecido dos veces, y le había mandado acerca de esto, que no siguiese a dioses ajenos; mas él no guardó lo que le mandó Yahweh.  Y dijo Yahweh a Salomón: Por cuanto ha habido esto en ti, y no has guardado mi pacto y mis estatutos que yo te mandé, romperé de ti el reino, y lo entregaré a tu siervo” (1 Reyes 11:9-11).

La idolatría de Salomón le costó el Reino. Yahweh lo rasgó de él y le dio diez tribus al hijo del siervo de Salomón, Jeroboam (vs.31). Por causa de David y de Jerusalén, Yahweh no le quitó todo su Reino, sino que le dio una tribu al hijo de Salomón, Roboam (vs.32, 36).

El reino de Roboam fue llamado, “el Reino de Yahweh en manos del hijo de David” en 2 Cró .13:8.

Israel continuó rechazando las leyes del Reino hasta que Yahweh trajo a los asirios sobre ellos para sacarlos de Su vista.

“Yahweh amonestó entonces a Israel y a Judá por medio de todos los profetas y de todos los videntes, diciendo: Volveos de vuestros malos caminos, y guardad mis mandamientos y mis ordenanzas, conforme a todas las leyes que yo prescribí a vuestros padres, y que os he enviado por medio de mis siervos los profetas. Mas ellos no obedecieron, antes endurecieron su cerviz, como la cerviz de sus padres, los cuales no creyeron en Yahweh su Elohim. Y desecharon sus estatutos, y el pacto que él había hecho con sus padres, y los testimonios que él había prescrito a ellos; y siguieron la vanidad, y se hicieron vanos, y fueron en pos de las naciones que estaban alrededor de ellos, de las cuales Yahweh les había mandado que no hiciesen a la manera de ellas. Dejaron todos los mandamientos de Yahweh su Elohim, y se hicieron imágenes fundidas de dos becerros, y también imágenes de Asera, y adoraron a todo el ejército de los cielos, y sirvieron a Baal; e hicieron pasar a sus hijos y a sus hijas por fuego; y se dieron a adivinaciones y agüeros, y se entregaron a hacer lo malo ante los ojos de Yahweh, provocándole a ira. Yahweh, por tanto, se airó en gran manera contra Israel, y los quitó de delante de su rostro; y no quedó sino sólo la tribu de Judá. Mas ni aun Judá guardó los mandamientos de Jehová su Elohim, sino que anduvieron en los estatutos de Israel, los cuales habían ellos hecho. Y desechó Yahweh a toda la descendencia de Israel, y los afligió, y los entregó en manos de saqueadores, hasta echarlos de su presencia. Porque separó a Israel de la casa de David, y ellos hicieron rey a Jeroboam hijo de Nabat; y Jeroboam apartó a Israel de en pos de Yahweh, y les hizo cometer gran pecado. Y los hijos de Israel anduvieron en todos los pecados de Jeroboam que él hizo, sin apartarse de ellos, hasta que Yahweh quitó a Israel de delante de su rostro, como él lo había dicho por medio de todos los profetas sus siervos; e Israel fue llevado cautivo de su tierra a Asiria, hasta hoy”(2 Reyes 17:13-23).

La desobediencia del rey Saúl le costó el Reino igualmente. El fracaso para obedecerle condujo a Samuel para decirle a Saúl;

“Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Yahweh tu Elohim que él te había ordenado; pues ahora Yahweh hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. Mas ahora tu reino no será duradero. Yahweh se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Yahweh ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Yahweh te mandó”(1 Samuel 13:13,14).

Judá pronto seguiría los pasos de las diez tribus al ser llevado a la cautividad por el rey de Babilonia debido a sus pecados. 

“Pero Yahweh envió contra Joacim tropas de caldeos, tropas de sirios, tropas de moabitas y tropas de amonitas, los cuales envió contra Judá para que la destruyesen, conforme a la palabra de Jehová que había hablado por sus siervos los profetas. En aquel tiempo subieron contra Jerusalén los siervos de Nabucodonosor rey de Babilonia, y la ciudad fue sitiada. Y llevó en cautiverio a toda Jerusalén, a todos los príncipes, y a todos los hombres valientes, hasta diez mil cautivos, y a todos los artesanos y herreros; no quedó nadie, excepto los pobres del pueblo de la tierra”(2 Reyes 24:2, 10, 14). 

A través del destino de Israel y Judá, nos enteramos de que el arrepentimiento y la obediencia son cruciales para una bendita vida tranquila en el Reino. Este es el motivo porqué Yahshúa predicó el arrepentimiento para Israel antes de la venida el Reino nuevamente. Sin un cambio de corazón concerniente a la obediencia a las leyes del Reino, será rechazada la entrada. 

La llamada de Yahshúa para el arrepentimiento levanta otra pregunta. ¿Por qué llamaría él a Israel a arrepentirse de sus transgresiones en contra de las antiguas leyes del pacto si esas leyes ya no serían obligatorias bajo el nuevo pacto? La respuesta es, él no lo haría. Él los llamó a arrepentirse de sus transgresiones en contra de las antiguas leyes del pacto porque esas mismas leyes gobernarían el Reino venidero. 

Cuando Yahweh le dio a Jeremías su profecía del nuevo pacto en Jer. 31:31-33, Él dijo que escribiría Sus leyes en los corazones de los Israelitas del nuevo pacto. ¿Qué leyes? Las únicas leyes que existieron en aquel entonces, las antiguas leyes del pacto. Serían conducidos al nuevo pacto, con excepción de aquellas que fueron cumplidos por el Mesías como los sacrificios animales o aquellas relacionadas con el Templo, pero su administración sería diferente. Allí ya no habría una función condenatoria de la ley para aquellos que caminan en el Espíritu del nuevo pacto. Por favor lea,”la Ley y el Creyente del Nuevo Pacto” (solo en Ingles) para una explicación más detallada de esto.  

La Esperanzadel Reino Restaurada   

¿Fue el mensaje de un Reino venidero de Yahshúa algo nuevo para Israel? De ningún modo. Mar.15:43 nos dice que José de Arimatea “esperó el Reino de Elohim”. Ésta fue una esperanza común entre los Judíos. Supieron que el Reino fue tomado de ellos y esperaron su regreso para ellos. Fue esa esperanza que apremió a los discípulos para hacerle a Yahshúa la siguiente pregunta; 

“Señor, ¿restaurarás en el Reino a Israel en este tiempo”? Hechos

Yahshúa, sabiendo perfectamente bien que los discípulos se estaban refiriendo al mismo reino que él predicó, no corrigió ningún pensamiento erróneo de su parte, sino simplemente dijo que no era para ellos saber cuándo sería ese tiempo. 

Israel fue una nación que no sólo les anticipó la restauración del Reino para ellos, sino que lo anhelaron. Esto fue especialmente cierto en un tiempo en su historia cuando estuvieron sujetos al gobierno romano. ¡Por esto es que la predicación del Reino venidero fue ciertamente buenas noticias! 

Yahshúa fue llamado y enviado a predicar esas buenas noticias a la gente de Capernaum de Galilea. Cuando el pueblo le imploró para que no se vaya de entre ellos, él dijo;

“Debo predicar el Reino de Elohim a otras ciudades también:Porque para esto he sido enviado”(Lucas 4:43). 

Yahweh no envió a Yahshúa a predicar las buenas noticias para todo el mundo, sino sólo a las ovejas perdidas de la casa de Israel (Mt.15:24). Yahshúa comisionó a sus doce discípulos a una misión similar. Mat.10:5-7 lee: 

“A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado”(Mateo 10:5-7). 

David profetizó que los santos de Yahweh predicarían este mensaje del Reino cuando él escribió;

 “Te alaben, oh Yahweh, todas tus obras,Y tus santos te bendigan. La gloria de tu reino digan, Y hablen de tu poder, Para hacer saber a los hijos de los hombres sus poderosos hechos, Y la gloria de la magnificencia de su reino. Tu reino es reino de todos los siglos, Y tu señorío en todas las generaciones”.(Salmos 145:10-13). 

Las Buenas Noticias  se Esparcen   

Eventualmente, la comisión se extendió más allá de los doce discípulos y más allá de los bordes de Israel. Poco antes de su ascensión, nuestro Salvador comisionó a los doce a: 

“Id a todo el mundo, y predicad las buenas noticias a toda criatura” (Marcos 16:15). 

En Hechos 8:1-4, aprendemos que después de la lapidación de Esteban, Saulo comenzó a hacer estragos en los creyentes en Jerusalén. Esto dio como resultado un desparramamiento de los creyentes a todo lo largo de las regiones de Judea y Samaria. 

En Hechos 8:12, vemos a Felipe exitosamente predicando el Reino y predicando al Mesías entre los samaritanos. Al poco tiempo, Saulo fue convertido a la fe. Desde aquel momento no hubo detención del esparcimiento de las buenas noticias del Reino venidero de Elohim. Pablo, escribiendo a los Colosenses, dijo que las buenas noticias fueron “predicadas a toda criatura bajo el cielo”

Pablo continuó predicando este mensaje del Reino a lo largo de su vida. El último registro que tenemos del ministerio de Pablo declara:

“Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el reino de Elohim desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Yahshúa, tanto por la ley de Moisés como por los profetas. Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían,  predicando el reino de Elohim y enseñando acerca del Mesías Yahshúa, abiertamente y sin impedimento”.(Hechos 28:23, 30,31).   

El Gobierno del Reino   

Cada reino tiene a un rey. El reino de Yahweh no es diferente. El Juan 1:49 dice;

“Nathanael respondió y le dijo, Rabí, tú eres el Hijo de Elohim;tú eres el Rey de Israel” (Juan 1:49). 

¡Si sólo el resto de mundo hubiese creído tan fácilmente como Nathanael lo hizo!

Juan también registra lo siguiente acerca de la misión de Yahshúa;

“Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Yahshuá: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.” (Juan 18:37).

El ángel Gabriel profetizó a Miriam del honor y la posición de Yahshúa como el Rey sobre el Reino venidero de Yahweh.

 “Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Yahshúa. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Elohim le dará el trono de David su padre;  y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin” (Lucas 1:31-33).

Centenares de años antes de que Yahshúa hubiese incluso nacido, los profetas declararon su reinado como Rey sobre Israel.

“Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre” (Isaías 9:7).“He aquí que vienen días, dice Yahweh, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra”(Jeremías 23:5).

Hebreos 1:8 dice del Hijo de Yahweh;

“Tu trono, Oh elohim, por el siglo del siglo; cetro de equidad es el cetro de tu Reino”(Hebreos 1:8).

En Rev.19:16, vemos al Hijo Yahshúa saliendo del cielo de Yahweh para hacer la guerra en contra de los impíos. El nombre escrito en su vestidura reza, “rey de reyes”. Él no será el único rey para regir en el Reino de Yahweh. Los santos que venzan regirán las naciones igualmente.

“Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones,  y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre” (Revelación 2:26,27).

El gobierno de rey David sobre Israel fue un tipo del gobierno del Rey Yahshúa sobre el mundo. El rey David se sentó sobre el trono de Yahweh sobre Israel y el Rey Yahshúa estará sentado sobre el trono de Yahweh sobre el mundo. El rey David tuvo a 288,000 hombres que le sirvieron y le ayudaron a regir a Israel (1 Cró .27:1-15). El rey Yahshúa tendrá a 288,000 santos para ayudarle a regir el mundo en justicia (Rev.7:4; 14:1). Para un estudio más profundo en esto,haga clic aquí (solo en Ingles).

Como mencioné más temprano, cada reino tiene leyes para gobernar el comportamiento de sus ciudadanos. El Reino de Yahweh no es diferente. La ley del nuevo pacto, escrita en los corazones del arrepentido, será la regla de la vida en el Reino. Aquellos que desean vivir en el Reino de Yahweh estrecharán esas leyes y las obedecerán aun ahora antes de que el Reino venga, no como una manera para entrar en el Reino (la salvación por obras), sino como un fruto de su salvación y amor por Yahweh.

“Pues éste es el amor de Yahweh, que guardemos Sus mandamientos:Y Sus mandamientos no son gravosos “(1 Juan 5:3).

Yahweh tuvo esto que decir acerca del rey que se sienta sobre el trono del Reino sobre Israel. 

“Cuando hayas entrado en la tierra que Yahweh tu Elohim te da, y tomes posesión de ella y la habites, y digas: Pondré un rey sobre mí, como todas las naciones que están en mis alrededores; ciertamente pondrás por rey sobre ti al que Yahweh tu elohim escogiere; de entre tus hermanos pondrás rey sobre ti; no podrás poner sobre ti a hombre extranjero, que no sea tu hermano. Y cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro una copia de esta ley, del original que está al cuidado de los sacerdotes levitas; y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que aprenda a temer a Yahweh su Elohim, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra;  para que no se eleve su corazón sobre sus hermanos, ni se aparte del mandamiento a diestra ni a siniestra; a fin de que prolongue sus días en su reino, él y sus hijos, en medio de Israel” (Deuteronomio 17:14,15, 18-20). 

El rey Yahshúa mostró mucho más respeto y honor a la ley, pues él nos enseñó, en el sermón en el monte, a obedecer el significado más profundo de la ley, no meramente su letra (Mat.5:21, 22, 27, 28).   

La Entradaen el Reino es Condicional 

Hay sólo una “forma” para entrar en el Reino y esa es a través de la “puerta”, Yahshúa el Mesías. 

“Yahshúa le dijo, yo soy el camino, la verdad, y la vida:Nadie viene al Padre,sino por mí” (Juan 14:6).“De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejasÉ Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.”(Juan 10:1, 7, 9). 

Sin embargo, hay también ciertas condiciones que deben ser reunidas para ganar la entrada en el Reino. 

1) Un nuevo nacimiento – Juan 3:3-5“Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Elohim.  Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Elohim”.2) Fe y amor para Yahweh – Santiago 2:5“Hermanos míos amados, ¿no ha elegido Elohim a los pobres  de este mundo para que sean ricos en fe, y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?”3) Aguante – Hechos 14:22“Confirmando los ánimos de los discípulos, y exhortándolos a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Elohim”.4) Compasión – Mat. 25:34,35“Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis”.5) No volviendo la mirada atrás – Lucas 9:62“Y Yahshúa le dijo: Nadie, que habiendo puesto su mano en el arado, mira hacia atrás, es apto para el Reino de Elohim”.6) Humildad – Mt.18:3,4“Y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos”.7) Volviéndole la espalda a lo malo – 1 Cor. 6:9,10“¿No sabéis que los injustos no heredarán el Reino de Elohim? No os engañéis: Ni los fornicadores, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los abusadores de ellos mismos con el género humano, ni los ladrones, ni los codicioso, ni los bebedores, ni los injuriadores, ni los extorsionistas, heredarán el Reino de Elohim “.8) Una resurrección de entre los muertos a través del Mesías Yahshúa“Ahora esto digo, hermanos, que la carne y la sangre no puede heredar el Reino de Elohim; ni la corrupción hereda  la incorrupción “.9) No haciendo las obras de la carne – Gal.5:19-21“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: Adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, asesinatos, borracheras, orgías, y cosas semejantes a éstas: Acerca de las cuales os amonesto, como ya lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el Reino de Elohim “.10) Un corazón que no confía en las riquezas – Mat.19:23,24“Entonces dijo Yahshúa a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el Reino de los Cielos. Otra vez os digo, es más fácil pasar un camello pasar por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el Reino de Elohim”.11) Obediencia al Padre – Mat. 7:21“No todo el que me dice, Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos; sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”.12) Obediencia al Hijo – Heb. 5:9“Y siendo perfeccionado, se convirtió en el autor de eterna salvación para todos los que le obedecen”.

Conclusión   

En Mat. 6:10, Yahshúa les enseñó a sus discípulos a orar, “Venga tu Reino. . .” Cuando éste venga, destruirá a todos los demás gobiernos /reinos en la tierra como fue profetizado por Daniel. 

“Y en los días de estos reyes el Elohim de cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; Desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero el permanecerá para siempre”(Daniel 2:44). 

El Hebreo para “desmenuzar” significa “aplastar”. Éste no será un aplastamiento físico como un ejército terrenal pudiera aplastar al enemigo con tanques y ataques aéreos. Rev.19:14,15, 19-21 nos dice que los enemigos de Yahshúa serán matados por la “espada” de sus palabras. 

“Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos.  De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Elohim Todopoderoso. y grandes. Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército. Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre. Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos”(Revelación 19:14, 15, 19-21).

Rev.11:15 dice que los reinos o gobiernos de este planeta se convertirán en los reinos de Yahweh y Yahshúa. Los líderes serán derribados y el gobierno del Reino de Yahshúa comenzará a regir el mundo desde Jerusalén. En aquel entonces, la ley de Yahweh saldrá de Sion (Jerusalén) a todas las naciones.

“Lo que vio Isaías hijo de Amoz acerca de Judá y de Jerusalén.  Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Yahweh como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Yahweh, a la casa del Elohim de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Yahweh. Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra. Venid, oh casa de Jacob, y caminaremos a la luz de Jehová”(Isa. 2:1-5). 

Un tiempo de paz sin precedentes cubrirá como un manto sobre la tierra, un gobierno en justicia de Yahshúa y de sus santos resucitados. Aquellos creyentes que viven de acuerdo por fe y la fe en la Torá de Yahweh (la ley) están hoy en entrenamiento para empezar su gobierno. La gente que se rehúse obedecer los mandamientos de Yahweh, incluyendo Sus Sábados, sus Días Festivos, sus leyes de pureza y santidad, etc., se encontrarán, en el mejor de los casos, que serán los más pequeños en el Reino como nuestro Salvador Yahshúa lo enseñó en Mt.5:17-19;

“No penséis que he venido para abrogar la ley y los profetas: No he venido a abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra ni una jota ni una tilde de la ley pasará hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el Reino de los cielos:Mas cualquiera que los haga y los enseñe, será llamado grande en el Reino de los Cielos”(Mat. 5:17-19).

Amigo, yo espero que usted tenga oídos para oír lo que son las verdaderas buenas noticias (el evangelio) del Reino de los Cielos y un corazón de amor para su Creador, Yahweh, para que usted puede creer y obedecer.

“Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan tiempos de refrigerio, y él al Mesías Yahshúa, que os fue antes anunciado; y a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Elohim por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo” (Hechos 3:19-21).“Desde entonces comenzó Yahshúa a predicar, y decir, Arrepentíos:Porque el Reino de los Cielos se ha acercado” (Mat. 4:17, VRV).

ONU ADVIERTE SOBRE NUEVAS CRISIS ALIMENTARIAS

Hambruna en Guatemala

Guerras, revueltas, crisis financiera y fenómenos climáticos agravan el problema.

PARIS – El mundo podría experimentar una nueva crisis de precios como la del 2008 que provocó motines mortíferos en tres continentes, advirtió el jueves el representante de la ONU sobre seguridad alimentaria y nutrición, David Nabarro.

El funcionario dijo a The Associated Press que la escasez de alimentos, agua y energía podrían crear ansiedad social e inestabilidad política en el futuro.

“Quienes piensen que el 2008 representó algún tipo de culminación están soñando”, comentó Nabarro en una aparte de una conferencia internacional sobre seguridad alimentaria.

En la reunión, el presidente francés Nicolas Sarkozy instó a las 20 naciones industriales más ricas del mundo y a los principales mercados emergentes a contener la volatilidad de los precios de los productos agrícolas provocados por los especuladores en materias primas.

Precios inestables

Sarkozy dijo que el control de las especulaciones excesivas mediante una regulación más firme, supervisión y transparencia ayudaría a evitar la inestabilidad en los precios experimentada en los últimos años.

Nabarro afirmó que las especulaciones financieras agravaron los problemas para los agricultores en todo el mundo.

“Los especuladores y las personas que asumen posiciones sobre los precios de los alimentos a futuro para conseguir algún tipo de ganancia financiera ciertamente que amplifican las tendencias de los precios”, afirmó. “Esa amplificación puede ser muy extrema y perjudicial”.

Sequías e incendios

Agregó que los aumentos de precios del año actual se debían principalmente a sequías e incendios y han afectado las ventas de trigo desde China a Ucrania y el maíz en Estados Unidos.

“Se suman varios factores que pueden provocar ansiedad en los mercados mundiales, particularmente entre los comerciantes, que a su vez pueden provocar aumentos sencillamente porque la gente se ubica en los niveles a los que pueden llegar los precios en el futuro”, observó Nabarro.

Sarkozy afirmó que las dificultades van mucho más allá de los caprichos de la naturaleza. Dijo que los especialistas en los mercados financieros _en vez de las casas de comercio agrícola_ han copado el mercado y reclamó un cambio.

“Tomen como ejemplo el mercado de Chicago”, dijo Sarkozy. Afirmó que el 85% de los contratos futuros de materias primas están en manos de especuladores financieros “sin ningún vínculo con la materia prima en sí”.

Fantasma de la hambruna

La ONU estima que 1,200 millones de personas tienen hambre en el mundo y la mayoría depende de la ayuda humanitaria para subsistir. Y agrega que si no se atajan las causas que generan la escasez de alimentos, en 2030 la cifra crecerá a niveles de tales que, el mundo afrontará una de sus peores crisis en toda la historia.

En septiembre de 2009 la ONU ya había señalado que el fantasma del hambre merodeaba por todo el planeta y que el número de personas que pasan hambre había superado todas las previsiones, de acuerdo a un reporte emitido por el Programa Mundial de Alimentos (PMA). El número de afectados era entonces de 1,020 millones.

Josette Sheeran, directora del PMA, alertó en esa oportunidad que la corriente de ayuda humanitaria se encontraba en un “un mínimo histórico” y que ese año habría más personas con hambre que nunca. Agregó que “muchas personas se despiertan (en el mundo) y no cuentan ni con una taza de comida”.

Sheeran añadió que la situación es una “receta para el desastre” y que al mismo tiempo resulta “crítica para la paz, seguridad y estabilidad en muchos lugares del orbe”, e hizo un llamado urgente al Grupo de los Ocho (integrado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia) y el Grupo de los 20 (creado en 1999 e integrado por los ocho países más industrializados y las 11 economías emergentes), para que enfrenten el problema y den soluciones a corto plazo.

La directora del PMA también denunció “un grave déficit presupuestario”, y dijo que para 2009 la agencia de la ONU sólo había recibido $2,600 millones (1,779 millones de euros) de un total de $6,700 millones (4.585 millones de euros) necesarios para dar de comer a 108 millones de personas en 74 países.

De menos a menos

El 8 de abril de 2008, un año antes de las advertencias de Sheeran, la ONU advirtió que el aumento de precio de los alimentos causaría inestabilidad política y social en todo el mundo. Precisó además que ya se habían reportado motines provocados por la falta de alimentos en todo el planeta y algo todavía peor: que había más de 1,000 millones de personas con hambre.

Agregó que el cambio climático, los desastres naturales, guerras, la crisis financiera y sequías son las principales causas de la escasez.

“Y de los precios más altos”, dijo el organismo internacional en varias ocasiones.

Por qué el hambre

Las causas de la hambruna, en septiembre de 2009, eran mismas que en 2008, en 2005 y ahora, en 2010: cambio climático, sequías, guerras, crisis… Un ejemplo, en Eritrea no llueve desde hace varios años y pocos hicieron caso a las advertencias de los expertos. Y el Pakistán llovió tanto durante dos semanas en dos semanas de agosto, que 30 millones de personas lo perdieron todo, incluyendo todas las cosechas.

La huella del maremoto del 26 de diciembre de 2004 es otra causa de la hambruna. El fenómeno no sólo provocó un tsunami que mató a más de 230 mil personas en 11 países, sino que el mar inundó enormes cultivos de arroz y las cosechas de ese año, y de los dos o tres años siguientes (2005, 2007 y 2007), se perdieron.

Los afectados fueron millones en Indonesia, Sri Lanka, Maldivas, India y Tailandia, y quienes dependen de ellos.

La mayoría de las víctimas del maremoto se dedicaba a la agricultura, la pesca o empresas relacionadas con estas actividades. A ello se sumó la guerra en Irak, sequía en Centroamérica y la baja en la producción de cereales en Europa.

“La tormenta perfecta”, dijo la ONU. La hambruna estaba en puertas.

Menos producción

Luego del maremoto de Asia aparecieron otros pésimos augurios. A fines de 2007 se advirtió que para 2008 la desaceleración en la producción de cereales en países pobres y con déficit de alimentos, sumado a la subida de precios de exportación por el aumento de los combustibles, hará que 28 países enfrenten una crisis alimentaria.

Ya en ese año -2007- la producción de alimentos se hallaba por debajo del crecimiento demográfico.

A esto, se sumó la acumulación de una devastadora sequía en varios países densamente poblados -ellas Eritrea- que reportaron grandes daños a la producción agropecuaria.

El clima juega un papel clave en la producción de alimentos. Sin lluvias en los meses de siembra frena las cosechas, y sin cosechas los platos permanecen vacíos.

Guerras y revueltas

La guerra no ayuda a combatir el hambre, la prolonga y acreciente. Los conflictos bélicos también impactan en la producción de alimentos. En Sudán y Darfur, por ejemplo, bajó la producción de maíz.

Las guerras en Irak y Afganistán han contribuido con el encarecimiento de los precios de los alimentos y generaron refugiados. Lo mismo las revueltas en Medio Oriente, entre ellas Túnez, Egipto, Libia (que se convirtió en guerra civil), Yemen y Siria.

A su vez, en la última década aumentó el tamaño de los grupos vulnerables de la población. Y China aumentó el consumo de alimentos.

Las necesidades de 2005 se incrementaron notablemente en 2009 y 2010 con varios componentes esperados: hay más gente con hambre, menos producción y alimentos más caros.

Sequías e inundaciones

Los fenómenos de El Niño y La Niña también han contribuido al problema. En 2010 se registraron inundaciones históricas en varias partes del mundo con un saldo que superó los 30 millones de afectados. En Centroamérica, en cambio, disminuyeron las cosechas de maíz y fríjol por falta de lluvias, y Estados Unidos redujo un 4% la superficie de cultivo.

Todo esto creó una fórmula de muerte: El elevado precio del petróleo, más la creciente demanda de alimentos, más la fabricación de combustibles a base de alimentos, más los estragos causados por el clima y más la especulación en el mercado, están generando no sólo que la epidemia del hambre se acreciente a pasos agigantados, sino que el mundo se expone a una explosión de violencia, principalmente en los países pobres.

La ONU subraya que el problema “es muy serio” en todo el mundo, y citó a Haití y Centroamérica como naciones de alto riesgo, y donde merodea el fantasma de la hambruna. Guatemala es el ejemplo más reciente que estremeció hasta el último rincón del mundo.

Sembrar para comer

La ONU indica que se pueden mejorar los programas y prevenir las consecuencias del cambio climático, pero advierte que la mayor solución está en aumentar la producción agrícola.

El organismo internacional estima que una tercera parte de las carestías de alimentos pueden mitigarse mejorando las redes locales de distribución agrícola y facilitando el acceso de los pequeños agricultores a los mercados.

Pero hay que tener en cuenta que, antes, el número de quienes padecían hambre crecía a razón de 4 millones/año. Ahora, con la inflación, creció mucho más y se están buscando respuestas inmediatas para evitar que la humanidad colapse.

Algunos recomiendan usar sólo lo necesario y presionar para que el tema de la hambruna se eleve a los más altos niveles de la política, porque si no lo hacen, millones de personas -sobre todo niños y ancianos- morirán de hambre.

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MIS SITIOS EXCLUSIVOS QUE TRATAN SOBRE EL REINO DE DIOS

Estimados hermanos y amigos que visitan este blog regularmente:

Les recuerdo que dispongo de dos blogs, y un sitio web pagado, en donde expongo todo lo relacionado con el Reino venidero de Cristo, el cual traerá la paz y la justicia verdaderas a nuestro mundo.

En ellos expongo básicamente lo que Jesús enseñó sobre su gobierno mundial futuro y de cómo participar de él.

Este mensaje del reino es conocido en las Escrituras como las buenas noticias o evangelio del reino de Dios, un anuncio que desafortunadamente aún muchos ignoran, o que todavía se resisten a creerlo, a causa de la traidición católico Romana.

Estoy convencido de que este tema del reino es uno que CASI no provoca acaloradas discrepancias u objecciones, como sí viene ocurriendo con otras enseñanzas, como la Trinidad, el rapto secreto de la iglesia, la inmortalidad del alma humana, la guarda del sábado, y el origen del anticristo, por citar sólo algunas doctrinas fundamentales del cristianismo. Por tanto, estoy convencido de que la lectura de estos estudios abrirán mucho vuestro entendimiento sobre lo que Jesús vino a predicar como el mensaje central de Dios Padre para el mundo entero.

Estos son los enlaces:

www.elevangeliodelreino.com

www.eladaliddelaverdad.over-blog.es

www.elreinadodecristo.wordpress.com

Su sevidor,

Apologista

LAS BUENAS NUEVAS DEL REINO DE LOS CIELOS

Por John Cordaro

Traducido Por Mario A Olcese

Yahshua (“Jesus”) empezó su ministerio terrenal predicando estas palabras a la gente de Galilea;

“El tiempo se ha cumplido, y el reino de Elohim (“Dios”) está a la mano:Arrepentíos, y creed en las buenas noticias (“el evangelio”)”. Marcos 1:15, KJV

Con esas palabras, Yahshúa le enseñó a la gente sobre la cercanía del Reino venidero de Elohim y que éste requiere el arrepentimiento. El arrepentimiento significa volverle la espalda a nuestros pecados (las transgresiones de las leyes de Yahweh – 1 Juan 3:4) y empezar a obedecer las mismas leyes que estaban siendo transgredidas. Requiere un cambio de mente concerniente a la relación de uno con el Creador, Yahweh. Este cambio de mente es de la desobediencia a la obediencia fuera del pesar por los pecados pasados y de las conductas que eran contrarias a la voluntad del Todopoderoso. También alcanza su plenitud de un amor sincero por Yahweh y un deseo de vivir según Su voluntad revelada. Esa voluntad se revela en la Torá (las leyes y las enseñanzas de Yahweh).

El Apóstol Pablo entendió la importancia del arrepentimiento así como éste igualmente se relaciona con el Reino. Respondiendo a los Ancianos de la asamblea en Éfeso, Pablo dijo;

“y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas,  testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Elohim, y de la fe en nuestro Señor Yahshúa. Ahora, he aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me ha de acontecer; salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones.  Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Yahshúa, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Elohim. Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino de Elohim, verá más mi rostro” (Hechos 20:20-25, VRV).

¿Por qué harían Yahshúa y Pablo del arrepentimiento un prerrequisito para el Reino? Cada reino, ya sea terrenal o divino, es gobernado por leyes. Sin ley el caos reinaría. Cada hombre haría como a él le agradase, resultando en el pronto colapso de tal reino. Un destino similar golpeó a Israel. En ese caso, el Reino de Yahweh no colapsó, pero le fue quitado a Israel por sus pecados.

¿”Qué”? Dirán algunos. “¿No dijo Yahshúa que el Reino de Elohim estaba a la mano? ¿Cómo puede decir usted que el Reino de Yahweh le fue quitado a Israel si éste incluso no había venido aún?”

Las Escrituras no nos dejan ignorantes acerca de esta materia.

El Reino Perdido

Comencemos con 1 Cró. 28:1-5:

“Reunió David en Jerusalén a todos los principales de Israel, los jefes de las tribus, los jefes de las divisiones que servían al rey, los jefes de millares y de centenas, los administradores de toda la hacienda y posesión del rey y de sus hijos, y los oficiales y los más poderosos y valientes de sus hombres. Y levantándose el rey David, puesto en pie dijo: Oídme, hermanos míos, y pueblo mío. Yo tenía el propósito de edificar una casa en la cual reposara el arca del pacto de Yahweh, y para el estrado de los pies de nuestro Elohim; y había ya preparado todo para edificar. Mas Elohim me dijo: Tú no edificarás casa a mi nombre, porque eres hombre de guerra, y has derramado mucha sangre. Pero Yahweh el Elohim de Israel me eligió de toda la casa de mi padre, para que perpetuamente fuese rey sobre Israel; porque a Judá escogió por caudillo, y de la casa de Judá a la familia de mi padre; y de entre los hijos de mi padre se agradó de mí para ponerme por rey sobre todo Israel. Y de entre todos mis hijos (porque Yahweh me ha dado muchos hijos), eligió a mi hijo Salomón para que se siente en el trono del reino de Yahweh sobre Israel”(1 Crónicas 28:1-5, VRV).

Yahweh Mismo escogió a Salomón para que se siente sobre “el trono del Reino de Yahweh sobre Israel”. El Reino estuvo en esta tierra miles de años atrás y Salomón lo rigió.

Note, también, que Yahweh escogió a David para ser rey sobre Israel para siempre o perpetuamente (v.4). Para siempre no acabó a la muerte de David, pues nunca tendrá fin. Mientras que Israel exista, David será su rey. Esto requerirá la resurrección de David en el futuro y la continuación de Israel para siempre.

1 Cró. 29:10,11, 22, 23, nos enseñan que el Reino de Israel es el Reino de Yahweh y ese David gobernó ese mismo Reino antes de que Salomón le sucediera a él.

“Asimismo se alegró mucho el rey David, y bendijo a Yahweh delante de toda la congregación; y dijo David: Bendito seas tú, oh Yahweh, Elohim de Israel nuestro padre, desde el siglo y hasta el siglo. Tuya es, oh Yahweh, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Yahweh, es el reino, y tú eres excelso sobre todos. Y comieron y bebieron delante de Yahweh aquel día con gran gozo; y dieron por segunda vez la investidura del reino a Salomón hijo de David, y ante Yahweh le ungieron por príncipe, y a Sadoc por sacerdote. Y se sentó Salomón por rey en el trono de Yahweh en lugar de David su padre, y fue prosperado; y le obedeció todo Israel” (1 Crónicas 29:10,11,22, 23).

Yahweh le había jurado a David que sus descendientes se sentarían siempre en el trono de Su Reino. Sin embargo, esa promesa fue condicionada a la obediencia de los hijos de David a las leyes del pacto que gobernaron el Reino (Sal. 132:11,12; 1 Rey. 2:1-4).

Salmos 132:11,12 dice:

“En verdad juró Yahweh a David,Y no se retractará de ello: De tu descendencia pondré sobre tu trono. Si tus hijos guardaren mi pacto, Y mi testimonio que yo les enseñaré” (Salmos 132:11,12).

Vemos, en 1 Reyes 11:9-11, que el hijo de David, Salomón, dejaría de cumplir esas leyes del pacto.

“Y se enojó Yahweh contra Salomón, por cuanto su corazón se había apartado de Yahweh Elohim de Israel, que se le había aparecido dos veces, y le había mandado acerca de esto, que no siguiese a dioses ajenos; mas él no guardó lo que le mandó Yahweh.  Y dijo Yahweh a Salomón: Por cuanto ha habido esto en ti, y no has guardado mi pacto y mis estatutos que yo te mandé, romperé de ti el reino, y lo entregaré a tu siervo” (1 Reyes 11:9-11).

La idolatría de Salomón le costó el Reino. Yahweh lo rasgó de él y le dio diez tribus al hijo del siervo de Salomón, Jeroboam (vs.31). Por causa de David y de Jerusalén, Yahweh no le quitó todo su Reino, sino que le dio una tribu al hijo de Salomón, Roboam (vs.32, 36).

El reino de Roboam fue llamado, “el Reino de Yahweh en manos del hijo de David” en 2 Cró .13:8.

Israel continuó rechazando las leyes del Reino hasta que Yahweh trajo a los asirios sobre ellos para sacarlos de Su vista.

“Yahweh amonestó entonces a Israel y a Judá por medio de todos los profetas y de todos los videntes, diciendo: Volveos de vuestros malos caminos, y guardad mis mandamientos y mis ordenanzas, conforme a todas las leyes que yo prescribí a vuestros padres, y que os he enviado por medio de mis siervos los profetas. Mas ellos no obedecieron, antes endurecieron su cerviz, como la cerviz de sus padres, los cuales no creyeron en Yahweh su Elohim. Y desecharon sus estatutos, y el pacto que él había hecho con sus padres, y los testimonios que él había prescrito a ellos; y siguieron la vanidad, y se hicieron vanos, y fueron en pos de las naciones que estaban alrededor de ellos, de las cuales Yahweh les había mandado que no hiciesen a la manera de ellas. Dejaron todos los mandamientos de Yahweh su Elohim, y se hicieron imágenes fundidas de dos becerros, y también imágenes de Asera, y adoraron a todo el ejército de los cielos, y sirvieron a Baal; e hicieron pasar a sus hijos y a sus hijas por fuego; y se dieron a adivinaciones y agüeros, y se entregaron a hacer lo malo ante los ojos de Yahweh, provocándole a ira. Yahweh, por tanto, se airó en gran manera contra Israel, y los quitó de delante de su rostro; y no quedó sino sólo la tribu de Judá. Mas ni aun Judá guardó los mandamientos de Jehová su Elohim, sino que anduvieron en los estatutos de Israel, los cuales habían ellos hecho. Y desechó Yahweh a toda la descendencia de Israel, y los afligió, y los entregó en manos de saqueadores, hasta echarlos de su presencia. Porque separó a Israel de la casa de David, y ellos hicieron rey a Jeroboam hijo de Nabat; y Jeroboam apartó a Israel de en pos de Yahweh, y les hizo cometer gran pecado. Y los hijos de Israel anduvieron en todos los pecados de Jeroboam que él hizo, sin apartarse de ellos, hasta que Yahweh quitó a Israel de delante de su rostro, como él lo había dicho por medio de todos los profetas sus siervos; e Israel fue llevado cautivo de su tierra a Asiria, hasta hoy” (2 Reyes 17:13-23).

La desobediencia del rey Saúl le costó el Reino igualmente. El fracaso para obedecerle condujo a Samuel para decirle a Saúl;

“Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Yahweh tu Elohim que él te había ordenado; pues ahora Yahweh hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. Mas ahora tu reino no será duradero. Yahweh se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Yahweh ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Yahweh te mandó”(1 Samuel 13:13,14).

Judá pronto seguiría los pasos de las diez tribus al ser llevado a la cautividad por el rey de Babilonia debido a sus pecados.

“Pero Yahweh envió contra Joacim tropas de caldeos, tropas de sirios, tropas de moabitas y tropas de amonitas, los cuales envió contra Judá para que la destruyesen, conforme a la palabra de Jehová que había hablado por sus siervos los profetas. En aquel tiempo subieron contra Jerusalén los siervos de Nabucodonosor rey de Babilonia, y la ciudad fue sitiada. Y llevó en cautiverio a toda Jerusalén, a todos los príncipes, y a todos los hombres valientes, hasta diez mil cautivos, y a todos los artesanos y herreros; no quedó nadie, excepto los pobres del pueblo de la tierra”(2 Reyes 24:2, 10, 14).

A través del destino de Israel y Judá, nos enteramos de que el arrepentimiento y la obediencia son cruciales para una bendita vida tranquila en el Reino. Este es el motivo porqué Yahshúa predicó el arrepentimiento para Israel antes de la venida el Reino nuevamente. Sin un cambio de corazón concerniente a la obediencia a las leyes del Reino, será rechazada la entrada.

La llamada de Yahshúa para el arrepentimiento levanta otra pregunta. ¿Por qué llamaría él a Israel a arrepentirse de sus transgresiones en contra de las antiguas leyes del pacto si esas leyes ya no serían obligatorias bajo el nuevo pacto? La respuesta es, él no lo haría. Él los llamó a arrepentirse de sus transgresiones en contra de las antiguas leyes del pacto porque esas mismas leyes gobernarían el Reino venidero.

Cuando Yahweh le dio a Jeremías su profecía del nuevo pacto en Jer. 31:31-33, Él dijo que escribiría Sus leyes en los corazones de los Israelitas del nuevo pacto. ¿Qué leyes? Las únicas leyes que existieron en aquel entonces, las antiguas leyes del pacto. Serían conducidos al nuevo pacto, con excepción de aquellas que fueron cumplidos por el Mesías como los sacrificios animales o aquellas relacionadas con el Templo, pero su administración sería diferente. Allí ya no habría una función condenatoria de la ley para aquellos que caminan en el Espíritu del nuevo pacto. Por favor lea,”la Ley y el Creyente del Nuevo Pacto” (solo en Ingles) para una explicación más detallada de esto.

La Esperanzadel Reino Restaurada

¿Fue el mensaje de un Reino venidero de Yahshúa algo nuevo para Israel? De ningún modo. Mar.15:43 nos dice que José de Arimatea “esperó el Reino de Elohim”. Ésta fue una esperanza común entre los Judíos. Supieron que el Reino fue tomado de ellos y esperaron su regreso para ellos. Fue esa esperanza que apremió a los discípulos para hacerle a Yahshúa la siguiente pregunta;

“Señor, ¿restaurarás en el Reino a Israel en este tiempo”? Hechos 1:6.

Yahshúa, sabiendo perfectamente bien que los discípulos se estaban refiriendo al mismo reino que él predicó, no corrigió ningún pensamiento erróneo de su parte, sino simplemente dijo que no era para ellos saber cuándo sería ese tiempo.

Israel fue una nación que no sólo les anticipó la restauración del Reino para ellos, sino que lo anhelaron. Esto fue especialmente cierto en un tiempo en su historia cuando estuvieron sujetos al gobierno romano. ¡Por esto es que la predicación del Reino venidero fue ciertamente buenas noticias!

Yahshúa fue llamado y enviado a predicar esas buenas noticias a la gente de Capernaum de Galilea. Cuando el pueblo le imploró para que no se vaya de entre ellos, él dijo;

“Debo predicar el Reino de Elohim a otras ciudades también:Porque para esto he sido enviado” (Lucas 4:43).

Yahweh no envió a Yahshúa a predicar las buenas noticias para todo el mundo, sino sólo a las ovejas perdidas de la casa de Israel (Mt.15:24). Yahshúa comisionó a sus doce discípulos a una misión similar. Mat.10:5-7 lee:

“A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 10:5-7).

David profetizó que los santos de Yahweh predicarían este mensaje del Reino cuando él escribió;

“Te alaben, oh Yahweh, todas tus obras,Y tus santos te bendigan. La gloria de tu reino digan, Y hablen de tu poder, Para hacer saber a los hijos de los hombres sus poderosos hechos, Y la gloria de la magnificencia de su reino. Tu reino es reino de todos los siglos, Y tu señorío en todas las generaciones”.(Salmos 145:10-13).

Las Buenas Noticias  se Esparcen

Eventualmente, la comisión se extendió más allá de los doce discípulos y más allá de los bordes de Israel. Poco antes de su ascensión, nuestro Salvador comisionó a los doce a:

“Id a todo el mundo, y predicad las buenas noticias a toda criatura” (Marcos 16:15).

En Hechos 8:1-4, aprendemos que después de la lapidación de Esteban, Saulo comenzó a hacer estragos en los creyentes en Jerusalén. Esto dio como resultado un desparramamiento de los creyentes a todo lo largo de las regiones de Judea y Samaria.

En Hechos 8:12, vemos a Felipe exitosamente predicando el Reino y predicando al Mesías entre los samaritanos. Al poco tiempo, Saulo fue convertido a la fe. Desde aquel momento no hubo detención del esparcimiento de las buenas noticias del Reino venidero de Elohim. Pablo, escribiendo a los Colosenses, dijo que las buenas noticias fueron “predicadas a toda criatura bajo el cielo”.

Pablo continuó predicando este mensaje del Reino a lo largo de su vida. El último registro que tenemos del ministerio de Pablo declara:

“Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el reino de Elohim desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Yahshúa, tanto por la ley de Moisés como por los profetas. Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían,  predicando el reino de Elohim y enseñando acerca del Mesías Yahshúa, abiertamente y sin impedimento”.(Hechos 28:23, 30,31).

El Gobierno del Reino

Cada reino tiene a un rey. El reino de Yahweh no es diferente. El Juan 1:49 dice;

“Nathanael respondió y le dijo, Rabí, tú eres el Hijo de Elohim;tú eres el Rey de Israel”  (Juan 1:49).

¡Si sólo el resto de mundo hubiese creído tan fácilmente como Nathanael lo hizo!

Juan también registra lo siguiente acerca de la misión de Yahshúa;

“Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Yahshuá: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.” (Juan 18:37).

El ángel Gabriel profetizó a Miriam del honor y la posición de Yahshúa como el Rey sobre el Reino venidero de Yahweh.

“Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Yahshúa. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Elohim le dará el trono de David su padre;  y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin” (Lucas 1:31-33).

Centenares de años antes de que Yahshúa hubiese incluso nacido, los profetas declararon su reinado como Rey sobre Israel.

“Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre” (Isaías 9:7).

“He aquí que vienen días, dice Yahweh, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra”(Jeremías 23:5).

Hebreos 1:8 dice del Hijo de Yahweh;

“Tu trono, Oh elohim, por el siglo del siglo; cetro de equidad es el cetro de tu Reino” (Hebreos 1:8).

En Rev.19:16, vemos al Hijo Yahshúa saliendo del cielo de Yahweh para hacer la guerra en contra de los impíos. El nombre escrito en su vestidura reza, “rey de reyes”. Él no será el único rey para regir en el Reino de Yahweh. Los santos que venzan regirán las naciones igualmente.

“Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones,  y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre” (Revelación 2:26,27).

El gobierno de rey David sobre Israel fue un tipo del gobierno del Rey Yahshúa sobre el mundo. El rey David se sentó sobre el trono de Yahweh sobre Israel y el Rey Yahshúa estará sentado sobre el trono de Yahweh sobre el mundo. El rey David tuvo a 288,000 hombres que le sirvieron y le ayudaron a regir a Israel (1 Cró .27:1-15). El rey Yahshúa tendrá a 288,000 santos para ayudarle a regir el mundo en justicia (Rev.7:4; 14:1). Para un estudio más profundo en esto,haga clic aquí (solo en Ingles).

Como mencioné más temprano, cada reino tiene leyes para gobernar el comportamiento de sus ciudadanos. El Reino de Yahweh no es diferente. La ley del nuevo pacto, escrita en los corazones del arrepentido, será la regla de la vida en el Reino. Aquellos que desean vivir en el Reino de Yahweh estrecharán esas leyes y las obedecerán aun ahora antes de que el Reino venga, no como una manera para entrar en el Reino (la salvación por obras), sino como un fruto de su salvación y amor por Yahweh.

“Pues éste es el amor de Yahweh, que guardemos Sus mandamientos:Y Sus mandamientos no son gravosos ” (1 Juan 5:3).

Yahweh tuvo esto que decir acerca del rey que se sienta sobre el trono del Reino sobre Israel;

“Cuando hayas entrado en la tierra que Yahweh tu Elohim te da, y tomes posesión de ella y la habites, y digas: Pondré un rey sobre mí, como todas las naciones que están en mis alrededores; ciertamente pondrás por rey sobre ti al que Yahweh tu elohim escogiere; de entre tus hermanos pondrás rey sobre ti; no podrás poner sobre ti a hombre extranjero, que no sea tu hermano. Y cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro una copia de esta ley, del original que está al cuidado de los sacerdotes levitas; y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que aprenda a temer a Yahweh su Elohim, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra;  para que no se eleve su corazón sobre sus hermanos, ni se aparte del mandamiento a diestra ni a siniestra; a fin de que prolongue sus días en su reino, él y sus hijos, en medio de Israel” (Deuteronomio 17:14,15, 18-20).

El rey Yahshúa mostró mucho más respeto y honor a la ley, pues él nos enseñó, en el sermón en el monte, a obedecer el significado más profundo de la ley, no meramente su letra (Mat.5:21, 22, 27, 28).

La Entradaen el Reino es Condicional

Hay sólo una “forma” para entrar en el Reino y esa es a través de la “puerta”, Yahshúa el Mesías.

“Yahshúa le dijo, yo soy el camino, la verdad, y la vida:Nadie viene al Padre,sino por mí” (Juan 14:6).

“De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejasÉ Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.”(Juan 10:1, 7, 9).

Sin embargo, hay también ciertas condiciones que deben ser reunidas para ganar la entrada en el Reino.

1) Un nuevo nacimiento – Juan 3:3-5

“Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Elohim.  Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Elohim”.

2) Fe y amor para Yahweh – Santiago 2:5

“Hermanos míos amados, ¿no ha elegido Elohim a los pobres  de este mundo para que sean ricos en fe, y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?”

3) Aguante – Hechos 14:22

“Confirmando los ánimos de los discípulos, y exhortándolos a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Elohim”.

4) Compasión – Mat. 25:34,35

“Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. 

Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis”.

5) No volviendo la mirada atrás – Lucas 9:62

“Y Yahshúa le dijo: Nadie, que habiendo puesto su mano en el arado, mira hacia atrás, es apto para el Reino de Elohim”.

6) Humildad – Mt.18:3,4

“Y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos”.

7) Volviéndole la espalda a lo malo – 1 Cor. 6:9,10

“¿No sabéis que los injustos no heredarán el Reino de Elohim? No os engañéis: Ni los fornicadores, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los abusadores de ellos mismos con el género humano, ni los ladrones, ni los codicioso, ni los bebedores, ni los injuriadores, ni los extorsionistas, heredarán el Reino de Elohim “.

8) Una resurrección de entre los muertos a través del Mesías Yahshúa

“Ahora esto digo, hermanos, que la carne y la sangre no puede heredar el Reino de Elohim; ni la corrupción hereda  la incorrupción “.

9) No haciendo las obras de la carne – Gal.5:19-21

“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: Adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, asesinatos, borracheras, orgías, y cosas semejantes a éstas: Acerca de las cuales os amonesto, como ya lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el Reino de Elohim “.

10) Un corazón que no confía en las riquezas – Mat.19:23,24

“Entonces dijo Yahshúa a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el Reino de los Cielos. Otra vez os digo, es más fácil pasar un camello pasar por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el Reino de Elohim”.

11) Obediencia al Padre – Mat. 7:21

“No todo el que me dice, Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos; sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”.

12) Obediencia al Hijo – Heb. 5:9

“Y siendo perfeccionado, se convirtió en el autor de eterna salvación para todos los que le obedecen”.

Conclusión

En Mat. 6:10, Yahshúa les enseñó a sus discípulos a orar, “Venga tu Reino. . .” Cuando éste venga, destruirá a todos los demás gobiernos /reinos en la tierra como fue profetizado por Daniel.

“Y en los días de estos reyes el Elohim de cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; Desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero el permanecerá para siempre” (Daniel 2:44).

El Hebreo para “desmenuzar” significa “aplastar”. Éste no será un aplastamiento físico como un ejército terrenal pudiera aplastar al enemigo con tanques y ataques aéreos. Rev.19:14,15, 19-21 nos dice que los enemigos de Yahshúa serán matados por la “espada” de sus palabras.

“Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos.  De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Elohim Todopoderoso. y grandes. Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército. Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre. Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos”(Revelación 19:14, 15, 19-21).

Rev.11:15 dice que los reinos o gobiernos de este planeta se convertirán en los reinos de Yahweh y Yahshúa. Los líderes serán derribados y el gobierno del Reino de Yahshúa comenzará a regir el mundo desde Jerusalén. En aquel entonces, la ley de Yahweh saldrá de Sion (Jerusalén) a todas las naciones.

“Lo que vio Isaías hijo de Amoz acerca de Judá y de Jerusalén.  Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Yahweh como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Yahweh, a la casa del Elohim de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Yahweh. Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra. Venid, oh casa de Jacob, y caminaremos a la luz de Jehová” (Isa. 2:1-5). 

LO SIGUIENTE (SOBRE LA TORÁ) ES OPINIÓN DEL AUTOR, NO DEL TRADUCTOR:

Un tiempo de paz sin precedentes cubrirá como un manto sobre la tierra, un gobierno en justicia de Yahshúa y de sus santos resucitados. Aquellos creyentes que viven de acuerdo por fe y la fe en la Torá de Yahweh (la ley) están hoy en entrenamiento para empezar su gobierno. La gente que se rehúse obedecer los mandamientos de Yahweh, incluyendo Sus Sábados, sus Días Festivos, sus leyes de pureza y santidad, etc., se encontrarán, en el mejor de los casos, que serán los más pequeños en el Reino como nuestro Salvador Yahshúa lo enseñó en Mt.5:17-19;

“No penséis que he venido para abrogar la ley y los profetas: No he venido a abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra ni una jota ni una tilde de la ley pasará hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el Reino de los cielos:Mas cualquiera que los haga y los enseñe, será llamado grande en el Reino de los Cielos” (Mat. 5:17-19).

Amigo, yo espero que usted tenga oídos para oír lo que son las verdaderas buenas noticias (el evangelio) del Reino de los Cielos y un corazón de amor para su Creador, Yahweh, para que usted puede creer y obedecer.

“Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan tiempos de refrigerio, y él al Mesías Yahshúa, que os fue antes anunciado; y a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Elohim por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo” (Hechos 3:19-21).

“Desde entonces comenzó Yahshúa a predicar, y decir, Arrepentíos:Porque el Reino de los Cielos se ha acercado” (Mat. 4:17, VRV).

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¿OTRAS REVELACIONES?

Uno de los argumentos que muchos presentan contra el cristianismo es el hecho de que otras religiones claman tener sus propias revelaciones divinas. Pero eso no es del todo cierto. Aunque existen muchas religiones en el mundo, y muchas de ellas tienen sus propios escritos sagrados, la función de tales libros es muy diferente a la función de la Biblia en el cristianismo.

Algunas religiones, como el budismo y el confucionismo, no creen en la existencia de Dios y, por lo tanto, no claman tener ninguna revelación de origen divino. Y en el caso de las mayorías de las religiones restantes, tampoco afirman tener ninguna escritura divinamente inspirada como la Biblia clama serlo. Las únicas con excepción de la veda hindú, son el judaísmo, el cristianismo, y el islam. Ahora bien, en el caso del judaísmo, éste acepta como inspirado el Antiguo Testamento de la Biblia; en el caso del cristianismo, éste acepta como inspirada la Biblia completa, Antiguo y Nuevo testamentos; y en el caso del islamismo, el Corán no sólo posee una fuerte influencia de la Biblia, sino que también nos dice que la Biblia fue inspirada por Dios, pero que luego fue corrompida por los seguidores de Cristo.

Así que, de un modo u otro, estas tres religiones mayoritarias apuntan hacia la Biblia como la palabra de Dios. En este aspecto, la Biblia no tiene punto de comparación con ningún otro libro de la literatura universal .Por supuesto, el hecho de que un libro afirme ser inspirado por Dios no es una prueba infalible de su origen divino, pero sí sería una prueba contundente en su contra el hecho de que no clame para sí ser un libro inspirado. Lo menos que podemos esperar de un libro divinamente inspirado es que afirme tener a Dios como su autor, y eso es lo que precisamente encontramos en la Biblia en un sinnúmero de textos.

Por otra parte, el caso a favor de la Biblia es más contundente aún, por cuanto sus evidencias internas apoyan abrumadoramente lo que ella dice de sí misma (sus profecías cumplidas, su perfecta coherencia de principio a fin, su exactitud histórica, etc.). Así como Dios  ha dejado huellas dactilares plasmadas en la creación, así también las dejó plasmadas en la Biblia para que sepamos que es en sus páginas, y no en ningún otro lugar, donde Él nos revela Su Persona, sus obras, sus planes y su voluntad. Esa revelación sigue tan  vigente y relevante como el momento en que la Biblia fue escrita.

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¿REALMENTE LA BIBLIA PERMITE LAS NUEVAS NUPCIAS?

matrimoniosA menudo me preguntan si está permitido volver a casarse en la fe cristiana? Hubo un tiempo en que esta cuestión rara vez se preguntaba, porque los de la fe sabían la respuesta, pues la Biblia es tan clara sobre el tema, al igual que la mayoría de las enseñanzas de Jesús. Pero vivimos en una época diferente. Un momento en que muchas iglesias han dejado de predicar la Palabra de Dios y la han reemplazado con lo que la congregación quiere oír, y lo que quiere oír sobre este tema es que el divorcio y segundas nupcias no son un problema y no ofende a nuestro Padre Celestial. Pero este giro no es bíblicamente sostenible. De hecho, es diametralmente opuesto a la verdad espiritual.

La Biblia nos dice que “no se dejen engañar”, y esas palabras nunca fueron tan ciertas como las son hoy. Desafortunadamente la gente está siendo engañada en la creencia de mentiras que les separa de su herencia cristiana de la vida eterna. ¿Significa eso que el matrimonio nos condena al infierno?

El acto de matrimonio en sí no es el problema, es lo que el matrimonio trae consigo que nos destierra de la Ciudad Santa. Es decir, el sexo con nuestra nueva pareja, ya que es calificado como adulterio por Dios, y ningún adúltero heredará Su Reino. La Escritura demuestra el punto fuera de toda duda: “Cualquiera que repudia a su mujer, y se casa con otra, adultera: y todo aquel que se casa con la repudiada, adultera”. (Lucas 16:18) a esto le añadimos “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os engañéis: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, no se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.” (1 Corintios 6:9-10). Por la lectura de estos versos, y de muchos versos sobre el tema, uno no puede llegar a otra conclusión que volver a casarse, mientras que el primer cónyuge aún vive, es un pecado que nos descalifica del reino con nuestro Salvador. Esta no es mi opinión, es la verdad bíblica.

Nadie debe perder su salvación por ser engañado por una mentira. Recordemos  que la vida eterna es un don inmerecido que se logra sólo con el sacrificio de nuestro Salvador en la Cruz. Lea lo que realmente dice la Biblia, y luego elija la vida.

 

EL DAÑO ECOLÓGICO Y LA APARICIÓN DE NUEVAS ENFERMEDADES

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En el mundo que conocemos los adelantos tecnológicos avanzan sin dar tregua, pero también aparecen nuevos virus que afectan nuestra salud, como el de la influenza AH1N1.

La actualmente llamada “gripe A” o “gripe porcina”, según la OMS, es un virus nuevo y altamente contagioso, ya que se trasmite fácilmente de persona a persona.

He escuchado en los últimos días diversas teorías que intentaban explicar dónde y por qué se había originado el mismo, pero sólo una sin demasiada trascendencia lo relacionaba con la destrucción del medio ambiente.

Entonces ¿es posible que el daño ecológico esté relacionado con la primer pandemia del siglo XXI?

La reconocida viróloga Vilma Savy, a quienes sus compañeros llaman la “Doctora Gripe”,  afirma que el comportamiento del ser humano ejerce una gran influencia sobre la aparición de nuevos virus. Es decir, el hombre está continuamente alterando el clima y deforestando el planeta.

Esto inevitablemente ayuda a que nuevos virus surjan de la destrucción y el desequilibrio de los ecosistemas naturales de los animales que poseen en sus células dichos virus.

Personalmente, creo que la naturaleza nos está dando muchas advertencias de que todo lo que le hacemos, aunque a muchos les cause gracia, vuelve.

 Fuente: Clarín

LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ SIGUEN MANIPULANDO A SUS FELIGRESES CON UNA NUEVA FECHA APOCALÍPTICA

A la Sociedad Watchtower Bible & Tract le resulta muy conveniente, económicamente hablando, poner una luz al final del túnel para incentivar a sus miembros a seguir trabajando muy duro en el servicio de casa por casa y así no paren de “colocar” sus publicaciones millonarias al público. En sus prédicas ellos esgrimen como pretexto la inminente ruina de la humanidad y la urgencia de hacerse parte de la “organización” salvadora de Jehová (TJs).

Sin una fecha de un Armagedón catastrófico a la vuelta de la esquina, se reduce el interés y el denuedo de los precursores y publicadores a salir a predicar, y de los potenciales miembros a hacerse miembros de la secta.

El poner fechas, o sugerirlas solapadamente, resulta imperativo para la Watchtower para seguir generando sus millonarios ingresos y seguir vigentes como religión.

 

CONSEJOS PARA COMPARTIR LAS BUENAS NOTICIAS DEL REINO DE DIOS

 

 

Por: David Macías Isaza

 

(Nuestro distinguido colaborador en la causa del reino y del unitarismo genuino)

 

 

Recientemente he estado hablando con conocidos creyentes y no creyentes y me he quedado asombrado con la ignorancia bíblica tan grande que existe actualmente, y es que la mayoría de personas están acostumbradas a escuchar un mensaje que aparenta ser una verdad espiritual, pero al ir a la Biblia, realmente no lo es. Muchos llamados cristianos aceptan honestamente que no saben cómo compartir el evangelio con otras personas, otros no lo aceptan pero permanecen en silencio porque tampoco saben cómo compartir el mensaje de Cristo con los demás; y es que a la verdad, ni siquiera lo conocen. Muchas personas creen haber conocido el evangelio de Cristo, o haber “aceptado al Señor” y “creen” que después de repetir una oración llamada popularmente como “la oración de fe”, ya han sido salvadas del infierno, y creen que si murieran hoy mismo, irían al cielo a cantar en una nube por toda la eternidad en lugar de ir al infierno. Esto es lo que actualmente se enseña desde casi todos los púlpitos (salvo algunas raras excepciones) pero, ¿Es este el mensaje que nos cuenta la escritura? ¿Que dice la Biblia al respecto?

 

En primer lugar la Biblia no enseña en ninguna parte que para ser salvo basta con repetir una “oración de fe”, sino que la salvación es un concepto mucho más amplio y tiene otros requisitos para ser alcanzada. En una ocasión Jesús dice que entrar al reino de Dios es difícil para los que tienen su tesoro en este mundo:

 

En cierta ocasión, un hombre importante entre los judíos le preguntó: Buen Maestro, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna? ¿Por qué me llamas bueno? le preguntó Jesús. Nadie es bueno, sino solamente Dios. Tú ya sabes los mandamientos: No adulteres, no mates, no robes, no levantes falsos testimonios, honra a tu padre y a tu madre. El hombre contestó: Maestro, desde muy joven he guardado esos mandamientos. Siendo así, solo te falta una cosa: Ve, vende todo lo que tienes y reparte el dinero a los pobres. Así tendrás un tesoro en el cielo. Luego vuelve acá y sígueme. Al oír aquella respuesta se fue muy triste, porque tenía muchas riquezas. Jesús, al verlo ir, dijo a los discípulos:

¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios! Más fácil es que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el reino de Dios. Los presentes preguntaron: Entonces, ¿quién podrá salvarse? Les respondió: Dios puede hacer lo que para el hombre es imposible. (Lucas 18:18-27)

 

Si mi amigo, la salvación es un regalo pero tiene requisitos para poderla recibir y conservarla, además la salvación consiste en entrar al reino de Dios, en palabras del mismo Jesucristo:

 

…Con toda certeza te digo que quien no nazca de nuevo no podrá ver el reino de Dios. (Juan 3:3)

 

¿Qué significa nacer de nuevo? miremos más adelante:

 

Te aseguro – contestó Jesús – que no basta con nacer físicamente. Es menester nacer del agua y del Espíritu para entrar en el reino de Dios. Lo que nace del ser humano es vida humana; lo que nace del Espíritu de Dios es vida espiritualmente renovada. (Juan 3:5-6)

 

Jesús está declarando una verdad (además lo aseguró) que es pasada por alto por muchos predicadores de hoy en día. Es necesario nacer del agua, esto significa el bautismo en agua que Juan el bautista estaba enseñando del que Jesús también participó. Y nacer del Espíritu, significa el bautismo del Espíritu de Dios que recibieron los discípulos de Jesús. Este bautismo se recibe como un don de Dios cuando una persona se ha arrepentido de sus pecados y quiere vivir una vida dedicada a Dios. Juan el bautista y Jesús ambos predicaban el arrepentimiento para perdón de los pecados.

 

No te sorprendas porque yo te haya dicho que os es necesario nacer de nuevo. Esto es como el viento, que lo oyes soplar, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va; tampoco sabemos cómo actúa el Espíritu en quienes nacen a la nueva vida que de él procede (Juan 3:7-8)

 

Jesús declara que es necesario nacer de nuevo para poder ver y entrar en el reino de Dios y él mismo Jesús después de haber sido bautizado en el agua y por el Espíritu, fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el maligno, luego de eso regresó a predicar y lo que él decía a la gente era lo siguiente:

 

 ¡Ha llegado la hora! ¡El reino de Dios se ha acercado! ¡Arrepentíos, apartaos del pecado y creed al evangelio! (Marcos 1:15)

 

Esta era la magnitud de la predicación de Jesús, y ésta debe ser la de todo creyente actualmente. Jesús declaraba a la gente que El reino de Dios estaba cerca, para entrar en él es necesario arrepentirse y apartarse del pecado y creer las buenas noticias.

 

¿Qué es el reino de Dios?

 

Es sorprendente la ignorancia que hay al respecto, muchos creyentes responden que el reino de Dios es la iglesia y que ya estamos en el reino de Dios, otros dicen que es cuando Jesús viene a tu corazón y reina en tu corazón. Pero ¿Es esto lo que dice la Biblia? La Biblia declara que el reino de Dios, también llamado reino de los cielos, la era venidera, el siglo que viene, la era mesiánica o el milenio, no es otra cosa más que un gobierno bajo la voluntad perfecta de Dios. Un gobierno en la tierra que obedece a Dios como se le obedece en el cielo. El rey de éste gobierno es un ungido que Dios mismo eligió y aprobó. El rey de este reino es Jesús el Mesías o Cristo. La palabra hebrea Mesías (Mashiaj), es lo mismo que la palabra griega Cristo (Kristos). Esta palabra significa literalmente: ungido. Jesucristo es un hombre ungido, como el mismo lo declara:

 

 

El Espíritu del Señor está sobre mí:  Me ha ungido para llevar a los pobres, las buenas noticias de la salvación; para anunciar libertad a los cautivos; vista a los ciegos y liberación a los oprimidos.   (Lucas 4:18)

 

Jesús declara que el Señor lo ha ungido, para proclamar las noticias de salvación. Primeramente para los pobres y los cautivos, pero también para todo el que tiene hambre y ser de justicia, todo el que sabe que tiene que haber algo más que este mundo malo donde se oprime al pobre y se enriquecen unos pocos que viven a sus anchas; tiene que haber algo más que esta injusticia que ha traído tantos conflictos a la tierra y tanta violencia. Para esto Dios mismo declaró las noticias de salvación desde la época de los profetas, desde la antigüedad, desde hace más de cuatro mil años.

 

¿Cuáles son las buenas noticias de salvación?

 

Las noticias de salvación son el evangelio del reino de Dios. La palabra evangelio viene de la palabra griega evangelion que significa literalmente “buenas noticias”. Estas noticias consisten en que Dios tiene un plan para la humanidad, en este plan no hay guerras, ni hambre, ni sufrimiento sino igualdad, justicia y paz. Este estado paradisíaco que tuvo la tierra en el principio, se hará realidad cuando el rey elegido por Dios comience a gobernar sobre la tierra. Obviamente estamos en un mundo crítico y hay guerras y hambres y pestes por todas partes, lo cual significa que aún el rey esperado no ha comenzado a reinar y el reino de Dios todavía no está en la tierra. Podríamos decir que Dios reina sobre algunos pocos que buscan su voluntad, pero el reino en sí, aún no ha venido. En el tiempo de Jesús muchos judíos creyeron que él era el Mesías esperado. Miremos:

 

Felipe, que era de Betsaida, el mismo pueblo de Pedro y Andrés, vio más tarde a Natanael y le dijo: Hemos encontrado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, y a quien se refirieron los profetas. Es Jesús, el hijo de José, el de Nazaret. (Juan 1:44-45)

 

Moisés había hablado de “el profeta” que vendría y que sería semejante a él. Éstos discípulos creyeron que Jesús era ese profeta, y además que él era de quien habían hablado los otros profetas de Israel. Los profetas hablaron de un rey que gobernaría desde Jerusalén a todas las naciones de la tierra y la tierra sería llena de justicia y de el conocimiento del Dios de Jacob. Miremos lo que dice el profeta Isaías:

 

Pues he aquí, yo creo cielos nuevos y una tierra nueva, y no serán recordadas las cosas primeras ni vendrán a la memoria. Pero gozaos y regocijaos para siempre en lo que yo voy a crear; porque he aquí, voy a crear a Jerusalén para regocijo, y a su pueblo para júbilo. Me regocijaré por Jerusalén y me gozaré por mi pueblono se oirá más en ella voz de lloro ni voz de clamor. No habrá más allí niño que viva pocos días,ni anciano que no complete sus días; porque el joven morirá a los cien años, y el que no alcance los cien años será considerado maldito. Construirán casas y las habitarán, plantarán también viñas y comerán su fruto. No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma; porque como los días de un árbol, así serán los días de mi pueblo,y mis escogidos disfrutarán de la obra de sus manos. No trabajarán en vano,ni darán a luz para desgracia,porque son la simiente de los benditos del SEÑOR, ellos, y sus vástagos con ellos. Y sucederá que antes que ellos clamen, yo responderé; aún estarán hablando, y yo habré oído. El lobo y el cordero pacerán juntos, y el león, como el buey, comerá paja, y para la serpiente el polvo será su alimento. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte–dice el SEÑOR. (Isaías 65: 17-25)

 

Pocas veces se detienen a meditar en esto los “creyentes”. Los profetas hablaron de nuevos cielos y nueva tierra, obviamente Dios no va a destruir esta tierra, sino que la renovará. Isaías habla de Jerusalén como la capital de éste reino de Justicia donde los animales salvajes ni siquiera hacen daño. Para llevar esto a cabo Dios escogió a un rey, un gobernante descendiente de Abraham y del rey David, ya que él le había prometido a David que un descendiente suyo gobernaría en este reino maravilloso. Miremos otra profecía que dijo Dios a través del profeta Isaías:

 

 Y brotará un retoño del tronco de Isaí, y un vástago de sus raíces dará fruto.

 Y reposará sobre Él el Espíritu del SEÑOR, espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor del SEÑOR. Se deleitará en el temor del SEÑOR, y no juzgará por lo que vean sus ojos, ni sentenciará por lo que oigan sus oídos; sino que juzgará al pobre con justicia, y fallará con equidad por los afligidos de la tierra; herirá la tierra con la vara de su boca, y con el soplo de sus labios matará al impío. La justicia será ceñidor de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de su cintura. El lobo morará con el cordero, y el leopardo se echará con el cabrito; el becerro, el leoncillo y el animal doméstico andarán juntos, y un niño los conducirá. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas, y el león, como el buey, comerá paja. El niño de pecho jugará junto a la cueva de la cobra, y el niño destetado extenderá su mano sobre la guarida de la víbora. No dañarán ni destruirán en todo mi santo monte, porque la tierra estará llena del conocimiento del SEÑOR, como las aguas cubren el mar (Isaías 11:1-9).

 

Vuelve el énfasis sobre ese reino de paz donde la creación se sujetará a la justicia y ni siquiera los animales salvajes dañarán a nadie, también nos dice Isaías que él gobernante será un descendiente de Isaí, pues bien, ¿quién es Isaí? Isaí es el padre del famoso rey David. Con esto Dios está confirmando el pacto que hizo con el rey David, de que un descendiente suyo sería el rey del reino de Dios, veamos lo que prometió Dios a David:

 

Ahora pues, así dirás a mi siervo David: “Así dice el SEÑOR de los ejércitos: ‘Yo te tomé del pastizal, de seguir las ovejas, para que fueras príncipe sobre mi pueblo Israel. He estado contigo por dondequiera que has ido y he exterminado a todos tus enemigos de delante de ti, y haré de ti un nombre como el nombre de los grandes que hay en la tierra. Asignaré también un lugar para mi pueblo Israel, y lo plantaré allí para que habite en su propio lugar y no sea removido más; tampoco los malvados los oprimirán más como antes, como desde los días que ordené que hubiera jueces sobre mi pueblo Israel; y someteré a todos tus enemigos. Además te hago saber que el SEÑOR te edificará una casa. Y sucederá que cuando se cumplan tus días para que vayas a estar con tus padres, levantaré a uno de tus descendientes después de ti, que será de tus hijos; y estableceré su reino. El me edificará una casa, y yo estableceré su trono para siempre. Yo seré padre para él y él será hijo para mí; y no quitaré de él mi misericordia, como la quité de aquel que estaba antes de ti. Sino que lo confirmaré en mi casa y en mi reino para siempre, y su trono será establecido para siempre. (1 crónicas 17:7-14)

 

Si mi querido lector, el mismo Dios le prometió que un descendiente de él (David) sería rey para siempre, que sería como un hijo para él; y aunque esta profecía se cumplió en parte en Salomón, aún falta que se cumpla la sentencia de “para siempre”. Por esto los profetas dijeron que un hijo de Isaí brotaría y gobernaría con justicia. Éste descendiente de Isaí es Jesucristo, es por esto que el evangelio según Mateo comienza así:

 

Éstos son los antepasados de Jesucristo, que fue descendiente de David y de Abraham. (Mateo 1:1)

 

Mucha gente no lo sabe y no lo entiende, pero los discípulos de Jesús lo entendían así desde que lo conocieron, por esto es que Natanael le dijo: Entonces exclamó Natanael: ¡Señor, ya veo que tú eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel! (Juan 1:49)

 

Los judíos estaban esperando éste rey y cuando Natanael conoció a Jesús, inmediatamente creyó que él es ése rey esperado. Muchos de los judíos que creyeron en Jesús, es decir, los que creyeron que él es el Mesías esperado, osea el rey que había de venir, creyeron que el reino de Dios se iba a manifestar en su primera venida, pero Jesús les decía que primero Él tenía que sufrir mucho y padecer antes de reinar, tenía que ser desechado por los principales líderes de su generación, para que se cumpliera lo que estaba escrito en la ley y los profetas (tanak y toráh). Miremos este pasaje:

 

En su camino seguían aproximándose a Jerusalén, y para corregir la falsa idea de que el reino de Dios sería instaurado inmediatamente, les refirió esta parábola:

(Lucas 19:11)

 

Si, Jesús les tuvo que corregir ésa falsa idea pues ellos no entendían que el hijo del hombre tenía que morir primero, por eso les contó la parábola de un rey que fue a tierras lejanas a recibir un reino, pero dejó encargados a ciertos trabajadores de sus negocios, cuando volvió, le pagó a cada uno conforme a sus resultados. Esta parábola la refirió Jesús para que ellos entendieran que él tenía primero que morir, resucitar e ir al cielo a recibir ese reino, para luego volver a reinar en la tierra, en Israel desde una Jerusalén renovada. Muchos de los que creían que el reino de Dios sería instaurado inmediatamente dejaron de creer en Jesús cuando murió, incluyendo a sus discípulos que dudaban y estaban atónitos, pues no habían recibido el bautismo del Espíritu de Dios, así que no entendían las palabras de Jesús. Por este motivo es que la gente gritaba cuando Jesús entro en Jerusalén:

 

Y tanto los que iban delante, como los que iban detrás, gritaban: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Bendito el reino que viene, el reino de nuestro padre David! ¡Hosanna en las alturas! (Marcos 11:9-10)

 

Ellos pensaban que Jesús iba a someter por la fuerza a sus enemigos de inmediato y que iban a ser librados de la opresión romana, pero los planes de Dios eran mucho más altos y grandiosos. El Mesías tenía que morir como un sacrificio por los pecados y luego resucitar, esto lo había predicho el profeta Isaías:

 

He aquí, mi siervo prosperaráserá enaltecido, levantado y en gran manera exaltado. De la manera que muchos se asombraron de ti, pueblo mío, así fue desfigurada su apariencia más que la de cualquier hombre,y su aspecto más que el de los hijos de los hombres. Ciertamente El asombrará a muchas naciones, los reyes cerrarán la boca ante El; porque lo que no les habían contado verán, y lo que no habían oído entenderán. ¿Quién ha creído a nuestro mensaje? ¿A quién se ha revelado el brazo del SEÑOR? Creció delante de El cómo renuevo tierno, como raíz de tierra seca; no tiene aspecto hermoso ni majestad para que le miremos, ni apariencia para que le deseemos. Fue despreciado y desechado de los hombres, varón de dolores y experimentado en aflicción; y como uno de quien los hombres esconden el rostro, fue despreciado, y no le estimamos. Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores; con todo, nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y afligido. Mas Él fue herido por nuestras transgresiones molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz, cayó sobre El, y por sus heridas hemos sido sanados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, nos apartamos cada cual por su camino; pero el SEÑOR hizo que cayera sobre El la iniquidad de todos nosotros. Fue oprimido y afligido, pero no abrió su boca; como cordero que es llevado al matadero, y como oveja que ante sus trasquiladores permanece muda, no abrió Él su boca. Por opresión y juicio fue quitado; y en cuanto a su generación, ¿quién tuvo en cuenta que Él fuera cortado de la tierra de los vivientes por la transgresión de mi pueblo, a quien correspondía la herida? Se dispuso con los impíos su sepultura, pero con el rico fue en su muerte, aunque no había hecho violencia, ni había engaño en su boca. Pero quiso el SEÑOR quebrantarle, sometiéndole a padecimiento. Cuando El se entregue a sí mismo como ofrenda de expiación, verá a su descendencia, prolongará sus días, y la voluntad del SEÑOR en su mano prosperará. Debido a la angustia de su alma, El lo verá y quedará satisfecho. Por su conocimiento, el Justo, mi Siervo, justificará a muchos, y cargará las iniquidades de ellos. Por tanto, yo le daré parte con los grandes y con los fuertes repartirá despojos, porque derramó su alma hasta la muerte y con los transgresores fue contado, llevando El el pecado de muchos, e intercediendo por los transgresores. (Isaías 52:13-15, 53:1-12)

 

Éste pasaje de Isaías es quizás el más claro en cuanto a todas las cosas que se cumplieron en la vida de Jesús de Nazaret, el cordero de Dios de quien habló Juan el bautista. Jesús fue cortado de la tierra de los vivientes pero dice que después prolongaría sus días, lo que quiere decir claramente que resucitaría. Cuando Jesús resucitó se le apareció a varios de sus discípulos que aún no creían y no entendían, en una ocasión miren lo que ocurrió:

 

Aquel mismo día se dirigían dos de ellos al pueblo de Emaús, distante unos sesenta estadios (unos once kilómetros) de Jerusalén. Iban comentando por el camino los acontecimientos que rodearon la muerte de Jesús, cuando él mismo se les acercó y se puso a andar a su lado. Ellos le veían, pero en aquel momento no les fue posible reconocerle. Jesús les preguntó: ¿De qué venís hablando, y por qué estáis tan tristes? Uno de ellos, llamado Cleofas, le dijo: Quizá en toda Jerusalén eres tú el único forastero que ignora las cosas que han ocurrido estos días. ¿Qué cosas son ésas?

Pues que a Jesús de Nazaret, profeta poderoso en obras y en palabras, que gozaba de la más alta estimación de Dios y del conjunto del pueblo, los principales sacerdotes y nuestros gobernantes lo pusieron en manos de los romanos, para que lo condenasen a morir en la cruz. Nosotros creíamos que él era el que había venido a rescatar a Israel… ¡pero ya hace tres días que murió! Sin embargo, lo más extraño de todo es que varias mujeres de nuestro grupo fueron hoy, muy de mañana, al sepulcro, y volvieron diciendo que el cuerpo había desaparecido y que unos ángeles les dijeron que Jesús está vivo. Algunos de los nuestros corrieron después al sepulcro y, en efecto, no hallaron el cuerpo, de modo que las mujeres tenían razón. Jesús les dijo entonces: ¡Qué necios y torpes sois! ¡Cuánto os cuesta creer lo que los profetas han afirmado en las Escrituras! ¿No está dicho claramente que el Cristo había de padecer todas esas cosas antes de entrar en su gloria?  En seguida, a partir de Moisés y continuando por todos los profetas, les fue explicando lo que las Escrituras decían acerca de él.

 

Sí, Jesús tenía que ser desechado y ser muerto, morir como sacrificio por los pecados de quienes habrían de creer en él. Pero resucitaría y luego tendría que ir al cielo a recibir su reino para venir a instaurarlo en la tierra de Israel y posteriormente en el mundo entero. Cuando sus discípulos descubrieron que había resucitado se llenaron de gozo y una nueva fe para creer que realmente Él si es el Mesías que ha de reinar en Israel y las escrituras nos cuentan que después de resucitar Jesús pasó cuarenta días hablándoles del reino de Dios a sus discípulos:

 

Durante los cuarenta días que siguieron a su muerte, se presentó en diversas ocasiones a los apóstoles, vivo y dándoles pruebas que no dejaban lugar a dudas acerca de la realidad de su resurrección, y les hablaba del reino de Dios. (Hechos 1:3)

 

Jesús siguió su predicación acerca del reino de Dios, ése siempre fue su tema de conversación y su enseñanza principal. Como habíamos visto antes, muchos judíos habían dejado de creer en Jesús como el Mesías esperado después de su crucifixión, ya que ellos pensaban que el reino de Dios sería instaurado y manifestado inmediatamente. Solo sus discípulos más allegados sabían que era cierta su resurrección, solo ellos pudieron seguir creyendo en él como Mesías o rey esperado, por esto es que ellos le preguntaron:

 

…Señor, ¿restituirás el reino a Israel en este tiempo?(Hebreos 1:6)

 

Para los discípulos de Jesús la verdad estaba siendo cada vez más clara: Jesús si era el Mesías después de todo, pues resucitó como lo había prometido, ahora ellos querían saber cuando era el tiempo de la restauración del reino de Dios, es decir, el reino de David restaurado, pues esto es lo que ellos conocen por los profetas, Dios había prometido a David que un descendiente suyo reinaría en su lugar y que ese reino gobernaría el mundo entero y además sería un reino eterno. Ante esta pregunta Jesús contesta sencillamente que sólo Dios (el Padre) sabe:

 

Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o sazones que el Padre puso en su sola potestad. (Hebreos 1:7)

 

Solo Dios sabe los tiempos, solo el Padre es el único Dios verdadero (Juan 17:3) solo Él es omnisciente. Más adelante el apóstol Pedro, después de recibir el bautismo del Espíritu, comenzaría su predicación como Jesús:

 

Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de restauración de todas las cosas, de que habló Dios por medio de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo. (Hechos 1:19-21)

 

Si mi querido lector, Pedro comienza su predicación igual que Jesús: Arrepiéntanse y cambien su forma de pensar y de vivir, porque Jesucristo volverá a restaurar todas las cosas, es decir, a instaurar el reino de Dios del que hablaron los santos profetas desde antaño. También les dice que Jesús el Mesías estará en el cielo hasta que Dios determine enviarlo de nuevo. Con todas estas evidencias podemos decir con toda seguridad que el reino de Dios aún no está en la tierra, puesto que no vemos que esté restaurada la creación ni que las naciones hayan dejado la guerra. Tampoco hemos visto la señal del hijo del hombre aparecer en las nubes, ya que Jesús advirtió que no nos podemos dejar engañar.

 

Y dijo a sus discípulos: Tiempo vendrá cuando desearéis ver uno de los días del Hijo del Hombre, y no lo veréis. Y os dirán: Helo aquí, o helo allí. No vayáis ni los sigáis. Porque como el relámpago que al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, así también será el Hijo del Hombre en su día. (Lucas 17:22-24)

 

Si, hoy en día vemos que estas palabras se cumplen textualmente, muchos falsos predicadores y falsos profetas declaran que Jesús está donde ellos están o gritan que Jesús esta aquí, hay otros que declaran que Jesús ya vino y esta reinando invisiblemente, pero esto no es verdad porque la segunda venida de Jesús el Mesías será vista por todos, así que cuando vemos que alguien declara que Jesús esta en un lugar, podemos estar seguros que se trata de un falso ungido que está en el error, Jesús advirtió que no debemos seguir a ésta gente que declara estas cosas, puesto que Jesús tiene que permanecer en el cielo hasta que se cumpla el tiempo estipulado por Dios. Más adelante Jesús dice:

 

Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria. (Lucas 21:27)

 

Así también vosotros, cuando veáis que suceden éstas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. (Lucas 21:31)

 

Jesús quiere que tengamos muy claro que el reino de Dios vendría después de que él aparezca en las nubes con poder y gran gloria. Es un suceso sin precedentes en la historia de la humanidad, algo que todo ojo verá. Miren como lo expresa el apóstol Juan:

 

He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén. (Apocalipsis 1:7)

 

Muchas personas creen a los falsos evangelios que se predican actualmente y esto es una pena y una tragedia. Hoy en día se predican evangelios trastocados, mutilados, cambiados, humanistas y hasta anti-cristianos. Claro que esto no es extraño ya que Jesús y los apóstoles predijeron que esto sería así. Por eso hermano, es tiempo de arrepentirse y volver al verdadero evangelio del reino de Dios, que está tan bien detallado en la Biblia y que no tiene porque confundirse. Abandonar toda forma de avaricia, como el famoso y falso “evangelio de la prosperidad”, porque no es la voluntad de Dios que todos sean millonarios, es mas Dios escogió a los pobres del mundo para que sean ricos en fe y heredar el reino que él ha prometido a los que le aman (Santiago 2:5). Y los que le aman obedecen sus mandamientos. También existe el falso evangelio de “decláralo y recíbelo” o “súper fe”, un evangelio completamente anti-cristiano que saca de lado la soberanía de Dios. Dios concede lo que le pedimos conforme a su voluntad  (1 Juan 5:14-15) Nosotros hemos sido llamados a heredar este reino, pero no todos los que hagan una “oración de fe” o los que asistan a una congregación o a una organización serán salvos o heredaran el reino sino solo los que hagan la voluntad de Dios, y la voluntad de Dios es creer que Jesús es el Mesías y esperar su venida y nuestra resurrección. Otro falso evangelio que se enseña es el evangelio de que iremos al cielo. Esto no tiene sustento bíblico, la escritura dice que fuimos rescatados a fin de alcanzar las promesas hechas a Abraham. Y ¿qué le prometió Dios a Abraham? Dios le prometió a él que heredaría la tierra y todas las familias de la tierra serían benditas en su descendencia. Como dice Pablo en Romanos:

 

Recordad que Cristo vino como hombre para entregarse al servicio del pueblo judío, para confirmar que Dios es fiel y cumple las promesas que hizo a nuestros antepasados. (Romanos 15:8)

 

Y en otra ocasión:

 

Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe.” (Romanos 4:13)

 

Y en varios otros pasajes se da a entender que éste es el evangelio que predicaba Pablo, pero Pablo estaba consciente de que aún no había recibido esa herencia sino que estaba esperando de los cielos a Jesús como dice en 1 tesalonicenses:

 

También nos han hablado del anhelo con que esperáis que regrese de los cielos su Hijo Jesús, a quien Dios resucitó de los muertos y quien nos libra de la condenación que ha de venir. (1 tesalonicenses 1:10)

 

Jesús nos librará de la condenación que ha de venir siempre y cuando permanezcamos en él y guardemos la fe hasta nuestra muerte. Y si morimos, seremos resucitados en su venida y mientras tanto estaremos dormidos en la tumba. El evangelio no promete que iremos al cielo sino que el cielo vendrá a la tierra. Pablo dejó muy claro las condiciones para heredar el reino de Dios:

 

Cuando nos conformamos a nuestras tendencias naturales, caemos en males como estos: adulterio, fornicación, impureza, lascivia, idolatría, brujerías, enemistades, discordias, celos, iras, peleas, disensiones, falsas doctrinas, envidias, homicidios, borracheras, orgías y otras cosas parecidas. Pero ya os lo he dicho, y ahora os lo repito: quienes se conducen de esa forma no heredarán el reino de Dios.

(Gálatas 5:19-21)

 

Las falsas doctrinas impiden que heredemos este hermoso y glorioso reino venidero que es donde deben estar puestos nuestros ojos y nuestra esperanza porque todo aquel que tiene esta esperanza se purifica a si mismo así como él mismo es puro (1 Juan 3:1-3). Éste es el evangelio del reino de Dios completo, éste es el que debemos compartir. Muchas personas predican un Jesús que puede arreglarte todos los problemas, pero la Biblia habla de un Jesús que trae muchos problemas y tribulación. Muchos predican a un Jesús que es todo paz y amor, pero la Biblia habla de un Jesús que viene a condenar y a hacer justicia a la tierra. En la segunda venida de Jesús la tierra el mundo será pasado por fuego de Dios y será como la época de Sodoma y Gomorra, Jesús mismo dijo que sería como cuando se arranca la cizaña y se deja el trigo. En la escritura sobran los ejemplos que hablan del terrible juicio que viene sobre toda la humanidad y Jesús es el rey ungido por Dios para ejecutar las sentencias. ¿Qué evangelio ha creído usted? ¿Qué evangelio predica? recuerde que Jesús mismo puso el ejemplo de unos que en ese día del juicio le dirían: Pero señor, nosotros profetizamos en tu nombre e hicimos muchos milagros y expulsamos demonios. Pero Jesús mismo les dirá: Apártense de mi mal hechores. Estos hombres ingenuamente creían haberle servido a Dios y a su Mesías pero él mismo les declara hacedores de maldad. ¿Qué evangelio predican en tu parroquia, salón de asambleas o congregación? recuerda que todo aquel que cambie el mensaje de Jesucristo o le añada algo o le quite algo no tiene a Dios.

 

Todo aquel que habiendo perdido el rumbo se aparta de la enseñanza de Cristo y no persevera en ella, se aparta también de Dios. Para tener al Padre y al Hijo es preciso permanecer fielmente en la enseñanza de Cristo. Si alguien viene en busca vuestra con ánimo de instruiros, pero no lo hace conforme a la enseñanza de Cristo, no lo admitáis en vuestra casa ni le deis la bienvenida. (2 Juan 9)

 

El apóstol Juan nos hace la advertencia: Si alguien no enseña el mismo mensaje que enseñó Cristo, es decir, el reino venidero de justicia y paz, conocido como el reino de Dios o el reino de los cielos, esa persona no es de Dios y no tiene al Dios verdadero. Y dice que nos debemos apartar de todo aquel que cambie esta verdad que es el mensaje que lleva a una vida dedicada a Dios. El mensaje del reino de Dios es el motivo para ser santos y para apartarnos para Dios, es la fe de la que habla Pablo en hebreos 11. La certeza de lo que se espera, pues pablo estaba esperando la manifestación de este reino y así debemos vivir también los cristianos de hoy. Si este no es el evangelio que predican en su congregación, parroquia o salón de asambleas, le aconsejo que se retire y busque la voluntad de Dios en su casa, pues es mejor obedecer a Dios en casa que asistir y apoyar a quienes viven en error; esto es un consejo para que sea salvo, y si usted es pastor y enseña algo diferente de esto, sepa que Cristo viene y el no tolerará las falsas doctrinas ni los falsos evangelios que hoy en día se propagan como cáncer.

 

Arrepiéntanse, cambien su forma de pensar y de vivir y crean en el evangelio del reino de Dios, pues el reino de Dios está cerca, amén.

 

Más sobre el Reino e Dios en:

 

www.retornoalparaiso.blogspot.com

www.elevangeliodelreino.org

www.yeshuahamashiaj.org

 

LAS BUENAS NOTICIAS DE JESUCRISTO

  

Jesús es el Mensajero de Dios:         

 

          En Lucas 4:43 Jesús revela a sus seguidores la razón por la cual él fue enviado por Su Padre al mundo. Millones de cristianos han pasado por alto o ignorado este pasaje lucano. Son las mismísimas palabras de Jesucristo, quien dice: “…es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado”. ¿Notó lo que dijo Jesús? Él dijo que fue enviado para anunciar el reino de Dios. Él vino a proclamar un mensaje glorioso para todos los pueblos y naciones de la tierra, nunca antes predicado por hombre alguno. (Ver Hechos 10:36). A este reino de Dios Jesús lo llamó: “El evangelio”. Jesús luego dirá que el mensaje que predicarán sus verdaderos seguidores será: El Evangelio del Reino de Dios. Veamos lo que Jesús dice en Mateo 24:14: “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin”.

        

          Ahora bien, la pregunta más común que cualquier estudioso de la Biblia se hace es ésta: ¿Qué quiere decir la Biblia con la palabra “evangelio”? Y es que esta palabra es muy común en todo el Nuevo Testamento, pues ella aparece más de cien veces. En Marcos 1:1 el evangelista Marcos comienza diciendo: “Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios”. En el versículo 15 Marcos informa que Cristo exigía a sus oyentes a que se arrepintieran y creyeran en el evangelio. Pero antes de responder qué es el evangelio, examinemos primero la importancia que tiene dicho evangelio para el hombre.

 

La Importancia del Evangelio de Jesús:

 

        Es hora que los cristianos conozcan el verdadero evangelio de Cristo—¿por qué? ¡Porque trae salvación! Leamos lo que dice Pablo en Romanos 1:16: “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente y también al griego”. También leemos algo similar en Efesios 1:13, donde el apóstol Pablo dice: “…el evangelio de vuestra salvación y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu de la promesa.” Jesús vino a dar sentido y propósito a nuestra efímera existencia. Lo sorprendente es que millones de cristianos nominales no tienen ni la más mínima idea de lo que es el evangelio de Cristo. San Pablo dice que el evangelio tiene poder para salvar si lo creemos de verdad. Pero nadie puede creer o aceptar algo que no comprende, por tanto, nuestra misión será hacerle entender de qué se trata ese singular evangelio (=buenas noticias) de Jesucristo. Vea también Apocalipsis 12:10, en donde descubrirá que la salvación, el poder, y el reino, vienen juntos. Es evidente que la salvación es entrar al reino, y entrar al reino es ganar la vida eterna (Escudriñar Mateo 19:16-25). Concluimos entonces que la salvación, el reino, y la vida eterna, caminan de la mano.

 

Entendiendo el Evangelio de Jesucristo:

 

         Pues bien, siendo que evangelio significa literalmente “buenas noticias” o “buenas nuevas”, pregunto: ¿De qué se tratan esas buenas noticias? Si yo le digo a usted que le traigo buenas noticias y no le revelo de qué se tratan, ¿valdrá de algo? De igual manera, si yo le digo que le traigo el evangelio (=‘buena noticia’) y no le explico de qué se trata, ¿tendrá sentido para usted? ¡De ningún modo! Usted necesita entender con su mente e inteligencia lo que Cristo vino a anunciar hace dos milenios (Efesios 5:17; Romanos 12:2; Efesios 1:17,18; Colosenses 2.2). Millones están ciegos porque Satanás es experto obscureciendo el evangelio salvador de Cristo. Este adversario del hombre no quiere que el mundo perdido vea la luz del evangelio de la gloria de Cristo. Él quiere mantenerlo ciego y en tinieblas espirituales para que usted no se salve. Pablo es claro cuando les dice a los creyentes de Corinto: “En los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (2 Corintios 4:4). Aunque le parezca duro lo que le voy a decir, lo cierto es que si usted no quiere creer o entender el evangelio de Cristo, es porque usted está cegado por el dios de este mundo—El diablo. El enemigo le hará creer o entender que usted está oyendo una locura de fanáticos religiosos. Nuevamente Pablo les dice  los corintios: “Porque el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura…” (1 Corintios 2:14). Para los creyentes la “locura del evangelio” significa salvación eterna. Dice Pablo nuevamente: “…agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación” (1 Corintios 1:21). Y también añade él: “Porque la palabra de la cruz es locura para los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.” ( 1 Corintios 1:18).

 

El Evangelio del Reino de Dios:

 

         Es claro que el evangelio que debe ser predicado a todas las naciones es “el Reino de Dios”. Jesús vino a proclamar un mensaje glorioso para todos los pueblos y naciones de la tierra, nunca antes predicado por hombre alguno. Jesús fue un mensajero de buenas noticias de esperanza y salvación (Ver Hechos 10:36). En Lucas 8:1 se lee lo siguiente: “Aconteció después, que Jesús iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios, y los doce con él.” Es evidente que Cristo y sus apóstoles estaban de acuerdo predicando el evangelio del reino de Dios. Pues bien, ¿están las iglesias de hoy predicando este mismo evangelio?¿Su iglesia lo predica?¿Lo ha oído usted antes? Probablemente nunca. Esta es la tragedia de las iglesias—¡Han perdido el singular evangelio llamado el reino de Dios!

 

         En Hechos 8:12 leemos del evangelismo de un prominente cristiano llamado Felipe. Según este registro Neo-Testamentario: ¿Qué predicaba Felipe? El texto dice claramente como sigue: “Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del Reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.” Aquí tenemos a Felipe, un cristiano prominente, predicando a Jesús y su Reino (el evangelio). Hoy los líderes de la iglesias predican a Jesús, pero nunca, o casi nunca, ellos predican sobre su reino. Nótese además que Felipe bautizaba a los que habían creído en Cristo y en su evangelio del reino. Le pregunto: ¿Se bautizó usted habiendo creído en el nombre de Jesús y en el evangelio del reino de Dios? Millones de infantes o bebés han sido bautizados en la pila bautismal sin haber creído en Cristo ni en su evangelio del reino. ¿Valdrá tal bautismo? Según las Escrituras: NO!

 

         Y para terminar este acápite, leeremos una última referencia del reino en el libro de los Hechos 28:23,30, y 31. En estos versículos veremos que Pablo (en Roma), predicaba lo mismo que Felipe: el Reino de Dios y el nombre de Jesucristo.  Por cierto que Pablo esperó que los creyentes le imitaran en este mismo quehacer evangélico, predicando igualmente el reino de Dios y el nombre de Jesucristo (1 Corintios 11:1).

 

Falsos Evangelistas y Evangelios Incompletos:

 

         El apóstol Pablo advirtió a los cristianos a no sucumbir en el engaño de los falsos evangelios promovidos por falsos maestros. Ya en su época él había previsto la infiltración de falsos mensajes con la etiqueta de “apostólicos”. En Gálatas 1:6-10 podemos leer esta importante exhortación paulina, con estas tajantes palabras: “Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema., como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguien os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.”  

 

         El catolicismo romano elaboró su propio evangelio que ha sido llamado: El evangelio Social. Pero este evangelio es totalmente diferente al evangelio del reino predicado por Jesús y sus seguidores. Dicho Evangelio Social promueve el cambio del mundo por los esfuerzos humanos o acciones humanitarias. En cambio, el evangelio de Cristo es la renovación de nuestro mundo a través de la intervención Divina, al instaurarse un régimen divino y teocrático en la tierra en la persona del Mesías elegido: El Señor Jesucristo.

 

El Significado de la Palabra Reino:

 

         La palabra reino es muy conocida por todos nosotros. Hemos oído del reino de Inglaterra, de España, de Italia, de Jordania, etc. Un reino es una forma de gobierno. Es una monarquía real con un rey, territorio, súbditos, y leyes. Ahora bien, la Biblia habla de reinos. Tenemos un ejemplo en Daniel 2:37-39, donde el profeta Daniel registra que Nabuconodosor era rey de reyes, el monarca del reino babilónico. Aquí tenemos la evidencia de que un reino es una monarquía real, con un soberano autoritario y poderoso. También Daniel revela que los reyes de Medo-Persia, Grecia, y Roma gobernarían sus respectivos reinos en el futuro. Daniel profetizó que en los días de diez reyes o líderes mundiales venideros (representados por los diez dedos de una colosal imagen), el Dios del cielo levantaría un reino (Gobierno) mundial que desplazaría y destruiría precisamente a estos diez países confederados (¿El Mercado Común Europeo?). Luego el profeta ve que dicho reino divino (representado por una roca—la cual simboliza al Mesías y su reino) cubre todo el planeta tierra. Aquí el profeta está viendo el reinado milenario y mundial del Mesías, con todo su poder y gloria, inmediatamente después de su Parusía o Segunda Venida personal a la tierra.

 

         El Reino de Dios es un GOBIERNO político y teocrático, el cual traerá la paz y la justicia verdaderas a la tierra. El profeta Isaías dice del reino de Dios lo siguiente: “Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite” (9:7). ¡Cuántos no anhelamos una paz y justicia duraderas para todos los pueblos de la tierra! El mundo ha vivido en guerras siempre y los hombres nunca han vivido en una paz verdadera y global. Hoy hay prácticamente paz en nuestro continente americano, pero en otros lugares, y en otros continentes, existen guerras étnicas, y conflictos entre naciones. La Biblia nos dice que un rey gobernará con VARA DE HIERRO. En Apocalipsis 12:5 leemos: “Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones…” También el profeta Isaías predice: “He aquí que para justicia reinará un rey, y príncipes presidirán en juicio”(32:1).

 

Jesucristo, el Rey de Israel:

 

       Hemos visto que Cristo será Rey pero, ¿desde dónde gobernará?¿Quiénes serán sus súbditos? ¿Y con quién gobernará? Pues bien, estudiemos lo que el ángel Gabriel le dijo a María, cuando iba a concebir a su hijo Jesucristo: “Y ahora concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.” (Lucas 1:31-33). Esta promesa angelical ha sido pasada por alto por millones de llamados “cristianos”. Pero es importante que entendamos que aquí hay una promesa concreta aún no cumplida. Aquí se habla del ‘trono de David’ y de ‘la casa de Jacob’: ¡Sobre éstos reinará Jesús! Cuando Pilato interroga a Jesús : “¿Luego, eres tu Rey? Jesús le responde: Tu dices que yo soy Rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad…” (Juan 18:37). Aquí vemos que Jesús admite abiertamente que el nació para ser Rey, y para eso vino al mundo, para dar a conocer esta verdad. Sí, Jesús tendrá un trono—el de David su padre— y tendrá un territorio, la casa o el país de Jacob (=Israel). Esto quiere decir que Jesús es de “sangre azul o real”, pues desciende de un rey y de un reino israelita (Mateo 1:1). Efectivamente, Israel fue gobernado por reyes judíos, comenzando con Saúl, luego David, después su hijo Salomón, etc., hasta que en el año 586 A.C, el último rey judío Sedequías fue destronado por Nabuconodosor, rey de Babilonia. Es decir, hace más de 2,500 años que Israel dejó de tener una monarquía para convertirse en un país democrático a partir de 1948. No obstante, Dios le prometió a David que no le faltaría un descendiente en su trono (2 Samuel 7:12-17; 1 Crónicas 17:11-14; 2 Crónicas 7:18). En buena cuenta, Israel volverá a ser una monarquía como lo es su actual vecino, el reino de Jordania.       

           

         En Apocalipsis 12:5 hemos visto que un varón regirá el mundo con mano firme y sólida como el hierro. Pero: ¿Quién es ese misterioso varón? La respuesta la da el apóstol Pedro cuando dice: “Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesucristo, varón aprobado por Dios…” (Hechos 2:22). Aquí se le llama a Jesucristo: varón de Dios. Y en Hechos 17:31 Pablo dice: “Por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos”. Notemos que aquel varón designado por Dios para ser juez y rey, fue resucitado de entre los muertos. ¡Esta es una clarísima alusión a Jesucristo! (Leer también 2 Samuel 23:3).

         

         Sabiendo que Jesucristo es el Rey del reino o gobierno venidero de Dios, ¿qué más detalles tenemos de su gobierno? En el Salmo 72:7,8 encontramos más detalles del mismo con estas palabras proféticas: “Florecerá en sus días justicia, y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna. Dominará de mar a mar y desde el río hasta los confines de la tierra”. Aquí vemos que Dios promete un gobierno mundial de paz y justicia duraderas, y las naciones del mundo estarán bajo su control y dominio. En un mundo donde no hay justicia, no puede haber paz. Las injusticias sociales y económicas necesariamente se traducen en descontento y violencia. Los hogares están destruidos y violentados por las injusticias. Toda injusticia es pecado (1 Juan 5:17). Hay injusticia en los robos, adulterios, mentiras, en la explotación del hombre por el hombre, en las desigualdades educativas, en la discriminación racial, etc. Se necesita urgentemente un nuevo orden social, político y económico ideal y perfecto. Pero lo ideal y perfecto no puede venir de hombres imperfectos. Mientras existan el egoísmo y el afán de lucro desmedidos, no se podrá alcanzar la justicia y la paz verdaderas. El pecado acarrea la injusticia necesariamente. Y pecado es trasgresión o violación de las leyes de Dios que se resumen en el amor (1 Juan 3:4; Romanos 13:10).        

 

         Jesucristo es también llamado “El deseado de todas las naciones” (Hageo 2:7), pues es el único que, siendo hombre, es también el Hijo de Dios. Jesús afirmó que mantiene una unidad perfecta con Su Padre (Juan 10:30). Su enseñanza y educación no provienen de una excelente universidad americana o europea, sino de Dios. Dios es su Maestro (Juan 8:28). Él recibió de Su Padre la mejor instrucción para solucionar los problemas humanos. ¡Las enseñanzas de Jesús son las mismas enseñanzas de Dios! (Juan 14:10,24).

 

Jesucristo Sabrá Cómo Reinar bien:

 

         El apóstol Pablo reconoció que la Palabra de Dios instruye y hace perfecto al hombre (2 Timoteo 3:16). Dios ha perfeccionado a Su Hijo Unigénito Jesucristo a través de la obediencia a Su palabra (2 Timoteo 3:15-17). Sí, Jesús desde niño se iba perfeccionando con la palabra de Dios. Él discutía con los sabios de la época sobre lo escrito en los rollos del Antiguo Testamento, y se hacía cada vez más sabio y entendido. Sí, Jesucristo es la sabiduría de Dios (1 Corintios 1:24). Cuando Jesús gobierne este mundo desde Jerusalén, él emitirá decretos efectivos que traerán resultados positivos para todos los pueblos y naciones (Miqueas 4:1,2). En Isaías 55:11 Dios dice de Su Palabra lo siguiente: “Así será la palabra que sale de mi boca; no volverá a mi vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié”. Sus leyes para la reestructuración de nuestra sociedad tendrán resultados beneficiosos (Hechos 3:19-21). Con él no habrá derroche de riquezas, ni políticas equivocadas. La improvisación no existirá en su gobierno. Cristo regirá con sabiduría de Dios ( 1 Corintios 1:24). El sabio Salomón dijo: “Pero la sabiduría es provechosa para dirigir (Eclesiastés 10:10). Sí, para dirigir una nación o todas las naciones en su conjunto se requiere de verdadera sabiduría—la sabiduría de Dios! Los gobernantes han fracasado en sus planes y objetivos trazados para un buen gobierno porque les ha faltado la sabiduría de Dios. Los gobernantes de hoy y de antes han gobernado a espaldas del pueblo y trágicamente también sin tener en cuenta a Dios. La Biblia dice que “el principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza” (Proverbios 17:1). Pero Cristo sí sabrá gobernar el mundo, porque él es la sabiduría de Dios, y sus súbditos serán hombres mansos y deseosos de obedecer sus leyes. Los malos e incorregibles habrán sido destruidos por Cristo en su segunda venida.

 

La Iglesia Será coheredera del Reino de Cristo:

 

       La iglesia de Jesús, compuesta por todos sus santos seguidores, tendrá la herencia del reino de Cristo. El apóstol Pablo escribió esto a los cristianos de Roma: “Porque a los que antes predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos llamó; y a los que llamó, a éstos también glorificó.” (8:29,30). Notemos que Dios predestinó a hombres y a mujeres para glorificarlos, pero: ¿Qué significa eso? Pablo vuelve  decir: “Pero nosotros debemos siempre dar gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo”(2 Tesalonicenses 2:13,14). Nótese que los creyentes van a recibir la misma gloria de Jesucristo. ¡Esto es muy claro! Ahora bien, Pablo dice: “Y si hijos también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.” (Romanos 8:17). Observe ahora que nuestra glorificación tiene que ver con heredar de Dios y coheredar con Cristo, si es que padecemos juntamente con él. Ahora viene otra pregunta: ¿Qué heredaremos de Dios y qué coheredaremos con Cristo? La respuesta la da Jesús en Mateo 25:31,34, cuando dice: “Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria…entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo”. Cuando Cristo vuelva nuevamente, su iglesia heredará el reino de Dios con Cristo. Sí, la iglesia está llamada a reinar con Cristo en el reino de Dios, pues Pablo también dice: “Si sufrimos, también reinaremos con él…” (2 Timoteo 2:12). Y en Apocalipsis 5:10 Juan escribe: “Y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes y reinaremos sobre la tierra” (Apocalipsis 5:10). La glorificación implica entonces nuestra coronación para ser reyes en el reino de Cristo que se establecerá en esta tierra.

 

La Sede del Reino de Dios:

          

         Como el reino de Dios le será restaurado a Israel (Hechos 1:6), debemos averiguar dónde se asentó el trono del reino israelita hasta los tiempos de Sedequías, su último rey, destituido en 586 A.C. En primer lugar, la Biblia nos dice que desde Saúl hasta Sedequías, el trono se estableció en Jerusalén. Por ejemplo, David reinó 33 años en Jerusalén (1 Reyes 2:11). Luego Salomón, su hijo, se sentó en su trono (el de David) en Jerusalén por 40 años, y luego murió ( 1 Reyes 11:42). Y así se sucedieron los reyes judíos hasta Sedequías. De modo que Jerusalén fue la sede del trono del reino de Dios. Recordemos que el reino israelita era el reino de Dios (1 Crónicas 28:5), y este reino de Dios “finalizó” con Sedequías en 586 A.C. Pero Jesús habló de la restauración del reino de Dios en su persona (Hechos 1:3,6,7). Entonces, si el reino de Dios va a ser restaurado, tiene que ser en el mismo lugar donde estuvo antes, es decir, en Jerusalén. Efectivamente, Jesús afirma que Jerusalén en la ciudad del gran rey (Ver Mateo 5:33-35). Pero para que Dios le restaure al pueblo hebreo el reino de Dios, Jerusalén tiene que estar bajo el control judío. Pero por espacio de dos milenios Jerusalén estuvo en manos de los no judíos, en tanto que el pueblo hebreo estaba en la diáspora o dispersión mundial. La profecía parecía imposible de cumplirse hasta la formación del estado judío el 12 de Mayo de l948. Desde esa fecha los judíos regresaron a su tierra, y 19 años después recuperan la capital Jerusalén.

 

El Renacimiento del Estado de Israel El 12 de Mayo de 1948:

 

       Muy pocas personas comprenden la importancia que tiene Israel en el escenario mundial. Las mayorías ignoran que la restauración del estado de Israel en 1948 tiene un propósito divino. Sí, millones de personas desconocen que esta es una generación única que ha visto una revolución en la política, en la economía, y en las ciencias. Esta generación ha tenido el privilegio de ver renacer el moderno estado judío tal como lo predijo Dios en Deuteronomio 30:3-5. Este pasaje debe ser leído con atención, pues habla del retorno final de los judíos de la diáspora mundial a su tierra, Israel. En Ezequiel 11:17 leemos además: “Di, por tanto: Así ha dicho Jehová el Señor: Yo os recogeré de los pueblos, y os congregaré de las tierras en las cuales estáis esparcidos, y os daré la tierra de Israel”. En Lucas 21:24 Jesús predijo la dispersión mundial de los judíos (la cual ocurrió en el año 70 d.C), y la consecuente dominación de Jerusalén por las naciones gentiles hasta los tiempos postreros. Finalmente el pueblo judío recuperaría su capital, y recibiría a su Mesías esperado. Esta restauración del pueblo judío en su tierra ocurriría en la última generación de este mundo caótico (Mateo 24:34).

 

El Rito de Iniciación Para Heredar el Reino:

 

         Para tener parte en el glorioso reino de Cristo como “reyes y sacerdotes”, hay que seguir algunos pasos de iniciación. Recordemos por un instante la entrevista privada que tuvieron Jesús y el fariseo Nicodemo, registrada en el evangelio de Juan: “Respondió Jesús (a Nicodemo) y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de AGUA  y del ESPÍRITU, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu”. (3:3-8).

 

         Aquí encontramos la “fórmula” para poder ver y entrar en el Reino de Dios. Primero, usted tiene que “nacer de agua”. Agua es sinónimo de purificación y representa el bautismo por inmersión. En Hechos 2:38 Pedro les dice a sus paisanos judíos: “Arrepentios, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”. Nótese que después del bautismo se recibe el Espíritu de Dios. Los nuevos creyentes bautizados eran añadidos a la iglesia de Cristo (Hechos 2:41). La palabra del evangelio del reino convierte al pecador, y lo impele a tomar la decisión de bautizarse para recibir el perdón de sus pecados pasados, y tener el camino despejado para entrar en el reino venidero (Efesios 5:26). Aquel hombre nuevo “renacido” recibe el sellamiento del Espíritu Santo, a fin de dar frutos espirituales. ¡Vivirá para el Espíritu y no más para la carne! Pedro además añadirá: “Siendo renacidos no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre”. Pero recuerde bien, el bautismo viene como consecuencia de haber creído en el evangelio del reino de Dios y en el nombre de Jesucristo (Hechos 8:12). Además, tome nota sobre la importancia del bautismo en el siguiente texto: “El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias d la carne, sino como una aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo. (1 Pedro 3:21).

 

Invitación del Señor Jesucristo:

 

         Dice Jesús: “¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.” “Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas de la ciudad.” “He aquí que yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.” “Y el Espíritu y la esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente” (Apocalipsis 22:7,12, 14,17).

LAS BUENAS NOTICIAS DEL REINO DE DIOS

 

 

Pastor William Wachtel (a la derecha con corbata y camisa  celeste) 

 

Por Pastor William M. Wachtel. M.Th.

 

 

            ¿Qué día es hoy?  ¡Hoy es el día de la salvacion!  (2 Corintios 6:2)  Dios quiere que nosotros sepamos las buenas noticias que él está anunciando al mundo, y que las entendamos bien.  El Padre celestial promete establecer un gobierno nuevo que va a extenderse sobre toda la tierra y que va a reemplazar a todos los gobiernos actuales de este mundo.  (Apoc. 11:15,18;  5:9,10.)  Si el país donde yo vivo va a tener nuevo gobierno, ¿no querría yo saberlo?  ¿Por qué vivir en ignorancia de los cambios importantísimos que han de realizarse muy pronto?

 

La Capital del Planeta Entero

 

            En nuestros días el mundo no tiene una capital sobre todos los países.  Cada nación tiene su propia capital, muy celosamente autorizada contra todas las demás.  La Biblia describe una época venidera cuando “de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová” (Isaías 2:3).  Jesucristo declaró que Jerusalén “es la ciudad del gran Rey” (Mateo 5:35).  En tiempos antiguos el gobierno teocrático de Israel tenía su centro en Jerusalén, donde se colocaba el trono del rey.

 

            A causa de la desobediencia de su pueblo Israel, Dios trastornó ese gobierno y declaró: “A ruina, a ruina, a ruina lo reduciré, y esto no será más, hasta que venga aquel cuyo es el derecho, y yo se lo entregaré”  (Ezequiel 21:27).  Por eso la Santa Ciudad comenzó a ser hollada por los gentiles hasta que se cumplieran los tiempos de los gentiles (Lucas 21:24).  Además, el pueblo de Israel fue llevado cautivo a todas las naciones en 70 A.C., según lo que había profetizado Jesucristo cuarenta años antes. 

 

            Desde aquel tiempo hasta hoy mismo, “la ciudad del gran Rey” ha existido sin su Rey, sin su trono teocrático, sin ser la capital de toda la tierra.  ¿Significa esto que las promesas de Dios no se cumplen?  ¡En ninguna manera!  “Antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso” (Rom. 3:4).  Si queremos recibir el favor de Dios, tenemos que creer sus promesas, confiarnos de su palabra.  Así le fue contado a Abraham por justicia (Gén. 15:6; Rom. 4:3).  Aunque todavía no se han cumplido todas las promesas de Dios, se han de cumplir todas a su tiempo.  Conque no debemos dudar a nuestro Dios, ni sospechar su palabra.

 

            Dijo el Apóstol Pablo: “No quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos:  que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitude de los gentiles; y luego todo Israel será salvo, como está escrito:

 

Vendrá a Sion el Libertador, que apartará de Jacob la impiedad.  Y este será mi pacto con ellos, cuando yo quite sus pecados” (Rom. 11:25-27).

 

            Hoy día, se ve escrito mucho tocante a Israel y a Jerusalén en las noticias internacionales.  Se considera un problema de importancia mundial la lucha entre los árabes e Israel.  Hay muchos que creen que esa lucha podrá ser la chispa que va a encender una guerra global, guerra de consecuencias horribles para la humanidad.  Profetizó el Señor Jesucristo: “Se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares” (Mateo 24:7).  Dijo también, “Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobre-vendrán en la tierra; porque las potencies de los cielos serán conmovidas”  (Lucas 21:25,26).

 

            Si nos damos cuenta de que ya comenzaron a cumplirse tales profecías, entendemos también que ya no hay mucho tiempo para que uno se prepare a ser heredero de todo lo que Dios ha prometido.  Como leímos al principio de este artículo, “Hoy es el día de la salvación” (2 Cor. 6:2).  Si el lector tiene preguntas acerca del plan de Dios o de lo que se necesita para cumplir con la voluntad de Dios, favor de comunicarse con el escritor sin demorar.

 

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