LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ SIGUEN CON EL CUENTO DE QUE JESÚS DIRIGE SU ORGANIZACIÓN

Los TJ siguen con el cuento de que Jesús dirige la organización de Dios en la tierra (La Watchtower) cuando en realidad sabemos todos que por sus frutos los conoceremos. Y ya sabemos cuáles son esos frutos de los TJ: carencia de credibilidad, de amor, y de inspiración por el Espíritu Santo. 

 
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UNA NORMA INCUMPLIDA DENTRO DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ

 

 El “esclavo” de los TJ dice en su revista La Atalaya del 15 de Noviembre del 2009 que debemos saludar a nuestros semejantes, y mostrarles respeto y educación, porque así se consiguen buenos resultados. Sin embargo, el mismo cuerpo gobernante (“el esclavo”) manda a sus feligreses a ni siquiera cruzar miradas con los que fueron expulsados de la organización, para mostrarles así frialdad y desprecio, y de ese modo incitarlos a volver a la sociedad con el rabo entre las piernas. Me pregunto: ¿No se están contradiciendo los´líderes de la WT, entonces?

¿ESCLAVOS DE JEHOVÁ, O MÁS BIEN ESCLAVOS DE UNA SECTA?

Esto dice la WT sobre la urgencia de ser “esclavos de Jehová”

¿De qué provecho le será al hombre si gana todo el mundo, pero lo paga con perder su alma? (Mat. 16:26.)

Una manera en que la educación divina nos prepara para el día de Jehová es ayudándonos a establecer nuestras prioridades. El apóstol Pablo le escribió a Timoteo: “A los que son ricos en el presente sistema de cosas da órdenes de que no sean altaneros, y de que cifren su esperanza, no en las riquezas inseguras, sino en Dios”. Aun si no somos ricos, este consejo inspirado puede sernos muy útil. Cifrar la esperanza en Dios y no en las riquezas implica “trabaj[ar] en lo bueno y ser “ricos en obras excelentes” en vez de luchar por conseguir bienes materiales. Si damos prioridad a los asuntos espirituales, estableceremos “un fundamento excelente para el futuro” (1 Tim. 6:17-19). Ese espíritu de sacrificio refleja sabiduría (Mat. 16:27). En vista de lo cerca que está el día de Jehová, cada uno de nosotros debe preguntarse: “¿Dónde estoy yo acumulando tesoros? ¿Soy esclavo de Dios, o de las riquezas?” (Mat. 6:19, 20, 24). WT 09 15/9 4:11

Comentario:

El cuerpo gobernante de los TJ anima a sus feligreses a dar prioridad a los intereses espirituales y no a las riquezas materiales, y más aún, teniendo en cuenta de que el fin se acerca.

Sin embargo, la sociedad Watchtower sigue creciendo, y acumulando más propiedades y riquezas en todo el mundo, ya sea recibiendo herencias de sus feligreses, como propiedades, joyas, dinero en efectivo, salones del reino que pasan a nombre de la WT y que fueron construidos con el sudor y el dinero de sus parroquianos, y fuera de los cientos de millones de dólares en ganancias por las colocaciones de sus publicaciones en todo el mundo, fruto del trabajo de sus publicadores que trabajan gratis, sin recibir pago alguno, salvo la promesa de una futura recompensa de vida eterna en el nuevo mundo.

Si el fin está tan cerca,  ¿para qué busca la WT crecer y hacerse más rica y poderosa con tantas nuevas propiedades si el Armagedón está a la vuelta de la esquina?

Pero la verdad de todo esto es que el “esclavo” de los Testigos de Jehová anima a sus correligionarios a ser “esclavos de Jehová”, o lo que equivale a decir, esclavos de su supuesta “organización” en la tierra, la misma Watchtower. No es sorprendente tampoco  que el “esclavo”  anime a sus feligreses jóvenes a no estudiar una profesión, o una carrera larga, para que así puedan dedicar todas sus energías y tiempo “precioso” a la obra de la predicación, y a servir a la organización de Jehová fielmente. Sin embargo, muchos de estos “esclavitos” llegarán a viejos pobres y desamparados; descartados por la “organización” misma sin ver ningún Armagedón ad portas.

Vuestro adorado tormento,

Apologista

LOS OTROS ESCLAVOS DE LA WATCHTOWER QUE SE CREEN LIBRES

 

Los hermanos “picapiedra”  conversan resignadamente en una cantera de un país latinoamerincaico…

 Oye Pedro, este salón del reino que estamos construyendo con nuestra plata, y la de los hermanitos, terminará a nombre de la WT…¿no somos unos mensos, acaso?…Eso parece, Pablo, pero ganaremos el Nuevo Mundo a cambio…¡Sí, pero terminaremos súper pelados hoy y con miles de rocadólares  por pagar al First rock bank!…¿verdad, No?

Esto dice la WT de lo que deben estar haciendo sus feligreses:

Cualquier cosa que estén haciendo, trabajen en ello de toda alma como para Jehová, y no para los hombres, porque ustedes saben que es de Jehová de quien recibirán el debido galardón (Col. 3:23, 24).

¿Qué podemos hacer para demostrar que valoramos nuestro lugar en la congregación? Evaluar detenidamente nuestras circunstancias y ver si estamos haciendo todo lo posible por “glorific[ar] [nuestro] ministerio” y honrar a Jehová (Rom. 11:13). Hay quienes pueden ser precursores regulares. Otros hermanos participan en alguna faceta del servicio especial de tiempo completo y son misioneros, superintendentes viajantes o betelitas. Muchos colaboran en la construcción de Salones del Reino. Y aunque la gran mayoría de los cristianos no pueden servir a Jehová de estas maneras, se esfuerzan al máximo por satisfacer las necesidades espirituales de sus familias y por participar con celo en el ministerio todas las semanas. Podemos estar seguros de que si servimos a Dios de buena gana y sin reservas, siempre tendremos un lugar en su pueblo. w09 15/11 3:6

Comentario:

Sin duda que la WT aprovecha cualquier pasaje bíblico para promover su organización-empresa y así manipular la mente de sus feligreses para que dediquen todo su tiempo y esfuerzo a la organización “sin fines de lucro”, ya sea acudiendo a las reuniones semanales para recibir sutiles “lavados de cerebro”, o participando en la construcción de salones del reino (incluyendo aportes generosos de dinero de los bolsillos de los fieles), cuyos locales finalmente terminarán pasando a nombre de la sociedad,  y/o saliendo al servicio de casa en casa para “colocar” sus publicaciones y así  seguir enriqueciéndose a costa de estos hermanitos ingenuos a quienes se les promete una recompensará de vida y felicidad en el nuevo orden de cosas”. De hacerlo así, dice “el esclavo” mañoso,  siempre tendremos un lugar en su pueblo. Es decir, si no eres un “esclavito” fiel de la secta, no podrás tener parte ni suerte en el “pueblo de Dios”, y terminarás condenado. Eso es lo que ellos quieren inculcar a sus fieles. Sin duda saben mucho estos sátrapas!

Vuestro adorado tormento,

Apologista

LA WATCHTOWER DICE AHORA QUE LA VIDA ETERNA ESTÁ EN UNIRSE A ELLA

Los Testigos de Jehová decían en su revista oficial La Atalaya del 1 Julio de 1982 que estar dentro de la organización de Jehová es fundamental para obtener la salvación. Pero ocho años después, en otro número de La Atalaya del 1 Noviembre de 1990, dijeron que confiar en una organización es idolatría. Y finalmente, en un reciente número de La Atalaya del 15 Setiembre de este año en curso (2010), nos vienen con la novedad de que se debe estar dentro de la Watchtower (la supuesta “organización de Jehová”), ya en ella hay palabras de vida eterna. ¿En qué quedamos entonces, señores del cuerpo gobernante? ¿Debemos confiar en la WT o no? ¿To be or no to be?…That is the question! 

LA WATCHTOWER: ¿REALMENTE LA ORGANIZACIÓN DE JEHOVÁ?

Este video pretende demostrar fehacientemente el gran desprecio que sentía el Juez Rutherford, segundo presidente de la Sociedad Watchtower, por su amado mentor, el Pastor Charles Taze Russell.

Al fallar Russell con su fecha del fin para 1915, y morir en 1916 sin haber visto cumplido lo que con mucho entusiasmo predijo, su sucesor Joseph F. Rutherford hizo publicar un libro en 1917, titulado: “El Misterio Terminado”, en donde él tilda frontalmente de satánico al mismo Pastor Russell por haber afirmado que el Reino milenial y el Armagedón vendrían en 1915 con la destrucción de todos los gobiernos terreneales en ese año.

¿Es posible que la Watchtower sea la religión verdadera cuando constatamos que el segundo presidente de la Sociedad tilda de ser el mismo Satanás el diablo al primer presidente de la Watchtower?

No hay duda que Jehová jamás hubiera escogido como su único canal de comuincación en la tierra a la Sociedad Watchtower, la cual estaba presidida por el mismo Satanás el diablo, es decir, el Pastor Russell, y luego por un sátrapa traidor que también engañó a la gente con un falso Armagedón para 1925.

Es interesante la carta que le dirigiera el abogado de la Sociedad Watchtower, el Sr Olin Moyle, al juez Rutherford en 1939, llamándole la atención por su conducta anticristiana dentro de Betel, acusándolo de hablar malas palabras e insultar procazmente a los hermanos, y de libar licor en exceso con su entrono, y contar chistes o bromas en doble sentido dentro de la misma casa Betel. Esto prueba que la Watchtower es definitivamente  una organización de Satanás y no de Yahweh, ya que de ninguna manera Dios hubiera escogido como su único conducto a una organización dirigida por falsos profetas de  dudosa reputación.

LA WATCHTOWER AFIRMÓ EN 1972: “EL ESCLAVO” ES HOY EL PROFETA EZEQUIEL MODERNO

Los Testigos de Jehová publicaron en la revista La Atalaya del 1 de setiembre de 1972, pág 520, que los Ungidos, o el esclavo, es el profeta Ezequiel moderno encargado de anunciar las Buenas nuevas del reino. No hay duda que la Watchtower sí dijo que ellos eran unos profetas de Dios, aunque hoy lo niegan rotundamente, a pesar de que está publicado en su propia literatura del pasado.

TESTIGOS DE JEHOVÁ TIEMBLAN ANTE VIDEOS DE LAVASORI

Sin duda alguna, mi colega y amigo, Lavasori, está impactando grandemente en las filas de los Testigos de Jehová con sus excelentes videos que denuncian las falsedades de la organización Watchtower Bible & Tract Society. Muchos miles de TJ activos, como también  un buen número de simpatizantes, están ahora dudando de la sacrosanta sociedad del “Nuevo Mundo”, y están cuestionando la supuesta dirección divina o celestial de sus líderes (el Cuerpo Gobernante).

SITIO DE LAVASORI:

www.lavasori.wordpress.com

LA DRAMÁTICA CONFESIÓN DE OTRO “TESTIGO DE JEHOVÁ”

A continuación ustedes escucharán el testimonio dramático de un “Testigo de Jehová”, el cual, con toda seguridad, es el mismo de muchos miles de Testigos de Jehová que ahora están sumamente desanimados con la organización debido a sus constantes mentiras y contradicciones.

No se lo pierdan!

EL DESESPERADO ESFUERZO INÚTIL DE LA WATCHTOWER PARA JUSTIFICAR LA PRESENCIA DE SU “CUERPO GOBERNANTE” EN LA ORGANIZACIÓN DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ

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Analizando La Atalaya del 1 de Julio de 1995

Es sabido, aquí lo hemos hecho constar en repetidas ocasiones, que la Sociedad WatchTower dedica muchos recursos a reforzar la posición de autoridad del ‘esclavo fiel y discreto’ y, del Cuerpo Gobernante, como la cúspide representativa y visible del mismo. En apoyo de esa demanda de autoridad y en el simultáneo desprestigio de quienes tengan reticencias para aceptarla se remontan sin cesar a tiempos precristianos. La posición de Moisés con respecto a los israelitas de la antigüedad es traída muy a menudo a sus páginas y puesta como un paralelo a seguir dentro de la Organización hoy día. Aunque, por motivos estratégicos y de índole legal, en algunos países asumen la denominación de Testigos “cristianos” de Jehová, da la impresión, a juzgar por el espíritu “legalista” que impera dentro de la Organización, que aún no han dado el paso decisivo de abandono de la “Ley” con su potencial de esclavitud y asumir todo lo que lleva consigo la “gracia” (“bondad inmerecida”, como ellos prefieren) liberadora, lo que en esencia representa el cristianismo.

Aparentemente los esfuerzos del apóstol Pablo en proclamar esa realidad en sus cartas ha tenido poco eco en las prácticas de la WatchTower que, a juzgar por el continuo recurso a situaciones de aquel pasado, se siente mucho mejor en el patrón de la vieja Ley y sus extintas prescripciones que dentro del marco cristiano, en el que Cristo suministró el alivio para una vida nueva, con base en el amor, la libertad y responsabilidad individual y colectiva.

Vez tras vez acuden a rebuscar tipos que justifiquen su comportamiento jerárquico y de clase. Un amigo mío hacía alusión no hace mucho a este asunto y lo describía como un proceso al revés. El razonaba que la WatchTower no toma modelo en las Sagradas Escrituras, sino que ha creado esa Organización y, a partir de ella, busca acomodo en las mismas para su propia justificación. Así lo creo yo también. Al mismo tiempo, pasa por alto el valor liberalizador del sacrificio de Jesucristo, doctrina renovadora claramente expuesta en el Nuevo Testamento y retrocede a la esclavitud que supone la Ley antigua para tomar patrones superados con la venida del Mesías, incorporándolos en su política eclesiástica.

Actualmente en la organización de la Watchtower los elementos “fundamentales”, los que determinan tanto el aspecto doctrinal como el administrativo giran en torno a la concepción de dos clases de personas en la tierra desde el punto de vista religioso. Un grupo de tan sólo 144.000 (de los que unos ocho mil aún viven, al menos así se reconocen). Cuando se habla de la congregación cristiana hemos de entender que este término aplica a esos 144.000. Ellos son los “ungidos” con espíritu, los únicos que tienen parte en el reino de los cielos, los herederos auténticos como reyes y sacerdotes, los destinatarios del Pacto para un Reino. Sólo esa clase de personas forma parte del ‘esclavo fiel y discreto’ y, por ahora, únicamente a ellos les está permitido formar parte del Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová. Toda la doctrina ha de venir de esta clase de personas, como canal de Dios para interpretar la Escritura y distribuirla en forma de “alimento”. A esta clase no solamente está reservado el gobierno sobre todos los demás a ejercer junto con “su” hermano mayor Jesucristo, sino que le están encomendados todos los bienes e intereses del amo sobre la tierra en la actualidad. La Biblia, se dice, está escrita “especialmente” para ellos. La otra clase, unos seis millones de personas, únicamente tendrán parte en una “región terrestre” del Reino de Dios, “región” que nadie sabe de dónde ha salido como tal. Entre tanto, esta clase “inferior”, aunque tampoco es esa su responsabilidad, son los que realmente llevan el peso del trabajo de esparcir el mensaje de los “ungidos” mediante la distribución de todo tipo de publicaciones.

Con cierta periodicidad traen a la consideración de todos estas cuestiones a través de artículos que reafirman esa postura, mediante la manipulación de pasajes históricos de la historia de Israel en cuyos personajes y grupos diversos quieren ver tipos de estas dos clases injustificadamente creadas por ellos. Para justificar eso recurren a cierta relación que mantuvieron con el pueblo de Dios de la antigüedad y lo que para los mismos se estipuló en ciertas ocasiones. En esa relación encuentran la veta que les permite dar rienda suelta a su desbordada imaginación, en un ejercicio especulativo e irresponsable mediante el cual “inventan” tipos de clases de personas a las que les acuñan diversos términos y cuya aplicación converge en el grupo que llaman “las otras ovejas”.

La Atalaya del 1 de Julio de 1995 se dedica a fondo a esas labores, siendo un caso típico del esfuerzo efectuado en esa dirección. Tres son los artículos destinados a afianzar esa concepción errónea del pueblo de Dios, que nunca ha estado organizado de esa manera, ni tiene cabida en una estructura con compartimentos de “clase” como la que interesadamente le han asignado los responsables de los testigos de Jehová. Eso quiere decir que durante casi un mes, los testigos fueron de nuevo concienzudamente adoctrinados con esa visión antibíblica de la congregación cristiana. Los títulos de esos artículos junto a subdivisión en temas nos aproximan al mensaje y la doctrina a implantar.

El primer artículo era dedicado a LOS TESTIGOS CRISTIANOS CON CIUDADANÍA CELESTIAL. A ellos aplican en exclusiva enseñanzas fundamentales del cristianismo, la esencia del cambio hecho posible merced a la muerte y resurrección de Cristo y que conforman los encabezamientos secundarios de ese artículo, a saber:

Nacer de nuevo
Hijos de Dios
El Israel de Dios
Un nuevo Pacto
La Nueva Jerusalén

De esa nueva realidad, acorde con el propósito de Dios, introducida por Jesucristo y defendida por los escritores del Nuevo Testamento o Nuevo Pacto, excluyen a la casi totalidad de los creyentes. Estos han de subordinarse al grupo de los 144.000 “diferentes”, de rango superior (unos 8.000 teóricos, no lo olvidemos. Aunque a efectos prácticos, los que realmente “ejercen” su función, no deben pasar de un centenar). Según La Atalaya del 1 de Julio de 1995:

Si queremos recibir la salvación, es esencial que reconozcamos a esa ‘nación que produce los frutos del Reino’. (Página 11, párrafo 10).

Según la Biblia:

Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. Hechos 4: 12 (Valera)

Cualquier pretensión humana a un “indispensable reconocimiento” del tipo que sea tendente a salvación está fuera de lugar e invade las atribuciones exclusivas de Jesucristo. Los demás, todos los humanos estamos en la misma posición ante esa incontestable realidad en cuanto a la salvación, ningún otro nombre, ni número de personas tienen otro papel que el de acogerse al nombre de Jesús para la salvación. Cualquier protagonismo relacionado en privilegios de mediación han de considerarse como intromisiones no autorizadas. Quien admita eso, debe pensar muy en serio que está haciéndose seguidor de hombres. Los dirigentes de los testigos de Jehová han convertido, mediante esa retórica reflejada en La Atalaya, en seguidores de hombres a los seis millones de adeptos de la Organización, y a sí mismos en cabeza de secta. Ese es el papel real que corresponde a ese concepto de “esclavo fiel y discreto” que, a falta de la exacta concreción de sus componentes, tiene su cabeza, el núcleo duro de su representación, en los miembros del Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová.

El segundo artículo de esa Atalaya “EL ISRAEL DE DIOS” Y LA GRANDE MUCHEDUMBRE” establece más específicamente la división en dos “clases” de la comunidad cristiana. Delimita con claridad las “competencias” de los del “Israel de Dios”, “los reyes y sacerdotes”, en cuanto a “alimentar” a los de la grande muchedumbre:

Estos ungidos constituyen el esclavo fiel y discreto mediante el cual se ha suministrado el alimento espiritual durante estos últimos años. (Página 15, párrafo 6).

Hoy en día, el resto de los cristianos ungidos componen colectivamente “el esclavo fiel y discreto”, el conducto por el que se suministra el alimento espiritual. (Mateo 24: 45-47)… cualquier persona que desee adorar a Jehová tiene que hacerlo junto con estos cristianos ungidos. (Página 19, párrafo 17)

A efectos prácticos, eso equivale a publicar todo tipo de literatura y otra “mercancía” espiritual (vídeos, casettes, CD’s, calendarios… ) para que otros la consuman y la “coloquen” a sus vecinos. En cuanto a la grande muchedumbre, que apareció en fecha tan tardía como en el primer tercio de este siglo veinte, le corresponde “atiborrarse” del “alimento” que produce esa “casta” privilegiada y seguirlos ciegamente, no hay otra manera de adorar a Jehová. Así queda sentenciado por ellos:

En los años treinta en particular se hizo notar otro grupo. Estos resultaron ser las “otras ovejas” de la ilustración de los apriscos (Juan 10: 16)… Reconocieron a la congregación ungida como el esclavo fiel y discreto… (Página 15, párrafo 4).

Por supuesto no conforman el “Israel de Dios”, son “extranjeros”, prefigurados por los netineos y otros de la antigüedad que convivieron con el Israel antiguo. Dependen de los “ungidos” para alimentarse espiritualmente y poder salvarse. Ese es el lenguaje que disfraza la práctica sectaria. Las declaraciones que hemos considerado son fiel reflejo del bosquejo que podíamos llamar “de libro” de una secta. El papel de líder en este caso lo asume el “esclavo fiel y discreto” con sus funciones exclusivas, con su control totalitario de todo aspecto en la Organización. El ropaje y las apelaciones al texto bíblico (muy lejos, por cierto, de semejante engendro) es lo de menos, lo que importa es la realidad.

A todo esto, hay un problema latente similar al de “la generación que no pasará”. Con la aparición del grupo “extranjero” de “las otras ovejas” en los comienzos de los años treinta, teóricamente se cerró la puerta y el cupo de los “israelitas” auténticos, los “ungidos”. La inmensa mayoría de estos “ungidos” (como he dicho, en la actualidad alegan para sí esa condición unas ocho mil personas), tendrían que ser mayores de ochenta, noventa e incluso cien años y, además suelen ser unos auténticos ineptos para desempeñar esa supuesta capacidad de distribuir “alimento espiritual” por no estar bíblicamente preparados para ello. De hecho están tan apartados del desempeño de esa “su obligación” como cualquier “otra oveja” o “netineo”. Muy pocos y muy ancianos (llevan diciéndolo muchos años) son los supuestos “israelitas” que de verdad ejercen esas funciones. De manera que:

¿Qué tiene que ver todo esto con la situación de la grande muchedumbre y su futuro, cuando todos los ungidos hayan recibido su maravillosa herencia? (Página 19, párrafo 20).

Hace casi cuatro años que presentaban esa pregunta. Dedicaron un tercer artículo MORADORES QUE VIVEN JUNTOS EN UNA “TIERRA” RESTAURADA a dar una respuesta. Se trata de una “tierra” espiritual (otro invento) en la que están “activos” los “extranjeros”. Debido a todas las circunstancias anteriormente expresadas, resulta que son los “extranjeros” quienes “reparten” el supuesto alimento espiritual:

La gran muchedumbre ahora efectúa la mayor parte la obra de rendir “servicio sagrado. (Revelación 7:15) Bajo la dirección de sus hermanos ungidos ‘ofrecen a Dios sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de labios que hacen declaración pública de su nombre’. (Página 21, párrafo 8).

Acostumbrados a declaraciones como la que acabamos de considerar, a las que los testigos llegan con la mente teledirigida, normalmente se entienden y se aceptan cosas extrañas, ajenas a los textos que se suelen citar en su apoyo. Esa declaración supone cuantificar el servicio sagrado, la adoración, de tal manera que una clase hace la “mayor parte” y la otra clase efectúa la parte “más pequeña”. Tomando en conjunto todo el párrafo, el lector entiende sólo una cosa: lo que llaman la “obra de predicar”, que consiste en ir a la gente distribuyendo literatura que supuestamente contiene el preciado “alimento”. Pero el servicio sagrado es otra cosa muy diferente, forma parte de la vida entera del cristiano, es personal, de tal manera que cada uno ha de hacer no “una parte”, sino el 100 % de lo que le corresponde, no puede hacer nada por lo que le corresponde a otros. Cuando uno hace oración está rindiendo servicio sagrado a Dios. Cuando se reúne para considerar la Palabra de Dios, cantar himnos en su honra y compartir pensamientos espirituales con otros, está rindiendo “servicio sagrado” a Dios así como fruto de labios. No se necesita estar “dando testimonio” a otra persona, aunque eso también queda incluido. El servicio sagrado no es una “tarea” con unas determinadas dimensiones, con sus límites y sus magnitudes de tamaño, espacio y tiempo que pueda ser abordada y llevarlo a cabo hasta su finalización. No es algo a compartir ni repartirse, de tal manera que pueda decirse que “cuantos más seamos más lejos llegaremos o a menos trabajo tocamos”. El servicio sagrado, como el amor, es algo de otra índole. Cada uno tiene su parte y su participación “total” y no cuantificable dentro de su propia circunstancia personal, familiar y social que ningún otro puede asumir por él. El gran problema de la WatchTower es que todo lo cuantifica, todo lo regula y todo lo desvirtúa. Es el paso que suele dar toda secta que, pretendiendo basarse en la Biblia, traspasa el espíritu que rebosan las Sagradas Escrituras para empobrecerlo y restringirlo dentro de un esquema humano. La Watch Tower es un ejemplo muy representativo de eso.

Cuando Pablo menciona el ‘fruto de labios’, lo hace en un contexto en el que se incluyen muchos deberes cristianos y en el que, curiosamente no se refiere en absoluto a la predicación. Se refiere a él como un “sacrificio de alabanza” que hay que rendir a Dios por medio de Jesucristo. (Hebreos 13 15). A continuación Pablo añade:

Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios. Hebreos 13: 16 (Valera).

El capítulo 13 de Hebreos lo dedica Pablo a la exhortación para cumplir una serie de deberes básicos en la vida cristiana, comenzando por el amor, la hospitalidad, etc. Todo lo descrito allí forma parte del “servicio sagrado” al mismo tiempo que de la propia vida del cristiano. No dedica una sola palabra en ese capítulo a la obra de predicar. Revelación 7: 15 describe algo futuro, algo que acontece después de la gran tribulación. No merece la pena entrar en ello. En todo caso, permítame el lector recordarle que el tema que estamos considerando tiene ciertas cosas comunes con otros ya considerados con anterioridad en esta serie. Si lo desea, puede repasar algunos de ellos tales como Celebran su salvación ante el trono de Dios, Esclavos del esclavo, Cristianos de primera y cristianos de segunda, ¿Una descendencia complementaria?, Los Hijos de Dios, Lío de Pactos… He dedicado considerable esfuerzo a la reflexión bíblica que echa por tierra la teoría de los testigos de Jehová sobre las dos clases de cristianos, porque ese es el error capital, la fuente y el origen de muchos otros. Es la base de la estructura sectaria de la Organización, la razón por la que los testigos sean en realidad seguidores de hombres, no de Dios.

En ese tercer artículo de La Atalaya del 1 de Julio de 1995 podemos atisbar los primeros escarceos para solucionar un problema de concepto que se hace más molesto a medida que el tiempo pasa. Consiste en tener que compaginar la dirección y la responsabilidad, entregada “en exclusiva” a una clase de personas (los “ungidos”, el “esclavo fiel y discreto”) que, por los limites de número y tiempo que le han asignado en su doctrina y en sus escritos, se está acabando. Tal vez, se debería haber acabado hace tiempo. Es muy posible que la realidad ya no responda en absoluto al diseño de funciones y responsabilidades “teocráticas” dentro de la Organización. De momento, eso no parece un problema de inmediato planteamiento dentro de la comunidad, ya que el hermetismo de la “clase” dirigente y el manejo continuo de la mente de los adeptos impiden una reflexión seria sobre ese asunto. Pero en la cúpula todo hace pensar que les está quemando. En pocos años serán necesarias una explicaciones de difícil aceptación. Con todo, aunque se les ve venir, la capacidad para encontrar razones absurdas no tiene límites. Este artículo pretende intuir un poco el significado de ciertas declaraciones en estos últimos tiempos, aunque hay que tener en cuenta que la hermenéutica de la Watch Tower puede tomar los giros más insospechados, lo cual no facilita mucho las cosas. Pese a la impenetrabilidad de la Organización, las declaraciones de La Atalaya nos pueden aproximar un poco al rumbo doctrinal para el futuro, quizá cuando hayan de ser reemplazados los componentes actuales del Cuerpo Gobernante. El artículo que consideramos traía algunas de esas declaraciones:

Además, dado que la cantidad de personas que se unen a la gran muchedumbre aumenta a un ritmo de centenares de miles al año, cada vez hay más necesidad de supervisión. En un tiempo, únicamente los cristianos ungidos se encargaban de esa responsabilidad. Luego se hizo necesario que la supervisión de la mayoría de las congregaciones, los circuitos, los distritos y las sucursales se encomendara a las otras ovejas. En 1992, algunos de estos cristianos recibieron el privilegio de asistir a las reuniones de los comités del Cuerpo Gobernante y ser ayudantes sin derecho a voto. De todos modos, las otras ovejas permanecen leales a sus compañeros cristianos ungidos y consideran que es un privilegio apoyar a este esclavo fiel y discreto de Jehová. (Mateo 25:34-40.). (Página 22, párrafo 9. Subrayado nuestro).

Entiendo que esos primeros pasos dados hace siete años van encaminados en el sentido que he apuntado antes, dar salida a una situación que, paradójicamente podría considerarse como “un callejón sin salida”. Una pregunta obvia sería: Si hay más de 8.000 “ungidos”, a quienes en buena lógica el Amo les ha encargado esa responsabilidad, ¿Qué están haciendo? ¿Por qué no son ellos los que significativamente llevan todo el peso en vez de estar, en su mayoría, “perdidos” en el anonimato como los que supuestamente no son de esa “clase”? ¿Están incapacitados por la edad para asumir esas responsabilidades, ya que son “muy mayores”? Entonces ¿Cómo es que desde hace muchos años se mantiene prácticamente la misma cifra sin que aparentemente les llegue la muerte como al resto de las personas en esas circunstancias? O ¿Acaso el Amo ha nombrado a siervos sin capacidad para cumplir con las obligaciones que él mismo les ha encomendado?. Esas, que deberían ser las auténticas cuestiones, acordes con la doctrina que sostienen, no son, sin embargo, las cosas a las que haya que dar respuesta. Se trata de algo más práctico, menos teórico y más cercano a la realidad: el gobierno y el control de una sociedad, la Watch Tower. Hay que dejar ese asunto “atado”, bien o mal atado desde el punto de vista “teocrático”. Para ello hay que rebuscar en la Escritura algo que pueda servir, algo para hacerlo “encajar” como “atadura teocrática”. Naturalmente que con ese espíritu no le resulta difícil a la organización encontrar “intentos de solución” que la justifiquen. Así en la página 22, párrafo 10 de esa Atalaya, leemos:

La manera como el esclavo fiel y discreto ha utilizado a las otras ovejas en puestos de responsabilidad se profetizó en Zacarías 9:6, 7, donde leemos: “Ciertamente cortaré el orgullo del filisteo. Y ciertamente quitaré de su boca sus cosas manchadas de sangre, y de entre sus dientes sus cosas repugnantes, y a él mismo también ciertamente se le dejará quedar como residuo para nuestro Dios; y tiene que llegar a ser como un jeque en Judá, y Eqrón como el jebuseo”. Los filisteos eran enemigos declarados del pueblo de Jehová, como lo es el mundo de Satanás hoy día. (1 Juan 5:19.) Del mismo modo que finalmente se aniquiló a los filisteos como pueblo, este mundo, con sus elementos religiosos, políticos y comerciales, también experimentará pronto la furia destructiva de Jehová. (Revelación 18:21; 19:19-21.)

De esa manera encuentran excusa para acuñar los términos “eqronita”, “jebuseo” y “filisteo”, el “filisteo moderno” que dicen será “como un jeque en Judá”:

Zacarías no profetizó que el filisteo arrepentido sería en realidad un jeque en Israel. Eso no hubiera sido propio, ya que no era un israelita natural. Pero sería como un jeque, pues ocuparía una posición de autoridad como la de este. Y así ha resultado ser. Dado que está disminuyendo la cantidad de cristianos ungidos y muchos de los que quedan están limitados debido a la edad avanzada, algunos cristianos bien preparados de las otras ovejas les prestan la ayuda necesaria. No quieren reemplazar a sus hermanos ungidos. Pero el esclavo fiel y discreto les da autoridad en la “tierra” según sea necesario para que la organización de Dios siga progresando ordenadamente. Ese progreso también queda patente en otra profecía. (página 23, párrafo 14. Subrayado nuestro).

Poco a poco van perfilando la manera de justificar el futuro gobierno de la corporación. En la página 24 se ilustra gráficamente en cómo el supuesto “servicio” que se lleva a cabo en la “tierra espiritual” se reduce a una cosa: distribución de literatura. Eso es, en definitiva, lo que se ha de encarrilar. Ha de justificarse el manejo de los asuntos, bajo el control directo de miembros de la “clase ungida”, en la actualidad, al menos aparentemente, que habrán de pasar a ser gestionados por miembros de la clase de las “otras ovejas”. El párrafo 16, página 24 dice:

Actualmente queda en la Tierra una cantidad pequeña de israelitas espirituales que participan en el pastoreo, la labranza y el cultivo de viñas en sentido espiritual. Cuando toda la congregación ungida finalmente se reúna con Cristo, las otras ovejas tendrán que realizar todo este trabajo. Incluso la superintendencia humana de la “tierra” estará en manos de siervos capacitados de las otras ovejas, designados en el libro de Ezequiel como la clase del principal. (Capítulos 45 y 46 de Ezequiel.)

Aquí aparece esa figura, la del “principal”, quien se hará cargo de la administración, cuando los “ungidos” hayan dejado de ser “moradores” de la tierra. Siguen en pie las preguntas hechas con anterioridad, a las que cabría añadir esta acotación adicional: ¿Nos quedaremos sin “esclavo fiel y discreto” y el supuesto “desempeño funciones” de Mateo 24: 45-47, tan prolíficamente repetido en las páginas de La Atalaya? ¿En qué otro sitio de los evangelios confirmó Jesucristo esa “sustitución” por la también supuesta “clase del principal”, a la que hay que ir a buscar al libro de Ezequiel?. Esa preparación supuestamente “bíblica” suena mucho a mera maniobra.

El tema ha sido retomado recientemente. En concreto La Atalaya del 1 de Marzo de 1999 le dedicó otros tres artículos. Con distintos matices y haciendo hincapié en nuevos elementos, básicamente reafirma la doctrina subyacente en aquellos artículos de La Atalaya del 1 de Julio de 1995. Ahora, sin embargo amplían el ámbito bíblico a algunos capítulos más del libro de Ezequiel, haciendo una lectura manipulada en apoyo de sus alegaciones. Una Atalaya previa, la del 15 de Febrero de 1999 ofrecía en cierto sentido una primera aproximación al fondo de la cuestión, preparando a los lectores para abordar el tema con más amplitud. Sin entrar a considerar dicha Atalaya, sí creo interesante destacar dos puntos íntimamente relacionados con el asunto que nos ocupa. Ambos están en la página 19 (La Atalaya del 1 de Febrero de 1999). El primero está en un recuadro que recoge unas palabras dirigidas por Frederick Franz a los graduados de Galaad en 1970, en donde afirmó con rotundidad que la llamada a la clase “ungida” se había terminado entre 1931 y 1935, por tanto:

“¡No más incorporaciones!, -dijo-. Esa llamada terminó entre 1931 y 1935. Ya no se añade a nadie más. ¿Quiénes son, entonces los pocos nuevos hermanos que participan de los emblemas en la Conmemoración? Si pertenecen al resto, son reemplazos. No son nuevas incorporaciones, sino reemplazos por aquellos que se han apartado”.

Acérrimo defensor de esa concepción herética de las dos clases de cristianos, Frederick Franz, ideólogo determinante y, en algunos aspectos, casi exclusivo de la estructura doctrinal y administrativa de la Sociedad Watch Tower junto al apoyo eficiente como gestor de N.H. Knorr, cuando hablaba sentenciaba. Nadie como él ejercía una autoridad moral y doctrinal indiscutible. Aparte las doctrinas y ciertas predicciones, a él corresponde una buena parte de los procedimientos represivos de la actualidad en el seno de la Watch Tower. Aunque sus ideas sobre el jubileo del año 1975 han ido quedando en el olvido, quedan sin embargo estos residuos que el tiempo está haciendo cada vez más insostenibles. Necesariamente hay una gran mentira oculta que cada vez se hace más evidente. La contradicción entre las funciones que debería desempeñar el “esclavo fiel y discreto”, miembros de la clase ungida, a quienes corresponde en exclusiva por su teórico “nombramiento” y la realidad de que son otros quienes las están llevando a cabo o habrán de desempeñarlas en el futuro, inevitable ha de aflorar más pronto que tarde, salvo que alguien encuentre la fórmula para impedirlo. Está claro que en ese empeño se están empleando a fondo los dirigentes de la Sociedad Watch Tower. En ese sentido, terminando con este breve comentario sobre La Atalaya del 1 de Febrero de 1999 y, siendo éste el segundo punto al que me refería, el párrafo 22 de la página 19 dice (subrayado nuestro):

Como el número de los miembros del resto ungido por espíritu ha ido menguando en la Tierra, se ha concedido la supervisión espiritual a hermanos maduros de la grande muchedumbre en casi todas las congregaciones del mundo. Y cuando los últimos Testigos ungidos, ya mayores, terminen su carrera terrestre, los príncipes (sa-rim) de las otras ovejas estarán preparados para desempeñar los deberes administrativos en la Tierra como la clase del principal (Ezequiel 44: 3; Isaías 32: 1).

Esa es la cuestión. Ya se apunta la salida con una figura forzadamente extraída del Antiguo Testamento, la figura del “Principal”. Y a implantar esa idea, un nuevo rumbo que solucione una mentira real, pero encubierta para la inmensa mayoría de los testigos que cree ser “alimentada” por los “ungidos”, se dedica La Atalaya del 1 de Marzo de 1999. Se toman unos textos y caprichosamente los citan como apoyo a sus extravagantes e interesadas exigencias. Amigos míos, reflexionen en cuánto interés por solucionar un problema candente, el de la administración de una Sociedad presentada como una agencia bajo control exclusivo (por comisión divina) del “esclavo fiel y discreto”, cuando éste está teóricamente a punto de desaparecer de la escena terrestre. Para ello se hace necesario buscar en la Biblia todo aquello que, adecuadamente manipulado, aparente abonar sus disparatadas tesis. De esa manera podrá seguir funcionando con “legitimidad teocrática”.

Querido lector, permítase una pausa, vuelva a los evangelios, piense en los escritos de Pablo. No es que quiera que olvide la historia del pueblo de Israel de la antigüedad, ni la enseñanza que para nosotros tiene, ni su papel en la preparación para la venida de Cristo. Piense en las enseñanzas de Jesucristo y en el valor de su figura, su muerte y su resurrección para instaurar una nueva era en beneficio de la humanidad, no sujeta a la esclavitud de la Ley. ¿Encuentra algo que sugiera interés alguno en príncipes, gobernantes, principales, administrativos, gestores, algo para mantener el funcionamiento de una entidad con esas exigencias, al estilo exclusivista de la Watch Tower? ¿Dónde podemos encontrar que una supuesta clase, la del “esclavo fiel y discreto”, delegue en otra subclase, la del “principal”, la administración de los bienes que el Amo les había encomendado en exclusiva, por la sencilla razón de que se están extinguiendo como clase y ya no hay “más incorporaciones” a esa clase?. En el fondo eso es lo que hay que solucionar, eso es lo que subyace en estos artículos de La Atalaya.

La Atalaya del 1 de Marzo de 1999 contiene muchos razonamientos absurdos, infantiles y hasta ridículos que no vamos a considerar aquí, pero sí que merece la pena pararnos a considerar algunos puntos que nos aproximen a la intencionalidad, al fondo de la cuestión:

Si bien el principal no pertenece a la clase sacerdotal, desempeña un papel destacado en la adoración pura… De este modo, la visión garantiza al pueblo de Ezequiel que a la nación restaurada se la bendeciría con caudillos ejemplares, hombres que apoyarían al sacerdocio en organizar al pueblo de Dios y que serían muy buenos ejemplos en los asuntos de naturaleza espiritual. (párrafo 8, páginas 9, 10. Subrayado nuestro).

Es importante destacar el empeño en establecer esa relación entre la clase sacerdotal y el principal y cómo relacionan todo ello con asuntos de “organización”. Es el hilo que nos lleva a establecer la equiparación con los tiempos actuales. Ese intento está manifiesto en declaraciones como éstas:

Desde el restablecimiento de la adoración pura, Jehová ha bendecido a su pueblo con muchos destellos de perspicacia espiritual, entre ellos el entendimiento de lo que es el templo espiritual de Dios: su provisión, a modo de templo, para la adoración pura. Esta verdad clave nos ayuda a desentrañar gran parte del significado de la visión del templo de Ezequiel. (Página 13, párrafo 2. Subrayado nuestro).

Suponen que se restableció la adoración pura en el año 1919. Lo que presentan como “verdad clave”, en realidad constituye ” maniobra clave” en la configuración de su falso concepto sobre el templo espiritual de Dios y que el apóstol Pablo describe con tanta claridad. Lo que ellos llaman “provisión, a modo de templo, para la adoración”, en la que por supuesto juega un papel primordial la Sociedad Watch Tower con todo lo que ello representa, no está en ninguna parte en la Biblia. Más bien hay expresiones que pueden dar a entender todo lo contrario:

Créeme, mujer, que llega la hora en que, ni en este monte, ni en Jerusalén adoraréis al Padre… Pero llega la hora( ya estamos en ella) en que los adoradores verdaderos adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren. Juan 4: 21-23. (BJ).

Ni lugares físicos ni agencias jurídicas, sino adoradores en “espíritu y verdad”, eso es, en palabras del propio Jesucristo, lo que el Padre valora.

¿No sabéis que sois santuario de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? Si alguno destruye el santuario de Dios, Dios le destruirá a él; porque el santuario de Dios es sagrado, y vosotros sois ese santuario. 1 Corintios 3: 16 (BJ).

Está claro que el templo, el santuario de Dios, son las personas, los creyentes, todos los creyentes. Introducir algo diferente, una provisión para adorar, algo estructurado administrativamente, es modificar y, por tanto, de alguna manera destruir ese verdadero templo de Dios, la comunidad de creyentes. El templo espiritual, pues, está descrito con toda claridad en la Sagrada Escritura desde el siglo primero. Esos supuestos destellos iluminadores a partir de la segunda década de nuestro siglo no hacen más que adulterar la enseñanza bíblica, enturbiando y hasta destruyendo la enseñanza sobre lo que Dios mismo considera como su templo espiritual. Ese templo, entendido a la luz de la Escritura, no tiene dueños ni gestores ni es en sí una organización estructurada con representantes ejecutivos. Es un pueblo con apóstoles, maestros, profetas, personas con diferentes cualidades y habilidades que actúan como miembros de un cuerpo (1 Corintios 12: 12-30) y, cuyo dueño es Dios:

No es que pretendamos dominar sobre vuestra fe, sino que contribuimos a vuestro gozo, pues os mantenemos firmes en la fe. 2 Corintios 1: 24 (BJ).

Ese es el verdadero espíritu, la única aportación que corresponde a miembros del templo espiritual en la relación de unos con otros, la mutua edificación. A ese templo afluyen las personas en orden a la salvación:

… El Señor agregaba cada día a la comunidad a los que se habían de salvar. Hechos 2: 47 (BJ).

Nada que de a entender “clase” alguna con tiempo o número limitado, que tenga un cupo de incorporaciones que en algún tiempo haya de darse por “completo”. Tampoco con un destino “celestial” o “terrestre”, nada de todo eso. Simplemente una “comunidad” a la que se incorporaban personas que aceptaban a Cristo en orden a su propia “salvación”, una única salvación, una única esperanza común para todos. Para eso afluían a la comunidad cristiana, para ser miembros de un solo cuerpo, no un cuerpo dividido en “clases”, sino en miembros con personalidad y habilidades diferentes.

Avanzando un poco en ese proceso de ir modelando una nueva situación en los órganos de dirección que, queda por ver cómo quedará finalmente, La Atalaya del 1 de Marzo de 1999, página 15, párrafo 12, invita al siguiente recordatorio (Subrayado nuestro):

Es conveniente que quienes forman parte de la gran muchedumbre recuerden que los ungidos no estarán siempre aquí en la Tierra con ellos.

Curiosamente, en contraste con la manera habitual de aplicar los tipos y las representaciones, aquí entienden que “las doce tribus de Israel representan a las otras ovejas” (párrafo 5, página 14). También que “la ciudad al parecer representa la administración terrestre que traerá beneficios a todos que compongan la justa sociedad que habitará la Tierra” (página 18, párrafo 22). Este tipo de inconsistencias suelen darse muy a menudo. Aquí les encaja mejor de esa manera. El razonamiento de La Atalaya se va estableciendo progresivamente (subrayado nuestro):

De modo que ahora se está preparando a la clase del principal con la perspectiva de que más adelante, en el nuevo mundo, desempeñe una función administrativa. Página 16, párrafo 14.

La visión de Ezequiel da a entender que los ancianos que forman parte de la gran muchedumbre desempeñan un papel subordinado y de apoyo, mientras que los ungidos llevan la delantera espiritual… Evidentemente, el Principal debía someterse a los servicios espirituales y a la dirección de los sacerdotes… Tales ancianos ungidos fieles han estado capacitando durante décadas a la clase del principal en formación, y han preparado a los futuros miembros de esa clase para cuando llegue el día, en el venidero mundo de Dios, en que se les delegue autoridad completa. Página 16, párrafo 15.

Es increíble lo que quieren extraer del libro de Ezequiel a fin de justificar sus maniobras de organización. Si de verdad desean una comunidad, el templo de Dios, tal como inequívocamente queda descrito para los cristianos ¿Por qué no acuden al Nuevo Testamento, a las palabras de Jesús, a los escritos de Pablo, Pedro y otros en donde eso está expuesto con suficiente extensión? ¿Por qué no mirarse en la comunidad cristiana tal como nos la muestra el libro de Hechos y las cartas apostólicas?. ¿Acaso encontramos allí la idea de una “clase” del Principal con cargos administrativos?.

En su lugar han entrado en una especie de “delirium tremens”, autoproclamándose instructores de otros a quienes engatusan como supuestos titulares de futuras prebendas. Por desgracia, aberrante como parezca, algunos ancianos han sido influenciados a tal grado por este tipo de declaraciones que ya se les están haciendo los “dientes largos”, ante la expectativa de llegar a ser “príncipes”, con un cierto poder en el “nuevo sistema”, con autoridad delegada por los “reyes” (los 144.000), o al menos, esperando en el futuro ser nombrados administradores de alguna pedanía. O tal vez ese halago encubierto les procure cierto grado de satisfacción por la cuota de consideración adicional que pueda reportarles ante los demás desde ahora mismo. En cualquier caso puede ser motivo suficiente para mantenerlos atolondrados ante ese vano encanto de vagas y absurdas expectativas. ¡Qué manera tan pobre y tan interesada de entender la vida cristiana!

Ante esto es inevitable que venga a la memoria el desatino que con tanto acierto nos describe don Miguel de Cervantes en su obra maestra, el Quijote. Tanto le había calentado la cabeza Don Quijote a Sancho con hacerlo gobernador, que decidió acompañarlo a nuevas aventuras, no sin antes tener un sustancioso diálogo con su mujer, asegurándole:

Ya os digo, mujer -respondió Sancho-, que si no pensase antes de mucho tiempo verme gobernador de una ínsula, aquí me caería muerto. (El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha, Segunda parte, capítulo V)

Desgraciadamente para él, a alguien de los ociosos de aquel tiempo, con el fin de matar el aburrimiento, le vino al pelo aprovechar tal fantasía para divertirse a su costa. El capítulo XLII (también de la segunda parte) nos describe este diálogo entre Sancho y el Duque:

Si vuestra señoría fuese servido de darme una tantica parte del cielo, aunque no fuese más de media legua, la tomaría de mejor gana que la mayor ínsula del mundo.

-Mirad, amigo Sancho -respondió el Duque -; yo no puedo dar parte del cielo a nadie, aunque no sea mayor que una uña, que a sólo Dios están reservadas esas mercedes y gracias. Lo que puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada, y sobremanera fértil y abundosa, donde si vos os sabéis dar maña, podéis con las riquezas de la tierra granjear las del cielo.

-Ahora bien – respondió Sancho -; venga esa ínsula, que yo pugnaré por ser gobernador, que a pesar de bellacos, me vaya al cielo; y esto no es por codicia que yo tenga de salir de mis casillas ni de levantarme a mayores, sino por el deseo que tengo de probar a qué sabe el ser gobernador.

Tan real vieron la nueva situación caballero y escudero que no se hacía muy necesario estimular a Don Quijote para que sacara de su larga y probada sapiencia un no escaso número de sabios consejos, no sin antes dejar claro algunas cosas de principio a las que Sancho debía atribuir su buena estrella:

Tú, que para mí, sin duda alguna, eres un porro, sin madrugar ni trasnochar, y sin hacer diligencia alguna, con sólo el aliento que te ha tocado de la andante caballería, sin más ni más te ves gobernador de una ínsula, como quien no dice nada. Todo esto digo ¡Oh Sancho! para que no atribuyas a tus merecimientos la merced recibida, sino que des gracias al cielo, que dispone suavemente las cosas; y después las darás a la grandeza que en sí encierra la profesión de la caballería andante.

Disculpen aquellos que creen que me paso. Pero esto, que es de risa y con esa intención lo escribió el famoso manco en unos tiempos en donde era necesario algún freno al abuso literario del tema caballeresco, es algo muy serio en ciertas sectas escatológicas de nuestros tiempos que, amparándose en una pretendida base cristiana y bíblica, elaboran de hecho, en su literatura una especie de novela con el resultado de una Biblia paralela que poco o nada tiene que ver con el espíritu, la fe y la esperanza cristianas.

La Atalaya del 1 de Marzo de 1999 continúa su apuesta doctrinal comparando las tareas de “los principales” de la antigüedad con las que desempeñan los “ancianos” actuales. Y no sólo eso, sino que avanza intenciones de futuro con una claridad que, desde luego, no consta en ninguna parte de la Biblia:

En el nuevo mundo Jesús nombrará “príncipes en toda la tierra” para que lleven la delantera entre los adoradores de Jehová en la Tierra (Salmo 45: 16). Lo más probable es que a muchos de ellos los escoja de entre los ancianos fieles de la actualidad. Puesto que estos hombres se están probando ahora, Jesús decidirá confiar a muchos de ellos privilegios aún mayores en el futuro, cuando revele el papel que desempeñará la clase del principal en el nuevo mundo. (página 17, párrafo 18. Subrayado nuestro)

Hete aquí cómo no teníamos bastante con la clase “ungida” y la clase de “las otras ovejas”, para que ahora nos amenacen con otra, la del “principal”, adelantando intenciones de nombramiento por parte de Jesucristo, quien, hasta donde sabemos, lo que sí dejó claro es que:

Pero sentarse a mi derecha y a mi izquierda no es cosa mía concederlo, sino que es para quienes está preparado por mi Padre. Mateo 20: 23 (BJ).

Especular con futuros nombramientos está fuera del ámbito de lo que hemos recibido por escrito. Pertenece al terreno de la imaginación. Sólo falta que les vayan abriendo boca ante futuros nombramientos, más autoridad y otras zarandajas. Sinceramente, vistos en su conjunto, con las excepciones que se quiera, aterra siquiera pensar que personas con una mentalidad, unas cualidades y una “humanidad” (de las que en buena medida son responsables los dirigentes de la Watch Tower) como la de muchos ancianos entre los testigos de Jehová, puedan recibir “privilegios” (término que les gusta emplear) de gobierno sobre otros.

El tercer artículo de esa Atalaya La bendición de Jehová sobre nuestra “Tierra”, entendiendo la tierra como “el ámbito de actividad” del pueblo escogido de Dios, al que no les duelen prendas en considerarla como un “paraíso espiritual” (página 17, párrafo 19), no desaprovecha la ocasión para, una vez más, dejar bien claras las categorías, ensalzar sobre manera la posición de la “clase ungida”, atribuyéndole participación en el dispendio de bendiciones hacia los demás. El párrafo 7, página 19 establece con claridad lo que es ser “partícipe” del pacto y lo que es ser sólo “beneficiario” del mismo:

Hoy día, seamos ungidos -participantes del pacto- o de las “otras ovejas” -beneficiarios de él-, el altar simbólico tiene un gran significado para nosotros.

Sin entrar en el “novelesco” análisis de los textos bíblicos en el que se envuelve el escritor de ese artículo de La Atalaya, sí que anoto algunas de las conclusiones que el autor extrae en las que claramente discrimina las competencias de las dos “clases”, y que va dejando en los diferentes párrafos (subrayado nuestro):

A los ungidos se les ha bendecido hoy día con una condición limpia ante Jehová. (Página 20, párrafo 9).

Jehová ha bendecido a su pueblo hoy día con la amplia enseñanza de su Palabra de verdad que imparte el “sacerdocio real” (1 Pedro 2: 9). Página 20, párrafo 10.

En este momento, el resto ungido lleva la delantera en la Tierra en lo que tiene que ver con suministrar alimento y curación espirituales. Una vez la totalidad de los 144.000 reciban su recompensa celestial, los beneficios que resultan de su servicio sacerdotal en calidad de corregentes de Cristo se extenderán en el futuro, y al final llevarán a la victoria total sobre la muerte adánica (Revelación 5: 9, 10; 21: 2-4). (página 21, párrafo 12).

Estos sacerdotes celestiales administran junto a Cristo todos los beneficios de Su sacrificio de rescate. Así se salvará y restituirá a la perfección a una humanidad justa (Juan 3: 17). Página 22, párrafo 16.

Gracias a las provisiones que administrarán Cristo y los 144.000, “ningún residente dirá: ‘Estoy enfermo'” (Isaías 33: 24). Página 22, párrafo 18.

Dado que sería repetir las ideas que he expresado en otros artículos, prefiero que sea usted, querido lector, quien con tranquilidad considere los textos y los relacione con el mensaje de todas estas declaraciones en las que, en mi opinión, atribuyen a la clase ungida unas competencias que son exclusiva de Jesucristo, situándose en condición de partícipes en la distribución de beneficios atribuibles únicamente a la muerte de Cristo y distanciándose de la posición de los que consideran meros receptores de tales beneficios, las “otras ovejas”. En la práctica, se distancian tanto del resto de los humanos que se “separan” de ellos, colocándose al mismo nivel de Jesucristo en el reparto de los beneficios de su sacrificio como si no necesitaran del mismo y en las mismas condiciones que el resto de los mortales. Su soberbia es infinita. Naturalmente, no podía faltar alusión a los medios, no precisamente espirituales, que son (aunque lo revistan de una apariencia de sublime excelencia) el medio prosaico y de recaudación de fondos, el asunto tangible con que la realidad nos habla sin rodeos y envoltorios en “música celestial”, tal vez y por desgracia, el auténtico quid de la cuestión:

Se encarga de que su organización terrestre distribuya Biblias y publicaciones bíblicas por todo el mundo en cientos de idiomas. Del mismo modo, las reuniones cristianas, y hasta las asambleas, se organizan mundialmente para suministrar a todas las personas las cristalinas aguas de la verdad. (Página 20, párrafo 11. Subrayado nuestro).

El que personas de todas las tribus cultiven la tierra que sustenta la ciudad nos recuerda que las otras ovejas apoyan, incluso en sentido material, las provisiones administrativas que se hacen a favor del pueblo de Dios por todo el mundo (Ezequiel 48: 19, 30-34). Página 18, párrafo 22 (Subrayado nuestro).

Hacen responsable a Dios de una organización terrestre, dedicada a la distribución de literatura. El término “organización” es algo horrible al pensamiento espiritual, pero es consustancial a la Watch Tower que no es otra cosa que eso, una organización, con la frialdad y lo impersonal de la propia palabra. Se acomoda muy bien al funcionamiento de la Watch Tower, en donde los procedimientos, el trabajo metódico de producir y repartir libros y folletos, así como la vida reglamentada y mecánica es lo que se impone: “informar horas de predicación”, “asistir a todas las reuniones”, “colocar publicaciones”, “leer toda la literatura que publican”, hacer más y más cosas e informarlas para ser publicadas en sus estadísticas, que serán consideradas posteriormente con la consiguiente autocomplacencia. Gustan de acudir a la visión del carro de Ezequiel para ver ahí una “organización” universal de Dios, con una parte celestial y una parte terrestre. Ese aspecto es el que predomina dentro de la “Organización”, incluyendo la función “rebajada” espiritualmente hablando del “esclavo fiel y discreto”, ya que la reducen a la mera tarea de coordinar una Sociedad distribuidora de literatura y que encuentra en los números, las estadísticas y la expansión la manera de medir sus logros.

Recuerdo, entre las muchas cosas que podría traer al respecto, una ocasión en la que trasladé en automóvil a un superintendente de circuito y su esposa, ya que había de discursar en otra población. Pues bien, durante todo el trayecto estuvo hablando de “aumento” y más “aumento”, números y más números, noticias sobre crecimiento y más crecimiento. Y conste que se trata de uno de los pocos que, en mi opinión, tiene un poco más de criterio personal y cierta capacidad para poder, en un momento dado, hablar al margen del “programa” con cierta sensatez crítica.

Aunque reconocen que queda en el futuro la revelación del papel exacto a desempeñar por la “clase del principal”, en esa fantasiosa visión de la tierra se sienten autorizados para desde ahora parcelarla y distribuirla o, cuando menos y, a falta de la posibilidad actual de hacerlo, se reservan su participación futura en “organizar” también ese asunto y así quieren verlo en el libro de Ezequiel:

En ese entonces también tendrá su cumplimiento final la distribución de la tierra de la visión de Ezequiel. Este vio que la tierra estaba debidamente asignada; del mismo modo, todo cristiano fiel puede tener la certeza de que contará con un lugar, una herencia en el Paraíso… La ciudad que Ezequiel vio es una representación apropiada del orden administrativo que Jehová se propone para la nueva tierra. La clase sacerdotal no estará entonces en carne y hueso entre la humanidad. La visión lo da a entender al representar a la ciudad en tierra ‘profana’ a cierta distancia del templo (Ezequiel 48: 15). Sin embargo, aunque los 144.000 reinarán con Cristo en el cielo, el Rey no estará sin representantes en la tierra.Sus súbditos humanos se beneficiarán en gran manera de la guía y dirección amorosas de la clase del principal. Pero la sede del gobierno no estará en la Tierra, sino en el cielo. Todos los que vivan en la Tierra, incluida la clase principal, estarán en sujeción al Reino Mesiánico (Daniel 2: 44; 7: 14, 18, 22). Páginas 22 y 23, párrafo 19 (Subrayado nuestro)

No tiene límites la habilidad de estos hombres para destrozar el contenido de la Biblia. Su capacidad para la fantasía corre paralela con su irresponsabilidad para trazar una administración en el futuro de la tierra sin el más mínimo fundamento. Las locuras pasadas de C.T. Russell y F. Rutherford tienen continuidad en los componentes del Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová de hoy y en el grupo de sus colaboradores directos. Con una arrogancia sin límites crean un gobierno a su antojo, insinuando de antemano una participación en la distribución de la tierra. De nada les sirven los reiterados fracasos lejanos y recientes. Son recalcitrantes en su actitud y no les importa conducir a millones de personas al extravío, al absurdo y a la locura doctrinal. Muy al contrario, los utilizan en el funcionamiento de su Organización. El lenguaje está revestido con el barniz bíblico con el que han confeccionado esa extraña novela futurista en la que no faltan promesas que apelan a los “sentimientos” y que justifiquen la demanda de colaboración con la que concluyen:

¿Nos emociona la perspectiva que tenemos ante nosotros? De modo que todos hacemos bien en preguntarnos: “¿Cuál es mi reacción ante las maravillosas bendiciones que se revelan en la visión de Ezequiel? ¿Apoyo fielmente la labor que efectúan los superintendentes amorosos del resto ungido y los que serán miembros de la clase del principal? (página 23, párrafo 21. Subrayado nuestro).

Después de los fracasos de 1975, la doctrina y expectativas en torno al Rey del Norte y el Rey del Sur, la “generación que no pasará” y tantos otros, he aquí un nuevo tema para “calentar la cabeza” de quienes no quieren ver los fracasos y cualquier extravagante explicación la acogen como tabla de salvación para enterrar sus frustraciones. Cualquier cosa antes que reconocer los errores. Recuerdo cómo muchas de esas personas que “prefieren” o “desean” no ver, acogieron con el entusiasmo que, en su día, les contagió las páginas y las ilustraciones que publicó la Watch Tower cuando, contrario a todas sus previsiones, el bloque soviético terminó por desmembrarse. Aquello se tapó exponiendo la aparición de tantos millares de hermanos de los que supuestamente se “ignoraba” su existencia en aquellos países del Este, cuando en realidad, se sabía que estaban ahí, aunque no se publicara explícitamente el número país por país. Centraron el énfasis en esa vertiente de la información, anulando de esta manera, un fracaso más en sus predicciones sobre desenvolvimientos políticos concretos.

Ahora se va perfilando un nuevo nivel de mando, el de la clase del “principal”. Como he dicho, se trata en realidad de dar una vía de solución a una mentira oculta, que cada vez se irá haciendo más evidente a la par que más contradictorio mantener. Queda un poco confuso, al menos para mí, cuando entrará de lleno a ejercer sus funciones. El párrafo 22 de la página 19 de La Atalaya del 1 de Febrero de 1999 dice que será cuando los últimos “ungidos”, ya mayores, terminen su carrera terrestre. La Atalaya del 1 de Marzo de 1999, por otra parte hace referencias al nuevo mundo.

Tanto en uno como en otro caso cabe hacerse ciertas reflexiones. Desde luego, lo que parece incomprensible, en el caso de referirse al nuevo mundo, es el sentido que pueda tener una “preparación” a cargo de personas de “este mundo” por muy “ungidos” que se consideren, de otros (de las otras ovejas) para supuestas responsabilidades administrativas del “nuevo mundo”. Eso supondría que los supuestos “monitores” o maestros tuvieran “práctica” probada en esas labores, cosa imposible, porque ni han estado allí ni nadie sabe cómo será lo que Dios tiene preparado. Por otra parte, bastante tenemos aquí con atender nuestras obligaciones en orden a la salvación. El mensaje bíblico no es otro que las Buenas Nuevas en orden a la salvación mediante la muerte y resurrección de Jesucristo. Los consejos, los requisitos para los responsables ampliamente expuestos en el Nuevo Testamento están exclusivamente orientados a ayudar a las personas a llegar a la salvación. Jamás se va más allá de eso, abordando tareas administrativas o de otra índole a desempeñar en un mundo futuro.

En el otro caso, se abona la tesis que aquí he mantenido. Se trata de justificar el que personas de “las otras ovejas”, tomen el control de la Sociedad Watch Tower, ya que los “ungidos” nombrados para eso son una especie a extinguir. Es, pues, toda una maniobra. Es muy posible que el peso de la responsabilidad esté ya en manos de “extranjeros”, de quienes no son los responsables nombrados como “esclavo fiel y discreto”, a quienes no se les ha encomendado la obra de difundir las buenas nuevas. Se trata entonces de “normalizar” una situación que ya se puede estar dando de hecho. Incluso podría darse el caso de que quienes estén promoviendo expectativas para esa clase del “principal”, sean los mismos interesados en asumir el control en un futuro no muy lejano. Eso quedará seguramente para que cada uno se de la explicación que personalmente más le convenza, porque la razón auténtica quedará disfrazada sin duda en un enmarañado acopio de versículos de la Biblia, caprichosamente seleccionados para artículos como los que acabamos de considerar.

Como digo, se sienten más cómodos recurriendo al Viejo Testamento en busca de justificación para su desmesurada exigencia de autoridad, legitimación y protagonismo. A pesar de tanta divagación sobre pactos, ignoran de hecho la realidad de estas palabras:

Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Jeremías 31: 33 (Valera).

Ese hecho (el único e indivisible Nuevo Pacto) lo consumó Jesucristo para todos nosotros. A partir de ahí, instruidos por su enseñanza y la de sus discípulos, entendemos esa nueva situación y nos sentimos, no parte de una Organización con sus “clases” en la dirección ejecutiva, sino “pueblo” de Dios, todos por igual hermanos en Cristo, entendiendo la nueva situación legal con la mente y manteniendo esa ley (la del amor y la gracia) firmemente grabada en nuestro corazón. Quienes vienen proponiéndonos una Organización con sus exigencias burocráticas, administrativas y económicas, son sencillamente bastardos que nada tienen que ofrecer ni ahora ni en el futuro.

(Contribuido)

¿VOLVERÍA A LA ORGANIZACIÓN DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ?

 

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Por Ingº Alfonso Orellana

La Organización es una entidad que ha cobrado vida como una  bestia apocalíptica y saliéndose de control ha demandado y demanda sacrificios humanos en el sentido simbólico y literal de la palabra. Como alguien ha dicho en este foro, ‘la sangre llega al cielo’ y tal como la sangre de Abel grita desde el suelo, así mismo la de miles de testigos.

Esta organización ha llevado a millones de personas a la bancarrota espiritual y los ha conducido como un piloto engañoso que realmente no sabe a dónde va en un mar cuya agitación va en ascenso. Los ha conducido a un callejón sin salida. No saben cómo se van a salir del problema y ahora han reducido el vapor de los motores al mínimo con la esperanza que por fortuna se divise tierra, la que sea,  para  poderse vindicar. 

Tal como ocurrió el desmantelamiento de la antigua Unión Soviética, así debería pasarle a esta “bestia.” Es un sistema que no sirve. Es engañoso y promete en el nombre de Dios cosas que  solo Él puede proveer a su tiempo determinado. Han tratado de manipular al Altísimo como su fuese un títere poniéndole a prueba con fechas y generaciones. 

Regresar a la Organización sería equivalente a subirme a un barco que está próximo a hundirse. Seria suicidio. El hecho de que me aseguren que le están haciendo algunas reparaciones y remodelaciones no sería suficiente garantía para mí. Por otro lado pienso que mi labor es alertar a los pasajeros de la tragedia que se avecina. La parte difícil en estos casos es, tal como en el famoso desastre del Titanic, que los pasajeros crean que en realidad el barco se está hundiendo. 

¿Quiere esto decir que sería imprudente subirse a otro barco por temor que el capitán (la dirección) nos lleve por el mismo derrotero? Pienso que no sería lógico. Por supuesto, deberíamos tener la oportunidad de investigar el registro de seguridad de la línea y la experiencia de la tripulación. Hace unos años yo rehusé subirme a una nave aérea por motivo de conocer bastante de su registro de seguridad en condiciones atmosféricas a través de las cuales se realizaría el vuelo.  

Lo mismo pienso de asociarnos con un grupo religioso que pudiera tener objetivos sanos. Creo podemos y debemos discriminar para poder sentirnos cómodos en compañía de sus constituyentes. Nótese que no uso la palabra “miembro,” pues a veces esta palabra puede traer ciertos compromisos indeseados lo cual, en muchos casos, es la razón para habernos apartado de la WTBTS. Si el grupo con que nos asociamos tiene una política de exclusión por divergencia de opinión, entonces quizás no sea el lugar para nosotros. Por ejemplo, en mi caso, hace unos años visitaba una iglesia y todo marchaba bien hasta que empezaron a ocurrir cambios radicales. Denuncié verbalmente y por escrito lo que consideraba incorrecto y me ausenté a la espera de un dialogo que nunca ocurrió ¿Quiso decir esto que la dirección de esa iglesia me expulsó por disentir de sus prácticas? No. Yo usé mi libertad para ausentarme y expresé lo que sentía. Me he sentido libre de visitar la iglesia en ocasiones especiales y he sido recibido de manera cordial por todos los que allí conocí. Además, he mantenido amistad con los pastores de la misma. Aun con relación al grupo con el que me congrego por varios años, en las pocas ocasiones en que no me ha gustado algo, me he sentido libre de comunicarlo a los lideres y he recibido respuestas, con todo el respeto cristiano que merecen estos asuntos. Todo esto sería imposible dentro de la Organización. 

Yo volvería a asociarme con los testigos de Jehová, de hecho extraño a muchos de ellos y quisiera poder abrazarlos de nuevo. Sin embargo, nunca volvería a someterme a un sistema totalitario como el existente. Después de haber gustado la libertad en Cristo no tengo ánimo de entregarla a una Organización que se hace pasar por el exclusivo canal de comunicación de Dios. 

Un saludo

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LOS TESTIGOSDE JEHOVÁ DICEN QUE FUERA DE SU ORGANIZACIÓN NO HAY SALVACIÓN

Es increíble cómo la Sociedad Watchtower de los Testigos de Jehová usa el mismo argumento de la iglesia Católica, afirmando que ella es la única iglesia verdadera.

Así como la iglesia Católica siempre han dicho que fuera de ella no hay salvación, ahora son los Testigos quienes dicen que fuera de su organización no hay salvación. Muy conveniente, ¿verdad?

Ver siguiente vídeo:

¿TRABAJA DIOS A TRAVÉS DE UNA ORGANIZACIÓN?

WtsLos Testigos de Jehová alegan que uno tiene que estar asociado con su organización para así recibir el favor de Dios.  La revista La Atalaya de Feb. 15, del 1983 lista este punto como uno de cuatro requisitos para la salvación.

“Un tercer requisito es que estemos asociados con el canal de Dios, su organización. Dios siempre ha usado una organización.  Por ejemplo, solamente aquellos en el arca en el tiempo de Noé sobrevivieron el Diluvio, y solamente aquellos asociados con la congregación Cristiana en el primer siglo tenían el favor de Dios (Hechos 4:12).  Semejantemente, hoy Jehová  está usando solamente una organización para cumplir su voluntad.  Para recibir la vida eterna en el paraíso terrenal tenemos que identificar esa organización y servirle a Dios como parte de ella.” 

Varios puntos son evidentes en la declaración  de arriba:

1)    Dios siempre ha usado una organización para cumplir su voluntad.

2)  Solamente aquellos asociados, en el primer siglo, con la Congregación Cristiana tenían el favor de Dios.

3)  Para así recibir la vida eterna, tenemos que identificar y ser parte de la organización que Dios ha elegido.

4)  Hoy, la Sociedad de La Atalaya de los Testigos de Jehová es la única organización usada como el canal de Dios para el cumplimiento de su voluntad.

Además, los Testigos de Jehová creen que:

5)    Los Cristianos primitivos en el primer siglo fueron dirigidos por los apóstoles y ancianos de Jerusalén.

Considerando el punto 1) que “Dios siempre ha usado una organización para cumplir su voluntad.”

Sí, solamente la familia de Noé fue salvada del Diluvio y

Sí, antes de la Ley Dios trató con las cabezas de las familias patriarcales y

Sí, el antiguo Israel fue organizada con un sacerdocio Levítico y

Sí, la Ley Mosaica detalla varios sacrificios para ser desempeñados por estos sacerdotes y

Sí, Dios ha establecido una monarquía para regir su pueblo.

Pero:

Melquísedec (‘Rey de Salem’ y ‘sacerdote del Más Alto Dios’) aparece y bendice a Abraham al regresar de la batalla.  Abraham le entrega a Melquísedec un diezmo en reconocimiento de su servicio, a pesar de que Dios había indicado Su elección especial de Abraham (Génesis 14:14-20; 12:1-3).  Aparentemente, Dios estuvo tratando con Melquísedec aunque él no estaba asociado con la familia de Abraham.  Evidentemente, había más adoradores de Jehová que sólo los patriarcas y sus familias.

Dios no siempre ha revelado su voluntad a través del sacerdocio Levítico.  Durante el período de los Jueces El levantó diferentes individuos para guiar a los Israelitas.  Algunos, como Gedeón y Débora, eran gente insignificante en Israel (Jueces capítulos 4 al 7).  Luego, David fue ungido como Rey en Israel y un pacto especial fue levantado con David y su posteridad.  El hijo de David, Salomón, se dice que se sentaba en ‘el trono de Jehová’ (I Crónicas 29:23).  Sin embargo Dios dividió esta ‘única organización’ en dos después de la muerte de Salomón y le dio 10 tribus norteñas de Israel a Jeroboam, convirtiéndolo en Rey (I Reyes 11).  Jehová en aquel entonces trató por siglos con las 2 naciones, Israel y Judá, levantando profetas para enderezar a ambos reyes y sacerdotes.  Fidelidad hacia Dios nunca dependió de seguir ciegamente las instrucciones del sacerdocio organizado y la monarquía.  Después del exilio Babilónico los Judíos fueron hallados en varios lugares fuera de Israel.  Ester se convirtió en la reina de Persia.  Una colonia considerable de Judíos se estableció en Egipto, hasta tradujeron las Escrituras Hebreas al Griego.  Esta fue la versión que vino a ser llamada la traducción  Septuaginta.  ¿Tenían los Judíos, quienes establecieron residencia lejos de Isarel, que mantener contacto regular con Jerusalén?  De ninguna manera.  Ellos apreciaban ese templo en Jerusalén, pero todo lo que era necesario para ellos era que mantuvieran la Ley y observaran las Escrituras.

Considerando los puntos 2 y 5: “sólo aquellos asociados con la Congregación Cristiana en el primer siglo tenían el favor de Dios” y “los …. Crisitianos en el primer siglo fueron dirigidos por los apóstoles y ancianos de Jerusalén.”

Sí, Jesús designó a los 12 apóstoles y

Sí, en el Pentecostés la Iglesia fue establecida en Jerusalén y

Sí, Pablo y Bernabé fueron a Jerusalén para tratar con la cuestión de la circuncisión (Hechos 15)

Pero:

La razón por lo cual Pablo y Bernabé fueron a Jerusalén fue que algunos en Jerusalén habían causado una disputa (Hechos 15:1,2,5).  La carta subsecuente de los apóstoles y ancianos en Jerusalén era tanto una disculpa como una petición para la consideración de la conciencia de los Judíos creyentes (Hechos 15:20,21,29), junto con un llamado a la pureza moral.  Pablo había llevado la disputa de regreso a su origen y, con la ayuda del Espíritu Santo, un acuerdo pacífico fue logrado.

Pablo no buscó la autoridad de Jerusalén para su ministerio.  De hecho, su epístola a los Gálatas enfatizó que su apostolado no vino de hombres, sino como un nombramiento directo del Señor Jesucristo y Dios el Padre!  Él toma gran esfuerzo para demostrar que él no buscaba la aprobación del hombre para su nombramiento, y que los únicos apóstoles que él vio fueron Pedro y Santiago tres años después de su conversión (Gálatas 1:1, 10-12,15-20).  En Gálatas 2:1 él además señala que no fue a Jerusalén otra vez por 14 años! Mencionando a  los apóstoles Santiago, Pedro, y Juan como “pilares” de la congregación en Jerusalén (Gálatas 2:9), Pablo escribió: “Pero de los que tenían reputación de ser algo…a mí, pues, los de reputación nada nuevo me comunicaron” (Gálatas 2:6).  Esos “pilares” estaban contentos con concentrarse en su ministerio con los Judío circuncisos, dejando la obra con los Gentiles incircuncisos para Pablo y Bernabé (Gálatas 2:7-10).  ¿Dónde está el supuesto patrón alegado por la Sociedad de la Atalaya de un cuerpo gobernante en Jerusalén dirigiendo a los Cristianos del primer siglo a través del mundo?  La primera gira misionera de Pablo y Bernabé fue comisionada por la dirección del Espíritu Santo hacia la congregación en Antioquía, no Jerusalén (Hechos 13:1-4,26,27)

Considerando el punto 3 “para así recibir vida eterna, tenemos que identificar y hacerse parte de la organización que Dios ha elegido.”

Recuerde que Jesús le dijo a sus discípulos: “El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.”(Juan 14:23).  El cristiano no está buscando ser miembros de una organización o denominación!  El Cristianismo verdadero es amar a Cristo-el ser rectos con Dios-y ser la morada para Cristo y el Padre por el Espíritu Santo, y luego canalizar ese amor hacia otros.  (vea Juan 14:16; Gálatas 4:6,7; Efesios 3:17; I Juan 4:7-10; 5:11,12.)  Sí, a los Cristianos se les dice que tengan compañerismo con otros creyentes (Hebreos 10:24,25; Mateo 18:20), pero lo que cuenta es estar inscritos en el libro de la vida (Hebreos 12:23).

Considerando el punto 4:   “hoy, la Sociedad de La Atalaya de los Testigos de Jehová es la única organización usada como la vía de Dios para cumplir su voluntad.”

Los primeros Cristianos no tenían una organización impresionante centralizada en Jerusalén como los Testigos de Jehová tienen hoy en Brooklyn, Nueva York.  Pablo, quien escribió más libros del Nuevo Testamento que cualquier otra persona, no tuvo contacto con Jerusalén por 14 años! Los Cristianos no tienen ningún sacerdocio especial como el sacerdocio Levítico de Israel.  I Pedro 2:9,10 aclara que “El pueblo de Dios…que habéis alcanzado misericordia” son todos un “sacerdocio real.”  Esto es lo que es conocido como el sacerdocio de todos los creyentes.  Los nombres de los 12 apóstoles del cordero se ven escritos en las piedras del fundamento de la pared del Nuevo Jerusalén (Revelación 21:14), pero ninguna indicación es dada en las Escrituras que ellos tendrían sucesores hoy día.

Trabaja Dios a Través de una Organización?

Los Testigos de Jehová alegan que uno tiene que estar asociado con su organización para así recibir el favor de Dios.  La revista La Atalaya de Feb. 15, del 1983 lista este punto como uno de cuatro requisitos para la salvación.

“Un tercer requisito es que estemos asociados con el canal de Dios, su organización. Dios siempre ha usado una organización.  Por ejemplo, solamente aquellos en el arca en el tiempo de Noé sobrevivieron el Diluvio, y solamente aquellos asociados con la congregación Cristiana en el primer siglo tenían el favor de Dios (Hechos 4:12).  Semejantemente, hoy Jehová  está usando solamente una organización para cumplir su voluntad.  Para recibir la vida eterna en el paraíso terrenal tenemos que identificar esa organización y servirle a Dios como parte de ella.” 

Varios puntos son evidentes en la declaración  de arriba:

1)    Dios siempre ha usado una organización para cumplir su voluntad.

2)  Solamente aquellos asociados, en el primer siglo, con la Congregación Cristiana tenían el favor de Dios.

3)  Para así recibir la vida eterna, tenemos que identificar y ser parte de la organización que Dios ha elegido.

4)  Hoy, la Sociedad de La Atalaya de los Testigos de Jehová es la única organización usada como el canal de Dios para el cumplimiento de su voluntad.

Además, los Testigos de Jehová creen que:

5)    Los Cristianos primitivos en el primer siglo fueron dirigidos por los apóstoles y ancianos de Jerusalén.

Considerando el punto 1) que “Dios siempre ha usado una organización para cumplir su voluntad.”

Sí, solamente la familia de Noé fue salvada del Diluvio y

Sí, antes de la Ley Dios trató con las cabezas de las familias patriarcales y

Sí, el antiguo Israel fue organizada con un sacerdocio Levítico y

Sí, la Ley Mosaica detalla varios sacrificios para ser desempeñados por estos sacerdotes y

Sí, Dios ha establecido una monarquía para regir su pueblo.

Pero:

Melquísedec (‘Rey de Salem’ y ‘sacerdote del Más Alto Dios’) aparece y bendice a Abraham al regresar de la batalla.  Abraham le entrega a Melquísedec un diezmo en reconocimiento de su servicio, a pesar de que Dios había indicado Su elección especial de Abraham (Génesis 14:14-20; 12:1-3).  Aparentemente, Dios estuvo tratando con Melquísedec aunque él no estaba asociado con la familia de Abraham.  Evidentemente, había más adoradores de Jehová que sólo los patriarcas y sus familias.

Dios no siempre ha revelado su voluntad a través del sacerdocio Levítico.  Durante el período de los Jueces El levantó diferentes individuos para guiar a los Israelitas.  Algunos, como Gedeón y Débora, eran gente insignificante en Israel (Jueces capítulos 4 al 7).  Luego, David fue ungido como Rey en Israel y un pacto especial fue levantado con David y su posteridad.  El hijo de David, Salomón, se dice que se sentaba en ‘el trono de Jehová’ (I Crónicas 29:23).  Sin embargo Dios dividió esta ‘única organización’ en dos después de la muerte de Salomón y le dio 10 tribus norteñas de Israel a Jeroboam, convirtiéndolo en Rey (I Reyes 11).  Jehová en aquel entonces trató por siglos con las 2 naciones, Israel y Judá, levantando profetas para enderezar a ambos reyes y sacerdotes.  Fidelidad hacia Dios nunca dependió de seguir ciegamente las instrucciones del sacerdocio organizado y la monarquía.  Después del exilio Babilónico los Judíos fueron hallados en varios lugares fuera de Israel.  Ester se convirtió en la reina de Persia.  Una colonia considerable de Judíos se estableció en Egipto, hasta tradujeron las Escrituras Hebreas al Griego.  Esta fue la versión que vino a ser llamada la traducción  Septuaginta.  ¿Tenían los Judíos, quienes establecieron residencia lejos de Isarel, que mantener contacto regular con Jerusalén?  De ninguna manera.  Ellos apreciaban ese templo en Jerusalén, pero todo lo que era necesario para ellos era que mantuvieran la Ley y observaran las Escrituras.

Considerando los puntos 2 y 5: “sólo aquellos asociados con la Congregación Cristiana en el primer siglo tenían el favor de Dios” y “los …. Crisitianos en el primer siglo fueron dirigidos por los apóstoles y ancianos de Jerusalén.”

Sí, Jesús designó a los 12 apóstoles y

Sí, en el Pentecostés la Iglesia fue establecida en Jerusalén y

Sí, Pablo y Bernabé fueron a Jerusalén para tratar con la cuestión de la circuncisión (Hechos 15)

Pero:

La razón por lo cual Pablo y Bernabé fueron a Jerusalén fue que algunos en Jerusalén habían causado una disputa (Hechos 15:1,2,5).  La carta subsecuente de los apóstoles y ancianos en Jerusalén era tanto una disculpa como una petición para la consideración de la conciencia de los Judíos creyentes (Hechos 15:20,21,29), junto con un llamado a la pureza moral.  Pablo había llevado la disputa de regreso a su origen y, con la ayuda del Espíritu Santo, un acuerdo pacífico fue logrado.

Pablo no buscó la autoridad de Jerusalén para su ministerio.  De hecho, su epístola a los Gálatas enfatizó que su apostolado no vino de hombres, sino como un nombramiento directo del Señor Jesucristo y Dios el Padre!  Él toma gran esfuerzo para demostrar que él no buscaba la aprobación del hombre para su nombramiento, y que los únicos apóstoles que él vio fueron Pedro y Santiago tres años después de su conversión (Gálatas 1:1, 10-12,15-20).  En Gálatas 2:1 él además señala que no fue a Jerusalén otra vez por 14 años! Mencionando a  los apóstoles Santiago, Pedro, y Juan como “pilares” de la congregación en Jerusalén (Gálatas 2:9), Pablo escribió: “Pero de los que tenían reputación de ser algo…a mí, pues, los de reputación nada nuevo me comunicaron” (Gálatas 2:6).  Esos “pilares” estaban contentos con concentrarse en su ministerio con los Judío circuncisos, dejando la obra con los Gentiles incircuncisos para Pablo y Bernabé (Gálatas 2:7-10).  ¿Dónde está el supuesto patrón alegado por la Sociedad de la Atalaya de un cuerpo gobernante en Jerusalén dirigiendo a los Cristianos del primer siglo a través del mundo?  La primera gira misionera de Pablo y Bernabé fue comisionada por la dirección del Espíritu Santo hacia la congregación en Antioquía, no Jerusalén (Hechos 13:1-4,26,27)

Considerando el punto 3 “para así recibir vida eterna, tenemos que identificar y hacerse parte de la organización que Dios ha elegido.”

Recuerde que Jesús le dijo a sus discípulos: “El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.”(Juan 14:23).  El cristiano no está buscando ser miembros de una organización o denominación!  El Cristianismo verdadero es amar a Cristo-el ser rectos con Dios-y ser la morada para Cristo y el Padre por el Espíritu Santo, y luego canalizar ese amor hacia otros.  (vea Juan 14:16; Gálatas 4:6,7; Efesios 3:17; I Juan 4:7-10; 5:11,12.)  Sí, a los Cristianos se les dice que tengan compañerismo con otros creyentes (Hebreos 10:24,25; Mateo 18:20), pero lo que cuenta es estar inscritos en el libro de la vida (Hebreos 12:23).

Considerando el punto 4:   “hoy, la Sociedad de La Atalaya de los Testigos de Jehová es la única organización usada como la vía de Dios para cumplir su voluntad.”

Los primeros Cristianos no tenían una organización impresionante centralizada en Jerusalén como los Testigos de Jehová tienen hoy en Brooklyn, Nueva York.  Pablo, quien escribió más libros del Nuevo Testamento que cualquier otra persona, no tuvo contacto con Jerusalén por 14 años! Los Cristianos no tienen ningún sacerdocio especial como el sacerdocio Levítico de Israel.  I Pedro 2:9,10 aclara que “El pueblo de Dios…que habéis alcanzado misericordia” son todos un “sacerdocio real.”  Esto es lo que es conocido como el sacerdocio de todos los creyentes.  Los nombres de los 12 apóstoles del cordero se ven escritos en las piedras del fundamento de la pared del Nuevo Jerusalén (Revelación 21:14), pero ninguna indicación es dada en las Escrituras que ellos tendrían sucesores hoy día. 

Escrito por Warren Bosma

Traducido por Arcangel Ocasio

Escrito por Warren Bosma

LA IGLESIA DE JESUCRISTO: ¿ES UNA ORGANIZACIÓN O MÁS BIEN UN ORGANISMO?

La Iglesia es un cuerpo con muchos miembros

 

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

 

Muchos cristianos parecen haber olvidado que nuestro Señor Jesucristo vino al mundo hace dos milenios para formar un cuerpo y no una organización empresarial que tiene su organigrama (o jerarquía). Así, pues, millones de cristianos se enrolan en organizaciones religiosas las cuales Jesús jamás pudo haber fundado y que poco o nada tienen de bíblicas, pues carecen de ese espíritu de santidad que su fundador quiso imprimir a su movimiento. Las más de las organizaciones religiosas tienen como finalidad primordial captar adherentes para que las apoyen financieramente y también con sus servicios voluntarios y de esa manera volverse muy influyentes y poderosas en el mundo.

Si aún mantenemos la idea de que la iglesia es una organización visible, con una sede central y sucursales en todo el mundo, entonces se nos hará menos fácil renunciar a nuestra “iglesia organizada”. Es menester que entendamos que una iglesia y una organización no es lo mismo. Jesús no vino a edificar edificios, ni una sede central o “headquarters” para el buen funcionamiento de su “obra mundial”. En ningún lugar él dijo que haría una jerarquía de hombres que finalmente darían cuenta a la cabeza visible o “Cuerpo Gobernante” en su sede central.

¿Instituyó Jesús una Jerarquía para su Iglesia?

Ahora bien, algunos nos dirán: ¿acaso el Señor no constituyó a algunos para ser apóstoles; a otros, para ser profetas; a otros, para ser ancianos; a otros, para ser evangelistas; a otros, para ser maestros, y así por el estilo? Cierto! Pero veamos qué dice Pablo al respecto de manera ordenada: Y él mismo dio unos, ciertamente apóstoles; y otros, profetas; y otros, evangelistas; y otros, pastores y doctores” (Efe.4:11). Ahora bien, Pablo parece estar hablando de “cargos” o funciones, pero no está diciendo que estos componen una jerarquía, pues si este fuera el caso, los pastores estarían por debajo de los evangelistas, y esto difícilmente lo aceptaría cualquier pastor tradicional de cualquier iglesia organizada. Sin embargo, siendo que el Señor constituyó un cuerpo místico o iglesia, éste tiene sólo una cabeza directriz, que es él mismo. Dice Pablo: Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia; y él es el que da la salud al cuerpo. Todos los demás son llamados hermanos entre sí cumpliendo cada uno con el don que le fue conferido.

Miembros del cuerpo de Cristo

Todos los seguidores verdaderos de Jesús conforman su cuerpo, el cual está constituido de muchos miembros. Sabemos que un cuerpo humano tiene “miembros superiores” y “miembros inferiores”, pero no porque las piernas y pies sean los “miembros inferiores” significa que realmente son “inferiores” con respecto a los “miembros superiores”. Simplemente son inferiores porque están debajo de los miembros superiores. Sin embargo, las piernas y pies son tan útiles como los brazos y las manos. Jamás nadie pensará que las manos son más necesarias que los pies y viceversa. Todos sabemos que hasta un pequeño hueso u órgano defectuoso crea problemas serios a todo nuestro cuerpo.  Hay aviones que se han estrellado matando a todos sus ocupantes, sólo porque un perno estuvo defectuoso. Pablo por eso dice:Antes, mucho más los miembros del cuerpo que parecen más flacos, son necesarios” (1 Cor. 12:22).

Todos pertenecemos a un solo cuerpo

 

Es muy interesante lo que dice Pablo a los corintios en su primera epístola, capítulo 12, ya que claramente enfoca el tema del cuerpo del Señor, no como una organización con miembros jerarquizados, sino como un organismo que tiene miembros, considerando las partes menos estimadas como recibiendo mayor honor para que no haya desunión en el cuerpo.  

 

12 El cuerpo humano, aunque está formado por muchas partes, es un solo cuerpo. Así también Cristo.m 13 De la misma manera, todos nosotros, judíos o no judíos, esclavos o libres, fuimos bautizados para formar un solo cuerpo por medio de un solo Espíritu; y a todos se nos dio a beber de ese mismo Espíritu.n 14 Un cuerpo no se compone de una sola parte, sino de muchas. 15 Si el pie dijera: “Como no soy mano, no soy del cuerpo”, no por eso dejaría de ser del cuerpo. 16 Y si dijese la oreja: “Como no soy ojo, no soy del cuerpo”, no por eso dejaría de ser del cuerpo. 17 Si todo el cuerpo fuera ojo no podríamos oir, y si todo el cuerpo fuera oído no podríamos oler. 18 Pero Dios ha puesto cada parte del cuerpo en el sitio que mejor le pareció. 19 Si todo fuera una sola parte, no habría cuerpo; 20 pero lo cierto es que las partes son muchas, aunque el cuerpo solo es uno. 21 El ojo no puede decirle a la mano: “No te necesito”, ni la cabeza puede decir a los pies: “No os necesito.” 22 Al contrario, las partes del cuerpo que parecen más débiles son las que más se necesitan, 23 y las partes del cuerpo que menos estimamos son las que vestimos con más cuidado. Y las que consideramos menos presentables son las que tratamos con mayor recato, 24 del cual no tienen necesidad las más presentables. Y es que Dios dispuso el cuerpo de tal manera que las partes menos estimadas reciban mayor honor, 25 para que no haya desunión en el cuerpo, sino que cada parte del cuerpo se preocupe de las otras. 26 Si una parte del cuerpo sufre, todas las demás sufren también; y si una parte recibe atención especial, todas las demás comparten su alegría. 27 Pues bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y cada uno de vosotros es una parte de él, con su propia función. 28 Dios ha querido que en la iglesia haya, en primer lugar, apóstoles; en segundo lugar, profetas; en tercer lugar, maestros;ñ luego personas que hacen milagros y personas con poder para sanar enfermos, o que ayudan, o dirigen, o hablan en lenguas.o 29 No todos son apóstoles ni todos son profetas. No todos son maestros ni todos hacen milagros 30 ni todos tienen poder para sanar enfermos. Tampoco hablan todos en lenguas ni todos saben interpretarlas. 31 Vosotros debéis ambicionar los mejores dones.

 

La enseñanza central acá es que si bien hay mejores dones, eso no significa que los que los tienen sean mejores y dignos de mayor honor que los que no los tienen. Al contrario, el apóstol recalca que las partes menos estimadas reciban mayor honor.

 

Si aceptamos que nuestro Señor es la única cabeza del cuerpo, y que nosotros  TODOS somos su cuerpo, entonces nos daremos cuenta que cualquier organización religiosa jerarquizada no tiene sentido, y por tanto son totalmente innecesarias. Las congregaciones de los primeros siglos no tuvieron que estar reportando a ningún Papa, Presidente de Obispos, o Cuerpo Gobernante en alguna sede central del Medio Oriente. Y si eventualmente la Iglesia de Jerusalén (que no era una sede central propiamente dicho) ejerció importante influencia en la vida de la naciente iglesia, era porque esa iglesia era la más grande y poderosa de entonces, pues fue la primera que se fundó, atrayendo a miles de miembros en su seno. Sin embargo, esta misma iglesia tuvo que ser perseguida (Hechos 9:1) para que sus miembros se despabilaran y salieran a hacer discípulos en otras regiones, “gracias” a la dura persecución que sufrió a manos de Saulo.  

 

Hermanos Testigos de Jehová, ustedes pueden ser verdaderos discípulos del Señor sin tener que estar atados a ninguna organización jerarquizada humana que pretende controlar todos los actos de vuestras vidas y de sus allegados. Ustedes fueron llamados a ser libres, y esa libertad viene con el conocimiento de la verdad que es Cristo y Su palabra. No hay derecho que otros piensen e interpreten las Escrituras por ustedes con el pretexto de que ellos son el “único canal escogido por Dios” para esa tarea. Ese cuento lo inventaron los Papas y sus obispos, y la verdad es que esas épocas de oscurantismo no deben repetirse. No dejen que Satanás oscurezca vuestro entendimiento para ver el evangelio de la gloria de Cristo. El diablo ha engañado al mundo con falsas religiones cristianas (y no cristianas) y organizaciones filantrópicas humanistas que viven engañadas y engañando a otros con sus raras doctrinas y filosofías que la Biblia llama “de demonios”. Recuerden que el Señor está donde dos o más se reúnen en su nombre. Esto significa que su casa puede ser una iglesia del Señor, tal como lo dijo Pablo de la casa de Filemón en Filemón 2. No dé su dinero a una secta peligrosa y contradictoria…si quiere hacer un bien con su dinero, vaya a los pobres que conoce, y comparta sus bienes con ellos, que su dinero será bien invertido en gente que en verdad lo necesita. No permita que algunos zánganos que se proclaman “siervos fieles y prudentes” vivan de su sudor con el cuento de un mundo mejor si es que es fiel a la organización que ellos dirigen. Ya es hora que el “imperialismo religioso materialista” desaparezca de nuestros países, pues se ha convertido en una seria afrenta a Dios y un mal testimonio para los que nos ven en otros países que no son cristianos.

www.yeshuahamashiaj.org

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¿Actúa Dios Mediante una Organización?

 

 


(Nota de la página: Este material fue originalmente dirigido a aquellas personas que pertenecen a la Organización de los Testigos de Jehová. Sin embargo, consideramos que también es aplicable a todo aquel que pertenezca a una organización religiosa que argumente ser la Única y Exclusiva Representante de Dios en la Tierra)

 

¿Tiene Dios una organización?
¿Ha tenido siempre una organización?
¿Fue Israel la organización de Dios en la antiguedad?
¿Son los Testigos de Jehová Su organización hoy?
¿Puede una organización ser el profeta o portavoz de Dios?
¿Manda la Biblia a los cristianos identificar o ser leales
a la organización de Dios?

El material que contiene esta publicación fue preparado especialmente para personas que están o han estado asociadas con los Testigos de Jehová. Examina la evidencia bíblica que tiene que ver con las preguntas planteadas arriba, todas las cuales surgen como resultado de las afirmaciones hechas en las publicaciones de la Sociedad Watchtower en el sentido de que Dios siempre ha actuado mediante una organización. También examina la idea de que los Testigos de Jehová, en su totalidad o en parte, tienen autorización de las Escrituras para ser un “conducto de comunicación” entre Dios y la humanidad.

Las citas bíblicas son de la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, edición de 1971, de la Santa Biblia, New International Version, edición de 1983, o la Versión Popular, edición de 1983.

Revisado 15 de Noviembre de 1992

LA SOCIEDAD WATCHTOWER afirma que Dios siempre se ha comunicado con sus siervos, y los ha dirigido, mediante una organización. Hoy enseña que, la organización de Dios está identificada con los Testigos de Jehová, quienes consideran a su Cuerpo Gobernante y su agencia legal, la Sociedad Watchtower Bible and Tract, como representantes de un “conducto de comunicación” divinamente nombrado entre Dios y el hombre. Se les ha enseñado que Dios dirige todos sus intereses en la Tierra mediante esta organización, y que, fuera de ella, no hay posibilidad alguna ni de salvación ni de favor divino- El reconocer la autoridad de la “organización dirigida por Espíritu” se incluye incluso en los requisitos de los Testigos de Jehová para el bautismo

Mediante publicaciones impresas y representantes, el personal de la central de la Sociedad Watchtower suministra dirección regular y detallada a miles de congregaciones de Testigos de Jehová de todo el mundo- Coordina el servicio del campo, compone explicaciones de temas doctrinales y de organización, provee reglas y normas para manejar asuntos religiosos y seglares, y especifica los procedimientos disciplinarios para con aquellos que no se conforman a ellas. El personal de la central también recibe informes regulares de los representantes en el servicio del campo. (Este tipo de dirección constante por un grupo centralizado sobre otros que están esparcidos por todo el mundo o por toda una región extensa, ni siquiera era posible hace dos siglos. El mismo concepto de “organización mundial” es completamente reciente, y es consecuencia de las grandes mejoras en las comunicaciones que han tenido lugar aproximadamente desde el último siglo).

Debe notarse que, en la forma en que se emplea en las publicaciones de la Watch Tower, el término “la organización de Jehová” significa más que un simple grupo de adoradores. Está implícito en el término la idea de que Dios siempre ha autorizado a cierto individuo o a un grupo pequeño dentro del cuerpo entero del pueblo de Dios en la tierra, para que transmita, distribuya o interprete para el resto de los siervos aprobados de Dios información e instrucciones recibidas directamente de Dios. Además, que Dios no tiene tratos independientes con individuos aparte de este “conducto de comunicación” aprobado.

Ésta es, entonces, la cuestión que se ha de considerar en éstas páginas. ¿Actúa Dios mediante una organización que es dirigida sobre la tierra por un pequeño grupo de representantes especiales, una organización a la cual hay que hacerle caso y que no puede ser pasada por alto? ¿Qué demuestra la Biblia?

Desde Adán al Diluvio

Dios habló directamente a Adán y Eva. Los bendijo y les dijo lo que esperaba de ellos. (Génesis 1:28-30). Una vez que pecaron, los interrogó y pronunció sentencia directamente contra ellos y la serpiente (Gén. 3:9-19). Dios juzgó individualmente los sacrificios ofrecidos por Caín y Abel. Cuando Caín manifestó una actitud incorrecta, Dios le dio dirección personal y una advertencia contra el pecado. Después de asesinar a su hermano, Dios le juzgó como individuo.- Gén. 4:6-15.

Durante el largo período patriarcal. la obediencia al mandado de Dios de ser fructíferos, multiplicarse y llenar la Tierra, requirió por parte de sus siervos, el que se esparcieran más bien que el que se juntaran. En consecuencia, no hay ninguna menci6n de algún grupo de siervos de Dios que lo adoraran en un lugar central o que, como grupo, recibieran regularmente mensajes de Dios para que se entregaran a otros.

Cuando Dios decidió limpiar la Tierra de injusticias por medio de un diluvio, escogió a Noé para llevar a cabo las instrucciones que conservarían tanto a la familia humana como a la animal. Dios habló directamente a Noé. (La organización Watchtower compara el arca de Noé con ella misma. El arca, dice, fue la provisión de Dios para la salvación en la cual todas las personas justas que había en la Tierra en aquel tiempo se reunieron para salvarse de la destrucción en el Diluvio. Merece notarse que, si bien su esposa y sus tres hijos y nueras se salvaron del Diluvio junto con él, Noé mismo es el único que es menciona en el relato de la Biblia como que era justo en aquel tiempo, tanto en el relato de Génesis como también en las referencias de Jesús y Pedro al Diluvio.(Mat 24:38; 2ª Pedro 2:5). La Biblia no declara y ni siquiera sugiere que fueran justos. Pero además, ni determina que la familia de Noé fuera justa, ni que únicamente se aceptara personas justas en el arca. Se hace referencia a Jehová como Dios de Sem sólo mucho después, en el tiempo de Abraham. A todos los demás, si se considera que no eran justos, se les mostró misericordia por causa de Noé y para continuar la raza humana. Después, se les ofreció salvación de la destrucción de Sodoma y Gomorra a la familia y a los suegros del justo Lot pero no mostraron ninguna inclinación fuerte hacia la adoración verdadera). Como “predicador de justicia” (2ª Pedro 2:5), Noé actuó como profeta, aquél que comunica mensajes divinos- Después del diluvio, hizo sacrificios en nombre de su familia, un modelo que duró por muchos siglos (Job 1:5). Los cabezas de familia representaron a sus familias ante Dios, y de esta manera y en sentido limitado, asumieron el papel de sacerdotes o mediadores.

Desde el Diluvio al Sinai

Después del Diluvio, Dios repitió su mandato de “ser fructíferos y llegar a ser muchos y llenar la tierra” (Gén. 9:1)- Y continuó hablando directamente a individuos, o comunicándose mediante ángeles, sueños, visiones o profetas, que recibían mensajes de Dios y estaban obligados a llevarlos a sus destinatarios. Cuando un grupo de rebeldes conspiraron para juntarse y edificar una gran torre, en parte por miedo de que fueran “dispersados por toda la superficie de la Tierra”, Dios confundió sus lenguas para obligarles a obedecer, al menos por un tiempo, su mandato de llenar la Tierra.- Gén. 11:4,8.

Cientos de años después, Dios prometió a su amigo Abraham, un sobresaliente hombre de fe, que llegaría a ser “una gran nación” (Gén. 12:2). Esto marcó el principio de algo nuevo. Una familia favorecida recibiría una atención especial y produciría el prometido Mesías- ¿Marcó esta el principio de un nuevo y más “organizado” modo de comunicación con la humanidad?

A medida que la familia de Abraham aumentaba, Dios continuó comunicándose directamente con sus siervos, incluyendo personas que actuaron temporal o permanentemente como profetas. Con todo, parece que nadie tuvo el cuadro completo, y que Dios no actuó mediante un sólo “conducto” o esclavo al mismo tiempo- Por ejemplo, siendo aún un muchacho que vivía con su padre, un patriarca y profeta, José, tuvo sueños inspirados que predijeron el futuro- José fue enviado a Egipto por Dios a fin de preparar el camino para el crecimiento de la familia de Jacob en una nación. Pero Jehová no reveló a Jacob lo que estaba haciendo, a pesar de que Jacob era todavía un patriarca y profeta (Gén. 42:36). Bajo la dirección de Dios, los setenta y cinco descendientes de Abraham bajaron a Egipto. Cuando salieron, 430 años después, ascendían a millones.

Cuando Dios estaba a punto de librar a su pueblo de la esclavitud en Egipto, habló personalmente a Moisés por medio de una zarza ardiente y lo comisionó para hacer milagros, a fin de mostrar a los israelitas y a los egipcios el significado y el poder que había detrás del nombre de Jehová. Su anuencia a aceptar y adorar a un becerro de oro en las llanuras del Sinaí por ejemplo, y otras señales que indicaban una fe débil, sugieren que mientras estuvieron en Egipto no habían mantenido, como grupo, la adoración pura practicada por su antecesor Abraham. Los israelitas entraron en una relación especial de pacto con Dios después de abandonar Egipto. Recibieron la Ley, que les guiaría en asuntos morales, civiles, y religiosos. La Sociedad Watchtower presenta estos acontecimientos como un paralelo de la manera en que los Testigos de Jehová fueran sacados del “mundo”, especialmente la cristiandad, y de la manera en que recibieron dirección centralizada mediante un “conducto de comunicación” terrestre, resultando su forma actual de organización. Israel se usa como .’tipo” o “cuadro” de la muy organizada Sociedad Watchtower. ¿Es cierta la ilustración? ¿Creó la Ley Mosaica una estructura administrativa centralizada como la que hoy gobierna a los Testigos de Jehová?.

¿Cómo estaba organizado Israel?

Moisés fue verdaderamente un “conducto de comunicación” entre Dios y los israelitas. En las Escrituras se hace referencia a él como un “mediador” (Núm. 12:7, Gál. 3:19). En ese papel, él prefiguró a Jesucristo (Deut. 18: 18,19; compárese con Hechos 3:19-23). Moisés condujo a Israel y fue profeta. Su sucesor Josué, fue caudillo pero no mediador ni profeta. Como tampoco lo fueron el hermano de Moisés, Aarón. ni sus descendientes los sacerdotes. Ellos, as¡ como los demás miembros de su tribu, los levitas, solamente llevaban a cabo las funciones religiosas, no las ejecutivas ni las proféticas. ¿Quién dirigía entonces los asuntos en Israel?.

No había necesidad alguna de un gobierno centralizado, porque la nación de Israel era en realidad una sola familia. Estaba “organizada” por líneas de familia. En Israel. los ancianos y los “jefes de las centenas y de los millares” no se elegían por voto popular ni eran nombrados por Dios. Eran parientes de las personas que representaban. Cada tribu era un grupo familiar, descendían de un antecesor común y eran parientes consanguíneos cercanos.

La Ley Mosaica dio guía moral y religiosa a los israelitas. Proveyó definiciones extensas de conceptos o acciones pecaminosas que podían darse en toda faceta de la vida diaria. Pero no estableció ningún sistema humano de gobierno ni cuerpo administrativo. Bajo la Ley, los israelitas tenían que guiarse por su conciencia personal, más bien, que por reglas humanas que el poder gubernamental hiciera cumplir valiéndose para ello de la fuerza policial o de otras fuerzas armadas. Las sanciones contra los pecadores o los transgresores se llevaban cabo en cada comunidad por las personas mismas, bajo la supervisión de los ancianos. Los sacerdotes supervisaban las ofrendas acompañantes y otros procedimientos religiosos. Cada individuo era responsable de su propia conducta ante Dios, su familia y la comunidad. Éste fue un sistema de gobierno teocrático en el verdadero sentido de la palabra: Era Dios mismo quien actuaba en lugar de algún rey terrestre. ¿Funcionó bien este sistema de gobierno?.

Desde el Sinaí a Samuel

Después de entrar en la tierra prometida, los israelitas vivieron por más de 350 años sin ningún rey humano ni gobierno centralizado. “En aquellos días no había rey en Israel. Cada uno hacía lo que era recto a sus propios ojos” (Jueces 21:25). Este arreglo teocrático no resultó en anarquía. La evidencia muestra que produjo excelentes resultados.

Dios escogió y nombró a jueces de vez en cuando, según la necesidad. Ellos actuaron como dirigentes, pero más de una manera militar que gubernamental. A veces más de un juez estaba en activo, y en otras ocasiones no había ninguno. No tenían ninguna autoridad ejecutiva especial, ni actuaban como reyes sobre Israel, pues Dios era su único gobernante. Los capítulos finales de Jueces contienen un interesante e inusual relato de cómo se administraba la justicia bajo este arreglo en el caso de un crimen particularmente violento.

El registro bíblico muestra que durante más de dos terceras partes del período de los Jueces, hubo paz en la tierra. En las ocasiones siguientes en que aparecen jueces para librar a Israel de los enemigos, hubieron tres períodos de cuarenta años y un período de ochenta años en los cuales la tierra “no tuvo disturbio’ (Jueces 3:1 1; 3:30; 5:31; 8:28). Nunca hubieron tantos años de paz después de que finalizara el período de los jueces. De hecho, durante ese tiempo, la Biblia solamente informa que un profeta, una mujer llamada Débora, fue enviada a Israel. ¿Qué sucedió para que cambiara la situación y se perturbaran las condiciones de paz en la tierra?.

Se arraiga una mala idea

Con el tiempo, los israelitas empezaron a clamar por un rey. Querían un gobierno visible centralizado. ¿Por qué?. ¿Fué porque el sistema teocrático de gobierno que había producido paz y prosperidad por generaciones no funcionaba bien? No. ¿Fué para protegerse de la apostasía? No. ¿Entonces por qué fue?. Ellos dijeron: “entonces nosotros seremos como todas las demás naciones, con un rey para que nos gobierna y salga delante de nosotros y pelee nuestras batallas” (1 Sam. 8:20). Fue para que pudieran ser iguales a las naciones que les rodeaban. la idea fue egoísta, mundana y no teocrática. Y eso fue exactamente lo que Dios dijo- Samuel creyó que Israel lo había rechazado a él como profeta. Pero Jehová Dios lo corrigió. Dios dijo que lo que pedían era que lo rechazaban a El como rey de ellos. Dios advirtió a Israel que un sistema centralizado de gobierno conduciría a muchas dificultades, pero ellos continuaron insistiendo en que Dios les diera un rey humano. -1 Sam. 8-10.

Dios les concedió su petición. Escogió a un hombre bueno y capaz, Saúl, como su primer rey. Con el paso del tiempo, las buenas cualidades por las que se le había escogido se corrompieron. Dios rechazó a Saúl y escogió a otro rey para Israel, el muchacho David, que con el tiempo se hizo un hombre “agradable al corazón de (Dios)” (1º Sam. 13:14). Incluso un hombre con esta maravillosa recomendación no estuvo exento de faltas serias. El reinado de David se echó a perder a causa del escándalo y de la tragedia familiar.

El hijo de David, Salomón, fue llamado “el más sabio de todos los hombres”. Su reinado de cuarenta años estuvo marcado por la paz, la prosperidad y la felicidad, pero en la vejez, también fue infiel a Dios (1 Reyes 11:4-6). Por consiguiente, cuando el hijo de Salomón, Rehoboham, recibió el trono, Jehová dividió para siempre la nación en dos reinos: diez tribus en el norte (Israel) y dos tribus en el sur (Judá).-1 Reyes 11:9-13.

El gobierno centralizado sobre todo Israel fracasó miserablemente. Duró solo tres generaciones, aunque fue Dios mismo quién escogió a sus reyes. A partir de este punto en la historia judía, resulta aún más difícil y complicado comparar a los israelitas con los Testigos de Jehová del siglo veinte.

¿Dos reinos, una organización?

Después de la división en dos Reinos, las cosas nunca fueron las mismas para los judíos. El Reino de Judá continuó teniendo descendientes de David en su trono, mientras que el reino de Israel tuvo multitud de dinastías, que a veces se sucedían por medio de guerras cruentas. Ambos reinos lucharon en guerra con enemigos externos y también entre ellos mismos. Cada uno de ellos tuvo su propia línea de reyes. El reino norteño estableció el centro de adoración en Semana en lugar de Jerusalén, que estaba en territorio del reino de dos tribus, y reemplazó en su mayor parte a los sacerdotes levitas por sacerdotes que no lo eran, la cual llevó a la adoración falsa.

Es difícil imaginar cómo esa situación de gobierno entre los judíos pudiera verse de alguna manera como una organización única y armoniosa con una estructura administrativa centralizada. No es que uno de los reinos fuera fiel y el otro no- Tanto en un reino como en otro hubieron reyes buenos y malos. Dios no rehusó tratar con un reino o con el otro. Envió profetas a ambos reinos. En uno y otro reino, abundó la iniquidad cuando hubieron reyes injustos- Pero cuando estaban bajo reyes que tenían inclinación hacia la justicia, generalmente hubo un regreso a una forma de adoración más pura y de ello resultaron bendiciones.

El reino norteño, Israel, cayó para siempre en manos del rey asirio Salmanasar a mediados del siglo octavo antes de Cristo. Con el tiempo, algunos de sus descendientes regresaron a su anterior capital, Semana, en el norte de Palestina. En el tiempo de Jesús se les conoció como los Samaritanos y eran odiados por sus primos judíos.

Después de la caída del reino norteño, el reino del sur, Judá, continuó teniendo reyes buenos y malos. En el siglo sexto antes de Cristo, Dios finalmente permitió que fueran llevados cautivos a Babilonia por Nabucadonosor debido a su infidelidad. Después de la cautividad, un grupo relativamente pequeño regresó a Jerusalén para reconstruir el templo y reestablecerse en su tierra natal judía. Pero la mayoría no regresó nunca a Palestina.

Pasaron casi veinte siglos desde el tiempo en que Dios prometió a su amigo Abraham que su descendencia llegaría a ser una nación hasta que vino Jesús. Especialmente en los siglos anteriores a que tuvieran un rey, los israelitas adoraron fielmente juntos de vez en cuando. Pero nunca tuvieron un cuerpo administrativo central que se pareciera ni remotamente a la organización Watchtower de hoy día, ni en la forma ni en la función. Aún así, durante todo el tiempo, todavía eran el pueblo escogido de Dios. ¿Cómo lo sabemos?

Jesús: Enviado a las “ovejas perdidas de Israel”

Para el tiempo en que Jesús aparece en escena, Israel como nación era todo menos una nación altamente organizada. Los israelitas eran gobernados por extranjeros. No practicaban la adoración pura. La mayoría de ellos (los que quedaron del reino de diez tribus, más los descendientes de un gran número de judíos que nunca regresaron a Palestina después del cautiverio babilónico) estaban esparcidos por toda la tierra. Habían sido gobernados por diferentes naciones y gobernantes. Estaban divididos en sus creencias. Habían adornado y añadido a la Ley hasta el punto de que incluso mandatos sencillos como el Sábado, eran casi imposible de cumplir. La adoración que se llevaba a cabo en Jerusalén se corrompió por el comercialismo, rituales y formalidades sin sentido.

Sin embargo, a pesar de esta situación el ministerio de Jesús se dirigió a judíos y a samaritanos más bien que a los gentiles. ¿Por qué? En sus propias palabras, él fue enviado “a las ovejas perdidas de Israel.” (Mal- 15:24 VP) A pesar de la infidelidad y la apostasía, ellos eran todavía el pueblo escogido de Dios. Fue solo después de su rechazo al Mesías que su “casa les fue abandonada a ellos.”- Mateo 23:38.

Cómo se comunicaba Dios con Israel

La Biblia está llena de ejemplos de cómo Dios se comunicaba con su pueblo. Hablaba a algunos directamente (Gén. 46:1-4; Jos. 8:1) o mediante ángeles (Jue. 6:11-24; capítulo 13) Otros, incluidos profetas, recibieron visiones o sueños. (1º Rey, 3:5-15; 9:1-9; Isaías 1:1; Amós 7:1-9) Eze. 1:1) Pero la mayoría de los mensajes al pueblo de Dios, eran enviados por profetas. Como declara Hebreos 1:1: “Dios … hace mucho habló en muchas ocasiones y de muchas maneras a nuestros antepasados por medio de los profetas.” Los profetas aparecían en Israel en casi todas las ocasiones en que el pueblo de Dios era infiel- Simplemente recibían mensajes de Dios y los transmitían a los demás. Los mensajes de Dios o sus profecías, avisaban al pueblo para que se volviera de la adoración falsa y los fortalecía para que obedecieran la Ley y practicaran la adoración verdadera- ¿Quién nombraba a los profetas? No eran elegidos por líderes nacionales, sacerdotes o ni siquiera por otros profetas. Eran nombrados por Dios mismo, por espíritu santo. (Núm. 11:24-29)

Puesto que no había ningún arreglo en la Ley para nombrar profetas, ni ningún procedimiento oficial que los autorizara, se dejó que cada israelita individual determinara si alguien que se llamara a sí mismo profeta representaba realmente a Dios. Así es que la Ley especificaba tres indicaciones para los profetas verdaderos y sus profecías: 1. el profeta hablaba en el nombre de Jehová, 2. la profecía se cumplía, 3. la profecía promovía la adoración verdadera. -Deuteronomio 18:20-22;13:1-4

Tal y como se describe en la Biblia, el oficio de profeta ofrecía poco o ningún prestigio o poder. Los profetas eran poco populares- La mayoría de ellos fueron tratados muy mal por parte de] pueblo escogido de Dios. Muchos fueron brutalmente perseguidos o asesinados por los líderes de la nación.

¿Estaban acaso los profetas de Dios organizados en un cuerpo central que daba dirección a la nación de Israel? La Biblia hace mención de unos grupos de profetas en un par de lugares, tal y como 1º Sam. 10:5, 10; 2º Rey. 2:3, 5 y 4:38, pero nunca actuaron como alguna clase de “conducto de comunicación” de Dios. De hecho, a veces los profetas no sabían de otros profetas o de otros adoradores verdaderos.

Por ejemplo, durante uno de los períodos de infidelidad del Reino Norteño, el profeta Elías creía que solo él era la única persona en Israel que no se había inclinado ante Baal. Aún así, Dios le reveló: “He dejado que siete mil permanezcan en Israel, todas las rodillas que no se han doblado a Baal y toda boca que no le ha besado”. (1º Rey. 19:18). Sin duda, a aquellas personas fieles se las habría considerado desleales al rey nombrado que estaba en el poder. A pesar de todo, obviamente no estaban organizadas en alguna clase de grupo. Vivían una fe en Dios personal e íntima entre el pueblo infiel (pero todavía escogido) de Dios.

A través de todo el período pre-cristiano, la Biblia hace mención de personas que fueron fieles a Dios, sin tener en cuenta si los líderes de la nación lo eran o no. Eso fue precisamente así hasta el tiempo en que aparece Jesús. Un profeta justo llamado Simeón vio al niñito Jesús, en cumplimiento de una profecía que se le dio por medio de] espíritu santo. También se menciona a una profetisa fiel llamada Ana.-Lucás 2:25-38

Comienzo de la era cristiana

La llegada de Jesús significó que aparecía un nuevo portavoz más bien que una nueva manera de comunicación entre Dios y el hombre. Hebreos 1:2 dice: “en esos últimos días. (Dios) nos ha hablado por su Hijo, a quien nombró heredero de todas las cosas, y mediante el cual hizo el universo.” ¿Establecería Jesús una organización visible que representara sus interés en la tierra, o sería cada cristiano individual un “embajador en sustitución de Cristo?’? -2ª Corintios 5:20

En una ocasión en que Jesús recomendó vigilancia, “Pedro preguntó, ‘Señor, dices esta parábola a nosotros o a todos?’ El Señor contestó, ‘¿Quién es pues el administrador fiel y prudente, a quien el amo puso a cargo de sus siervos para darles su ración de alimento al tiempo apropiado? Será bueno para aquel siervo a quien el amo halle haciéndolo así cuando regrese. Os digo la verdad: le pondrá a cargo de todas sus posesiones”. Jesús entonces mostró que había varias posibilidades para los esclavos desobedientes. Concluyó: “Aquel siervo que conoce la voluntad de su amo y no se prepara ni hace lo que su amo quiere, recibirá muchos azotes. De todo aquel a quién se haya dado mucho, mucho se le demandará; y de todo aquel a quien se le haya confiado mucho, mucho más se le pedirá”.- Lucas 12:41-48 NIV

La sociedad Watchtower usa la pregunta retórica de Jesús en el pasaje paralelo de Mateo 24:44-51 como la base para asumir autoridad como El (uno y único) esclavo fiel y discreto a cargo de “todos los intereses (del amo).” Pero es difícil imaginar que esta parábola se refiera a las innumerables organizaciones religiosas, cada una con su más o menos responsabilidad por lo que hicieron con el conocimiento que tenían. Solo tiene sentido si se trata de una exhortación a los cristianos individuales para que constantemente estén al tanto de la importancia de la buena conducta hacia otros, especialmente para con otros cristianos, siempre recordando el hecho de que un día todos tendrán que responder al Amo mayor.

¿Fueron los apóstoles un “Cuerpo Gobernante”?

Si Jesús hubiera querido establecer un “conducto de comunicación” por medio del cual se revelara entendimiento aumentado de las Escrituras, indudablemente sus apóstoles fieles estarían esperando ser los únicos a los que tal “nueva luz” se les revelara. No obstante, el registro muestra que éste no es el caso. Algunos de los apóstoles aparecen frecuentemente en el registro inspirado del crecimiento del cristianismo. Pero solamente tres escribieron parte de la Biblia: Mateo, Pedro y Juan, Otros del grupo de los doce no figuraron ni con mucho tan prominentemente como lo hicieron por ejemplo, Pablo, Barnabé, Silas y Timateo. Y la mayor parte de las Escrituras Griegas inspiradas fueron escritas por personas que no eran del grupo de los doce, el más notable Pablo, pero también Marcos, Lucas, Santiago y Judas.

La vida, muerte y resurrección de Jesús, cumplió muchas profecías de maneras no previstas por los maestros religiosos de los días de los apóstoles. Los cristianos necesitaron ayuda para entenderlas. ¿Cómo fue revelada la verdad del papel de Jesús como Mesías a los primeros cristianos?. Según Lucas 24:13-35, el mismo día en que fue resucitado, se apareció en el camino a Emaús a dos discípulos, un hombre llamado Cleopas y posiblemente a su esposa. “Comenzando con Moisés y todos los profetas, les explicó a ellos” (no a los doce) “lo que se decía en todas las Escrituras acerca de sí mismo” (NIV). Esta explicación completa de cómo las profecías hebreas aplicaban a Jesús, fue un ejemplo sobresaliente de revelación divina. Jesús compartió una comida con ellos y se fue. Inmediatamente ellos regresaron a Jerusalén, hallaron a los once apóstoles y les informaron acerca de su encuentro con Jesús. Mientras estaban contando la historia, Jesús se apareció al grupo congregado.

Antes de ascender al cielo, Jesús indicó a los once que a él ya le había sido dada la autoridad para responsabilizarse personalmente por todo: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra. Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, enseñándoles a observar todas las cosas que yo les he mandado. Y ¡miren!, estoy con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas”.- Mat. 28,18-20.

Jesús había dicho a sus discípulos antes de su muerte que él enviaría un ayudante o consolador que tomaría su lugar en la tierra una vez que regresara al cielo. “Y yo pediré al Padre, y él os dará otro consolador para que está con vosotros siempre – el Espíritu de la verdad… Vosotros le conocéis, pues él vive con vosotros y estará en vosotros”- (Juan 14:16, 17 NIV). Hablando después de la acción del espíritu santo, Jesús prosiguió diciendo: “Mas cuando él, el espíritu de la verdad, venga, él os guiará a toda la verdad. El no hablará por sí mismo; solamente hablará lo que escuche, y os declarará las cosas que están todavía por venir. El me traerá gloria tomando de lo que es mío y haciéndolo saber a vosotros”.- Juan 16:13-15 NIV.

¿Estuvo el espíritu santo actuando simplemente durante un breve espacio de tiempo, una generación más o menos desde que comenzó la congregación cristiana, hasta que Jesús pudiera organizar la iglesia nuevamente formada para que ésta asumiera las funciones de¡ espíritu santo, es decir, el alimentar a los discípulos, el “guiarles a toda la verdad”, y el hablar en nombre de Jesús? No. Jesús dijo que el espíritu estaría con ellos “siempre”, sin necesidad de sustitución alguna.

Debido a que Jesús habría de estar en contacto constante con sus discípulos después de su resurrección mediante el espíritu santo, no tenía razón alguna para animales a que esperaran el desarrollo de algún grupo centralizado de representantes humanos para suministrar guía o dirección. Jesús no quiso decir otra cosa cuando dijo: “… donde se reúnan dos o tres en mi nombre, allí estoy yo con ellos”. – Mateo 18:20.

El “concilio’ de Jerusalén-¿fuente de nueva luz?

La Atalaya sugiere que los ancianos de la congregación de Jerusalén, la ciudad desde la cual el evangelio comenzó a extenderse a todo el mundo, actuaron más o menos del mismo modo que el cuerpo gobernante de los Testigos de Jehová, dividiendo asuntos de importancia para cristianos de otras congregaciones, y sirviendo de fuente de entendimiento aumentarnte de la verdad. Declara que los ancianos de Jerusalén actuaron en esa capacidad cuando surgió un asunto que envolvía la circuncisión. ¿Es esto lo que la Biblia enseña? ¿Cual fue el papel de la congregación de Jerusalén, y cómo actuaron Jesús mismo y el espíritu santo en el desarrollo y resolución de este problema?. Examinamos el registro, que se encuentra en Hechos 15:1-35 y Gál. 2:1-14.

Según Hechos, el problema se planteó cuando algunos hombres vinieron desde Jerusalén (“desde Santiago”, vea Gálatas 2:12) a Antioquía y comenzaron a enseñar algo nuevo, algo que Pablo no había enseñado a estos creyentes gentiles. ¿Cúal era esta ..nueva verdad” proveniente de Jerusalén?. “No podéis ser salvos a menos que os circuncidéis como requiere la Ley de Moisés”, dijeron ellos. Esto estaba en conflicto directo con lo que Jesús mismo había revelado a Pablo, que era solamente por la fe que uno podría salvarse. Pablo se opuso fuertemente a esta “nueva enseñanza”- Pero los hombres de Jerusalén insistieron en que ellos estaban en lo cierto, de modo que Pablo y Bemabé subieron a Jerusalén a “ver a los apóstoles y ancianos acerca de este asunto”. El relato de Pablo en Gálatas muestra que él fue a Jerusalén de acuerdo con la dirección de Jesús mismo, “como resultado de una revelación”. Lo que sucedía, es que ciertos cristianos judíos habían hecho creer que la circuncisión era necesaria para la salvación.

El relato que Pablo dió de esta situación a la congregación de Galacia, muestra que él mantuvo una reunión privada con “los que parecían ser algo” en la congregación, los ancianos prominentes. El “puso ante ellos el evangelio que [predicaba] entre los gentiles y no cedió a ellos ni por un momento”. Estos hombres piadosos, bajo la guía del espíritu santo, reconocieron que estaban equivocados, aceptaron la dirección dada por Cristo mediante Pablo y hablaron en voz alta en una larga reunión con los otros ancianos, dirigiéndola bajo la guía del espíritu santo, de modo que todos llegaron a un punto de vista correcto. Entonces escribieron una carta de disculpa, dirigida específicamente a los gentiles de Antioquía, sugiriendo algunas cosas que se deberían evitar, para contribuir a la paz entre los judíos y los gentiles, así como a su salud y prosperidad. (En la carta, se animó a los Gentiles a abstenerse de ‘alimentos contaminados por ídolos’ y de ‘la carne de animales estrangulados’. Sin embargo, más tarde Pablo considera el asunto de comer carne y otros alimentos y deja claro que el evitarlos era un asunto de conciencia, y que para los cristianos, el factor motivador principal era el evitar acciones que pudieran hacer tropezar a otros.-Compare con Romanos 14:14, 20, 21; 1ª Corintios 10:19-33).

Desde luego no hay ninguna evidencia de que surgiera algún nuevo entendimiento de esta reunión. Más bien que suministrar dirección, los ancianos de Jerusalén recibieron corrección. Este relato no presenta ninguna evidencia de que en Jerusalén había un .’cuerpo gobernante’ de hombres que elaboraban normas y reglamentos que transmitir a todos los demás cristianos. Precisamente ocurría lo contrario. La evidencia muestra claramente que el espíritu de Dios actuó por medio de individuos fieles para guiar a la congregación cristiana lejos del error.

El espíritu de Dios actúa con los primeros cristianos

Jesús mandó a sus discípulos que permanecieran en Jerusalén solo hasta que hubieran sido “revestidos de poder desde lo alto” (Lucas 24:49). Esto ocurrió en el Pentecostés. Pedro habló en una ocasión, aplicando la profecía de Joel a lo que había sucedido, Incluida en esa profecía. que había de cumplirse durante toda la era cristiana, estaba la predicción de que “derramaré algo de mi espíritu sobre toda clase de carne, y sus hijos y sus hijas profetizarán, y sus jóvenes verán visiones y sus viejos soñarán sueños; y aún sobre mis esclavos y sobre mis esclavas derramaré algo de mi espíritu en aquellos días, y profetizarán” (Hechos 2:17,18)- Esta profecía decía que Dios, mediante el espíritu santo, se comunicaría con los cristianos exactamente de las mismas maneras en que lo había hecho durante los tiempos pre-cristianos, directamente, por visiones, sueños y mediante profetas. ¿Muestra el registro de las Escrituras que esto sucedió?.

El libro de Hechos está lleno de relatos que ilustran claramente el cumplimiento de la profecía de Joel. Muestra la misma participación activa de Jesús personalmente. así como la del espíritu santo, ángeles, visiones y sueños en la congregación cristiana primitiva. Esto incluyó la conversión de individuos, la expansión de la congregación, el seleccionar y guiar a apóstoles y misioneros, guardar la congregación de la corrupción por falsedad, animar y ayudar a los cristianos que pasaban por pruebas y dificultades y dirigir el registro y la conservación de toda la información esencial que los cristianos necesitarían en los siglos venideros, es decir, las Escrituras Cristianas. No hubo parte esencial alguna del crecimiento del cristianismo que Jesús o el espíritu santo no guiaran y dirigieran.

Considere el caso de Felipe y el etíope. Felipe estaba predicando en Samaria. Un ángel le envió al camino de Jerusalén a Gaza. En su camino se encontró con el eunuco etíope. El espíritu santo envió a Felipe a su carro. Después de bautizar al etiope, el espíritu santo de Dios condujo a Felipe a otro lugar (Hechos 8:36,39,40).

Considere a Cornelio, un hombre devoto y temeroso de Dios. El tuvo una visión de un ángel de Dios que le mandó enviar a hombres a Jope para llamar Pedro. Entretanto, a Pedro que estaba orando en la azotea, le sobrevino un arrobamiento, y una voz le dijo que cosas que anteriormente eran consideradas inmundas ahora eran limpias. El espíritu le habló acerca de los hombres enviados por Cornelio. Pedro fue a casa de Comelio, donde proclamó el evangelio a un gran grupo de personas, que llegaron a ser cristianas.-Hechos 10:1-46.

Jesús mismo convirtió a Saulo (Hechos 9:3-6; 15). Saulo (Pablo), bajo la influencia del espíritu santo, fue sobresaliente entre los apóstoles por llevar el mensaje cristiano a personas no judías. El fundó muchas congregaciones. ¿Quién le autorizó a él para que actuara de esta manera? Fue la congregación de Jerusalén o incluso la de Antioquía, desde la cual salió en sus viajes misionales? No. Saulo y Bernabé fueron comisionados y enviados como misioneros bajo la dirección específica del espíritu santo.- Hechos 13:1-4.

El registro muestra que a las personas que Pablo predicó, se las dirigió a acudir a Cristo mismo en busca de guía, más bien que a algún grupo de ancianos, ya sea en Jerusalén o en cualquier otro lugar. Cuando Pablo habló al carcelero de Filipo, simplemente habló la palabra de Dios al hombre y a “todos los que estaban en su casa” poco después de su liberación milagrosa, en algún momento después de la medianoche. Antes del amanecer, el carcelero y toda su casa (posiblemente incluía hijos y sirvientes) fueron bautizados. ¿Los dirigió Pablo a alguna congregación local para finalizar su “entrenamiento”? No, puesto que no había ninguna congregación, solo había una mujer recientemente convertida llamada Lidia.- Hechos 16:30-34.

Hay muchos otros ejemplos que se pueden citar, pero el mensaje es claro: Jesucristo mismo y el espíritu santo, más bien que algún hombre o grupo de hombres, jugaron el papel más activo en guiar a los primeros cristianos. El espíritu guió a Pablo y a sus compañeros durante sus viajes misionales (Hechos l6:6-10; 18:9-11; 20:22, 23; 21:4), les salvó del peligro, les inspiró a escribir cartas a las congregaciones que resultaban de sus esfuerzos y nombró a superintendentes.- Hechos 20:28,32,33.3

Al igual que los israelitas, los cristianos también tenían un sistema para distinguir entre los verdaderos y los falsos profetas y sus enseñanzas. El apóstol Juan, cuando trata este asunto, no sugiere alguna clase de proceso de aprobación organizado. Más bien, para probar las “expresiones inspiradas” (“espíritus” NIV) él dijo: ‘Toda expresión inspirada que confiesa que Jesucristo ha venido en carne se origina de Dios, pero toda expresión inspirada que no confiesa a Jesús no se origina de Dios. Además, esta es la expresión inspirada del anticristo que ustedes han oído que venía y actualmente ya está en el mundo” (la Juan 4:1-3). Juan no señaló a la fuente de la profecía o al comportamiento del profeta como el criterio para juzgar el espíritu o propósito de mensajes que supuestamente provenían de Dios- Más bien una profecía se juzga por su centro de atención: si el centro está en Cristo y su obra redentora, se origina de Dios. En caso contrario se origina del anticristo.- Compárese con Revelación 19:10.

¿Actúa Dios con individuos y al mismo tiempo con una organización?

 

En vista de la abrumadora evidencia de que Dios siempre ha comunicado su voluntad mediante individuos, algunos pudieran preguntar: ¿Es posible que Dios nos comunique ciertas cosas de manera individual y otras cosas mediante una organización aprobada que actúe en la capacidad de profeta? Este concepto está basado en la idea de que una organización puede actuar como una persona. La asociación con una organización puede influenciar en sus miembros a que copien los puntos de vista de sus dirigentes, a expresarse de una manera similar a actuar de manera uniforme. Puede parecer que la organización tiene una “mente” propia. Pero no es así. Una organización no tiene capacidad para tener pensamientos, sentimientos ni opiniones independientes. No es una entidad separada como una persona.

Las organizaciones se forman cuando los individuos desean unir sus esfuerzos para realizar una labor, alcanzar un objetivo o compartir asociación. La organización puede ser grande o pequeña, unida fuerte o débilmente. Los miembros del grupo pueden formar una corporación legal para dirigir la empresa. Pueden nombrar dirigentes o portavoces para el grupo y asignar cargos a varios miembros. Pueden establecer reglas de conducta y métodos operacionales.

Pero aunque se suele decir que una organización hace cosas, nada de lo que se suele atribuir a una organización está hecho en realidad independientemente de los miembros individuales, sea que trabajen a solas o de manera conjunta. Todo pensamiento o acción proviene de los individuos. Aparte de sus miembros, una organización es absolutamente incapaz de generar, comunicar o llevar a cabo proyectos. Esto significa que cualquier comunicación que provenga de “la organización” en realidad proviene de un individuo, aún cuando ese miembro pueda estar intentando sinceramente hablar en nombre del grupo. Eso también explica por qué es tan difícil para Testigos sinceros determinar cual es exactamente el “punto de vista de la organización” con relación a algunos asuntos, ya que las comunicaciones escritas a verbales pueden ser contradictorias. Esto es así porque simplemente reflejan los diferentes puntos de vista que distintas personas tienen.

Una organización simplemente provee una manera de dar las cosas hechas. No tiene opinión, memoria ni conciencia propia. No puede amar ni odiar. No tiene emociones ni sentimientos. No puede hacer lo correcto ni lo incorrecto. Una organización no puede hacer nada por sí misma. Solo las personas pueden hacer cosas. Y solo una persona puede tener una relación con Dios (o con otra persona cualquiera).

Después de la II Guerra Mundial, la organización Nazi nunca fue a juicio por crímenes de guerra. Pero los individuos que estuvieron asociados con ella si que fueron. Una organización no puede cometer crímenes ni ser castigados por ellos. No lleva ninguna responsabilidad, pero las personas sí. Esta es la razón por la cual Jesús dijo, refiriéndose a su llegada en gloria, que “separaría a las personas unas de otras, así como el pastor separa las ovejas de las cabras”. El siguió mostrando que su juicio lo basaría en la conducta personal más bien que en la lealtad ciega a normas o creencias organizacionales .- Mateo 25:31-46.

Esto no quiere decir que las organizaciones son incorrectas o malas en sí mismas. Pero se las debe ver por lo que son y por lo que no son.

Qué es una organización

La palabra “organización” proviene de la palabra griega organon, que significa un utensilio, instrumento o herramienta. Así que una organización es más que un simple grupo de personas. Semejante a las herramientas o instrumentos, las organizaciones se forman para cumplir cierto propósito o influir sobre algún grupo que está fuera de la organización misma. El término se emplea más frecuentemente con referencia a los negocios, la actividad política, los sindicatos, todos los cuales derivan su poder de los recursos colectivos de muchos individuos y emplean ese poder para lograr ese propósito, lo que sería imposible de lograr de parte de un solo individuo.

Una concordancia demuestra que organon no aparece ni una sola vez en la Biblia, ni tampoco el concepto que se transmite por la palabra “organización.” Las palabras hebreas traducidas como “herramienta” o “utensilio” son literales, y tales términos nunca se aplican en las Escrituras a los adoradores aprobados de Dios en sentido colectivo. Más bien, la Biblia habla de los cristianos como una “congregación,” “iglesia,” o “cuerpo.” Aunque todavía ellos pueden influir sobre los que están fuera del cuerpo, los cristianos verdaderos viven solo por causa de, y a favor de aquél que es cabeza del cuerpo, Jesucristo. La relación intensamente personal entre cada creyente y Jesús como cabeza recibe énfasis continuo, vez tras vez, en las Escrituras Cristianas.

En contraste a las referencias en la Biblia al cuerpo de creyentes, recibe énfasis muy fuerte en las publicaciones de la Sociedad Watch Tower, el concepto de que Dios utiliza una “organización visible” como herramienta o instrumento para la predicación, para anunciar juicios u otras obras. En esto, siempre se incluye un rasgo que se halla en las organizaciones comerciales, políticas o sindicales: un pequeño grupo de dirigentes autorizados a dirigir y a efectuar decisiones a favor de los demás miembros del grupo, con la expectativa de que éstos últimos sean obedientes sin cuestionar nada. Además, como es también el caso de los negocios, la política y los sindicatos, el concepto clave es la lealtad a la organización misma. En este ambiente, se da menos importancia a la conciencia personal y al juicio individual que a la “unidad” (que en realidad es uniformidad), pues sin la obediencia al liderato de la organización, la organización no existe.

Esto significa que la única autoridad que tienen las organizaciones está en las mentes de los individuos que obedecen las normas y reglamentos organizacionales. (Compárese con Romanos 6:16). La obediencia a las directrices dadas por los representantes de una organización se puede percibir como obediencia a esa organización. Pero no lo es. Es simplemente obediencia a las voluntades de los individuos que confeccionan esas directrices, puesto que una organización no tiene voluntad propia. Las organizaciones no son personalidades ni entidades con su propia voluntad, intelecto o habilidad. Es fácil perder de vista este hecho simple, cuando se compara con la evidencia de los enormes logros que son posibles cuando individuos aúnan sus esfuerzos. Pero los edificios inmensos y otros logros materiales no impresionan a Dios, ni indican necesariamente su favor o bendición– Gén. 11:6

No deberíamos dejamos intimidar ni confundir cuando los dirigentes de una organización religiosa señalan a marcas visibles de “éxito” como indicación de que Dios les está bendiciendo o está respaldando su obra. Dios tiene recursos y dotes absolutamente ilimitados. El no tiene necesidad de edificios, imprentas, apoyo económico, ni ningún tipo de estructura organizacional para multiplicar sus recursos, como si fueran cosas que él no pudiera hacer por sí mismo.

Dios no tiene ninguna de las limitaciones asociadas con las organizaciones. Por ejemplo, normas y reglamentos organizacionales que pueden ser el mejor arreglo posible para guiar el comportamiento de personas como grupo, pueden ser inapropiadas para individuos que están dentro del grupo. Dios por otro lado, puede suministrar dirección personalizado a todo el mundo. Podemos regocijarnos en el hecho de que nuestro Padre celestial conoce nuestras necesidades individuales y las suplirá de la mejor manera posible.- Mateo 6:31-33; la Juan 5:13-15,20. “Vengan a mí”

Durante los siglos que han transcurrido desde la muerte de los apóstoles, se han formado, a menudo con intenciones muy sinceras, muchas organizaciones religiosas para proveer compañerismo, escape de la persecución, e intentar proteger a los creyentes de enseñanzas falsas. Sin embargo, con el tiempo, los fundadores originales mueren y el número de miembros aumenta. Miembros activos e influyentes de estas organizaciones, tarde o temprano pueden perder de vista el propósito original por el cual se formó la asociación u organización. La falta de fe en la capacidad de Jesús para hacer frente a las necesidades de sus discípulos, o quizás, el ser movidos por un sentido de responsabilidad, o por oportunidades de ganancia económica, poder o prestigio. se pueden ocultar tras los nobles fines establecidos de la organización y cambiar las cosas de tal modo que ganen control aumentado sobre los demás. Las terribles consecuencias que finalmente resultan cuando este proceso madura, están escritas con sangre y lágrimas a través de las páginas de la historia.

Los líderes de estas organizaciones pueden afirmar representar a Cristo, e insistir en que tienen autoridad para hablar en su nombre. Al declarar que tienen el derecho de interpretar la Biblia, expulsan a todo aquel que esté en desacuerdo con estas interpretaciones. Pueden sustituir por sus propias opiniones el mensaje puro de la Biblia, y aumentar el número de miembros por medios humanos tales como la promesa de seguridad dentro de la organización. Pueden mantener su membresía por medio de chantaje, coacción o amenazas, dictar normas y reglamentos a sus miembros, exigir lealtad y apoyo económico e intimidar a personas sinceras con la tiranía de la autoridad.

Todas estas acciones traen gran deshonra a Jesucristo. Después de describir la clase de conducta amorosa que producirían sus verdaderos seguidores, Jesús advirtió: “Guárdense de los falsos profetas que vienen a ustedes en ropa de oveja, pero por dentro son lobos voraces”. El dijo que “estos hombres” podrían ser reconocidos por su conducta o ‘frutos”, no como organización sino como individuos. (Mateo 7:15-20). Esta es la razón por la cual el crecimiento o el tamaño organizacional no muestra necesariamente la aprobación y la bendición de Dios, pues Jesús dijo: “muchos falsos profetas se levantarán y extraviarán a muchos“.-Mat. 24:11

Las organizaciones no son incorrectas en sí mismas. Proveen una vía para canalizar recursos tales como tiempo, energía o dinero. En las manos equivocadas, sin embargo, una organización puede utilizar estos recursos para otros propósitos que no sean el honrar a Jesucristo y su obra redentora. Entonces, cuando los individuos que están dentro de la organización eligen centrarse en Cristo, pueden encontrar la enemistad de otros miembros de la organización. Pueden encararse a una encrucijada, ya que los líderes de la organización pueden amenazarles, etiquetaras como “peligrosos” para otros miembros o expulsarles.

Esto no es nada nuevo. Si los miembros de una organización religiosa nos odian porque únicamente somos fieles a Dios y a su Hijo más bien que a la organización y como resultado nos excluyen de su compañía, recordemos las palabras confortadoras de Jesús: “Dichosos ustedes cuando la gente los odie, cuando los expulsen, cuando los insulten y cuando desprecien su nombre como cosa mala, por causa del hijo del hombre. Alégrense mucho, llénense de gozo en ese día, porque ustedes recibirán un gran premio en el cielo.”-Lucas 6:22, 23 VP; compárese con 3ªJuan 9, 10.

Pablo declaró: “Dios no es parcial, sino que en toda nación el hombre que le teme y obra justicia le es aceptd'(Hechos 10:34,35). Pablo añadió: “(Dios) no está muy lejos de cada uno de nosotros” (Hechos 17:26,27). Nuestra respuesta a Dios puede ocurrir en cualquier lugar, en cualquier momento y debe suceder sobre una base personal. Dios nos compró a cada uno de nosotros como individuos con la sangre de su Hijo. El quiere que cada uno de nosotros se arrepienta personalmente de sus pecados, acepte el perdón y venga a Jesús. ‘Vengan a “, dijo Jesús, “… y yo os refrescaré”.- Mateo 11:28

¿Adónde vamos a partir de este momento?

La Biblia dice que Dios habló a la humanidad mediante profetas en los tiempos precristianos y mediante su Hijo en la era cristiana. No hay absolutamente ninguna evidencia en ningún lugar de la Biblia que se sugiera que Dios estableció alguna vez un grupo especial de siervos representantes que actuaban regularmente como sus administradores, revelando sus mensajes o expresando su voluntad al resto de su pueblo fiel. Esta es la razón por la cual no hay ni una sola exhortación en la Biblia a identificar o Mostar lealtad, fidelidad, obediencia o cooperación a un grupo aprobado que le represente.

No podemos transferir nuestra responsabilidad personal ante Dios a otra persona, y como hemos visto, una organización no puede llevar la responsabilidad por nada. Pablo dijo: “Cada uno de nosotros rendirá cuenta de sí mismo a Dios” (Romanos 14:12). Cuando llegue el día en que debamos rendir cuenta a Dios por la manera en que hemos vivido, un registro de lealtad a una organización no será ningún sustituto por un buen registro de fe en Dios y por la resultante buena conducta cristiana hacia otros, especialmente hacia los seguidores de Jesús.

Las conclusiones presentadas en esta información, si se aceptan, pueden crear un problema para personas que puedan estar considerando si van a continuar asociándose con la organización Watchtower. Si optaran por abandonarla, pudieran preguntarse adónde ir. Incluso si tuvieran serios desacuerdos doctrinales con la organización, pudieran considerar simplemente permanecer en ella, ya que las consecuencias que resultan por dejarla, especialmente cuando se hacen por razones doctrinales, casi con total seguridad incluirá rechazo por parte de amigos y de familia, además de mentiras y chismes. Puede parecer que la salida no merezca la pena, especialmente si uno va en busca de la “verdad” a otro grupo o iglesia, solo para descubrir que la nueva iglesia tiene ciertas doctrinas correctas pero no “la verdad completa.” El buscar entre distintas organizaciones para hallar “la verdad” puede ser infructuoso y frustrante. Pero desde luego ésta no es la única ni la mejor alternativa. De hecho, no es un asunto de tener que elegir entre organizaciones en absoluto. ¿Por qué no?

Las publicaciones de la Watchtower enseñan que la religión verdadera debe enseñar toda la verdad, que si solo una enseñanza es incorrecta, todo el conjunto de enseñanzas está bajo sospecha. Según el criterio de la sociedad Watchtower, “la verdad” consiste en ,,enseñanzas correctas” y “explicaciones precisas” que parecen encajar entre sí, interpretaciones que pueden ser apoyadas o “probadas” por razonamiento humano y el uso de referencias bíblicas para apoyarse, de¡ mismo modo en que un científico o matemático pudiera intentar explicar cómo funciona el universo físico por medio de axiomas y procedimientos matemáticos o físicos reconocidos.

No se puede usar ese enfoque para conocer a Dios. Pablo advirtió contra semejante modo de ver el conocimiento: “El conocimiento hincha, pero el amor edifica. Si alguien piensa que ha adquirido conocimiento de algo, todavía no lo sabe exactamente cómo debe saberlo- Pero si alguien ama a Dios, éste es conocido por él”. (1ª Cor. 8:2,3) Pablo dejó claro que el amar a Dios es mucho más importante que el hecho de que sepamos mucho acerca de hechos o pasajes de la Biblia. Ninguna persona ni grupo de personas, y por lo tanto ninguna organización, iglesia ni grupo religioso lo sabe todo acerca de Dios y sus caminos. Así es que nadie puede encontrar “la verdad que lleva a vida eterna” por medio de estar buscando explicaciones “correctas” de pasajes de la Biblia o estar “probando” posiciones doctrinales. “La verdad”, en el sentido bíblico, sencillamente no es eso.

Jesús dijo: “Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie viene al Padre si no por mí.” Por consiguiente, el conocer la “verdad” en el sentido bíblico debe comenzar con una relación con Jesucristo, simplemente aceptándolo como el hijo de Dios y como nuestro Salvador, Mediador, Señor y Rey. (1 Corintios 3:11) Cuando algunos de los discípulos de Jesús lo abandonaron porque no comprendieron algunas de sus enseñanzas, él pregunto a los doce: “Ustedes no quieren irse también, ¿verdad?”. Pedro contestó: “Señor, ¿a quien nos iremos aparte de tí? Tú tienes dichos de vida; y nosotros hemos creído y llegado a saber que tú eres el Santo de Dios”. Los apóstoles de Jesús no lo dejaron ni se fueron a algún otro lugar en busca de la “verdad”. Ellos sabían que nadie más podría darles vida. La respuesta de Pedro a la pregunta de Jesús muestra que él entendió que el asunto no consistía en adónde ir, sino en quién confiar. Los apóstoles reconocieron a Jesús como la única fuente de la verdad, y ellos sabían que no podían confiar en otra persona u otro grupo de personas para que les dieran enseñanzas que llevarían a vida eterna.

El apóstol Juan nos asegura que se nos ha dado “entendimiento para que podamos conocer al que es Verdadero- Y nosotros estamos en el que es Verdadero, en su hijo Jesucristo. El es el verdadero Dios y la vida eterna”. 11 Juan 5:20) Versión Nácar-Colunga

Juan continuó diciendo: “Hijitos. guardaos de los ídolos”.(vs.21). ¿Por qué esta advertencia? Porque las personas tienden a seguir a otras personas o a otros sistemas religiosos en lugar de a Cristo, Las publicaciones de la Watchtower se refieren a la organización en términos que la Biblia usa para referirse a Jesucristo. Los Testigos dicen que están “en la verdad” para referirse a que están “en la organización”. Se presenta a la organización como la que maneja “Todos los intereses de rey” en la tierra, pero en realidad ésta pretende manejar las mismas cosas que Jesús dijo que él mismo manejaría personalmente. El atribuir a una organización la capacidad de ser la fuente del espíritu de Dios, de Sus bendiciones y su dirección, así como de proveer un conducto mediante el cual se dé enseñanza pura, guía y protección de los enemigos, no es ni más ni menos que idolatría. (Compare con Ex. 32:4) Y las personas que concentren la atención en una organización más bien que en Cristo Jesús, son falsos profetas.

En lugar de seguir a algún hombre o grupo de hombres, siga solo a Jesucristo. Él tiene ‘Toda autoridad en el cielo y sobre la tierra.” (Mat. 28:18) Establecido en ese firme fundamento, busque compañerismo con otros cristianos. Con seguridad Dios le ayudará a encontrar otros cristianos genuinos con los que podrá compartir el gozo puro de pertenecer a Jesús, y participar en su amor, guiados por el espíritu de Dios y la Biblia, para su beneficio eterno.

Este material fue preparado por Tom Cabeen, anterior Testigo de Jehová y miembro del personal de la central de la Sociedad Watchtower en Brooklyn, Nueva York, desde 1968 hasta 1980.

www.elevangeliodelreino.org

www.yeshuahamashiaj.org