¿CUÁL ES EL SIGNIFICADO DE LA LEVADURA EN LA BIBLIA?

Por: Steve Shirley

Siempre que la levadura se menciona en la Biblia (22 veces en el Antiguo Testamento y 17 veces en el Nuevo Testamento), siempre (o casi siempre) representa el pecado o el mal. El primer caso en que se utiliza esta palabra se encuentra en (Ex 12:15). Esto fue justo antes de la Pascua, en la que Dios destruyó a todos los primogénitos de Egipto, pero salvó a los primogénitos de Israel en la última de las 10 plagas que Él visitó a Egipto.

     Dios dio instrucciones a Moisés y Aarón que debían mandar a Israel para que celebraran esta Pascua cada año “por vuestras generaciones” con una fiesta. Esta fiesta, llamada la “Fiesta de los Panes sin Levadura” siguió el día de la Pascua (el día 14 del primer mes del calendario judío). Duró 7 días. Durante el primer día de esta semana, se les mandó a quitar toda levadura de sus casas. Además, ellos no debían comer pan que contenía levadura para toda la semana.

Al igual que la mayoría de las cosas en el Antiguo Testamento apuntan a Jesús, el “pan sin levadura” también lo hace. En el Nuevo Testamento, Jesús se refirió a sí mismo como el “pan de vida” (Jn 6, 22-59). El era, por supuesto, también sin pecado (1 Jn 3, 5) (2 Corintios 5:21) (Hebreos 4:15) (1 Pedro 2:22). Debido a que la levadura se equipara con el pecado en toda la Biblia, el “pan sin levadura” prefiguraba a (Jesús) sin pecado en él. Además, un “sacrificio de sangre” (la sangre también representaba a Jesús en el Antiguo Testamento: Hebreos 9: 11-28, Hebreos 10: 11-25) no debía ser ofrecida con pan con levadura (Ex 23:18) (Ex 34:25).

Es interesante notar, sin embargo, que para una ofrenda de paz (Levítico 7:13) y  de tortas (Levítico 23:17) Dios ordenó que se usara la levadura.

En el Nuevo Testamento, tenemos 5 ejemplos más de la simbología de la levadura. Antes de compartir estos ejemplos, debo primero explicar por qué el uso de levadura en estos ejemplos nos da una buena idea del pecado. La levadura es básicamente masa fermentada  vieja que se coloca en la nueva masa para hacer que se levante. La clave es que usted sólo tendrá que añadir una pequeña cantidad de masa fermentada para hacer crecer la masa nueva (Gálatas 5:9) y que describe este dicho, “un poco de levadura fermenta toda la masa.”

Llevar a cabo esto al pecado, se puede decir que “un poco de pecado puede terminar destruyendo todo el cuerpo.” Este órgano puede ser un símbolo de nuestro cuerpo individual o el cuerpo de Cristo (es decir, la Iglesia). Creo que un buen paralelo a esto se puede ver arriba, donde en la primera jornada de la Fiesta de los Panes sin Levadura, Dios ordenó que toda la levadura (pecado) se debe limpiar fuera de la casa. Como cristianos, nuestros cuerpos son la “casa” o Templo de Dios, y se nos dice que no “contaminemos” el templo de Dios con el pecado (1 Corintios 3: 16-17), sino más bien, debemos “glorificar a Dios en nuestro cuerpo “(1 Corintios 6: 19-20).

Jesús nos dio los primeros 4 ejemplos simbólicos de la levadura en el Nuevo Testamento. En la primera, Jesús compara el Reino de Dios con la levadura (Mt 13:33) (Lc 13: 20-21). Hay un gran debate entre los eruditos en cuanto a si el uso de levadura en este ejemplo es positivo o negativo. Algunos creen que está positivamente hablando de la “subida” o el crecimiento del evangelio en el mundo, o en la vida de una persona. Otros creen que está hablando negativamente de la mala doctrina introduciéndose en la iglesia.

En el segundo caso, Jesús comparó la falsa enseñanza (pecado) de los fariseos y saduceos con la levadura (Mt 16, 6-12).

En el tercer caso, Jesús advirtió de la levadura de Herodes (que era malo e inmoral: Mt 4: 1-12, Marcos 6: 14-29, Lc 3: 18-21, Lc 23: 7-12) y de nuevo a los fariseos (Mc 8,15).

En el cuarto caso, Jesús dijo: “Guardaos de la levadura de los fariseos que es la hipocresía” (pecado) (Lc 12, 1).

Finalmente, Pablo nos da un ejemplo final muy claro en (1 Corintios 5). En este caso, un hombre que vive en el incesto con la esposa de su padre, y los de la iglesia están orgullosos de esto! Pablo usa las mismas palabras que utilizó anteriormente en (Gálatas 5: 9) diciendo: “un poco de levadura fermenta toda la masa.” Él advirtió a la iglesia de “eliminar a este hombre de en medio de vosotros” (1 Corintios 5: 2) y “suprimir este malvado de entre vosotros” (1 Corintios 5:13). También dijo que una persona debe ser “juzgada (1 Corintios 5:12).

La razón de esto es porque si a una persona se le permite continuar en el pecado sin arrepentimiento (bueno, todos pecamos, pero como cristianos nos sentimos mal por pecar), pronto se va a afectar el resto del cuerpo (toda la masa). En (1 Corintios 5: 8), Pablo también nos da un gran contraste entre  el pan con levadura (pecado) y sin levadura (sin pecado). La comparación de la levadura con “malicia y de maldad” y el pan sin levadura con “sinceridad y de verdad.”

     En (1 Corintios 5: 9-13), Pablo cierra el capítulo con una de las advertencias más sobrias (y difíciles) en la Biblia para los cristianos. Se advierte a los cristianos que ni siquiera se “asocien” con un “hermano” que practica el pecado impenitente. (Pablo hace una distinción entre un “hermano” cristiano y una persona que no es cristiana) ¿Por qué Pablo nos da esta advertencia? Parece claro de las numerosas advertencias previas de que es debido a su pecado que puede tener un impacto negativo en cualquiera de los dos, en nuestro caminar personal con el Señor, o en la iglesia como un todo. ¿Estamos prestando atención a esta advertencia como cristianos?

FUENTE:

http://jesusalive.cc/ques171.htm

PABLO LLAMA A LOS “CIRCUNCIZADORES” ‘PERROS’ Y ‘MUTILADORES DEL CUERPO’

En una carta posterior, fechada entre los años 61 y 63, Pablo es aún más mordaz sobre los que promueven la circuncisión. Él los llama perros. Este fue un insulto sexual. En el Antiguo Testamento se aplicó el término a la prostitución masculina. Vea Deuteronomio 23:18 junto con Filipenses 3: 2.

‘No traerás la cuota de una prostituta o el salario de un prostituto (hebreo: un perro) en la casa de Jehová tu Dios … porque ambos son abominables para Jehová tu Dios.’ (Deut. 23:18)

“Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del cuerpo. Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne. “(Fil. 3:2, 3)

Note el comentario de Pablo acerca de mutilar la carne! Previamente él dijo que la circuncisión no es nada. Ahora habla de la circuncisión como la mutilación de la carne. Este es un desarrollo sorprendente.

En otra carta tardía, que ha sido fechada tan tardía como 65 AD o incluso el 68 AD 68 Pablo reprocha a ‘los de la circuncisión “:

“También hay muchos rebeldes, habladores de vanidades y engañadores, especialmente los de la circuncisión; deben ser silenciados, ya que están trastornando familias enteras al enseñar por ganancia deshonesta lo que no conviene” (Tito 1: 10-11).

Ahora, la motivación no es miedo a la persecución o “gloriarse en la carne”, sino dinero. Pablo también toma nota de que esta enseñanza acerca de la circuncisión molestó a familias enteras. Él dice que ellos deben ser silenciados. Obviamente los vio como una gran amenaza.

Cómo Pablo se volvió más hostil a la circuncisión

La posición de Pablo sobre la circuncisión se hizo más hostil a la práctica y a los practicadores con el paso del tiempo. En los Hechos de los Apóstoles, (50 AD) él se sentía cómodo en cualquiera de los dos: circuncidar a Timoteo o conseguir que otro le haga la circuncisión. En 1 Corintios (55 AD) tomó un enfoque imparcial, aconsejando tanto contra la circuncisión como contra la  incircuncisión. En Romanos (56-59 AD) él hizo hincapié en la similitud y la igualdad entre Judios y gentiles, independientemente de la circuncisión. En Gálatas (49 AD), (pero sospecho que fue más tarde) él tuvo un problema particular con los defensores de la circuncisión, acusándolos de socavar el Evangelio y de actuar por motivos sexuales, haciendo gala de la carne de los hombres. Él desea que los que molestaban a la iglesia por promover la circuncisión se castrasen a sí mismos!

Este no fue el final de la misma. En una carta posterior (61-63 AD) acusó a los “circuncizadores” de operar por ganancia deshonesta, sembrando la discordia en las familias e iglesias. Lo más sorprendente de todo, Pablo llama a los “circuncizadores” mutiladores (65-68 AD). Sus actitudes habían recorrido un largo camino desde la época en que él circuncidó a Timoteo a causa de los Judíos (Hechos 16: 3).

Note el odio creciente de Pablo hacia los “circuncizadores” y la circuncisión. Conforme pasó el tiempo, él se dio cuenta más sobre la motivación de la circuncisión, y cuanto más él supo de ellos, menos le gustaban. También me permito sugerir que mientras él se asociaba cada vez más con los gentiles, él absorbió más de su aborrecimiento de la práctica, y esto también se refleja en sus escritos.

¿GUARDÓ EL APÓSTOL PABLO LAS LEYES QUE SE ENCUENTRAN EN LA TORÁ? SI ES ASÍ, ¿POR QUÉ LA GENTE DICE QUE NO ESTÁN VIGENTES HOY?

Hermano (a): ¿Guardó el apóstol Pablo las leyes que se encuentran en la Torá? Si es así, ¿por qué la gente las rechaza hoy?

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“Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número.Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley;a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos. Y esto hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él” (1 Corintios 9: 19-23).

Pablo utiliza todos los medios a su alcance para aumentar su oportunidad de enseñar el mensaje del evangelio. Con el fin de enseñar a los Judíos, él vivió de acuerdo con las enseñanzas y costumbres judías; no porque él estaba obligado a seguir estas leyes, sino únicamente para darse la oportunidad de enseñar a las personas judías. ¿Qué Judío que se precie de serlo  escucharía a otro hombre si aquel creyese que ese otro hombre no era religioso? Sin embargo, cuando Pablo vivió entre los gentiles, él siguió las costumbres gentiles en la medida que pudo, sin violar las leyes de Cristo, únicamente para que los gentiles a quienes él se esfuerza por llegar lo encuentren  aceptable y así escuchen el mensaje que les traía.

Así que, ¿siguió Pablo las leyes que se encuentran en los primeros cinco libros del Antiguo Testamento (la Torá como los Judíos ahora las llaman)? La respuesta es que sí lo hizo, cuando lo encontró conveniente hacerlo. Él no lo hizo porque era requerido guardarla, sino porque muchas de las leyes podrían ser seguidas sin violar las leyes de Cristo. Pero, al mismo tiempo, Pablo enseñó firmemente que esas leyes no eran vinculantes u obligatorias para los cristianos.

Por ejemplo, la Torá registra una ley que requiere la circuncisión. Antes de que Pablo trajera a Timoteo entre los Judíos, tuvo que circuncidarlo”. Pablo quiso que éste fuese con él y él lo tomó y le circuncidó por causa de los Judíos que estaban en esa región, porque todos sabían que su padre era griego” (Hechos 16:3). Pablo no lo hizo así porque supuestamente Dios lo requiere así bajo la ley de Cristo. Él simplemente lo hizo para que Timoteo se encontrase aceptable entre los Judios en la región que estaría predicando. Como Pablo argumenta más adelante, “La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios es lo que importa” (I Corintios 7:19). Debido al cambio en las leyes, la ley de la circuncisión, que era un requisito absoluto, se convirtió en algo sin importancia. Ya que no importaba si una persona era circuncidada o no, Pablo encontró conveniente tener a Timoteo circuncidado para que Timoteo fuese aceptado en la comunidad judía. Sin embargo, Pablo se negó rotundamente a tener a Tito circuncidado. “Sin embargo, ni siquiera Tito, que estaba conmigo, siendo griego, fue obligado a circuncidarse” (Gálatas 2:3). De hecho, Pablo se enfrentó a los que enseñaban que tal cosa era necesaria”, a los que no nos rendimos en sumisión, ni aún por una hora, para que la verdad del evangelio permaneciese con vosotros” (Gálatas 2: 5).

Más tarde, Pablo dijo esto acerca de la circuncisión: Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo.Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley.De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído”(Gálatas 5:1-4). Tal enseñanza es contraria a las enseñanzas de la Ley de Moisés. Si Pablo vivía por esa ley, él la habría violado por su enseñanza de que la circuncisión era innecesaria.

Por lo tanto, Pablo guardó las leyes de la Torá cuando era conveniente y cuando se ajustaba a su propósito, pero no siguió a dicha la ley de Moisés (Torá) como un mandato ineludible, debido a que la ley ya había llegado a su fin. “Por tanto, hermanos míos, también han muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro – a aquel que resucitó de entre los muertos, de que llevemos fruto para Dios” (Romanos 7: 4).¿A qué ley se estaba refiriendo Pablo? Sólo unos pocos versículos después, Pablo ilustra la ley que tenía en mente. “¿Qué diremos entonces? ¿Es pecado la ley? Por supuesto que no! Al contrario, yo no habría conocido el pecado excepto por la ley. Porque tampoco conociera la codicia, si la ley no hubiera dicho:” No codiciarás “” (Romanos 7: 7). Pablo cita el último de los Diez Mandamientos. Fue esta ley que había llegado a su fin con el fin de que pudiese ser reemplazada por una ley más grande – la ley de Cristo.

 

SAN PABLO CONFESÓ ABIERTAMENTE A LOS GRIEGOS CULTOS EN EL AREÓPAGO SU FE EN UN ÚNICO DIOS NO TRINO QUE DIO ORIGEN Y VIDA A TODO LO CREADO POR ÉL

San Pablo les presenta a los cultos atenienses al Dios Creador que ellos no conocían, y que por su aliento vivimos y existimos. Muy claramente él les manifiesta su convicción monoteísta de un único Dios que no está compuesto por 2 o 3 Personas, y que ha resucitado a un varón de la sepultura para nuestra redención y salvación.

¿QUÉ “PALABRA DEL SEÑOR” OYÓ EL CARCELERO DE FILIPOS ANTES DE SER BAUTIZADO EN ESA MISMA NOCHE POR PABLO Y SILAS? (HECHOS 16:32)

Generalmente en las iglesias, los potenciales miembros acceden al bautismo después de un periodo largo de instrucción doctrinal, que puede variar de entre seis meses a un año. ¿Pero realmente es necesario tal entrenamiento doctrinal extensivo, o simplemente se requiere creer en algo básico y fundamental para ser bautizado? La Biblia registra bautismos automáticos, como el caso del carcelero de Filipos, que fue bautizado con su familia el mismo día que creyó en “la palabra”. En este vídeo explicaremos qué quiso decir Hechos 16:32 con la locución “la palabra”.

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¿SÓLO LOS APÓSTOLES IMPONÍAN LAS MANOS PARA OTORGAR EL ESPÍRITU SANTO?

Por. Ingº Mario A Olcese (Apologista)

Algunos “maestros de la palabra” que se las pasan “Armando” problemas innecesarios sostienen que sólo los apóstoles imponían las manos para que los discípulos pudieran recibir el bautismo del Espíritu Santo y así ser hechos hijos de Dios o ungidos. Sin embargo, una vez que ellos (los apóstoles) murieron, ya nadie más podía ser hecho un hijo de Dios (un ungido). Sostienen, además, que si bien Felipe era un ungido de Dios, no pudo transmitir el don del Espíritu Santo a los nuevos conversos samaritanos porque no era un apóstol, y por tanto tuvo que esperar la visita de Pedro y Juan para que ellos les impusieran las manos a dichos conversos samaritanos.

¿Pero es verdad lo que sostienen estos “maestros de la Palabra”? La respuesta es un rotundo no, ya que si leemos en el libro de los Hechos 19:7 descubriremos que un tal Ananías, quien era un discípulo poco conocido del Señor, más no un apóstol, efectuó la imposición de manos sobre Pablo para que éste recibiera el Espíritu Santo, y le regresara la vista. Dice así el pasaje en cuestión:

HECHOS 9:17 “Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo”.

Con este último pasaje queda refutada tajantemente la idea de que sólo los apóstoles impusieron las manos para que se pudiera recibir el Espíritu Santo.

¡INCREÍBLE, PERO SAN PABLO ATACA FRONTALMENTE A LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ!…Y DE PASO, ¡A LOS “MORMASONES”!

Los Testigos de Jehová sacan pecho diciendo que ellos son los únicos que siguen el ejemplo apostólico de ir de casa en casa publicando “la verdad”. Sin embargo, y aunque parezca increíble, es precisamente a los que predican de casa en casa  a quienes Pablo dijere estas palabras registratas en Tito 1:10, 11:  “Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión, a los cuales es preciso tapar la boca; que TRASTORNAN CASAS ENTERAS, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene”. 

 
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¿QUIÉN DEFINE EL EVANGELIO CORRECTAMENTE, JESÚS O PABLO?

Uno de los grandes dilemas es decidir quién define el evangelio bíblico de manera más correcta, si Jesús o Pablo. En Marcos 1:1,14,15 leemos que Jesús anunciaba el evangelio del reino de Dios (Lc 4:43), pero Pablo en 1 Corinitos 15:1-7 leemos que el evangelio que proclamaba Pablo era la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo al tercer día, siendo visto por muchos testigos oculares. ¿Será que acaso hay dos evangelios distintos en la BIblia, uno de Cristo para los judíos y otro paulino para los gentiles? Si la respuesta es que sí, pregunto: ¿Será entonces que para el judío no les es necesario creer en la muerte, sepultura, y resurrección de Cristo al tercer día para ser salvo, ni tampoco para el gentil el reino de Dios para alcanzar dicha salvación?

Por otro lado, ¿acaso no es verdad que Pablo dijo que sólo hay un evangelio salvador y ninguno más? (Gál. 1:6-9). ¿No dijo él también que todo lo había llenado con el evangelio de Cristo? (Romanos 15:19) ¿Y acaso no dijo Jesús que su evangelio del reino sería predicado por todo el mundo habitado como testimonio, incluyendo a los gentiles (Mateo 24:14)?¿Entonces cuántos evangelios hay en la Biblia, uno o dos?

¿PREDICÓ PABLO UN EVANGELIO DISTINTO DEL DE CRISTO, EN VISTA DE QUE ÉL HABLÓ DE “MI EVANGELIO” EN DOS DE SUS EPÍSTOLAS?

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista) 

Estuve escuchando un video sobre el evangelio de un pastor estadounidense el cual presentamos a continuación y que afirma que Pablo predicó un evangelio distinto de aquel que Cristo proclamó entre los judíos ( ‘el reino de Dios’), y que lo llamó “el evangelio de la gracia”. ¿Pero es que acaso nos hemos olvidado de que Pablo mismo les dijo claramente a los gálatas que sólo hay UN evangelio verdadero y no más? (Gálatas 1:6-9). ¿Acaso podríamos creer por un instante que para Pablo había un evangelio para los Judíos y otro para los gentiles? ¿Y sería posible que Pablo pudiera haber predicado un evangelio distinto simplemente porque él lo llamó “Mi evangelio” en los siguientes pasajes que anotamos a continuación?

1. Romanos 2:16: en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a MI EVANGELIO.

2. Romanos 16:25: Y al que puede confirmaros según MI EVANGELIO y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos,

3. 2 Timoteo 2:8: Acuérdate de Jesucristo, del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a MI EVANGELIO.

Pues bien, si bien es cierto que Pablo predicó un evangelio que lo llamó “mi evangelio”, eso no significa que era distinto al que su maestro predicó. Recordemos que Pablo también dijo que él era imitador de Cristo (1 Cor. 11:1) y esto implica que él imitó a su Señor fielmente, incluso en su predicación, anunciando el mismo evangelio que él predicó a los judíos. Esto es fácilmente demostrable, ya que en Hechos 28:23, 30 y 31 se lee lo siguiente:

“Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba EL REINO DE DIOS desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas. Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían, predicando EL REINO DE DIOS y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento”.

Así que contrario de lo que dice este predicador americano, Pablo sí predicaba el reino de Dios, ¡el mismo evangelio que Cristo predicó a sus paisanos!

“Mi doctrina”

Por otro lado, el apóstol Pablo no sólo hablaba de “mi evangelio”, sino que también hablo de “mi doctrina”, en 2 Timoteo 3:10:Pero tú has seguido MI DOCTRINA, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia”. ¿Concluiremos igualmente que la doctrina predicada por Pablo era distinta de la doctrina de Cristo porque él mismo la llamó “mi doctrina”? Claro que no!  Y es que él mismo dijo que era la doctrina Dios, tal como lo dijo Jesús de su doctrina, en el sentido de que era de Dios, su Padre (Ver Tito 2:10; Juan 7:16)!

Hay pues una terca y reiterada obsesión por deshacerse del evangelio del reino afirmando que Pablo no predicó el reino de Dios a los gentiles, aseveración injusta, que como ya demostramos, no es cierta. Y no sólo en Hechos 28:23,30,31 leemos que Pablo predicaba el reino de Dios a TODOS los que venían a él, sino que también él mismo dijo que predicaba el reino de Dios en Hechos 20:25: “Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro”.

Pablo en otro momento reconoció que el evangelio que él predicaba era el de Cristo, con estas palabras: “Y enviamos a Timoteo nuestro hermano, servidor de Dios y colaborador nuestro en el EVANGELIO de Cristo, para confirmaros y exhortaros respecto a vuestra fe” (1 Timoteo 3:2) 

¿Y qué hay del llamado “evangelio de la gracia”?

Es cierto que Pablo afirmó en hechos 20:24 que predicaba el “evangelio de la gracia”. Sin embargo,  en el verso siguiente, el 25, curiosamente Pablo pasa a decir que él predicaba el reino de Dios. ¿Es que Pablo predicaba dos evangelios distintos al mismo tiempo, uno referente a la gracia y otro referente al reino de Dios? Imposible! El enseñó que sólo había un solo evangelio y no más (Gál. 1:6-9). La única explicación posible es que el evangelio de la gracia de Dios es otro término para el evangelio del reino. Y es que la gracia de Dios por los redimidos consiste en un reino glorioso en el siglo venidero, la era del reino, por la sangre de Cristo. Esto se deja ver en tres pasajes clave:

Hebreos 12:15: Mirad bien, no sea que alguno deje de ALCANZAR la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;

Lucas 20:35: “Mas los que fueren tenidos por dignos de ALCANZAR aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento”.

2 Tesalonicenses 2:14: a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para ALCANZAR la gloria de nuestro Señor Jesucristo.

Por tanto, alcanzar la gracia de Dios es definitivamente alcanzar aquel siglo, y la resurrección de los muertos; y es, a su vez, alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo en la era del reino de Dios. Todo esto significa, finalmente, “alcanzar la salvación”, tal como lo dice Pedro con estas palabras: Que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para ALCANZAR la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero (1 Pedro 1:5).

 
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¿FUÉ PABLO REALMENTE EL PRIMER ESTIGMATA CRISTIANO?

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

Los católicos romanos suelen afirmar que los estigmas en un cristiano es una señal de su santidad, y para demostrarlo suelen citar las palabras del apóstol Pablo a los Gálatas, que dicen: De aquí en adelante nadie me cause molestias; porque yo traigo en mi cuerpo las MARCAS del Señor Jesús”. (6:17) 

El apóstol Pablo no dice que él llevaba las heridas sangrientas de Jesús en sus manos, pies y en la frente, sino simplemente las marcas de Cristo en su cuerpo. ¿Y cuáles marcas pueden ser estas?

En primer lugar, Jesús seguramente llevaba en su cuerpo las marcas de los azotes que recibió de sus detractores, pues eso es lo que se desprende de lo que Jesús mismo dijo en Lucas, con estas palabras: “Y después que le hayan AZOTADO, le matarán; mas al tercer día resucitará” (Lc 18:33). Es obvio que Jesús recibió azotes que le produjeron heridas sanguinolentas que después cicatrizaron. Pues bien, el mismo apóstol Pablo fue azotado en varias ocasiones, y todos nos podemos imaginar las numerosas marcas que le habrán quedado en las diferentes partes de su cuerpo hasta su muerte. Vean lo que dicen los siguientes textos de los azotes que recibió Pablo durante su ministerio:

Hechos 16:23: Después de haberles AZOTADO mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad.

 2 Corintios 11:25: Tres veces he sido AZOTADO con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar;

Hechos 22:25: Pero cuando le ataron con correas, Pablo dijo al centurión que estaba presente: ¿Os es lícito AZOTAR a un ciudadano romano sin haber sido condenado?

La Versión NVI vierte el texto, así: “Por lo demás, que nadie me cause más problemas, porque yo llevo en el cuerpo las cicatrices de Jesús”.

Sí, Pablo, como Jesús, llevó las marcas o cicatrices de las golpizas y azotes que recibió durante su ministerio entre los gentiles. Esas marcas no fueron heridas sangrantes en sus manos, pies y frente, sino simplemente cicatrices que seguramente no eran visibles a simple vista, debido a la ropa que lleva puesta.

Finalmente, el apóstol Pablo siempre dirigía sus epístolas a los santos y fieles de las iglesias, los cuales no eran pocos, y además estaban todos vivos. Pero lo curioso del caso es que no hay ninguna mención en el NT de que alguno de ellos sufriera de estigmas en sus cuerpos debido a su gran santidad. Esto resulta muy curioso e interesante para todos los que estudiamos el tema con seriedad y responsabilidad.

Sabemos que estigmatas no sólo existen dentro del catolicismo romano, sino también dentro del protestantismo, e incluso en personas que están involucradas en la nueva era, el ocultismo y la ufología, como el conocido estigmata italiano Giorgio Bongiovanni, muy devoto precisamente a los ovnis y al ocultismo.

En realidad este fenómeno se puede explicar aduciendo diferentes causas, como pueden ser: Trastornos psicológicos, estratagemas demoníacas, e incluso fraudes bien elaborados. En todo caso, sabemos que el diablo es el padre del engaño, cuyos secuaces se transforman en mensajeros de luz, que hacen artificios y portentos milagrosos, pero engañosos, con el fin de desviar y conducir a los incautos y simples hacia la perdición eterna.

LO QUE LA WATCHTOWER CONVENIENTEMENTE OMITE DECIR SOBRE EL MINISTERIO DE LA RECONCILIACIÓN DE PABLO

Examinando Las Escrituras Diariamente

 


Domingo 13 de mayo

Esto dice la Watchtower sobre el llamado “Ministerio de la reconciliación” del apóstol Pablo, comentando el texto diario del 13 de Mayo del 2012 en su revista La Atalaya del 15 de Diciembre del 2010:

Dios mediante Cristo estaba reconciliando consigo mismo a un mundo, no imputándoles sus ofensas, y nos ha encomendado la palabra de la reconciliación (2 Cor. 5:19).

¿Por qué es tan extraordinaria esta llamada a la reconciliación? Porque aunque fue el hombre quien ocasionó la ruptura al rebelarse, fue Jehová quien tomó la iniciativa para cerrar la brecha (1 Juan 4:10, 19). Al suministrar el sacrificio redentor, Jehová hizo posible que las personas que tuvieran fe recibieran el perdón de los pecados y recobraran su amistad. (Nada más?) Además, envió a sus representantes por todo el mundo para que exhortaran a la gente a hacer las paces con él mientras hubiera tiempo (1 Tim. 2:3-6). Una vez que Pablo comprendió cuál era la voluntad divina, así como la relevancia de la época en la que vivía, se entregó de toda alma al “ministerio de la reconciliación” (2 Cor. 5:18). Dios no ha cambiado su propósito. No ha dejado de tender su mano a la humanidad. ¡Qué compasivo y misericordioso es Jehová! (Éxo. 34:6, 7.) w10 15/12 2:8, 9

Comentario de Apologista:

La sociedad Watchtower, comentando el texto de 2 Corintios 5:19, dice que el “ministerio de la reconciliación” de Pablo tenía como fin o propósito de que los pecadores recibieran el perdón de sus pecados y recuperaran la amistad con Dios. Para ese fin, dicen la WT, Dios suministró el sacrificio redentor de Cristo.

Lastimosamente, la sociedad Watchtower no se extiende más para explicar todo lo que significa el ministerio de la reconciliación de Pablo, pues si lo hiciera así, ella misma se vería en serios apuros con relación a su enseñanza de las dos clases y destinos para los fieles del Señor. Es decir, se vendría abajo de un plumazo su enseñanza diabólica de las dos clases: La manada pequeña de 144,000 personas que reinarían con Cristo en los cielos, y una grande muchedumbre de Testigos de Jehová que simplemente heredarían la tierra. Además de eso, se tumbaría de un porrazo su creencia de que ellos, y sólo ellos,  son el pueblo escogido de Dios y no Israel.

Veamos los hechos que los Testigos de Jehová no mencionan:

1.- Que los reconciliados son JUSTIFICADOS en la sangre de Cristo:

Dice Pablo en Romanos 5:9-11, así:

Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.

2.- Los que han sido justificados han sido glorificados:

Romanos 8:30: Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también JUSTIFICÓ; y a los que JUSTIFICÓ, a éstos también GLORIFICÓ. Esto implica que los justificados ya tienen una glorificación. Están exaltados!

3.- Esto significa que los reconciliados, es decir, los que han sido justificados con la sangre de Cristo, han sido glorificados y ya están sentados con Cristo en los LUGARES CELESTIALES, pues también Pablo les dice a los cristianos de Efeso, lo siguiente:

 “Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús Efesios 2:5,6,

4.- El ministerio de la reconciliación nos convierte en un solo cuerpo con Israel, y nos introduce a la familia de Dios como miembros (hijos de Dios), y nos hace santos, y partícipes de los pactos de la promesa.

Esto queda claramente establecido por Pablo leyendo con cuidado Efesios 2:7-22, especialmente lo que está resaltado en negritas:

“Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz RECONCILIAR con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades. Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca; porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

 Como ya hemos demostrado arriba, el ministerio de la reconciliación no sólo nos une con el pueblo prístino de Dios, el cual desde antes conoció (Israel, Rom. 11:1,2) sino que nos convierte en reyes y sacerdotes, santos, hijos de Dios, y como tales “estamos sentados en lugares celestiales con Cristo Jesús”(Efesios 2:5-7). Todo esto significa que los cristianos, los de la fe de Abraham y Jesús, están ya justificados para ser glorificados con Jesús para reinar con él (Daniel 7:13,14,27). ¡Esta es la verdadera reconciliación con Dios y que la Watchtower no lo dice porque se viene abajo toda su doctrina escatológica. 

 
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¿ESPERANDO SU VENIDA O ESPERANDO NUESTRA MUERTE?

Por Ing. Mario A Olcese (Apologista)

¿Anhelaba Pablo realmente morir para estar con Cristo, o más bien esperaba la parusía de Cristo para estar con él?

Las misteriosas Palabra de Pablo a los Corintios de la ” vida después de la muerte”

2 Corintios 5:6-9

6 Por eso mantenemos siempre la confianza, aunque sabemos que mientras vivamos en este cuerpo estaremos alejados del Señor.7 Vivimos por fe, no por vista.8 Así que nos mantenemos confiados, y preferiríamos ausentarnos de este cuerpo y vivir junto al Señor.9 Por eso nos empeñamos en agradarle, ya sea que vivamos en nuestro cuerpo o que lo hayamos dejado.

2 Cor. 12:1 Ciertamente no me conviene gloriarme; pero vendré a las visiones y a las revelaciones del Señor. 12:2 Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo. 12:3 Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), 12:4 que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar. 12:5 De tal hombre me gloriaré; pero de mí mismo en nada me gloriaré, sino en mis debilidades.

Sin embargo Pablo parece decir otra cosa en los siguientes pasajes…

1.- ¿Pero cuándo esperaba Pablo recibir su corona de la vida, ¿En su muerte o en la parusía de Cristo?

2 Tim 4:1,6-8 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, 6 Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. 4:7 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 4:8 Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.

2.- ¿Recibirían los Cristianos a Cristo, o Cristo a los Cristianos cuando mueren?

1 Tes. 4:13 Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. 4:14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. 4:15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. 4:16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 4:17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. 4:18 Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.

3.- ¿Cuándo reposarán los cristianos de sus obras?¿Acaso cuando éstos mueran, o más bien cuando Cristo se manifieste con sus ángeles?

2 Tes1:5 Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis. 1:6 Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan, 1:7 y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, 1:8 en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; 1:9 los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, 1:10 cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros). 1:11 Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os tenga por dignos de su llamamiento, y cumpla todo propósito de bondad y toda obra de fe con su poder, 1:12 para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.

La vida futura para Juan

¿Cuándo vería Juan a Cristo tal como él es?¿Acaso inmediatamente después de su muerte?

1.- 1 Juan 3:2: Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos TAL COMO ÉL ES.

¿Cuándo oirán los cristianos la voz de Cristo nuevamente?

Juan 5:28,29: “No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los SEPULCROS oirán su voz y saldrán…”

1 Tesalonicenses 4:16: Porque el Señor mismo con VOZ DE MANDO, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.

MITO ATEO: EL CRISTIANISMO FUE INVENTADO POR PABLO, NO FUNDADO POR JESÚS DE NAZARET

La mayoría de los ateos creen en el mito de que el cristianismo fue inventado por Pablo de Tarso, en lugar de estar basado en las enseñanzas de Jesús de Nazaret. Este mito aun está incluido en el libro de Richard Dawkins, El espejismo de Dios, donde se hace la declaración, “el cristianismo fue fundada por Pablo de Tarso”. Sin embargo, como muestra el vídeo, todas las doctrinas cristianas esenciales fueron enseñadas en el Antiguo Testamento, así como por Jesús y los apóstoles. 

 
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PABLO NO PREDICÓ UN EVANGELIO DIFERENTE DE LOS DEMÁS APÓSTOLES

 

(Nota:. He visto a muchos ateos, apóstatas y musulmanes atacando a la Biblia basándose en una interpretación errónea sobre el apóstol Pablo. Y Pablo no fue un falso apóstol.

“Otra idea falsa es que el evangelio de Pablo era diferente de la predicada por los Apóstoles otros. Este punto de vista afirma Pablo predicó un evangelio diferente, porque se refiere a su mensaje como “mi evangelio” (Romanos 2:16 y 2 Timoteo 2:8) y en Gálatas 1:11-12, subraya que él no lo recibió del hombre sino por la revelación divina.

Otro punto de vista erróneo enseña que los demás apóstoles predicaban una versión parcialmente legalista del Evangelio en el período inicial desde el día de Pentecostés hasta el tiempo registrado en Hechos capítulo 15. Este último punto de vista, afirma que debido a que Pedro menciona el arrepentimiento como una acompañamiento para recibir la salvación por medio de Cristo en Hechos 2:38-39 y 3:19-20 que se trataba de un Evangelio distinto del que Pablo predicó más tarde.

Tales afirmaciones son engañosas. Hechos 15:1-34, Gálatas 2:1-10 y 1 Corintios 15:1-11 muestran a Pablo y a los demás apóstoles que todos estuvieron de acuerdo predicando el mismo Evangelio. 2 Pedro 3:15-16 revela el apóstol Pedro aprobaba totalmente lo que Pablo predicó y escribió en sus cartas bíblicas. El apóstol Pablo también predicó el arrepentimiento como una parte del Evangelio de la gracia en Cristo Jesús (ver Hechos 17:30, 20:21, 26:15-20 y 2:04 Romanos).

Tales ideas sobre supuestos diferente Evangelio de Pablo es similar a decir que debido a que el apóstol Juan no mencionó una sola vez la palabra “Evangelio” en el Libro de Juan, 1 Juan, 2 Juan y 3 Juan, entonces esto significa que Juan no creyó en el evangelio enseñado por los demás apóstoles y en su lugar tenía su propia forma de enseñanza. Juan usó otras expresiones bíblicas que significan cosas similares a las del Evangelio. Por ejemplo, Juan habla de la gracia en Juan 1:14, 16 y 17 y el reino de Dios en Juan 3:1-8.

A pesar de que los diversos escritores del Nuevo Testamento, escribieron con sus estilos y vocabularios individuales, el Espíritu Santo inspiró a todos ellos (ver 2 Timoteo 3:16). Todos ellos predicaron un mismo evangelio de manera diferente. Pablo pone de manifiesto con más minuciosidad los detalles y las implicaciones prácticas del Evangelio de lo que hacen los libros de Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Hechos, Santiago, 1 Pedro, 2 Pedro y Judas. “

http://www.mysterybabylon-watch.blogspot.com/

¿ES EL EVANGELIO DE LA GRACIA EL NUEVO EVANGELIO DE PABLO?

¿ES EL EVANGELIO DE LA GRACIA EL NUEVO EVANGELIO DE PABLO?—

¡La Verdad que Muchos Predicadores han olvidado por causa de la Tradición!

 

“…PARA DAR TESTIMONIO DEL EVANGELIO DE LA GRACIA DE DIOS”(Hechos 20:24)

 

Por Mario A Olcese Sanguineti

 

¿Cuántos Evangelios Hay en la Biblia?

Hay muchas personas que creen que el evangelio de Pablo es el evangelio de la gracia de Dios (Hechos 20:24), mientras que el evangelio de Jesucristo es el evangelio del reino de Dios (Marcos 1:1,14,15). También se dice que Pablo predicaba su propio evangelio de la gracia a los gentiles (Romanos 2:16), mientras que Cristo predicó el suyo propio para los Judíos llamado “el Reino de Dios” (Marcos 1:1, Lucas 4:43). Pero, ¿es posible que existan dos o más evangelios en la Biblia?¿Predicó Pablo un evangelio diferente para los gentiles que nada tenía que ver con el Reino de Dios?

En primer lugar, el propio apóstol Pablo admitió que sólo había un solo evangelio en la Biblia. Sus palabras son las siguientes:

“Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la **gracias** de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo, para seguir un evangelio diferente. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado sea anatema.” (Gálatas 1:6-9).

Tome nota el lector que Pablo afirma que no hay otro evangelio que el evangelio de Cristo. El no está diciendo por ningún lado que existe un evangelio para los Judíos y otro para los gentiles. El es claro al decir que sólo hay un evangelio—¡el evangelio de Cristo! De modo que podemos concluir que el evangelio de Pablo era exactamente el mismo evangelio que había predicado Cristo a los Judíos antes que él. En los versos 11 y 12 Pablo añadirá: “Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio predicado por **mi,** no es según hombre; pues yo no lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.” De modo que fue el propio Jesucristo glorificado quien le enseñó a Pablo el verdadero y único evangelio bíblico.

El Singular Evangelio de Jesucristo

“Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios (Marcos 1:14). En Lucas 4:43 Jesús revela lo siguiente: “Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del Reino de Dios porque para esto he sido enviado”.

En estos dos pasajes, aunque hay otros más, se dice que el evangelio de Cristo es el Reino de Dios***—¡el evangelio del reino de Dios! De modo que acá tenemos un evangelio que consiste en el Reino de Dios. Trágicamente algunos falsos maestros sostienen que el Reino de Dios no es el evangelio, sino que el evangelio procede del Reino de Dios. Es decir, el evangelio es del Reino o familia de Dios**—¡la iglesia!  Ellos dicen que cuando la Biblia menciona “el evangelio del reino de Dios esto significa que el evangelio procede de la iglesia o reino de Dios”. Ellos no creen que éste consiste en el Reino de Dios. Esta tesis, sin embargo, tiene un problema, y ese problema es que cuando Jesús comenzó predicando el evangelio del reino de Dios, ¡la iglesia aún no había sido fundada! ¿Cómo podría proceder el evangelio de una iglesia aún inexistente?

Ahora bien, si seguimos la lógica de estos maestros, tendríamos que concluir también que cuando la Biblia nos habla del “evangelio de la paz” (Efesios 6:15), del “evangelio de vuestra salvación” (Efesios 1:13), y del evangelio de la gracia este evangelio único procede de la paz, de la salvación y la gracia. Pero, ¿puede el evangelio proceder de la paz, de la salvación y de la gracia?¿No sería más sensato concluir que el evangelio consiste en la paz, en la salvación y en la gracia? Aplique este mismo principio al evangelio del reino de Dios y verá que el evangelio consiste en el reino de Dios y no que procede del reino de Dios.

¿Qué era el evangelio de la Gracia de Pablo?

En Hechos 20:24 el apóstol Pablo dice que él fue comisionado “…Para dar testimonio del Evangelio de la gracia de Dios”. ¿Pero puede el evangelio de la gracia pasar por alto el reino de Dios? No lo creo. Observe que en el siguiente versículo, el 25, Pablo no ignora el reino de Dios cuando dice: “y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el REINO DE DIOS, verá más mi rostro. Y en El verso 27 agrega: Porque no he **rehuído** de anunciaros todo el consejo de Dios.. Pues bien, si juntamos los versos 24, 25, y 27 veremos que el evangelio de la gracia de Pablo incluía el Reino y todo el consejo de Dios. Esto es indiscutible. Pablo jamás enseñó que el evangelio de la gracia consistía exclusivamente en el principio de que somos salvos por fe  sin las obras de la ley. Aunque es verdad que Pablo habló de que somos salvos por la fe y no por las obras (Romanos 3:28), él tuvo en mente muchas cosas más por la frase “el evangelio de la gracia”, como ya quedó demostrado en parte arriba, y que incluía obviamente el Reino de Dios. Más adelante seguiremos mostrando que el evangelio de la gracia incluye otras cosas importantes.

La gracia venidera con la Reaparición o Revelación de Jesús

Muchos estudiantes de la Biblia no se han puesto a reflexionar que Pablo mencionó una gracia futura y aún venidera  en 1 Pedro 1:13. Este crucial versículo nos dice lo siguiente, y por favor presten mucha atención a sus palabras: “Por tanto, ceñid vuestros lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en LA GRACIA QUE SE OS TRAERÁ CUANDO JESUCRISTO SEA MANIFESTADO. ¡Qué interesante es esto! Hay una gracia que se nos traerá, un don o dádiva que nos traerá Jesucristo en su segunda venida. Recordemos que Pablo predicó el evangelio de la gracia. Ahora tenemos una gracia que vendrá con Cristo en su segunda venida. En los versos 4,5,9 podemos descubrir lo que es esa gracia que se nos traerá el señor y que está reservada por ahora en los cielos:  “para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, RESERVADA EN LOS CIELOS para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar LA SALVACION que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero…obteniendo el fin de vuestra fe, que es vuestra SALVACION (versos 4,5,9). Esa gracia no es otra cosa que la salvación que nos traerá Jesucristo al darnos herencia de algo. He aquí la prueba:

En Mateo 25:31,34 leemos que Jesús, al volver, les dará a los suyos herencia en el reino, herencia que significará la salvación de los hombres. Dicen estos versículos, así: “Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria…entonces el rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo”. Este es otro aspecto de la gracia que pocos entienden: ¡nuestra salvación dentro del reino de Cristo que se manifestará en su revelación gloriosa! He aquí la segunda prueba:

La Petición por la Salvación de un Joven Rico a Jesús:

En la entrevista de un joven rico con Jesús descubrimos que la salvación postrera (=la gracia venidera) está estrechamente ligada con la herencia del Reino de Dios que Cristo traerá en la parusía. Dice Mateo 19:16-25: “Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué haré para tener la vida eterna? El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno; Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos…el joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta? Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el Reino de los cielos. Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el Reino de Dios. Sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?”.

Ahora observe el lector 3 frases resaltantes en este singular diálogo del rico con Jesús: ‘Vida eterna’, ‘Reino de Dios’, y ‘ser salvo’. Entonces podemos concluir que la salvación no es otra cosa que entrar en el reino de Dios con vida eterna (S=R+V).

Regresando a Pedro, él claramente afirma que hay una gracia venidera que traerá Jesucristo en su revelación, y esa gracia tiene que ver con la salvación venidera que se completará en nosotros (ver 1 Pedro 1:4,5,9,13). Así que hay una gracia o salvación completa para nosotros cuando Cristo vuelva y lo traiga. El traerá su reino, y se los dará como herencia a su iglesia para que sea completada su salvación. Recuerde que la salvación es tener vida eterna en el Reino como ya lo demostramos arriba. Así que el evangelio de la gracia es el evangelio de nuestra salvación en el reino de Dios con vida eterna. Por tanto podemos decir que el evangelio del Reino (Mateo 24:14) tiene que ver con el evangelio de la gracia venidera (Hechos 20:24) e igual el evangelio de nuestra salvación (Efesios 1:13) y también con el evangelio de la gloria de Cristo (2 Cor. 4:4), pues la gloria y el Reino vienen juntos y muy unidos ( 1 Tes. 2:12).

Además, es interesante lo que Pedro dice en 1 Pedro 5:12: “…os he escrito brevemente, amonestándoos, y testificando que ÉSTA ES LA VERDADERA GRACIA DE DIOS, EN LA CUAL ESTÁIS. ¿Cuál podría ser esa verdadera gracia a la que se refería Pedro, y en la cual estaban sus hermanos en la fe? La única forma de descubrirlo es leyendo toda su primera epístola, y podremos descubrir lo siguiente:

1.- Eran ya renacidos para una esperanza viva para una herencia incorruptible, reservada en los cielos para nosotros. (1 Pedro 1:3,4). ¡Esto se relaciona con el reino! (compare la palabra ‘herencia’ de 1 Pedro 1:3,4 con ‘heredad’  de Mateo 25:31,34, y ‘herederos’ de Santiago 2:5). ¡Todas tienen que ver con el Reino!.

2.- Que estaban guardados para alcanzar salvación en el día postrero (1 Pedro 1:5). ¡Esta salvación está asociada con el Reino también! (Mateo 19:16-25)

3.-Que fueron rescatados de nuestra vana manera de vivir que heredaron de sus padres por la sangre de Cristo en la cruz (1 Pedro 1:18,19).

4.- Recibieron la purificación de sus almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu (1 Pedro 1:22). Sabemos que **de** los puros de corazón verán a Dios una vez que baje la nueva Jerusalén en el reinado milenario.

5.- Fueron renacidos por la Palabra que vive y permanece en el creyente (1 Pedro 1:23). Este renacimiento está relacionado con el Reino de Dios, ya que el que no “nace de nuevo” por el agua (La Palabra) no podrá ver ni entrar en el reino (Juan 3:3,5).

6.- Eran un linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios (1 Pedro 1:9). Esto también está asociado con el Reino de Dios del milenio, ya que seremos reyes del Reino milenario de Cristo.

7.- Eran herederos de bendición (1 Pedro 3:9).

8.- Andaban en buena conducta (1 Pedro 3:16). Esto también está asociado con el Reino de Dios ya que los de mala conducta no lo heredarán (Gálatas 5:19-21).

9.- Andaban en amor, hospitalarios, sobrios, y fieles orantes (1 Pedro 4:7-9).

10.- Estaban gozosos de los padecimientos por Cristo (1 Pedro 4:13). Este padecimiento está asociado con el reino futuro, pues si padecemos por Cristo, reinaremos con él ( 2 Timoteo 2:12).

11.- Participaban de la gloria que será revelada en la parusía (1 Pedro 5:1), entonces recibirían la corona incorruptible de gloria ( 1 Pedro 5:4,10). Esto se relaciona con el reino futuro, ya que al venir Cristo, nos dará nuestras coronas de reyes.

Podemos ver que estar en la gracia es estar expedito para heredar el Reino de Cristo. Es participar hoy de la gloria del reino que será revelada en el futuro en su real dimensión.

Definitivamente no hay salvación completa sin el reino de Cristo. Esta salvación en el Reino de Cristo es el otro aspecto de la gracia que vendrá con Cristo en su segunda venida, para completar la salvación de los creyentes que permanecen fieles a él.

Entonces es evidente que el reino de Cristo tiene mucho que ver con el evangelio de la gracia de Pablo. De manera que todos aquellos que no quieren ver esta verdad prístina de la Biblia han sido engañados por Satanás. La gracia tiene un aspecto futuro o venidero, y sabemos que la herencia del reino es todavía venidera o futura, una herencia que se completará con la venida del Rey de gloria para arrebatar a los suyos e introducirlos en su reinado milenario (Mateo 25:31,34).

La Iglesia primitiva predicaba un nuevo rey y reino:

Una de las doctrinas bíblicas más importantes de la Iglesia apostólica fue la proclama de que Cristo es el futuro Rey mesiánico. Sabemos que El evangelismo de Pablo incluía la venida del Rey y de su Reino glorioso (1 Tes. 2:12; Hechos 238:23,30,31). También leemos en Hechos 17, lo siguiente de la predicación de los primeros cristianos: 6 “Pero como no los encontraron, arrastraron a Jasón y a algunos otros hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: “¡Estos que han trastornado el mundo entero han venido también acá, 7 y Jasón los ha recibido en su casa! Todos ellos actúan en contra de los decretos del emperador, afirmando que hay otro rey, uno que se llama Jesús.” Como podemos notar, la predicación de los primeros cristianos definitivamente incluía el anuncio de que había otro rey que gobernaría en Jerusalén, y de allí a todo el mundo.

La Entrada en la Gracia:

Pablo nos dice que tenemos entrada en la gracia de Dios para una esperanza de la gloria venidera de Dios y su reino. Sus palabras son éstas: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios” (Romanos 5:1,2). Note que tenemos entrada en la gracia, así como tenemos entrada en el Reino de Cristo (Colosenses 1:13), **él** cual se consumará cuando éste se establezca en la tierra. Jesús le dijo a Nicodemo: “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios”. Hoy, los cristianos ya tienen entrada a esa gracia o reposo en Cristo (Hebreos 4:3), el cual se completará en su reino milenario (Heb. 4:9). ¡Procuremos, pues entrar en aquel reposo o gracia que vendrá con Cristo y su Reino! (Hebreos 4:11).

Coherederos de la Gracia de vida:

Las Escrituras nos dicen que la gracia es una herencia, y que los creyentes son los herederos de ella. Dice 1 Pedro 3:7: “Vosotros, maridos, igualmente vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como vaso más frágil, y como a COHEREDERAS de la gracia de la vida… (1 Pedro 3:7).Pero igualmente las Escrituras nos dicen que somos coherederos del Reino de Cristo, de modo que esa herencia de la gracia de vida tiene que ver con la herencia del Reino, el cual nuestro Señor establecerá en la tierra en su parusía o venida en gloria. Recuerde que entrar en el reino es entrar a la vida eterna, como ya vimos en el diálogo del joven rico con Jesús en Mateo 19:16-25.

También Dice santiago 2:5 “Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del Reino que ha prometido a los que le aman?”.

El Evangelio de las inescrutables Riquezas de Cristo:

El apóstol Pablo define la gracia en Efesios 3 como las inescrutables riquezas de Cristo. El dice que fue encomendado para administrar la gracia a los gentiles (Efesios 3:1,2). A esta gracia Pablo la llama “el misterio” que estaba escondido y que ahora es revelado a los santos (versos 3-5). ¿En qué consiste esta gracia misteriosa que estuvo escondida por generaciones? En los versos 5-8 Pablo nos lo revelará: “Que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio del cual yo fui hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dada…me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo”.

Note ahora que Pablo dice que la gracia llegó a los gentiles para que sean copartícipes de la promesa. ¿Qué promesa? Pues si leemos el capítulo anterior (2), el apóstol Pablo dice: “Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne…en aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la CIUDADANIA DE ISRAEL y AJENOS A LOS PACTOS DE LA PROMESA, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación…para crear en si mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz…vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca…Así que ya no sois extranjeros y advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios” (Efesios 2:11-19). ¡Ajá!…¡Este es el evangelio de la gracia de las inescrutables riquezas de Cristo! Que ahora nosotros, los gentiles, somos participantes de la promesa de los pactos de Dios con Israel, y miembros de la familia de Dios. Los gentiles ahora, por la gracia, pueden ser **coparticipes** y coherederos de la promesa de los pactos hechos a los padres, que incluyen la herencia del mundo venidero (pacto Abrahámico, Romanos 4:13) y del Reino de Cristo (pacto Davídico, Santiago 2:5; Mateo 25:31,34).

El misterio que estaba escondido y que fue revelado por Pablo significaba que los gentiles, como los judíos creyentes en Cristo, son un solo cuerpo y herederos de Dios, y beneficiarios por igual de los pactos que él hizo con los padres. Ahora los gentiles tienen a Abraham como padre por la fe (Gálatas 3:7-9) y como sus descendientes legales tienen el privilegio y el derecho de ser herederos del mundo venidero de justicia y de cogobernar con Cristo en su reino en el milenio de justicia. Este es el verdadero evangelio de la gracia de Pablo.

BELLOS CONSEJOS DEL APÓSTOL PABLO

Por Sylvia de la Pena

EFESIOS 4:

 1 Yo, que estoy preso por servir al Señor Jesús, les ruego que vivan como deben vivir quienes, como ustedes, han sido llamados a formar parte del pueblo de Dios. 2 Sean humildes, amables y pacientes, y bríndense apoyo, por amor, los unos a los otros.3 Hagan todo lo posible por vivir en paz, para que no pierdan la unidad que el Espíritu les dio. 4 Sólo hay un solo cuerpo, sólo hay un Espíritu, y Dios los llamó a una sola esperanza de salvación. 5 Sólo hay un Señor, una fe y un bautismo. 6 Sólo hay un Dios, que es el Padre de todos, gobierna sobre todos, actúa por medio de todos, y está en todos.

SOLAMENTE EXISTE:

UN SOLO CUERPO DE CRISTIANOS YA QUE NO DEBE DE EXISTIR DIVISIÓN ENTRE LOS QUE AMAN Y OBEDECEN A  JESUCRISTO. TODO AQUEL QUE AMA AL PADRE Y PONE FE EN EL SACRIFICIO DE JESÚS, Y AMA  A SU PRÓJIMO COMO SE AMA A EL MISMO, ESE SER PERTENECE A ESE CUERPO.

TAMBIÉN TODOS LOS DE ESE CUERPO DE CRISTIANOS TIENEN QUE CREER Y ENTENDER LA BIBLIA EN SU MAS ESTRICTA PUREZA,  YA QUE FUE REVELACIÓN DEL  ESPÍRITU DE LA VERDAD PARA TODOS LOS QUE BUSCAN ESA VERDAD.

JESÚS NUNCA VINO A INAUGURAR RELIGIONES NI A DIVIDIRNOS, VINO A  ANUNCIARNOS EL REINO DE DIOS, Y VINO A PAGAR EL RESCATE POR NUESTROS PECADOS, CON EL SACRIFICIO DE SU SANGRE BENDITA, Y A DARNOS VIDA ETERNA.

UN SOLO ESPIRITO SANTO QUE YAHWEH LO DERRAMA ENTRE LOS QUE ACEPTAN, AMAN Y RESPETAN A SU AMADO HIJO JESÚS. LO DERRAMA ENTRE LOS QUE SE ARREPIENTEN DE TODO CORAZÓN DE SUS PECADOS Y TAMBIÉN DE LOS QUE ACEPTAN EL MENSAJE DEL REINO.

UNA SOLA ESPERANZA DE SALVACIÓN OSEA QUE PARA SALVARTE TIENES QUE PONER A CRISTO COMO TU ÚNICO SALVADOR PERSONAL. NO SE PUEDE PONER A NADIE MAS, NI ANTES DE CRISTO, NI DESPUÉS DE CRISTO, PUES  SU SACRIFICIO FUE PERFECTO Y NO SE LE PUEDE AGREGAR NI QUITAR NADA.ESO SERIA DESARROLLAR UN ESPÍRITU ANTI-CRISTO.

PUEDES AMAR Y RESPETAR  A LOS APÓSTOLES, INCLUSO HASTA LA MADRE DE JESÚS, PERO LA GLORIA SOLO SELE PUEDE Y DEBE DAR AL REY ESCOGIDO, AL HIJO DEL ALTÍSIMO. Y LA  ADORACIÓN TOTAL  AL TODOPODEROSO PADRE Y DIOS DE JESÚS, YAHWEH EL SANTO DE ISRAEL.

UN SOLO SEÑOR OSEA EL GRAN HIJO DE DIOS JESÚS. EL MESÍAS, EL UNGIDO O ESCOGIDO POR DIOS EL PADRE, PARA QUE SEA NUESTRO REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES DEL PLANETA TIERRA.

UNA SOLA FE EN QUE YAHWEH AMO TANTO AL MUNDO QUE DIO A SU HIJO COMO UNA OFRENDA, POR EL PECADO DE LOS HUMANOS REBELDES Y DESOBEDIENTES.PARA EL QUE AME Y OBEDEZCA AL HIJO Y SE ARREPIENTA DE TODO SUS PECADOS, SERA PERDONADO Y RECIBIRÁLA VIDA ETERNA COMO PREMIO AQUÍ EN LA TIERRA. PUES EL REINO DE CRISTO SERA EN ESTE PLANETA, Y SU CETRO ESTARÁ EN JERUSALEN PARA SER PRECISOS.

UN SOLO BAUTISMO COMO ADULTOS Y CONSIENTE DE QUE SOMOS PECADORES Y QUE ESTAMOS MUY DE ARREPENTIRNOS, PARA LUEGO SER  BAUTIZADOS PARA RECIBIR AL ESPÍRITU SANTO COMO TU GUÍA, COMO TU PROTECTOR, COMO TU INSTRUCTOR,TU CONSOLADOR Y TU AYUDANTE.

Sólo hay un Dios, que es el Padre de todos, gobierna sobre todos, actúa por medio de todos,  y está en todos.

PABLO NO PRESENTÓ A UN DIOS TRINO A LOS ATENIENSES EN EL AREÓPAGO

Resulta muy curioso que el apóstol Pablo no haya presentado a un Dios Trino a los cultos y sabios atenienses en el areópago, los cuales, seguramente, hubieran entendido la Trinidad por las ideas Trinitarias de Platón. Asombrosamente, Pablo no lo hizo así, sino que les habló de la existencia de un solo Dios que creó todo lo existente. Además, él les dice que este Dios designó a un varón que Él resucitó en gloria, y el cual  juzgará al mundo con justicia al mundo. Obviamente este varón no era otro Dios como el Creador. Evidentemente para Pablo, Dios no era ni Trino, ni binitario, ni modalista, sino uno, el Padre.

PABLO FUE ENCADENADO POR LA ESPERANZA DE ISRAEL

“A CAUSA DE LA ESPERANZA DE ISRAEL LLEVÓ ESTAS CADENAS”

Por Ing°. Mario A Olcese (Apologista)

Un breve Comentario de Hechos 28:15-31

“Los hermanos de esta ciudad, informados de nuestra llegada, nos salieron al encuentro y nos alcanzaron a la altura del “Foro de Apio” y en las “Tres Tabernas”. Pablo, al verlos, dio gracias a Dios y se sintió reconfortado. Cuando llegamos a Roma, recibió autorización para alojarse en una casa particular con un soldado que lo custodiara. Tres días después convocó a los judíos principales, y cuando se reunieron les dijo: “Hermanos, sin haber hecho nada contra el pueblo ni contra las costumbres de nuestros padres, fui arrestado en Jerusalén y puesto en manos de los romanos. Después de interrogarme, quisieron dejarme en libertad, porque no encontraban en mí nada que mereciera la muerte; pero ante la oposición de los judíos, me vi obligado a apelar al Emperador, sin querer por esto acusar en nada a mi pueblo. Por eso he querido verlos y hablarles, ya que a causa de la esperanza de Israel llevo estas cadenas“. Ellos le respondieron: “Nosotros no hemos recibido de Judea ninguna carta referente a ti, y ninguno de los hermanos que vinieron nos han contado nada que te sea desfavorable. Pero ahora quisiéramos oírte exponer lo que piensas, porque sabemos que esta secta encuentra oposición en todas partes”. Entonces fijaron un día para encontrarse con él, y fueron a verlo en mayor número al lugar donde se alojaba. Pablo les habló durante todo el día sobre el Reino de Dios, dándoles toda clase de testimonio y tratando de persuadirlos para que creyeran en Jesucristo, a partir de la Ley de Moisés y de los Profetas. Unos se convencían con sus palabras, pero otros se resistían a creer, y mientras ellos se retiraban sin haberse puesto de acuerdo, Pablo dijo esta sola frase: “Son muy ciertas las palabras que el Espíritu Santo dijo a los padres de ustedes, por medio del profeta Isaías: Ve a decir a este pueblo. Por más que oigan no comprenderán, por más que vean, no conocerán. Porque el corazón de este pueblo se ha endurecido, se taparon los oídos y cerraron los ojos, por temor de que sus ojos vean, que sus oídos oigan, que su corazón comprenda, que se conviertan, y que yo los cure. Sepan entonces que esa salvación de Dios va a ser anunciada a los paganos. Ellos sí que la escucharán”. Pablo vivió dos años enteros por sus propios medios, recibiendo a todos los que querían verlo, proclamando el Reino de Dios, y enseñando con toda libertad y sin encontrar ningún obstáculo, lo concerniente al Señor Jesucristo” (Hechos 28:15-31).

Comentario de Apologista

La plaza o foro de Apio era un pueblo sobre la Vía Apia a 56 kilómetros de Roma, y el lugar llamado Las Tres Tabernas era una aldea 13 kilómetros más adelante hacia la ciudad. Pablo es traído preso a esta ciudad imperial desde Jerusalén y él es recibido por los hermanos, aunque algo temeroso por las posibles malas referencias que de él pudieran ellos haber recibido desde Judea y que motivaron su detención. Sin embargo, el apóstol se siente feliz por el buen recibimiento de sus hermanos, pero deseoso de explicarles y enseñarles a los Judíos, y a todos los interesados no Judíos, la doctrina que venía anunciando en Judea a sus paisanos y que él resumió como LA ESPERANZA DE ISRAEL. Este cometido lo pudo llevar a cabo gracias a que se granjeó el beneplácito de Festo, quien declaró que nada digno de muerte o de cárcel había hecho, y también lo que informara Julio al centurión de su conducta durante el viaje, y que le permitió residir en prisión domiciliaria y no en un centro de reclusión propiamente dicho.

Muchos parecen no entender esta locución “La esperanza de Israel”, creyendo que era una esperanza sólo para los Judíos de que algún día ellos recibieron el favor de Dios, y nada más. Sin embargo, la frase “La esperanza de Israel” tiene una connotación mucho más amplia que el recibimiento dentro de la iglesia de los Judíos que están eventualmente endurecidos, ya que este mismo mensaje es predicado a los gentiles o no Judíos. De modo que la esperanza de Israel de algún modo afectaría a los gentiles de una manera positiva o beneficiosa.

Es interesante notar que en otras dos ocasiones el apóstol Pablo dice que él está sufriendo por la causa Israel, en Hechos 23:6 y Hechos 26:6 encontramos estas declaraciones que nos ayudarán a entender la frase “la esperanza de Israel”. Veamos estos dos textos paulinos:

Hechos 23:6: “Entonces Pablo, notando que una parte era de saduceos y otra de fariseos, alzó la voz en el concilio: Varones hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo; acerca de la esperanza y de la resurrección de los muertos se me juzga”.

Hechos 26:6: “Y ahora, por la esperanza de la promesa que hizo Dios a nuestros padres soy llamado a juicio”.

JESÚS Y PABLO ENSEÑARON MUCHO SOBRE EL EVANGELIO DEL REINO DE DIOS

 Jesús y el Reino 

Lucas 4:43: Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del REINO de Dios; porque para esto he sido enviado. 

Lucas 6:20: Y alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el REINO de Dios. 

Lucas 7:28: Os digo que entre los nacidos de mujeres, no hay mayor profeta que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el REINO de Dios es mayor que él. 

Lucas 8:10: Y él dijo: A vosotros os es dado conocer los misterios del REINO de Dios; pero a los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan. 

Lucas 9:2: Y los envió a predicar el REINO de Dios, y a sanar a los enfermos. 

Lucas 9:11: Y cuando la gente lo supo, le siguió; y él les recibió, y les hablaba del REINO de Dios, y sanaba a los que necesitaban ser curados. 

Lucas 9:27: Pero os digo en verdad, que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que vean el REINO de Dios. 

Lucas 9:60: Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el REINO de Dios. 

Lucas 9:62: Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el REINO de Dios. 

Lucas 10:9: y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el REINO de Dios. 

Lucas 10:11: Aun el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros. Pero esto sabed, que el REINO de Dios se ha acercado a vosotros. 

Lucas 11:2: Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu REINO. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. 

Lucas 11:20: Mas si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el REINO de Dios ha llegado a vosotros. 

 Lucas 12:31: Mas buscad el REINO de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas. 

Lucas 12:32: No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el REINO

Lucas 13:18: Y dijo: ¿A qué es semejante el REINO de Dios, y con qué lo compararé? 

Lucas 13:20: Y volvió a decir: ¿A qué compararé el REINO de Dios? 

Lucas 13:28: Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el REINO de Dios, y vosotros estéis excluidos. 

 Lucas 13:29: Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el REINO de Dios. 

Lucas 14:15: Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a la mesa, le dijo: Bienaventurado el que coma pan en el REINO de Dios. 

Lucas 16:16: La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el REINO de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él. 

Lucas 17:20: Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el REINO de Dios, les respondió y dijo: El REINO de Dios no vendrá con advertencia, 

Lucas 17:21: ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el REINO de Dios está entre vosotros. 

Lucas 18:16: Mas Jesús, llamándolos, dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el REINO de Dios. 

Lucas 18:17: De cierto os digo, que el que no recibe el REINO de Dios como un niño, no entrará en él. 

Lucas 18:24: Al ver Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán difícilmente entrarán en el REINO de Dios los que tienen riquezas! 

Lucas 18:25: Porque es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el REINO de Dios. 

Lucas 18:29: Y él les dijo: De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el REINO de Dios, 

Lucas 19:11: Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén, y ellos pensaban que el REINO de Dios se manifestaría inmediatamente. 

Lucas 19:12: Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un REINO y volver. 

Lucas 19:15: Aconteció que vuelto él, después de recibir el REINO, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno. 

Lucas 21:31: Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el REINO de Dios.

Lucas 22:16: Porque os digo que no la comeré más, hasta que se cumpla en el REINO de Dios.

Lucas 22:18: porque os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el REINO de Dios venga.

Lucas 22:29: Yo, pues, os asigno un REINO, como mi Padre me lo asignó a mí,

Lucas 22:30: para que comáis y bebáis a mi mesa en mi REINO, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.

Juan 3:3: Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el REINO de Dios.

Juan 3:5: Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el REINO de Dios.

 Juan 18:36: Respondió Jesús: Mi REINO no es de este mundo; si mi REINO fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi REINO no es de aquí.

Pablo y el Reino de Dios

Hechos 14:22: confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el REINO de Dios.

Hechos 19:8: Y entrando Pablo en la sinagoga, habló con denuedo por espacio de tres meses, discutiendo y persuadiendo acerca del REINO de Dios.

Hechos 20:25: Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el REINO de Dios, verá más mi rostro.

Hechos 28:23: Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el REINO de Dios desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas.

Hechos 28:31: predicando el REINO de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.

Romanos 14:17: porque el REINO de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.

1 Corintios 4:20: Porque el REINO de Dios no consiste en palabras, sino en poder.

1 Corintios 6:9: ¿No sabéis que los injustos no heredarán el REINO de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,

 1 Corintios 6:10: ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el REINO de Dios. 

1 Corintios 15:24: Luego el fin, cuando entregue el REINO al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia.

1 Corintios 15:50: Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el REINO de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción. 

Gálatas 5:21: envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el REINO de Dios. 

Efesios 5:5: Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el REINO de Cristo y de Dios. 

Colosenses 1:13: el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al REINO de su amado Hijo, 

Colosenses 4:11: y Jesús, llamado Justo; que son los únicos de la circuncisión que me ayudan en el REINO de Dios, y han sido para mí un consuelo. 

1 Tesalonicenses 2:12: y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su REINO y gloria. 

2 Tesalonicenses 1:5: Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del REINO de Dios, por el cual asimismo padecéis. 

2 Timoteo 4:1: Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su REINO

2 Timoteo 4:18: Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su REINO celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén. 

Hebreos 1:8: Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; Cetro de equidad es el cetro de tu REINO

Hebreos 12:28: Así que, recibiendo nosotros un REINO inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia.

Pregunta para reflexionar:

Siendo que el reino de Dios fue el mensaje central o de primera importancia para Jesús y Pablo, ¿Por qué los llamados evangelistas de hoy predican cualquier otro evangelio, menos el reino de Dios? La respuesta es simple: ¡Están ciegos! (2 Cor. 4:4).

Texto para meditar:

“Para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos (Efe. 1:17,18).

“TODO LO HE LLENADO DEL EVANGELIO DE CRISTO” (ROMANOS 15:19)

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista) 

¿Qué predicaba Pablo como el evangelio?

El apóstol Pablo se esmeró en predicar el evangelio de Cristo a las diferentes ciudades a donde él iba, que llegó a decir: “Todo lo he llenado del evangelio de Cristo” (Romanos 15:19). Y en otra ocasión el apóstol Pablo dijo: “si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro (Col. 1:23). Sin duda alguna, aquí Pablo emplea una hipérbole, porque realmente su evangelio sólo llegó al mundo que él conocía, y no necesariamente a todos los rincones de la tierra como la conocemos hoy. Sin embargo, lo que Pablo quería decir era que prácticamente todo el “mundo romano” ya había oído del evangelio de Cristo por su palabra, y la de sus colaboradores.

También es interesante encontrar a Pablo discutiendo por tres días de reposo seguidos en una sinagoga judía de Tesalónica, declarando y exponiendo por medio de las Escrituras. ¿Y qué enseñaba y discutía Pablo en dicha sinagoga de los judíos? Veamos Hechos 17:1-8 para encontrar la respuesta:

“Pasando por Anfípolis y Apolonia, llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos. Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo discutió con ellos, declarando y exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo. Y algunos de ellos creyeron, y se juntaron con Pablo y con Silas; y de los griegos piadosos gran número, y mujeres nobles no pocas. Entonces los judíos que no creían, teniendo celos, tomaron consigo a algunos ociosos, hombres malos, y juntando una turba, alborotaron la ciudad; y asaltando la casa de Jasón, procuraban sacarlos al pueblo. Pero no hallándolos, trajeron a Jasón y a algunos hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: Estos que trastornan el mundo entero también han venido acá;  a los cuales Jasón ha recibido; y todos éstos contravienen los decretos de César, diciendo que hay otro rey, Jesús.  Y alborotaron al pueblo y a las autoridades de la ciudad, oyendo estas cosas”.

Si uno se detiene a examinar lo que Pablo discutía con sus paisanos judíos y también con gentiles que acudían a la sinagoga Judía de Tesalónica, veremos que era sobre el padecimiento, muerte, y resurrección de Cristo de entre los muertos al tercer día, y el anuncio de que Jesús era el Cristo. ¿Y qué querría decir Pablo con eso de que Jesús era el Cristo? Creo que la respuesta está en el mismo verso 8, cuando se les acusa de estar enseñando que “HAY OTRO REY”. Y si hay otro rey, hay también OTRO REINO. Así que cuando Pablo enseñaba que Jesús es el Cristo, él estaba presentando a Jesús como el Mesías esperado, el anhelado rey que restaurará un reino glorioso en la tierra en su segunda venida en gloria. Y los Judíos entendieron esto muy bien, ¡y no se equivocaron! Notemos, sin embargo, que Jesús no comenzó hablándoles de su muerte, sepultura y resurrección al tercer día como hacen muchos hoy día, sino con el evangelio del reino de Dios. Y de hecho sus oyentes y discípulos no creyeron que él moriría y resucitaría al tercer día, pues simplemente lo ignoraban, y no fue sino hasta casi al final de su ministerio que lo supieron, lo entendieron y lo creyeron. Así que si hubo gente que al comienzo creyó en él, fue sólo en su anuncio del reino de Dios, porque el asunto de su muerte, sepultura y resurrección al tercer día permanecía aún oculto.

He aquí la evidencia:  

“Tomando Jesús a los doce, les dijo: He aquí subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del Hombre. Pues será entregado a los gentiles, y será escarnecido, y afrentado, y escupido. Y después que le hayan azotado, le matarán; mas al tercer día resucitará. Pero ellos nada comprendieron de estas cosas, y esta palabra les era encubierta, y no entendían lo que se les decía. (Lucas 18:31-34).

Poco después, sus ojos fueron abiertos para entender:

“Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones” (Lucas 24:44-47).

El evangelio completo que debe ser creído

El evangelio completo, por tanto, es el mensaje del reino de Dios, y junto con éste, la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo al tercer día. Estas dos cosas son imprescindibles que todos creamos para ser salvos. Aquí tenemos “el qué” (fe en la meta verdadera del cristiano—el reino de Dios) y “el cómo” (la fe en el sacrificio, muerte y resurrección de Cristo para heredar dicho reino). Y es que si Cristo no hubiera muerto y resucitado, ¡nosotros jamás hubiéramos tenido la oportunidad de resucitar de la tumba para heredar el reino, y eso lo explica muy bien Pablo en 1 Corintios 15.

Los primeros cristianos fueron bautizados justamente creyendo en el evangelio del reino de Dios y en las cosas concernientes al nombre y persona de Jesucristo (Hechos 8:12). ¿Pero cuántos hoy han sido bautizados sin saber ni un ápice acerca del reino de Dios? Sí, mis amigos, los pastores y evangelistas animan a sus discípulos a bautizarse, pero ellos no se aseguran antes de que sus iniciados estén bien enterados del evangelio del reino. Simplemente ellos mismos, como líderes, están ciegos, y ya sabemos bien a dónde terminan todos aquellos novicios que son guiados por ciegos.

Así que para terminar podemos decir que Pablo “trastornó al mundo entero” de entonces con su mensaje de que Cristo murió y resucitó al tercer día, y que él era el Mesías esperado, el rey del reino de Dios que gobernaría el mundo en reemplazo de los reinos humanos impíos. Este fue su evangelio completo: el Rey, su reino, y su muerte, sepultura y resurrección al tercer día; sacrificio que garantiza nuestra propia resurrección y glorificación en la parusía del rey (Hechos 28:23,20,31).

 

EL EVANGELIO QUE CRISTO PREDICÓ

Por Mario A Olcese (Apologista)

Como seguidores de Jesucristo, es importante conocer con precisión qué evangelio o buenas noticias predicó nuestro Señor Jesús, a fin de  imitarlo fielmente sin desviarnos en ningún punto. Recordemos que estamos llamados a seguir sus pisadas, e imitar a Pablo, quien igualmente imitó a Jesús.

Desgraciadamente, son pocas las personas que saben que Cristo vino a proclamar las buenas nuevas del reino de Dios, y los más de los cristianos suponen erradamente  que Cristo mismo es el evangelio que debemos creer para ser salvos. Pero Jesús no vino a anunciarse a sí mismo como el evangelio salvador, aunque es verdad que él es la parte más destacable del anuncio del evangelio salvador que es el Reino de Dios. Y es que el reino de Dios tiene un Rey majestuoso y distinguido, que es Cristo, el Señor. Sin este personaje majestuoso no hay posibilidad de que exista un reino igualmente majestuoso.

En buena cuenta, el Rey Jesucristo vino a anunciar, por mandato de Su Padre, el futuro establecimiento del reino de Dios en la tierra, y llamó a la gente a que creyeran en su anuncio o mensaje (el evangelio) extraordinario para ser salvos. Dice en Marcos 1:14,15: Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio…El que CREYERE Y FUERE BAUTIZADO, será salvo; mas el que no creyere, será condenado” (16:16).

Es por eso que nosotros sentimos una gran responsabilidad en ubicarnos bien en las Escrituras, y no omitir ningún pasaje que nos habla del evangelio, especialmente de aquellos pasajes más cruciales o centrales que nos hablan del evangelio con nombre propio (El evangelio del Reino).

Lo curioso del caso es que aunque Jesús llamó a su evangelio, el evangelio del reino de Dios, la mayoría de los cristianos aún lo ignoran o lo omiten por completo, y simplemente dicen que Cristo vino a predicar “el evangelio” y nada más. También muchos cristianos suponen que el evangelio es la Biblia misma, o el Nuevo Testamento, y más precisamente, los evangelios sinópticos. Pero todos estos cristianos están equivocados.

El Reino de Dios: El evangelio

El Reino de Dios es el evangelio que Cristo vino a proclamar por encargo de Su Padre. El dijo: “Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios, porque para esto he sido enviado” (Lucas 4:43). Sin embargo, cuando uno les pregunta a “cristianos renacidos” qué es el evangelio, ellos dicen cualquier cosa, menos el reino de Dios. Y es que estas personas han sido engañadas por falsos maestros y predicadores que se han presentado predicando “otro evangelio” y “otro Jesús” que no se parecen a los originales. Y Jesús ya había advertido que vendrían falsos maestros que engañarían a sus oyentes con anuncios fraudulentos para desviarlos del mensaje salvador. Hoy escuchamos “el evangelio de la prosperidad”, “El evangelio social”, “el evangelio acerca de Cristo”, etc, pero no “el evangelio del reino de Dios”. Esto es una tragedia, y aunque parezca inocuo, es muy tóxico y mortífero. Es necesario retomar el camino correcto que lleva a la salvación. Si tomamos la medicina equivocada nunca nos curaremos. Debemos seguir la receta que vino a indicar el Señor Jesús, nuestro gran médico, sanador y salvador y de seguro seremos sanados y salvados.

Satanás cegó el entendimiento de los incrédulos

El Diablo cegó el entendimiento de los incrédulos para que no les amanezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo (2 Corintios 4:4).  Ahora bien, por incrédulos podemos incluir a aquellos cristianos que se niegan a aceptar o a creer que el evangelio verdadero es el reino de Dios, o aquellos que piensan que el reino de Dios sólo incumbe a los judíos y no a los gentiles conversos. Sí, mis amigos, los incrédulos pueden ser los mismos cristianos que dicen ser creyentes, pero que no creen en el reino de Dios como el evangelio. Pero cuidado, hay quienes aun podrían creer en que el reino de Dios es el evangelio, pero que lo interpretan de manera muy distinta a como Cristo y sus apóstoles lo creyeron. Estos caerían igualmente en la categoría de los incrédulos, puesto que creer que el reino de Dios no tiene nada que ver con Israel, y la monarquía davídica restaurada, no es ser un creyente verdadero.

Así que aquí está envuelta una creencia en un evangelio verdadero, único, y original, sin desviaciones, cambios, o alegorizaciones. Es, pues, menester, conservar el evangelio original, y no cambiarlo según nuestro particular parecer. “A la ley y al testimonio, si no hablasen conformen a esto, no les ha amanecido la luz”. Es por eso que debemos averiguar qué creyeron los judíos de los tiempos de Jesús acerca del reino de Dios, y qué fue lo que Cristo vino a confirmar como “promesas hechas a los padres” (Rom. 15:8). Si Jesús vino a confirmar las promesas hechas a los padres, entonces debemos escudriñar cuáles fueron aquellas promesas originales hechas a los padres (Abraham, Isaac, Jacob, y David) y no desviarnos con ideas o prejuicios personales que tanto daño le hacen al anuncio salvador de Jesucristo y sus apóstoles.

Pablo pide que le imitemos

¿Realmente estamos imitando a Pablo, quien igualmente imitó a nuestro Señor Jesucristo? Imitar a Pablo es imitar a Jesús (1 Cor. 11:1), pues Pablo anduvo predicando el mismo evangelio que Cristo introdujo entre sus paisanos.

Pablo predicó el mismo evangelio de Jesucristo

Pablo definitivamente predicó el evangelio de Cristo, el mismo evangelio del reino de Dios, además de su muerte, sepultura y resurrección al tercer día.

Romanos 15:19: con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del EVANGELIO de Cristo.

Romanos 15:29: Y sé que cuando vaya a vosotros, llegaré con abundancia de la bendición del EVANGELIO de Cristo.

2 Corintios 10:14: Porque no nos hemos extralimitado, como si no llegásemos hasta vosotros, pues fuimos los primeros en llegar hasta vosotros con el EVANGELIO de Cristo.

Gálatas 1:7,8: No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el EVANGELIO de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro EVANGELIO diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.

Pablo predicó el Reino de Dios

El apóstol Pablo predicaba el evangelio de Cristo que es el evangelio del reino de Dios. He aquí los textos que lo demuestran:

Hechos 14:22: confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el REINO DE DIOS.

Hechos 19:8: Y entrando Pablo en la sinagoga, habló con denuedo por espacio de tres meses, discutiendo y persuadiendo acerca del REINO DE DIOS.

Hechos 20:25: Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el REINO DE DIOS, verá más mi rostro.

Hechos 28:23: Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el REINO DE DIOS desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas.

Hechos 28:31: predicando el REINO DE DIOS y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.

Conclusión:

Si Pablo imitaba a Jesús, y nosotros debemos imitarle a él, ¿por qué usted no predica el reino de Dios?

¿QUIÉN ES EL ÚNICO DIOS VERDADERO PARA JESUCRISTO Y PABLO?

Jesús dice:

Juan 17:3: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”.

Los Trinitarios leen este versículo, así:

“Y esta es la vida eterna: que nos conozcan a ti, a mí, y al Espíritu Santo, el único Dios verdadero…y a Jesucristo, a quien ustedes han enviado”.

Pablo dice:

 1 Corintios 8:6: “Para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él”.

Los Trinitarios leen este pasaje, así:

“Para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios: el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él”.

Pablo dice:

 Efesios 4:6: “Un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos”.

Los Trinitarios leen esto versículo, así:

“Un Dios Padre, Hijo, y Espíritu Santo, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos”

Pablo dice:

1 Timoteo 2:5: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”.

Los Trinitarios leen este versículo, así:

“Porque hay un solo Dios: Padre, Hijo, y Espíritu Santo, y un solo mediador entre Padre, Hijo, y Espíritu Santo, Jesucristo hombre”. 

PREGUNTA:

¿A quién creerá usted, a Jesucristo y a Pablo, o a los “Trinotercos”?

UNA REFLEXIÓN ADICIONAL SOBRE LA PERSONA DE JUAN EL BAUTISTA Y SU PARTICIPACIÓN EN EL REINO MESIÁNICO

Estimado Apologista,

Algunos dicen que el profeta Juan el Bautista tendrá un lugar en el reino, pero sólo como súbdito, y no como gobernante, ya que Jesús dice en Mateo 11:11: “De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño EN EL REINO de los cielos, mayor es que él.

¿Qué  nos puede decir usted al respecto?

Muy agradecido,

J.M.V (Stgo. Chile)

Respuesta:

Creo que lo que Jesús estaba diciendo es que Juan, a pesar de ser el mayor de los profetas, no se igualaba al menor de los creyentes que vinieron después de él, los cuales no sólo vieron el cumplimiento de lo proclamado por Juan, sino cosas aún más grandes que Juan hubiera querido ver y no pudo. En ese sentido Juan el Bautista era menos que el más pequeño de los que respondieron al llamado para el reino, aunque sí el más grande de los profetas.

Siempre hay que tener mucho cuidado al interpretar las palabras “difíciles” de Jesús o de cualquiera de sus apóstoles, dado que si las tomamos sin una previa reflexión, podríamos llegar a conclusiones erradas, como en este caso en Mateo 11:11, donde algunos hay concluido que el gran profeta de Dios no entrará al reino como rey o gobernante, e incluso, ni siquiera como súbdito, y eso sería contrario a lo que dijo enseñó después cuando dijo que TODOS los profetas estarían en la mesa mesiánica (ver Luc. 13:28,29).

Pero veamos otra declaración similar, pero esta vez de parte del apóstol Pablo. Estas son sus palabras textuales:

“A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los SANTOS, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo” (Efesios 3:8).

Ahora observe la similitud:

Pablo dice que es “…menos que el más pequeño de todos los santos” y de Juan Bautista se dice: “…pero el más pequeño EN EL REINO de los cielos, mayor es que él”.

Ahora veamos lo que dicen los versículos 22 y 27 de Daniel 7 con respecto a los santos y el reino:

“Hasta que vino el Anciano de días, y se dio el juicio a LOS SANTOS del Altísimo; y llegó el tiempo, y LOS SANTOS RECIBIERON EL REINO… y que el reino, y el DOMINO y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de LOS SANTOS del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán (Daniel 7:22,27).

Nótese que Daniel dice que llegará el momento en que los santos recibirán la autoridad sobre los reinos debajo de todo el cielo. Pero si Pablo dice ser menos que el más pequeño de todos los santos, él tendría que quedar, o totalmente excluido de una posición de autoridad en el reino; o en el mejor de los casos, entrar sólo como un súbdito más; o en el peor de los casos, quedar fuera del mismo como ciertamente ocurrirá con los impíos. ¿Pero podrá alguien creer semejante cosa?¿Realmente creerá usted que Pablo se quedará sin sentarse en uno de los doce tronos preparados para los apóstoles porque dijo ser menos que el más pequeño de todos los santos?  No lo creo, ¡salvo que alguien quiera torcer las palabras del apóstol debido a prejuicios infundados o a doctrinas prefabricadas por sectarios!

Finalmente, es oportuno recordar que Pablo no se las estaba “dando de humilde” al decir que era “menos que el más pequeño de todos los santos”, como algunos podrían argumentar en su defensa, sino que en realidad él estaba diciendo algo que tenía mucho de verdad, ya que él, como Juan el Bautista, no anduvieron con Cristo durante todo su ministerio, ni fueron testigos presenciales de todo lo que Jesús hizo y dijo, como lo sí fueron el resto de sus apóstoles (Lea las palabras de Pedro en Hechos 10:39) . Además, Pablo fue un asolador de la iglesia y consintió la muerte de muchos de los santos del Señor (Fil. 3:6). Es tal vez por esto que además dijo ser menos que el más pequeño de los santos del Señor.

 Su Servidor,

Ingº Mario A Olcese (Apologista)

EL REINO DE DIOS EN PABLO

Hace poco escuché esta enseñanza de NT Wright, el obispo de Durham en Inglaterra. Me parece increíble lo mucho que hace hincapié en que el destino bíblico no es ir al cielo a la muerte sino la resurrección cuando Jesús venga a establecer el reino (o en sus palabras, “poner el mundo a derecho”). Con frecuencia, aquellos de nosotros que creemos en el reino de Dios se centran principalmente en el Antiguo Testamento y los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) y tienden a rehuir de las epístolas paulinas. Sin embargo, NT Wright señala con razón que Pablo no está predicando un mensaje diferente que Jesús, su señor. Los siguientes versos son los principales en esta charla.

 Hechos 14.21-22

Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. 

 Hechos 19,8

Y entrando Pablo en la sinagoga, habló con denuedo por espacio de tres meses, discutiendo y persuadiendo acerca del reino de Dios. 

Hechos 20.24-25

Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios. Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro. 

Hechos 28,23

Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el reino de Dios desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas.  

Hechos 28.30-31

Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían, predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.

 Sin embargo, en esta conferencia, N. Wright no se detiene con los Hechos.  Él prueba las cartas de Pablo y demuestra concluyentemente que Pablo no estaba predicando un tipo de mensaje diferente sobre “ir al cielo cuando mueras”, más bien se refiere principalmente al reino de Dios y los espectaculares acontecimientos que rodearon la muerte de Jesús, la resurrección, y la Ascensión. El no cree en una escatología inaugurada, que es la idea de que cuando Jesús ascendió el reino se estableció en cierta medida (es decir, a través de Jesús, el reino se inauguró pero no fue consumado).  Aun así, hay que admitir que de algunas de las cartas de Pablo hay cierto lenguaje cósmico empleado para hablar del rol actual de Jesús papel (Ef 1, Col 1, etc.) Tal vez podemos seguir a Johannes Weiss al decir que Jesús estableció el reino en el reino espiritual (es decir, principados, poderes, etc, fueron re-ordenados en su ascensión y a Jesús se le dio la posición más alta, junto al Padre), pero esto no quiere decir que  el reino está en la tierra. En otras palabras, el reino se estableció en el reino espiritual primero y luego es sólo una cuestión de tiempo hasta que ese acontecimiento (el establecimiento del reino) se manifieste en la tierra. Por supuesto, sabemos que el reino viene cuando Jesús venga a la última trompeta (Ap 11,15; 1 Cor.15).

LA DEFINICIÓN DEL EVANGELIO ESTÁ EN TODO EL CAPÍTULO 15 DE 1 CORINTOS, Y NO TAN SÓLO EN LOS 8 PRIMEROS VERSOS

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

Estimados amigos, cuando se trata de definir el evangelio bíblico, generalmente los pastores y maestros se apoyan en 1 Corintios 15: 1-8, y obvian, o no mencionan para nada, el resto de los versículos del capítulo en cuestión. Y es que los más de los predicadores suponen que en sólo 8 de los 58 versos de 1 Corintios 15 se halla explicado el evangelio completo. Ellos suponen que el resto de los versículos no tiene que ver nada con el tema. Sin embargo, estos predicadores se olvidan de una regla de oro de la hermenéutica bíblica que dice que “un texto fuera del contexto es un pretexto”. Con esto queremos decir que si obvia el contexto de una cita o citas, corremos el riesgo de enseñar un error, o en el mejor de los casos, una verdad a medias.

Ahora bien, es cierto que en los primeros versos de 1 Corintios 15 Pablo les recuerda a los creyentes Corintios el evangelio que él les había enseñado, con estas palabras:

El vocablo “primeramente” es pasado por alto por los predicadores

1. “Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; 2. por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.3. Porque PRIMERAMENTE os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4. y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; 5. y que apareció a Cefas, y después a los doce. 6. Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. 7. Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles; 8. y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí”. Ahora tomen nota de lo siguiente: En estos 8 primeros versículos de 1 Corintios 15, el apóstol Pablo usa una palabra que pocos le han dado la importancia debida, me refiero a “PRIMERAMENTE”. Este vocablo nos dice que la parte PRIMERA de su evangelio se encuentra en su declaración de que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras, que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las escrituras, y que apareció a más de 500 hermanos. ¿Y cuál sería la otra parte complementaria del evangelio? Reflexionemos!

El evangelio de Cristo

Sabemos que quien trajo las buenas nuevas o el evangelio al mundo fue el propio mensajero de Dios, el Señor Jesucristo. ¿Y de qué se trató su evangelio?¿Acaso de su futura muerte, sepultura y resurrección al tercer día, tal como Pablo lo presenta en 1 Cor.15:1-8? ¡Pues, no! En otro estudio que encontrarán en este blog, demostramos que Jesús no introdujo su muerte, sepultura y resurrección como las Buenas Nuevas, sino el reino de Dios (Lucas 4:43). Es más, los discípulos no sabían nada de que él moriría, y cuando Jesús se los reveló, no le entendieron sino sólo cuando él hubo muerto y resucitado (Marcos 9:31-32, Lc 24:25-28).

¿Se olvidó Pablo del mensaje o Evangelio del reino de Cristo?

De modo que nos preguntamos, ¿dónde quedó el evangelio del reino de Dios en el resumen dado por Pablo de éste en 1 Cor. 15:1-8?¿Se olvidó Pablo del evangelio del Reino?¿Acaso él confundió el reino de Dios con la muerte, sepultura y resurrección de Cristo al tercer día? No lo creo!

Para solucionar este enigma, algunos teólogos han concluido que el evangelio del reino es el evangelio para los judíos mientras que el evangelio de la gracia es el evangelio para los gentiles. Esta tesis, que para muchos soluciona el enigma, no responde a ciertos problemas que ésta genera. Por ejemplo, si Pablo predicó el evangelio de la gracia, ¿por qué a los gentiles él les anuncia el evangelio del reino de Dios, tal como lo podemos ver en Hechos 19:8; Hechos 20:25; Hechos 28:23,30,31? Y si el evangelio de la gracia es distinto al evangelio del reino, por qué conecta Pablo estrechamente el reino de Dios con la gracia en Hechos 20:24,25?

Si regresamos a 1 Corintios 15 veremos que los 8 primeros versículos presentan LO QUE PABLO LLAMA LO PRIMERO DEL EVANGELIO, más él no dice que es su evangelio completo, y ciertamente no encontraremos en estos primeros versos el evangelio que Jesús predicó y que es el reino de Dios. Pero si seguimos la lectura de los siguientes versos, allí encontraremos su prédica del reino de Dios. Esto nos hace ver que Pablo no pierde de vista el reino de Dios como meta y la herencia de todo cristiano, y que es también el evangelio prístino de Cristo que proclamó a los suyos antes que lo hiciera él a los gentiles.

¿Por qué predicó primero Pablo sobre la muerte, sepultura y resurrección de Jesús?

Debemos entender que la muerte vicaria de Cristo, y su resurrección victoriosa de la tumba al tercer día, no es sólo un evento grandioso, sino una buena nueva para los creyentes, pues si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe. Su resurrección garantiza también que sus elegidos resucitarán como él y obtendrán o heredarán el Reino de Dios (1 Corintios 15:9-22). Entonces cuando las primicias, Jesús, aparezca en gloria, les dirá a los de su derecha (tanto los fieles que queden vivos en ese día como a todos los que él resucite para una vida inmortal): “Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo” (Mat. 25:31,43).

Luego el apóstol pasa a manifestar que “carne y sangre no pueden heredar el reino de Dios ni la corrupción hereda la incorrupción”. Por tanto, se hace necesario que seamos resucitados inmortales e incorruptibles como Jesús (1 Corintios 15:50) para heredar lo incorruptible, y la garantía que tenemos de que ello se hará realidad es que Cristo Jesús resucitó victorioso de la tumba y subió al cielo para recibir un reino  para después volver (Lucas 19:11,12).

Las dos partes del evangelio completo

En buena cuenta, el apóstol Pablo nos presenta un evangelio salvador compuesto por dos elementos: “el qué” y “el  cómo”  de la fe. “El qué” es nuestra herencia o el reino de Dios, y “el cómo” es la muerte vicaria de Cristo por los pecados de los hombres,  su sepultura, y su resurrección al tercer día (“nuevo nacimiento”). Ambos elementos deben ser recibidos por la fe para que podamos ser salvos. Ambas partes (el reino y la obra de Cristo) componen el evangelio completo. Esta verdad se deja ver claramente en Hechos 8:12 con el bautismo efectuado por Felipe a todos aquellos que habían creído en el evangelio del reino de Dios y en el nombre de Jesucristo (que incluye su vida, muerte, sepultura y resurrección al tercer día).

Hechos 8:12: Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del REINO DE DIOS y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.

Igualmente Pablo predicó a gentiles y judíos ambas elementos como el evangelio salvador: el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo.

Hechos 28:23: Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el REINO DE DIOS desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas.

Hechos 28:31: predicando el REINO DE DIOS y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.

¿Por qué omiten el reino de Dios los predicadores de hoy?

Siendo que Jesús habló tanto del reino, y de la misma manera TODOS  sus apóstoles (Marcos 1:1,14,15; Lucas 8:1,2; 9:1,2), ¿por qué los cristianos contemporáneos hacen oídos sordos a este mensaje central del Señor?¿Por qué nada o muy poco se oye del evangelio dl reino de Dios en las prédicas de las iglesias que se dicen ser “evangelizadoras”?

Algunos pastores y maestros nos dirán que sí están predicando el reino de Dios, ¿pero lo están enseñando exactamente como Jesús y los apóstoles lo hicieron? Este es el punto que quiero destacar o subrayar. Y es que los que dicen predicar el reino de Dios, no lo toman literalmente como lo entendió Jesús y sus seguidores judíos, sino que lo espiritualizan y le dan un enfoque romántico como si fuese un reinado de Cristo “en el corazón de sus seguidores”. Allí tenemos aquellos que nos dicen que están “enamorados de Cristo” porque  alegan haberlo aceptado como Señor y rey de sus vidas. Otros nos dicen que el reino de Dios es la iglesia misma que fundó el Señor Jesucristo, y sobre la cual él es el Soberano absoluto. Sin embargo, la iglesia de Cristo se inició después de que existiera el reino de Dios. Recordemos que la monarquía del rey David fue el reino de Yahweh original (1 Crónicas 28:5, 2 Crónicas 13:8) y no es justo que alguno trastoque este reino verdadero y original que será restaurado según las promesas (Ezequiel 21:25-27; Hechos 1:3,6,7). Definitivamente existen aún prejuicios injustificados de parte de muchos cristianos que todavía creen que Dios rechazó a Israel y lo reemplazó por su iglesia militante. Así, al reemplazar a Israel por la iglesia, reemplazaron el reino de David por la iglesia cristiana.

La Esperanza del cielo no es la esperanza del Reino de Dios

La influencia del platonismo y del gnosticismo en los primeros siglos de la Era Cristiana dentro de la iglesia trajo como resultado el reemplazo del “reino de los cielos” por otro llamado “el reino en los cielos”. Este sutil cambio radical y trágico dejó de lado la promesa divina de la restauración del reino davídico a Israel. Ahora la esperanza no se centraba en la restauración del antiguo reino davídico a los israelitas, sino en una partida al cielo para después de morir, para estar en un reino celestial fuera de este mundo. El concepto de “reino celestial” como un reino dirigido por Dios, fue sustituido por un reino asentado en el cielo. Un cambio que ha confundido a millones hasta el día de hoy.

Las iglesias de hoy nos siguen hablando de que “partiremos a las moradas celestiales” y que dejaremos este mundo impío si somos buenos. Nos vienen recalcando que este planeta será totalmente destruido por Dios y no quedará nada de lo que hoy conocemos. Estas iglesias prácticamente hacen de la resurrección un evento innecesario, porque ellas pregonan que los santos difuntos ya están ahora viendo la cara de Dios, y que nuestras almas, cuando muramos, estarán también con ellos en la misma presencia del Señor y no nuestros cuerpos.

Pero las Escrituras nos dicen que el Reino de Dios es algo que será RESTAURADO, y sólo puede restaurarse algo que se estropeó, y que perdió su originalidad. La iglesia no puede ser aquello que debe restaurarse, porque cuando Cristo habló de restaurar el reino, la Iglesia aún no estaba establecida como tal. Jesús tenía en mente la restauración de un reino real, el reino davídico, el reino de Israel (Ver Hechos 1:3,6,7). Y ese reino que ahora está suspendido en el tiempo será restaurado y tendrá un rey soberano de la descendencia de David. ¿Pero por qué les cuesta tanto entender este asunto a los que se dicen ser seguidores del Cristo o del Mesías? Se dicen ser seguidores del Cristo, pero no entienden lo que significa ser el Cristo o el Ungido de Dios!…¡Es una ironía en realidad!

Es hora, pues, de retomar el evangelio completo, y citar todo 1 Corintios 15 para explicar el tema salvador. No es posible que los más de los predicadores se queden en los primeros 8 versos y pasen por alto el resto de versículos que completan el evangelio de Cristo, que es el mismo evangelio  que Pablo predicó.

INCREÍBLE, PERO ESTE VIDEO ENSEÑA FALSAMENTE QUE PABLO PREDICÓ UN EVANGELIO DIFERENTE DEL QUE ANUNCIÓ JESÚS, Y POCO DESPUÉS, SUS PROPIOS APÓSTOLES

Recuerden hermanos míos que sólo hay UN evangelio en la Biblia… ¡no dos o más!

Es increíble cómo se puede distorcionar el evangelio prístino de Cristo diciendo que Pablo predicó un evangelio distinto del que proclamó Cristo, el llamado “evangelio de la gracia”. Pero lo que este video no dice es que el evangelio de la gracia de Pablo (Hechos 20:24) es el mismo evangelio del reino (ver siguiente verso, el25).

Ya es hora de que entendamos que sólo hay un evangelio en la Biblia, y ése es el que Cristo introdujo en su ministerio, y que él lo llamó muy claramente como “el evangelio del Reino de Dios” (Mr. 1:1,14,15; Lucas 4:43; Mateo 24:14). Y fue precisamente este mismo mensaje o buenas nuevas del reino de Dios de Jesús que Pablo predicó a los gentiles. Pero irresponsablemente este video pasa por alto esta verdad inobjetable,  que desvía fatalmente a los indoctos de la verdad revelada (ver Hechos 14:22;19:8;20:25;28:23;28:31; 2 Tes. 1:5).