“UN DIOS Y PADRE DE TODOS”—¿DE TODOS?

Texto clave: UN DIOS Y PADRE DE TODOS, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos (Efesios 4:6).

Pablo afirma en Efesios 4:6 que Yahweh es Dios y Padre de todos, lo cual algunos han concluido o pensado que “todos” los hombres, sin distinción alguna, ya sea de género, raza, credo, o nacionalidad, son considerados por Dios como Sus hijos. Es decir, que aun los agnósticos, ateos, budistas, brujos, espiritistas, y satanistas recalcitrantes podrían estar incluidos dentro de la familia divina. ¿Pero es posible tal conclusión?

¿Consideró Jesús a todos los hombres como Hijos de Dios?

En una ocasión Jesús dijo: Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos” (Mateo 5:44,45). Es decir, para Jesús, aquellos que no aman a sus enemigos, los maldicientes, los que hacen mal, los que no oran por sus enemigos, no pueden ser hijos de Dios. Así que aquí hay una clara diferenciación entre aquellos que sí pueden ser hijos de Dios y aquellos que no pueden serlo.

En Mateo 5:9 Jesús dice: “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados HIJOS DE DIOS”. Aquí Jesús dice que los pacificadores serán llamados hijos de Dios, con lo cual automáticamente quedan fuera de esa relación Padre/Hijo todos aquellos que son belicosos, violentos, pleitistas, conflictivos, etc.

¿Y qué pensaron los apóstoles?

El apóstol Pablo dice en Romanos 8:14, lo siguiente: “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son HIJOS DE DIOS”. Aquí es obvio que están excluidos de este vínculo Padre/Hijo, los ateos y todos aquellos que contravienen a Dios sin ser necesariamente ateos. Estos rebeldes no pueden estar guiados por Dios porque sencillamente son sus enemigos, y no quieren someterse a Su autoridad.

Y Juan les dice a los creyentes en 1 Juan 3:2, lo siguiente: “Amados, AHORA somos HIJOS DE DIOS, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es”. Es decir, esos cristianos eran AHORA hijos de Dios, lo que implica que ANTES  no lo eran, porque eran infieles. También Juan les dice en 1 Juan 3:10. “En esto se manifiestan los HIJOS DE DIOS, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios”. Así, pues, para Juan no todos son hijos de Dios, porque también nos habla de los hijos del diablo, es decir, los injustos, los que no aman.

En Juan 1:12, leemos: “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos HIJOS DE DIOS”. Es decir, los que reciben a Cristo o creen en su nombre son hechos hijos de Dios.

En Gálatas 3:26 Pablo dice: “Pues todos sois HIJOS DE DIOS por la fe en Cristo Jesús”. Es decir, los que no tienen fe en Cristo Jesús no pueden ser hijos de Dios.

En buena cuenta, cuando Pablo dice “Un Dios y Padre de TODOS, se está refiriendo a todos los que tienen fe en Cristo Jesús, aquellos que le han recibido o han creído en su nombre.

Pero en la secta de los Testigos de Jehová persiste en la absurda y satánica idea de que sólo 144,000 personas son hijos de Dios, y que tan sólo éstos son los herederos del Reino como ungidos gobernantes, mientras que el resto de fieles no pueden gozar de esta intimidad familiar debido a que se les ha negado el ungimiento, y el acceso a esta filiación divina. Pero me pregunto esto: ¿Es que sólo 144,000 personas han creído en el nombre de Jesús para ser llamados hijos de Dios?¿Y qué hay del resto de Testigos de Jehová que también han creído en el Hijo de Dios, y obedecen sus mandamientos?¿Seguirán siendo parias a pesar de haber cumplido, según afirman, con recibir a Cristo en sus vidas?

Si usted es hijo de Dios, entonces usted heredará todo con Cristo

Dice Pablo en Hebreos 1:2: “En estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó HEREDERO de todo, y por quien asimismo hizo el universo”… Romanos 4:13: “Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería HEREDERO del mundo, sino por la justicia de la fe”… Romanos 8:17: “Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y COHEREDEROS con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados…” Efesios 3:6: “Que los gentiles son COHEREDEROS y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio”. ¿Entiende usted lo que esto significa? Significa que usted disfrutará de todo lo que Jesús heredará, si es que es un hijo de Dios por la fe en Cristo Jesús. En decir, ¡usted será glorificado juntamente con Cristo en su reinado venidero del mundo! ¿Le parece poca cosa?

¿POR QUIÉN MURIÓ CRISTO?

¿POR QUIÉN MURIÓ CRISTO?

 

 

 

Una Defensa de la Expiación Ilimitada Respuesta a Algunas Objeciones Comunes

 

“Si Cristo llevó el pecado de todos, el resultado sería la salvación universal.”

 

Boettner lo dice así: “La redención universal significa salvación universal” (citado por Lightner,  p.96). El calvinista extremo argumenta que Cristo salva a todos aquellos por quienes ÉL murió.

 

“Si Cristo murió por todos, entonces todos serán salvos.” Pensemos en la lógica de esta afirmación. Esto sería como decir, “Si la medicina está al alcance de todos, todos tienen que ser sanados.” Obviamente, esto es falso. La medicina, aunque esté disponible, no hará ningún bien a menos que sea tomada. “En la aldea hay suficiente agua fresca para cada persona sedienta.” ¿Significa esto que cada persona de la aldea tendrá saciada su sed? Solamente si cada persona bebe. Tenemos que hacer una diferencia entre la redención realizada y la redención aplicada.

 

“La Biblia dice que Cristo murió por MUCHOS, no por TODOS.”

 

La Biblia dice muy claro que Cristo murió por TODOS en 1 Timoteo 2:6; 2 Corintios 5:14-15 e Isaías 53:6. Ver así mismo Hebreos 2:9 donde también leemos que Él murió por todos (por cada persona, cada individuo). Sin embargo, es cierto que hay pasajes que enseñan que Cristo murió por MUCHOS:

 

“Habiendo él llevado el pecado de MUCHOS” (Isaías 53:12).

 

“Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate POR MUCHOS” (Marcos 10:45).

 

“Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que POR MUCHOS es derramada para remisión de los pecados” (Mateo 26:28).

 

El término “MUCHOS” es usado mayormente, no como contraste de la palabra “todos”, sino como contraste de la palabra “pocos”. Lo contrario de la palabra MUCHOS es la palabra POCOS, no la palabra TODOS. Esto puede verse en Mateo 7:13-14 donde MUCHOS están en el camino ancho que lleva a la perdición y POCOS están en el camino angosto que lleva a la vida. Ver también Mateo 20:16—“porque MUCHOS son llamados, mas POCOS escogidos.” En este versículo los MUCHOS incluyen más que los elegidos (los escogidos). Se hace un contraste entre los MUCHOS que son llamados y los POCOS que son escogidos.

 

Si MUCHOS es lo contrario de POCOS, entonces en vez de referirse a un número pequeño (pocos) se refiere a un número grande (muchos). Hay algunos casos en que este gran número es equivalente a TODOS. Un escolar puede repartir invitaciones a su fiesta de cumpleaños a todos los 35 estudiantes de su curso de la escuela. TODOS los estudiantes de su clase fueron invitados. Pero solamente 7 llegaron realmente a la fiesta. MUCHOS (todos) fueron invitados, pero POCOS llegaron. Un ejemplo muy claro en la Biblia donde MUCHOS es equivalente a TODOS se encuentra en Romanos 5:19—“Porque así como por la desobediencia de un hombre los MUCHOS fueron constituidos pecadores.” Compare esto con Romanos 5:12 y es evidente que los MUCHOS del versículo 19 es igual a TODOS LOS HOMBRES del versículo 12.

 

Es posible que la palabra MUCHOS se refiera a los elegidos de Dios. Esto es el caso en Hechos 18:10 donde el Señor dio seguridad a Pablo al decir, “Tengo MUCHO pueblo en esta ciudad.” Así Pablo fue animado de que su labor no sería en vano porque MUCHOS, no solamente unos pocos, llegarían a conocer a Cristo en la ciudad de Corinto.

 

¿Qué significa la palabra MUCHOS cuando se usa en conexión con la obra de Cristo en la cruz? En Isaías 53 los “muchos” del versículo 12 se define por el contexto como refiriéndose a TODOS NOSOTROS:

 

“ÉL llevó el pecado de muchos” (v.12).

 

“El Señor cargó en él el pecado de todos nosotros” (v.6).

 

Por lo tanto, ÉL murió como Sustituto no solo por unos POCOS, sino por MUCHOS, sí,  por todos nosotros.

 

Encontramos la misma verdad cuando comparamos Marcos 10:45 con 1 Timoteo 2:6:

 

“Para dar su vida en RESCATE POR MUCHOS” (Marcos 10:45).

 

“El cual se dio a sí mismo en RESCATE POR TODOS” (1 Timoteo 2:6 y ver “todos los hombres” del v.4).

 

Concluimos, por lo tanto, que cuando la Biblia dice que Cristo murió por MUCHOS, el significado es este: ÉL no murió solamente por unos pocos, ÉL murió por muchos, sí, por todos los hombres. O, como lo dice Juan, “Y ÉL es la propiciación por nuestros pecados, y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo” (1 Juan 2:2). Estamos totalmente de acuerdo con el comentario de Calvino sobre Marcos 14:24: que cuando Jesús dijo que su sangre sería  derramada por muchos, ÉL quiso decir “no solamente por una parte del mundo, sino por toda la raza humana.”

 

“Si Cristo murió por ti, nunca podrás perderte.”(Charles Spurgeon, citado por Lightner, p.93)

 

La gente no se pierde porque Cristo no muriera por ellos. Ellos se pierden porque han rechazado a Cristo, quien murió por ellos. Es mejor re-escribir la cita de Spurgeon como sigue: “Si persistes en rechazar a Cristo quien murió por ti, nunca podrás ser salvo.” Spurgeon también debe haberse dado cuenta de que aun lo elegidos están PERDIDOS antes de venir a Cristo por fe, aunque Cristo muriera por ellos.

 

Moisés levantó la serpiente en el desierto. Si algún israelita pereció, no fue porque no hubiera remedio. Fue porque no quiso mirar y vivir.

 

A.W.Pink dijo algo similar a la cita de Spurgeon mencionada arriba: “Nadie por quien Cristo murió se puede perder el cielo.” Si esto fuera cierto, todos serían salvos, porque Cristo gustó la muerte por todos (Hebreos 2:9). Nadie se presentará jamás ante Dios diciendo: “Me perderé el cielo, porque el Salvador no murió por mí.”  Por el contrario, toda boca se cerrará porque una gran salvación fue provista por Dios en la cruz y fue ofrecida a cada pecador. Parece ser casi blasfemo culpar por la perdición de los pecadores al supuesto hecho de que Cristo no murió por ellos.

 

 

Estos Estudios Bíblicos son publicados por Middletown Bible Church, 349 East Street, Middletown, Connecticut 06457 (U.S.A.).