LOS UNGIDOS DE DIOS

 Primero que nada debemos entender qué significa “ungido”.

La palabra hebrea  Mesías  traducida al griego es Cristo que significa ungido,  es decir que Cristo es el Ungido de Dios y los seguidores de Cristo somos llamados cristianos (pequeños ungidos), y como Èl es la cabeza de la Iglesia todos los que en Èl creemos somos ungidos, nación y real sacerdocio santo.

1 Juan 2:20 Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.

Isaías 61:1 El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel.

Hemos llegado a creer que la unción es algo raro y exclusivo que sólo está disponible para algunos siervos especiales, pero no es esa así. Todo creyente ha sido ungido, es decir, santificado y apartado para recibir todas las promesas de Dios y tiene un sello especial.

Todos los que hemos hecho a Cristo Salvador, Señor y Rey de nuestras vidas somos ungidos de Dios porque cuando lo aceptamos (y nos hemos bautizado), de inmediato el Espìritu Santo pasó a morar en (dentro sellado) con (es  intercesor al lado nuestro ) y sobre nosotros.

2 Corintios 1:20-22 porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios. Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones.

Efesios 1:13-14  En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.

Hebreos 1:9 “Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros.”

Tener la presencia del Espìritu Santo sobre nosotros nos habilita  para desarrollarnos en esta vida haciendo la voluntad y la obra de Dios.

Lucas:  4:18-19   El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos;  A predicar el año agradable del Señor.

El Espíritu Santo está sobre nosotros y nos transmite la voluntad de Dios para nuestras vidas, guiándonos a toda verdad. Una cosa es que Dios camine con  nosotros (el nunca nos dejará), pero otra es que caminemos con Dios (obediencia). En la medida que sepultamos nuestra carne y andamos en humildad y obediencia  a Dios,  permanecemos ungidos.

Permanecemos ungidos cuando hacemos la voluntad de Dios, pero cuando dejamos de obedecer, la unción disminuye hasta que sentimos que estamos secos. Por ejemplo Sansón fue un ungido que tenia tremenda fuerza, empezó a ser desobediente, y vio que aun permanecía su fuerza, pero recuerda que la unción se va yendo en la medida que nos alejamos de la cabeza, llego el momento en que sansón estaba tan lejos de la obediencia que cuando quiso hacer uso de su “unción”, ya esta se le había acabado porque el Espíritu del Señor lo había dejado.

El aceite sobre todo de oliva desde siempre ha sido un símbolo del Espìritu Santo por ejemplo cuando Samuel unge a David en el Antigûo testamento y en el Nuevo Testamento se nos enseña a ungir los enfermos con aceite.

1 Samuel 16:13 Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David.

Santiago 5:14 ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.

El aceite aquí no es una poción mágica, Ungir con aceite es un acto de fe, que se torna poderoso por la obediencia a lo que Dios nos enseña, porque la obediencia activa el poder de Dios.

Cuando se habla de ungir pastores, profetas, maestros, evangelistas, etc. Es sólo una forma pública de mostrar a la iglesia que estas personas Dios las ha levantado en un ministerio y generalmente se pone aceite sobre sus cabezas o bien sólo las manos del pastor o varios pastores o ancianos.  Es como cuando un líder o pastor nos sumerge en agua y así quedamos bautizados como cristianos. Es más que nada algo simbólico. Porque el Espíritu Santo ya lo recibimos y quedamos sellados por Èl en el momento de aceptar a Cristo en nuestras vidas (y bautizarnos).

Lamentablemente se ha manoseado mucho el término “ungido de Dios”, pero espero que con este pequeñito y simple estudio, mis hermanos entiendan lo que es ser un ungido de Dios,  ya que es una se las cosas en que el enemigo nos engaña.

De los verdaderos ungidos, la Biblia dice:

1 Pedro 2:9  Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;

También están los otros famosos “ ungidos de Dios “ de los megaministerios e iglesias locales que son verdaderas “vacas sagradas”,  sí, vacas sagradas porque al dios que obedecen no es Jehová, ya que con sus hechos niegan a Dios.  A ellos no se les puede contradecir en nada pues nadie puede  decir nada del “ungido de dios” y el que eleve una voz de reclamo es amenazado con las penas de 10 infiernos.

Romanos 1:21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios,

2 Pedro 2:1 Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.

Gracias por leer y Dios les Bendiga.