LA ANSIEDAD: ¿CÓMO ENFRENTARLA CON ÉXITO?

Sintomas de ansiedad

ANSIEDAD

En su libro “De día en día“, William Macdonald nos ha dejado una importante enseñanza práctica para todos aquellos que de una manera u otra somos propensos a pasar por tiempos de ansiedad,  temor o incertidumbre cuando miramos hacia el futuro.

Le invito a dar lectura a esta breve reflexión y releerla cada vez que la situación amenace con repetirse.

Echando toda vuestra ansiedad sobre el, porque el tiene cuidado de nosotros (1ra Pedro 5:7)

Es posible vivir una larga, muy larga vida como creyente y nunca aprender a echar nuestra ansiedad sobre el Señor.

Podemos memorizar el versículo y aún predicarlo a los demás, y no obstante jamás llevarlo a la práctica en nuestras vidas.  Sabemos teológicamente que Dios cuida de nosotros, que está interesado en nuestros asuntos y que es capaz de tener cuidado de las ansiedades mas grandes que podríamos imaginar.  Con todo, insistimos en dar vueltas en nuestras camas por las noche, inquietos, lamentándonos e imaginando lo peor.

No tiene porque ser de ese modo.  Tengo un amigo que enfrenta mas problemas y dolores de cabeza que lo que la mayoría de nosotros hemos conocido.  Si tuviera que llevarlos por sí mismo, sería un caso perdido.  ¿Qué es lo que hace?  Los lleva al Señor y los deja allí, se levanta de sus rodillas, se mete en la cama, canta unos cuantos versos de un himno y en poco tiempo está profundamente dormido.

Bill Bright le dijo una vez a LeRoy Eims: “LeRoy, he encontrado un gran consuelo en 1ra Pedro 5:7.  He llegado a la conclusión en mi propia vida que, o llevo mis cargas o las lleva Jesús.  No podemos llevarlas ambos y he decidido echarlas sobre El.”

Eims decidió probar.  Escribió: “Fui a mi habitación y comencé a orar. Hice lo que Bill me había dicho con todas mis fuerzas.  Durante meses había llevado un pesado nudo en mi estómago.  Pude sentir en realidad que esto se iba.  Experimenté la liberación de Dios.  No, el problema no se fue, y no se ha ido hasta este día.  Pero la carga se ha ido.  Ya no paso mas noches en blanco.  Ni sufro para dormir.  Puedo enfrentar honestamente las cargas con un espíritu gozoso y agradecimiento de corazón”.

La mayoría de nosotros podemos identificarnos con aquel que escribió:

ES LA VOLUNTAD DE DIOS QUE ECHE
A DIARIO MI ANSIEDAD SOBRE EL
TAMBIEN PIDE QUE NO DEJE
DE CONFIAR EN EL.
PERO ¡OH! QUE NECIAMENTE ACTÚO
CUANDO TOMADO DE IMPROVISO,
ABANDONO MI CONFIANZA
Y TODAS MIS PREOCUPACIONES LLEVO.

En todo tiempo el Salvador nos dice:

NO LLEVES NI UN SOLO AFAN,
UNO ES MUCHO PARA TI.
LA OBRA ES MÍA, SOLO MÍA.
TU OBRA ES: DESCANSA EN MI.

William MacDonald

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